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<title>Todas las publicaciones del usuario poetico - Mundo Poetico</title>
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<description>Todas las publicaciones del usuario poetico - Mundo Poetico</description><item>
<title>Poema generado por IA</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 20 Feb 2025 13:03:10 +0100</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/templates/MundoPoetico/dleimages/no_image.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/templates/MundoPoetico/dleimages/no_image.webp" alt="Poema generado por IA" class="fr-dib" itemprop="image"></a></p> <p><br></p> <p>Aquí tienes un poema breve:</p> <pre class="language-markup"><code>En el susurro del viento, bailan hojas de otoño, un secreto en movimiento, cantan sueños en su entorno. Luz de luna, dulce y clara, guía noches de añoranza, en su brillo se declara el amor y la esperanza. Estrellas que el cielo adornan, con su brillo titilante, cual faroles que retornan, a un pasado fulgurante. Y en el corazón del río, donde el agua es melodía, se refleja el poderío de la eterna fantasía. </code></pre> <p>Espero que te guste este poema. Está inspirado en la naturaleza y los sentimientos que evoca.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Aventurate en la busqueda de paz con Un Paseo Corto por la Isla de los Sueños</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 10 Jan 2025 18:10:22 +0100</pubDate>
<category>Principal, Promocionado, Prosa</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2025-01/aventurate-en-la-busqueda-de-paz-tutoriales-en-linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2025-01/aventurate-en-la-busqueda-de-paz-tutoriales-en-linea.webp" alt="Aventurate en la busqueda de paz con Un Paseo Corto por la Isla de los Sueños" class="fr-dib" width="450" height="338" itemprop="image"></a></p><p>Cuando la rutina se vuelve monótona y el bullicio de la ciudad empieza a pesar en el alma, es momento de concederse una escapada en busca de tranquilidad y desconexión. Y qué mejor manera de hacerlo que subiendo a bordo de un <b>barco en Ibiza</b>, esa isla mágica que se dibuja en el horizonte como un refugio de ensueño.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Cuando por fin se encuentran dos almas</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 05 Oct 2024 19:18:51 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Victor Hugo</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-05/cuando-por-fin-se-encuentran-dos-almas_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-05/cuando-por-fin-se-encuentran-dos-almas_mundo_poetico.webp" alt="Cuando por fin se encuentran dos almas" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a><br></p></div><div style="text-align:center;"><span>Cuando por fin se encuentran dos almas,</span></div><div style="text-align:center;"><span>que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío,</span></div><div style="text-align:center;"><span>cuando advierten que son parejas,</span></div><div style="text-align:center;"><span>que se comprenden y corresponden,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Top 10 pinturas más caras del mundo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 05 Oct 2024 19:18:50 +0200</pubDate>
<category>Principal, Vincent van Gogh, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615307238_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615307238_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>No es ningún secreto que el arte puede ser caro e incluso muy caro. Hemos recopilado el top diez pinturas que se han vendido por más de $ 450 millones, ya sea como resultado de casas de subastas o acuerdos privados. La pintura no solo es una obra de arte asombrosa, sino también una oportunidad para mostrar su talento al mundo.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Octavio Paz</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 05 Oct 2024 19:18:49 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Centroamericanos, Biografia, Octavio Paz</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446830853_paz_octavio.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;"> <p><br></p></div> <div style="text-align:center;"><span>(Ciudad de México, 1914 - id., 1998) Escritor mexicano. Junto con Pablo Neruda y César Vallejo, Octavio Paz conforma la tríada de grandes poetas que, tras el declive del modernismo, lideraron la renovación de la lírica hispanoamericana del siglo XX. El premio Nobel de Literatura de 1990, el primero concedido a un autor mexicano, supuso asimismo el reconocimiento de su inmensa e influyente talla intelectual, que quedó reflejada en una brillante producción ensayística.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Condor Y El Poeta</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 05 Oct 2024 19:18:07 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poemas De Animales, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529938147_el-condor-y-el-poeta-_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529938147_el-condor-y-el-poeta-_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="338"></a></div><div style="text-align:center;">Dialogo</div><div><br></div><div>POETA —Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo;</div><div> obedece a la voz del mago Mitre,</div><div> que ha convertido en trípode el pupitre;</div><div> apréstate a una espléndida misión.</div><div>CÓNDOR —¡Poeta audaz, que de mi aéreo nido</div><div> en el silencio lóbrego derramas</div><div> cántico misterioso! ¿a qué me llamas?</div><div> Yo sostengo de Chile el paladión.</div><div>POETA —No importa; es caso urgente, es una empresa</div><div> digna de ti, de tu encumbrado vuelo,</div><div> y de tus uñas; subirás al cielo,</div><div> escalarás la vasta esfera azul.</div><div>CÓNDOR —¿Y qué será del paladión en tanto,</div><div> cuya custodia la nación me fía?</div><div>POETA —Puedes encomendarlo por un día</div><div> a las fieles pezuñas del Huemul.</div><div>CÓNDOR —Pero el camino del Olimpo ignoro.</div><div>POETA —Mientes; tú hurtaste al Cielo, ave altanera,</div><div> en pro de nuestros padres, la primera</div><div> chispa de libertad que en Chile ardió.</div><div>CÓNDOR —¡Falaz leyenda! ¡Apócrifa patraña!</div><div> Robaba entonces yo por valle y cumbre,</div><div> Según mi antigua natural costumbre;</div><div> monarca de los buitres era yo.</div><div> Años después, llamáronme, y conmigo</div><div> vino esa pobre, tímida alimaña,</div><div> de los andinos valles ermitaña;</div><div> y el paladión nos dieron a guardar.</div><div> Mal concertada yunta, que, algún día,</div><div> recordando los hábitos de marras,</div><div> estuve a punto de esgrimir las garras,</div><div> y atroz huemulicidio ejecutar.</div><div>POETA —¡Oh mente de los hombres adivina!</div><div> ¡Oh inspiración profética! No sabes,</div><div> alado monstruo, espanto de las aves,</div><div> el oculto misterio de esa unión.</div><div> ¡Junto a la mansa paz, atroz instinto</div><div> de pillaje y de sangre! ¡Incauto el uno,</div><div> audaz el otro en tentador ayuno,</div><div> y de la Patria en medio el paladión!</div><div> Tremendo porvenir, yo te adivino,</div><div> pero no tiemblo. Es fuerza te abras paso</div><div> de la ilustrada Europa al rudo ocaso;</div><div> está en el libro del destino así.</div><div> Sus últimos destellos da la antorcha</div><div> que el hijo de Japeto trajo al mundo;</div><div> suceda al viejo faro moribundo</div><div> joven tizón, ardiente, baladí.</div><div>CÓNDOR —No sé, poeta, interpretar enigmas;</div><div> no entiendo de tizones ni de faro.</div><div> Deja los circunloquios, y habla claro.</div><div> ¿De qué se trata? Explícate una vez.</div><div>POETA —De aquel fuego sagrado que trajiste</div><div> (niégaslo en vano) a un ínclito caudillo,</div><div> apenas queda agonizante brillo;</div><div> nos viene encima infausta lobreguez.</div><div> Renovarlo es preciso.</div><div>CÓNDOR —¿Cómo?</div><div>POETA —Debes</div><div> seguir del sol la luminosa huella,</div><div> sorprenderle, robarle una centella,</div><div> metértela en los ojos, y escapar.</div><div>CÓNDOR —Muy bien; me guardo el fuego en las pupilas,</div><div> cual si fueran volcánicas cavernas.</div><div> ¿Y qué haré luego de mis dos linternas?</div><div>POETA —Quiero a Chile con ellas incendiar.</div><div>CÓNDOR —¿Incendiarlo? ¿Estás loco? ¿De eso tratas?</div><div>POETA —Incendiarlo pretendo en patriotismo;</div><div> abrasarlo, molondro, no es lo mismo;</div><div> quiero hacer una inmensa fundición.</div><div> Quiero llamas que cundan pavorosas,</div><div> descomunales llamas, llamas grandes,</div><div> que derritan la nieve de los Andes</div><div> y la de tanto helado corazón.</div><div> ¿Abrasar? ¡Linda flema!—¿Es tiempo ahora</div><div> de contentarse con mezquinas brasas</div><div> que den pálida luz, chispas escasas,</div><div> como para el abrigo de un desván?</div><div> No, señor; vasto incendio, llamas, llamas,</div><div> que unas sobre las otras se encaramen,</div><div> y levantando rojas crestas bramen,</div><div> y les sirva de fuelle un huracán.</div><div> Despacha, pues; arranca; desarrolla</div><div> el raudo vuelo; tiende el ala grave,</div><div> como la parda vela de la nave</div><div> cuando silba en la jarcia el vendaval.</div><div> Vuela, vuela, plumífero pirata;</div><div> recuerda tu nativa felonía;</div><div> asalta de improviso al rey del día</div><div> en su carroza de oro y de cristal.</div><div>CÓNDOR —Ya te obedezco, y tiendo, como mandas,</div><div> el ala; aunque eso de tenerla un ave</div><div> no ligera ni leve, sino grave,</div><div> para tanto volar no es lo mejor.</div><div> Y si de más a más tenderla debo,</div><div> como la parda vela el navegante</div><div> cuando oye la tormenta resonante</div><div> que amenazando silba, peor que peor.</div><div> Que no desplega entonces el velamen,</div><div> antes amaina el cauto marinero,</div><div> y aguanta a palo seco el choque fiero,</div><div> si salvar piensa al mísero bajel.</div><div> Así lo vi mil veces, revolando</div><div> entre las nubes negras, cuando hinchaba</div><div> la Mar del Sur sus ondas, y bregaba</div><div> contra la tempestad el timonel.</div><div>POETA —No lo entiendes: la nave del Estado</div><div> es la que yo pintaba; y la maniobra</div><div> a que apelamos hoy, cuando zozobra,</div><div> no es amainar, estúpido, ladrón.</div><div>CÓNDOR —¿Pues qué ha de hacer entonces el piloto?</div><div>POETA —Según doctrina de moderna escuela,</div><div> debe correr fortuna a toda vela,</div><div> sin bitácora, sonda, ni timón.</div><div> Si tú leyeras, avechucho idiota,</div><div> gacetas nacionales y extranjeras,</div><div> la ignorancia en que vives conocieras;</div><div> todo ha cambiado entre los hombres ya.</div><div> Altos descubrimientos reservados</div><div> tuvo el destino al siglo diecinueve;</div><div> hoy en cualquiera charco un niño bebe</div><div> más que en un hondo río su papá.</div><div> ¡Oh siglo de los siglos! ¡Cuál machacas</div><div> en tu almirez decrépitas ideas!</div><div> ¡Qué de fantasmagorías coloreas</div><div> en el vapor del vino y del café!</div><div> ¡No era lástima ver encandilarse</div><div> los hombres estudiándose a sí mismos;</div><div> y tras mil embrollados silogismos,</div><div> salir con sólo sé que nada sé!</div><div> ¡Ea, pues! ¡A la empresa! Bate el ala,</div><div> y apercibe también las corvas uñas,</div><div> y guárdate de mí si refunfuñas,</div><div> lobo rapaz, injerto de avestruz.</div><div>CÓNDOR (volando)</div><div> —Ama aún el buitre robador su nido;</div><div> Chile, a traerte voy, no la centella</div><div> que incendiando devora, sino aquella</div><div> que da calor vital y hermosa luz.</div><div><br></div><div>Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>En Un Salón De La Habana</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 15 May 2024 19:51:51 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Enamorados, Poema De Vida, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<description><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229014_bombons_habana_balcony.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229014_bombons_habana_balcony.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;">Hay mujeres que empapadas en ron</div><div style="text-align:center;">hacen memoria de las cosas perdidas.</div><div style="text-align:center;">La lumbre de sus cuerpos,</div><div style="text-align:center;">el tibio don donde la fruta canta</div><div style="text-align:center;">y se desborda el júbilo,</div><div style="text-align:center;">es un manjar del trópico</div>]]></description>
</item><item>
<title>Te Deseo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 14 Apr 2023 20:39:37 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Españoles, Victor Hugo</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/te-deseo_victor-hugo_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/te-deseo_victor-hugo_mundo_poetico.webp" alt="Te Deseo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"><span>Te deseo primero que ames y que,</span></div><div style="text-align:center;"><span>amando, también seas amado.</span></div><div style="text-align:center;"><span>Y que, de no ser así, seas breve en olvidar</span></div><div style="text-align:center;"><span>y que después de olvidar no guardes rencores.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Libros de viajes en veleros</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 08 Apr 2023 11:02:55 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/libros-de-viajes-en-veleros-tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/libros-de-viajes-en-veleros-tutoriales_en_linea.webp" alt="Libros de viajes en veleros" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Aquí te presentamos una selección de libros sobre viajes en veleros que sin duda te entretendrán, ampliarán tu perspectiva y probablemente te inspirarán a hacer algo similar.</p>]]></description>
</item><item>
<title>¿Cómo dar el primer paso hacia la libertad financiera?</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 19 Dec 2022 18:48:40 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://tutorialesenlinea.es/uploads/posts/2022-07/como-mejorar-tus-finanzas-personales_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank" rel="noopener external noreferrer"><img src="https://tutorialesenlinea.es/uploads/posts/2022-07/como-mejorar-tus-finanzas-personales_tutoriales_en_linea.webp" alt="¿Cómo dar el primer paso hacia la libertad financiera?" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>¿Cuánto tiempo has pensado en el hecho de que la vida te está pasando y no puedes cambiar nada y de alguna manera influir en este ciclo interminable de eventos diarios? Despertar - baño - desayuno - camino al trabajo - trabajo - comida - trabajo - camino del trabajo - cena - dormir - despertar... ¿No es así? ¿Y por cuánto tiempo tal realidad traerá alegría? O… ¿Ya no trae? ¿No has pensado más de una vez que necesitas cambiar algo en tu vida, empezar algo nuevo, mudarte a otro lugar, tal vez más cerca del océano?</p>]]></description>
</item><item>
<title>Cancion A La Disolucion De Colombia</title>
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<dc:creator>poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 21 Oct 2022 10:50:06 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-08/1441041515_julio-flrez-rea-a-colombia.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-08//1441041515_julio-flrez-rea-a-colombia.webp" alt="A Colombia" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a></p><div style="text-align:center;">Deja, discordia bárbara, el terreno<br>que el pueblo de Colón a servidumbre<br>redimió vencedor; y allá vomita,<br>aborrecida furia, tu veneno,<br>y esa tu tea, a cuya triste lumbre<br>el tierno pecho maternal palpita,</div>]]></description>
</item><item>
<title>Figuras retóricas en la literatura</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 25 Aug 2022 16:11:26 +0200</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Prosa, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-08/figuras-retoricas-en-la-literatura_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-08/figuras-retoricas-en-la-literatura_tutoriales_en_linea.webp" alt="Figuras retóricas en la literatura" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Hay diferentes maneras de hacer que un discurso sea más efectivo y memorable. Puede enriquecer su contenido utilizando diversas metáforas, comparaciones, epítetos figurativos vívidos u otros tropos (giros utilizados en sentido figurado). </p>]]></description>
</item><item>
<title>El Himno De Colombia</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 19 May 2022 20:15:36 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-08/1441041515_julio-flrez-rea-a-colombia.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-08/thumbs/1441041515_julio-flrez-rea-a-colombia.webp" alt="A Colombia" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a></div><div style="text-align:center;">Canción Militar</div><div style="text-align:center;">Dedicada a S. E. el Presidente Libertador Simón Bolívar</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">1</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Otra vez con cadenas y muerte</div><div style="text-align:center;">amenaza el tirano español.</div><div style="text-align:center;">Colombianos, volad a las armas,</div><div style="text-align:center;">repeled, repeled la opresión.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Suene ya la trompeta guerrera,</div><div style="text-align:center;">y responda tronando el cañón;</div><div style="text-align:center;">de la Patria seguid la divisa,</div><div style="text-align:center;">que os señala el camino de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Suena ya la trompeta guerrera</div><div style="text-align:center;">y responde tronando el cañón;</div><div style="text-align:center;">ya la patria arboló su divisa,</div><div style="text-align:center;">que nos muestra el camino de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">2</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué Patriota de nobles ideas</div><div style="text-align:center;">apetece la torpe inacción?</div><div style="text-align:center;">¿quién aprecia el reposo entre grillos?</div><div style="text-align:center;">Ciudadano, morir es mejor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Libertad, haz que dulce resuene</div><div style="text-align:center;">de Colombia a los hijos tu voz;</div><div style="text-align:center;">que jamás uno solo se afrente,</div><div style="text-align:center;">prefiriendo la vida al honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Libertad, ¡oh cuán dulce que suena</div><div style="text-align:center;">de Colombia a los hijos tu voz!</div><div style="text-align:center;">No será que uno solo se afrente</div><div style="text-align:center;">prefiriendo la vida al honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">3</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De la Patria es la luz que miramos,</div><div style="text-align:center;">de la Patria la vida es un don.</div><div style="text-align:center;">Verteremos por ella la sangre,</div><div style="text-align:center;">por un bárbaro déspota no.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Libertad es la vida del alma;</div><div style="text-align:center;">servidumbre hace vil al varón.</div><div style="text-align:center;">Defender a un tirano es oprobio;</div><div style="text-align:center;">perecer por la Patria es honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Libertad es la vida del alma;</div><div style="text-align:center;">servidumbre hace vil al varón.</div><div style="text-align:center;">Defender a un tirano es oprobio,</div><div style="text-align:center;">perecer por la Patria es honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">4</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Defended este suelo sagrado,</div><div style="text-align:center;">que crecer vuestra infancia miró;</div><div style="text-align:center;">en que yacen cenizas heroicas,</div><div style="text-align:center;">en que reina una libre nación.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recordad tantas prendas queridas,</div><div style="text-align:center;">de la esposa el abrazo de amor,</div><div style="text-align:center;">de los hijos el beso inocente,</div><div style="text-align:center;">de los Padres la herencia de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Defendamos la patria querida</div><div style="text-align:center;">que nos guarda las prendas de amor;</div><div style="text-align:center;">defendamos los caros hogares;</div><div style="text-align:center;">conservemos la herencia de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">5</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recordad los patriotas ilustres</div><div style="text-align:center;">que cobarde crueldad inmoló.</div><div style="text-align:center;">¿No escucháis que apellidan venganza?...</div><div style="text-align:center;">Embestid a esa turba feroz.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recordad del Araure los campos,</div><div style="text-align:center;">que el valor colombiano ilustró;</div><div style="text-align:center;">a Junín, Boyacá y Ayacucho,</div><div style="text-align:center;">monumentos eternos de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recordemos de Araure los campos</div><div style="text-align:center;">que el valor colombiano ilustró;</div><div style="text-align:center;">a Junín, Boyacá y Ayacucho,</div><div style="text-align:center;">monumentos eternos de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">6</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Veis llegar las legiones venales,</div><div style="text-align:center;">que conduce a la lid la ambición?</div><div style="text-align:center;">Contra pechos de libres patriotas</div><div style="text-align:center;">impotente será su furor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Atacad; una fe mercenaria</div><div style="text-align:center;">poco da que temer al valor.</div><div style="text-align:center;">Por victoria hallarán escarmiento,</div><div style="text-align:center;">por botín llevarán deshonor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Avanzad, oh legiones venales,</div><div style="text-align:center;">que conduce a la lid la ambición;</div><div style="text-align:center;">por victoria hallaréis escarmiento</div><div style="text-align:center;">por botín llevaréis deshonor.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>La mejor temporada de Didier Drogba en Chelsea</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 13 May 2022 18:58:50 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-05/mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-05/mundo_poetico.webp" alt="La mejor temporada de Didier Drogba en Chelsea" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>No por nada es Didier Drogba una de las leyendas principales en la historia de Chelsea. Junto con el equipo, ganó trofeos numerosos. En muchos sentidos, la victoria en un torneo en particular fue asegurada por sus goles. A cuento, ahora <a href="https://1xbet.com.mx/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">haga apuestas online mexico en 1xBet.com.mx</a> y siga los partidos actuales de los Azules en todos los torneos.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Inscripciones Patrioticas...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 14:01:52 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529919852_inscripciones-patrioticas-con-ocacion-de-las-exequias-oficiales-del-vicepresidente-jose-tomas-ovalle_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529919852_inscripciones-patrioticas-con-ocacion-de-las-exequias-oficiales-del-vicepresidente-jose-tomas-ovalle_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Subiste, Ovalle, a la mansión que el cielo</div><div style="text-align:center;">a tus virtudes preparó; y envuelta</div><div style="text-align:center;">a tu patria has dejado en triste duelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cese el fúnebre llanto que derrama</div><div style="text-align:center;">Chile en la losa que mi polvo cubre,</div><div style="text-align:center;">pues vivo y vuelo en alas de la fama.</div>]]></description>
</item><item>
<title>La Cometa (1846)</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 13:51:52 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529925679_la-cometa-1846_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529925679_la-cometa-1846_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Por la región del viento,</div><div style="text-align:center;">una bella Cometa se encumbraba;</div><div style="text-align:center;">y ufana de mirarse a tanta altura</div><div style="text-align:center;">sobre el terreno asiento,</div><div style="text-align:center;">que habita el hombre y el servil jumento,</div><div style="text-align:center;">de esta manera entre sí misma hablaba:</div>]]></description>
</item><item>
<title>La Moda</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 13:50:18 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poesia Social, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;"> Quise más de una vez, en mala hora,</div><div style="text-align:center;">escribir una página, Isidora,</div><div style="text-align:center;">que detener tu vista mereciera.</div><div style="text-align:center;">Desoyome mi Musa. Toda entera</div><div style="text-align:center;">me pasé, te lo juro, esta mañana,</div><div style="text-align:center;">hilando coplas con tenaz porfía.</div><div style="text-align:center;">—Musa, son para el álbum, le decía,</div>]]></description>
</item><item>
<title>La Oracion Por Todos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 13:41:46 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529924560_la-oracion-por-todos_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529924560_la-oracion-por-todos_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Ve a rezar, hija mía. Ya es la hora</div><div style="text-align:center;">de la conciencia y del pensar profundo:</div><div style="text-align:center;">cesó el trabajo afanador y al mundo</div><div style="text-align:center;">la sombra va a colgar su pabellón.</div><div style="text-align:center;">Sacude el polvo el árbol del camino,</div><div style="text-align:center;">al soplo de la noche; y en el suelto</div>]]></description>
</item><item>
<title>A Un Saman</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 05 Apr 2022 19:56:10 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529863210_a-un-saman_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529863210_a-un-saman_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Árbol bello, ¿quién te trajo<br>a estas campiñas risueñas<br>que con tu copa decoras<br>y tu sombra placentera?<br>Dicen que el dulce Dalmiro,<br>Dalmiro aquel que las selvas</div>]]></description>
</item><item>
<title>Poetas que consumen el cannabis de forma pública</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 05 Apr 2022 12:50:42 +0200</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-04/poetas-que-consumen-el-cannabis-de-forma-publica_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-04/poetas-que-consumen-el-cannabis-de-forma-publica_tutoriales_en_linea.webp" alt="Poetas que consumen el cannabis de forma pública" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Siempre sospeché que algo estaba oscuro con el cáñamo. Es demonizado con demasiada persistencia por toda su inocuidad, lo que a veces parece un lavado de cerebro. De hecho, la planta de cannabis sativa (que, por cierto, se traduce como “cáñamo útil”) es una de las más sorprendentes, además, puede darnos todo lo que necesitamos para sobrevivir en este planeta. Se puede utilizar para producir alimentos, papel, tejidos, plástico... Y cuando la Tierra se quede sin petróleo, el <b>cáñamo</b> se convertirá en la planta más importante. Pero hasta ahora esto está lejos de serlo.</p>]]></description>
</item><item>
<title>¿Cómo entrar en el mundo de la literatura? Consejos por Josep Cornado Mateu</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 28 Jan 2022 18:03:53 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-01/como-entrar-en-el-mundo-de-la-literatura_consejos-por-josep-cornado-mateu_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-01/como-entrar-en-el-mundo-de-la-literatura_consejos-por-josep-cornado-mateu_mundo_poetico.webp" alt="Como entrar en el mundo de la literatura - Consejos por Josep Cornado Mateu" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Durante muchos años, los maestros y metodólogos han estado y están resolviendo las siguientes preguntas: ¿Cómo introducir a una persona en el mundo de la literatura? ¿Cómo enseñar a leer? ¿Cómo enseñar a amar un libro? La historia conoce muchas búsquedas y direcciones: esta es la lectura explicativa, la lectura literaria y artística, la lectura educativa, la lectura en el aula y la lectura extracurricular. Se trata de una difícil búsqueda de caminos que conduzcan a las personas al mundo de la literatura.</p>]]></description>
</item><item>
<title>¿Quién soñó que la belleza pasa como un sueño?</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 17 Jan 2022 20:50:59 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Franceses, William Butler Yeats</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534526953_quien-sono-que-la-belleza-pasa-como-un-sueno_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534526953_quien-sono-que-la-belleza-pasa-como-un-sueno_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>¿Quién soñó que la belleza pasa como un sueño</div><div style="text-align:center;">Por estos labios rojos, con todo su triste orgullo,</div><div style="text-align:center;">Tan tristes ya que ninguna maravilla pueden presagiar?</div><div style="text-align:center;">Troya se nos fue con destello fúnebre y violento</div><div style="text-align:center;">Y murieron los hijos de Utsna.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Poema a mi madre</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 30 Dec 2021 18:34:25 +0100</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poemas A La Familia, Poemas A La Madre</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-02/1424645337_a-mi-madre.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-02/thumbs/1424645337_a-mi-madre.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></div><div style="text-align:center;">Ella es luz en mis caminos, estrella en mi existir,</div><div style="text-align:center;">ella me cuida, me guarda, me guía;</div><div style="text-align:center;">a veces me pregunto,</div><div style="text-align:center;">¿cuánto amor puede albergar un corazón?</div><div style="text-align:center;">¿Cuánto amor posee una madre?</div><div style="text-align:center;">Pero su amor no tiene fin, pues su amor es eterno...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ella es todo para mí, </div><div style="text-align:center;">tierna, dulce y misteriosa;</div><div style="text-align:center;">en su interior, ella guarda tantas cosas...</div><div style="text-align:center;">Un sin fin de secretos, un sin fin de enseñanzas;</div><div style="text-align:center;">de ella nace la sabiduría, </div><div style="text-align:center;">pues es la sapiencia hecha mujer, la sapiencia hecha vida; </div><div style="text-align:center;">Sin ella, ¿¡qué sería de mi!?</div><div style="text-align:center;">A veces, prefiero enmudecer y no pensar...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ella es mi madre,</div><div style="text-align:center;">un ser dulce, un corazón fuerte; sin ella...</div><div style="text-align:center;">Yo no sería nada, solo escombros,</div><div style="text-align:center;">polvo y madera, </div><div style="text-align:center;">pues ella, formó mis manos y me brindo la vida,</div><div style="text-align:center;">ella, tejió mi alma, y me dio su fuerza,</div><div style="text-align:center;">ella, me brindo sus ojos, y me enseñó a caminar, </div><div style="text-align:center;">ella, me hizo bueno, me hizo noble...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ella es todo para mí, mi fiel amiga, </div><div style="text-align:center;">mi más leal compañera, ella es mi madre,</div><div style="text-align:center;">aquella mujer que me brindó el amor más puro,</div><div style="text-align:center;">el amor más sincero;</div><div style="text-align:center;">ella es una plegaria, una hermosa oración; </div><div style="text-align:center;">dulce fragancia, aroma de rosas, </div><div style="text-align:center;">aroma de amor...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Solamente le pido a Dios, que nunca me faltes madre mía, </div><div style="text-align:center;">que nunca te apartes de mí, </div><div style="text-align:center;">porque sin ti, qué sería de mí;</div><div style="text-align:center;">sin ti nada en esta vida sería los mismo,</div><div style="text-align:center;">sin ti moriría de pena, </div><div style="text-align:center;">sin ti se apagaría una estrella,</div><div style="text-align:center;">sin ti yo no sé...</div>]]></description>
</item><item>
<title>Como descargar videos de Instagram</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 26 Jul 2021 18:34:33 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Verso, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/1627317918_como-descargar-videos-de-instagram-mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/1627317918_como-descargar-videos-de-instagram-mundo_poetico.webp" alt="Como descargar videos de Instagram" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a>Como ya sabemos Instagram es una aplicación y red social de origen estadounidense, propiedad de Facebook, cuya función principal es poder compartir fotografías y vídeos con otros usuarios. Entonces ¿Por qué Instagram hace que sea tan difícil descargar imágenes, videos, Reel, Carrusel / álbum y videos IGTV?</p>]]></description>
</item><item>
<title>La importancia de contratar un informe de lectura profesional</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 24 May 2021 21:09:20 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-05/1621885530_la-importancia-de-contratar-un-informe-de-lectura-profesional_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-05/1621885530_la-importancia-de-contratar-un-informe-de-lectura-profesional_mundo_poetico.webp" alt="La importancia de contratar un informe de lectura profesional" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a>El análisis de una obra literaria son determinadas acciones de un investigador sobre una obra antes de su publicación con el fin de determinar su idea, características y formas de expresar la intención del autor. Cada investigador elige un determinado camino de análisis y se centra en los puntos más importantes, en su opinión. Puede ser un análisis de la composición y la trama de la obra, los medios artísticos utilizados en ella, el tema y título, el estilo y sus demás elementos.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Poesía para Dios</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 22 May 2021 20:05:03 +0200</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, Poemas Religiosos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-05/1621706836_poesia-para-dios_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-05/1621706836_poesia-para-dios_mundo_poetico.webp" alt="Poesía para Dios" class="fr-dib" itemprop="image"></a>Sobre Dios sabemos mucho</div><div style="text-align:center;">y de Dios bastante poco;</div><div style="text-align:center;">nuestra fe es la de otros</div><div style="text-align:center;">por eso hay tanto inseguro.</div><div style="text-align:center;"><br></div>]]></description>
</item><item>
<title>Cuales son las ventajas de las pinturas al oleo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Vincent van Gogh, Prosa, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1602329546_cuales-son-las-ventajas-de-las-pinturas-al-oleo_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1602329546_cuales-son-las-ventajas-de-las-pinturas-al-oleo_mundo_poetico.webp" alt="Cuales son las ventajas de las pinturas al oleo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Para dominar la visión a todo color, puede utilizar una variedad de materiales, casi todos, incluidas acuarelas, lápices de colores, pinturas acrílicas y mucho más. Sin embargo, es mejor usar pinturas al óleo para obtener la experiencia que necesita. Son estos materiales los que le permiten comprender rápidamente los conceptos básicos de la visión a todo color, después de lo cual el artista puede cambiar de manera segura al uso de otros materiales en los cuadros de encargo al óleo.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Eduardo Zalamea Borda</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Eduardo Zalamea Borda, Poesia, Poetas Colombianos, Poetas Latinoamericanos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1603991710_eduardo-zalamea-borda_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/thumbs/1603991710_eduardo-zalamea-borda_mundo_poetico.webp" alt="Eduardo Zalamea Borda" class="fr-dib"></a><div style="text-align:justify;"><div>Poeta, traductor y novelista colombiano, nació el 15 de noviembre de 1907, en Bogotá, Colombia, sobrino de los escritores Ignacio y José Joaquín Borda, este último miembro de El Mosaico, y del poeta Clímaco Soto Borda, autor de la novela Diana Cazadora y miembro de la Gruta Simbólica. En 1921 se hizo soldado. Tras un fallido intento de suicidio, en 1923, viajó a La Guajira, donde trabajó como guarda de las salinas y conoció la cultura indígena. Luego de su regreso a Bogotá, en 1929 escribió un proyecto poético titulado ‘Puertos goajiros hacia el norte’, que apareció en tres entregas de la revista Universidad, dirigida por Germán Arciniegas.</div></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Vincent van Gogh Pinturas al óleo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Vincent van Gogh, Prosa, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1598468245_post-impressionist-mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1598468245_post-impressionist-mundo_poetico.webp" alt="Vincent van Gogh Pinturas al oleo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Van Gogh estuvo buscando durante mucho tiempo en lo que podía mostrarse al máximo. Comenzó a pintar a los 27 años. Y con toda su pasión se dedicó a este negocio. 10 años de trabajo al límite de posibilidades. Luchó hasta aflojar su salud física y mental.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Brillante Astro - Poesia Universal</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Wilmer Ramon Vega Ruiz, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas A Los Atomos, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[</div><div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1597949684_brillante-astro_poesia-universal_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1597949684_brillante-astro_poesia-universal_mundo_poetico.webp" alt="Brillante Astro - Poesia Universal" class="fr-dib"></a>Brillante astro de la poesía universal<div style="text-align:center;">admiro tu precioso intelecto natural</div><div style="text-align:center;">el verso que fluyó de ti como un manantial</div><div style="text-align:center;">y que hoy te convierte en el poeta inmortal.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Wilmer Ramón Vega Ruiz</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Wilmer Ramon Vega Ruiz, Poesia, Poetas Centroamericanos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1597951384_autor-brillante-astro_poesia-universal_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1597951384_autor-brillante-astro_poesia-universal_mundo_poetico.webp" alt="Wilmer Ramón Vega Ruiz" class="fr-dib" itemprop="image"></a>Seudónimo El Guardabarranco Matagalpino. Wilmer Ramón Vega Ruiz, nació en Cuidad Darío, Matagalpa, Nicaragua el 2 de octubre de 1980. Participó en el certamen de poesía inédita, en el acto de celebración del XXX y XXXIV Aniversario de la Fundación de la facultad de Ciencias de la educación y Humanidades UNAN - León, obteniendo el primer lugar en dicho concurso.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Descargar videos de TikTok sin marca de agua</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Verso, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><b><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1601726447_descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1601726447_descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua_mundo_poetico.webp" alt="Descargar videos de TikTok sin marca de agua" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a>sssTikTok </b>es una herramienta para descargar videos de Tiktok. No es necesario instalar ninguna aplicación para utilizar usar el servicio, todo lo que necesita es un navegador y un enlace válido que pega en la página <a href="https://ssstiktok.io/es" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">ssstiktok.io/es</a></p><p><br></p><p>La forma más rápida y fácil de guardar videos es copiar un enlace y pegarlo en la página principal del sitio web <a href="https://ssstiktok.io/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">www.ssstiktok.io</a></p><p>Tik Tok (también conocido como Douyin en China) es una red social para ver y crear videos virales cortos. La aplicación para esta red social ocupa posiciones de liderazgo para la cantidad de instalaciones en todo el mundo. La aplicación oficial te permite guardar tus videos, así como los videos de tus amigos, pero la mala noticia es la presencia de una <b>marca de agua</b> en cada video guardado.</p>]]></description>
</item><item>
<title>23 de abril - Día Mundial del Libro</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1614619371_23-de-abril_dia-mundial-del-libro_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1614619371_23-de-abril_dia-mundial-del-libro_mundo_poetico.webp" alt="23 de abril - Día Mundial del Libro" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Gracias al libro, tenemos acceso a conocimientos, ideas, valores espirituales y morales, a la comprensión de la belleza y los logros creativos de una persona. Portador de información, base de la educación y la creatividad, el libro permite a cada cultura hablar de sí misma, presenta las costumbres y tradiciones de diferentes pueblos. El libro es una ventana al mundo de la diversidad cultural, es un puente que conecta diferentes civilizaciones en el tiempo y el espacio.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Los signos del zodiaco en rima</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1616873452_los-signos-del-zodiaco-en-rima_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1616873452_los-signos-del-zodiaco-en-rima_mundo_poetico.webp" alt="Los signos del zodiaco en rima" class="fr-dib"></a>"Escuche cómo se balancea cada signo de la porción del cuerpo,<br> Cómo cada parte obedece a su propio señor<br> Y lo que los miembros de la estructura humana<br> Dónde gobernar, reclaman sus diversas fuerzas.<br> Primero al Carnero, se le ha asignado la Cabeza;</div>]]></description>
</item><item>
<title>Busco la paz en la tinta... Video</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Jose Angel, Video, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1616871419_busco-la-paz-en-la-tinta_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1616871419_busco-la-paz-en-la-tinta_mundo_poetico.webp" alt="Busco la paz en la tinta..." class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Busco la paz en la tinta,</div><div style="text-align:center;">que corre y huye del tiempo,</div><div style="text-align:center;">mientras mi letra inteligible,</div><div style="text-align:center;">quiebra el papel y el silencio... <a href="https://mundopoetico.es/3247-busco-la-paz-en-la-tinta.html">Leer mas...</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Cómo promocionar un libro autoeditado</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-04/1617634175_como-promocionar-un-libro-autoeditado_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-04/1617634175_como-promocionar-un-libro-autoeditado_mundo_poetico.webp" alt="Cómo promocionar un libro autoeditado" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>Digamos que ya ha escrito, editado y publicado un libro, y todos sus amigos y conocidos dicen que el texto es excelente y lo leen con gusto. Así que es hora de seguir adelante. Dedique al menos media hora al día a hacer algo de esta lista y es muy probable que se convierta en un autor de éxito de ventas. Quizás más lento de lo que nos gustaría, pero ciertamente más rápido de lo que piensa actualmente.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Poemas de cumpleaños para un padre</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 19 Mar 2020 11:14:32 +0100</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poema De Amistad, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-03/1584612927_poemas-de-cumpleanos-para-un-padre_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-03/1584612927_poemas-de-cumpleanos-para-un-padre_tutoriales_en_linea.webp" alt="Poemas de cumpleaños para un padre" class="fr-dib"></a>Feliz cumpleaños papa!</div><div style="text-align:center;">Largos, largos años.</div><div style="text-align:center;">Que la alegría llegue a</div><div style="text-align:center;">tu amanecer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Deja que los días dorados</div><div style="text-align:center;">vayan despacio. El</div><div style="text-align:center;">dinero loco</div><div style="text-align:center;">en las cuentas está creciendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div>]]></description>
</item><item>
<title>Una mujer siempre debe tener tiempo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 23 Feb 2020 19:27:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577530395_chicas_morritos_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577530395_chicas_morritos_mundo_poetico.webp" alt="Una mujer siempre debe tener tiempo" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Una mujer siempre debe tener tiempo:</div><div style="text-align:center;">al menos cinco minutos, para una copa de sueños ...</div><div style="text-align:center;">Para que, alejando los problemas eternos,</div><div style="text-align:center;">deje este momento del alboroto.</div><div style="text-align:center;"><br></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Pacto</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 26 Jan 2020 11:55:23 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Verso, Poemas A La Familia, Poesia de Muerte, Poetas Latinoamericanos, Juan Gelman</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Cuando nadaba en dulce oscuridad, nada sabía del pacto de nacer. La</div><div style="text-align:center;">vida es, ciertamente, una de sus cláusulas. También la muerte y el dolor,</div><div style="text-align:center;">el amor, la alegría, el mero padecer, y el daño que hacemos, el</div>]]></description>
</item><item>
<title>Las uvas del tiempo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 29 Dec 2019 20:45:04 +0100</pubDate>
<category>Principal, Andrés Eloy Blanco, Poemas A La Madre, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;">Madre: esta noche se nos muere un año.</div><div style="text-align:center;">En esta ciudad grande, todos están de fiesta;</div><div style="text-align:center;">zambombas, serenatas, gritos, ¡ah, cómo gritan!;</div><div style="text-align:center;">claro, como todos tienen su madre cerca…</div><div style="text-align:center;">¡Yo estoy tan solo, madre,</div><div style="text-align:center;">tan solo!; pero miento, que ojalá lo estuviera;</div><div style="text-align:center;">estoy con tu recuerdo, y el recuerdo es un año</div><div style="text-align:center;">pasado que se queda.</div><div style="text-align:center;">Si vieras, si escucharas este alboroto: hay hombres</div><div style="text-align:center;">vestidos de locura, con cacerolas viejas,</div><div style="text-align:center;">tambores de sartenes,</div><div style="text-align:center;">cencerros y cornetas;</div><div style="text-align:center;">el hálito canalla</div><div style="text-align:center;">de las mujeres ebrias;</div><div style="text-align:center;">el diablo, con diez latas prendidas en el rabo,</div><div style="text-align:center;">anda por esas calles inventando piruetas,</div><div style="text-align:center;">y por esta balumba en que da brincos</div><div style="text-align:center;">la gran ciudad histérica,</div><div style="text-align:center;">mi soledad y tu recuerdo, madre,</div><div style="text-align:center;">marchan como dos penas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Esta es la noche en que todos se ponen</div><div style="text-align:center;">en los ojos la venda,</div><div style="text-align:center;">para olvidar que hay alguien cerrando un libro,</div><div style="text-align:center;">para no ver la periódica liquidación de cuentas,</div><div style="text-align:center;">donde van las partidas al Haber de la Muerte,</div><div style="text-align:center;">por lo que viene y por lo que se queda,</div><div style="text-align:center;">porque no lo sufrimos se ha perdido</div><div style="text-align:center;">y lo gozado ayer es una pérdida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aquí es de la tradición que en esta noche,</div><div style="text-align:center;">cuando el reloj anuncia que el Año Nuevo llega,</div><div style="text-align:center;">todos los hombres coman, al compás de las horas,</div><div style="text-align:center;">las doce uvas de la Noche Vieja.</div><div style="text-align:center;">Pero aquí no se abrazan ni gritan: ¡FELIZ AÑO!,</div><div style="text-align:center;">como en los pueblos de mi tierra;</div><div style="text-align:center;">en este gozo hay menos caridad; la alegría</div><div style="text-align:center;">de cada cual va sola, y la tristeza</div><div style="text-align:center;">del que está al margen del tumulto acusa</div><div style="text-align:center;">lo inevitable de la casa ajena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Oh nuestras plazas, donde van las gentes,</div><div style="text-align:center;">sin conocerse, con la buena nueva!</div><div style="text-align:center;">Las manos que se buscan con la efusión unánime</div><div style="text-align:center;">de ser hormigas de la misma cueva;</div><div style="text-align:center;">y al hombre que está solo, bajo un árbol,</div><div style="text-align:center;">le dicen cosas de honda fortaleza:</div><div style="text-align:center;">“¡Venid, compadre, que las horas pasan;</div><div style="text-align:center;">pero aprendamos a pasar con ellas!”</div><div style="text-align:center;">Y el cañonazo en la Planicie,</div><div style="text-align:center;">y el himno nacional desde la iglesia,</div><div style="text-align:center;">y el amigo que viene a saludarnos:</div><div style="text-align:center;">“feliz año, señores”, y los criados que llegan</div><div style="text-align:center;">a recibir en nuestros brazos</div><div style="text-align:center;">el amor de la casa buena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y el beso familiar a medianoche:</div><div style="text-align:center;">«La bendición, mi madre»</div><div style="text-align:center;">«Que el Señor la proteja…»</div><div style="text-align:center;">Y después, en el claro comedor, la familia</div><div style="text-align:center;">congregada para la cena,</div><div style="text-align:center;">con dos amigos íntimos, y tú, madre, a mi lado,</div><div style="text-align:center;">y mi padre, algo triste, presidiendo la mesa.</div><div style="text-align:center;">¡Madre, cómo son ácidas</div><div style="text-align:center;">las uvas de la ausencia!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Mi casona oriental! Aquella casa</div><div style="text-align:center;">con claustros coloniales, portón y enredaderas,</div><div style="text-align:center;">el molino de viento y los granados,</div><div style="text-align:center;">los grandes libros de la biblioteca</div><div style="text-align:center;">-mis libros preferidos: tres tomos con imágenes</div><div style="text-align:center;">que hablaban de los reinos de la Naturaleza-.</div><div style="text-align:center;">Al lado, el gran corral, donde parece</div><div style="text-align:center;">que hay dinero enterrado desde la Independencia;</div><div style="text-align:center;">el corral con guayabos y almendros,</div><div style="text-align:center;">el corral con peonías y cerezas</div><div style="text-align:center;">y el gran parral que daba todo el año</div><div style="text-align:center;">uvas más dulces que la miel de las abejas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Bajo el parral hay un estanque;</div><div style="text-align:center;">un baño en ese estanque sabe a Grecia;</div><div style="text-align:center;">del verde artesonado, las uvas en racimos,</div><div style="text-align:center;">tan bajas, que del agua se podría cogerlas,</div><div style="text-align:center;">y mientras en los labios se desangra la uva,</div><div style="text-align:center;">los pies hacen saltar el agua fresca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuando llegaba la sazón tenía</div><div style="text-align:center;">cada racimo un capuchón de tela,</div><div style="text-align:center;">para salvarlo de la gula</div><div style="text-align:center;">de las avispas negras,</div><div style="text-align:center;">y tenían entonces</div><div style="text-align:center;">una gracia invernal las uvas nuestras,</div><div style="text-align:center;">arrebujadas en sus talas blancas,</div><div style="text-align:center;">sordas a la canción de las abejas…</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y ahora, madre, que tan solo tengo</div><div style="text-align:center;">las doce uvas de la Noche Vieja,</div><div style="text-align:center;">hoy que exprimo las uvas de los meses</div><div style="text-align:center;">sobre el recuerdo de la viña seca,</div><div style="text-align:center;">siento que toda la acidez del mundo</div><div style="text-align:center;">se está metiendo en ella,</div><div style="text-align:center;">porque tienen el ácido de lo que fue dulzura</div><div style="text-align:center;">las uvas de la ausencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y ahora me pregunto:</div><div style="text-align:center;">¿Por qué razón estoy yo aquí? ¿Qué fuerza pudo</div><div style="text-align:center;">más que tu amor, que me llevaba</div><div style="text-align:center;">a la dulce aninomia de tu puerta?</div><div style="text-align:center;">¡Oh miserable vara que nos mides!</div><div style="text-align:center;">¡El Renombre, la Gloria… pobre cosa pequeña!</div><div style="text-align:center;">¡Cuando dejé mi casa para buscar la Gloria,</div><div style="text-align:center;">cómo olvidé la Gloria que me dejaba en ella!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y esta es la lucha ante los hombres malos</div><div style="text-align:center;">y ante las almas buenas;</div><div style="text-align:center;">yo soy un hombre a solas en busca de un camino.</div><div style="text-align:center;">Dónde hallaré camino mejor que la vereda</div><div style="text-align:center;">que a ti me lleva, madre; la verdad que corta</div><div style="text-align:center;">por los campos frutales, pintada de hojas secas,</div><div style="text-align:center;">siempre recién llovida,</div><div style="text-align:center;">con pájaros del trópico, con muchachas de la aldea,</div><div style="text-align:center;">hombres que dicen: “Buenos días, niño”,</div><div style="text-align:center;">¿y el queso que me guardas siempre para merienda?</div><div style="text-align:center;">Esa es la Gloria, madre, para un hombre</div><div style="text-align:center;">que se llamó fray Luis y era poeta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Oh mi casa sin cítricos, mi casa donde puede</div><div style="text-align:center;">mi poesía andar como una reina!</div><div style="text-align:center;">Qué sabes tú de formas y doctrinas,</div><div style="text-align:center;">de metros y de escuela?</div><div style="text-align:center;">Tú eres mi madre, que me dices siempre</div><div style="text-align:center;">que son hermosos todos mis poemas;</div><div style="text-align:center;">para ti, soy grande; cuando dices mis versos,</div><div style="text-align:center;">yo no sé si los dices o los rezas…</div><div style="text-align:center;">¡Y mientras exprimimos en las uvas del Tiempo</div><div style="text-align:center;">toda una vida absurda, la promesa</div><div style="text-align:center;">de vernos otra vez se va alargando,</div><div style="text-align:center;">y el momento de irnos está cerca,</div><div style="text-align:center;">y no pensamos que se pierde todo!</div><div style="text-align:center;">¡Por eso en esta noche, mientras pasa la fiesta</div><div style="text-align:center;">y en la última uva libo la última gota</div><div style="text-align:center;">del año que se aleja,</div><div style="text-align:center;">pienso en que tienes todavía, madre,</div><div style="text-align:center;">retazos de carbón en la cabeza,</div><div style="text-align:center;">y ojos tan bellos que por mí regaron</div><div style="text-align:center;">su clara pleamar en tus ojeras,</div><div style="text-align:center;">y manos pulcras, y esbeltez de talle,</div><div style="text-align:center;">donde hay la gracia de la espiga nueva;</div><div style="text-align:center;">que eres hermosa, madre, todavía,</div><div style="text-align:center;">y yo estoy loco por estar de vuelta,</div><div style="text-align:center;">porque tú eres la Gloria de mis años</div><div style="text-align:center;">y no quiero volver cuando estés vieja!…</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Uvas del Tiempo que mi ser escancia</div><div style="text-align:center;">en el recuerdo de la viña seca,</div><div style="text-align:center;">¡Cómo me pierdo, madre, en los caminos</div><div style="text-align:center;">hacia la devoción de tu vereda!</div><div style="text-align:center;">Y en esta algarabía de la ciudad borracha,</div><div style="text-align:center;">donde va mi emoción sin compañera,</div><div style="text-align:center;">mientras los hombres comen las uvas de los meses,</div><div style="text-align:center;">yo me acojo al recuerdo como un niño a una puerta.</div><div style="text-align:center;">Mi labio está bebiendo de tu seno,</div><div style="text-align:center;">que es el racimo de la parra buena,</div><div style="text-align:center;">el buen racimo que exprimí en el día</div><div style="text-align:center;">sin hora y sin reloj de mi inconsciencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Madre, esta noche se nos muere un año;</div><div style="text-align:center;">todos estos señores tienen su madre cerca,</div><div style="text-align:center;">y al lado mío mi tristeza muda</div><div style="text-align:center;">tiene el dolor de una muchacha muerta…</div><div style="text-align:center;">Y vino toda la acidez del mundo</div><div style="text-align:center;">a destilar sus doce gotas trémulas,</div><div style="text-align:center;">cuando cayeron sobre mi silencio</div><div style="text-align:center;">las doce uvas de la Noche Vieja.</div><div style="text-align:center;"><br>Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/andres-eloy-blanco/">Andrés Eloy Blanco</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>A La Nave Oda Imitada A La De Horacio o Navis Referent</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poemas A La Mar, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08//1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;">¿Qué nuevas esperanzas</div><div style="text-align:center;">al mar te llevan? Torna,</div><div style="text-align:center;">torna, atrevida nave,</div><div style="text-align:center;">a la nativa costa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aún ves de la pasada</div><div style="text-align:center;">tormenta mil memorias,</div><div style="text-align:center;">¿y ya a correr fortuna</div><div style="text-align:center;">segunda vez te arrojas?</div>]]></description>
</item><item>
<title>Annabel Lee</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poesia de Amor, Edgar Allan Poe</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"><span>Hace de esto ya muchos, muchos años,</span></div><div style="text-align:center;"><span>cuando en un reino junto al mar viví,</span></div><div style="text-align:center;"><span>vivía allí una virgen que os evoco</span></div><div style="text-align:center;"><span>por el nombre de Annabel Lee;</span></div><div style="text-align:center;"><span>y era su único sueño verse siempre</span></div><div style="text-align:center;"><span>por mí adorada y adorarme a mí.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>En la antigua luz de las mareas</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poema De Vida, Salvatore Quasimodo</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446835712_la-mar.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446835712_la-mar.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Ciudad de isla</div><div style="text-align:center;">sumergida en mi corazón,</div><div style="text-align:center;">desciendo en la antigua luz</div><div style="text-align:center;">de las mareas, cerca de sepulcros</div><div style="text-align:center;">a la orilla de aguas</div><div style="text-align:center;">que una alegría desata</div><div style="text-align:center;">de árboles soñados.</div><div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"><br></div>]]></description>
</item><item>
<title>Junio</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poesia de Amor, Poema De Vida, Giuseppe Ungaretti</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"><div style="text-align:center;"><span>Cuando se me muera</span></div><div style="text-align:center;"><span>esta noche</span></div><div style="text-align:center;"><span>y como otro</span></div><div style="text-align:center;"><span>pueda mirarla</span></div><div style="text-align:center;"><span>y me adormezca</span></div><div style="text-align:center;"><span>al rumor de las olas</span></div><div style="text-align:center;"><span>que terminan</span></div><div style="text-align:center;"><span>de enrollarse</span></div><div style="text-align:center;"><span>a la cinta de acacias</span></div><div style="text-align:center;"><span>de mi casa</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Para contar cualquier historia vieja</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poema De Vida, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446228635_para-contar-cualquier-historia-vieja.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446228635_para-contar-cualquier-historia-vieja.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Hoy mi playa se viste de amargura</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Porque tu barca tiene que partir</span></div> <div style="text-align:center;"><span>A buscar otros mares de locura...</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Hombre De Negro</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Poemas A La Mar, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<p style="text-align:center;"> </p> <div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446390098_hombre-de-negro-sylvia-plath.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446390098_hombre-de-negro-sylvia-plath.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Reciben el ímpetu</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Y se amamantan de la mar gris.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>A la izquierda y la ola,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>abre su puño contra el elevado</span></div> <div style="text-align:center;"><span>promontorio alambrado de púas.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Escucho Cómo Un Vals Cruza Las Olas Dolors Alberola</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446402756_john-brett-isle-of-arran-7th-august-1883.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446402756_john-brett-isle-of-arran-7th-august-1883.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Baila el mar en el cuenco</span></div> <div style="text-align:center;"><span>profundo de la tierra.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Gimen todas sus olas los naufragios</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Marea</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poema De Vida, Vicente Luis Mora</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577360063_florez_mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/thumbs/1577360063_florez_mundopoetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Llegó a mis costas la marea negra</div><div style="text-align:center;">con las primeras olas de la noche</div><div style="text-align:center;">no distinguí su corazón de grasa</div><div style="text-align:center;">tiznando el rompeolas de la playa</div>]]></description>
</item><item>
<title>Apenas si se advierte la plantilla…</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Prosa, Poesia, Poemas A La Mar, Poema De Vida, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><div style="word-spacing:1.2px;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520362725_apenas-si-se-advierte-la-plantilla-mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520362725_apenas-si-se-advierte-la-plantilla-mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;">Apenas si se advierte la plantilla<br>flotando sobre la onda. Es oro puro<br>que a ras del mar, de un esmeralda oscuro,</div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Un Arte</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:58:54 +0100</pubDate>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Verso, Poema De Vida, Poemas A La Madre</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446384863_1930-the-green-turban.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446384863_1930-the-green-turban.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">El arte de perder se domina fácilmente;</div> <div style="text-align:center;">tantas cosas parecen decididas a extraviarse</div> <div style="text-align:center;">que su pérdida no es ningún desastre.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Dibujo Corporal</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:58:54 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poemas A La Madre, Ángel García López</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Cuando me llegas con tu luz y ordeno la gran copa caliente,</div><div style="text-align:center;">tus cabellos, tu novia mano de lebrel.</div><div style="text-align:center;">Y acuesto la carne junto a ti,</div><div style="text-align:center;">dejado el ventanal con sol, todo el silencio en sombra.</div>]]></description>
</item><item>
<title>El vino y el amor</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 13:11:04 +0100</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poemas Amoroso, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577362108_vino_mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12//1577362108_vino_mundopoetico.webp" alt="El vino y el amor" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Hijo alado</div><div style="text-align:center;">de Dione,</div><div style="text-align:center;">no me riñas,</div><div style="text-align:center;">no te enojes,</div><div style="text-align:center;">si te digo</div><div style="text-align:center;">que los goces</div><div style="text-align:center;">no me tientan</div><div style="text-align:center;">de esos pobres</div><div style="text-align:center;">que mantienes</div><div style="text-align:center;">en prisiones.</div>]]></description>
</item><item>
<title>La Bailarina De Los Pies....</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<category>Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Españoles, Poetas Centroamericanos, Ruben Dario</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534347467_rima_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534347467_rima_mundo_poetico.webp" alt="La Bailarina De Los Pies...." class="fr-dib"></a>Iba, en un paso rítmico y felino<br> a avances dulces, ágiles o rudos,<br> con algo de animal y de divino<br> la bailarina de los pies...]]></description>
</item><item>
<title>Página en blanco</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos, Mario Benedetti</category>
<description><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-05/1431349855_pagina-en-blasnco.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-05/thumbs/1431349855_pagina-en-blasnco.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p><div style="text-align:center;">Bajé al mercado<br>y traje<br>tomates diarios aguaceros<br>endivias y envidias<br>gambas grupas y amenes<br>harina monosílabos jerez<br>instantáneas estornudos arroz<br>alcachofas y gritos<br>rarísimos silencios</div>]]></description>
</item><item>
<title>Trueque</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos, Mario Benedetti</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534532679_trueque-_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534532679_trueque-_mundo_poetico.webp" alt="Trueque" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Me das tu cuerpo patria y yo te doy mi río</div><div style="text-align:center;">tú noches de tu aroma / yo mis viejos acechos</div><div style="text-align:center;">tú sangre de tus labios / yo manos de alfarero</div><div style="text-align:center;">tú el césped de tu vértice / yo mi pobre ciprés</div>]]></description>
</item><item>
<title>Eres el horror de la noche</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Franceses, Georges Bataille</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/te-deseo_victor-hugo_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/thumbs/te-deseo_victor-hugo_mundo_poetico.webp" alt="Eres el horror de la noche" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;">te amo como se agoniza</div><div style="text-align:center;">eres débil como la muerte</div>]]></description>
</item><item>
<title>Poema De La Belleza Cautiva Que Perdi</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Antonio Colinas, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poemas Amoroso</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529948297_poema-de-la-belleza-cautiva-que-perdi_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529948297_poema-de-la-belleza-cautiva-que-perdi_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Pequeña de mis sueños, por tu piel las palomas,</div><div style="text-align:center;">la pálida presencia de la luna en el bosque</div><div style="text-align:center;">o la nieve recién caída de los astros.</div><div style="text-align:center;">por esa piel sin mácula, por su tersura suave,</div><div style="text-align:center;">tronché columnas firmes, derrumbé la techumbre</div><div style="text-align:center;">de la más alta noche: la de mis sueños puros.</div><div style="text-align:center;">Pan del amanecer tu blanco cuello, frente,</div><div style="text-align:center;">osamenta querida, veta, venero noble…</div><div style="text-align:center;">Aquí tengo los brazos abiertos como un río,</div><div style="text-align:center;">las venas descansadas, todo el amor del mundo</div><div style="text-align:center;">dispuesto a consumir en un beso glorioso.</div><div style="text-align:center;">Pequeña mía, amada, no olvides que por ti,</div><div style="text-align:center;">una noche de julio, olvidé la aventura</div><div style="text-align:center;">de salir a buscar la belleza cautiva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/antonio-colinas/">Antonio Colinas</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Frases de libros célebres</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 12:51:40 +0100</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-11/1573749828_frases-de-libros-celebres_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-11/1573749828_frases-de-libros-celebres_mundo_poetico.webp" alt="Frases de libros célebres" class="fr-dib"></a>A menudo sucede que de nuestro libro favorito recordamos, sobre todo, algunas frases que captaron, golpearon o simplemente llegaron en el momento adecuado. Los usuarios del conocido servicio social para fanáticos de la lectura de Mundo Poetico han recopilado esas citas de las mejores obras de literatura mundial que la mayoría de los lectores adoran. A lo largo de la vida, el libro es nuestro asistente confiable y un excelente asesor. Después de haber hecho enamorados con <a href="https://frasesparafotos.top/frases-libros/tumblr/" rel="external noopener noreferrer">frases de libros de amor</a> a una edad temprana, una persona no se separa de ella, incluso cuando se convierte en pensionista.]]></description>
</item><item>
<title>Repasamos los mejores libros de poesía de 2019</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 16 Dec 2019 09:51:21 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-05/1432149832_grandes-poetas.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-05/1432149832_grandes-poetas.webp" alt="Repasamos los mejores libros de poesía de 2019" class="fr-dib"></a>Este año prometió ser rico en novedades de libros. Y algunos de los más interesantes: ¡Resulta alegría en los amantes de los libros! Honestamente, no soporto las calificaciones de libros, que en los últimos años se han convertido en un signo integral del año saliente. Porque año tras año no es necesario. Y, sí, ¡resulta que recolectar los mejores <a href="https://unlibrocadadia.es/poesia" rel="external noopener noreferrer">libros de poesía</a> que lo satisfarían en todos los aspectos es muy difícil! Pero, para mi alegría, este año hubo tantas publicaciones maravillosas para la poesía, las novelas en fin para los libros en general que es fácil escribirlas, ¡e incluso "se supera"! - top 10. Por lo tanto, este año Mundo Poético quiere presentarles los mejores libros de poesía que son geniales, brillantes, divertidos y útiles que atraerán tanto a niños como a adultos.]]></description>
</item><item>
<title>La Burla Del Amor</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 09 Dec 2019 18:49:25 +0100</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534523452_la-burla-del-amor_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534523452_la-burla-del-amor_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> No dudes, hermosa Elvira,</div><div style="text-align:center;">que eres mi bien, mi tesoro,</div><div style="text-align:center;">que te idolatro y adoro;</div><div style="text-align:center;">...porque es la pura mentira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! lo que estoy padeciendo</div><div style="text-align:center;">no puede ser ponderado,</div><div style="text-align:center;">pues de puro enamorado,</div><div style="text-align:center;">paso las noches... durmiendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y si tu mirar me avisa</div><div style="text-align:center;">que te ofende mi ternura,</div><div style="text-align:center;">tanto mi dolor me apura</div><div style="text-align:center;">que me echo a morir de... risa.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>La conciencia cuantica</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 13 Nov 2019 19:43:02 +0100</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, Poemas A Los Atomos</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-11/1573670759_la-conciencia-cuantica_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-11/thumbs/1573670759_la-conciencia-cuantica_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div class="quote" style="text-align:center;">"Nuestro cerebro es parte del Universo."<br>"Así que somos ese Universo<br>observándose a sí mismo"<br>-Jorge Blaschke-</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Somos pulso que libera</div><div style="text-align:center;">Un vibrar evolutivo,</div><div style="text-align:center;">Un murmullo en la rivera</div><div style="text-align:center;">De los siempres misteriosos,</div><div style="text-align:center;">Bajo un Cosmos pensativo.</div><br><div style="text-align:center;">Un Universo expansivo</div><div style="text-align:center;">Que allende los mudos gozos,</div><div style="text-align:center;">Va observándose a sí mismo</div><div style="text-align:center;">En un himno de unidad.</div><br><div style="text-align:center;">Se vislumbran señales de un gran istmo</div><div style="text-align:center;">Tras los párpados de la eternidad.</div><div style="text-align:center;">Todos los límites desaparecen</div><div style="text-align:center;">Contra la sinapsis de una trasmeta,</div><div style="text-align:center;">Y las torvas dimensiones fenecen</div><div style="text-align:center;">En la catarsis de una mente quieta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Una ménsula de luz coherente</div><div style="text-align:center;">Colma la existencia más repleta</div><div style="text-align:center;">Con veraz y mesiánico presente.</div><div style="text-align:center;">Una cuántica conciencia</div><div style="text-align:center;">Va vibrando a borbotones</div><div style="text-align:center;">Entre un éter de fotones</div><div style="text-align:center;">Y ecuaciones de la ciencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El eslabón no se hallaba perdido,</div><div style="text-align:center;">Pues en la conciencia siempre ha estado;</div><div style="text-align:center;">Solamente se encontraba dormido,</div><div style="text-align:center;">Y por fin, ahora, ha despertado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Las neuronas del ensueño</div><div style="text-align:center;">Forman parte de la historia:</div><div style="text-align:center;">"Cada ser crea su gloria</div><div style="text-align:center;">Con la fuerza de su sueño"</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Extraído del poemario: "El Otro Infinito".</div><div style="text-align:center;">- <a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/XaZmtF" rel="external noopener noreferrer">Ulises Febles</a> -</div>]]></description>
</item><item>
<title>Sólo mientras tanto</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 13:47:23 +0200</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos, Mario Benedetti</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Vuelves, día de siempre,<br>rompiendo el aire justamente donde<br>el aire había crecido como muros.<br><br>Pero nos iluminas brutalmente<br>y en la sencilla náusea de tu claridad<br>sabemos cuándo se nos caerán los ojos,<br>el corazón, la piel de los recuerdos.<br><br>Claro, mientras tanto<br>hay oraciones, hay pétalos, hay ríos,<br>hay la ternura como un viento húmedo.<br>Sólo mientras tanto.<br> <br>Autor del poema:<a href="https://mundopoetico.es/mario-benedetti/"> Mario Benedetti </a></div>]]></description>
</item><item>
<title>¡Anuarí! ¡Anuarí!</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 13:47:23 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia Oscura, Poetas Franceses, Teresa Wilms Montt</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534531886_anuari-anuari_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534531886_anuari-anuari_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>¡Anuarí! ¡Anuarí!</p></div><div style="text-align:center;">Espíritu profundo, vuelve del caos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Torna en misteriosa envoltura, huésped de mis noches glaciales.</div><div style="text-align:center;">Que tus dedos de sueño posen sobre mis párpados desvelados.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Frente a mi ventana cerrada</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 13:47:23 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Franceses, Teresa Wilms Montt</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534531648_frente-a-mi-ventana-cerrada_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534531648_frente-a-mi-ventana-cerrada_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></p></div><div style="text-align:center;">Frente a mi ventana cerrada pregunto al tiempo cuánto más he de vivir.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Las sombras aniegan mis persianas, y apenas marca una delgada raya la claridad.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El reloj tiene titubeos de corazón enfermo.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Ausencia De Amor</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 13:47:23 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos, Juan Gelman</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534526657_la-ausencia_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534526657_la-ausencia_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>Cómo será pregunto.</p></div><div style="text-align:center;">Cómo será tocarte a mi costado.</div><div style="text-align:center;">Ando de loco por el aire</div><div style="text-align:center;">que ando que no ando.</div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Fuese Lucilio Enhorabuena</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 04 Jul 2019 22:04:37 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-07/1562270720_fuese-lucilio-enhorabuenamundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-07/thumbs/1562270720_fuese-lucilio-enhorabuenamundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;"> (Traducción de Horacio, fragmento)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">...Fuese Lucilio enhorabuena</div><div style="text-align:center;">festivo y elegante, y sus escritos</div><div style="text-align:center;">puliese más que el padre de este nuevo</div><div style="text-align:center;">género de poemas, que la musa</div><div style="text-align:center;">griega nunca tentó, mas él si hubiese</div><div style="text-align:center;">por decreto del cielo florecido</div><div style="text-align:center;">en nuestra edad, a muchos de sus versos</div><div style="text-align:center;">aplicara la lima.</div>]]></description>
</item><item>
<title>No es el amor quien muere</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3210-no-es-el-amor-quien-muere.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 20 Feb 2019 20:51:06 +0100</pubDate>
<category>Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, Poetas Españoles, Luis Cernuda</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-02/1550692149_no-es-el-amor-quien-muere_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-02/thumbs/1550692149_no-es-el-amor-quien-muere_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">No es el amor quien muere,</div><div style="text-align:center;">somos nosotros mismos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Inocencia primera</div><div style="text-align:center;">Abolida en deseo,</div><div style="text-align:center;">Olvido de sí mismo en otro olvido,</div><div style="text-align:center;">Ramas entrelazadas,</div><div style="text-align:center;">¿Por qué vivir si desaparecéis un día?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sólo vive quien mira</div><div style="text-align:center;">Siempre ante sí los ojos de su aurora,</div><div style="text-align:center;">Sólo vive quien besa</div><div style="text-align:center;">Aquel cuerpo de ángel que el amor levantara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Fantasmas de la pena,</div><div style="text-align:center;">A lo lejos, los otros,</div><div style="text-align:center;">Los que ese amor perdieron,</div><div style="text-align:center;">Como un recuerdo en sueños,</div><div style="text-align:center;">Recorriendo las tumbas</div><div style="text-align:center;">Otro vacío estrechan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Por allá van y gimen,</div><div style="text-align:center;">Muertos en pie, vidas tras de la piedra,</div><div style="text-align:center;">Golpeando la impotencia,</div><div style="text-align:center;">Arañando la sombra</div><div style="text-align:center;">Con inútil ternura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No, no es el amor quien muere.</div><br><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/luis-cernuda/">Luis Cernuda</a></div><div style="text-align:center;"><a href="https://poesiauniversal.es/poemas/autores/cernuda.html" rel="external noopener noreferrer">Ver mas poemas en Poesía Universal</a></div><div style="text-align:center;"><a href="https://poesiauniversal.es/poetas/index.html" rel="external noopener noreferrer">Poemas narrados por diferentes autores</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Los 20 Mejores Versos de Amor de la Poesía y los Poemas más Famosos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 23 Oct 2018 13:22:03 +0200</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, J.A.M.A.</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577359707_corazon_mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/thumbs/1577359707_corazon_mundopoetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Aún Me Acuerdo De Tí,<br>En un instante<br>me acuerdo de tí,<br>con estos versos de amor<br>de un recuerdo fugaz<br>y sin sentido...</div>]]></description>
</item><item>
<title>Llega todas las noches a mi alcoba</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 17 Aug 2018 17:57:03 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos, Teresa Wilms Montt</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534521419_llega-todas-las-noches-a-mi-alcoba_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534521419_llega-todas-las-noches-a-mi-alcoba_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>Llega todas las noches a mi alcoba. Sin tener ojos me mira, sin tener boca me habla, y su mirada y su voz son tan hondas como el silencio de los sepultados. Está muy lejos, y está conmigo, piensa en mi cerebro y llora en mis lágrimas.]]></description>
</item><item>
<title>Rima XXX - Asomaba A Sus Ojos Una Lagrima</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 15 Aug 2018 17:38:56 +0200</pubDate>
<category>Poesia, Poema De Vida, Poetas Españoles, Gustavo Adolfo Becquer</category>
<description><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534347534_rima_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534347534_rima_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Asomaba a sus ojos una lágrima<br>y a mi labio una frase de perdón,<br>habló el orgullo y se enjugó su llanto<br>y la frase en mis labios expiró.</p>]]></description>
</item><item>
<title>Adios Campiña Hermosa</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 15 Aug 2018 17:18:43 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Amistad, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534346325_adios-campia-hermosa_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534346325_adios-campia-hermosa_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a><br></div><div style="text-align:center;"> Adiós campiña hermosa</div><div style="text-align:center;">del olivar ameno,</div><div style="text-align:center;">morada deliciosa</div><div style="text-align:center;">donde feliz viví.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras mi pecho anime</div><div style="text-align:center;">el soplo de la vida,</div><div style="text-align:center;">esta alma agradecida</div><div style="text-align:center;">se acordará de ti.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A enfermedad y pena</div><div style="text-align:center;">postrado el cuerpo estaba;</div><div style="text-align:center;">y mi vivir minaba</div><div style="text-align:center;">el tedio del placer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vine a tu caro asilo</div><div style="text-align:center;">y respiró tu ambiente;</div><div style="text-align:center;">y al ánimo doliente</div><div style="text-align:center;">sentí la paz volver.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Cuál ignorado hechizo</div><div style="text-align:center;">pudo en mis fibras tanto?</div><div style="text-align:center;">¿Por qué secreto encanto</div><div style="text-align:center;">tan alto bien logré?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dolores y Agustina,</div><div style="text-align:center;">amable hija y madre,</div><div style="text-align:center;">solicitud tan fina</div><div style="text-align:center;">¿cómo pagar podré?</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Mis Deseos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 14 Aug 2018 22:46:31 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Verso, Poemas Amoroso, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;">Hoc erat in votis(Latin: Se solicitó)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Sabes, rubia, qué gracia solicito</div><div style="text-align:center;">cuando de ofrendas cubro los altares?</div><div style="text-align:center;">No ricos muebles, no soberbios lares,</div><div style="text-align:center;">ni una mesa que adule al apetito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De Aragua a las orillas un distrito</div><div style="text-align:center;">que me tribute fáciles manjares,</div><div style="text-align:center;">do vecino a mis rústicos hogares</div><div style="text-align:center;">entre peñascos corra un arroyito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Para acogerme en el calor estivo,</div><div style="text-align:center;">que tenga una arboleda también quiero,</div><div style="text-align:center;">do crezca junto al sauce el coco altivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Felice yo si en este albergue muero;</div><div style="text-align:center;">y al exhalar mi aliento fugitivo,</div><div style="text-align:center;">sello en tus labios el adiós postrero!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Como si fuera un rito</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 14 Aug 2018 22:36:59 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poemas Amoroso, Ariel Canzani</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534279026_como-si-fuera-un-rito_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534279026_como-si-fuera-un-rito_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>Como si fuera un rito</p></div><div style="text-align:center;">dejé por las cubiertas</div><div style="text-align:center;">las ropas que oprimían</div><div style="text-align:center;">mi piel y mis deseos.</div>]]></description>
</item><item>
<title>La Balada De La Masturbadora Solitaria</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 14 Aug 2018 21:39:42 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad, Poemas Amoroso, Anne Sexton</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534275623_la-balada-de-la-masturbadora-solitaria_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534275623_la-balada-de-la-masturbadora-solitaria_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>Al final del asunto siempre es la muerte.</div><div style="text-align:center;">Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,</div><div style="text-align:center;">fuera de la tribu de mí misma mi aliento</div><div style="text-align:center;">te echa en falta. Espanto</div><div style="text-align:center;">a los que están presentes. Estoy saciada.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Rima XXXIX</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 13 Aug 2018 21:24:39 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Españoles, Gustavo Adolfo Becquer</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534188271_rima-xxxix_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534188271_rima-xxxix_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">¿A qué me lo dices? Lo sé: es mudable,</div><div style="text-align:center;">es altanera y vana y caprichosa,</div><div style="text-align:center;">antes que el sentimiento de su alma</div><div style="text-align:center;">brotará el agua de la estéril roca.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Entonces será el ángel…</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 13 Aug 2018 21:04:48 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Rainer Maria Rilke</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446820216_alas.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446820216_alas.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div style="text-align:center;">Entonces será el ángel ciertamente </div><div style="text-align:center;">el que bebe despacio de mis rasgos </div>]]></description>
</item><item>
<title>Mira cómo los ángeles</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 13 Aug 2018 21:02:14 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia Oscura, Poema De Vida, Rainer Maria Rilke</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446831922_mira-cmo-los-ngeles.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446831922_mira-cmo-los-ngeles.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"><div style="text-align:center;">Mira cómo los ángeles </div><div style="text-align:center;">a través del espacio están sintiendo </div><div style="text-align:center;">sentimientos perpetuos</div><div style="text-align:center;">Nuestra ascua al rojo vivo sería para ellos cual frescor. </div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Nibelungos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:32:47 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529947969_nibelungos_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529947969_nibelungos_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Maravillas nos cuentan las canciones,</div><div style="text-align:center;">que la pasada edad gustosa oía;</div><div style="text-align:center;">hazañas de magnánimos varones,</div><div style="text-align:center;">lances de guerra y fiestas de alegría;</div><div style="text-align:center;">quejas de doloridos corazones</div><div style="text-align:center;">venganza atroz y desleal falsía;</div><div style="text-align:center;">escuchad los prodigios que os refiero,</div><div style="text-align:center;">de fe constante y de valor guerrero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la rica Borgoña una doncella</div><div style="text-align:center;">lo de esclarecida estirpe se crïaba;</div><div style="text-align:center;">otra ni tan pulida ni tan bella</div><div style="text-align:center;">no hubo jamás; Crimilde se llamaba.</div><div style="text-align:center;">Creció la niña, y la beldad con ella,</div><div style="text-align:center;">que origen fue de competencia brava</div><div style="text-align:center;">de dolores y lágrimas sin cuento;</div><div style="text-align:center;">y muchos héroes trajo a fin sangriento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nacida por decreto soberano</div><div style="text-align:center;">para la dicha y el amor parece.</div><div style="text-align:center;">Nobles jefes aspiran a su mano</div><div style="text-align:center;">y un reino en dote cada cual le ofrece.</div><div style="text-align:center;">Rinde, avasalla a todo pecho humano</div><div style="text-align:center;">la luz que en sus miradas resplandece.</div><div style="text-align:center;">Pudo hacer, repartida con largueza,</div><div style="text-align:center;">muchas bellas mujeres su belleza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Guárdanla tres caudillos de alta fama</div><div style="text-align:center;">Gunter, Gernot, y el de gentil persona</div><div style="text-align:center;">mancebo audaz, que Giselar se llama;</div><div style="text-align:center;">reyes los tres de gente borgoñona.</div><div style="text-align:center;">De sus proezas que la tierra aclama</div><div style="text-align:center;">el merecido lustre los abona.</div><div style="text-align:center;">No hay lengua que los nombres manche o tilde</div><div style="text-align:center;">de aquellos tres hermanos de Crimilde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cerca del Rin, en Wormes la opulenta,</div><div style="text-align:center;">residen. Y componen su mesnada</div><div style="text-align:center;">caballeros bizarros de gran cuenta,</div><div style="text-align:center;">famosos por la lanza y por la espada.</div><div style="text-align:center;">Víctimas que a catástrofe sangrienta</div><div style="text-align:center;">reservaba una estrella malhadada,</div><div style="text-align:center;">arrebatados por la ciega envidia</div><div style="text-align:center;">de dos mujeres a tremenda lidia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De los caudillos referidos era</div><div style="text-align:center;">Dancrato, el padre, que en edad temprana</div><div style="text-align:center;">coronó de victorias su bandera,</div><div style="text-align:center;">y Uta, noble mujer, la madre anciana,</div><div style="text-align:center;">que ya vïuda en educar se esmera</div><div style="text-align:center;">la hija querida, aquella flor lozana</div><div style="text-align:center;">que en su albor y frescura matutina</div><div style="text-align:center;">a espantosa tormenta se destina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Soñó una vez Crimilde que en la mano</div><div style="text-align:center;">llevaba un bello azor, en imprevista</div><div style="text-align:center;">acometida con furor insano</div><div style="text-align:center;">dos águilas lo matan a su vista.</div><div style="text-align:center;">Ve en este sueño un misterioso arcano,</div><div style="text-align:center;">que sin saber la causa, le contrista.</div><div style="text-align:center;">Revélalo a su madre, y la discreta</div><div style="text-align:center;">anciana de este modo lo interpreta:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —«El bello azor que has visto en el ensueño</div><div style="text-align:center;">es un noble señor, que será un día</div><div style="text-align:center;">de tu hermosura y tus amores dueño,</div><div style="text-align:center;">y todo tu contento y alegría.</div><div style="text-align:center;">Mas le amenaza un desgraciado empeño,</div><div style="text-align:center;">si no le guarda el cielo, amada mía».</div><div style="text-align:center;">—«¡Noble señor! ¿qué me decís? (contesta</div><div style="text-align:center;">la hermosa niña, tímida y modesta).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Quiero siempre vivir, madre querida,</div><div style="text-align:center;">sin conocer amores de guerrero.</div><div style="text-align:center;">Pasaré junto a vos toda la vida.</div><div style="text-align:center;">Otra dicha en el mundo no la quiero».</div><div style="text-align:center;">Uta se sonrió: —«No, inadvertida</div><div style="text-align:center;">renuncies lo que ignoras: el primero</div><div style="text-align:center;">de los bienes del mundo es un esposo</div><div style="text-align:center;">gentil, amable, ilustre, valeroso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Dios te ha dado sin tasa la hermosura;</div><div style="text-align:center;">él un esposo digno te depare».</div><div style="text-align:center;">—«¡No!, responde Crimilde, no hay dulzura</div><div style="text-align:center;">que al amor de una madre se equipare,</div><div style="text-align:center;">¿ese estado feliz quién asegura</div><div style="text-align:center;">que un repentino azar no lo acibare?</div><div style="text-align:center;">Muchas veces lo vi, mudado el cielo,</div><div style="text-align:center;">cambiarse de improviso en luto y duelo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Crimilde así de amar se defendía,</div><div style="text-align:center;">y pasaba la vida dulcemente.</div><div style="text-align:center;">«Hombre no habrá que inquiete el alma mía»,</div><div style="text-align:center;">dice entre sí la virgen inocente.</div><div style="text-align:center;">Pero vendrá, Crimilde, vendrá un día</div><div style="text-align:center;">que pensarás de un modo diferente.</div><div style="text-align:center;">Verás el caballero venturoso</div><div style="text-align:center;">a quien querrás apellidar esposo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cumplirase la visión oscura</div><div style="text-align:center;">que te explicó tu madre, y derramada</div><div style="text-align:center;">será del bello azor la sangre pura</div><div style="text-align:center;">por tropa infiel en daño tuyo armada.</div><div style="text-align:center;">Ni ya el amor en ti será ternura,</div><div style="text-align:center;">sino furia crüel, desapiadada,</div><div style="text-align:center;">y en recompensa de una vida sola,</div><div style="text-align:center;">miles verás que tu venganza inmola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cerca de donde el Rin al mar entrega</div><div style="text-align:center;">sus aguas lleva, una ciudad había,</div><div style="text-align:center;">Janten llamada; igual no tuvo el mundo</div><div style="text-align:center;">desde el helado norte al mediodía.</div><div style="text-align:center;">Hijo de Giselinda, y Segismundo,</div><div style="text-align:center;">un infante real allí se cría,</div><div style="text-align:center;">de gran belleza y no menor denuedo.</div><div style="text-align:center;">Los cantares le nombran Sigifredo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bizarro a maravilla era el infante;</div><div style="text-align:center;">no hubo mancha en su nombre la más leve.</div><div style="text-align:center;">Apenas se le vio de edad bastante</div><div style="text-align:center;">para que el casco y la coraza lleve,</div><div style="text-align:center;">cuando por toda Europa anduvo errante,</div><div style="text-align:center;">dejando larga fama, en tiempo breve,</div><div style="text-align:center;">de tanta empresa y tantos hechos raros,</div><div style="text-align:center;">que arenas uno en mil podré contaros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Desde la juventud su valentía</div><div style="text-align:center;">era cantada en rústicos loores.</div><div style="text-align:center;">Con la cual su hermosura componía</div><div style="text-align:center;">codiciado blasón de mil amores.</div><div style="text-align:center;">Si era la educación que recibía</div><div style="text-align:center;">solícita en extremo, superiores</div><div style="text-align:center;">fueron en él las naturales prendas;</div><div style="text-align:center;">fértil asunto a historias y leyendas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No bien se muestra en la paterna corte,</div><div style="text-align:center;">admiración a todo el mundo inspira;</div><div style="text-align:center;">y al ver su gentileza y bello porte</div><div style="text-align:center;">más de una dama en su interior suspira.</div><div style="text-align:center;">Pero no hay que temer ciego transporte,</div><div style="text-align:center;">pues dondequiera que los pasos gira,</div><div style="text-align:center;">viejos ayos que enfrenen con cuidado</div><div style="text-align:center;">su juvenil ardor van a su lado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así cumple que a bélicas facciones</div><div style="text-align:center;">se forme el alma y el valor se apreste,</div><div style="text-align:center;">y al halago de pérfidas pasiones</div><div style="text-align:center;">el pecho endurecido contrarreste.</div><div style="text-align:center;">Así conquistará nuevas regiones</div><div style="text-align:center;">y tendrá de vasallos larga hueste;</div><div style="text-align:center;">y ya siente bullir marciales bríos.</div><div style="text-align:center;">bajo los cortesanos atavíos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por este tiempo ordena Sigismundo</div><div style="text-align:center;">que se anuncie en la corte regla fiesta</div><div style="text-align:center;">y se convide a cuantos en el mundo</div><div style="text-align:center;">por noble alcurnia o coronada testa</div><div style="text-align:center;">merecen este honor; campo fecundo</div><div style="text-align:center;">de distinción y gloria.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Rudens O El Cable Del Navio</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3202-rudens-o-el-cable-del-navio.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:28:34 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577359707_corazon_mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/thumbs/1577359707_corazon_mundopoetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Rudens O El Cable Del Navio</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(Traduccion De Plauto)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">PRÓLOGO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">ARTURO —En la ciudad celeste de los dioses</div><div style="text-align:center;">conciudadano soy de aquel que mueve</div><div style="text-align:center;">mares y tierras y las gentes todas.</div><div style="text-align:center;">Pues soy, cual veis, la blanca estrella fúlgida,</div><div style="text-align:center;">astro que nace a la debida hora</div><div style="text-align:center;">en cielo y tierra: Arturo me apellidan,</div><div style="text-align:center;">que de noche en el cielo entre los dioses</div><div style="text-align:center;">brillo, y de día entre los hombres ando,</div><div style="text-align:center;">como también acá los otros bajan</div><div style="text-align:center;">lucientes astros, pues aquel que impera</div><div style="text-align:center;">a Dioses y a mortales rey supremo</div><div style="text-align:center;">por partes diferentes nos envía</div><div style="text-align:center;">a observar de los hombres las costumbres,</div><div style="text-align:center;">la fe y piedad, y de qué modo llegue</div><div style="text-align:center;">a la fortuna cada cual; si falsa</div><div style="text-align:center;">litis con falsos testimonios mueva,</div><div style="text-align:center;">o si sus deudas, perjurando niegue;</div><div style="text-align:center;">y de los tales luego el nombre escrito</div><div style="text-align:center;">llevamos al Tonante. Así conoce</div><div style="text-align:center;">al que busca lo malo, o con perjurios</div><div style="text-align:center;">triunfar del adversario solicita</div><div style="text-align:center;">o recabar del juez inicuo fallo</div><div style="text-align:center;">con malas artes. Él lo ya juzgado</div><div style="text-align:center;">juzga de nuevo, y les impone multa</div><div style="text-align:center;">que el valor de la causa que vencieron</div><div style="text-align:center;">excede en mucho. De los buenos lleva</div><div style="text-align:center;">también registro en su estrellado trono,</div><div style="text-align:center;">que no, como el malvado se imagina,</div><div style="text-align:center;">aplaca al Dios con víctimas o dones;</div><div style="text-align:center;">antes el gasto y el trabajo pierde,</div><div style="text-align:center;">porque de las ofrendas del perjuro</div><div style="text-align:center;">no acepta nada Jove, [y a los buenos]</div><div style="text-align:center;">indulgente y benigno oye la súplica.</div><div style="text-align:center;">Parad mientes por tanto a lo que digo</div><div style="text-align:center;">vosotros que, buscáis derechamente</div><div style="text-align:center;">el bien, y vida franca, honrada y pía;</div><div style="text-align:center;">seguid así, y os holgaréis un día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero decir me cumple a lo que vengo.</div><div style="text-align:center;">Difilo, autor de esta comedia, quiso</div><div style="text-align:center;">que esta ciudad Cirene fuese; y mora</div><div style="text-align:center;">Démones en la misma, en esta granja</div><div style="text-align:center;">que veis a orillas de la mar; anciano</div><div style="text-align:center;">que desterrado vino aquí de Atenas,</div><div style="text-align:center;">hombre de buena pasta. Ni carece</div><div style="text-align:center;">de sus patrios lugares por delito.</div><div style="text-align:center;">Antes, sirviendo a los demás hallose,</div><div style="text-align:center;">perdida en hacer bien hacienda pingüe,</div><div style="text-align:center;">embarazado y empeñado y pobre</div><div style="text-align:center;">de puro liberal... y para colmo</div><div style="text-align:center;">de desgracia, una niña en edad tierna,</div><div style="text-align:center;">hija suya, robáronle piratas,</div><div style="text-align:center;">a quienes un bribón de siete suelas</div><div style="text-align:center;">que habita aquí también, comprola. Un día</div><div style="text-align:center;">que de tañer la flauta</div><div style="text-align:center;">en la vecina escuela</div><div style="text-align:center;">la niña, joven ya, tornaba a casa,</div><div style="text-align:center;">un mozo hubo de verla, compatriota</div><div style="text-align:center;">del dueño de la granja que os he dicho,</div><div style="text-align:center;">Ateniense también, y al mismo punto,</div><div style="text-align:center;">enamorose; ve al rufián; contrata</div><div style="text-align:center;">con él que se la venda como esclava</div><div style="text-align:center;">por treinta minas; diole el joven prenda,</div><div style="text-align:center;">y el trato confirmó con juramento</div><div style="text-align:center;">aquel follón que de la fe jurada</div><div style="text-align:center;">se burla y mofa, y se le da una higa</div><div style="text-align:center;">de lo que más sagrado hay en el mundo.</div><div style="text-align:center;">El caso fue que vino de Agrigento</div><div style="text-align:center;">un viejo igual a él; facineroso</div><div style="text-align:center;">si los hay, fementido y alevoso.</div><div style="text-align:center;">Hospedole el rufián, y como viera</div><div style="text-align:center;">a la doncella, empieza</div><div style="text-align:center;">a ponderar su gracia y gentileza</div><div style="text-align:center;">celebraba asimismo la apostura</div><div style="text-align:center;">de otras mujeres, que el rufián tenía</div><div style="text-align:center;">para su abominable granjería.</div><div style="text-align:center;">Dícele que a Sicilia</div><div style="text-align:center;">se vaya, donde abunda</div><div style="text-align:center;">la juventud alegre y licenciosa</div><div style="text-align:center;">y deja inmenso lucro aquel comercio</div><div style="text-align:center;">de mujercillas, que fortuna grande</div><div style="text-align:center;">había de darle en breve. Persuadiole;</div><div style="text-align:center;">un bajel se fletó secretamente,</div><div style="text-align:center;">y de noche se lleva</div><div style="text-align:center;">todo el ajuar a bordo. Al pobre amante,</div><div style="text-align:center;">dice el rufián que va a cumplir un voto</div><div style="text-align:center;">en el Templo de Venus,</div><div style="text-align:center;">que veis allí, vecino a la ribera</div><div style="text-align:center;">y que después del sacrificio espera</div><div style="text-align:center;">le acompañe a comer. Tras esto vase</div><div style="text-align:center;">furtivamente al mar; el siciliano</div><div style="text-align:center;">y las mujeres y el rufián se embarcan;</div><div style="text-align:center;">se cuenta al joven lo que pasa; al puerto</div><div style="text-align:center;">apresurado corre; a gran distancia</div><div style="text-align:center;">iba la nave ya. Pues yo que miro</div><div style="text-align:center;">que así se van con la infeliz doncella</div><div style="text-align:center;">quise al rufián perder; salvarle a ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bramé tempestüoso;</div><div style="text-align:center;">olas levanté al cielo</div><div style="text-align:center;">altísimas, horrendas; que si suelo</div><div style="text-align:center;">embravecerme en el nacer, más bravo</div><div style="text-align:center;">mi usado giro en occidente acabo.</div><div style="text-align:center;">La nave dio al través; los malandrines</div><div style="text-align:center;">viejo y rufián arroja, que se amparan</div><div style="text-align:center;">de un pelado arrecife;</div><div style="text-align:center;">y la niña al esquife</div><div style="text-align:center;">con otra joven sierva</div><div style="text-align:center;">sobrecogida de pavor se lanza.</div><div style="text-align:center;">Se lanzan temerosas</div><div style="text-align:center;">y a la playa vecina</div><div style="text-align:center;">la alborotada mar las encamina</div><div style="text-align:center;">no lejos de do mora</div><div style="text-align:center;">Démones, de su patria desterrado</div><div style="text-align:center;">como os he dicho ya; cuyo tejado</div><div style="text-align:center;">hizo pedazos esta noche el viento.</div><div style="text-align:center;">Este que sale esclavo es suyo. Al joven</div><div style="text-align:center;">enamorado, que compró la niña</div><div style="text-align:center;">presto veréis; y concluyose el cuento.</div><div style="text-align:center;">Resta que os diga mi palabra extrema:</div><div style="text-align:center;">Vivid, medrad, y el enemigo os tema.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Proscrito V</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:21:31 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"> Fragmentos De Una Leyenda</div><br><div style="text-align:center;">Canto V</div><br><div style="text-align:center;">La Derrota De Rancagua</div><br><div style="text-align:center;">«ESPAÑOLES</div><div style="text-align:center;">¡Arma, arma! ¡Guerra, guerra!</div><div style="text-align:center;">...............................................</div><div style="text-align:center;">PIZARRO</div><div style="text-align:center;">¡A ellos, españoles!</div><div style="text-align:center;">ESPAÑOLES</div><div style="text-align:center;"> ¡A ellos!</div><div style="text-align:center;">PIZARRO</div><div style="text-align:center;">Mueran antes que se amparen</div><div style="text-align:center;">de las breñas».</div><div style="text-align:center;">(Calderón)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ya la segunda noche se aproxima</div><div style="text-align:center;">de aquel aciago octubre catorceno,</div><div style="text-align:center;">cuya memoria sola pone grima</div><div style="text-align:center;">y sobresalto al corazón chileno.</div><div style="text-align:center;">Obstáculo no queda que reprima,</div><div style="text-align:center;">del Cachapoal en el distrito ameno,</div><div style="text-align:center;">al español, que enardecido vaga,</div><div style="text-align:center;">y de pillaje y muerte se embriaga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La plaza de Rancagua es el postrero</div><div style="text-align:center;">asilo en que la hueste patrïota</div><div style="text-align:center;">sostiene aún la lucha; no hay sendero</div><div style="text-align:center;">que ofrezca un medio de escapar; se agota</div><div style="text-align:center;">la munición; en torno el crudo ibero</div><div style="text-align:center;">con alharaca horrísona alborota;</div><div style="text-align:center;">y cuanto más resiste, más ofende</div><div style="text-align:center;">el enemigo, y más la lid se enciende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es mayor cada instante la matanza</div><div style="text-align:center;">que hace en sus filas el silbante plomo,</div><div style="text-align:center;">y más se estrecha el cerco; y de esperanza</div><div style="text-align:center;">no se divisa ni un lejano asomo.</div><div style="text-align:center;">¿Qué puede allí la espada, ni la lanza,</div><div style="text-align:center;">ni qué el fusil? Cruzó el celeste domo</div><div style="text-align:center;">por vez segunda el sol; la noche oscura</div><div style="text-align:center;">vuelve otra vez y el fiero asalto dura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es para el enemigo cada techo</div><div style="text-align:center;">un fuerte desde donde a salvo tira,</div><div style="text-align:center;">mientras desnudo nuestra gente el pecho</div><div style="text-align:center;">presenta, y no descansa, y no respira</div><div style="text-align:center;">sino con pena en el recinto estrecho</div><div style="text-align:center;">a que más concentrada se retira,</div><div style="text-align:center;">bajo el llover de bala, y piedra, y teja</div><div style="text-align:center;">que ya donde moverse no le deja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una ventana espesa bocanada</div><div style="text-align:center;">de fuego y humo sin cesar vomita;</div><div style="text-align:center;">en otra la familia desolada</div><div style="text-align:center;">¡favor! ¡favor! a sus amigos grita;</div><div style="text-align:center;">y cada bocacalle está enjambrada</div><div style="text-align:center;">de soldadesca vándala maldita</div><div style="text-align:center;">que cierra las salidas de la plaza</div><div style="text-align:center;">y a los nuestros de lejos amenaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como la artillería su baluarte</div><div style="text-align:center;">de débiles adobes aportilla,</div><div style="text-align:center;">las filas enemigas rompe y parte</div><div style="text-align:center;">a gran correr la intrépida cuadrilla.</div><div style="text-align:center;">Víctimas de sus iras a una parte</div><div style="text-align:center;">y otra dejando va, que es maravilla;</div><div style="text-align:center;">pincha, taja, derriba y atropella;</div><div style="text-align:center;">marcan sangre y cadáveres su huella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba entre los infantes (que una bala</div><div style="text-align:center;">pudo descabalgarle en la refriega),</div><div style="text-align:center;">el joven capitán Emilio Ayala,</div><div style="text-align:center;">que a varonil edad apenas llega,</div><div style="text-align:center;">y por su talle y apostura y gala,</div><div style="text-align:center;">y por el ardimiento con que juega</div><div style="text-align:center;">la espada, y por el aire altivo y franco,</div><div style="text-align:center;">de la enemiga furia se hizo el blanco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobrino fue de aquel don Agapito</div><div style="text-align:center;">tantas veces mentado en mi leyenda;</div><div style="text-align:center;">y sobrino mimado y favorito,</div><div style="text-align:center;">y presunto heredero de la hacienda.</div><div style="text-align:center;">Bravo, arrestado. Aún era tiernecito</div><div style="text-align:center;">cuando lanzar un potro a toda rienda</div><div style="text-align:center;">y enlazar un novillo en el rodeo</div><div style="text-align:center;">era su pasatiempo y su recreo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Patriota, no se diga. Ni pudiera</div><div style="text-align:center;">no serlo el que educado por su tío</div><div style="text-align:center;">fue, desde la infeliz temprana era</div><div style="text-align:center;">de guerra incauta y de inexperto brío,</div><div style="text-align:center;">soldado de la patria. Su primera</div><div style="text-align:center;">milicia vieron Maule y Biobío;</div><div style="text-align:center;">y si su nombre a Chile enorgullece</div><div style="text-align:center;">y España lo maldice, lo merece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba, pues, como digo, en la valiente</div><div style="text-align:center;">tropa; en el centro alguna vez oculto,</div><div style="text-align:center;">cuando le carga demasiada gente</div><div style="text-align:center;">del enemigo, por pescarle el bulto;</div><div style="text-align:center;">ora lidiando valerosamente</div><div style="text-align:center;">donde es mayor la gresca y el tumulto;</div><div style="text-align:center;">y ora asaltando súbito al que observa</div><div style="text-align:center;">más desapercibido en la caterva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba tan mezclada la española</div><div style="text-align:center;">con la chilena gente, que no puede</div><div style="text-align:center;">usar el enemigo la pistola</div><div style="text-align:center;">ni la escopeta; y el terreno cede</div><div style="text-align:center;">mal de su grado si se empeña sola</div><div style="text-align:center;">el arma blanca, en que el patriota excede,</div><div style="text-align:center;">y con ventaja lidia indisputable,</div><div style="text-align:center;">ora puñal esgrima, espada o sable.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero es forzoso ahora hincar la espuela</div><div style="text-align:center;">antes que la restante fuerza hispana</div><div style="text-align:center;">al sitio acuda; Ossorio mismo vuela</div><div style="text-align:center;">al frente de la tropa veterana</div><div style="text-align:center;">a que en los casos de importancia apela;</div><div style="text-align:center;">pero su diligencia ha sido vana;</div><div style="text-align:center;">distantes van los nuestros, y lejano</div><div style="text-align:center;">se oye el casco veloz pulsar el llano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Emilio se quedó corto, ya sea</div><div style="text-align:center;">que le embarace el enemigo el paso,</div><div style="text-align:center;">o que alejarse a los demás no vea</div><div style="text-align:center;">(pues ya oscuro el crepúsculo, un escaso</div><div style="text-align:center;">destello arroja), o que en parcial pelea</div><div style="text-align:center;">enardecido en medio del fracaso</div><div style="text-align:center;">y confusión, su propio riesgo olvide,</div><div style="text-align:center;">y (lo que nunca suele), se descuide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Le encuentran solo; y a correr aprieta;</div><div style="text-align:center;">y le siguen tres vándalos a una.</div><div style="text-align:center;">Llevaba el de adelante una escopeta</div><div style="text-align:center;">(el habérsele roto fue fortuna</div><div style="text-align:center;">en anterior acción la bayoneta);</div><div style="text-align:center;">y a la distancia alzándola oportuna,</div><div style="text-align:center;">de descargar un fiero golpe trata</div><div style="text-align:center;">al mozo en el testuz con la culata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De ésta, le dice, a Satanás te mando,</div><div style="text-align:center;">miserable insurgente». Esquiva el viento</div><div style="text-align:center;">la culata terrífica silbando;</div><div style="text-align:center;">mas su baladronada fue un acento</div><div style="text-align:center;">de aviso y salvación. El joven, dando</div><div style="text-align:center;">media vuelta con ágil movimiento,</div><div style="text-align:center;">huye el bulto, y al godo que le hostiga</div><div style="text-align:center;">mete un palmo de acero en la barriga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Maldiciones vomita el fusilero;</div><div style="text-align:center;">y puestas ambas palmas en la herida,</div><div style="text-align:center;">dice con quebrantada voz: «Me muero...</div><div style="text-align:center;">A manos de un traidor, pierdo la vida...</div><div style="text-align:center;">¡Camaradas, venganza!...» Al compañero</div><div style="text-align:center;">como los otros dos de la partida</div><div style="text-align:center;">vieran caer, a darle van auxilio;</div><div style="text-align:center;">así logró ponerse en cobro Emilio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toda Rancagua en tanto era despojo</div><div style="text-align:center;">del español, que tala, rompe y quema</div><div style="text-align:center;">sólo por contentar su ciego enojo</div><div style="text-align:center;">en el dolor y en la miseria extrema.</div><div style="text-align:center;">Lo mismo insulta en su brutal arrojo</div><div style="text-align:center;">al rico, al pobre, a la deidad suprema;</div><div style="text-align:center;">quiere dejar de su venganza ejemplo</div><div style="text-align:center;">en la calle, en el rancho, hasta en el templo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mirad los que dudáis si el hombre es fiera,</div><div style="text-align:center;">una ciudad que hostil espada doma;</div><div style="text-align:center;">no importa qué uniforme o qué bandera</div><div style="text-align:center;">o qué divisa el enemigo toma.</div><div style="text-align:center;">Guardia imperial, soldado talavera,</div><div style="text-align:center;">sectario de Moisés o de Mahoma,</div><div style="text-align:center;">iniciado en la fe por el bautismo</div><div style="text-align:center;">o la circuncisión, todo es lo mismo.</div><div style="text-align:center;">Con los lamentos de la triste gente</div><div style="text-align:center;">miradle cuál se exalta y se alboroza,</div><div style="text-align:center;">y cuál por la delicia solamente</div><div style="text-align:center;">de herir y destrozar, hiere y destroza;</div><div style="text-align:center;">y cómo, salpicado hasta la frente</div><div style="text-align:center;">de sangre, en verla derramar se goza,</div><div style="text-align:center;">y con qué risa endemoniada espía</div><div style="text-align:center;">los visajes de la última agonía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Devoto campeón de un rey devoto,</div><div style="text-align:center;">vedle del templo hacer taberna obscena,</div><div style="text-align:center;">do la blasfemia, el desalmado voto,</div><div style="text-align:center;">y su habitual interjección resuena,</div><div style="text-align:center;">do roba y pilla, y todo freno roto,</div><div style="text-align:center;">con los sagrados vasos bebe y cena,</div><div style="text-align:center;">y ni a la madre de su Dios perdona</div><div style="text-align:center;">arrancando a sus sienes la corona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Lámpara fiel que ante los santos bultos</div><div style="text-align:center;">ardes perenne! cuenta lo que viste:</div><div style="text-align:center;">las abominaciones, los insultos,</div><div style="text-align:center;">los sacrilegios de esta noche triste;</div><div style="text-align:center;">los arrastrados párvulos y adultos,</div><div style="text-align:center;">y la ultrajada virgen que resiste</div><div style="text-align:center;">asida del altar, y opone en vano</div><div style="text-align:center;">lloroso ruego al forzador villano,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas con sus hechos harta ya es la fama.</div><div style="text-align:center;">Fatiga este «destello peregrino</div><div style="text-align:center;">de antorcha celestial», como él se llama;</div><div style="text-align:center;">esta de lo infernal y lo divino,</div><div style="text-align:center;">según yo pienso, equívoca amalgama,</div><div style="text-align:center;">en quien la rienda, el arte, el culto y fino</div><div style="text-align:center;">vivir social, palía sí, no enfrena</div><div style="text-align:center;">el instinto del tigre y de la hiena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Volvamos, pues, al capitán, que sigue</div><div style="text-align:center;">corriendo a gran correr por la llanura;</div><div style="text-align:center;">y aunque español ninguno le persigue,</div><div style="text-align:center;">y ya la noche va cerrando oscura,</div><div style="text-align:center;">teme topar con alguien que le obligue</div><div style="text-align:center;">a hacer alto; y por donde la espesura</div><div style="text-align:center;">de las cercas su fuga patrocina,</div><div style="text-align:center;">diligente y solícito camina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oye en tanto a distancia el gran lamento</div><div style="text-align:center;">de los vencidos y la horrible gresca</div><div style="text-align:center;">de que en torpes orgías hinche el viento</div><div style="text-align:center;">la mal disciplinada soldadesca.</div><div style="text-align:center;">De Viva el rey al repetido acento,</div><div style="text-align:center;">volviendo el rostro Emilio, una grotesca</div><div style="text-align:center;">y lastimosa escena ve a la triste</div><div style="text-align:center;">lumbre de que Rancagua se reviste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Partidas de soldados y ofíciales,</div><div style="text-align:center;">desmandadas mujeres, niños, viejos,</div><div style="text-align:center;">vagan por los confusos arrabales</div><div style="text-align:center;">entre humo y sombra y cárdenos reflejos.</div><div style="text-align:center;">Negra visión de estancias infernales</div><div style="text-align:center;">a la vista parece desde lejos,</div><div style="text-align:center;">en que tropa de diablos turbulenta</div><div style="text-align:center;">a las míseras almas atormenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero ¿qué nuevo incendio se levanta?</div><div style="text-align:center;">¿qué coro doloroso de alaridos</div><div style="text-align:center;">hace al mancebo suspender la planta</div><div style="text-align:center;">y dirigir atento los oídos?</div><div style="text-align:center;">Altas llamas devoran (Virgen santa,</div><div style="text-align:center;">¡qué horror!) el hospital de los heridos.</div><div style="text-align:center;">Claman ¡piedad! ¡piedad! Y les contesta</div><div style="text-align:center;">algazara feroz de burla y fiesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vio la siguiente luz de la mañana</div><div style="text-align:center;">las manos, por el fuego ennegrecidas,</div><div style="text-align:center;">a las rejas aún, de la ventana,</div><div style="text-align:center;">como en la lucha de la muerte, asidas;</div><div style="text-align:center;">y de cuajada sangre americana</div><div style="text-align:center;">pavimentos, paredes, vio teñidas,</div><div style="text-align:center;">y de perros y buitres los insultos</div><div style="text-align:center;">a destrozados cuerpos insepultos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jura venganza Ayala, y su carrera</div><div style="text-align:center;">dirige a cierto rancho conocido,</div><div style="text-align:center;">do habilitarse de un caballo espera</div><div style="text-align:center;">y mudar de sombrero y de vestido.</div><div style="text-align:center;">Tras un torcido tronco de alta higuera</div><div style="text-align:center;">acecha la ocasión, cuando oye el ruido</div><div style="text-align:center;">de trotadores cascos, que veloces</div><div style="text-align:center;">pulsan el llano, y de mezcladas voces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Este, dice una voz, es el camino</div><div style="text-align:center;">que se le vio tomar»... «Paren ustedes,</div><div style="text-align:center;">dice otra voz, en tanto que examino</div><div style="text-align:center;">si le ocultan acaso estas paredes».</div><div style="text-align:center;">Toca a la puerta. Un viejo campesino</div><div style="text-align:center;">sale. «¿Qué necesitan sus mercedes?»,</div><div style="text-align:center;">pregunta, temeroso. «Escucha, ¡infame!</div><div style="text-align:center;">Si no quieres que toda se derrame</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Esa vil sangre al filo de mi acero,</div><div style="text-align:center;">entrégame al malvado que se esconde</div><div style="text-align:center;">por estos andurriales». «Caballero,</div><div style="text-align:center;">protesto y juro, el viejo le responde,</div><div style="text-align:center;">que a nadie he visto». «¡Mientes, marrullero;</div><div style="text-align:center;">le tienes escondido!» «Pero ¿dónde?</div><div style="text-align:center;">Si no merezco yo que se me crea,</div><div style="text-align:center;">pase adelante su merced, y vea».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Era el que hablaba un cabo veterano</div><div style="text-align:center;">que muestra por el habla y continente</div><div style="text-align:center;">haber cargado un poco más la mano,</div><div style="text-align:center;">que lo que fuera justo, al aguardiente.</div><div style="text-align:center;">Nada dice que el ajo castellano</div><div style="text-align:center;">con fuerza peculiar no condimente;</div><div style="text-align:center;">zafio además, amigo de bureo,</div><div style="text-align:center;">patiestevado, y como un mico feo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Desmonta, pues, y al viejo el insolente</div><div style="text-align:center;">aparta de un tirón, y entra a la choza,</div><div style="text-align:center;">do con el viejo habitan solamente</div><div style="text-align:center;">una anciana mujer y una hija moza,</div><div style="text-align:center;">la cual, entrando el cabo de repente,</div><div style="text-align:center;">con una tosca manta se reboza;</div><div style="text-align:center;">pero no es hombre el cabo que se empacha,</div><div style="text-align:center;">porque se le reboce una muchacha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cabo, que la ve, se le aficiona,</div><div style="text-align:center;">que era la chica, a la verdad, no mala,</div><div style="text-align:center;">y como con los humos de la mona</div><div style="text-align:center;">de un pensamiento en otro se resbala,</div><div style="text-align:center;">su primero propósito abandona</div><div style="text-align:center;">de perseguir al capitán Ayala,</div><div style="text-align:center;">que atisba lo que pasa no sin miedo,</div><div style="text-align:center;">y en su escondrijo se mantiene quedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cabo, que al placer de la conquista</div><div style="text-align:center;">nueva se entrega todo, a rato breve</div><div style="text-align:center;">sale dando traspiés, torva la vista,</div><div style="text-align:center;">y en mal formada voz, que a risa mueve:</div><div style="text-align:center;">«Una o dos leguas más seguid la pista</div><div style="text-align:center;">de ese traidor, que Lucifer se lleve</div><div style="text-align:center;">(dice), la seña, Tarragona; el santo,</div><div style="text-align:center;">San Ildefonso; aquí os aguardo en tanto».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los otros corren; él se queda, y junta</div><div style="text-align:center;">la débil puertecilla del tugurio;</div><div style="text-align:center;">y nuestro Ayala, que un desmán barrunta</div><div style="text-align:center;">(pues no le pareció de buen augurio</div><div style="text-align:center;">quedara el cabo), andando va en la punta</div><div style="text-align:center;">de los pies hacia el rancho; y al murmurio</div><div style="text-align:center;">de la conversación, que atento escucha,</div><div style="text-align:center;">oye un rumor surgir como de lucha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Voces, lloros y gritos oyó luego,</div><div style="text-align:center;">y reputando ya por cosa cierta</div><div style="text-align:center;">lo que temía, arrebatado y ciego</div><div style="text-align:center;">a tierra echó de un puntapié la puerta.</div><div style="text-align:center;">Un salto da, y al mísero gallego,</div><div style="text-align:center;">que estupefacto y con la boca abierta</div><div style="text-align:center;">quedó del susto, asiendo de la gola,</div><div style="text-align:center;">«A Chile —dice— este puñal te inmola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pídele a Dios misericordia, y muere!»</div><div style="text-align:center;">«¡Perdón, mi capitán! —exclama el triste</div><div style="text-align:center;">cabo, atajando el brazo que le hiere—.</div><div style="text-align:center;">¡Perdón a un infeliz que no resiste!</div><div style="text-align:center;">¡Piedad!» «Piedad de mí ninguna espere</div><div style="text-align:center;">un español, un monstruo. ¿La tuviste</div><div style="text-align:center;">de la mujer que deshonrabas?» «¡Toma!</div><div style="text-align:center;">¿No vio usted, capitán, que era una broma?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Te burlas, miserable?» «Nada de eso;</div><div style="text-align:center;">pero vamos al caso. Usted me mata.</div><div style="text-align:center;">Muy bien... Los otros vuelven... Llevan preso</div><div style="text-align:center;">a este infeliz, y usted, usted que trata</div><div style="text-align:center;">de protegerle, es quien, por un exceso</div><div style="text-align:center;">de protección, le aprieta la corbata...</div><div style="text-align:center;">No, no se enfade usted... Por mí, me allano</div><div style="text-align:center;">a perecer... pero este pobre anciano...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A más, usted la causa americana</div><div style="text-align:center;">defiende, y la de Chile... Santo y bueno.</div><div style="text-align:center;">Lo mismo hiciera, y de muy buena gana,</div><div style="text-align:center;">el hijo de mi madre, a ser chileno.</div><div style="text-align:center;">Pero ¿qué quiere usted? Nací en Trïana;</div><div style="text-align:center;">soy, como acá se dice, sarraceno;</div><div style="text-align:center;">y no hago más que usted, si se examina,</div><div style="text-align:center;">en arrimar la brasa a mi sardina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Déjeme usted, y a respetar me obligo».</div><div style="text-align:center;">«Silencio, charlatán; y si es que en algo</div><div style="text-align:center;">aprecias el pellejo, ven conmigo».</div><div style="text-align:center;">«Pero ¿a dónde, por Dios, señor hidalgo?»</div><div style="text-align:center;">«¡Monta!» «¿Con qué me voy?» «Que montes digo;</div><div style="text-align:center;">la grupa tomaré». «Solo, cabalgo</div><div style="text-align:center;">mucho mejor». «O monta, o muere». «Monto».</div><div style="text-align:center;">«¡Hacia la cordillera, y pronto, pronto!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iban los dos corriendo a toda brida.</div><div style="text-align:center;">El cabo a veces charla, a veces reza,</div><div style="text-align:center;">a veces canta, a veces voz perdida</div><div style="text-align:center;">exhala; y ya dormita, ya bosteza;</div><div style="text-align:center;">el viento, el aire, la veloz corrida</div><div style="text-align:center;">le fueron despejando la cabeza.</div><div style="text-align:center;">Rayó la aurora, y no distante un ancho</div><div style="text-align:center;">río aparece; allende el río, un rancho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Atraviesan; descansan; se despoja</div><div style="text-align:center;">de su uniforme Ayala; y un sombrero</div><div style="text-align:center;">de paja y una manta azul y roja</div><div style="text-align:center;">torna para seguir su derrotero.</div><div style="text-align:center;">Decir qué rumbo lleva y dónde aloja</div><div style="text-align:center;">con el involuntario compañero,</div><div style="text-align:center;">prolijo cuento y fastidioso fuera;</div><div style="text-align:center;">pero pasan, por fin, la cordillera;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> la cordillera yerma, no cual antes,</div><div style="text-align:center;">de silenciosa paz vasto distrito,</div><div style="text-align:center;">que sólo el pie de raros caminantes,</div><div style="text-align:center;">o del cóndor rapaz turbaba el grito,</div><div style="text-align:center;">o el de las tempestades resonantes</div><div style="text-align:center;">que hacen vibrar sus lomos de granito;</div><div style="text-align:center;">sino cruzada entre bullicio hirviente</div><div style="text-align:center;">por luengas filas de apiñada gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por cada cima, y cada valle, y cuesta</div><div style="text-align:center;">la multitud apresurada huía,</div><div style="text-align:center;">cual suele verse en una insigne fiesta</div><div style="text-align:center;">la calle principal que al templo guía;</div><div style="text-align:center;">mas lo que en la expresión se manifiesta</div><div style="text-align:center;">de los semblantes ¡ay! no es alegría,</div><div style="text-align:center;">sino aflicción, y las que esparce al viento</div><div style="text-align:center;">son voces de plegaria y de lamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corren hombres, mujeres, chicos, grandes,</div><div style="text-align:center;">unos tras otros en continuas olas,</div><div style="text-align:center;">y los páramos cubren de los Andes,</div><div style="text-align:center;">huyendo de las iras españolas;</div><div style="text-align:center;">pues de que tu rigor, España, ablandes</div><div style="text-align:center;">no hay esperanza, y donde tú tremolas</div><div style="text-align:center;">tus odiados castillos y leones</div><div style="text-align:center;">hiela servil terror los corazones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! ¡cuánto pie lastiman delicado</div><div style="text-align:center;">la roca dura, y de la intensa nieve</div><div style="text-align:center;">el valladar antes de tiempo hollado!</div><div style="text-align:center;">Y al patrio suelo que en paisaje breve</div><div style="text-align:center;">se les presenta ahora ataviado</div><div style="text-align:center;">de lustrosa verdura y de la leve</div><div style="text-align:center;">túnica de la niebla, ¡cuánta muda</div><div style="text-align:center;">despedida de lágrimas saluda!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La paz de los sepulcros y el letargo</div><div style="text-align:center;">¿aceptarán de la opresión de España?</div><div style="text-align:center;">Primero mendigar el pan amargo</div><div style="text-align:center;">del emigrado, el pan de gente extraña,</div><div style="text-align:center;">y el agrio cáliz de esperanza largo,</div><div style="text-align:center;">que con befa crüel Fortuna engaña,</div><div style="text-align:center;">tornando en triste y espantosa vela</div><div style="text-align:center;">cada soñar que al infeliz consuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero no a ti prolijo duelo aguarda,</div><div style="text-align:center;">destronada Sïón, que a Iberia quita</div><div style="text-align:center;">de su tutela infiel la dura guarda</div><div style="text-align:center;">tremenda ley en bronce eterno escrita.</div><div style="text-align:center;">Sueña ella que su espada la retarda.</div><div style="text-align:center;">¡Vano error! en el vidrio que limita</div><div style="text-align:center;">la duración que el cielo da a tus penas</div><div style="text-align:center;">se ciernen ya las últimas arenas.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Proscrito IV</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:19:27 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></p><div style="text-align:center;"> Fragmentos De Una Leyenda</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Canto IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El Proscrito</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«I woke. —Where was I? —Do I see</div><div style="text-align:center;">a human face look down on me?</div><div style="text-align:center;">And doth a roof above me close?</div><div style="text-align:center;">Do these limbs on a couch repose?</div><div style="text-align:center;">Is this a chamber where I lie?</div><div style="text-align:center;">And is it mortal yon bright eye,</div><div style="text-align:center;">that watches me with sentle glance?</div><div style="text-align:center;"> I closed my own again once more,</div><div style="text-align:center;">as doubtful that the former trance</div><div style="text-align:center;"> could not as yet be o'er.</div><div style="text-align:center;">A slender girl, long-hair'd, and tall,</div><div style="text-align:center;">sate watching by the cottage wall;</div><div style="text-align:center;">the sparkle of her eye I caught,</div><div style="text-align:center;">even with my first return of thought;</div><div style="text-align:center;">for ever and anon she threw</div><div style="text-align:center;"> a prying, prying glance on me</div><div style="text-align:center;">with her black eyes so wild and free:</div><div style="text-align:center;">I gazed, and gazed, until I knew</div><div style="text-align:center;"> no vision it could be, —</div><div style="text-align:center;">but that I lived, and was released</div><div style="text-align:center;">from adding to the vultures feast».</div><div style="text-align:center;">(Byron)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El día en los tejados centellea,</div><div style="text-align:center;">y ya la Isabelita al campo baja;</div><div style="text-align:center;">el aura que los árboles orea</div><div style="text-align:center;">húmedos de rocío la agasaja;</div><div style="text-align:center;">y el velo de sutil cendal ondea,</div><div style="text-align:center;">que del sombrero rústico de paja</div><div style="text-align:center;">cuelga; débil defensa al aire crudo,</div><div style="text-align:center;">al sol, al polvo, al punzador zancudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un vestido de blanca muselina</div><div style="text-align:center;">lleva, con franjas negras en la falda,</div><div style="text-align:center;">un cinto negro y negra mantellina,</div><div style="text-align:center;">que le cobija la nevada espalda;</div><div style="text-align:center;">y en la diestra, una bolsa de extrafina</div><div style="text-align:center;">sarga, do al catecismo de Ripalda</div><div style="text-align:center;">acompaña el salterio en castellano,</div><div style="text-align:center;">y un pañuelo bordado de su mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lleva también allí plata menuda,</div><div style="text-align:center;">que suele repartir de choza en choza;</div><div style="text-align:center;">donde el huérfano vive o la vïuda,</div><div style="text-align:center;">o el infeliz que de la luz no goza,</div><div style="text-align:center;">o la indigente madre, a quien, desnuda,</div><div style="text-align:center;">tierna familia en derredor retoza,</div><div style="text-align:center;">o el que, fingiendo mano o pierna gafa,</div><div style="text-align:center;">a la sencilla caridad estafa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba por los senderos caminando</div><div style="text-align:center;">de la chacra, a sus ojos un imperio</div><div style="text-align:center;">de que ella es reina ahora; suspirando</div><div style="text-align:center;">recuerda alguna vez el cautiverio</div><div style="text-align:center;">que la amenaza; lee de cuando en cuando</div><div style="text-align:center;">una página o dos en el salterio;</div><div style="text-align:center;">pero hay un pensamiento, hay una idea</div><div style="text-align:center;">que a las demás apaga y señorea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Aquel proscrito! ¿Quién será? Pariente</div><div style="text-align:center;">sin duda del señor don Agapito.</div><div style="text-align:center;">¿Quién otro pudo entrar tan libremente?</div><div style="text-align:center;">¿Quién alojarse aquí? Mas ¿qué delito</div><div style="text-align:center;">el suyo puede ser, que de la gente</div><div style="text-align:center;">se oculta así? ¡Tan joven! ¿Y proscrito?</div><div style="text-align:center;">¿Y si le viera alguno o le prendiera,</div><div style="text-align:center;">y yo ocasión a su desgracia diera?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Una madre, una esposa lloraría</div><div style="text-align:center;">por mi causa... ¡Gran Dios! ¡Qué triste idea!</div><div style="text-align:center;">Pero ha escapado. Le amanece el día</div><div style="text-align:center;">lejos, muy lejos. Y que en una aldea</div><div style="text-align:center;">favor le falte, ayuda y simpatía</div><div style="text-align:center;">no seré yo tan simple que lo crea.</div><div style="text-align:center;">¿Quién le tuvo el caballo tan a mano?</div><div style="text-align:center;">Forzoso es que haya en esto algún arcano».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Silogizando así la niña hermosa</div><div style="text-align:center;">anda, sin sospechar que silogiza</div><div style="text-align:center;">(como monsieur Jourdain hablaba prosa),</div><div style="text-align:center;">cuando de un rancho o seto que tapiza</div><div style="text-align:center;">florida enredadera, entre frondosa</div><div style="text-align:center;">estancia de frutales y hortaliza,</div><div style="text-align:center;">apresurado sale un inquilino,</div><div style="text-align:center;">que viene a detenerla en el camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Everaldo se llama; justamente</div><div style="text-align:center;">aquel que al perro extraño, como dije,</div><div style="text-align:center;">echó mano la noche precedente;</div><div style="text-align:center;">y estas dolientes voces le dirige</div><div style="text-align:center;">con aire misterioso: «Un accidente</div><div style="text-align:center;">fatal, una desgracia que me aflige</div><div style="text-align:center;">sobre manera..» «¡Acaba! ¿qué hay de nuevo?»</div><div style="text-align:center;">«¡Ah, señorita! casi no me atrevo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A referirlo a su merced... ¡Qué nueva</div><div style="text-align:center;">para el pobre patrón!» «¿Qué ha sucedido?»</div><div style="text-align:center;">¡Cómo lo va a sentir! Es una prueba</div><div style="text-align:center;">terrible... Desangrado, mal herido...»</div><div style="text-align:center;">«¿Quién?» «Y no me permite que me mueva</div><div style="text-align:center;">a dar noticia a nadie... Y sin sentido</div><div style="text-align:center;">está ya». «¿Pero ¿quién?» «El señorito,</div><div style="text-align:center;">sobrino del señor don Agapito».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como estatua quedó de inmóvil hielo</div><div style="text-align:center;">Isabel con el susto, y sólo exclama:</div><div style="text-align:center;">«Virgen sagrada, a tu socorro apelo»;</div><div style="text-align:center;">mas recobrada luego: «Corre, llama</div><div style="text-align:center;">Pero no llames... Voy a verle... El cielo</div><div style="text-align:center;">me dé valor». Entrando, va a la cama,</div><div style="text-align:center;">y en ella ve un objeto que la llena</div><div style="text-align:center;">de inexplicable turbación y pena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El mancebo yacía sobre un lecho</div><div style="text-align:center;">de pellones. Dormido se diría,</div><div style="text-align:center;">si aquel semblante pálido, deshecho,</div><div style="text-align:center;">y los lánguidos párpados que abría,</div><div style="text-align:center;">como para buscar la luz, y el pecho</div><div style="text-align:center;">que alza y baja en difícil agonía,</div><div style="text-align:center;">y una cárdena sien que sangre vierte</div><div style="text-align:center;">no anunciara el desmayo de la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Y qué inmatura! Errar no pienso un año</div><div style="text-align:center;">si dos o tres le añado a la veintena.</div><div style="text-align:center;">Cuerpo gentil, de regular tamaño;</div><div style="text-align:center;">cándido el pecho, si la faz morena;</div><div style="text-align:center;">cabello crespo y de color castaño;</div><div style="text-align:center;">facciones lindas, expresión serena</div><div style="text-align:center;">en el dolor; como el cincel exprime</div><div style="text-align:center;">alado genio que en la tumba gime.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Herido está de dos o tres sablazos</div><div style="text-align:center;">(a más de aquella herida de la frente)</div><div style="text-align:center;">en el desnudo pecho y en los brazos;</div><div style="text-align:center;">y de la sangre obstruye la corriente</div><div style="text-align:center;">la banda y la camisa hechas pedazos;</div><div style="text-align:center;">vendajes puestos ruda y toscamente</div><div style="text-align:center;">por Everaldo, en que se estanca apenas</div><div style="text-align:center;">el rojo humor de las abiertas venas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sírvele de almohada una armadura</div><div style="text-align:center;">de silla de montar que le lastima,</div><div style="text-align:center;">aunque se la hace un poco menos dura</div><div style="text-align:center;">el lanudo vellón que tiene encima.</div><div style="text-align:center;">Cerca la daga está; la empuñadura</div><div style="text-align:center;">ensangrentada toda, que da grima.</div><div style="text-align:center;">Lleva sobre el calzón bota de campo,</div><div style="text-align:center;">y echado está a los pies su fiel Melampo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lo que pasa en el alma de Isabela</div><div style="text-align:center;">no sé decir: enajenada, absorta</div><div style="text-align:center;">parece en el semblante, y como lela.</div><div style="text-align:center;">Pero esta suspensión ha sido corta.</div><div style="text-align:center;">Al pañizuelo de la bolsa apela;</div><div style="text-align:center;">saca las tijerillas y lo corta</div><div style="text-align:center;">en pedazos, y en parte lo deshila,</div><div style="text-align:center;">para atajar la sangre que destila.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Descubre cada herida con su fino</div><div style="text-align:center;">y delicado tiento; en ellas fija</div><div style="text-align:center;">una porción del deshilado lino;</div><div style="text-align:center;">luego con los pedazos las cobija</div><div style="text-align:center;">del pañizuelo; luego el purpurino</div><div style="text-align:center;">rastro de sangre con la más prolija</div><div style="text-align:center;">atención limpia, lava; y a Everaldo</div><div style="text-align:center;">preparar manda prontamente un caldo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un caldo es mal sonante en poesía;</div><div style="text-align:center;">pero la exactitud es lo primero.</div><div style="text-align:center;">Suena mejor sin duda la ambrosía;</div><div style="text-align:center;">mas no se encuentra con ningún dinero.</div><div style="text-align:center;">Ría la sombra de Hermosilla, ría;</div><div style="text-align:center;">llámeme chabacano y chapucero;</div><div style="text-align:center;">veraz historia escribo; soy heraldo</div><div style="text-align:center;">de la verdad. Volvamos, pues, al caldo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El caldo estaba pronto. Una escudilla</div><div style="text-align:center;">en que servirlo se echa sólo menos,</div><div style="text-align:center;">cosa que se hallará por maravilla</div><div style="text-align:center;">en ranchos perüanos o chilenos,</div><div style="text-align:center;">mas a falta de ajuar y de vajilla</div><div style="text-align:center;">fraternalmente acude a los ajenos</div><div style="text-align:center;">el que los necesita; caso extraño</div><div style="text-align:center;">que no ocurre dos veces en el año.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A buscar, pues, un plato y una taza</div><div style="text-align:center;">y una cuchara sale el inquilino,</div><div style="text-align:center;">y al mismo tiempo es fuerza se dé traza</div><div style="text-align:center;">de que no sepa amigo ni vecino</div><div style="text-align:center;">para qué son. A su salida enlaza</div><div style="text-align:center;">la puerta, que es el modo campesino</div><div style="text-align:center;">de echarle llave; y mientras tanto vela</div><div style="text-align:center;">al herido la joven Isabela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No estaba el rancho enteramente oscuro:</div><div style="text-align:center;">la luz del sol por cien troneras brilla</div><div style="text-align:center;">del techo humilde y del informe muro,</div><div style="text-align:center;">de secas ramas fábrica sencilla.</div><div style="text-align:center;">No hay más asiento allí que el suelo puro.</div><div style="text-align:center;">Isabel, fatigada, se arrodilla</div><div style="text-align:center;">junto a la pobre cama, y de hito en hito</div><div style="text-align:center;">mira el pálido rostro del proscrito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Inocente y piadosa, no le ocurre</div><div style="text-align:center;">que la modestia femenil condene</div><div style="text-align:center;">su tierna compasión; antes discurre</div><div style="text-align:center;">que ella la culpa en cierto modo tiene</div><div style="text-align:center;">de la desgracia, y que en pecado incurre,</div><div style="text-align:center;">y a la naturaleza contraviene,</div><div style="text-align:center;">no socorriendo a un pobre moribundo,</div><div style="text-align:center;">que no tiene otro amparo en este mundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sabe ya que es un hombre a quien persigue</div><div style="text-align:center;">inexorable la venganza humana;</div><div style="text-align:center;">que no hay hogar paterno a que se abrigue;</div><div style="text-align:center;">ni que a la misma caridad cristiana</div><div style="text-align:center;">puede invocar, temiendo la castigue</div><div style="text-align:center;">como delito una opresión tirana;</div><div style="text-align:center;">¿y en trance tal desapiadada, impía</div><div style="text-align:center;">a un infeliz desamparar podría?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras esto pensaba, atenta mira</div><div style="text-align:center;">aquella helada cara, helada y bella;</div><div style="text-align:center;">y cada vez que el mísero suspira,</div><div style="text-align:center;">compasiva también suspira ella.</div><div style="text-align:center;">Ni es sólo compasión lo que le inspira;</div><div style="text-align:center;">un afecto más tierno con aquella</div><div style="text-align:center;">piedad se mezcla ya; por él implora</div><div style="text-align:center;">con ruego ardiente al cielo; Isabel llora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y semeja a la súplica devota</div><div style="text-align:center;">el cielo dar oído el ángel santo</div><div style="text-align:center;">de la piedad enjuga aquella gota</div><div style="text-align:center;">de compasivo y amoroso llanto.</div><div style="text-align:center;">Ya en el mancebo una expresión se nota</div><div style="text-align:center;">de alivio y calma; no suspira tanto;</div><div style="text-align:center;">cesa el sudor de aquella yerta frente;</div><div style="text-align:center;">parece adormecerse dulcemente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba en una incómoda postura;</div><div style="text-align:center;">el vellón que le sirve de almohada</div><div style="text-align:center;">ha rodado; y lastima la montura</div><div style="text-align:center;">aquella hermosa frente desmayada.</div><div style="text-align:center;">Isabel vaciló; mas ¿qué aventura</div><div style="text-align:center;">con uno que no ve ni siente nada?</div><div style="text-align:center;">«Es fuerza, dice, ¡tarda tanto el guazo!»</div><div style="text-align:center;">Y reclinada sobre el lecho, un brazo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuan suavemente puede pone bajo</div><div style="text-align:center;">la cerviz del mancebo; la cabeza</div><div style="text-align:center;">le solevanta con algún trabajo,</div><div style="text-align:center;">y la dura almohada le adereza;</div><div style="text-align:center;">mas, o la conmoción o el agasajo,</div><div style="text-align:center;">o ya del velo de Isabel, que empieza</div><div style="text-align:center;">por el pecho a pasarle y por la cara,</div><div style="text-align:center;">la extraña sensación, le despertara;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> abrió los ojos él, y sorprendido,</div><div style="text-align:center;">en mirar aquel ángel se embelesa;</div><div style="text-align:center;">ella se tiñe de un color subido</div><div style="text-align:center;">cuando ve su embeleso y su sorpresa;</div><div style="text-align:center;">y más cuando a encontrarse en medio han ido</div><div style="text-align:center;">la mirada del joven que le expresa</div><div style="text-align:center;">la admiración, la gratitud más viva,</div><div style="text-align:center;">y su tierna mirada compasiva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero reclina al joven blandamente</div><div style="text-align:center;">y aparta dél los ojos; la acobarda</div><div style="text-align:center;">un movimiento que en el alma siente,</div><div style="text-align:center;">y le manda el pudor ponerse en guarda.</div><div style="text-align:center;">Confusa, temerosa y ya impaciente,</div><div style="text-align:center;">«Válgame Dios, lo que Everaldo tarda»</div><div style="text-align:center;">dice en sí misma. Pareció el mancebo</div><div style="text-align:center;">desfallecer, y se adurmió de nuevo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya es un profundo y apacible sueño</div><div style="text-align:center;">al que rendido yace; lo que libra</div><div style="text-align:center;">a Isabelita de terrible empeño;</div><div style="text-align:center;">porque su corazón, en cada fibra,</div><div style="text-align:center;">en tanto que él de sus sentidos dueño</div><div style="text-align:center;">la está mirando, estremecido vibra.</div><div style="text-align:center;">Pero la agitación ya se sosiega,</div><div style="text-align:center;">y más ahora que Everaldo llega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegó Everaldo; y ella como advierte</div><div style="text-align:center;">que al parecer mejor está el herido</div><div style="text-align:center;">(que si se ha visto próximo a la muerte</div><div style="text-align:center;">ha sido por la sangre que ha perdido),</div><div style="text-align:center;">encarga se le dé, cuando despierte,</div><div style="text-align:center;">sustento; se le ponga en más mullido</div><div style="text-align:center;">lecho; y que el inquilino cuanto pase</div><div style="text-align:center;">la haga saber; y aquesto dicho, vase.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Miró al soslayo al joven Isabela,</div><div style="text-align:center;">y huyó cobarde; y si huye así cobarde,</div><div style="text-align:center;">ella sabe por qué; y aun la cautela</div><div style="text-align:center;">me parece que llega un poco tarde.</div><div style="text-align:center;">Mas el lector saber la historia anhela</div><div style="text-align:center;">de tal proscrito, y no es razón que aguarde.</div><div style="text-align:center;">Suene la lira en alto contrapunto,</div><div style="text-align:center;">que lo merece bien el nuevo asunto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Proscrito III</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:17:43 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"> Fragmentos De Una Leyenda</div><br><div style="text-align:center;">Canto III</div><br><div style="text-align:center;">La Charcra</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«Mais l'amour sur ma vie est encore loin d'éclore;</div><div style="text-align:center;">c'est un astre de feu dont cette heure est l'aurore»</div><div style="text-align:center;">(Lamartine)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Al campo! ¡Al campo! La ciudad me enoja.</div><div style="text-align:center;">Esas tristes paredes do refleja,</div><div style="text-align:center;">la luz solar intensa, ardiente, roja,</div><div style="text-align:center;">no quiero ver, ni del balcón la reja,</div><div style="text-align:center;">donde una flor cautiva se deshoja,</div><div style="text-align:center;">e inclinándose lánguida semeja</div><div style="text-align:center;">suspirar por la alegre compañía</div><div style="text-align:center;">de sus hermanas en la selva umbría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Al campo! digo yo como Tancredo;</div><div style="text-align:center;">mas no en verdad al campo de batalla,</div><div style="text-align:center;">donde el tronar del bronce infunde miedo</div><div style="text-align:center;">y el zumbar de la bala y la metralla;</div><div style="text-align:center;">ni al campo donde el bárbaro denuedo</div><div style="text-align:center;">de un falso honor, teutónica antigualla,</div><div style="text-align:center;">dos pechos pone a dos contrarias puntas</div><div style="text-align:center;">por ofensas reales o presuntas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sino al campo que alegra fuente pura</div><div style="text-align:center;">con el rumor de su cristal parlero;</div><div style="text-align:center;">y de la selva a la hospital verdura,</div><div style="text-align:center;">de paz y holganza asilo verdadero;</div><div style="text-align:center;">do el aura entre los árboles murmura,</div><div style="text-align:center;">y la diuca revuela y el jilguero;</div><div style="text-align:center;">y de trémulos iris coronada</div><div style="text-align:center;">salta del monte al valle la cascada;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a la colina que, al rayar la aurora,</div><div style="text-align:center;">la ciudad nebulosa me descubre,</div><div style="text-align:center;">mientras el suelo en derredor colora</div><div style="text-align:center;">de azules lirios genial octubre;</div><div style="text-align:center;">do fresco baño el río, y mugidora</div><div style="text-align:center;">vaca me ofrece su tendida ubre,</div><div style="text-align:center;">o salgo envuelto en poncho campesino</div><div style="text-align:center;">a respirar el soplo matutino;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la animada trilla, y al rodeo,</div><div style="text-align:center;">de fuerza y de valor muestra bizarra;</div><div style="text-align:center;">del pensamiento al vago devaneo</div><div style="text-align:center;">bajo el toldo frondoso de la parra;</div><div style="text-align:center;">al bullicioso rancho, al vapuleo,</div><div style="text-align:center;">al canto alegre, a la locuaz guitarra,</div><div style="text-align:center;">cuando chocan caballos pecho a pecho,</div><div style="text-align:center;">y en los horcones se estremece el techo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pláceme ver en la llanura al guazo,</div><div style="text-align:center;">que, al hombro el poncho, rápido galopa;</div><div style="text-align:center;">o con certero pulso arroja el lazo</div><div style="text-align:center;">sobre la res que elige de la tropa.</div><div style="text-align:center;">Pláceme ver paciendo en el ribazo,</div><div style="text-align:center;">que una niebla sutil tal vez arropa,</div><div style="text-align:center;">la grey lanuda, y por los valles huecos</div><div style="text-align:center;">de su ronco balido oír los ecos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pláceme penetrar quebrada umbrosa,</div><div style="text-align:center;">y dando suelta al pensamiento mío,</div><div style="text-align:center;">fijar la vista en la corriente undosa</div><div style="text-align:center;">con que apacible se desliza el río,</div><div style="text-align:center;">a cuyo murmurar visión hermosa</div><div style="text-align:center;">evoca el alma en dulce desvarío;</div><div style="text-align:center;">visión de alegres días que corrieron</div><div style="text-align:center;">sobre mi vida, y para siempre huyeron;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y se desvanecieron, cual la cinta</div><div style="text-align:center;">de aéreo iris que en la azul esfera</div><div style="text-align:center;">deshace el viento, o cual la varia tinta</div><div style="text-align:center;">que, cuando el sol termina su carrera,</div><div style="text-align:center;">blanco vellón de vagas nubes pinta,</div><div style="text-align:center;">o cumbres de nevada cordillera,</div><div style="text-align:center;">y el soplo de la noche las destiñe,</div><div style="text-align:center;">y parda franja al horizonte ciñe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Véolos otra vez aquellos días,</div><div style="text-align:center;">aquellos campos, encantada estancia,</div><div style="text-align:center;">templo de las alegres fantasías</div><div style="text-align:center;">a que dio culto mi inocente infancia;</div><div style="text-align:center;">selvas que el sol no agosta, a que las frías</div><div style="text-align:center;">escarchas nunca embotan la fragancia;</div><div style="text-align:center;">cielo... ¿más claro acaso?... No, sombrío,</div><div style="text-align:center;">nebuloso tal vez... Mas era el mío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Naturaleza da una madre sola,</div><div style="text-align:center;">y da una sola patria... En vano, en vano</div><div style="text-align:center;">se adopta nueva tierra; no se enrola</div><div style="text-align:center;">el corazón más que una vez; la mano</div><div style="text-align:center;">ajenos estandartes enarbola;</div><div style="text-align:center;">te llama extraña gente ciudadano...</div><div style="text-align:center;">¿Qué importa? ¡No prescriben los derechos</div><div style="text-align:center;">del patrio nido en los humanos pechos!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Al campo! ¡Al campo! Allí la peregrina</div><div style="text-align:center;">planta que, floreciendo en el destierro,</div><div style="text-align:center;">suspira por su valle o su colina,</div><div style="text-align:center;">simpatiza conmigo; el río, el cerro</div><div style="text-align:center;">me engaña un breve instante y me alucina;</div><div style="text-align:center;">y no me avisa ingrata voz que yerro,</div><div style="text-align:center;">ni disipando el lisonjero hechizo</div><div style="text-align:center;">oigo decir a nadie: ¡advenedizo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero volviendo al cuento comenzado,</div><div style="text-align:center;">digo que don Gregorio en tiempo breve</div><div style="text-align:center;">tanto convaleció, que trasladado</div><div style="text-align:center;">es a vecina chacra donde eleve</div><div style="text-align:center;">el tono de sus nervios relajado</div><div style="text-align:center;">la salubre impresión de un aire leve,</div><div style="text-align:center;">puro, que el grande pueblo adonde mora</div><div style="text-align:center;">se hallaba entonces sucio, como ahora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y haciendo a cada cual justicia neta,</div><div style="text-align:center;">digo también que, no al doctor Grajales</div><div style="text-align:center;">la salud le debió, ni a la lanceta,</div><div style="text-align:center;">ni a doctas confecciones mercuriales;</div><div style="text-align:center;">sino a la terapéutica discreta</div><div style="text-align:center;">de Valdemor, que sólo cordïales</div><div style="text-align:center;">y anodinos a el alma enferma aplica,</div><div style="text-align:center;">que no se hallan en frascos de botica.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es en sustancia el régimen süave</div><div style="text-align:center;">que llama antiflogístico la ciencia.</div><div style="text-align:center;">A doña Elvira alejan (ya se sabe</div><div style="text-align:center;">que era toda flogisto por esencia)</div><div style="text-align:center;">y empeño fue dificultoso y grave,</div><div style="text-align:center;">pues le parece cargo de conciencia</div><div style="text-align:center;">que, si muere, no lleve don Gregorio</div><div style="text-align:center;">su recomendación al purgatorio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y más interesada que la suya,</div><div style="text-align:center;">ni que tanto la carga le aligere</div><div style="text-align:center;">cuando de su prisión el alma huya,</div><div style="text-align:center;">no puede haber. Repugna, Pues, no quiere,</div><div style="text-align:center;">por más que se le diga y se le arguya,</div><div style="text-align:center;">de su lado apartarse. Que se muere</div><div style="text-align:center;">su caro esposo, exclama sollozando,</div><div style="text-align:center;">y en trance tal, si no le asiste, ¿cuándo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del tono moderado por instantes</div><div style="text-align:center;">al de la ira y la soberbia pasa.</div><div style="text-align:center;">«¡Qué par de consejeros importantes!...</div><div style="text-align:center;">Señor don Agapito, en esta casa</div><div style="text-align:center;">mando yo... Vomitivos y purgantes,</div><div style="text-align:center;">mi buen doctor, prescriba usted sin tasa;</div><div style="text-align:center;">en cuanto a lo demás no le consulto,</div><div style="text-align:center;">y su proposición es un insulto».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero al oír que deja el monasterio,</div><div style="text-align:center;">y que su hija prontamente llega,</div><div style="text-align:center;">toma un semblante la contienda serio;</div><div style="text-align:center;">ya no es ira la suya, es rabia ciega.</div><div style="text-align:center;">Propásase al baldón, al improperio;</div><div style="text-align:center;">grita, patea, jura. Al que la ruega,</div><div style="text-align:center;">al que la insta, ordénale que calle,</div><div style="text-align:center;">y le muestra la puerta de la calle.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito, que, si bien modesto</div><div style="text-align:center;">y circunspecto, nada emprende en balde,</div><div style="text-align:center;">tiene ya prevenida para esto</div><div style="text-align:center;">la intervención del cura y del alcalde.</div><div style="text-align:center;">En el rostro de Elvira descompuesto,</div><div style="text-align:center;">al carmín desaloja el albayalde;</div><div style="text-align:center;">el furor la enajena, la sofoca;</div><div style="text-align:center;">de la casa se va como una loca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No volvió más; sucede a la señora</div><div style="text-align:center;">la señorita; el suspirado abrazo,</div><div style="text-align:center;">al padre alienta, sana, corrobora;</div><div style="text-align:center;">sola Isabel le cuida; el tierno brazo</div><div style="text-align:center;">le tiene la cabeza y le incorpora;</div><div style="text-align:center;">tal vez la calva frente en su regazo</div><div style="text-align:center;">posa; tal vez, solícita enfermera,</div><div style="text-align:center;">a su lado pasó la noche entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal vez, abriendo angélica sonrisa</div><div style="text-align:center;">frescos labios, do el viento aromas bebe,</div><div style="text-align:center;">el revuelto cabello asiendo, alisa</div><div style="text-align:center;">con la mano gentil de pura nieve.</div><div style="text-align:center;">De báculo le sirve si va a misa,</div><div style="text-align:center;">si por el corredor los pasos mueve;</div><div style="text-align:center;">diviértele el fastidio; le consuela;</div><div style="text-align:center;">la que le ceba el mate es Isabela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Y él también, cuánto la ama! ¡Pobre anciano!</div><div style="text-align:center;">¡Cuántas veces en tanto que dormita,</div><div style="text-align:center;">velándole ella en el sillón cercano,</div><div style="text-align:center;">decir le oye: «¡Isabel! ¡lsabelita!»;</div><div style="text-align:center;">y puestas la una mano en la otra mano,</div><div style="text-align:center;">¡cuántas veces a ti, Virgen bendita,</div><div style="text-align:center;">los ojos vuelve, y presintiendo azares</div><div style="text-align:center;">en su orfandad, te ruega que la ampares!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por la ciudad en tanto la noticia</div><div style="text-align:center;">de la nueva beldad al punto vuela.</div><div style="text-align:center;">¡Visitas mil! No es ella la que oficia</div><div style="text-align:center;">en el salón, sino una tía abuela;</div><div style="text-align:center;">la que por ella fue; doña Leticia</div><div style="text-align:center;">de Azagra Valdovinos y Varela,</div><div style="text-align:center;">la más discreta y más cabal matrona</div><div style="text-align:center;">que llenó estrado, o que oprimió poltrona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Doquiera que la niña ver se deja,</div><div style="text-align:center;">tras sí arrastra las almas con la vista.</div><div style="text-align:center;">Lleva desaliñada la guedeja;</div><div style="text-align:center;">no le cortó el vestido la modista;</div><div style="text-align:center;">mas en gracia, en beldad, no hay su pareja;</div><div style="text-align:center;">viejo ni mozo no hay que la resista.</div><div style="text-align:center;">Dicen al ver su cara y cuerpo y traza</div><div style="text-align:center;">los hombres, ¡ángel! las mujeres, ¡guaza!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No canta... Importa poco. A el alma cuela</div><div style="text-align:center;">de aquella voz la innata melodía,</div><div style="text-align:center;">mejor que la más dulce cantinela</div><div style="text-align:center;">de la hechicera Malibrán García.</div><div style="text-align:center;">No baila... Pero tiene la Isabela</div><div style="text-align:center;">un talante, un andar, que sentaría,</div><div style="text-align:center;">si no de Chipre a la deidad liviana,</div><div style="text-align:center;">a la casta hermosura de Dïana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero la historia es menester que siga,</div><div style="text-align:center;">Recibe la carreta el cargamento;</div><div style="text-align:center;">el carretero unce y empertiga;</div><div style="text-align:center;">los perezosos bueyes al violento</div><div style="text-align:center;">primer arranque la picana obliga;</div><div style="text-align:center;">y rueda estremeciendo el pavimento</div><div style="text-align:center;">la vacilante mole, y con chirridos</div><div style="text-align:center;">horrorosos taladra los oídos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iban en la carreta Margarita,</div><div style="text-align:center;">Tomasa, el consabido negro paje,</div><div style="text-align:center;">con la balumba bárbara, infinita</div><div style="text-align:center;">de que consta un doméstico menaje,</div><div style="text-align:center;">y que llevar consigo necesita</div><div style="text-align:center;">todo el que alguna vez al campo viaje,</div><div style="text-align:center;">si vivir al estilo, no le agrada,</div><div style="text-align:center;">de nuestros padres en la edad dorada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cabalgan en unión y compañía</div><div style="text-align:center;">de tal cual obsequioso tertuliano,</div><div style="text-align:center;">el don Gregorio, la Isabel, la tía,</div><div style="text-align:center;">y Cunefate. Un espacioso llano</div><div style="text-align:center;">(que allá y acá interrumpe una alquería,</div><div style="text-align:center;">hermosa con los dones del verano),</div><div style="text-align:center;">y de una acequia el mal seguro puente,</div><div style="text-align:center;">huella la cabalgata lentamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y luego entre la salva vocinglera</div><div style="text-align:center;">de una turba de perros ladradores,</div><div style="text-align:center;">recibe de naranjos larga hilera</div><div style="text-align:center;">a nuestros polvorientos viajadores,</div><div style="text-align:center;">que, apenas desmontados, la escalera</div><div style="text-align:center;">suben; y ya en los altos corredores,</div><div style="text-align:center;">vasto paisaje admiran de sembrados,</div><div style="text-align:center;">potreros, rancherías y arbolados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito, de la chacra dueño,</div><div style="text-align:center;">cariñoso a los huéspedes atiende;</div><div style="text-align:center;">a la doña Leticia rinde el sueño;</div><div style="text-align:center;">y el don Gregorio su cigarro enciende;</div><div style="text-align:center;">mientras Isabelita el halagüeño</div><div style="text-align:center;">panorama, que ante ella el campo extiende,</div><div style="text-align:center;">goza con emoción, que no le cabe</div><div style="text-align:center;">dentro del pecho, y descifrar no sabe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Allá eleva la torre de la aldea</div><div style="text-align:center;">su pardo fuste; acá la choza exhala</div><div style="text-align:center;">blanca espiral; la viña verdeguea;</div><div style="text-align:center;">la higuera ostenta su frondosa gala;</div><div style="text-align:center;">susurrando un ciprés se bambolea;</div><div style="text-align:center;">el toro muge; el corderillo bala;</div><div style="text-align:center;">pelado risco arroja en la llanura,</div><div style="text-align:center;">dominador jayán, su sombra oscura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hay verde seto de tupida zarza</div><div style="text-align:center;">do a su amador la tórtola no arrulle,</div><div style="text-align:center;">ni umbrío bosquecillo que no esparza</div><div style="text-align:center;">perfume grato, si agitado bulle;</div><div style="text-align:center;">navega ufano el ánade; la garza</div><div style="text-align:center;">cándida en el estero se zabulle;</div><div style="text-align:center;">todo semeja que a gozar incita,</div><div style="text-align:center;">y que de amor y de placer palpita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué sientes, Isabel, en el otero</div><div style="text-align:center;">cuando cuelga la noche su cortina</div><div style="text-align:center;">lúgubre, y paso a paso el valle entero</div><div style="text-align:center;">ocupa, y su fanal en la colina</div><div style="text-align:center;">occidental enciende ya el lucero,</div><div style="text-align:center;">que al pálido crepúsculo domina,</div><div style="text-align:center;">como lámpara triste que destella</div><div style="text-align:center;">sobre un sepulcro, triste pero bella?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando persiguiendo la pintada</div><div style="text-align:center;">mariposa, te internas en la espesa</div><div style="text-align:center;">arboleda, y te paras agitada</div><div style="text-align:center;">de secreto pesar ¿qué te embelesa?</div><div style="text-align:center;">En el recinto oscuro tu mirada</div><div style="text-align:center;">¿qué fija así? ¿Qué suspensión es ésa?</div><div style="text-align:center;">¿A qué mágico canto, a qué rüido</div><div style="text-align:center;">misterioso diriges el oído?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando ves el baile de la choza,</div><div style="text-align:center;">y la sonora voz de la vihuela</div><div style="text-align:center;">los descuidados pechos alboroza</div><div style="text-align:center;">de la rústica turba ¿qué revela</div><div style="text-align:center;">al tuyo aquel mirar que tanto goza</div><div style="text-align:center;">en lo que mira, aquel mirar que anhela,</div><div style="text-align:center;">y el que responde cariñoso y grato,</div><div style="text-align:center;">y el que tímido amor hurtó al recato?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero el alegre canto bien publica</div><div style="text-align:center;">lo que habla de los ojos el idioma,</div><div style="text-align:center;">y lo que en bajo acento se platica;</div><div style="text-align:center;">y qué dice la mano que se toma,</div><div style="text-align:center;">o se esquiva, o se da; qué significa</div><div style="text-align:center;">aquel rubor que a la mejilla asoma,</div><div style="text-align:center;">cuál es de los suspiros el sentido,</div><div style="text-align:center;">y del adiós mil veces repetido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Mas qué te turba ahora y te amilana,</div><div style="text-align:center;">pobre Isabel? Pausada, grave, austera,</div><div style="text-align:center;">como el consejo de una madre anciana,</div><div style="text-align:center;">el viento trae, tu pecho reverbera,</div><div style="text-align:center;">la conocida voz de la campana</div><div style="text-align:center;">del monasterio; voz que se apodera</div><div style="text-align:center;">del alma toda, y cada son que emite</div><div style="text-align:center;">ven, niña, ven, parece que repite.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como de caballeros joven tropa,</div><div style="text-align:center;">en cierto drama, de alborozo llenos,</div><div style="text-align:center;">se ven banquetear, henchir la copa,</div><div style="text-align:center;">brindar, reír; y cuando piensan menos,</div><div style="text-align:center;">en grave marcha, en luenga y parda ropa,</div><div style="text-align:center;">entra una procesión cantando trenos</div><div style="text-align:center;">de penitencia, y para la alegría</div><div style="text-align:center;">en aflicción, y en funeral la orgía;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> así al oír aquella voz sonora,</div><div style="text-align:center;">a la visión de mundanal contento,</div><div style="text-align:center;">a la dulce emoción encantadora</div><div style="text-align:center;">(germen de un imperioso sentimiento,</div><div style="text-align:center;">destello de un incendio que devora)</div><div style="text-align:center;">temor sucede y mustio abatimiento.</div><div style="text-align:center;">A el alma inquieta aquella voz reclama;</div><div style="text-align:center;">es voz del otro mundo, que la llama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Tan joven, y tan tímida, y tan pura,</div><div style="text-align:center;">y un roedor remordimiento abriga?</div><div style="text-align:center;">¿A los goces de un ángel de dulzura</div><div style="text-align:center;">se mezcla ya de un sinsabor la liga?</div><div style="text-align:center;">¿Es que la copa de mortal ventura</div><div style="text-align:center;">siempre esconde un fermento que atosiga?</div><div style="text-align:center;">¿O nuestros propios míseros errores</div><div style="text-align:center;">ponen tal vez la espina entre las flores?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo no lo sé. Mas hay un pensamiento</div><div style="text-align:center;">que a todas horas en el alma nace</div><div style="text-align:center;">de Isabel; que acibara su contento,</div><div style="text-align:center;">y no deja que libre se solace;</div><div style="text-align:center;">las eternas paredes del convento...</div><div style="text-align:center;">¡tumba de vivos en que el alma yace!</div><div style="text-align:center;">¡desierta melancólica morada,</div><div style="text-align:center;">a los placeres... al amor cerrada!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Al amor? sí; no hay duda; ya Isabela</div><div style="text-align:center;">pronunció la palabra misteriosa;</div><div style="text-align:center;">la mágica palabra que revela</div><div style="text-align:center;">una existencia nueva, deliciosa,</div><div style="text-align:center;">excelsa; los mil ecos que encarcela</div><div style="text-align:center;">el corazón, bandada bulliciosa,</div><div style="text-align:center;">despiertan, y más pura y encendida</div><div style="text-align:center;">la llama centellea de la vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo no daré (qué fastidioso haría</div><div style="text-align:center;">el cuento a mis lectores) el diario</div><div style="text-align:center;">del padre, de la hija y de la tía</div><div style="text-align:center;">en este hermoso albergue solitario.</div><div style="text-align:center;">Un día pasa, y otro, y otro día</div><div style="text-align:center;">sin que nada notable, nada vario</div><div style="text-align:center;">suceda allí; la noche al fin primera</div><div style="text-align:center;">de marzo vino, en esta historia era.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Isabela dormía (era la una</div><div style="text-align:center;">o poco más); y despertando acaso,</div><div style="text-align:center;">en el contiguo corredor alguna</div><div style="text-align:center;">persona cree sentir, que a lento paso</div><div style="text-align:center;">va y viene. Lanza la creciente luna,</div><div style="text-align:center;">trasmontando los cerros del ocaso,</div><div style="text-align:center;">un rayo, que se rompe en una reja</div><div style="text-align:center;">y en el opuesto muro la bosqueja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y en el espacio que la luna tasa,</div><div style="text-align:center;">a la luz en aquel opuesto muro,</div><div style="text-align:center;">nota Isabel que un hombre a veces pasa,</div><div style="text-align:center;">quiero decir de un hombre el trazo oscuro,</div><div style="text-align:center;">con manta y guarapón. Es de la casa,</div><div style="text-align:center;">según se ve, por el andar seguro,</div><div style="text-align:center;">y por no haber un perro que le ladre.</div><div style="text-align:center;">«¿Un crïado tal vez? ¿tal vez mi padre?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Isabela concluye que no puede</div><div style="text-align:center;">ser sino algún crïado; y ya no tarda</div><div style="text-align:center;">en dormirse otra vez, cuando sucede</div><div style="text-align:center;">lo que tanto la turba y acobarda,</div><div style="text-align:center;">que respirar apenas le concede</div><div style="text-align:center;">y encomendarse al ángel de su guarda;</div><div style="text-align:center;">llegose el hombre a la cerrada puerta,</div><div style="text-align:center;">que hallarse suele rara vez abierta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> porque esta alcoba sólo comunica</div><div style="text-align:center;">con el cuarto vecino, do acostada</div><div style="text-align:center;">doña Leticia duerme. El hombre aplica</div><div style="text-align:center;">con la mayor frescura a la vedada</div><div style="text-align:center;">puerta una llave... «¡Dios!... ¿Qué significa?...</div><div style="text-align:center;">¡Sin duda algún ladrón!... ¡Desventurada!»</div><div style="text-align:center;">El hombre entró... Después, con gesto grave,</div><div style="text-align:center;">cerró otra vez la puerta y la echó llave.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y luego con la misma flema arroja</div><div style="text-align:center;">sobre la tierra el guarapón; se quita</div><div style="text-align:center;">la grosera chamanta azul y roja,</div><div style="text-align:center;">y... «¡Socorro! ¡socorro! Isabel grita.</div><div style="text-align:center;">¡Un hombre!... ¡un hombre!» «¡Cielos!... ¿quién aloja</div><div style="text-align:center;">ahora en este cuarto?... ¡Señorita!,</div><div style="text-align:center;">dice el mancebo (que lo era), ha sido</div><div style="text-align:center;">un desgraciado error... ¡No más rüido!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Silencio ¡por la Virgen! Si usted llama,</div><div style="text-align:center;">me pierde para siempre. Yo venía,</div><div style="text-align:center;">como suelo, a dormir en esa cama,</div><div style="text-align:center;">por supuesto creyéndola vacía...</div><div style="text-align:center;">¡Silencio!... Sois mujer, sois una dama;</div><div style="text-align:center;">ser causa de mi muerte os pesaría;</div><div style="text-align:center;">sabed que soy... mi suerte deposito</div><div style="text-align:center;">en vuestra compasión... soy un proscrito».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Salga usted luego, pues; salga usted luego»...</div><div style="text-align:center;">dice ella y tiembla. «Salgo en el instante;</div><div style="text-align:center;">pero ¡por Dios! ni una palabra, os ruego,</div><div style="text-align:center;">ni una palabra a nadie... El más distante</div><div style="text-align:center;">rastro, el menor indicio de que llego</div><div style="text-align:center;">a este sitio, a perderme era bastante,</div><div style="text-align:center;">¡y ojalá que a mí solo!.. Hay una vida</div><div style="text-align:center;">cara, preciosa en mí comprometida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Adiós!» «El cielo de peligro os guarde»,</div><div style="text-align:center;">dice Isabel, del joven apiadada.</div><div style="text-align:center;">Iba a salir; mas por desgracia es tarde;</div><div style="text-align:center;">de Gregorio a la voz, viene alarmada</div><div style="text-align:center;">la gente de la casa, haciendo alarde</div><div style="text-align:center;">de garrote, puñal, pistola, espada.</div><div style="text-align:center;">«Hija, dice el anciano, ¿qué sentiste,</div><div style="text-align:center;">qué te asustó, que tales voces diste?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Nada, caro papá. —Fue un susto vano».</div><div style="text-align:center;">Aunque las voces de Isabel ha oído</div><div style="text-align:center;">Gregorio solo, que si bien lejano</div><div style="text-align:center;">tiene su cuarto y lecho, no ha podido</div><div style="text-align:center;">esta noche dormir el pobre anciano,</div><div style="text-align:center;">juraban los demás no haber sentido,</div><div style="text-align:center;">sino visto también extraña gente,</div><div style="text-align:center;">que pinta cada cual diversamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dos guazos, asegura Cunefate;</div><div style="text-align:center;">el negro, tres; hombre hubo que vio cinco:</div><div style="text-align:center;">el dicho ajeno cada cual rebate,</div><div style="text-align:center;">y se aferra en el suyo con ahínco.</div><div style="text-align:center;">«No puede ser». «Sí tal». «Es disparate»...</div><div style="text-align:center;">Y en esto allí se apareció de un brinco</div><div style="text-align:center;">un perro extraño, que en la voz los gestos,</div><div style="text-align:center;">da de inquietud indicios manifiestos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huele y escarba en el umbral vecino,</div><div style="text-align:center;">y gritos da como que avisa o llama.</div><div style="text-align:center;">Afortunadamente un inquilino</div><div style="text-align:center;">llega, que como suyo lo reclama.</div><div style="text-align:center;">«Señor, dice el patán, que era ladino,</div><div style="text-align:center;">yo no he visto moverse ni una rama,</div><div style="text-align:center;">¿Hombre en la chacra extraño?... ¡Tontería!</div><div style="text-align:center;">¡Tanto perro!... y la luna como el día».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Azagra al fin se vuelve satisfecho,</div><div style="text-align:center;">pero dejando guardia suficiente</div><div style="text-align:center;">para que estén alerta y en acecho</div><div style="text-align:center;">por si en la casa algún rumor se siente.</div><div style="text-align:center;">Vese Isabel en un terrible estrecho:</div><div style="text-align:center;">salir el mozo es imposible; hay gente</div><div style="text-align:center;">alrededor que vela; ¿pero dónde</div><div style="text-align:center;">le dará asilo? ¿en qué lugar le esconde?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡En su alcoba un mancebo! ¿Y a qué hora?</div><div style="text-align:center;">Solamente el pensarlo la estremece</div><div style="text-align:center;">y hasta su frente de rubor colora.</div><div style="text-align:center;">Fuerza es se vaya luego, antes que empiece</div><div style="text-align:center;">el matutino albor; que si la aurora</div><div style="text-align:center;">le encuentra en este sitio, el riesgo crece;</div><div style="text-align:center;">o más bien es preciso ¡horrible idea!</div><div style="text-align:center;">que todo el mundo y su papá le vea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es menester que al punto le desvíe</div><div style="text-align:center;">de este lugar, concluye Isabelita,</div><div style="text-align:center;">o que su vida a mi papá confíe</div><div style="text-align:center;">y al favor celestial de la bendita</div><div style="text-align:center;">madre de la Merced. ¡Ella le guíe,</div><div style="text-align:center;">que a los cautivos las cadenas quita!</div><div style="text-align:center;">Esto entre sí; y en tímido, confuso,</div><div style="text-align:center;">piadoso acento, al joven lo propuso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que alcance su secreto alma nacida</div><div style="text-align:center;">resiste él, y de nuevo recomienda</div><div style="text-align:center;">a Isabel a guardarlo: «Que la vida,</div><div style="text-align:center;">dice, va en él, la estimación, la hacienda</div><div style="text-align:center;">de... Pero libre el paso a la salida</div><div style="text-align:center;">parece... El cielo os guarde». «Él os defienda».</div><div style="text-align:center;">Paró un instante, a ver si alguien cuidase</div><div style="text-align:center;">del largo corredor; y visto, vase.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El corredor estaba despejado,</div><div style="text-align:center;">y atravesarle sin peligro pudo;</div><div style="text-align:center;">pero dos o tres gradas no ha bajado</div><div style="text-align:center;">de la escalera, cuando un grito agudo</div><div style="text-align:center;">de alarma a la familia aquel menguado</div><div style="text-align:center;">negrito dio, que así medio desnudo</div><div style="text-align:center;">como está, de la tierra se levanta,</div><div style="text-align:center;">y le sigue, y le agarra de la manta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Suelta, dice el mancebo, o te traspaso</div><div style="text-align:center;">con esta daga el corazón». Su presa</div><div style="text-align:center;">soltó el negrito, y hacia atrás dio un paso;</div><div style="text-align:center;">el otro corre; una arboleda espesa</div><div style="text-align:center;">le oculta; monta en su caballo; al raso</div><div style="text-align:center;">sale después; e impávido atraviesa</div><div style="text-align:center;">cercas, potreros, huertas, viñas, soto,</div><div style="text-align:center;">dejando a la familia en alboroto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Uno coge puñal, otro machete;</div><div style="text-align:center;">otro un descomunal bastón agarra.</div><div style="text-align:center;">Éste en el denso matorral se mete;</div><div style="text-align:center;">aquél registra el huerto, aquél la parra;</div><div style="text-align:center;">y Cunefate, alzado a matasiete,</div><div style="text-align:center;">le jura escarmentar si le echa garra;</div><div style="text-align:center;">todo es correr por campos y por cerros,</div><div style="text-align:center;">gritar de guazos y ladrar de perros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y mientras de este modo se alborota</div><div style="text-align:center;">la chacra, y la feliz doña Leticia,</div><div style="text-align:center;">que vence en el dormir a la marmota,</div><div style="text-align:center;">ni un instante de sueño desperdicia,</div><div style="text-align:center;">la asustada Isabel reza devota,</div><div style="text-align:center;">con el oído puesto a la noticia</div><div style="text-align:center;">que a su regreso cada cual relata,</div><div style="text-align:center;">y que el patrón recibe en gorro y bata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando ha oído que el ladrón supuesto</div><div style="text-align:center;">escapa, y no se sabe a do camina,</div><div style="text-align:center;">gracias por un favor tan manifiesto</div><div style="text-align:center;">rinde a Dios; y corriendo la cortina</div><div style="text-align:center;">(pues el calor de estiva noche el puesto</div><div style="text-align:center;">cede ya a la frescura matutina)</div><div style="text-align:center;">hunde otra vez la frente en la almohada,</div><div style="text-align:center;">y queda en dulce sueño sepultada.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Proscrito II</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:15:49 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Fragmentos De Una Leyenda</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Canto II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La Enfermedad</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«BRABANTIO</div><div style="text-align:center;">... My Particular grief</div><div style="text-align:center;">is of so flood-gate and o'erbearing nature</div><div style="text-align:center;">that it engluts and swallows other sorrows,</div><div style="text-align:center;">and it still itself.</div><div style="text-align:center;">DUKE —Why, what's the matter?</div><div style="text-align:center;">BRABANTIO —My daughter! Oh, my daughter!</div><div style="text-align:center;">SENATOR —Dead?</div><div style="text-align:center;">BRABANTIO —Ay, to me».</div><div style="text-align:center;">(Shakespeare)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mientras afuera el sol de enero brilla,</div><div style="text-align:center;">en la cerrada alcoba el caballero</div><div style="text-align:center;">duerme; y de congojosa pesadilla</div><div style="text-align:center;">atormentado gime. El candelero</div><div style="text-align:center;">lanza una llama trémula, amarilla,</div><div style="text-align:center;">agonizante, y lanza ya el postrero</div><div style="text-align:center;">rayo en la faz que interna angustia altera,</div><div style="text-align:center;">y en la desordenada cabellera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Se le figura que su cara hija,</div><div style="text-align:center;">ya en el griñón cautivos los cabellos,</div><div style="text-align:center;">una tierna mirada le dirija,</div><div style="text-align:center;">hinchados de llorar los ojos bellos.</div><div style="text-align:center;">Los brazos le echa en torno; y ella, fija</div><div style="text-align:center;">su vista en la del padre, afirma en ellos</div><div style="text-align:center;">la lánguida cerviz. A la inocente</div><div style="text-align:center;">víctima va a besar la blanca frente</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Fiera trasformación! La rubicunda</div><div style="text-align:center;">color de sus mejillas hondas huye;</div><div style="text-align:center;">arde en los ojos una luz profunda;</div><div style="text-align:center;">las cuencas tinte cárdeno circuye.</div><div style="text-align:center;">No llora ya. Los brazos furibunda</div><div style="text-align:center;">le opone; el beso paternal rehuye;</div><div style="text-align:center;">y a los labios poniéndose un nudoso</div><div style="text-align:center;">dedo, le dice en baja voz: «¡Mi esposo!...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Qué hay en este dictado que te asombre?</div><div style="text-align:center;">El de mi corazón tiene las llaves...</div><div style="text-align:center;">llaves que poseer no es dado al hombre.</div><div style="text-align:center;">Mi esposo, sí, mi esposo eterno... ¿Sabes</div><div style="text-align:center;">a quién me desposaste? Oye su nombre:</div><div style="text-align:center;">¡desesperacïón! Mira los graves</div><div style="text-align:center;">grillos y la cadena que me agobia;</div><div style="text-align:center;">éstos son los arreos de la novia».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huye el espectro lívido, lanzando</div><div style="text-align:center;">mezcladas con gemidos maldiciones,</div><div style="text-align:center;">y alzado el rostro al cielo, exclama, dando</div><div style="text-align:center;">un grito de dolor: «¡No le perdones!»</div><div style="text-align:center;">Vuelve a otro lado el infeliz, temblando,</div><div style="text-align:center;">y al son de plañideros esquilones</div><div style="text-align:center;">lenta, enlutada procesión advierte,</div><div style="text-align:center;">y oye entonar el himno de la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Qué!... ¡ya difunta!... ¡mi Isabel!... ¡mi hermosa!</div><div style="text-align:center;">Iré a besar su tumba». Fray Facundo</div><div style="text-align:center;">sale a su encuentro en forma pavorosa:</div><div style="text-align:center;">«Los pasos vuelve atrás. Profano, inmundo</div><div style="text-align:center;">aun el paterno llanto es a la losa</div><div style="text-align:center;">de la velada virgen. Para el mundo</div><div style="text-align:center;">años ha falleció. Muerta ni viva</div><div style="text-align:center;">sueltan estas paredes su cautiva».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Negra capa de coro al franciscano</div><div style="text-align:center;">los anchos lomos cubre; y se agiganta</div><div style="text-align:center;">de manera su cuerpo, que al humano</div><div style="text-align:center;">es dos veces igual, y aún le adelanta.</div><div style="text-align:center;">Descomunal hisopo tiene en mano,</div><div style="text-align:center;">y airado sobre Azagra lo levanta,</div><div style="text-align:center;">como si no tan sólo agua bendita</div><div style="text-align:center;">quisiera darle. Don Gregorio grita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sueña que el hisopazo del robusto</div><div style="text-align:center;">reverendo el testuz le descalabra;</div><div style="text-align:center;">y como sacudido con el susto</div><div style="text-align:center;">de la visión tamaños ojos abra,</div><div style="text-align:center;">de Cunefate ve el cercano busto,</div><div style="text-align:center;">el cual, sin proferir una palabra,</div><div style="text-align:center;">con rostro imperturbable le propina</div><div style="text-align:center;">la acostumbrada taza matutina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Qué noche! ¡qué mortal desasosiego!</div><div style="text-align:center;">¡qué sueño horrible!», don Gregorio exclama.</div><div style="text-align:center;">Incorporose, no sin pena; y luego</div><div style="text-align:center;">arrójase otra vez sobre la cama</div><div style="text-align:center;">desfallecido. En sus entrañas, fuego</div><div style="text-align:center;">febril rápidamente se derrama,</div><div style="text-align:center;">que sus fuerzas consume. Cunefate</div><div style="text-align:center;">se llevó silencioso el chocolate.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquel día, el siguiente y el tercero,</div><div style="text-align:center;">leve se juzga el mal que le incomoda,</div><div style="text-align:center;">y se recurre al régimen casero,</div><div style="text-align:center;">y a la usüal farmacopea toda.</div><div style="text-align:center;">La cachanlagua se aplicó primero;</div><div style="text-align:center;">luego el culén; la doradilla; soda;</div><div style="text-align:center;">clísteres de jabón y malvavisco;</div><div style="text-align:center;">y un cordón bendecido en San Francisco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni por ésas; la fiebre no minora;</div><div style="text-align:center;">de la jaqueca el bárbaro martirio</div><div style="text-align:center;">crece; y a la disputa veladora</div><div style="text-align:center;">sigue inquieto letargo con delirio.</div><div style="text-align:center;">Por lo cual determina la señora</div><div style="text-align:center;">se llame a don Canuto Litargirio,</div><div style="text-align:center;">médico castellano celebérrimo,</div><div style="text-align:center;">y del mercurio partidario acérrimo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nuestro doctor a don Gregorio pulsa;</div><div style="text-align:center;">da cien golpes la arteria por minuto;</div><div style="text-align:center;">seca la piel; la lengua está convulsa;</div><div style="text-align:center;">sanguinolento y víscido el esputo.</div><div style="text-align:center;">«¡Un chavalongo!», dice Elvira. «¡Insulsa</div><div style="text-align:center;">nomenclatura!», exclama don Canuto.</div><div style="text-align:center;">«¿Y cuántos días van, señora mía,</div><div style="text-align:center;">de enfermedad?» «Hoy es el cuarto día».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pero se le acudió muy tempranito</div><div style="text-align:center;">con la soda, el culén, friegas calientes</div><div style="text-align:center;">de unto con sal...» «Sí, sí; con el maldito</div><div style="text-align:center;">ripio de aplicaciones impotentes</div><div style="text-align:center;">que dejan vivo el fomes. ¡Qué prurito</div><div style="text-align:center;">de meterse a curar! ¡Pobres pacientes!</div><div style="text-align:center;">no se nos llama hasta que el caso apura;</div><div style="text-align:center;">se mueren; y el doctor erró la cura».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La próvida consorte que barrunta</div><div style="text-align:center;">algo triste al oír razones tales,</div><div style="text-align:center;">«¿Encuentra usted peligro?», le pregunta.</div><div style="text-align:center;">«Aún no aparecen síntomas mortales,</div><div style="text-align:center;">dice el doctor. El caso pide junta;</div><div style="text-align:center;">que vengan Mata, Valdemor, Grajales;</div><div style="text-align:center;">y porque en tanto el morbo a más no pase,</div><div style="text-align:center;">dadme pluma y papel». Receta y vase.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Elvira, sin dejar (como es preciso)</div><div style="text-align:center;">de suspirar y hacer algún puchero,</div><div style="text-align:center;">a fray Facundo da oportuno aviso</div><div style="text-align:center;">de la ocurrencia; el alma lo primero.</div><div style="text-align:center;">El padre comisiona a fray Narciso</div><div style="text-align:center;">para que al viejo asista; él fuera; pero</div><div style="text-align:center;">por un capricho, Azagra, inexplicable,</div><div style="text-align:center;">no quiere que le vea, ni le hable.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y como abriga aquel ardiente celo</div><div style="text-align:center;">por el ajeno bien, no sólo encarga</div><div style="text-align:center;">a fray Narciso le encamine al cielo;</div><div style="text-align:center;">mas a la Elvira en carta escribe larga</div><div style="text-align:center;">que, por si el accidente pone lelo</div><div style="text-align:center;">a su querido esposo o le aletarga,</div><div style="text-align:center;">haga que otorgue luego en buena forma</div><div style="text-align:center;">su testamento; y le incluyó la norma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que no llore, ni plaña, ni se aflija,</div><div style="text-align:center;">mas se resigne, y todo, como debe,</div><div style="text-align:center;">a la salud eterna lo dirija</div><div style="text-align:center;">de su consorte; y pues que viste en breve</div><div style="text-align:center;">el sagrado sayal su cara hija,</div><div style="text-align:center;">haga de modo tal, que limpia lleve</div><div style="text-align:center;">el alma a mejor vida don Gregorio,</div><div style="text-align:center;">y se le abrevie al pobre el purgatorio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, que a media voz al padre entiende</div><div style="text-align:center;">(que si ladino es él, no es ella lerda),</div><div style="text-align:center;">con eficacia a consumar atiende</div><div style="text-align:center;">el concertado plan, y el modo acuerda.</div><div style="text-align:center;">Era ya noche; en el salón se enciende</div><div style="text-align:center;">duplicado blandón; activa y cuerda</div><div style="text-align:center;">asiste a las señoras Margarita,</div><div style="text-align:center;">que una tras otra llegan de visita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llénase de parientas el estrado</div><div style="text-align:center;">y de beatas; que la triste nueva</div><div style="text-align:center;">no bien a sus oídos ha llegado,</div><div style="text-align:center;">a dar consuelo, a dar la usada prueba</div><div style="text-align:center;">de su cariño van. El fresco helado,</div><div style="text-align:center;">el bizcochuelo su apetito ceba;</div><div style="text-align:center;">el chocolate, el alfajor circula.</div><div style="text-align:center;">Danse la mano caridad y gula.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras que en el estrado, casi estrecho</div><div style="text-align:center;">a tanta gente, el cuchicheo bulle,</div><div style="text-align:center;">pasa las horas cabe el triste lecho</div><div style="text-align:center;">la doña Elvira; la almohada mulle;</div><div style="text-align:center;">la colcha extiende; está en continuo acecho;</div><div style="text-align:center;">y si de cuando en cuando se escabulle,</div><div style="text-align:center;">sólo es para decir desde la puerta:</div><div style="text-align:center;">«Que no entre nadie! ¡Serafina, alerta!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Discurre acá y allá la servidumbre;</div><div style="text-align:center;">cuál carga a paso lento el azafate;</div><div style="text-align:center;">otro para el cigarro lleva lumbre;</div><div style="text-align:center;">otro la pasta caraqueña bate.</div><div style="text-align:center;">Y la tertulia, que, según costumbre,</div><div style="text-align:center;">se viene al husmo de la aloja y mate,</div><div style="text-align:center;">hace sobre el suceso comentarios,</div><div style="text-align:center;">o ensarta en baja voz discursos varios.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito Heredia, que no supo</div><div style="text-align:center;">cómo en la alcoba entrar, después que lucha</div><div style="text-align:center;">con la apostada centinela, al grupo</div><div style="text-align:center;">de los doctores silencioso escucha.</div><div style="text-align:center;">La exposición a Litargirio cupo</div><div style="text-align:center;">del caso que los llama; desembucha</div><div style="text-align:center;">raudo torrente de palabras griegas,</div><div style="text-align:center;">y explora la opinión de sus colegas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Grajales dice: «Es un absceso hepático».</div><div style="text-align:center;">Mata descubre congestión nefrítica.</div><div style="text-align:center;">Litargirio asegura en tono enfático</div><div style="text-align:center;">que es una vieja lúe sifilítica.</div><div style="text-align:center;">«Y debe, añade, dársele el vïático,</div><div style="text-align:center;">porque la cosa me parece crítica.</div><div style="text-align:center;">Aquel hipo, a mi ver, no es muy católico».</div><div style="text-align:center;">Su pronóstico, en suma, y es melancólico.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si sobre el mal, según aquí relato,</div><div style="text-align:center;">tanto difieren, ¿cómo no en la cura?</div><div style="text-align:center;">Mas Valdemor, después de un breve rato</div><div style="text-align:center;">de profundo silencio y de madura</div><div style="text-align:center;">meditación, «Señores, yo no trato</div><div style="text-align:center;">(dice con reposada catadura)</div><div style="text-align:center;">de combatir ajenas opiniones</div><div style="text-align:center;">fundadas en tan sólidas razones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En mi sentir, el caso es menos grave;</div><div style="text-align:center;">ni tiene en las entrañas el asiento,</div><div style="text-align:center;">sino en el alma sola. ¿Quién no sabe</div><div style="text-align:center;">lo que puede un ahogado sentimiento,</div><div style="text-align:center;">una pasión intensa que no cabe,</div><div style="text-align:center;">que sacude el angosto alojamiento</div><div style="text-align:center;">de un sistema vital, que debilita</div><div style="text-align:center;">la vejez, y el más leve soplo agita?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »No es delirio, señores, lo que noto</div><div style="text-align:center;">en el paciente; el vago devaneo</div><div style="text-align:center;">de una mansa locura, el alboroto</div><div style="text-align:center;">de ardiente frenesí, no es lo que veo.</div><div style="text-align:center;">Es imbécil terror que pone coto</div><div style="text-align:center;">a la efusión de un íntimo deseo;</div><div style="text-align:center;">es profunda pasión que opresa gime,</div><div style="text-align:center;">y a veces lanza el peso que la oprime.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Mi hija! ¡mi hija! repite; el balbuciente</div><div style="text-align:center;">labio su nombre a cada instante exhala.</div><div style="text-align:center;">La sacrifico, es la expresión doliente</div><div style="text-align:center;">que entre ayes y gemidos intercala.</div><div style="text-align:center;">Mas doña Elvira acude prontamente,</div><div style="text-align:center;">y con dedo imperioso le señala</div><div style="text-align:center;">el santo crucifijo. Dios lo ordena,</div><div style="text-align:center;">y ella lo quiere, dice; ya es ajena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Yo traspaso tal vez mi ministerio,</div><div style="text-align:center;">y mi aserción tendréis por temeraria;</div><div style="text-align:center;">pero hay, sin duda en esto algún misterio</div><div style="text-align:center;">cuya averiguación es necesaria.</div><div style="text-align:center;">Ella ejercita un absoluto imperio</div><div style="text-align:center;">que no ablandan lamento ni plegaria;</div><div style="text-align:center;">se amilana al oírla, se estremece</div><div style="text-align:center;">el extenuado enfermo, y enmudece».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito Heredia, que apartado</div><div style="text-align:center;">en un ángulo estaba, se apersona</div><div style="text-align:center;">ante el docto hipocrático senado,</div><div style="text-align:center;">y obtenida su venia, así razona:</div><div style="text-align:center;">«Un íntimo dolor reconcentrado,</div><div style="text-align:center;">porque el miedo en su pecho lo aprisiona,</div><div style="text-align:center;">es lo que aqueja a mi infelice amigo;</div><div style="text-align:center;">con la más firme convicción lo digo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Yo a curarle me empeño, y de contado</div><div style="text-align:center;">voy a poner los medios». Con gran calma</div><div style="text-align:center;">contesta Litargirio: «Lo apurado</div><div style="text-align:center;">es el cuerpo, señores, no es el alma;</div><div style="text-align:center;">y con permiso de la junta, añado</div><div style="text-align:center;">que en lugar de estas borlas, una enjalma</div><div style="text-align:center;">al médico se debe que se mete</div><div style="text-align:center;">en lo que sólo al confesor compete.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Si hay en el alma intrínseca batalla,</div><div style="text-align:center;">el pulso ni lo afirma ni lo niega,</div><div style="text-align:center;">e interrogado el orinal lo calla.</div><div style="text-align:center;">¿Qué más incumbe a una persona lega?»</div><div style="text-align:center;">Contesta Valdemor: «De acuerdo se halla</div><div style="text-align:center;">conmigo mi doctísimo colega.</div><div style="text-align:center;">Fíese del espíritu la parte</div><div style="text-align:center;">a la amistad, y la del cuerpo al arte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Diciendo así, concluye que a su juicio</div><div style="text-align:center;">el método expectante es el más propio.</div><div style="text-align:center;">Don Canuto, que observa claro indicio,</div><div style="text-align:center;">o evidencia más bien, de antiguo acopio</div><div style="text-align:center;">de virus, quiere corregir el vicio</div><div style="text-align:center;">con el mercurio, el tártaro y el opio;</div><div style="text-align:center;">Grajales, calomel; Mata decreta</div><div style="text-align:center;">sanguijuelas, cantáridas, lanceta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras en esta parte de la casa</div><div style="text-align:center;">sigue el debate medical, escena</div><div style="text-align:center;">harto diversa en otro sitio pasa,</div><div style="text-align:center;">donde su testamento Azagra ordena.</div><div style="text-align:center;">La triste alcoba alumbra luz escasa,</div><div style="text-align:center;">tanto que la escritura lee con pena</div><div style="text-align:center;">Panurgo Fraguadolo, el escribano,</div><div style="text-align:center;">que la trajo extendida de su mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dispone don Gregorio lo siguiente:</div><div style="text-align:center;">instituye en sus bienes heredera</div><div style="text-align:center;">a su alma sola, que perpetuamente</div><div style="text-align:center;">los deberá gozar, en la manera</div><div style="text-align:center;">que encarga a su estimado confidente</div><div style="text-align:center;">y comisario, don Julián Herrera</div><div style="text-align:center;">de Ulloa y Carvajal, primo segundo</div><div style="text-align:center;">del reverendo padre fray Facundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La herencia pasará de don Gregorio</div><div style="text-align:center;">como los mayorazgos de Castilla,</div><div style="text-align:center;">pero con el servicio obligatorio</div><div style="text-align:center;">de una misa anüal en la capilla,</div><div style="text-align:center;">iglesia, monasterio u oratorio</div><div style="text-align:center;">donde quiera el patrón mandar decilla;</div><div style="text-align:center;">la cual misa se diga (que es el punto</div><div style="text-align:center;">cardinal) por el alma del difunto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y porque siempre el tal servicio dure,</div><div style="text-align:center;">quede bajo estrechísimo reato</div><div style="text-align:center;">de la conciencia, y piérdase ipso jure,</div><div style="text-align:center;">en caso de omisión, el patronato.</div><div style="text-align:center;">Empero a doña Elvira se asegure</div><div style="text-align:center;">(amén del espadín y del retrato,</div><div style="text-align:center;">plata labrada y árbol gentilicio)</div><div style="text-align:center;">el goce de los bienes vitalicio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y muerta doña Elvira de Hinojosa,</div><div style="text-align:center;">pase toda la herencia al comisario</div><div style="text-align:center;">y a su posteridad, con la forzosa</div><div style="text-align:center;">carga del antedicho aniversario.</div><div style="text-align:center;">Y a la de Cristo prometida esposa,</div><div style="text-align:center;">doña Isabel, su hija, el necesario</div><div style="text-align:center;">asenso el otorgante ruega y pide,</div><div style="text-align:center;">para que el patronato se valide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Leído el testamento, el escribano</div><div style="text-align:center;">lo da a firmar; el testador firmolo</div><div style="text-align:center;">con triste cara y temblorosa mano</div><div style="text-align:center;">y luego don Panurgo Fraguadolo</div><div style="text-align:center;">y los testigos. El doliente anciano</div><div style="text-align:center;">en la sombría estancia queda solo</div><div style="text-align:center;">con su mujer; la primanoche pasa;</div><div style="text-align:center;">toda es silencio y soledad la casa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huye la negra sombra; el alba ríe;</div><div style="text-align:center;">la sonrosada luz primera asoma</div><div style="text-align:center;">sobre la cordillera; y se deslíe</div><div style="text-align:center;">en el ambiente un delicioso aroma.</div><div style="text-align:center;">Ya apenas queda torre que no envíe</div><div style="text-align:center;">su nota usada; ya no queda loma</div><div style="text-align:center;">que con el sol no brille; ya no queda</div><div style="text-align:center;">pájaro que no cante en la arboleda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hora en que el toque repetido llama</div><div style="text-align:center;">de la temprana misa a la devota;</div><div style="text-align:center;">hora en que el jugador se va a la cama</div><div style="text-align:center;">maldiciendo del as y de la sota;</div><div style="text-align:center;">mientras en blando sueño joven dama</div><div style="text-align:center;">bailar cree la cuadrilla o la gavota,</div><div style="text-align:center;">y ufana de hermosura y galas, tiende</div><div style="text-align:center;">la red traidora en que las almas prende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No así la Isabelita, que un tesoro</div><div style="text-align:center;">de gracias acumula y no lo sabe;</div><div style="text-align:center;">y ve del alba los celajes de oro,</div><div style="text-align:center;">y oye el saludo que le canta el ave;</div><div style="text-align:center;">y luego que las madres van al coro,</div><div style="text-align:center;">sale a gozar el hálito süave</div><div style="text-align:center;">de la temprana flor, que al aire frío</div><div style="text-align:center;">se orea, salpicada de rocío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es para ella el claustro y la frondosa</div><div style="text-align:center;">huerta, ciudad y plaza y alameda.</div><div style="text-align:center;">Una recién venida mariposa</div><div style="text-align:center;">que en alas ve volar de gasa y seda,</div><div style="text-align:center;">un vivo chupaflor, que nunca posa,</div><div style="text-align:center;">y de repente equilibrado queda</div><div style="text-align:center;">en el aire, o del pico apenas preso</div><div style="text-align:center;">al azahar que liba, es un suceso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así corren las horas placenteras</div><div style="text-align:center;">de su vida apacible; limpia fuente</div><div style="text-align:center;">que entre peñascos nace; y plantas fieras,</div><div style="text-align:center;">el cristal no le enturbian trasparente;</div><div style="text-align:center;">pero esas ondas luego entre riberas</div><div style="text-align:center;">lozanas van, y en su fugaz corriente</div><div style="text-align:center;">¡cuánta agostada flor y mustia hoja</div><div style="text-align:center;">de que a la selva el ábrego despoja!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú no lo sabes, niña; ¡al cielo plega</div><div style="text-align:center;">que no lo sepas nunca!... Ella discurre</div><div style="text-align:center;">a un lado y otro; sus claveles riega,</div><div style="text-align:center;">ceba su pajarito... Al fin se aburre.</div><div style="text-align:center;">Sobre sí misma el alma se repliega;</div><div style="text-align:center;">en odio al claustro, en odio al huerto incurre;</div><div style="text-align:center;">y la importuna reflexión la asalta</div><div style="text-align:center;">de que a su dicha alguna cosa falta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Echa su casa menos; menos echa...</div><div style="text-align:center;">no sabe qué. Tan rara vez alcanza</div><div style="text-align:center;">una noticia a la morada estrecha</div><div style="text-align:center;">que con su vida encierra su esperanza,</div><div style="text-align:center;">que aun de su padre nada sabe... Acecha</div><div style="text-align:center;">por una reja; un grito en lontananza</div><div style="text-align:center;">se oye; el eco del claustro lo duplica;</div><div style="text-align:center;">sólo así con el mundo comunica.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas un rüido inusitado, extraño,</div><div style="text-align:center;">que en aquel monasterio no sonaba</div><div style="text-align:center;">más que una vez o dos en todo el año,</div><div style="text-align:center;">se oye en la calle; una calesa acaba</div><div style="text-align:center;">de parar a la puerta; no es engaño</div><div style="text-align:center;">de la imaginación, que ya la aldaba</div><div style="text-align:center;">da un recio golpe, y el sonoro estruendo</div><div style="text-align:center;">se va de claustro en claustro repitiendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y la campana al punto mismo avisa,</div><div style="text-align:center;">y corre desalada la tornera;</div><div style="text-align:center;">luego a la superiora vuelve aprisa,</div><div style="text-align:center;">y un recado le da. La cosa era,</div><div style="text-align:center;">según las apariencias, improvisa</div><div style="text-align:center;">y de importancia; porque sale fuera</div><div style="text-align:center;">de su celda la madre, oído el caso,</div><div style="text-align:center;">y al locutorio va, más que de paso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Retorna a poco rato sor Camila</div><div style="text-align:center;">(que tal el nombre fue de la abadesa),</div><div style="text-align:center;">y llama a su presencia a la pupila,</div><div style="text-align:center;">que, inclinándose, el hábito le besa.</div><div style="text-align:center;">«Dios, Isabel, que sobre ti vigila,</div><div style="text-align:center;">guíe tus pasos, dice; una calesa</div><div style="text-align:center;">te está aguardando; conducirte debe</div><div style="text-align:center;">a tu familia; volverás en breve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Viene por ti tu tía, mi señora</div><div style="text-align:center;">doña Leticia». Como aquel que emprende</div><div style="text-align:center;">un largo viaje, y de la mar traidora</div><div style="text-align:center;">por la primera vez las olas hiende,</div><div style="text-align:center;">así se siente Isabelita ahora,</div><div style="text-align:center;">y toda se confunde y se sorprende,</div><div style="text-align:center;">y parece que a un tiempo su alma oprima</div><div style="text-align:center;">pavor que halaga y gozo que lastima;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si bien la idea del albergue amado</div><div style="text-align:center;">en que los suyos viven, la alboroza;</div><div style="text-align:center;">y no sabiendo el peligroso estado</div><div style="text-align:center;">de don Gregorio, anticipadas goza</div><div style="text-align:center;">las caricias de un padre idolatrado,</div><div style="text-align:center;">y el placer en su pecho le retoza</div><div style="text-align:center;">al pisar otra vez la cara estancia</div><div style="text-align:center;">que vio el primer pinino de su infancia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De este modo Isabela se divide</div><div style="text-align:center;">entre un afecto y otro y otro vario.</div><div style="text-align:center;">De las devotas madres se despide;</div><div style="text-align:center;">besa a Camila el santo escapulario,</div><div style="text-align:center;">y que por ella ruegue a Dios le pide</div><div style="text-align:center;">y a la sagrada Virgen del Rosario.</div><div style="text-align:center;">De la calesa a recibirla pronta</div><div style="text-align:center;">se abre la puerta. «¡Adiós!», repite, y monta.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Proscrito</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3197-el-proscrito.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:13:26 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;"> Fragmentos De Una Leyenda</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Canto I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La Familia</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«Keep thy smooth words and juggling homilies</div><div style="text-align:center;">for those that know thee not».</div><div style="text-align:center;">(Lord Byron)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ante la reja está de un locutorio</div><div style="text-align:center;">de monjas, a la hora de completas,</div><div style="text-align:center;">(no digo la ciudad ni el territorio</div><div style="text-align:center;">por evitar hablillas indiscretas),</div><div style="text-align:center;">la mujer del anciano don Gregorio</div><div style="text-align:center;">de Azagra, caballero de pesetas</div><div style="text-align:center;">pocas, pero de alcurnia rancia, ilustre,</div><div style="text-align:center;">a quien ni aun la pobreza empaña el lustre.</div><div style="text-align:center;">Que dio espanto a las huestes agarenas</div><div style="text-align:center;">un don Gómez de Azagra con la espada,</div><div style="text-align:center;">y añicos hizo él solo tres docenas</div><div style="text-align:center;">de moros en la Vega de Granada;</div><div style="text-align:center;">y que su sangre corre por las venas</div><div style="text-align:center;">de don Gregorio, en cuya dilatada</div><div style="text-align:center;">prosapia no encontró jamás indicio</div><div style="text-align:center;">judaico que tiznar el Santo Oficio;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni cayó de traición la mancha fea,</div><div style="text-align:center;">ni hubo sectario alguno de Mahoma,</div><div style="text-align:center;">ni abuelo con raíces en Guinea,</div><div style="text-align:center;">ni, en fin, más fe que la de Cristo y Roma;</div><div style="text-align:center;">claramente verá todo el que lea</div><div style="text-align:center;">(donde se lo permita la carcoma)</div><div style="text-align:center;">la iluminada ejecutoria antigua</div><div style="text-align:center;">que contra malas lenguas lo atestigua.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuenta en sus bienes el señor de Azagra</div><div style="text-align:center;">dos minas broceadas; vasta hacienda</div><div style="text-align:center;">de campo, que le rinde renta magra;</div><div style="text-align:center;">y vieja casa de capaz vivienda,</div><div style="text-align:center;">do la vida le endulza y le avinagra</div><div style="text-align:center;">alternativamente la leyenda,</div><div style="text-align:center;">el mate, la tertulia un corto rato,</div><div style="text-align:center;">los acreedores, la mujer y el flato.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Era también de esclarecida cuna</div><div style="text-align:center;">su mujer doña Elvira de Hinojosa;</div><div style="text-align:center;">y aunque en el matrimonio la fortuna</div><div style="text-align:center;">de su marido no medró gran cosa,</div><div style="text-align:center;">fue una santa mujer sin duda alguna;</div><div style="text-align:center;">y como tan austera, escrupulosa</div><div style="text-align:center;">y timorata que es, ciertas cosillas</div><div style="text-align:center;">que en don Gregorio ve le hacen cosquillas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la tertulia sin cesar combate,</div><div style="text-align:center;">porque se viene tardes y mañanas</div><div style="text-align:center;">a beberle la aloja y chocolate,</div><div style="text-align:center;">gastando el tiempo en pláticas profanas.</div><div style="text-align:center;">Dice que su marido es un petate,</div><div style="text-align:center;">y algunas veces le llamó Juan Lanas;</div><div style="text-align:center;">quiere que todo, en fin, se le someta,</div><div style="text-align:center;">y trata a don Gregorio a la baqueta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cosa muy natural seguramente</div><div style="text-align:center;">en tan alta virtud; ni pudo menos</div><div style="text-align:center;">la que abrasada en santo celo, siente,</div><div style="text-align:center;">aún más que sus pecados, los ajenos.</div><div style="text-align:center;">Y lo peor de todo es que el pariente,</div><div style="text-align:center;">cuando estalla en relámpagos y truenos</div><div style="text-align:center;">su bendita mujer, vira de bordo,</div><div style="text-align:center;">toma la capa, o calla y se hace el sordo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De esta feliz matrimonial coyunda</div><div style="text-align:center;">tuvo Azagra hijos dos; perdió el primero;</div><div style="text-align:center;">y le vive Isabel, prole segunda,</div><div style="text-align:center;">que ya su corazón ocupa entero.</div><div style="text-align:center;">No ha vuelto la señora a ser fecunda;</div><div style="text-align:center;">y como la Isabel de enero a enero</div><div style="text-align:center;">en aquel monasterio se lo pasa,</div><div style="text-align:center;">no hay más que Elvira y don Gregorio en casa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De lo que dejo dicho se colige</div><div style="text-align:center;">que la tal Isabel es la heroína</div><div style="text-align:center;">de mi leyenda, y de rigor se exige</div><div style="text-align:center;">que la retrate. Cabellera fina,</div><div style="text-align:center;">rizada sin que el arte la ensortije,</div><div style="text-align:center;">negra; rosada cutis; coralina</div><div style="text-align:center;">boca con marfilada dentadura;</div><div style="text-align:center;">espalda, cuello y brazos, nieve pura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De beldad envidiados caracteres,</div><div style="text-align:center;">Isabel, en tu patria menos raros,</div><div style="text-align:center;">madre de donosísimas mujeres,</div><div style="text-align:center;">de hombres valientes y de ingenios claros;</div><div style="text-align:center;">pero en el talle esbelto única eres,</div><div style="text-align:center;">y en esos ojos, de su fuego avaros,</div><div style="text-align:center;">fuego amoroso y juntamente esquivo,</div><div style="text-align:center;">en tus tímidos párpados cautivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Edúcase la niña en el convento,</div><div style="text-align:center;">sin ver ni la ciudad, ni la paterna</div><div style="text-align:center;">casa jamás. El crítico momento</div><div style="text-align:center;">de pronunciar su despedida eterna</div><div style="text-align:center;">del mundo va a llegar; y el pensamiento</div><div style="text-align:center;">(en que arrullada fue desde la tierna</div><div style="text-align:center;">infancia) de celeste desposorio,</div><div style="text-align:center;">a toda la familia es ya notorio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quiere su madre, y quiere fray Facundo,</div><div style="text-align:center;">su confesor, que tome luego el velo;</div><div style="text-align:center;">y ella, a quien el recinto del profundo</div><div style="text-align:center;">retiro en que ha vivido es, bajo el cielo,</div><div style="text-align:center;">el universo todo; ella, que el mundo</div><div style="text-align:center;">recuerda como un sueño vago, al celo</div><div style="text-align:center;">del confesor y a la materna instancia,</div><div style="text-align:center;">cede sin aparente repugnancia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien que a las veces este sueño vago</div><div style="text-align:center;">le muestra un no sé qué dorado, hermoso,</div><div style="text-align:center;">que hace en el alma excitador halago,</div><div style="text-align:center;">muy diferente del claustral reposo.</div><div style="text-align:center;">Quisiera ver el valle, el río, el lago,</div><div style="text-align:center;">la montaña elevada, el mar undoso,</div><div style="text-align:center;">y en libertad triscar por la pradera,</div><div style="text-align:center;">con alguna querida compañera;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Objetos que no ha visto y se figura</div><div style="text-align:center;">aún más bellos acaso que la propia</div><div style="text-align:center;">naturaleza; pues la infiel pintura</div><div style="text-align:center;">de la imaginación, partes acopia,</div><div style="text-align:center;">que unidas no se ven; y es toda pura,</div><div style="text-align:center;">es toda bella y diáfana la utopia</div><div style="text-align:center;">de joven alma, que su forma aeria</div><div style="text-align:center;">y su albor virginal da a la materia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Y este claustro ha de ser depositario</div><div style="text-align:center;">de mi existencia toda?» Isabel mira</div><div style="text-align:center;">el silencioso, umbrío, solitario</div><div style="text-align:center;">recinto; y sin saber por qué, suspira.</div><div style="text-align:center;">«¿Viviré, como vive mi canario,</div><div style="text-align:center;">que sin cesar de un lado al otro gira</div><div style="text-align:center;">de su prisión, y sin cesar se roza</div><div style="text-align:center;">contra las rejas?» Isabel solloza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero este triste pensamiento pasa,</div><div style="text-align:center;">como en el cielo fugitiva nube,</div><div style="text-align:center;">como el aura sutil que un lago rasa;</div><div style="text-align:center;">y a su nivel de nuevo el alma sube.</div><div style="text-align:center;">Por lo que fray Facundo se propasa</div><div style="text-align:center;">a declarar que no es razón se incube</div><div style="text-align:center;">con tan superfluo empeño en esa idea,</div><div style="text-align:center;">pues la niña consiente y lo desea;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> que de su inclinación sale garante,</div><div style="text-align:center;">en cuanto serlo puede el juicio humano;</div><div style="text-align:center;">pero que el corazón es inconstante;</div><div style="text-align:center;">el juvenil espíritu liviano;</div><div style="text-align:center;">y perder no se debe un solo instante</div><div style="text-align:center;">en cumplir un designio tan cristiano,</div><div style="text-align:center;">poniendo un muro indestructible, eterno,</div><div style="text-align:center;">entre el alma inocente y el infierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Esto (concluye) es lo que pide el caso:</div><div style="text-align:center;">no aburrir con sermones a la niña».</div><div style="text-align:center;">«Eso es lo que repito a cada paso»,</div><div style="text-align:center;">Elvira dice, y maliciosa guiña.</div><div style="text-align:center;">«Estoy (responde Azagra) un poco escaso;</div><div style="text-align:center;">pero con la primera plata-piña...»</div><div style="text-align:center;">Mirando a su mujer medroso calla;</div><div style="text-align:center;">la doña Elvira por un tris estalla.</div><div style="text-align:center;">Sólo el respeto al padre la modera.</div><div style="text-align:center;">«¿Qué plata-piña?, dice, ¿cuánta han dado</div><div style="text-align:center;">tus minas, perdurable sangradera</div><div style="text-align:center;">de dinero, en este año, ni el pasado,</div><div style="text-align:center;">ni en seis años atrás? Si la primera</div><div style="text-align:center;">plata-piña es el fondo destinado</div><div style="text-align:center;">para que mi Isabel pronuncie el voto,</div><div style="text-align:center;">¿por qué no dices claro: no la doto?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si no han dado, darán». Aquí el enojo</div><div style="text-align:center;">de doña Elvira iba a soltar el dique,</div><div style="text-align:center;">y Azagra echaba a su sombrero el ojo,</div><div style="text-align:center;">pues no sabe qué alegue, o qué replique,</div><div style="text-align:center;">cuando el padre advirtiendo por el rojo</div><div style="text-align:center;">color de doña Elvira, que está a pique</div><div style="text-align:center;">de reventar la concentrada bilis,</div><div style="text-align:center;">«Mi don Gregario, en eso está el busilis</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> (Dice con una flema, una cachaza</div><div style="text-align:center;">admirable), en que den. Pero yo pienso</div><div style="text-align:center;">que podemos hallar alguna traza...</div><div style="text-align:center;">algún arbitrio... verbigracia, un censo</div><div style="text-align:center;">sobre la hacienda». Doña Elvira abraza</div><div style="text-align:center;">la indicación con un placer inmenso:</div><div style="text-align:center;">«Ya se ve; ¿por qué no?» «Si acaso el fundo</div><div style="text-align:center;">no está gravado (agrega fray Facundo;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y una mirada exploratoria lanza,</div><div style="text-align:center;">como que algún obstáculo presuma);</div><div style="text-align:center;">y si lo está, con una buena fianza</div><div style="text-align:center;">podemos a interés buscar la suma.</div><div style="text-align:center;">Mi compadre don Álvaro Carranza</div><div style="text-align:center;">«Al que en sus garras pilla lo despluma,</div><div style="text-align:center;">(responde Azagra). No se piense en eso;</div><div style="text-align:center;">un dos por ciento, padre, es un exceso».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Su tertulia de usted don Agapito...»,</div><div style="text-align:center;">repone el fraile. Elvira refunfuña:</div><div style="text-align:center;">«No le puedo tragar; es un bendito,</div><div style="text-align:center;">que come, bebe, pita, el mate empuña,</div><div style="text-align:center;">y sorbe, y charla; y no le importa un pito</div><div style="text-align:center;">que la señora de la casa gruña.</div><div style="text-align:center;">Sólo el mirarle, Dios me lo perdone,</div><div style="text-align:center;">pero no está en mi mano, me indispone».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Caridad!» «Y su tema favorito</div><div style="text-align:center;">es toma el fraile y daca la beata».</div><div style="text-align:center;">«Hereje (dice el padre), un sambenito</div><div style="text-align:center;">le viniera de perlas. ¡Demócrata!</div><div style="text-align:center;">¡francmasón! Pero al fin don Agapito</div><div style="text-align:center;">es hombre servicial y tiene plata.</div><div style="text-align:center;">Ocurramos a él; sé que le sobra;</div><div style="text-align:center;">hará a lo menos esa buena obra».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ellos, por más que don Gregorio tienta</div><div style="text-align:center;">medios para salir de un compromiso</div><div style="text-align:center;">que a su cariño paternal violenta,</div><div style="text-align:center;">(pues en su corazón está indeciso,</div><div style="text-align:center;">y si accede al monjío, lo aparenta,</div><div style="text-align:center;">por amor a la paz); quiso o no quiso,</div><div style="text-align:center;">acuerdan apelar al contertulio,</div><div style="text-align:center;">y hacer la fiesta en el cercano julio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La precedente discusión pasaba</div><div style="text-align:center;">en la mañana misma de aquel día</div><div style="text-align:center;">en que, como antes dije, Elvira hablaba</div><div style="text-align:center;">por entre la enrejada celosía</div><div style="text-align:center;">a las amigas monjas; se trataba</div><div style="text-align:center;">de la pobre Isabel... Mas todavía</div><div style="text-align:center;">no le llega su turno al locutorio,</div><div style="text-align:center;">que tiene la palabra don Gregorio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Acabo de decir que consentía</div><div style="text-align:center;">por el bien de la paz en el monjío.</div><div style="text-align:center;">Aun cuando el primogénito vivía</div><div style="text-align:center;">(que pereció cautivo al filo impío</div><div style="text-align:center;">de cuchilla araucana), lo tenía</div><div style="text-align:center;">por un desacordado desvarío,</div><div style="text-align:center;">bien que pacato, tímido, indolente,</div><div style="text-align:center;">nunca lo contradijo abiertamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De lo que procedió que, poco a poco</div><div style="text-align:center;">y sin sentirlo, a indisoluble empeño</div><div style="text-align:center;">se viese encadenado. «¿Estaba loco,</div><div style="text-align:center;">decía, o de mí mismo no era dueño?</div><div style="text-align:center;">¿Cómo ya el concertado plan revoco?</div><div style="text-align:center;">¡Maldita dejadez! ¡fatal beleño,</div><div style="text-align:center;">que a todos los caprichos me sujeta</div><div style="text-align:center;">de ajena voluntad! Soy un trompeta...</div><div style="text-align:center;">«¿Qué digo?... Un padre bárbaro, inhumano,</div><div style="text-align:center;">que ve inmolar esa inocente niña</div><div style="text-align:center;">a un celo iluso, que a interés mundano</div><div style="text-align:center;">sirve tal vez, o a infame socaliña,</div><div style="text-align:center;">y no osa alzar la voz, meter la mano,</div><div style="text-align:center;">porque su ama y señora no le riña,</div><div style="text-align:center;">y no regañe el necio conciliábulo</div><div style="text-align:center;">que la da en su delirio apoyo y pábulo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No, ¡por Dios!, no he de ser yo quien permita</div><div style="text-align:center;">se sacrifique así, se eche una losa</div><div style="text-align:center;">sepulcral a mi pobre Isabelita;</div><div style="text-align:center;">no será que me arranquen mi amorosa,</div><div style="text-align:center;">mi cándida, mi tierna palomita.</div><div style="text-align:center;">Sin duda tronará mi santa esposa...</div><div style="text-align:center;">¡Que truene! El corro ladrará... ¡Que ladre!</div><div style="text-align:center;">Quiero ser hombre al fin, quiero ser padre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pero si ella ama el claustro, si la encanta</div><div style="text-align:center;">el claustro, como afirma el fraile seria</div><div style="text-align:center;">y gravemente (y nadie tiene tanta</div><div style="text-align:center;">proporción de juzgar en la materia),</div><div style="text-align:center;">¿debo yo de esa senda pura y santa</div><div style="text-align:center;">extravïarla, hundirla en la miseria</div><div style="text-align:center;">y corrupción del mundo? No lo creo,</div><div style="text-align:center;">porque una cosa dicen y otra veo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Ella es verdad que salta y juega y ríe;</div><div style="text-align:center;">¿mas quién no juega y salta en años quince?</div><div style="text-align:center;">Nadie de tales síntomas se fíe,</div><div style="text-align:center;">que de tener se precie un ojo lince.</div><div style="text-align:center;">El que la observe, el que en su rostro espíe</div><div style="text-align:center;">ora el sollozo ahogado, ora el esguince,</div><div style="text-align:center;">verá que en sus adentros Isabela</div><div style="text-align:center;">contra ese pensamiento se rebela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De cierto tiempo acá se me figura</div><div style="text-align:center;">que pensativa y lánguida la miro.</div><div style="text-align:center;">Cuando oye hablar de profesión futura,</div><div style="text-align:center;">escápasele a hurto algún suspiro.</div><div style="text-align:center;">Y si su madre la elocuencia apura</div><div style="text-align:center;">pintando las delicias del retiro,</div><div style="text-align:center;">vuelve a un lado los ojos, o impaciente</div><div style="text-align:center;">suele tocar asunto diferente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Cuántas veces en mí clava la vista,</div><div style="text-align:center;">y luego melancólica la baja!</div><div style="text-align:center;">No se queja, es verdad; no habla; no chista;</div><div style="text-align:center;">mete ella misma el cuello en la mortaja;</div><div style="text-align:center;">en vez de que la esquive o la resista,</div><div style="text-align:center;">a las que se la ponen agasaja;</div><div style="text-align:center;">así va el corderillo al matadero,</div><div style="text-align:center;">y le lame la mano al carnicero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Y yo he de consentirlo? Si viviera</div><div style="text-align:center;">mi malogrado Enrique, ese consuelo,</div><div style="text-align:center;">ese apoyo, ese báculo tuviera</div><div style="text-align:center;">en mi vejez... ¿mas cómo, ¡santo cielo!,</div><div style="text-align:center;">cómo dejar me quiten mi postrera,</div><div style="text-align:center;">mi única prenda? A ti, mi Dios apelo;</div><div style="text-align:center;">tú con las fuerzas los deberes mides,</div><div style="text-align:center;">y sacrificio tanto no me pides».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El buen señor los sesos se devana,</div><div style="text-align:center;">y no ve cómo salga del apuro.</div><div style="text-align:center;">A una mujer tan terca y casquivana</div><div style="text-align:center;">hacer la guerra cara a cara es duro.</div><div style="text-align:center;">Su inconquistable genio le amilana;</div><div style="text-align:center;">a la sordina es mucho más seguro.</div><div style="text-align:center;">Un instrumento fácil y expedito</div><div style="text-align:center;">se le presenta; y es don Agapito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito Heredia, el tertuliano</div><div style="text-align:center;">de cuyo filantrópico bolsillo</div><div style="text-align:center;">iba a salir la dote; buen cristiano,</div><div style="text-align:center;">si los hay, aunque amigo del tresillo,</div><div style="text-align:center;">más que del ejercicio cuotidiano,</div><div style="text-align:center;">y nada afecto a gente de cerquillo;</div><div style="text-align:center;">injusta prevención, que no me admira</div><div style="text-align:center;">le tenga en mal olor con doña Elvira;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> pero a lo que maquina don Gregorio</div><div style="text-align:center;">circunstancia en extremo favorable;</div><div style="text-align:center;">pues el proyecto Heredia hará ilusorio,</div><div style="text-align:center;">o al menos, por lo pronto, impracticable,</div><div style="text-align:center;">con un no terminante y perentorio,</div><div style="text-align:center;">cuando con él la pretensión se entable;</div><div style="text-align:center;">para lo cual hablarle piensa al punto</div><div style="text-align:center;">con la reserva propia del asunto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En el suceso don Gregorio fía</div><div style="text-align:center;">haciendo entre los dos aquel enjuague;</div><div style="text-align:center;">y si más adelante otra crujía</div><div style="text-align:center;">sobreviniere que a Isabel amague,</div><div style="text-align:center;">«Con esta industria no hay temor, decía,</div><div style="text-align:center;">porque mientras la dote no se pague</div><div style="text-align:center;">(que no se pagará volente Deo),</div><div style="text-align:center;">pensar en el monjío es devaneo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras que así discurre el caballero,</div><div style="text-align:center;">y el vaporoso espíritu refresca</div><div style="text-align:center;">dulce esperanza, desvolvió el yesquero;</div><div style="text-align:center;">suena la piedra herida, arde la yesca;</div><div style="text-align:center;">y ya ondeante nube de ligero</div><div style="text-align:center;">humo el cigarro esparce, que la gresca</div><div style="text-align:center;">de pensamientos agitados calma,</div><div style="text-align:center;">y en deliciosa paz aduerme el alma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si no estuviera yo de prisa ahora</div><div style="text-align:center;">(que a la mujer de nuestro don Gregorio,</div><div style="text-align:center;">por lo menos hará su media hora,</div><div style="text-align:center;">a la reja dejé del locutorio),</div><div style="text-align:center;">gustoso templaría la sonora</div><div style="text-align:center;">lira para cantar a mi auditorio,</div><div style="text-align:center;">tabaco amado, compañero mío,</div><div style="text-align:center;">tu blando, inexplicable poderío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya el cigarro te exhale, o ya circules</div><div style="text-align:center;">en largos tubos o enroscadas pipas,</div><div style="text-align:center;">o en polvo las narices estimules,</div><div style="text-align:center;">tú los cuidados, tú el pesar disipas.</div><div style="text-align:center;">A príncipes, magnates o gandules,</div><div style="text-align:center;">¿una incomodidad ralla las tripas?</div><div style="text-align:center;">¿abruma la fatiga? ¿enfada el ocio?</div><div style="text-align:center;">Tú eres del alma cordïal socrocio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Despejas tú la embarazada cholla</div><div style="text-align:center;">del sabio, y le solazas las vigilias;</div><div style="text-align:center;">más vívidos sus cuadros desarrolla</div><div style="text-align:center;">el pensamiento, cuando tú le auxilias;</div><div style="text-align:center;">y si el poeta alguna vez se atolla,</div><div style="text-align:center;">le acortes tú; la rima le concilias</div><div style="text-align:center;">que a sus esfuerzos se resiste ingrata,</div><div style="text-align:center;">y en fácil verso el numen se desata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas ahora es forzoso que se trate</div><div style="text-align:center;">de don Gregorio, que discurre y pita,</div><div style="text-align:center;">pita y discurre; y luego pide un mate:</div><div style="text-align:center;">«¡Un mate!» El buen señor se desgañita,</div><div style="text-align:center;">y el mate no parece. «¡Cunefate!</div><div style="text-align:center;">¡Serafina! ¡Tomasa! ¡Margarita!</div><div style="text-align:center;">Es de perder el juicio, ¡Dios eterno!</div><div style="text-align:center;">¡Qué crïados! ¡Qué casa! ¡Qué gobierno!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viene por fin el mate. «¿Y doña Elvira?»</div><div style="text-align:center;">«Salió». Gregorio pone el gesto grave,</div><div style="text-align:center;">sorbe, y a la pared atento mira.</div><div style="text-align:center;">«¿Y Margarita donde está?» «¡Quién sabe!»</div><div style="text-align:center;">«Toma; y no más». El mozo se retira.</div><div style="text-align:center;">«Cierra esa puerta, ¡bestia!» «¿Le echo llave?»</div><div style="text-align:center;">«¡Bruto! ¿quieres aquí tenerme preso?</div><div style="text-align:center;">Júntala sólo, y márchate, camueso».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras esto don Gregorio se reclina,</div><div style="text-align:center;">y echa antes de comer su larga siesta.</div><div style="text-align:center;">Despierta; pita; sorbe; Serafina</div><div style="text-align:center;">viene a decir que está la mesa puesta.</div><div style="text-align:center;">Comen. Un guachalomo, una gallina,</div><div style="text-align:center;">porotos, charqui, un pavo, tal cual fiesta</div><div style="text-align:center;">es, con su buen porqué de ají y de grasa,</div><div style="text-align:center;">lo que da la despensa de la casa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un rato Azagra está meditabundo;</div><div style="text-align:center;">y ya que el buche con un trago enfría</div><div style="text-align:center;">de lagrimilla, «Es mucho fray Facundo</div><div style="text-align:center;">(dice como entre veras e ironía);</div><div style="text-align:center;">¡qué talento de fraile! y ¡qué rotundo,</div><div style="text-align:center;">qué colorado está! Por vida mía,</div><div style="text-align:center;">¡que tiene harta razón su reverencia,</div><div style="text-align:center;">para decir que engorda la abstinencia!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dudando si lo que oye es befa o loa,</div><div style="text-align:center;">dice la dama con mirar perplejo:</div><div style="text-align:center;">«Aunque al siervo de Dios la envidia roa,</div><div style="text-align:center;">es hombre de virtud y de consejo».</div><div style="text-align:center;">«Y do el siervo de Dios pone la proa,</div><div style="text-align:center;">responde en tono socarrón el viejo,</div><div style="text-align:center;">no hay cosa que al esfuerzo no sucumba</div><div style="text-align:center;">de su elocuencia». Impertinente zumba,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y de que el buen señor se arrepintiera</div><div style="text-align:center;">en otras circunstancias. Ni al presente</div><div style="text-align:center;">osara tanto Azagra, si no fuera</div><div style="text-align:center;">que al recordar su treta, el pecho siente</div><div style="text-align:center;">bullir de gozo. Elvira no se altera:</div><div style="text-align:center;">«Resuella por la herida mi pariente»,</div><div style="text-align:center;">dice a su sayo y calla. «Fue un bonito</div><div style="text-align:center;">recurso el de la bolsa de Agapito,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> prosigue Azagra. Es franco caballero;</div><div style="text-align:center;">tengo de su amistad más de una prueba;</div><div style="text-align:center;">y prestará gustoso su dinero,</div><div style="text-align:center;">cuando tan santo fin la cosa lleva.</div><div style="text-align:center;">Hija, mañana mismo hablarle quiero».</div><div style="text-align:center;">«Nuestra Señora sus entrañas mueva,</div><div style="text-align:center;">y nuestro pensamiento ponga en planta»;</div><div style="text-align:center;">contesta doña Elvira, y se levanta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Gregorio tomó sombrero y capa;</div><div style="text-align:center;">doña Elvira la saya y la mantilla.</div><div style="text-align:center;">Ella se va a las monjas; él se escapa</div><div style="text-align:center;">al tajamar, en donde la pandilla</div><div style="text-align:center;">de tertulianos al pasar le atrapa.</div><div style="text-align:center;">Se habla de independencia y de malilla;</div><div style="text-align:center;">y de Marcó del Pont y de la, España,</div><div style="text-align:center;">y de cera, polvillo y telaraña.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Eran aquellos días de funesta</div><div style="text-align:center;">memoria, en que la Patria moribunda</div><div style="text-align:center;">cambió en lutos la túnica de fiesta,</div><div style="text-align:center;">y la guirnalda en la servil coyunda.</div><div style="text-align:center;">La noble frente que miraba enhiesta</div><div style="text-align:center;">al astro de la gloria, ya en profunda</div><div style="text-align:center;">sombra eclipsado, triste inclina al suelo,</div><div style="text-align:center;">y no divisa un término a su duelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Noche improvisa oscureció la aurora</div><div style="text-align:center;">de libertad. Venciste, ¡tiranía!</div><div style="text-align:center;">Mártires y cautivos atesora</div><div style="text-align:center;">allá el presidio, acá la tumba fría;</div><div style="text-align:center;">y de los hijos que la Patria llora</div><div style="text-align:center;">se ve crecer la suma cada día.</div><div style="text-align:center;">Doquiera oculto el espionaje acecha,</div><div style="text-align:center;">y va la proscripción tras la sospecha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Noche fue de dolor; no de letargo;</div><div style="text-align:center;">que si el pecho una vez respira aliento</div><div style="text-align:center;">de dulce libertad, no sueñe largo</div><div style="text-align:center;">desmayo, ni durable rendimiento</div><div style="text-align:center;">el opresor; vendrá desquite amargo;</div><div style="text-align:center;">de la retribución vendrá el momento;</div><div style="text-align:center;">mientras él altanero se entroniza,</div><div style="text-align:center;">arde divino fuego en la ceniza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal el estado de la Patria era;</div><div style="text-align:center;">reina Marcó del Pont; y aquella inculta,</div><div style="text-align:center;">baja, soez canalla talavera</div><div style="text-align:center;">roba, asesina, y más que todo, insulta.</div><div style="text-align:center;">El dieciséis principia su carrera,</div><div style="text-align:center;">y a la arboleda y a la mies adulta</div><div style="text-align:center;">las frutas pinta y las espigas dora,</div><div style="text-align:center;">ardiendo el campo en sed abrasadora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a par del turbio río iba y venía</div><div style="text-align:center;">nuestra tertulia en platicar discreto,</div><div style="text-align:center;">que temeroso de escondido espía</div><div style="text-align:center;">tras cada tronco y cada parapeto,</div><div style="text-align:center;">en tímido susurro se confía</div><div style="text-align:center;">con aire de misterio y de secreto</div><div style="text-align:center;">cada vez que dan sueltas a la crítica</div><div style="text-align:center;">sobre cualquier asunto de política.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De varias trazas eran, genios, modos;</div><div style="text-align:center;">y aunque de armas tomar ninguno fuera</div><div style="text-align:center;">(porque de los cincuenta pasan todos),</div><div style="text-align:center;">son por una mismísima tijera</div><div style="text-align:center;">cortados en tratándose de godos;</div><div style="text-align:center;">y si de Elvira el nombre no sirviera</div><div style="text-align:center;">de protección, tuvieran hoy la cancha</div><div style="text-align:center;">en parte no tan fresca ni tan ancha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Este de O'Higgins el valor celebra,</div><div style="text-align:center;">o de Carrera o Freire las hazañas;</div><div style="text-align:center;">quién la exacción deplora, que a una quiebra</div><div style="text-align:center;">le reduce y le saca las entrañas;</div><div style="text-align:center;">maldiciones aquél (¡qué horror!) enhebra</div><div style="text-align:center;">contra el augusto rey de las Españas;</div><div style="text-align:center;">y en profética trípode se encumbra</div><div style="text-align:center;">alguno ya, y a San Martín columbra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sentada en tanto Elvira ante las rejas</div><div style="text-align:center;">del locutorio, como arriba indico,</div><div style="text-align:center;">aligeraba un poco las bandejas</div><div style="text-align:center;">de las devotas madres. Con el pico</div><div style="text-align:center;">que Dios le ha dado ensarta mil consejas,</div><div style="text-align:center;">moviendo sobre el seno el abanico,</div><div style="text-align:center;">y dando todo el grato condimento</div><div style="text-align:center;">en que consiste la sazón de un cuento;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> no el de la destrucción que hiere y mata,</div><div style="text-align:center;">mas de la caridad que muerde y pica,</div><div style="text-align:center;">con aquella prudencia timorata</div><div style="text-align:center;">y aquel celo cristiano que edifica.</div><div style="text-align:center;">De esta manera justamente trata</div><div style="text-align:center;">a don Gregorio su mujer: critica</div><div style="text-align:center;">su dejadez; su indevoción censura;</div><div style="text-align:center;">mas, propiamente hablando, no murmura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre el programa, en fin, del ya cercano</div><div style="text-align:center;">monjío el general discurso rueda.</div><div style="text-align:center;">Tembló Isabela oyendo aquel tirano</div><div style="text-align:center;">decreto que en un claustro la empareda;</div><div style="text-align:center;">cáesele el abanico de la mano;</div><div style="text-align:center;">pierde el color; atónita se queda;</div><div style="text-align:center;">mas al imperio maternal se inmola,</div><div style="text-align:center;">y no pronuncia una palabra sola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nadie averigua si en el alma siente</div><div style="text-align:center;">inclinación al religioso estado.</div><div style="text-align:center;">¿Puede no amar la joven inocente</div><div style="text-align:center;">el santo asilo donde se ha crïado?</div><div style="text-align:center;">Aquel sí irreflexivo, indiferente,</div><div style="text-align:center;">pedido no diré, sino dictado</div><div style="text-align:center;">a la niñez que su sentido ignora,</div><div style="text-align:center;">indisoluble vínculo es ahora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Indisoluble!... así lo juzga. El pecho</div><div style="text-align:center;">que resignado y dócil y sumiso</div><div style="text-align:center;">natura y arte a competencia han hecho;</div><div style="text-align:center;">a quien la abnegación deber preciso,</div><div style="text-align:center;">y ajeno mando es natural derecho;</div><div style="text-align:center;">que sólo quiso, en fin, lo que otro quiso;</div><div style="text-align:center;">¿la suerte que una madre lo destina</div><div style="text-align:center;">rechazar osará? Ni aun lo imagina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿De qué me asusto? (en su interior exclama).</div><div style="text-align:center;">¿No he sido siempre destinada al velo?</div><div style="text-align:center;">¿No lo admití? ¿No lo esperé? Me llama</div><div style="text-align:center;">el cielo mismo; ¿y contradigo al cielo?</div><div style="text-align:center;">Un mundo vil, que tanto vicio infama,</div><div style="text-align:center;">¿he de poner con Dios en paralelo?</div><div style="text-align:center;">Diciendo así, conformidad serena</div><div style="text-align:center;">rayó en el alma, y mitigó la pena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esto en el sobredicho locutorio;</div><div style="text-align:center;">mientras desde el paseo le decía</div><div style="text-align:center;">a su cara consorte don Gregorio:</div><div style="text-align:center;">«Bravo chasco te pegas, prenda mía».</div><div style="text-align:center;">Jamás le vio el andante consistorio</div><div style="text-align:center;">de tan jovial humor como aquel día;</div><div style="text-align:center;">¡mísero! y truena ya la nube parda</div><div style="text-align:center;">de la tormenta horrible que le aguarda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que la oración da el campanario</div><div style="text-align:center;">de la vecina iglesia, a la morada</div><div style="text-align:center;">de don Gregorio van, donde el rosario</div><div style="text-align:center;">rezaban doña Elvira y su mesnada.</div><div style="text-align:center;">No hubo esta noche nada extraordinario</div><div style="text-align:center;">en la tertulia: naipes, varïada</div><div style="text-align:center;">conversación, el consabido mate,</div><div style="text-align:center;">cigarros, dulce, aloja y chocolate.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al sonar el reloj las nueve y media,</div><div style="text-align:center;">«Señores, con la música a otra parte—,</div><div style="text-align:center;">a sus contertulianos dice Heredia;</div><div style="text-align:center;">y cuando ya, como los otros, parte,</div><div style="text-align:center;">el don Gregorio la ocasión promedia,</div><div style="text-align:center;">y a hurto en baja voz, «Quisiera hablarte,</div><div style="text-align:center;">le dice, es un favor de poca monta;</div><div style="text-align:center;">y...» «Ya sabes que está mi bolsa pronta</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> para servirte», respondió Agapito.</div><div style="text-align:center;">«Negocio conclüido; no hables de eso».</div><div style="text-align:center;">«No es lo que tú imaginas; es...» «Repito</div><div style="text-align:center;">que es cosa hecha, peso sobre peso».</div><div style="text-align:center;">«¿Qué cosa?» «Los dos mil». «No necesito.</div><div style="text-align:center;">En otra muy distinta me intereso.</div><div style="text-align:center;">No quiero que prometas, ni que entregues,</div><div style="text-align:center;">ni que fíes; se trata de que niegues».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Que niegue? Es imposible, amigo es tarde».</div><div style="text-align:center;">«¡Misericordia!» «Fray Facundo vino</div><div style="text-align:center;">(eran como las cuatro de la tarde)</div><div style="text-align:center;">con un recado muy atento y fino</div><div style="text-align:center;">de tu querida esposa, que Dios guarde...»</div><div style="text-align:center;">«No pases adelante; lo adivino».</div><div style="text-align:center;">«Como me aseguraba tu anüencia,</div><div style="text-align:center;">expresada, me dijo, en su presencia...»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Sí, la expresé, con una soga al cuello».</div><div style="text-align:center;">«Y como entiendo que la niña anhela</div><div style="text-align:center;">meterse monja, y empeñada en ello</div><div style="text-align:center;">parece estar tu santa parentela...»</div><div style="text-align:center;">«Basta, no digas más. Echado el sello</div><div style="text-align:center;">a mi desgracia está. ¡Pobre Isabela!</div><div style="text-align:center;">Todo al revés, Heredia, me sucede.</div><div style="text-align:center;">Parece que el demonio lo hace adrede».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No tal; esos petardos te granjea</div><div style="text-align:center;">el hacer, como haces, a dos caras.</div><div style="text-align:center;">Si no quieres que ciña la correa</div><div style="text-align:center;">tu hija Isabel, ¿por qué no lo declaras?</div><div style="text-align:center;">Y si la pobre chica titubea,</div><div style="text-align:center;">o lo repugna, y tú la desamparas</div><div style="text-align:center;">que protegerla debes, cruel, impía,</div><div style="text-align:center;">abominable esa omisión sería.</div><div style="text-align:center;">«Y más diré. Si yo su padre fuera,</div><div style="text-align:center;">y en esa tierna edad la viera ansiosa</div><div style="text-align:center;">de vestir el sayal, lo resistiera</div><div style="text-align:center;">con todo mi poder; que no, no es cosa</div><div style="text-align:center;">en que se deba estar a la ligera</div><div style="text-align:center;">decisión de alma incauta, veleidosa,</div><div style="text-align:center;">dócil a toda voz, a todo imperio,</div><div style="text-align:center;">el consignar la vida a un monasterio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «La que renuncia al mundo en esa verde</div><div style="text-align:center;">edad primera, ¿podrá ser que estime</div><div style="text-align:center;">lo que la aguarda, o sepa lo que pierde?</div><div style="text-align:center;">Y cuando, vuelta en sí, ve que la oprime</div><div style="text-align:center;">cadena eterna, y despechada muerde</div><div style="text-align:center;">el duro hierro, ¿a quién acusa, dime?</div><div style="text-align:center;">Al que su juicio leve, antojadizo,</div><div style="text-align:center;">debió haber alumbrado, y no lo hizo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En dar consejos donde no hay deseo</div><div style="text-align:center;">de recibirlos, siempre hallé reparo.</div><div style="text-align:center;">Mi genio lo repugna. Mas te veo</div><div style="text-align:center;">en aflicción, y debo hablarte claro.</div><div style="text-align:center;">Tu flojedad es un delito feo.</div><div style="text-align:center;">La autoridad paterna es el amparo</div><div style="text-align:center;">natural de Isabel. Defiende, guarda</div><div style="text-align:center;">su inocente candor. ¿Qué te acobarda?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Y entregado el dinero fue?» «Lo mismo,</div><div style="text-align:center;">porque lo tengo prometido y pronto».</div><div style="text-align:center;">«¿A quién se puso, Heredia, un sinapismo</div><div style="text-align:center;">como el de esta mujer? ¿Qué pobre tonto</div><div style="text-align:center;">sufrió jamás tan fiero despotismo?</div><div style="text-align:center;">Pero verán, si en cólera me monto,</div><div style="text-align:center;">de lo que soy capaz. Volverá al techo</div><div style="text-align:center;">paterno mi hija... volverá a mi pecho...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Volverás, volverás, yo te lo fío...</div><div style="text-align:center;">Harto tiempo tratada como ajena</div><div style="text-align:center;">fuiste ya, mi Isabel, regalo mío,</div><div style="text-align:center;">víctima de...» Diciendo así, refrena</div><div style="text-align:center;">la voz un repentino escalofrío;</div><div style="text-align:center;">en el hinchado esófago le suena</div><div style="text-align:center;">tumultuoso vapor; eructa, brama;</div><div style="text-align:center;">en suma, le da el flato, y va a la cama.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado XIV</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:59:47 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529945987_orlando-enamorado-xiv_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529945987_orlando-enamorado-xiv_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto XIV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Orlando De Albraca</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El poeta filósofo del Lacio</div><div style="text-align:center;">dice que la mujer (yo no interpreto</div><div style="text-align:center;">literalmente, porque el propio Horacio</div><div style="text-align:center;">se lo prohibe a un traductor discreto;</div><div style="text-align:center;">y si bien ocupando igual espacio</div><div style="text-align:center;">puede expresarse en castellano neto</div><div style="text-align:center;">la misma cosa, hacerlo así sería</div><div style="text-align:center;">al bello sexo gran descortesía).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice que la mujer, ya antes de Helena,</div><div style="text-align:center;">guerras al mundo ocasionó fatales,</div><div style="text-align:center;">cuando el hombre, erizada la melena,</div><div style="text-align:center;">luenga la barba, en grutas y jarales</div><div style="text-align:center;">vida vivió de sobresaltos llena,</div><div style="text-align:center;">y sus rudos instintos animales</div><div style="text-align:center;">con gritos y baladros exprimía,</div><div style="text-align:center;">sin rey, ni ley, ni juez, ni policía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hubo aceros allí, pavés, ni cota,</div><div style="text-align:center;">y los inciertos amorosos goces</div><div style="text-align:center;">se disputaban, como la bellota,</div><div style="text-align:center;">a puñadas tal vez, tal vez a coces;</div><div style="text-align:center;">andaban nuestros padres en pelota;</div><div style="text-align:center;">pero todo cambïó; cunden precoces</div><div style="text-align:center;">artes de destrucción; la ciencia avanza;</div><div style="text-align:center;">se inventan arco y honda, espada y lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El derecho de gentes, aunque justo,</div><div style="text-align:center;">como el de ahora, usaba otro lenguaje;</div><div style="text-align:center;">tirano entre los flacos el robusto</div><div style="text-align:center;">hablaba a lo soez y a lo salvaje.</div><div style="text-align:center;">Decía: «A mí me toca hacer mi gusto,</div><div style="text-align:center;">porque tengo más fuerza y más coraje;</div><div style="text-align:center;">y todo aquel que osado se me oponga,</div><div style="text-align:center;">sepa que este puñal le desmondonga».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así habló la razón, así el derecho;</div><div style="text-align:center;">hoy (a no ser en uno que otro caso)</div><div style="text-align:center;">no va un rey de ese modo a vías de hecho;</div><div style="text-align:center;">y si saca su hueste a campo raso,</div><div style="text-align:center;">el probar que su fuerza y su provecho</div><div style="text-align:center;">son la justicia, es necesario paso;</div><div style="text-align:center;">y bien porro será quien no lo pruebe</div><div style="text-align:center;">en nuestro sabio siglo diez y nueve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni fue el tipo de Aspasias y Lucrecias</div><div style="text-align:center;">el mismo que después: ancho el cogote,</div><div style="text-align:center;">y fornida la espalda, y carnes recias,</div><div style="text-align:center;">y encallecido el pie de andar al trote,</div><div style="text-align:center;">y un ribete de zafias y de necias,</div><div style="text-align:center;">eran donaire y hermosura y dote;</div><div style="text-align:center;">y el rapazuelo a la materna ubre</div><div style="text-align:center;">mamaba lo rollizo y lo salubre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por este de beldad primer instinto,</div><div style="text-align:center;">temprana Troya, ardió la choza un día,</div><div style="text-align:center;">y el arroyo corrió de sangre tinto,</div><div style="text-align:center;">y el adüar cambió de dinastía.</div><div style="text-align:center;">Tipo después acá y allá distinto</div><div style="text-align:center;">prevaleció; la griega fantasía</div><div style="text-align:center;">encarnó el suyo en palpitantes bronces;</div><div style="text-align:center;">¿mas fue mejor que el de antes el de entonces?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Creo que una joroba no hermosea,</div><div style="text-align:center;">que un hombre sin nariz no es un Apolo,</div><div style="text-align:center;">y que la calva es una cosa fea</div><div style="text-align:center;">en el austral y en el opuesto polo;</div><div style="text-align:center;">sigo también la popular idea</div><div style="text-align:center;">de preferir dos ojos a uno solo;</div><div style="text-align:center;">en esto mis creencias recopilo</div><div style="text-align:center;">sobre lo bello; en lo demás vacilo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero cualquier dechado de hermosura</div><div style="text-align:center;">que una edad reconozca y autorice,</div><div style="text-align:center;">cualquiera que el lenguaje y la armadura</div><div style="text-align:center;">sean con que le ensalce y patronice,</div><div style="text-align:center;">siempre de amor la loca travesura</div><div style="text-align:center;">(y de ello Salomón que así lo dice,</div><div style="text-align:center;">dejó en sí mismo insigne documento)</div><div style="text-align:center;">de la razón se burla y del talento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Testigo este Agricán, que delirando</div><div style="text-align:center;">de amor conmueve el Asia, y luto y duelo</div><div style="text-align:center;">a tantas gentes da; testigo Orlando,</div><div style="text-align:center;">de varonil virtud cabal modelo</div><div style="text-align:center;">en otro tiempo, ahora oprobio infando</div><div style="text-align:center;">de la cristiana fe, del patrio suelo,</div><div style="text-align:center;">embelesado en tontos amoríos,</div><div style="text-align:center;">indignos de su fama y de sus bríos;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Testigo Sacripante, que destruye</div><div style="text-align:center;">todo su pobre pueblo circasiano</div><div style="text-align:center;">por un mentido bien, que se le huye,</div><div style="text-align:center;">cuando ya piensa en él poner la mano.</div><div style="text-align:center;">Y a tanto adorador ¿qué retribuye</div><div style="text-align:center;">por el largo penar y el cotidiano</div><div style="text-align:center;">peligro de la lanza y de la espada</div><div style="text-align:center;">esta mujer falaz, desamorada?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Desamorada para todos, menos</div><div style="text-align:center;">el que odia y vilipendia su hermosura;</div><div style="text-align:center;">por éste sólo anubla los serenos</div><div style="text-align:center;">ojos, a los demás o falsa o dura.</div><div style="text-align:center;">¡Cuántos por ella extensos campos llenos</div><div style="text-align:center;">están de informes troncos, inmatura</div><div style="text-align:center;">mies de la Parca! Y ya su altar infausto</div><div style="text-align:center;">viene en sangre a bañar nuevo holocausto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Forman los dichos caballeros nueve,</div><div style="text-align:center;">aunque pequeña, irresistible escuadra;</div><div style="text-align:center;">la cual, por dondequiera que se mueve,</div><div style="text-align:center;">enteras huestes rinde, abre, taladra.</div><div style="text-align:center;">Como a una causa al parecer tan leve</div><div style="text-align:center;">tanto tumulto en su opinión no cuadra,</div><div style="text-align:center;">ignorando Agricán qué cosa sea,</div><div style="text-align:center;">dudoso un breve instante titubea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas luego Orlando le quitó la duda,</div><div style="text-align:center;">que se le fue, con Durindana, encima.</div><div style="text-align:center;">No recibió Agricán jamás tan cruda</div><div style="text-align:center;">carga, y el mismo rey así lo estima.</div><div style="text-align:center;">En vano se enfurece, en vano suda,</div><div style="text-align:center;">en vano apela al arte de la esgrima,</div><div style="text-align:center;">en vano el tiempo y el esfuerzo gasta;</div><div style="text-align:center;">escasamente a defenderse basta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Metiose por fortuna de repente</div><div style="text-align:center;">entre los dos gran golpe de canilla,</div><div style="text-align:center;">y a pesar de uno y otro combatiente</div><div style="text-align:center;">partida fue la horrífica batalla.</div><div style="text-align:center;">Orlando se reúne con su gente,</div><div style="text-align:center;">y empujan juntos la cerrada valla</div><div style="text-align:center;">de tanta espada, lanza, pica, porra;</div><div style="text-align:center;">no hay sino su valor que los socorra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como silbante plomo un balüarte</div><div style="text-align:center;">de débiles adobes aportilla,</div><div style="text-align:center;">las filas de este modo rompe y parte</div><div style="text-align:center;">a gran correr la intrépida cuadrilla.</div><div style="text-align:center;">Descabezados troncos de una parte</div><div style="text-align:center;">y otra cayendo van que es maravilla.</div><div style="text-align:center;">Al ver delante tanta sangre y tanto</div><div style="text-align:center;">destrozo, tiembla Angélica de espanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues Agricán, que al fin se desembarga</div><div style="text-align:center;">del gran tropel en que arrastrado gira,</div><div style="text-align:center;">y ve los caballeros a no larga</div><div style="text-align:center;">distancia, y la beldad por quien suspira,</div><div style="text-align:center;">pensad con qué furor vuelve a la carga,</div><div style="text-align:center;">y con cuánta violencia Amor le tira,</div><div style="text-align:center;">cuando a la mano el cielo le coloca</div><div style="text-align:center;">la prenda antes guardada en la ardua Roca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Contando que le echaba ya la uña,</div><div style="text-align:center;">aguija hacia los nueve; y como era</div><div style="text-align:center;">el buen Roldán la punta de la cuña</div><div style="text-align:center;">que hace en las filas tártaras tronera,</div><div style="text-align:center;">embístele; y si bien no le rasguña</div><div style="text-align:center;">las encantadas carnes, de manera</div><div style="text-align:center;">le muele y le magulla y le fatiga,</div><div style="text-align:center;">que a recogerse en el pavés le obliga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En esto Radamanto, el jayanote</div><div style="text-align:center;">que al Duque derribó, da en la tetilla</div><div style="text-align:center;">a Balán con el asta; al recio bote</div><div style="text-align:center;">va al suelo el rey, hundida una costilla;</div><div style="text-align:center;">pero esgrimiendo el corvo chafarote</div><div style="text-align:center;">lava con harta sangre esta mancilla;</div><div style="text-align:center;">terrible cosa de mirar fue aquélla;</div><div style="text-align:center;">de un tajo solo, a dos o tres degüella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A su corcel por todas partes busca;</div><div style="text-align:center;">que pueda recobrarlo dificulto,</div><div style="text-align:center;">pues tan espesa polvareda ofusca</div><div style="text-align:center;">los ojos, y tan grande es el tumulto,</div><div style="text-align:center;">el confuso tropel y la chamusca,</div><div style="text-align:center;">que a cuatro pies no se distingue un bulto;</div><div style="text-align:center;">triste de aquel que pierde en ella el tino,</div><div style="text-align:center;">pues de salud no encontrará camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Visto que le hubo en tan dudoso estrecho,</div><div style="text-align:center;">fue a socorrer Grifón al rey Balán;</div><div style="text-align:center;">y como en otro encuentro se le ha hecho</div><div style="text-align:center;">pedazos el lanzón, y aquel jayán</div><div style="text-align:center;">el suyo enristra y se lo apunta al pecho,</div><div style="text-align:center;">temeroso Grifón de algún desmán,</div><div style="text-align:center;">tírale un tajo que le corta el asta</div><div style="text-align:center;">en dos pedazos, como blanda pasta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Radamanto, arrojando el cabo al suelo,</div><div style="text-align:center;">recibe con la espada al adversario.</div><div style="text-align:center;">Trábase igual entre los dos el duelo,</div><div style="text-align:center;">y danse golpes con suceso vario.</div><div style="text-align:center;">No se llevaba el uno al otro un pelo</div><div style="text-align:center;">de ventaja; y durora el sanguinario</div><div style="text-align:center;">trance sin duda alguna todo el día,</div><div style="text-align:center;">si no se entrometiera Santaría;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Santaría de Suecia, que ha querido,</div><div style="text-align:center;">por sus pecados o su mala estrella,</div><div style="text-align:center;">lidiar con Antifor; y le ha cabido</div><div style="text-align:center;">tan desmedida zurra, que atropella</div><div style="text-align:center;">atolondrado y casi sin sentido</div><div style="text-align:center;">por cuanto encuentra al paso, y va y se estrella</div><div style="text-align:center;">con Radamanto y con Grifón, haciendo</div><div style="text-align:center;">tanto alboroto y confusión y estruendo,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> que el corcel del gigante se dispara</div><div style="text-align:center;">y por las filas rompe como flecha.</div><div style="text-align:center;">Crece la turbación y la algazara;</div><div style="text-align:center;">todos corren a izquierda y a derecha;</div><div style="text-align:center;">corren, y nadie vuelve atrás la cara,</div><div style="text-align:center;">y cada cual a su vecino estrecha;</div><div style="text-align:center;">éste empuja, aquél vuelca, esetro casca;</div><div style="text-align:center;">parece el campo súbita borrasca,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> cuando a lo lejos por la mar serena</div><div style="text-align:center;">levanta el viento crespa espuma, y cunde</div><div style="text-align:center;">de un lado y otro el temporal, y suena</div><div style="text-align:center;">más y más, según raudo se difunde,</div><div style="text-align:center;">hasta que el horizonte en torno llena,</div><div style="text-align:center;">y vasta playa estrepitoso tunde;</div><div style="text-align:center;">corriendo el campo va del mismo modo</div><div style="text-align:center;">la horrenda gresca, y lo alborota todo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Miraba el ruso Argante en otra parte</div><div style="text-align:center;">la reñida refriega, y a su vista</div><div style="text-align:center;">hubo de presentarse Brandimarte,</div><div style="text-align:center;">a quien nada parece que resista.</div><div style="text-align:center;">Un rato aquel bribón se estuvo aparte,</div><div style="text-align:center;">atisbando el momento en que le embista;</div><div style="text-align:center;">y cuando la ocasión vio favorable,</div><div style="text-align:center;">cierra con él, llevando en alto el sable.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brandimarte, si bien la desventaja</div><div style="text-align:center;">tuvo al principio, se repuso luego;</div><div style="text-align:center;">sube el acero prestamente y baja,</div><div style="text-align:center;">y sigue entre los dos igual el juego.</div><div style="text-align:center;">Y de los nueve cada cual trabaja</div><div style="text-align:center;">no menos; y al herir no dan sosiego</div><div style="text-align:center;">Adriano, el conde Claros, ni Aquilante,</div><div style="text-align:center;">ni el Rey Balán, que haciendo va de infante;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ni Antifor, ni Grifón, ni el conde Uberto,</div><div style="text-align:center;">ni Roldán, sobre todos animoso;</div><div style="text-align:center;">los cuales juntamente y de concierto,</div><div style="text-align:center;">acuchillando a roso y a velloso,</div><div style="text-align:center;">dejan rastro larguísimo cubierto</div><div style="text-align:center;">de un cúmulo de muertos espantoso;</div><div style="text-align:center;">pero por más que ayudan a Balano,</div><div style="text-align:center;">fue menester dejarle en el pantano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tremendo fue el destrozo, extravagante;</div><div style="text-align:center;">y sin embargo, vese siempre el mismo</div><div style="text-align:center;">descomunal ejército delante,</div><div style="text-align:center;">que no cabe en el campo, ni en guarismo;</div><div style="text-align:center;">en medio de la trápala incesante,</div><div style="text-align:center;">parece que regüelda el hondo abismo,</div><div style="text-align:center;">y que de tanta multitud se ahita,</div><div style="text-align:center;">y nuevamente al mundo la vomita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un poco menos fácil el camino</div><div style="text-align:center;">a la pequeña hueste se ofrecía,</div><div style="text-align:center;">pues se lo cierran Agricán, Brontino,</div><div style="text-align:center;">Lurcón y Poliferno y Santaría.</div><div style="text-align:center;">Éste, llevando a Uldano de padrino,</div><div style="text-align:center;">a Antifor nuevamente desafía;</div><div style="text-align:center;">y sostiene a los dos aquel bergante</div><div style="text-align:center;">de Radamanto, y a los tres Argante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Peleaba Antifor heroicamente</div><div style="text-align:center;">Con todos cuatro; pero a tanto exceso</div><div style="text-align:center;">no pudo contrastar, por más valiente</div><div style="text-align:center;">que fuese; en suma, le llevaron preso.</div><div style="text-align:center;">Y vueltos al lugar do el remanente</div><div style="text-align:center;">de la cuadrilla aguanta el grave peso</div><div style="text-align:center;">de la enemiga hueste, con más brava</div><div style="text-align:center;">furia la sanguinosa lid se traba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hace la escolta de la bella dama</div><div style="text-align:center;">prodigios de valor en su defensa;</div><div style="text-align:center;">pero Agricán, que cada vez se inflama</div><div style="text-align:center;">en pasión más ardiente y más intensa,</div><div style="text-align:center;">«A ellos» furibundo, «a ellos» clama,</div><div style="text-align:center;">y arremete de modo que no piensa</div><div style="text-align:center;">nadie sino en salvar la propia vida,</div><div style="text-align:center;">de cien opuestas puntas combatida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La Dama, al verse en tan estrecho paso,</div><div style="text-align:center;">apelar al anillo determina;</div><div style="text-align:center;">mas metiolo en el seno por acaso</div><div style="text-align:center;">al salir del jardín de Dragontina;</div><div style="text-align:center;">y buscándolo ahora (¡fuerte caso!),</div><div style="text-align:center;">no pudo hallarlo; y casi desatina</div><div style="text-align:center;">creyéndolo perdido, y que en perdello</div><div style="text-align:center;">a su mala ventura ha puesto el sello.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del cabello se tira, y se maltrata,</div><div style="text-align:center;">y al Conde voces da que la: liberte.</div><div style="text-align:center;">El Conde se enfurece, se arrebata,</div><div style="text-align:center;">y llamaradas por los ojos vierte;</div><div style="text-align:center;">tíñesele la cara de escarlata,</div><div style="text-align:center;">y aprieta las rodillas de tal suerte</div><div style="text-align:center;">que no tuvo vergüenza Brilladoro</div><div style="text-align:center;">de echarse a tierra, y brama como un toro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas álzase ligero, que el sañudo</div><div style="text-align:center;">Conde le hace saltar de un espolazo.</div><div style="text-align:center;">Ni es ya a sus iras suficiente el crudo</div><div style="text-align:center;">herir de punta y filo y cintarazo;</div><div style="text-align:center;">échase a las espaldas el escudo</div><div style="text-align:center;">como si le sirviera de embarazo,</div><div style="text-align:center;">y con ambas las manos empuñada</div><div style="text-align:center;">brilla como un relámpago la espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Muévese Durindana, que no fuera</div><div style="text-align:center;">cosa fácil decir si sube o baja;</div><div style="text-align:center;">y abriendo a su señor ancha carrera,</div><div style="text-align:center;">batallones enteros desparpaja;</div><div style="text-align:center;">asombro da mirar de qué manera</div><div style="text-align:center;">punza, troncha, cercena, hiende, taja;</div><div style="text-align:center;">horroriza el silbar de la iracunda</div><div style="text-align:center;">espada, que de sangre el suelo inunda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A un peón que se mete en la jarana</div><div style="text-align:center;">degüella; y fue la cosa divertida;</div><div style="text-align:center;">tiene tan fino el corte Durindana,</div><div style="text-align:center;">y cuando el buen Roldán le infunde vida</div><div style="text-align:center;">con tal blandura y suavidad rebana,</div><div style="text-align:center;">que el pobrecillo no sintió la herida,</div><div style="text-align:center;">y dando tajos con el ojo abierto,</div><div style="text-align:center;">andaba acá y allá, y estaba muerto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ocasión de su propia desventura</div><div style="text-align:center;">fue al pobre Radamanto su grandeza.</div><div style="text-align:center;">Viole tan alto Orlando, y se la jura.</div><div style="text-align:center;">Tírale un gran fendiente a la cabeza,</div><div style="text-align:center;">y de la coronilla a la cintura</div><div style="text-align:center;">le parte en dos, y ni aun allí tropieza,</div><div style="text-align:center;">que hasta los dos arzones ha tajado;</div><div style="text-align:center;">cayó medio jayán de cada lado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hállase Saritrón algo adelante,</div><div style="text-align:center;">haciendo de peones gran cosecha,</div><div style="text-align:center;">y vista la tragedia del gigante,</div><div style="text-align:center;">de escabullirse la ocasión acecha.</div><div style="text-align:center;">Rebanole la espada fulminante</div><div style="text-align:center;">el tronco de la izquierda a la derecha;</div><div style="text-align:center;">cayó el sangriento busto al pie de Orlando,</div><div style="text-align:center;">y siguen las dos piernas cabalgando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hácele igual honor al rey Brontino,</div><div style="text-align:center;">pues de un revés le corta la cabeza,</div><div style="text-align:center;">que con el yelmo y la cimera vino</div><div style="text-align:center;">rodando por el campo una gran pieza.</div><div style="text-align:center;">Pendragón, rey de Gocia, en el camino</div><div style="text-align:center;">estaba por descuido o por simpleza;</div><div style="text-align:center;">tírale Orlando al cuello una estocada,</div><div style="text-align:center;">y le salió por la cerviz la espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cual, no hallando obstáculo bastante,</div><div style="text-align:center;">hasta la guarnición no es mucho que entre,</div><div style="text-align:center;">ni que, como esconderse piense Argante</div><div style="text-align:center;">detrás de Pendragón, saliendo encuentre</div><div style="text-align:center;">la punta de la hoja penetrante</div><div style="text-align:center;">al pobre diablo, y le barrene el vientre;</div><div style="text-align:center;">cae muerto Pendragón, y al mismo punto</div><div style="text-align:center;">Argante echó a correr medio difunto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corría el infeliz cuanto podía,</div><div style="text-align:center;">sobre el arzón llevando la asadura,</div><div style="text-align:center;">mientras que Orlando en pos también corría,</div><div style="text-align:center;">que la cuestión finalizar procura;</div><div style="text-align:center;">y de paso una gran carnicería</div><div style="text-align:center;">hace de cuanto encuentra en la llanura.</div><div style="text-align:center;">¿A qué pedir perdón, merced ni gracia?</div><div style="text-align:center;">que su furia, aun matando, no se sacia.</div><div style="text-align:center;">No hay terremoto, no hay tormenta oscura,</div><div style="text-align:center;">ni rápida avenida, que le iguale;</div><div style="text-align:center;">no le resiste espada ni armadura;</div><div style="text-align:center;">hüir o pelear lo mismo vale;</div><div style="text-align:center;">pone espanto de lejos su figura,</div><div style="text-align:center;">que entre un montón de muertos sobresale;</div><div style="text-align:center;">parece que en el yelmo el rostro le arda;</div><div style="text-align:center;">todos al verlo gritan: «¡guarda! ¡guarda!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con Agricán batalla pavorosa</div><div style="text-align:center;">trababa en tanto el joven Aquilante,</div><div style="text-align:center;">cerca de donde Angélica llorosa</div><div style="text-align:center;">llamaba a voces al señor de Anglante.</div><div style="text-align:center;">Era ya de Aquilante peligrosa</div><div style="text-align:center;">la situación; mas llega en ese instante</div><div style="text-align:center;">el Conde, quebrantando armas, bridones,</div><div style="text-align:center;">banderas, caballeros y peones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como era aquel mancebo su pariente,</div><div style="text-align:center;">sobrino de Alda bella, y le traía</div><div style="text-align:center;">a mal traer el Tártaro inclemente,</div><div style="text-align:center;">y las plegarlas de su dama oía,</div><div style="text-align:center;">quiso librar el pleito a un gran fendiente</div><div style="text-align:center;">sobre el testuz del rey de Tartaría;</div><div style="text-align:center;">tigre sobre la res no da igual salto</div><div style="text-align:center;">que el Conde sobre el rey, la espada en alto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la cabeza el más desapiadado</div><div style="text-align:center;">golpe que dado fue jamás, le asienta.</div><div style="text-align:center;">Merced al morrïón, que era encantado,</div><div style="text-align:center;">Agricán, si no es eso, no la cuenta.</div><div style="text-align:center;">Quedó el rey de sentido enajenado,</div><div style="text-align:center;">y apenas a caballo se sustenta;</div><div style="text-align:center;">mas el gentil bridón, huyendo a escape,</div><div style="text-align:center;">impide que a su dueño el Conde atrape.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bayardo era el bridón, y el conocello</div><div style="text-align:center;">maravillado, al conde Orlando deja;</div><div style="text-align:center;">antes no pudo reparar en ello;</div><div style="text-align:center;">tanto le desfigura y desemeja</div><div style="text-align:center;">la malla que le cubre frente y cuello</div><div style="text-align:center;">y el cuerpo hasta la cola y la cerneja.</div><div style="text-align:center;">Orlando aguija con el doble empeño</div><div style="text-align:center;">de apoderarse del bridón y el dueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Síguelos por el campo a rienda suelta,</div><div style="text-align:center;">creyendo que la Dama no tenía</div><div style="text-align:center;">ya que temer; mas en la gran revuelta</div><div style="text-align:center;">que en derredor por todo el campo había,</div><div style="text-align:center;">ejecutaron una acción resuelta</div><div style="text-align:center;">Poliferno, Lurcón y Santaría;</div><div style="text-align:center;">Santaría a la Dama echando el guante</div><div style="text-align:center;">llévasela abrazada por delante;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y defienden la presa Poliferno</div><div style="text-align:center;">y el rey Lurcón, y se les junta Uldano,</div><div style="text-align:center;">sin duda alguna el más malvado terno</div><div style="text-align:center;">que tuvo en sus brigadas Agricano.</div><div style="text-align:center;">Los seis barones entre aquel infierno</div><div style="text-align:center;">de bruta gente casi dan de mano</div><div style="text-align:center;">contra tan grueso ejército, a la empresa</div><div style="text-align:center;">de salvar a la mísera Princesa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lástima grande causa oír el duelo</div><div style="text-align:center;">de la cautiva, que, a los vientos dando</div><div style="text-align:center;">la rubia cabellera, sin consuelo</div><div style="text-align:center;">gritaba: «¡Orlando mío! ¡Amado Orlando!»</div><div style="text-align:center;">Traen a Clarïón al redopelo,</div><div style="text-align:center;">y a Brandimarte va el vigor menguando;</div><div style="text-align:center;">ni ya es Uberto a resistir bastante,</div><div style="text-align:center;">ni Grifón, ni Adriano, ni Aquilante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Agricán que entre tanto se recobra,</div><div style="text-align:center;">vuelve anhelante a vindicar su afrenta;</div><div style="text-align:center;">y vuelve en pos Orlando, que la obra</div><div style="text-align:center;">creyó acabada por error de cuenta.</div><div style="text-align:center;">Con gran sorpresa advierte que zozobra</div><div style="text-align:center;">el bando amigo en muy mayor tormenta,</div><div style="text-align:center;">y oye la voz doliente de la Dama</div><div style="text-align:center;">que sin cesar «¡Orlando! ¡Orlando!», clama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lánzase como un tigre a la pandilla</div><div style="text-align:center;">que le lleva su dueño soberano,</div><div style="text-align:center;">y a Lurcón en la misma coronilla</div><div style="text-align:center;">un golpe da como de aquella mano;</div><div style="text-align:center;">hácele la cabeza una tortilla,</div><div style="text-align:center;">que, en vez de dar de filo, dio de plano;</div><div style="text-align:center;">el yelmo a tierra va, si antes redondo</div><div style="text-align:center;">y empenachado, informe ahora y mondo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Extraña cosa, inusitada y fiera,</div><div style="text-align:center;">que superar parece a fuerza humana!</div><div style="text-align:center;">No se ve de Lurcón la calavera</div><div style="text-align:center;">en parte alguna próxima o lejana;</div><div style="text-align:center;">dentro del yelmo no se halló ni fuera;</div><div style="text-align:center;">volviola toda polvos Durindana.</div><div style="text-align:center;">Medroso Santaría, sólo pudo</div><div style="text-align:center;">en la bella cautiva hacerse escudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otro recurso o fuerza o poderío</div><div style="text-align:center;">que en aquel trance le defienda, ignora.</div><div style="text-align:center;">Sujeta el brazo y tiene a raya el brío</div><div style="text-align:center;">el Conde, por no herir a su señora.</div><div style="text-align:center;">Mas ella grita: «Orlando, Orlando mío,</div><div style="text-align:center;">si me tienes amor, muéstralo ahora;</div><div style="text-align:center;">mátame con tus manos; antes muera</div><div style="text-align:center;">que verme de estos canes prisionera».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Confuso el Conde y por demás perplejo</div><div style="text-align:center;">no sabe qué resuelva; al fin, la espada</div><div style="text-align:center;">envaina, y toma por mejor consejo</div><div style="text-align:center;">matar a aquel ladrón de una puñada.</div><div style="text-align:center;">Temblaba el malandrín por su pellejo;</div><div style="text-align:center;">y al ver la invicta diestra desarmada,</div><div style="text-align:center;">creyó trocado el lance, y determina</div><div style="text-align:center;">valerse de ocasión tan peregrina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De la Dama que lleva delantera</div><div style="text-align:center;">sobre el siniestro brazo echó la carga,</div><div style="text-align:center;">porque mejor de adarga le sirviera,</div><div style="text-align:center;">dado que menester hubiese adarga;</div><div style="text-align:center;">y al Conde una estocada en la ventrera,</div><div style="text-align:center;">mucho más pronto que lo digo, alarga,</div><div style="text-align:center;">que, echado a las espaldas el escudo,</div><div style="text-align:center;">de todo amparo le creyó desnudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas el escudo al Conde tanto importa,</div><div style="text-align:center;">como si fuera un bulto de diamante.</div><div style="text-align:center;">El Conde quiso hacer la cuenta corta</div><div style="text-align:center;">pagando con usuras al instante;</div><div style="text-align:center;">a dos dedos del tronco de la aorta</div><div style="text-align:center;">le imprime el puño y el ferrado guante;</div><div style="text-align:center;">quítale así la vida; así rescata</div><div style="text-align:center;">la bella presa; y de salvarla trata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En brazos la tomó, y el acicate</div><div style="text-align:center;">hincando a Brilladoro, hacia la Roca</div><div style="text-align:center;">corre veloz, y cuanto encuentra abate.</div><div style="text-align:center;">Agricán, que le ve, se abrasa en loca</div><div style="text-align:center;">furia; seguirle quiere; mas combate</div><div style="text-align:center;">con seis a un tiempo, y lo peor le toca;</div><div style="text-align:center;">los seis la lid con nuevo aliento emprenden,</div><div style="text-align:center;">y ya en lugar de defenderse, ofenden.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llega en tanto a la puerta del castillo</div><div style="text-align:center;">el Conde amante, y que le admitan ruega;</div><div style="text-align:center;">mas Trufaldín, el consumado pillo,</div><div style="text-align:center;">asomada a una torre, se lo niega;</div><div style="text-align:center;">y no sólo rehusa recibillo,</div><div style="text-align:center;">sino le insulta, y a intimarle llega</div><div style="text-align:center;">que guerra les harán él y su gente,</div><div style="text-align:center;">si de allí no se apartan prontamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Insta la Dama y llora; mas en vano.</div><div style="text-align:center;">Grita y brama Roldán; pero sin fruto.</div><div style="text-align:center;">Acércase Agricán; se acerca Uldano;</div><div style="text-align:center;">y nada mueve el alma de aquel bruto.</div><div style="text-align:center;">Hierven de gentüalla risco y llano,</div><div style="text-align:center;">y estará toda en menos de un minuto</div><div style="text-align:center;">al pie del alta Roca; y el malvado</div><div style="text-align:center;">más terco cada vez, más obstinado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las piedras y los dardos menudea</div><div style="text-align:center;">mezclando con las obras el denuesto.</div><div style="text-align:center;">Pues ¿quién podrá formarse alguna idea</div><div style="text-align:center;">de la pasión, del frenesí funesto</div><div style="text-align:center;">que al corazón de Orlando señorea,</div><div style="text-align:center;">en tal peligro y tal afrenta puesto?</div><div style="text-align:center;">Brama de enojo y de pavura treme;</div><div style="text-align:center;">mas no por sí, por ella sola teme.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Teme por la beldad que adora fino;</div><div style="text-align:center;">en cuanto a sí ningún temor abriga.</div><div style="text-align:center;">Le arroja de los muros Trufaldino,</div><div style="text-align:center;">y ya la chusma bárbara enemiga</div><div style="text-align:center;">envuelta en polvoroso remolino</div><div style="text-align:center;">osada embiste y más y más le hostiga</div><div style="text-align:center;">con dardos y venablos y saetas,</div><div style="text-align:center;">al son de los clarines y trompetas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Clarión y Aquilante y Adrïano</div><div style="text-align:center;">lidian con Agricán a todo trance;</div><div style="text-align:center;">el noble Uberto es un león insano;</div><div style="text-align:center;">donde él está no hay bárbaro que avance;</div><div style="text-align:center;">proezas de ardimiento sobrehumano,</div><div style="text-align:center;">hace Grifón en repetido lance;</div><div style="text-align:center;">y Brandimarte, si decirse puede,</div><div style="text-align:center;">en fuerza y brío a los demás excede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La Dama en tanto al pie del muro gime,</div><div style="text-align:center;">y ruega humilde el Conde a Trufaldino</div><div style="text-align:center;">que por Dios se conduela y se lastime</div><div style="text-align:center;">de una infeliz que a tan crüel destino</div><div style="text-align:center;">reducida se ve; nada hay que lime</div><div style="text-align:center;">el corazón perverso, diamantino,</div><div style="text-align:center;">de aquel traidor, para quien es materia</div><div style="text-align:center;">de pasatiempo el llanto y la miseria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hay ruego, no hay promesa que le ablande,</div><div style="text-align:center;">y en el alma de Orlando el reprimido</div><div style="text-align:center;">furor fermenta; y cada vez más grande,</div><div style="text-align:center;">revienta al fin con hórrido estallido.</div><div style="text-align:center;">Por más que el Conde a sus afectos mande,</div><div style="text-align:center;">por más que, en el hablar, desconocido</div><div style="text-align:center;">le fue el baldón, denuestos cuando tocan</div><div style="text-align:center;">en lo más vivo, a denostar provocan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Recibirasme, infame, a tu despecho,</div><div style="text-align:center;">le dice, haz cuanto puedes, cuanto sabes;</div><div style="text-align:center;">será este muro en átomos deshecho</div><div style="text-align:center;">para que al fin, como debiste, acabes;</div><div style="text-align:center;">arrancaré de tu alevoso pecho</div><div style="text-align:center;">el corazón; lo comerán las aves;</div><div style="text-align:center;">nada, aunque fuese el mundo de tu parte,</div><div style="text-align:center;">de la horca, follón, podrá salvarte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Diciendo así, descarga con el lomo</div><div style="text-align:center;">de la espada tal golpe en la muralla,</div><div style="text-align:center;">que hace saltar dos piedras de gran tomo.</div><div style="text-align:center;">Trufaldín, que de Orlando en la batalla</div><div style="text-align:center;">supo los hechos, y ve ahora cómo</div><div style="text-align:center;">terror infunde y susto a la canalla,</div><div style="text-align:center;">y se figura que a la Roca misma</div><div style="text-align:center;">con la tremenda espada hunde y abisma,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y observa el fuego que en sus ojos arde,</div><div style="text-align:center;">y oye de aquel acento la braveza;</div><div style="text-align:center;">como de suyo es la traición cobarde,</div><div style="text-align:center;">pónese a tiritar de pie a cabeza;</div><div style="text-align:center;">y si antes hizo de insolencia alarde,</div><div style="text-align:center;">de abatimiento ahora y de bajeza.</div><div style="text-align:center;">«Pon mientes, Conde, a lo que digo; apelo,</div><div style="text-align:center;">de mi verdad en testimonio, al cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Negar no puedo, ni negar podría,</div><div style="text-align:center;">que contra mi señora he delinquido;</div><div style="text-align:center;">pero la culpa principal no es mía,</div><div style="text-align:center;">que en Dios y en mi conciencia no he tenido»</div><div style="text-align:center;">la menor intención de felonía,</div><div style="text-align:center;">y probarelo, siendo Dios servido.</div><div style="text-align:center;">Contra mí cometieron mil excesos</div><div style="text-align:center;">mis camaradas y los puse presos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Esta es mi culpa, y es lo que me abona</div><div style="text-align:center;">si todo falso juicio se destierra;</div><div style="text-align:center;">porque jamás fue blanco una persona</div><div style="text-align:center;">de tan injusta y tan malvada guerra.</div><div style="text-align:center;">Mas como el ofensor nunca perdona,</div><div style="text-align:center;">sé que, en viéndose libres, cielo y tierra</div><div style="text-align:center;">moverán contra mí, y han de quererte</div><div style="text-align:center;">inducir a mi afrenta y a mi muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Así que, mi señor, si entrar pretendes,</div><div style="text-align:center;">será con pacto y juramento expreso</div><div style="text-align:center;">de que a pie y a caballo me defiendes,</div><div style="text-align:center;">y me mantienes salvo, sano, ileso,</div><div style="text-align:center;">y si alguno me ataca, al punto emprendes</div><div style="text-align:center;">batalla, y me le entregas muerto o preso.</div><div style="text-align:center;">Si esta precisa condición te agrada,</div><div style="text-align:center;">entras; si no la aceptas, no hay entrada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y lo que a ti te digo, a todos digo;</div><div style="text-align:center;">a nadie admitiré, sin que primero,</div><div style="text-align:center;">poniendo a el alto cielo por testigo,</div><div style="text-align:center;">me dé palabra y fe de caballero,</div><div style="text-align:center;">que en todos lances estará conmigo</div><div style="text-align:center;">y ha de ampararme a fuero y contra fuero,</div><div style="text-align:center;">mientras se tenga en pie, mientras respire;</div><div style="text-align:center;">y el que no jure así, que se retire».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando inexorable se lo niega,</div><div style="text-align:center;">antes con más enojo le amenaza;</div><div style="text-align:center;">mas la Dama intercede y se lo ruega,</div><div style="text-align:center;">y el cuello al Conde estrechamente abraza.</div><div style="text-align:center;">Aquella alma soberbia se doblega,</div><div style="text-align:center;">y a Trufaldín le sale bien la traza.</div><div style="text-align:center;">El desabrido trago apura el Conde;</div><div style="text-align:center;">jura por sí y de los demás responde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquilante, Adrïano, Brandimarte,</div><div style="text-align:center;">Grifón y Clarión y el conde Uberto,</div><div style="text-align:center;">lidiando están con Agricano aparte,</div><div style="text-align:center;">que, si bien de fatiga medio muerto,</div><div style="text-align:center;">fiera descarga entre los seis reparte;</div><div style="text-align:center;">y aunque en la Roca al fin tomaron puerto,</div><div style="text-align:center;">si Orlando en su defensa no viniera,</div><div style="text-align:center;">desocupado ya, no sé qué fuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues, como digo, entraron en la Roca,</div><div style="text-align:center;">asilo dentro y fuera mal seguro,</div><div style="text-align:center;">donde por toda munición de boca</div><div style="text-align:center;">un caballo salado, seco y duro,</div><div style="text-align:center;">se les sirve a la mesa, y no fue poca</div><div style="text-align:center;">dicha, que, estando bloqueado el muro</div><div style="text-align:center;">de tanta muchedumbre, alguna gente</div><div style="text-align:center;">tuvo en esta ocasión que estar a diente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cupo a Roldán de aquel caballo un cuarto,</div><div style="text-align:center;">y se comieron los demás el resto.</div><div style="text-align:center;">Aunque la carne está como un esparto,</div><div style="text-align:center;">no hubo ninguno que le hiciese gesto.</div><div style="text-align:center;">Diz que Roldán apenas quedó harto.</div><div style="text-align:center;">Ello es que consumido ya el repuesto,</div><div style="text-align:center;">o han de buscar, lidiando, vitüalla,</div><div style="text-align:center;">o será con el hambre la batalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Determinaron que al siguiente día</div><div style="text-align:center;">Roldán con este fin bajase al llano,</div><div style="text-align:center;">y que le hiciese Uberto compañía,</div><div style="text-align:center;">Clarïón y Brandimarte y Adrïano.</div><div style="text-align:center;">Y porque justamente desconfía</div><div style="text-align:center;">de Trufaldín el Senador romano,</div><div style="text-align:center;">a Grifón y Aquilante en el interno</div><div style="text-align:center;">ámbito del castillo da el gobierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlaba el manto de la noche umbría</div><div style="text-align:center;">una cinta en Oriente rosa y alba,</div><div style="text-align:center;">y el coro alado en dulce melodía</div><div style="text-align:center;">cantaba ya la bienvenida a el alba.</div><div style="text-align:center;">Sale Roldán con el naciente día;</div><div style="text-align:center;">y sonando su cuerno, hace la salva</div><div style="text-align:center;">al ejército tártaro; aquel cuerno</div><div style="text-align:center;">que remeda el bramido del infierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No alegre entonces y festivo suena</div><div style="text-align:center;">como de quien cazando se deporta,</div><div style="text-align:center;">sino como la nube cuando truena,</div><div style="text-align:center;">y sierpes de purpúrea lumbre aborta.</div><div style="text-align:center;">De sobresalto y de pavor se llena</div><div style="text-align:center;">la hueste de Agricano, y queda absorta;</div><div style="text-align:center;">no hay uno solo que a Roldán resista;</div><div style="text-align:center;">todos corren, huyendo de su vista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Solo a los fugitivos el sañudo</div><div style="text-align:center;">Agricano delante se presenta.</div><div style="text-align:center;">El acero mostrándoles desnudo,</div><div style="text-align:center;">en balde contener la fuga intenta;</div><div style="text-align:center;">que si atajarla en una parte pudo,</div><div style="text-align:center;">por otras mil la turbación se aumenta,</div><div style="text-align:center;">y al ronco son que amenazando brama,</div><div style="text-align:center;">veloz por todo el campo se derrama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vuelve altivo los ojos Agricano,</div><div style="text-align:center;">y al ver que en derredor de monte a monte</div><div style="text-align:center;">hierve el cobarde vulgo, y en el llano</div><div style="text-align:center;">la amedrentada turba hace horizonte,</div><div style="text-align:center;">la espada envaina; la derecha mano</div><div style="text-align:center;">(cuál ángel infernal que al cielo afronte)</div><div style="text-align:center;">alza, apretando el puño fieramente,</div><div style="text-align:center;">y de mirar no se dignó a su gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Della no haciendo ya maldito caso,</div><div style="text-align:center;">monta el corcel, escudo toma y lanza,</div><div style="text-align:center;">por la revuelta chusma se abre paso,</div><div style="text-align:center;">y a la contienda embravecido avanza.</div><div style="text-align:center;">Combatir quiere él solo a campo raso;</div><div style="text-align:center;">y lleno de valor y confianza,</div><div style="text-align:center;">suena también su cuerno horriblemente.</div><div style="text-align:center;">El resto oiréis en el cantar siguiente.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto XIII</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3195-orlando-enamorado-canto-xiii.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:55:58 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529945762_orlando-enamorado-canto-xiii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529945762_orlando-enamorado-canto-xiii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto XIII</div><p><br></p><div style="text-align:center;">La Torres De Polifemo</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Tal vez alguno habrá, que habiendo oído</div><div style="text-align:center;">el caso de la bella Flordelisa,</div><div style="text-align:center;">diga que se lo tiene merecido</div><div style="text-align:center;">hembra que tales vericuetos pisa,</div><div style="text-align:center;">y que si recatada hubiera sido,</div><div style="text-align:center;">saliendo sólo con la dueña a misa,</div><div style="text-align:center;">y en vez de andar así de ceca en meca</div><div style="text-align:center;">cuidara de la aguja y de la rueca,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> no en tamaño peligro se mirara,</div><div style="text-align:center;">presa de aquel vestiglo semihumano;</div><div style="text-align:center;">ni cuerdo fue, si en ello se repara,</div><div style="text-align:center;">irse de bosque en bosque mano a mano</div><div style="text-align:center;">con el de Montalbán; que, aunque pasara</div><div style="text-align:center;">la cosa en el más limpio y el más llano</div><div style="text-align:center;">y honesto modo que posible sea,</div><div style="text-align:center;">no sé si encontrará quién se lo crea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice Turpín (y a su opinión me allego)</div><div style="text-align:center;">que la materia es algo delicada,</div><div style="text-align:center;">y que las manos no pondrá en el fuego</div><div style="text-align:center;">por Flordelís ni por la más pintada.</div><div style="text-align:center;">Yo, por mí, ni lo afirmo, ni lo niego;</div><div style="text-align:center;">de mi aldehuela vengo; no sé nada.</div><div style="text-align:center;">Bellacuelo, es verdad, Reinaldos era,</div><div style="text-align:center;">y joven, y gentil... ¡Más que lo fuera!</div><div style="text-align:center;">¿No ha de haber sino quiéreme y te quiero,</div><div style="text-align:center;">cuando una dama está sola con solo?</div><div style="text-align:center;">No siempre lo probable es verdadero,</div><div style="text-align:center;">ni todo en este mundo es trampa y dolo.</div><div style="text-align:center;">Pero a lo arriba dicho me refiero.</div><div style="text-align:center;">Siempre en tu escuela, Amor, he sido un bolo,</div><div style="text-align:center;">y llevé (tú lo sabes, ¡ay!), bien raras</div><div style="text-align:center;">veces votivos dones a tus aras.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Digo, reasumiendo el cuento mío,</div><div style="text-align:center;">que Flordelís se desgañita y llora,</div><div style="text-align:center;">y que el de Montalbán se arroja al río,</div><div style="text-align:center;">donde segunda lid se traba ahora;</div><div style="text-align:center;">y con tal maña, y tal coraje, y brío,</div><div style="text-align:center;">juega el barón la espada cortadora,</div><div style="text-align:center;">que ya no ve el centauro cómo alcance</div><div style="text-align:center;">a salvar vida y presa en este lance.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Primero con la dama se abroquela</div><div style="text-align:center;">y la presenta a la enemiga espada;</div><div style="text-align:center;">mas viendo que tampoco esta cautela</div><div style="text-align:center;">ha de valerle con Reinaldos nada,</div><div style="text-align:center;">que siempre asesta el golpe a do le duela,</div><div style="text-align:center;">ya de tajo le embista o de estocada,</div><div style="text-align:center;">a Flordelisa arroja airadamente</div><div style="text-align:center;">donde más honda y rauda es la corriente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dicha fue no pequeña que supiera</div><div style="text-align:center;">Flordelisa nadar como una trucha,</div><div style="text-align:center;">pues darle en este trance no pudiera</div><div style="text-align:center;">ayuda el paladín poca ni mucha.</div><div style="text-align:center;">Nadando la mezquina saca fuera</div><div style="text-align:center;">la húmeda faz, y con las ondas lucha.</div><div style="text-align:center;">Arrebatada del raudal violento</div><div style="text-align:center;">desaparece a la vista en un momento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De loca rabia en tanto poseído</div><div style="text-align:center;">el biforme animal la clava esgrime;</div><div style="text-align:center;">zumba el cercano bosque estremecido,</div><div style="text-align:center;">y el aire en torno abriendo espacio gime.</div><div style="text-align:center;">En tres o cuatro partes está herido,</div><div style="text-align:center;">y parece, al mirarle, que le anime</div><div style="text-align:center;">a cada nuevo golpe vida nueva,</div><div style="text-align:center;">y al universo a contrastar se atreva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque enrojece con su sangre el río,</div><div style="text-align:center;">aflojar no semeja en el empeño;</div><div style="text-align:center;">antes juntando ahora todo el brío</div><div style="text-align:center;">y toda la pujanza de que es dueño,</div><div style="text-align:center;">recula para dar más poderío</div><div style="text-align:center;">al golpe que medita; alza el gran leño,</div><div style="text-align:center;">en los traseros pies el cuerpo libra,</div><div style="text-align:center;">carga a la vez, y un altibajo vibra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Capaz de destrozar era el porrazo</div><div style="text-align:center;">un monte, cuanto más un caballero;</div><div style="text-align:center;">pero, al bajar, el furibundo brazo</div><div style="text-align:center;">encuentra de Reinaldos el acero.</div><div style="text-align:center;">Como desnudo está, sin embarazo</div><div style="text-align:center;">la aguda punta le taladra el cuero,</div><div style="text-align:center;">y el rollizo lagarto le barrena,</div><div style="text-align:center;">de sangre abriendo caudalosa vena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suelta la clava la doliente mano,</div><div style="text-align:center;">y brinca el monstruo a la contraria orilla.</div><div style="text-align:center;">Síguele como un rayo Rabicano,</div><div style="text-align:center;">y sin cesar Reinaldos le acuchilla;</div><div style="text-align:center;">los cascos alza y coces tira en vano;</div><div style="text-align:center;">en vano, que del lomo a la tetilla</div><div style="text-align:center;">atravesado, casi a un mismo punto</div><div style="text-align:center;">cayó bramando y se estiró difunto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sabiendo el barón qué rumbo elija,</div><div style="text-align:center;">ni cuál sea de la dama el paradero,</div><div style="text-align:center;">hacia el septentrión acaso aguija,</div><div style="text-align:center;">y a la Fortuna fía el derrotero,</div><div style="text-align:center;">que al jardín del Olvido le dirija,</div><div style="text-align:center;">do vive el conde Orlando prisionero,</div><div style="text-align:center;">o el jurado castigo a dar le lleve</div><div style="text-align:center;">a la maldad del Babilonio aleve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas mientras él camina a la ventura,</div><div style="text-align:center;">al cerco retornemos de la Roca,</div><div style="text-align:center;">do todavía la batalla dura,</div><div style="text-align:center;">y la brigada nueva que se aboca</div><div style="text-align:center;">al tártaro Agricano, así le apura,</div><div style="text-align:center;">así le da molestia y le sofoca,</div><div style="text-align:center;">que de salir con honra y vida entera</div><div style="text-align:center;">casi estoy por decir que desespera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Circunda la ciudad un ancho río,</div><div style="text-align:center;">que de una y otra parte abarrancado,</div><div style="text-align:center;">aun en lo más ardiente del estío</div><div style="text-align:center;">ni el curso enfrena ni permite vado.</div><div style="text-align:center;">De Albraca el populoso caserío</div><div style="text-align:center;">sobre un pendiente risco está fundado,</div><div style="text-align:center;">y almenada muralla le da en torno,</div><div style="text-align:center;">a par que fuerza y que defensa, adorno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Coronada de blancos torreones,</div><div style="text-align:center;">está la ciudadela en lo más alto,</div><div style="text-align:center;">que de cien poderosos escuadrones</div><div style="text-align:center;">no tiene miedo al combinado asalto.</div><div style="text-align:center;">De bastante presidio de barones</div><div style="text-align:center;">el muro en derredor no estaba falto,</div><div style="text-align:center;">ni de la ciudadela el arduo asiento,</div><div style="text-align:center;">de la bella princesa alojamiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y por la sola parte que no lava</div><div style="text-align:center;">aquel gran río el empinado muro,</div><div style="text-align:center;">completa las defensas honda cava</div><div style="text-align:center;">con puente levadizo bien seguro.</div><div style="text-align:center;">Éste, como antes dije, alzado estaba;</div><div style="text-align:center;">y Agricán, entre tanto, en el apuro</div><div style="text-align:center;">de abrirse retirada, suda y gime,</div><div style="text-align:center;">y cada vez más multitud le oprime.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por cada calle un escuadrón avanza,</div><div style="text-align:center;">que acortar le hace el paso a su despecho.</div><div style="text-align:center;">Lluvia de piedras y de dardos lanza</div><div style="text-align:center;">cada torre a su vez, y cada techo.</div><div style="text-align:center;">Casi ya sin aliento ni esperanza</div><div style="text-align:center;">el Tártaro a la turba opone el pecho;</div><div style="text-align:center;">cuando ofrecerle la Fortuna quiso</div><div style="text-align:center;">salvamento y victoria de improviso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fue el caso que la tropa, o la ralea</div><div style="text-align:center;">mejor diré, que guarda muro y puente,</div><div style="text-align:center;">viendo cuán densa turba al rey rodea,</div><div style="text-align:center;">desguarnece sus puestos de repente,</div><div style="text-align:center;">y al paraje en que el Tártaro pelea,</div><div style="text-align:center;">toda se dirigió concordemente</div><div style="text-align:center;">a tomar parte en el provecho y gloria</div><div style="text-align:center;">de la que ya juzgó fácil victoria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Afuera en tanto una brigada escala</div><div style="text-align:center;">el ya desierto muro; y con violenta</div><div style="text-align:center;">irrupción penetrando, el puente cala,</div><div style="text-align:center;">y franco el paso a los demás presenta.</div><div style="text-align:center;">No hay avenida que los campos tala,</div><div style="text-align:center;">no hay rápido torrente que revienta</div><div style="text-align:center;">forzando el dique, y se derrama hinchado</div><div style="text-align:center;">llevándose rediles y ganado;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> como la hueste tártara furiosa,</div><div style="text-align:center;">que a la turba circasa y albracana</div><div style="text-align:center;">de tropel arremete, estrecha, acosa,</div><div style="text-align:center;">postra, destruye, y cuanto encuentra allana.</div><div style="text-align:center;">Caballeros, peones, nadie osa</div><div style="text-align:center;">resistir. Sacripante se amilana,</div><div style="text-align:center;">y a salvar la amagada ciudadela</div><div style="text-align:center;">con las reliquias de su gente apela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo su pobre pueblo así deshecho,</div><div style="text-align:center;">tirase del cabello la Princesa,</div><div style="text-align:center;">y se tuerce las manos de despecho,</div><div style="text-align:center;">y en hondos ayes su dolor expresa.</div><div style="text-align:center;">La gran ciudad el enemigo ha hecho</div><div style="text-align:center;">en pocas horas mísera pavesa;</div><div style="text-align:center;">ponen doquier los lúgubres despojos</div><div style="text-align:center;">espanto a los oídos y a los ojos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquí fuego, allí sangre, allá rüina,</div><div style="text-align:center;">grita acullá y estrépito y tumulto.</div><div style="text-align:center;">Uno roba, otro viola, otro se inclina</div><div style="text-align:center;">a matar solamente, y mata a bulto.</div><div style="text-align:center;">No la inocencia al párvulo apadrina;</div><div style="text-align:center;">no valen las plegarias al adulto;</div><div style="text-align:center;">no a la vejez las canas; no la bella</div><div style="text-align:center;">pálida faz ni el llanto a la doncella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni el sacro templo reverencia inspira</div><div style="text-align:center;">a la crueldad, de sangre y presa avara.</div><div style="text-align:center;">Entre la refugiada plebe expira</div><div style="text-align:center;">el sacerdote ensangrentando el ara.</div><div style="text-align:center;">Ya donde fue la Albraca no se mira</div><div style="text-align:center;">muro o pared enhiesta, sino rara;</div><div style="text-align:center;">y cubre el suelo yermo la insepulta</div><div style="text-align:center;">gente, a que el vencedor, aun muerta, insulta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La ciudadela sola se mantiene</div><div style="text-align:center;">de tanto estrago y destrucción exenta.</div><div style="text-align:center;">Trufaldino a esconderse en ella viene;</div><div style="text-align:center;">luego el turco Torindo se presenta,</div><div style="text-align:center;">y Sacripante, que consigo tiene</div><div style="text-align:center;">caballeros de pro como cincuenta,</div><div style="text-align:center;">herido en partes nueve o diez, cubierto</div><div style="text-align:center;">de polvo y sangre, y más que vivo, muerto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esto es de tantos miles lo que resta,</div><div style="text-align:center;">y en lo que su salud la reina fía,</div><div style="text-align:center;">pues, aunque tanto el resistir le cuesta,</div><div style="text-align:center;">resiste, sin embargo, todavía,</div><div style="text-align:center;">jurando derramar su sangre en esta</div><div style="text-align:center;">desatentada desigual porfía,</div><div style="text-align:center;">antes que de Agricán llamarse esposa.</div><div style="text-align:center;">Mas lo peor de todo es otra cosa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O traición sea, o negligencia acaso</div><div style="text-align:center;">(que Turpín, si lo supo, se lo calla),</div><div style="text-align:center;">está el castillo sumamente escaso</div><div style="text-align:center;">de la más necesaria vitüalla.</div><div style="text-align:center;">Manda, pues, el doliente rey Circaso</div><div style="text-align:center;">que, mientras pueda él mismo ir a batalla,</div><div style="text-align:center;">los víveres se tasen a la gente,</div><div style="text-align:center;">y que de los caballos se alimente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Angélica les dice: «Yo pretendo</div><div style="text-align:center;">ir a traeros prontamente ayuda,</div><div style="text-align:center;">y deudos y vasallos requiriendo,</div><div style="text-align:center;">la fortuna otra vez poner en duda.</div><div style="text-align:center;">Entre tanto a Mahoma os encomiendo,</div><div style="text-align:center;">que a vuestro acorro, como debe, acuda;</div><div style="text-align:center;">y si no os vuelvo a ver, amigos míos,</div><div style="text-align:center;">dentro de un mes (no pido más), rendíos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No me culpéis de temeraria o loca</div><div style="text-align:center;">que emprenda tal; que si me pongo al dedo</div><div style="text-align:center;">este encantado anillo o en la boca,</div><div style="text-align:center;">cosa, no sé, que deba darme miedo.</div><div style="text-align:center;">Algo, amigos, por vos hacer me toca;</div><div style="text-align:center;">pues ¿cuánto más lo que segura puedo?»</div><div style="text-align:center;">Tras esto un tierno adiós dice al amante,</div><div style="text-align:center;">casi ya moribundo, Sacripante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y después que al esfuerzo y la prudencia</div><div style="text-align:center;">de Trufaldino y de Torindo encarga</div><div style="text-align:center;">que la Roca defiendan en su ausencia,</div><div style="text-align:center;">la cual espera en Dios no será larga,</div><div style="text-align:center;">cabalgando con presta diligencia</div><div style="text-align:center;">su cándida hacanea, el paso alarga,</div><div style="text-align:center;">y a la luz de la luna bajó al llano</div><div style="text-align:center;">que la hueste ocupaba de Agricano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Postrado a todo el mundo tiene el sueño</div><div style="text-align:center;">después de los afanes de aquel día,</div><div style="text-align:center;">y trabajo costara no pequeño</div><div style="text-align:center;">al muerto distinguir del que dormía.</div><div style="text-align:center;">Vaga un caballo acá y allá sin dueño;</div><div style="text-align:center;">ningún hogar, ninguna luz ardía;</div><div style="text-align:center;">la luna sola fríos rayos vierte</div><div style="text-align:center;">sobre esta escena de pavor y muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como que lleva para no ser vista</div><div style="text-align:center;">el anillo en la boca la Princesa,</div><div style="text-align:center;">sin que nadie le estorbe o le resista,</div><div style="text-align:center;">segura el campo tártaro atraviesa;</div><div style="text-align:center;">y cuando dél bastante trecho dista,</div><div style="text-align:center;">y ya el peligro, a lo que juzga, cesa,</div><div style="text-align:center;">pasó el anillo de la boca al dedo,</div><div style="text-align:center;">y el verde llano recorrió sin miedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al rojo alborear de la mañana</div><div style="text-align:center;">cerca de un ancho río vio acostado</div><div style="text-align:center;">un vejancón de luenga barba y cana,</div><div style="text-align:center;">que así le dijo: «Sea Dios loado,</div><div style="text-align:center;">que a este lugar en hora tan temprana</div><div style="text-align:center;">os ha, señora mía, encaminado,</div><div style="text-align:center;">porque, según las señas que en vos noto,</div><div style="text-align:center;">de un tierno padre el cielo ha oído el voto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Un hijo tengo en la última agonía;</div><div style="text-align:center;">y si mediante alguna yerba o droga,</div><div style="text-align:center;">o algún secreto que sepáis, la impía</div><div style="text-align:center;">fiebre que le consume se desfoga,</div><div style="text-align:center;">muy mayor bien que el de esta vida mía,</div><div style="text-align:center;">vida caduca y mise... (aquí le ahoga</div><div style="text-align:center;">un tropel de sollozos lastimeros)</div><div style="text-align:center;">caduca y miserable, he de deberos».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, naturalmente cariñosa,</div><div style="text-align:center;">«No llores, le responde, buen anciano,</div><div style="text-align:center;">que sé de yerbas y de cuanta cosa</div><div style="text-align:center;">el cuerpo adoleciente torna sano».</div><div style="text-align:center;">Así dijo; y de nada temerosa,</div><div style="text-align:center;">desmonta luego, y con la rienda en mano</div><div style="text-align:center;">va paso a paso a do el traidor la guía,</div><div style="text-align:center;">el cual era la misma hipocresía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De una torre llegaron a la puerta,</div><div style="text-align:center;">que, al dar el conductor una aldabada,</div><div style="text-align:center;">al punto fue del otro lado abierta,</div><div style="text-align:center;">y entrados ellos, otra vez cerrada.</div><div style="text-align:center;">Entonces la añagaza es manifiesta:</div><div style="text-align:center;">de mujeres la torre está poblada,</div><div style="text-align:center;">que prende y guarda en ella aquel vejete,</div><div style="text-align:center;">bribón de siete suelas y alcahuete.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Poliferno el tal era vasallo</div><div style="text-align:center;">(el rey de Hircania, mencionado arriba),</div><div style="text-align:center;">que proveedor le ha hecho de un serrallo</div><div style="text-align:center;">en que del Asia está la flor cautiva.</div><div style="text-align:center;">Cuando el rey le mandaba renovallo,</div><div style="text-align:center;">por el país cazando damas iba;</div><div style="text-align:center;">y no hay mujer que, vista, se le escape,</div><div style="text-align:center;">y que por fuerza o por ardid no atrape.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estando ya la torre bien surtida,</div><div style="text-align:center;">llevarlas piensa al rey en caravana.</div><div style="text-align:center;">Tiene de rubias una gran partida,</div><div style="text-align:center;">y de morenas multitud mediana;</div><div style="text-align:center;">cuál, zahareña, y cuál es relamida,</div><div style="text-align:center;">cuál, grande, y cuál, rechoncha, y cuál, enana;</div><div style="text-align:center;">todas de fresca edad y todas bellas;</div><div style="text-align:center;">y nuestra Flordelisa es una dellas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque, como arrojada por el fiero</div><div style="text-align:center;">centauro iba nadando río abajo,</div><div style="text-align:center;">dio con aquel grandísimo embustero,</div><div style="text-align:center;">que la pescó y a la prisión la trajo.</div><div style="text-align:center;">Para hacer el encierro llevadero,</div><div style="text-align:center;">cuéntanse unas a otras su trabajo;</div><div style="text-align:center;">una llora, otra al verse de esta guisa</div><div style="text-align:center;">se desespera, y otra lo echa a risa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Narraba al auditorio compasivo</div><div style="text-align:center;">su historia Flordelisa sollozando,</div><div style="text-align:center;">y del jardín les habla en que cautivo</div><div style="text-align:center;">está con Brandimarte el conde Orlando;</div><div style="text-align:center;">y el gran centauro píntales al vivo</div><div style="text-align:center;">con quien quedó Reinaldos peleando;</div><div style="text-align:center;">y cuanto sabe, en fin, les despepita;</div><div style="text-align:center;">que así consuela una mujer su cuita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con gemidos y lágrimas la fina</div><div style="text-align:center;">y tierna fe les dice de su amante,</div><div style="text-align:center;">que forzado galán de Dragontina</div><div style="text-align:center;">de la encantada huerta es habitante.</div><div style="text-align:center;">Llega en esto otra joven peregrina</div><div style="text-align:center;">que acaba de apresar aquel tunante,</div><div style="text-align:center;">y se abre de la torre la barrera</div><div style="text-align:center;">a recibir la triste prisionera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo lo oye y lo ve con gran cautela</div><div style="text-align:center;">Angélica, y de todo se socorre;</div><div style="text-align:center;">y, como para entrar la Damisela</div><div style="text-align:center;">recién cautiva en la malvada torre,</div><div style="text-align:center;">se entreabriese el portal, por él se cuela</div><div style="text-align:center;">anillo en boca, y por el campo corre.</div><div style="text-align:center;">Do está Roldán, ha oído a Flordelisa,</div><div style="text-align:center;">y marcha en busca suya a toda prisa.</div><div style="text-align:center;">De tal virtud, si bien incomprensible,</div><div style="text-align:center;">es la sortija aquella, que, en la boca,</div><div style="text-align:center;">no sólo al que la tiene hace invisible,</div><div style="text-align:center;">sino a cuanto cabalga y lleva y toca.</div><div style="text-align:center;">Y sepa el criticastro incorregible</div><div style="text-align:center;">que murmura y en duda lo revoca,</div><div style="text-align:center;">que un Arzobispo es quien lo escribe, y sea</div><div style="text-align:center;">o no mentira, es justo se le crea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así que, della Angélica provista,</div><div style="text-align:center;">iba, sin que la viesen, por doquiera;</div><div style="text-align:center;">y bien poco ganara en no ser vista</div><div style="text-align:center;">dado que verse el palafrén pudiera.</div><div style="text-align:center;">Ni en lo improbable algún lector insista</div><div style="text-align:center;">de que en la torre a mano le tuviera;</div><div style="text-align:center;">hallarse a punto y con el freno v silla,</div><div style="text-align:center;">recién llegado aún, no es maravilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Angélica, espolea que espolea,</div><div style="text-align:center;">fatiga al sobredicho palafrén,</div><div style="text-align:center;">(o si se quiere, llámese hacanea,</div><div style="text-align:center;">que no me importa el nombre que le den),</div><div style="text-align:center;">y dónde el Río del Olvido sea</div><div style="text-align:center;">y de la maga el deleitoso Edén,</div><div style="text-align:center;">pregunta ansiosa, y llega últimamente</div><div style="text-align:center;">al Río, y sin estorbo pasa el puente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cupo la guarda, en este propio día,</div><div style="text-align:center;">de la mágica huerta a don Roldán.</div><div style="text-align:center;">La silla a cuestas, Brillador pacía.</div><div style="text-align:center;">Pende el rojo pavés de un arrayán.</div><div style="text-align:center;">Él, tendido a la larga, parecía</div><div style="text-align:center;">estar embelesado en ver cuál van</div><div style="text-align:center;">de guija en guija con murmullo blando</div><div style="text-align:center;">las linfas de una fuente serpeando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De caballeros por el parque gira</div><div style="text-align:center;">gallarda tropa; calza aquél la espuela;</div><div style="text-align:center;">éste bohorda; esotro al blanco tira,</div><div style="text-align:center;">o azor mudado o gerifalte vuela;</div><div style="text-align:center;">mientras que Clarïón pulsa la lira,</div><div style="text-align:center;">puntea Brandimarte la vihuela;</div><div style="text-align:center;">cantaba con Grifón el rey Balano;</div><div style="text-align:center;">aquél hico el tenor y éste el soprano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El velo que te ciega se descorra»,</div><div style="text-align:center;">dice la Dama; y el anillo apenas</div><div style="text-align:center;">a Orlando aplica, en él la imagen borra</div><div style="text-align:center;">que le tiene en suavísimas cadenas.</div><div style="text-align:center;">Como el que vuelve en sí de una modorra</div><div style="text-align:center;">en que el ardor de las turbadas venas</div><div style="text-align:center;">la mente le embargó, los ojos gira,</div><div style="text-align:center;">y no sabe si vela o si delira;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> así perplejo Orlando y vacilante</div><div style="text-align:center;">duda si es realidad o fantasía</div><div style="text-align:center;">lo que le pasa; y más al ver delante</div><div style="text-align:center;">la beldad que buscado en vano había.</div><div style="text-align:center;">Revive en él, y crece, instante a instante,</div><div style="text-align:center;">el muerto amor; aquel amor que un día</div><div style="text-align:center;">le hizo afanar con incesante anhelo</div><div style="text-align:center;">por la que allí bajada cree del cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Angélica le da noticia entera</div><div style="text-align:center;">de su prisión y del jardín hadado,</div><div style="text-align:center;">y de cómo le tiene la hechicera</div><div style="text-align:center;">de razón y memoria enajenado;</div><div style="text-align:center;">y cuéntale de Albraca la postrera</div><div style="text-align:center;">fortuna, el rostro en lágrimas bañado,</div><div style="text-align:center;">y que ha venido a demandarle ayuda,</div><div style="text-align:center;">y que obtenerla de su amor no duda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego a Balán y a Brandimarte frota</div><div style="text-align:center;">la piel, y a los demás, con el anillo.</div><div style="text-align:center;">Mas Dragontina lo que pasa nota,</div><div style="text-align:center;">y a todo su poder quiere impedillo;</div><div style="text-align:center;">al arma suena; el campo se alborota;</div><div style="text-align:center;">consejo vano, que jardín, castillo,</div><div style="text-align:center;">y cuanto aquel florido espacio adorna,</div><div style="text-align:center;">en humo y viento y soledad se torna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esta metamorfosis repentina</div><div style="text-align:center;">contempla cada cual absorto y mudo,</div><div style="text-align:center;">hasta que Orlando en un padrón se empina,</div><div style="text-align:center;">y les hace, en el tono un poco rudo</div><div style="text-align:center;">que el uso de las armas adoctrina,</div><div style="text-align:center;">la más discreta alocución que pudo,</div><div style="text-align:center;">probando que piedad, justicia, fama</div><div style="text-align:center;">a la defensa obligan de la Dama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y la furia describe de Agricano,</div><div style="text-align:center;">y de la Albraca la fatal tragedia,</div><div style="text-align:center;">y el riesgo de que toda caiga en mano</div><div style="text-align:center;">de la bárbara chusma que la asedia</div><div style="text-align:center;">y ha de meterla a fuego y sacomano,</div><div style="text-align:center;">si Dios por su piedad no lo remedia,</div><div style="text-align:center;">y cori presto favor no se le. acude,</div><div style="text-align:center;">para que el fiero, Kan de intento mude.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todos conformemente han aceptado,</div><div style="text-align:center;">y juran ir de Orlando en compañía.</div><div style="text-align:center;">Mas aquel Trufaldino, que amasado</div><div style="text-align:center;">era de falsedad y felonía,</div><div style="text-align:center;">y desde tamañito fue malvado,</div><div style="text-align:center;">y lo era más y más de día en día,</div><div style="text-align:center;">una de las que sabe, urdir pretende;</div><div style="text-align:center;">a Sacripante y a Torindo prende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Heridos, como están, difícil cosa</div><div style="text-align:center;">no ha sido este atentado a la pandilla</div><div style="text-align:center;">de gente desleal, facinerosa</div><div style="text-align:center;">que para tales hechos acaudilla.</div><div style="text-align:center;">En la cueva más honda y tenebrosa</div><div style="text-align:center;">con los demás que descuidados pilla,</div><div style="text-align:center;">turcos unidamente y circasianos,</div><div style="text-align:center;">atados encerró de pies y manos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y luego al Kan envía una embajada</div><div style="text-align:center;">diciendo que Torindo y Sacripante</div><div style="text-align:center;">a su mandado están, y que entregada</div><div style="text-align:center;">la ciudadela le será al instante.</div><div style="text-align:center;">Mas no bien fue la cosa declarada,</div><div style="text-align:center;">hinchados los carrillos, centelleante</div><div style="text-align:center;">la airada catadura, a la propuesta</div><div style="text-align:center;">del mensajero el rey así contesta:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Por vida de quien soy, que con mi mano,</div><div style="text-align:center;">si no te escondes a la vista mía,</div><div style="text-align:center;">te descuartice, malandrín villano.</div><div style="text-align:center;">Huye, y di de mi parte al que te envía,</div><div style="text-align:center;">que jamás con traidores Agricano</div><div style="text-align:center;">usó tratar, y que se acerca el día</div><div style="text-align:center;">en que a los dos, para escarmiento y pena,</div><div style="text-align:center;">colgaros he de la más alta almena».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El triste mensajero que el semblante</div><div style="text-align:center;">ve de Agricán en cólera inflamado,</div><div style="text-align:center;">y hubiera, por estar de allí distante,</div><div style="text-align:center;">de Trufaldín las dos orejas dado,</div><div style="text-align:center;">no se hizo de rogar, tomó el portante,</div><div style="text-align:center;">por no exponerse a algún desaguisado,</div><div style="text-align:center;">y un poco más veloz de lo que vino</div><div style="text-align:center;">tornó con el mensaje a Trufaldino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba en este comedio el conde Orlando</div><div style="text-align:center;">por aquellos desiertos noche y día,</div><div style="text-align:center;">con la princesa del Catay trotando</div><div style="text-align:center;">y con su valerosa compañía;</div><div style="text-align:center;">y de una cumbre altísima bajando</div><div style="text-align:center;">los campos vio de Albraca, que cubría</div><div style="text-align:center;">a todos vientos infinita gente,</div><div style="text-align:center;">en armas y colores diferente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto estandarte ven, tanta bandera,</div><div style="text-align:center;">y tanto pabellón, y tropa tanta,</div><div style="text-align:center;">que desistir Angélica quisiera,</div><div style="text-align:center;">según la inmensa multitud la espanta;</div><div style="text-align:center;">pero no es hombre Orlando que lo hiciera;</div><div style="text-align:center;">antes con más denuedo se adelanta.</div><div style="text-align:center;">«Por entre todo ese soez gentío</div><div style="text-align:center;">salva, le dice, irás, tesoro mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Guerreros nueve el animoso bando</div><div style="text-align:center;">cuenta, que en orden triple se reparte.</div><div style="text-align:center;">Cabalga a la vanguardia el conde Orlando,</div><div style="text-align:center;">y a su lado el brïoso Brandimarte;</div><div style="text-align:center;">el centro Adrián y Uberto iban formando,</div><div style="text-align:center;">con Aquilante y Claros, nuevo Marte;</div><div style="text-align:center;">la retaguardia es de Antifor, Balano,</div><div style="text-align:center;">y el buen Grifonio, de Aquilante hermano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los cuales eran hijos de Oliveros,</div><div style="text-align:center;">no inferiores al padre en bizarría,</div><div style="text-align:center;">aunque a la bella cara los primeros</div><div style="text-align:center;">mostachos hacen sombra todavía.</div><div style="text-align:center;">En medio de estos nueve caballeros</div><div style="text-align:center;">toda medrosa Angélica venía,</div><div style="text-align:center;">y de pensar temblaba en la contienda</div><div style="text-align:center;">que les aguarda, desigual y horrenda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como al pasar en tropa un ancho río</div><div style="text-align:center;">diz que acostumbra el próvido elefante,</div><div style="text-align:center;">que a los de menos fuerza y menos brío</div><div style="text-align:center;">el de más vasta mole va delante,</div><div style="text-align:center;">y desbravando él solo el poderío</div><div style="text-align:center;">de la rauda avenida resonante</div><div style="text-align:center;">a los demás con el ejemplo incita,</div><div style="text-align:center;">y el peligroso vado facilita;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> no de otra suerte el bravo Orlando avanza,</div><div style="text-align:center;">y sonando el gran cuerno mientras tanto,</div><div style="text-align:center;">(aquel que a millas veinte a oírse alcanza,</div><div style="text-align:center;">y a cuantos le oyen pone horror y espanto),</div><div style="text-align:center;">con voz que se duplica en lontananza</div><div style="text-align:center;">reta al rey de Tartaria, a Radamanto,</div><div style="text-align:center;">Savarón, Poliferno, Santaría,</div><div style="text-align:center;">y a cuantos otros en el campo había.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Súbita alarma y súbito alarido</div><div style="text-align:center;">discurre por las bárbaras hileras;</div><div style="text-align:center;">todo el mundo a las armas ha corrido;</div><div style="text-align:center;">descógense estandartes y banderas.</div><div style="text-align:center;">Cual vasto mar, que reposó dormido,</div><div style="text-align:center;">si las calladas ondas placenteras</div><div style="text-align:center;">airado vendaval silbando azota,</div><div style="text-align:center;">hierve improvisamente y se alborota;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> así se alza el clamor y se dilata</div><div style="text-align:center;">por la que Albraca fue, va vasta arena.</div><div style="text-align:center;">Agricano las armas arrebata,</div><div style="text-align:center;">y que Bayardo se le traiga ordena;</div><div style="text-align:center;">jaquelado pavés de negro y plata</div><div style="text-align:center;">embraza, y negro morrïón estrena,</div><div style="text-align:center;">que por cimera en vez de airón galano</div><div style="text-align:center;">lleva una Muerte con guadaña en mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Discurre el noble Kan de Tartaría</div><div style="text-align:center;">que el vicio Galafrón es quien le ataca,</div><div style="text-align:center;">del cual tuvo noticia que venía</div><div style="text-align:center;">en acorro de Angélica a la Albraca.</div><div style="text-align:center;">¿Ni cómo imaginar que provenía</div><div style="text-align:center;">toda esta confusión, esta alharaca,</div><div style="text-align:center;">de nueve caballeros solamente,</div><div style="text-align:center;">contra tan grande número de gente?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y por eso al corcel poniendo espuela,</div><div style="text-align:center;">seguido del gigante Radamanto,</div><div style="text-align:center;">corre el valiente Rey, que se las pela,</div><div style="text-align:center;">su campo a defender; mas entre tanto</div><div style="text-align:center;">que él corre, o por mejor decir, que vuela,</div><div style="text-align:center;">yo, interrumpiendo un rato breve el canto,</div><div style="text-align:center;">tomo para mi lira plectro nuevo,</div><div style="text-align:center;">como para tan alto asunto debo.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto XII</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3194-orlando-enamorado-canto-xii.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:52:04 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto XII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Melidor Y Floridana</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Que la guerra es la más tremenda plaga</div><div style="text-align:center;">que el cielo justiciero al mundo envía,</div><div style="text-align:center;">y que en la guerra el pueblo es el que paga,</div><div style="text-align:center;">vémoslo por desgracia cada día.</div><div style="text-align:center;">Por cientos y por miles, se lo traga</div><div style="text-align:center;">esta voraz, esta insaciable harpía;</div><div style="text-align:center;">y mientras todo el daño al pueblo alcanza,</div><div style="text-align:center;">toda es de Potentados la pitanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como para los hombres no hay ventura</div><div style="text-align:center;">igual a la que un rey les proporciona,</div><div style="text-align:center;">Su Majestad, que el bien común procura</div><div style="text-align:center;">cual carga impuesta a su Real persona,</div><div style="text-align:center;">un pueblo y otro y otro más por pura</div><div style="text-align:center;">benevolencia allega a su corona;</div><div style="text-align:center;">dejadle ir adelante en su carrera,</div><div style="text-align:center;">y hará feliz la humanidad entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas otro pío augusto personaje</div><div style="text-align:center;">al mismo objeto por su parte aspira,</div><div style="text-align:center;">cobrando a las naciones vasallaje;</div><div style="text-align:center;">éste de un cabo, aquél del otro tira;</div><div style="text-align:center;">y el que, ya al mundo culto, ya al salvaje,</div><div style="text-align:center;">desgarra la más grande y bella jira,</div><div style="text-align:center;">es el más digno del aplauso humano</div><div style="text-align:center;">y el más grande y perfecto soberano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas hablando de veras, ¿no contrista</div><div style="text-align:center;">ver de tal suerte el orbe todo hecho</div><div style="text-align:center;">vasto teatro de inmoral conquista,</div><div style="text-align:center;">do la fuerza es el único derecho?</div><div style="text-align:center;">¿Cuándo será que la razón resista</div><div style="text-align:center;">a ese brillo de gloria contrahecho,</div><div style="text-align:center;">y los goces aprecie que atesora,</div><div style="text-align:center;">aun en sí misma, el alma bienhechora?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero si es en un rey grosero engaño,</div><div style="text-align:center;">y a par que gran maldad, gran desatino,</div><div style="text-align:center;">con tanto propio afán y ajeno daño</div><div style="text-align:center;">comprar un bien tan falso y tan mezquino,</div><div style="text-align:center;">¿qué se dirá del que en servicio extraño</div><div style="text-align:center;">el salario recibe de asesino,</div><div style="text-align:center;">y carga de asesino la librea,</div><div style="text-align:center;">y con ella se esponja y pavonea?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Para que duque o mariscal te llame</div><div style="text-align:center;">el que hoy te nombra a secas don Fulano,</div><div style="text-align:center;">y que el pecho una estrella o cruz te infame,</div><div style="text-align:center;">que esclavo te denuncie de un tirano,</div><div style="text-align:center;">bárbaro, es menester que se derrame</div><div style="text-align:center;">a torrentes la sangre por tu mano;</div><div style="text-align:center;">y a trueque de esa vana, esa supuesta</div><div style="text-align:center;">gloria, el dolor común te es burla y fiesta?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lauro eterno al intrépido soldado</div><div style="text-align:center;">si por su patria y por su fe pelea;</div><div style="text-align:center;">si no, tu nombre, ¡oh guerra, abominado</div><div style="text-align:center;">y por siempre jamás maldito sea!</div><div style="text-align:center;">Pláceme que a tus furias tregua he dado,</div><div style="text-align:center;">que aun en sueños me asustas y en idea;</div><div style="text-align:center;">ebria de sangre se me antoja verte</div><div style="text-align:center;">esgrimir la guadaña de la Muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Noble Reinaldos, Flordelisa bella,</div><div style="text-align:center;">obligado a vosotros me confieso,</div><div style="text-align:center;">que habéis venido a interrumpir de aquella</div><div style="text-align:center;">desmocha impía el trágico proceso.</div><div style="text-align:center;">Vuelvo a donde os conté que a la doncella</div><div style="text-align:center;">hace el barón ofrecimiento expreso</div><div style="text-align:center;">de su espada y su brazo, y que, indecisa,</div><div style="text-align:center;">se rinde al fin y acepta Flordelisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que cabalgue, la Dama le suplica,</div><div style="text-align:center;">pues el corcel le falta, la hacanea.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos cortésmente le replica</div><div style="text-align:center;">no le proponga acción tan baja y fea;</div><div style="text-align:center;">mas ella las instancias multiplica</div><div style="text-align:center;">tanto, que el paladín no titubea,</div><div style="text-align:center;">y bien que a su pesar, la silla ocupa,</div><div style="text-align:center;">haciendo a Flordelís tomar la grupa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sube la Damisela temerosa,</div><div style="text-align:center;">que no del todo al paladín se fía;</div><div style="text-align:center;">pero temor más grande una espantosa</div><div style="text-align:center;">voz le infundió que a corto trecho oía;</div><div style="text-align:center;">a Flordelís la bella tez de rosa</div><div style="text-align:center;">en pálido jazmín se convertía.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos con intrépido semblante</div><div style="text-align:center;">salta de la hacanea, y ve un gigante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba el tal en medio de una senda</div><div style="text-align:center;">junto a la boca de una parda gruta;</div><div style="text-align:center;">la cara tiene abotagada, horrenda,</div><div style="text-align:center;">negro el pellejo y la mirada bruta.</div><div style="text-align:center;">Inevitable juzga una contienda</div><div style="text-align:center;">el barón, y no sólo no se inmuta</div><div style="text-align:center;">mirando aquel vestiglo tan cercano,</div><div style="text-align:center;">mas a encontrarle corre, espada en mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una gran porra empuña el tal, y lleva</div><div style="text-align:center;">de triple malla todo el cuerpo armado,</div><div style="text-align:center;">y se ve a la abertura de la cueva</div><div style="text-align:center;">en cadenas un grifo a cada lacio;</div><div style="text-align:center;">pero una cosa más extraña y nueva</div><div style="text-align:center;">que todas éstas, era que guardado</div><div style="text-align:center;">estaba allí el caballo de Argalía;</div><div style="text-align:center;">su guarda a cargo aquel jayán tenía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual caballo en esta cueva oscura</div><div style="text-align:center;">por arte se engendró de encantamento.</div><div style="text-align:center;">Nacida fue su madre de una pura</div><div style="text-align:center;">etérea llama, y fecundola el viento;</div><div style="text-align:center;">tal fue de Rabicán la genitura,</div><div style="text-align:center;">que de uno y otro rápido elemento</div><div style="text-align:center;">heredó lo veloz de la carrera,</div><div style="text-align:center;">la bella estampa y la índole guerrera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No probó nunca paja ni cebada,</div><div style="text-align:center;">que de aire solamente se nutría.</div><div style="text-align:center;">Valido de una mágica entruchada</div><div style="text-align:center;">robole Galafrón para Argalía,</div><div style="text-align:center;">y éste le trajo en la fatal jornada</div><div style="text-align:center;">con que a turbar la cristiandad venía;</div><div style="text-align:center;">y en que a sus verdes años cortó el hilo</div><div style="text-align:center;">de daga mora el acerado filo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después que, como os dije, Ferraguto</div><div style="text-align:center;">a palos le ahuyentó de la presencia</div><div style="text-align:center;">de su señor, el generoso bruto</div><div style="text-align:center;">volvió del patrio albergue a la querencia,</div><div style="text-align:center;">que, llena ahora de pavor y luto,</div><div style="text-align:center;">custodia este jayán, con asistencia</div><div style="text-align:center;">de los dos grifos, que argentada pluma</div><div style="text-align:center;">tienen, y fuerza y ligereza suma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo al enemigo se presenta</div><div style="text-align:center;">con no menos denuedo que recato,</div><div style="text-align:center;">alta la espada, y con la vista atenta</div><div style="text-align:center;">a reparar de treta y de rebato.</div><div style="text-align:center;">El jayán, que le ve, ya se hace cuenta</div><div style="text-align:center;">que ha de tener que trabajar un rato;</div><div style="text-align:center;">habiendo dado a más de mil la muerte,</div><div style="text-align:center;">distingue cuál es flojo y cuál es fuerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con la osamenta de la pobre gente</div><div style="text-align:center;">blanquear todo el campo se divisa;</div><div style="text-align:center;">ni por eso temor Reinaldos siente;</div><div style="text-align:center;">morir hará al jayán, y no de risa.</div><div style="text-align:center;">Cerraron ambos presurosamente,</div><div style="text-align:center;">y un tanto la ventaja fue indecisa;</div><div style="text-align:center;">con ojo y pulso igual tiran, reparan,</div><div style="text-align:center;">y golpes dan que riscos destrozaran.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos al jayán hirió primero,</div><div style="text-align:center;">y con la punta le alcanzó a la testa;</div><div style="text-align:center;">poro la cubre tan templado acero</div><div style="text-align:center;">que muy poco la herida le molesta.</div><div style="text-align:center;">Soberbio un gran porrazo al caballero</div><div style="text-align:center;">retruca, y conclüir pensó la fiesta;</div><div style="text-align:center;">Reinaldos hurta el cuerpo a maravilla,</div><div style="text-align:center;">y aciértale otra punta a la tetilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De hierro un palmo le metió en el pecho,</div><div style="text-align:center;">que la malla de hirviente sangre inunda;</div><div style="text-align:center;">pero aún no de esta herida satisfecho,</div><div style="text-align:center;">otra con más violencia le asegunda.</div><div style="text-align:center;">No fueron al gigante de provecho</div><div style="text-align:center;">sus armas; que Frusberta furibunda</div><div style="text-align:center;">en la barriga le abre una tronera,</div><div style="text-align:center;">y parte del redaño le echa fuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mucho sintió su fuerza enflaquecida</div><div style="text-align:center;">el malandrín, y de color se inmuta;</div><div style="text-align:center;">tanto el dolor le aqueja de la herida</div><div style="text-align:center;">que cercano a la muerte se reputa.</div><div style="text-align:center;">Único medio, de salvar la vida</div><div style="text-align:center;">le pareció correr hacia la gruta</div><div style="text-align:center;">y soltar a los grifos la pihuela;</div><div style="text-align:center;">mas no bien libre el uno dellos vuela,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Agarra al pobre diablo de una zanca,</div><div style="text-align:center;">y agarrado a las nubes se le lleva;</div><div style="text-align:center;">mientras el otro hacia Reinaldo arranca</div><div style="text-align:center;">queriendo hacer en él la misma prueba;</div><div style="text-align:center;">grazna horrorosamente, y con la blanca</div><div style="text-align:center;">pluma erizada (fiera lidia y nueva)</div><div style="text-align:center;">embiste al paladín, que atiende inmoble,</div><div style="text-align:center;">y al verle cerca esgrímele un mandoble,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> tan a sabor, que por un tris entera</div><div style="text-align:center;">toda la pierna izquierda le rebana.</div><div style="text-align:center;">Graznando y renqueando huyó la fiera,</div><div style="text-align:center;">el cándido plumaje tinto en grana.</div><div style="text-align:center;">Mas lo peor del caso nos espera;</div><div style="text-align:center;">que el otro grifo, habiendo, cual liviana</div><div style="text-align:center;">presa, alzado al jayán, sobre los picos</div><div style="text-align:center;">de una roca le suelta, y le hace añicos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con el espantoso pico abierto</div><div style="text-align:center;">y las dos alas extendidas, cala.</div><div style="text-align:center;">Dice Turpín, y téngolo por cierto,</div><div style="text-align:center;">que como doce pies mide cada ala.</div><div style="text-align:center;">Se oye un zumbido en todo aquel desierto,</div><div style="text-align:center;">que en pampa austral el raudo sur no iguala;</div><div style="text-align:center;">con tanta furia el aire y tanto estruendo</div><div style="text-align:center;">aquella ave infernal viene batiendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Déjase con el ímpetu del rayo</div><div style="text-align:center;">caer sobre el valiente caballero,</div><div style="text-align:center;">que, habiendo para aqueste nuevo ensayo</div><div style="text-align:center;">los bríos requerido y el acero,</div><div style="text-align:center;">un súbito revés tira al soslayo,</div><div style="text-align:center;">que al grifo coge y le desgarra el cuero;</div><div style="text-align:center;">aleteando un tanto se retrae,</div><div style="text-align:center;">y sobre el paladín otra vez cae.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vuélale en torno al príncipe cristiano</div><div style="text-align:center;">buscando cómo pueda echarle el guante;</div><div style="text-align:center;">ya baja de las nubes, cual milano,</div><div style="text-align:center;">ya por detrás, ya asalta por delante;</div><div style="text-align:center;">mas halla al buen señor de Montalbano</div><div style="text-align:center;">apercibido siempre y vigilante;</div><div style="text-align:center;">y por doquier que amenazando viene,</div><div style="text-align:center;">con la punta Frusberta le detiene.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al cielo enfurecido se levanta,</div><div style="text-align:center;">y piérdese de vista; mas desciende</div><div style="text-align:center;">a poco rato con violencia tanta,</div><div style="text-align:center;">que al barón esta vez casi sorprende.</div><div style="text-align:center;">A la cabeza embiste, y le quebranta</div><div style="text-align:center;">de una uñarada el cerco que defiende</div><div style="text-align:center;">alrededor el yelmo de Mambrino;</div><div style="text-align:center;">pero al yelmo no daña, que era fino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por más que se afanaba, no podía</div><div style="text-align:center;">darle golpe Reinaldos que valiera,</div><div style="text-align:center;">pues tan veloz el grifo iba y venía,</div><div style="text-align:center;">que a la vista ir tras él difícil era.</div><div style="text-align:center;">Mientras que Flordelís votos hacía,</div><div style="text-align:center;">corto el aliento, y con la faz de cera,</div><div style="text-align:center;">fatiga el uno al otro, urge, trabaja,</div><div style="text-align:center;">y un átomo no lleva de ventaja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo el barón con cuánto afán la guerra</div><div style="text-align:center;">aun a la luz equilibrar consiga,</div><div style="text-align:center;">y que la noche a toda prisa cierra,</div><div style="text-align:center;">que teme algún desmán no sé si diga.</div><div style="text-align:center;">Por último recurso se echa en tierra,</div><div style="text-align:center;">fingiendo que desmaya de fatiga.</div><div style="text-align:center;">El grifo, que le cree de vida falto,</div><div style="text-align:center;">hambriento embiste; el príncipe da un salto,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a la fiera esta vez coge de lleno,</div><div style="text-align:center;">clavándole la espada en el gollete;</div><div style="text-align:center;">y luego cuatro veces en el seno</div><div style="text-align:center;">hasta los gavilanes se la mete.</div><div style="text-align:center;">Ya que expirando enrojeció el terreno</div><div style="text-align:center;">por bocas el tal grifo seis o siete,</div><div style="text-align:center;">el palafrén, la Dama, do la brida</div><div style="text-align:center;">trajo al barón, instando a la partida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas vino al paladín el pensamiento</div><div style="text-align:center;">de examinar el fondo de la cueva,</div><div style="text-align:center;">y se dirige al boquerón pizmiento,</div><div style="text-align:center;">y a Flordelisa de la mano lleva.</div><div style="text-align:center;">De mármol vio labrado el pavimento;</div><div style="text-align:center;">y de alabastro y pórfido se eleva</div><div style="text-align:center;">a poco trecho espléndida fachada</div><div style="text-align:center;">de lámparas de plata iluminada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Era de bronce sólido la puerta,</div><div style="text-align:center;">jambas, dintel, columnas y arquitrabe;</div><div style="text-align:center;">y en un oculto nicho descubierta</div><div style="text-align:center;">por la discreta Flordelís la llave,</div><div style="text-align:center;">con ella es la interior estancia abierta,</div><div style="text-align:center;">que era una luenga embovedada nave;</div><div style="text-align:center;">en cien hacheros blanca cera ardía</div><div style="text-align:center;">que claridad perpetua mantenía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bajo un dosel de plata, que doblado</div><div style="text-align:center;">repite el resplandor de tanta llama,</div><div style="text-align:center;">aparece alto lecho de brocado,</div><div style="text-align:center;">y en él una gentil difunta dama.</div><div style="text-align:center;">En caracteres de oro está grabado</div><div style="text-align:center;">sobre un negro padrón junto a la cama</div><div style="text-align:center;">un letrero que dice: «Aquel que fuere</div><div style="text-align:center;">llegado a este lugar sepa que muere,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si a pasar adelante se aventura,</div><div style="text-align:center;">no haciendo antes solemne juramento</div><div style="text-align:center;">de vengar a esta exánime hermosura</div><div style="text-align:center;">dando a su matador digno escarmiento;</div><div style="text-align:center;">y en don se le concede, si lo jura,</div><div style="text-align:center;">un corcel que en la estampa y el aliento</div><div style="text-align:center;">(salvo uno solo) a cuantos hay excede,</div><div style="text-align:center;">y a dos pasos de aquí montarle puede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Caballo de cristiano ni de moro</div><div style="text-align:center;">en el presto correr no le es igual,</div><div style="text-align:center;">pues deja atrás al mismo Brilladoro</div><div style="text-align:center;">y al famoso Bayardo, otro que tal.</div><div style="text-align:center;">Atado está en sutiles lazos de oro,</div><div style="text-align:center;">y cubierto de diáfano cendal;</div><div style="text-align:center;">de paramentos, riendas, freno y silla</div><div style="text-align:center;">y lo demás, provisto a maravilla».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A sí mismo se da la enhorabuena</div><div style="text-align:center;">de este hallazgo el señor de Montalbano.</div><div style="text-align:center;">Luego colgado ve de una cadena</div><div style="text-align:center;">un libro, en roja tinta escrito a mano,</div><div style="text-align:center;">do la historia leyó, con harta pena,</div><div style="text-align:center;">de un tierno amor y de un ardid villano,</div><div style="text-align:center;">y de la dama la infelice suerte,</div><div style="text-align:center;">y por qué causa, y quién le dio la muerte.</div><div style="text-align:center;">Del rey de Babilonia Trufaldino</div><div style="text-align:center;">(arriba varias veces mencionado),</div><div style="text-align:center;">según contaba el libro, era vecino</div><div style="text-align:center;">un conde, de linaje señalado</div><div style="text-align:center;">y gran virtud; por donde ser le avino</div><div style="text-align:center;">de aquel perverso mortalmente odiado;</div><div style="text-align:center;">llamábase este conde Floridelo,</div><div style="text-align:center;">y castellano fue de Montebelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con él vivía una menor hermana</div><div style="text-align:center;">hermosa, y en el mismo grado honesta.</div><div style="text-align:center;">El libro, que la llama Floridana,</div><div style="text-align:center;">dice que en lo discreta y lo modesta,</div><div style="text-align:center;">lo bella, lo graciosa y lo galana,</div><div style="text-align:center;">no hubo mujer cabal, o éralo ésta,</div><div style="text-align:center;">y que con fino amor, puro y constante,</div><div style="text-align:center;">de un caballero amada fue y amante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El sol no vio, que todo el mundo gira,</div><div style="text-align:center;">como éste, un par de amantes en la tierra.</div><div style="text-align:center;">Si la beldad de Floridana admira,</div><div style="text-align:center;">valor igual en Melidor se encierra,</div><div style="text-align:center;">que entre la gente babilona y sira</div><div style="text-align:center;">famoso fue en la paz como en la guerra;</div><div style="text-align:center;">cortés, bizarro, liberal sin tasa,</div><div style="text-align:center;">y solamente de ventura escasa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que, como a un claro mérito inhumana</div><div style="text-align:center;">madrastra la Fortuna siempre ha sido,</div><div style="text-align:center;">no pudo de su cara Floridana</div><div style="text-align:center;">Melidoro llegar a ser marido.</div><div style="text-align:center;">El conde Floridelo, que su hermana</div><div style="text-align:center;">a un poderoso duque ha prometido,</div><div style="text-align:center;">al sin ventura Melidor la niega,</div><div style="text-align:center;">y la empeñada fe y palabra alega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El libro añade que de foso y muro</div><div style="text-align:center;">se hallaba Montebelo circundado,</div><div style="text-align:center;">sobre la cumbre de un enhiesto y duro</div><div style="text-align:center;">cerro tan sabiamente edificado,</div><div style="text-align:center;">que por cualquiera parte está seguro</div><div style="text-align:center;">por cualesquiera fuerzas amagado,</div><div style="text-align:center;">y solamente vil superchería</div><div style="text-align:center;">defensas tantas allanar podía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Babilonio muchas veces quiso</div><div style="text-align:center;">por arte o fuerza conquistar la plaza;</div><div style="text-align:center;">y hallando a Floridelo sobre aviso,</div><div style="text-align:center;">mientras como enemigo le amenaza,</div><div style="text-align:center;">su intento posponer creyó preciso,</div><div style="text-align:center;">y con traidoras muestras lo disfraza;</div><div style="text-align:center;">y para al fin salirse con su tema</div><div style="text-align:center;">valerse resolvió de estratagema.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Averiguada el malandrín tenía</div><div style="text-align:center;">de aquellos dos amantes la maraña;</div><div style="text-align:center;">y sabiendo en qué parte andar solía</div><div style="text-align:center;">a caza Melidor, se da tal maña</div><div style="text-align:center;">que con él se hace encontradizo un día,</div><div style="text-align:center;">traba conversación y le acompaña;</div><div style="text-align:center;">júrale que de tiempo atrás ha estado</div><div style="text-align:center;">a su valor y fama aficionado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando cree que franco está el camino</div><div style="text-align:center;">del joven Melidor al pecho hidalgo,</div><div style="text-align:center;">de un punto en otro a sus amores vino:</div><div style="text-align:center;">«Si os merezco servir, le dice, en algo,</div><div style="text-align:center;">entendido tened que os patrocino,</div><div style="text-align:center;">y disponed de cuanto puedo y valgo.</div><div style="text-align:center;">Sé de vuestro rival la intriga toda,</div><div style="text-align:center;">y de la dama la forzada boda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como artificio en Melidor no cabe,</div><div style="text-align:center;">y le ciega el amor de Floridana,</div><div style="text-align:center;">que algo se oculte imaginar no sabe</div><div style="text-align:center;">bajo tan noble oferta y cortesana.</div><div style="text-align:center;">Cual náufrago que hundirse ve la nave,</div><div style="text-align:center;">batida de furiosa tramontana,</div><div style="text-align:center;">y en este afán se abraza a la más leve</div><div style="text-align:center;">tabla, pensando que a salud le lleve;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así amor que esperanza desampara,</div><div style="text-align:center;">de lo más flaco y débil echa mano.</div><div style="text-align:center;">¿Quién, sino Melidor, imaginara</div><div style="text-align:center;">poner la suya en este rey tirano?</div><div style="text-align:center;">¿O quién le diera fe, cuando mirara</div><div style="text-align:center;">otra vislumbre de socorro humano?</div><div style="text-align:center;">Vese perdido, y ve una senda abierta</div><div style="text-align:center;">de salvación (que tal juzgó la oferta);</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y sin ver más la acepta, y ya la hora</div><div style="text-align:center;">de poseer el caro bien le tarda;</div><div style="text-align:center;">que hallando asilo en Babilonia ahora,</div><div style="text-align:center;">ni Floridel ni el mundo le acobarda.</div><div style="text-align:center;">Manda, pues, por mensaje a su señora</div><div style="text-align:center;">que si la fe que le juró le guarda,</div><div style="text-align:center;">venga con él a verse, y a extranjera</div><div style="text-align:center;">tierra le siga; y que en tal parte espera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, que tanto amaba al caballero</div><div style="text-align:center;">como era dél con tierno amor querida,</div><div style="text-align:center;">le escribe por el mismo mensajero:</div><div style="text-align:center;">«Pronta estoy; apresura la partida;</div><div style="text-align:center;">llega mañana el duque; mas primero</div><div style="text-align:center;">que unirme a él me quitaré la vida,</div><div style="text-align:center;">que vivir no me es dado sin quererte;</div><div style="text-align:center;">soy tuya, esposo mío, hasta la muerte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale, pues, y a la hora y al minuto</div><div style="text-align:center;">concertados se juntan, y con presta</div><div style="text-align:center;">fuga a un palacio van, donde el astuto</div><div style="text-align:center;">Trufaldín los recibe a mesa puesta;</div><div style="text-align:center;">y del largo penar gozan el fruto</div><div style="text-align:center;">pasando el día en regocijo y fiesta,</div><div style="text-align:center;">¡ah! sin pensar que el último sería</div><div style="text-align:center;">de su vida y amores aquel día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entregado está apenas al reposo</div><div style="text-align:center;">el caballero en brazos de su amada,</div><div style="text-align:center;">cuando con gran silencio el alevoso</div><div style="text-align:center;">entra en el aposento a mano armada.</div><div style="text-align:center;">Del lado del mancebo valeroso</div><div style="text-align:center;">quitó primeramente arnés y espada;</div><div style="text-align:center;">encima se les echa con su gente,</div><div style="text-align:center;">y préndelos a entrambos juntamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Temblando por la suerte de su esposa</div><div style="text-align:center;">mudo contempla Melidor el hecho,</div><div style="text-align:center;">mientras la dama atónita y medrosa</div><div style="text-align:center;">pide misericordia sin provecho.</div><div style="text-align:center;">El rey, amenazando que les cosa</div><div style="text-align:center;">a puñaladas con la daga el pecho,</div><div style="text-align:center;">si no se cumple su intención tirana,</div><div style="text-align:center;">una pluma presenta a Floridana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y ordénale que escriba a Floridelo</div><div style="text-align:center;">que el joven Melidoro la ha robado,</div><div style="text-align:center;">y en un bosque cercano a Montebelo</div><div style="text-align:center;">con tres pajes la tiene a buen recado;</div><div style="text-align:center;">que sin rumor, para no dar recelo,</div><div style="text-align:center;">venga, y de poca gente acompañado;</div><div style="text-align:center;">que así podrá, frustrando el torpe intento</div><div style="text-align:center;">del robador, ponerla en salvamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entonces de la negra alevosía</div><div style="text-align:center;">de Trufaldín se desvolvió el ovillo;</div><div style="text-align:center;">prender a Floridelo pretendía,</div><div style="text-align:center;">y apoderarse luego del castillo.</div><div style="text-align:center;">Pero nada alcanzó por esta vía;</div><div style="text-align:center;">Floridana protesta que al cuchillo</div><div style="text-align:center;">antes el cuello entregará, que sea</div><div style="text-align:center;">el instrumento de traición tan fea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con esto embravecido el inhumano</div><div style="text-align:center;">manda que se le traiga un hierro ardiente.</div><div style="text-align:center;">A la una se lo aplica y la otra mano;</div><div style="text-align:center;">luego en el seno lo estampó y la frente.</div><div style="text-align:center;">Mas fue la instancia del dolor en vano,</div><div style="text-align:center;">que se mantuvo hasta expirar valiente.</div><div style="text-align:center;">A Melidoro, que romper amaga</div><div style="text-align:center;">los duros lazos, traspasó una daga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo esto en aquel libro se refiere,</div><div style="text-align:center;">pero en más largo cuento y más süave;</div><div style="text-align:center;">pues pone las palabras que profiere</div><div style="text-align:center;">ésta y aquél; y añade que no sabe</div><div style="text-align:center;">cuál de los dos más angustiado muere</div><div style="text-align:center;">y con dolor más enojoso y grave;</div><div style="text-align:center;">si Floridana, que abrasada expira,</div><div style="text-align:center;">o el sin ventura esposo que la mira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y dice más, que una hada ha restaurado</div><div style="text-align:center;">la injuriada beldad a la heroína;</div><div style="text-align:center;">que allí cerca el amante fue enterrado,</div><div style="text-align:center;">y que a par dél va a serlo la mezquina,</div><div style="text-align:center;">luego que la venganza haya alcanzado</div><div style="text-align:center;">que el decreto del cielo le destina,</div><div style="text-align:center;">cual ha de darle en tiempo no distante</div><div style="text-align:center;">un bautizado caballero andante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toda leyó Reinaldos la escritura,</div><div style="text-align:center;">que a maravilla y compasión le mueve,</div><div style="text-align:center;">y, con más veras nuevamente jura</div><div style="text-align:center;">que el rey traidor su merecido lleve.</div><div style="text-align:center;">Restaurose tras esto de la dura</div><div style="text-align:center;">fatiga de la lid en sueño breve;</div><div style="text-align:center;">y al rayo débil del albor temprano,</div><div style="text-align:center;">deja la cueva y monta en Rabicano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cabalgando el palafrén la dama,</div><div style="text-align:center;">siguen los dos en busca del jardín,</div><div style="text-align:center;">donde con otros de alta estirpe y fama</div><div style="text-align:center;">cautivo está Roldán, el paladín.</div><div style="text-align:center;">Andando van por entre rama y rama</div><div style="text-align:center;">de un denso bosque; y llegan casi al fin,</div><div style="text-align:center;">cuando a un feo centauro ven cercano,</div><div style="text-align:center;">que a un gran león rugiente arrastra a mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tenía de caballo la figura</div><div style="text-align:center;">hasta los lomos; y de allí adelante</div><div style="text-align:center;">humano pecho y cuello y catadura,</div><div style="text-align:center;">y brazos poderosos de gigante.</div><div style="text-align:center;">Habitaba la parte más oscura</div><div style="text-align:center;">de la floresta; y siempre en ella errante,</div><div style="text-align:center;">lleva un broquel, tres dardos y una maza,</div><div style="text-align:center;">y del pillaje vive y de la caza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tiembla de susto y miedo la montaña</div><div style="text-align:center;">toda en contorno por do va la fiera;</div><div style="text-align:center;">no hay cerca que no salve, ni alimaña</div><div style="text-align:center;">que compita con él en la carrera.</div><div style="text-align:center;">Un adulto león de fuerza extraña</div><div style="text-align:center;">acaba de atrapar, y cual si fuera</div><div style="text-align:center;">pequeño recental recién parido,</div><div style="text-align:center;">de la melena le llevaba asido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues el centauro que la presa mira</div><div style="text-align:center;">nueva, que la fortuna le depara,</div><div style="text-align:center;">suelta al león que huyendo se retira,</div><div style="text-align:center;">y al animoso paladín se encara.</div><div style="text-align:center;">Un dardo con violencia tal le tira</div><div style="text-align:center;">que a cogerle de lleno le pasara.</div><div style="text-align:center;">Reinaldo esquiva el golpe, y sólo pudo</div><div style="text-align:center;">rozarle el hierro el borde del escudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vuelve las ancas él, como azorado,</div><div style="text-align:center;">y luego torna, y otro dardo asesta;</div><div style="text-align:center;">mas en el yelmo de Mambrino ha dado</div><div style="text-align:center;">y hácele sólo retemblar la cresta.</div><div style="text-align:center;">El tercero también ha malogrado,</div><div style="text-align:center;">con que el garrote a manejar se apresta.</div><div style="text-align:center;">Sobre el de Montalbán se viene al trote</div><div style="text-align:center;">creyendo que esta vez le descogote.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cierto ha menester el caballero</div><div style="text-align:center;">toda su agilidad; tal le trabaja</div><div style="text-align:center;">aquel grueso bastón que tan ligero</div><div style="text-align:center;">a diestra y a siniestra sube y baja;</div><div style="text-align:center;">ni menos diestramente el compañero</div><div style="text-align:center;">era a Frusberta esquiva y ora ataja,</div><div style="text-align:center;">pues, amén del coraje que le anima</div><div style="text-align:center;">y de la fuerza, entiende bien la esgrima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya de éste embiste y ya de aquel costado,</div><div style="text-align:center;">ya por la espalda el monstruo y ya de frente;</div><div style="text-align:center;">tanto, que el paladín atolondrado</div><div style="text-align:center;">cabeza y pulso flaquear se siente,</div><div style="text-align:center;">y le parece en giro arrebatado</div><div style="text-align:center;">moverse cielo y tierra, y finalmente,</div><div style="text-align:center;">temiendo vacilar, contra la falda</div><div style="text-align:center;">de un gran peñón tajado se respalda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y respaldado, esgrime así la espada</div><div style="text-align:center;">que sin provecho el tal centauro suda;</div><div style="text-align:center;">mas ¡ay! echando en torno una mirada,</div><div style="text-align:center;">a Flordelisa ve, que en susto y duda,</div><div style="text-align:center;">sin color, sin aliento, a la trabada</div><div style="text-align:center;">lid está atenta; de designio muda;</div><div style="text-align:center;">de un salto enfrente a Flordelís se planta,</div><div style="text-align:center;">y de la silla en brazos la levanta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a gran galope por la selva espesa</div><div style="text-align:center;">intérnase, cargando con la dama.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos va en pos dél a toda priesa,</div><div style="text-align:center;">y al verse así burlar, de enojo brama.</div><div style="text-align:center;">Llega el centauro a un río y le atraviesa.</div><div style="text-align:center;">«¡Favor! ¡Favor!», la prisionera clama,</div><div style="text-align:center;">pero la historia aquí suspendo, en tanto</div><div style="text-align:center;">que templo mi laúd para otro canto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto XI</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3193-orlando-enamorado-canto-xi.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:49:06 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto XI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sacripante</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sus dones la Fortuna, numen ciego,</div><div style="text-align:center;">aquí rehúsa avara, allá acumula,</div><div style="text-align:center;">y lo mismo que da nos quita luego,</div><div style="text-align:center;">y en la inconstancia su placer vincula;</div><div style="text-align:center;">bellos son a la vista, no lo niego;</div><div style="text-align:center;">mas, bajo la corteza que simula</div><div style="text-align:center;">regalado sabor, dorada y roja,</div><div style="text-align:center;">encierran amargura, afán, congoja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Tiene alguno riquezas y dinero?</div><div style="text-align:center;">Veréisle andar de puerta en puerta un día.</div><div style="text-align:center;">¿Aquél es fuerte, es ágil y ligero?</div><div style="text-align:center;">Un accidente al hospital le envía.</div><div style="text-align:center;">¿Esotro es un valiente caballero?</div><div style="text-align:center;">Viene una bala; adiós la valentía.</div><div style="text-align:center;">¿Hoy la corte a un Privado reverencia?</div><div style="text-align:center;">Mañana va a la cárcel Su Excelencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y si a la cárcel no, por gran ventura</div><div style="text-align:center;">irá de embajador a los Batuecos;</div><div style="text-align:center;">o, si la corte y la privanza dura,</div><div style="text-align:center;">¿darán insustanciales embelecos</div><div style="text-align:center;">un solo instante de placer y holgura,</div><div style="text-align:center;">o del aplauso adormirán los ecos,</div><div style="text-align:center;">al que sobre su cuello ve colgada</div><div style="text-align:center;">de un hilo débil cortadora espada?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Menguada dicha, que a las almas roba</div><div style="text-align:center;">la dulce paz, y nunca está segura!</div><div style="text-align:center;">Pero lo que la turba necia y boba</div><div style="text-align:center;">admira más y envidia, es la hermosura.</div><div style="text-align:center;">Ved cuál se extasía un hombre y cuál se arroba</div><div style="text-align:center;">ante una dama: ruega, insta, conjura,</div><div style="text-align:center;">compónela sonetos, la regala,</div><div style="text-align:center;">se pinta, se perfuma, se acicala.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas un competidor le viene ahora,</div><div style="text-align:center;">y dos, y tres, y cuatro. ¡Pobre dama!</div><div style="text-align:center;">Cada cual le protesta que la adora,</div><div style="text-align:center;">y que ha de ser amado porque la ama.</div><div style="text-align:center;">No puede hacerse piezas la señora;</div><div style="text-align:center;">uno es favorecido; otro la llama</div><div style="text-align:center;">falsa; otro ingrata; esotro se amohina,</div><div style="text-align:center;">y busca a toda costa su rüina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hétela triste, mísera, llorosa,</div><div style="text-align:center;">acusando al destino, que en aquella</div><div style="text-align:center;">rara beldad la más funesta cosa</div><div style="text-align:center;">que dar pudo a mujer, le ha dado a ella.</div><div style="text-align:center;">La loca de Agricán tema amorosa,</div><div style="text-align:center;">llora así la sin par princesa bella;</div><div style="text-align:center;">de Agricán, que ha jurado, si no es suya,</div><div style="text-align:center;">que a ella, al padre y al Catay destruya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por esa tema inunda en sangre y llanto</div><div style="text-align:center;">al Asia, y trae la tierra alborotada,</div><div style="text-align:center;">pagando el pobre pueblo todo cuanto</div><div style="text-align:center;">delira una cabeza coronada.</div><div style="text-align:center;">Así lo manda Dios, y es justo y santo;</div><div style="text-align:center;">pero toco una tecla delicada.</div><div style="text-align:center;">El bravo Kan, como tendréis presente,</div><div style="text-align:center;">iba en acorro a su vencida gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Semeja en su venida repentina</div><div style="text-align:center;">vendaval que las anclas desafierra,</div><div style="text-align:center;">las naves barre y hunde y descamina,</div><div style="text-align:center;">y descarga después sobre la tierra,</div><div style="text-align:center;">y de vasta terrífica rüina</div><div style="text-align:center;">cubre los hondos valles y la sierra;</div><div style="text-align:center;">huyen los temerosos labradores</div><div style="text-align:center;">por el campo, y ganados y pastores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De amigos y enemigos igual caso</div><div style="text-align:center;">hace, como antes dije, el rey protervo;</div><div style="text-align:center;">¡desgraciado de aquel que encuentra al paso!</div><div style="text-align:center;">«Yo a Sacripante sólo me reservo»,</div><div style="text-align:center;">corriendo a toda brida hacia el Circaso</div><div style="text-align:center;">clama; y a vista del estrago acerbo</div><div style="text-align:center;">que derrotada sufre la infelice</div><div style="text-align:center;">tártara plebe, en alta voz les dice:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De mi vista os quitad, canalla infame,</div><div style="text-align:center;">que servís de afrentarme solamente;</div><div style="text-align:center;">ninguno de vosotros rey me llame,</div><div style="text-align:center;">que rey no soy de tan cobarde gente;</div><div style="text-align:center;">no por mí tan vil sangre se derrame;</div><div style="text-align:center;">yo solo a los contrarios haré frente,</div><div style="text-align:center;">que de este modo alcanzaré victoria</div><div style="text-align:center;">con menos afán mío y con más gloria».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego al Circaso dice, hirviendo en ira:</div><div style="text-align:center;">«Toma ya campo tú, que eres tan fiero».</div><div style="text-align:center;">Sacripante, volviéndose, le mira</div><div style="text-align:center;">con alegre semblante y altanero;</div><div style="text-align:center;">y a la beldad por quien de amor suspira</div><div style="text-align:center;">envía prestamente un mensajero</div><div style="text-align:center;">rogándole que salga a la muralla,</div><div style="text-align:center;">y así le doble el brío en la batalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale la Damisela sobre el muro</div><div style="text-align:center;">y al amante una fina espada envía</div><div style="text-align:center;">con que más bravo lidie y más seguro;</div><div style="text-align:center;">¡qué entrañas esto al otro pobre haría!</div><div style="text-align:center;">Sonríe empero y dice: «No me curo,</div><div style="text-align:center;">que al fin la tal espada será mía,</div><div style="text-align:center;">y su dueño, y la Roca, y esa ingrata</div><div style="text-align:center;">que con desdén tan áspero me trata».</div><div style="text-align:center;">Dijo; y la espalda prontamente vuelta,</div><div style="text-align:center;">toma campo bastante, y enristrado</div><div style="text-align:center;">el lanzón poderoso, da la vuelta,</div><div style="text-align:center;">mientras que Sacripante por su lado</div><div style="text-align:center;">toma campo a la par, y a rienda suelta,</div><div style="text-align:center;">enristrando también, revuelve airado.</div><div style="text-align:center;">Todos en esta lid clavan la vista;</div><div style="text-align:center;">nada se mueve en torno; nadie chista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque las lanzas en el choque horrendo</div><div style="text-align:center;">se oyeron estallar, y las rodillas</div><div style="text-align:center;">hincaron los corceles, oprimiendo</div><div style="text-align:center;">quedan los combatientes ambas sillas.</div><div style="text-align:center;">El ancho valle repitió el estruendo,</div><div style="text-align:center;">y vuelan hasta el cielo las astillas.</div><div style="text-align:center;">Sacan entonces las templadas hojas,</div><div style="text-align:center;">ambas de sangre hasta los pomos rojas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo sobre un fendiente se abandona</div><div style="text-align:center;">Sacripante, de cólera abrasado,</div><div style="text-align:center;">y al Tártaro hace trizas la corona;</div><div style="text-align:center;">el yelmo no, que el yelmo era encantado.</div><div style="text-align:center;">Mas Agricán le llega a la persona</div><div style="text-align:center;">abriéndole una grieta en el costado,</div><div style="text-align:center;">y de cálida grana hebra flamante</div><div style="text-align:center;">corre por la coraza rutilante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No tan denso el pedrisco menudea,</div><div style="text-align:center;">ni baja tan espesa la nevada,</div><div style="text-align:center;">como era en esta horrífica pelea</div><div style="text-align:center;">el martillar de la una y la otra espada.</div><div style="text-align:center;">No hay pieza en el arnés que sana sea;</div><div style="text-align:center;">no hay carne que no duela magullada;</div><div style="text-align:center;">salta la malla en leves piezas rota,</div><div style="text-align:center;">y rojo humor de cuando en cuando brota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien es que lo peor lleva el Circaso,</div><div style="text-align:center;">a quien del pecho mucha sangre mana;</div><div style="text-align:center;">pero el vigor restaura al cuerpo laso</div><div style="text-align:center;">mirando aquella efigie soberana</div><div style="text-align:center;">de gentileza y de beldad; y acaso</div><div style="text-align:center;">es más de lo que pierde lo que gana;</div><div style="text-align:center;">lidiar, morir por ella, hado felice</div><div style="text-align:center;">estima; y de este modo entre sí dice:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Por la beldad que en lo alto de aquel muro</div><div style="text-align:center;">me está mirando, venturoso muero.</div><div style="text-align:center;">¡Pudiera al menos expirar seguro</div><div style="text-align:center;">de que dijese, al ver mi fin postrero:</div><div style="text-align:center;">mezquino pago he dado, inicuo y duro,</div><div style="text-align:center;">a fe tan fina, amor tan verdadero!</div><div style="text-align:center;">Si esto decir te oyese, vida mía,</div><div style="text-align:center;">dulcísima la muerte me sería».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y sobre esto la ira se le aboca,</div><div style="text-align:center;">el generoso espíritu, el coraje;</div><div style="text-align:center;">haber no cree, si el nombre amado invoca,</div><div style="text-align:center;">pujanza que a la suya se aventaje;</div><div style="text-align:center;">a su rival siniestramente toca,</div><div style="text-align:center;">y al fin le fuerza a que la cresta baje;</div><div style="text-align:center;">mas el brazo flaquea, y el acero</div><div style="text-align:center;">no esgrime ya con el vigor primero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los barones que parias le tributan</div><div style="text-align:center;">y atónitos contemplan la refriega,</div><div style="text-align:center;">abandonarle deslealtad reputan</div><div style="text-align:center;">cuando le ven que al paso extremo llega.</div><div style="text-align:center;">Torindo, sobre cuantos lo disputan,</div><div style="text-align:center;">alza la voz y estarse ocioso niega;</div><div style="text-align:center;">cuanto el peligro crece, menos duda</div><div style="text-align:center;">salir a darle prontamente ayuda.</div><div style="text-align:center;">«Señores, dice, mal contado os fuera</div><div style="text-align:center;">dejar que un noble arrojo así le lleve</div><div style="text-align:center;">a perecer, pudiendo, si quisiera,</div><div style="text-align:center;">contrastar vuestro esfuerzo al hado aleve;</div><div style="text-align:center;">y tú, ¿consientes que a tu vista muera</div><div style="text-align:center;">tu rey, tu salvador, villana plebe?</div><div style="text-align:center;">Dispersábaste ya despavorida,</div><div style="text-align:center;">y él te restituyó la honra y la vid».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así diciendo, a la enemiga gente</div><div style="text-align:center;">arremetió Torindo valeroso,</div><div style="text-align:center;">y echó por tierra cuanto halló presente</div><div style="text-align:center;">con el lanzón robusto y poderoso;</div><div style="text-align:center;">sacó luego el acero reluciente,</div><div style="text-align:center;">y matando lo vuelve sanguinoso;</div><div style="text-align:center;">de sangre se ha bañado hasta la gola;</div><div style="text-align:center;">nueva comienza, horrenda batahola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues cada cual, sea siro, sea circaso,</div><div style="text-align:center;">o sea de Trapisonda o de Turquía,</div><div style="text-align:center;">o de los otros que en silencio paso,</div><div style="text-align:center;">que a todos mencionar largo sería,</div><div style="text-align:center;">el campo deja de enemigos raso;</div><div style="text-align:center;">mientras el falso Trufaldín, que guía</div><div style="text-align:center;">a los de Babilonia y de la Meca,</div><div style="text-align:center;">su gente opone a la mongola y sueca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque no un Alejandro Macedonio,</div><div style="text-align:center;">según se ha declarado y se declara,</div><div style="text-align:center;">manda una gruesa hueste el Babilonio,</div><div style="text-align:center;">y doquiera que aporta, una algazara,</div><div style="text-align:center;">una gresca levanta aquel demonio,</div><div style="text-align:center;">que aun al mismo Agricán suspende y para.</div><div style="text-align:center;">«Tu gente, dice al campeón contrario,</div><div style="text-align:center;">ha cometido un yerro temerario.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pero por ella toda a ti condeno,</div><div style="text-align:center;">y me la pagarás temprano o tarde».</div><div style="text-align:center;">Hablando así, partió de furia lleno,</div><div style="text-align:center;">sin decir al Circaso Dios te guarde.</div><div style="text-align:center;">Malo está el uno, el otro no está bueno,</div><div style="text-align:center;">y entrambos de valor hacen alarde;</div><div style="text-align:center;">cada cual, por su parte, rompe, mata,</div><div style="text-align:center;">y legiones enteras desbarata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya de la gente babilona y sira</div><div style="text-align:center;">las filas Agricán postreras tala,</div><div style="text-align:center;">y a Trufaldín, que cauto se retira,</div><div style="text-align:center;">sigue con intención dañada y mala.</div><div style="text-align:center;">Trufaldín, recordando que la ira</div><div style="text-align:center;">es pecado mortal, y que la gala</div><div style="text-align:center;">del nadador es no mojar la ropa,</div><div style="text-align:center;">pica el rocín y a la ciudad galopa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corre Agricán también hacia la Albraca,</div><div style="text-align:center;">y cuando ya le alcanza y le acuchilla,</div><div style="text-align:center;">una el belitre le jugó bellaca,</div><div style="text-align:center;">que boca abajo se le echó en la silla.</div><div style="text-align:center;">«Yo, dice, como ves, cabalgo un haca,</div><div style="text-align:center;">y tú un. corcel que es una maravilla;</div><div style="text-align:center;">echa el pie a tierra tú, como yo lo echo,</div><div style="text-align:center;">y verás si soy hombre de provecho».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Tártaro la cólera contiene.</div><div style="text-align:center;">«Qué me place», respóndele, y se apea.</div><div style="text-align:center;">Dando el caballo a un paje, le previene</div><div style="text-align:center;">que se lo tenga allí, mientras pelea.</div><div style="text-align:center;">Trufaldín que esto ve, no se detiene;</div><div style="text-align:center;">vuelve al punto la grupa y espolea.</div><div style="text-align:center;">El burlado Agricán de enojo bufa,</div><div style="text-align:center;">y riendo el bribón se las afufa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De nuevo se trastorna la batalla.</div><div style="text-align:center;">A exhortaciones, súplicas y ultrajes</div><div style="text-align:center;">sorda la circasiana gentüalla,</div><div style="text-align:center;">huye dejando alforjas y bagajes.</div><div style="text-align:center;">A tierra van corazas, yelmos, malla,</div><div style="text-align:center;">tiraban con los arcos los carcajes;</div><div style="text-align:center;">armenio y turco y trapisondo y medo</div><div style="text-align:center;">apelan a los pies, llenos de miedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huyendo dan con la profunda cava</div><div style="text-align:center;">que a la ciudad estaba en torno abierta,</div><div style="text-align:center;">y la esperanza allí se les acaba</div><div style="text-align:center;">que no hay pasar por puente ni por puerta.</div><div style="text-align:center;">Angélica infeliz se desgreñaba</div><div style="text-align:center;">viendo su gente así acosada y muerta.</div><div style="text-align:center;">La puerta manda abrir, calar el puente,</div><div style="text-align:center;">que salvarse ella sola no consiente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De adentro puerta y puente han allanado,</div><div style="text-align:center;">y a entrar la turba en gran tropel se aboca.</div><div style="text-align:center;">Envuelto en ella el rey circaso ha entrado,</div><div style="text-align:center;">y síguele Agricán con rabia loca;</div><div style="text-align:center;">mas calan el rastrillo, y encerrado</div><div style="text-align:center;">queda entre las murallas y la Roca,</div><div style="text-align:center;">y trescientos con él de espada y lanza,</div><div style="text-align:center;">que hacen en los sitiados gran matanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con Sacripante el gigantón Burdaco,</div><div style="text-align:center;">que era Emir de Damasco, entrado había.</div><div style="text-align:center;">Hecho una cuba, acércase el bellaco,</div><div style="text-align:center;">y al tártaro Agricano desafía.</div><div style="text-align:center;">De lado embiste, y dice, echando un taco:</div><div style="text-align:center;">«Desventurado rey, llegó tu día».</div><div style="text-align:center;">Oyéndole Agricán al punto para,</div><div style="text-align:center;">da media vuelta, y al jayán se encara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Manejaba una porra el Damasquino</div><div style="text-align:center;">con cierto regatón de plomo al cabo</div><div style="text-align:center;">que pesaba un quintal, como un comino;</div><div style="text-align:center;">y esgrímela a dos manos contra el bravo</div><div style="text-align:center;">tártaro, que la encuentra en el camino</div><div style="text-align:center;">con la espada, y la parte, como un nabo,</div><div style="text-align:center;">por la mitad. «Veamos, le decía,</div><div style="text-align:center;">si llegó el tuyo o si llegó mi día».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y dicho así, le tira un gran fendiente</div><div style="text-align:center;">que medio a medio el morrïón le taja,</div><div style="text-align:center;">y medio a medio le partió la frente,</div><div style="text-align:center;">y hasta la barba, y hasta el pecho baja.</div><div style="text-align:center;">Del vasto cuerpo el ánima doliente</div><div style="text-align:center;">con mal formada voz se desencaja;</div><div style="text-align:center;">y de sesos y vino y sangre inmunda</div><div style="text-align:center;">más de una tonelada el campo inunda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ciego Agricán y falto de sentido,</div><div style="text-align:center;">se enfrasca más y más en la reyerta.</div><div style="text-align:center;">¡Oh, si al magín le hubiese allí venido</div><div style="text-align:center;">dar dos pasos atrás y abrir la puerta!</div><div style="text-align:center;">Quedaba aquel negocio conclüido,</div><div style="text-align:center;">y tu hija, Galafrón, cautiva o muerta;</div><div style="text-align:center;">mas la venganza que sediento busca</div><div style="text-align:center;">le desatienta y la razón le ofusca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni extramuros la lidia en tanto afloja;</div><div style="text-align:center;">diré más bien la rabia y la matanza;</div><div style="text-align:center;">la tierra está de sangre en torno roja,</div><div style="text-align:center;">en cuanto a descubrir la vista alcanza;</div><div style="text-align:center;">cuál hay que al foso a perecer se arroja,</div><div style="text-align:center;">y cuál, por no morir a espada o lanza,</div><div style="text-align:center;">de sed y de fatiga y bajo el peso</div><div style="text-align:center;">de hombres, caballos y armas, muere opreso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Empero la ciudad mayor tumulto,</div><div style="text-align:center;">más horror, más espanto manifiesta.</div><div style="text-align:center;">Va de Agricán el pavoroso bulto</div><div style="text-align:center;">cual de la Parca la visión funesta;</div><div style="text-align:center;">lanzando muerte, a nadie otorga indulto,</div><div style="text-align:center;">y báñase de sangre hasta la cresta.</div><div style="text-align:center;">Bayardo a gran fatiga sobre la alta</div><div style="text-align:center;">pila de destrozada gente salta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba en tanto el rey de Circasía</div><div style="text-align:center;">tendido largo a largo sobre un lecho,</div><div style="text-align:center;">y por la mucha sangre que vertía,</div><div style="text-align:center;">como antes dije, del herido pecho,</div><div style="text-align:center;">combatir no tan sólo no podía,</div><div style="text-align:center;">mas ni aun tenerse el infeliz derecho;</div><div style="text-align:center;">inerme está y desnudo el Circasiano,</div><div style="text-align:center;">y cátale la herida un cirujano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y como de Agricán la gresca oyese,</div><div style="text-align:center;">que no hace un terremoto igual fracaso,</div><div style="text-align:center;">pregunta inquieto: «¿Qué alboroto es ése?»</div><div style="text-align:center;">Llorando un paje le refiere el caso;</div><div style="text-align:center;">y oído, salta, y sin que osado fuese</div><div style="text-align:center;">nadie a tenerle, arrebatando al paso</div><div style="text-align:center;">la espada y el escudo, sale aprisa,</div><div style="text-align:center;">llevando sólo a cuestas la camisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al ver el triste resto de su gente</div><div style="text-align:center;">envuelto en pavorosa fuga todo,</div><div style="text-align:center;">«¡Cobardes!, grita dolorosamente,</div><div style="text-align:center;">que un hombre solo espanta de ese modo,</div><div style="text-align:center;">¿cómo osáis a la luz mostrar la frente?</div><div style="text-align:center;">Corred a soterraros en el lodo.</div><div style="text-align:center;">Ya que sin el honor la vida os tienta,</div><div style="text-align:center;">¿por qué buscáis la muerte con la afrenta?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Hüid, mientras que yo la lid sustento,</div><div style="text-align:center;">mal herido, sin armas y desnudo».</div><div style="text-align:center;">Suspenso el vulgo le escuchó un momento,</div><div style="text-align:center;">de maravilla y de vergüenza mudo;</div><div style="text-align:center;">y luego vuelve atrás con fresco aliento,</div><div style="text-align:center;">y nueva lucha empeña. ¡Tanto pudo</div><div style="text-align:center;">un generoso ejemplo, y tanto cunde!</div><div style="text-align:center;">Al que medroso huyó, coraje infunde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Agricán, que en la Albraca muerto había</div><div style="text-align:center;">número de contrarios infinito,</div><div style="text-align:center;">con los que ahora Sacripante guía</div><div style="text-align:center;">traba otro nuevo, aunque no igual conflito;</div><div style="text-align:center;">que si bien ejecuta todavía</div><div style="text-align:center;">estrago en ellos bárbaro, inaudito,</div><div style="text-align:center;">más que Agricán les pone susto y miedo,</div><div style="text-align:center;">el mirar a su rey les da denuedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sus cuerpos a los tártaros presentan</div><div style="text-align:center;">cubriendo la persona del Circaso,</div><div style="text-align:center;">y por vil gente y sin honor se cuentan</div><div style="text-align:center;">si pierden combatiendo un solo paso;</div><div style="text-align:center;">de flechas ni venablos se contentan;</div><div style="text-align:center;">densa es la turba y el terreno escaso;</div><div style="text-align:center;">dan los paveses sin cesar batidos</div><div style="text-align:center;">un retintín que asorda los oídos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas Sacripante a todos se adelanta,</div><div style="text-align:center;">y haciendo pruebas estupendas viene.</div><div style="text-align:center;">Desnudo cual está y herido, espanta</div><div style="text-align:center;">el ver cuán alentado se mantiene;</div><div style="text-align:center;">esfuerzo muestra y ligereza tanta</div><div style="text-align:center;">que nada le embaraza o le entretiene;</div><div style="text-align:center;">golpes da y quita a un mismo tiempo varios,</div><div style="text-align:center;">y ocupa él solo a más de diez contrarios.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya la cortante espada en torno gira,</div><div style="text-align:center;">ya a dos o tres ensarta con la lanza;</div><div style="text-align:center;">ora un gran dardo, ora un peñasco tira,</div><div style="text-align:center;">ora recula, ora terrible avanza.</div><div style="text-align:center;">Agricán poco a poco se retira,</div><div style="text-align:center;">y con toda su furia y su pujanza</div><div style="text-align:center;">ve que el tomar la plaza es vano intento,</div><div style="text-align:center;">pues de los suyos no le quedan ciento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni a reparar el rey se daba manos</div><div style="text-align:center;">de tantos golpes la tormenta espesa,</div><div style="text-align:center;">pues de circasos era y albracanos</div><div style="text-align:center;">la acometida cada vez más gruesa.</div><div style="text-align:center;">Haciendo siempre esfuerzos sobrehumanos</div><div style="text-align:center;">se baña de sudor, vacila, asesa;</div><div style="text-align:center;">acribillada tiene la loriga,</div><div style="text-align:center;">y tropa nueva sin cesar le hostiga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como de cazadores apremiado</div><div style="text-align:center;">deja el león su patrio bosque y cueva,</div><div style="text-align:center;">y de mostrarles miedo avergonzado,</div><div style="text-align:center;">alta la frente y erizada lleva,</div><div style="text-align:center;">ruge, y a cada voz revuelve airado,</div><div style="text-align:center;">bate la cola y el lidiar renueva;</div><div style="text-align:center;">tal aquel rey soberbio al enemigo</div><div style="text-align:center;">pone, aun cediendo, espanto, y da castigo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A cada veinte pasos se detiene</div><div style="text-align:center;">y a los que le persiguen hace cara;</div><div style="text-align:center;">pero la turba que a ofenderle viene</div><div style="text-align:center;">y que continuamente se repara,</div><div style="text-align:center;">crece de modo y tal caudillo tiene,</div><div style="text-align:center;">que en proseguir la empresa delirara;</div><div style="text-align:center;">y sin embargo lo peor le resta,</div><div style="text-align:center;">que otra nueva avenida le molesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero de Albraca es fuerza que me aleje</div><div style="text-align:center;">busque otros objetos a la vista,</div><div style="text-align:center;">aunque la. bella Angélica se queje</div><div style="text-align:center;">de que en tan duro trance no la asista;</div><div style="text-align:center;">porque, según los hechos que entreteje</div><div style="text-align:center;">el reverendo Arzobispal Cronista,</div><div style="text-align:center;">cumple a Reinaldos ir, que en el asiento</div><div style="text-align:center;">de una fresca pradera toma aliento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En cándida hacanea ve una dama</div><div style="text-align:center;">que, según llora, de dolor se muere.</div><div style="text-align:center;">El buen señor de Montalbán la llama,</div><div style="text-align:center;">y cortés la saluda, y la requiere</div><div style="text-align:center;">que por aquella cosa que más ama,</div><div style="text-align:center;">y por el santo a quien devota fuere,</div><div style="text-align:center;">y por todos los ángeles del cielo,</div><div style="text-align:center;">le diga la ocasión de tanto duelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llora ella y la hace el llanto más hermosa</div><div style="text-align:center;">que el de la aurora al entreabierto lirio,</div><div style="text-align:center;">o que labor de perlas primorosa</div><div style="text-align:center;">a roja tela de artificio tirio.</div><div style="text-align:center;">«Ando perdida en busca de una cosa,</div><div style="text-align:center;">y hallarla, respondió, tengo a delirio:</div><div style="text-align:center;">un caballero que con una hueste</div><div style="text-align:center;">de caballeros a lidiar se apreste».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Aunque igualar, el noble paladino</div><div style="text-align:center;">así responde, a un par tan sólo dellos,</div><div style="text-align:center;">cuantimás a una hueste, no imagino,</div><div style="text-align:center;">ese tan tierno lloro, y de esos bellos</div><div style="text-align:center;">luceros el encanto peregrino</div><div style="text-align:center;">me inducen de tal modo a acometellos,</div><div style="text-align:center;">que de morir o de acabar la empresa,</div><div style="text-align:center;">si la fías de mí, te hago promesa».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Contesta la doncella suspirando:</div><div style="text-align:center;">«Te doy las gracias por la oferta, amigo.</div><div style="text-align:center;">En busca de potente acorro ando;</div><div style="text-align:center;">y aunque sin fruto, en la demanda sigo.</div><div style="text-align:center;">Sábete que uno dellos es Orlando,</div><div style="text-align:center;">y si oíste su fama, harto te digo.</div><div style="text-align:center;">Ni es gente la demás poco gallarda.</div><div style="text-align:center;">No al brazo tuyo empresa tal se guarda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Con doble causa este favor te pido;</div><div style="text-align:center;">primo de Orlando soy; partamos luego».</div><div style="text-align:center;">Reinaldos de este modo ha respondido,</div><div style="text-align:center;">y fervorosa instancia añade al ruego.</div><div style="text-align:center;">Ella le pinta el Río del Olvido,</div><div style="text-align:center;">y de la falsa Dragontina el ciego</div><div style="text-align:center;">laberinto en que tanta ilustre gente</div><div style="text-align:center;">del mundo vive y de sí misma ausente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Flordelís esta dama se llamaba;</div><div style="text-align:center;">la que salió, según fue arriba expreso,</div><div style="text-align:center;">del hadado vergel en que dejaba</div><div style="text-align:center;">a su querido Brandimarte preso.</div><div style="text-align:center;">Como tanto Reinaldos la rogaba</div><div style="text-align:center;">que fïase a sus armas el suceso,</div><div style="text-align:center;">ella, que el garbo advierte, la apostura</div><div style="text-align:center;">y la marcial briosa catadura</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> del caballero que en edad florida</div><div style="text-align:center;">tan generoso espíritu demuestra,</div><div style="text-align:center;">su ofrecimiento acepta agradecida,</div><div style="text-align:center;">y sonrïendo le alargó la diestra.</div><div style="text-align:center;">Mas del presente canto la medida</div><div style="text-align:center;">aquí se cumple, y con licencia vuestra,</div><div style="text-align:center;">mientras la débil voz alienta un poco,</div><div style="text-align:center;">vuestra atención para el siguiente invoco.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto X</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3192-orlando-enamorado-canto-x.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:45:54 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529944399_orlando-enamorado-canto-x_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529944399_orlando-enamorado-canto-x_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto X</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Agrican</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pensando en la virtud maravillosa</div><div style="text-align:center;">de esta agua del Olvido he estado un rato,</div><div style="text-align:center;">y acá me la comparo a cierta cosa</div><div style="text-align:center;">que llamar suele el vulgo iliterato</div><div style="text-align:center;">gracia, donaire, estrella venturosa,</div><div style="text-align:center;">metafóricamente garabato,</div><div style="text-align:center;">a que no hay prenda que en el mundo iguale,</div><div style="text-align:center;">pues que por todas juntas ésta vale.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hay honra ni favor que no consiga</div><div style="text-align:center;">el que con esta prenda solicite,</div><div style="text-align:center;">mientras sin ella la virtud mendiga,</div><div style="text-align:center;">y no se estima el mérito un ardite.</div><div style="text-align:center;">De perlas es lo que un petate diga,</div><div style="text-align:center;">como con este almíbar lo confite;</div><div style="text-align:center;">y ¿qué es sin ella el sabio? un estafermo,</div><div style="text-align:center;">nacido para el claustro o para el yermo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esta gracia es la copa que contiene</div><div style="text-align:center;">el brebaje que a todos enamora.</div><div style="text-align:center;">¡Oh bienaventurado el que la tiene!</div><div style="text-align:center;">Bien puede hacerse cuenta que atesora</div><div style="text-align:center;">lo que más acá bajo le conviene,</div><div style="text-align:center;">pues como universal reina y señora</div><div style="text-align:center;">domina voluntades y opiniones</div><div style="text-align:center;">a pesar de Epictetos y Catones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El no dejar que pase por el puente</div><div style="text-align:center;">quien el licor no bebe de la taza,</div><div style="text-align:center;">quiere decir la tema de la gente,</div><div style="text-align:center;">que al que sin artificio ni añagaza</div><div style="text-align:center;">medrar presume, no se lo consiente</div><div style="text-align:center;">en ninguna manera; que en la plaza</div><div style="text-align:center;">del mundo es disparate y desatino</div><div style="text-align:center;">la razón, y la alquimia es oro fino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y aquel total olvido significa</div><div style="text-align:center;">la veleidad, que humanas leyes quiebra,</div><div style="text-align:center;">y en lo vedado solamente pica,</div><div style="text-align:center;">y lo que ve flamante, eso celebra.</div><div style="text-align:center;">Lo demás, lector mío, ello se explica.</div><div style="text-align:center;">Cumple ahora anudar la rota hebra</div><div style="text-align:center;">de mi discurso; y vuelvo al punto donde</div><div style="text-align:center;">en pos de Astolfo iba corriendo el Conde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas cánsase sin fruto, que Bayardo</div><div style="text-align:center;">echando treinta millas va por hora.</div><div style="text-align:center;">Corría y más corría el del Leopardo,</div><div style="text-align:center;">llevando siempre el rostro hacia la aurora.</div><div style="text-align:center;">Figúrase el mal rato que el gallardo</div><div style="text-align:center;">Brandimarte estará pasando ahora,</div><div style="text-align:center;">y dejar en aquel tan inminente</div><div style="text-align:center;">riesgo al amigo, en gran manera siente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero no gusta de tener camorra</div><div style="text-align:center;">con aquella terrible Durindana,</div><div style="text-align:center;">que zumbándole está, por más que corra,</div><div style="text-align:center;">en los oídos, aunque asaz lejana.</div><div style="text-align:center;">Tampoco Orlando el aguijar ahorra;</div><div style="text-align:center;">mas con Astolfo su fatiga es vana.</div><div style="text-align:center;">Dándole a Satanás, la grupa vuelve</div><div style="text-align:center;">y al mágico jardín tornar resuelve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Donde no cesa aun la zurribanda,</div><div style="text-align:center;">pues Brandimarte arroja de la silla</div><div style="text-align:center;">a Aquilante y Grifón; y al suelo manda</div><div style="text-align:center;">a Clarïón, hundida una costilla.</div><div style="text-align:center;">Pero asaltado de una y otra banda,</div><div style="text-align:center;">resistir largo tiempo a la cuadrilla</div><div style="text-align:center;">difícil es, por más que sude y bregue;</div><div style="text-align:center;">pues ¿qué será cuando el de Anglante llegue?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Flordelís, la discreta dama y bella</div><div style="text-align:center;">que con el joven Brandimarte vino,</div><div style="text-align:center;">el insistir en la demanda aquella</div><div style="text-align:center;">tiene por un solemne desatino.</div><div style="text-align:center;">Por entre los corceles atropella;</div><div style="text-align:center;">y levantando el brazo alabastrino,</div><div style="text-align:center;">con lagrimosa súplica intercede</div><div style="text-align:center;">para que la cuestión suspensa quede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ruega a su amante que la taza admita</div><div style="text-align:center;">y el perder la memoria no le pese,</div><div style="text-align:center;">que ella a sacarle de tamaña cuita</div><div style="text-align:center;">sin duda tornará, si bien supiese</div><div style="text-align:center;">a manos perecer de la maldita</div><div style="text-align:center;">encantadora. Aquesto dicho, fuese;</div><div style="text-align:center;">y atravesando un matorral sombrío,</div><div style="text-align:center;">pasa otra vez el hechizado río.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La desigual batalla fenecida,</div><div style="text-align:center;">a Brandimarte de la mano lleva</div><div style="text-align:center;">la cautelosa maga, y le convida</div><div style="text-align:center;">con el licor; el caballero prueba,</div><div style="text-align:center;">y cuanto supo en el momento olvida;</div><div style="text-align:center;">nuevo ser, nueva vida, llama nueva</div><div style="text-align:center;">abriga, y se disipa por el viento</div><div style="text-align:center;">del dulce amor primero el pensamiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Rara bebida cierto y peregrino</div><div style="text-align:center;">encanto, que la mente así trasporta!</div><div style="text-align:center;">Aquel amor tan acendrado y fino,</div><div style="text-align:center;">aquella Flordelís, nada le importa;</div><div style="text-align:center;">no valen a sus ojos un comino</div><div style="text-align:center;">la gloria y el honor; el alma absorta</div><div style="text-align:center;">en Dragontina, la beldad amada,</div><div style="text-align:center;">es todo para él, y el resto, nada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llega en esto anhelante y presuroso</div><div style="text-align:center;">Orlando, y a los pies de Dragontina</div><div style="text-align:center;">arrodillado en acto vergonzoso,</div><div style="text-align:center;">hasta la tierra la cabeza inclina,</div><div style="text-align:center;">rogando le perdone si dichoso</div><div style="text-align:center;">no fue bastante para darle dina</div><div style="text-align:center;">satisfacción del bárbaro enemigo</div><div style="text-align:center;">que con la fuga redimió el castigo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual, aún no cobrado del asombro</div><div style="text-align:center;">(pues se figura que le sigue Orlando),</div><div style="text-align:center;">sin tino, sobre cerca y sobre escombro</div><div style="text-align:center;">salta, y a su corcel espoleando</div><div style="text-align:center;">corre, la barba siempre sobre el hombro;</div><div style="text-align:center;">y dejara el correr Dios sabe cuándo,</div><div style="text-align:center;">si no llegase a donde un anchuroso</div><div style="text-align:center;">campo ejército alberga numeroso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La ocasión preguntó de lo que vía,</div><div style="text-align:center;">y un heraldo le dice: «La bandera</div><div style="text-align:center;">del potente Agricán de Tartaría</div><div style="text-align:center;">es aquella negrísima primera,</div><div style="text-align:center;">que en perlas y oro y varia pedrería</div><div style="text-align:center;">por una y otra parte reverbera,</div><div style="text-align:center;">y tiene por divisa la figura</div><div style="text-align:center;">de un lozano bridón de plata pura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Aquella azul del cándido elefante,</div><div style="text-align:center;">es del rey de Mongolia, Sartinero,</div><div style="text-align:center;">y la del oso negro en el flotante</div><div style="text-align:center;">hielo es la bien conocida del guerrero</div><div style="text-align:center;">Radamanto, ridículo gigante,</div><div style="text-align:center;">y no menos que estúpido, altanero,</div><div style="text-align:center;">que habitador de la hiperbórea zona</div><div style="text-align:center;">la nación mosca rige y la lapona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »El estandarte verde a lunas de oro</div><div style="text-align:center;">es del señor de Hircania, Poliferno,</div><div style="text-align:center;">que potente en estados y en tesoro,</div><div style="text-align:center;">tiene de rudas tribus el gobierno;</div><div style="text-align:center;">a quien sigue el valiente Lurcanoro,</div><div style="text-align:center;">que en desnuda región de hielo eterno</div><div style="text-align:center;">rige a una raza audaz que el mar frecuenta</div><div style="text-align:center;">y en leve esquife arrostra la tormenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Más allá Santaría, rey de Suecia,</div><div style="text-align:center;">y como media milla más distante</div><div style="text-align:center;">acampa el corpulento, que se precia</div><div style="text-align:center;">de mentidas proezas, ruso Argante.</div><div style="text-align:center;">La gentuza cosaca, que desprecia</div><div style="text-align:center;">cerrados muros por vivir errante</div><div style="text-align:center;">en movedizas tiendas, luego aloja,</div><div style="text-align:center;">enarbolando aquella enseña roja,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y tiene por divisa un arco y flecha,</div><div style="text-align:center;">y por su jefe al bárbaro Brontino;</div><div style="text-align:center;">a quien, tomando un poco a la derecha,</div><div style="text-align:center;">el godo Pendragón está vecino.</div><div style="text-align:center;">Estas naciones, de las cuales hecha</div><div style="text-align:center;">te dejo relación, van en camino</div><div style="text-align:center;">con el Kan de Tartaria, que da leyes</div><div style="text-align:center;">a todas, y se llama rey de reyes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »El cual a Galafrón hace la guerra,</div><div style="text-align:center;">que es del Catay emperador anciano;</div><div style="text-align:center;">y jura exterminarle de la tierra,</div><div style="text-align:center;">si no le da de Angélica la mano,</div><div style="text-align:center;">su hija; y si la voz común no yerra,</div><div style="text-align:center;">hermosa sin igual; mas el liviano</div><div style="text-align:center;">capricho suyo y loca ligereza</div><div style="text-align:center;">dicen que aun sobrepuja a su belleza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Al Tártaro detesta y aborrece,</div><div style="text-align:center;">que es capaz, por su amor, de dar la vida,</div><div style="text-align:center;">y señora del Asia hacerla ofrece;</div><div style="text-align:center;">mientras por un pelón anda perdida</div><div style="text-align:center;">que descalzar a esotro no merece,</div><div style="text-align:center;">y de su amor ni su beldad se cuida;</div><div style="text-align:center;">con ella los consejos del anciano,</div><div style="text-align:center;">las lágrimas, los ruegos, todo es vano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Galafrón, de quien hoy ha recibido</div><div style="text-align:center;">una embajada el Kan de Tartaría,</div><div style="text-align:center;">le protesta que parte no ha tenido</div><div style="text-align:center;">en la desatentada rebeldía</div><div style="text-align:center;">de la joven princesa, que se ha ido</div><div style="text-align:center;">del hogar patrio, y doblemente impía</div><div style="text-align:center;">contra su padre y rey, desde la Albraca</div><div style="text-align:center;">los pueblos le revuelve y le sonsaca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Así que, reputando insuficiente</div><div style="text-align:center;">el desdeñado Rey todo otro medio,</div><div style="text-align:center;">mete a saco la tierra, y con ingente</div><div style="text-align:center;">fuerza a la Albraca va a poner asedio.</div><div style="text-align:center;">Ello es que la Princesa inobediente</div><div style="text-align:center;">ha de aceptar el novio sin remedio;</div><div style="text-align:center;">y lo que hará mañana, aunque no quiera,</div><div style="text-align:center;">querer hacerlo ahora, cuerdo fuera».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El duque Astolfo, que el motivo sabe</div><div style="text-align:center;">de la inminente lucha estrepitosa,</div><div style="text-align:center;">y ve en conflicto tan dudoso y grave</div><div style="text-align:center;">a una mujer que un rey soberbio acosa,</div><div style="text-align:center;">ayudarle resuelve en cuanto cabe,</div><div style="text-align:center;">y hasta entrar en la Albraca no reposa;</div><div style="text-align:center;">do llegado, con grande regocijo</div><div style="text-align:center;">abrazándole Angélica le dijo:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Tan bien venido seas, caro amigo,</div><div style="text-align:center;">como eras deseado ansiosamente.</div><div style="text-align:center;">¡Así mirara yo llegar contigo</div><div style="text-align:center;">al paladín Reinaldos, tu pariente;</div><div style="text-align:center;">y siquiera trajese el enemigo</div><div style="text-align:center;">cuatro veces más armas y más gente!</div><div style="text-align:center;">Que de sus amenazas, a fe mía,</div><div style="text-align:center;">poquísimo cuidado me daría».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Que sea», dice Astolfo, «un extremado</div><div style="text-align:center;">caballero mi primo, te concedo;</div><div style="text-align:center;">mas tú también confesarás de grado</div><div style="text-align:center;">que en eso del valor yo no le cedo.</div><div style="text-align:center;">Ya nos habemos él y yo probado,</div><div style="text-align:center;">y sin jactancia asegurarte puedo</div><div style="text-align:center;">que, si no le tocó peor destino,</div><div style="text-align:center;">al yelmo se lo debe de Mambrino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ni que el valor de Orlando exceda al mío</div><div style="text-align:center;">estimes tú, por cuanto el mundo diga;</div><div style="text-align:center;">pues con el cuerpo hadado, di, ¿qué brío,</div><div style="text-align:center;">qué gracia es que trïunfos mil consiga?</div><div style="text-align:center;">Encántame la piel, y yo te fío</div><div style="text-align:center;">que por el diablo no daré una higa;</div><div style="text-align:center;">mas aun así, princesa soberana,</div><div style="text-align:center;">harto le hice sudar la otra mañana».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, que ya conoce aquel cerbelo,</div><div style="text-align:center;">charlar le deja a su sabor gran rato,</div><div style="text-align:center;">si bien le pesa oír que bajo el cielo</div><div style="text-align:center;">se iguale nadie a su adorado ingrato,</div><div style="text-align:center;">y el ponerse con él en paralelo</div><div style="text-align:center;">Astolfo, le parece desacato;</div><div style="text-align:center;">que en la corte de Carlos bien sabida</div><div style="text-align:center;">tuvo de todos ellos la medida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aloja en lo más alto de la Roca</div><div style="text-align:center;">con grande honor el Duque y gran contento.</div><div style="text-align:center;">Otro día un tambor al arma toca,</div><div style="text-align:center;">y de marcial clamor se llena el viento.</div><div style="text-align:center;">La palabra echa apenas de la boca</div><div style="text-align:center;">según lo que jadea polvoriento,</div><div style="text-align:center;">un corredor, que aproximarse avisa</div><div style="text-align:center;">el tártaro Agricano a toda prisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toda la guarnición las armas pide,</div><div style="text-align:center;">que es de tres mil o pocos más guerreros;</div><div style="text-align:center;">y júntanse a consejo, que preside</div><div style="text-align:center;">el animoso inglés, los caballeros;</div><div style="text-align:center;">donde concordemente se decide</div><div style="text-align:center;">los puños apretar y los aceros,</div><div style="text-align:center;">y en ninguna manera dar oídos</div><div style="text-align:center;">a capitulaciones ni a partidos.</div><div style="text-align:center;">Que estando, como estaba, proveída</div><div style="text-align:center;">la Roca de forraje y vitüalla,</div><div style="text-align:center;">y de tres mil guerreros guarnecida,</div><div style="text-align:center;">fuérales mal contado abandonalla.</div><div style="text-align:center;">«Yo no he de estarme aquí toda la vida;</div><div style="text-align:center;">dejadme, Astolfo dice, ir a batalla.</div><div style="text-align:center;">Darele a ese Agricán en la cabeza,</div><div style="text-align:center;">si Dios me ayuda, un golpe que le escueza».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Astolfo sale en aire de amenaza,</div><div style="text-align:center;">cosas diciendo horribles y estupendas;</div><div style="text-align:center;">la lanza enristra y el escudo embraza,</div><div style="text-align:center;">y al brïoso corcel soltó las riendas.</div><div style="text-align:center;">Estaban los contornos de la plaza</div><div style="text-align:center;">de gentes enjambrados y de tiendas;</div><div style="text-align:center;">no en la selva más hojas aura leve,</div><div style="text-align:center;">que allí pendones y penachos, mueve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Miles manda Agricán diez veces ciento</div><div style="text-align:center;">(escríbelo, Turpín; no es paparrucha),</div><div style="text-align:center;">y Astolfo ríe de todo este armamento,</div><div style="text-align:center;">y hace reír a todo el que le escucha.</div><div style="text-align:center;">Mas el que mucho parla, mucho viento</div><div style="text-align:center;">(dice el proverbio), y poco pan embucha;</div><div style="text-align:center;">y otro antiguo refrán, si bien me acuerdo,</div><div style="text-align:center;">dice que el loco por la pena es cuerdo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Descabalgado Astolfo fue aquel día,</div><div style="text-align:center;">y aprendió discreción para adelante.</div><div style="text-align:center;">A toda charla el Duque se venía:</div><div style="text-align:center;">«Salga ese Poliferno y ese Argante</div><div style="text-align:center;">(diciendo) y Lurcanoro y Santaría</div><div style="text-align:center;">y Radamanto, ese feroz gigante;</div><div style="text-align:center;">pero salga Agricán primeramente,</div><div style="text-align:center;">y, si tiene valor, hágase al frente».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo venir un solo caballero,</div><div style="text-align:center;">creen que para rendirle otro es bastante.</div><div style="text-align:center;">Con desdeñoso gesto y altanero</div><div style="text-align:center;">toma esta empresa a cargo suyo Argante;</div><div style="text-align:center;">que, estólido además, feroz, grosero,</div><div style="text-align:center;">tiene casi estatura de gigante,</div><div style="text-align:center;">la nariz chata, ensangrentado el ojo,</div><div style="text-align:center;">vedijuda la cara, el pelo rojo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con el inglés cerró soberbiamente,</div><div style="text-align:center;">y es derribado por la lanza de oro.</div><div style="text-align:center;">Atónita quedó toda la gente.</div><div style="text-align:center;">Cayó también el bravo Lurcanoro;</div><div style="text-align:center;">cayó Brontino. Entonces insolente</div><div style="text-align:center;">estalla el populacho, y se alza un coro</div><div style="text-align:center;">diabólico gritando: «¡Rayo! ¡Fuego!</div><div style="text-align:center;">¡Muera el perro cristiano! ¡Muera luego!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De la otra parte intrépido y seguro,</div><div style="text-align:center;">a toda aquella chusma Astolfo espera;</div><div style="text-align:center;">no más incontrastable en tierra un muro,</div><div style="text-align:center;">en la mar un escollo, pareciera.</div><div style="text-align:center;">Roba al cielo la luz el polvo oscuro</div><div style="text-align:center;">que con los pies la turba vocinglera,</div><div style="text-align:center;">arremetiendo al paladín, levanta.</div><div style="text-align:center;">Radamanto a los otros se adelanta</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y le pisa las huellas Sartinero,</div><div style="text-align:center;">con Agricano y Pendragón, rey godo.</div><div style="text-align:center;">Fue Radamanto, al embestir, primero,</div><div style="text-align:center;">y embistió del mejor posible modo;</div><div style="text-align:center;">ni el ser gigante le valió un dinero,</div><div style="text-align:center;">que fue rodando con caballo y todo.</div><div style="text-align:center;">Pero mientras que Astolfo en él se ocupa,</div><div style="text-align:center;">le viene Sartinero por la grupa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sin el menor escrúpulo el villano</div><div style="text-align:center;">le da un golpe terrible tras la oreja,</div><div style="text-align:center;">y al mismo tiempo el tártaro Agricano</div><div style="text-align:center;">otro golpe le da sobre una ceja.</div><div style="text-align:center;">En esto viene Pendragón tirano,</div><div style="text-align:center;">y la cuestión finalizada deja</div><div style="text-align:center;">otro tercero dándole en el pecho,</div><div style="text-align:center;">que del caballo le arrojó gran trecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bañado en sangre el paladín desciende,</div><div style="text-align:center;">dando de aliento y vida muestra escasa;</div><div style="text-align:center;">y mientras ni el cuitado se defiende,</div><div style="text-align:center;">ni se mueve, ni sabe qué le pasa,</div><div style="text-align:center;">desmonta Pendragón, le agarra y prende,</div><div style="text-align:center;">y prisionero se le lleva a casa.</div><div style="text-align:center;">Mas con mejor aviso obró Agricano;</div><div style="text-align:center;">dejando al Duque, echó al corcel la mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sé decir si porque su primero</div><div style="text-align:center;">dueño le falta, o porque hallarse entienda</div><div style="text-align:center;">en extraña región, solo y señero,</div><div style="text-align:center;">sufre Bayardo que Agricán le prenda;</div><div style="text-align:center;">lo cierto es que, cual tímido cordero,</div><div style="text-align:center;">consiente que le lleven de la rienda,</div><div style="text-align:center;">quedando el rey en gran manera ufano</div><div style="text-align:center;">al verse dueño del bridón lozano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sin armadura Astolfo y sin sentido</div><div style="text-align:center;">es al Real de Pendragón llevado,</div><div style="text-align:center;">donde manda Agricán que socorrido</div><div style="text-align:center;">al punto sea, y cual merece, honrado.</div><div style="text-align:center;">En extremo le pesa que haya sido</div><div style="text-align:center;">fea y villanamente derribado,</div><div style="text-align:center;">y que, bastando con su lanza, hubiera</div><div style="text-align:center;">otra que en esta lid se entrometiera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas estorbarlo el noble rey no pudo;</div><div style="text-align:center;">tan grande el torbellino bullanguero</div><div style="text-align:center;">del populacho fue salvaje y rudo</div><div style="text-align:center;">que en torno se agolpó del caballero.</div><div style="text-align:center;">Sangriento el Duque y lívido y desnudo,</div><div style="text-align:center;">y difunto más bien que prisionero,</div><div style="text-align:center;">sin arnés y corcel y espada y lanza,</div><div style="text-align:center;">ni aun a sentir su desventura alcanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues preso Astolfo, y el corcel perdido,</div><div style="text-align:center;">y el rico arnés y bella lanza hadada,</div><div style="text-align:center;">guerrero no quedó tan atrevido</div><div style="text-align:center;">que saliese de Albraca en algarada.</div><div style="text-align:center;">La vista tienden sobre el ancho egido,</div><div style="text-align:center;">la puente levadiza levantada;</div><div style="text-align:center;">todo está en orden tal, que a las almenas</div><div style="text-align:center;">pudiera un ave remontarse apenas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En tanto el circasiano Sacripante</div><div style="text-align:center;">su poderosa hueste al campo saca;</div><div style="text-align:center;">de la princesa del Catay amante,</div><div style="text-align:center;">vuela animoso a defender la Albraca;</div><div style="text-align:center;">asaltar piensa al Tártaro arrogante</div><div style="text-align:center;">entre el silencio de la noche opaca,</div><div style="text-align:center;">y con los siete reyes que acaudilla</div><div style="text-align:center;">está ya de la plaza a media milla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es el primero un príncipe cristiano</div><div style="text-align:center;">(bien que la Fe su pura luz le esconda),</div><div style="text-align:center;">de la Alta Armenia el joven rey Varano,</div><div style="text-align:center;">que manda diestra gente a espada y honda;</div><div style="text-align:center;">Brunaldo se le sigue, que entrecano</div><div style="text-align:center;">tiene el cabello, y reina en Trapisonda;</div><div style="text-align:center;">y Torindo, detrás, la de Turquía,</div><div style="text-align:center;">y la de Media Savaronio guía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras éste marcha Unano, rey bitino,</div><div style="text-align:center;">de gran cabeza, aunque de cuerpo chico,</div><div style="text-align:center;">y Burdacón, gigante damasquino,</div><div style="text-align:center;">de averrugada cara y luengo hocico,</div><div style="text-align:center;">y el rey de Babilonia, Trufaldino,</div><div style="text-align:center;">patiestevado, feo como un mico,</div><div style="text-align:center;">de torcido mirar, falso, bellaco,</div><div style="text-align:center;">cobarde insigne, y más ladrón que Caco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De cinco o seis centenas de millares</div><div style="text-align:center;">era todo el poder de Circasía;</div><div style="text-align:center;">y a la hora en que llaman los cantares</div><div style="text-align:center;">del gallo velador al nuevo día,</div><div style="text-align:center;">avistaba los altos valladares</div><div style="text-align:center;">de la empinada Albraca, y se venía</div><div style="text-align:center;">con ordenada marcha y sordo paso</div><div style="text-align:center;">sobre el tártaro ejército el Circaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sus gentes en silencio trae Varano.</div><div style="text-align:center;">Suya la acometida fue primera.</div><div style="text-align:center;">Orden les da que sienten bien la mano;</div><div style="text-align:center;">a nadie cojan, todo el mundo muera.</div><div style="text-align:center;">Cayeron sobre el campo de Agricano,</div><div style="text-align:center;">como de lobos tropa carnicera</div><div style="text-align:center;">sobre indefensa grey; espesa nube</div><div style="text-align:center;">de polvo vuela; el grito al cielo sube.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los ayes de la gente, que del blando</div><div style="text-align:center;">sueño pasa en un punto a muerte horrenda,</div><div style="text-align:center;">y el espantoso estrépito, volando</div><div style="text-align:center;">de fila en fila van, de tienda en tienda.</div><div style="text-align:center;">Uno las armas arrebata, cuando</div><div style="text-align:center;">otro a los pies turbado se encomienda;</div><div style="text-align:center;">cuál va acá, cuál va allá, cuál se está quedo;</div><div style="text-align:center;">vense a un tiempo ira, horror, coraje, miedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Quién de la arremetida carnicera,</div><div style="text-align:center;">quién de tantas heridas, golpes, tiros,</div><div style="text-align:center;">una décima parte aquí supiera,</div><div style="text-align:center;">o sólo una milésima deciros!</div><div style="text-align:center;">¡Quién de las varias muertes la manera</div><div style="text-align:center;">entre la parda sombra, referiros,</div><div style="text-align:center;">tanto cadáver trunco, y tanta Cota</div><div style="text-align:center;">acribillada, y tanta lanza rota!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Armenios está henchido el campamento;</div><div style="text-align:center;">y bajo el filo de enemiga espada</div><div style="text-align:center;">los Tártaros perecen ciento a ciento,</div><div style="text-align:center;">sin que el pedir cuartel sirva de nada.</div><div style="text-align:center;">Con dolorido dísono lamento</div><div style="text-align:center;">huye la pobre gente desbandada;</div><div style="text-align:center;">y en esto llega el rey de Trapisonda</div><div style="text-align:center;">esparciendo terror a la redonda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si antes era tan grande la matanza,</div><div style="text-align:center;">llegando estotro ahora ¿cuál sería?</div><div style="text-align:center;">Alfanje, hacha, segur, espada, lanza,</div><div style="text-align:center;">hacen a cual mayor carnicería;</div><div style="text-align:center;">ni de salud la fuga da esperanza;</div><div style="text-align:center;">todo cerrado está; que al mediodía</div><div style="text-align:center;">carga el turco Torindo hecho un demonio,</div><div style="text-align:center;">al este Unano, al norte Savaronio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con los otros dos reyes el Circaso,</div><div style="text-align:center;">aunque la sangre de furor le hierva,</div><div style="text-align:center;">para atender a lo que pida el caso,</div><div style="text-align:center;">queda formando un cuerpo de reserva.</div><div style="text-align:center;">Agricán, que atajarles quiere el paso,</div><div style="text-align:center;">acá y allá, do más reñida observa</div><div style="text-align:center;">y revuelta la lid, y en más aprieto</div><div style="text-align:center;">los suyos juzga estar, va y viene inquieto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien era de Agricán casi doblada</div><div style="text-align:center;">la gente; mas el no pensado asalto</div><div style="text-align:center;">(que el número en la guerra es poco o nada,</div><div style="text-align:center;">si de consejo y disciplina falto)</div><div style="text-align:center;">atónita la tiene y azorada;</div><div style="text-align:center;">nadie obedece; todos hablan alto;</div><div style="text-align:center;">es una babilonia el campamento;</div><div style="text-align:center;">por un golpe que dan reciben ciento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En voz alta Agricán y amenazante</div><div style="text-align:center;">a cada jefe por su nombre llama:</div><div style="text-align:center;">«¡Poliferno!, gritó, ¡Brontino! ¡Argante!</div><div style="text-align:center;">¿así volvéis, traidores, por mi fama?</div><div style="text-align:center;">¿Qué aguarda Radamanto, ese gigante?</div><div style="text-align:center;">Apuesto a que el bribón se está en la cama.</div><div style="text-align:center;">De usar es tiempo ahora el brazo fuerte.</div><div style="text-align:center;">Barones, ¡a la lid! ¡venganza o muerte!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras ellos le siguen, él, blandiendo</div><div style="text-align:center;">su lanzón, en Bayardo se adelanta;</div><div style="text-align:center;">las huestes va con el caballo abriendo;</div><div style="text-align:center;">los unos postra, a los demás espanta;</div><div style="text-align:center;">a Varano da un bote tan tremendo,</div><div style="text-align:center;">que el escudo y el peto le quebranta;</div><div style="text-align:center;">hiende, cercena, despedaza, hunde,</div><div style="text-align:center;">y a los suyos su ejemplo aliento infunde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brunaldo del caballo es derribado</div><div style="text-align:center;">por Poliferno; el corpulento Argante</div><div style="text-align:center;">a Savaronio le pinchó un costado;</div><div style="text-align:center;">y Radamanto, viendo a Unán delante,</div><div style="text-align:center;">de sangre al suelo le arrojó bañado.</div><div style="text-align:center;">Ello es que teme casi Sacripante</div><div style="text-align:center;">desbaratada ver toda su gente,</div><div style="text-align:center;">si no la acorre él mismo prontamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por donde más trabado vio el combate,</div><div style="text-align:center;">metió el corcel y enderezó la lanza.</div><div style="text-align:center;">A Poliferno, rey de Hircania, abate,</div><div style="text-align:center;">y al godo Pendragón punzó la panza.</div><div style="text-align:center;">Hincando a su caballo el acicate</div><div style="text-align:center;">Argante, receloso de igual chanza,</div><div style="text-align:center;">bonitamente a otro lugar se muda.</div><div style="text-align:center;">La espada Sacripante alzó desnuda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y cual suele a la grama en la pradera</div><div style="text-align:center;">bramando en rauda ráfaga el Solano,</div><div style="text-align:center;">tal Sacripante hilera sobre hilera</div><div style="text-align:center;">postra, y cubierto dellas deja el llano.</div><div style="text-align:center;">Entonces sí que fue el hüir de veras</div><div style="text-align:center;">delante del sañudo Circasiano;</div><div style="text-align:center;">despavoridos van por monte y valle</div><div style="text-align:center;">los tártaros, abriéndole ancha calle.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Agricán, que a este tiempo, entretenido</div><div style="text-align:center;">en paraje se hallaba algo remoto,</div><div style="text-align:center;">vio (pues ya el sol rayaba en el ejido)</div><div style="text-align:center;">su pueblo acá y allá disperso y roto;</div><div style="text-align:center;">torva la vista, el rostro excandecido,</div><div style="text-align:center;">corre a donde es mayor el alboroto;</div><div style="text-align:center;">amigos y enemigos atropella;</div><div style="text-align:center;">cuanto topa derriba, allana, huella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual se ve en la estación de invierno ingrata</div><div style="text-align:center;">bajar de un alto monte hinchado un río,</div><div style="text-align:center;">que árboles, setos, chozas arrebata,</div><div style="text-align:center;">lo culto asemejando a lo baldío,</div><div style="text-align:center;">tal Agricán las huestes desbarata</div><div style="text-align:center;">Pero una bella hazaña al canto mío</div><div style="text-align:center;">se ofrece, y renovar las cuerdas debo</div><div style="text-align:center;">de mi laúd para el asunto nuevo.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto IX</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3191-orlando-enamorado-canto-ix.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:26:39 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529944052_orlando-enamorado-canto-ix_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529944052_orlando-enamorado-canto-ix_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto IX</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Flor De Lis</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Raza humana infeliz, que en cuanto tienes</div><div style="text-align:center;">alrededor de ti desde la cuna</div><div style="text-align:center;">no ves más que mudanzas y vaivenes,</div><div style="text-align:center;">y permanente condición ninguna,</div><div style="text-align:center;">¿por qué apegarte a los falaces bienes</div><div style="text-align:center;">que da y quita a su antojo la Fortuna,</div><div style="text-align:center;">si al voltear primero de su rueda</div><div style="text-align:center;">huyen, y apenas rastro dellos queda?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo lo muda esta deidad liviana;</div><div style="text-align:center;">sólo en su instable genio nada innova;</div><div style="text-align:center;">a la belleza, flor caduca y vana,</div><div style="text-align:center;">cualquiera cierzo los matices roba;</div><div style="text-align:center;">pace la errante grey yerba lozana</div><div style="text-align:center;">do reyes albergó dorada alcoba;</div><div style="text-align:center;">de aquella torre que era el viento asombro,</div><div style="text-align:center;">sólo acá y acullá se ve un escombro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué resta de Babel? Ni una vislumbre.</div><div style="text-align:center;">Remolinos de polvo humilde loma</div><div style="text-align:center;">cubren, que sustentó la pesadumbre</div><div style="text-align:center;">de sus murallas y pensiles. Roma,</div><div style="text-align:center;">de la soberbia humana última cumbre,</div><div style="text-align:center;">cebose en ti del tiempo la carcoma,</div><div style="text-align:center;">y la grandeza que hubo dicho Nunca</div><div style="text-align:center;">pereceré, roída yace y trunca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esa momia que en báratro profundo</div><div style="text-align:center;">sumida está y en decadencia extrema,</div><div style="text-align:center;">de antiguo imperio que dio espanto al mundo,</div><div style="text-align:center;">es ya reliquia y juntamente emblema.</div><div style="text-align:center;">Cayó del sacro altar al cieno inmundo</div><div style="text-align:center;">el ídolo, y el himno es ya anatema.</div><div style="text-align:center;">Un trozo de estructura arquitectónica</div><div style="text-align:center;">es de alguna ciudad toda la crónica.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Cuánta grandeza es un gastado escrito,</div><div style="text-align:center;">que no pudo salvar la piedra misma,</div><div style="text-align:center;">y en que con vano estudio el erudito</div><div style="text-align:center;">para deletrearlo se descrisma!</div><div style="text-align:center;">¡Cuánto padrón de bronce y de granito</div><div style="text-align:center;">el Tiempo en sempiterna noche abisma!</div><div style="text-align:center;">¡Cuánta dominación, poder y gloria</div><div style="text-align:center;">apenas un renglón legó a la historia!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, ¿a qué fin el pensamiento busca</div><div style="text-align:center;">lecciones en lo antiguo y lo distante</div><div style="text-align:center;">de la fatalidad que hunde y ofusca</div><div style="text-align:center;">lo más noble y espléndido y gigante?</div><div style="text-align:center;">¿A qué la fama asiria ni la etrusca</div><div style="text-align:center;">interrogar? ¿A qué poner delante</div><div style="text-align:center;">el gran cadáver, que al desierto agobia,</div><div style="text-align:center;">de la ciudad ilustre de Cenobia?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ved lo que ayer no más Reinaldos era,</div><div style="text-align:center;">a gozar un imperio convidado</div><div style="text-align:center;">y el lecho de una dama placentera,</div><div style="text-align:center;">de músicas y danzas rodeado;</div><div style="text-align:center;">y miradle hoy en garras de una fiera</div><div style="text-align:center;">tan de humano favor necesitado,</div><div style="text-align:center;">que hasta su espada fiel le desampara,</div><div style="text-align:center;">y está viendo a la muerte cara a cara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero dejo al barón de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">que una beldad me aguarda, a quien tan fuerte</div><div style="text-align:center;">afán aqueja ahora y tan tirano</div><div style="text-align:center;">como a Reinaldos, aunque de otra suerte;</div><div style="text-align:center;">lucha aquél con la muerte mano a mano,</div><div style="text-align:center;">y esotra llama a voces a la muerte,</div><div style="text-align:center;">a la muerte, que sorda a su querella,</div><div style="text-align:center;">no se digna venir a socorrella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si os acordáis de aquella Niña hermosa</div><div style="text-align:center;">que en demanda envïó del caro ausente</div><div style="text-align:center;">a Malgesí, no extrañaréis que ansiosa</div><div style="text-align:center;">de su llegada, los minutos cuente.</div><div style="text-align:center;">El que anhelando estaba alguna cosa</div><div style="text-align:center;">y la aguardó gran tiempo (mayormente</div><div style="text-align:center;">si era cosa de amor), la pena arguya</div><div style="text-align:center;">de Angélica infelice por la suya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reside ahora Angélica en la Albraca;</div><div style="text-align:center;">y desde el alto alcázar donde habita,</div><div style="text-align:center;">escucha el sordo embate y la resaca</div><div style="text-align:center;">de la vecina mar, que el austro agita.</div><div style="text-align:center;">La grande hueste tártara no ataca</div><div style="text-align:center;">las murallas aún; sólo la grita</div><div style="text-align:center;">se oye de alguna banda que destruye</div><div style="text-align:center;">las cercanías; tala, quema, y huye.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vuelto el hermoso rostro a la marina,</div><div style="text-align:center;">si alcanza a ver algún bajel lejano,</div><div style="text-align:center;">«Allí sin duda, exclama la mezquina,</div><div style="text-align:center;">allí viene el barón de Montalbano».</div><div style="text-align:center;">Que cercano cabalga se imagina,</div><div style="text-align:center;">si cuádruple herradura pulsa el llano.</div><div style="text-align:center;">No hay carro, no hay carroza, no hay carreta</div><div style="text-align:center;">en que verle llegar no se prometa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Volvió en fin Malgesí; mas ¡ay! volvía</div><div style="text-align:center;">(¿quién tal pensara?) con muy mal recado;</div><div style="text-align:center;">de hombros el pobre mago se encogía,</div><div style="text-align:center;">mohino, taciturno, amostazado.</div><div style="text-align:center;">«¿Qué es de tu primo?», dice inquieta. Huía</div><div style="text-align:center;">de sus mejillas el matiz rosado;</div><div style="text-align:center;">temblaba; y lo peor juzgando cierto,</div><div style="text-align:center;">llorosa exclama: «¡Ay desgraciada! Es muerto».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No es muerto aún (así responde el mago);</div><div style="text-align:center;">pero no pienso que gran cosa falte,</div><div style="text-align:center;">ni que difiera el postrimero trago,</div><div style="text-align:center;">si no se vuelve halcón o gerifalte.</div><div style="text-align:center;">Tiene, señora, al amoroso halago</div><div style="text-align:center;">forrado el pecho en diamantino esmalte;</div><div style="text-align:center;">y de su propia vida no se cura</div><div style="text-align:center;">más que de mi amistad o tu ternura».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras esto le contó punto por punto</div><div style="text-align:center;">cómo le trajo a la fatal ribera</div><div style="text-align:center;">de Rocatriste, y que le tiene a punto</div><div style="text-align:center;">de ser despedazado por la fiera.</div><div style="text-align:center;">La vista fija y el color difunto,</div><div style="text-align:center;">escucha aquella historia lastimera</div><div style="text-align:center;">la amante Niña, y tal dolor le asalta</div><div style="text-align:center;">que en tierra cae, de sentimiento falta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y recobrada dice: «¡Mal nacido!</div><div style="text-align:center;">Yo haré que de tan negra acción te pese.</div><div style="text-align:center;">¿Su muerte por ventura te he pedido?</div><div style="text-align:center;">El modo de arrancarme el alma es ése.</div><div style="text-align:center;">¿No juraste traerle, fementido?</div><div style="text-align:center;">¿Hacerle no ofreciste que viniese</div><div style="text-align:center;">a consolar mi pecho enamorado?</div><div style="text-align:center;">¿Y dónde está el consuelo que me ha dado?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Pudo ser que designio tan injusto</div><div style="text-align:center;">contra tan noble vida en ti cupiera?</div><div style="text-align:center;">Ni te valga decir que por mi gusto</div><div style="text-align:center;">le sacrificas; porque, dime, ¿no era</div><div style="text-align:center;">mal menos grave y término más justo,</div><div style="text-align:center;">si uno hubo de morir, que yo muriera?</div><div style="text-align:center;">¿Ignorabas, traidor, que en nada estimo</div><div style="text-align:center;">el trono ni la vida sin tu primo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Triste! Cuando esperaba con mi mano</div><div style="text-align:center;">mis paternos dominios ofrecerte,</div><div style="text-align:center;">y a despecho del tártaro Agricano,</div><div style="text-align:center;">esposo mío y rey del Asia hacerte,</div><div style="text-align:center;">yo misma te conduzco a fin temprano,</div><div style="text-align:center;">yo te doy, yo, la más horrible muerte;</div><div style="text-align:center;">mas con mi vida y con la de este impío</div><div style="text-align:center;">juro darte venganza, ídolo mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El mágico le dice: «Darle ayuda,</div><div style="text-align:center;">si quieres, es posible todavía;</div><div style="text-align:center;">mas importa que presto se le acuda,</div><div style="text-align:center;">o la resolución será tardía.</div><div style="text-align:center;">A ti el hacerlo toca; y si no muda</div><div style="text-align:center;">este nuevo favor su rebeldía,</div><div style="text-align:center;">de bronce es menester que tenga el pecho,</div><div style="text-align:center;">y no de sensitivas fibras hecho».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice; y le da una lima y una cuerda,</div><div style="text-align:center;">que a manera de red teje y compone,</div><div style="text-align:center;">y una pasta de pez, que al que la muerda,</div><div style="text-align:center;">las dos quijadas pegue y aprisione.</div><div style="text-align:center;">Luego que con la dama el caso acuerda,</div><div style="text-align:center;">y Angélica a la empresa se dispone,</div><div style="text-align:center;">un diablo llega, a quien montada encima,</div><div style="text-align:center;">vuela, llevando red y pasta y lima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En tanto por momentos se le gasta</div><div style="text-align:center;">a Reinaldos la fuerza, aliento y vida;</div><div style="text-align:center;">que si con su Frusberta apenas basta</div><div style="text-align:center;">contra enemigo tal, ¿qué hará, perdida?</div><div style="text-align:center;">¿Cómo esquivar el diente y garra y asta</div><div style="text-align:center;">de la bruta alimaña embravecida,</div><div style="text-align:center;">que a un lado y otro tarascadas echa,</div><div style="text-align:center;">y le fatiga sin cesar y estrecha?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una gran viga a siete varas de alto</div><div style="text-align:center;">empotrada está a dicha en la muralla.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos que la mira, y que ya falto</div><div style="text-align:center;">de todo otro recurso humano se halla,</div><div style="text-align:center;">juntando cuantas fuerzas pudo, un salto</div><div style="text-align:center;">desesperado da por alcanzalla.</div><div style="text-align:center;">Dos brazas se levanta de la tierra,</div><div style="text-align:center;">y con la diestra mano el leño afierra,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego sobre los brazos se alza en peso,</div><div style="text-align:center;">y a horcajadas en él quedó sentado.</div><div style="text-align:center;">Maravilloso fue, raro suceso;</div><div style="text-align:center;">pero es poco en verdad lo que ha ganado;</div><div style="text-align:center;">pues entre insuperables vallas preso,</div><div style="text-align:center;">en medio a cielo y tierra colocado,</div><div style="text-align:center;">fuerza es se rinda al hambre, a la molestia,</div><div style="text-align:center;">a la intemperie, o lidie con la bestia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya la noche tendió su capa bruna,</div><div style="text-align:center;">y él, que no ve otro abrigo ni otra cama,</div><div style="text-align:center;">sobre la viga, al fresco de la luna,</div><div style="text-align:center;">se acomodó, como cuclillo en rama.</div><div style="text-align:center;">A sus pies está oyendo a la importuna</div><div style="text-align:center;">fiera, que sin cesar rezonga y brama,</div><div style="text-align:center;">y en esto por el aire un bulto mira</div><div style="text-align:center;">que ya se acerca y ya se le retira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Echó luego de ver que era una dama,</div><div style="text-align:center;">y tardó poco en conocer quién era;</div><div style="text-align:center;">y tanto en ira el pecho se le inflama,</div><div style="text-align:center;">que duda si se arroje o no a la fiera.</div><div style="text-align:center;">Ella de lejos tiernamente llama,</div><div style="text-align:center;">y le habla en dulce voz de esta manera:</div><div style="text-align:center;">«Mucho, señor, me pesa verte puesto</div><div style="text-align:center;">por causa mía en trance tan funesto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »No ha sido mi intención que de mal grado</div><div style="text-align:center;">el placer me otorgaras de tu vista,</div><div style="text-align:center;">sino con voluntad y con agrado;</div><div style="text-align:center;">que a fuerza un corazón no se conquista.</div><div style="text-align:center;">Imagínate, pues, lo que el estado</div><div style="text-align:center;">en que te llego a ver, duele y contrista</div><div style="text-align:center;">a quien el alma y vida, prenda cara,</div><div style="text-align:center;">por ti sin vacilar sacrificara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Cese la ingratitud, cese el desvío,</div><div style="text-align:center;">y no a ofensa me imputes el quererte.</div><div style="text-align:center;">Ven a mis brazos, ven, que yo confío</div><div style="text-align:center;">en salvamento y libertad ponerte.</div><div style="text-align:center;">¿Cuál humano favor, si no es el mío,</div><div style="text-align:center;">puede salvar tu vida de la muerte?</div><div style="text-align:center;">¿O a tanto llega tu desdén tirano,</div><div style="text-align:center;">que aun la vida no quieres de mi mano?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Mujer! (le respondió ciego de enojo)</div><div style="text-align:center;">¿a qué venís aquí? No os he llamado:</div><div style="text-align:center;">ruégoos que me dejéis en paz; escojo</div><div style="text-align:center;">antes morir que veros a mi lado.</div><div style="text-align:center;">Al punto mismo, si no os vais, me arrojo</div><div style="text-align:center;">a ser por esta bestia devorado».</div><div style="text-align:center;">Ella, que tanto al inhumano adora,</div><div style="text-align:center;">que aun su desdén la encanta y la enamora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dícele: «Voy, señor, a obedecerte,</div><div style="text-align:center;">que otra cosa, aun queriendo, no podría;</div><div style="text-align:center;">y si gusto llevaras en mi muerte,</div><div style="text-align:center;">la muerte con mis manos me daría».</div><div style="text-align:center;">Terminado el coloquio de esta suerte,</div><div style="text-align:center;">desciende en la infernal caballería</div><div style="text-align:center;">la dama, y de los lomos de su diablo</div><div style="text-align:center;">salta a la arena del murado establo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tira al monstruo la pez; la red coloca.</div><div style="text-align:center;">Creyendo ser alguna golosina,</div><div style="text-align:center;">abre el animalón tamaña boca</div><div style="text-align:center;">para engullir la pasta peregrina,</div><div style="text-align:center;">que pega de tal modo cuanto toca,</div><div style="text-align:center;">y así lo traba, así lo conglutina,</div><div style="text-align:center;">que arte ni fuerza a separarlo basta;</div><div style="text-align:center;">tal era la virtud de aquella pasta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como se siente presas las quijadas,</div><div style="text-align:center;">el monstruo más que nunca se enfurece,</div><div style="text-align:center;">y lánzase, tirando manotadas,</div><div style="text-align:center;">hacia donde la dama estar parece;</div><div style="text-align:center;">pero de bruces da en la red, y atadas</div><div style="text-align:center;">manos y pies, inmóvil permanece.</div><div style="text-align:center;">La dama, que a Reinaldos creo seguro,</div><div style="text-align:center;">parte volando por el aire oscuro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pasa la noche; el nuevo sol despierta;</div><div style="text-align:center;">presa la fiera ve el de Montalbano;</div><div style="text-align:center;">y creyendo que Dios le abre la puerta</div><div style="text-align:center;">de salvación, ligero salta al llano,</div><div style="text-align:center;">y a repetidos golpes de Frusberta</div><div style="text-align:center;">matarla intenta; pero suda en vano;</div><div style="text-align:center;">que a tajarle la piel no era bastante</div><div style="text-align:center;">el filo más agudo y penetrante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya que por este medio nada espera,</div><div style="text-align:center;">de otro modo pensó salir con ello:</div><div style="text-align:center;">montándose a horcajadas en la fiera,</div><div style="text-align:center;">los brazos le echa en firme nudo al cuello,</div><div style="text-align:center;">y apretole las piernas de manera</div><div style="text-align:center;">que casi la ha privado del resuello;</div><div style="text-align:center;">como dos brasas se le ponen rojos,</div><div style="text-align:center;">y salen de las cuencas ambos ojos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la fiera el aliento se le apoca,</div><div style="text-align:center;">y tanto más el caballero afana.</div><div style="text-align:center;">Apretando los dientes y la boca</div><div style="text-align:center;">colorado se puso como grana,</div><div style="text-align:center;">hasta que enteramente la sofoca,</div><div style="text-align:center;">y exhalar le hace el ánima villana,</div><div style="text-align:center;">que con aullido horrísono se queja,</div><div style="text-align:center;">y en paz, por fin, a Rocatriste deja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos, terminada la batalla,</div><div style="text-align:center;">busca por do salir al campo raso;</div><div style="text-align:center;">y cercado se ve de alta muralla,</div><div style="text-align:center;">menos donde una reja impide el paso;</div><div style="text-align:center;">de gruesos hierros intrincada malla,</div><div style="text-align:center;">que ofrece aun a la luz camino escaso.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos pugna por echarla abajo;</div><div style="text-align:center;">pero pierde su tiempo y su trabajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A treparla arremete, mas de espesas</div><div style="text-align:center;">agudas púas erizada estaba.</div><div style="text-align:center;">La asalta con la espada; ni por ésas.</div><div style="text-align:center;">En suma, el paladín se la tragaba</div><div style="text-align:center;">que el término era aquél de sus empresas,</div><div style="text-align:center;">si por algún milagro no escapaba.</div><div style="text-align:center;">Perplejo está además; el caso estima</div><div style="text-align:center;">desesperado. En esto ve la lima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La lima que dejado adrede había</div><div style="text-align:center;">en aquel sitio Angélica la bella.</div><div style="text-align:center;">Pensando que algún santo se la envía,</div><div style="text-align:center;">las densas barras va a probar con ella.</div><div style="text-align:center;">Lima que lima estuvo medio día,</div><div style="text-align:center;">y poco a poco el duro hierro mella,</div><div style="text-align:center;">hasta que logra abrir capaz portillo,</div><div style="text-align:center;">por donde sale al patio del castillo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cosa por desgracia vio un gigante,</div><div style="text-align:center;">y echó a correr como un espiritado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Favor! ¡favor!», gritaba aquel tunante;</div><div style="text-align:center;">el bando infame se presenta armado;</div><div style="text-align:center;">cuál una pica trae, cuál un montante,</div><div style="text-align:center;">cuál cimitarra y cuál bastón ferrado.</div><div style="text-align:center;">Más de unos treinta de esta buena gente</div><div style="text-align:center;">sobre Reinaldos dan súbitamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero miles que fueran, buen despacho</div><div style="text-align:center;">de todos ellos el francés haría.</div><div style="text-align:center;">Jurando hacer añicos al gabacho</div><div style="text-align:center;">viene un jayán, y añaden que tenía</div><div style="text-align:center;">como de un palmo o más cada mostacho;</div><div style="text-align:center;">era el que a Montalbán pescado había.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos de un revés le abre la panza,</div><div style="text-align:center;">y a los demás sin detenerse avanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Envía por la posta al otro mundo</div><div style="text-align:center;">tres, cuatro, cinco, seis, una docena,</div><div style="text-align:center;">a cuantos llega el hierro furibundo</div><div style="text-align:center;">taja, rebana, pincha, abre, barrena.</div><div style="text-align:center;">Los otros no aguardaron un segundo,</div><div style="text-align:center;">que escarmentaron en cabeza ajena.</div><div style="text-align:center;">Déjalos ir, y embiste a una estacada</div><div style="text-align:center;">que le defiende a lo interior la entrada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No estima su victoria por completa,</div><div style="text-align:center;">si de aquella mansión de sangre y crimen</div><div style="text-align:center;">no escudriña la parte más secreta,</div><div style="text-align:center;">donde imagina que cautivos gimen</div><div style="text-align:center;">seres humanos, que librar competa</div><div style="text-align:center;">de los follones que al país oprimen.</div><div style="text-align:center;">A demoler se pone la estacada</div><div style="text-align:center;">con el filo y el puño de la espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues el otro jayán que presumía</div><div style="text-align:center;">ver el toro a su salvo en talanquera,</div><div style="text-align:center;">y ve casi postrada a la porfía</div><div style="text-align:center;">de los tremendos golpes la barrera,</div><div style="text-align:center;">qué partido tomase, discurría.</div><div style="text-align:center;">De armarse al fin le dio la ventolera,</div><div style="text-align:center;">y no curó de lo que más a cuento</div><div style="text-align:center;">le estaba, que era hacer su testamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Se le conoce en la fruncida ceja</div><div style="text-align:center;">que el importuno paladín le enoja.</div><div style="text-align:center;">Reinaldo a poco andar en paz le deja,</div><div style="text-align:center;">enderezando al corazón la hoja.</div><div style="text-align:center;">Oído el caso, la maldita vieja</div><div style="text-align:center;">desde el más alto mirador se arroja;</div><div style="text-align:center;">pero no llega al baldosado suelo,</div><div style="text-align:center;">que Satanás le echó la garra al vuelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A ejecución los malhechores saca</div><div style="text-align:center;">uno que de verdugo hace el oficio.</div><div style="text-align:center;">A los demás, humilde turba y flaca,</div><div style="text-align:center;">el caballero se mostró propicio;</div><div style="text-align:center;">y luego que la sed y el hambre aplaca</div><div style="text-align:center;">y las heridas unge, desperdicio</div><div style="text-align:center;">no quiere hacer del tiempo; sale al raso;</div><div style="text-align:center;">mas no toma la vuelta del ocaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien que de allá con poderoso encanto</div><div style="text-align:center;">le tire el siempre dulce patrio nido,</div><div style="text-align:center;">pero ¡cuán vivo en él su oprobio, y cuánto</div><div style="text-align:center;">más penetrante sonará a su oído!</div><div style="text-align:center;">Piensa que Francia del común quebranto</div><div style="text-align:center;">le pide cuenta y del honor perdido;</div><div style="text-align:center;">ve que en el templo y en la regia sala</div><div style="text-align:center;">el dedo de la infamia le señala.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la marina aguárdale la barca</div><div style="text-align:center;">que le condujo a tan aciago puerto;</div><div style="text-align:center;">pero esta vez Reinaldos no se embarca,</div><div style="text-align:center;">antes a pie, con paso y rumbo incierto,</div><div style="text-align:center;">cruza de Rocatriste la comarca,</div><div style="text-align:center;">desnudo y melancólico desierto.</div><div style="text-align:center;">Cabalga en tanto Astolfo, y en Pesquisa</div><div style="text-align:center;">dél y Roldán distante suelo pisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De París, como os dije, despedido,</div><div style="text-align:center;">la milagrosa lanza lleva en cuja,</div><div style="text-align:center;">empedrado de joyas el vestido,</div><div style="text-align:center;">obra maestra de curiosa aguja.</div><div style="text-align:center;">En lo galán, lo airoso y lo pulido</div><div style="text-align:center;">ni moro ni francés le sobrepuja.</div><div style="text-align:center;">Las riendas rige del gentil Bayardo</div><div style="text-align:center;">el caballero insigne del Leopardo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y de una en otra vino a dar un día</div><div style="text-align:center;">en no sé cuál provincia sarracena,</div><div style="text-align:center;">do Sacripante, rey de Circasía,</div><div style="text-align:center;">una revista general ordena,</div><div style="text-align:center;">y al tártaro Agricano desafía</div><div style="text-align:center;">con muchedumbre innumerable, ajena</div><div style="text-align:center;">y propia; no en verdad estimulado</div><div style="text-align:center;">por la codicia o la razón de estado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sólo el amor de Angélica le incita;</div><div style="text-align:center;">y marcha a refrenar la torticera</div><div style="text-align:center;">soberbia de Agricán, que solicita</div><div style="text-align:center;">hacerla su mujer, quiera o no quiera;</div><div style="text-align:center;">y esta demanda a la princesa irrita</div><div style="text-align:center;">de modo tal, que a toda el Asia altera;</div><div style="text-align:center;">y en armas puesta, a su defensa llama</div><div style="text-align:center;">a cuantos capitanes hay de fama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A Sacripante sobre todos ruega,</div><div style="text-align:center;">que la ama a par del alma y de la vida,</div><div style="text-align:center;">y tanta valerosa gente allega</div><div style="text-align:center;">que ni Agricán ni el mundo le intimida.</div><div style="text-align:center;">A la sazón el duque Astolfo llega;</div><div style="text-align:center;">y en viéndole el Circaso le convida,</div><div style="text-align:center;">pagado asaz de su brïosa traza,</div><div style="text-align:center;">a que en servicio suyo siente plaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Caballero, le dice, la soldada</div><div style="text-align:center;">que pidas te daré por tu persona».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Dame, responde Astolfo, si te agrada</div><div style="text-align:center;">que yo te sirva, el cetro y la corona;</div><div style="text-align:center;">porque quiero que sepas que con nada</div><div style="text-align:center;">menos mi brazo y fe se galardona;</div><div style="text-align:center;">que estoy desde la cuna acostumbrado</div><div style="text-align:center;">a ser obedecido, no mandado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y para demostrarte claramente</div><div style="text-align:center;">que no soy, como piensas, ningún porro,</div><div style="text-align:center;">si, atado un brazo, a ti y toda tu gente</div><div style="text-align:center;">no venzo luego y desbarato y corro,</div><div style="text-align:center;">estas armas que miras, Rey potente,</div><div style="text-align:center;">quiero trocar por un mandil y un gorro;</div><div style="text-align:center;">y si hay entre vosotros quien se atreva</div><div style="text-align:center;">a dudar de mi dicho, haga la prueba».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Volviéndose a los suyos el Circaso,</div><div style="text-align:center;">luego que del inglés oyó el lenguaje,</div><div style="text-align:center;">«¿No es, dice, caballeros, fuerte caso</div><div style="text-align:center;">que un hombre, al parecer, de alto linaje,</div><div style="text-align:center;">tan rematado esté? ¿No hubiera acaso</div><div style="text-align:center;">para volverle el seso algún brebaje?»</div><div style="text-align:center;">«Él es loco de atar, dicen, y poco</div><div style="text-align:center;">sacarás de meterte con un loco».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo que nadie le replica nada,</div><div style="text-align:center;">a gran galope Astolfo se retira.</div><div style="text-align:center;">Mucho su gentileza es ponderada.</div><div style="text-align:center;">Mucho al caballo el Rey mira y remira,</div><div style="text-align:center;">y cuanto más le observa más le agrada,</div><div style="text-align:center;">y con más fuerza la afición le tira;</div><div style="text-align:center;">tanto que va tras él, ligero empeño</div><div style="text-align:center;">imaginando el desmontar al dueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corriendo en tanto el Duque a la ventura</div><div style="text-align:center;">con otro joven caballero topa</div><div style="text-align:center;">de marcial continente y apostura.</div><div style="text-align:center;">Llevando al anca una mujer, galopa,</div><div style="text-align:center;">a quien, no siendo Angélica, hermosura</div><div style="text-align:center;">no tiene igual ni el Asia ni la Europa.</div><div style="text-align:center;">Es Brandimarte el nombre que la fama</div><div style="text-align:center;">da al caballero, y Flordelís la dama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O porque amor el pecho le heriría,</div><div style="text-align:center;">o por otra razón que no adivino,</div><div style="text-align:center;">en viéndole el inglés le desafía</div><div style="text-align:center;">parándosele en medio del camino:</div><div style="text-align:center;">«Alto allí, caballero, le decía,</div><div style="text-align:center;">probarte con la lanza determino,</div><div style="text-align:center;">que es para otro que tú tan rica perla.</div><div style="text-align:center;">Prepárate a dejarla o defenderla».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Primero dejaré, dice el pagano,</div><div style="text-align:center;">no que una vida sola, una docena.</div><div style="text-align:center;">Pero si venzo yo, ¿qué es lo que gano?</div><div style="text-align:center;">que dama no la traes mala ni buena.</div><div style="text-align:center;">Hagamos la partida de antemano,</div><div style="text-align:center;">como es razón; si la fortuna ordena</div><div style="text-align:center;">que en esta lid mi lanza te trabuque,</div><div style="text-align:center;">es mío ese caballo». Otorgó el Duque.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La dama, del combate espectadora</div><div style="text-align:center;">y premio, con alegre confïanza</div><div style="text-align:center;">desmonta, y como ha visto vencedora</div><div style="text-align:center;">en justas mil de su amador la lanza,</div><div style="text-align:center;">ni por asomos se le ocurre ahora</div><div style="text-align:center;">que a Brandimarte avenga malandanza;</div><div style="text-align:center;">y aún pienso que de ver la nueva presa</div><div style="text-align:center;">que el Amor le ha rendido, no le pesa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tomaron, pues, del campo los barones</div><div style="text-align:center;">todo lo que juzgaron suficiente;</div><div style="text-align:center;">y a un mismo tiempo hincando los talones,</div><div style="text-align:center;">corrieron a encontrarse bravamente.</div><div style="text-align:center;">Chocan los dos fortísimos bridones</div><div style="text-align:center;">en medio del correr, frente con frente;</div><div style="text-align:center;">Bayardo por fortuna quedó sano;</div><div style="text-align:center;">pero cayó sin vida el del pagano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual, como ordenó su adverso sino,</div><div style="text-align:center;">fue a rodar por la arena largo trecho,</div><div style="text-align:center;">y lamenta su mísero destino,</div><div style="text-align:center;">porque la lanza que perder le ha hecho</div><div style="text-align:center;">lo que adoró con el amor más fino,</div><div style="text-align:center;">no le pasó de parte a parte el pecho,</div><div style="text-align:center;">quitándole la carga aborrecida</div><div style="text-align:center;">de una afrentosa y solitaria vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Mas, ¿quién te impide, ¡oh triste!, el postrimero</div><div style="text-align:center;">remedio?», despechado se pregunta.</div><div style="text-align:center;">Astolfo al ver que del luciente acero</div><div style="text-align:center;">aplica al pecho la desnuda punta,</div><div style="text-align:center;">en alta voz le dice: «Caballero,</div><div style="text-align:center;">detén la espada. A los que enlaza y junta</div><div style="text-align:center;">amor con mutua fe tan verdadera,</div><div style="text-align:center;">si desuniese yo, villano fuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Vive por largos años, y a esa rara</div><div style="text-align:center;">belleza goza en paz; yo te la cedo.</div><div style="text-align:center;">Venciendo al que me da muestra tan clara</div><div style="text-align:center;">de ánimo generoso, pensar puedo,</div><div style="text-align:center;">sin que una prenda pierdas tú tan cara,</div><div style="text-align:center;">que honrado asaz y ganancioso quedo;</div><div style="text-align:center;">por amor fue y por fama el desafío;</div><div style="text-align:center;">tuya la dama sea; el lauro mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyendo al Duque hablar de esta manera</div><div style="text-align:center;">el que ya se contaba por difunto,</div><div style="text-align:center;">tales extremos hace, cual si hubiera</div><div style="text-align:center;">perdido la razón de todo punto.</div><div style="text-align:center;">Bien expresar su gratitud quisiera;</div><div style="text-align:center;">¿mas qué podrá decir en el asunto?</div><div style="text-align:center;">«Ya es doble, exclama, la vergüenza mía;</div><div style="text-align:center;">como en valor, venciste en cortesía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ni deuda tanta sé cómo pagarte;</div><div style="text-align:center;">pues ofrecer mi espada es excusado,</div><div style="text-align:center;">aunque igualara a la del mismo Marte,</div><div style="text-align:center;">a quien de sí tan alta muestra ha dado.</div><div style="text-align:center;">Suplícote tan sólo que dignarte</div><div style="text-align:center;">quieras de recibirme por crïado,</div><div style="text-align:center;">y que a tus pies en homenaje lleve</div><div style="text-align:center;">la vida el que dos veces te la debe».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esto pasaba entre el caído andante</div><div style="text-align:center;">y el caballero del Leopardo rojo,</div><div style="text-align:center;">cuando cata que llega Sacripante,</div><div style="text-align:center;">y al ver la dama se le alegra el ojo.</div><div style="text-align:center;">Entre ella y el caballo vacilante,</div><div style="text-align:center;">«¿Cuál de estas dos empresas, dice, escojo?</div><div style="text-align:center;">¿La dama o el corcel? Corcel y dama.</div><div style="text-align:center;">Pero primeramente Amor me llama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Cualquiera que de vos, dice altanero,</div><div style="text-align:center;">esa bella mujer trajo consigo,</div><div style="text-align:center;">déjela ya, que para mí la quiero;</div><div style="text-align:center;">sepa, si no, que se las ha conmigo».</div><div style="text-align:center;">«Es un felón, no un noble caballero,</div><div style="text-align:center;">y una horca merece por castigo,</div><div style="text-align:center;">responde Brandimarte, el que, a caballo,</div><div style="text-align:center;">reta a quien se halla a pie, como yo me hallo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y vuelto al Duque, «Préstame, te ruego,</div><div style="text-align:center;">por un momento tu corcel». «¡Mal año!</div><div style="text-align:center;">aunque manso le ves como un borrego,</div><div style="text-align:center;">no sufre este animal jinete extraño,</div><div style="text-align:center;">responde Astolfo, cree que si lo niego</div><div style="text-align:center;">es porque sólo yo con él me amaño.</div><div style="text-align:center;">Cuanto más que el presente desafío,</div><div style="text-align:center;">si en ello caes, a par que tuyo, es mío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Déjame, por tu vida, en dos paletas</div><div style="text-align:center;">con este guapo enderezar la cosa.</div><div style="text-align:center;">El duelo, señor mío, a que nos retas,</div><div style="text-align:center;">será con una condición forzosa:</div><div style="text-align:center;">que si vencido fueres, no te metas</div><div style="text-align:center;">en más cuestión por esta dama hermosa,</div><div style="text-align:center;">y cedas tu caballo al camarada,</div><div style="text-align:center;">que no ha de aventurar todo por nada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y si yo salgo mal de la querella,</div><div style="text-align:center;">a dar las armas y el corcel me obligo,</div><div style="text-align:center;">pero la dama no, que en cuanto a ella,</div><div style="text-align:center;">te debes entender con el amigo».</div><div style="text-align:center;">«¡Gracias!, murmura el Rey, benigna estrella,</div><div style="text-align:center;">la que andas hoy tan liberal conmigo.</div><div style="text-align:center;">¡A un mismo tiempo dama, arnés, caballo!</div><div style="text-align:center;">Lance mejor no pude imaginallo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Esto entre sí; y al Duque por respuesta</div><div style="text-align:center;">riendo dice: «Está cerrado el trato».</div><div style="text-align:center;">Dijérades, al verle, que iba a fiesta,</div><div style="text-align:center;">o en baile o zambra a divertirse un rato;</div><div style="text-align:center;">y si de algo le pesa es que le cuesta</div><div style="text-align:center;">la esperada ganancia tan barato;</div><div style="text-align:center;">que a vueltas del arnés, caballo y dama,</div><div style="text-align:center;">holgara de adquirir loor y fama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toman, pues, campo, enristran, espolean,</div><div style="text-align:center;">embisten, chocan con mortal fracaso;</div><div style="text-align:center;">entrambos caballeros bambolean;</div><div style="text-align:center;">pero algo más le avino al Rey circaso:</div><div style="text-align:center;">las piernas y rodillas le flaquean;</div><div style="text-align:center;">trabuca, rueda; y vuelve paso a paso,</div><div style="text-align:center;">harto mortificado y descontento,</div><div style="text-align:center;">sin su propio corcel al campamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El pobre diablo, dice Astolfo, vino</div><div style="text-align:center;">a buscar lana, y vuelve trasquilado».</div><div style="text-align:center;">El Duque resolvió mudar destino</div><div style="text-align:center;">por ir de Brandimarte acompañado;</div><div style="text-align:center;">y un par de millas por aquel camino</div><div style="text-align:center;">escasamente hubieron cabalgado,</div><div style="text-align:center;">cuando la dama dice: «A lo que veo,</div><div style="text-align:center;">hemos llegado al puente del Leteo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Aquella agua que veis es encantada,</div><div style="text-align:center;">y al que la bebe la memoria quita.</div><div style="text-align:center;">En el puente una ninfa está apostada,</div><div style="text-align:center;">que ofrece de ella a todo el que transita;</div><div style="text-align:center;">y aquél de cuyos labios es probada,</div><div style="text-align:center;">desmemoriado prisionero, habita</div><div style="text-align:center;">en la verde ribera allende el río,</div><div style="text-align:center;">rendido a un torpe amor el albedrío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y si alguno hace gestos a la copa,</div><div style="text-align:center;">y sin gustarla va a pasar el puente,</div><div style="text-align:center;">saliendo a una señal toda la tropa</div><div style="text-align:center;">allí cautiva (entre la cual hay gente</div><div style="text-align:center;">de lo mejor del Asia y de la Europa)</div><div style="text-align:center;">al pasajero asaltan juntamente,</div><div style="text-align:center;">y desigual a tan terrible prueba,</div><div style="text-align:center;">le hacen que a su pesar se rinda y beba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Encaminemos, pues, por otra vía,</div><div style="text-align:center;">ya que el seguir por ésta es devaneo».</div><div style="text-align:center;">Pero cuanto la dama les decía,</div><div style="text-align:center;">era poner espuelas al deseo.</div><div style="text-align:center;">Astolfo protestaba que tenía</div><div style="text-align:center;">de ver aquel encanto del Leteo;</div><div style="text-align:center;">y el pagano barón no le va en zaga.</div><div style="text-align:center;">Llegan al puente, y cátate la maga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con blanda voz y cara zalamera,</div><div style="text-align:center;">haciendo al Duque humilde acatamiento,</div><div style="text-align:center;">rogole que templar la sed quisiera</div><div style="text-align:center;">en el fresco licor sin cumplimiento.</div><div style="text-align:center;">«¡Bruja!, responde Astolfo, ¡embelequera!</div><div style="text-align:center;">Ya sabemos acá cómo anda el cuento.</div><div style="text-align:center;">A los cautivos abrirás la puerta</div><div style="text-align:center;">en este mismo instante, o eres muerta».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La Ninfa, que esto escucha, prestamente</div><div style="text-align:center;">dejó caer la enhechizada taza,</div><div style="text-align:center;">y todo al punto viose arder el puente,</div><div style="text-align:center;">y hundirse estremeciéndose amenaza.</div><div style="text-align:center;">Astolfo casi casi se arrepiente;</div><div style="text-align:center;">que de pasar el río no ve traza.</div><div style="text-align:center;">Dos segundos estuvo o tres perplejo;</div><div style="text-align:center;">al fin tomó de su valor consejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y como el compañero por su parte</div><div style="text-align:center;">también porfía en que el jardín se invada,</div><div style="text-align:center;">y la dama no sabe con cuál arte</div><div style="text-align:center;">de tan loco designio los disuada</div><div style="text-align:center;">(la dama, es a saber, de Brandimarte,</div><div style="text-align:center;">que tanto como bella era avisada),</div><div style="text-align:center;">«Otro sendero, dice, oculto y breve</div><div style="text-align:center;">mostraros puedo, que al jardín os lleve».</div><div style="text-align:center;">Siguen ellos los pasos de la guía,</div><div style="text-align:center;">y atravesando el río del Olvido</div><div style="text-align:center;">por cierto puentecillo, que tenía</div><div style="text-align:center;">Flordelis bien probado y bien sabido,</div><div style="text-align:center;">llegaron a una puerta que se abría</div><div style="text-align:center;">a la fatal estancia, do escondido</div><div style="text-align:center;">vive tanto galán aventurero</div><div style="text-align:center;">olvidado de sí y del mundo entero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La puerta derribando, ven el huerto</div><div style="text-align:center;">do en gustosa prisión está el de Anglante,</div><div style="text-align:center;">y el caballero del León, Uberto,</div><div style="text-align:center;">y con Grifón el joven Aquilante;</div><div style="text-align:center;">Clarïón, que en el líbico desierto</div><div style="text-align:center;">venció animoso a un gran dragón volante;</div><div style="text-align:center;">Adrián de Creta, y Antifor moldavo,</div><div style="text-align:center;">y el rey Balán, entre los bravos bravo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues al entrar los tres, tal chamusquina</div><div style="text-align:center;">se arma, tal confusión, tanta algazara</div><div style="text-align:center;">de caja, de tambor, trompa y bocina,</div><div style="text-align:center;">cual con dificultad se imaginara.</div><div style="text-align:center;">Señora de estos campos Dragontina</div><div style="text-align:center;">ordena a sus cautivos que hagan cara,</div><div style="text-align:center;">y a los intrusos caballeros traten</div><div style="text-align:center;">de aprisionar, o, en todo caso, maten.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la mañana de este propio día,</div><div style="text-align:center;">gustado aquel licor que el juicio altera,</div><div style="text-align:center;">el Conde don Roldán llegado había,</div><div style="text-align:center;">rendido amante ya de la Hechicera.</div><div style="text-align:center;">Con la loriga a cuestas todavía,</div><div style="text-align:center;">paciendo Brilladoro en la pradera,</div><div style="text-align:center;">andaba el buen señor entretenido,</div><div style="text-align:center;">cuando oyó el fiero estruendo y apellido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y la hada a sus pies llorosa mira,</div><div style="text-align:center;">que humilde dice: «Tu favor imploro».</div><div style="text-align:center;">Súbitamente el Conde, que suspira</div><div style="text-align:center;">de amor por ella, y ve tan tierno lloro,</div><div style="text-align:center;">desnuda a Durindana, ardiendo en ira,</div><div style="text-align:center;">y monta de un gran salto a Brilladoro;</div><div style="text-align:center;">vivas centellas por los ojos vierte,</div><div style="text-align:center;">anunciadoras de venganza y muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Amaba el conde Orlando a Dragontina;</div><div style="text-align:center;">¿quién vio jamás tan raro desvarío?</div><div style="text-align:center;">Encierra la bebida peregrina</div><div style="text-align:center;">de la mágica taza un poderío</div><div style="text-align:center;">que con mojar el labio, no ya inclina,</div><div style="text-align:center;">sino fuerza y arrastra a el albedrío,</div><div style="text-align:center;">aun al que en otro amor cautivo se halla,</div><div style="text-align:center;">y a sola Dragontina lo avasalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Embravecido el conde Orlando parte</div><div style="text-align:center;">hacia el lugar en que el tumulto suena,</div><div style="text-align:center;">y en que, mientras arroja Brandimarte</div><div style="text-align:center;">a Uberto del León sobre la arena,</div><div style="text-align:center;">al rey Balán enseña Astolfo el arte</div><div style="text-align:center;">de bajar por las ancas, y se llena</div><div style="text-align:center;">de grande maravilla a la llegada</div><div style="text-align:center;">de Orlando, a quien conoce por la espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Orlando amado!, el Duque le decía,</div><div style="text-align:center;">¡corona y flor de todo esfuerzo humano!</div><div style="text-align:center;">¿quién así te turbó la fantasía?</div><div style="text-align:center;">Paréceme que estás calamocano.</div><div style="text-align:center;">Astolfo, Astolfo soy, por vida mía;</div><div style="text-align:center;">¿que no conoces a tu primo hermano?»</div><div style="text-align:center;">De parentescos no se cura el Conde,</div><div style="text-align:center;">y a puras cuchilladas le responde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gracias a la ocurrencia de Bayardo,</div><div style="text-align:center;">que era en lances de guerra tan experto;</div><div style="text-align:center;">si no, no estrena el Duque otro leopardo;</div><div style="text-align:center;">que al primer tajo allí quedaba muerto.</div><div style="text-align:center;">Disparando el corcel como un petardo</div><div style="text-align:center;">el muro salva del hadado huerto,</div><div style="text-align:center;">como quien sabe bien que no se gana</div><div style="text-align:center;">gran cosa en argüir con Durindana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien pudo el Duque allí emplear la lanza;</div><div style="text-align:center;">pero lo que ella vale él mismo ignora;</div><div style="text-align:center;">y aunque cayese Orlando, su pujanza</div><div style="text-align:center;">le quedaba y su espada cortadora;</div><div style="text-align:center;">luego, no sé por qué la confianza</div><div style="text-align:center;">que Astolfo tuvo en sí le mengua ahora;</div><div style="text-align:center;">y luego, el contendor su primo era,</div><div style="text-align:center;">y de verle caído se doliera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando por el puente sale al raso,</div><div style="text-align:center;">pensando al duque Astolfo dar un tiento;</div><div style="text-align:center;">mas aunque Brillador fuera el Pegaso,</div><div style="text-align:center;">quedara este pensar en pensamiento,</div><div style="text-align:center;">porque Bayardo corre, y lleva un paso.</div><div style="text-align:center;">Pero por Dios que ya me falta aliento</div><div style="text-align:center;">para más cabalgar; tiro la rienda,</div><div style="text-align:center;">y suspendo un instante la leyenda.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto VIII</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:24:09 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto VIII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Rocatriste</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La guerra es punto averiguado y fijo</div><div style="text-align:center;">que la dirige Dios, no la Fortuna;</div><div style="text-align:center;">y Dios de los ejércitos se dijo</div><div style="text-align:center;">por esta causa, y no por otra alguna.</div><div style="text-align:center;">Dando palabra de no ser prolijo,</div><div style="text-align:center;">quiero, pues la ocasión es oportuna,</div><div style="text-align:center;">hacer sobre este asunto una homilía</div><div style="text-align:center;">para edificación ajena y mía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Visteis jamás tan grande pelotera?</div><div style="text-align:center;">¿Tanto gigante? ¿Tanto monstruo bravo?</div><div style="text-align:center;">Momentos hubo en que no sé si diera</div><div style="text-align:center;">por el cetro de Carlos un ochavo.</div><div style="text-align:center;">Viose él, y vio su corte prisionera;</div><div style="text-align:center;">paró su gloria en un desnudo cabo;</div><div style="text-align:center;">y cuando de salud no hay esperanza,</div><div style="text-align:center;">Astolfo llega, y la victoria alcanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Golïat, de una honda acerbo estrago,</div><div style="text-align:center;">Holofernes, que muere hecho una sopa,</div><div style="text-align:center;">y aquel a quien Tomiris con el trago</div><div style="text-align:center;">escarneció de la sangrienta copa,</div><div style="text-align:center;">de la prosperidad al blando halago</div><div style="text-align:center;">navegaron un tiempo viento en popa;</div><div style="text-align:center;">mas dejó su soberbia al fin postrada</div><div style="text-align:center;">un niño, una mujer, una nonada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vino el gran Corso, escándalo del mundo,</div><div style="text-align:center;">a quien un reino dio cada batalla,</div><div style="text-align:center;">y donde hallar pensó terror profundo,</div><div style="text-align:center;">firme virtud y heroicos pechos halla.</div><div style="text-align:center;">Al noble ejemplo, el brío moribundo</div><div style="text-align:center;">de Europa en repentino incendio estalla,</div><div style="text-align:center;">y el fallo que a un peñasco te deporta,</div><div style="text-align:center;">¡Napoleón! la tierra escucha absorta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El vulgo estos portentos atribuye</div><div style="text-align:center;">a caprichos y juegos de Fortuna,</div><div style="text-align:center;">la cual se dice que a su antojo influye</div><div style="text-align:center;">en cuanto abraza el cerco de la luna.</div><div style="text-align:center;">Mas cuando a impulso débil se destruye</div><div style="text-align:center;">titánico poder, sin duda alguna</div><div style="text-align:center;">es porque el cielo al oprimido ampara,</div><div style="text-align:center;">y contra la injusticia se declara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y aunque es verdad que suelen algún día,</div><div style="text-align:center;">para probar la fe, vencer los malos,</div><div style="text-align:center;">ello la presuntuosa altanería</div><div style="text-align:center;">es humillada al fin y acaba a palos.</div><div style="text-align:center;">Mas (ya lo veo) os cansa la homilía,</div><div style="text-align:center;">y suspirando estáis por los regalos</div><div style="text-align:center;">de la apacible, deleitosa estancia</div><div style="text-align:center;">adonde aporta el Campeón de Francia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual, no bien está la barca surta,</div><div style="text-align:center;">por la lozana orilla el paso mueve;</div><div style="text-align:center;">y atravesando perfumada murta,</div><div style="text-align:center;">estremecida al susurrar de un leve</div><div style="text-align:center;">soplo, que a el alma los cuidados hurta</div><div style="text-align:center;">y la fatiga al cuerpo, a rato breve</div><div style="text-align:center;">una fábrica mira grande y bella</div><div style="text-align:center;">que entre copados árboles descuella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A un lado y otro, por diversas rutas,</div><div style="text-align:center;">florestas hay de pájaros pobladas,</div><div style="text-align:center;">pensiles, parques, lagos, templos, grutas,</div><div style="text-align:center;">por acá fuentes, por allá cascadas.</div><div style="text-align:center;">Deciros de las flores y las frutas</div><div style="text-align:center;">en jardines, vergeles y enramadas,</div><div style="text-align:center;">fuera juntaros cuanta copia opima</div><div style="text-align:center;">a cada suelo cupo y cada clima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Conducen a la fábrica eminente</div><div style="text-align:center;">doce marmóreas gradas de colores,</div><div style="text-align:center;">y en columnas de pórfido esplendente</div><div style="text-align:center;">estriban tapizados corredores,</div><div style="text-align:center;">de donde, al manso embalsamado ambiente,</div><div style="text-align:center;">un divino concierto de cantores</div><div style="text-align:center;">y de instrumentos varios esparcía</div><div style="text-align:center;">torrentes de gratísima armonía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las flores y la música y la calma</div><div style="text-align:center;">que allí de los sentidos se apodera;</div><div style="text-align:center;">aquel süave olor que llega a el alma</div><div style="text-align:center;">y ya sólo al placer la deja entera;</div><div style="text-align:center;">y lo que en mi sentir lleva la palma</div><div style="text-align:center;">a lo demás, una gallarda hilera</div><div style="text-align:center;">de bellas ninfas, que a encontrarle viene,</div><div style="text-align:center;">todo al barón embelesado tiene.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después de un gentilísimo saludo</div><div style="text-align:center;">una de ellas le dice: «Caballero,</div><div style="text-align:center;">dichosa la ocasión llamarse pudo</div><div style="text-align:center;">que te trajo a este albergue placentero,</div><div style="text-align:center;">do, si no está tu corazón desnudo</div><div style="text-align:center;">de humanas afecciones, como espero,</div><div style="text-align:center;">y lo anuncia tu garbo y apostura,</div><div style="text-align:center;">será, la que te aguarda, alta ventura».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así diciendo, al caballero indica</div><div style="text-align:center;">el marmóreo portal del gran palacio;</div><div style="text-align:center;">luego una sala le recibe, rica,</div><div style="text-align:center;">maravillosa, de ovalado espacio;</div><div style="text-align:center;">festones la techumbre multiplica</div><div style="text-align:center;">de crisólito, de ópalo y topacio;</div><div style="text-align:center;">de alabastro el más cándido es el muro;</div><div style="text-align:center;">perfiles y cenefas de oro puro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entrando el caballero, en medio se halla</div><div style="text-align:center;">de bulliciosa juvenil cuadrilla</div><div style="text-align:center;">de hermosas ninfas, que al mirarle calla,</div><div style="text-align:center;">y le conduce a la más alta silla.</div><div style="text-align:center;">Una, terciada al hombro alba toalla,</div><div style="text-align:center;">hincada humildemente la rodilla,</div><div style="text-align:center;">una bacía de oro le presenta,</div><div style="text-align:center;">que los primores del cincel ostenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otra, que deja en leve ropa gualda</div><div style="text-align:center;">brujulear las formas a la vista,</div><div style="text-align:center;">y prendida a la cinta lleva el halda,</div><div style="text-align:center;">y en el broche una cárdena amatista,</div><div style="text-align:center;">toma el aguamanil (de una esmeralda</div><div style="text-align:center;">labrado, la más grande que fue vista),</div><div style="text-align:center;">y derrama al señor de Montalbano</div><div style="text-align:center;">líquido aroma en una y otra mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otra dama tras esto, que, ceñida</div><div style="text-align:center;">la frente de arrayán, tiene por gala</div><div style="text-align:center;">única su beldad (que, por mi vida,</div><div style="text-align:center;">la de la más encopetada iguala),</div><div style="text-align:center;">«A punto está, le dice, la comida»;</div><div style="text-align:center;">y la gallarda tropa, puesta en ala,</div><div style="text-align:center;">al buen señor de Montalbán se inclina,</div><div style="text-align:center;">y a do el banquete aguarda le encamina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Junto allí se demuestra cuanto puede</div><div style="text-align:center;">excitar al más lánguido apetito,</div><div style="text-align:center;">y no sé si la copia al arte excede,</div><div style="text-align:center;">o si lo vario es más que lo exquisito;</div><div style="text-align:center;">pues reunido pareciera adrede</div><div style="text-align:center;">para que en este número infinito</div><div style="text-align:center;">de viandas con que al gusto se festeja,</div><div style="text-align:center;">vague la vista, en elegir perpleja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De la mesa, que entolda entre follaje</div><div style="text-align:center;">verde una red de flores olorosas,</div><div style="text-align:center;">va el caballero al superior paraje</div><div style="text-align:center;">con cuatro damas de las más donosas.</div><div style="text-align:center;">Otras, arregazado el blanco traje,</div><div style="text-align:center;">coronada la sien de blancas rosas,</div><div style="text-align:center;">ministran; y una de ellas, que el divino</div><div style="text-align:center;">néctar servir pudiera, escancia el vino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuando, acabada la soberbia cena,</div><div style="text-align:center;">descubierta quedó la mesa de oro,</div><div style="text-align:center;">a una gran cuadra van de antorchas llena,</div><div style="text-align:center;">do mientras danza alborozado coro</div><div style="text-align:center;">al compás de amorosa cantilena,</div><div style="text-align:center;">de suave cuerda y de metal sonoro</div><div style="text-align:center;">una discreta dama al distraído</div><div style="text-align:center;">barón se llega, y dícele al oído:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Ves la ventura que te ofrece el cielo?</div><div style="text-align:center;">Predestinola a ti la reina mía,</div><div style="text-align:center;">que de tu amor aguarda su consuelo,</div><div style="text-align:center;">y si quisieras más, más te daría».</div><div style="text-align:center;">Estaba el buen Reinaldos como lelo,</div><div style="text-align:center;">y a veces receloso se decía:</div><div style="text-align:center;">«¿A que el traidor de Malgesí me engaña,</div><div style="text-align:center;">y cuanto miro es todo una patraña?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En esto el nombre oyó, por accidente,</div><div style="text-align:center;">de Angélica. Irritado basilisco</div><div style="text-align:center;">se vuelve, y con ceñudo continente</div><div style="text-align:center;">caricias, ruego, amor rehuye arisco.</div><div style="text-align:center;">No hay placer ni hermosura que le tiente;</div><div style="text-align:center;">se despeñara del más alto risco,</div><div style="text-align:center;">y en el más hondo abismo se echaría,</div><div style="text-align:center;">por no ver la que tanto aborrecía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por la primer salida, que halla abierta,</div><div style="text-align:center;">de esta, a su juicio, odiosa cárcel, huye.</div><div style="text-align:center;">«De nada aquí te servirá Frusberta</div><div style="text-align:center;">(teniéndole, una dama así le arguye)</div><div style="text-align:center;">lo postrero es del mundo esta desierta</div><div style="text-align:center;">ínsula, que ignorado mar circuye;</div><div style="text-align:center;">en prisiones estás, y no te queda</div><div style="text-align:center;">más arbitrio que hacértelas de seda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las cejas el francés airado enarca,</div><div style="text-align:center;">que sólo entonces fue descomedido;</div><div style="text-align:center;">y a la playa en demanda de la barca</div><div style="text-align:center;">corre, con el intento decidido</div><div style="text-align:center;">de abandonarse a ella, aunque la Parca</div><div style="text-align:center;">le dé por tumba el ponto embravecido.</div><div style="text-align:center;">Por la tropa de ninfas atropella,</div><div style="text-align:center;">llega al mar, ve la barca, salta en ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas heos aquí segunda maravilla:</div><div style="text-align:center;">por más que corta el agua con la espada,</div><div style="text-align:center;">así aparta la nave de la orilla</div><div style="text-align:center;">como si allí estuviese emparedada,</div><div style="text-align:center;">o a las ásperas rocas por la quilla</div><div style="text-align:center;">con cincuenta cadenas amarrada;</div><div style="text-align:center;">moverla no le es dado, más que al viento</div><div style="text-align:center;">sacar un farallón de su cimiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba ya Reinaldos impaciente,</div><div style="text-align:center;">pensando si a las ondas se arrojase;</div><div style="text-align:center;">y al intentarlo, inesperadamente</div><div style="text-align:center;">de la costa el barquillo se desase,</div><div style="text-align:center;">y tomando la vuelta del poniente</div><div style="text-align:center;">sin que el barón la causa adivinase,</div><div style="text-align:center;">así va, que saeta no le iguala</div><div style="text-align:center;">en lo veloz, ni disparada bala.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El manto de la noche el mundo vela,</div><div style="text-align:center;">y en tanto el barquichuelo desalado</div><div style="text-align:center;">no corre por el agua, sino vuela;</div><div style="text-align:center;">y lo mejor (si aún no lo he declarado)</div><div style="text-align:center;">es que no se usa en él jarcia ni vela,</div><div style="text-align:center;">ni remo, ni timón; y tripulado</div><div style="text-align:center;">parece estar de duendes, y que sea</div><div style="text-align:center;">el mismo Satanás quien pilotea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Da fondo en fin al despuntar la aurora,</div><div style="text-align:center;">que en nubes se embozó de infausto agüero.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos desembarca, y una hora</div><div style="text-align:center;">anduvo sin destino y sin sendero,</div><div style="text-align:center;">cuando a un anciano ve, que gime y llora,</div><div style="text-align:center;">y le dice: «¡Ah Señor! Un bandolero</div><div style="text-align:center;">me acaba de quitar una hija amada;</div><div style="text-align:center;">de su inocencia y mi dolor te apiada».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tiénela el tal en una selva espesa,</div><div style="text-align:center;">y a pie el de Montalbán y solo se halla;</div><div style="text-align:center;">mas no por esto rehusó la empresa;</div><div style="text-align:center;">antes presenta al robador batalla.</div><div style="text-align:center;">Conturbado el ladrón soltó la presa;</div><div style="text-align:center;">y luego, dando un silbo, atiende y calla;</div><div style="text-align:center;">apenas fue la seña oída, el puente</div><div style="text-align:center;">calan, de un gran castillo, que está enfrente,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> de donde un jayanazo de morena</div><div style="text-align:center;">faz, erizado pelo y mirar torvo,</div><div style="text-align:center;">sale, y un dardo trae y una cadena</div><div style="text-align:center;">que el un extremo tiene agudo y corvo.</div><div style="text-align:center;">Y sin decir razón mala ni buena</div><div style="text-align:center;">el dardo arroja, que, no hallando estorbo</div><div style="text-align:center;">en el escudo, el fino arnés horada</div><div style="text-align:center;">del paladín, y encarna una pulgada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rïó Reinaldos desdeñosamente,</div><div style="text-align:center;">que no quedó del tiro muy contento.</div><div style="text-align:center;">A castigar la injuria fue impaciente;</div><div style="text-align:center;">pero el bribón le adivinó el intento;</div><div style="text-align:center;">la espalda le volvió y hacia otro puente</div><div style="text-align:center;">que de uno y otro lado tiene asiento</div><div style="text-align:center;">sobre berruecos de áspera barranca,</div><div style="text-align:center;">corrió como en hüída, a toda zanca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hay en medio del puente una argolluela;</div><div style="text-align:center;">de ella el gigante la cadena traba</div><div style="text-align:center;">metiendo el gancho, y cuando ve que vuela</div><div style="text-align:center;">el paladín tras él con furia brava,</div><div style="text-align:center;">y al puente se abalanza sin cautela,</div><div style="text-align:center;">el traidor, que otra cosa no aguardaba,</div><div style="text-align:center;">tira de la cadena, y al instante</div><div style="text-align:center;">húndense paladín, puente y gigante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jamás se vio invención tan rara y nueva.</div><div style="text-align:center;">Aturdido Reinaldos del porrazo,</div><div style="text-align:center;">rodando fue hasta el centro de una cueva,</div><div style="text-align:center;">en donde pie con pie, brazo con brazo,</div><div style="text-align:center;">le ata el jayán, que al hombro se le lleva,</div><div style="text-align:center;">diciendo: «No nos dieras embarazo,</div><div style="text-align:center;">y te estuvieras a pie quedo en casa,</div><div style="text-align:center;">y no te pasaría lo que pasa».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El lance, por mi vida, es apurado.</div><div style="text-align:center;">«¡Cómo Fortuna en su rigor se extrema!</div><div style="text-align:center;">dice el barón, ¿quién pudo haber pensado</div><div style="text-align:center;">tan nueva y nunca vista estratagema?</div><div style="text-align:center;">Pero que pinte lo que quiera el dado;</div><div style="text-align:center;">¡perdí el honor! ¿Qué azares hay que tema?</div><div style="text-align:center;">Lo que siento es morir como un baldío,</div><div style="text-align:center;">atado pies y manos, y hecho un lío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡La voluntad de Dios cumplida sea!»</div><div style="text-align:center;">Llegan en esto al puente del castillo,</div><div style="text-align:center;">do de osamenta descarnada y fea</div><div style="text-align:center;">ocupado se ve cada portillo;</div><div style="text-align:center;">aquí una triste víctima boquea;</div><div style="text-align:center;">allá cuelga un cadáver amarillo;</div><div style="text-align:center;">de sangre están teñidos muro y suelo;</div><div style="text-align:center;">todo señales da de espanto y duelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no el color por esto se le muda</div><div style="text-align:center;">ni al miedo da cabida el caballero.</div><div style="text-align:center;">Envuelta en largas ropas de vïuda</div><div style="text-align:center;">una vieja recibe al prisionero,</div><div style="text-align:center;">de avellanada tez, flaca, barbuda,</div><div style="text-align:center;">y de un mirar desapacible, austero.</div><div style="text-align:center;">«Menguada fue la hora en que viniste,</div><div style="text-align:center;">dice, a jurisdicción de Rocatriste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pero hallándose el número cumplido</div><div style="text-align:center;">de víctimas que mueren cada día,</div><div style="text-align:center;">según el rito ahora establecido</div><div style="text-align:center;">en esta malhadada estancia mía,</div><div style="text-align:center;">ten, si en algo lo estimas, entendido</div><div style="text-align:center;">que tu fin no es llegado todavía;</div><div style="text-align:center;">mas de la luz despídete, que es ésta,</div><div style="text-align:center;">¡mezquino!, la postrera, que te resta».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al solitario albergue de un oscuro</div><div style="text-align:center;">sótano el caballero es conducido,</div><div style="text-align:center;">en que un lecho le aguarda angosto y duro</div><div style="text-align:center;">y un pedazo de pan enmohecido.</div><div style="text-align:center;">Juzga llegado el término inmaturo</div><div style="text-align:center;">de su vida, y lo toma a buen partido,</div><div style="text-align:center;">que sin honor la vista le es amarga</div><div style="text-align:center;">del mundo, y el vivir pesada carga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Postrado a la fatiga y la tristeza,</div><div style="text-align:center;">del ánima mortal doble beleño,</div><div style="text-align:center;">reclinó, como pudo, la cabeza,</div><div style="text-align:center;">y abandonose, sin sentir, al sueño.</div><div style="text-align:center;">Mas no ha dormido el infeliz gran pieza,</div><div style="text-align:center;">cuando tocar se siente, y al pequeño</div><div style="text-align:center;">resplandor de una lámpara expirante,</div><div style="text-align:center;">el bulto de la vieja vio adelante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cual así le habla: «Caballero,</div><div style="text-align:center;">tu presencia gentil tanto me obliga,</div><div style="text-align:center;">que una proposición hacerte quiero</div><div style="text-align:center;">con que evitar tu muerte se consiga.</div><div style="text-align:center;">Mas por que entiendas mi designio, el fuero</div><div style="text-align:center;">que aquí se guarda es menester te diga,</div><div style="text-align:center;">y que con harta pena haga memoria</div><div style="text-align:center;">de una sangrienta y lamentable historia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Un caballero fue, de gran riqueza,</div><div style="text-align:center;">señor de este castillo y tierra un día;</div><div style="text-align:center;">a todos hospedaba con franqueza;</div><div style="text-align:center;">en pompa grande y esplendor vivía;</div><div style="text-align:center;">a gentes de valor y de nobleza</div><div style="text-align:center;">sobremanera honraba y distinguía;</div><div style="text-align:center;">y tuvo una señora por esposa,</div><div style="text-align:center;">tanto como leal y casta, hermosa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ella, que de hermosura fue un lucero,</div><div style="text-align:center;">era llamada, no sin causa, Estela;</div><div style="text-align:center;">llamábase Damón el caballero,</div><div style="text-align:center;">y el castillo que miras, Orcancla,</div><div style="text-align:center;">que en Rocatriste conmutó el primero</div><div style="text-align:center;">nombre por lo que oirás en la secuela.</div><div style="text-align:center;">Damón, por una selva, que cercana</div><div style="text-align:center;">está a la mar, cazaba una mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y como a un caballero acaso viera</div><div style="text-align:center;">correr el monte en forma de batida,</div><div style="text-align:center;">según costumbre suya a todos era,</div><div style="text-align:center;">a su castillo y mesa le convida.</div><div style="text-align:center;">Mi marido era el tal (¡nunca lo fuera!);</div><div style="text-align:center;">Marquino, duque entonces de Fonfrida;</div><div style="text-align:center;">y, como los demás, es hospedado</div><div style="text-align:center;">en Orcanela, y grandemente honrado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pues, como lo ordenó fatal estrella,</div><div style="text-align:center;">puso el huésped los ojos en la dama,</div><div style="text-align:center;">y al punto enamorado quedó della,</div><div style="text-align:center;">que siempre amigo fue de ajena cama;</div><div style="text-align:center;">mírala tan honesta como bella,</div><div style="text-align:center;">y tanto más su loco ardor se inflama;</div><div style="text-align:center;">ya no entiende ni piensa en otra cosa</div><div style="text-align:center;">que en robar a Damón la cara esposa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »De Orcanela se va; mas a la grupa</div><div style="text-align:center;">algún genio infernal pienso que lleve,</div><div style="text-align:center;">que para el robo en que la mente ocupa</div><div style="text-align:center;">le sugiera el ardid más ruin y aleve.</div><div style="text-align:center;">Arma escondidamente una chalupa,</div><div style="text-align:center;">de noche se hace al mar, y aporta en breve</div><div style="text-align:center;">a un oculto lugar de esta ensenada,</div><div style="text-align:center;">y pone a poco trecho una celada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Como sonando el cuerno iba Marquino</div><div style="text-align:center;">la siguiente mañana, el sin sospecha</div><div style="text-align:center;">Damón, gozoso a saludarle vino,</div><div style="text-align:center;">y al cuello aquel traidor los brazos le echa.</div><div style="text-align:center;">Cabalgan juntos por aquel camino,</div><div style="text-align:center;">y mi marido, haciendo la deshecha,</div><div style="text-align:center;">frecuentemente vuelve atrás la cara,</div><div style="text-align:center;">como si alguna cosa se dejara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Revolver, dice el otro, justo fuera,</div><div style="text-align:center;">si algo os dejáis que os tenga con cuidado.</div><div style="text-align:center;">Es un lebrel que estimo en gran manera..</div><div style="text-align:center;">dice Marquín, mas daros temo enfado.</div><div style="text-align:center;">No haréis tal. Y esto dicho, a la ligera</div><div style="text-align:center;">vuelve Damón las riendas, y el malvado</div><div style="text-align:center;">le lleva a do emboscada está su gente;</div><div style="text-align:center;">muerto fue el infeliz traidoramente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Con su propia bandera es el castillo</div><div style="text-align:center;">tomado; en él no dejan alma viva;</div><div style="text-align:center;">uno muere a dogal, otro a cuchillo;</div><div style="text-align:center;">y de sentido a Estela el susto priva,</div><div style="text-align:center;">en quien el más que bárbaro caudillo,</div><div style="text-align:center;">como la ve que alienta apenas, iba</div><div style="text-align:center;">a poner su nefario intento en obra,</div><div style="text-align:center;">cuando ella del desmayo se recobra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Fuerzas le da el honor, y a brazos lucha</div><div style="text-align:center;">con este hombre crüel cuanto lascivo,</div><div style="text-align:center;">que gemidos y súplicas no escucha,</div><div style="text-align:center;">antes le sirve el llanto de incentivo.</div><div style="text-align:center;">Bien se defiende Estela; pero es mucha</div><div style="text-align:center;">la desventaja; y ya el denuedo altivo</div><div style="text-align:center;">siente que mengua, y sin aliento se halla</div><div style="text-align:center;">para tan fiera y desigual batalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas aunque el cuerpo es débil, no así el alma,</div><div style="text-align:center;">ni el puro corazón, leal y honesto;</div><div style="text-align:center;">por otro estilo quiere ver si calma</div><div style="text-align:center;">de su enemigo el desalmado arresto.</div><div style="text-align:center;">Señor, le dice, es tuya al fin la palma;</div><div style="text-align:center;">mas ¿qué placer en medio del funesto</div><div style="text-align:center;">teatro que tenemos a la vista,</div><div style="text-align:center;">pudiera hacerte dulce la conquista?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Puede dar gusto una mujer sin vida,</div><div style="text-align:center;">víctima del dolor y del espanto?</div><div style="text-align:center;">Si dejar que olvidada y escondida</div><div style="text-align:center;">vaya a un claustro a llorar, te cuesta tanto,</div><div style="text-align:center;">permíteme a lo menos que te pida</div><div style="text-align:center;">un plazo breve a la amargura y llanto</div><div style="text-align:center;">que a un amor fino, aunque infelice, debo,</div><div style="text-align:center;">antes de dar oídos a otro nuevo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Concédeme que llore un solo día</div><div style="text-align:center;">y a mi caro Damón dé sepultura;</div><div style="text-align:center;">después tu voluntad será la mía,</div><div style="text-align:center;">y me resignaré a mi desventura.</div><div style="text-align:center;">Si por piedad, honor, caballería</div><div style="text-align:center;">esta breve merced se me asegura,</div><div style="text-align:center;">no digo yo que te amaré, sí digo</div><div style="text-align:center;">que a sempiterna gratitud me obligo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Esto propone por si algún vecino</div><div style="text-align:center;">socorro llega, aunque en tan corto plazo;</div><div style="text-align:center;">pensando, si no ve mejor camino,</div><div style="text-align:center;">a veneno morir, a espada o lazo,</div><div style="text-align:center;">antes que consentir del asesino</div><div style="text-align:center;">de su marido el detestable abrazo;</div><div style="text-align:center;">ni pareció, llegada al trance estrecho,</div><div style="text-align:center;">ser su resolución de instable pecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Después de haberlo el duque masticado,</div><div style="text-align:center;">últimamente admite la propuesta.</div><div style="text-align:center;">Viene en el entretanto un fiel criado,</div><div style="text-align:center;">y el caso por menor me manifiesta.</div><div style="text-align:center;">Dice también que el duque le ha mandado</div><div style="text-align:center;">que una droga mortal le tenga presta;</div><div style="text-align:center;">que conmigo a comer vendrá Marquino,</div><div style="text-align:center;">y él mismo ha de mezclármela en el vino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Por qué una vida sola se escondía,</div><div style="text-align:center;">traidor Marquino, en ese infame pecho,</div><div style="text-align:center;">y no da a mis venganzas cada día</div><div style="text-align:center;">pasto tu corazón pedazos hecho?</div><div style="text-align:center;">Si un infierno, señor, el alma mía</div><div style="text-align:center;">se vuelve ahora, recordando el hecho,</div><div style="text-align:center;">qué debí de sentir, fresca la ofensa,</div><div style="text-align:center;">y reciente la herida, tú lo piensa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En el castigo lo verás patente</div><div style="text-align:center;">que yo tomé de mi ofensor villano.</div><div style="text-align:center;">Dos niños tuve de su vil simiente.</div><div style="text-align:center;">Maté al mayor con esta propia mano.</div><div style="text-align:center;">Estaba el pequeñuelo allí presente,</div><div style="text-align:center;">y mirándome herir al pobre hermano,</div><div style="text-align:center;">madre, decía, madre, no tan duro;</div><div style="text-align:center;">asiéndole de un pie le estrello al muro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Luego apartando enteras las cabezas,</div><div style="text-align:center;">los tiernos cuerpezuelos descuartizo,</div><div style="text-align:center;">y los divido en mil menudas piezas.</div><div style="text-align:center;">Aún hoy de referirlo me horrorizo,</div><div style="text-align:center;">después que asombros tantos y crüezas</div><div style="text-align:center;">han vuelto en mí lo humano un ser postizo.</div><div style="text-align:center;">Paréceme tener aquí delante</div><div style="text-align:center;">la carne de mis hijos palpitante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas me vengué; del hecho no me pesa.</div><div style="text-align:center;">Vuelve, pues, mi marido, y con traidora</div><div style="text-align:center;">cara se llega a mí, me abraza y besa.</div><div style="text-align:center;">En varios platos se le sirve ahora</div><div style="text-align:center;">la carne de mis hijos a la mesa;</div><div style="text-align:center;">él mismo que los hizo los devora.</div><div style="text-align:center;">¡Oh sol! tú que lo viste, ¿cómo el paso</div><div style="text-align:center;">no apresuraste a hundirte en el ocaso?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Valida yo, no sé de cuál pretexto,</div><div style="text-align:center;">dejé la mesa, y con aquel criado</div><div style="text-align:center;">salgo oculta de casa, y voyme presto</div><div style="text-align:center;">a la frontera del vecino Estado,</div><div style="text-align:center;">cuyo señor, que se llamaba Ernesto,</div><div style="text-align:center;">era primo de Estela, y ya avisado,</div><div style="text-align:center;">para salvar, si era posible, a Estela,</div><div style="text-align:center;">marchaba con los suyos a Orcanela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pues Marquino, que de esto nada sabe,</div><div style="text-align:center;">mi ausencia nota, y manda en busca mía.</div><div style="text-align:center;">Cerrado estaba mi aposento a llave;</div><div style="text-align:center;">la llave falta; llaman; nadie abría.</div><div style="text-align:center;">Cuidadoso Marquino, y algún grave</div><div style="text-align:center;">suceso recelando, a tierra envía</div><div style="text-align:center;">de un puntapié las cerraduras; entra,</div><div style="text-align:center;">y lo que menos imagina encuentra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Retrajo el paso, dando un recio grito.</div><div style="text-align:center;">Las dos cabezas vio en una bandeja;</div><div style="text-align:center;">y este letrero, de mi mano escrito,</div><div style="text-align:center;">nada en el caso que dudar le deja:</div><div style="text-align:center;">Tus hijos son; matolos tu delito;</div><div style="text-align:center;">mi venganza en sus carnes te festeja;</div><div style="text-align:center;">sepulta lo que dellos te ha quedado;</div><div style="text-align:center;">lo demás ya en tu vientre has sepultado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas, recobrado del horror primero,</div><div style="text-align:center;">de indicios varios, que juntar procura,</div><div style="text-align:center;">coligiendo mi fuga y paradero,</div><div style="text-align:center;">venganza contra mí y Ernesto jura;</div><div style="text-align:center;">las armas pide y un bridón ligero,</div><div style="text-align:center;">y pártese a Orcanela en derechura,</div><div style="text-align:center;">no sea que, si tarda, Ernesto equipe</div><div style="text-align:center;">su gente, y a esperarle se anticipe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »La medianoche o poco menos era,</div><div style="text-align:center;">cuando aquí pareció con su mesnada.</div><div style="text-align:center;">Protesta que la víctima primera</div><div style="text-align:center;">que ha de ser a sus iras inmolada</div><div style="text-align:center;">es el honor de Estela prisionera,</div><div style="text-align:center;">y que ya de sus brazos no habrá nada</div><div style="text-align:center;">que la defienda, y que su gusto estorbe,</div><div style="text-align:center;">si bien se armase en contra suya el orbe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A Estela hace llamar. Llega la dama</div><div style="text-align:center;">con pálido semblante y lagrimoso;</div><div style="text-align:center;">y conociendo el fin con que la llama</div><div style="text-align:center;">y que es el resistirle infructüoso,</div><div style="text-align:center;">atenta ya a cumplir lo que a su fama,</div><div style="text-align:center;">tiene jurado y al difunto esposo,</div><div style="text-align:center;">sígueme, respondió; y a una vecina</div><div style="text-align:center;">cuadra con lento paso se encamina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y pisado el umbral, osada y presta</div><div style="text-align:center;">un puñal en el pecho se sepulta.</div><div style="text-align:center;">Hállase, en medio de la cuadra, puesta</div><div style="text-align:center;">el arca triste que a Damón oculta.</div><div style="text-align:center;">Bañada en sangre encima se recuesta,</div><div style="text-align:center;">y al hombre aborrecido que la insulta,</div><div style="text-align:center;">en vez de la beldad que estaba cierto</div><div style="text-align:center;">de profanar, dejó un cadáver yerto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Fuese despecho vengativo, o fuese</div><div style="text-align:center;">que el nefando banquete de aquel día</div><div style="text-align:center;">turbados los sentidos le tuviese,</div><div style="text-align:center;">dicen que aun no era parte todavía</div><div style="text-align:center;">este caso funesto, a que cediese</div><div style="text-align:center;">del intento brutal con que venía;</div><div style="text-align:center;">horrorizado, al fin, de allí se aleja,</div><div style="text-align:center;">y a recibir a Ernesto se apareja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ernesto y yo llegamos con la aurora.</div><div style="text-align:center;">Brevemente la roca fue tomada,</div><div style="text-align:center;">y a mi vista exhaló su alma traidora</div><div style="text-align:center;">de mil modos Marquín martirizada.</div><div style="text-align:center;">A la demás caterva malhechora</div><div style="text-align:center;">pasamos por el filo de la espada,</div><div style="text-align:center;">y a la dama se dio sepulcro honroso</div><div style="text-align:center;">a par del caro malogrado esposo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ernesto se volvió; yo en este ajeno</div><div style="text-align:center;">castillo pensé hallar mansión segura.</div><div style="text-align:center;">Era casi pasado el mes noveno,</div><div style="text-align:center;">cuando a deshoras, una noche oscura,</div><div style="text-align:center;">se oyó una voz que, como ronco trueno,</div><div style="text-align:center;">brama en la embovedada sepultura,</div><div style="text-align:center;">lecho postrero de Damón y Estela;</div><div style="text-align:center;">voz que de susto y pasmo a todos hiela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Tres gigantes dejó conmigo Ernesto</div><div style="text-align:center;">para atender a la defensa mía.</div><div style="text-align:center;">El que de ellos mostró mayor arresto</div><div style="text-align:center;">fue a ver lo que en la tumba sucedía;</div><div style="text-align:center;">y violo, el pobre, demasiado presto,</div><div style="text-align:center;">porque no bien el suelo removía,</div><div style="text-align:center;">cuando al bramar de la honda voz parece</div><div style="text-align:center;">que el orbe, no el castillo, se estremece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y un monstruo que abortar quiere la tierra,</div><div style="text-align:center;">solevantando la funérea losa,</div><div style="text-align:center;">alza una garra, que al gigante afierra,</div><div style="text-align:center;">y a sí le trae con fuerza poderosa.</div><div style="text-align:center;">Luego que entero y vivo lo sotierra,</div><div style="text-align:center;">un tanto la tremenda voz reposa;</div><div style="text-align:center;">mas al siguiente día otra vez muge,</div><div style="text-align:center;">y el castillo, otra vez temblando, cruje.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Hombre no se encontró de tan seguro</div><div style="text-align:center;">corazón, que bajar allá quisiera.</div><div style="text-align:center;">Yo en torno mandé alzar un grueso muro,</div><div style="text-align:center;">y que con una máquina se abriera</div><div style="text-align:center;">la cripta sepulcral, de do un impuro</div><div style="text-align:center;">contrahecho vestiglo salió fuera.</div><div style="text-align:center;">de temeroso aspecto y forma rara,</div><div style="text-align:center;">cual verás, si quisieres, cara a cara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Es tal su condición, que no hay manera</div><div style="text-align:center;">de que otra carne en vez de humana pruebe;</div><div style="text-align:center;">y si no es que a menudo a la barrera</div><div style="text-align:center;">en que encerrado brama se le lleve</div><div style="text-align:center;">algún mezquino que a sus manos muera</div><div style="text-align:center;">y su voraz horrenda gula, cebe,</div><div style="text-align:center;">el fuerte muro a garra y cuerno prueba,</div><div style="text-align:center;">y en todos el espanto se renueva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Así que, como ves, dura, forzosa</div><div style="text-align:center;">necesidad es nuestra usanza y fuera,</div><div style="text-align:center;">ni te parezca, practicable cosa</div><div style="text-align:center;">trasladarme a otro sitio, aunque quisiera;</div><div style="text-align:center;">hácenme mis delitos tan famosa,</div><div style="text-align:center;">y tanto me odia el mundo y vitupera,</div><div style="text-align:center;">que no me resta en parte alguna asilo</div><div style="text-align:center;">do esperar pueda un porvenir tranquilo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Oye, pues, lo que voy a proponerte:</div><div style="text-align:center;">sé mi esposo, y señor de este castillo;</div><div style="text-align:center;">que si bien es un don de baja suerte</div><div style="text-align:center;">el que te ofrezco, y de pequeño brillo,</div><div style="text-align:center;">quizá, si lo comparas con la muerte,</div><div style="text-align:center;">encontrarás razón de preferillo;</div><div style="text-align:center;">de otro modo ya sabes que te espera</div><div style="text-align:center;">temprano fin en garras de la fiera».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que el buen Reinaldos hubo oído</div><div style="text-align:center;">este prolijo lastimoso cuento,</div><div style="text-align:center;">y casi a carcajadas ha reído</div><div style="text-align:center;">oyendo de la vieja el pensamiento,</div><div style="text-align:center;">así le dice: «Madre, yo te pido</div><div style="text-align:center;">que me permitas ir a ese sangriento</div><div style="text-align:center;">bruto, fantasma, o lo que fuere, armado</div><div style="text-align:center;">como me ves, y con mi espada al lado».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ceñuda ella responde: «Haz lo que quieras.</div><div style="text-align:center;">Sábete que eso mismo ha de valerte</div><div style="text-align:center;">el ir armado, que si no lo fueras;</div><div style="text-align:center;">que al fin a lo que vas es a la muerte.</div><div style="text-align:center;">¿Qué espada, ni qué arnés, ni qué quimeras?</div><div style="text-align:center;">Sus uñas rasgan de la propia suerte</div><div style="text-align:center;">el hierro que la seda, y no hay tan fino</div><div style="text-align:center;">acero, que en su piel se abra camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pues que te desagrada mi propuesta,</div><div style="text-align:center;">condescender a tu demanda quiero».</div><div style="text-align:center;">Llegada la mañana, a la funesta</div><div style="text-align:center;">arena es descolgado el caballero.</div><div style="text-align:center;">He aquí el bravo animal; he aquí que a presta</div><div style="text-align:center;">carrera el más valiente huye primero,</div><div style="text-align:center;">y de sus uñas, aun con ser el muro</div><div style="text-align:center;">tan alto y grueso, no se cree seguro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A paso va Reinaldos, aunque tardo,</div><div style="text-align:center;">firme, desenvainada su Frusberta.</div><div style="text-align:center;">Mas ¿para cuándo a retratar aguardo</div><div style="text-align:center;">esta alimaña en bruto y diablo injerta?</div><div style="text-align:center;">Que diese el ser a este animal bastardo</div><div style="text-align:center;">el diablo y lo amasase con la yerta</div><div style="text-align:center;">carne y la sangre de Marquino helada,</div><div style="text-align:center;">dice el autor que es cosa averiguada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Damón fue erigido el monumento</div><div style="text-align:center;">en subterránea bóveda espaciosa</div><div style="text-align:center;">que sostiene un bruñido pavimento,</div><div style="text-align:center;">do dice en letras de oro negra losa:</div><div style="text-align:center;">«Bajo esta piedra el fúnebre aposento</div><div style="text-align:center;">se oculta de Damón y de su esposa;</div><div style="text-align:center;">dechado él de caballeros; ella</div><div style="text-align:center;">de fe constante y de hermosura estrella».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tirado, pues, a un lóbrego escondrijo,</div><div style="text-align:center;">no lejos del marmóreo mausoleo,</div><div style="text-align:center;">de infernal padre abandonado hijo</div><div style="text-align:center;">que de ninguna madre fue recreo,</div><div style="text-align:center;">poco a poco el diabólico amasijo</div><div style="text-align:center;">desarrollose horriblemente feo,</div><div style="text-align:center;">hasta que, en vez del infantil vagido,</div><div style="text-align:center;">aquel baladro aterrador fue oído.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No era menor que un buey en el tamaño,</div><div style="text-align:center;">con dos agudas astas en la frente;</div><div style="text-align:center;">los ojos de un color de fuego, extraño,</div><div style="text-align:center;">y de un jeme de largo cada diente;</div><div style="text-align:center;">gruesa la piel, de amoratado paño</div><div style="text-align:center;">y verdinegras pintas, cual serpiente;</div><div style="text-align:center;">prolija barba de sanguazas llena;</div><div style="text-align:center;">cerdosa y desgreñada la melena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rollizos miembros tiene como un oso,</div><div style="text-align:center;">y en corvos garfios cada cual termina.</div><div style="text-align:center;">Tiene el aspecto falso y alevoso,</div><div style="text-align:center;">y la mirada de intención dañina.</div><div style="text-align:center;">Cuando, como acostumbra, está furioso,</div><div style="text-align:center;">los dientes con tremendo son rechina;</div><div style="text-align:center;">brama, cual nube que preñada estalla;</div><div style="text-align:center;">con uñas, cuernos, dientes, da batalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tales las señas son del endiablado</div><div style="text-align:center;">bruto, según le pinta don Turpino.</div><div style="text-align:center;">Habiéndose a Reinaldos encarado,</div><div style="text-align:center;">fuesele aproximando pian pianino.</div><div style="text-align:center;">Creyendo ya entre dientes el bocado,</div><div style="text-align:center;">sobre los pies traseros hace un pino,</div><div style="text-align:center;">y se abalanza, la bocaza abierta.</div><div style="text-align:center;">Tremendo tajo descargó Frusberta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, aunque en el testuz se lo hace bueno,</div><div style="text-align:center;">no le ocasiona un átomo de daño.</div><div style="text-align:center;">Brinca al francés la fiera, hecha un veneno,</div><div style="text-align:center;">y con la diestra esgrímele un araño.</div><div style="text-align:center;">Aquella vez no le acertó de lleno;</div><div style="text-align:center;">pero un pedazo llévale tamaño</div><div style="text-align:center;">del ancho escudo con el corvo artejo,</div><div style="text-align:center;">y rásgale la cota y el pellejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos otro golpe le segunda,</div><div style="text-align:center;">y otro tras éste, y otro sin tardanza.</div><div style="text-align:center;">Brama la fiera al recibir la tunda,</div><div style="text-align:center;">y por los ojos llamaradas lanza;</div><div style="text-align:center;">mas no le es dado que pavor infunda</div><div style="text-align:center;">a Montalbán, que lleno de esperanza,</div><div style="text-align:center;">ora esgrime de lado, ora de frente,</div><div style="text-align:center;">de tajo y de revés, y a manteniente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque del caso lo peor le toca,</div><div style="text-align:center;">con renovado ardor cada vez carga.</div><div style="text-align:center;">Anda la bestia, que se vuelve loca,</div><div style="text-align:center;">ya por asir la espada, ya la adarga;</div><div style="text-align:center;">con los cuernos embiste, con la boca;</div><div style="text-align:center;">ora el un brazo y ora el otro alarga;</div><div style="text-align:center;">bate la cola, eriza la guedeja,</div><div style="text-align:center;">y al enemigo respirar no deja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo en cuatro partes está herido.</div><div style="text-align:center;">¿Quién vio jamás igual atrevimiento?</div><div style="text-align:center;">Se ve maltrecho, y no se cree perdido;</div><div style="text-align:center;">mengua la sangre, y crécele el aliento;</div><div style="text-align:center;">y tomó ciertamente aquel partido</div><div style="text-align:center;">que era propio de un hombre de talento,</div><div style="text-align:center;">que, si no vence, a manos de la fiera</div><div style="text-align:center;">o a las del hambre, es menester que muera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Empezaba a ponerse el cielo oscuro,</div><div style="text-align:center;">y la reñida lucha no cesaba.</div><div style="text-align:center;">El paladín la espalda arrima al muro,</div><div style="text-align:center;">y con su sangre la armadura lava;</div><div style="text-align:center;">mas antes de morir quiere dar duro.</div><div style="text-align:center;">Frusberta cada vez está más brava;</div><div style="text-align:center;">si el cuero no penetra, firme y tieso,</div><div style="text-align:center;">a lo menos magulla carne y hueso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo envida el resto a una jugada:</div><div style="text-align:center;">¡Oh cuál zumba la espada tajadora!</div><div style="text-align:center;">Mas ¡ay! el animal de una uñarada</div><div style="text-align:center;">se la quitó. ¿Qué harás, Reinaldo, ahora?</div><div style="text-align:center;">La vida y la batalla es acabada:</div><div style="text-align:center;">seguramente el monstruo te devora.</div><div style="text-align:center;">Siento a los ojos asomar el llanto;</div><div style="text-align:center;">¡ah! permitidme suspender el canto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto VII</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:17:27 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943470_orlando-enamorado-canto-vii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943470_orlando-enamorado-canto-vii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto VII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La Batalla De Paris</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mortales, cuyas almas atosiga</div><div style="text-align:center;">el hipo de ser grandes y señores,</div><div style="text-align:center;">¿por qué con tanto afán, tanta fatiga,</div><div style="text-align:center;">a caza andáis de mandos y de honores?</div><div style="text-align:center;">Lo que oro se os antoja es baja liga</div><div style="text-align:center;">que, a pesar de mentidos esplendores,</div><div style="text-align:center;">en el crisol de un sano juicio puesta</div><div style="text-align:center;">no vale la mitad de lo que cuesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ese poder, grandeza, imperio, estado,</div><div style="text-align:center;">justo o no justo es menester que sea.</div><div style="text-align:center;">Si lo primero, aquel que en encumbrado</div><div style="text-align:center;">destino se encopeta y contonea,</div><div style="text-align:center;">sepa que es sólo un siervo asalariado</div><div style="text-align:center;">para que al bien de los demás provea,</div><div style="text-align:center;">sin gozar el placer un hora sola</div><div style="text-align:center;">de dormir y dejar correr la bola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al pueblo ha de mirar como un rebaño</div><div style="text-align:center;">que a fuer de buen pastor ampare y cele,</div><div style="text-align:center;">no como duro mayoral extraño</div><div style="text-align:center;">que sin cesar le exprima y tunda y pele;</div><div style="text-align:center;">y si algo yerra, no se llame a engaño,</div><div style="text-align:center;">antes, por más que afane y se desvele,</div><div style="text-align:center;">sepa que el mundo de la culpa ajena</div><div style="text-align:center;">más de una vez le hará sufrir la pena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si lo segundo, ¿qué voraz gusano,</div><div style="text-align:center;">qué aguda espina, qué veneno oculto</div><div style="text-align:center;">el alma no atormenta de un tirano?</div><div style="text-align:center;">En cada estruendo un popular tumulto</div><div style="text-align:center;">le toca al arma; con puñal en mano</div><div style="text-align:center;">cree ver un asesino en cada bulto;</div><div style="text-align:center;">la conciencia entre holandas le trabaja,</div><div style="text-align:center;">y al pobre envidia su jergón de paja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo comparo uno de estos desgraciados</div><div style="text-align:center;">que por tener del mundo el gobernalle</div><div style="text-align:center;">viven entre zozobras y cuidados,</div><div style="text-align:center;">a un palaciego que anda por la calle</div><div style="text-align:center;">cubierto de galones y bordados,</div><div style="text-align:center;">echando piernas y luciendo el talle,</div><div style="text-align:center;">mucho brinquillo, mucha placa al seno,</div><div style="text-align:center;">y por debajo está de lacras lleno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Venid, los que pensáis que un soberano</div><div style="text-align:center;">de la común herencia está exclüído,</div><div style="text-align:center;">y ved a este infeliz de Carlomano</div><div style="text-align:center;">en el berenjenal que está metido.</div><div style="text-align:center;">Nadie más justo fue ni más humano;</div><div style="text-align:center;">fue un santo hombre, fue un príncipe cumplido;</div><div style="text-align:center;">pues ved las tempestades que endereza</div><div style="text-align:center;">Fortuna a su corona y su cabeza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual la presente fue, que el rey Gradaso,</div><div style="text-align:center;">por un pueril antojo impertinente,</div><div style="text-align:center;">le suscitó; y en la que el indio Urnaso</div><div style="text-align:center;">sobre la bestia de cornuda frente</div><div style="text-align:center;">iba, como os conté, más que de paso</div><div style="text-align:center;">contra el Danés, a quien furiosamente</div><div style="text-align:center;">arremetió, llevando el hacha alzada.</div><div style="text-align:center;">Pero no le valió la furia nada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque Urgel de un horrífico altibajo</div><div style="text-align:center;">cabeza y tronco hasta el arzón le parte,</div><div style="text-align:center;">si bien le dio el caballo harto trabajo,</div><div style="text-align:center;">que, en el acometer tomando parte,</div><div style="text-align:center;">a Urgel de una cornada al suelo trajo;</div><div style="text-align:center;">y si no fuera el grueso talabarte,</div><div style="text-align:center;">que un tanto al golpe la violencia gasta,</div><div style="text-align:center;">en las entrañas le embutiera el asta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En tres partes Urgel se hallaba herido;</div><div style="text-align:center;">al hospital en brazos fue llevado.</div><div style="text-align:center;">Y en esto Brutarroca fementido</div><div style="text-align:center;">llegó, sobre un camello encaramado.</div><div style="text-align:center;">Representaba un negro dios Cupido,</div><div style="text-align:center;">aunque, a decir verdad, algo barbado.</div><div style="text-align:center;">Medio desnudo el mastinazo, estaba;</div><div style="text-align:center;">en la siniestra el arco, al hombro aljaba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El colmilludo Berra le acompaña;</div><div style="text-align:center;">y a guisa de ambulantes campanarios</div><div style="text-align:center;">van cubriendo de sombras la campaña</div><div style="text-align:center;">elefantes de guerra y dromedarios.</div><div style="text-align:center;">Carlos a Salomón, rey de Bretaña,</div><div style="text-align:center;">mandó sacar sus diestros sagitarios;</div><div style="text-align:center;">va Ricarte con él, y don Gaiferos,</div><div style="text-align:center;">de Melisendra esposo, y Oliveros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De San Dionís la puerta abre camino</div><div style="text-align:center;">al ya canoso Naimo de Baviera</div><div style="text-align:center;">con sus hijos Otón, Avolio, Avino</div><div style="text-align:center;">y Bellenguer de roja cabellera.</div><div style="text-align:center;">Con Guido de Borgoña va Angelino,</div><div style="text-align:center;">y con Hugón, Dudonio sale fuera.</div><div style="text-align:center;">El suelo se estremece a gran distancia</div><div style="text-align:center;">bajo las huestes de la invicta Francia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Carlos en tanto al cielo justiciero</div><div style="text-align:center;">aplacar manda en ceremonias pías,</div><div style="text-align:center;">y en grave canto el religioso clero</div><div style="text-align:center;">misereres entona y letanías;</div><div style="text-align:center;">suena a extramuros el rumor guerrero</div><div style="text-align:center;">de trompas, atabales, chirimías;</div><div style="text-align:center;">responden en París quirieleisones,</div><div style="text-align:center;">al son de las campanas y esquilones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya, pues, que satisfizo a lo cristiano,</div><div style="text-align:center;">con lo Real cumpliendo y lo valiente</div><div style="text-align:center;">sale sobre Bayardo Carlomano,</div><div style="text-align:center;">y de los suyos se coloca al frente.</div><div style="text-align:center;">Todos a un tiempo embisten al pagano;</div><div style="text-align:center;">relumbran mil espadas juntamente;</div><div style="text-align:center;">cada cual taja, pincha, hiende, parte;</div><div style="text-align:center;">no vio jamás tan bella fiesta Marte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por donde cabalgando va Oliveros,</div><div style="text-align:center;">deja Altaclara un sanguinoso lago;</div><div style="text-align:center;">vale ella sola por cincuenta aceros;</div><div style="text-align:center;">primero se ve el golpe que el amago;</div><div style="text-align:center;">caballos caen, trabucan caballeros;</div><div style="text-align:center;">no hubo jamás tan espantoso estrago;</div><div style="text-align:center;">corre el varón, y marca doble hilera</div><div style="text-align:center;">de amontonados troncos su carrera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Amenazando Berra se le encara,</div><div style="text-align:center;">ni a detenerle un punto es suficiente,</div><div style="text-align:center;">porque con un mandoble de Altaclara,</div><div style="text-align:center;">entre ojo y ojo, y entre diente y diente,</div><div style="text-align:center;">en dos mitades el marqués la cara</div><div style="text-align:center;">partida le dejó tan justamente,</div><div style="text-align:center;">como si en la balanza para esto</div><div style="text-align:center;">antes del golpe las hubiera puesto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y tan sabrosa le quedó la mano</div><div style="text-align:center;">que por do más tupidos y más llenos</div><div style="text-align:center;">los escuadrones ve, rompe lozano,</div><div style="text-align:center;">hasta llegar a donde con no menos</div><div style="text-align:center;">donaire y ligereza Carlomano</div><div style="text-align:center;">iba despabilando sarracenos,</div><div style="text-align:center;">y el campo henchía, a tajos y reveses,</div><div style="text-align:center;">de sangrientos cadáveres y arneses.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A Carlos, Brutarroca se presenta,</div><div style="text-align:center;">flechador de alabardas y lanzones.</div><div style="text-align:center;">Carlos, como un venablo, se le avienta,</div><div style="text-align:center;">hincados a Bayardo los talones;</div><div style="text-align:center;">y de un lanzazo le ajustó la cuenta</div><div style="text-align:center;">pasándole costillas y pulmones.</div><div style="text-align:center;">Revuélcase en la arena Brutarroca,</div><div style="text-align:center;">y vierte negras ondas por la boca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero mientras Bayardo corre, al paso</div><div style="text-align:center;">le sale aquella bestia del gran cuerno,</div><div style="text-align:center;">que fue caballo del difunto Urnaso,</div><div style="text-align:center;">la cual, sin dueño ahora y sin gobierno,</div><div style="text-align:center;">va haciendo entre las filas el fracaso</div><div style="text-align:center;">que en el bosque una ráfaga de invierno.</div><div style="text-align:center;">Topa a Bayardo y cornearle intenta;</div><div style="text-align:center;">Bayardo no se turba, ni amedrenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con gran serenidad y gran frescura,</div><div style="text-align:center;">vuelta la grupa, dale un par de coces,</div><div style="text-align:center;">que le estampó en los sesos la herradura;</div><div style="text-align:center;">y rompe por do tantas, tan atroces</div><div style="text-align:center;">fases muestra la lid, que por ventura</div><div style="text-align:center;">dijérades que sólo allí feroces</div><div style="text-align:center;">guerreros hay, coraje, ira, matanza,</div><div style="text-align:center;">y todo lo demás es burla y chanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Alfrera con el mástil que engarrafa,</div><div style="text-align:center;">a los cristianos da tremenda zurra;</div><div style="text-align:center;">a la gente que toca deja gafa;</div><div style="text-align:center;">la que coge de lleno, despachurra.</div><div style="text-align:center;">En mirando venir la gran jirafa,</div><div style="text-align:center;">nadie tiene lugar, que no se escurra;</div><div style="text-align:center;">sólo Turpín osó salir delante;</div><div style="text-align:center;">Alfrera con gran sorna le echa el guante;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a la cintura se lo prende y ata,</div><div style="text-align:center;">a guisa de corneta o de tintero.</div><div style="text-align:center;">Tras esto de camino se arrebata</div><div style="text-align:center;">a Pinabel y a Otón y a Bellenguero,</div><div style="text-align:center;">y, de los tres hecho un manojo, cata</div><div style="text-align:center;">que vuelve a los cristianos el trasero.</div><div style="text-align:center;">Al rey Gradaso los llevó en presente,</div><div style="text-align:center;">y torna a la batalla nuevamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Torna el jayán de nuevo a la batalla,</div><div style="text-align:center;">y empieza a machucar que se las pela.</div><div style="text-align:center;">Hete aquí de Marsilio la canalla,</div><div style="text-align:center;">con Ferragú, Morgante y Espinela.</div><div style="text-align:center;">¡Oh cuánto escudo y cuánta fina malla</div><div style="text-align:center;">y cuánta lanza en mil fragmentos vuela!</div><div style="text-align:center;">Cuál hiere, cuál retorna, cuál repara;</div><div style="text-align:center;">crece la confusión y la algazara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El marqués Oliveros vio la brega,</div><div style="text-align:center;">y del Emperador se puso al lado;</div><div style="text-align:center;">el normando Ricarte se le llega,</div><div style="text-align:center;">y Gano, de sus condes escoltado;</div><div style="text-align:center;">Dudonio, que una gorda maza juega,</div><div style="text-align:center;">Alardo, Guido, en pelotón cerrado,</div><div style="text-align:center;">cargan, como avenida repentina,</div><div style="text-align:center;">sobre la nueva chusma sarracina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con Ferraguto encuéntrase Oliveros,</div><div style="text-align:center;">y casi desarzónale el pagano;</div><div style="text-align:center;">rotas entrambas lanzas, los guerreros</div><div style="text-align:center;">tornaron a embestirse espada en mano.</div><div style="text-align:center;">Con Espinel se apechugó Gaiferos,</div><div style="text-align:center;">el rey Morgante con el conde Gano,</div><div style="text-align:center;">con el Califa el duque de Baviera,</div><div style="text-align:center;">hombre con hombre, hilera con hilera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cupo a Dudón, Grandonio, aquel gigante</div><div style="text-align:center;">que alcaide un tiempo fue de Barcelona.</div><div style="text-align:center;">Las mazas van y vienen cada instante,</div><div style="text-align:center;">y toda se magullan la persona.</div><div style="text-align:center;">El rey Marsilio embiste al Imperante;</div><div style="text-align:center;">pero se arrepintió de la intentona:</div><div style="text-align:center;">descabalgado sin remedio fuera,</div><div style="text-align:center;">si a punto Ferragú no le acorriera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ferraguto se aparta de Olivero</div><div style="text-align:center;">para asistir al rey Zaragozano,</div><div style="text-align:center;">y el marqués, como noble caballero,</div><div style="text-align:center;">fue en ayuda también de Carlomano;</div><div style="text-align:center;">cada cual de los cuatro es buen guerrero,</div><div style="text-align:center;">de valeroso pecho y presta mano;</div><div style="text-align:center;">mas Carlos, que a Bayardo cabalgaba,</div><div style="text-align:center;">a sí mismo esta vez sobrepujaba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ninguno al compañero pone mientes,</div><div style="text-align:center;">que por su parte a qué atender le sobra</div><div style="text-align:center;">tregua no dan las hojas inclementes;</div><div style="text-align:center;">cada cual cuanto sabe pone en obra.</div><div style="text-align:center;">Bonanza en tanto gozan nuestras gentes,</div><div style="text-align:center;">y la pagana multitud zozobra;</div><div style="text-align:center;">a tierra va de España la bandera;</div><div style="text-align:center;">se desparpaja la brigada entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Marsilio, que intentaba detenella,</div><div style="text-align:center;">hubo de acompañarla en la corrida;</div><div style="text-align:center;">también es el Califa envuelto en ella,</div><div style="text-align:center;">y síguele Morgante a toda brida;</div><div style="text-align:center;">iba Espinel pisándole la huella,</div><div style="text-align:center;">y Serpentín se agrega a la partida;</div><div style="text-align:center;">unos huyen por fuerza, otros por gusto;</div><div style="text-align:center;">sólo hace rostro Ferraguto adusto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual tigre de monteros acosado,</div><div style="text-align:center;">aun en la fuga espanta y amenaza;</div><div style="text-align:center;">ya a los cristianos cede mal su grado,</div><div style="text-align:center;">ya a los que se la daban él da caza;</div><div style="text-align:center;">pero tantos le cargan, que forzado</div><div style="text-align:center;">se vio por fin a abandonar la plaza,</div><div style="text-align:center;">y a no llegar en este punto Alfrera,</div><div style="text-align:center;">muerto sin duda alguna o preso fuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A duros golpes del bastón tremendo</div><div style="text-align:center;">el jayán las hileras aportilla;</div><div style="text-align:center;">Galalón, como un pájaro va huyendo;</div><div style="text-align:center;">a Guido y Naimo arroja de la silla.</div><div style="text-align:center;">Pero viene, llamada del estruendo,</div><div style="text-align:center;">de valerosa gente una cuadrilla.</div><div style="text-align:center;">Dudón le asalta y Carlos y Oliveros;</div><div style="text-align:center;">bríllanle en torno a un tiempo veinte aceros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quién de lado le amaga, quién de frente;</div><div style="text-align:center;">seria va pareciéndole la cosa;</div><div style="text-align:center;">háselas el jayán con una gente,</div><div style="text-align:center;">ágil a reparar, a herir brïosa.</div><div style="text-align:center;">La jirafa se mueve lentamente,</div><div style="text-align:center;">como bestia de suyo perezosa.</div><div style="text-align:center;">Los otros cargan; solo está; no hay caso;</div><div style="text-align:center;">corre aturdido en busca de Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Sericano que le vio venir,</div><div style="text-align:center;">y antes le tuvo en opinión tal cual,</div><div style="text-align:center;">en altas voces le empezó a reñir:</div><div style="text-align:center;">«¿A dónde vas, follón?» Tente, animal.</div><div style="text-align:center;">¿Cómo vergüenza no te da de huir</div><div style="text-align:center;">con ese corpachón descomunal?</div><div style="text-align:center;">Ocúltate a mis ojos, y cuidado</div><div style="text-align:center;">no vuelva yo en mi vida a verte armado».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dijo: y al ver que ya su campo embisten</div><div style="text-align:center;">las enemigas huestes, vuelve airada</div><div style="text-align:center;">la cara a los monarcas que le asisten;</div><div style="text-align:center;">los cuales, entendiendo la mirada,</div><div style="text-align:center;">la armadura le traen, se la visten,</div><div style="text-align:center;">le calzan las espuelas, y la espada</div><div style="text-align:center;">le ciñen, puestos a sus pies de hinojos,</div><div style="text-align:center;">y no osan de la tierra alzar los ojos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El tumulto entre tanto y vocería</div><div style="text-align:center;">llegaba hasta la tienda de Gradaso;</div><div style="text-align:center;">y presumiendo que, pues no salía,</div><div style="text-align:center;">estaba ausente el rey, o enfermo acaso,</div><div style="text-align:center;">daba por suyo nuestra gente el día,</div><div style="text-align:center;">y más que el sol bajaba ya al ocaso.</div><div style="text-align:center;">Llena de confïanza y de contento</div><div style="text-align:center;">comenzaba a pillar el campamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como cuando, amarrado un toro bravo,</div><div style="text-align:center;">el vulgo se le acerca, y por juguete</div><div style="text-align:center;">uno el cuerno le toca, y otro el rabo;</div><div style="text-align:center;">si rotas las prisiones arremete,</div><div style="text-align:center;">se desparpaja de este y de aquel cabo</div><div style="text-align:center;">sin saber la canalla do se mete;</div><div style="text-align:center;">y creyendo que el toro los atrapa,</div><div style="text-align:center;">éste deja la gorra, aquél la capa;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así, cuando se oyó Gradaso viene,</div><div style="text-align:center;">huyendo cada cual se destalona,</div><div style="text-align:center;">y nadie que lo ha oído, se detiene</div><div style="text-align:center;">a ver si es grande o chico de persona;</div><div style="text-align:center;">ni sabe a dónde va, ni a qué se atiene;</div><div style="text-align:center;">las armas tira, y todo lo abandona.</div><div style="text-align:center;">Sólo Carlos quedó; quedó Oliveros;</div><div style="text-align:center;">y no sé cuántos otros caballeros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Picó Gradaso la guerrera alfana,</div><div style="text-align:center;">y a Dudonio arrojó cabeza abajo;</div><div style="text-align:center;">Ricarte cae también de buena gana;</div><div style="text-align:center;">ni le da Salomón mucho trabajo.</div><div style="text-align:center;">Mientras tunde la hueste sericana</div><div style="text-align:center;">los míseros franceses a destajo,</div><div style="text-align:center;">volando el bravo rey, cual torbellino,</div><div style="text-align:center;">se lleva cuanto encuentra de camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No toca con la lanza al conde Gano,</div><div style="text-align:center;">que con sólo el amago le esparranca;</div><div style="text-align:center;">al encuentro le sala Carlomano,</div><div style="text-align:center;">y la silla también le deja franca.</div><div style="text-align:center;">Él a Bayardo entonces echa mano;</div><div style="text-align:center;">pero el bruto gentil le vuelve el anca</div><div style="text-align:center;">con una discreción que maravilla,</div><div style="text-align:center;">y asiéntale una coz en la espinilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y como si a llevar fuese la nueva,</div><div style="text-align:center;">dando bufidos por París entraba.</div><div style="text-align:center;">Valió a Gradaso la encantada greba;</div><div style="text-align:center;">si no, la pierna en Francia se dejaba.</div><div style="text-align:center;">No se puede tener por más que prueba,</div><div style="text-align:center;">y el dolor cada instante se le agrava;</div><div style="text-align:center;">en brazos a su tienda es conducido,</div><div style="text-align:center;">y allí de cirujanos asistido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre los cuales un anciano había</div><div style="text-align:center;">que llamaban maese Ferriducho,</div><div style="text-align:center;">perito en herbolaria y cirugía,</div><div style="text-align:center;">a quien por eso el rey preciaba mucho</div><div style="text-align:center;">Si alguno pierna o brazo se rompía,</div><div style="text-align:center;">sanaba luego aquel doctor machucho</div><div style="text-align:center;">la parte enferma, sin dolor ni gasto,</div><div style="text-align:center;">sólo con aplicarle un cierto emplasto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Éste, después que al rey la herida observa,</div><div style="text-align:center;">no sé qué voces mágicas murmura.</div><div style="text-align:center;">De malva haciendo, aloe y contrayerba</div><div style="text-align:center;">y díctamo de Creta una mistura</div><div style="text-align:center;">aplícasela en forma de conserva;</div><div style="text-align:center;">y dos minutos no tardó la cura.</div><div style="text-align:center;">Gradaso, «habiendo un poco reposado,</div><div style="text-align:center;">sobre la alfana se presenta armado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Más que nunca soberbio al campo vino.</div><div style="text-align:center;">He aquí la tempestad, huya el que pueda.</div><div style="text-align:center;">El marqués Oliveros al camino</div><div style="text-align:center;">osó salir, y fue a estampar la greda.</div><div style="text-align:center;">Hugón y Avolio con Beltrán y Avino,</div><div style="text-align:center;">y si algún otro de los buenos queda,</div><div style="text-align:center;">todos de aquella lanza derribados</div><div style="text-align:center;">fueron, y todos van aprisionados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya voz de capitanes no es oída;</div><div style="text-align:center;">ya nadie a los infieles hace cara;</div><div style="text-align:center;">arrancan los cristianos de estampida;</div><div style="text-align:center;">llega a París la gresca y la algazara;</div><div style="text-align:center;">en donde, siendo la prisión sabida</div><div style="text-align:center;">de Carlos y los otros, cosa es clara</div><div style="text-align:center;">que en nuevos armamentos no se piensa,</div><div style="text-align:center;">pues no se ve manera de defensa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pone la voz el vulgo en las estrellas;</div><div style="text-align:center;">y a los sacros altares acogidas</div><div style="text-align:center;">las madres y las tímidas doncellas,</div><div style="text-align:center;">mandan a Dios plegarias doloridas.</div><div style="text-align:center;">Oyó el Danés la grita y las querellas;</div><div style="text-align:center;">el Danés, que postrado a las heridas</div><div style="text-align:center;">que recibió lidiando con Urnaso,</div><div style="text-align:center;">a duras penas puede dar un paso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De rabia y de piedad llorando junto,</div><div style="text-align:center;">después que las heridas unge y venda,</div><div style="text-align:center;">se arma; y porque el caballo no está a punto,</div><div style="text-align:center;">que al campo se le traigan recomienda;</div><div style="text-align:center;">y a donde juzga estar más en su punto,</div><div style="text-align:center;">no la contienda (que ya no hay contienda),</div><div style="text-align:center;">sino la atroz horrífica matanza,</div><div style="text-align:center;">a pie va, sustentándose en la lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llega a la puerta; encuéntrala cerrada,</div><div style="text-align:center;">y de la densa turba oye el lamento,</div><div style="text-align:center;">que en vano a entrar se agolpa, y a la espada</div><div style="text-align:center;">de los contrarios muere ciento a ciento.</div><div style="text-align:center;">Teme el alcaide, abriendo, dar entrada</div><div style="text-align:center;">al enemigo, y no sin fundamento;</div><div style="text-align:center;">a todo el mundo, pues, abrir rehúsa,</div><div style="text-align:center;">por más que se le ruega y se le acusa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «La puerta, dice Urgel, abre al instante;</div><div style="text-align:center;">el defenderla corre a cuenta mía».</div><div style="text-align:center;">«Del puesto, dice el otro, soy garante;</div><div style="text-align:center;">a mi padre que fuese no abriría».</div><div style="text-align:center;">«Ya no hay paciencia, clama Urgel, que aguante;</div><div style="text-align:center;">ha de costarte caro tu porfía».</div><div style="text-align:center;">Huyó el alcaide; Urgel de un hacha afierra;</div><div style="text-align:center;">la puerta a cuatro hachazos echó a tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El puente cala Urgel; y sobre el puente</div><div style="text-align:center;">la desbandada multitud francesa</div><div style="text-align:center;">de tropel se abalanza, cual torrente</div><div style="text-align:center;">que rompe en el invierno la represa.</div><div style="text-align:center;">Sigue a los fugitivos la inclemente</div><div style="text-align:center;">turba pagana; pero asaz le pesa;</div><div style="text-align:center;">a diestro y a siniestro esgrime el hacha</div><div style="text-align:center;">Urgel, y cuatro a cuatro los despacha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuál es hasta París arrebatado</div><div style="text-align:center;">envuelto entre la chusma fugitiva;</div><div style="text-align:center;">cuál de hombres y caballos muere hollado;</div><div style="text-align:center;">y a cuál del puente abajo Urgel derriba;</div><div style="text-align:center;">uno, vivo y entero es derrocado;</div><div style="text-align:center;">otro, cabeza o tronco deja arriba;</div><div style="text-align:center;">hombres, caballos, armas van al foso,</div><div style="text-align:center;">turbio todo a la vista y sanguinoso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, crece por instantes la faena,</div><div style="text-align:center;">que, saltando en el puente Serpentino,</div><div style="text-align:center;">taja de un lado y otro la cadena,</div><div style="text-align:center;">y da franco a los suyos el camino.</div><div style="text-align:center;">Urgel levanta el hacha; y si por buena</div><div style="text-align:center;">fortuna no llevara un yelmo fino,</div><div style="text-align:center;">y encantado también, según sospecho,</div><div style="text-align:center;">quedaba el español pedazos hecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del Sericano rey toda la corte,</div><div style="text-align:center;">y del campo pagano llega el grueso.</div><div style="text-align:center;">Cercado está a poniente, a sur y a norte;</div><div style="text-align:center;">mas el Danés no echó el pie atrás por eso;</div><div style="text-align:center;">orden da de que el puente se le corte,</div><div style="text-align:center;">mientras él de la lid sustenta el peso;</div><div style="text-align:center;">y salvos los cristianos de esta suerte,</div><div style="text-align:center;">con leda cara va a buscar la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con mil combate a un tiempo y con Gradaso,</div><div style="text-align:center;">que, avergonzado, en alta voz ordena</div><div style="text-align:center;">que todo el mundo vuelva atrás el paso;</div><div style="text-align:center;">y desarmando a Urgel con poca pena</div><div style="text-align:center;">(como a quien tiene el cuerpo enfermo y laso</div><div style="text-align:center;">vertiendo rojo humor por cada vena)</div><div style="text-align:center;">manda que se le asista y se le lleve</div><div style="text-align:center;">con el honor que a la virtud se debe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fuera París tomada fácilmente,</div><div style="text-align:center;">sino que ya la noche oscurecía.</div><div style="text-align:center;">Óyese de campanas son doliente</div><div style="text-align:center;">que hace a dolientes voces armonía;</div><div style="text-align:center;">en miedo y llanto la infelice gente</div><div style="text-align:center;">aguarda el venidero infausto día</div><div style="text-align:center;">en que ha de ser París abandonada</div><div style="text-align:center;">a destrucción, a saco, a fuego, a espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba por entonces arrestado,</div><div style="text-align:center;">como sabéis, Astolfo en la Bastilla;</div><div style="text-align:center;">por todos y por todas olvidado,</div><div style="text-align:center;">merced a Galalón y a su pandilla.</div><div style="text-align:center;">Era a charlar el duque aficionado;</div><div style="text-align:center;">soltósele esta vez la tarabilla:</div><div style="text-align:center;">«¡Cómo se ve que el Sericán lo entiende,</div><div style="text-align:center;">dice, que a tal sazón la guerra emprende!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Hubiera yo salido a la pelea,</div><div style="text-align:center;">y otro gallo al tal rey le cantaría.</div><div style="text-align:center;">Sabe dónde le aprieta la correa;</div><div style="text-align:center;">mas hay sol en las bardas todavía;</div><div style="text-align:center;">pues quiera Dios que en libertad me vea,</div><div style="text-align:center;">hará triunfar su causa, que es la mía.</div><div style="text-align:center;">Veremos a quién debe Carlomano</div><div style="text-align:center;">su corona, si a mí o al conde Gano».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso al regocijo se abandona;</div><div style="text-align:center;">no cabe de contento y de ufanía;</div><div style="text-align:center;">preséntasele Alfrera y le perdona;</div><div style="text-align:center;">todo es favor, merced, galantería;</div><div style="text-align:center;">tan alegre jamás le vio persona</div><div style="text-align:center;">ni de tan buen, humor, como aquel día,</div><div style="text-align:center;">imaginando que a Bayardo oprime</div><div style="text-align:center;">los lomos ya, y a Durindana esgrime.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Afable al rey de Francia da la mano,</div><div style="text-align:center;">y a par de sí con grande honor le sienta.</div><div style="text-align:center;">«Señor, le dice, un peches soberano</div><div style="text-align:center;">de honor sólo y de gloria se alimenta;</div><div style="text-align:center;">de la diadema y del aplauso humano</div><div style="text-align:center;">reputo indigno al rey que se contenta</div><div style="text-align:center;">del ocio vil, dejando que la pompa</div><div style="text-align:center;">y la molicie a la virtud corrompa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si del Oriente vine, fue por eso,</div><div style="text-align:center;">y no por tu corona y tu riqueza;</div><div style="text-align:center;">que apenas basto a sostener el peso</div><div style="text-align:center;">de la que ha puesto el cielo en mi cabeza.</div><div style="text-align:center;">Pues hoy en mi poder te he visto preso,</div><div style="text-align:center;">ha llegado a su colmo mi grandeza;</div><div style="text-align:center;">y ni trofeo ni alabanza alguna</div><div style="text-align:center;">queda, con que me tiente la Fortuna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El reino, pues, te restituyo entero;</div><div style="text-align:center;">no pienso en cosa tuya poner mano;</div><div style="text-align:center;">tan solamente que me entregues quiero</div><div style="text-align:center;">el corcel del barón de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">que tan noble animal a un caballero</div><div style="text-align:center;">no ha de servir tan ruin y tan villano;</div><div style="text-align:center;">y en un año de plazo a Sericana</div><div style="text-align:center;">harás venir la espada Durindana».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Carlos a prometerle no fue tardo</div><div style="text-align:center;">corcel, espada, y más, si más desea.</div><div style="text-align:center;">«Está bien, dice el rey; pero Bayardo</div><div style="text-align:center;">quiero que luego aquí traído sea».</div><div style="text-align:center;">En busca suya va a París Alardo,</div><div style="text-align:center;">donde Astolfo, que suelto regentea,</div><div style="text-align:center;">incontinenti que hubo Alardo expuesto</div><div style="text-align:center;">la comisión que trae, le intima arresto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y luego de su parte va un heraldo</div><div style="text-align:center;">a retar a Gradaso y a su gente;</div><div style="text-align:center;">y que si dice que mató a Reinaldo,</div><div style="text-align:center;">o le puso en prisión o en fuga, miente;</div><div style="text-align:center;">que Carlos con lo suyo pague el saldo,</div><div style="text-align:center;">pues Bayardo es de dueño diferente;</div><div style="text-align:center;">y ya que de otro modo nada avanza</div><div style="text-align:center;">venga el rey a ganarlo lanza a lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Movido a risa más que a indignación</div><div style="text-align:center;">con esta singular mensajería,</div><div style="text-align:center;">pregunta el rey Gradaso qué barón</div><div style="text-align:center;">es el que tan civil recado envía.</div><div style="text-align:center;">«Señor, responde Gano, es un bufón</div><div style="text-align:center;">que a toda nuestra corte entretenía;</div><div style="text-align:center;">de lo que diga no hay que hacer aprecio,</div><div style="text-align:center;">ni dársete cuidado, que es un necio».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pues necio o no, repuso el Sericano,</div><div style="text-align:center;">él es hombre de espíritu sin duda.</div><div style="text-align:center;">No piense con su labia el conde Gano</div><div style="text-align:center;">que de lo que es razón me tuerce o muda.</div><div style="text-align:center;">Harto a vosotros me he mostrado humano.</div><div style="text-align:center;">Retado, al reto es menester que acuda.</div><div style="text-align:center;">Decid al duque Astolfo que le espero,</div><div style="text-align:center;">y que venga en Bayardo caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Al cual, si me le gano con la lanza,</div><div style="text-align:center;">ya no seré a cumpliros obligado</div><div style="text-align:center;">los partidos que os hice en confïanza</div><div style="text-align:center;">de que el corcel se me iba a dar de grado».</div><div style="text-align:center;">Mucho con esta súbita mudanza</div><div style="text-align:center;">quedó el Emperador amostazado,</div><div style="text-align:center;">pues la corona, imperio, estado sumo</div><div style="text-align:center;">que pensó recobrar, ve vuelto en humo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Astolfo, apenas la mañana apunta,</div><div style="text-align:center;">sobre Bayardo se presenta armado</div><div style="text-align:center;">con tanta perla y tanta joya junta,</div><div style="text-align:center;">que un cielo semejaban estrellado;</div><div style="text-align:center;">cubierta de oro está desde la punta</div><div style="text-align:center;">la bella espada que le cuelga al lado,</div><div style="text-align:center;">y en su diestra temblando relucía</div><div style="text-align:center;">aquella hadada lanza de Argalia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cuerno emboca y a Gradaso reta:</div><div style="text-align:center;">«Ven, fantasmón antojadizo y loco,</div><div style="text-align:center;">que traes por vanidad la tierra inquieta;</div><div style="text-align:center;">ven, espantajo de hombres de tan poco</div><div style="text-align:center;">seso como el rapaz que se desteta,</div><div style="text-align:center;">que le dicen Gradaso en vez de el Coco;</div><div style="text-align:center;">y venga, si quisieres, a tu lado</div><div style="text-align:center;">el gigantón de Alfrera tu privado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Venga Marsilio y venga Balugante,</div><div style="text-align:center;">y toda la española guapería;</div><div style="text-align:center;">Grandonio venga, aquel soez gigante</div><div style="text-align:center;">que ya otra vez probó la lanza mía;</div><div style="text-align:center;">y venga Ferraguto el arrogante,</div><div style="text-align:center;">que en su encantada piel tanto confía;</div><div style="text-align:center;">venga toda tu gente. ¿Por qué tarda?</div><div style="text-align:center;">Un solo caballero es el que aguarda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estuvo un rato el rey Gradaso atento,</div><div style="text-align:center;">oyendo al caballero del Leopardo;</div><div style="text-align:center;">poco le ocupa el Duque el pensamiento,</div><div style="text-align:center;">toda le lleva la atención Bayardo.</div><div style="text-align:center;">Hecho el acostumbrado cumplimiento,</div><div style="text-align:center;">así razona al paladín gallardo:</div><div style="text-align:center;">«Díceme Gano que no tienes juicio,</div><div style="text-align:center;">y eres bufón de corte por oficio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Otros, aunque aturdido y calavera,</div><div style="text-align:center;">dicen que en la ocasión eres discreto,</div><div style="text-align:center;">garboso, bravo. Sea lo que Dios quiera</div><div style="text-align:center;">(que yo en vidas ajenas no me meto),</div><div style="text-align:center;">a tu llamado vengo, como hiciera</div><div style="text-align:center;">al del más alto y principal sujeto;</div><div style="text-align:center;">mas en cayendo, que caerás de fijo,</div><div style="text-align:center;">venga el caballo; nada más exijo»,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Suele la cuenta errar el que la ajusta,</div><div style="text-align:center;">responde Astolfo, ausente el hostalero.</div><div style="text-align:center;">Tuyo será, si vences en la justa,</div><div style="text-align:center;">este caballo y cuanto valgo; empero,</div><div style="text-align:center;">venciendo yo, propongo, si te gusta,</div><div style="text-align:center;">que restituyas a su ser primero</div><div style="text-align:center;">a todos los cristianos; y al Oriente</div><div style="text-align:center;">podréis marcharos libres tú y tu gente».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Que me place, responde el Sericano;</div><div style="text-align:center;">la condición que has dicho acepto y juro».</div><div style="text-align:center;">Y revolviendo, y en la diestra mano</div><div style="text-align:center;">blandiendo aquel lanzón rollizo y duro,</div><div style="text-align:center;">no ya postrar creyera un cuerpo humano,</div><div style="text-align:center;">mas arrancar de su cimiento un muro.</div><div style="text-align:center;">El Duque la encantada lanza blande;</div><div style="text-align:center;">la fuerza es poca; pero el alma es grande.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso mete piernas a la alfana,</div><div style="text-align:center;">y a encontrarle va Astolfo como un viento.</div><div style="text-align:center;">En el escudo al rey de Sericana</div><div style="text-align:center;">pone la mira, a derribarle atento;</div><div style="text-align:center;">y la Fortuna le otorgó liviana</div><div style="text-align:center;">que se saliese con su loco intento;</div><div style="text-align:center;">apenas el escudo toca el Duque,</div><div style="text-align:center;">es fuerza (claro está) que el Rey trabuque.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vese el altivo Rey tendido en tierra,</div><div style="text-align:center;">y a duras penas cree lo que le pasa.</div><div style="text-align:center;">¡Oh cuánto el hombre, exclama, oh cuánto yerra!</div><div style="text-align:center;">¡Oh cómo el cielo las venturas tasa!</div><div style="text-align:center;">Vaya que salgo airoso de la guerra;</div><div style="text-align:center;">sin gloria y sin honor me vuelvo a casa;</div><div style="text-align:center;">paciencia y barajar. Ven, oh valiente</div><div style="text-align:center;">caballero cristiano, por tu gente».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Rey al Duque de la mano guía</div><div style="text-align:center;">haciéndole las honras que es debido.</div><div style="text-align:center;">Nada en el campamento se sabía;</div><div style="text-align:center;">pero todo se daba por perdido.</div><div style="text-align:center;">Carlos al duque Astolfo maldecía,</div><div style="text-align:center;">llamándole de loco y de aturdido.</div><div style="text-align:center;">«¡Ay!, dice, llegó el fin de los cristianos»;</div><div style="text-align:center;">dase calabazadas a dos manos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Astolfo llega, y dice en tono airado</div><div style="text-align:center;">(confirmando Gradaso el fingimiento):</div><div style="text-align:center;">«—Qué es de ti, Carlomagno desastrado?</div><div style="text-align:center;">Ya toda tu fanfarria es sombra y viento.</div><div style="text-align:center;">Si estuviera Reinaldos a tu lado,</div><div style="text-align:center;">y Orlando, y algún otro que no miento,</div><div style="text-align:center;">en tanta afrenta no se hubiera visto,</div><div style="text-align:center;">como hoy la ves, la santa fe de Cristo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Por dar oído y gusto a unos malsines,</div><div style="text-align:center;">oprobio de tu juicio y de tus canas,</div><div style="text-align:center;">extrañaste de ti dos paladines</div><div style="text-align:center;">que de tu trono un tiempo eran peanas.</div><div style="text-align:center;">Con los principios dicen bien los fines:</div><div style="text-align:center;">saca la cuenta y mira lo que ganas.</div><div style="text-align:center;">¿Dónde tu favorito se entretiene,</div><div style="text-align:center;">que a libertarte de prisión no viene?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿De qué sirve que un hombre se desviva</div><div style="text-align:center;">sirviendo a quien servicios no agradece,</div><div style="text-align:center;">y con quien sólo el lisonjero priva,</div><div style="text-align:center;">llevando el prez que la virtud merece?</div><div style="text-align:center;">Allá se las avenga el que reciba</div><div style="text-align:center;">leyes de quien le agravia y le escarnece.</div><div style="text-align:center;">Me voy de este país infortunado,</div><div style="text-align:center;">y dejo a quien lo quiera mi ducado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Renuncio sangre, ley, naturaleza;</div><div style="text-align:center;">y al buen señor de Sericana sigo,</div><div style="text-align:center;">que me hace su bufón, por la fineza</div><div style="text-align:center;">y los buenos informes de un amigo.</div><div style="text-align:center;">Me empeñaré, señores, con su alteza,</div><div style="text-align:center;">para que os lleve, si queréis, consigo;</div><div style="text-align:center;">Carlomagno será su repostero;</div><div style="text-align:center;">Urgel, escanciador; Turpín, barbero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y pues merced le debo, no pequeña,</div><div style="text-align:center;">galopín de cocina será Gano,</div><div style="text-align:center;">si no quiere más bien cargar la leña</div><div style="text-align:center;">sobre esas espaldazas de villano.</div><div style="text-align:center;">Fortuna me será más halagüeña</div><div style="text-align:center;">bajo mi nuevo invicto soberano,</div><div style="text-align:center;">que no se paga de servil lisonja,</div><div style="text-align:center;">ni con el fasto y el poder se esponja».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si está Carlos mohino y cabizbajo</div><div style="text-align:center;">oyendo tal, considerar se deja;</div><div style="text-align:center;">es tanta la soltura y desparpajo</div><div style="text-align:center;">de Astolfo, que decir verdad semeja.</div><div style="text-align:center;">Mirándole Turpín de arriba abajo,</div><div style="text-align:center;">«¿Será posible, exclama, que esta oveja</div><div style="text-align:center;">se desbarranque?» «Sí, gran marrullero,</div><div style="text-align:center;">dice el inglés, desbarrancarme quiero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lloraba el viejo Naimo como un niño,</div><div style="text-align:center;">Urgel lloró, lloró toda la gente.</div><div style="text-align:center;">No pudo Astolfo al natural cariño</div><div style="text-align:center;">resistir más, y en acto reverente</div><div style="text-align:center;">dice al Emperador: «Postrado ciño</div><div style="text-align:center;">tus regios pies; recíbeme indulgente;</div><div style="text-align:center;">que, tal cual soy, he sido y seré tuyo;</div><div style="text-align:center;">la libertad a todos restituyo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Eres dueño de ti y de tu corona;</div><div style="text-align:center;">te vuelvo sin mancilla tus banderas;</div><div style="text-align:center;">tu sagrada magnánima persona</div><div style="text-align:center;">las adquiridas glorias guarde enteras.</div><div style="text-align:center;">Pero por lo que toca a mí perdona</div><div style="text-align:center;">si antes quiero vivir entre las fieras,</div><div style="text-align:center;">que mantener aquí perpetua lidia,</div><div style="text-align:center;">blanco de la calumnia y de la envidia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »La libertad, señor, es mucho cuento;</div><div style="text-align:center;">sin ella para mí no hay cosa buena;</div><div style="text-align:center;">y si decir me vedan lo que siento,</div><div style="text-align:center;">ni el yantar me es sabroso, ni la cena.</div><div style="text-align:center;">Que Gano haga y deshaga, y el acento</div><div style="text-align:center;">seductor te haga oír de la Sirena;</div><div style="text-align:center;">yo de la adulación no sé el idioma,</div><div style="text-align:center;">y antes que a Gano serviré a Mahoma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En busca de mis primos, el de Anglante</div><div style="text-align:center;">y el ínclito señor de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">quiero por esos mundos ir errante;</div><div style="text-align:center;">y rogándole al cielo soberano</div><div style="text-align:center;">que conserve tu vida y que levante</div><div style="text-align:center;">más y más tu poder, beso tu mano,</div><div style="text-align:center;">Emperador de Roma esclarecido,</div><div style="text-align:center;">y la licencia de partir te pido».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todos, creyendo chanza o burla aquello,</div><div style="text-align:center;">míranse unos a otros y a Gradaso;</div><div style="text-align:center;">y hubieron finalmente de creello</div><div style="text-align:center;">cuando el vencido rey refirió el caso.</div><div style="text-align:center;">Galalón con grandísimo desuello</div><div style="text-align:center;">montaba ya su jaca; pero al paso</div><div style="text-align:center;">le sale Astolfo y dice: «Tente, amigo;</div><div style="text-align:center;">la libertad que doy no habla contigo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Ten entendido, pillastrón villano,</div><div style="text-align:center;">que prisionero quedas en la guerra».</div><div style="text-align:center;">«¿Prisionero de quién?» pregunta Gano.</div><div style="text-align:center;">«Prisionero de Astolfo de Inglaterra»,</div><div style="text-align:center;">contesta el Duque, y luego de la mano</div><div style="text-align:center;">le toma, y dice, la rodilla en tierra:</div><div style="text-align:center;">«Señor, en honra vuestra le concedo</div><div style="text-align:center;">la libertad que retenerle puedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pero no la tendrá, si no jurare</div><div style="text-align:center;">del modo más solemne y más expreso,</div><div style="text-align:center;">que siempre y cuando yo se lo mandare,</div><div style="text-align:center;">por tres o cuatro días ha de ir preso;</div><div style="text-align:center;">y si él alguna vez lo rehusare</div><div style="text-align:center;">(pues notorio es a todos cuanto en eso</div><div style="text-align:center;">de juramentos es desmemoriado),</div><div style="text-align:center;">vos me le entregaréis, señor, atado».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jura Gano y rejura la promesa,</div><div style="text-align:center;">diciendo en sus adentros: «¿Qué me importa?»</div><div style="text-align:center;">Sucedió en tanto al miedo la sorpresa,</div><div style="text-align:center;">y ya a todos el júbilo trasporta;</div><div style="text-align:center;">cuál da al inglés los brazos, cuál le besa;</div><div style="text-align:center;">toda alabanza les parece corta.</div><div style="text-align:center;">«Él ha salvado, el pueblo a voces canta,</div><div style="text-align:center;">la patria, la nación, la iglesia santa».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por más que Carlomagno le festeja</div><div style="text-align:center;">(que aun la corona le ofreció de Irlanda)</div><div style="text-align:center;">constante en su designio a Francia deja,</div><div style="text-align:center;">y en busca ya de sus amigos anda;</div><div style="text-align:center;">pero antes que los halle, me semeja</div><div style="text-align:center;">que se arrepentirá de la demanda;</div><div style="text-align:center;">el tiempo lo dirá, si, Dios mediante,</div><div style="text-align:center;">la empezada labor llevo adelante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toma gozosamente su camino</div><div style="text-align:center;">la muchedumbre bárbara pagana;</div><div style="text-align:center;">el Sericán se fue por do se vino,</div><div style="text-align:center;">y en París Carlomagno se arrellana,</div><div style="text-align:center;">al cual, según barrunto, no imagino</div><div style="text-align:center;">he de volver en toda la semana;</div><div style="text-align:center;">que Reinaldos me llama, y me está Orlando</div><div style="text-align:center;">a más variado asunto convidando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Hijo ilustre de Aimón! pisar te miro</div><div style="text-align:center;">esa ignorada playa, errante, incierto,</div><div style="text-align:center;">do tras tan largo, arrebatado giro</div><div style="text-align:center;">tu milagrosa barca tomó puerto.</div><div style="text-align:center;">Mas yo también por encontrar suspiro</div><div style="text-align:center;">(barquero humilde, tímido, inexperto)</div><div style="text-align:center;">seguro abrigo a mi bajel cascado</div><div style="text-align:center;">para volver al piélago salado.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto VI</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:14:37 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943287_orlando-enamorado-canto-vi_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943287_orlando-enamorado-canto-vi_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto VI</div><p><br></p><div style="text-align:center;">El Jardin De Dragontina</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Fazañas valerosas que el divino</div><div style="text-align:center;">premio alcanzaron de inmortal memoria,</div><div style="text-align:center;">recuerdan en papel y en pergamino</div><div style="text-align:center;">ya la moderna y ya la antigua historia.</div><div style="text-align:center;">Héroes por este y por aquel camino</div><div style="text-align:center;">innumerables hubo, que la gloria</div><div style="text-align:center;">anteponiendo al ocio y los regalos,</div><div style="text-align:center;">cogieron palmas y llevaron palos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Quién los trabajos no escuchó de Alcides?</div><div style="text-align:center;">¿Quién de Jasón, Belerofonte y Baco</div><div style="text-align:center;">no oyó cantar las memorables lides,</div><div style="text-align:center;">y del que la alta Troya metió a saco?</div><div style="text-align:center;">Pero perdonen cuantos adalides</div><div style="text-align:center;">hubo, y el mismo matador de Caco,</div><div style="text-align:center;">si digo que va errado el que pensare</div><div style="text-align:center;">que alguno al conde Orlando se equipare.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dirán que juzgo a usanza de poeta,</div><div style="text-align:center;">y que arrimo la brasa a mi sardina;</div><div style="text-align:center;">mas en las dotes de virtud perfeta,</div><div style="text-align:center;">brío que los peligros no examina,</div><div style="text-align:center;">valentía que todo lo sujeta,</div><div style="text-align:center;">constancia heroica, ¿quién se le avecina?</div><div style="text-align:center;">Los hechos hablen, si es que son los hechos</div><div style="text-align:center;">lo que acrisola generosos pechos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nadie al mundo purgó de monstruo tanto;</div><div style="text-align:center;">no Hércules, no Cadmo, no Teseo;</div><div style="text-align:center;">lustre a su patria, a lo demás dio espanto,</div><div style="text-align:center;">y de paganos empachó al Leteo.</div><div style="text-align:center;">Y no hay que dar en si hubo o no hubo encanto</div><div style="text-align:center;">por deslucir algún marcial trofeo,</div><div style="text-align:center;">sí, que de la mismísima manera</div><div style="text-align:center;">que Orlando, invulnerable Aquiles era.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y no por eso, o porque el dios Vulcano</div><div style="text-align:center;">las armas le forjase, o porque a Juno,</div><div style="text-align:center;">Palas y Tetis tuvo siempre a mano,</div><div style="text-align:center;">sufrió su fama detrimento alguno;</div><div style="text-align:center;">ni la del pío capitán troyano</div><div style="text-align:center;">por el favor de Venus y Neptuno,</div><div style="text-align:center;">o por aquel arnés, no menos fino,</div><div style="text-align:center;">que del yunque vulcánico le vino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas las comparaciones son odiosas.</div><div style="text-align:center;">Así que, a mi propósito tornando,</div><div style="text-align:center;">digo que de las más dificultosas</div><div style="text-align:center;">empresas que arrostró en su vida Orlando,</div><div style="text-align:center;">es una la presente, y de dos cosas</div><div style="text-align:center;">que admiro en ella, estoy considerando</div><div style="text-align:center;">cuál le valiese más, y no lo puedo</div><div style="text-align:center;">dirimir; la fortuna, o el denuedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Salta el osado caballero al puente,</div><div style="text-align:center;">y levanta la clava Zambardino;</div><div style="text-align:center;">mas Roldán esquivó ligeramente</div><div style="text-align:center;">el bastonazo que de arriba vino,</div><div style="text-align:center;">y en la muñeca diestra a manteniente</div><div style="text-align:center;">da un golpe a Zambardín con tanto tino,</div><div style="text-align:center;">que de sentido la dejó privada,</div><div style="text-align:center;">y del bastón tremendo desarmada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues el follón, que vio la clava en tierra,</div><div style="text-align:center;">de apelar a la red casi trataba;</div><div style="text-align:center;">mas, recobrado, el corvo alfanje afierra,</div><div style="text-align:center;">y arremete al sin par Conde de Brava.</div><div style="text-align:center;">Y no penséis que este otro golpe yerra,</div><div style="text-align:center;">como el antecedente de la clava;</div><div style="text-align:center;">que sobre el bozo se lo asienta. Dando</div><div style="text-align:center;">traspiés por poco al suelo viene Orlando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Válame Dios! ¿Y quién dirá el enojo,</div><div style="text-align:center;">la rabia que del Conde se apodera?</div><div style="text-align:center;">Blanca tiene la cara y bizco un ojo;</div><div style="text-align:center;">¡pobre gigante! es menester que muera.</div><div style="text-align:center;">Ondea Durindana cual si flojo</div><div style="text-align:center;">mimbre, o cual si flexible caña fuera;</div><div style="text-align:center;">huye silbando el aire, y al empuje</div><div style="text-align:center;">de la empinada planta el puente cruje.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Más blandamente que una hoz la espiga,</div><div style="text-align:center;">la espada el tahalí primero taja;</div><div style="text-align:center;">la loriga tris él; tras la loriga</div><div style="text-align:center;">una de azófar tres-doblada faja,</div><div style="text-align:center;">y últimamente encuentra la barriga,</div><div style="text-align:center;">donde unos cuatro dedos se le encaja;</div><div style="text-align:center;">y pasara tal vez más adelante,</div><div style="text-align:center;">a no caer de espaldas el gigante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O miedo fuese, o súbito accidente,</div><div style="text-align:center;">se le paró la faz como de cera,</div><div style="text-align:center;">la nariz fría, el pulso intercadente;</div><div style="text-align:center;">y se estiró, cual si difunto fuera;</div><div style="text-align:center;">pero el bastón cobrando de repente,</div><div style="text-align:center;">al buen Roldán, que lance tal no espera,</div><div style="text-align:center;">un latigazo da, con que le trajo</div><div style="text-align:center;">envuelto en las cadenas boca abajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Espada, porra, escudo, echando fuera,</div><div style="text-align:center;">que ya servirles pueden poco o nada,</div><div style="text-align:center;">comienza entre los dos la pelotera</div><div style="text-align:center;">más extraña que vista fue o pensada.</div><div style="text-align:center;">El Conde asió al jayán de la gorguera,</div><div style="text-align:center;">y le rompió la sien de una puñada;</div><div style="text-align:center;">mas abrázale el otro fuertemente,</div><div style="text-align:center;">cárgale y a arrojarle va del puente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Roldán, que la intención le ha conocido,</div><div style="text-align:center;">el brazo, cuanto puede más levanta;</div><div style="text-align:center;">y dale otra puñada que el sentido</div><div style="text-align:center;">le enturbia y la cabeza le ataranta;</div><div style="text-align:center;">suelta la presa, y cae con tal rüido</div><div style="text-align:center;">que parece que el puente hunde y quebranta;</div><div style="text-align:center;">pero acorriole el diablo, porque luego</div><div style="text-align:center;">vuelve en sí, y con la clava torna al juego.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Roldán también la espada ha recobrado,</div><div style="text-align:center;">y renueva la lid de buena gana;</div><div style="text-align:center;">bien es verdad que semejaba al lado</div><div style="text-align:center;">de aquel gigante una figura enana;</div><div style="text-align:center;">pero creciendo a brincos otro estado,</div><div style="text-align:center;">esgrime tan de cerca a Durindana,</div><div style="text-align:center;">que poco espacio a Zambardino queda</div><div style="text-align:center;">en donde rodear la clava pueda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Valerse quiso, pues, de cierta traza:</div><div style="text-align:center;">arranca en aparente fuga, y cuando</div><div style="text-align:center;">piensa tener lugar, vibra la maza</div><div style="text-align:center;">creyendo hallar desprevenido a Orlando.</div><div style="text-align:center;">El caballero, que le daba caza,</div><div style="text-align:center;">y las cadenas vio venir zumbando,</div><div style="text-align:center;">salta (que otro recurso allí no mira)</div><div style="text-align:center;">sobre la maza y un mandoble tira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En dos la dividió, y a Zambardino</div><div style="text-align:center;">sólo un pedazo deja trunco y breve.</div><div style="text-align:center;">Ahora a Trivigante y Apolino</div><div style="text-align:center;">el pobre diablo encomendarse debe;</div><div style="text-align:center;">sin maza y sin alfanje, no hay camino</div><div style="text-align:center;">de que ventaja en esta lidia lleve</div><div style="text-align:center;">y Durindana, según ve, no escampa;</div><div style="text-align:center;">no tiene otro recurso que la trampa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dale un revés Roldán enfurecido,</div><div style="text-align:center;">que entrando en un cuadril le lleva el anca.</div><div style="text-align:center;">De un hilo el tronco le quedó prendido,</div><div style="text-align:center;">y ya siente que el alma se le arranca.</div><div style="text-align:center;">Viendo, pues, el negocio conclüído,</div><div style="text-align:center;">al tiempo de caer, con una zarca</div><div style="text-align:center;">toca el oculto muelle; el muelle escapa;</div><div style="text-align:center;">dispárase la red, y al Conde atrapa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con tanta furia sobre el Conde vino</div><div style="text-align:center;">que a cuatro pasos le aventó la espada;</div><div style="text-align:center;">y en el mismo momento Zambardino</div><div style="text-align:center;">el ánima exhaló descomulgada.</div><div style="text-align:center;">Contra la red bregaba el paladino,</div><div style="text-align:center;">jurando que la chanza era pesada;</div><div style="text-align:center;">y cuanto más forceja y brega y jura,</div><div style="text-align:center;">se le hace la prisión más recia y dura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Medroso es el lugar y solitario;</div><div style="text-align:center;">alma no ve que por allí transite;</div><div style="text-align:center;">y así prestar paciencia es necesario,</div><div style="text-align:center;">pues nadie le ha de oír por más que grite.</div><div style="text-align:center;">Tomara a buen partido que el contrario</div><div style="text-align:center;">viviese, y ruega a Dios le resucite.</div><div style="text-align:center;">Ni el más leve rumor se percibía</div><div style="text-align:center;">en todo el campo. Orlando pasa el día;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> pasa la noche en la prisión estrecha;</div><div style="text-align:center;">fallece la esperanza, el hambre apura.</div><div style="text-align:center;">Como la vista a todas partes echa,</div><div style="text-align:center;">a un hombre ve, que por la selva oscura,</div><div style="text-align:center;">en túnica de toscas pieles hecha,</div><div style="text-align:center;">con barba que le llega a la cintura,</div><div style="text-align:center;">de tal blancor que al de la nieve excede,</div><div style="text-align:center;">corriendo va cuan presuroso puede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Favor!, ¡favor!, exclama, Padre mío;</div><div style="text-align:center;">favorecedme, que gran cuita paso».</div><div style="text-align:center;">La señal de la cruz el hombre pío</div><div style="text-align:center;">hízose, temeroso de mal caso.</div><div style="text-align:center;">Vio sobre el puente el gran cadáver frío,</div><div style="text-align:center;">y estuvo por volver atrás el paso;</div><div style="text-align:center;">llega y ofrece a Orlando cuanto quiera</div><div style="text-align:center;">espiritual socorro antes que muera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Empuñad esa espada, dice el Conde,</div><div style="text-align:center;">y dad en estos lazos con denuedo».</div><div style="text-align:center;">«¡Santa María!, el otro le responde,</div><div style="text-align:center;">¡no lo permita Dios! Matarte puedo;</div><div style="text-align:center;">hace Patillas de las suyas donde</div><div style="text-align:center;">menos se piensa, y si te mato, quedo</div><div style="text-align:center;">irregular». El Conde al hermitaño</div><div style="text-align:center;">replica que no tema hacerle daño;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> pues ya le ve que está muy bien armado,</div><div style="text-align:center;">y a más impenetrable tiene el cuero.</div><div style="text-align:center;">Tanto le ha dicho y tanto le ha rogado,</div><div style="text-align:center;">que al fin, por contentar al caballero,</div><div style="text-align:center;">del suelo a gran fatiga ha levantado</div><div style="text-align:center;">la espada con entrambas manos; pero</div><div style="text-align:center;">por más que dio en la red de punta y filo,</div><div style="text-align:center;">no pudo en ella falsear un hilo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aburrido de ver que no la corta,</div><div style="text-align:center;">suelta la espada, y con semblante humano</div><div style="text-align:center;">al mísero Roldán consuela, exhorta,</div><div style="text-align:center;">asístele a morir como cristiano.</div><div style="text-align:center;">«Hijo, salvar el alma es lo que importa;</div><div style="text-align:center;">no te fatigues por el cuerpo en vano;</div><div style="text-align:center;">a ser vas por este áspero sendero</div><div style="text-align:center;">de la milicia eterna caballero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras esto a Dios bendice, que así quiere</div><div style="text-align:center;">hacerle digno de su reino eterno,</div><div style="text-align:center;">y mil casos de santos le refiere,</div><div style="text-align:center;">probando con lo antiguo y lo moderno,</div><div style="text-align:center;">que sólo rompe aquel que en gracia muere</div><div style="text-align:center;">las redes de la carne y del infierno.</div><div style="text-align:center;">El Senador romano, que no gasta</div><div style="text-align:center;">mucha paciencia, dice: «Padre, basta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Basta por Dios! Maldito el diablo sea</div><div style="text-align:center;">que no me trajo un ganapán fornido</div><div style="text-align:center;">en vez de este vejete que chochea,</div><div style="text-align:center;">y no me da la ayuda que le pido».</div><div style="text-align:center;">«¡Ay! dice el Monje; ¿así tu fe flaquea?</div><div style="text-align:center;">¿así el malo te ciega, empedernido</div><div style="text-align:center;">pecador, que antepones a la palma</div><div style="text-align:center;">celeste el polvo vil, y el cuerpo a el alma?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Muestras ser caballero de excelencia,</div><div style="text-align:center;">y ¿a tal punto la vida te aficiona?</div><div style="text-align:center;">Sabe que la Divina Providencia</div><div style="text-align:center;">al que confía en ella no abandona;</div><div style="text-align:center;">cual lo ha probado hoy mismo la experiencia</div><div style="text-align:center;">en la que ves aquí flaca personal</div><div style="text-align:center;">caduca, inútil, achacosa, inerte,</div><div style="text-align:center;">que ni valerse puede ni valerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Yo, señor, y dos monjes más, salimos</div><div style="text-align:center;">de Armenia el mes pasado en romería;</div><div style="text-align:center;">y como nos perdiésemos, hubimos</div><div style="text-align:center;">de aportar, no sé cómo, a Circasía.</div><div style="text-align:center;">Ayer mañana en esta selva dimos,</div><div style="text-align:center;">cuando el más joven de los tres, que iría</div><div style="text-align:center;">como unos veinte pasos adelante,</div><div style="text-align:center;">vuelve trémulo, pálido, anhelante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y vemos que de un páramo eminente</div><div style="text-align:center;">baja un vestiglo horrible, agigantado,</div><div style="text-align:center;">con sólo un ojo en medio de la frente,</div><div style="text-align:center;">grande, y como una brasa colorado.</div><div style="text-align:center;">¡Misericordia!, todos juntamente</div><div style="text-align:center;">clamamos, y a los pies de aquel malvado</div><div style="text-align:center;">caímos medio muertos; él nos lleva</div><div style="text-align:center;">cargándonos en brazos, a una cueva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Allí con estos ojos la infelice</div><div style="text-align:center;">muerte... ¡qué muerte, San Antón bendito!</div><div style="text-align:center;">No pienses que le cueza o descuartice;</div><div style="text-align:center;">vivo devora al joven hermanito;</div><div style="text-align:center;">y vuelto a mí, para esas carnes, dice,</div><div style="text-align:center;">es preciso tener más apetito.</div><div style="text-align:center;">Llevonos a la boca de un hediondo</div><div style="text-align:center;">báratro; a puntapiés nos echó al fondo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No te sabré decir de qué manera</div><div style="text-align:center;">pude llegar de aquella sima al centro;</div><div style="text-align:center;">pero al Señor rogué que me acorriera,</div><div style="text-align:center;">y presto me acorrió; porque allá dentro,</div><div style="text-align:center;">a la pálida luz de una tronera,</div><div style="text-align:center;">una nudosa vid acaso encuentro,</div><div style="text-align:center;">que de lánguidos pámpanos el hondo</div><div style="text-align:center;">cementerio tapiza; allí me escondo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y apenas vi ocasión, de nudo en nudo</div><div style="text-align:center;">trepo calladamente; y por el abra</div><div style="text-align:center;">que poco a poco a guisa de un embudo</div><div style="text-align:center;">se ensancha...» No hubo dicho esta palabra,</div><div style="text-align:center;">cuando suspenso queda, absorto y mudo,</div><div style="text-align:center;">y luego echó a correr como una cabra,</div><div style="text-align:center;">«Éste, diciendo, éste es el monstruo fiero»;</div><div style="text-align:center;">y a la vecina selva huye ligero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huye ligero, sin volver la cara,</div><div style="text-align:center;">hasta esconderse en el follaje umbroso.</div><div style="text-align:center;">El jayán sube al puente, y allí para,</div><div style="text-align:center;">en torno echando el ojo sanguinoso;</div><div style="text-align:center;">alta la jeta y de una forma rara,</div><div style="text-align:center;">con un par de colmillos horroroso;</div><div style="text-align:center;">y de grumos de sangre, seca apenas,</div><div style="text-align:center;">las engrifadas barbas tiene llenas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llégase al Conde, y de este y de aquel lado</div><div style="text-align:center;">volviéndole, «¡Oh qué gorda palomilla!,</div><div style="text-align:center;">dice, ¡oh qué gazapillo delicado!</div><div style="text-align:center;">Tendrá el riñón cubierto a maravilla;</div><div style="text-align:center;">ha de ser sabrosísimo bocado,</div><div style="text-align:center;">si le relleno y le aso a la parrilla».</div><div style="text-align:center;">Cargar con él, diciendo así, pretende;</div><div style="text-align:center;">mas la trabada red se lo defiende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En esto, aquel grande ojo volteando,</div><div style="text-align:center;">a Durindana vio; suelta la maza,</div><div style="text-align:center;">la espada toma, y en las mallas dando,</div><div style="text-align:center;">las rompe poco a poco despedaza;</div><div style="text-align:center;">todo se cimbra y se contuerce Orlando,</div><div style="text-align:center;">cual malhechor que azotan en la plaza,</div><div style="text-align:center;">y como un toro que agarrochan, muge;</div><div style="text-align:center;">bajo los golpes la armadura cruje.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Más no brinca un león que desgarrada</div><div style="text-align:center;">ha dejado la trampa a diente y uña,</div><div style="text-align:center;">como él brincó; y estando sin espada</div><div style="text-align:center;">la maza del jayán resuelto empuña.</div><div style="text-align:center;">Mucho se escandaliza el camarada</div><div style="text-align:center;">de verlo, y entre dientes refunfuña,</div><div style="text-align:center;">teniendo a gran ofensa y desacato</div><div style="text-align:center;">que piense resistirle un mentecato.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Armas diversas cada cual ensaya</div><div style="text-align:center;">de las que a ejercitar hubo aprendido;</div><div style="text-align:center;">la clava el Conde, que era un tronco de haya,</div><div style="text-align:center;">manejando brïoso y atrevido,</div><div style="text-align:center;">tener procura al enemigo a raya;</div><div style="text-align:center;">y en manos del cíclope enfurecido</div><div style="text-align:center;">apenas verse Durindana deja,</div><div style="text-align:center;">y en el aire un relámpago semeja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por más porrazos que Roldán redoble,</div><div style="text-align:center;">encuentra siempre la invencible espada;</div><div style="text-align:center;">y siendo el monstruo de estatura doble,</div><div style="text-align:center;">aun con aquel bastón desesperada</div><div style="text-align:center;">cosa fuera llegarle a parte noble.</div><div style="text-align:center;">Pero tuvo una gran corazonada:</div><div style="text-align:center;">mira el de Zambardino, el suyo bota,</div><div style="text-align:center;">y de aquel otro arranca una pelota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Zambardín la clava, como dije</div><div style="text-align:center;">en otra parte, tres pelotas tuvo;</div><div style="text-align:center;">de éstas la que creyó más gorda, elige</div><div style="text-align:center;">Roldán, y desganchado que la hubo,</div><div style="text-align:center;">al ojo del cíclope la dirige</div><div style="text-align:center;">y parece que el tiro haciendo estuvo</div><div style="text-align:center;">un cuarto de hora, pues de aquella herida</div><div style="text-align:center;">le rompió el ojo y le quitó la vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando a Dios las gracias retribuye;</div><div style="text-align:center;">y cátate que vuelve el hermitaño.</div><div style="text-align:center;">Aun muerto el monstruo tal pavor le influye,</div><div style="text-align:center;">que torna arredro, recelando engaño;</div><div style="text-align:center;">acércase otra vez, y otra vez huye;</div><div style="text-align:center;">y así se hubiera estado todo el año,</div><div style="text-align:center;">si rïendo Roldán no le llamara,</div><div style="text-align:center;">y le mostrase la difunta cara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al conde dice: «¡Insigne caballero,</div><div style="text-align:center;">que favor tanto al cielo mereciste!</div><div style="text-align:center;">Suplícote, y si cabe, te requiero</div><div style="text-align:center;">vayas y a los que encierra aquella triste</div><div style="text-align:center;">mazmorra des la libertad. Yo espero</div><div style="text-align:center;">poder guïarte allá, si Dios me asiste;</div><div style="text-align:center;">pero si más jayanes hay, te digo</div><div style="text-align:center;">que solo vas; no hay que contar conmigo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la caverna fue guiado el Conde,</div><div style="text-align:center;">y desde afuera a los cautivos grita.</div><div style="text-align:center;">Con doloridos ayes le responde</div><div style="text-align:center;">la pobre gente que en su centro habita.</div><div style="text-align:center;">Bajo un peñasco el boquerón se esconde,</div><div style="text-align:center;">y el removerlo esfuerzo necesita</div><div style="text-align:center;">más que mortal; del uno al otro lado</div><div style="text-align:center;">lo tiene una cadena asegurado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh Conde! ¡Oh diestra invicta! No hay terrena</div><div style="text-align:center;">cosa que a tu pujanza no sucumba.</div><div style="text-align:center;">De un tirón hace trizas la cadena;</div><div style="text-align:center;">empuja el gran peñasco y lo derrumba;</div><div style="text-align:center;">vuelve la luz a los que en sombra y pena</div><div style="text-align:center;">guardaba esta de vivos honda tumba.</div><div style="text-align:center;">Todos besan la mano al paladino,</div><div style="text-align:center;">y toma cada uno su camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Roldán a Brilladoro cabalgando</div><div style="text-align:center;">llegó, no sé si con feliz estrella,</div><div style="text-align:center;">a cierta encrucijada, y meditando</div><div style="text-align:center;">por qué rumbo camine, hace alto en ella.</div><div style="text-align:center;">Fortuna caprichosa, enderezando</div><div style="text-align:center;">sus pasos hacia Angélica la bella,</div><div style="text-align:center;">al verle tanto en elegir confuso,</div><div style="text-align:center;">un mensajero allí traer dispuso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿A dónde bueno?», el Conde le demanda.</div><div style="text-align:center;">«De Albraca vengo, y voy a Circasía,</div><div style="text-align:center;">responde el caminante, que me manda</div><div style="text-align:center;">en busca de socorro el ama mía,</div><div style="text-align:center;">contra la cual poderes grandes anda</div><div style="text-align:center;">juntando ahora el Kan de Tartaría,</div><div style="text-align:center;">que da en amarla con amor tan fuerte</div><div style="text-align:center;">como ella le odia, que es a par de muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El padre de la niña, Galafrón,</div><div style="text-align:center;">como prudente príncipe y sagaz,</div><div style="text-align:center;">y que no gusta de tener cuestión</div><div style="text-align:center;">con el tal Kan, que es hombre contumaz,</div><div style="text-align:center;">querría, o con razón o sin razón,</div><div style="text-align:center;">que se casara y le dejase en paz;</div><div style="text-align:center;">pero entre éstas y esotras la liviana</div><div style="text-align:center;">niña se fue de casa una mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Por último, en la Albraca se ha metido,</div><div style="text-align:center;">plaza famosa, bien fortificada,</div><div style="text-align:center;">que del Catay, su patrio imperio y nido,</div><div style="text-align:center;">poco más distará de una jornada.</div><div style="text-align:center;">Angélica es su nombre, conocido</div><div style="text-align:center;">de polo a polo por estar dotada</div><div style="text-align:center;">de hermosura divina, que sin duda</div><div style="text-align:center;">hará venir el mundo a darle ayuda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando, que la cuenta al fin por suya,</div><div style="text-align:center;">pues de ser la que busca está seguro,</div><div style="text-align:center;">todo es contento, júbilo, aleluya.</div><div style="text-align:center;">Cabalgando a lo claro y a lo oscuro,</div><div style="text-align:center;">rodeaba un peinado monte, a cuya</div><div style="text-align:center;">falda un raudal se ve sonante y puro,</div><div style="text-align:center;">y una marmórea puente en él, y en ella</div><div style="text-align:center;">con una copa en mano una doncella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cual se inclina al Senador romano,</div><div style="text-align:center;">y así le dice en acto reverente:</div><div style="text-align:center;">¡Oh caballero, en quien se dan la mano,</div><div style="text-align:center;">si tu gentil presencia no me miente,</div><div style="text-align:center;">lo valeroso y lo cortés y humano!</div><div style="text-align:center;">Fresco licor de cristalina fuente</div><div style="text-align:center;">a gustar te convido en este vaso;</div><div style="text-align:center;">si lo rehúsas, ¡e es vedado el paso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Hereditaria usanza y pleitesía</div><div style="text-align:center;">sólo pasar permite al que lo pruebe».</div><div style="text-align:center;">Orlando, que lo tiene a cortesía,</div><div style="text-align:center;">le da las gracias, toma el vaso y bebe.</div><div style="text-align:center;">Pero no bien aquel brebaje enfría</div><div style="text-align:center;">el seco labio, el alma se conmueve</div><div style="text-align:center;">toda del paladín; nada concibe</div><div style="text-align:center;">de lo pasado; nueva vida vive.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No se le acuerda si es o no es Orlando,</div><div style="text-align:center;">ni sabe si tal Francia hay en el mundo,</div><div style="text-align:center;">ni dónde está, ni cómo vino o cuándo;</div><div style="text-align:center;">su amor de ayer olvido es hoy profundo.</div><div style="text-align:center;">Iba de diestro a Brillador llevando</div><div style="text-align:center;">la ninfa; al paladín meditabundo,</div><div style="text-align:center;">o estúpido más bien, el frontispicio</div><div style="text-align:center;">aparece de espléndido edificio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tiéndense al derredor ledos vergeles,</div><div style="text-align:center;">que jamás entristece helada bruma;</div><div style="text-align:center;">alternan con las palmas los laureles,</div><div style="text-align:center;">y a la vid su purpúrea carga abruma;</div><div style="text-align:center;">asoman entre rosas y claveles</div><div style="text-align:center;">cárdeno lirio y pálida ariruma;</div><div style="text-align:center;">y en el ambiente embalsamado el alma</div><div style="text-align:center;">bebe serena paz y dulce calma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jamás allí pesar, jamás cuidado,</div><div style="text-align:center;">ansia, temor, los corazones lima,</div><div style="text-align:center;">ni del fastidio el enojoso estado</div><div style="text-align:center;">que la felicidad miseria estima;</div><div style="text-align:center;">contento cada cual y bien hallado</div><div style="text-align:center;">goza de aquel jardín la copia opima,</div><div style="text-align:center;">sin que secreto sinsabor le asalte</div><div style="text-align:center;">de que a su dicha cosa alguna falte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni arquitecto jamás greciano o moro</div><div style="text-align:center;">fábrica diseñó tan elegante,</div><div style="text-align:center;">como en la que, oprimiendo a Brilladoro,</div><div style="text-align:center;">entra el fuera de sí señor de Anglante;</div><div style="text-align:center;">bellos follajes y arabescos de oro</div><div style="text-align:center;">ostenta sobre el mármol rutilante</div><div style="text-align:center;">cada columna y arquitrabe y friso;</div><div style="text-align:center;">y escaqueado jaspe forma el piso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando se apeó de Brilladoro,</div><div style="text-align:center;">que la dama llevaba de la brida;</div><div style="text-align:center;">y viendo a poco trecho un ledo coro</div><div style="text-align:center;">de ninfas, agregose a la partida;</div><div style="text-align:center;">de canto y danzas el rumor sonoro</div><div style="text-align:center;">a placer y deporte le convida.</div><div style="text-align:center;">Mas de volver es hora, que ya escaso</div><div style="text-align:center;">me viene el tiempo, al noble rey Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con el arnés que de Sansón fue un día,</div><div style="text-align:center;">altivo el paso y la actitud gallarda,</div><div style="text-align:center;">al sitio marcha en que lidiar debía,</div><div style="text-align:center;">y a su rival tranquilamente aguarda.</div><div style="text-align:center;">Las diez, las once son, ya es mediodía;</div><div style="text-align:center;">mucho el barón de Montalbano tarda.</div><div style="text-align:center;">Podéis pensar si tiempo largo espera</div><div style="text-align:center;">a quien va tantas millas mar afuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo que su contrario no ha llegado,</div><div style="text-align:center;">y de luces el cielo se tachona,</div><div style="text-align:center;">de verse así tratar vuelve indignado</div><div style="text-align:center;">al campo, y a la ira se abandona.</div><div style="text-align:center;">¿Pues qué hará Ricardeto desgraciado</div><div style="text-align:center;">que oye el cántico ya que el gallo entona,</div><div style="text-align:center;">y qué sea de Reinaldos no adivina?</div><div style="text-align:center;">Tanto tardar le dio muy mala espina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no tanto le aqueja el sentimiento,</div><div style="text-align:center;">que no haga en tal conflicto lo que debe;</div><div style="text-align:center;">manda a todo el cristiano campamento</div><div style="text-align:center;">que a dar la vuelta se disponga en breve;</div><div style="text-align:center;">y cumplida la orden fue al momento,</div><div style="text-align:center;">y todo, antes que raye el sol, se mueve,</div><div style="text-align:center;">sin que sospeche el rey Marsilio nada,</div><div style="text-align:center;">cuya hueste a gran trecho está acampada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cabalga Ricardeto dolorido,</div><div style="text-align:center;">llevando a Carlomagno la almofalla;</div><div style="text-align:center;">Gradaso, avinagrado, embravecido,</div><div style="text-align:center;">pone su gente en orden de batalla;</div><div style="text-align:center;">y el mísero Marsilio, que ha perdido</div><div style="text-align:center;">la flor de sus guerreros, teme y calla;</div><div style="text-align:center;">creyendo que le plantan sus aliados,</div><div style="text-align:center;">mesábase las barbas a puñados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Abominando del francés linaje,</div><div style="text-align:center;">viene y se echa a los pies del Sericano,</div><div style="text-align:center;">y le pondera el recibido ultraje,</div><div style="text-align:center;">y a los ausentes carga bien la mano;</div><div style="text-align:center;">obediencia le jura y vasallaje,</div><div style="text-align:center;">y en conclusión, el rey Zaragozano</div><div style="text-align:center;">y el del Oriente hicieron alïanza,</div><div style="text-align:center;">y en buena se trocó la malandanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Su hueste Ricardeto ha conducido,</div><div style="text-align:center;">y hace en París la cosa manifiesta.</div><div style="text-align:center;">Levántase en la corte gran rüido,</div><div style="text-align:center;">toda en extrañas confusiones puesta.</div><div style="text-align:center;">Dicen los maganceses al oído:</div><div style="text-align:center;">«Huele a traición a tiro de ballesta».</div><div style="text-align:center;">Ni aun los amigos de Reinaldos hallan</div><div style="text-align:center;">cómo abonarle, y de corridos callan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras a dobles marchas las legiones</div><div style="text-align:center;">caminan a París del rey Gradaso,</div><div style="text-align:center;">Carlos convoca pares y barones</div><div style="text-align:center;">para tratar de lo que pide el caso.</div><div style="text-align:center;">Previenen torres, fosos, bastïones,</div><div style="text-align:center;">y en derredor se deja el campo raso.</div><div style="text-align:center;">Súbitamente un atalaya avisa</div><div style="text-align:center;">que la enemiga hueste se divisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dan las campanas grandes badajadas;</div><div style="text-align:center;">el pueblo grita, alármase la tierra;</div><div style="text-align:center;">ondean las banderas desplegadas;</div><div style="text-align:center;">suenan los instrumentos de la guerra;</div><div style="text-align:center;">las gentes corren por la calle armadas;</div><div style="text-align:center;">la puerta del alcázar se abre y cierra.</div><div style="text-align:center;">Mándase a Urgel Danés que al campo saque</div><div style="text-align:center;">la primer banda, y dé el primer ataque.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso la gentuza sarracina</div><div style="text-align:center;">en cinco divisiones acomoda;</div><div style="text-align:center;">es india la primera y abisina;</div><div style="text-align:center;">está tiznada como el diablo toda;</div><div style="text-align:center;">a mandarlas dos príncipes destina;</div><div style="text-align:center;">Urnaso el uno, el otro era Grancoda;</div><div style="text-align:center;">el cual Urnaso ciertos dardos lleva,</div><div style="text-align:center;">de cuyas puntas no hay loriga a prueba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A Berra la segunda escuadra toca,</div><div style="text-align:center;">que, como un jabalí, tiene la cara;</div><div style="text-align:center;">sálenle dos colmillos de la boca,</div><div style="text-align:center;">largos como la sesma de una vara;</div><div style="text-align:center;">y le acompaña el negro Brutarroca,</div><div style="text-align:center;">que alabardas gordísimas dispara</div><div style="text-align:center;">con un grande arco que dos brazas mide;</div><div style="text-align:center;">a la Etiopía asiática preside.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sigue la escuadra del gigante Alfrera;</div><div style="text-align:center;">la cuarta es de Marsilio y española;</div><div style="text-align:center;">y rige el rey Gradaso la postrera,</div><div style="text-align:center;">que de sus sericanos era sola;</div><div style="text-align:center;">gente bizarra, impávida, guerrera,</div><div style="text-align:center;">que azules estandartes enarbola.</div><div style="text-align:center;">Principia la función. Hacia el monarca</div><div style="text-align:center;">Grancoda aguija, Urgel de Dinamarca.</div><div style="text-align:center;">Es de doce mil hombres la brigada</div><div style="text-align:center;">de Urgel Danés; lozana tropa y bella,</div><div style="text-align:center;">que del Norte en las nieves engendrada</div><div style="text-align:center;">cuanto encuentra baraja y atropella.</div><div style="text-align:center;">Dando a su dromedario una pinchada,</div><div style="text-align:center;">el rey Grancoda se arrojó sobre ella;</div><div style="text-align:center;">pero el Danés arrepentir le ha hecho,</div><div style="text-align:center;">metiéndole la lanza por el pecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tenerse en los estribos no le vale,</div><div style="text-align:center;">que se enflaquece todo y se marchita;</div><div style="text-align:center;">fuerza es que caiga y que la vida exhale</div><div style="text-align:center;">entre la negra sangre que vomita.</div><div style="text-align:center;">Mas, contra Urgel, Urnaso al medio sale,</div><div style="text-align:center;">y con soberbia y cólera infinita</div><div style="text-align:center;">le tira un dardo; pasa el dardo esquivo</div><div style="text-align:center;">escudo y peto, y llégale a lo vivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Arremete el Danés con ciego arrojo;</div><div style="text-align:center;">y tírale el follón, que alerta estaba,</div><div style="text-align:center;">segundo dardo, que de sangre rojo</div><div style="text-align:center;">en el hombro siniestro se le clava.</div><div style="text-align:center;">«Pagármela has, bergante, si te cojo»,</div><div style="text-align:center;">Urgel, bramando de dolor, gritaba.</div><div style="text-align:center;">Urnaso, al verle cerca, no se empacha;</div><div style="text-align:center;">bota los dardos y enarbola el hacha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y no me causa el hacha tanto miedo</div><div style="text-align:center;">como el caballo, que cabalga Urnaso,</div><div style="text-align:center;">que tiene un asta, a que no falta un dedo</div><div style="text-align:center;">para una vara; y temo andar escaso.</div><div style="text-align:center;">Mas la medida yo del canto excedo,</div><div style="text-align:center;">y tal vez a enfadaros me propaso;</div><div style="text-align:center;">cumple ensayar más alto contrapunto,</div><div style="text-align:center;">para el que sigue serio y grande asunto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto V</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3187-orlando-enamorado-canto-v.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:10:59 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943128_orlando-enamorado-canto-v_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943128_orlando-enamorado-canto-v_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La Barquilla</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Suele dar Dios en dulce miel templado</div><div style="text-align:center;">el acíbar del cáliz de la vida,</div><div style="text-align:center;">y aun teniendo el azote levantado,</div><div style="text-align:center;">su providencia paternal no olvida;</div><div style="text-align:center;">por más que en este valle malhadado,</div><div style="text-align:center;">que es de los vicios y el error manida,</div><div style="text-align:center;">no cese un punto la malicia nuestra</div><div style="text-align:center;">de provocar su vengadora diestra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas entre cuantos bienes, los enojos</div><div style="text-align:center;">calmando, que el vivir humano afligen,</div><div style="text-align:center;">grato solaz ofrezcan a los ojos</div><div style="text-align:center;">o al trabajado pecho regocijen,</div><div style="text-align:center;">como flores que brotan entre abrojos,</div><div style="text-align:center;">o que su tallo en mustio yermo erigen,</div><div style="text-align:center;">¡dulce amistad! si el tuyo en este mundo</div><div style="text-align:center;">no es el lugar primero, es el segundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Busca el dichoso a ti por confidente,</div><div style="text-align:center;">con quien, partiendo el gozo, mayor le haga;</div><div style="text-align:center;">que, no comunicado, brevemente</div><div style="text-align:center;">el más grato placer nos empalaga.</div><div style="text-align:center;">A ti recurre el ánima doliente,</div><div style="text-align:center;">y tú de la aflicción curas la llaga,</div><div style="text-align:center;">y en ella, ¡oh bienhechora hija del cielo!,</div><div style="text-align:center;">el bálsamo derramas del consuelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero cuando un afecto su fineza</div><div style="text-align:center;">apura más y acendra y aquilata,</div><div style="text-align:center;">es cuando aquel que con la vida empieza</div><div style="text-align:center;">la estimación lo esmera y lo remata;</div><div style="text-align:center;">y dos almas que unió naturaleza</div><div style="text-align:center;">santa amistad con dobles nudos ata,</div><div style="text-align:center;">yendo con la razón la sangre a una</div><div style="text-align:center;">y la dulce costumbre de la cuna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que si a lo más extraño y forastero</div><div style="text-align:center;">el mérito y virtud nos aficiona,</div><div style="text-align:center;">¿qué será cuando aquello que primero</div><div style="text-align:center;">ciego abrazó el cariño, el juicio abona?</div><div style="text-align:center;">Entonces con tan firme y duradero</div><div style="text-align:center;">lazo un afecto al otro se eslabona,</div><div style="text-align:center;">que no se da poder que los desuna</div><div style="text-align:center;">en el mundo, en el tiempo, en la fortuna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Desto Reinaldo insigne ejemplo ofrece,</div><div style="text-align:center;">que a su hermano menor, bello dechado</div><div style="text-align:center;">de virtud que en temprana edad florece,</div><div style="text-align:center;">quiere y estima en el más alto grado.</div><div style="text-align:center;">Pensad, pues, a qué punto se enardece,</div><div style="text-align:center;">qué furor hierve en él, cuando a su amado</div><div style="text-align:center;">Ricardeto el brutal Orgón cautiva,</div><div style="text-align:center;">según lo dejo declarado arriba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Poco estuvo Reinaldos vacilante,</div><div style="text-align:center;">que pronta decisión requiere el caso.</div><div style="text-align:center;">Acordó, pues, la suya en el instante,</div><div style="text-align:center;">que fue dar las espaldas a Gradaso,</div><div style="text-align:center;">y luego enderezar contra el gigante,</div><div style="text-align:center;">con la celeridad que pudo, el paso,</div><div style="text-align:center;">para volver, sin ese inconveniente,</div><div style="text-align:center;">la competencia a dirimir pendiente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y llegado que fue, tomó el partido</div><div style="text-align:center;">de desmontar, no fuese que el villano</div><div style="text-align:center;">le lisiase el corcel con el fornido,</div><div style="text-align:center;">formidable bastón que lleva en mano.</div><div style="text-align:center;">Orgón, que no pensaba hubiese habido</div><div style="text-align:center;">ninguno, que teniendo el juicio sano,</div><div style="text-align:center;">de venir a embestirle osado fuera,</div><div style="text-align:center;">muerto de risa al paladín espera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En lo que, cierto, no mostró cordura,</div><div style="text-align:center;">como Frusberta conocer le ha hecho</div><div style="text-align:center;">con un raudo revés y una abertura</div><div style="text-align:center;">algo profunda en el cuadril derecho</div><div style="text-align:center;">Aúlla el malandrín, blasfema, jura</div><div style="text-align:center;">y se muerde los labios de despecho;</div><div style="text-align:center;">embravecido a Ricardeto arroja,</div><div style="text-align:center;">que el duro suelo con su sangre moja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quedó tendido el pobre mozo en tierra</div><div style="text-align:center;">sin habla, sin color, sin movimiento.</div><div style="text-align:center;">Orgón la poderosa porra afierra;</div><div style="text-align:center;">Reinaldo alerta está y a todo atento;</div><div style="text-align:center;">cruje los dientes, cual sonora sierra,</div><div style="text-align:center;">Orgón, y con la clava hiende el viento;</div><div style="text-align:center;">Reinaldo, hurtando el cuerpo, atrás da un paso;</div><div style="text-align:center;">en esto sobreviene el rey Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El lance ciertamente es de dar susto,</div><div style="text-align:center;">y casi duda el héroe de Mongrana.</div><div style="text-align:center;">Mas como tiene un corazón robusto</div><div style="text-align:center;">que con ningún peligro se amilana,</div><div style="text-align:center;">un tajo esgrime, que cogiendo al justo</div><div style="text-align:center;">la cintura al jayán, se la rebana;</div><div style="text-align:center;">cayó sangriento el monstruo en dos pedazos;</div><div style="text-align:center;">uno las piernas, otro el busto y brazos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como si hubiese algún melón partido,</div><div style="text-align:center;">sereno así sobre Bayardo salta,</div><div style="text-align:center;">y de nuevos alientos revestido</div><div style="text-align:center;">al rey Gradaso el paladín asalta.</div><div style="text-align:center;">Este, de lo que mira, sorprendido,</div><div style="text-align:center;">mostró la diestra desarmada y alta</div><div style="text-align:center;">en señal de pedirle parlamento;</div><div style="text-align:center;">el paladín envaina, y oye atento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Fuera, señor, soez descortesía,</div><div style="text-align:center;">el rey le dice, y gran desaguisado,</div><div style="text-align:center;">que, siendo tú de tanta bizarría</div><div style="text-align:center;">y de tanto valor como has mostrado,</div><div style="text-align:center;">fueses vencido por la hueste mía;</div><div style="text-align:center;">que, estando de millares rodeado,</div><div style="text-align:center;">no puedes escapar de muerto o preso,</div><div style="text-align:center;">si eres hombre mortal de carne y hueso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »No quiera Dios que afrenta tan villana</div><div style="text-align:center;">a un caballero se haga de tal brío.</div><div style="text-align:center;">Yo pienso, si te place, que mañana</div><div style="text-align:center;">(pues tiende ya la noche el velo umbrío),</div><div style="text-align:center;">sin tu Bayardo tú, yo sin mi alfana,</div><div style="text-align:center;">lidiemos cuerpo a cuerpo en desafío,</div><div style="text-align:center;">porque del lauro así y honor primero</div><div style="text-align:center;">no defraude el caballo al caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas con tal pacto hagamos la pelea,</div><div style="text-align:center;">que si me vences tú, todo el que hubiere</div><div style="text-align:center;">de vosotros cautivo, suelto sea;</div><div style="text-align:center;">y si yo te matare o te prendiere,</div><div style="text-align:center;">no pido más rescate ni presea</div><div style="text-align:center;">que tu corcel; y venza el que venciere,</div><div style="text-align:center;">libre, la vuelta de Asia, irá mi tropa,</div><div style="text-align:center;">y el cetro a Carlos dejaré de Europa».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos, que no encuentra en esta cosa</div><div style="text-align:center;">mucho que masticar, así contesta:</div><div style="text-align:center;">«Serme no puede menos que gloriosa</div><div style="text-align:center;">la lid, alto señor, que me es propuesta,</div><div style="text-align:center;">pues tanto tu virtud maravillosa</div><div style="text-align:center;">al universo mundo es manifiesta,</div><div style="text-align:center;">que en recibir de un brazo tal la muerte</div><div style="text-align:center;">dará envidia, no lástima, mi suerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y en lo que toca a la razón primera,</div><div style="text-align:center;">gracias te doy; mas con tu venia añado</div><div style="text-align:center;">que, aunque parezco zozobrar, pudiera</div><div style="text-align:center;">sin ajeno favor salir a vado,</div><div style="text-align:center;">y que si en contra mía el orbe fuera,</div><div style="text-align:center;">y brotara legiones este prado,</div><div style="text-align:center;">no temblara por eso; y lo que digo,</div><div style="text-align:center;">con este acero a sustentar me obligo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso a esto no replica nada;</div><div style="text-align:center;">con que, volviendo al comenzado asunto,</div><div style="text-align:center;">de la lid determinan acordada</div><div style="text-align:center;">el dónde, cómo y cuándo: el dónde, junto</div><div style="text-align:center;">a la playa del mar; el cómo, a espada,</div><div style="text-align:center;">armados, claro está, de todo punto,</div><div style="text-align:center;">sin comitiva alguna o compañía,</div><div style="text-align:center;">ambos a pie; y el cuándo, al otro día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo con una flema sin segunda,</div><div style="text-align:center;">lo dejan definido y aplazado,</div><div style="text-align:center;">y por volver a la sabrosa tunda</div><div style="text-align:center;">quisieran fuese el nuevo sol llegado.</div><div style="text-align:center;">No así yo, que de tanta barahunda</div><div style="text-align:center;">estoy, os aseguro, mareado.</div><div style="text-align:center;">Calle un instante la trompeta bélica,</div><div style="text-align:center;">que en el Catay me está aguardando Angélica.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cual, aunque la causa que la inquieta</div><div style="text-align:center;">a la espalda dejó, no ha sosegado.</div><div style="text-align:center;">Cual simplecilla cierva, a quien saeta</div><div style="text-align:center;">de aleve cazador llagó el costado,</div><div style="text-align:center;">que huye anhelando, y tanto más le aprieta</div><div style="text-align:center;">aquel mortal dolor que lleva al lado,</div><div style="text-align:center;">y en vano busca alivio al mal que siente,</div><div style="text-align:center;">en la nativa selva y clara fuente;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> o cual traviesa niña, que en la saya</div><div style="text-align:center;">deja, por acercarse sin cautela,</div><div style="text-align:center;">prender el fuego, y corre huyendo al aya,</div><div style="text-align:center;">y más en el correr la llama vuela;</div><div style="text-align:center;">lleva Angélica así, doquier que vaya,</div><div style="text-align:center;">la amorosa. pasión que la desvela;</div><div style="text-align:center;">ni le vale el hüir, antes parece</div><div style="text-align:center;">que su mal con la ausencia se encrudece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sabe qué es consuelo ni reposo;</div><div style="text-align:center;">no hay pasatiempo que su pena engañe;</div><div style="text-align:center;">el rostro tiene siempre lagrimoso;</div><div style="text-align:center;">suspira a todas horas, gime, plañe;</div><div style="text-align:center;">si acaso duerme, en vez de algún dichoso</div><div style="text-align:center;">sueño que un punto su llorar restañe,</div><div style="text-align:center;">sueña que mira aquel semblante amado</div><div style="text-align:center;">esquivo para ella y enojado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con esto torna en sí sobresaltada,</div><div style="text-align:center;">y volviendo los ojos a occidente,</div><div style="text-align:center;">«¡Oh Francia!, dice, ¡oh tierra celebrada!,</div><div style="text-align:center;">¡dichosa tú, que logras ver presente</div><div style="text-align:center;">el caro bien de que yo estoy privada!</div><div style="text-align:center;">¡Ah! puede ser que ahora cabalmente</div><div style="text-align:center;">otro seno amoroso (¡amarga idea!)</div><div style="text-align:center;">lo que en vano ansío yo, goce y posea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Pobre de mí! ¿qué haré contra este loco</div><div style="text-align:center;">delirio, este mortal desasosiego?</div><div style="text-align:center;">¿A qué arte apelo? ¿A qué deidad invoco?</div><div style="text-align:center;">Turbé la tierra, el agua, el aire, el fuego;</div><div style="text-align:center;">mas de hechizos Amor se cura poco;</div><div style="text-align:center;">bien a mi costa a conocerlo llego;</div><div style="text-align:center;">que no calme este ardor ningún encanto</div><div style="text-align:center;">decreto tuyo ha sido, cielo santo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué aguardo más? ¿Por qué no doy de mano</div><div style="text-align:center;">a la esperanza en que mi amor se ceba?</div><div style="text-align:center;">¿No sabe que le adoro el inhumano,</div><div style="text-align:center;">o de su ingratitud me falta prueba?</div><div style="text-align:center;">Sólo desdenes te debí, tirano;</div><div style="text-align:center;">mas pagarelos con fineza nueva;</div><div style="text-align:center;">al mago Malgesí, mi prisionero,</div><div style="text-align:center;">dar libertad, porque es tu primo, quiero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquesto dicho, al húmedo aposento</div><div style="text-align:center;">do en medio el mar está el cautivo, baja</div><div style="text-align:center;">valida de no sé qué encantamento,</div><div style="text-align:center;">y las puertas de bronce descerraja.</div><div style="text-align:center;">Oyó el mago el rüido, y al momento,</div><div style="text-align:center;">en el magín la idea se le encaja</div><div style="text-align:center;">de ser llegado su postrero día,</div><div style="text-align:center;">y de que Satanás por él envía.</div><div style="text-align:center;">Cuando aguardaba la infernal visita,</div><div style="text-align:center;">apareciole el bello ángel humano.</div><div style="text-align:center;">Luego que le saluda y que le quita</div><div style="text-align:center;">los hierros ella con su propia mano,</div><div style="text-align:center;">dice: «Quien te libró de tanta cuita,</div><div style="text-align:center;">piedad igual de ti no espere en vano;</div><div style="text-align:center;">aleccionado por tu propia pena,</div><div style="text-align:center;">aprende a condolerte de la ajena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Que si de amor tal vez supiste, y sabes</div><div style="text-align:center;">que de un ingrato enamorada vivo,</div><div style="text-align:center;">juzgarás tus cadenas menos graves</div><div style="text-align:center;">que en las que tengo el corazón cautivo.</div><div style="text-align:center;">Y porque de entender mi ruego acabes,</div><div style="text-align:center;">amo a Reinaldo, y me desprecia altivo;</div><div style="text-align:center;">y de tu libertad en pago quiero</div><div style="text-align:center;">que me sirvas con él de medianero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »De servidumbre te declaro exento,</div><div style="text-align:center;">y con tu libro cobrarás tu espada,</div><div style="text-align:center;">si me empeñas palabra y juramento</div><div style="text-align:center;">de traérmele a vuelta de jornada».</div><div style="text-align:center;">Mucho al mago cuadró el ofrecimiento,</div><div style="text-align:center;">y diciendo en sí mismo: «El camarada</div><div style="text-align:center;">no se hará de rogar, yo la aseguro»;</div><div style="text-align:center;">responde prontamente: «Sí, lo juro».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuanto le pide Angélica, él le jura;</div><div style="text-align:center;">y ¿quién lo mismo, en su lugar, no haría?</div><div style="text-align:center;">Servir amigo y dama se figura,</div><div style="text-align:center;">y hacer cree dos mandados de una vía.</div><div style="text-align:center;">A cumplir su palabra se apresura,</div><div style="text-align:center;">y con desenfadada gallardía</div><div style="text-align:center;">a un diablo Malgesí las piernas echa,</div><div style="text-align:center;">y por los aires va como una flecha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por el camino el diablo le detalla</div><div style="text-align:center;">(perdóname, lector, si eres purista)</div><div style="text-align:center;">la situación en que la España se halla,</div><div style="text-align:center;">devastada por bárbara conquista,</div><div style="text-align:center;">los lances de la guerra, la batalla</div><div style="text-align:center;">que con Gradaso aparejada y lista</div><div style="text-align:center;">tiene Reinaldos, todo finalmente;</div><div style="text-align:center;">y aún algo más, porque el diablillo miente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegó el francés al campamento, cuando</div><div style="text-align:center;">amagaba rayar el alba apenas.</div><div style="text-align:center;">Del diablo se apeó, y atravesando</div><div style="text-align:center;">tiendas de innumerable gente llenas,</div><div style="text-align:center;">ahora sepultada en sueño blando,</div><div style="text-align:center;">dulce, aunque breve, tregua de las penas,</div><div style="text-align:center;">entró en la de Reinaldos, que halló sola,</div><div style="text-align:center;">y al paladín durmiendo a la bartola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos despertó, no sin trabajo,</div><div style="text-align:center;">y a estrechar va en sus brazos al amigo;</div><div style="text-align:center;">mas éste, rehuyendo el agasajo,</div><div style="text-align:center;">«Únicamente para hablar contigo</div><div style="text-align:center;">salí de mi prisión, le dice, bajo</div><div style="text-align:center;">palabra de volver, si no consigo</div><div style="text-align:center;">que me libertes (pues en ti consiste)</div><div style="text-align:center;">de un cautiverio ignominioso y triste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ni pienses que el librarme ha de ser cosa</div><div style="text-align:center;">de gran dificultad; que no te espera</div><div style="text-align:center;">ningún jayán, sino una dama hermosa</div><div style="text-align:center;">que te ama con la fe más verdadera,</div><div style="text-align:center;">un serafín; en conclusión, la diosa</div><div style="text-align:center;">misma de la hermosura; de manera</div><div style="text-align:center;">que en hacer lo que pido y lo que es justo,</div><div style="text-align:center;">me harás a mí un gran bien y a ti un gran gusto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Si aún no lo he dicho, Angélica es la dama».</div><div style="text-align:center;">«¡Angélica!», Reinaldos aturdido,</div><div style="text-align:center;">dos o tres pasos dando atrás, exclama;</div><div style="text-align:center;">el horror en su rostro se ha esculpido.</div><div style="text-align:center;">Parece que en las venas le derrama</div><div style="text-align:center;">súbito hielo el nombre aborrecido;</div><div style="text-align:center;">el pobre hombre quedó como insensato,</div><div style="text-align:center;">y sin hablar palabra estuvo un rato.</div><div style="text-align:center;">Mas como siempre a una alma generosa</div><div style="text-align:center;">repugna el disimulo, de esta suerte</div><div style="text-align:center;">responde: «Mira, Malgesí, no hay cosa</div><div style="text-align:center;">que no la hiciera yo por complacerte;</div><div style="text-align:center;">mándame acometer la más dudosa</div><div style="text-align:center;">empresa; arrostraré por ti la muerte;</div><div style="text-align:center;">embestiré al infierno, si te agrada;</div><div style="text-align:center;">mas con esa mujer no quiero nada».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cosa a sus esperanzas tan opuesta</div><div style="text-align:center;">oyendo Malgesí, confuso estaba;</div><div style="text-align:center;">no supo qué pensar de tal respuesta,</div><div style="text-align:center;">y al primo preguntó si se burlaba.</div><div style="text-align:center;">Ser positiva, el otro le protesta,</div><div style="text-align:center;">la decisión que de expresarle acaba.</div><div style="text-align:center;">Se esfuerza el Nigromante cuanto puede;</div><div style="text-align:center;">insta, conjura, y Montalbán no cede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después que le hubo predicado un rato,</div><div style="text-align:center;">que fue como si en yermo predicara,</div><div style="text-align:center;">dice: «No hay más placer con el ingrato</div><div style="text-align:center;">que echarle los favores a la cara;</div><div style="text-align:center;">tengo el alma por ti en un garabato,</div><div style="text-align:center;">pues porque mi saber te aprovechara,</div><div style="text-align:center;">vendila al diablo; y tú (¡quién tal creyera!)</div><div style="text-align:center;">quieres que yo míseramente muera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De mí te guarda, nada más te digo».</div><div style="text-align:center;">Mustio el semblante y gacha la cabeza,</div><div style="text-align:center;">echando pestes contra el falso amigo,</div><div style="text-align:center;">sale del campo y cierto ensalmo reza.</div><div style="text-align:center;">La tierra, por un lóbrego postigo</div><div style="text-align:center;">que la luz filtra al Aquerón, bosteza,</div><div style="text-align:center;">y de su centro una pizmienta nube</div><div style="text-align:center;">de alados diablos rezongando sube.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A Caudilordo elijo y a Falseta,</div><div style="text-align:center;">el mago dice; a los demás despido».</div><div style="text-align:center;">Luego con estos dos arma una treta</div><div style="text-align:center;">que no la hubiera Satanás urdido.</div><div style="text-align:center;">Falseta en la figura más perfeta</div><div style="text-align:center;">de un faraute español se ha convertido;</div><div style="text-align:center;">con lunado turbante, alba marlota,</div><div style="text-align:center;">bastón en mano, y blasonada cota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Va en este traje al rey de Sericana,</div><div style="text-align:center;">y dice que Reinaldos estaría</div><div style="text-align:center;">junto al mar a las diez de la mañana,</div><div style="text-align:center;">y a la aplazada lid le aguardaría.</div><div style="text-align:center;">La cita el noble rey de buena gana</div><div style="text-align:center;">acepta; y en señal de cortesía,</div><div style="text-align:center;">regala al contrahecho heraldo moro</div><div style="text-align:center;">un rico anillo y una copa de oro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual de allí se parte, y otra nueva</div><div style="text-align:center;">forma tomó de trujamán indiano;</div><div style="text-align:center;">en delgado cendal que el viento eleva</div><div style="text-align:center;">y en muselina envuelve el cuerpo vano;</div><div style="text-align:center;">en las orejas los anillos lleva</div><div style="text-align:center;">que antes llevaba en la siniestra mano;</div><div style="text-align:center;">dijérades al verle que venía</div><div style="text-align:center;">de Seringapatán Su Señoría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En esta forma, pues, y este vestido</div><div style="text-align:center;">al campo de Reinaldos se encamina;</div><div style="text-align:center;">dícele que Gradaso ha prevenido</div><div style="text-align:center;">ir a las ocho en punto a la marina,</div><div style="text-align:center;">a efecto de que el duelo consabido</div><div style="text-align:center;">entre los dos a espada se difina.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos, que no entiende la tramoya,</div><div style="text-align:center;">consiente, y al heraldo da una joya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hácele reverente la zalema</div><div style="text-align:center;">el bueno de Falseta, y se retira.</div><div style="text-align:center;">Ya el matutino sol las cumbres quema,</div><div style="text-align:center;">y aquella multitud de gentes mira</div><div style="text-align:center;">que desde el monte hasta la playa extrema</div><div style="text-align:center;">hierve, y como en confusas olas gira,</div><div style="text-align:center;">y recobrada del afán prolijo</div><div style="text-align:center;">sólo piensa en placer y en regocijo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos se arma; y como el fin no sabe</div><div style="text-align:center;">de la batalla con el rey pagano,</div><div style="text-align:center;">a Ricardeto en un discurso grave</div><div style="text-align:center;">encomendó el ejército cristiano.</div><div style="text-align:center;">«Si lo peor en esta lid me cabe,</div><div style="text-align:center;">dice, lo llevarás a Carlomano,</div><div style="text-align:center;">y a su servicio en mi lugar te ofrece,</div><div style="text-align:center;">como a quien más que nadie lo merece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Sirve a tu buen señor, que si algún día</div><div style="text-align:center;">hice yo lo contrario, fue mal hecho;</div><div style="text-align:center;">lleváronme a una y otra demasía</div><div style="text-align:center;">juvenil arrogancia, amor, despecho.</div><div style="text-align:center;">Piensa que lealtad y cortesía</div><div style="text-align:center;">obligaciones son de un noble pecho;</div><div style="text-align:center;">combate por tu ley hasta la muerte;</div><div style="text-align:center;">humano sé y piadoso a par que fuerte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sé qué dijo más; y al caro hermano</div><div style="text-align:center;">después que abraza y da en la frente un beso,</div><div style="text-align:center;">sale armado el barón de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">solo y a pie, como era pacto expreso.</div><div style="text-align:center;">Por una oculta senda cortó el llano</div><div style="text-align:center;">y a la sombra parando de un espeso</div><div style="text-align:center;">bosque a la mar vecino, vio a la orilla,</div><div style="text-align:center;">que solitaria estaba, una barquilla.</div><div style="text-align:center;">Cátale Caudilordo, que fingida</div><div style="text-align:center;">de Gradaso la forma, aspecto y traje,</div><div style="text-align:center;">lleva una sobrevesta azul lucida,</div><div style="text-align:center;">y de oro en la cimera alto plumaje,</div><div style="text-align:center;">corona, de diamantes guarnecida,</div><div style="text-align:center;">sobre un yelmo finísimo de encaje,</div><div style="text-align:center;">y escudo, de azul y oro, acuartelado;</div><div style="text-align:center;">era Gradaso, en fin, pintiparado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No al rey Gradaso el mismo rey Gradaso</div><div style="text-align:center;">tanto como aquel diablo es parecido.</div><div style="text-align:center;">Llega con un estrépito, un fracaso,</div><div style="text-align:center;">que una legión no hiciera igual rüido.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos se le acerca paso a paso,</div><div style="text-align:center;">todo en el ancha adarga recogido;</div><div style="text-align:center;">y Caudilordo la función empieza,</div><div style="text-align:center;">y a la frente la espada le endereza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rebate esotro el golpe, y al costado</div><div style="text-align:center;">del falso rey con no mejor suceso</div><div style="text-align:center;">amaga. Sigue el duelo equilibrado,</div><div style="text-align:center;">lista la mano y el aliento grueso,</div><div style="text-align:center;">hasta que al fin Reinaldos indignado</div><div style="text-align:center;">de que esté aún su antagonista ileso,</div><div style="text-align:center;">de repente el escudo arroja a tierra,</div><div style="text-align:center;">y con las dos la gran Frusberta afierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Baja, cual rayo que abortó la esfera,</div><div style="text-align:center;">la zumbadora espada, y la garzota</div><div style="text-align:center;">le echó a volar, como si un ave fuera,</div><div style="text-align:center;">y la diadema en mil pedazos rota,</div><div style="text-align:center;">y el rico yelmo, y luego toda entera</div><div style="text-align:center;">de arriba abajo le rasgó la cota,</div><div style="text-align:center;">y el anchuroso escudo, y aún no para</div><div style="text-align:center;">que se enterró en el suelo media vara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El diablo, que esto aguarda justamente,</div><div style="text-align:center;">echa a correr; Reinaldos le acuchilla,</div><div style="text-align:center;">pisándole las huellas impaciente,</div><div style="text-align:center;">y a cada instante piensa que le pilla.</div><div style="text-align:center;">Y como el engañoso espectro intente</div><div style="text-align:center;">acogerse fugaz a la barquilla,</div><div style="text-align:center;">grítale: «¿A dónde vas? torna a la guerra;</div><div style="text-align:center;">torna, no dejes a Bayardo en tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«¿Es posible que dé tan triste prueba</div><div style="text-align:center;">de su valor un rey de Sericana?</div><div style="text-align:center;">Bayardo al menos a tornar te mueva,</div><div style="text-align:center;">que de tenerte por señor se ufana.</div><div style="text-align:center;">Jaeces nuevos tiene y silla nueva;</div><div style="text-align:center;">mira que le hice herrar esta mañana.</div><div style="text-align:center;">Si por ganarle acá venido eres,</div><div style="text-align:center;">¿cómo sin él volverte al Asia quieres?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Caudilordo entre tanto se hace el sordo;</div><div style="text-align:center;">entra en el barco y las amarras taja;</div><div style="text-align:center;">pero Reinaldo en pos de Caudilordo</div><div style="text-align:center;">entra también, le acosa y le trabaja;</div><div style="text-align:center;">de popa a proa, y de uno al otro bordo</div><div style="text-align:center;">corre tras él y brinca y sube y baja.</div><div style="text-align:center;">Al fin se le escabulle la maldita</div><div style="text-align:center;">fantasma, y a la mar se precipita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Calar semeja, como un buzo, al fondo,</div><div style="text-align:center;">y suelta al zabullir un cierto vaho</div><div style="text-align:center;">que de azufre infernal un tufo hediondo</div><div style="text-align:center;">derrama por el aire y por la nao;</div><div style="text-align:center;">sendos fragmentos quedan del redondo</div><div style="text-align:center;">yelmo y de la coraza de oro y blao</div><div style="text-align:center;">en manos de Reinaldo, Y, ¡caso fuerte!</div><div style="text-align:center;">todo en sutil vapor se le convierte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El francés a la orilla vuelve inquieto</div><div style="text-align:center;">los ojos; pero rastro no hay de orilla;</div><div style="text-align:center;">ve cielo y mar, y en ellos otro objeto</div><div style="text-align:center;">no alcanza a ver que el sol y la barquilla;</div><div style="text-align:center;">y según ella corre, hace conceto</div><div style="text-align:center;">de que la empuja una infernal cuadrilla,</div><div style="text-align:center;">y que va a dar, a legua por segundo,</div><div style="text-align:center;">antes de anochecer, la vuelta al mundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo por fin su error, «¡Cielo sagrado!</div><div style="text-align:center;">dice; la más perversa criatura</div><div style="text-align:center;">soy que jamás tu ira ha provocado;</div><div style="text-align:center;">pero esta pena es en extremo dura.</div><div style="text-align:center;">Para siempre seré vituperado,</div><div style="text-align:center;">y si llego a contar mi desventura,</div><div style="text-align:center;">¿cómo encontrar podré quien me la crea,</div><div style="text-align:center;">y una mancha lavar tan torpe y fea?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Carlos fïó a mi brazo y mi consejo</div><div style="text-align:center;">con su salud la de la Francia entera;</div><div style="text-align:center;">¿y ha de pensar que fugitivo dejo</div><div style="text-align:center;">su pueblo a que en poder de infieles muera?</div><div style="text-align:center;">¡Triste! en el pensamiento me bosquejo</div><div style="text-align:center;">la insana rabia del feroz Alfrera;</div><div style="text-align:center;">suena en mi corazón la voz doliente</div><div style="text-align:center;">de la cautiva miserable gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Cómo te dejo, Ricardeto mío,</div><div style="text-align:center;">a tanto riesgo en años tan tempranos?</div><div style="text-align:center;">Gemiréis bajo extraño señorío,</div><div style="text-align:center;">Guiscardo, Alardo, Ivón, caros hermanos.</div><div style="text-align:center;">Gradaso, ¿qué dirá del desafío?</div><div style="text-align:center;">La fábula seré de esos paganos.</div><div style="text-align:center;">Pregonarán que de temor me ausento,</div><div style="text-align:center;">y que mi religión, mi patria afrento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué pensará la Francia, y de qué suerte</div><div style="text-align:center;">infamia tal verá en mi nombre impresa?</div><div style="text-align:center;">Estirpe de Mongrana, altiva y fuerte,</div><div style="text-align:center;">fuiste; tu gloria es lúgubre pavesa.</div><div style="text-align:center;">A denostarme puedes ya atreverte,</div><div style="text-align:center;">desalmada prosapia magancesa.</div><div style="text-align:center;">Aleve un tiempo te llamé, y traidora;</div><div style="text-align:center;">sin honra estoy; callar me cumple ahora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Llévame ¡oh mar! a do la afrenta mía</div><div style="text-align:center;">no haya nadie que entienda o testifique;</div><div style="text-align:center;">llévame a donde, en soledad sombría</div><div style="text-align:center;">sólo con fieras y árboles platique,</div><div style="text-align:center;">lejos de toda humana compañía;</div><div style="text-align:center;">o más bien esta nave echando a pique,</div><div style="text-align:center;">sepúltame en tu abismo más profundo,</div><div style="text-align:center;">y no vuelva mi nombre a oír el mundo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tres veces a la daga puso mano;</div><div style="text-align:center;">y tres veces fue al bordo de la nave,</div><div style="text-align:center;">como para lanzarse al oceano,</div><div style="text-align:center;">para que allí su desventura acabe.</div><div style="text-align:center;">«Recuerda, pecador, que eres cristiano»,</div><div style="text-align:center;">dice una voz alentadora y grave.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos pide al cielo que le acorra,</div><div style="text-align:center;">y el intento fatal del alma borra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Alcides entre tanto el noble estrecho</div><div style="text-align:center;">rodea, y deja atrás la bella Europa;</div><div style="text-align:center;">luego el gran cabo que Natura ha hecho</div><div style="text-align:center;">baluarte del Oriente, mira a popa;</div><div style="text-align:center;">a los dichosos climas va derecho</div><div style="text-align:center;">do su más rica y más lucida ropa</div><div style="text-align:center;">la Aurora viste, y llega al otro extremo</div><div style="text-align:center;">del mundo, sin timón, vela ni remo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque de vinos y manjares lleva</div><div style="text-align:center;">la nave cuanto al gusto da contento,</div><div style="text-align:center;">el triste navegante nada prueba,</div><div style="text-align:center;">que su pesar le sirve de alimento.</div><div style="text-align:center;">Mas ya avista una isla, do se eleva</div><div style="text-align:center;">alto palacio en florecido asiento.</div><div style="text-align:center;">Surge la nave, y en la bella estancia</div><div style="text-align:center;">pone los pies el campeón de Francia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquí le dejaremos paseando,</div><div style="text-align:center;">que no por él es justo que se olvide</div><div style="text-align:center;">al nada menos infelice Orlando,</div><div style="text-align:center;">que también de la Europa se despide;</div><div style="text-align:center;">y por regiones bárbaras errando,</div><div style="text-align:center;">a cuantos ve detiene y nuevas pide</div><div style="text-align:center;">de su adorada Angélica la bella,</div><div style="text-align:center;">sin que acierte a topar quién sepa della.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del ancho Tana va, sin compañía,</div><div style="text-align:center;">por la ribera el buen señor de Anglante.</div><div style="text-align:center;">Sin ver a nadie anduvo medio día;</div><div style="text-align:center;">mas al fin vio a distancia un caminante:</div><div style="text-align:center;">viejo era el tal, y a gran correr venía,</div><div style="text-align:center;">volviendo la cabeza a cada instante;</div><div style="text-align:center;">y con doliente voz, «¿Qué malandanza</div><div style="text-align:center;">me roba, dice, mi única esperanza?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Dime, así Dios te ayude, peregrino,</div><div style="text-align:center;">¿qué tienes, que a llorar te obliga tanto?»</div><div style="text-align:center;">Así dijo Roldán; y aquel mezquino,</div><div style="text-align:center;">sueltas las riendas otra vez al llanto,</div><div style="text-align:center;">«¡Ay triste!, exclama, ¡ay mísero destino!</div><div style="text-align:center;">¿A qué dejarme vivo, cielo santo?»</div><div style="text-align:center;">De nuevo Orlando instó, y el vicio al Conde,</div><div style="text-align:center;">gimiendo y sollozando, así responde:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «La causa de mi llanto y mi querella</div><div style="text-align:center;">es un vestiglo pavoroso y feo.</div><div style="text-align:center;">A dos millas o tres de aquí descuella</div><div style="text-align:center;">una roca, y desde este sitio creo,</div><div style="text-align:center;">si tienes buena vista, que has de vella;</div><div style="text-align:center;">yo no, que con los años poco veo.</div><div style="text-align:center;">Es toda de color de viva llama;</div><div style="text-align:center;">no mueve el viento allí ni flor ni grama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Suena una ronca voz sobre la cima;</div><div style="text-align:center;">alma nacida no la oyó más fiera;</div><div style="text-align:center;">verdinegra laguna, que da grima,</div><div style="text-align:center;">sirve en torno a la roca de barrera;</div><div style="text-align:center;">la tal laguna tiene un puente encima,</div><div style="text-align:center;">y va el puente a un portal que reverbera,</div><div style="text-align:center;">cual si labrado fuese de diamante;</div><div style="text-align:center;">allí de centinela está un gigante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Cerca de este lugar que te he descrito,</div><div style="text-align:center;">yo con un hijo mío en hora aciaga</div><div style="text-align:center;">pasaba, cuando se oye un ronco grito,</div><div style="text-align:center;">y el jayán (¡déle Dios la justa paga!)</div><div style="text-align:center;">sale y agarra al pobre jovencito,</div><div style="text-align:center;">y ahora ciertamente se lo traga.</div><div style="text-align:center;">Toma escarmiento tú en mi historia triste,</div><div style="text-align:center;">y vuélvete, señor, por do viniste».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Orlando no me llame, si no veo,</div><div style="text-align:center;">repuso el paladín, qué roca es ésta».</div><div style="text-align:center;">«O tienes de morir mucho deseo,</div><div style="text-align:center;">o poco juicio, el viejo le contesta.</div><div style="text-align:center;">¿Crees que se trata aquí de algún torneo</div><div style="text-align:center;">o de correr sortija en una fiesta?</div><div style="text-align:center;">Te digo que de verle solamente</div><div style="text-align:center;">para morirme estuve de repente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Tiemblo en sólo acordarme, y a fe mía</div><div style="text-align:center;">tenerle aquí delante me parece».</div><div style="text-align:center;">Ríe Roldán, y dícele que fía</div><div style="text-align:center;">volver en breve, y que, si no, le rece</div><div style="text-align:center;">un paternoster y una avemaría,</div><div style="text-align:center;">y... mas en este punto se le ofrece</div><div style="text-align:center;">el jayán a la vista, y altanero</div><div style="text-align:center;">«¡Hola!, dice, a la espalda, caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Para que a nadie transitar permita,</div><div style="text-align:center;">de guarda estoy. El empinado asiento</div><div style="text-align:center;">de la Roca una sabia esfinge habita,</div><div style="text-align:center;">a quien humana sangre es alimento;</div><div style="text-align:center;">el que primero por aquí transita</div><div style="text-align:center;">cada mañana, sacia su sediento</div><div style="text-align:center;">ardor; reposa luego; y el camino</div><div style="text-align:center;">se niega, mientras duerme, al peregrino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Todo lo sabe, y todo lo adivina;</div><div style="text-align:center;">ni ya el comunicarlo dificulta;</div><div style="text-align:center;">cuestión no le pondrás que no difina,</div><div style="text-align:center;">por extraña que sea o por oculta;</div><div style="text-align:center;">pero suele cobrar una propina</div><div style="text-align:center;">a todo el que curioso la consulta;</div><div style="text-align:center;">si lo que ella a su vez le propusiere</div><div style="text-align:center;">no lo descifra, entre sus garras muere».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Y qué has hecho del mozo que robaste?»</div><div style="text-align:center;">pregunta el Conde. «Téngolo y tendrelo,</div><div style="text-align:center;">dice el zafio jayán, y eso te baste,</div><div style="text-align:center;">que de mis cosas dar razón no suelo».</div><div style="text-align:center;">Orlando, porque el tiempo no se gaste,</div><div style="text-align:center;">vásele encima, como va al señuelo</div><div style="text-align:center;">halcón gentil; un convincente tajo</div><div style="text-align:center;">de Durindana a la razón le trajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que el dulce hijuelo recobrado</div><div style="text-align:center;">en sus brazos estrecha el padre ansioso,</div><div style="text-align:center;">de cierto taleguillo que colgado</div><div style="text-align:center;">lleva a la cinta, un libro primoroso</div><div style="text-align:center;">saca, de plata y oro iluminado,</div><div style="text-align:center;">y lo presenta al Conde valeroso,</div><div style="text-align:center;">diciendo: «Eterna vivirá en mi pecho</div><div style="text-align:center;">la memoria, señor, de lo que has hecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y puesto que a merced tan señalada</div><div style="text-align:center;">no hay recompensa que se iguale, aceta,</div><div style="text-align:center;">te ruego, este librito, que guardada</div><div style="text-align:center;">tiene una singular virtud secreta;</div><div style="text-align:center;">la cosa más difícil e intrincada</div><div style="text-align:center;">que se le consultare, él interpreta;</div><div style="text-align:center;">pero se comunica únicamente</div><div style="text-align:center;">a solas; de otro modo, o calla o miente».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con el libro en la mano queda el Conde</div><div style="text-align:center;">meditando entre sí de qué manera</div><div style="text-align:center;">escale la escarpada roca, donde</div><div style="text-align:center;">de aquella esfinge está la madriguera;</div><div style="text-align:center;">pues preguntarle en qué lugar se esconde</div><div style="text-align:center;">su Angélica adorada, delibera;</div><div style="text-align:center;">que más alta cuestión no le ofrecía</div><div style="text-align:center;">toda la Natural Filosofía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pudo, con sólo abrir aquel librejo,</div><div style="text-align:center;">de su curiosidad haber salido;</div><div style="text-align:center;">mas cuando en mano se lo puso el viejo,</div><div style="text-align:center;">estaba ya tomado su partido,</div><div style="text-align:center;">y no se le ocurrió mudar consejo;</div><div style="text-align:center;">o tal vez el asalto del erguido</div><div style="text-align:center;">risco le pareció más digna empresa</div><div style="text-align:center;">de quien caballería, como él, profesa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque a Roldán el advertido anciano</div><div style="text-align:center;">de lo que intenta disuadir procura,</div><div style="text-align:center;">como firme le ve, le da la mano,</div><div style="text-align:center;">y a seguir su camino se apresura.</div><div style="text-align:center;">El animoso Senador romano,</div><div style="text-align:center;">a quien ningún peligro da pavura,</div><div style="text-align:center;">hacia la Roca va gallardamente,</div><div style="text-align:center;">y sin estorbo alguno pasa el puente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y dueño ya de la contraria orilla</div><div style="text-align:center;">el portal a su salvo descerraja;</div><div style="text-align:center;">pues como Orlando arrastra de malilla,</div><div style="text-align:center;">nuestro gigante se metió en baraja;</div><div style="text-align:center;">luego al corcel desocupó la silla,</div><div style="text-align:center;">y el alto risco en superar trabaja,</div><div style="text-align:center;">hasta pisar la cima, do a la astuta</div><div style="text-align:center;">esfinge vio en el fondo de una gruta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cabellos de oro sobre tersa frente,</div><div style="text-align:center;">y rostro de doncella, blanco, hermoso,</div><div style="text-align:center;">garganta y pecho de león rugiente,</div><div style="text-align:center;">alas de grifo, y miembros tiene de oso;</div><div style="text-align:center;">remata el tronco, a guisa de serpiente,</div><div style="text-align:center;">en cola de tamaño prodigioso;</div><div style="text-align:center;">que al que en sus roscas envolvió sofoca,</div><div style="text-align:center;">y sacudida hace temblar la Roca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que al Conde vio la esfinge horrible,</div><div style="text-align:center;">con ambas alas se cobija el cuero;</div><div style="text-align:center;">sólo la cara le dejó visible,</div><div style="text-align:center;">y le clava la vista al caballero,</div><div style="text-align:center;">que revestido de ánimo invencible,</div><div style="text-align:center;">le dice entre alentado y placentero:</div><div style="text-align:center;">«Diablo, alimaña, o sabia encantadora,</div><div style="text-align:center;">¿en qué lugar se encuentra mi señora?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Tu señora (la esfinge mansamente</div><div style="text-align:center;">le responde) encerrada está en la Albraca,</div><div style="text-align:center;">noble ciudad en tierras del Oriente,</div><div style="text-align:center;">oyendo el son de tártara alharaca.</div><div style="text-align:center;">Mas dime ahora tú, Conde valiente,</div><div style="text-align:center;">¿cuál es el animal que empolla y saca</div><div style="text-align:center;">ajenos hijos que feroz devora,</div><div style="text-align:center;">con todos vive y con ninguno mora?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El paladín los sesos se devana,</div><div style="text-align:center;">sin hallar solución que valga un pito.</div><div style="text-align:center;">Desenvolviose entonces la villana,</div><div style="text-align:center;">y se le lanza encima dando un grito.</div><div style="text-align:center;">El bravo Conde apela a Durindana</div><div style="text-align:center;">contra aquel fiero aborto del Cocito,</div><div style="text-align:center;">que le embiste de modos diferentes</div><div style="text-align:center;">con las agudas garras y los dientes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya se le pone cerca, ya distante;</div><div style="text-align:center;">ya vuela en alto, ya se arrastra en tierra;</div><div style="text-align:center;">ya le pretende asir con la ondeante</div><div style="text-align:center;">cola, ya con las alas le da guerra.</div><div style="text-align:center;">Salta acá y acullá el señor de Anglante,</div><div style="text-align:center;">y cuantos golpes tira, tantos yerra.</div><div style="text-align:center;">Ella ligera sin cesar le hostiga;</div><div style="text-align:center;">él sin hacerle daño se fatiga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tuvo hadada la piel desde la cuna;</div><div style="text-align:center;">si no, quedaba allí descalabrado.</div><div style="text-align:center;">Mas, a ser del imperio alta coluna,</div><div style="text-align:center;">y de la santa iglesia, destinado,</div><div style="text-align:center;">que no haga herida en él arma ninguna</div><div style="text-align:center;">por especial merced fuele acordado,</div><div style="text-align:center;">siquiera sin loriga y sin escudo</div><div style="text-align:center;">se presente a la lid, y hasta desnudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La batalla ha durado una hora entera,</div><div style="text-align:center;">cuando una vez la parda esfinge cala,</div><div style="text-align:center;">y quiso Dios que tan dichoso fuera</div><div style="text-align:center;">el paladín, que le tronchase un ala.</div><div style="text-align:center;">El firme risco sacudió la fiera</div><div style="text-align:center;">con el bramido que al del trueno iguala:</div><div style="text-align:center;">furiosa se revuelca, salta, trota,</div><div style="text-align:center;">y los peñascos con el rabo azota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas el dolor los bríos le renueva;</div><div style="text-align:center;">al conde envuelve en duplicada espira,</div><div style="text-align:center;">y a sofocarle entre las roscas prueba,</div><div style="text-align:center;">y mordiscones y uñaradas tira.</div><div style="text-align:center;">No tiene el conde espacio en que se mueva;</div><div style="text-align:center;">mas forcejando un tanto se retira,</div><div style="text-align:center;">y a la pechuga apunta una estocada</div><div style="text-align:center;">que deja la contienda terminada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sedienta va a buscar la cruda hoja</div><div style="text-align:center;">del fiero corazón la sangre hirviente,</div><div style="text-align:center;">y la ancha herida con violencia arroja</div><div style="text-align:center;">de colorado humor larga corriente.</div><div style="text-align:center;">La encrespada cerviz, ya muelle y floja,</div><div style="text-align:center;">sobre un hombro le cae lánguidamente;</div><div style="text-align:center;">ronca se queja; atravesados gira</div><div style="text-align:center;">los turbios ojos; y temblando expira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando del cadáver se desprende,</div><div style="text-align:center;">y por do el risco está más escarpado</div><div style="text-align:center;">al lago lo arrojó; luego desciende,</div><div style="text-align:center;">monta y va en busca de su dueño amado.</div><div style="text-align:center;">Cierra la noche, y por el campo tiende</div><div style="text-align:center;">pálida luna su esplendor menguado;</div><div style="text-align:center;">a un rústico aduar una vereda</div><div style="text-align:center;">estrecha guía; Orlando en él se hospeda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Monta otra vez al despuntar del día;</div><div style="text-align:center;">mas antes de endilgar hacia la Albraca,</div><div style="text-align:center;">consultar quiso al libro que le había</div><div style="text-align:center;">dado el anciano, y a la luz lo saca;</div><div style="text-align:center;">de la esfinge algún tanto desconfía,</div><div style="text-align:center;">y quiere averiguar si la bellaca</div><div style="text-align:center;">le ha dicho la verdad de todo en todo;</div><div style="text-align:center;">ábrelo; y halla escrito de este modo:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De un enemigo ejército cercada</div><div style="text-align:center;">en la Albraca se encuentra tu señora»,</div><div style="text-align:center;">Mas otro punto esclarecer le agrada,</div><div style="text-align:center;">que en espinas le tiene a toda hora.</div><div style="text-align:center;">¿De más feliz amor preocupada</div><div style="text-align:center;">está la voluntad de la que adora?</div><div style="text-align:center;">¿O le concede a él propicia estrella</div><div style="text-align:center;">adorando y sirviendo merecella?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh mortal inquietud, de ansia anhelante</div><div style="text-align:center;">y cobarde terror dudosa guerra!</div><div style="text-align:center;">Trasuda, tiembla; incierto, vacilante,</div><div style="text-align:center;">abre el libro una vez y otra lo cierra;</div><div style="text-align:center;">el más feliz va a ser en un instante,</div><div style="text-align:center;">o el más desventurado de la tierra.</div><div style="text-align:center;">Tiene en la mano el fallo de su suerte.</div><div style="text-align:center;">¿Será de vida, Amor? ¿Será de muerte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Cese, dice Roldán, tanta agonía.</div><div style="text-align:center;">¿Qué tormento mayor que este tormento?</div><div style="text-align:center;">Si es que jamás he de llamarla mía,</div><div style="text-align:center;">y cuanto peno y sirvo es dado al viento,</div><div style="text-align:center;">para arrancar del alma esta manía,</div><div style="text-align:center;">la desesperación me dará aliento;</div><div style="text-align:center;">y si no puedo ser lo que quisiera,</div><div style="text-align:center;">a ser retornaré lo que antes era.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pero, ¡triste de mí! ¿Quién me asegura</div><div style="text-align:center;">que un loco amor podré sacar del pecho?</div><div style="text-align:center;">¿Se aliviará mi pena por ventura</div><div style="text-align:center;">con saber que el penar no es de provecho?</div><div style="text-align:center;">Dicen que la razón todo lo cura;</div><div style="text-align:center;">mas de decir a hacer hay largo trecho;</div><div style="text-align:center;">y si manda pesares el destino,</div><div style="text-align:center;">es necedad salirles al camino».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice, y resueltamente el libro guarda;</div><div style="text-align:center;">mas vuelve presto el interior combate;</div><div style="text-align:center;">nuevamente se atreve y se acobarda;</div><div style="text-align:center;">un afecto le eleva, otro le abate;</div><div style="text-align:center;">lo que tiembla saber, saber le tarda;</div><div style="text-align:center;">suda otra vez, y el pecho otra vez late.</div><div style="text-align:center;">Airado clama al fin: «Ciencia funesta,</div><div style="text-align:center;">huye de mí, que el alma te detesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Libro fatal, que para daño mío</div><div style="text-align:center;">sin duda Lucifer puso en mi mano,</div><div style="text-align:center;">escóndate en sus ondas este río,</div><div style="text-align:center;">y nunca vuelvas a poder humano».</div><div style="text-align:center;">Dice, y lo arroja, Esclavo el albedrío</div><div style="text-align:center;">del Conde tiene siempre amor tirano;</div><div style="text-align:center;">mas a lo menos la importuna brega</div><div style="text-align:center;">que el pecho le agitaba se sosiega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Albraca en tanto a la almenada plaza</div><div style="text-align:center;">corriendo, en busca va de la que adora;</div><div style="text-align:center;">mas la carrera el río le embaraza,</div><div style="text-align:center;">ni de pasar la rápida y sonora</div><div style="text-align:center;">avenida ve el Conde forma o traza,</div><div style="text-align:center;">si no se vuelve un ave voladora,</div><div style="text-align:center;">pues de pendiente roca entre dos vallas</div><div style="text-align:center;">espumajea, que da horror mirallas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cabalga Orlando la ribera arriba</div><div style="text-align:center;">por ver si en parte alguna encuentra vado;</div><div style="text-align:center;">y a un gran puente llegó, por el cual iba</div><div style="text-align:center;">a transitar, cuando un gigante armado</div><div style="text-align:center;">le sale al paso, y con mirada altiva,</div><div style="text-align:center;">«¡Tente!, le dice, ¿A dónde vas, menguado?</div><div style="text-align:center;">Bien puedes maldecir tu inicua suerte</div><div style="text-align:center;">que te ha traído al puente de la Muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Para en este lugar todo camino,</div><div style="text-align:center;">y no hay volver atrás, si aquí se llega;</div><div style="text-align:center;">pues pensar en el puente, es desatino,</div><div style="text-align:center;">porque esta porra el paso a todos niega».</div><div style="text-align:center;">Llámase el tal gigante, Zambardino,</div><div style="text-align:center;">y mide del pantuflo a la albanega</div><div style="text-align:center;">catorce pies; si no se engaña en esto</div><div style="text-align:center;">Turpín, o si no está viciado el texto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De cuero de dragón tiene la cota,</div><div style="text-align:center;">que es armadura propia de gigante;</div><div style="text-align:center;">y una palanca esgrime herrada y bota,</div><div style="text-align:center;">que lleva tres cadenas por delante,</div><div style="text-align:center;">y a cada cual prendida una pelota,</div><div style="text-align:center;">no de las de jugar con pala o guante,</div><div style="text-align:center;">sino de plomo, y que, según el grueso,</div><div style="text-align:center;">pesan sendas arrobas de buen peso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas falta lo peor; que sobre el puente</div><div style="text-align:center;">un género de red estaba oculto,</div><div style="text-align:center;">tan sutil, delicada y trasparente,</div><div style="text-align:center;">que hace una telaraña mayor bulto;</div><div style="text-align:center;">y si alguien por feliz o por valiente</div><div style="text-align:center;">logra esquivar el formidable insulto</div><div style="text-align:center;">de la gran porra, no por eso escapa,</div><div style="text-align:center;">porque salta la red, y allí le atrapa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que alguien la llegue a ver sin que la huelle,</div><div style="text-align:center;">no puede ser; tan escondida se halla;</div><div style="text-align:center;">antes se rompe el hierro, que la melle,</div><div style="text-align:center;">no que le taje una delgada malla;</div><div style="text-align:center;">y Zambardín, pisando cierto muelle,</div><div style="text-align:center;">sabe tan diestramente disparalla,</div><div style="text-align:center;">que el lidiador más avisado y listo</div><div style="text-align:center;">cogido en ella es, y aún no la ha visto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Brilladoro el paladín se apea;</div><div style="text-align:center;">la espada empuña, ajústase la adarga;</div><div style="text-align:center;">y como el tiempo aprovechar desea,</div><div style="text-align:center;">nada responde, y animoso carga.</div><div style="text-align:center;">Brava, descomunal fue la pelea;</div><div style="text-align:center;">mas, porque la materia es algo larga,</div><div style="text-align:center;">dejadme descansar, os ruego, un tanto.</div><div style="text-align:center;">El fin sabréis en el siguiente canto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto IV</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3186-orlando-enamorado-canto-iv.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:02:50 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529942604_orlando-enamorado-canto-iv_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529942604_orlando-enamorado-canto-iv_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Gradaso</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Diremos que es amor hado preciso,</div><div style="text-align:center;">dura necesidad, y que si ataca</div><div style="text-align:center;">de recio a un corazón, humano aviso</div><div style="text-align:center;">de donde se atrinchera no le saca?</div><div style="text-align:center;">¿O mirando las cosas a otro viso,</div><div style="text-align:center;">decidiremos que su ardor aplaca</div><div style="text-align:center;">próvida reflexión, juicio discreto,</div><div style="text-align:center;">y que al arbitrio humano está sujeto?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El que dos toros ve, por la vacada,</div><div style="text-align:center;">darse de cuernos y escarbar la tierra,</div><div style="text-align:center;">o a espuela y pico en un corral trabada</div><div style="text-align:center;">entre dos gallos implacable guerra,</div><div style="text-align:center;">no cree que pueda equipararse nada</div><div style="text-align:center;">a ese instinto de amor que el pecho encierra,</div><div style="text-align:center;">centella etérea, elemental, prendida</div><div style="text-align:center;">en las fibras más hondas de la vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas si del amoroso paroxismo</div><div style="text-align:center;">suele calmar la fiebre, ya la opiata</div><div style="text-align:center;">de la seguridad, ya el sinapismo</div><div style="text-align:center;">de una correspondencia infiel o ingrata;</div><div style="text-align:center;">si amor violento se consume él mismo,</div><div style="text-align:center;">tibio, un soplo levísimo le mata;</div><div style="text-align:center;">si a larga ausencia, como Ovidio escribe,</div><div style="text-align:center;">o rara vez o nunca sobrevive;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> si modera sus ímpetus la Ética,</div><div style="text-align:center;">si tirita sin Ceres y sin Baco,</div><div style="text-align:center;">si aquella dura disciplina ascética</div><div style="text-align:center;">que hace a el alma robusta, al cuerpo flaco,</div><div style="text-align:center;">le cierra el corazón con tapa hermética;</div><div style="text-align:center;">muy más que poderoso eres bellaco,</div><div style="text-align:center;">¡oh ciego dios! ni hay hombre que no acierte,</div><div style="text-align:center;">queriéndolo de veras, a vencerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero según la idiosincrasia varia</div><div style="text-align:center;">quiere esta enfermedad vario el remedio.</div><div style="text-align:center;">¿Tiene el paciente condición voltaria?</div><div style="text-align:center;">Récipe: un mes o dos de tierra en medio.</div><div style="text-align:center;">A un manso afecto una pasión contraria</div><div style="text-align:center;">hace que una alma altiva cobre tedio.</div><div style="text-align:center;">¿El clarín de la fama la desvela?</div><div style="text-align:center;">Es niño amor, y amedrentado vuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Santíguase Harpagón, cuando le guiña</div><div style="text-align:center;">una moza agraciada, pizpireta;</div><div style="text-align:center;">no que le desagrade, no, la niña;</div><div style="text-align:center;">sino que más un patacón le peta.</div><div style="text-align:center;">¿Pídenle para un chal o una basquiña?</div><div style="text-align:center;">Se siente vocación de anacoreta:</div><div style="text-align:center;">«¡Fuera!, dice, amoroso garabato;</div><div style="text-align:center;">me atengo a no pecar, que es más barato».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas hay amor que prende en alma dura,</div><div style="text-align:center;">y entre contrariedades crece y medra;</div><div style="text-align:center;">hay amor que ningún remedio cura,</div><div style="text-align:center;">y ni el peligro ni la muerte arredra.</div><div style="text-align:center;">Contra el roble que andamios de verdura</div><div style="text-align:center;">levanta, y la raíz en honda piedra</div><div style="text-align:center;">de un risco alpino esconde, brega en vano</div><div style="text-align:center;">proceloso aquilón que barre el llano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas ¿a qué repetir lo que ya han dicho</div><div style="text-align:center;">tantos en dulce rima y docta prosa?</div><div style="text-align:center;">Quédate, Amor, en tu sagrado nicho,</div><div style="text-align:center;">y guárdate tu ciencia misteriosa.</div><div style="text-align:center;">Eres, en conclusión, un duende, un bicho,</div><div style="text-align:center;">un enigma, una cierta cosicosa</div><div style="text-align:center;">que se viene y se va cuando le peta,</div><div style="text-align:center;">y trabuca a los hombres la chaveta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> He aquí dos que se tiran al codillo</div><div style="text-align:center;">(dije mal), que se tiran al degüello;</div><div style="text-align:center;">y en la parada no les va un cuartillo,</div><div style="text-align:center;">porque la dama que es la causa dello</div><div style="text-align:center;">huye, y de más a más lleva el anillo</div><div style="text-align:center;">puesto en la boca, y sin volver el cuello,</div><div style="text-align:center;">veloz se pierde en la montaña oscura,</div><div style="text-align:center;">que aun invisible, no se cree segura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Artes y fuerza apura en su adversario</div><div style="text-align:center;">cada cual, ya repare, ya acometa;</div><div style="text-align:center;">tíranse golpes con suceso vario;</div><div style="text-align:center;">y todo sigue en igualdad completa.</div><div style="text-align:center;">Iba a durar la fiesta un octavario;</div><div style="text-align:center;">mas heos aquí que en traje de estafeta,</div><div style="text-align:center;">montada en palafrén de blanco pelo,</div><div style="text-align:center;">llega una dama, echado al rostro un velo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suspensa de las armas la porfía,</div><div style="text-align:center;">descúbrese la bella viajadora,</div><div style="text-align:center;">que afligida se muestra en demasía,</div><div style="text-align:center;">y con las tiernas lágrimas que llora</div><div style="text-align:center;">temprana flor parece que rocía</div><div style="text-align:center;">el aljófar primero de la aurora.</div><div style="text-align:center;">Mirando al conde, le saluda, y ruega</div><div style="text-align:center;">que no pase adelante la refriega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Aunque, mujer desconocida, creo</div><div style="text-align:center;">que mi demanda estimes necia y ruda</div><div style="text-align:center;">(díjole así), lo que en tus obras veo,</div><div style="text-align:center;">de que la otorgues no me deja duda.</div><div style="text-align:center;">Vengo, señor, de allende el Pirineo</div><div style="text-align:center;">en estos tristes paños de vïuda</div><div style="text-align:center;">buscando a este infelice caballero,</div><div style="text-align:center;">y que le dejes ir deberte espero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Contento soy (dio el conde por respuesta,</div><div style="text-align:center;">que era la flor de toda cortesía),</div><div style="text-align:center;">y aun mi persona está a serviros presta,</div><div style="text-align:center;">si fuere menester más compañía».</div><div style="text-align:center;">«Gracias te doy, le respondió modesta;</div><div style="text-align:center;">honor insigne a la verdad sería;</div><div style="text-align:center;">pero mi primo solo me acompañe,</div><div style="text-align:center;">que a tu valor más alto empleo atañe».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y vuelta a Ferraguto, «¿Has conocido,</div><div style="text-align:center;">dice, a la sin ventura Flordespina?</div><div style="text-align:center;">Pasas el tiempo en justas divertido,</div><div style="text-align:center;">¡mísero! y ni aun sospechas la rüina</div><div style="text-align:center;">de que a darte las nuevas he venido.</div><div style="text-align:center;">Arde toda la España en repentina</div><div style="text-align:center;">guerra; tu padre está cautivo, ¡ay triste!,</div><div style="text-align:center;">y el enemigo a Barcelona embiste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Acaba de llegar un rey Gradaso</div><div style="text-align:center;">que le llaman señor de Sericana;</div><div style="text-align:center;">y avasallada el Asia, hoy el Ocaso</div><div style="text-align:center;">sujetar quiere a su soberbia insana.</div><div style="text-align:center;">De reyes ni de pueblos hace caso;</div><div style="text-align:center;">común azote de la especie humana,</div><div style="text-align:center;">cristiano y musulmán, francés y godo,</div><div style="text-align:center;">al bárbaro invasor le es uno todo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Consigo arrastra un turbïón espeso</div><div style="text-align:center;">de naciones feroces y malvadas;</div><div style="text-align:center;">Marsilio está para perder el seso;</div><div style="text-align:center;">el pobre rey se da de bofetadas.</div><div style="text-align:center;">Y viendo a Falserón, tu padre, preso,</div><div style="text-align:center;">únicamente tiene en ti fundadas</div><div style="text-align:center;">sus esperanzas. Ven; postrada invoca</div><div style="text-align:center;">tu brazo España; a ti el salvarla toca».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Absorto, calla el moro, masticando</div><div style="text-align:center;">la relación de la afligida prima,</div><div style="text-align:center;">y unos pocos momentos vacilando</div><div style="text-align:center;">estuvo; al fin su decisión intima;</div><div style="text-align:center;">«A Dios te queda, dice, conde Orlando;</div><div style="text-align:center;">otra vez, site place, se dirima</div><div style="text-align:center;">la interrumpida competencia nuestra;</div><div style="text-align:center;">eres valiente, y dello has dado muestra».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Para dejar que Ferragú se ausente</div><div style="text-align:center;">el conde intercesión no necesita;</div><div style="text-align:center;">antes a la Fortuna interiormente</div><div style="text-align:center;">las gracias da, que estorbo tal le quita.</div><div style="text-align:center;">Cambia Orlando la guerra antecedente</div><div style="text-align:center;">por la que dentro el pecho amor excita,</div><div style="text-align:center;">y tras la fugitiva mueve el paso,</div><div style="text-align:center;">mientras va el moro en busca de Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Convoca en tanto Carlos a gran prisa</div><div style="text-align:center;">su regia corte, y sobre el mal que aflige</div><div style="text-align:center;">al Occidente, en puridad se avisa,</div><div style="text-align:center;">y a este modo discurre: «Lo que exige</div><div style="text-align:center;">de Nos la tempestad que se divisa</div><div style="text-align:center;">en la vecina España, se colige</div><div style="text-align:center;">de aquestas dos razones: la primera,</div><div style="text-align:center;">que el rey Marsilio es deudo nuestro, y fuera</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «mancilla que el honor real no admite,</div><div style="text-align:center;">en tamaño peligro abandonalle;</div><div style="text-align:center;">y la segunda, que si Dios permite</div><div style="text-align:center;">que a España ese rey bárbaro avasalle,</div><div style="text-align:center;">sin aguardar licencia ni convite</div><div style="text-align:center;">sobre la Francia se vendrá, y ahorralle</div><div style="text-align:center;">el viaje es convenible y cumplidero;</div><div style="text-align:center;">ca da dos veces el que da primero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y pues la fe y honor os es patente</div><div style="text-align:center;">del ilustre barón de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">nombrarle hemos juzgado conveniente</div><div style="text-align:center;">capitán del ejército cristiano».</div><div style="text-align:center;"> Habiendo dicho así, solemnemente</div><div style="text-align:center;">el militar bastón le puso en mano.</div><div style="text-align:center;">Arrodillado el paladín lo aceta,</div><div style="text-align:center;">y una oración pronuncia asaz discreta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Seguirán, dice Carlos, tu estandarte</div><div style="text-align:center;">hombres cincuenta mil, gente de brío;</div><div style="text-align:center;">y para más cumplidamente honrarte,</div><div style="text-align:center;">y demostrar lo que en tu espada fío,</div><div style="text-align:center;">quiero también gobernador nombrarte</div><div style="text-align:center;">del Lenguadoc y cuanto baña el río</div><div style="text-align:center;">Garona; obedeciéndote Burdeos,</div><div style="text-align:center;">Rosellón y los montes Pirineos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Mira, añadió abrazándole, hijo caro,</div><div style="text-align:center;">mira que te encomiendo mi corona».</div><div style="text-align:center;">Contéstale Reinaldos: «El amparo</div><div style="text-align:center;">de los cielos me falte, si ambiciona</div><div style="text-align:center;">premio mi pecho, más ilustre y claro,</div><div style="text-align:center;">que el consagrar mi espada y mi persona</div><div style="text-align:center;">a tu gloria, y que ceda, mientras vivo,</div><div style="text-align:center;">en honor tuyo el que de ti recibo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice, y los pies le besa, y se despide,</div><div style="text-align:center;">y la corte le da la enhorabuena.</div><div style="text-align:center;">Él lo cortés con lo valiente mide,</div><div style="text-align:center;">y a todos honra y de favores llena.</div><div style="text-align:center;">Con la celeridad que el caso pide</div><div style="text-align:center;">lo necesario a la partida ordena,</div><div style="text-align:center;">e incontinenti pónese en camino,</div><div style="text-align:center;">de Ivón acompañado y de Angelino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo el que sabe de armas y de guerra,</div><div style="text-align:center;">luego que esta partida se pregona,</div><div style="text-align:center;">deja por ir tras él su casa y tierra,</div><div style="text-align:center;">como a quien tanto su gran nombre abona.</div><div style="text-align:center;">Pasado han ya lo estrecho de la sierra,</div><div style="text-align:center;">y en poco tiempo llegan a Gerona,</div><div style="text-align:center;">adonde el viejo rey se ha retirado,</div><div style="text-align:center;">dando a Grandonio el cargo del Estado;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que teniendo cercada en crudo asedio</div><div style="text-align:center;">a Barcelona la enemiga hueste,</div><div style="text-align:center;">de salud le parece único medio</div><div style="text-align:center;">en el estado de las cosas este;</div><div style="text-align:center;">mas crece el mal, y no se ve remedio</div><div style="text-align:center;">que en situación tan apurada preste;</div><div style="text-align:center;">casi se trata de acordar la entrega,</div><div style="text-align:center;">cuando con Ferragú Reinaldos llega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como en la tempestad al marinero</div><div style="text-align:center;">que ya la tabla náufraga apercibe,</div><div style="text-align:center;">cuando más brama el piélago altanero,</div><div style="text-align:center;">mudado el viento, el ánimo revive;</div><div style="text-align:center;">cual lámpara que al dar el postrimero</div><div style="text-align:center;">destello, nuevo pábulo recibe,</div><div style="text-align:center;">tal de Marsilio entonces la abatida</div><div style="text-align:center;">moribunda esperanza torna a vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegan al mismo tiempo Balugante,</div><div style="text-align:center;">Isolero, Espinela, Matalista,</div><div style="text-align:center;">Serpentino, y el bravo rey Morgante,</div><div style="text-align:center;">a repeler la bárbara conquista.</div><div style="text-align:center;">El califa de España, el Almirante,</div><div style="text-align:center;">y Falserón, con otra larga lista</div><div style="text-align:center;">de nombres que por no cansar no escribo,</div><div style="text-align:center;">cuál era ya difunto, y cuál cautivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque Gradaso, aquel desaforado</div><div style="text-align:center;">rey de la populosa Sericana,</div><div style="text-align:center;">habiendo las dos Indias subyugado</div><div style="text-align:center;">y aquella ínsula grande Trapobana,</div><div style="text-align:center;">los persas y los árabes domado,</div><div style="text-align:center;">y de los negros la región lejana,</div><div style="text-align:center;">y la mitad del mundo, finalmente</div><div style="text-align:center;">desembarcó en España con su gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Multitud de naciones conquistadas</div><div style="text-align:center;">le siguen, belicosas y salvajes,</div><div style="text-align:center;">blancas, rojas, morenas, y tiznadas,</div><div style="text-align:center;">de varios climas, lenguas, armas, trajes.</div><div style="text-align:center;">Príncipes sólo y testas coronadas</div><div style="text-align:center;">le sirven de escuderos y de pajes;</div><div style="text-align:center;">valeroso, incapaz de felonía,</div><div style="text-align:center;">pero altivo, arrogante en demasía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cubre a la infausta España la avenida</div><div style="text-align:center;">de tanta horda terrífica, sañuda.</div><div style="text-align:center;">Marsilio, que la cree casi perdida,</div><div style="text-align:center;">no sabe a qué lugar primero acuda;</div><div style="text-align:center;">y Barcelona misma es reducida</div><div style="text-align:center;">a tal extremo, que aun Grandonio duda;</div><div style="text-align:center;">pues día y noche el sitiador la estrecha,</div><div style="text-align:center;">y se halla a punto de batirla en brecha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Abraza, haciendo extremos de locura,</div><div style="text-align:center;">a Ferraguto el viejo rey Marsilio.</div><div style="text-align:center;">«Aunque imploraba ya la sepultura,</div><div style="text-align:center;">dice, con el vivir me reconcilio;</div><div style="text-align:center;">que tengo la victoria por segura</div><div style="text-align:center;">con tu asistencia y el cristiano auxilio».</div><div style="text-align:center;">Ferraguto le da respuesta breve:</div><div style="text-align:center;">que hará lo que acostumbra y lo que debe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras de la defensa agota el arte</div><div style="text-align:center;">Grandonio, con la Cruz la Media-luna</div><div style="text-align:center;">forman bizarro ejército, que parte</div><div style="text-align:center;">a probar en el campo la fortuna.</div><div style="text-align:center;">En brigadas la gente se reparte;</div><div style="text-align:center;">señálase caudillo a cada una;</div><div style="text-align:center;">y rige Serpentino la primera,</div><div style="text-align:center;">que combatientes veinte mil numera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cincuenta mil conduce a la pelea</div><div style="text-align:center;">Reinaldos; no le falta un solo infante;</div><div style="text-align:center;">Matalista a su vez capitanea</div><div style="text-align:center;">quince mil; va a su lado el rey Morgante;</div><div style="text-align:center;">luego otros tantos de hosca raza y fea</div><div style="text-align:center;">gobiernan Isolero y Balugante;</div><div style="text-align:center;">y sigue a todos la aguerrida banda</div><div style="text-align:center;">de treinta mil que Ferraguto manda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dirige el rey Marsilio la postrera</div><div style="text-align:center;">de treinta y cinco mil bravos peones.</div><div style="text-align:center;">La fuerza tal, y tal el orden era</div><div style="text-align:center;">de las seis coligadas divisiones.</div><div style="text-align:center;">El sol en los arneses reverbera;</div><div style="text-align:center;">de polvareda espesos nubarrones</div><div style="text-align:center;">álzanse, y en el polvo y los reflejos</div><div style="text-align:center;">los conoció Gradaso desde lejos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llamando a cuatro reyes de corona</div><div style="text-align:center;">Brutarroca, Grancoda, Urnaso y Berra,</div><div style="text-align:center;">«¡Hola!, dice, batidme a Barcelona:</div><div style="text-align:center;">cuidado que hoy sin falta venga a tierra;</div><div style="text-align:center;">no hay que dejarme a vida una persona;</div><div style="text-align:center;">solamente a Grandonio en esta guerra</div><div style="text-align:center;">vivo me cogeréis; metedle en hierros,</div><div style="text-align:center;">que a lidiar quiero echarle con mis perros».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cada cual de estos reyes conducía</div><div style="text-align:center;">de los campos del Indo y los del Ganges</div><div style="text-align:center;">guerrera innumerable infantería,</div><div style="text-align:center;">de arcos armada, de hondas y de alfanjes;</div><div style="text-align:center;">y cubren, en lugar de artillería,</div><div style="text-align:center;">uno y otro costado a las falanges</div><div style="text-align:center;">doscientos elefantes nada menos,</div><div style="text-align:center;">que altos castillos cargan, de indios llenos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual ondas forma con el raudo viento</div><div style="text-align:center;">la grama de una vasta pradería,</div><div style="text-align:center;">comienza a rebullir el campamento,</div><div style="text-align:center;">y con el polvo se oscurece el día.</div><div style="text-align:center;">El Serícano dice: «En el momento</div><div style="text-align:center;">quiero que venga a la presencia mía</div><div style="text-align:center;">ese gigante rey de Trapobana</div><div style="text-align:center;">que monta una jirafa por alfana».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No se vio rostro de tan fiera guisa</div><div style="text-align:center;">como el de este jayán nombrado Alfrera.</div><div style="text-align:center;">«¡Hola!, dice Gradaso, date prisa;</div><div style="text-align:center;">ve, feo monstruo, hacia la azul bandera</div><div style="text-align:center;">que tiene estrella de oro por divisa;</div><div style="text-align:center;">sabes, si no la traes, lo que te espera».</div><div style="text-align:center;">Y encarado a otro rey que cerca estaba</div><div style="text-align:center;">y Faraldo de Arabia se llamaba,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Hazme al barón de Montalbán cautivo,</div><div style="text-align:center;">dice, y el estandarte galicano,</div><div style="text-align:center;">y en él haz modo de envolverle vivo,</div><div style="text-align:center;">y de traerme su corcel a mano;</div><div style="text-align:center;">no dejes que Bayardo fugitivo</div><div style="text-align:center;">se te escabulla, malandrín villano;</div><div style="text-align:center;">pues sabes que salí de Sericana</div><div style="text-align:center;">por ganar a Bayardo y Durindana».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego a Framarte, rey de Persia, ordena</div><div style="text-align:center;">que a Matalista prenda y a Morgante.</div><div style="text-align:center;">Al rey de Nubia, Orgón, que tiene llena</div><div style="text-align:center;">de verrugas la cara y es gigante,</div><div style="text-align:center;">«Ensartarásme en una gran cadena</div><div style="text-align:center;">con Isolero, dice, a Balugante».</div><div style="text-align:center;">Al cual Orgón la carne recia y dura</div><div style="text-align:center;">servía de vestido y de armadura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al gigante Balerza luego manda</div><div style="text-align:center;">(que tiene el morro tres pulgadas grueso</div><div style="text-align:center;">y monta un elefante) ir en demanda</div><div style="text-align:center;">de Ferraguto, y que le traiga preso.</div><div style="text-align:center;">El pueblo Sericán sin armas anda,</div><div style="text-align:center;">como en expectativa del suceso;</div><div style="text-align:center;">que sólo con su rey al campo sale,</div><div style="text-align:center;">y cuando el riesgo o la ocasión lo vale.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La franca en tanto y la española gente</div><div style="text-align:center;">provoca al enemigo a la batalla,</div><div style="text-align:center;">y marcha, a sus caudillos obediente,</div><div style="text-align:center;">en orden tal, que es un placer miralla.</div><div style="text-align:center;">El campo, de la aurora al occidente,</div><div style="text-align:center;">cuajado está de espesa gentüalla</div><div style="text-align:center;">hasta la mar, y apenas uno sabe</div><div style="text-align:center;">dónde la que después va entrando cabe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Uno y otro enemigo es sarracino,</div><div style="text-align:center;">menos el buen señor de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">y ya está el uno al otro tan vecino,</div><div style="text-align:center;">que se pueden herir tirando a mano.</div><div style="text-align:center;">Llega con Espinela Serpentino,</div><div style="text-align:center;">y embiste al populacho Trapobano;</div><div style="text-align:center;">por ambas partes pavorosa, horrenda</div><div style="text-align:center;">alharaca preludia a la contienda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El discorde sonar de tamborones,</div><div style="text-align:center;">de trompa, de añafil y chirimía,</div><div style="text-align:center;">hace una confusión de confusiones</div><div style="text-align:center;">que cosa del infierno se diría.</div><div style="text-align:center;">Serpentino, apretando los talones,</div><div style="text-align:center;">al rey de Trapobana acometía;</div><div style="text-align:center;">aquel de quien se ha dicho y se repite</div><div style="text-align:center;">que en lo disforme parangón no admite.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Blandiendo va el gigante gruesa viga</div><div style="text-align:center;">que mástil pudo ser de una fragata;</div><div style="text-align:center;">nada le estorba escudo ni loriga;</div><div style="text-align:center;">de cada golpe a tres o cuatro mata.</div><div style="text-align:center;">Serpentín, que temor jamás abriga</div><div style="text-align:center;">(del coraje español era la nata),</div><div style="text-align:center;">arremetió; mas golpe tal le toca,</div><div style="text-align:center;">que cae vertiendo sangre por la boca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pasó de largo la fantasma fea,</div><div style="text-align:center;">con la gran viga abriéndose ancha plaza,</div><div style="text-align:center;">y donde el estandarte azul ondea,</div><div style="text-align:center;">en el pobre Espinela hizo tenaza;</div><div style="text-align:center;">como por diversión le zarandea,</div><div style="text-align:center;">terciada en tanto la robusta moza;</div><div style="text-align:center;">echando luego a la bandera mano,</div><div style="text-align:center;">le envía envuelto en ella al Sericano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos desde lejos vio la fiesta</div><div style="text-align:center;">de Serpentino y de Espinel gallardo,</div><div style="text-align:center;">y no le pareció ser hora ésta</div><div style="text-align:center;">de venir con su gente a paso tardo.</div><div style="text-align:center;">Dejándosela toda en orden puesta,</div><div style="text-align:center;">a sus hermanos manda Ivón y Alardo</div><div style="text-align:center;">sigan con ella, mientras él avanza;</div><div style="text-align:center;">embistiendo al jayán bajó la lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque no le hizo sangre, que cubierta</div><div style="text-align:center;">lleva de cuero de orca la loriga,</div><div style="text-align:center;">del golpe que le da le desconcierta,</div><div style="text-align:center;">y echa a rodar jayán, jirafa y viga;</div><div style="text-align:center;">desenvainando entonces a Frusberta,</div><div style="text-align:center;">carga sobre la cáfila enemiga;</div><div style="text-align:center;">rompe las filas, acuchilla, mata,</div><div style="text-align:center;">y cuanto encuentra arrolla y desbarata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras él la división cristiana vuela,</div><div style="text-align:center;">y sobre el enemigo da de lleno.</div><div style="text-align:center;">Viendo la suya que a la fuga apela,</div><div style="text-align:center;">está el gigante Alfrera hecho un veneno;</div><div style="text-align:center;">mas le cumplió también hincar la espuela,</div><div style="text-align:center;">creyendo que el negocio no iba bueno;</div><div style="text-align:center;">y en pos corrió de la fugaz canalla,</div><div style="text-align:center;">no sé si a detenella o si a imitalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brazos cortando y pechos y cabezas,</div><div style="text-align:center;">no da vagar Reinaldos a la espada;</div><div style="text-align:center;">los trapobanos rompe y hace piezas;</div><div style="text-align:center;">hubo a quien rebanó de ijada a ijada.</div><div style="text-align:center;">Corriendo van por riscos y malezas,</div><div style="text-align:center;">como de cabras tímida manada;</div><div style="text-align:center;">caen, como en la siega las espigas,</div><div style="text-align:center;">los mutilados cuerpos y lorigas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero recuerde ahora que es Reinaldo,</div><div style="text-align:center;">que quieren los de Arabia entrar en danza.</div><div style="text-align:center;">Él, para más honrar al rey Faraldo,</div><div style="text-align:center;">de parte a parte le pasó la lanza;</div><div style="text-align:center;">y luego a los demás da el aguinaldo</div><div style="text-align:center;">abriendo a quién el pecho, a quién la panza;</div><div style="text-align:center;">y dellos hubo a quien de un solo tajo</div><div style="text-align:center;">la gran Frusberta hendió de arriba abajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cúbrese de cadáveres el llano,</div><div style="text-align:center;">que hacen a los que lidian parapeto;</div><div style="text-align:center;">el que puede escapar lo hace temprano,</div><div style="text-align:center;">no le pesque Reinaldos el coleto.</div><div style="text-align:center;">Va Ivón, Guiscardo va tras el hermano,</div><div style="text-align:center;">y Alardo y Angelino y Ricardeto;</div><div style="text-align:center;">y Serpentín, con fresco aliento y fuego,</div><div style="text-align:center;">vuelve otra vez al azaroso juego.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba en derrota el árabe, y caía</div><div style="text-align:center;">un dromedario aquí, y allá un camello,</div><div style="text-align:center;">cuando en su yegua tártara venía</div><div style="text-align:center;">Framarte, rey de Persia, sin resuello,</div><div style="text-align:center;">que por probar la lanza se moría</div><div style="text-align:center;">del buen Reinaldo, y se salió con ello,</div><div style="text-align:center;">pues en la lanza el paladín le ensarta,</div><div style="text-align:center;">y fuera se la echó más de una cuarta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo, sin hacer de aquello cuenta,</div><div style="text-align:center;">pasa adelante impávido y sañudo;</div><div style="text-align:center;">parece un rayo en noche de tormenta;</div><div style="text-align:center;">más que mortal le estima el pueblo rudo.</div><div style="text-align:center;">Y Orgón en este punto se presenta,</div><div style="text-align:center;">que va, como un bergante, a pie y desnudo;</div><div style="text-align:center;">pero desnudo así y a pie y bergante,</div><div style="text-align:center;">nadie le ve llegar que no se espante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tiene de modo tal la piel curtida,</div><div style="text-align:center;">que el hierro apenas la penetra o taja,</div><div style="text-align:center;">y con el tronco de una haya erguida</div><div style="text-align:center;">terriblemente a los contrarios maja.</div><div style="text-align:center;">Viole Reinaldos; pero vio en seguida</div><div style="text-align:center;">la turba que con él al campo baja</div><div style="text-align:center;">de atezados vasallos; con que suena</div><div style="text-align:center;">a replegar, y su brigada ordena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y mientras como próvido consulta,</div><div style="text-align:center;">y qué partido tome delibera,</div><div style="text-align:center;">torna a la lid la densa turbamulta</div><div style="text-align:center;">de trapobanos que dirige Alfrera;</div><div style="text-align:center;">y volviendo la cara, ve que oculta</div><div style="text-align:center;">grande espacio de campo otra tercera</div><div style="text-align:center;">hueste, que viene por diversa parte</div><div style="text-align:center;">siguiendo de Balerza el estandarte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Éste unos gritos da descompasados</div><div style="text-align:center;">con que a los más intrépidos azora;</div><div style="text-align:center;">Alardo y Argelín medio turbados</div><div style="text-align:center;">estiman que cejar conviene ahora.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos dice: «Estáis equivocados;</div><div style="text-align:center;">aguardad, compañeros, media hora,</div><div style="text-align:center;">media hora, no más, que media basta</div><div style="text-align:center;">para acabar con esta infame casta».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los dientes con terrífico rechino</div><div style="text-align:center;">Reinaldo aprieta y contra Alfrera parte.</div><div style="text-align:center;">Pero nuestro jayán, que era ladino,</div><div style="text-align:center;">como le vio venir, se fue a otra parte;</div><div style="text-align:center;">lo que puso a Reinaldos tan mohino</div><div style="text-align:center;">que aguijando a Bayardo, tunde, parte,</div><div style="text-align:center;">desbraza, descabeza a cuantos topa</div><div style="text-align:center;">y hace pedazos la enemiga tropa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Marsilio ve la gran nubarronada</div><div style="text-align:center;">de huestes que en el campo se congrega,</div><div style="text-align:center;">y envía a Ferraguto una embajada,</div><div style="text-align:center;">que se apresure a entrar en la refriega.</div><div style="text-align:center;">La batalla hasta aquí no ha sido nada;</div><div style="text-align:center;">ahora sí que en porfiada brega</div><div style="text-align:center;">hasta lo sumo el brío se acalora;</div><div style="text-align:center;">lo apurado, lo crítico es ahora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque Reinaldos de diversos modos</div><div style="text-align:center;">sarracenos despacha, que es un gusto;</div><div style="text-align:center;">chorréale la sangre por los codos;</div><div style="text-align:center;">y a los más alentados pone susto.</div><div style="text-align:center;">Y al mismo tiempo van llegando todos</div><div style="text-align:center;">los de más nota; Ferraguto adusto,</div><div style="text-align:center;">Matalista, Isolero, Balugante,</div><div style="text-align:center;">y el fortísimo príncipe Morgante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sé decir si fuese ardid o fuerza,</div><div style="text-align:center;">que Don Turpín se lo ha dejado in petto;</div><div style="text-align:center;">lo que no tiene duda es que Balerza</div><div style="text-align:center;">se metió bajo el brazo a Ricardeto.</div><div style="text-align:center;">Pugna el mancebo mísero y se esfuerza</div><div style="text-align:center;">por desasirse; mas con poco efeto;</div><div style="text-align:center;">va Ivón tras él y Alardo y Angelino;</div><div style="text-align:center;">Balerza por los tres no da un comino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por otra parte Alfrera ha levantado</div><div style="text-align:center;">a Isoler de la silla y se lo lleva.</div><div style="text-align:center;">Ferraguto lo vio; mas no le es dado</div><div style="text-align:center;">que un solo paso su corcel se mueva</div><div style="text-align:center;">contra la gran jirafa, que, espantado,</div><div style="text-align:center;">sobre los pies el cuerpo al aire eleva,</div><div style="text-align:center;">y responde a la espuela y a las voces</div><div style="text-align:center;">dando bufidos y tirando coces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sólo el brutal Orgón a nadie pilla;</div><div style="text-align:center;">despachurrar le gusta únicamente;</div><div style="text-align:center;">en derredor, por más de media milla,</div><div style="text-align:center;">toda despavorida huye la gente;</div><div style="text-align:center;">que allí no vale lanza, no cuchilla,</div><div style="text-align:center;">ni el ser diestro aprovecha o ser valiente;</div><div style="text-align:center;">él rompe a un tiempo escudos, armas, huesos;</div><div style="text-align:center;">a borbotones saltan sangre y sesos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero ninguno a compasión excita</div><div style="text-align:center;">a par de Ricardeto, que hecho presa</div><div style="text-align:center;">de aquel otro gigante, «Hermano, grita,</div><div style="text-align:center;">a Ricardeto acorre, date priesa».</div><div style="text-align:center;">Oyó Reinaldos la doliente cita;</div><div style="text-align:center;">y vuelto, ve lo que de ver le pesa,</div><div style="text-align:center;">o por mejor decir, lo que en tan grave</div><div style="text-align:center;">ira le enciende, que de sí no sabe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto el hermano al bello mozo ama,</div><div style="text-align:center;">que dar por él la vida estima en poco,</div><div style="text-align:center;">y al verle en brazos, no de alguna dama,</div><div style="text-align:center;">sino de aquel jayán, se vuelve loco.</div><div style="text-align:center;">Mas otro asunto la atención me llama,</div><div style="text-align:center;">y yo la vuestra juntamente invoco.</div><div style="text-align:center;">A Barcelona voy, que la tenemos</div><div style="text-align:center;">reducida a los últimos extremos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El que por dicha ignora dónde sea</div><div style="text-align:center;">de los horrores de la guerra el centro,</div><div style="text-align:center;">una ciudad acometida vea,</div><div style="text-align:center;">el enemigo fuera, el hambre dentro.</div><div style="text-align:center;">De cuanta desventura alguna idea</div><div style="text-align:center;">formarse pueda, allí la suma encuentro;</div><div style="text-align:center;">ni la fama otro cerco relaciona</div><div style="text-align:center;">que se compare al tuyo, Barcelona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por do sus torres en la mar se miran,</div><div style="text-align:center;">la baten sin cesar mil galeones;</div><div style="text-align:center;">y en derredor por la campaña giran</div><div style="text-align:center;">de aquellos reyes indios las legiones,</div><div style="text-align:center;">que con ballestas, arcos, hondas tiran,</div><div style="text-align:center;">o sobre el hondo foso echan pontones,</div><div style="text-align:center;">o con enteros árboles lo ciegan,</div><div style="text-align:center;">y ya a la basa de los muros llegan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dónde arriman escalas, dónde avanzan</div><div style="text-align:center;">morrudos elefantes a docenas,</div><div style="text-align:center;">que sus torres altísimas balanzan</div><div style="text-align:center;">de ejercitados guerreadores llenas,</div><div style="text-align:center;">que saetas, venablos, piedras lanzan,</div><div style="text-align:center;">batiendo a caballero las almenas,</div><div style="text-align:center;">mientras la poderosa catapulta</div><div style="text-align:center;">con recio embate a la muralla insulta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Coronan los sitiados la muralla,</div><div style="text-align:center;">y peñascos de enormes dimensiones</div><div style="text-align:center;">hacen caer de arriba, y cuanto se halla</div><div style="text-align:center;">a mano; hasta columnas y artesones.</div><div style="text-align:center;">Esotros cuerpo a cuerpo dan batalla,</div><div style="text-align:center;">y en vez de parapetos y bastiones</div><div style="text-align:center;">sus propios pechos a la lid presentan,</div><div style="text-align:center;">y al enemigo de la brecha ahuyentan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Descuella sobre todos la figura</div><div style="text-align:center;">de Grandonio, y ya firme está, ya corre;</div><div style="text-align:center;">cuantos hay medios de defensa apura;</div><div style="text-align:center;">a un tiempo manda, riñe, ofende, acorre;</div><div style="text-align:center;">las almenas le dan por la cintura;</div><div style="text-align:center;">semeja desde lejos una torre.</div><div style="text-align:center;">Dijérades al ver su porte y traza</div><div style="text-align:center;">que basta él solo a defender la plaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A diestra y a siniestra peñas tira,</div><div style="text-align:center;">y a cada tiro aplasta un elefante.</div><div style="text-align:center;">En tropas la indïada se retira,</div><div style="text-align:center;">invocando a Mahoma y Trivigante.</div><div style="text-align:center;">Infelices de aquéllos do la mira</div><div style="text-align:center;">pone el jayán, de estragos anhelante;</div><div style="text-align:center;">que avienta como paja las escalas,</div><div style="text-align:center;">y a los que pilla hace volar sin alas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Cobardes! ¿el hüir qué os aprovecha,</div><div style="text-align:center;">si os esperan aquí nuestras espadas?,</div><div style="text-align:center;">dicen los reyes, asaltad la brecha»;</div><div style="text-align:center;">y empújanlos a coces y a puñadas.</div><div style="text-align:center;">Grandonio encima hirviente pez les echa,</div><div style="text-align:center;">y líquido alquitrán a calderadas.</div><div style="text-align:center;">«Así, diciendo, adobo yo, belitres,</div><div style="text-align:center;">el yantar a los canes y a los buitres».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hinchen el aire, asordan los oídos</div><div style="text-align:center;">en varias lenguas dísonos acentos,</div><div style="text-align:center;">el triste lamentar de los heridos,</div><div style="text-align:center;">y el son de los marciales instrumentos;</div><div style="text-align:center;">doquiera dolorosos alaridos,</div><div style="text-align:center;">imprecaciones, votos, juramentos;</div><div style="text-align:center;">doquiera espanto y confusión se advierte,</div><div style="text-align:center;">y el furor en mil formas y la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al mismo tiempo el horroroso estrago</div><div style="text-align:center;">del hambre el vulgo en Barcelona siente,</div><div style="text-align:center;">que macilento y por las calles vago,</div><div style="text-align:center;">mendiga el pan con que el vivir sustente.</div><div style="text-align:center;">¡Cuánto el anciano endeble que al amago</div><div style="text-align:center;">de la Parca con pulso intercadente</div><div style="text-align:center;">y lento afán se rinde, cuánto envidia</div><div style="text-align:center;">al que perece en la sangrienta lidia!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con mustio labio el falleciente hijuelo</div><div style="text-align:center;">los pechos de la madre exprime en vano,</div><div style="text-align:center;">que la lívida cara eleva al Cielo,</div><div style="text-align:center;">desamparada de socorro humano.</div><div style="text-align:center;">Crece continuamente el ansia y duelo,</div><div style="text-align:center;">y de hora en hora aguarda el ciudadano</div><div style="text-align:center;">ver de la patria la fortuna extrema,</div><div style="text-align:center;">el saco horrible y la matanza y quema.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero, por Dios, dejemos este asunto,</div><div style="text-align:center;">y dejemos también, si os acomoda,</div><div style="text-align:center;">a los indianos reyes, que ya a punto</div><div style="text-align:center;">tienen la gente que gobiernan toda;</div><div style="text-align:center;">tanto, que a una señal de aquel trasunto</div><div style="text-align:center;">de Satanás, el pardo rey Grancoda,</div><div style="text-align:center;">cubren dos mil escalas la muralla,</div><div style="text-align:center;">y sube como hormigas la canalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mudemos en efecto de sujeto,</div><div style="text-align:center;">que pensar no me deja en otra cosa,</div><div style="text-align:center;">y a decir la verdad, me tiene inquieto</div><div style="text-align:center;">la tremenda, la crítica, azarosa</div><div style="text-align:center;">aventura del pobre Ricardeto,</div><div style="text-align:center;">que, si gente le sigue valerosa,</div><div style="text-align:center;">se va con él Balerza sin embargo,</div><div style="text-align:center;">y lleva el elefante a un trote largo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien que como Reinaldos se aproxime,</div><div style="text-align:center;">tiene que detenerse a su despecho.</div><div style="text-align:center;">Ni por eso creáis se desanime,</div><div style="text-align:center;">antes le dice que placer le ha hecho.</div><div style="text-align:center;">Ferrado tronco en la derecha esgrime,</div><div style="text-align:center;">y lo maneja cual liviano helecho.</div><div style="text-align:center;">Vestido está de acero rutilante,</div><div style="text-align:center;">y ya sabéis que monta un elefante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por no exponer su buen corcel, se apea</div><div style="text-align:center;">el paladín; pero ¿de qué su ahínco</div><div style="text-align:center;">le sirve, o su valor, cuan grande sea,</div><div style="text-align:center;">si cuatro palmos más no crece o cinco?</div><div style="text-align:center;">Fuele inspirada una excelente idea;</div><div style="text-align:center;">un brinco da, cual suele ser el brinco</div><div style="text-align:center;">del tigre sobre el corso o la potranca;</div><div style="text-align:center;">del elefante empínase en el anca;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y al monstruo en el cogote con suceso</div><div style="text-align:center;">tan cabal embutió la hoja luciente,</div><div style="text-align:center;">que tras el casco le taladra el seso,</div><div style="text-align:center;">y hace salir la punta por la frente;</div><div style="text-align:center;">de modo que Balerza suelta el preso</div><div style="text-align:center;">y el último suspiro juntamente.</div><div style="text-align:center;">La vasta mole ensangrentada bota</div><div style="text-align:center;">el elefante, y por el campo trota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mudando de caballo Ferraguto,</div><div style="text-align:center;">persigue en tanto al robador Alfrera,</div><div style="text-align:center;">que por salvar la presa, al tardo bruto</div><div style="text-align:center;">que monta, incita a más veloz carrera.</div><div style="text-align:center;">Ello es que el moro se afanó sin fruto,</div><div style="text-align:center;">y que cuando al bergante herir espera,</div><div style="text-align:center;">éste, esquivando el golpe, aprieta el paso,</div><div style="text-align:center;">y se mete en el campo de Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras él se cuela Ferraguto; pero</div><div style="text-align:center;">el resultado no valió la pena.</div><div style="text-align:center;">Echando en tierra al joven Isolero,</div><div style="text-align:center;">aferra el otro la fornida entena,</div><div style="text-align:center;">y moviéndola en círculo ligero,</div><div style="text-align:center;">da a Ferraguto un golpe que le atruena;</div><div style="text-align:center;">la regia servidumbre se apersona,</div><div style="text-align:center;">y a los dos españoles aprisiona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice a Gradaso Alfrera: «Desconfío</div><div style="text-align:center;">que salgas de esta lid con lucimiento;</div><div style="text-align:center;">ciertamente Reinaldos tiene brío;</div><div style="text-align:center;">yo sólo el tuyo igualo a su ardimiento.</div><div style="text-align:center;">Es tu enemigo y enemigo mío,</div><div style="text-align:center;">y el alabarle no me da contento;</div><div style="text-align:center;">mas la verdad se ha de decir por fuerza:</div><div style="text-align:center;">acaba de matar al rey Balerza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Atravesó a Faraldo, y ha ensartado</div><div style="text-align:center;">a Framarte como una pajarilla.</div><div style="text-align:center;">Yo soy de todos el mejor librado,</div><div style="text-align:center;">y tengo dislocada una costilla.</div><div style="text-align:center;">Al verle, no hay peón tan alentado</div><div style="text-align:center;">que no eche a huir creyendo que le pilla.</div><div style="text-align:center;">Tú, si de mi verdad te satisfaces,</div><div style="text-align:center;">mientras es tiempo, mira bien lo que haces».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rïendo desdeñoso el Sericano,</div><div style="text-align:center;">«¿Conque Reinaldos, dice, es tan valiente?</div><div style="text-align:center;">¿Conque te ha dado? Bien está; me allano</div><div style="text-align:center;">a renunciar mi pretensión presente,</div><div style="text-align:center;">si no le venzo y a Bayardo gano</div><div style="text-align:center;">antes que el sol descienda al occidente».</div><div style="text-align:center;">Dijo, y por señas la armadura pide,</div><div style="text-align:center;">y el regio albergue a lentos pasos mide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las armas otro tiempo fabricadas</div><div style="text-align:center;">para Sansón, dos reyes le traían:</div><div style="text-align:center;">obra maravillosa de las hadas,</div><div style="text-align:center;">de azul y oro a cuarteles relucían.</div><div style="text-align:center;">Y no bien se las tuvo acomodadas,</div><div style="text-align:center;">era cosa de ver lo que corrían</div><div style="text-align:center;">los que a servirle en torno atienden; tanto</div><div style="text-align:center;">el verle aun a los suyos causa espanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego de un salto encabalgó la alfana,</div><div style="text-align:center;">que era una yegua de color retinto,</div><div style="text-align:center;">negrísima, tresalba, rabicana,</div><div style="text-align:center;">de gran correr y de marcial instinto.</div><div style="text-align:center;">Saliendo, ve a Reinaldos que rebana,</div><div style="text-align:center;">punza, degüella, troncha y deja tinto</div><div style="text-align:center;">de sangre el suelo, entre cabezas rotas,</div><div style="text-align:center;">informes cuerpos, destrozadas cotas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El rey Gradaso le miraba atento,</div><div style="text-align:center;">como quien tiene en tales cosas voto;</div><div style="text-align:center;">luego se le dispara truculento;</div><div style="text-align:center;">es una tempestad, un terremoto;</div><div style="text-align:center;">al mismo diablo, si le diese un tiento</div><div style="text-align:center;">con la lanza, el testuz le hubiera roto.</div><div style="text-align:center;">Despavorido un repentino salto</div><div style="text-align:center;">Bayardo da de cuatro varas de alto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De que el pagano asaz se maravilla;</div><div style="text-align:center;">mas no se cura, y sigue siempre avante.</div><div style="text-align:center;">Hileras desbarata y desparpilla;</div><div style="text-align:center;">ya están en tierra Ivón y el rey Morgante.</div><div style="text-align:center;">Ambos a dos Alfrera al punto pilla,</div><div style="text-align:center;">que tras el rey Gradaso va de infante,</div><div style="text-align:center;">y a prender, no sin pena, se da mano</div><div style="text-align:center;">todos los que derriba el Sericano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Guiscardo al suelo va, va Serpentino,</div><div style="text-align:center;">Alardo y otros ciento en larga hilera.</div><div style="text-align:center;">Como si en sucesión a su vecino</div><div style="text-align:center;">el que primero cae, caer hiciera,</div><div style="text-align:center;">llévaselos Gradaso de camino</div><div style="text-align:center;">sin suspender un punto su carrera;</div><div style="text-align:center;">casi duda la vista sorprendida</div><div style="text-align:center;">si primero es el golpe o la caída.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas el barón de Montalbano ha vuelto,</div><div style="text-align:center;">que, sin apelación, probar fortuna</div><div style="text-align:center;">con el gallardo rey tiene resuelto.</div><div style="text-align:center;">Cual entra con enhiesta media-luna</div><div style="text-align:center;">bravo toro en el circo; desenvuelto,</div><div style="text-align:center;">alta la frente, llega. Ambos a una</div><div style="text-align:center;">se encaran y se embisten fieramente;</div><div style="text-align:center;">paróselos a ver toda la gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fue sobre todo humano pensamiento</div><div style="text-align:center;">pavorosa, crüel la arremetida.</div><div style="text-align:center;">El buen Bayardo (a mi pesar lo cuento)</div><div style="text-align:center;">cae por la vez primera de su vida;</div><div style="text-align:center;">pero resurte y pone en salvamento</div><div style="text-align:center;">al mísero Reinaldos, que la brida</div><div style="text-align:center;">no rige ya. Gradaso, aunque la bella</div><div style="text-align:center;">alfana cae, se tiene firme en ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Creyendo que al negocio ha dado cabo,</div><div style="text-align:center;">dice al gigante Alfrera: «Corre y pilla</div><div style="text-align:center;">ese corcel que de ganar acabo;</div><div style="text-align:center;">jaeces nuevos ponle y nueva silla».</div><div style="text-align:center;">Mas le dejó por desollar el rabo,</div><div style="text-align:center;">que el tal corcel ya estaba a media milla,</div><div style="text-align:center;">llevando encima al aturdido dueño,</div><div style="text-align:center;">que al fin sacude aquel pesado sueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y torna nuevamente a la quimera,</div><div style="text-align:center;">apenas recobrado del letargo.</div><div style="text-align:center;">Iba diciendo el socarrón de Alfrera:</div><div style="text-align:center;">«¿A quién se dio jamás tan necio encargo?»</div><div style="text-align:center;">Y como si alcanzarle no quisiera,</div><div style="text-align:center;">ya a corto, ya le sigue a paso largo,</div><div style="text-align:center;">jurando, a fe de Alfrera y de gigante,</div><div style="text-align:center;">que en tenerle a la vista hará bastante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras a los franceses divertido</div><div style="text-align:center;">está en acuchillar el Sericano,</div><div style="text-align:center;">y a cuál la vida, a cuál quita el sentido,</div><div style="text-align:center;">hiriendo a unos de filo, a otros de plano,</div><div style="text-align:center;">Reinaldos, que pensaba prevalido</div><div style="text-align:center;">de la ocasión, cascarle a salvamano,</div><div style="text-align:center;">le asaltó de costado, y en la frente</div><div style="text-align:center;">le descargó descomunal fendiente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no hay granito que se ponga al lado</div><div style="text-align:center;">de aquélla; y ved si con razón lo digo.</div><div style="text-align:center;">Como si un coscorrón le hubieran dado,</div><div style="text-align:center;">así se queda; y vuelto a su enemigo,</div><div style="text-align:center;">«Suelo dar, dice, el celemín colmado</div><div style="text-align:center;">a los que gustan de feriar conmigo».</div><div style="text-align:center;">Hácese atrás para que libre juego</div><div style="text-align:center;">tenga el robusto brazo, y carga luego.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Caló sobre el brïoso paladino</div><div style="text-align:center;">silbador altibajo; y por mi vida,</div><div style="text-align:center;">a no tener el yelmo de Mambrino,</div><div style="text-align:center;">ya estaba al otro mundo de partida.</div><div style="text-align:center;">Sobre el pescuezo a dar de bruces vino</div><div style="text-align:center;">de su corcel, que arranca de estampida;</div><div style="text-align:center;">y aciértalo a mi ver, porque sin eso</div><div style="text-align:center;">queda allí su señor o muerto o preso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tornó Reinaldo en sí; mas ¡ay! el pecho</div><div style="text-align:center;">otro más crudo golpe le traspasa;</div><div style="text-align:center;">muérese de vergüenza y de despecho;</div><div style="text-align:center;">se desespera, en cólera se abrasa.</div><div style="text-align:center;">Decíase: «Tus bríos ¿qué se han hecho?</div><div style="text-align:center;">¿qué es esto, miserable, qué te pasa?</div><div style="text-align:center;">¿eres Reinaldos? ¿tienes armas? ¿manos?</div><div style="text-align:center;">¿te han hechizado acaso estos paganos?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y vuelto a su caballo dice: «¡Ingrato!</div><div style="text-align:center;">dejárasme morir, que de esa suerte</div><div style="text-align:center;">honrado moriría; nunca al trato</div><div style="text-align:center;">de los hombres volvamos; ve a esconderte.</div><div style="text-align:center;">Pero ¿qué estoy diciendo, mentecato?</div><div style="text-align:center;">Volvamos a vengarnos o a la muerte».</div><div style="text-align:center;">Decir, picar, arremeter violento</div><div style="text-align:center;">al rey de Sericana, fue un momento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque en sus armas la menor falsía</div><div style="text-align:center;">no halló Frusberta aquella vez tampoco,</div><div style="text-align:center;">estrellas le hizo ver a mediodía.</div><div style="text-align:center;">Pareciole la chanza al rey un poco</div><div style="text-align:center;">pesada, y dijo, haciendo que reía:</div><div style="text-align:center;">«¿Habrase visto semejante loco?</div><div style="text-align:center;">Mas yo tengo de ver si te sosiego».</div><div style="text-align:center;">Lanzando por los ojos vivo fuego,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> se abalanza al francés de tal manera,</div><div style="text-align:center;">da tal fuerza, tal ímpetu a la espada,</div><div style="text-align:center;">que ninguno lo vio que no dijera:</div><div style="text-align:center;">«Barón de Montalbán, tu hora es llegada».</div><div style="text-align:center;">Y sin duda ninguna que lo fuera,</div><div style="text-align:center;">si hubiese andado lerdo el camarada.</div><div style="text-align:center;">El siniestro talón Reinaldos hinca;</div><div style="text-align:center;">ágil Bayardo al otro lado brinca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dio en vago el golpe el Sericano; empero</div><div style="text-align:center;">otro le segundó que puso grima.</div><div style="text-align:center;">Hurta el francés el cuerpo cual primero,</div><div style="text-align:center;">y un recio tajo al mismo tiempo arrima.</div><div style="text-align:center;">Pagábale al contado en buen dinero,</div><div style="text-align:center;">como quien sabe a perfección la esgrima;</div><div style="text-align:center;">y Bayardo, tan ducho como el amo,</div><div style="text-align:center;">saltando acá y allá parece un gamo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso, viendo que trabaja en vano,</div><div style="text-align:center;">va a ver si en otra parte se fatiga</div><div style="text-align:center;">con más provecho, y rompe espada en mano</div><div style="text-align:center;">por las legiones de la adversa liga;</div><div style="text-align:center;">mas no ha dado cien pasos el pagano</div><div style="text-align:center;">cuando Reinaldos otra vez le hostiga,</div><div style="text-align:center;">y gozar no le deja aquel sabroso</div><div style="text-align:center;">andar matando a roso y a velloso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Trabábase la lid con furia nueva</div><div style="text-align:center;">a no verse Reinaldo en grande aprieto,</div><div style="text-align:center;">pues mientras con el rey su espada prueba,</div><div style="text-align:center;">prisionero hace Orgón a Ricardeto.</div><div style="text-align:center;">De allá el hermano grita: «¡Que me lleva!»</div><div style="text-align:center;">y a él acá le tiran al coleto;</div><div style="text-align:center;">no sabe a dó se vuelva ni qué haga,</div><div style="text-align:center;">ni cómo a entrambos lances satisfaga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto le da que hacer su antagonista</div><div style="text-align:center;">que apenas de su espada se defiende;</div><div style="text-align:center;">pues ¿qué será cuando al gigante embista,</div><div style="text-align:center;">si al mismo tiempo el Sericán le ofende?</div><div style="text-align:center;">No ve socorro humano, aunque la vista</div><div style="text-align:center;">por todo el campo a la redonda tiende.</div><div style="text-align:center;">Pero sin fuerzas y sin voz me siento;</div><div style="text-align:center;">suspendo el canto mientras cobro aliento.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto III</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3185-orlando-enamorado-canto-iii.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:59:15 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529942380_orlando-enamorado-canto-iii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529942380_orlando-enamorado-canto-iii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto III</div><br><div style="text-align:center;">EL Bosque De Las Ardeñas</div><br><div style="text-align:center;">Es el juzgar con tino cosa rara,</div><div style="text-align:center;">y más, de lo distante y de lo oculto;</div><div style="text-align:center;">que si en materia a veces simple y clara,</div><div style="text-align:center;">y que delante vemos y de bulto,</div><div style="text-align:center;">ilusiones que nadie sospechara</div><div style="text-align:center;">sacan de quicio a un pensamiento adulto,</div><div style="text-align:center;">¿qué tiene de difícil o de extraño,</div><div style="text-align:center;">de lejos y entre sombras, el engaño?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cumple juzgar con reflexión madura</div><div style="text-align:center;">que a nuestra mente limitada alumbre;</div><div style="text-align:center;">y no, tras una débil conjetura,</div><div style="text-align:center;">dejarnos ir, siguiendo una vislumbre;</div><div style="text-align:center;">cosa que en muchas partes la Escritura</div><div style="text-align:center;">condena como pésima costumbre,</div><div style="text-align:center;">porque hace a la jineta andar los cascos,</div><div style="text-align:center;">y da a los hombres infinitos chascos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lo cual proviene (como nadie ignora</div><div style="text-align:center;">que haya leído a Condillac y a Locke)</div><div style="text-align:center;">de que el alma, embestida, a cada hora,</div><div style="text-align:center;">de objetos mil, no los ensaya al toque</div><div style="text-align:center;">de una análisis escudriñadora</div><div style="text-align:center;">que todo lo averigüe, observe, toque,</div><div style="text-align:center;">cale, registre, husmee, persiga, atrape,</div><div style="text-align:center;">de manera que nada se le escape.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Inobservado un mínimo accidente,</div><div style="text-align:center;">sucederá que del nivel se aparte</div><div style="text-align:center;">de la razón el hombre que no cuente</div><div style="text-align:center;">con él, o como inútil lo descarte;</div><div style="text-align:center;">a que se agrega este otro inconveniente,</div><div style="text-align:center;">que si a la observación no ayuda el arte</div><div style="text-align:center;">del raciocinio, todo cuanto apaña</div><div style="text-align:center;">la mente, en vez de aprovechar, le daña.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al presentarse Astolfo en el palenque,</div><div style="text-align:center;">¿imaginarse puede que resista</div><div style="text-align:center;">aquel garzón pulido, muelle, enclenque,</div><div style="text-align:center;">a un corpulento gigantón? Que embista,</div><div style="text-align:center;">es demasiado ya; que venza, ¿quién que</div><div style="text-align:center;">tenga razón, y sobre todo, vista,</div><div style="text-align:center;">no pensará que en lo imposible toca?</div><div style="text-align:center;">Pues todo el que lo piensa se equivoca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fiaos, pues, de autoridad tan vana;</div><div style="text-align:center;">venga contra este ejemplo, y argumente</div><div style="text-align:center;">y filosofe el sabio hasta mañana.</div><div style="text-align:center;">Hay en la vida una fatal pendiente</div><div style="text-align:center;">en que gravita la razón humana</div><div style="text-align:center;">hacia lo insustancial y lo aparente,</div><div style="text-align:center;">y en la ilusión encuentra su elemento.</div><div style="text-align:center;">Ya basta de sermón; vamos al cuento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oye el jayán soberbio al arriscado</div><div style="text-align:center;">paladín, y se abrasa en rabia loca,</div><div style="text-align:center;">como quien cree que el ser desvergonzado</div><div style="text-align:center;">es cosa que tan sólo a él le toca.</div><div style="text-align:center;">«Acaba, charlatán», dice enfadado;</div><div style="text-align:center;">a su contrario cada cual se aboca;</div><div style="text-align:center;">Astolfo, que otra lanza no tenía,</div><div style="text-align:center;">blande, ya lo sabéis, la de Argalía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Verás cómo te ensarto por la punta,</div><div style="text-align:center;">dice el jayán, menguado lechuguino».</div><div style="text-align:center;">El mismo Astolfo algún desmán barrunta,</div><div style="text-align:center;">y confesara, a lo que yo imagino,</div><div style="text-align:center;">si hacérsele pudiese la pregunta,</div><div style="text-align:center;">que el jayán no iba fuera de camino.</div><div style="text-align:center;">Embiste, empero, denodado, y, sólo</div><div style="text-align:center;">a un tiento de la lanza derribolo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El que viese a una torre apuntalada</div><div style="text-align:center;">con picos y hachas demoler la base,</div><div style="text-align:center;">y hacer que los puntales que apoyada</div><div style="text-align:center;">la tienen, poco a poco el fuego abrase,</div><div style="text-align:center;">y con súbito estruendo desplomada</div><div style="text-align:center;">el campo henchir de escombros la mirase,</div><div style="text-align:center;">figurarse pudiera el repentino</div><div style="text-align:center;">fragor con que Grandonio a tierra vino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sonó como un arcón que de armas lleno</div><div style="text-align:center;">desde algún alto mirador cayera.</div><div style="text-align:center;">Mudo ha quedado, y cual de vida ajeno,</div><div style="text-align:center;">el campo todo, cuan extenso era.</div><div style="text-align:center;">Ven rendido en la tierra al sarraceno,</div><div style="text-align:center;">y hubo quien a sus ojos no creyera.</div><div style="text-align:center;">Carlomagno lo mira y lo remira,</div><div style="text-align:center;">y lo tiene por sueño y por mentira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como Grandonio, al ser descabalgado,</div><div style="text-align:center;">cayese por la mano de la rienda,</div><div style="text-align:center;">el ancha grieta que en aquel costado</div><div style="text-align:center;">le abrió el marqués, una laguna horrenda</div><div style="text-align:center;">hizo de sangre. Asístele un criado,</div><div style="text-align:center;">y en árabe a Mahoma lo encomienda,</div><div style="text-align:center;">pues tanto era profunda aquella herida</div><div style="text-align:center;">que a poco más costárale la vida.</div><div style="text-align:center;">Campeaba el inglés en muestra ufana,</div><div style="text-align:center;">cuando se ven llegar con regia enseña</div><div style="text-align:center;">dos caballeros de nación pagana.</div><div style="text-align:center;">Feo y de catadura zahareña</div><div style="text-align:center;">montaba el uno dellos negra alfana,</div><div style="text-align:center;">cuatralba, velocísima, extremeña:</div><div style="text-align:center;">es Felixmarte, rey de los Algarbes,</div><div style="text-align:center;">famoso entre los príncipes alarbes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El otro infante, a la francesa corte</div><div style="text-align:center;">recién venido, Ormundo se nombraba,</div><div style="text-align:center;">joven de blanca tez y bello porte,</div><div style="text-align:center;">cuya estirpe real señoreaba</div><div style="text-align:center;">de la Tartaria lo que mira al norte,</div><div style="text-align:center;">y la Albarrosia y cuanto el Volga lava.</div><div style="text-align:center;">Nada vale el denuedo, nada el arte:</div><div style="text-align:center;">muerden el polvo Ormundo y Felixmarte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero, mientras la lanza prodigiosa</div><div style="text-align:center;">derriba cuanto encuentra por delante,</div><div style="text-align:center;">y llora Carlomagno y le rebosa</div><div style="text-align:center;">de inesperado júbilo el semblante,</div><div style="text-align:center;">y de tan nueva y tan extraña cosa</div><div style="text-align:center;">estupefacto el vulgo circunstante,</div><div style="text-align:center;">ya enmudecido al noble duque otea,</div><div style="text-align:center;">ya estrepitoso aplaude y victorea;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> al conde Gano el caso notifica</div><div style="text-align:center;">un paje, que partió como un venablo</div><div style="text-align:center;">a darle cuenta. Galalón replica:</div><div style="text-align:center;">«Si borracho no estás, lléveme el diablo»</div><div style="text-align:center;">El paje se le afirma y ratifica,</div><div style="text-align:center;">jurando por San Pedro y por San Pablo</div><div style="text-align:center;">que, con sus propios ojos, de la tela</div><div style="text-align:center;">vio sacar a Grandonio en parihuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto que Gano al fin tragó la cosa;</div><div style="text-align:center;">y como se le acuerda que él es Gano,</div><div style="text-align:center;">y materia no cree dificultosa</div><div style="text-align:center;">darle gato por liebre a Carlomano,</div><div style="text-align:center;">resuelve entrar en danza, y a la rosa</div><div style="text-align:center;">o por fas o por nefas echar mano;</div><div style="text-align:center;">cuanto más, que una justa con Astolfo</div><div style="text-align:center;">no era pedir cotufas en el golfo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Catorce condes Galalón apresta,</div><div style="text-align:center;">y llévalos a toelos de reata;</div><div style="text-align:center;">con gran prosopopeya va a la fiesta,</div><div style="text-align:center;">y de lucir la personilla trata.</div><div style="text-align:center;">Llegado a Carlomagno, le protesta</div><div style="text-align:center;">con voz meliflua y cara mojigata</div><div style="text-align:center;">que haber venido a tales horas siente,</div><div style="text-align:center;">mas que en servicio suyo ha estado ausente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dudo que Carlos le creyese; empero</div><div style="text-align:center;">atención le prestó benigna y leda.</div><div style="text-align:center;">Gano diputa al duque un mensajero</div><div style="text-align:center;">diciéndole que entre ellos (si no queda</div><div style="text-align:center;">algún otro pagano caballero)</div><div style="text-align:center;">a terminar la justa se proceda;</div><div style="text-align:center;">y que viene tan guapo y tan lucido,</div><div style="text-align:center;">porque hacerle desea honor cumplido.</div><div style="text-align:center;"> «Mira, repuso Astolfo (la paciencia</div><div style="text-align:center;">no era su fuerte), le dirás a Gano</div><div style="text-align:center;">que no hallo entre él y un turco diferencia;</div><div style="text-align:center;">que yo siempre le tuve por pagano,</div><div style="text-align:center;">hombre sin ley, sin alma y sin conciencia;</div><div style="text-align:center;">que venga, y llevará una buena mano;</div><div style="text-align:center;">y que con su privanza y su guapura</div><div style="text-align:center;">le estimo en lo que a un saco de basura».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyendo el conde Gano tanto ultraje,</div><div style="text-align:center;">apela a su genial filosofía;</div><div style="text-align:center;">finge reír de lo que dice el paje.</div><div style="text-align:center;">«Tiene el inglés gracioso humor, decía,</div><div style="text-align:center;">todo blandura el exterior visaje;</div><div style="text-align:center;">toda el alma rencor y felonía.</div><div style="text-align:center;">Verás, dice entre dientes, casquivano,</div><div style="text-align:center;">si es saco de basura el conde Gano».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hincando a su bridón el acicate,</div><div style="text-align:center;">dispara contra Astolfo, cual saeta.</div><div style="text-align:center;">«Pagarásmela, dice, botarate».</div><div style="text-align:center;">Pero el buen Galalón no era profeta.</div><div style="text-align:center;">También Astolfo las espuelas bate,</div><div style="text-align:center;">y los ijares al roano aprieta;</div><div style="text-align:center;">y a Galalón tocando con la lanza,</div><div style="text-align:center;">le hace en el barro hundir la oronda panza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Visteis tal vez un figurón de paja,</div><div style="text-align:center;">tirado al cielo, revolver liviano,</div><div style="text-align:center;">y el gesto imperturbable con que baja,</div><div style="text-align:center;">y caído, no mueve pie ni mano?</div><div style="text-align:center;">Pues ninguna o poquísima ventaja</div><div style="text-align:center;">le lleva en el caer al conde Gano.</div><div style="text-align:center;">A levantarle el bando infiel venía,</div><div style="text-align:center;">mientras Macario al duque arremetía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Éste de Galalón era pariente,</div><div style="text-align:center;">y acompañole al punto en el desaire.</div><div style="text-align:center;">Pinabel, de la misma infame gente,</div><div style="text-align:center;">alzar también las piernas quiso al aire;</div><div style="text-align:center;">satisfízole Astolfo cortésmente,</div><div style="text-align:center;">y echole a tierra con gentil donaire;</div><div style="text-align:center;">bien que el traidor, después que estuvo abajo,</div><div style="text-align:center;">no mostró agradecer el agasajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que Astolfo ciertamente el prez alcanza</div><div style="text-align:center;">ya por el campo todo se susurra.</div><div style="text-align:center;">«¿No queda, campeones de Maganza,</div><div style="text-align:center;">dice el inglés, quien a la lid concurra?</div><div style="text-align:center;">Venid, amigos, a probar mi lanza;</div><div style="text-align:center;">venid, que yo os prometo linda zurra».</div><div style="text-align:center;">Esmeril, provocado de este insulto,</div><div style="text-align:center;">sale, y también da en tierra con el bulto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero Falcón, que a todo está presente,</div><div style="text-align:center;">pensó con una treta alzar la baza;</div><div style="text-align:center;">en apartado sitio, conveniente</div><div style="text-align:center;">a poner en efecto lo que traza,</div><div style="text-align:center;">se hizo a la silla atar bonitamente</div><div style="text-align:center;">con gruesas cuerdas, y volvió a la plaza.</div><div style="text-align:center;">Astolfo vino sin sospecha, y trajo</div><div style="text-align:center;">la mejor voluntad de echarle abajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con la lanza del astil dorado</div><div style="text-align:center;">diole un golpe tal cual en la cabeza.</div><div style="text-align:center;">Entre caigo y no caigo el amarrado</div><div style="text-align:center;">campeador se tuerce y se endereza,</div><div style="text-align:center;">tanto que el vulgo malicioso ha dado</div><div style="text-align:center;">en el ardid, y a rebullirse empieza,</div><div style="text-align:center;">y a reír y a gritar: «Dale al perjuro;</div><div style="text-align:center;">dale, que está amarrado, dale duro».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Échanle a voces y silbidos fuera;</div><div style="text-align:center;">de que mostró quedar nada contento.</div><div style="text-align:center;">«Venga, dice el inglés, venga el que quiera</div><div style="text-align:center;">que le sacuda el polvo, y al momento</div><div style="text-align:center;">le serviré de la mejor manera;</div><div style="text-align:center;">si no basta una cuerda, traiga ciento;</div><div style="text-align:center;">y átese bien, que con menor fatiga</div><div style="text-align:center;">a un bribón de ese modo se castiga».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Anselmo de Altarripa, confidente,</div><div style="text-align:center;">primo de Galalón, y paniaguado,</div><div style="text-align:center;">con Ganil de Valclosa, otro valiente</div><div style="text-align:center;">de la misma ralea, ha concertado</div><div style="text-align:center;">que a embestir vaya al duque frente a frente,</div><div style="text-align:center;">y él le acometerá del otro lado.</div><div style="text-align:center;">Por detrás, dice, «yo, tú por delante,</div><div style="text-align:center;">le hemos de hacer que en otro tono cante».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En tanto, pues, que el paladín lozano</div><div style="text-align:center;">endereza a Ganil su lanza hermosa,</div><div style="text-align:center;">le viene Anselmo por detrás pian piano;</div><div style="text-align:center;">y cuando Astolfo, hiriendo al de Valclosa,</div><div style="text-align:center;">ir se dejaba el cuerpo tras la mano,</div><div style="text-align:center;">hácele el de Altarripa la forzosa,</div><div style="text-align:center;">dándole en la cerviz con gracia tanta,</div><div style="text-align:center;">que en el suelo de bruces me le planta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Piense el que tenga hiel y entendimiento</div><div style="text-align:center;">si los brazos Astolfo pondrá en jarras.</div><div style="text-align:center;">Cual jabalí, cual toro truculento,</div><div style="text-align:center;">cual preso tigre, que saltó las barras,</div><div style="text-align:center;">de un alevoso tiro al sentimiento,</div><div style="text-align:center;">se enfurece, y con dientes, cuernos, garras,</div><div style="text-align:center;">con lo que puede a su ofensor se arroja,</div><div style="text-align:center;">y ni aun verle morir le desenoja;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal o mayor la cólera semeja</div><div style="text-align:center;">de Astolfo, acuchillando a la pandilla.</div><div style="text-align:center;">Vio a Grifón (de quien dicho ya se deja</div><div style="text-align:center;">que le sacó Grandonio de la silla),</div><div style="text-align:center;">y diole de revés en una oreja</div><div style="text-align:center;">tan a sabor, que a grande maravilla</div><div style="text-align:center;">se tuvo no le hubiese el casco hendido;</div><div style="text-align:center;">pero cayó el pobrete sin sentido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Allí es la gresca, allí la barahunda,</div><div style="text-align:center;">allí el gritar los condes, mata, mata.</div><div style="text-align:center;">Parece que la plaza toda se hunda;</div><div style="text-align:center;">de asesinar al pobre inglés se trata.</div><div style="text-align:center;">Métese Carlomagno entre la tunda,</div><div style="text-align:center;">(que por cierto fue acción poco sensata;</div><div style="text-align:center;">el ser emperador le vino a cuento);</div><div style="text-align:center;">y haciendo relumbrar su espada al viento,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Aparta, Astolfo, grita, aparta, Gano;</div><div style="text-align:center;">¿de ese modo mi corte se respeta?</div><div style="text-align:center;">¿no veis que está delante Carlomano?</div><div style="text-align:center;">¿o me tenéis quizá por un trompeta?»</div><div style="text-align:center;">En esto el buen Grifón, que con la mano</div><div style="text-align:center;">la oreja cercenada se sujeta,</div><div style="text-align:center;">se echa a los pies de Carlos, y afligido</div><div style="text-align:center;">dice que Astolfo a sinrazón le ha herido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero Astolfo, que un áspid está hecho,</div><div style="text-align:center;">sin que el respeto a Carlos fuese parte</div><div style="text-align:center;">a contenerle, clama: «Hoy a despecho</div><div style="text-align:center;">del mundo, vil Grifón, he de matarte.</div><div style="text-align:center;">El corazón te he de sacar del pecho;</div><div style="text-align:center;">y aún no es, cual tú mereces, castigarte».</div><div style="text-align:center;">Grifón le dice: «En poco te estimara,</div><div style="text-align:center;">si lejos de este sitio te encontrara;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »mas callo, porque el amo está delante;</div><div style="text-align:center;">no por ti, que sabemos bien lo que eres».</div><div style="text-align:center;">«¡Desvergonzado malandrín! ¡bergante!</div><div style="text-align:center;">repuso Astolfo, ¡voto a Dios que hoy mueres!»</div><div style="text-align:center;">Carlomagno, inmutado en el semblante,</div><div style="text-align:center;">«¿Donde yo estoy, le dice, tal profieres?</div><div style="text-align:center;">Si urbanidad no sabes, ¡vive el cielo!</div><div style="text-align:center;">la aprendas a tu costa, bellacuelo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero Astolfo no ve, no oye, no siente;</div><div style="text-align:center;">antes se arroja con violencia extrema</div><div style="text-align:center;">a cuanto magancés está presente,</div><div style="text-align:center;">cada vez más frenético en su tema.</div><div style="text-align:center;">En esto asoma Anselmo, aquel valiente</div><div style="text-align:center;">que fraguó la villana estratagema.</div><div style="text-align:center;">Astolfo, al verle, brinca, cual manchada</div><div style="text-align:center;">onza, y tírale al pecho una estocada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y le horadara como blanda pulpa,</div><div style="text-align:center;">si a punto el rey del brazo no le asiera.</div><div style="text-align:center;">Todos ahora al duque echan la culpa;</div><div style="text-align:center;">Carlomagno mandó que preso fuera.</div><div style="text-align:center;">Llevado es el mezquino a do le esculpa</div><div style="text-align:center;">un cincel doloroso en la mollera;</div><div style="text-align:center;">que es propio fuero de Fortuna aleve</div><div style="text-align:center;">que uno merezca el prez y otro lo lleve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquella rosa de valor divino</div><div style="text-align:center;">que con tanto peligro fue buscada,</div><div style="text-align:center;">por quien tanto barón a tierra vino,</div><div style="text-align:center;">y tanta noble lanza fue quebrada,</div><div style="text-align:center;">no a Ricarte se dio, no a Serpentino,</div><div style="text-align:center;">no a Urgel fue, no a Oliveros otorgada,</div><div style="text-align:center;">ni a tantos otros de gallarda prueba;</div><div style="text-align:center;">y Anselmo de Altarripa se la lleva;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Aquel traidor Anselmo de Altarripa,</div><div style="text-align:center;">de magancesa estirpe, atroz, villana!</div><div style="text-align:center;">¡Oh ilusión que tan tarde se disipa,</div><div style="text-align:center;">loor, aplauso, admiración humana!</div><div style="text-align:center;">¡Cuán necio aquel que por ganaros hipa!</div><div style="text-align:center;">Y si os alcanza al fin, ¡cuán poco gana!</div><div style="text-align:center;">Dígalo el noble paladín que ahora</div><div style="text-align:center;">en una torre aprisionado llora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas consolarse pudo bien, pensando</div><div style="text-align:center;">cuánto más grave pena ha dado el cielo</div><div style="text-align:center;">a Ferraguto, a Montalbán y Orlando,</div><div style="text-align:center;">que atormentados de febril anhelo</div><div style="text-align:center;">errantes por el mundo van, tirando</div><div style="text-align:center;">amor a todos tres de un mismo anzuelo.</div><div style="text-align:center;">A las Ardeñas cada cual dirige</div><div style="text-align:center;">su curso; mas diversa senda elige.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Primero el paladín Reinaldos llega,</div><div style="text-align:center;">y por el verde yermo se aventura.</div><div style="text-align:center;">Atravesando una escondida vega</div><div style="text-align:center;">por una selva entró de gran frescura,</div><div style="text-align:center;">poblada de altos árboles, que riega,</div><div style="text-align:center;">serpeando entre guijas, onda pura,</div><div style="text-align:center;">que al fin en un estanque duerme mansa,</div><div style="text-align:center;">y fatigada de correr, descansa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Era el brocal de cándido y pulido</div><div style="text-align:center;">mármol, labrado de sutil relieve,</div><div style="text-align:center;">do el cincel los amores ha esculpido</div><div style="text-align:center;">de Iseo y de Tristán en punto breve.</div><div style="text-align:center;">Y bajo signo tal fue constrüído,</div><div style="text-align:center;">que si un amante de sus aguas bebe,</div><div style="text-align:center;">lo que ama olvida; dije mal, con presta</div><div style="text-align:center;">mudanza lo aborrece y lo detesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Merlín se dice haberlo fabricado,</div><div style="text-align:center;">porque Tristán, que de la bella Iseo</div><div style="text-align:center;">andaba locamente enamorado,</div><div style="text-align:center;">bebiendo allí, su abrasador deseo</div><div style="text-align:center;">trocase en aversión. ¡Vano cuidado!</div><div style="text-align:center;">Por más que en vagoroso devaneo</div><div style="text-align:center;">tanta parte del mundo visitara,</div><div style="text-align:center;">no quiso Amor que por allí pasara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo hacia el estanque el paso mueve,</div><div style="text-align:center;">casi rendido a la calor ingrata,</div><div style="text-align:center;">desmonta; y viendo aquel licor aleve,</div><div style="text-align:center;">puro a la vista como tersa plata,</div><div style="text-align:center;">abrasado de sed se inclina y bebe,</div><div style="text-align:center;">y la sed y el amor a un tiempo mata;</div><div style="text-align:center;">a la inquietud, al ansia furibunda,</div><div style="text-align:center;">fría calma sucede y paz profunda.</div><div style="text-align:center;">El mirar que en el alma trajo impreso</div><div style="text-align:center;">se le borró; la célica hermosura</div><div style="text-align:center;">que en cien lazadas le ha tenido preso,</div><div style="text-align:center;">mentirosa ilusión se le figura;</div><div style="text-align:center;">y empieza a discurrir con grave seso</div><div style="text-align:center;">en la majadería y la locura</div><div style="text-align:center;">de andar un hombre así de ceca en meca</div><div style="text-align:center;">tras una mujercilla, hecho un babieca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquel bello semblante ya no es bello:</div><div style="text-align:center;">la boca era un coral, ya es otra cosa;</div><div style="text-align:center;">ya no hay oro de Ofir en el cabello,</div><div style="text-align:center;">ni en las mejillas azucena y rosa;</div><div style="text-align:center;">Reinaldos finalmente cayó en ello:</div><div style="text-align:center;">encuentra ser la que adoraba diosa</div><div style="text-align:center;">una mujer no más. ¡Tirana suerte!</div><div style="text-align:center;">A la que idolatraba odia de muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En conclusión, Reinaldos resolvía</div><div style="text-align:center;">dar a París la vuelta en derechura;</div><div style="text-align:center;">y en esto vio otra fuente que corría</div><div style="text-align:center;">con apacibles ondas, tersa y pura.</div><div style="text-align:center;">Cuantas abril pintadas flores cría,</div><div style="text-align:center;">esmaltan de su margen la verdura:</div><div style="text-align:center;">un olmo erguido, un arrayán, un boldo</div><div style="text-align:center;">a jazmines y lirios hacen toldo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esta fuente Merlín de otra manera</div><div style="text-align:center;">encantó: el que en su linfa el labio pone,</div><div style="text-align:center;">a la persona que ha de ver primera</div><div style="text-align:center;">de opuesto sexo, es fuerza se aficione,</div><div style="text-align:center;">y dulcemente esclavizado, entera</div><div style="text-align:center;">la voluntad le rinda y le abandone.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos no hace caso de esta fuente,</div><div style="text-align:center;">que ya en otra templó la sed ardiente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas del silencio y del frescor sabroso</div><div style="text-align:center;">de aquella verde selva convidado,</div><div style="text-align:center;">a Bayardo dejando el oloroso</div><div style="text-align:center;">trébol pacer de un solitario prado,</div><div style="text-align:center;">a gozar un momento de reposo</div><div style="text-align:center;">reclínase; y apenas ha cerrado</div><div style="text-align:center;">los ojos, la Fortuna (que se niega</div><div style="text-align:center;">al que la busca, y si la esquivan, ruega),</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lo que Reinaldos ya no le pedía,</div><div style="text-align:center;">ahora por lo mismo le depara;</div><div style="text-align:center;">aquella por quien antes se moría,</div><div style="text-align:center;">aquella, que tan ciego le arrastrara,</div><div style="text-align:center;">hacia el paraje en que el barón dormía</div><div style="text-align:center;">viene derecha, y junto al agua para</div><div style="text-align:center;">que amor infunde, y junto al joven bravo.</div><div style="text-align:center;">Al asno muerto la cebada al rabo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La dama arrienda al olmo su rocino,</div><div style="text-align:center;">y aplícase a los labios una caña,</div><div style="text-align:center;">con que el licor sorbiendo cristalino</div><div style="text-align:center;">que los sentidos dulcemente engaña,</div><div style="text-align:center;">muy otra se sintió de lo que vino,</div><div style="text-align:center;">merced al gran profeta de Bretaña;</div><div style="text-align:center;">y, visto el adormido caballero,</div><div style="text-align:center;">harto más calorosa que primero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al verle reposar tan blandamente</div><div style="text-align:center;">sobre la fresca florecida cama,</div><div style="text-align:center;">parécele sentir un clavo ardiente</div><div style="text-align:center;">que el pecho enciende en repentina llama.</div><div style="text-align:center;">Aquel rostro dormido, aquella frente</div><div style="text-align:center;">bella y serena, un no sé qué derrama</div><div style="text-align:center;">que suspensa la tiene y embebida</div><div style="text-align:center;">con todos los sentidos, alma y vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal en la selva un can de buena raza,</div><div style="text-align:center;">que en seguimiento va de liebre o ave</div><div style="text-align:center;">(y es de las cosas que Natura traza</div><div style="text-align:center;">cuya causa no pienso que se sabe),</div><div style="text-align:center;">si de pronto la ve, no le da caza,</div><div style="text-align:center;">mas, cual si allí la vida se le acabe,</div><div style="text-align:center;">queda improvisamente mudo y quieto,</div><div style="text-align:center;">fijos los ojos en aquel objeto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con rostro está, de un ansia intensa lleno,</div><div style="text-align:center;">ante el barón la bella peregrina;</div><div style="text-align:center;">luego a coger por el distrito ameno</div><div style="text-align:center;">flores que echarle, acá y allá se inclina;</div><div style="text-align:center;">ora en puntillas, palpitando el seno,</div><div style="text-align:center;">suspenso el respirar, se le avecina;</div><div style="text-align:center;">ora hacia atrás cobarde el paso mueve;</div><div style="text-align:center;">quisiera despertarle, y no se atreve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después que un hora larga ha reposado</div><div style="text-align:center;">el joven paladín en la floresta,</div><div style="text-align:center;">recuerda; ve la damisela al lado,</div><div style="text-align:center;">y extrañamente el verla le molesta.</div><div style="text-align:center;">Ella le saludó con mucho agrado,</div><div style="text-align:center;">y él no sólo al saludo no contesta,</div><div style="text-align:center;">mas, como si un vestiglo allí mirase,</div><div style="text-align:center;">apresuradamente monta y vase.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como era natural con tanta priesa,</div><div style="text-align:center;">tomó de todos el peor sendero.</div><div style="text-align:center;">Seguíale de lejos la princesa</div><div style="text-align:center;">diciendo: «Para, para, caballero;</div><div style="text-align:center;">escúchame un instante». Mas no cesa</div><div style="text-align:center;">Reinaldos de romper con su ligero</div><div style="text-align:center;">Bayardo por el bosque, y así para,</div><div style="text-align:center;">como si el diablo mismo le llamara;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras siguiendo esotra al que lejano</div><div style="text-align:center;">casi se pierde en el ramaje umbrío,</div><div style="text-align:center;">clamaba: «¿Por qué huyes, inhumano?</div><div style="text-align:center;">¿Qué causa he dado a tan crüel desvío?</div><div style="text-align:center;">¿Qué significa ese desdén tirano?</div><div style="text-align:center;">Amor a ti me arrastra, dueño mío;</div><div style="text-align:center;">y si te sigo ahora, y si te llamo,</div><div style="text-align:center;">porque te adoro es, y porque te amo.</div><div style="text-align:center;"> »Te sigo amante, y tú de mi te alejas,</div><div style="text-align:center;">y aun el darme un adiós te es cosa dura.</div><div style="text-align:center;">¿Te importuna el acento de las quejas?</div><div style="text-align:center;">¿Te es ofensa una cándida ternura?</div><div style="text-align:center;">Vuelve, y mira a lo menos lo que dejas;</div><div style="text-align:center;">que no es, no, tan horrible mi figura;</div><div style="text-align:center;">ni suele ser mi edad menospreciada,</div><div style="text-align:center;">sino con rendimientos halagada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Ah! no vayas (que el verlo me da espanto),</div><div style="text-align:center;">no vayas por tan áspero sendero,</div><div style="text-align:center;">que si el hüir de mí te obliga a tanto,</div><div style="text-align:center;">dar otro paso en pos de ti no quiero.</div><div style="text-align:center;">¡Desgraciada! mis voces y mi llanto</div><div style="text-align:center;">¿a quién derramo así? ¿qué más espero?</div><div style="text-align:center;">Huyó; se lleva el viento mis querellas;</div><div style="text-align:center;">y van mi vida y mi esperanza en ellas».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así sembraba mísero lamento,</div><div style="text-align:center;">que se repite en eco dolorido,</div><div style="text-align:center;">y hasta las fieras mueve a sentimiento,</div><div style="text-align:center;">mas no aquel corazón empedernido.</div><div style="text-align:center;">Confuso más y más cada momento</div><div style="text-align:center;">se oye en el bosque el cuádruple sonido,</div><div style="text-align:center;">y cuando al cabo en la distancia expira,</div><div style="text-align:center;">con doble pena Angélica suspira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Conque el afecto, exclama, cariñoso</div><div style="text-align:center;">que en París me mostraste, era falsía?</div><div style="text-align:center;">¿Pude pensar que en cuerpo tan hermoso</div><div style="text-align:center;">un corazón desamorado había?</div><div style="text-align:center;">¿Qué pecho hay tan arisco que piadoso</div><div style="text-align:center;">no fuese a una pasión como la mía?</div><div style="text-align:center;">¿O cuál se vio tan intratable fiera</div><div style="text-align:center;">a quien más el halago embraveciera?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué te costaba concederme, ingrato,</div><div style="text-align:center;">una palabra sola, e irte luego?</div><div style="text-align:center;">Que el placer de tu vista, un breve rato</div><div style="text-align:center;">templado hubiera este importuno fuego.</div><div style="text-align:center;">Mas ¡ay! quedó en mi pecho tu retrato,</div><div style="text-align:center;">enemigo mortal de mi sosiego;</div><div style="text-align:center;">cebo de una pasión que nada calma,</div><div style="text-align:center;">porque borrarla es imposible a el alma».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Diciendo así, los bellos miembros echa</div><div style="text-align:center;">sobre la verde yerba; ayes arroja;</div><div style="text-align:center;">suspira, y suspirar no le aprovecha,</div><div style="text-align:center;">el impío dolor ni un punto afloja.</div><div style="text-align:center;">Ahora calla, ahora se despecha,</div><div style="text-align:center;">y de copioso llanto el suelo moja.</div><div style="text-align:center;">Mas a la grave cuita que padece</div><div style="text-align:center;">se siente al fin rendida, y se adormece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Descanse enhorabuena el angelito.</div><div style="text-align:center;">¿No será bien os hable de Gradaso,</div><div style="text-align:center;">que acaudillando ejército infinito</div><div style="text-align:center;">las regiones devasta del Ocaso?</div><div style="text-align:center;">Dejarémosle estar otro poquito,</div><div style="text-align:center;">que ya se nos vendrá más que de paso.</div><div style="text-align:center;">A Ferraguto es menester se vuelva,</div><div style="text-align:center;">que viene echando chispas por la selva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Está el moro de cólera, que brama,</div><div style="text-align:center;">y enamorado está, que se derrite;</div><div style="text-align:center;">ira le enciende, y sopla amor la llama;</div><div style="text-align:center;">y por el mundo no dará un ardite,</div><div style="text-align:center;">si no acierta a topar la esquiva dama,</div><div style="text-align:center;">que jugar le parece al escondite,</div><div style="text-align:center;">o no topa a lo menos al hermano</div><div style="text-align:center;">para enseñarle a ser más cortesano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues como en la espesura entrar le place</div><div style="text-align:center;">y por lo más tupido da una vuelta,</div><div style="text-align:center;">va que a la sombra un caballero yace;</div><div style="text-align:center;">es Argalía, y duerme a pierna suelta.</div><div style="text-align:center;">Al ver que atado su caballo pace,</div><div style="text-align:center;">desmonta, arrienda el suyo, al otro suelta,</div><div style="text-align:center;">y con un palo dándole en las ancas</div><div style="text-align:center;">le hace volar por riscos y barrancas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ansioso de volver a la pelea,</div><div style="text-align:center;">a despertar al joven se encamina;</div><div style="text-align:center;">mas pareciole acción grosera y fea;</div><div style="text-align:center;">aguardar que él despierte determina;</div><div style="text-align:center;">mira abajo y arriba, se pasea;</div><div style="text-align:center;">ora se sienta y ora se reclina;</div><div style="text-align:center;">al diablo daba aquel dormir tan largo,</div><div style="text-align:center;">que a su justa venganza pone embargo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Recordando por fin el caballero,</div><div style="text-align:center;">halla que Rabicán tomó el portante,</div><div style="text-align:center;">y andar le es fuerza a pie, como un palmero;</div><div style="text-align:center;">con que se puso de asaz mal talante.</div><div style="text-align:center;">«Aquí estoy yo, le dice el altanero</div><div style="text-align:center;">Ferraguto parándose delante;</div><div style="text-align:center;">hoy uno de nosotros aquí muere;</div><div style="text-align:center;">mi caballo será del que venciere.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Yo el tuyo, si lo ignoras, he soltado</div><div style="text-align:center;">por impedirte que a la fuga apeles.</div><div style="text-align:center;">Anduviste conmigo malcriado;</div><div style="text-align:center;">mas otra no me harás de las que sueles;</div><div style="text-align:center;">ahora que la tierra te he cerrado,</div><div style="text-align:center;">es menester que por el aire vueles.</div><div style="text-align:center;">¡Ánimo, pues! resiste al brazo mío;</div><div style="text-align:center;">que está en el pecho, no en la espalda, el brío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En voz alta el mancebo y faz serena</div><div style="text-align:center;">responde: «Es por demás que te conteste</div><div style="text-align:center;">si aquélla fue crianza mala o buena,</div><div style="text-align:center;">porque no es tiempo de argumentos éste.</div><div style="text-align:center;">Sólo diré que tú, ni una docena</div><div style="text-align:center;">de Ferragutos, ni una entera hueste,</div><div style="text-align:center;">hüir me hiciera, y que si pude hacello,</div><div style="text-align:center;">fue por tener mi hermana gusto en ello.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y el que con lengua diga zafia y tosca</div><div style="text-align:center;">que temí, mentirá por el gargüero».</div><div style="text-align:center;">A Ferraguto le picó la mosca;</div><div style="text-align:center;">como pintada sierpe que a un ligero</div><div style="text-align:center;">tiento de incauto pie se desenrosca</div><div style="text-align:center;">y acomete, silbando, al pasajero,</div><div style="text-align:center;">así furioso el español se lanza</div><div style="text-align:center;">al Argalí, sediento de venganza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni el otro en el furor le cede nada.</div><div style="text-align:center;">Trábase pavorosa batahola,</div><div style="text-align:center;">y del estruendo horrísono asustada,</div><div style="text-align:center;">se estremece la selva opaca y sola.</div><div style="text-align:center;">Sabiendo el Argalía que a su espada</div><div style="text-align:center;">es Ferraguto invulnerable, alzola;</div><div style="text-align:center;">ya que sacarle sangre es vano intento,</div><div style="text-align:center;">privarle imaginó de sentimiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre el testuz le esgrime un altibajo;</div><div style="text-align:center;">mas entendiole Ferragú la traza;</div><div style="text-align:center;">súbito se le cuela por debajo,</div><div style="text-align:center;">y entre sus brazos al contrario enlaza.</div><div style="text-align:center;">Tiene Argalí para el marcial trabajo</div><div style="text-align:center;">más firme el pulso, y con más fuerza abraza;</div><div style="text-align:center;">pero destreza tuvo el moro mucha,</div><div style="text-align:center;">y un tanto más experto fue a la lucha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No es mucho, pues, que al del Catay postrara;</div><div style="text-align:center;">bien que bregando el vigoroso infante</div><div style="text-align:center;">encima se le monta, y en la cara</div><div style="text-align:center;">golpes le da con el ferrado guante.</div><div style="text-align:center;">Mas otra ofensa Ferragú prepara;</div><div style="text-align:center;">empuñando la daga rutilante,</div><div style="text-align:center;">por un oculto ojal del coselete</div><div style="text-align:center;">hasta los gavilanes se la mete.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brota de rojo humor copiosa fuente,</div><div style="text-align:center;">y la forma gentil se desmadeja,</div><div style="text-align:center;">como lacia se dobla tristemente</div><div style="text-align:center;">una flor que al pasar tronchó la reja.</div><div style="text-align:center;">Con apagada voz y balbuciente,</div><div style="text-align:center;">como a quien ya mortal angustia aqueja,</div><div style="text-align:center;">«Un solo don, decía, pues que muero,</div><div style="text-align:center;">te pido me concedas, caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ruégote por tu mérito excelente</div><div style="text-align:center;">y a fuero de leal caballería,</div><div style="text-align:center;">que a un hondo río arrojes juntamente</div><div style="text-align:center;">este mi cuerpo, y la armadura mía;</div><div style="text-align:center;">no sea que al mirarla alguno afrente</div><div style="text-align:center;">mi nombre y fama, y diga acaso un día:</div><div style="text-align:center;">Ruin caballero es fuerza que haya sido</div><div style="text-align:center;">el que con estas armas fue vencido».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El yelmo Ferragú le suelta y quita,</div><div style="text-align:center;">tornada en compasión la furia brava,</div><div style="text-align:center;">y ve en los ojos y en la tez marchita</div><div style="text-align:center;">que el aliento de vida se le acaba.</div><div style="text-align:center;">Vanamente la sangre solicita</div><div style="text-align:center;">restañar, que las ricas armas lava;</div><div style="text-align:center;">en sus brazos apoya al infelice,</div><div style="text-align:center;">ya cercano a expirar, y así le dice:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Desventurado joven y dichoso</div><div style="text-align:center;">en tan temprana y tan honrosa muerte!</div><div style="text-align:center;">La alegre vida en el albor hermoso</div><div style="text-align:center;">de juventud te arrebató la Suerte.</div><div style="text-align:center;">Pero renombre dejarás famoso</div><div style="text-align:center;">de cortés caballero, osado y fuerte.</div><div style="text-align:center;">¡Ay! a quien da Fortuna edad más larga,</div><div style="text-align:center;">suele enojosa hacérsela y amarga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y pues ya estás en sosegado abrigo,</div><div style="text-align:center;">y miras la tormenta desde el puerto,</div><div style="text-align:center;">generoso perdona, si contigo</div><div style="text-align:center;">loco de amor, he peleado a tuerto.</div><div style="text-align:center;">Al grande Alá poniendo por testigo,</div><div style="text-align:center;">del triste don que pides te hago cierto;</div><div style="text-align:center;">tu yelmo, si te place, solamente</div><div style="text-align:center;">reservaré, para cubrir mi frente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Préstame el uso de esta sola pieza,</div><div style="text-align:center;">mientras que de otra a proveerme llego».</div><div style="text-align:center;">Inclinose la pálida cabeza,</div><div style="text-align:center;">como dando a entender que accede al ruego.</div><div style="text-align:center;">Oculto el español en la maleza</div><div style="text-align:center;">se estuvo hasta expirar el mozo, y luego</div><div style="text-align:center;">lo prometido aí ejecutar se apronta,</div><div style="text-align:center;">y en su corcel con el cadáver monta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Habiéndose a la frente acomodado,</div><div style="text-align:center;">separada la espléndida cimera,</div><div style="text-align:center;">aquel yelmo fatal, que destinado</div><div style="text-align:center;">a un porvenir más venturoso fuera,</div><div style="text-align:center;">lleva con lentos pasos el helado</div><div style="text-align:center;">cuerpo de un ancho río a la ribera,</div><div style="text-align:center;">y do más honda y rauda es la corriente,</div><div style="text-align:center;">suelta la infausta carga blandamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un rato el agua se quedó mirando,</div><div style="text-align:center;">y luego por la selva solitaria</div><div style="text-align:center;">pensativo se fue, mientras Orlando</div><div style="text-align:center;">cruzaba el yermo en dirección contraria.</div><div style="text-align:center;">En busca de la dama jadeando</div><div style="text-align:center;">llegaba el conde, y plugo a la voltaria</div><div style="text-align:center;">Fortuna, o fuese el diablo, que la viera;</div><div style="text-align:center;">para hacerle tal vez la burla entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Profundamente Angélica dormía,</div><div style="text-align:center;">jugando el viento en el brïal de seda;</div><div style="text-align:center;">rosas el campo alrededor abría,</div><div style="text-align:center;">y susurraba amores la arboleda.</div><div style="text-align:center;">Al verla Orlando, ¿qué pensáis que haría?</div><div style="text-align:center;">Embebecido, estupefacto queda,</div><div style="text-align:center;">la boca abierta, la mirada fatua;</div><div style="text-align:center;">más que hombre vivo, inanimada estatua.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal el que inspira el hálito que el cielo</div><div style="text-align:center;">por arma, infecta boa, darte quiso,</div><div style="text-align:center;">tor e la vista y turbio el cerebelo,</div><div style="text-align:center;">enajenado queda de improviso.</div><div style="text-align:center;">«¿Qué es esto?», dice el conde medio lelo,</div><div style="text-align:center;">¿es la vida mortal? ¿o el paraíso?</div><div style="text-align:center;">¿es de mi caro dueño aérea copia</div><div style="text-align:center;">con que me engaña Amor? ¿o es ella propia?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pasándosela en estas y otras flores,</div><div style="text-align:center;">se echa a tierra a mirarla el necio amante.</div><div style="text-align:center;">En batallas más ducho que en amores,</div><div style="text-align:center;">ignoraba, bisoño cortejante,</div><div style="text-align:center;">ser doctrina común de los doctores</div><div style="text-align:center;">que el que ve la ocasión y en el instante</div><div style="text-align:center;">no la agarró de la fugaz guedeja,</div><div style="text-align:center;">se tira luego de una y otra oreja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ferraguto, que viene cabalgando</div><div style="text-align:center;">por aquella mismísima ladera,</div><div style="text-align:center;">mira, mas no conoce al conde Orlando,</div><div style="text-align:center;">que sin divisa estaba y con visera.</div><div style="text-align:center;">Maravillose; mayormente cuando</div><div style="text-align:center;">reparó en la dormida compañera;</div><div style="text-align:center;">quién ella sea un breve instante duda;</div><div style="text-align:center;">luego horrorosamente se demuda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pensando que a guardarla atendería</div><div style="text-align:center;">aquel desconocido, en altaneras</div><div style="text-align:center;">y descompuestas voces prorrumpía,</div><div style="text-align:center;">y dícele de buenas a primeras:</div><div style="text-align:center;">«Esa dama no es tuya, sino mía,</div><div style="text-align:center;">y serte ha sano que dejarla quieras;</div><div style="text-align:center;">donde no, vida y dama todo junto</div><div style="text-align:center;">has de dejar en este mismo punto».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hacia el recién venido alzó la testa</div><div style="text-align:center;">Orlando, y le responde algo mohino:</div><div style="text-align:center;">«Tengarnos, camarada, en paz la fiesta;</div><div style="text-align:center;">ve, por amor de Dios, ve tu camino.</div><div style="text-align:center;">¿De dónde sabes tú qué dama es ésta?</div><div style="text-align:center;">Naturalmente yo a la paz me inclino;</div><div style="text-align:center;">pero, si he de decirte lo que siento,</div><div style="text-align:center;">no me pareces hombre de talento».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El español, que luego se mosquea,</div><div style="text-align:center;">«¡Hola!, le respondió, ¿conque al acero</div><div style="text-align:center;">quieres que apele? Bien que no se vea</div><div style="text-align:center;">señal en ti de noble caballero,</div><div style="text-align:center;">de igual a igual la competencia sea;</div><div style="text-align:center;">fácilmente, ladrón, probarte espero</div><div style="text-align:center;">que es el contradecirme empeño vano».</div><div style="text-align:center;">Y esto dicho, a la espada puso mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Salta con vista entonces fulminante</div><div style="text-align:center;">el conde, que un volcán de furias era.</div><div style="text-align:center;">«Yo soy Roldán» poniéndose delante</div><div style="text-align:center;">dice, y alzando a un tiempo la visera.</div><div style="text-align:center;">Hácele extraños visos el semblante;</div><div style="text-align:center;">catadura jamás se vio tan fiera.</div><div style="text-align:center;">Ferraguto quedó medio aturdido;</div><div style="text-align:center;">pero tomó al instante su partido.</div><div style="text-align:center;">Con acento responde resoluto:</div><div style="text-align:center;">«No piense hombre mortal que me intimida;</div><div style="text-align:center;">si Roldán eres tú, yo Ferraguto;</div><div style="text-align:center;">a espada al punto el pleito se decida».</div><div style="text-align:center;">Monta Roldán en su alentado bruto,</div><div style="text-align:center;">y se juega en efecto la partida</div><div style="text-align:center;">de igual a igual, pues tienen al acero</div><div style="text-align:center;">ambos a dos impenetrable el cuero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al espantoso estrépito despierta</div><div style="text-align:center;">la dama, y viendo, como claro vía,</div><div style="text-align:center;">que era por causa suya la reyerta,</div><div style="text-align:center;">y que las costas ella pagaría,</div><div style="text-align:center;">huye despavorida y medio muerta,</div><div style="text-align:center;">por do sus pasos la Fortuna guía.</div><div style="text-align:center;">Y no hubo andado bien medio minuto,</div><div style="text-align:center;">notan su fuga Orlando y Ferraguto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Distante va, no hay hoja que rebulla</div><div style="text-align:center;">(el conde dijo, echando atrás la espada).</div><div style="text-align:center;">En vano el uno al otro se magulla,</div><div style="text-align:center;">cuando el vencer no ha de valernos nada;</div><div style="text-align:center;">que en dejar que nos plante y se escabulla</div><div style="text-align:center;">perdemos uno y otro la parada.</div><div style="text-align:center;">Si una amorosa súplica te obliga,</div><div style="text-align:center;">permíteme, te ruego, que la siga».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con risa amarga y mal disimulado</div><div style="text-align:center;">enojo dice el español adusto:</div><div style="text-align:center;">«Ciertamente que es raro el desenfado</div><div style="text-align:center;">con que de mí dispones a tu gusto.</div><div style="text-align:center;">Hubiérasme a lo menos convidado</div><div style="text-align:center;">a seguir la batida; pero ¿es justo</div><div style="text-align:center;">que uno deje la res y otro la corra?</div><div style="text-align:center;">Pelea, conde, y súplicas ahorra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »De paces ni de treguas no se trate,</div><div style="text-align:center;">que si eres duro tú, yo no soy blando».</div><div style="text-align:center;">«Pardiez que es un solemne disparate</div><div style="text-align:center;">argumentar contigo», exclama Orlando.</div><div style="text-align:center;">Con doble furia trábase el combate,</div><div style="text-align:center;">y finalizará Dios sabe cuándo.</div><div style="text-align:center;">Mas al canto siguiente se difiera,</div><div style="text-align:center;">que nuevo asunto y grande nos espera.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado Canto II</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3184-orlando-enamorado-canto-ii.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:56:13 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529942157_orlando-enamorado-canto-ii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529942157_orlando-enamorado-canto-ii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto II</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Las Justas</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De un Aristarco adusto oigo el regaño:</div><div style="text-align:center;">«Poner en verso estúpidas consejas</div><div style="text-align:center;">que deleitaban a la plebe antaño,</div><div style="text-align:center;">pero que hasta los niños y las viejas</div><div style="text-align:center;">desprecian hoy, es un capricho extraño;</div><div style="text-align:center;">tenemos delicadas las orejas.</div><div style="text-align:center;">Desatinos narrar de tanto bulto</div><div style="text-align:center;">a nuestra sabia edad es un insulto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Qué es ver una princesa en medio el prado</div><div style="text-align:center;">con un laurel por colgadura y techo,</div><div style="text-align:center;">la orilla de un arroyo por estrado,</div><div style="text-align:center;">y por dama de honor a par del lecho</div><div style="text-align:center;">un feo gigantón desaforado?</div><div style="text-align:center;">¿Qué es ver un caballero que a despecho</div><div style="text-align:center;">del sentido común y de Cervantes</div><div style="text-align:center;">despacha a dos por tres cuatro gigantes?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Y por eso no más pasar la esponja</div><div style="text-align:center;">pretende usted a lo que llevo escrito?</div><div style="text-align:center;">Digo que son escrúpulos de monja.</div><div style="text-align:center;">Lo que viene detrás es lo bonito;</div><div style="text-align:center;">lo de hasta aquí no vale una toronja.</div><div style="text-align:center;">Si usted depone un rato ese erudito</div><div style="text-align:center;">fastidio, y va adelante con el cuento,</div><div style="text-align:center;">cosas verá que le han de dar contento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Verá usted jayanazos de una talla,</div><div style="text-align:center;">que con ellos Golías fue un pigmeo;</div><div style="text-align:center;">tierras visitará, que no las halla,</div><div style="text-align:center;">aunque se despestañe, en Ptolomeo;</div><div style="text-align:center;">verá esfinges y grifos, de que calla</div><div style="text-align:center;">el systema naturnaturæ de Linneo;</div><div style="text-align:center;">encantados jardines a docenas;</div><div style="text-align:center;">maravillas, en fin, a manos llenas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Quodcumque ostendis mihi sic...» ¿Y acaso</div><div style="text-align:center;">exijo yo, molondro, que lo creas?</div><div style="text-align:center;">Mentir es privilegio del Parnaso,</div><div style="text-align:center;">y si lo desconoces, no me leas,</div><div style="text-align:center;">ni al Arïosto, ni a Milton, ni al Tasso,</div><div style="text-align:center;">ni al gran cantor de Aquiles, ni al de Eneas;</div><div style="text-align:center;">estudia expositores del derecho,</div><div style="text-align:center;">o toma tu compás; y buen provecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y si te place por veraz la historia,</div><div style="text-align:center;">sepas que cuelli-erguida y cari-seria,</div><div style="text-align:center;">como la ves, su parla es ilusoria,</div><div style="text-align:center;">y las mentiras por verdades feria.</div><div style="text-align:center;">Y es lo peor, que siempre da la gloria</div><div style="text-align:center;">al poder, siempre al flaco la miseria,</div><div style="text-align:center;">más que de pueblos, de tiranos aya;</div><div style="text-align:center;">al menos mi mentir es de otra laya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Ferraguto y del fingido Uberto</div><div style="text-align:center;">volvamos, si os parece, a la batalla.</div><div style="text-align:center;">Son en lo fuerte iguales y en lo experto;</div><div style="text-align:center;">igual en ambos el furor estalla;</div><div style="text-align:center;">y si de pie a cabeza está cubierto</div><div style="text-align:center;">el Argalía de encantada malla,</div><div style="text-align:center;">tiene encantado el moro todo el bulto,</div><div style="text-align:center;">salvo un pequeño lunarcillo oculto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El que cruzarse dos exhalaciones</div><div style="text-align:center;">viese, bañando el aire en luz bermeja,</div><div style="text-align:center;">o embestirse dos líbicos leones</div><div style="text-align:center;">con sacudir horrendo de guedeja,</div><div style="text-align:center;">pudiera acaso de los dos barones</div><div style="text-align:center;">el crudo choque imaginar. Semeja,</div><div style="text-align:center;">de los aceros al brillante lampo</div><div style="text-align:center;">y raudo silbo, estremecerse el campo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Su espada el Argalí derecha y alta</div><div style="text-align:center;">levanta, y luego atrás la echó ligero,</div><div style="text-align:center;">hasta que ya a la punta poco falta</div><div style="text-align:center;">para frisar con el arzón trasero;</div><div style="text-align:center;">y en los estribos afirmado, asalta</div><div style="text-align:center;">al moro, y un fendiente tan certero</div><div style="text-align:center;">le asienta en la mollera desarmada,</div><div style="text-align:center;">que creyó la contienda terminada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero como no ya cabeza rota,</div><div style="text-align:center;">antes tan al contrario le sucede</div><div style="text-align:center;">que no se ve de sangre ni una gota,</div><div style="text-align:center;">dos pasos admirado retrocede.</div><div style="text-align:center;">Ferragú dolorido se alborota,</div><div style="text-align:center;">y dando fuerza al brazo cuanta puede,</div><div style="text-align:center;">«Veamos, dice, si la lid concluyo,</div><div style="text-align:center;">y si este acero corta más que el tuyo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con un altibajo fulminante</div><div style="text-align:center;">que hallara entrada en un peñasco alpino,</div><div style="text-align:center;">la cabeza y el yelmo relumbrante</div><div style="text-align:center;">se figuró tajar como un pepino;</div><div style="text-align:center;">mas en un yelmo da, que no es bastante</div><div style="text-align:center;">ni a rasguñarlo el filo damasquino.</div><div style="text-align:center;">A su vez Ferraguto se retira;</div><div style="text-align:center;">el asombro hace treguas a la ira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suspensa queda la cruel porfía</div><div style="text-align:center;">un rato breve en pausa silenciosa,</div><div style="text-align:center;">cual un instante en borrascoso día</div><div style="text-align:center;">el viento calla en la floresta hojosa.</div><div style="text-align:center;">El primero que habló fue el Argalía:</div><div style="text-align:center;">«Quiero, señor, que sepas una cosa:</div><div style="text-align:center;">con este arnés de hadadas piezas hecho</div><div style="text-align:center;">tu espada ni otra alguna es de provecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Desiste, pues, de un insensato duelo</div><div style="text-align:center;">que ha de traerte al fin mengua y bochorno».</div><div style="text-align:center;">Responde el moro: «Así me salve el cielo,</div><div style="text-align:center;">como este escudo y malla y cuanto en torno</div><div style="text-align:center;">a mi persona ves, llevarlo suelo,</div><div style="text-align:center;">más que para defensa, por adorno;</div><div style="text-align:center;">ir armado o desnudo no me importa,</div><div style="text-align:center;">porque en mi piel ningún acero corta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Dame, pues, tu amistad, y hágala firme</div><div style="text-align:center;">el parentesco; que delirio extraño</div><div style="text-align:center;">fuera con desventaja resistirme</div><div style="text-align:center;">tanta, y con tan forzosa afrenta y daño.</div><div style="text-align:center;">Yo de aquí sin la dama no he de irme,</div><div style="text-align:center;">si bien supiera estar lidiando un año.</div><div style="text-align:center;">Si por esposa me la das, contigo</div><div style="text-align:center;">a estrecha unión y eterna paz me obligo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Para que yo su mano te ofreciera,</div><div style="text-align:center;">(dice Argalía) tu valor te abona;</div><div style="text-align:center;">pero su gusto es condición primera;</div><div style="text-align:center;">y darte posesión de su persona</div><div style="text-align:center;">sin consultarla, hacer la cuenta fuera,</div><div style="text-align:center;">como dice el refrán, sin la patrona.</div><div style="text-align:center;">Veamos si te admite por su dueño;</div><div style="text-align:center;">si no te admite, seguirá el empeño».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Habiendo el moro en ello consentido,</div><div style="text-align:center;">va el otro a consultarla, como es justo.</div><div style="text-align:center;">Fue un hombre Ferragú descomedido,</div><div style="text-align:center;">y de un mirar desapacible, adusto;</div><div style="text-align:center;">bronco en el habla, inculto en el vestido,</div><div style="text-align:center;">y que en lavarse hallaba poco gusto;</div><div style="text-align:center;">toda la cara de vedijas llena,</div><div style="text-align:center;">el pelo grifo y la color morena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, que un novio quiere blanco y rubio,</div><div style="text-align:center;">responde que el galán no le acomoda.</div><div style="text-align:center;">Derramando de lágrimas diluvio,</div><div style="text-align:center;">«No me hablen, dice, en semejante boda.</div><div style="text-align:center;">Aunque arda como el Etna o el Vesubio,</div><div style="text-align:center;">y aunque en dote me dé la España toda,</div><div style="text-align:center;">antes que suya quiero verme muerta,</div><div style="text-align:center;">o por el mundo andar de puerta en puerta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Torna, pues, caro hermano, por tu vida;</div><div style="text-align:center;">renueva con el moro la pelea;</div><div style="text-align:center;">y mientras de tu anillo socorrida</div><div style="text-align:center;">me pongo en salvo yo, sin que él me vea,</div><div style="text-align:center;">tú en hallando ocasión vuelve la brida,</div><div style="text-align:center;">déjale en la estacada, y espolea.</div><div style="text-align:center;">De las Ardeñas tomaré el sendero,</div><div style="text-align:center;">do juntarme otra vez contigo espero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Renuevan los barones la quimera,</div><div style="text-align:center;">después que el uno al otro ha referido</div><div style="text-align:center;">no haber forma ni modo de que quiera</div><div style="text-align:center;">la niña recibirle por marido.</div><div style="text-align:center;">Ferraguto se obstina, mate o muera,</div><div style="text-align:center;">en que sin ella no ha de haber partido;</div><div style="text-align:center;">y ella sin más ni más tomó el portante</div><div style="text-align:center;">dejando en la estacada al pobre amante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Búscala con los ojos el pagano,</div><div style="text-align:center;">que siente en verla alivio a la fatiga;</div><div style="text-align:center;">y como a todos lados mira en vano,</div><div style="text-align:center;">no sabe lo que piense o lo que diga.</div><div style="text-align:center;">En esto el otro aguija a Rabicano,</div><div style="text-align:center;">que no hay hombre ni diablo que le siga;</div><div style="text-align:center;">y sin decir adiós, hasta la vuelta,</div><div style="text-align:center;">por el bosque se va a carrera suelta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quieto se estuvo el moro en confianza</div><div style="text-align:center;">de que volviese luego el Argalía.</div><div style="text-align:center;">Perdiendo finalmente la esperanza,</div><div style="text-align:center;">de corazón a entrambos maldecía:</div><div style="text-align:center;">«Nada te librará de mi venganza,</div><div style="text-align:center;">dice, tu necia hermana ha de ser mía</div><div style="text-align:center;">a tu pesar, siquiera la más honda</div><div style="text-align:center;">sima de los infiernos os esconda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Impaciente, iracundo, enfurecido,</div><div style="text-align:center;">hinca las dos espuelas, y ligero</div><div style="text-align:center;">parte en pos del cobarde, mal nacido,</div><div style="text-align:center;">(que tal le juzga) indigno caballero,</div><div style="text-align:center;">y de la que a su amor ha respondido</div><div style="text-align:center;">con desdén tan esquivo y altanero.</div><div style="text-align:center;">Recorre el campo, en las cabañas entra,</div><div style="text-align:center;">anda de bosque en bosque, a nadie encuentra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Astolfo, en tanto, que la lid miraba,</div><div style="text-align:center;">al ver que uno en pos de otro a gran carrera</div><div style="text-align:center;">se alejaba del campo, y que no estaba</div><div style="text-align:center;">tampoco allí la hermosa carcelera,</div><div style="text-align:center;">a la fortuna muchas gracias daba</div><div style="text-align:center;">de hallarse libre cuando no lo espera.</div><div style="text-align:center;">Plazo no quiere dar a su ventura;</div><div style="text-align:center;">vístese a toda prisa la armadura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quebrárase la lanza al paladino</div><div style="text-align:center;">en el pasado encuentro, y arrimada</div><div style="text-align:center;">mira por dicha suya a un verde pino</div><div style="text-align:center;">la del fingido Uberto, la encantada,</div><div style="text-align:center;">la invencible, cubierta de oro fino,</div><div style="text-align:center;">y de bellas labores entallada;</div><div style="text-align:center;">tómala sin saber lo que encubría,</div><div style="text-align:center;">pensando a su señor volverla un día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras lleno de júbilo espolea,</div><div style="text-align:center;">cual cautivo a la luz restitüído,</div><div style="text-align:center;">quiere la suerte que a Reinaldos vea,</div><div style="text-align:center;">y a relatarle va lo sucedido.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos, que del mismo pie cojea</div><div style="text-align:center;">que Oriando y Ferraguto, ha decidido</div><div style="text-align:center;">ir de los fugitivos en alcance;</div><div style="text-align:center;">quiere, hasta verle el fin, jugar el lance.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto el amor le trae al retortero,</div><div style="text-align:center;">que sin tornar palabra al del Leopardo</div><div style="text-align:center;">vuelve la brida, el estrellado acero</div><div style="text-align:center;">hincando en los ijares a Bayardo.</div><div style="text-align:center;">Parte cual rayo el animal ligero,</div><div style="text-align:center;">y óyese motejar de flojo y tardo.</div><div style="text-align:center;">De los gustos del amo poco sabe,</div><div style="text-align:center;">y de las penas gran porción le cabe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llega en tanto a París el rozagante</div><div style="text-align:center;">duque, y aún no ha desabrochado el peto,</div><div style="text-align:center;">cuando en su estancia entró el señor de Anglante,</div><div style="text-align:center;">pidiendo nuevas del amado objeto:</div><div style="text-align:center;">«¿Dónde queda ese moro petulante?</div><div style="text-align:center;">¿Dónde el de Montalbán?» pregunta inquieto.</div><div style="text-align:center;">Donosamente Astolfo desembucha;</div><div style="text-align:center;">impaciente, anhelante, Orlando escucha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y al entender que es ida la doncella,</div><div style="text-align:center;">y que el hermano huyendo se retira,</div><div style="text-align:center;">y Ferragú y Reinaldos van tras ella,</div><div style="text-align:center;">al duque con torcidos ojos mira.</div><div style="text-align:center;">Reniega de sí mismo y de su estrella;</div><div style="text-align:center;">abatido después gime, suspira;</div><div style="text-align:center;">repélase las barbas, rompe en llanto.</div><div style="text-align:center;">¡Que en alma tal, amor pudiese tanto!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la cama arrojándose, decía:</div><div style="text-align:center;">«¡Tiránica pasión, que a nada cede,</div><div style="text-align:center;">y se ahonda en el alma cada día,</div><div style="text-align:center;">y no hay solaz, no hay gusto que no acede!</div><div style="text-align:center;">¿Qué disputado prez, qué nombradía,</div><div style="text-align:center;">qué aplauso humano contentarme puede?</div><div style="text-align:center;">Lides, ¡adiós! ¡adiós, mi noble espada!</div><div style="text-align:center;">La existencia de Orlando es acabada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Oh, si diese a mis ansias refrigerio</div><div style="text-align:center;">mi adorada beldad! ¡si coronara</div><div style="text-align:center;">mi amorosa pasión! por el imperio</div><div style="text-align:center;">de la tierra mi dicha no trocara.</div><div style="text-align:center;">Pero si para eterno vituperio</div><div style="text-align:center;">del nombre mío, está mi prenda cara</div><div style="text-align:center;">destinada a otro dueño, ¡inicua Suerte!</div><div style="text-align:center;">nada te pido ya, sino la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué puedo hacer? El corazón desmaya,</div><div style="text-align:center;">desigual a tan bárbaro suplicio;</div><div style="text-align:center;">entre tinieblas vivo, en que no raya</div><div style="text-align:center;">de una esperanza el más remoto indicio.</div><div style="text-align:center;">Y para que tormentos nuevos haya,</div><div style="text-align:center;">y en mis desvelos dé al través el juicio,</div><div style="text-align:center;">osa el de Montalbano y osa el Moro</div><div style="text-align:center;">(¡maldición!) disputarme mi tesoro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Tras ella van, como en el bosque umbrío</div><div style="text-align:center;">da caza el tigre a pávida corcilla;</div><div style="text-align:center;">y mientras el amado dueño mío</div><div style="text-align:center;">corre peligro tanto, ¡yo (¡mancilla</div><div style="text-align:center;">eterna a mi valor!) sin albedrío,</div><div style="text-align:center;">sin alma, con la mano en la mejilla,</div><div style="text-align:center;">como flaca mujer me quejo al cielo,</div><div style="text-align:center;">y busco en necias lágrimas consuelo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Si morir desamado es a la postre</div><div style="text-align:center;">la recompensa que a mis penas cabe,</div><div style="text-align:center;">¿por qué dejar que así este afán me postre</div><div style="text-align:center;">y que mi fama en ignominia acabe?</div><div style="text-align:center;">Salga yo, y por mi dama el mundo arrostre,</div><div style="text-align:center;">que más dulce en la lid la muerte sabe,</div><div style="text-align:center;">y un piadoso mirar de mi señora</div><div style="text-align:center;">felicísima hará mi última hora».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así diciendo de la cama salta,</div><div style="text-align:center;">que no hay en ella alivio a su congoja;</div><div style="text-align:center;">tropa de pensamientos mil le asalta;</div><div style="text-align:center;">ora esto, ora aquello se le antoja;</div><div style="text-align:center;">como el enfermo a quien el sueño falta,</div><div style="text-align:center;">no puede sosegar, todo le enoja.</div><div style="text-align:center;">Mas llegada que fue la sombra oscura,</div><div style="text-align:center;">viste escondidamente la armadura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rojo sacó el pavés, desnudo y liso;</div><div style="text-align:center;">mudó yelmo, cimera, armas y traje;</div><div style="text-align:center;">y encabalgando a Brillador, no quiso</div><div style="text-align:center;">escudero llevar, doncel ni paje.</div><div style="text-align:center;">Deja a París; dejara el paraíso</div><div style="text-align:center;">por el horror de un páramo salvaje;</div><div style="text-align:center;">y se encamina entre dudosas señas,</div><div style="text-align:center;">tras la beldad que adora, a las Ardeñas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tres caballeros van a la ventura:</div><div style="text-align:center;">el conde Orlando, senador romano,</div><div style="text-align:center;">Ferraguto, el de torva catadura,</div><div style="text-align:center;">y el ínclito barón de Montalbano.</div><div style="text-align:center;">Y en tanto Carlomagno que apresura</div><div style="text-align:center;">las anunciadas justas, llama a Gano,</div><div style="text-align:center;">a Salomón, Ricarte, Naimo el viejo,</div><div style="text-align:center;">y a todos los demás de su consejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Manda que armado a espada y lanza venga</div><div style="text-align:center;">el caballero que justar quisiere,</div><div style="text-align:center;">y mientras en la silla se sostenga,</div><div style="text-align:center;">a todos los demás bizarro espere;</div><div style="text-align:center;">y que una bella rosa en premio obtenga</div><div style="text-align:center;">el que de nadie derribado fuere;</div><div style="text-align:center;">una rosa de perlas, en memoria</div><div style="text-align:center;">de la feliz, pacífica victoria.</div><div style="text-align:center;">Todos este decreto confirmaron,</div><div style="text-align:center;">como a la antigua usanza conveniente,</div><div style="text-align:center;">y por toda París lo promulgaron</div><div style="text-align:center;">cuarenta reyes de armas a la gente.</div><div style="text-align:center;">Caballos y lorigas se aprestaron,</div><div style="text-align:center;">blasones y divisas juntamente;</div><div style="text-align:center;">y Serpentino, el español guerrero,</div><div style="text-align:center;">nombrado fue mantenedor primero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jamás sacó la Aurora igual tesoro</div><div style="text-align:center;">de alegre luz al mundo alborozado.</div><div style="text-align:center;">Carlos entró, con imperial decoro,</div><div style="text-align:center;">en la festiva plaza, desarmado,</div><div style="text-align:center;">sobre un caballo que era una ascua de oro,</div><div style="text-align:center;">en la derecha el cetro, espada al lado,</div><div style="text-align:center;">escoltándole en vez de alabarderos</div><div style="text-align:center;">condes, barones y altos caballeros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> He aquí que Serpentín sale a la arena</div><div style="text-align:center;">en ricas galas y en arnés lumbroso;</div><div style="text-align:center;">un melado corcel rige y sofrena,</div><div style="text-align:center;">que en los traseros pies se alza brioso;</div><div style="text-align:center;">los hierros tasca, que de espumas llena,</div><div style="text-align:center;">y cual si le viniese estrecho el coso</div><div style="text-align:center;">y a su pesar sufriese freno y cincha,</div><div style="text-align:center;">vuélvese inquieto y las narices hincha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y bien le semejaba en el denuedo</div><div style="text-align:center;">el caballero que sobre él venía,</div><div style="text-align:center;">que en altivo ademán y rostro acedo</div><div style="text-align:center;">parece que a la tierra desafía.</div><div style="text-align:center;">Señálale la gente con el dedo</div><div style="text-align:center;">su destreza alabando y gallardía,</div><div style="text-align:center;">y de una en otra boca se derrama</div><div style="text-align:center;">de su linaje y su valor la fama.</div><div style="text-align:center;"> Luciente en el escudo reverbera</div><div style="text-align:center;">estrella de oro en campo azul celeste,</div><div style="text-align:center;">conforme en los colores la cimera,</div><div style="text-align:center;">como la recamada sobreveste.</div><div style="text-align:center;">Y porque hablar de todas largo fuera,</div><div style="text-align:center;">no hay pieza que gran suma no le cueste;</div><div style="text-align:center;">ricas piedras llevaba a centenares</div><div style="text-align:center;">en las orlas, hebillas y alamares.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que el coso paseado tiene,</div><div style="text-align:center;">calando la visera hace que rompa</div><div style="text-align:center;">la esperada señal el aire, y suene</div><div style="text-align:center;">marcial clarín y retadora trompa.</div><div style="text-align:center;">Gran multitud de justadores viene</div><div style="text-align:center;">con larga comitiva y rica pompa</div><div style="text-align:center;">de jóvenes donceles y de pajes;</div><div style="text-align:center;">bate el viento una selva de plumajes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale al campo Angelino de Burdeos</div><div style="text-align:center;">trayendo, en indio fondo, blanca luna;</div><div style="text-align:center;">gran maestro de justas y torneos,</div><div style="text-align:center;">que añadir quiere a cien victorias una;</div><div style="text-align:center;">diviértese en hacer caracoleos,</div><div style="text-align:center;">como quien cierto está de su fortuna,</div><div style="text-align:center;">y muestra luego a Serpentín la frente;</div><div style="text-align:center;">embisten ambos denodadamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y do el escudo al yelmo está vecino</div><div style="text-align:center;">le dio el cristiano al moro en la cabeza.</div><div style="text-align:center;">Doblose tanto cuanto Serpentino,</div><div style="text-align:center;">pero con nuevo aliento se endereza;</div><div style="text-align:center;">el otro al suelo por las ancas vino,</div><div style="text-align:center;">y fue rodando no pequeña pieza;</div><div style="text-align:center;">y viva el moro y Serpentino viva,</div><div style="text-align:center;">en alta se oye aclamación festiva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh cómo Balugante se abandona</div><div style="text-align:center;">al gozo, oyendo el popular saludo</div><div style="text-align:center;">a su hijo amado! Con real corona</div><div style="text-align:center;">llegó un anciano, a escaques el escudo;</div><div style="text-align:center;">Salomón era, el rey de la bretona</div><div style="text-align:center;">gente, y un bayo monta cernejudo.</div><div style="text-align:center;">Serpentino acomete como un rayo,</div><div style="text-align:center;">y van por tierra Salomón y el bayo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ricarte luego, haciéndose adelante,</div><div style="text-align:center;">magnífico señor de Normandía,</div><div style="text-align:center;">que lleva, en fondo argén, león rampante,</div><div style="text-align:center;">y cabalga una hermosa yegua pía,</div><div style="text-align:center;">al hijo arremetió de Balugante,</div><div style="text-align:center;">y en el pavés de arábiga ataujía</div><div style="text-align:center;">tal bote recibió, que en raudo vuelo</div><div style="text-align:center;">baja, las plantas levantando al cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Echa Astolfo a su lanza entonces mano</div><div style="text-align:center;">(digo, a la que tomó de junto al pino),</div><div style="text-align:center;">trayendo en escarlata el anglicano</div><div style="text-align:center;">leopardo de oro; mas, ¡duro destino!,</div><div style="text-align:center;">hubo de tropezar el buen roano,</div><div style="text-align:center;">y no pudo evitar el paladino</div><div style="text-align:center;">venir a tierra, con tan mal suceso</div><div style="text-align:center;">que al diestro pie se le disloca un hueso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sintieron mucho todos este acaso,</div><div style="text-align:center;">y Serpentino más, según sospecho,</div><div style="text-align:center;">que con fatiga y con peligro escaso</div><div style="text-align:center;">el derribarle daba ya por hecho.</div><div style="text-align:center;">A mal agüero tuvo Astolfo el caso,</div><div style="text-align:center;">y llevar se hace, renqueando, al lecho,</div><div style="text-align:center;">do el hueso le ajustó con mano lista</div><div style="text-align:center;">y con potente ensalmo un algebrista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Urgel Danés en tanto la visera</div><div style="text-align:center;">para medirse con el moro cala,</div><div style="text-align:center;">llevando su famosa empresa, que era</div><div style="text-align:center;">en campo gules argentada escala;</div><div style="text-align:center;">un basilisco de oro en la cimera</div><div style="text-align:center;">por ojos de diamantes fuego exhala.</div><div style="text-align:center;">El lomo oprime de un frisón que al Elba</div><div style="text-align:center;">afeitó el prado y sacudió la selva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De las trompetas al sonoro canto</div><div style="text-align:center;">enristran uno y otro los lanzones;</div><div style="text-align:center;">temblar la tierra pareció de espanto</div><div style="text-align:center;">al recio choque de los dos barones;</div><div style="text-align:center;">pero a su bote Urgel dio empuje tanto,</div><div style="text-align:center;">que Serpentino, alzando los talones,</div><div style="text-align:center;">precipitado por las ancas baja,</div><div style="text-align:center;">y el yelmo de oro entre la arena encaja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así quedaba Urgel del campo dueño;</div><div style="text-align:center;">mas Balugante de furor se enciende,</div><div style="text-align:center;">y su propio peligro en el empeño</div><div style="text-align:center;">de dar venganza al hijo desatiende;</div><div style="text-align:center;">viene a la liza con airado ceño,</div><div style="text-align:center;">y por la grupa a su pesar desciende;</div><div style="text-align:center;">tras el cual Isolero entra en el coso,</div><div style="text-align:center;">de Ferraguto hermano valeroso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llevaba en el pavés dorada barca</div><div style="text-align:center;">que en verdes aguas los costados moja;</div><div style="text-align:center;">disparando el bridón, el fuste abarca,</div><div style="text-align:center;">e impetüoso contra Urgel se arroja;</div><div style="text-align:center;">mas el bravo señor de Dinamarca</div><div style="text-align:center;">a Isoler de la silla desaloja,</div><div style="text-align:center;">que de la noble lanza al golpe esquivo</div><div style="text-align:center;">sin sentido cayó y apenas vivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gualter de Mauleón de roja escama</div><div style="text-align:center;">mostraba en campo de oro una serpiente;</div><div style="text-align:center;">y luego que también tuvo por cama</div><div style="text-align:center;">la tierra, «¿Lidiaremos locamente</div><div style="text-align:center;">los de una misma ley?», Urgel, exclama:</div><div style="text-align:center;">«Moros, ¿do estáis, que no os hacéis al frente?</div><div style="text-align:center;">Con vosotros habérmelas espero,</div><div style="text-align:center;">no con ningún cristiano caballero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El valiente Espinela de Almería,</div><div style="text-align:center;">que una palma llevaba por emblema,</div><div style="text-align:center;">con este mote en español es mía,</div><div style="text-align:center;">oyendo a Urgel de cólera se quema,</div><div style="text-align:center;">y corre a castigar su altanería;</div><div style="text-align:center;">pero el bravo Danés con mucha flema</div><div style="text-align:center;">la furia de Espinel sosiega y calma,</div><div style="text-align:center;">a despecho del mote y de la palma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entonces Matalista, gran sujeto,</div><div style="text-align:center;">hermano de la hermosa Flordespina,</div><div style="text-align:center;">vengar pretende el temerario reto,</div><div style="text-align:center;">y al Danés, lanza en ristre, se encamina,</div><div style="text-align:center;">diciendo en baja voz a Mahometo</div><div style="text-align:center;">que, si no es un embuste su doctrina,</div><div style="text-align:center;">lo muestre allí, y a sostenerle salga;</div><div style="text-align:center;">pero no hay Mahometo que le valga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni con más dicha el cordobés Garfaño</div><div style="text-align:center;">justó; llevaba en negro blanca torre,</div><div style="text-align:center;">y cabalgaba un pisador castaño,</div><div style="text-align:center;">que ya sin dueño por el campo corre.</div><div style="text-align:center;">Grandonio llega, feo bulto, extraño;</div><div style="text-align:center;">ahora, Urgel, si el cielo no te acorre,</div><div style="text-align:center;">en gran peligro estás, que el mundo entero</div><div style="text-align:center;">animal no crió más bravo y fiero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre un negro pavés lleva el gigante</div><div style="text-align:center;">esculpido un Mahoma horrendo de oro;</div><div style="text-align:center;">monta un frisón que es casi un elefante</div><div style="text-align:center;">y escarba el suelo y muge como un toro.</div><div style="text-align:center;">Múdase, en verle, a todos el semblante;</div><div style="text-align:center;">todo cristiano teme y todo moro;</div><div style="text-align:center;">el conde Gano entre las filas pasa</div><div style="text-align:center;">diciendo que está malo y se va a casa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lo mismo hizo Macario de Lausana,</div><div style="text-align:center;">Falcón y Pinabelo y otros ciento;</div><div style="text-align:center;">el de Altarripa dijo: Hasta mañana;</div><div style="text-align:center;">a unos ofende el sol, a otros el viento;</div><div style="text-align:center;">sólo de aquella pérfida y villana</div><div style="text-align:center;">casta quedó Grifón; ora de intento,</div><div style="text-align:center;">ora de empacho; o desacuerdo sea,</div><div style="text-align:center;">o que escurrirse a los demás no vea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corriendo en tanto el gigantón disforme</div><div style="text-align:center;">todo el recinto por do pasa atruena,</div><div style="text-align:center;">como un torrente que el invierno forme,</div><div style="text-align:center;">y, ya ni tajamar ni dique enfrena;</div><div style="text-align:center;">el gran caballo bajo el peso enorme</div><div style="text-align:center;">se hunde y casi se atasca entre la arena;</div><div style="text-align:center;">quebranta en su carrera los peñascos,</div><div style="text-align:center;">y hace temblar la tierra con los cascos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con el Danés cerró el jayán crüel,</div><div style="text-align:center;">y en el escudo le metió el lanzón;</div><div style="text-align:center;">menudas piezas lo hace, y de tropel</div><div style="text-align:center;">a tierra van caballo y campeón.</div><div style="text-align:center;">Acorre el duque Naimo al pobre Urgel,</div><div style="text-align:center;">que apenas puede articular razón;</div><div style="text-align:center;">quedó de la caída asaz maltrecho,</div><div style="text-align:center;">y en todo un mes no estuvo de provecho.</div><div style="text-align:center;">Cual corre ufano el toro por la plaza</div><div style="text-align:center;">después que al lidiador de más denuedo</div><div style="text-align:center;">herido deja, y nadie le embaraza,</div><div style="text-align:center;">y, a todos tiene en talanquera el miedo,</div><div style="text-align:center;">tal el gigante bufa y amenaza.</div><div style="text-align:center;">Sale (y fuera mejor estarse quedo)</div><div style="text-align:center;">Turpín el arzobispo, y viene abajo</div><div style="text-align:center;">como un despatarrado renacuajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale Grifión, el magancés Villano,</div><div style="text-align:center;">y avínole en el polvo hundir la cresta.</div><div style="text-align:center;">«¡Flor de la cristiandad!, dice el pagano</div><div style="text-align:center;">con mucha sorna, ¿qué cachaza es ésta?</div><div style="text-align:center;">¿Quién se presenta ahora? Muy temprano,</div><div style="text-align:center;">a lo que veo, os enfadó la fiesta».</div><div style="text-align:center;">Embiste Guido el borgoñón, que trae</div><div style="text-align:center;">en verde un avefénix de oro, y cae.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y no más venturoso es Angilero,</div><div style="text-align:center;">que lleva en gules tres palomas blancas;</div><div style="text-align:center;">Avino, Abolio, Otón y Bellenguero</div><div style="text-align:center;">se apea uno tras otro por las ancas;</div><div style="text-align:center;">Beltrán, que estatua pareció de acero,</div><div style="text-align:center;">abierto cae de brazos y de zancas;</div><div style="text-align:center;">y Geraldo, aunque gordo, al suelo vino</div><div style="text-align:center;">haciendo con los pies un remolino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre un tostado palafrén volvía</div><div style="text-align:center;">Astolfo, y, aunque sano de la tumba,</div><div style="text-align:center;">sin armas, no creyendo que este día</div><div style="text-align:center;">mostrarse en ellas otra vez le incumba,</div><div style="text-align:center;">del cortesano y del galante hacía,</div><div style="text-align:center;">con ciertas damas que le daban zumba;</div><div style="text-align:center;">cuando Grandonio de un terrible bote</div><div style="text-align:center;">descabalgaba al asturiano Argote.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hizo volar de Hugón yelmo y peluca;</div><div style="text-align:center;">que fue cosa de risa y de deporte.</div><div style="text-align:center;">Al viejo Naimo por un tris desnuca;</div><div style="text-align:center;">moteja a Carlomagno y a la corte.</div><div style="text-align:center;">Y Carlos, como nadie le retruca,</div><div style="text-align:center;">no sabe de qué modo se reporte,</div><div style="text-align:center;">y ya apenas su cólera disfraza;</div><div style="text-align:center;">cuando llega Oliveros a la plaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Parece que más claro luce el día,</div><div style="text-align:center;">y que la cristiandad su rostro enhiesta.</div><div style="text-align:center;">Rico de galas el marqués venía,</div><div style="text-align:center;">con yelmo de oro y blanca sobrevesta.</div><div style="text-align:center;">Salúdanle las gentes a porfía,</div><div style="text-align:center;">y quién al uno y quién al otro apuesta,</div><div style="text-align:center;">Suena la trompa, y blandeando avanza</div><div style="text-align:center;">el gigante soez su gruesa lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al duro choque van de tal manera</div><div style="text-align:center;">que no hay lengua mortal que lo relate;</div><div style="text-align:center;">cada cual premedita y delibera</div><div style="text-align:center;">o matar al contrario o que él le mate.</div><div style="text-align:center;">Helos ya en la mitad de la carrera;</div><div style="text-align:center;">toda voz calla, y todo pecho late.</div><div style="text-align:center;">Empínase Oliveros cuanto alcanza,</div><div style="text-align:center;">y al monstruo en el escudo hunde la lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De siete gruesas planchas fue el escudo,</div><div style="text-align:center;">pasolas la lanzada todas siete,</div><div style="text-align:center;">y rota la coraza en el nervudo</div><div style="text-align:center;">pecho del enemigo el hierro mete.</div><div style="text-align:center;">Pero Grandonio en la cabeza un crudo</div><div style="text-align:center;">golpe le da; quebrántale el almete,</div><div style="text-align:center;">y descabalga al campeón de Francia,</div><div style="text-align:center;">haciéndole rodar a gran distancia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la vista del yelmo hecho pedazos</div><div style="text-align:center;">pensaron todos que le hubiese muerto;</div><div style="text-align:center;">Carlos corrió, y al desatar los lazos</div><div style="text-align:center;">de la armadura hallóle casi yerto.</div><div style="text-align:center;">Sacaron al marqués del sitio en brazos,</div><div style="text-align:center;">y una semana fue el sanarle incierto,</div><div style="text-align:center;">sintiendo Carlos mucho el accidente,</div><div style="text-align:center;">que a Oliveros amaba tiernamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Válame Dios, y lo que echó de fieros,</div><div style="text-align:center;">de pullas el jayán y de bravatas!</div><div style="text-align:center;">«¿No queda ya, decía, otro Oliveros</div><div style="text-align:center;">que quiera por el suelo andar a gatas?</div><div style="text-align:center;">¡Oh danzarines, más que caballeros!</div><div style="text-align:center;">Venid por glorias, que os las doy baratas.</div><div style="text-align:center;">¡Oh Valiente, oh sin par Tabla Redonda,</div><div style="text-align:center;">cuando no hay nadie aquí que le responda!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bufando de vergüenza Carlomano,</div><div style="text-align:center;">«¿Somos o no franceses?, vocifera,</div><div style="text-align:center;">¿ha de llevarse el prez este pagano,</div><div style="text-align:center;">y entre mis pares hay quien lo tolera?</div><div style="text-align:center;">¿Qué es de ese perillán de Montalbano?</div><div style="text-align:center;">¿Ese babieca de Roldán qué espera?</div><div style="text-align:center;">¿Se premiará con menos que un dogal</div><div style="text-align:center;">plantarme de este modo, a tiempo tal?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Presto verán si soy un rey de palo,</div><div style="text-align:center;">y si mi autoridad echo en olvido».</div><div style="text-align:center;">Tanto se prolongaba el intervalo,</div><div style="text-align:center;">que Astolfo se creyó comprometido:</div><div style="text-align:center;">«Probemos de Grandonio el varapalo,</div><div style="text-align:center;">y sea lo que Dios fuere servido»,</div><div style="text-align:center;">entre sí dice; y como el caso apura,</div><div style="text-align:center;">vístese incontinenti la armadura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque con pocas esperanzas iba</div><div style="text-align:center;">de salir muy airoso de este lance,</div><div style="text-align:center;">propio creyó de su lealtad nativa</div><div style="text-align:center;">servir a su señor a todo trance.</div><div style="text-align:center;">Está el concurso en grande expectativa;</div><div style="text-align:center;">y al ver de Astolfo el no esperado avance,</div><div style="text-align:center;">con solapada risa en más de un corro</div><div style="text-align:center;">se oye decir: «¡Pardiez! ¡Bravo socorro!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El noble duque en ademán sumiso</div><div style="text-align:center;">ante el mohino emperador se agacha:</div><div style="text-align:center;">«Dame, le dice, de justar permiso;</div><div style="text-align:center;">quiero el honor francés dejar sin tacha».</div><div style="text-align:center;">Carlos, que en vano disuadirle quiso,</div><div style="text-align:center;">«Ve, dice, ¡por amor de Dios, despacha!»</div><div style="text-align:center;">Y añade a media voz mirando en torno:</div><div style="text-align:center;">«No nos faltaba más que este bochorno».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reconocido a tan benigna audiencia</div><div style="text-align:center;">corre Astolfo al jayán, y le reprocha</div><div style="text-align:center;">su avilantez y bárbara insolencia,</div><div style="text-align:center;">y con punzantes dichos le agarrocha.</div><div style="text-align:center;">Pero ya es tiempo, si otorgáis licencia,</div><div style="text-align:center;">de dar nuevos colores a la brocha;</div><div style="text-align:center;">cobre alientos la exhausta fantasía,</div><div style="text-align:center;">para reanimar la historia mía.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Orlando Enamorado</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:50:56 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529941829_orlando-enamorado_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529941829_orlando-enamorado_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Traducción Del Poema De Boyardo Refundido por Berni</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Canto I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Angelica</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Yo siento a par del alma que no hubiera</div><div style="text-align:center;">el gran cabalgador de Rocinante</div><div style="text-align:center;">resucitado la dichosa era</div><div style="text-align:center;">de la caballeresca orden andante;</div><div style="text-align:center;">que a ser él venturoso, no se viera,</div><div style="text-align:center;">como se ve, la iniquidad triunfante,</div><div style="text-align:center;">ni viciara la sórdida codicia</div><div style="text-align:center;">la humana sociedad, como la vicia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque hoy al interés todo se postra;</div><div style="text-align:center;">¿dó se ve ahora aquel heroico aliento</div><div style="text-align:center;">que los peligros y la muerte arrostra</div><div style="text-align:center;">para dar cima a un generoso intento?</div><div style="text-align:center;">Nuestra ufana cultura es una costra</div><div style="text-align:center;">que esconde pestilente hondo fermento;</div><div style="text-align:center;">espléndido sepulcro, por defuera</div><div style="text-align:center;">pulido jaspe, adentro gusanera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué es de aquellos valientes paladines</div><div style="text-align:center;">que en el campo, en el yermo, en regia corte,</div><div style="text-align:center;">daban contra alevosos malandrines</div><div style="text-align:center;">al débil sexo y la orfandad conhorte,</div><div style="text-align:center;">llevando hasta los últimos confines</div><div style="text-align:center;">del mundo en su tizona el pasaporte,</div><div style="text-align:center;">y una dama gentil tal vez al anca,</div><div style="text-align:center;">y todo sin costarles una blanca?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Feliz edad! Mil veces te bendigo,</div><div style="text-align:center;">no a la presente, en que si alguno piensa</div><div style="text-align:center;">(y al buen manchego apelo por testigo)</div><div style="text-align:center;">salir de la justicia a la defensa,</div><div style="text-align:center;">sepa que ha de tener por enemigo</div><div style="text-align:center;">al mundo, que le guarda en recompensa</div><div style="text-align:center;">la Peña Pobre de Amadís de Gaula,</div><div style="text-align:center;">el hospital, la cárcel o una jaula.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un bravo capitán con eficacia</div><div style="text-align:center;">por una buena causa se apersona,</div><div style="text-align:center;">y os demanda después con mucha gracia</div><div style="text-align:center;">y con mucha modestia una corona;</div><div style="text-align:center;">y si orejeas la nación reacia,</div><div style="text-align:center;">y el monarca novel la desazona,</div><div style="text-align:center;">¡pobre de aquel que un poco recio chista!</div><div style="text-align:center;">¡Viva Su Majestad! y penca lista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esotro, demagogo vocinglero,</div><div style="text-align:center;">¡gloria, dice, a la santa democracia!</div><div style="text-align:center;">y añade en baja voz: un cargo quiero;</div><div style="text-align:center;">de Ministro de Estado, verbigracia.</div><div style="text-align:center;">Así vivieras tú, noble Rugero,</div><div style="text-align:center;">y tú, Roldán, y Cirongil de Tracia;</div><div style="text-align:center;">que ya ajustar sabríades la cuenta</div><div style="text-align:center;">a tanto perillán que nos revienta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, aunque en el sepulcro te has hundido,</div><div style="text-align:center;">generación poética dichosa,</div><div style="text-align:center;">y está el género humano reducido</div><div style="text-align:center;">por sus pecados a vivir en prosa,</div><div style="text-align:center;">no por eso tu fama en el olvido</div><div style="text-align:center;">se hunda también bajo la misma losa,</div><div style="text-align:center;">antes perennemente clara y bella</div><div style="text-align:center;">luzca, y el alma se solace en ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya a los Reinaldos y Ricartes veo</div><div style="text-align:center;">salir armados de la huesa oscura,</div><div style="text-align:center;">y disputarse en justa o en torneo</div><div style="text-align:center;">el prez de la destreza o la bravura;</div><div style="text-align:center;">en cada campo algún marcial trofeo;</div><div style="text-align:center;">en cada encrucijada una aventura;</div><div style="text-align:center;">¡qué de castillos, torres, hadas, magos,</div><div style="text-align:center;">jayanes, y vestiglos, y endriagos!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues banquetes y zambras no se diga,</div><div style="text-align:center;">y alegre danza y música gozosa;</div><div style="text-align:center;">donde el valor depone la loriga,</div><div style="text-align:center;">y se enguirnalda de jazmín y rosa;</div><div style="text-align:center;">y la infanta heredera, que en la liga</div><div style="text-align:center;">de amor cayó, discreta a par que hermosa,</div><div style="text-align:center;">la fe recibe de su caro andante,</div><div style="text-align:center;">y se le rinde a todo su talante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como el cautivo su dolor serena,</div><div style="text-align:center;">cuando la desvelada fantasía</div><div style="text-align:center;">le finge en torno la campiña amena</div><div style="text-align:center;">en que suelto y feliz vagaba un día,</div><div style="text-align:center;">y en tanto ni le escuece la cadena</div><div style="text-align:center;">ni ve el horror de su mazmorra umbría;</div><div style="text-align:center;">con el ausente amigo tiene fiesta,</div><div style="text-align:center;">y la voz de su amada oye y contesta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> tal se calma mi espíritu doliente,</div><div style="text-align:center;">cuando de lo que fue la sombra evoco,</div><div style="text-align:center;">y corro la cortina a lo presente,</div><div style="text-align:center;">y otro mundo más bello miro y toco.</div><div style="text-align:center;">¿A quién de cuando en cuando este inocente,</div><div style="text-align:center;">este dulce soñar, no agrada un poco?</div><div style="text-align:center;">Respira en tanto el alma y hurta al ceño</div><div style="text-align:center;">de la fortuna lo que dura el sueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De estas, pues, tradiciones venerables,</div><div style="text-align:center;">señores míos, tejeré mi cuento,</div><div style="text-align:center;">si mi rudo cantar queréis afables</div><div style="text-align:center;">acoger y le dais oído atento.</div><div style="text-align:center;">Diré de Orlando hazañas memorables</div><div style="text-align:center;">en que igualó al peligro el ardimiento,</div><div style="text-align:center;">cuando por lejas tierras iba errante,</div><div style="text-align:center;">de una ingrata beldad perdido amante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Caso parecerá sin duda extraño</div><div style="text-align:center;">que a un hombre como Orlando Amor inquiete;</div><div style="text-align:center;">pero ¿cuál es el pecho tan huraño,</div><div style="text-align:center;">que a su tirana ley no se sujete?</div><div style="text-align:center;">Y de sus tiros no minora el daño</div><div style="text-align:center;">hadado arnés ni fino capacete;</div><div style="text-align:center;">antes a quien de más valor blasona</div><div style="text-align:center;">con más duras cadenas aprisiona.</div><div style="text-align:center;">Ni porque de este amor hasta el presente</div><div style="text-align:center;">ninguno hablase, es menos verdadero;</div><div style="text-align:center;">y si porque de Orlando era pariente</div><div style="text-align:center;">se lo dejó Turpín en el tintero</div><div style="text-align:center;">temiendo dar escándalo a la gente,</div><div style="text-align:center;">a mí me cumple, historiador severo,</div><div style="text-align:center;">sacarlo a luz, y nuevamente os pido</div><div style="text-align:center;">que licencia me deis y atento oído.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Sericana la región distante,</div><div style="text-align:center;">según antigua crónica razona,</div><div style="text-align:center;">señoreaba el rey más arrogante</div><div style="text-align:center;">que en el mundo jamás ciñó corona;</div><div style="text-align:center;">jactábase de ser, sola, bastante</div><div style="text-align:center;">a conquistar el mundo su persona.</div><div style="text-align:center;">Gradaso se llamó; tan bravo y fiero,</div><div style="text-align:center;">como leal y franco caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y siendo propio de ánimos reales</div><div style="text-align:center;">no poner nunca a los antojos dique,</div><div style="text-align:center;">y acometer empresas colosales</div><div style="text-align:center;">por ambición, codicia, amor, despique,</div><div style="text-align:center;">haciendo desatinos garrafales</div><div style="text-align:center;">en que estados y fama echan a pique,</div><div style="text-align:center;">antójasele al rey de Sericana</div><div style="text-align:center;">que señor ha de ser de Durindana;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Durindana, aquella cortadora</div><div style="text-align:center;">espada, que antes era del troyano</div><div style="text-align:center;">Héctor; y en mil combates vencedora,</div><div style="text-align:center;">como pasase de una en otra mano,</div><div style="text-align:center;">se encuentra en las del conde Orlando ahora,</div><div style="text-align:center;">que con ella el poder de Carlomano</div><div style="text-align:center;">defiende y de la Cruz la enseña santa,</div><div style="text-align:center;">y a la morisma bárbara quebranta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y para que el caballo conviniera</div><div style="text-align:center;">a espada tal, ganar también quería</div><div style="text-align:center;">a Bayardo, el corcel que entonces era</div><div style="text-align:center;">del paladín Reinaldos, y tenía</div><div style="text-align:center;">de marcial brío y de veloz carrera</div><div style="text-align:center;">y bella estampa insigne nombradía;</div><div style="text-align:center;">y aun añaden que tuvo entendimiento</div><div style="text-align:center;">racional, y que fue su padre el viento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No tiene que envidiar el rey Gradaso</div><div style="text-align:center;">en estados, riquezas, armas, gente;</div><div style="text-align:center;">la fortuna le dio colmado el vaso</div><div style="text-align:center;">de sus favores; tiémblale el Oriente.</div><div style="text-align:center;">Y de tanta grandeza no hace caso;</div><div style="text-align:center;">no hay gloria ni poder que le contente;</div><div style="text-align:center;">desvélase, los sesos se devana</div><div style="text-align:center;">pensando en el corcel y en Durindana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y después de encontrados pareceres,</div><div style="text-align:center;">viendo no ser posible que haya trato,</div><div style="text-align:center;">pues se las ha con unos mercaderes</div><div style="text-align:center;">que no venden lo suyo muy barato,</div><div style="text-align:center;">manda dejar campiñas y talleres,</div><div style="text-align:center;">manda armas aprestar; toca a rebato;</div><div style="text-align:center;">a Francia determina hacer jornada,</div><div style="text-align:center;">y lidiando ganar corcel y espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero mientras dispone el Sericano</div><div style="text-align:center;">lo que a tan ardua empresa corresponde,</div><div style="text-align:center;">pasemos a París y a Carlomano,</div><div style="text-align:center;">que una gran justa proclamaba, adonde</div><div style="text-align:center;">todo rey, todo príncipe cristiano,</div><div style="text-align:center;">todo duque, barón, marqués y conde,</div><div style="text-align:center;">que al franco emperador reconocía,</div><div style="text-align:center;">uno en pos de otro a más andar venía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De famosos en armas caballeros</div><div style="text-align:center;">toda la gran París estaba llena,</div><div style="text-align:center;">de varios climas, lenguas, trajes, fueros,</div><div style="text-align:center;">ya de cristiana ley, ya sarracena;</div><div style="text-align:center;">pues naturales llama y forasteros</div><div style="text-align:center;">el hijo de Pipino a corte plena,</div><div style="text-align:center;">do cada cual en salvedad viniese,</div><div style="text-align:center;">como traidor o apóstata no fuese.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por eso de marlota y de turbante</div><div style="text-align:center;">no es de admirar que tanta gente asista:</div><div style="text-align:center;">Grandonio, que es valiente y es gigante,</div><div style="text-align:center;">y Ferraguto el de la torva vista,</div><div style="text-align:center;">y el pariente de Carlos, Balugante,</div><div style="text-align:center;">Espinel, Isolero, Matalista,</div><div style="text-align:center;">con otros muchos españoles claros,</div><div style="text-align:center;">según después la historia ha de contaros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Resonaba la corte de instrumentos,</div><div style="text-align:center;">trompas, tambores, pífanos, campanas;</div><div style="text-align:center;">vense con peregrinos paramentos</div><div style="text-align:center;">palafrenes correr, correr alfanas;</div><div style="text-align:center;">descógense vistosas a los vientos</div><div style="text-align:center;">banderas, ya moriscas, ya cristianas;</div><div style="text-align:center;">más finas armas no es posible verlas,</div><div style="text-align:center;">ni más diamantes y oro y plata y perlas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegado de la fiesta el primer día,</div><div style="text-align:center;">Carlos, con imperial grandeza y gala,</div><div style="text-align:center;">ardiendo en relumbrante pedrería,</div><div style="text-align:center;">a reyes y magnates hizo sala.</div><div style="text-align:center;">Ilustre y numerosa compañía</div><div style="text-align:center;">en opíparas mesas se regala.</div><div style="text-align:center;">Fueron (dice Turpín, que hizo la cuenta)</div><div style="text-align:center;">los convidados, cuatro mil y ochenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la tabla redonda está sentado</div><div style="text-align:center;">Carlos con sus valientes paladines;</div><div style="text-align:center;">y sobre el pavimento, aderezado</div><div style="text-align:center;">de alcatifas persianas, y cojines</div><div style="text-align:center;">cubiertos de velludo y de brocado,</div><div style="text-align:center;">echáronse a comer, como mastines,</div><div style="text-align:center;">los sarracenos, gente que tenía</div><div style="text-align:center;">por mesa el suelo a fuer de paganía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De espaciosos salones larga hilera</div><div style="text-align:center;">ocupa el gran concurso; mano a mano</div><div style="text-align:center;">llenan cuatro monarcas la testera;</div><div style="text-align:center;">el inglés, el lombardo, el asturiano,</div><div style="text-align:center;">y el de la encanecida cabellera,</div><div style="text-align:center;">Salomón, de Bretaña soberano.</div><div style="text-align:center;">Y los demás, según su estirpe y gente,</div><div style="text-align:center;">se van sentando sucesivamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Seguíase a los duques y marqueses</div><div style="text-align:center;">el conde Galalón; y más abajo</div><div style="text-align:center;">la turba de traidores maganceses,</div><div style="text-align:center;">que honra grande reciben y agasajo,</div><div style="text-align:center;">y triscan, y se burlan descorteses</div><div style="text-align:center;">del paladín Reinaldos, porque trajo</div><div style="text-align:center;">menos lucido tren del que debía</div><div style="text-align:center;">en tan festivo y tan solemne día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos, que lo nota, se amostaza,</div><div style="text-align:center;">y fingiendo jugar con la vajilla,</div><div style="text-align:center;">«Villanos condes, fementida raza</div><div style="text-align:center;">(decía en baja vez a la pandilla)</div><div style="text-align:center;">yo veré, si os encuentro por la plaza,</div><div style="text-align:center;">cómo sabéis teneros en la silla».</div><div style="text-align:center;">A solapa reían los ribaldos,</div><div style="text-align:center;">y monta en ira más y más Reinaldos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Balugante, que atento le miraba,</div><div style="text-align:center;">leíale en la cara el pensamiento,</div><div style="text-align:center;">y por un trujamán le preguntaba,</div><div style="text-align:center;">si en París más honroso acogimiento</div><div style="text-align:center;">a la riqueza que al valor se daba,</div><div style="text-align:center;">porque, siendo español de nacimiento,</div><div style="text-align:center;">de cristianos estilos no sabía,</div><div style="text-align:center;">y dar lo suyo a cada cual quería.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rïó Reinaldo, y sosegado el pecho,</div><div style="text-align:center;">a Balugante así tornó el recado:</div><div style="text-align:center;">«Decidle de mi parte que en el lecho</div><div style="text-align:center;">suele darse a la dama el mejor lado,</div><div style="text-align:center;">y en la mesa el glotón tiene derecho</div><div style="text-align:center;">a que le sirvan el mejor bocado;</div><div style="text-align:center;">mas que cuando la espada usar se ofrece</div><div style="text-align:center;">lleva la honra aquel que la merece».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Regocijado, en tanto, y dulce coro</div><div style="text-align:center;">de música por una y otra banda</div><div style="text-align:center;">se oye sonar, y grandes fuentes de oro</div><div style="text-align:center;">entran henchidas de exquisita vianda.</div><div style="text-align:center;">Con la afabilidad templa el decoro</div><div style="text-align:center;">Carlos, y en torno envía a quién la banda,</div><div style="text-align:center;">a quién la copa, a quién la espada rica,</div><div style="text-align:center;">que su real agrado significa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Doble aliciente a la abundancia opima</div><div style="text-align:center;">presta el rumor de plática sabrosa.</div><div style="text-align:center;">Carlos, que de la gloria la alta cima</div><div style="text-align:center;">piensa hollar, y de júbilo rebosa,</div><div style="text-align:center;">inconmovible su rudeza estima</div><div style="text-align:center;">a los vaivenes de la instable diosa:</div><div style="text-align:center;">cuando un suceso a todos de repente</div><div style="text-align:center;">arrebató los ojos y la mente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entran jayanes cuatro, a cuál más fiero,</div><div style="text-align:center;">con sosegada marcha y gesto ufano,</div><div style="text-align:center;">escoltando a un armado caballero,</div><div style="text-align:center;">que conduce a una dama de la mano.</div><div style="text-align:center;">No a las pupilas matinal lucero,</div><div style="text-align:center;">no a la tez de la dama albor temprano,</div><div style="text-align:center;">ni al carmín de sus labios la corola</div><div style="text-align:center;">iguala del clavel o la amapola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Alda la linda, la del conde Orlando,</div><div style="text-align:center;">estaba allí, y Clarisa, y Galïana,</div><div style="text-align:center;">con otras varias que al silencio mando,</div><div style="text-align:center;">flor de la gracia y, gentileza humana;</div><div style="text-align:center;">y todas ellas parecieron, cuando</div><div style="text-align:center;">se alzó el velo la incógnita pagana,</div><div style="text-align:center;">lo que junto al lucero es una estrella,</div><div style="text-align:center;">o lirio humilde junto a rosa bella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Deja el plato el glotón, y el ebrio el vaso;</div><div style="text-align:center;">todo quedó en silencio a la improvisa</div><div style="text-align:center;">aparición, si no es que se oiga acaso</div><div style="text-align:center;">el pie gentil que lis alfombras. pisa.</div><div style="text-align:center;">Acércase ella a Carlos paso a paso;</div><div style="text-align:center;">luego con un mirar y una sonrisa</div><div style="text-align:center;">que do todas las almas se apodera,</div><div style="text-align:center;">en dulce voz habló de esta manera:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Ínclito rey, de tu virtud la fama</div><div style="text-align:center;">ni el nombre de tus bravos caballeros</div><div style="text-align:center;">que por toda la tierra se derrama</div><div style="text-align:center;">y llega ya a sus últimos linderos,</div><div style="text-align:center;">es lo que el pecho generoso inflama</div><div style="text-align:center;">de estos que ves humildes forasteros,</div><div style="text-align:center;">ansiosos de tentar difícil prueba</div><div style="text-align:center;">a que codicia de alto honor los lleva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »El que hoy en tus estados halla puerto</div><div style="text-align:center;">es, como su divisa manifiesta,</div><div style="text-align:center;">el caballero del León, Uberto;</div><div style="text-align:center;">y cúbresela negra sobrevesta,</div><div style="text-align:center;">porque fue de su casa echado a tuerto.</div><div style="text-align:center;">Yo Angélica su hermana soy, que en esta</div><div style="text-align:center;">errante vida bajo cielo extraño,</div><div style="text-align:center;">huérfana desgraciada, le acompaño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Allende el Tana (donde el patrio nido</div><div style="text-align:center;">tuvo nuestra familia, antes que injusta</div><div style="text-align:center;">se le mostrase la fortuna) oído</div><div style="text-align:center;">fue el llamamiento a tu solemne justa;</div><div style="text-align:center;">y gran parte del mundo hemos corrido</div><div style="text-align:center;">hasta llegar a tu presencia augusta,</div><div style="text-align:center;">de valor y nobleza espejo claro,</div><div style="text-align:center;">y de los desvalidos firme amparo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En donde (protestándote primero</div><div style="text-align:center;">que designio siniestro no le guía,</div><div style="text-align:center;">sino la profesión de caballero)</div><div style="text-align:center;">Uberto, con tu venia, desafía,</div><div style="text-align:center;">según caballeresca usanza y fuero,</div><div style="text-align:center;">a toda la presente compañía;</div><div style="text-align:center;">de punta en blanco y a caballo espera</div><div style="text-align:center;">a todo el que con él medirse quiera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas una condición poner desea,</div><div style="text-align:center;">contra la cual ninguna excusa valga,</div><div style="text-align:center;">que de su vencedor esclavo sea</div><div style="text-align:center;">todo el que en esta lid vencido salga;</div><div style="text-align:center;">y si es acaso Uberto el que flaquea</div><div style="text-align:center;">y alguno en el justar le descabalga,</div><div style="text-align:center;">sea yo, si le place, esclava suya,</div><div style="text-align:center;">y Uberto al Asia en paz se restituya».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice, y humildemente se arrodilla.</div><div style="text-align:center;">Todos la están suspensos contemplando,</div><div style="text-align:center;">y con mayor placer y maravilla</div><div style="text-align:center;">que los demás el paladín Orlando.</div><div style="text-align:center;">El corazón un dardo le aportilla,</div><div style="text-align:center;">y ya por lo más hondo le va entrando;</div><div style="text-align:center;">si bien procura la intestina guerra</div><div style="text-align:center;">disimular, y el rostro inclina a tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El primer punto fue de su rüina,</div><div style="text-align:center;">la de Francia y de Carlos, aquel punto;</div><div style="text-align:center;">a el alma incauta un tósigo camina</div><div style="text-align:center;">que halaga, punza, inflama, todo junto.</div><div style="text-align:center;">Se pone a discurrir, y desatina;</div><div style="text-align:center;">el rostro, ya encendido, ya difunto,</div><div style="text-align:center;">bien claro al que le observa patentiza</div><div style="text-align:center;">que una extraña pasión le tiraniza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas como hallar alivio se figura,</div><div style="text-align:center;">y late menos la amorosa llaga,</div><div style="text-align:center;">cuando pone la vista en la hermosura</div><div style="text-align:center;">que le enajena y la razón le estraga,</div><div style="text-align:center;">alza los ojos y el veneno apura</div><div style="text-align:center;">que todos los sentidos le embrïaga</div><div style="text-align:center;">como el enfermo, de la sed vencido,</div><div style="text-align:center;">osa empinar el vaso prohibido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cavilando, allá dentro se decía:</div><div style="text-align:center;">¡Ah loco Orlando! ¿Qué delirio es ése?</div><div style="text-align:center;">¿Consientes que una torpe fantasía</div><div style="text-align:center;">que ofende a Dios, te turbe y te embelese?</div><div style="text-align:center;">¿Dó está el valor, dó está la bizarría</div><div style="text-align:center;">que única al mundo hiciste se dijese?</div><div style="text-align:center;">Por el orbe no dabas un ochavo,</div><div style="text-align:center;">y aquí de una mujer te has hecho esclavo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Mas de qué sirve que mi yerro vea,</div><div style="text-align:center;">si a mi flaca razón no está sujeto?</div><div style="text-align:center;">¿Qué espera el alma en desigual pelea</div><div style="text-align:center;">contra un tirano irresistible afeto?</div><div style="text-align:center;">Vana ilusión u oculto hechizo sea,</div><div style="text-align:center;">maligna estrella o superior decreto,</div><div style="text-align:center;">miro mi perdición en mi extravío,</div><div style="text-align:center;">y arrastrado me siento a pesar mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así con el arpón en el costado</div><div style="text-align:center;">se quejaba Roldán míseramente;</div><div style="text-align:center;">pero el cabello a Naimo han plateado</div><div style="text-align:center;">los años, y de amor la herida siente.</div><div style="text-align:center;">El mismo Carlomagno fue atrapado,</div><div style="text-align:center;">aunque tan sabio príncipe y prudente.</div><div style="text-align:center;">¡Tan grande es el poder de una hermosura</div><div style="text-align:center;">sobre la verde edad y la madura!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba todo el mundo embebecido;</div><div style="text-align:center;">y entre el común asombro y embeleso,</div><div style="text-align:center;">el moro Ferragú, que siempre ha sido,</div><div style="text-align:center;">aunque español, de atolondrado seso,</div><div style="text-align:center;">casi a romper sintiose decidido</div><div style="text-align:center;">por entre todos y a llevarse en peso</div><div style="text-align:center;">la dama; y ya en un tris de hacerlo estuvo;</div><div style="text-align:center;">pero el respeto a Carlos le contuvo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Malgesí, nigromante caballero,</div><div style="text-align:center;">miraba atento aquel extraño grupo,</div><div style="text-align:center;">y un buen porqué del tósigo hechicero</div><div style="text-align:center;">que allí difunde Amor, también le cupo.</div><div style="text-align:center;">Pero como un fullero a otro fullero</div><div style="text-align:center;">sus tretas ocultar no siempre supo,</div><div style="text-align:center;">vio que se estaba urdiendo alguna trama,</div><div style="text-align:center;">y de su propio oficio era la dama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Irresoluto Carlos no sabía</div><div style="text-align:center;">qué responder a la gentil doncella,</div><div style="text-align:center;">y de pretextos varios se valía</div><div style="text-align:center;">por platicar a su sabor con ella;</div><div style="text-align:center;">saciarse de mirarla no podía,</div><div style="text-align:center;">y le parece cada vez más bella;</div><div style="text-align:center;">al fin forzosamente la despide</div><div style="text-align:center;">otorgándola todo lo que pide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que en parte se creyó segura,</div><div style="text-align:center;">del seno Malgesí saca un cuaderno,</div><div style="text-align:center;">y una fórmula mágica murmura,</div><div style="text-align:center;">a que en baladros respondió el infierno.</div><div style="text-align:center;">Negra visión de fea catadura,</div><div style="text-align:center;">larga la cola y el testuz de cuerno,</div><div style="text-align:center;">aparece, y en voces de ira llenas</div><div style="text-align:center;">dice: «Francés maldito, ¿qué me ordenas?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Saber de ti lo que se fragua quiero</div><div style="text-align:center;">(responde el mago), y qué mujer es ésta».</div><div style="text-align:center;">«Angélica, es su nombre verdadero,</div><div style="text-align:center;">(Belcebú de este modo le contesta).</div><div style="text-align:center;">Su padre Galafrón, que en lo hechicero</div><div style="text-align:center;">con el de más saber se las apuesta,</div><div style="text-align:center;">es del Catay señor; y ese lozano</div><div style="text-align:center;">mancebo es de la dama único hermano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »No Uberto del León, mas Argalía</div><div style="text-align:center;">se llama; oculta el nombre por cautela.</div><div style="text-align:center;">Cordura en verdes años y osadía</div><div style="text-align:center;">y generoso espíritu revela;</div><div style="text-align:center;">y cabalga un corcel que desafía</div><div style="text-align:center;">al viento mismo, y más que corre, vuela;</div><div style="text-align:center;">Bayardo en la carrera no le alcanza.</div><div style="text-align:center;">Dióselo el rey su padre, y una lanza,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Una lanza le dio maravillosa,</div><div style="text-align:center;">que ya en torneo, y ya en función de guerra,</div><div style="text-align:center;">sale de todo encuentro victoriosa,</div><div style="text-align:center;">y no hay cabalgador que no eche a tierra;</div><div style="text-align:center;">hurtarle el cuerpo es imposible cosa,</div><div style="text-align:center;">y el que imagine resistirle yerra,</div><div style="text-align:center;">que ni Reinaldos, ni Roldán, ni el mundo,</div><div style="text-align:center;">si les da un tiento, aguardarán segundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »De un encantado arnés, desde la greba</div><div style="text-align:center;">hasta el morrión, el joven va provisto,</div><div style="text-align:center;">y de repuesto una sortija lleva,</div><div style="text-align:center;">obra del egipciaco Trismegisto:</div><div style="text-align:center;">si se la pone, está de encanto a prueba;</div><div style="text-align:center;">si en la boca la trae, de nadie es visto.</div><div style="text-align:center;">Pero el astuto rey no tanto fía</div><div style="text-align:center;">en el brazo y las armas de Argalía,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »como en la gran beldad de la princesa,</div><div style="text-align:center;">que a cuantos hoy la regia corte aduna,</div><div style="text-align:center;">por la codicia de tan alta presa</div><div style="text-align:center;">hará que salgan a probar fortuna</div><div style="text-align:center;">en ésta a humanos bríos vana empresa,</div><div style="text-align:center;">do romperán sus lanzas una a una,</div><div style="text-align:center;">y llevados serán forzosamente</div><div style="text-align:center;">a eterna servidumbre en el Oriente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas ella, sin contar con el tirano</div><div style="text-align:center;">poder de su belleza encantadora,</div><div style="text-align:center;">las artes aprendió del padre anciano,</div><div style="text-align:center;">y en tan temprana edad ninguno ignora</div><div style="text-align:center;">de los secretos que el saber humano</div><div style="text-align:center;">en sus más hondos senos atesora</div><div style="text-align:center;">para hacer obedientes instrumentos,</div><div style="text-align:center;">de la ciencia a la voz, los elementos».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Malgesí, que esto ha oído, no se tarda;</div><div style="text-align:center;">hace de Belcebú caballería,</div><div style="text-align:center;">y vuela a destruir la zalagarda</div><div style="text-align:center;">que aderezada Galafrón tenía.</div><div style="text-align:center;">Señoreaba ya la sombra parda</div><div style="text-align:center;">el orbe, y reposaba el Argalía,</div><div style="text-align:center;">sobre muelles alfombras acostado,</div><div style="text-align:center;">bajo un gran pabellón iluminado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Duerme distante la doncella hermosa,</div><div style="text-align:center;">tendido por la yerba el rubio pelo,</div><div style="text-align:center;">bajo la copa de un laurel frondosa</div><div style="text-align:center;">a cuyo pie serpea un arroyuelo.</div><div style="text-align:center;">Nadie dijera al verla que era cosa</div><div style="text-align:center;">terrena ni mortal, sino del cielo.</div><div style="text-align:center;">La mágica sortija tiene puesta</div><div style="text-align:center;">que todos los encantos contrarresta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Montado el mago en su demonio vuela;</div><div style="text-align:center;">un buho por los aires parecía.</div><div style="text-align:center;">Desmontó al fin, y vio a la damisela,</div><div style="text-align:center;">que entre copados árboles yacía.</div><div style="text-align:center;">Servíala un jayán de centinela;</div><div style="text-align:center;">los otros rondan la ribera umbría;</div><div style="text-align:center;">mientras dormía el valeroso hermano,</div><div style="text-align:center;">velaban todos ellos, clava en mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Riose el mago, y quiso, al punto mismo,</div><div style="text-align:center;">jugar a los gigantes una pieza;</div><div style="text-align:center;">sacando su cuaderno, un exorcismo</div><div style="text-align:center;">en bajo acento y temeroso reza;</div><div style="text-align:center;">de todos cuatro un blando parasismo</div><div style="text-align:center;">apoderose; cada cual bosteza,</div><div style="text-align:center;">y dejando caer la herrada porra</div><div style="text-align:center;">se tiende largo a largo y se amodorra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Leyendo estaba el mago, a los reflejos</div><div style="text-align:center;">de la tienda, en su libro fementido,</div><div style="text-align:center;">y atisba a los gigantes desde lejos,</div><div style="text-align:center;">que el conjuro fatal ha adormecido.</div><div style="text-align:center;">Del sabio Galafrón los aparejos</div><div style="text-align:center;">juzga haber trastornado y destruido;</div><div style="text-align:center;">y para no dejar la cosa en duda,</div><div style="text-align:center;">pone mano a la espada y la desnuda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la dormida niña asió del pelo,</div><div style="text-align:center;">y a matarla iba ya, cuando la cara</div><div style="text-align:center;">a mejor luz le vio; cabal modelo</div><div style="text-align:center;">de belleza, que a un tigre enamorara.</div><div style="text-align:center;">Siente en el alma un repentino hielo,</div><div style="text-align:center;">cual si en ella una voz así le hablara:</div><div style="text-align:center;">«¿A tan bella mujer, bárbaro, hieres?</div><div style="text-align:center;">No eres tú caballero; un zafio eres».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mudó de intento, al suelo echó la espada,</div><div style="text-align:center;">y de asesino vuélvese en amante;</div><div style="text-align:center;">en el cándido seno la turbada</div><div style="text-align:center;">vista cebó, suspenso y palpitante.</div><div style="text-align:center;">Viola en profundo sueño sepultada,</div><div style="text-align:center;">y resolvió robársela al instante;</div><div style="text-align:center;">por imposible juzga que resista;</div><div style="text-align:center;">ya tiene Belcebú la espalda lista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pensaba con aquel encantamento</div><div style="text-align:center;">haberla adormecido de manera</div><div style="text-align:center;">que si se desplomase el firmamento,</div><div style="text-align:center;">en su sentido ni aun así volviera;</div><div style="text-align:center;">y fue a poner por obra el loco intento,</div><div style="text-align:center;">sin ocurrirle que tener pudiera</div><div style="text-align:center;">¿en el dedo el anillo de Argalía,</div><div style="text-align:center;">como por su desgracia lo tenía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquel anillo mágico bendito</div><div style="text-align:center;">el malvado designio desconcierta.</div><div style="text-align:center;">Ella despierta, y de pavor da un grito;</div><div style="text-align:center;">al grito el Argalí también despierta;</div><div style="text-align:center;">sale, y al ver que en desigual conflito</div><div style="text-align:center;">lucha la hermana a brazos, y no acierta</div><div style="text-align:center;">a desprenderse de un extraño bulto,</div><div style="text-align:center;">corre airado a vengar tamaño insulto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De la tienda Argalí salió en camisa,</div><div style="text-align:center;">y agarrando un bastón descomunal</div><div style="text-align:center;">(que otra cosa no pudo por la prisa)</div><div style="text-align:center;">clamaba: «Hombre soez, torpe animal,</div><div style="text-align:center;">¿te parece quizás cosa de risa</div><div style="text-align:center;">hacer a una princesa escarnio tal?</div><div style="text-align:center;">Debes de ser sin duda un forajido;</div><div style="text-align:center;">a palos te he de dar tu merecido».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Tenle, que se escabulle, tenle, hermano,</div><div style="text-align:center;">(dice la dama); este hombre es nigromante,</div><div style="text-align:center;">y a no ser tu sortija, esfuerzo humano</div><div style="text-align:center;">no era a poderle detener bastante».</div><div style="text-align:center;">Asiéndole Argalía de la mano</div><div style="text-align:center;">llévale, mal su grado, hacia un gigante</div><div style="text-align:center;">que, tendido a la larga, semejaba,</div><div style="text-align:center;">no que dormido, mas difunto estaba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mueve y remueve el vasto corpachón,</div><div style="text-align:center;">y como de vivir no da señal,</div><div style="text-align:center;">apresuradamente un cadenón</div><div style="text-align:center;">le arranca de la porra, con el cual,</div><div style="text-align:center;">por más que el pobre mago en su aflicción</div><div style="text-align:center;">apela a su menguado arte infernal,</div><div style="text-align:center;">sin gran trabajo, asegurado es,</div><div style="text-align:center;">y aherrojado de manos y de pies.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, como le vio que estaba atado,</div><div style="text-align:center;">con ambas manos le registra el seno,</div><div style="text-align:center;">y el libre le quitó descomulgado,</div><div style="text-align:center;">de extraños signos y figuras lleno;</div><div style="text-align:center;">y no hubo en él tres líneas recitado,</div><div style="text-align:center;">cuando el aire se turba, estalla el trueno,</div><div style="text-align:center;">y roncas voces dicen de este modo:</div><div style="text-align:center;">«A tu servicio está el infierno todo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La dama respondió: «Llevad el preso</div><div style="text-align:center;">al Catay, y decid al padre mío</div><div style="text-align:center;">que desde aquí sus reglas manos beso,</div><div style="text-align:center;">y que esta muestra de mi amor le envío:</div><div style="text-align:center;">que, Malgesí cautivo, en el suceso</div><div style="text-align:center;">de la presente expedición confío;</div><div style="text-align:center;">y que, o muy mal nos andarán las manos,</div><div style="text-align:center;">o ya está cerca el fin de los cristianos».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cornuda legión tomó el portante</div><div style="text-align:center;">con el cautivo y al Catay le lleva,</div><div style="text-align:center;">do Galafrón encierra al nigromante</div><div style="text-align:center;">bajo la mar, en una oscura cueva.</div><div style="text-align:center;">Como tocado fue cada gigante</div><div style="text-align:center;">con el anillo, cobra vida nueva;</div><div style="text-align:center;">y entre celajes bellos de oro y grana</div><div style="text-align:center;">a poco rato apunta la mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fácil es figuraros lo que pasa</div><div style="text-align:center;">en la corte de Carlos aquel día;</div><div style="text-align:center;">el conde Orlando, que de amor se abrasa,</div><div style="text-align:center;">salir pretende en busca de Argalía.</div><div style="text-align:center;">Dícenle los demás que se propasa</div><div style="text-align:center;">en quererse arrogar la primacía,</div><div style="text-align:center;">pues tienen, siendo el reto a todos hecho,</div><div style="text-align:center;">todos para salir igual derecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si es sobrino de Carlos, si es valiente,</div><div style="text-align:center;">otros tan buenos, dicen, hay en rueda».</div><div style="text-align:center;">Responde Orlando que morir consiente</div><div style="text-align:center;">primero que a ninguno el paso ceda.</div><div style="text-align:center;">«Barones (dice Carlos cuerdamente),</div><div style="text-align:center;">el arbitrio a la suerte se conceda;</div><div style="text-align:center;">cada competidor su nombre escriba,</div><div style="text-align:center;">y esta urna las cédulas reciba».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Escribe cada cual nombre y linaje;</div><div style="text-align:center;">las cedulillas urna de oro encierra;</div><div style="text-align:center;">un pajecico viene que baraje;</div><div style="text-align:center;">saca otro pajecico; otro abre y cierra.</div><div style="text-align:center;">En la primera que ha sacado el paje</div><div style="text-align:center;">dice la letra: Astolfo de Inglaterra;</div><div style="text-align:center;">síguese Ferragú; lleva el tercero</div><div style="text-align:center;">lugar Reinaldo; el cuarto es de Olivero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego salió Grandonio el corpulento,</div><div style="text-align:center;">y tras Grandonio, Serpentino, y cuando</div><div style="text-align:center;">a Serpentino le hubo dado el viento,</div><div style="text-align:center;">Ricarte apareció, duque normando;</div><div style="text-align:center;">y, para no cansaros con el cuento,</div><div style="text-align:center;">salieron más de treinta antes que Orlando.</div><div style="text-align:center;">¡Maldito azar de cédula! ¡Siquiera</div><div style="text-align:center;">no haber sido la cuarta o la tercera!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El paladín Astolfo, que menciona</div><div style="text-align:center;">la historia en esta parte, fue un mancebo</div><div style="text-align:center;">rico, galán, gentil de su persona,</div><div style="text-align:center;">para las damas un Adonis nuevo.</div><div style="text-align:center;">Fue bravo, y fue locuaz; de la sajona</div><div style="text-align:center;">real estirpe, en Albïón, renuevo.</div><div style="text-align:center;">Nada en verdad faltara a su alabanza,</div><div style="text-align:center;">si igualase a sus bríos su pujanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale ya Astolfo en armas, y la gente</div><div style="text-align:center;">se agolpa a los balcones y a las rejas;</div><div style="text-align:center;">iba de ricas galas refulgente,</div><div style="text-align:center;">con rubíes y perlas que parejas</div><div style="text-align:center;">no vio jamás el mundo; especialmente</div><div style="text-align:center;">lleva un diamante en la coraza (orejas</div><div style="text-align:center;">críticas esta vez os quiero sordas)</div><div style="text-align:center;">gordo como una nuez de las más gordas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brilla en el ancho escudo el anglicano</div><div style="text-align:center;">leopardo, insignia de su estirpe, y nada</div><div style="text-align:center;">en roja seda su alazán roano</div><div style="text-align:center;">de vistosas labores recamada;</div><div style="text-align:center;">hácele dar corvetas por el llano,</div><div style="text-align:center;">y llegando que llega a la estacada,</div><div style="text-align:center;">empuña la trompeta y desafía</div><div style="text-align:center;">con retumbante son al Argalía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El catayo, que estaba apercibido,</div><div style="text-align:center;">a justar con Astolfo al punto viene;</div><div style="text-align:center;">su hermana de escudero le ha servido;</div><div style="text-align:center;">el freno y el estribo ella le tiene.</div><div style="text-align:center;">De luto el joven estrenó un vestido,</div><div style="text-align:center;">y el del caballo en el color conviene;</div><div style="text-align:center;">blandía aquella lanza nunca vista</div><div style="text-align:center;">a la cual no hay pujanza que resista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después que el uno al otro ha saludado</div><div style="text-align:center;">y el pacto de la lid de nuevo jura,</div><div style="text-align:center;">toman campo los dos con reposado</div><div style="text-align:center;">continente y serena catadura;</div><div style="text-align:center;">revuelven luego y en mitad del prado</div><div style="text-align:center;">a ensayar van su fuerza o su ventura;</div><div style="text-align:center;">y en el encuentro el duque de Inglaterra</div><div style="text-align:center;">(como era de esperar) fue echado a tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la fortuna dice mil pesares,</div><div style="text-align:center;">y su desgracia el paladín deplora:</div><div style="text-align:center;">«Para que así en mi contra te declares,</div><div style="text-align:center;">¿qué causa he dado yo, Suerte traidora?</div><div style="text-align:center;">¿No pudiste otra vez echarme azares,</div><div style="text-align:center;">y no, crüel, precisamente ahora</div><div style="text-align:center;">que me va en ello eterna malandanza?»</div><div style="text-align:center;">Maldice escudo, arnés, caballo y lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre estas vanas quejas, un jayán</div><div style="text-align:center;">le lleva de la diestra al pabellón;</div><div style="text-align:center;">los otros luego a desarmarle van,</div><div style="text-align:center;">y queda el duque en calzas y jubón;</div><div style="text-align:center;">mas donde faldas hay, cuerpo galán</div><div style="text-align:center;">no necesita ajena intercesión;</div><div style="text-align:center;">de Angélica recibe y de Argalía</div><div style="text-align:center;">todo honor, agasajo y cortesía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Solo y sin guarda junto al agua pura</div><div style="text-align:center;">Astolfo desahoga su despecho;</div><div style="text-align:center;">Angélica se embosca en la espesura,</div><div style="text-align:center;">y sin dejarse ver le está en acecho;</div><div style="text-align:center;">y luego que la noche cierra oscura,</div><div style="text-align:center;">le lleva a reposar a un blando lecho,</div><div style="text-align:center;">y le consuela, y su custodia fía</div><div style="text-align:center;">a los cuatro gigantes y Argalía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No bien la tierra vio el albor primero,</div><div style="text-align:center;">al aplazado sitio se avecina</div><div style="text-align:center;">vestido Ferragú de limpio acero,</div><div style="text-align:center;">y suena desde lejos la bocina.</div><div style="text-align:center;">Monta a caballo el otro caballero</div><div style="text-align:center;">y a su nuevo contrario se encamina,</div><div style="text-align:center;">que omitiendo preámbulos avanza,</div><div style="text-align:center;">llevando en ristre la robusta lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero del tal caballo es bien que un breve</div><div style="text-align:center;">bosquejo antes que todo se despache;</div><div style="text-align:center;">era de esbelta forma, airosa y leve;</div><div style="text-align:center;">no hay pinta ni lunar que se le tache;</div><div style="text-align:center;">la frente, cola y pies tiñó de nieve;</div><div style="text-align:center;">en lo demás, purísimo azabache.</div><div style="text-align:center;">Rabicán se llamaba; y dicho queda</div><div style="text-align:center;">que en el correr no hay viento que le exceda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hubo caballo que a la par corriese,</div><div style="text-align:center;">ni el mismo Brilladoro, ni Bayardo;</div><div style="text-align:center;">pero por más aprisa que viniese,</div><div style="text-align:center;">a Ferragú le ha parecido tardo.</div><div style="text-align:center;">No duda derribar, mal que le pese,</div><div style="text-align:center;">del primer bote al contendor gallardo;</div><div style="text-align:center;">y ansioso de decir: la dama es mía,</div><div style="text-align:center;">cada minuto se le antoja un día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los cumplimientos, pues, dejando a un lado,</div><div style="text-align:center;">como una flecha a su contrario corre.</div><div style="text-align:center;">En el choque terrible que se han dado,</div><div style="text-align:center;">firme estuvo Argalí como una torre;</div><div style="text-align:center;">el otro, ya se sabe, es derribado</div><div style="text-align:center;">por más que del estribo se socorre;</div><div style="text-align:center;">y viéndose caído, en tanta ira</div><div style="text-align:center;">el pecho se le enciende, que delira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por tres cosas un hombre alza el copete:</div><div style="text-align:center;">verdes años, amor y genio altivo.</div><div style="text-align:center;">Ferraguto contaba veinte y siete,</div><div style="text-align:center;">y era de un natural soberbio, esquivo,</div><div style="text-align:center;">y está de amor, el pobre, hasta el gollete;</div><div style="text-align:center;">¿no pensáis, pues, que tuvo harto motivo</div><div style="text-align:center;">para perder paciencia y juicio y todo,</div><div style="text-align:center;">cuando se ve afrentado de este modo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y afrentado en presencia de la dama,</div><div style="text-align:center;">y por uno que ser le parecía</div><div style="text-align:center;">caballero novel de poca fama,</div><div style="text-align:center;">que no hilaba mostachos todavía.</div><div style="text-align:center;">Bramando como un toro de Jarama,</div><div style="text-align:center;">saca la espada, embiste al Argalía;</div><div style="text-align:center;">con la amenazadora punta en alto,</div><div style="text-align:center;">pensando hacerle trizas, da un gran salto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Aparta! ¡aparta! (el otro caballero</div><div style="text-align:center;">le grita). ¿El pacto olvidas? No me abajo</div><div style="text-align:center;">a reñir con quien es mi prisionero».</div><div style="text-align:center;">El español, echando espumarajo,</div><div style="text-align:center;">«Si tú reñir no quieres, yo sí quiero»</div><div style="text-align:center;">repuso, y le tiró tan recio tajo</div><div style="text-align:center;">que si otro arnés el Argalí llevara,</div><div style="text-align:center;">pudo salirle la venida cara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Acuden los gigantes presto, presto,</div><div style="text-align:center;">a castigar tan desusado ataque.</div><div style="text-align:center;">Es de los cuatro el más pequeño, Argesto;</div><div style="text-align:center;">Lampuzo algo mayor, insigne jaque;</div><div style="text-align:center;">y luego Ulgán, que a todo frunce el gesto,</div><div style="text-align:center;">y no por eso es menos badulaque;</div><div style="text-align:center;">el más alto es Turlón, viviente asombro,</div><div style="text-align:center;">a quien ninguno de ellos llega al hombro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Acércase Lampuzo y vibra un dardo</div><div style="text-align:center;">que si encantado Ferragú no fuera,</div><div style="text-align:center;">hallara en su valor débil resguardo,</div><div style="text-align:center;">y por la opuesta parte le saliera.</div><div style="text-align:center;">No hubo gato jamás, no hubo leopardo,</div><div style="text-align:center;">ni ráfaga en la mar que invierno altera,</div><div style="text-align:center;">ni exhalación tan presta el aire cruza,</div><div style="text-align:center;">a cuya vista el vulgo se espeluza,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> cual cierra el español con su enemigo,</div><div style="text-align:center;">y como si encontrase blanda pasta,</div><div style="text-align:center;">pásale la ventrera y el ombligo,</div><div style="text-align:center;">y el hierro crudo en el redaño engasta.</div><div style="text-align:center;">Ni de Lampuzo el hórrido castigo</div><div style="text-align:center;">a Ferraguto embravecido basta;</div><div style="text-align:center;">antes de nueva furia se reviste,</div><div style="text-align:center;">y al fiero Ulgán, que le amenaza, embiste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Doblando Ulgano el cuerpo cuanto pudo,</div><div style="text-align:center;">pensó cogerle vivo; mas, de punta</div><div style="text-align:center;">esgrimiendo el contrario, el hierro agudo</div><div style="text-align:center;">le clava en el hoyuelo do se junta</div><div style="text-align:center;">el cuello al tronco; el figurón membrudo</div><div style="text-align:center;">con el ansia mortal se descoyunta;</div><div style="text-align:center;">mira azorado, da un traspié, resbala,</div><div style="text-align:center;">se desploma, y gimiendo el alma exhala.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Argesto al español sobre la nuca</div><div style="text-align:center;">(pues por detrás herirle a salvo intenta)</div><div style="text-align:center;">tan recio golpe da que le trabuca</div><div style="text-align:center;">el sentido; por poco no la cuenta.</div><div style="text-align:center;">Mas recobrado el moro le retruca</div><div style="text-align:center;">terrible cuchillada, truculenta,</div><div style="text-align:center;">que entra por la cadera en los riñones,</div><div style="text-align:center;">y, hace salir la sangre a borbotones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas lo peor le falta a Ferraguto;</div><div style="text-align:center;">con lento paso y grave se aproxima</div><div style="text-align:center;">Turlón, crüel, desaforado bruto,</div><div style="text-align:center;">y con la porra se le viene encima.</div><div style="text-align:center;">¿De qué le sirve al moro el resoluto</div><div style="text-align:center;">pecho, el robusto brazo y docta esgrima,</div><div style="text-align:center;">si apenas llega al monstruo a la escarcela?</div><div style="text-align:center;">Réstale un medio sólo, y a él apela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al vientre el español el golpe asesta,</div><div style="text-align:center;">a la cabeza el bárbaro gigante.</div><div style="text-align:center;">Trizó la porra en átomos la cresta,</div><div style="text-align:center;">morrión, visera y cuanto halló delante;</div><div style="text-align:center;">y resurtió de la encantada testa</div><div style="text-align:center;">más que el acero dura y que el diamante;</div><div style="text-align:center;">pero sin sentimiento el moro queda,</div><div style="text-align:center;">y amortecido por el campo rueda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al mismo tiempo que también caía</div><div style="text-align:center;">con la enorme barriga barrenada</div><div style="text-align:center;">Turlón, y revolcándose mugía,</div><div style="text-align:center;">como suele una res desjarretada.</div><div style="text-align:center;">Habíase retirado el Argalía</div><div style="text-align:center;">por no emplear en Ferragú la espada;</div><div style="text-align:center;">desmontando, a su hermana le encomienda,</div><div style="text-align:center;">y entre los dos le llevan a la tienda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Donde, volviendo en sí, protesta y jura</div><div style="text-align:center;">que prisionero ni será ni ha sido:</div><div style="text-align:center;">«¿Soy vasallo de Carlos por ventura</div><div style="text-align:center;">para verme en sus pactos comprendido?</div><div style="text-align:center;">Enamorado estoy de una hermosura</div><div style="text-align:center;">y a ganarla por armas he venido;</div><div style="text-align:center;">o me la entregas o te doy la muerte;</div><div style="text-align:center;">la ¡id no ha de acabarse de otra suerte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Turbó el rüido, al duque Astolfo el sueño</div><div style="text-align:center;">y al fin le fuerza a que los ojos abra.</div><div style="text-align:center;">Sale, y tomando el oficioso empeño</div><div style="text-align:center;">de mediador, esfuerza la palabra.</div><div style="text-align:center;">Mas en el pecho esquivo y zahareño</div><div style="text-align:center;">del español razón ninguna labra;</div><div style="text-align:center;">ellos predican, y él se está en sus trece,</div><div style="text-align:center;">y con los argumentos se enfurece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Insensato, le dice el Argalía,</div><div style="text-align:center;">¿no ves cuán desigual la lidia fuera?</div><div style="text-align:center;">¿Piensas tener el yelmo todavía,</div><div style="text-align:center;">que dejaste hecho añicos allá fuera?</div><div style="text-align:center;">O te me rindes, o por vida mía</div><div style="text-align:center;">te mato; lo que eliges considera;</div><div style="text-align:center;">no me provoques más, que el verte inerme</div><div style="text-align:center;">pudiera al fin dejar de contenerme».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si con el yelmo, el peto y el escudo</div><div style="text-align:center;">y la loriga me faltase entera,</div><div style="text-align:center;">tú armado como estás y yo desnudo,</div><div style="text-align:center;">(responde Ferragú) nada temiera.</div><div style="text-align:center;">Deja que temerario y testarudo</div><div style="text-align:center;">me exponga yo a la suerte que me espera;</div><div style="text-align:center;">¿qué te va en ello a ti si el riesgo es mío?</div><div style="text-align:center;">Callen las etiquetas y hable el brío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pareciole ya aquello demasiado</div><div style="text-align:center;">al del Catay, que ardiendo en justa ira,</div><div style="text-align:center;">cuando por uno a quien haber quitado</div><div style="text-align:center;">pudo la vida, así Insultar se mira,</div><div style="text-align:center;">salta al caballo, y dice demudado:</div><div style="text-align:center;">«El que te piense convencer, delira;</div><div style="text-align:center;">mas de mi espada hacer sabrán los filos</div><div style="text-align:center;">que aprendas menos bárbaros estilos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Cobra, pues, el corcel, cobra el acero,</div><div style="text-align:center;">y ya que quieres combatir, combate.</div><div style="text-align:center;">No pienses que cortés, como primero,</div><div style="text-align:center;">por verte desarmado no te mate;</div><div style="text-align:center;">justo es que al que de honor quebranta el fuero,</div><div style="text-align:center;">cual malandrín y cual follón se trate;</div><div style="text-align:center;">ven a donde te dé la espada mía;</div><div style="text-align:center;">¡salvaje! una lección de cortesía».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rïó de esta amenaza el bravo moro,</div><div style="text-align:center;">como de cosa que muy poco estime,</div><div style="text-align:center;">y borrar anhelando, su desdoro</div><div style="text-align:center;">monta a caballo y el acero esgrime.</div><div style="text-align:center;">«Dame, le dice, la mujer que adoro,</div><div style="text-align:center;">y de este empeño mi valor te exime;</div><div style="text-align:center;">donde no, mozalbete vagabundo,</div><div style="text-align:center;">ya estás de viaje para el otro mundo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No se entendió qué dijo el Argalía;</div><div style="text-align:center;">la cólera a la lengua le echa un nudo.</div><div style="text-align:center;">Embístense; cual yunque en herrería,</div><div style="text-align:center;">suena a los golpes uno y otro escudo.</div><div style="text-align:center;">Estar mirando el orbe parecía</div><div style="text-align:center;">la pavorosa lid suspenso y mudo.</div><div style="text-align:center;">Mas mi cansada voz pide que sea</div><div style="text-align:center;">en otro canto el fin de esta pelea.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Jerusalen Libertada</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3182-jerusalen-libertada.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:42:40 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529941442__mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529941442__mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> (Fragmento. Traduccion De Tasso)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Canto las armas de la fe, y al héroe</div><div style="text-align:center;">que del gran Redentor la santa tumba</div><div style="text-align:center;">libró de servidumbre. En los consejos</div><div style="text-align:center;">sabio, como esforzado en las batallas,</div><div style="text-align:center;">trabajos ni peligros le arredraron,</div><div style="text-align:center;">ni el infernal poder, ni coligadas</div><div style="text-align:center;">el Asia y Libia en poderosa lucha,</div><div style="text-align:center;">que le acorría el cielo..............</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Las Ovejas</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3181-las-ovejas.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:38:21 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poemas De Animales, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529941130_las-ovejas_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529941130_las-ovejas_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">«Líbranos de la fiera tiranía</div><div style="text-align:center;">de los humanos, Jove omnipotente</div><div style="text-align:center;">(una oveja decía,</div><div style="text-align:center;">entregando el vellón a la tijera);</div><div style="text-align:center;">que en nuestra pobre gente</div><div style="text-align:center;">hace el pastor más daño</div><div style="text-align:center;">en la semana, que en el mes o el año</div><div style="text-align:center;">la garra de los tigres nos hiciera.</div><div style="text-align:center;">Vengan, padre común de los vivientes,</div><div style="text-align:center;">los veranos ardientes;</div><div style="text-align:center;">venga el invierno frío,</div><div style="text-align:center;">y danos por albergue el bosque umbrío,</div><div style="text-align:center;">dejándonos vivir independientes,</div><div style="text-align:center;">donde jamás oigamos la zampoña</div><div style="text-align:center;">aborrecida, que nos da la roña,</div><div style="text-align:center;">ni veamos armado</div><div style="text-align:center;">del maldito cayado</div><div style="text-align:center;">al hombre destructor que nos maltrata,</div><div style="text-align:center;">y nos trasquila, y ciento a ciento mata.</div><div style="text-align:center;">Suelta la liebre pace</div><div style="text-align:center;">de lo que gusta, y va donde le place,</div><div style="text-align:center;">sin zagal, sin red y sin cencerro;</div><div style="text-align:center;">y las tristes ovejas (¡duro caso!),</div><div style="text-align:center;">si hemos de dar un paso,</div><div style="text-align:center;">tenemos que pedir licencia al perro.</div><div style="text-align:center;">Viste y abriga al hombre nuestra lana;</div><div style="text-align:center;">el carnero es su vianda cuotidiana;</div><div style="text-align:center;">y cuando airado envías a la tierra,</div><div style="text-align:center;">por sus delitos, hambre, peste o guerra,</div><div style="text-align:center;">¿quién ha visto que corra sangre humana</div><div style="text-align:center;">en tus altares? No: la oveja sola</div><div style="text-align:center;">para aplacar tu cólera se inmola.</div><div style="text-align:center;">Él lo peca, y nosotras lo pagamos.</div><div style="text-align:center;">¿Y es razón que sujetas al gobierno</div><div style="text-align:center;">de esta malvada raza, Dios eterno,</div><div style="text-align:center;">para siempre vivamos?</div><div style="text-align:center;">¿Qué te costaba darnos, si ordenabas</div><div style="text-align:center;">que fuésemos esclavas,</div><div style="text-align:center;">menos crüeles amos?</div><div style="text-align:center;">que matanza a matanza y robo a robo,</div><div style="text-align:center;">harto más fiera es el pastor que el lobo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras que así se queja</div><div style="text-align:center;">la sin ventura oveja</div><div style="text-align:center;">la monda piel fregándose en la grama,</div><div style="text-align:center;">y el vulgo de inocentes baladores</div><div style="text-align:center;">¡vivan los lobos! clama</div><div style="text-align:center;">y ¡mueran los pastores!</div><div style="text-align:center;">y en súbito rebato</div><div style="text-align:center;">cunde el pronunciamiento de hato en hato</div><div style="text-align:center;">el senado ovejuno</div><div style="text-align:center;">«¡ah! dice; todo es uno».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Hombre, El Caballo Y El Toro</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3180-el-hombre-el-caballo-y-el-toro.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:35:46 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poemas De Animales, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529940961_el-hombre-el-caballo-y-el-toro_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529940961_el-hombre-el-caballo-y-el-toro_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">A un Caballo dio un Toro tal cornada,</div><div style="text-align:center;">que en todo un mes no estuvo para nada.</div><div style="text-align:center;">Restablecido y fuerte,</div><div style="text-align:center;">quiere vengar su afrenta con la muerte</div><div style="text-align:center;">de su enemigo; pero como duda</div><div style="text-align:center;">si contra el asta fiera, puntiaguda,</div><div style="text-align:center;">arma serán sus cascos poderosa,</div><div style="text-align:center;">al Hombre pide ayuda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —«De mil amores, dice el Hombre. ¿Hay cosa</div><div style="text-align:center;">más noble y digna del valor humano,</div><div style="text-align:center;">que defender al flaco y desvalido,</div><div style="text-align:center;">y dar castigo a un ofensor villano?</div><div style="text-align:center;">Llévame a cuestas tú, que eres fornido;</div><div style="text-align:center;">yo le mato, y negocio conclüido».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Apercibidos van a maravilla</div><div style="text-align:center;">los aliados; lleva el Hombre lanza;</div><div style="text-align:center;">riendas el buen rocín, y freno, y silla,</div><div style="text-align:center;">y en el bruto feroz toman venganza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —«Gracias por tu benévola asistencia,</div><div style="text-align:center;">dice el corcel; me vuelvo a mi querencia;</div><div style="text-align:center;">desátame la cincha, y Dios te guarde».</div><div style="text-align:center;">—«¿Cómo es eso? ¿Tamaño beneficio</div><div style="text-align:center;">pagas así?»—«Yo no pensé...»—«Ya es tarde</div><div style="text-align:center;">para pensar; estás a mi servicio;</div><div style="text-align:center;">y quieras o no quieras,</div><div style="text-align:center;">en él has de vivir hasta que mueras».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pueblos americanos,</div><div style="text-align:center;">si jamás olvidáis que sois hermanos,</div><div style="text-align:center;">y a la patria común, madre querida,</div><div style="text-align:center;">ensangrentáis en duelo fratricida,</div><div style="text-align:center;">¡ah! no invoquéis, por Dios, de gente extraña</div><div style="text-align:center;">el costoso favor, falaz, precario,</div><div style="text-align:center;">más de temer que la enemiga saña.</div><div style="text-align:center;">¿Ignoráis cuál ha sido su costumbre?</div><div style="text-align:center;">Demandar por salario</div><div style="text-align:center;">tributo eterno y dura servidumbre.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Ardilla, El Dogo Y El Zorro</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:29:34 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poemas De Animales, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529940638_la-ardilla-el-dogo-y-el-zorro_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529940638_la-ardilla-el-dogo-y-el-zorro_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Florian</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Madama Ardilla con un Dogo fiero,</div><div style="text-align:center;">compadre antiguo suyo y compañero,</div><div style="text-align:center;">salió al campo una tarde a solazarse.</div><div style="text-align:center;">Entretenidos iban en gustosa</div><div style="text-align:center;">conversación, y hubieron de alejarse</div><div style="text-align:center;">tanto, que encapotada y tempestuosa</div><div style="text-align:center;">los sorprendió la noche a gran distancia</div><div style="text-align:center;">de su común estancia.</div><div style="text-align:center;">Otra posada no se les presenta</div><div style="text-align:center;">que una alta encina, añosa, corpulenta;</div><div style="text-align:center;">el hueco, tronco ofrece albergue y cama</div><div style="text-align:center;">a nuestro Dogo; la ligera Ardilla</div><div style="text-align:center;">se sube de tres brincos a una rama,</div><div style="text-align:center;">y, lo mejor que puede se acuclilla.</div><div style="text-align:center;">Danse las buenas noches, y dormidos</div><div style="text-align:center;">quedaron luego. A lo que yo barrunto,</div><div style="text-align:center;">eran las doce en punto,</div><div style="text-align:center;">hora propicia al robo y al pillaje,</div><div style="text-align:center;">cuando aportaba por aquel paraje</div><div style="text-align:center;">uno de los ladrones forajidos</div><div style="text-align:center;">de más renombre. Un Zorro veterano,</div><div style="text-align:center;">terror de todo el canino comarcano</div><div style="text-align:center;">en leguas veinte o treinta a la redonda,</div><div style="text-align:center;">en torno al árbol ronda,</div><div style="text-align:center;">alza el hocico hambriento</div><div style="text-align:center;">de palpitante carne, atisba, husmea,</div><div style="text-align:center;">y ve a la Ardilla en su elevado asiento;</div><div style="text-align:center;">ya en su imaginación la saborea,</div><div style="text-align:center;">y la boca se lame,</div><div style="text-align:center;">y la cola menea;</div><div style="text-align:center;">mas ¿cómo podrá ser que a tanta altura,</div><div style="text-align:center;">si no le nacen alas, se encarame?</div><div style="text-align:center;">Iba casi a decir: «No está madura»,</div><div style="text-align:center;">cuando le ocurre una famosa idea.</div><div style="text-align:center;">—«Bella señora mía,</div><div style="text-align:center;">vuesa merced perdone (le decía)</div><div style="text-align:center;">si interrumpo su plácido reposo.</div><div style="text-align:center;">Después de tanto afán, cuando el consuelo</div><div style="text-align:center;">de hallarla me concede al fin el cielo,</div><div style="text-align:center;">no puedo contener el delicioso</div><div style="text-align:center;">júbilo que de mi alma se apodera.</div><div style="text-align:center;">¿No me conoce usted? Su buena madre</div><div style="text-align:center;">hermana fue de mi difunto padre.</div><div style="text-align:center;">Tengo el honor de ser su primo hermano.</div><div style="text-align:center;">¡Ay! en su hora postrera</div><div style="text-align:center;">el venerable anciano</div><div style="text-align:center;">me encomendó que luego en busca fuera</div><div style="text-align:center;">de su sobrina, y la mitad le diera</div><div style="text-align:center;">de la hacenduela escasa</div><div style="text-align:center;">que al salir de esta vida</div><div style="text-align:center;">nos ha dejado. A mi paterna casa</div><div style="text-align:center;">sea usted, pues, mil veces bien venida,</div><div style="text-align:center;">y déjeme servirla en el vïaje</div><div style="text-align:center;">de escudero y de paje.</div><div style="text-align:center;">¿Qué es lo que duda usted? ¿Qué la detiene,</div><div style="text-align:center;">que de una vez no viene</div><div style="text-align:center;">a colmar mi ventura, en lazo estrecho</div><div style="text-align:center;">juntando el suyo a mi amoroso pecho?»</div><div style="text-align:center;">Ella, que por lo visto era ladina,</div><div style="text-align:center;">a par que vivaracha y pizpireta,</div><div style="text-align:center;">y al instante adivina</div><div style="text-align:center;">la artificiosa treta,</div><div style="text-align:center;">así responde al elocuente Zorro:</div><div style="text-align:center;">—«Fineza tanta, mi querido primo,</div><div style="text-align:center;">y el liberal socorro</div><div style="text-align:center;">del piadoso difunto,</div><div style="text-align:center;">que en paz descanse, como debo, estimo.</div><div style="text-align:center;">Bajar quisiera al punto;</div><div style="text-align:center;">pero, ya veis... ¡Mi sexo!... A la entrevista</div><div style="text-align:center;">es menester que asista,</div><div style="text-align:center;">si lo tenéis a bien, un deudo caro,</div><div style="text-align:center;">que de mis años tiernos fue el amparo;</div><div style="text-align:center;">es persona discreta,</div><div style="text-align:center;">a quien podéis tratar sin etiqueta,</div><div style="text-align:center;">y que holgará de conoceros. Vive</div><div style="text-align:center;">en ese cuarto bajo;</div><div style="text-align:center;">llamadle». Don Marrajo,</div><div style="text-align:center;">dándose el parabién de su fortuna,</div><div style="text-align:center;">que le depara, según él concibe,</div><div style="text-align:center;">dos presas en vez de una,</div><div style="text-align:center;">con la mayor frescura y desahogo</div><div style="text-align:center;">fue en efecto, y llamó. Pero la suerte</div><div style="text-align:center;">se vuelve azar. Despierta airado el Dogo,</div><div style="text-align:center;">se abalanza, le atrapa y le da muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esta sencilla historia nos advierte</div><div style="text-align:center;">a un tiempo, hija querida,</div><div style="text-align:center;">tres importantes cosas:</div><div style="text-align:center;">de un seductor las artes alevosas,</div><div style="text-align:center;">de la maldad el triste paradero,</div><div style="text-align:center;">y lo que vale en lances de la vida</div><div style="text-align:center;">la acertada elección de un compañero.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>En El Album De La Señora Doña Josefa Reyes De Garmenda</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3178-en-el-album-de-la-seora-doa-josefa-reyes-de-garmenda.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:24:38 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529940340_en-el-album-de-la-seora-doa-josefa-reyes-de-garmenda_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529940340_en-el-album-de-la-seora-doa-josefa-reyes-de-garmenda_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Amable Pepa, en esa edad florida,</div><div style="text-align:center;">risueña, encantadora,</div><div style="text-align:center;">es la vida</div><div style="text-align:center;">una aurora</div><div style="text-align:center;">cuyo esplendor ninguna nube empaña;</div><div style="text-align:center;">cuando todo es verdor de primavera</div><div style="text-align:center;">en montaña</div><div style="text-align:center;">y pradera,</div><div style="text-align:center;">y todo alrededor es poesía,</div><div style="text-align:center;">y todo pensamiento, fantasía,</div><div style="text-align:center;">todo suspiro, amor, bellos reflejos</div><div style="text-align:center;">de esperanzas alegres a lo lejos</div><div style="text-align:center;">doran el porvenir; el alma crea</div><div style="text-align:center;">de la belleza la divina idea</div><div style="text-align:center;">en los objetos que la mente acopla,</div><div style="text-align:center;">y hace del mundo una encantada utopia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas para aquel que como yo la vea</div><div style="text-align:center;">desde el confín opuesto</div><div style="text-align:center;">del opaco horizonte, consumida</div><div style="text-align:center;">en afanes, dolores, desengaños,</div><div style="text-align:center;">cuando es un breve resto</div><div style="text-align:center;">lo que falta a la suma de los años,</div><div style="text-align:center;">es una sombra pálida la vida,</div><div style="text-align:center;">una tarde fugaz, descolorida,</div><div style="text-align:center;">do del pasado entre la niebla oscura,</div><div style="text-align:center;">lo que esperanza fue, placer, ventura,</div><div style="text-align:center;">todo ya se deslustra y desencanta,</div><div style="text-align:center;">y en lívidos espectros se levanta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Soy como el caminante fatigado</div><div style="text-align:center;">que va cruzando con medrosa planta</div><div style="text-align:center;">el bosque, verde ayer, hoy, deshojado,</div><div style="text-align:center;">cuando el lucero su fanal suspende</div><div style="text-align:center;">entre nublados, y la noche tiende</div><div style="text-align:center;">su negro manto. ¡Qué de penas graves</div><div style="text-align:center;">mi corazón aquejan,</div><div style="text-align:center;">qué de pérdidas lloro, tú lo sabes,</div><div style="text-align:center;">y la huella profunda ves que dejan</div><div style="text-align:center;">el dolor y, los años juntamente</div><div style="text-align:center;">en mi marchita frente!</div><div style="text-align:center;">¿Será, pues, Pepa hermosa, lo que escribe</div><div style="text-align:center;">el que esta vida de amargura vive,</div><div style="text-align:center;">digno de ti, poético homenaje?</div><div style="text-align:center;">¿Dará el sauce que cuelga su ramaje</div><div style="text-align:center;">sobre las tumbas, bella flor ni fruto,</div><div style="text-align:center;">o canto alegre la mansión del luto?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero aun en este mísero desierto,</div><div style="text-align:center;">a la alegría, a la esperanza muerto,</div><div style="text-align:center;">halaga entre malezas y entre abrojos</div><div style="text-align:center;">algún objeto los cansados ojos,</div><div style="text-align:center;">alguna rosa que embalsama el aura</div><div style="text-align:center;">y el falleciente espíritu restaura:</div><div style="text-align:center;">la tierna madre, la leal esposa,</div><div style="text-align:center;">que guarda su entereza generosa,</div><div style="text-align:center;">y en este siglo de licencia y crimen</div><div style="text-align:center;">en que las leyes conculcadas gimen</div><div style="text-align:center;">y el modesto pudor se vitupera</div><div style="text-align:center;">como tosco resabio de otra era,</div><div style="text-align:center;">del vicio la influencia pestilente</div><div style="text-align:center;">no contamina su virtud severa,</div><div style="text-align:center;">como la sombra de la nube oscura</div><div style="text-align:center;">pasa veloz sobre la fuente pura,</div><div style="text-align:center;">y no le enturbia su onda trasparente.</div><div style="text-align:center;">Esa madre y esposa,</div><div style="text-align:center;">de que yo admiro en ti noble modelo,</div><div style="text-align:center;">es del desierto la nativa rosa</div><div style="text-align:center;">con que embellece alguna vez el cielo,</div><div style="text-align:center;">para ejemplo fecundo</div><div style="text-align:center;">y para adorno de tu sexo, al mundo.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>A La Virgen De Las Mercedes</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3177-a-la-virgen-de-las-mercedes.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:20:18 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poemas Religiosos, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529940077_virgen-de-las-mercedes_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529940077_virgen-de-las-mercedes_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Traduccion De Una Sequentia, o Himno Eclesiastico</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Saludad, pobres cautivos,</div><div style="text-align:center;">a la Virgen redentora;</div><div style="text-align:center;">alce cánticos festivos</div><div style="text-align:center;">la devota cristiandad;</div><div style="text-align:center;">Â¡oh, qué hermoso brilla el día</div><div style="text-align:center;">en que el mundo su bandera,</div><div style="text-align:center;">que a los cielos da alegría,</div><div style="text-align:center;">tremoló la caridad!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyó el cielo vuestros votos;</div><div style="text-align:center;">cese el mísero gemido;</div><div style="text-align:center;">vuestros hierros serán rotos;</div><div style="text-align:center;">libertados vais a ser.</div><div style="text-align:center;">¡Virgen Madre! tú a la vida,</div><div style="text-align:center;">tú a la fe, que desfallece</div><div style="text-align:center;">de peligros combatida,</div><div style="text-align:center;">te dignaste socorrer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegó a ti la queja triste</div><div style="text-align:center;">del esclavo encadenado,</div><div style="text-align:center;">y apiadándote quisiste</div><div style="text-align:center;">poner fin a su dolor;</div><div style="text-align:center;">coronada de luz bella</div><div style="text-align:center;">de los cielos descendiste,</div><div style="text-align:center;">y la noche vio la huella</div><div style="text-align:center;">del celeste resplandor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Abrasado en santo celo</div><div style="text-align:center;">se desvela el gran Nolasco;</div><div style="text-align:center;">y postrado ruega al cielo</div><div style="text-align:center;">por la opresa humanidad,</div><div style="text-align:center;">cuando ve tu faz serena,</div><div style="text-align:center;">y tu dulce voz le envía</div><div style="text-align:center;">al que yace en vil cadena</div><div style="text-align:center;">para darle libertad.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orden nueva, en honra tuya</div><div style="text-align:center;">y de tu Hijo soberano,</div><div style="text-align:center;">le has mandado que instituya,</div><div style="text-align:center;">y le ofreces ayudar;</div><div style="text-align:center;">orden santa que socorra</div><div style="text-align:center;">al cautivo, y le conforte</div><div style="text-align:center;">en la lóbrega mazmorra,</div><div style="text-align:center;">y le vuelva al patrio hogar.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Virgen Santa, tú proclamas</div><div style="text-align:center;">la embajada bienhechora;</div><div style="text-align:center;">en las almas tú derramas</div><div style="text-align:center;">de piedad heroico ardor;</div><div style="text-align:center;">a tus hijos se encomienda</div><div style="text-align:center;">afanar por el cautivo,</div><div style="text-align:center;">y aun dejar la vida en prenda</div><div style="text-align:center;">a su bárbaro señor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Siempre pía, enjuga el llanto</div><div style="text-align:center;">del que gime en cárcel dura;</div><div style="text-align:center;">dale alivio en su quebranto;</div><div style="text-align:center;">fortalece en él la fe;</div><div style="text-align:center;">mueve el pecho compasivo</div><div style="text-align:center;">de la grey cristiana toda,</div><div style="text-align:center;">y los medios, al cautivo,</div><div style="text-align:center;">de romper sus grillos dé.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la orden que fundaste,</div><div style="text-align:center;">alimenta la encendida</div><div style="text-align:center;">caridad con que abrasaste</div><div style="text-align:center;">de Nolasco el corazón;</div><div style="text-align:center;">y en el lance pavoroso</div><div style="text-align:center;">de la hora postrimera,</div><div style="text-align:center;">danos ver tu rostro hermoso,</div><div style="text-align:center;">prenda fiel de salvación.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Saludad, pobres cautivos,</div><div style="text-align:center;">a la Virgen redentora;</div><div style="text-align:center;">alce cánticos festivos</div><div style="text-align:center;">la devota cristiandad;</div><div style="text-align:center;">¡oh, qué hermoso brilla el día</div><div style="text-align:center;">en que el mundo su bandera,</div><div style="text-align:center;">que a los cielos da alegría,</div><div style="text-align:center;">tremoló la caridad!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyó el cielo vuestros votos;</div><div style="text-align:center;">cese el mísero gemido;</div><div style="text-align:center;">vuestros hierros serán rotos;</div><div style="text-align:center;">libertados vais a ser.</div><div style="text-align:center;">¡Virgen Madre! tú a la vida,</div><div style="text-align:center;">tú a la fe, que desfallece</div><div style="text-align:center;">de peligros combatida,</div><div style="text-align:center;">te dignaste socorrer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegó a ti la queja triste</div><div style="text-align:center;">del esclavo encadenado,</div><div style="text-align:center;">y apiadándote quisiste</div><div style="text-align:center;">poner fin a su dolor;</div><div style="text-align:center;">coronada de luz bella</div><div style="text-align:center;">de los cielos descendiste,</div><div style="text-align:center;">y la noche vio la huella</div><div style="text-align:center;">del celeste resplandor.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>A La Señora Doña Julia Codecido De Mora</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:16:31 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Suplica El Autor Se Sirva Escribir Estos Versos En Su Album</div><p><br></p><div style="text-align:center;"> Si es humilde homenaje, si es tardío,</div><div style="text-align:center;">encantadora Julia, el que te envío,</div><div style="text-align:center;">perdona a la aflicción, perdona al duelo</div><div style="text-align:center;">en que abrumó mi corazón el cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú supiste la causa de mi lloro,</div><div style="text-align:center;">y también la lloraste, lo aseguro,</div><div style="text-align:center;">que, de cuanto es amable, y tierno, y puro,</div><div style="text-align:center;">tu pecho es el santuario y el tesoro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como tu padre en ti se goza y place,</div><div style="text-align:center;">tal me gozaba yo, tal me placía</div><div style="text-align:center;">en la que ahora helado polvo yace,</div><div style="text-align:center;">presa inmatura de la Parca impía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú sabes qué celajes de esperanza,</div><div style="text-align:center;">tal vez a un padre el porvenir figura;</div><div style="text-align:center;">celajes ¡ay! que en súbita mudanza,</div><div style="text-align:center;">se me tornaron luego sombra oscura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues, en ese horizonte arrebolado,</div><div style="text-align:center;">hoy a mis ojos, noche opaca y triste,</div><div style="text-align:center;">verte me parecía, y a tu lado,</div><div style="text-align:center;">la que para su padre ya no existe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Creíla a conocerte destinada;</div><div style="text-align:center;">y si permites, Julia, que lo diga,</div><div style="text-align:center;">creíla de tus prendas adornada,</div><div style="text-align:center;">merecedora de llamarte amiga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No quiso que lo fuese, concederme</div><div style="text-align:center;">el cielo; a mi ternura arrebatola,</div><div style="text-align:center;">y a tu cariño; muda, yerta, sola,</div><div style="text-align:center;">mi hija querida en el sepulcro duerme.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que así tu tierno corazón lastime,</div><div style="text-align:center;">perdona. ¿Puede dar dulces acentos</div><div style="text-align:center;">un alma que, en dolor profundo, gime?</div><div style="text-align:center;">De ayes sólo es capaz, y de lamentos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Colgué en un árbol mustio de la selva</div><div style="text-align:center;">mi destemplada lira envuelta en luto;</div><div style="text-align:center;">y si me pides que a pulsarla vuelva,</div><div style="text-align:center;">¿cómo negarte, Julia, este tributo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Feliz, si la memoria que grabada</div><div style="text-align:center;">llevo, le vale, y Julia lo recibe,</div><div style="text-align:center;">y el nombre de mi Anita malograda,</div><div style="text-align:center;">que pongo en él, su bella mano escribe;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y en este libro, en que, con larga vena,</div><div style="text-align:center;">derrama sus halagos, Poesía,</div><div style="text-align:center;">le da lugar, y lúgubre elegía</div><div style="text-align:center;">entre armoniosos cantos, no disuena!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sí, le darás lugar; no el que se debe</div><div style="text-align:center;">al noble ingenio, al inspirado numen</div><div style="text-align:center;">(tanto mis toscos versos no presumen),</div><div style="text-align:center;">sino, en secreta hoja, espacio breve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así tal vez en un recinto ameno,</div><div style="text-align:center;">brillan a competencia Arte y Natura;</div><div style="text-align:center;">el aire está de mil aromas lleno;</div><div style="text-align:center;">onda argentina acá y allá murmura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre marmóreos arcos, se divisa</div><div style="text-align:center;">bello pensil de espléndidos colores;</div><div style="text-align:center;">y en torno de la ninfa que lo pisa,</div><div style="text-align:center;">brotan del suelo enamoradas flores;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y en una parte solitaria, inculta,</div><div style="text-align:center;">do apenas lleva el aura silenciosa</div><div style="text-align:center;">ecos lejanos, débiles, oculta</div><div style="text-align:center;">un sauce llorador funérea losa.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Aleccionado Por El Alma Fuerte</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:06:27 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Muerte, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529939176_aleccionado-por-el-alma-fuerte_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529939176_aleccionado-por-el-alma-fuerte_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">(Traduccion De Pope)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aleccionado por el alma fuerte</div><div style="text-align:center;">y por el cuerpo exhausto: ¡bien venida!</div><div style="text-align:center;">dicen mis fríos labios a la muerte;</div><div style="text-align:center;">y siento en blanda calina irse la vida.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Señales De La Muerte</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:01:17 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Muerte, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529938924_seales-de-la-muerte_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529938924_seales-de-la-muerte_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">(Traduccion)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No habrá pulso que siga su carrera;</div><div style="text-align:center;">cesarán sus latidos; ni el aliento</div><div style="text-align:center;">revelará que vives, ni del cutis</div><div style="text-align:center;">el natural calor; mustia la rosa</div><div style="text-align:center;">en los helados labios y carrillos</div><div style="text-align:center;">tendrá el color de pálida ceniza;</div><div style="text-align:center;">las movibles cortinas de los ojos</div><div style="text-align:center;">caerán, como en la muerte, cuando cierra</div><div style="text-align:center;">la usada puerta al esplendor del día;</div><div style="text-align:center;">cada parte, privada del gobierno</div><div style="text-align:center;">que la regía, rígida, inflexible,</div><div style="text-align:center;">fría estará, como la muerte misma.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>En El Album De La Cantatriz Doña Teresa Rossi</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:57:08 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hay una magia en tu cantar, Teresa,</div><div style="text-align:center;">que deliciosamente me embelesa.</div><div style="text-align:center;">¿Gimes? traspasa el alma tu gemido;</div><div style="text-align:center;">¿lloras? me arranca lágrimas tu llanto.</div><div style="text-align:center;">No sé decir si alegre o dolorido</div><div style="text-align:center;">tiene en mi pecho más poder tu canto.</div><div style="text-align:center;">Cuando ingenua aldeana</div><div style="text-align:center;">te burlas del amor y de la vana</div><div style="text-align:center;">charla que hechizos vende</div><div style="text-align:center;">y avasallar la voluntad pretende,</div><div style="text-align:center;">que tú sola lo tienes imagino</div><div style="text-align:center;">el elixir que busca Nemorino.</div><div style="text-align:center;">Si amorosa Lucía,</div><div style="text-align:center;">víctima triste de ambición impía,</div><div style="text-align:center;">te exhalas en acentos moribundos;</div><div style="text-align:center;">o si Julieta arrodillada invocas</div><div style="text-align:center;">la paternal piedad, ¡oh, cómo tocas</div><div style="text-align:center;">del corazón los pliegues más profundos!</div><div style="text-align:center;">¿Y qué diré de ti, sensible Amina?</div><div style="text-align:center;">Yo también al oírte, en vago sueño</div><div style="text-align:center;">me pierdo, y un fantástico diseño</div><div style="text-align:center;">de ilusión peregrina</div><div style="text-align:center;">me arroba, y de mí misma me enajena...</div><div style="text-align:center;">¿Pero qué alegre música resuena?</div><div style="text-align:center;">¿Quién es la que cantando se engalana?</div><div style="text-align:center;">¡Cómo tu voz me hechiza y me trasporta,</div><div style="text-align:center;">Elvira, encantadora puritana!</div><div style="text-align:center;">¿Vezzosa te llamaste? Quedas corta;</div><div style="text-align:center;">llámate de las almas soberana.</div><div style="text-align:center;">Oyéndote, diviso</div><div style="text-align:center;">solitario encantado paraíso,</div><div style="text-align:center;">donde ninfa celeste al aura envía</div><div style="text-align:center;">cánticos de inocencia y de alegría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no pienses que sólo con prestadas</div><div style="text-align:center;">formas, Teresa, agradas,</div><div style="text-align:center;">ni que hablo sólo a la admirable artista</div><div style="text-align:center;">que los afectos con su voz conquista;</div><div style="text-align:center;">hablo a la amiga; y declararle quiero</div><div style="text-align:center;">el cariño sincero</div><div style="text-align:center;">de una alma fiel. ¡Jamás con pena alguna</div><div style="text-align:center;">acibare tus dichas la fortuna!</div><div style="text-align:center;">¡Dondequiera que mores,</div><div style="text-align:center;">a manos llenas sobre ti las flores</div><div style="text-align:center;">de la felicidad derrame el cielo!</div><div style="text-align:center;">Y si tal vez pisando extraño suelo,</div><div style="text-align:center;">o atravesando dilatados mares</div><div style="text-align:center;">de Chile te acordares,</div><div style="text-align:center;">y a mi memoria un breve instante dieres,</div><div style="text-align:center;">¡una amable sonrisa</div><div style="text-align:center;">te merezcan los rudos caracteres</div><div style="text-align:center;">que traza en estas páginas tu Luisa!</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Al Biobio</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:44:41 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529937898_al-biobio_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529937898_al-biobio_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">En El Album De La Señora Doña Delfina Pinto De Rosas</div><p><br></p><div style="text-align:center;"> ¡Quién pudiera, Biobío,</div><div style="text-align:center;">pasar la existencia entera</div><div style="text-align:center;">en un boscaje sombrío</div><div style="text-align:center;">de tu encantada ribera!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una cabaña pajiza,</div><div style="text-align:center;">donde viese tu onda pura,</div><div style="text-align:center;">que callada se desliza</div><div style="text-align:center;">entre frondosa verdura,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> donde, en vez del movimiento</div><div style="text-align:center;">de políticos vaivenes,</div><div style="text-align:center;">susurrar oyese el viento,</div><div style="text-align:center;">entre robles y maitenes,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y escuchase la alborada</div><div style="text-align:center;">que en no aprendida armonía,</div><div style="text-align:center;">canta el ave en la enramada</div><div style="text-align:center;">saludando al nuevo día;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> una pajiza cabaña,</div><div style="text-align:center;">en que gozase el reposo</div><div style="text-align:center;">de la paz que nunca engaña,</div><div style="text-align:center;">ni envidiado ni envidioso;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> más grata, en verdad, me fuera</div><div style="text-align:center;">que una confusa Babel,</div><div style="text-align:center;">donde en pos de una quimera</div><div style="text-align:center;">corren todos en tropel,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> do deslealtad y falsía</div><div style="text-align:center;">cercan el trémulo altar</div><div style="text-align:center;">que a los ídolos de un día</div><div style="text-align:center;">alza el aura popular.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh feliz, oh dulce calma,</div><div style="text-align:center;">paraíso de la tierra!</div><div style="text-align:center;">¿vale más que tú la palma</div><div style="text-align:center;">del saber o de la guerra?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Verdad, no lisonja, quiero;</div><div style="text-align:center;">verdad sencilla, desnuda;</div><div style="text-align:center;">no el aplauso vocinglero,</div><div style="text-align:center;">que a la fortuna saluda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> quiero en mis postreros años</div><div style="text-align:center;">decir a ese bien fingido:</div><div style="text-align:center;">¡Adiós! no más desengaños;</div><div style="text-align:center;">a los que olvidan, olvido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otros en loco tumulto</div><div style="text-align:center;">llamen dicha al frenesí;</div><div style="text-align:center;">yo en el rincón más oculto</div><div style="text-align:center;">quiero vivir para mí.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero ¿a dónde en arrebato</div><div style="text-align:center;">impensado me extravío?</div><div style="text-align:center;">Para otro asunto más grato</div><div style="text-align:center;">te invocaba, Biobío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por tus verdes campos gira</div><div style="text-align:center;">una amable forastera,</div><div style="text-align:center;">y los aromas respira</div><div style="text-align:center;">que embalsaman tu ribera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cerca de ti su mansión</div><div style="text-align:center;">tiene la bella Delfina;</div><div style="text-align:center;">la de noble corazón,</div><div style="text-align:center;">la de gracia peregrina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo la vi, pimpollo hermoso,</div><div style="text-align:center;">que, con su beldad temprana,</div><div style="text-align:center;">tuvo a Santiago orgulloso,</div><div style="text-align:center;">en su primera mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vila en cerrado vergel</div><div style="text-align:center;">joven planta, que atesora</div><div style="text-align:center;">lozano brillo, y con él</div><div style="text-align:center;">a los vientos enamora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vino tormenta sañuda,</div><div style="text-align:center;">corro la que en duro embate</div><div style="text-align:center;">al verde bosque desnuda,</div><div style="text-align:center;">y hermosa arboleda abate.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Casi (¡ay Dios!) su primavera</div><div style="text-align:center;">la vio morir, y agostada</div><div style="text-align:center;">la tuvo la Parca fiera,</div><div style="text-align:center;">y la lloré malograda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero al modo que se eleva,</div><div style="text-align:center;">cuando el huracán se calma,</div><div style="text-align:center;">con vigor y vida nueva,</div><div style="text-align:center;">una destrozada palma,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Volvió mi Delfina así,</div><div style="text-align:center;">a beber el aura pura;</div><div style="text-align:center;">y correr las Gracias vi</div><div style="text-align:center;">a retocar su hermosura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hija la he visto amorosa</div><div style="text-align:center;">en la morada paterna,</div><div style="text-align:center;">y luego adorada esposa,</div><div style="text-align:center;">y madre ya, dulce y tierna;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y siempre cabal modelo</div><div style="text-align:center;">de amabilidad serena,</div><div style="text-align:center;">ángel bajado del cielo</div><div style="text-align:center;">a nuestra mansión terrena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal es la beldad que ahora</div><div style="text-align:center;">gozas, orgulloso río,</div><div style="text-align:center;">y la que Mapocho llora</div><div style="text-align:center;">en ajeno poderío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que te desveles por ella</div><div style="text-align:center;">te ruego; en diario tributo</div><div style="text-align:center;">ríndele la flor más bella,</div><div style="text-align:center;">y el más sazonado fruto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al llevarla el blando ambiente</div><div style="text-align:center;">del jazmín y el azahar,</div><div style="text-align:center;">de su viejo amigo ausente</div><div style="text-align:center;">hazla el nombre recordar.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero no con lazo eterno</div><div style="text-align:center;">presumas que la encadenes;</div><div style="text-align:center;">la llama el hogar paterno;</div><div style="text-align:center;">prestado tesoro tienes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y harás de la deuda pago,</div><div style="text-align:center;">y volveremos a verla,</div><div style="text-align:center;">y se gozará Santiago</div><div style="text-align:center;">en su enajenada perla.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Tabaco</title>
<guid isPermaLink="true">https://mundopoetico.es/3170-el-tabaco.html</guid>
<link>https://mundopoetico.es/3170-el-tabaco.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:40:38 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529937664_tabaco_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529937664_tabaco_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Epigrama</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Epigrama me titulo;</div><div style="text-align:center;">no soy enigma, ni quiero;</div><div style="text-align:center;">no me precio de difícil,</div><div style="text-align:center;">porque repugna a mi genio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tres partes iguales forman</div><div style="text-align:center;">mi todo, ni más ni menos;</div><div style="text-align:center;">y de dos en dos unidas,</div><div style="text-align:center;">hacen seis pares completos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es él un par de gallinas;</div><div style="text-align:center;">lo otro un divertido juego;</div><div style="text-align:center;">al otro el celeste Olimpo</div><div style="text-align:center;">le dio lugar en su seno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otro es cómplice inocente</div><div style="text-align:center;">del estrago carnicero</div><div style="text-align:center;">que al hombre más fuerte postra,</div><div style="text-align:center;">y alcanza al ave en su vuelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otro en edades pasadas</div><div style="text-align:center;">fue defensivo ornamento</div><div style="text-align:center;">que el feudal barón llevaba</div><div style="text-align:center;">al combate y al torneo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El otro, en fin, elegante,</div><div style="text-align:center;">estrafalario o modesto,</div><div style="text-align:center;">es gala del tocador</div><div style="text-align:center;">y atavío del enfermo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con todo lo que digo,</div><div style="text-align:center;">soy un tirano hechicero,</div><div style="text-align:center;">un encanto indefinible,</div><div style="text-align:center;">un delicioso embeleso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Me buscan ricos y pobres,</div><div style="text-align:center;">eclesiásticos y legos,</div><div style="text-align:center;">el que huelga, el que trabaja,</div><div style="text-align:center;">el estudiante, el zopenco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sólo (¡ay triste!) las hermosas</div><div style="text-align:center;">me miran con vilipendio,</div><div style="text-align:center;">si bien algunas conmigo</div><div style="text-align:center;">se solazan en secreto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh! tú que contemplas</div><div style="text-align:center;">con ojo sereno,</div><div style="text-align:center;">hollado, insepulto,</div><div style="text-align:center;">mi frío esqueleto,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llévale te pido</div><div style="text-align:center;">a su mausoleo</div><div style="text-align:center;">de metal dorado,</div><div style="text-align:center;">o de vidrio terso;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y por epitafio,</div><div style="text-align:center;">ponle este letrero,</div><div style="text-align:center;">en grata memoria</div><div style="text-align:center;">de dichas que fueron:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Me dio el ser la tierra,</div><div style="text-align:center;">me da vida el fuego,</div><div style="text-align:center;">y entre vagos giros,</div><div style="text-align:center;">en el aire muero!»</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>¿Para Que El Odio Mutuo Entre Las Gentes?</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3169-para-que-el-odio-mutuo-entre-las-gentes.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:35:29 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529937360_para-que-el-odio-mutuo-entre-las-gentes_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529937360_para-que-el-odio-mutuo-entre-las-gentes_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">(Traduccion De Lamartine)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Para qué el odio mutuo entre las gentes?</div><div style="text-align:center;">¿Para qué esas barreras,</div><div style="text-align:center;">que aborrecen los ojos del Eterno?</div><div style="text-align:center;">¿Hay acaso fronteras</div><div style="text-align:center;">en los campos del éter? ¿Vense acaso</div><div style="text-align:center;">en el inmenso firmamento vallas,</div><div style="text-align:center;">linderos y murallas?</div><div style="text-align:center;">¡Pueblos, naciones, títulos pomposos!</div><div style="text-align:center;">¿Qué es lo que dicen? ¡Vanidad, barbarie!</div><div style="text-align:center;">Lo que a los pies ataja</div><div style="text-align:center;">no detiene al amor. Rasgad, mortales</div><div style="text-align:center;">(Naturaleza os grita),</div><div style="text-align:center;">las funestas banderas nacionales;</div><div style="text-align:center;">el odio, el egoísmo tienen patria:</div><div style="text-align:center;">no la fraternidad.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>En El Album De La Señora Doña Mercedes Muñoz</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3168-en-el-album-de-la-seora-doa-mercedes-muoz.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:31:41 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529937098_en-el-album-de-la-seora-doa-mercedes-muoz_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529937098_en-el-album-de-la-seora-doa-mercedes-muoz_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> La joven beldad que quiera</div><div style="text-align:center;">ceñir su frente de flores,</div><div style="text-align:center;">pídalas a la pradera,</div><div style="text-align:center;">cuando de varios colores</div><div style="text-align:center;">la esmalta la primavera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no vaya al bosque yerto</div><div style="text-align:center;">que el crudo invierno despoja,</div><div style="text-align:center;">árido y triste desierto,</div><div style="text-align:center;">do arenas de mustia hoja</div><div style="text-align:center;">está algún ramo cubierto.</div><div style="text-align:center;"> ¿Ves aquel árbol que escrita</div><div style="text-align:center;">lleva en sí la edad inerte</div><div style="text-align:center;">que lo postra y debilita?</div><div style="text-align:center;">¿Qué don pudiera ofrecerte?...</div><div style="text-align:center;">Una guirnalda marchita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero en ese tronco exhausto</div><div style="text-align:center;">que sin sombra y sin verdor</div><div style="text-align:center;">es del tiempo estrago infausto,</div><div style="text-align:center;">puede tal vez el amor</div><div style="text-align:center;">encender un holocausto;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> no aquel amor, niño ciego,</div><div style="text-align:center;">que de centellas armado,</div><div style="text-align:center;">para turbar el sosiego</div><div style="text-align:center;">de un corazón descuidado</div><div style="text-align:center;">prende en tus ojos su fuego;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> sino aquel que en poesía</div><div style="text-align:center;">pintan sin alas ni redes,</div><div style="text-align:center;">misteriosa simpatía,</div><div style="text-align:center;">blando cariño, Mercedes,</div><div style="text-align:center;">que arrastra a tu alma la mía;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> que, con poder halagüeño,</div><div style="text-align:center;">me aficiona a la dulzura</div><div style="text-align:center;">de ese humor jovial, risueño,</div><div style="text-align:center;">que trasparenta la pura</div><div style="text-align:center;">felicidad de su dueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sí; me arrastra, y me enamora</div><div style="text-align:center;">la hija tierna, y tierna hermana,</div><div style="text-align:center;">y la amiga encantadora,</div><div style="text-align:center;">que, en su juventud temprana,</div><div style="text-align:center;">tantas prendas atesora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No te ha dado el cielo en vano</div><div style="text-align:center;">ese admirado talento</div><div style="text-align:center;">que vierte, bajo tu mano,</div><div style="text-align:center;">alma, vida y sentimiento</div><div style="text-align:center;">sobre las teclas del piano;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> porque cuando con la grata</div><div style="text-align:center;">magia de acordados sones</div><div style="text-align:center;">los sentidos arrebata,</div><div style="text-align:center;">las amables emociones</div><div style="text-align:center;">de tu alma bella retrata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas al estro que me excita,</div><div style="text-align:center;">debo ya tener la rienda...</div><div style="text-align:center;">Falta el papel, Mercedita...</div><div style="text-align:center;">Acepta la humilde ofrenda</div><div style="text-align:center;">de esta guirnalda marchita.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>A Peñalolen</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3167-a-pealolen.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:28:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poema De Soledad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529936902_a-pealolen_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529936902_a-pealolen_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Boscajes apacibles de la Hermita,</div><div style="text-align:center;">¡oh cuánto a vuestra sombra me recreo,</div><div style="text-align:center;">y con qué encanto celestial poseo</div><div style="text-align:center;">lo que en vano se busca y solicita</div><div style="text-align:center;">en el bullicio corruptor del mundo:</div><div style="text-align:center;">el sosiego profundo,</div><div style="text-align:center;">la deliciosa calma,</div><div style="text-align:center;">la dulce paz!... Que al alma</div><div style="text-align:center;">de sí propia contenta,</div><div style="text-align:center;">y de cuidados míseros exenta,</div><div style="text-align:center;">le hace el silencio plácida armonía,</div><div style="text-align:center;">y hasta la soledad le es compañía.</div><div style="text-align:center;">Ni enteramente solitario vivo;</div><div style="text-align:center;">que cuando, embelesado y pensativo,</div><div style="text-align:center;">en vuestro grato asilo, me paseo,</div><div style="text-align:center;">la cara imagen veo</div><div style="text-align:center;">de aquel que lo formó, de aquel que un día</div><div style="text-align:center;">de la insana inquietud del vulgo vano,</div><div style="text-align:center;">móvil veleta con que juega el viento,</div><div style="text-align:center;">a vosotros huía,</div><div style="text-align:center;">y de su propia mano</div><div style="text-align:center;">elevó este sencillo monumento</div><div style="text-align:center;">a la sola veraz filosofía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sí; que en este retiro</div><div style="text-align:center;">que amaste, inseparable me acompaña</div><div style="text-align:center;">tu venerada sombra, ilustre Egaña,</div><div style="text-align:center;">y en tu semblante miro,</div><div style="text-align:center;">como cuando la vida lo animaba,</div><div style="text-align:center;">de la virtud la estampa y el talento;</div><div style="text-align:center;">y escucho aquel acento,</div><div style="text-align:center;">que, mientras los oídos halagaba</div><div style="text-align:center;">abundoso vertía</div><div style="text-align:center;">provechosas lecciones de experiencia,</div><div style="text-align:center;">concordia, universal filantropía,</div><div style="text-align:center;">política sensata, gusto y ciencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo que de ellas saqué no escaso fruto</div><div style="text-align:center;">oso ofrecerte, Egaña,</div><div style="text-align:center;">este humilde tributo</div><div style="text-align:center;">de amor y admiración. Tú lo recibe,</div><div style="text-align:center;">ya que no puede ser por lo que vale,</div><div style="text-align:center;">porque de un pecho agradecido sale,</div><div style="text-align:center;">en que indeleble tu memoria vive.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Corte De Amor II</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3166-la-corte-de-amor-ii.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:24:08 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529936721_la-corte-de-amor-ii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529936721_la-corte-de-amor-ii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Solemne audiencia un día</div><div style="text-align:center;">daba el Amor; servía</div><div style="text-align:center;">Capricho de portero</div><div style="text-align:center;">y, solamente abría</div><div style="text-align:center;">a Dama o Caballero</div><div style="text-align:center;">que bien le parecía.</div><div style="text-align:center;">Juventud en la sala</div><div style="text-align:center;">vestida entró de gala</div><div style="text-align:center;">y ocupó la testera.</div><div style="text-align:center;">Entraron Risa y juego</div><div style="text-align:center;">y se salieron luego.</div><div style="text-align:center;">Llevó de compañera</div><div style="text-align:center;">la Gracia a la Hermosura,</div><div style="text-align:center;">y le alcanzó Ventura.</div><div style="text-align:center;">Esperanzas, temores,</div><div style="text-align:center;">ilusiones que ostentan</div><div style="text-align:center;">del Iris los colores,</div><div style="text-align:center;">deseos que atormentan</div><div style="text-align:center;">placeres que embriagan.</div><div style="text-align:center;">Requiebros y suspiros</div><div style="text-align:center;">en torno el numen vagan</div><div style="text-align:center;">en fantásticos giros.</div><div style="text-align:center;">Mas hete al Chisme aleve,</div><div style="text-align:center;">que todo lo remueve;</div><div style="text-align:center;">tras su susurro blando</div><div style="text-align:center;">llegan en fiero bando</div><div style="text-align:center;">Sospechas y Recelos</div><div style="text-align:center;">y pendencieros Celos.</div><div style="text-align:center;">Fe, Constancia, Inocencia</div><div style="text-align:center;">lograron corta audiencia.</div><div style="text-align:center;">Ruborizadas salen</div><div style="text-align:center;">viendo cuán poco valen.</div><div style="text-align:center;">La Locura no falta,</div><div style="text-align:center;">que de Cupido era</div><div style="text-align:center;">antigua consejera</div><div style="text-align:center;">y tiene allí vara alta.</div><div style="text-align:center;">Y el traidor Fingimiento</div><div style="text-align:center;">que a los que muerde halaga,</div><div style="text-align:center;">y el fino Rendimiento</div><div style="text-align:center;">que aun del desdén se paga,</div><div style="text-align:center;">el presumido Entono</div><div style="text-align:center;">que del triunfo se precia,</div><div style="text-align:center;">el pérfido Abandono,</div><div style="text-align:center;">la Confianza necia</div><div style="text-align:center;">cercan el áureo trono.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Falta entre tanta gente</div><div style="text-align:center;">la Razón solamente,</div><div style="text-align:center;">y fue que el tal Capricho</div><div style="text-align:center;">que es un perverso bicho,</div><div style="text-align:center;">nunca en buena harmonía</div><div style="text-align:center;">con la señora mía,</div><div style="text-align:center;">dar al Amor no quiso</div><div style="text-align:center;">de su llegada aviso.</div><div style="text-align:center;">Al fin, como precisa</div><div style="text-align:center;">cosa «Una noble dama»</div><div style="text-align:center;">(con solapada risa</div><div style="text-align:center;">le dijo) «aguarda afuera.</div><div style="text-align:center;">Doña Razón se llama</div><div style="text-align:center;">que la admisión espera».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuando hubo el nombre oído</div><div style="text-align:center;">turbose el tiranuelo;</div><div style="text-align:center;">confuso y amorrido</div><div style="text-align:center;">los ojos baja al suelo:</div><div style="text-align:center;">¿Pero por qué cobarde</div><div style="text-align:center;">le he de temer?» decía.</div><div style="text-align:center;">«Entre... mas no... ya es tarde.</div><div style="text-align:center;">Di que venga otro día».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Corte De Amor</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3165-la-corte-de-amor.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:12:37 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529936027_la-corte-de-amor_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529936027_la-corte-de-amor_mundo_poetico.webp" alt="La Corte De Amor" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Solemne audiencia un día</div><div style="text-align:center;">daba el Amor; servía</div><div style="text-align:center;">Capricho de portero</div><div style="text-align:center;">y a Dama y Caballero</div><div style="text-align:center;">que de su gusto era</div><div style="text-align:center;">fácil entrada abría.</div><div style="text-align:center;">Con los demás hacía</div><div style="text-align:center;">de diversa manera.</div><div style="text-align:center;">Vestida entró de gala</div><div style="text-align:center;">Juventud en la sala</div><div style="text-align:center;">y ocupó la testera.</div><div style="text-align:center;">Entraron Risa y juego</div><div style="text-align:center;">y se salieron luego.</div><div style="text-align:center;">La Gracia a la Hermosura</div><div style="text-align:center;">llevaba de la mano,</div><div style="text-align:center;">y le alcanzó Ventura.</div><div style="text-align:center;">Llega con gesto ufano</div><div style="text-align:center;">Necedad, y se engríe</div><div style="text-align:center;">porque el Amor se ríe.</div><div style="text-align:center;">Mas ya del Chisme aleve</div><div style="text-align:center;">se oye el susurro leve,</div><div style="text-align:center;">y van tras él llegando</div><div style="text-align:center;">en bullicioso bando</div><div style="text-align:center;">Sospechas y Recelos</div><div style="text-align:center;">y pendencieros Celos.</div><div style="text-align:center;">La Lisonja apercibe</div><div style="text-align:center;">su más meliflua charla,</div><div style="text-align:center;">y gran placer recibe</div><div style="text-align:center;">Amor al escucharla,</div><div style="text-align:center;">Triscaban la Alegría</div><div style="text-align:center;">y la Coquetería,</div><div style="text-align:center;">y con semblante huraño</div><div style="text-align:center;">acecha el Desengaño.</div><div style="text-align:center;">Va el Rendimiento tímido,</div><div style="text-align:center;">que aún del desdén se paga;</div><div style="text-align:center;">va la Traición que pérfida</div><div style="text-align:center;">a los que vende halaga.</div><div style="text-align:center;">Fe, Modestia, Inocencia</div><div style="text-align:center;">lograron corta audiencia;</div><div style="text-align:center;">y avergonzadas salen</div><div style="text-align:center;">de lo poco que valen.</div><div style="text-align:center;">La Locura no falta,</div><div style="text-align:center;">que de Cupido era</div><div style="text-align:center;">antigua consejera</div><div style="text-align:center;">y tiene allí vara alta.</div><div style="text-align:center;">Alrededor del trono</div><div style="text-align:center;">Querellas y Suspiros</div><div style="text-align:center;">cantando en flébil tono</div><div style="text-align:center;">hacen variados giros,</div><div style="text-align:center;">y mézclanse en la Danza</div><div style="text-align:center;">Consuelo y, Esperanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Falta entre tanta gente</div><div style="text-align:center;">la Razón solamente,</div><div style="text-align:center;">porque el Ujier Capricho</div><div style="text-align:center;">que es un perverso bicho</div><div style="text-align:center;">no está en buena harmonía</div><div style="text-align:center;">con la señora mía,</div><div style="text-align:center;">y anunciarla rehusa</div><div style="text-align:center;">con una y otra excusa.</div><div style="text-align:center;">Al cabo fue preciso.</div><div style="text-align:center;">«La Razón allí fuera</div><div style="text-align:center;">(dice) su turno espera,</div><div style="text-align:center;">y si le dais permiso</div><div style="text-align:center;">hablar con vos querría</div><div style="text-align:center;">antes que se haga tarde».</div><div style="text-align:center;">Responde Amor: «Que aguarde,</div><div style="text-align:center;">o que vuelva otro día».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Dialogo Entre La Amable Isidora Y Un Poeta Del Siglo Pasado</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 13:35:42 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529926513_dialogo-entre-la-amable-isidora-y-un-poeta-del-siglo-pasado_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529926513_dialogo-entre-la-amable-isidora-y-un-poeta-del-siglo-pasado_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div>POETA —Aquel tributo que mi pobre ingenio</div><div> ha ofrecido, Isidora, consagrarte...</div><div>ISIDORA —Me lo has hecho aguardar todo un trienio,</div><div> y pudiera mandarte</div><div> que fueras con tu música a otra parte;</div><div> pero con una condición lo admito:</div><div> que tenga de lo nuevo y lo bonito.</div><div>POETA —¿De lo bonito y de lo nuevo sólo?</div><div> A tus influjos me encomiendo, Apolo,</div><div> para salir de tan terrible aprieto:</div><div> inspírame un soneto,</div><div> que el fino gusto de Isidora apruebe.</div><div>ISIDORA —¿Sonetos en el siglo diez y nueve?</div><div>POETA —Un romancito, pues, en asonante...</div><div>ISIDORA —Es cosa de poeta principiante,</div><div> que el oído desgarra,</div><div> y merece cantarse con guitarra.</div><div>POETA —Pero si no sé más, querida mía.</div><div> ¿Cómo de tan estéril fantasía</div><div> creaciones hermosas</div><div> podrán salir? No da el espino rosas.</div><div>ISIDORA —Todo cuanto me digas es en vano.</div><div> En estas hojas, con tu propia mano,</div><div> algo que a los lectores interese,</div><div> algo que de ponerse digno sea,</div><div> después de estas dos emes y esta ese,</div><div> has de escribir; lo exijo.</div><div>POETA —¡Fuerte empeño!</div><div> Mas aguarda; una idea</div><div> me ocurre de improviso.</div><div> Fingiré que adormido en blando sueño</div><div> se presenta a mi vista un paraíso,</div><div> donde...</div><div>ISIDORA —Toma la pluma, pues, y al caso.</div><div>POETA (escribiendo y declamando)</div><div> —«Sobre la verde falda</div><div> del erguido Parnaso,</div><div> guiaba yo mi vacilante paso,</div><div> tejiéndote, Isidora, una guirnalda,</div><div> cuando de ninfas majestuoso coro,</div><div> sueltos sobre la espalda</div><div> alabastrina, los cabellos de oro</div><div> coronados de flores,</div><div> con ropas que robaron sus colores</div><div> a la primera luz de la mañana,</div><div> con cítaras de etérea melodía,</div><div> que arroba en dulce rapto el alma humana...»</div><div>ISIDORA —Jesús! ¡Qué altisonante algarabía!</div><div> Amigo mío, en lengua castellana,</div><div> ésa se llama entrada de pavana.</div><div> ¿No ves que tus poéticos primores</div><div> son estrujadas flores</div><div> de que cualquiera nene</div><div> en este siglo innovador se mofa?</div><div> Apostaré que en la siguiente estrofa</div><div> vas a beber las aguas de Hipocrene.</div><div> Guía, por Dios, tu vacilante paso</div><div> lo más lejos que puedas del Parnaso.</div><div>POETA —Eso yo lo sabré, sin que lo mandes.</div><div> Mas, si te place, hagamos una cosa.</div><div> Dame un asunto tú, no de los grandes</div><div> que pidan alto ingenio, estilo fuerte,</div><div> inspiración fogosa,</div><div> sino sencillo, fácil, en que acierte,</div><div> no a idealizar angélica armonía</div><div> (eso a tu voz divina sólo es dado),</div><div> no a contentar tu gusto delicado,</div><div> a que dan cuatro idiomas alimento</div><div> (¿cupiera en mí tan alto pensamiento?),</div><div> sino a probar lo que conmigo vales;</div><div> pues dócil a tu imperio soberano,</div><div> tomo otra vez con atrevida mano</div><div> la lira, que en las ramas funerales</div><div> de sauces lloradores, monumento</div><div> de una temprana tumba, colgué un día .</div><div> Juré que nunca más la tocaría;</div><div> quebrantaré por ti mi juramento.</div><div> En suma, sólo pido</div><div> que tú me des el tema.</div><div>ISIDORA —Concedido.</div><div>POETA —¿Cuál es?</div><div>ISIDORA —Amor.</div><div>POETA —¡Jesús!</div><div>ISIDORA —¿Qué es lo que temes?</div><div> ¿Pido yo por ventura que en las aras</div><div> del ciego dios, profano incienso quemes?</div><div> ¿Pido que a lo Petrarca o lo Macías</div><div> le entones quejumbrosas elegías?</div><div> Comprendo bien que ajeno lo estimaras</div><div> de ti y de mí; mas dime, ¿qué tendría</div><div> la propuesta materia</div><div> de impropia ni de ingrata</div><div> para la cosquillosa fantasía</div><div> de la más zahareña mojigata</div><div> que allí vertida viese alguna seria</div><div> máxima de moral filosofía?</div><div>POETA —¿Conque un sermón en verso? ¡Linda cosa</div><div> por cierto para el álbum de una hermosa!</div><div>ISIDORA —Sai che lá corre il mondo, ove piú versi</div><div> di sue dolcezze il lusinghier Parnaso</div><div> e che'l vero condito in molli versi</div><div> i piú schivi, allettando, ha persüaso.</div><div>POETA —¡Basta! Me rindo al Tasso;</div><div> me rindo a ti. Permite solamente</div><div> que hurtada inspiración mi verso aliente.</div><div> (El poeta traduciendo del italiano)</div><p><br></p><div>Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Cometa (Volantin) (1933)</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 13:16:37 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529925481_la-cometa_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529925481_la-cometa_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Una bella Cometa se encumbraba</div><div style="text-align:center;">tanto, que ya de vista se perdía.</div><div style="text-align:center;">Reina se imaginaba</div><div style="text-align:center;">de la región del viento;</div><div style="text-align:center;">y no cabiendo en sí de la alegría</div><div style="text-align:center;">y el envanecimiento</div><div style="text-align:center;">y orgullo que sentía,</div><div style="text-align:center;">al mirarse tan alta,</div><div style="text-align:center;">ora danza, ora salta,</div><div style="text-align:center;">ora se contonea,</div><div style="text-align:center;">la larga cola ondea;</div><div style="text-align:center;">y en susurro parlero,</div><div style="text-align:center;">su dicha exprime... ¿Pero qué fortuna,</div><div style="text-align:center;">qué estado venturoso y placentero,</div><div style="text-align:center;">no empalaga por fin, y no importuna?</div><div style="text-align:center;">¿Quién es aquel que dice:</div><div style="text-align:center;">A mí nada me falta; soy felice?</div><div style="text-align:center;">A madama Cometa</div><div style="text-align:center;">asalta un pensamiento,</div><div style="text-align:center;">que la turba y la inquieta,</div><div style="text-align:center;">y acibara su gozo en un momento.</div><div style="text-align:center;">Viendo que su carrera un hilo ataja,</div><div style="text-align:center;">y que al arbitrio ajeno sube y baja,</div><div style="text-align:center;">con voces tales entre sí murmura:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Por qué razón me quita</div><div style="text-align:center;">esta cuerda maldita</div><div style="text-align:center;">la dulce libertad y la soltura</div><div style="text-align:center;">dada a toda volátil criatura?</div><div style="text-align:center;">¿Por qué el hombre se ha hecho,</div><div style="text-align:center;">contra todo derecho,</div><div style="text-align:center;">dueño de mi albedrío,</div><div style="text-align:center;">sagrado, imprescriptible patrimonio</div><div style="text-align:center;">de lo viviente?... ¡Oh qué destino el mío,</div><div style="text-align:center;">si pudiese correr exenta y vaga</div><div style="text-align:center;">por ese mundo, en brazos de Favonio,</div><div style="text-align:center;">que amoroso me halaga;</div><div style="text-align:center;">y ya a guisa del águila altanera</div><div style="text-align:center;">remontarme a las nubes, ya rastrera</div><div style="text-align:center;">andar de prado en prado,</div><div style="text-align:center;">cual suelto pajarillo,</div><div style="text-align:center;">picando aquí la rosa, allá el tomillo!</div><div style="text-align:center;">¿A qué el instinto volador me es dado,</div><div style="text-align:center;">si he de vivir encadenada al suelo,</div><div style="text-align:center;">juguete de ese imbécil tiranuelo,</div><div style="text-align:center;">que según se le antoja,</div><div style="text-align:center;">o me tira la rienda o me la afloja?</div><div style="text-align:center;">¡Pluguiese a Dios viniera</div><div style="text-align:center;">una ráfaga fiera,</div><div style="text-align:center;">que os hiciese pedazos,</div><div style="text-align:center;">ignominiosos lazos!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Escuchó Jove el temerario voto.</div><div style="text-align:center;">Viene bufando el Noto.</div><div style="text-align:center;">La cuerda silba, estalla. ¡Adiós Cometa!</div><div style="text-align:center;">La sin ventura da una voltereta;</div><div style="text-align:center;">cabecea ya a un lado,</div><div style="text-align:center;">ya al otro; al fin trabuca, y mal su grado,</div><div style="text-align:center;">entre las risotadas y clamores</div><div style="text-align:center;">de los espectadores,</div><div style="text-align:center;">que celebran su mísero destino,</div><div style="text-align:center;">fue de cabeza a dar en un espino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Eres vivo retrato</div><div style="text-align:center;">de esta pandorga, tú, pueblo insensato,</div><div style="text-align:center;">que llamas a la ley servil cadena;</div><div style="text-align:center;">y en licenciosa libertad venturas</div><div style="text-align:center;">y glorias te figuras.</div><div style="text-align:center;">Eso mismo te ensalza, que te enfrena.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Moises Salvado De Las Aguas</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 13:09:39 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529925007_moises-salvado-de-las-aguas_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529925007_moises-salvado-de-las-aguas_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Ilustracion: <a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/pxOs7j" rel="noopener noreferrer external" target="_blank">Moisés salvado de las aguas</a> "GENTILESCHI, ORAZIO LOMI"</div><div style="text-align:center;">Imitacion De VIctor Hugo</div><p><br></p><div style="text-align:center;">«¡Compañeras, al baño! alumbra el día</div><div style="text-align:center;"> la cúpula lejana;</div><div style="text-align:center;">duerme en su choza el segador, y enfría</div><div style="text-align:center;"> las ondas la mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Menfis apenas bulle; hospedadora</div><div style="text-align:center;"> nos da la selva abrigo;</div><div style="text-align:center;">y, tendremos, amigas, a la aurora</div><div style="text-align:center;"> por único testigo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»De Faraón, mi padre, el jaspeado</div><div style="text-align:center;"> palacio al mundo asombra;</div><div style="text-align:center;">a mí del bosque el pabellón, del prado</div><div style="text-align:center;"> me agrada más la alfombra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Qué son las fuentes en que el oro brilla,</div><div style="text-align:center;"> y el mármol de colores,</div><div style="text-align:center;">a par del Nilo, y de esta verde orilla</div><div style="text-align:center;"> esmaltada de flores?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»No es tan grato el incienso que consume</div><div style="text-align:center;"> en el altar la llama,</div><div style="text-align:center;">como entre los aromos el perfume</div><div style="text-align:center;"> que el céfiro derrama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ni en el festín real me gozo tanto,</div><div style="text-align:center;"> como en oír la orquesta</div><div style="text-align:center;">alada, que esparciendo dulce canto</div><div style="text-align:center;"> anima la floresta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Veis cuál se pinta en la corriente clara</div><div style="text-align:center;"> el puro azul del cielo?</div><div style="text-align:center;">El cinto desatadme, y la tïara,</div><div style="text-align:center;"> y el importuno velo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Veis en aquel remanso trasparente</div><div style="text-align:center;"> zabullirse la garza?</div><div style="text-align:center;">Las ropas deponed; y al blando ambiente</div><div style="text-align:center;"> el cabello se esparza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Ea! trisquemos en el fresco baño,</div><div style="text-align:center;"> alzando blanca espuma...</div><div style="text-align:center;">Mas ¿qué objeto descubre tan extraño</div><div style="text-align:center;"> la fugitiva bruma?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Mirad: enfrente al sicamor sombrío,</div><div style="text-align:center;"> que verdes arcos tiende</div><div style="text-align:center;">sobre la playa, un bulto por el río</div><div style="text-align:center;"> lentamente desciende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»No temáis: de una palma el tronco anciano,</div><div style="text-align:center;"> que en demanda navega</div><div style="text-align:center;">de las altas pirámides, liviano</div><div style="text-align:center;"> sobre las ondas juega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿O es de Hermes por ventura el carro leve?</div><div style="text-align:center;"> ¿O es la concha divina</div><div style="text-align:center;">de Isis, que con suave aliento mueve</div><div style="text-align:center;"> la brisa matutina?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Qué digo? es tierno niño, que en ligera</div><div style="text-align:center;"> barca duerme al sereno</div><div style="text-align:center;">arrullo de las olas, cual pudiera</div><div style="text-align:center;"> en el materno seno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Arrastra el Nilo la flotante cama,</div><div style="text-align:center;"> cual nido de avecilla</div><div style="text-align:center;">que arrebatado hubiese a la retama</div><div style="text-align:center;"> de su silvestre orilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Qué de peligros corre a un tiempo mismo!</div><div style="text-align:center;"> ¿Cuál puerto de salud</div><div style="text-align:center;">lo aguarda? ¿Mece el proceloso abismo</div><div style="text-align:center;"> su cuna o su ataúd?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Los ojos abre, hijas de Menfis! llora</div><div style="text-align:center;"> ¿Pudo una madre, ¡oh cielo!,</div><div style="text-align:center;">al agua abandonar devoradora</div><div style="text-align:center;"> el hijo pequeñuelo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Tiende los brazos, ¡ay!, cual si supiera</div><div style="text-align:center;"> su malhadada suerte;</div><div style="text-align:center;">y son frágiles cañas la barrera</div><div style="text-align:center;"> que presenta a la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Es de la raza de Israel, sin duda,</div><div style="text-align:center;"> que mi padre sentencia</div><div style="text-align:center;">a proscripción... pero ¿qué ley sañuda</div><div style="text-align:center;"> proscribe a la inocencia?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Pobre niño! su llanto me conduele;</div><div style="text-align:center;"> a su madre afligida</div><div style="text-align:center;">sucederá otra madre; salvarele;</div><div style="text-align:center;"> me deberá la vida».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ifisa hablaba así, joven princesa;</div><div style="text-align:center;"> y dócil al consejo</div><div style="text-align:center;">de la piedad, acometió la empresa;</div><div style="text-align:center;"> y el juvenil cortejo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A la virgen, que presta se adelanta,</div><div style="text-align:center;"> de confïanza llena,</div><div style="text-align:center;">sigue, estampando con ligera planta</div><div style="text-align:center;"> la movediza arena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Semejaba, depuesto el blanco lino,</div><div style="text-align:center;"> revolando las blondas</div><div style="text-align:center;">madejas por el hombro alabastrino,</div><div style="text-align:center;"> la hija de las ondas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El blanco pie con círculos de plata</div><div style="text-align:center;"> el espumoso río</div><div style="text-align:center;">le ciñe; y ya a las olas arrebata</div><div style="text-align:center;"> el pequeño navío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Palpita con la carga que suspende,</div><div style="text-align:center;"> alegre y orgullosa;</div><div style="text-align:center;">y en sus mejillas el color se enciende</div><div style="text-align:center;"> de la temprana rosa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Bullente espuma hendiendo, que se irrita</div><div style="text-align:center;"> y la presa reclama,</div><div style="text-align:center;">el peso que la agobia deposita</div><div style="text-align:center;"> sobre la verde grama;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">y del recién nacido alegremente</div><div style="text-align:center;"> cercan todas la cuna;</div><div style="text-align:center;">y sonrïendo, la asustada frente</div><div style="text-align:center;"> le besan una a una.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mas ¡oh tú, que de lejos a tu hijo</div><div style="text-align:center;"> por la playa desierta</div><div style="text-align:center;">seguiste desolada, el rostro fijo</div><div style="text-align:center;"> en su carrera incierta!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Llega; el hinchado seno da al infante;</div><div style="text-align:center;"> tu llanto ni su risa</div><div style="text-align:center;">revelarán en ti la madre amante,</div><div style="text-align:center;"> pues aun no es madre Ifisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En los brazos maternos, rocïado</div><div style="text-align:center;"> con lágrimas de duelo</div><div style="text-align:center;">y de gozo a la par, dulce cuidado</div><div style="text-align:center;"> de la tierra y del cielo,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El pequeño Moisés iba seguro;</div><div style="text-align:center;"> de Faraón crüel</div><div style="text-align:center;">hospeda el regio alcázar al futuro</div><div style="text-align:center;"> caudillo de Israel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y ante el trono de Dios, la faz velada</div><div style="text-align:center;"> con las alas, el coro</div><div style="text-align:center;">que ve a sus pies la bóveda estrellada,</div><div style="text-align:center;"> pulsaba liras de oro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«Alégrate, Jacob, en el asilo</div><div style="text-align:center;"> de tu destierro (el canto</div><div style="text-align:center;">así sonaba), y no al impuro Nilo</div><div style="text-align:center;"> se mezcle más tu llanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»El Jordán a sus campos te convida;</div><div style="text-align:center;"> te oyó el Señor; Egipto</div><div style="text-align:center;">marchar verá a la tierra prometida</div><div style="text-align:center;"> tu linaje proscripto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ese niño que virgen inocente</div><div style="text-align:center;"> salvó de olas y vientos,</div><div style="text-align:center;">es el profeta del Horeb ardiente,</div><div style="text-align:center;"> rey de los elementos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Humillaos, mortales insensatos,</div><div style="text-align:center;"> que al Eterno hacéis guerra;</div><div style="text-align:center;">he ahí el legislador, que sus mandatos</div><div style="text-align:center;"> promulgará a la tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Cuna humilde, baldón de la fortuna</div><div style="text-align:center;"> juguete del profundo,</div><div style="text-align:center;">ha salvado a Israel; humilde cuna</div><div style="text-align:center;"> ha de salvar al mundo».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Los Duendes</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3158-los-duendes.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:56:38 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529924226_los-duendes_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529924226_los-duendes_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Victor Hugo</div><div style="text-align:center;">I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No bulle</div><div style="text-align:center;">la selva;</div><div style="text-align:center;">el campo</div><div style="text-align:center;">no alienta.</div><div style="text-align:center;">Las luces</div><div style="text-align:center;">postreras</div><div style="text-align:center;">despiden</div><div style="text-align:center;">apenas</div><div style="text-align:center;">destellos,</div><div style="text-align:center;">que tiemblan.</div><div style="text-align:center;">La choza</div><div style="text-align:center;">plebeya,</div><div style="text-align:center;">que horcones</div><div style="text-align:center;">sustentan;</div><div style="text-align:center;">la alcoba,</div><div style="text-align:center;">que arrean</div><div style="text-align:center;">cristales</div><div style="text-align:center;">y sedas;</div><div style="text-align:center;">al sueño</div><div style="text-align:center;">se entregan.</div><div style="text-align:center;">Ya es todo</div><div style="text-align:center;">tinieblas.</div><div style="text-align:center;">¡Oh noche</div><div style="text-align:center;">serena!</div><div style="text-align:center;">¡Oh vida</div><div style="text-align:center;">suspensa!</div><div style="text-align:center;">La muerte</div><div style="text-align:center;">remedas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué rüido</div><div style="text-align:center;">sordo nace?</div><div style="text-align:center;">Los cipreses</div><div style="text-align:center;">colosales</div><div style="text-align:center;">cabecean</div><div style="text-align:center;">en el valle;</div><div style="text-align:center;">y en menuda</div><div style="text-align:center;">nieve caen</div><div style="text-align:center;">deshojados</div><div style="text-align:center;">azahares.</div><div style="text-align:center;">¿Es el soplo</div><div style="text-align:center;">de los Andes,</div><div style="text-align:center;">atizando</div><div style="text-align:center;">los volcanes?</div><div style="text-align:center;">¿Es la tierra,</div><div style="text-align:center;">que en sus bases</div><div style="text-align:center;">de granito</div><div style="text-align:center;">da balances?</div><div style="text-align:center;">No es la tierra;</div><div style="text-align:center;">no es el aire;</div><div style="text-align:center;">son los duendes</div><div style="text-align:center;">que ya salen.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Por allá vienen;</div><div style="text-align:center;">¡qué batahola!</div><div style="text-align:center;">ora se apiñan</div><div style="text-align:center;">en densa tropa,</div><div style="text-align:center;">que hiende rápida</div><div style="text-align:center;">la parda atmósfera;</div><div style="text-align:center;">y ora se esparcen,</div><div style="text-align:center;">como las hojas</div><div style="text-align:center;">ante la ráfaga</div><div style="text-align:center;">devastadora.</div><div style="text-align:center;">Si chillan éstos,</div><div style="text-align:center;">aquéllos roznan.</div><div style="text-align:center;">Si trotan unos,</div><div style="text-align:center;">otros galopan.</div><div style="text-align:center;">De la cascada</div><div style="text-align:center;">sobre las ondas,</div><div style="text-align:center;">cuál se columpia,</div><div style="text-align:center;">cuál cabriola.</div><div style="text-align:center;">Y un duende enano,</div><div style="text-align:center;">de copa en copa,</div><div style="text-align:center;">va dando brincos,</div><div style="text-align:center;">y no las dobla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Fantasmas acaso</div><div style="text-align:center;">la vista figura?</div><div style="text-align:center;">Como hinchadas olas</div><div style="text-align:center;">que en roca desnuda</div><div style="text-align:center;">se estrellan sonantes,</div><div style="text-align:center;">y luego reculan</div><div style="text-align:center;">con ronco murmullo,</div><div style="text-align:center;">y otra vez insultan</div><div style="text-align:center;">al risco, lanzando</div><div style="text-align:center;">bramadora espuma;</div><div style="text-align:center;">así van y vienen,</div><div style="text-align:center;">y silban y zumban,</div><div style="text-align:center;">y gritan que aturden;</div><div style="text-align:center;">el cielo se nubla;</div><div style="text-align:center;">el aire se llena</div><div style="text-align:center;">de sombras que asustan;</div><div style="text-align:center;">el viento retiñe;</div><div style="text-align:center;">los montes retumban.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A casa me recojo;</div><div style="text-align:center;">echemos el cerrojo.</div><div style="text-align:center;">¡Qué triste y amarilla</div><div style="text-align:center;">arde mi lamparilla!</div><div style="text-align:center;">¡Oh Virgen del Carmelo!</div><div style="text-align:center;">aleja, aleja el vuelo</div><div style="text-align:center;">de estos desoladores</div><div style="text-align:center;">ángeles enemigos;</div><div style="text-align:center;">que no talen mis flores,</div><div style="text-align:center;">ni atizonen mis trigos.</div><div style="text-align:center;">Ahuyenta, madre, ahuyenta</div><div style="text-align:center;">la chusma turbulenta;</div><div style="text-align:center;">y te pondré en la falda</div><div style="text-align:center;">olorosa guirnalda</div><div style="text-align:center;">de rosa, nardo y lirio;</div><div style="text-align:center;">y haré que tu sagrario</div><div style="text-align:center;">alumbre un blanco cirio</div><div style="text-align:center;">por todo un octavario.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Cielos! ¡lo que cruje el techo!</div><div style="text-align:center;">¡y lo que silba la puerta!</div><div style="text-align:center;">Es un turbión deshecho.</div><div style="text-align:center;">De lejos oigo estallar</div><div style="text-align:center;">los árboles de la huerta,</div><div style="text-align:center;">como el pino en el hogar.</div><div style="text-align:center;">Si dura más el tropel,</div><div style="text-align:center;">no amanecerá mañana</div><div style="text-align:center;">un cristal en la ventana,</div><div style="text-align:center;">ni una hoja en el vergel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">San Antón, no soy tu devoto,</div><div style="text-align:center;">si no le pones luego coto</div><div style="text-align:center;">a este diabólico alboroto.</div><div style="text-align:center;">¡Motín semeja, o terremoto,</div><div style="text-align:center;">o hinchado torrente que ha roto</div><div style="text-align:center;">los diques, y todo lo inunda!</div><div style="text-align:center;">¡Jesús! ¡Jesús! ¡qué barahúnda!...</div><div style="text-align:center;">¿Qué significa, raza inmunda,</div><div style="text-align:center;">esa aldabada furibunda?</div><div style="text-align:center;">El rayo del cielo os confunda,</div><div style="text-align:center;">y otra vez os pele y os tunda,</div><div style="text-align:center;">y en la caverna más profunda</div><div style="text-align:center;">del inflamado abismo os hunda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VIII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ni por ésas. Parece que arroja</div><div style="text-align:center;">el infierno otro denso nublado,</div><div style="text-align:center;">o que el diablo al oírme se enoja;</div><div style="text-align:center;">y empujando el ejército alado,</div><div style="text-align:center;">el asalto acrecienta y aviva.</div><div style="text-align:center;">El tejado va a ser una criba;</div><div style="text-align:center;">cada envión que recibe mi choza,</div><div style="text-align:center;">yo no sé cómo no la destroza;</div><div style="text-align:center;">a tamaña batalla no es mucho</div><div style="text-align:center;">que retiemble, y que toda se cimbre,</div><div style="text-align:center;">cual si fuese de lienzo o de mimbre...</div><div style="text-align:center;">¿Es el miedo? o ¿quién anda en la sala?</div><div style="text-align:center;">Vade retro, perverso avechucho...</div><div style="text-align:center;">¡Ay! matóme la luz con el ala...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IX</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Funesta sombra! ¡Tenebroso espanto!...</div><div style="text-align:center;">Amedrentado el corazón palpita...</div><div style="text-align:center;">y la legión de Lucifer en tanto,</div><div style="text-align:center;">reforzando la trápala y la bulla,</div><div style="text-align:center;">a un tiempo brama, gruñe, llora, grita,</div><div style="text-align:center;">bufa, relincha, ronca, ladra, aúlla;</div><div style="text-align:center;">y asorda estrepitosa los oídos,</div><div style="text-align:center;">mezclando carcajadas y alaridos,</div><div style="text-align:center;">voz de ira, voz de horror, y voz de duelo.</div><div style="text-align:center;">¡Qué fiero son de trompas y cornetas!</div><div style="text-align:center;">¡Qué arrastrar de cadenas por el suelo!</div><div style="text-align:center;">¡Qué destemplado chirrío de carretas!...</div><div style="text-align:center;">¡Ya escampa! Hasta la tierra se estremece,</div><div style="text-align:center;">y según es el huracán, parece</div><div style="text-align:center;">que a la casa y a mí nos lleva al vuelo...</div><div style="text-align:center;">¡Perdido soy!... ¡Misericordia, cielo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> X</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Ah! Por fin en la iglesia vecina</div><div style="text-align:center;">a sonar comenzó la campana...</div><div style="text-align:center;">Al furor, a la loca jarana,</div><div style="text-align:center;">turbación sucedió repentina.</div><div style="text-align:center;">El tañido de aquella campana</div><div style="text-align:center;">a la hueste infernal amohína,</div><div style="text-align:center;">sobrecoge, atolondra, amilana.</div><div style="text-align:center;">Como en pecho abrumado de pena</div><div style="text-align:center;">una luz de esperanza divina;</div><div style="text-align:center;">como el sol en la densa neblina,</div><div style="text-align:center;">de los montes rizada melena;</div><div style="text-align:center;">el tañido de aquella campana,</div><div style="text-align:center;">que tan alto y sonoro domina,</div><div style="text-align:center;">y se pierde en la selva lejana,</div><div style="text-align:center;">el tumulto en el aire serena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Partieron! La sonante nota</div><div style="text-align:center;">a la hueste infernal derrota.</div><div style="text-align:center;">Uno a otro apresura, excita,</div><div style="text-align:center;">estrecha, empuja, precipita.</div><div style="text-align:center;">Huyó la fementida tropa;</div><div style="text-align:center;">no trota ya, sino galopa;</div><div style="text-align:center;">no galopa ya, sino vuela.</div><div style="text-align:center;">Por donde pasa la bandada,</div><div style="text-align:center;">una sombra más atezada</div><div style="text-align:center;">los montes y los valles vela,</div><div style="text-align:center;">y el luto de la noche enluta.</div><div style="text-align:center;">Como de leña mal enjuta,</div><div style="text-align:center;">que en el hogar chisporrotea,</div><div style="text-align:center;">de mil pupilas culebrea</div><div style="text-align:center;">rojiza luz intermitente,</div><div style="text-align:center;">que va señalando la ruta</div><div style="text-align:center;">de Satanás y de su gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cesó, cesó la zozobra.</div><div style="text-align:center;">A escape va la pandilla;</div><div style="text-align:center;">y la tierra se recobra</div><div style="text-align:center;">de la grave pesadilla</div><div style="text-align:center;">de esta visita importuna;</div><div style="text-align:center;">y la perezosa luna</div><div style="text-align:center;">sale al fin, y el campo alegra.</div><div style="text-align:center;">Allá va la sombra negra;</div><div style="text-align:center;">distante suena la grita</div><div style="text-align:center;">de la canalla maldita;</div><div style="text-align:center;">como cuando ciñe un monte</div><div style="text-align:center;">de nubes el horizonte,</div><div style="text-align:center;">y desde su oscuro seno</div><div style="text-align:center;">rezonga lejano trueno;</div><div style="text-align:center;">como cuando primavera</div><div style="text-align:center;">tus nieves ha derretido,</div><div style="text-align:center;">gigantesca cordillera,</div><div style="text-align:center;">y a lo lejos se oye el ruido</div><div style="text-align:center;">de impetuosa corriente</div><div style="text-align:center;">que arrastra una selva entera,</div><div style="text-align:center;">cubre el llano y corta el puente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XIII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mas a ti, ¿qué fortuna,</div><div style="text-align:center;">huerta mía, te cabe?</div><div style="text-align:center;">¿Respiras ya del grave</div><div style="text-align:center;">afán? ¿Injuria alguna</div><div style="text-align:center;">sufriste?... ¡Cuánta asoma,</div><div style="text-align:center;">entreabierta a la luna,</div><div style="text-align:center;">nueva flor! ¡Cuánto aroma</div><div style="text-align:center;">de rosas y alelíes</div><div style="text-align:center;">el ambiente embalsama!</div><div style="text-align:center;">No hay una mustia rama;</div><div style="text-align:center;">no hay un doblado arbusto.</div><div style="text-align:center;">Parece que te ríes</div><div style="text-align:center;">de tu pasado susto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XIV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sobre aquellos boldos</div><div style="text-align:center;">que a un pelado risco</div><div style="text-align:center;">guarnecen la falda,</div><div style="text-align:center;">al amortecido</div><div style="text-align:center;">rayo de la luna,</div><div style="text-align:center;">van haciendo giros.</div><div style="text-align:center;">Enjambre parecen</div><div style="text-align:center;">de avispas, que el nido</div><div style="text-align:center;">materno abandona,</div><div style="text-align:center;">despojo de niños</div><div style="text-align:center;">traviesos, y vuela</div><div style="text-align:center;">errante y proscrito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Desventurados!</div><div style="text-align:center;">Del patrio albergue</div><div style="text-align:center;">también vosotros</div><div style="text-align:center;">gemís ausentes;</div><div style="text-align:center;">vagar proscriptos</div><div style="text-align:center;">os cupo en suerte...</div><div style="text-align:center;">¡Terrible fallo!...</div><div style="text-align:center;">¡y eterno!... ¡Pesen</div><div style="text-align:center;">mis maldiciones,</div><div style="text-align:center;">blandas y leves,</div><div style="text-align:center;">sobre vosotros,</div><div style="text-align:center;">míseros duendes!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XVI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Hacia el cerro</div><div style="text-align:center;">que distingue</div><div style="text-align:center;">lo sombrío</div><div style="text-align:center;">de su tizne</div><div style="text-align:center;">-padrón negro</div><div style="text-align:center;">de hechos tristes-</div><div style="text-align:center;">vagorosas</div><div style="text-align:center;">ondas finge,</div><div style="text-align:center;">parda nube,</div><div style="text-align:center;">con matices</div><div style="text-align:center;">colorados,</div><div style="text-align:center;">como el tinte</div><div style="text-align:center;">que a la luna</div><div style="text-align:center;">da el eclipse;</div><div style="text-align:center;">y en la espira</div><div style="text-align:center;">que describe,</div><div style="text-align:center;">rastros deja</div><div style="text-align:center;">carmesíes...</div><div style="text-align:center;">¿En qué abismos,</div><div style="text-align:center;">infelice</div><div style="text-align:center;">nubecilla,</div><div style="text-align:center;">vas a hundirte?...</div><div style="text-align:center;">Ya los ojos</div><div style="text-align:center;">no la siguen;</div><div style="text-align:center;">ya es un punto;</div><div style="text-align:center;">ya no existe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XVII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Qué calma</div><div style="text-align:center;">tranquila!</div><div style="text-align:center;">Tras leve</div><div style="text-align:center;">cortina</div><div style="text-align:center;">de gasa</div><div style="text-align:center;">pajiza,</div><div style="text-align:center;">la luna</div><div style="text-align:center;">dormita.</div><div style="text-align:center;">Al sueño</div><div style="text-align:center;">rendidas,</div><div style="text-align:center;">las flores</div><div style="text-align:center;">se inclinan.</div><div style="text-align:center;">El viento</div><div style="text-align:center;">no silba,</div><div style="text-align:center;">ni el aura</div><div style="text-align:center;">suspira.</div><div style="text-align:center;">Tú sola</div><div style="text-align:center;">vigilas;</div><div style="text-align:center;">tú siempre</div><div style="text-align:center;">caminas,</div><div style="text-align:center;">y al centro</div><div style="text-align:center;">gravitas,</div><div style="text-align:center;">¡oh fuente</div><div style="text-align:center;">querida!</div><div style="text-align:center;">ya turbia;</div><div style="text-align:center;">ya limpia;</div><div style="text-align:center;">ya en calles,</div><div style="text-align:center;">que lilas</div><div style="text-align:center;">y adelfas</div><div style="text-align:center;">tapizan;</div><div style="text-align:center;">ya en zarzas</div><div style="text-align:center;">y espinas.</div><div style="text-align:center;">¡Tal corre</div><div style="text-align:center;">la vida!</div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>A Olimpio</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3157-a-olimpio.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:51:56 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Victor Hugo</div><div style="text-align:center;">I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Recuerdas, Olimpio, aquella</div><div style="text-align:center;">única amistad constante,</div><div style="text-align:center;">que no copió en su semblante</div><div style="text-align:center;">las mudanzas de tu estrella?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Aquel amigo, consuelo</div><div style="text-align:center;">que en la miseria ha dejado</div><div style="text-align:center;">a tu corazón llagado</div><div style="text-align:center;">por último bien el cielo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Testigo de los azares</div><div style="text-align:center;">de la encarnizada lidia</div><div style="text-align:center;">en que te postró la envidia,</div><div style="text-align:center;">que hoy te abruma de pesares;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> así te dijo; —y en tanto,</div><div style="text-align:center;">una luz serena y clara</div><div style="text-align:center;">desarrugaba tu cara,</div><div style="text-align:center;">mojando la suya el llanto:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Eres tú aquel cuya gloria</div><div style="text-align:center;">ensalzaron nobles plumas,</div><div style="text-align:center;">y miraban de reojo</div><div style="text-align:center;">mil envidias taciturnas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Acatábante en silencio</div><div style="text-align:center;">las gentes: la infancia ruda</div><div style="text-align:center;">a escucharte se paraba,</div><div style="text-align:center;">como la vejez caduca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Eras meteoro ardiente</div><div style="text-align:center;">que en una noche profunda</div><div style="text-align:center;">se lleva tras sí los ojos,</div><div style="text-align:center;">cuando por el cielo cruza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y ahora, arrancada palma,</div><div style="text-align:center;">doblas tu cabeza mustia:</div><div style="text-align:center;">no te da apoyo la tierra,</div><div style="text-align:center;">no das al aire verdura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Cuántas frentes a la sombra</div><div style="text-align:center;">acostumbraba la tuya!</div><div style="text-align:center;">Y ahora, ¡qué de sonrisas</div><div style="text-align:center;">irónicas te saludan!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ajado está el bello lustre</div><div style="text-align:center;">de tu blanca vestidura;</div><div style="text-align:center;">los que galán te adoraron,</div><div style="text-align:center;">andrajoso, te hacen burla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »La detracción en tu vida</div><div style="text-align:center;">clavó sus garras impuras;</div><div style="text-align:center;">es texto a malignas glosas</div><div style="text-align:center;">tu reputación difunta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y como helado cadáver,</div><div style="text-align:center;">desfigurada, insepulta,</div><div style="text-align:center;">sabandijas asquerosas</div><div style="text-align:center;">por todas partes la surcan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Revelada por la llama</div><div style="text-align:center;">que a tu memoria circunda,</div><div style="text-align:center;">tu existencia es un terrero</div><div style="text-align:center;">que cuantos pasan insultan;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y cien silbadoras flechas</div><div style="text-align:center;">vienen a herirla una a una,</div><div style="text-align:center;">que en tu corazón inerme</div><div style="text-align:center;">hondas encarnan la punta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y con festivos aplausos</div><div style="text-align:center;">cuenta el vulgo las agudas</div><div style="text-align:center;">heridas, y los dolores,</div><div style="text-align:center;">y las ansias moribundas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »como suelen bandoleros,</div><div style="text-align:center;">al ver la presa segura,</div><div style="text-align:center;">contar monedas y joyas</div><div style="text-align:center;">que reciente sangre enturbia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »El alma, que de lo recto</div><div style="text-align:center;">era un tiempo norma augusta,</div><div style="text-align:center;">es ya como la taberna</div><div style="text-align:center;">que por la noche relumbra;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a cuya reja se apiñan</div><div style="text-align:center;">curiosos, por si se escucha</div><div style="text-align:center;">el canto de locas orgias,</div><div style="text-align:center;">o de las riñas la bulla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Cortaron tus esperanzas,</div><div style="text-align:center;">flor de que nadie se cura,</div><div style="text-align:center;">manos crüeles, y al suelo</div><div style="text-align:center;">las dan en trizas menudas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Nadie te llora; tu suerte</div><div style="text-align:center;">ningún corazón enluta;</div><div style="text-align:center;">tu nombre es un epitafio</div><div style="text-align:center;">de desmoronada tumba;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y el que con dolor fingido</div><div style="text-align:center;">alguna vez lo pronuncia,</div><div style="text-align:center;">es como el que muestra escombros</div><div style="text-align:center;">de arruinada arquitectura,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que un tiempo adornaron jaspes,</div><div style="text-align:center;">y sustentaron columnas,</div><div style="text-align:center;">y ya malezas la cubren,</div><div style="text-align:center;">y vientos y aguas la injurian.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas ¿qué digo? En la miseria</div><div style="text-align:center;">más elevado y sublime</div><div style="text-align:center;">te muestras a quien la altura</div><div style="text-align:center;">de tus pensamientos mide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Tu existencia, combatiendo</div><div style="text-align:center;">a los contrapuestos diques,</div><div style="text-align:center;">suena como el océano</div><div style="text-align:center;">que asalta los arrecifes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Los que observaron de cerca</div><div style="text-align:center;">la lucha, vuelven y dicen</div><div style="text-align:center;">que, inclinándose a la margen,</div><div style="text-align:center;">vieron tremenda Caribdis;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »mas puede ser que la vista,</div><div style="text-align:center;">calando ese abismo horrible,</div><div style="text-align:center;">la perla de la inocencia</div><div style="text-align:center;">en lo más hondo divise.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Turba los ojos la niebla</div><div style="text-align:center;">de que pareces vestirte;</div><div style="text-align:center;">mas sobre ella un claro cielo</div><div style="text-align:center;">serenas lumbres despide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué importa al cabo que el mundo</div><div style="text-align:center;">contra tu entereza lidie,</div><div style="text-align:center;">alzando nubes de polvo,</div><div style="text-align:center;">que cualquier soplo dirige?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Para juzgar, ¿qué derecho,</div><div style="text-align:center;">qué título nos asiste?</div><div style="text-align:center;">¿Qué objeto no es un enigma</div><div style="text-align:center;">para los ojos más linces?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿La certidumbre?... ¡Insensatos,</div><div style="text-align:center;">que imagináis tierra firme,</div><div style="text-align:center;">la que celajes vistosos</div><div style="text-align:center;">en vuestro discurso fingen!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Así puede asirla el juicio</div><div style="text-align:center;">del hombre, como es posible</div><div style="text-align:center;">a la mano asir el agua</div><div style="text-align:center;">sin que presta se deslice.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Moja apenas, y al instante</div><div style="text-align:center;">huye; y al pecho que gime,</div><div style="text-align:center;">y al ardiente labio, nada</div><div style="text-align:center;">deja que la sed mitigue.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Es día? ¿Es noche? Los ojos</div><div style="text-align:center;">nada absoluto distinguen:</div><div style="text-align:center;">toda raíz lleva frutos;</div><div style="text-align:center;">y todo fruto raíces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Apariencias nos fascinan,</div><div style="text-align:center;">ya sombras densas contristen</div><div style="text-align:center;">la vista, o ya luminosos</div><div style="text-align:center;">colores la regocijen.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Un objeto mismo a visos</div><div style="text-align:center;">diferentes llora y ríe:</div><div style="text-align:center;">por un lado, terso lustre;</div><div style="text-align:center;">por el otro, oscuro tizne.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »La nube en que el marinero</div><div style="text-align:center;">ve rota nave irse a pique,</div><div style="text-align:center;">para el colono es un campo</div><div style="text-align:center;">que doradas mieses rinde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Quién habrá que los misterios</div><div style="text-align:center;">del pecho humano escudriñe?</div><div style="text-align:center;">¿Quién, que las trasformaciones</div><div style="text-align:center;">varias de un alma adivine?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Larva informe surca el lodo;</div><div style="text-align:center;">y tal vez mañana, libre</div><div style="text-align:center;">mariposa, alas de seda</div><div style="text-align:center;">despliegue, y aromas libe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pero tú penas; y ¿cómo</div><div style="text-align:center;">pudo ser que no penaras,</div><div style="text-align:center;">oh víctima sin ventura</div><div style="text-align:center;">de persecución villana?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Tú, a quien la calumnia muerde</div><div style="text-align:center;">lo más sensible del alma?</div><div style="text-align:center;">¿Tú, en quien el sarcasmo agota</div><div style="text-align:center;">sus flechas enherboladas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Herido león, huiste</div><div style="text-align:center;">a selva solitaria;</div><div style="text-align:center;">y allí memorias acerbas</div><div style="text-align:center;">te hacen más honda la llaga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A ellas entregado vives;</div><div style="text-align:center;">y ¡cuántas veces, ay, te halla</div><div style="text-align:center;">la noche en la actitud misma</div><div style="text-align:center;">en que te halló la mañana!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Dichoso, cuando a la sombra</div><div style="text-align:center;">en que tu pecho descansa,</div><div style="text-align:center;">la sombra, de los que piensan</div><div style="text-align:center;">favorecida morada;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »desde el alba hasta el ocaso,</div><div style="text-align:center;">desde el ocaso hasta el alba,</div><div style="text-align:center;">contemplando las facciones</div><div style="text-align:center;">del valle y de la montaña;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »atento al tapiz musgoso</div><div style="text-align:center;">que las rocas engalana,</div><div style="text-align:center;">al sosiego de los campos,</div><div style="text-align:center;">o al tumulto de las aguas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a la lozana verdura</div><div style="text-align:center;">de yerbas jamás holladas,</div><div style="text-align:center;">o a la nieve que los montes</div><div style="text-align:center;">empinados amortaja;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a la bostezante gruta</div><div style="text-align:center;">de tenebrosa garganta,</div><div style="text-align:center;">y de verde cabellera,</div><div style="text-align:center;">con florecida guirnalda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »O a la mar, do las antorchas</div><div style="text-align:center;">del mundo su curso acaban,</div><div style="text-align:center;">que como un pecho viviente</div><div style="text-align:center;">respirando sube y baja;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »o siguiendo con los ojos</div><div style="text-align:center;">desde la arenosa playa,</div><div style="text-align:center;">al ligero esquife, alegre</div><div style="text-align:center;">depósito de esperanzas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que las velas tiende y huye,</div><div style="text-align:center;">huye, y rompe la delgada</div><div style="text-align:center;">hebra que ata el duro pecho</div><div style="text-align:center;">del marinero a la patria;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »sobre el risco, donde tantos</div><div style="text-align:center;">dispersos rumores vagan;</div><div style="text-align:center;">bajo la espesura umbrosa,</div><div style="text-align:center;">donde ni el silencio calla;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a los ecos das un eco;</div><div style="text-align:center;">a las confusas palabras</div><div style="text-align:center;">de místicas armonías</div><div style="text-align:center;">vibra tu mente inspirada;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y concurres al inmenso</div><div style="text-align:center;">coro que todo lo abraza,</div><div style="text-align:center;">lo que remontado vuela,</div><div style="text-align:center;">y lo que humilde se arrastra;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Coro de infinitas voces</div><div style="text-align:center;">que suspende y arrebata,</div><div style="text-align:center;">y en que la naturaleza</div><div style="text-align:center;">a todos los seres habla!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Consuélate, que algún día,</div><div style="text-align:center;">y no distante quizás,</div><div style="text-align:center;">el imperio de las almas</div><div style="text-align:center;">a la tuya volverá;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y ha de verse, ante los ojos</div><div style="text-align:center;">más obcecados, brillar</div><div style="text-align:center;">con nueva luz, de tu frente</div><div style="text-align:center;">la nativa majestad;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »como joyel, a que el polvo</div><div style="text-align:center;">deslustró la tersa faz,</div><div style="text-align:center;">nuevamente acicalado</div><div style="text-align:center;">para fiesta nupcïal.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En vano tus enemigos,</div><div style="text-align:center;">de la sátira mordaz</div><div style="text-align:center;">contra tu pecho inocente</div><div style="text-align:center;">aguzaron el puñal;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y divulgaron secretos</div><div style="text-align:center;">fiados a la amistad,</div><div style="text-align:center;">como quien derrama el agua</div><div style="text-align:center;">sobre el camino real.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En vano, en vano su furia</div><div style="text-align:center;">humillada lanzarán</div><div style="text-align:center;">contra tu nombre, a manera</div><div style="text-align:center;">de enhambrecido chacal,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que, para saciar la rabia</div><div style="text-align:center;">de su apetito voraz,</div><div style="text-align:center;">desgarra la última carne</div><div style="text-align:center;">del hueso roído ya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Esos hombres que te ponen</div><div style="text-align:center;">piedras en que tropezar,</div><div style="text-align:center;">y de asechanzas te cercan,</div><div style="text-align:center;">no, no prevalecerán.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pasarán, como vislumbres</div><div style="text-align:center;">entre espeso matorral,</div><div style="text-align:center;">que a merced del viento corren,</div><div style="text-align:center;">y no dejan huella atrás.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Te detestarán, sin duda,</div><div style="text-align:center;">con el rencor infernal</div><div style="text-align:center;">que alimenta contra el cielo</div><div style="text-align:center;">el pecho de Satanás;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »pero las voces de muerte,</div><div style="text-align:center;">que como ardiente raudal</div><div style="text-align:center;">salen de su boca impía,</div><div style="text-align:center;">leve soplo extinguirá.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mira entre tanto con ojos</div><div style="text-align:center;">de generosa piedad</div><div style="text-align:center;">a los que de un bajo instinto</div><div style="text-align:center;">arrastra el poder fatal;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a los que, en densa ignorancia</div><div style="text-align:center;">sumidos, no ven rayar</div><div style="text-align:center;">celeste albor, que ilumine</div><div style="text-align:center;">su mísera ceguedad;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que llaman luz a la sombra,</div><div style="text-align:center;">y bonanza al huracán,</div><div style="text-align:center;">y andan a tientas, sin rumbo,</div><div style="text-align:center;">sin ley, sin fe, sin altar;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »al soberbio que levanta</div><div style="text-align:center;">contra el débil el procaz</div><div style="text-align:center;">estrépito del torrente,</div><div style="text-align:center;">demolido el valladar;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a la mujer seductora,</div><div style="text-align:center;">desamorada beldad,</div><div style="text-align:center;">a quien la sonrisa, estudio,</div><div style="text-align:center;">a quien es arte el mirar,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y en cuyo ropaje, suelto</div><div style="text-align:center;">a los vientos, redes hay,</div><div style="text-align:center;">redes, que prenden las almas</div><div style="text-align:center;">en dura cautividad;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »al ambicioso que trepa</div><div style="text-align:center;">sobre el ambicioso, a par</div><div style="text-align:center;">de la hiedra, que a sí misma</div><div style="text-align:center;">entretejiéndose va;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a la turba lisonjera</div><div style="text-align:center;">que rinde a cada deidad</div><div style="text-align:center;">efímera el torpe incienso</div><div style="text-align:center;">de su adoración venal;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y a declamadores vanos,</div><div style="text-align:center;">que hacen rüido y no más;</div><div style="text-align:center;">oráculos que atestiguan</div><div style="text-align:center;">la insensatez general.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué son contigo esos hombres</div><div style="text-align:center;">de un día, enjambre fugaz</div><div style="text-align:center;">de insectos que vio la aurora,</div><div style="text-align:center;">y la tarde no verá?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ellos son viles, tú grande,</div><div style="text-align:center;">es el interés su imán,</div><div style="text-align:center;">la gloria el tuyo: la guerra</div><div style="text-align:center;">apetecen, tú la paz.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Nada hay común a la suya,</div><div style="text-align:center;">y a tu carrera inmortal;</div><div style="text-align:center;">ni se puede su alegría</div><div style="text-align:center;">a tu dolor igualar;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que es sublime y grandioso</div><div style="text-align:center;">espectáculo el que da</div><div style="text-align:center;">la mano dispensadora</div><div style="text-align:center;">que reparte el bien y el mal,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y alejando al genio el cebo</div><div style="text-align:center;">de lo vano y lo falaz,</div><div style="text-align:center;">lo labra con el arado</div><div style="text-align:center;">que se llama adversidad».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Olimpio! un amigo fiel</div><div style="text-align:center;">entonces te hablaba así,</div><div style="text-align:center;">queriendo apartar de ti</div><div style="text-align:center;">la henchida copa de hiel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Solo entre la turba larga</div><div style="text-align:center;">que antes te halagó perjura,</div><div style="text-align:center;">quiso de la desventura</div><div style="text-align:center;">aligerarte la carga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y tú, si en tono más grave,</div><div style="text-align:center;">no de metal diferente,</div><div style="text-align:center;">como el gran río a la fuente,</div><div style="text-align:center;">como al esquife la nave,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Le hablaste; —y cruzó veloz</div><div style="text-align:center;">una sombra tu semblante;</div><div style="text-align:center;">y un tierno afecto un instante</div><div style="text-align:center;">hizo vacilar tu voz:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡No me consueles, ni te aflijas! Vivo</div><div style="text-align:center;"> pacífico y sereno,</div><div style="text-align:center;">que sólo miro al mundo de las almas,</div><div style="text-align:center;"> no a ese mundo terreno.</div><div style="text-align:center;"> «Ni es tan perverso el hombre: la fortuna,</div><div style="text-align:center;"> liberal o mezquina,</div><div style="text-align:center;">tiñe en puro licor o en turbias heces</div><div style="text-align:center;"> la copa cristalina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Del estrecho teatro, que aprisiona</div><div style="text-align:center;"> tu pensamiento, el mío</div><div style="text-align:center;">oye a lo lejos el rumor, y vuela</div><div style="text-align:center;"> a su libre albedrío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si murmura la fuente, o solitaria</div><div style="text-align:center;"> bulle una verde orilla,</div><div style="text-align:center;">o viene a mis oídos el arrullo</div><div style="text-align:center;"> de amante tortolilla;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «O el esquilón de las exequias llora</div><div style="text-align:center;"> en la torre sublime,</div><div style="text-align:center;">o de los sauces la colgante rama</div><div style="text-align:center;"> sobre las cruces gime;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Paréceme que huello excelsa cumbre,</div><div style="text-align:center;"> a do conduce el viento,</div><div style="text-align:center;">de cuanto ser criado habita el orbe</div><div style="text-align:center;"> una voz de lamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Allí la pequeñez a la grandeza,</div><div style="text-align:center;"> el barro al oro igualo;</div><div style="text-align:center;">y exploro los arcanos del abismo,</div><div style="text-align:center;"> y el firmamento escalo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Cuando el humo lejano se levanta</div><div style="text-align:center;"> de humilde choza, pienso</div><div style="text-align:center;">que en el ara se exhala, do se quema</div><div style="text-align:center;"> a Dios devoto incienso;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y de dispersas luces por la noche</div><div style="text-align:center;"> sembrada la llanura,</div><div style="text-align:center;">el infinito espacio tachonado</div><div style="text-align:center;"> de soles me figura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Contemplo allí de lejos cuanto puebla</div><div style="text-align:center;"> la tierra, el mar profundo,</div><div style="text-align:center;">y miro al hombre, misterioso mago,</div><div style="text-align:center;"> atravesar el mundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y como suele el pájaro a su pluma,</div><div style="text-align:center;"> me entrego al pensamiento;</div><div style="text-align:center;">y entiendo qué es la vida, y lo que dice</div><div style="text-align:center;"> aquel doliente acento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Y quieres que murmure de mi suerte?</div><div style="text-align:center;"> ¿Cuál es el hombre, dime,</div><div style="text-align:center;">a quien, parcial el cielo, de la carga</div><div style="text-align:center;"> universal exime?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Yo, que lóbrega noche vivo ahora,</div><div style="text-align:center;"> en mi denso horizonte</div><div style="text-align:center;">conservo, cual rosada luz, que deja</div><div style="text-align:center;"> la tarde en alto monte,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«La llama del honor, divina lumbre,</div><div style="text-align:center;"> que, en apacible calma,</div><div style="text-align:center;">todavía ilumina lo más alto,</div><div style="text-align:center;"> lo más puro del alma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Sin duda un tiempo —¿qué razón temprana</div><div style="text-align:center;"> de este modo no yerra?</div><div style="text-align:center;">sueños dorados vi, cuales el hombre</div><div style="text-align:center;"> suele ver en la tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Vi alzarse mi existencia coronada</div><div style="text-align:center;"> de visiones hermosas;</div><div style="text-align:center;">mas ¡qué! ¿debí juzgar que fuese eterna</div><div style="text-align:center;"> la vida de las rosas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Las ilusiones que tocar pensaban</div><div style="text-align:center;"> mis infantiles manos,</div><div style="text-align:center;">disipó la razón, como disipa</div><div style="text-align:center;"> la aurora espectros vanos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y digo ya a la dicha lo que dice</div><div style="text-align:center;"> navegante que deja</div><div style="text-align:center;">el suelo patrio, a la querida orilla</div><div style="text-align:center;"> que más y más se aleja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«Señala Dios a todo ser que nace</div><div style="text-align:center;"> su herencia de dolores,</div><div style="text-align:center;">como, a la aurora, un amo a sus obreros</div><div style="text-align:center;"> reparte las labores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«¡Ánimo, pues! ¿Qué importa a un alma grande,</div><div style="text-align:center;"> destello peregrino</div><div style="text-align:center;">de antorcha celestial, eso que el hombre</div><div style="text-align:center;"> suele llamar destino?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Ni elación en la frente generosa,</div><div style="text-align:center;"> ni aparezca desmayo,</div><div style="text-align:center;">ora brille a los ojos la serena</div><div style="text-align:center;"> luz del día, ora el rayo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Brame allá abajo la preñada nube</div><div style="text-align:center;"> que tempestades mueve,</div><div style="text-align:center;">y su tranquilidad conserve el alma,</div><div style="text-align:center;"> cual la cumbre su nieve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Forceja en vano el rebelado orgullo</div><div style="text-align:center;">contra la ley severa</div><div style="text-align:center;">(necesidad o expïación se llame)</div><div style="text-align:center;">que al universo impera;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Rueda fatal, que a todo lo criado</div><div style="text-align:center;"> en movimiento eterno</div><div style="text-align:center;">girando abruma, y de una mano sola</div><div style="text-align:center;"> reconoce el gobierno».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Las Fantasmas</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3156-las-fantasmas.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:45:25 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Las Orientales De Victor Hugo</div><div style="text-align:center;">I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah, qué de marchitas rosas</div><div style="text-align:center;">en su primera mañana!</div><div style="text-align:center;">¡Ah, qué de niñas donosas</div><div style="text-align:center;">muertas en edad temprana!</div><div style="text-align:center;">Mezclados lleva el carro de la muerte</div><div style="text-align:center;">al viejo, al niño, al delicado, al fuerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Forzoso es que el prado en flor</div><div style="text-align:center;">rinda su alegre esperanza</div><div style="text-align:center;">a la hoz del segador;</div><div style="text-align:center;">es forzoso que la danza</div><div style="text-align:center;">en el gozo fugaz de los festines</div><div style="text-align:center;">huelle los azahares y jazmines;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que, huyendo de valle en valle,</div><div style="text-align:center;">sus ondas la fuente apure;</div><div style="text-align:center;">y que el relámpago estalle,</div><div style="text-align:center;">y un solo momento dure;</div><div style="text-align:center;">y el vendaval que perdonó a la zarza</div><div style="text-align:center;">la fresca pompa del almendro esparza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El giro fatal no cesa:</div><div style="text-align:center;">la aurora anuncia el ocaso.</div><div style="text-align:center;">En torno a espléndida mesa,</div><div style="text-align:center;">jovial turba empina el vaso;</div><div style="text-align:center;">unos apenas gustan, y ya salen;</div><div style="text-align:center;">pocos hay que en el postre se regalen.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Murieron, murieron mil!</div><div style="text-align:center;">la rosada y la morena;</div><div style="text-align:center;">la de la forma gentil;</div><div style="text-align:center;">la de la voz de sirena;</div><div style="text-align:center;">la que ufana brilló; la que otro ornato</div><div style="text-align:center;">no usó jamás que el virginal recato.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una, apoyada la frente</div><div style="text-align:center;">en la macilenta palma,</div><div style="text-align:center;">mira al suelo tristemente;</div><div style="text-align:center;">y al fin rompe al cuerpo el alma;</div><div style="text-align:center;">como el jilguero, cuando oyó el reclamo,</div><div style="text-align:center;">quiebra, al tomar el vuelo, un débil ramo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otra, en un nombre querido,</div><div style="text-align:center;">con loca fiebre delira;</div><div style="text-align:center;">otra acaba, cual gemido</div><div style="text-align:center;">lánguido de eolia lira,</div><div style="text-align:center;">que el viento pulsa; o plácida fallece,</div><div style="text-align:center;">cual sonriendo un niño se adormece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Todas nacidas apenas,</div><div style="text-align:center;">y ya cadáveres fríos!...</div><div style="text-align:center;">palomas, de mimos llenas,</div><div style="text-align:center;">y de hechiceros desvíos;</div><div style="text-align:center;">primavera del mundo, apetecida</div><div style="text-align:center;">gala de amor, encanto de la vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Y nada dejó la huesa?</div><div style="text-align:center;">¿ni una voz? ¿ni una mirada?</div><div style="text-align:center;">¿tanta llama, hecha pavesa?</div><div style="text-align:center;">¿y tanta flor, deshojada?</div><div style="text-align:center;">¡Adiós! huyamos a la amiga sombra</div><div style="text-align:center;">de anciano bosque; pisaré la alfombra</div><div style="text-align:center;"> De secas hojas, que crujan</div><div style="text-align:center;">bajo mi pie vagoroso</div><div style="text-align:center;">Fantasmas se me dibujan</div><div style="text-align:center;">entre el ramaje frondoso;</div><div style="text-align:center;">a incierta luz siguiendo voy su huella,</div><div style="text-align:center;">y de sus ojos la vivaz centella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿He sido ya polvo yerto,</div><div style="text-align:center;">y mi sombra despertó?</div><div style="text-align:center;">¿Cómo ellas estoy yo muerto?</div><div style="text-align:center;">¿O ellas vivas, como yo?</div><div style="text-align:center;">Yo la mano les doy entre las ralas</div><div style="text-align:center;">calles del bosque; ellas a mí sus alas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y a su forma vaga, etérea,</div><div style="text-align:center;">mi pensamiento se amolda...</div><div style="text-align:center;">A do, meciendo funérea</div><div style="text-align:center;">colgadura, el sauce entolda</div><div style="text-align:center;">un blanco mármol, de tropel se lanzan;</div><div style="text-align:center;">y en baja voz me dicen: ¡ven!... y danzan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vanse luego paso a paso</div><div style="text-align:center;">por la selva, y de repente</div><div style="text-align:center;">desparecen... Yo repaso</div><div style="text-align:center;">la visión acá en mi mente,</div><div style="text-align:center;">y lo que entre los hombres ver solía,</div><div style="text-align:center;">reproduce otra vez la fantasía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Una entre todas!... tan clara</div><div style="text-align:center;">la bella efigie, el semblante</div><div style="text-align:center;">me recuerdo, que jurara</div><div style="text-align:center;">estarla viendo delante:</div><div style="text-align:center;">crespas madejas de oro su cabello;</div><div style="text-align:center;">rosada faz; alabastrino cuello;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> albo seno, que palpita</div><div style="text-align:center;">con inocentes suspiros;</div><div style="text-align:center;">ojos, que el júbilo agita,</div><div style="text-align:center;">azules como zafiros;</div><div style="text-align:center;">y la celeste diáfana aureola</div><div style="text-align:center;">que en sus quince a las niñas arrebola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nunca en su pecho el ardor</div><div style="text-align:center;">de un liviano afecto, cupo;</div><div style="text-align:center;">no supo jamás de amor,</div><div style="text-align:center;">aunque inspirarlo sí supo.</div><div style="text-align:center;">Y si cuantos la ven, la llaman bella,</div><div style="text-align:center;">nadie al oído se lo dice a ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El baile fue su pasión,</div><div style="text-align:center;">y costole caro asaz:</div><div style="text-align:center;">deslumbradora ilusión,</div><div style="text-align:center;">que pasatiempo y solaz</div><div style="text-align:center;">a todo pecho juvenil ofrece;</div><div style="text-align:center;">pero el de Lola embriaga y enloquece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todavía, cuando pasa</div><div style="text-align:center;">sobre su sepulcro alguna</div><div style="text-align:center;">nube de cándida gasa,</div><div style="text-align:center;">que hace fiestas a la luna,</div><div style="text-align:center;">o el mirto que lo cubre el viento mece,</div><div style="text-align:center;">rebulle su ceniza y se estremece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La circular se le envía,</div><div style="text-align:center;">que para el baile la empeña;</div><div style="text-align:center;">y si piensa en él de día,</div><div style="text-align:center;">en él a la noche sueña;</div><div style="text-align:center;">vuélanle en derredor regocijadas</div><div style="text-align:center;">visiones de danzantes, silfos y hadas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y la cercan plumas, blondas,</div><div style="text-align:center;">canastillas y bandejas,</div><div style="text-align:center;">mué de caprichosas ondas,</div><div style="text-align:center;">crespón, de que las abejas</div><div style="text-align:center;">pudieran hacerse alas; cintas, flores,</div><div style="text-align:center;">tocas de formas mil, de mil colores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya llega... los elegantes</div><div style="text-align:center;">le hacen rueda; luce el rico</div><div style="text-align:center;">bordado; en los albos guantes</div><div style="text-align:center;">se abre y cierra el abanico.</div><div style="text-align:center;">Ya da principio la anhelada fiesta:</div><div style="text-align:center;">y sus cien voces desplegó la orquesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Qué ágil salta o se desliza!</div><div style="text-align:center;">¡Qué movimiento agraciado!</div><div style="text-align:center;">Sus ojos, bajo la riza</div><div style="text-align:center;">crencha del pelo dorado,</div><div style="text-align:center;">brillan, como dos astros en la ceja</div><div style="text-align:center;">de luz que el sol en el ocaso deja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo en ella es travesura,</div><div style="text-align:center;">juego, donaire, alegría,</div><div style="text-align:center;">inocencia... En una oscura,</div><div style="text-align:center;">solitaria galería,</div><div style="text-align:center;">yo, que los grupos móviles miraba,</div><div style="text-align:center;">a Lola pensativo contemplaba...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pensativo... caviloso...</div><div style="text-align:center;">y triste no sé si diga;</div><div style="text-align:center;">en el baile bullicioso,</div><div style="text-align:center;">el loco placer hostiga;</div><div style="text-align:center;">enturbia el tedio la delicia, y rueda</div><div style="text-align:center;">impuro polvo en túnicas de seda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lola, en la festiva tropa,</div><div style="text-align:center;">va, viene, revuelve, gira:</div><div style="text-align:center;">¡valse! ¡cuadrilla! ¡galopa!</div><div style="text-align:center;">no descansa, no respira;</div><div style="text-align:center;">seguir no es dado el fugitivo vuelo</div><div style="text-align:center;">del lindo pie, que apenas toca el suelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Flautas, violines, violones,</div><div style="text-align:center;">alegre canto, reflejos</div><div style="text-align:center;">de arañas y de blandones,</div><div style="text-align:center;">de lámparas y de espejos;</div><div style="text-align:center;">flores, perfumes, joyas, tules, rasos,</div><div style="text-align:center;">grato rumor de voces y de pasos,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> toda la exalta; la sala</div><div style="text-align:center;">multiplica los sentidos.</div><div style="text-align:center;">No sabe el pie si resbala</div><div style="text-align:center;">sobre cristales pulidos,</div><div style="text-align:center;">o sobre nube rápida se empine,</div><div style="text-align:center;">o en agitadas olas remoline.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡De día ya!... ¿Cuánto tarda</div><div style="text-align:center;">la hora que al placer da fin?</div><div style="text-align:center;">Lola en el umbral aguarda</div><div style="text-align:center;">por la capa de satín;</div><div style="text-align:center;">y bajo la delgada mantellina,</div><div style="text-align:center;">cuela alevosa el aura matutina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! ¡que triste tornaboda!</div><div style="text-align:center;">Risas, placeres, ¡adiós!</div><div style="text-align:center;">¡Adiós, arreos de moda!</div><div style="text-align:center;">Al canto sigue la tos;</div><div style="text-align:center;">al baile, ardor febril que la desvela,</div><div style="text-align:center;">dolor que punza, y respirar que anhela;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y a la fresca tez rosada</div><div style="text-align:center;">la cárdena sigue luego;</div><div style="text-align:center;">y la pupila empañada</div><div style="text-align:center;">a la pupila de fuego.</div><div style="text-align:center;">Murió... ¡la alegre! ¡la gentil! ¡la pura!</div><div style="text-align:center;">¡la amada!... el baile abrió su sepultura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Murió... la muerte la arranca</div><div style="text-align:center;">del abrazo maternal</div><div style="text-align:center;">—último abrazo— y la blanca</div><div style="text-align:center;">vestidura funeral</div><div style="text-align:center;">le pone, en vez del traje de la fiesta,</div><div style="text-align:center;">y es en un ataúd donde la acuesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un vaso de flores lleno</div><div style="text-align:center;">guarda la escogida flor,</div><div style="text-align:center;">que prendida llevó al seno;</div><div style="text-align:center;">y aún conserva su color:</div><div style="text-align:center;">cogiola en el jardín su mano hermosa,</div><div style="text-align:center;">y se marchitará sobre su losa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Pobre madre! ¡Qué distante</div><div style="text-align:center;">de adivinar su fortuna,</div><div style="text-align:center;">cuando la arrullaba infante,</div><div style="text-align:center;">cuando la meció en la cuna,</div><div style="text-align:center;">y con solicitud, con ansia tanta,</div><div style="text-align:center;">miró crecer aquella tierna planta!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Para qué?... Su amor, su Lola,</div><div style="text-align:center;">cebo del gusano inmundo,</div><div style="text-align:center;">amarilla, muda, sola,</div><div style="text-align:center;">en un retrete profundo</div><div style="text-align:center;">duerme; y si en clara noche del hibierno,</div><div style="text-align:center;">interrumpe la luna el sueño eterno,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a solemnizar la queda</div><div style="text-align:center;">los difuntos se levantan,</div><div style="text-align:center;">y en la apartada arboleda</div><div style="text-align:center;">fúnebres endechas cantan;</div><div style="text-align:center;">en vez de madre, un descarnado y triste</div><div style="text-align:center;">espectro al tocador de Lola asiste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Hora es, dice, date prisa»;</div><div style="text-align:center;">y abriendo los pavorosos</div><div style="text-align:center;">labios con yerta sonrisa,</div><div style="text-align:center;">pasa los dedos nudosos</div><div style="text-align:center;">de la descomunal mano de hielo</div><div style="text-align:center;">sobre las ondas del dorado pelo;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y luego la besa ufano;</div><div style="text-align:center;">y de mustia adormidera</div><div style="text-align:center;">la enguirnalda; y de la mano,</div><div style="text-align:center;">la conduce a do la espera,</div><div style="text-align:center;">saltando entre las tumbas, coro aerio,</div><div style="text-align:center;">a la pálida luz del cementerio,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y tras un alto laurel</div><div style="text-align:center;">la luna su faz recata,</div><div style="text-align:center;">sirviéndole de dosel</div><div style="text-align:center;">nubes con franjas de plata,</div><div style="text-align:center;">que el iris de la noche en torno ciñe,</div><div style="text-align:center;">y de colores opalinos tiñe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Niñas! no el placer os tiente,</div><div style="text-align:center;">que víctima tanta inmola;</div><div style="text-align:center;">mas tened, tened presente</div><div style="text-align:center;">a la malograda Lola;</div><div style="text-align:center;">la compañera hermosa, amable, honesta,</div><div style="text-align:center;">arrebatada al mundo en una fiesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cercada estaba de amores,</div><div style="text-align:center;">gracia, beldad, lozanía,</div><div style="text-align:center;">y de todas estas flores</div><div style="text-align:center;">una guirnalda tejía;</div><div style="text-align:center;">y cuando en matizarla se divierte,</div><div style="text-align:center;">a esta dulce labor da fin la muerte.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>En El Album De La Señora Enriqueta Pinto De Bulnes</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3155-en-el-album-de-la-seora-enriqueta-pinto-de-bulnes.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:40:05 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A plantar mis versos van</div><div style="text-align:center;">en este bello jardín</div><div style="text-align:center;">una flor; no es tulipán,</div><div style="text-align:center;">no es diamela, es un jazmín:</div><div style="text-align:center;">el jazmín del Tucumán;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> el que su tapiz ameno</div><div style="text-align:center;">tendió a Enriqueta en su cuna,</div><div style="text-align:center;">y vino de aromas lleno,</div><div style="text-align:center;">imagen de su fortuna,</div><div style="text-align:center;">al suelo feliz chileno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Me encanta, flor peregrina,</div><div style="text-align:center;">esa tu actitud modesta;</div><div style="text-align:center;">el que te ve se imagina</div><div style="text-align:center;">ver una joven honesta,</div><div style="text-align:center;">que el rostro a la tierra inclina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bella flor, y ¿a qué pincel</div><div style="text-align:center;">debiste tu nieve hermosa?</div><div style="text-align:center;">A tu lado, en el vergel,</div><div style="text-align:center;">vulgar parece la rosa,</div><div style="text-align:center;">y presumido el clavel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esa nítida blancura</div><div style="text-align:center;">con que la vista recreas,</div><div style="text-align:center;">sin duda te dio natura</div><div style="text-align:center;">para que símbolo seas</div><div style="text-align:center;">de una alma inocente y pura;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De una alma en cuyo recinto</div><div style="text-align:center;">no ardió peligrosa llama,</div><div style="text-align:center;">y que, por nativo instinto,</div><div style="text-align:center;">sólo nobles hechos ama,</div><div style="text-align:center;">cual la de Enriqueta Pinto...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, Enriqueta, tú quieres</div><div style="text-align:center;">la verdad en un ropaje</div><div style="text-align:center;">más natural, y prefieres</div><div style="text-align:center;">sus acentos al lenguaje</div><div style="text-align:center;">de que gustan las mujeres.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Te enfadan alegorías;</div><div style="text-align:center;">desprecias vanas ficciones;</div><div style="text-align:center;">niña aún, te divertías</div><div style="text-align:center;">en instructivas lecciones,</div><div style="text-align:center;">no en frívolas poesías.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dejemos los oropeles</div><div style="text-align:center;">a labios engañadores</div><div style="text-align:center;">de almibarados donceles;</div><div style="text-align:center;">otras niñas buscan flores;</div><div style="text-align:center;">a ti te agradan laureles.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oye, pues, querida mía,</div><div style="text-align:center;">la voz ingenua y sincera,</div><div style="text-align:center;">que en fe de su amor te envía</div><div style="text-align:center;">una alma que considera</div><div style="text-align:center;">suya propia tu alegría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Con qué júbilo afectuoso</div><div style="text-align:center;">contemplo esa unión felice,</div><div style="text-align:center;">nudo santo y amoroso,</div><div style="text-align:center;">que tantos bienes predice</div><div style="text-align:center;">a la esposa y al esposo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Quiera fecundarla el cielo</div><div style="text-align:center;">con renuevos que den gloria</div><div style="text-align:center;">y grandeza al patrio suelo,</div><div style="text-align:center;">y le acuerden la memoria</div><div style="text-align:center;">o del padre o del abuelo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cual corre fuente pura</div><div style="text-align:center;">entre lirios y azahares,</div><div style="text-align:center;">así corra la ventura</div><div style="text-align:center;">siempre exenta de pesares</div><div style="text-align:center;">de tu existencia futura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O si la dicha terrena</div><div style="text-align:center;">tasa el Autor soberano</div><div style="text-align:center;">de la vida; si El ordena</div><div style="text-align:center;">que des al destino humano</div><div style="text-align:center;">tu contribución de pena,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hija, esposa y madre, amor</div><div style="text-align:center;">en ti consuelos derrame,</div><div style="text-align:center;">y te vuelva la interior</div><div style="text-align:center;">serenidad, y embalsame</div><div style="text-align:center;">las heridas del dolor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y perdona, niña, a un viejo,</div><div style="text-align:center;">que, como triste graznido</div><div style="text-align:center;">de búho, en nupcial festejo,</div><div style="text-align:center;">te hace oír el desabrido</div><div style="text-align:center;">duro acento del consejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vanidad y afectación</div><div style="text-align:center;">jamás tu candor empañen;</div><div style="text-align:center;">y en toda voz, toda acción,</div><div style="text-align:center;">como suelen, te acompañen</div><div style="text-align:center;">cordura y moderación;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que en la fortuna más alta</div><div style="text-align:center;">es el mérito modesto</div><div style="text-align:center;">oro que a la seda esmalta;</div><div style="text-align:center;">y en un envidiado puesto</div><div style="text-align:center;">con más esplendor resalta</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Diez Y Ocho De Septiembre</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3154-el-diez-y-ocho-de-septiembre.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:30:41 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529920899_despierta-chile-del-letal-reposo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529920899_despierta-chile-del-letal-reposo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Diez y ocho de Setiembre, hermosa fiesta</div><div style="text-align:center;"> de Chile, alegre día,</div><div style="text-align:center;">que nos viste lanzar el grave yugo</div><div style="text-align:center;"> de antigua tiranía;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cánticos te celebren de victoria,</div><div style="text-align:center;"> que blanda el aura lleve</div><div style="text-align:center;">desde la verde playa hasta las cumbres</div><div style="text-align:center;"> coronadas de nieve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Desde el desierto en que animal ni planta</div><div style="text-align:center;"> viven, y sólo suena</div><div style="text-align:center;">la voz del viento, que silbando empuja</div><div style="text-align:center;"> vastas olas de arena,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Hasta donde la espuma austral tachonan</div><div style="text-align:center;"> islas mil, de la dura</div><div style="text-align:center;">humana ley exentas, paraísos</div><div style="text-align:center;"> de virginal verdura,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El Diez y ocho se cante de Setiembre;</div><div style="text-align:center;"> y en la choza pajiza,</div><div style="text-align:center;">en el taller, en la estucada sala</div><div style="text-align:center;"> que la seda tapiza;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A su loor alborozados himnos</div><div style="text-align:center;"> canora fama siembre,</div><div style="text-align:center;">y bulliciosos ecos le respondan:</div><div style="text-align:center;"> Diez y ocho de Setiembre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cual águila caudal, no bien la pluma</div><div style="text-align:center;"> juvenil ha vestido,</div><div style="text-align:center;">sufre impaciente la prisión estrecha</div><div style="text-align:center;"> de su materno nido,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y dócil al instinto vagoroso</div><div style="text-align:center;"> que a elevarse atrevida</div><div style="text-align:center;">sobre la tierra, y a explorar los reinos</div><div style="text-align:center;"> etéreos la convida,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Las inexpertas alas mueve inquieta,</div><div style="text-align:center;"> y enderezada al cielo</div><div style="text-align:center;">la vista, al fin se lanza, y ya por golfos</div><div style="text-align:center;"> de luz remonta el vuelo;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Así el pecho sentiste, patria mía,</div><div style="text-align:center;"> latir con denodados</div><div style="text-align:center;">bríos de libertad, y te arrojaste</div><div style="text-align:center;"> a más brillantes hados;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Así el día inmortal, de que hoy tus hijos</div><div style="text-align:center;"> bendicen la memoria,</div><div style="text-align:center;">intrépida te vio, sublime, altiva,</div><div style="text-align:center;"> campos buscar de gloria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«No más, dijiste, un generoso pueblo</div><div style="text-align:center;"> dormite en ocio muelle;</div><div style="text-align:center;">ser libre jure; y con su sangre el voto,</div><div style="text-align:center;"> si es necesario, selle,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Bramarán los tiranos; guerra y luto</div><div style="text-align:center;"> decretarán traeros,</div><div style="text-align:center;">y convertir en servidumbre eterna</div><div style="text-align:center;"> los recobrados fueros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Pero ¿cuándo en las lides la victoria</div><div style="text-align:center;"> no ha coronado al fuerte,</div><div style="text-align:center;">que a la ignominia de servil cadena</div><div style="text-align:center;"> antepuso la muerte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Que si al tirano alguna vez sonríe</div><div style="text-align:center;"> la fortuna indecisa,</div><div style="text-align:center;">múdase presto en afrentoso escarnio</div><div style="text-align:center;"> la halagüeña sonrisa;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Y semejante al pueblo poderoso</div><div style="text-align:center;"> que sojuzgó la tierra,</div><div style="text-align:center;">perdió la libertad muchas batallas,</div><div style="text-align:center;"> pero ninguna guerra».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Dijiste, y el sagrado juramento</div><div style="text-align:center;"> en simultáneo grito</div><div style="text-align:center;">sonó, y en los chilenos corazones</div><div style="text-align:center;"> fue para siempre escrito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Día feliz! Cuando asomó la aurora</div><div style="text-align:center;"> sobre la agigantada</div><div style="text-align:center;">cabeza de los Andes, y la diuca</div><div style="text-align:center;"> te cantó la alborada;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Dime, ¿qué nuevas hojas en el libro</div><div style="text-align:center;"> que de pueblos y gentes</div><div style="text-align:center;">contiene en caracteres inefables,</div><div style="text-align:center;"> destinos diferentes;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué nuevas hojas desvolvió la mano</div><div style="text-align:center;"> eterna? ¿Qué guardadas</div><div style="text-align:center;">eras del porvenir chileno, abrieron</div><div style="text-align:center;"> sus páginas doradas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué nobles hechos de alentado arrojo,</div><div style="text-align:center;"> o de valor sereno,</div><div style="text-align:center;">de patrio amor y de virtud constante,</div><div style="text-align:center;"> llevabas en tu seno?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Los innatos derechos proclamados,</div><div style="text-align:center;"> del hombre; la española</div><div style="text-align:center;">corona hollada, y concedido el cetro</div><div style="text-align:center;"> a la ley santa sola;</div><div style="text-align:center;">De dos pueblos nacientes, ya en el brío</div><div style="text-align:center;"> y en la esperanza grandes,</div><div style="text-align:center;">al choque impetüoso quebrantada</div><div style="text-align:center;"> la valla de los Andes;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Los campales trofeos, que decoran</div><div style="text-align:center;"> allá el monte, acá el llano,</div><div style="text-align:center;">y los que, hendido de chilenas quillas,</div><div style="text-align:center;"> vio absorto el océano,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y los que, cuando nada en Chile resta</div><div style="text-align:center;"> que no ceda y sucumba,</div><div style="text-align:center;">dos veces vindicaron de los Incas</div><div style="text-align:center;"> la profanada tumba;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tales ejemplos de valor tu seno</div><div style="text-align:center;"> fecundo contenía,</div><div style="text-align:center;">¡Diez y ocho de Setiembre, memorable</div><div style="text-align:center;"> y bienhadado día!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Como la colosal futura palma</div><div style="text-align:center;"> tierno germen oculta,</div><div style="text-align:center;">que será de los campos ornamento</div><div style="text-align:center;"> cuando descuelle adulta,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y contrastar sabrá de procelosos</div><div style="text-align:center;"> huracanes la guerra,</div><div style="text-align:center;">y dará fruto sazonado, y sombra</div><div style="text-align:center;"> tutelar a la tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Crece así tú, ¡querida patria! crece,</div><div style="text-align:center;"> y tu cabeza altiva</div><div style="text-align:center;">levanta, ornada de laurel guerrero,</div><div style="text-align:center;"> y fructüosa oliva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y florezca a tu sombra la fe santa</div><div style="text-align:center;"> de tus padres; y eterna</div><div style="text-align:center;">la libertad prospere; y se afïance</div><div style="text-align:center;"> la dulce paz fraterna;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y en tu salud y bienestar y gloria,</div><div style="text-align:center;"> con la mente y la mano,</div><div style="text-align:center;">trabajen a porfía el rico, el pobre,</div><div style="text-align:center;"> el joven, el anciano;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El que con el arado te alimenta,</div><div style="text-align:center;"> o tus leyes explana,</div><div style="text-align:center;">o en el sendero de las ciencias guía</div><div style="text-align:center;"> tu juventud lozana,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">O con las armas en la lid sangrienta</div><div style="text-align:center;"> defiende tus hogares,</div><div style="text-align:center;">o al infinito Ser devoto incienso</div><div style="text-align:center;"> ofrece en tus altares.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero del rumbo en que te engolfas mira</div><div style="text-align:center;"> los aleves bajíos,</div><div style="text-align:center;">que infaman los despojos miserables</div><div style="text-align:center;"> ¡ay! de tantos navíos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aquella que de lejos verde orilla</div><div style="text-align:center;"> a la vista parece,</div><div style="text-align:center;">es edificio aéreo de celajes,</div><div style="text-align:center;"> que un soplo desvanece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Oye el bramido de alterados vientos</div><div style="text-align:center;"> y de la mar, que un blanco</div><div style="text-align:center;">monte levanta de rizada espuma</div><div style="text-align:center;"> sobre el oculto banco;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y de las naves, las amigas naves,</div><div style="text-align:center;"> que soltaron a una</div><div style="text-align:center;">contigo al viento las flamantes velas,</div><div style="text-align:center;"> contempla la fortuna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Las ves, arrebatadas de las olas,</div><div style="text-align:center;"> al caso extremo y triste</div><div style="text-align:center;">apercibirse ya?... Tú misma, cerca</div><div style="text-align:center;"> de zozobrar te viste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A tus consejos, a tu pueblo, sabia</div><div style="text-align:center;"> moderación presida;</div><div style="text-align:center;">y a la insidiosa furia, cuyo aliento</div><div style="text-align:center;"> emponzoña la vida,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Que de la libertad bajo el augusto</div><div style="text-align:center;"> velo esconde su fea</div><div style="text-align:center;">lívida forma, y el puñal sangriento,</div><div style="text-align:center;"> y la prendida tea,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No confundas, incauta, con la virgen</div><div style="text-align:center;"> hermosa, pudibunda,</div><div style="text-align:center;">a quien el iris viste, a quien la frente</div><div style="text-align:center;"> fúlgida luz circunda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Nodriza del ingenio y de las artes,</div><div style="text-align:center;"> de la justicia hermana,</div><div style="text-align:center;">que fecunda y alegra y ennoblece</div><div style="text-align:center;"> la sociedad humana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Así florecerás, patria querida:</div><div style="text-align:center;"> tus timbres venideros</div><div style="text-align:center;">así responderán a los ensayos</div><div style="text-align:center;"> de tu virtud primeros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y, del héroe a quien dio del Santa undoso</div><div style="text-align:center;"> la enrojecida orilla</div><div style="text-align:center;">eterno lauro, el héroe que hoy ensalzas</div><div style="text-align:center;"> a la suprema silla,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pasando el grave cargo, en glorïosa</div><div style="text-align:center;"> serie, de mano en mano,</div><div style="text-align:center;">madre serás de gentes, que tu suelo,</div><div style="text-align:center;"> antes fecundo en vano,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Densas habitarán, libres, felices;</div><div style="text-align:center;"> y con más alegría</div><div style="text-align:center;">cantarán cada nuevo aniversario</div><div style="text-align:center;"> de este solemne día.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Incendio De La Campañia</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3153-el-incendio-de-la-campania.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:24:45 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529922281_el-incendio-de-la-campaia_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529922281_el-incendio-de-la-campaia_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto Elegiaco</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Santa casa de oración,</div><div style="text-align:center;">templo de la Compañía,</div><div style="text-align:center;">que a plegaria y a sermón</div><div style="text-align:center;">llamas de noche y de día</div><div style="text-align:center;">la devota población;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué esplendor, qué luz es ésta</div><div style="text-align:center;">que sobre ti se derrama?</div><div style="text-align:center;">No es luz de nocturna fiesta;</div><div style="text-align:center;">es devastadora llama;</div><div style="text-align:center;">es una pira funesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni es sonido de alegría</div><div style="text-align:center;">el que por los aires corre;</div><div style="text-align:center;">ayes son esos que envía</div><div style="text-align:center;">envuelta en humo tu torre;</div><div style="text-align:center;">son gemidos de agonía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jamás con furor tan ciego,</div><div style="text-align:center;">prendió escondida centella;</div><div style="text-align:center;">viose breve lumbre; y luego</div><div style="text-align:center;">a grande altura descuella</div><div style="text-align:center;">una cúpula de fuego.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Raudo volcán se me antoja,</div><div style="text-align:center;">que aglomera nube a nube</div><div style="text-align:center;">de humareda parda y roja,</div><div style="text-align:center;">y ya hasta los cielos sube,</div><div style="text-align:center;">y encendida lava arroja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual león que descuartiza</div><div style="text-align:center;">descuidada presa hambriento,</div><div style="text-align:center;">tal, encrespado se eriza,</div><div style="text-align:center;">tal ruge el fiero elemento,</div><div style="text-align:center;">que te reduce a ceniza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque el pueblo te circunde</div><div style="text-align:center;">a socorrerte anhelante,</div><div style="text-align:center;">rápido el incendio cunde,</div><div style="text-align:center;">y hasta el cerro más distante</div><div style="text-align:center;">terrífica luz difunde;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y en cuanto la vista abraza,</div><div style="text-align:center;">tiñen medrosos reflejos</div><div style="text-align:center;">toda calle y toda plaza,</div><div style="text-align:center;">y aun contemplados de lejos</div><div style="text-align:center;">espanto son y amenaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una visión gigantea</div><div style="text-align:center;">que negras alas agita,</div><div style="text-align:center;">en lo alto revolotea;</div><div style="text-align:center;">soplando, el incendio irrita;</div><div style="text-align:center;">y sacude humosa tea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Será aquel ángel, al pozo</div><div style="text-align:center;">de perdición derrocado,</div><div style="text-align:center;">a quien la miseria es gozo?</div><div style="text-align:center;">Sobre su rostro eclipsado,</div><div style="text-align:center;">vislumbra horrendo alborozo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya del techo, alta diadema</div><div style="text-align:center;">de fuego, lluvia desciende</div><div style="text-align:center;">ardiente, que alumbra y quema</div><div style="text-align:center;">la vasta nave, y se extiende</div><div style="text-align:center;">con voracidad extrema.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Virgen! si compadecida</div><div style="text-align:center;">te halló siempre el ruego humano,</div><div style="text-align:center;">detén la fiera avenida;</div><div style="text-align:center;">tiende el manto soberano</div><div style="text-align:center;">sobre tu mansión querida;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre tu bella morada,</div><div style="text-align:center;">donde con ardientes votos</div><div style="text-align:center;">has sido siempre invocada;</div><div style="text-align:center;">donde mil labios devotos</div><div style="text-align:center;">te llamaron abogada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y tú, ¿puedes tolerar</div><div style="text-align:center;">que así las llamas te ultrajen,</div><div style="text-align:center;">Santo Arcángel titular?</div><div style="text-align:center;">¿Se cebarán en tu imagen?</div><div style="text-align:center;">¿Harán pavesas tu altar?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nada aplaca su furor;</div><div style="text-align:center;">la destrucción es completa;</div><div style="text-align:center;">arde todo en derredor;</div><div style="text-align:center;">aun a su Dios no respeta</div><div style="text-align:center;">el fuego consumidor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a ti también te devora,</div><div style="text-align:center;">centinela vocinglero,</div><div style="text-align:center;">atalaya veladora,</div><div style="text-align:center;">que has contado un siglo entero</div><div style="text-align:center;">a la ciudad, hora a hora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Diste las nueve, y prendida</div><div style="text-align:center;">estabas viendo la hoguera</div><div style="text-align:center;">en que iba a expirar tu vida;</div><div style="text-align:center;">fue aquélla tu voz postrera,</div><div style="text-align:center;">y tu última despedida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuando sellaba tu suerte</div><div style="text-align:center;">ese fatídico acento,</div><div style="text-align:center;">¿quién imaginó perderte,</div><div style="text-align:center;">y que en las alas del viento</div><div style="text-align:center;">iba la voz de la muerte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Paréceme que decías:</div><div style="text-align:center;">«¡Adiós, patria! El cielo ordena</div><div style="text-align:center;">que no más las notas mías</div><div style="text-align:center;">desenvuelvan la cadena</div><div style="text-align:center;">de tus horas y tus días.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mil y mil formas miré</div><div style="text-align:center;">nacer al aura del mundo,</div><div style="text-align:center;">y florecer a mi pie,</div><div style="text-align:center;">y descender al profundo</div><div style="text-align:center;">abismo de lo que fue.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Yo te vi en tu edad primera</div><div style="text-align:center;">dormida esclava, Santiago,</div><div style="text-align:center;">sin que en tu pecho latiera</div><div style="text-align:center;">un sentimiento presago</div><div style="text-align:center;">de tu suerte venidera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y te vi del largo sueño</div><div style="text-align:center;">despertar altiva, ardiente,</div><div style="text-align:center;">y oponer al torvo ceño</div><div style="text-align:center;">de los tiranos, la frente</div><div style="text-align:center;">de quien no conoce dueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Vi sobre el pendón hispano</div><div style="text-align:center;">alzarse el de tres colores;</div><div style="text-align:center;">suceder a un yermo un llano</div><div style="text-align:center;">rico de frutos y flores;</div><div style="text-align:center;">y al esclavo el ciudadano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Santiago, adiós! Ya no más</div><div style="text-align:center;">el aviso diligente</div><div style="text-align:center;">de tu heraldo fiel oirás,</div><div style="text-align:center;">que los sordos pasos cuente</div><div style="text-align:center;">que hacia tu sepulcro das.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Adiós! Llegó mi hora aciaga,</div><div style="text-align:center;">como llegará la tuya.</div><div style="text-align:center;">No hay cosa que no deshaga</div><div style="text-align:center;">el tiempo, y no la destruya;</div><div style="text-align:center;">aún a los imperios traga».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El ángel que guarda y vela</div><div style="text-align:center;">a nuestra patria naciente,</div><div style="text-align:center;">ya que el incendio encarcela,</div><div style="text-align:center;">mustio, la mano en la frente,</div><div style="text-align:center;">al empíreo coro vuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Saciose en el templo santo</div><div style="text-align:center;">el fuego; cesó el bullicio;</div><div style="text-align:center;">duerme la ciudad; y en tanto</div><div style="text-align:center;">en torno al trunco edificio</div><div style="text-align:center;">reina silencioso espanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Realza una opaca y fea</div><div style="text-align:center;">lumbre el horror y el asombro;</div><div style="text-align:center;">frío norte el humo ondea;</div><div style="text-align:center;">algún denegrido escombro</div><div style="text-align:center;">acá y allá centellea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre la vasta rüina,</div><div style="text-align:center;">tal vez despierta y se encumbra</div><div style="text-align:center;">llamarada repentina,</div><div style="text-align:center;">que fantástica relumbra,</div><div style="text-align:center;">y todo el templo ilumina;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas otra vez se adormece;</div><div style="text-align:center;">y solamente la luna,</div><div style="text-align:center;">cuando entre nubes parece,</div><div style="text-align:center;">sobre el arco y la coluna</div><div style="text-align:center;">luminosa resplandece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con pasmado estupor,</div><div style="text-align:center;">reciben nave y capilla</div><div style="text-align:center;">este tan nuevo esplendor,</div><div style="text-align:center;">lámpara sola que brilla</div><div style="text-align:center;">ante el Arca del Señor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y ya, si no es el graznido</div><div style="text-align:center;">de infelice ave nocturna</div><div style="text-align:center;">que busca en vano su nido,</div><div style="text-align:center;">o del aura taciturna</div><div style="text-align:center;">algún lánguido gemido,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O las alertas vecinas,</div><div style="text-align:center;">o anunciadora campana</div><div style="text-align:center;">de las preces matutinas,</div><div style="text-align:center;">o la lluvia que profana</div><div style="text-align:center;">las venerables rüinas,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y bate la alta muralla,</div><div style="text-align:center;">y los sacros pavimentos,</div><div style="text-align:center;">triste campo de batalla</div><div style="text-align:center;">de encontrados elementos;</div><div style="text-align:center;">todo duerme, todo calla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuando, a vista de un estrago,</div><div style="text-align:center;">dolorido el pecho vibra,</div><div style="text-align:center;">¿hay un sentimiento vago</div><div style="text-align:center;">que nos alienta; una fibra</div><div style="text-align:center;">que halla en el dolor halago?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Es un instinto divino,</div><div style="text-align:center;">que cuando rompe y cancela</div><div style="text-align:center;">la fortuna un peregrino</div><div style="text-align:center;">monumento, nos revela</div><div style="text-align:center;">más elevado destino?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿O con no usada energía</div><div style="text-align:center;">despierta en tu seno el alma</div><div style="text-align:center;">y, bulle la fantasía,</div><div style="text-align:center;">Noche oscura, muerta Calma,</div><div style="text-align:center;">solemne Melancolía?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo no sé, en verdad, qué sea</div><div style="text-align:center;">lo que entonces la trasporta;</div><div style="text-align:center;">absorbida en una idea,</div><div style="text-align:center;">los terrenos lazos corta,</div><div style="text-align:center;">y libremente vaguea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y no es un descolorido</div><div style="text-align:center;">bosquejo lo que elabora,</div><div style="text-align:center;">que al pensamiento embebido</div><div style="text-align:center;">el antes se vuelve ahora,</div><div style="text-align:center;">y la memoria, sentido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las antiguas tradiciones</div><div style="text-align:center;">toman colores reales,</div><div style="text-align:center;">y quebrantan las prisiones</div><div style="text-align:center;">de las arcas sepulcrales</div><div style="text-align:center;">difuntas generaciones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué nuevo rumor se advierte?</div><div style="text-align:center;">¿Qué insólito murmurar?</div><div style="text-align:center;">¿Qué voz turba de esta suerte</div><div style="text-align:center;">el silencio secular</div><div style="text-align:center;">de ese asilo de la muerte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En sus lechos se incorporan</div><div style="text-align:center;">las heladas osamentas;</div><div style="text-align:center;">de los nichos en que moran</div><div style="text-align:center;">bajan sombras macilentas;</div><div style="text-align:center;">negras ropas las decoran.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Grima me da, cuando miro</div><div style="text-align:center;">la procesión, que la grada</div><div style="text-align:center;">monta del hondo retiro,</div><div style="text-align:center;">y en dos filas ordenada,</div><div style="text-align:center;">hace en torno un lento giro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Va a su cabeza un anciano;</div><div style="text-align:center;">una blanca mitra deja</div><div style="text-align:center;">asomar su pelo cano.</div><div style="text-align:center;">Cantan, y el canto semeja</div><div style="text-align:center;">sordo murmullo lejano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mueven el labio, y después</div><div style="text-align:center;">desmayados ecos gimen;</div><div style="text-align:center;">la luna pasa al través</div><div style="text-align:center;">de sus cuerpos; y no imprimen</div><div style="text-align:center;">huella en el polvo sus pies.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No, no es cosa de este mundo,</div><div style="text-align:center;">ni es lustre de ojos humanos,</div><div style="text-align:center;">el de aquel mirar profundo;</div><div style="text-align:center;">sendas hachas en sus manos</div><div style="text-align:center;">dan un brillo moribundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando atender se quiere</div><div style="text-align:center;">a lo que en el aire zumba</div><div style="text-align:center;">y en tristes cadencias muere,</div><div style="text-align:center;">se oye el cantar de la tumba,</div><div style="text-align:center;">el lúgubre Miserere.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El brazo airado detén,</div><div style="text-align:center;">muestra benigno el semblante,</div><div style="text-align:center;">¡Sumo Autor de todo bien!</div><div style="text-align:center;">para que otra vez levante</div><div style="text-align:center;">sus muros Jerusalén».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero ya rayó la aurora,</div><div style="text-align:center;">y a su luz, cada vez más</div><div style="text-align:center;">la visón se descolora,</div><div style="text-align:center;">y al fin, como un leve gas,</div><div style="text-align:center;">por el aire se evapora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre la gran cordillera,</div><div style="text-align:center;">sube el primer sol de junio,</div><div style="text-align:center;">y apresura (cual si huyera</div><div style="text-align:center;">de ver tamaño infortunio)</div><div style="text-align:center;">entre nubes su carrera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! lo que ayer parecía</div><div style="text-align:center;">fábrica eterna, ¿quién pudo</div><div style="text-align:center;">adivinar que hoy sería</div><div style="text-align:center;">tostados leños, desnudo</div><div style="text-align:center;">paredón, ceniza fría?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre el pavor y el respeto</div><div style="text-align:center;">contempla el vulgo curioso</div><div style="text-align:center;">(¡horrible y mísero objeto!)</div><div style="text-align:center;">de lo que fue templo hermoso</div><div style="text-align:center;">el mutilado esqueleto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No brilla la antorcha clara;</div><div style="text-align:center;">no arde el incienso süave;</div><div style="text-align:center;">polvo inmundo afea el ara...</div><div style="text-align:center;">mas ¿por qué en lo menos grave</div><div style="text-align:center;">el pensamiento se para?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Tabernáculo Santo.</div><div style="text-align:center;">Tu rostro en la tierra humilla,</div><div style="text-align:center;">¡Jerusalén! rasga el manto;</div><div style="text-align:center;">por tu pálida mejilla</div><div style="text-align:center;">hilo a hilo corra el llanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Prendió llama, llama insana,</div><div style="text-align:center;">el Señor; y dio al olvido</div><div style="text-align:center;">la fiesta de la semana;</div><div style="text-align:center;">y su tienda ha demolido,</div><div style="text-align:center;">y desechó su peana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Callan, ¡ay!, eternamente</div><div style="text-align:center;">la iglesia, la torre, el coro;</div><div style="text-align:center;">calló el rezo penitente;</div><div style="text-align:center;">calló el repique sonoro;</div><div style="text-align:center;">calló el púlpito elocuente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La voz del himno ha cesado;</div><div style="text-align:center;">duelo cubre y confusión</div><div style="text-align:center;">al sagrario desolado;</div><div style="text-align:center;">y la hija de Sïon</div><div style="text-align:center;">es un cadáver tiznado.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>No Esta Este El Suelo Que Mi Debil Palnta...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:13:34 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529921644_no-esta-este-el-suelo-que-mi-debil-palnta_-_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529921644_no-esta-este-el-suelo-que-mi-debil-palnta_-_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">(Traducción de Petrarca)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«¿No es éste el suelo que mi débil planta</div><div style="text-align:center;">holló primero? ¿No es aquéste el nido</div><div style="text-align:center;">en que tan dulcemente fui mullido?</div><div style="text-align:center;">¿No es aquésta la santa</div><div style="text-align:center;">tierra natal, madre benigna y pía</div><div style="text-align:center;">que cubre de mi padre los despojos?»</div><div style="text-align:center;">¡Por Dios! Esto la suerte</div><div style="text-align:center;">tal vez os mueva; y con piadosos ojos</div><div style="text-align:center;">mirad el duelo de la triste gente</div><div style="text-align:center;">lo que sólo de coronas</div><div style="text-align:center;">paz y descanso espera...</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Viva Perpetuamente En La Memoria</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:07:57 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529921312_viva-perpetuamente-en-la-memoria_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529921312_viva-perpetuamente-en-la-memoria_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viva perpetuamente en la memoria</div><div style="text-align:center;">el día en que la Patria vuelve a verte,</div><div style="text-align:center;">oh bandera de Chile, astro de gloria,</div><div style="text-align:center;">que sus valientes a las lides guía;</div><div style="text-align:center;">meteoro de muerte,</div><div style="text-align:center;">que al suelo derribó a la tiranía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cubra la sien del ínclito guerrero,</div><div style="text-align:center;">laurel que viva en todas las edades,</div><div style="text-align:center;">y que recuerde a Chile venidero</div><div style="text-align:center;">que fueron tres deidades</div><div style="text-align:center;">autoras de su gloria:</div><div style="text-align:center;">la Libertad, la Patria, y la Victoria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fieles hijos de Chile,</div><div style="text-align:center;">intrépidos guerreros,</div><div style="text-align:center;">¿quién no se inflama, al veros,</div><div style="text-align:center;">de generoso ardor?</div><div style="text-align:center;">Chile os fió su causa,</div><div style="text-align:center;"> su espada, sus pendones,</div><div style="text-align:center;">y le traéis blasones,</div><div style="text-align:center;">trofeos, fama, honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La prenda que partiendo</div><div style="text-align:center;">a vuestra Patria disteis,</div><div style="text-align:center;">valientes redimisteis,</div><div style="text-align:center;">en una y otra lid.</div><div style="text-align:center;">Volvéis al fin triunfantes,</div><div style="text-align:center;">volvéis a su regazo;</div><div style="text-align:center;">su maternal abrazo,</div><div style="text-align:center;">guerreros, recibid.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Despierta, Chile, Del Letal Reposo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:01:46 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529920899_despierta-chile-del-letal-reposo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529920899_despierta-chile-del-letal-reposo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Despierta, Chile, del letal reposo</div><div style="text-align:center;">en que yació tres siglos sepultado;</div><div style="text-align:center;">y a ser libre o morir determinado,</div><div style="text-align:center;">al campo corre de la lid glorioso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Vence y humilla al español coloso;</div><div style="text-align:center;">y del laurel triunfante coronado,</div><div style="text-align:center;">al poder y grandeza a que es llamado,</div><div style="text-align:center;">se adelanta con paso presuroso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Intenta detenerle en su carrera</div><div style="text-align:center;">un opresor que el continente indiano</div><div style="text-align:center;">a nuevo yugo someter espera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El rayo vengador toma en su mano</div><div style="text-align:center;">heroico Chile; y a la tierra entera</div><div style="text-align:center;">asombra el escarmiento del tirano.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Al Ejercito Restaurador Del Peru</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:55:34 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529920558_al-ejercito-restaurador-del-peru_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529920558_al-ejercito-restaurador-del-peru_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh Casma, Llaclla, Buin! mientras los hombres</div><div style="text-align:center;">estimen de altos hechos la memoria,</div><div style="text-align:center;">escritos vuestros nombres</div><div style="text-align:center;">verá Chile en el templo de la gloria,</div><div style="text-align:center;">y dirá al repetirlos: mis guerreros,</div><div style="text-align:center;">sustentando valientes</div><div style="text-align:center;">mi libertad, y los hollados fueros</div><div style="text-align:center;">de dos pueblos hermanos,</div><div style="text-align:center;">en la tierra, en la mar, por dondequiera,</div><div style="text-align:center;">alzaron victoriosos mi bandera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Despliega activo en una y otra cima</div><div style="text-align:center;">aguerridas legiones el tirano.</div><div style="text-align:center;">Todo le es favorable: el suelo, el clima,</div><div style="text-align:center;">la posición, que, a una,</div><div style="text-align:center;">arte y naturaleza fortalecen,</div><div style="text-align:center;">la copia de recursos y la fama</div><div style="text-align:center;">de otros laureles que le dio fortuna.</div><div style="text-align:center;">Pero todo es en vano. Osada embiste</div><div style="text-align:center;">la falange chilena, y lidia, y vence;</div><div style="text-align:center;">al chileno valor nada resiste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> * * *</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Valientes, que en Yungay con fuerte brazo</div><div style="text-align:center;">vengar supisteis el honor chileno,</div><div style="text-align:center;">recibid los saludos y el abrazo</div><div style="text-align:center;">con que os estrecha a su amoroso seno</div><div style="text-align:center;">la patria, por vosotros vencedora.</div><div style="text-align:center;">Fuisteis su apoyo, y sois su orgullo ahora.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Al Diez Y Ocho De Septiembre</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:33:04 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529919492_al-diez-y-ocho-de-septiembre_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529919492_al-diez-y-ocho-de-septiembre_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Celebra, ¡oh patria!, el venturoso día</div><div style="text-align:center;">en que tus fueros vindicar osaste,</div><div style="text-align:center;">y el yugo que oprimía</div><div style="text-align:center;">tu cuello, destrozaste,</div><div style="text-align:center;">y el canto de los libres entonaste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A tu voz, cual incendio que violento</div><div style="text-align:center;">cunde por vasta selva y se derrama,</div><div style="text-align:center;">así en alas del viento</div><div style="text-align:center;">de libertad la llama</div><div style="text-align:center;">voló del Biobío al Atacama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Atravesó la agigantada cima</div><div style="text-align:center;">de tus montañas el alegre canto;</div><div style="text-align:center;">corrió de clima en clima;</div><div style="text-align:center;">y entre furor y espanto</div><div style="text-align:center;">rasgó Iberia indignada el regio manto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Volarán, dice, a la remota arena</div><div style="text-align:center;">de las playas del Sud mis campeones;</div><div style="text-align:center;">gemirás en cadena;</div><div style="text-align:center;">verás a mis legiones</div><div style="text-align:center;">arbolar los castillos y leones».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Vano error! Cuando el rápido torrente</div><div style="text-align:center;">que arrastra al mar su propia pesadumbre,</div><div style="text-align:center;">en busca de la fuente</div><div style="text-align:center;">retroceda a la cumbre,</div><div style="text-align:center;">volverá el que fue libre a servidumbre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cumplió la patria el generoso voto</div><div style="text-align:center;">en Maipú, en Chacabuco; por su mano</div><div style="text-align:center;">fue el férreo cetro roto;</div><div style="text-align:center;">y del mar araucano</div><div style="text-align:center;">huyó vencido el pabellón hispano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh día de ventura! ¡Oh fausto día!</div><div style="text-align:center;">tú de la gloria abriste la carrera.</div><div style="text-align:center;">Cantares de alegría</div><div style="text-align:center;">hasta la edad postrera,</div><div style="text-align:center;">Chile te entonará, la tierra entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh! vuelva veces mil tu luz hermosa</div><div style="text-align:center;">a ver a Chile libre; y en su frente</div><div style="text-align:center;">la palma victoriosa</div><div style="text-align:center;">que corona al valiente</div><div style="text-align:center;">mires reverdecer eternamente;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y halles siempre feliz bajo el amparo</div><div style="text-align:center;">de la justicia y de la ley severa</div><div style="text-align:center;">el suelo de Lautaro,</div><div style="text-align:center;">y la discordia fiera</div><div style="text-align:center;">en sempiternos hierros prisionera.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Pide La Dulce Paz Del Alma Al Cielo</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3144-pide-la-dulce-paz-del-alma-al-cielo.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:30:56 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529919087_pide-la-dulce-paz-del-alma-al-cielo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529919087_pide-la-dulce-paz-del-alma-al-cielo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> (Traducción de Horacio)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pide la dulce paz del alma al cielo</div><div style="text-align:center;">el navegante, si preñada nube</div><div style="text-align:center;">en el Egeo le escondió la luna,</div><div style="text-align:center;">y busca en vano entre la negra noche</div><div style="text-align:center;"> a los amigos astros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pide la paz entre la lid el fiero</div><div style="text-align:center;">Tracio; la paz, el Medo belicoso</div><div style="text-align:center;">que adorna el hombro de dorada aljaba;</div><div style="text-align:center;">la paz, que ni la púrpura ni el oro,</div><div style="text-align:center;"> ni los diamantes compran.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que no el preciado lujo, no, ni el hacha</div><div style="text-align:center;">el líctor consular, ¡oh Grosfo!, alejan</div><div style="text-align:center;">los míseros tumultos de la mente</div><div style="text-align:center;">y los cuidados, que a la sombra vuelan</div><div style="text-align:center;"> de artesonados techos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gozarse puede en la escasez la dicha.</div><div style="text-align:center;">¡Feliz aquél en cuya parca mesa</div><div style="text-align:center;">el paterno salero brilla solo!</div><div style="text-align:center;">Ni sórdida codicia ni temores</div><div style="text-align:center;"> el leve sueño ahuyentan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Por qué en tan breve vida a mil objetos</div><div style="text-align:center;">osada asesta la ambición sus tiros?</div><div style="text-align:center;">¿A qué por climas que otro sol calienta</div><div style="text-align:center;">vagamos? Huyes de ti propio a dicha,</div><div style="text-align:center;"> del suelo patrio huyendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! que a la nave de metal forrada</div><div style="text-align:center;">sube el cuidado roedor contigo,</div><div style="text-align:center;">y más veloz que fugitivo ciervo</div><div style="text-align:center;">o silbante Aquilón, te alcanza en medio</div><div style="text-align:center;"> de la cohorte ecuestre.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Atesore El Avaro</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3143-atesore-el-avaro.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:25:57 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529918697_atesore-el-avaro_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529918697_atesore-el-avaro_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> (Traducción de Tibulo)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Atesore el avaro</div><div style="text-align:center;">y de extendidas heredades coja</div><div style="text-align:center;">el opulento esquilmo</div><div style="text-align:center;">para que en susto viva y en congoja,</div><div style="text-align:center;">y oiga azorado el eco de la guerra</div><div style="text-align:center;">que el sueño de sus párpados destierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Allá el rico se goce</div><div style="text-align:center;">en su tesoro que de paz le priva</div><div style="text-align:center;">y heredades allegue</div><div style="text-align:center;">para que inquieto y temeroso viva</div><div style="text-align:center;">y al eco se estremezca de la guerra</div><div style="text-align:center;">que el sueño de sus párpados destierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Contigo en ocio blando</div><div style="text-align:center;">me abrace yo, segura medianía,</div><div style="text-align:center;">y no falte al humilde</div><div style="text-align:center;">hogar el fuego; y la esperanza mía</div><div style="text-align:center;">no engañe la cosecha, y de la uva</div><div style="text-align:center;">con el purpúreo humor hierva la cuba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que yo la nueva cepa</div><div style="text-align:center;">mande a la tierra, labrador sencillo,</div><div style="text-align:center;">o de sabrosa poma</div><div style="text-align:center;">plante con fácil mano el arbolillo,</div><div style="text-align:center;">o confíe a los surcos las simientes,</div><div style="text-align:center;">culto doy a los ojos sonrientes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo su imagen adoro</div><div style="text-align:center;">ora de ramas coronado vea</div><div style="text-align:center;">rudo leño en el campo,</div><div style="text-align:center;">o piedra antigua en la vecina aldea,</div><div style="text-align:center;">y llevo a sus altares de mi quinta</div><div style="text-align:center;">el primer fruto que el verano pinta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rubia Ceres, corona</div><div style="text-align:center;">de doradas espigas en la puerta</div><div style="text-align:center;">colgaré de tu templo,</div><div style="text-align:center;">y colocado en medio de la huerta</div><div style="text-align:center;">serás, rojo Príapo, tú que sabes</div><div style="text-align:center;">la hoz en mano amedrentar las aves.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni a vosotros rehúse,</div><div style="text-align:center;">oh Lares, la debida cortesía</div><div style="text-align:center;">la de quien sois amparo,</div><div style="text-align:center;">sin heredad ahora y rico un día,</div><div style="text-align:center;">aunque ya no os inmole el que antes era</div><div style="text-align:center;">ganadero feliz, gorda ternera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hoy blanca corderilla</div><div style="text-align:center;">será para vosotros degollada</div><div style="text-align:center;">y en rededor la fruta</div><div style="text-align:center;">de festivas guirnaldas adornada.</div><div style="text-align:center;">¡Ea! ¡Ea! dirán los campesinos</div><div style="text-align:center;">dadnos grande mies y dulces vinos.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Dialogo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:00:04 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529917211_dialogo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529917211_dialogo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">TIRSI—Quisiera amarte, pero...</div><div style="text-align:center;">CLORI—¿Pero qué?</div><div style="text-align:center;">TIRSI—¿Quieres que te lo diga?</div><div style="text-align:center;">CLORI—¿Por qué no?</div><div style="text-align:center;">TIRSI—¿Y si te enojas?</div><div style="text-align:center;">CLORI—No me enojaré.</div><div style="text-align:center;">TIRSI—Pues bien, te lo diré.</div><div style="text-align:center;">CLORI—Acaba, dímelo.</div><div style="text-align:center;">TIRSI —Quisiera amarte, Clori, pero sé...</div><div style="text-align:center;">CLORI—¿Qué sabes, Tirsi?</div><div style="text-align:center;">TIRSI—Que a otro enamorado</div><div style="text-align:center;"> el domingo pasado</div><div style="text-align:center;"> juraste eterna fe.</div><div style="text-align:center;">CLORI —No importa; a ti también la juraré.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Salutacion de Año Nuevo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 10:51:11 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Amistad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529916709_salutacion-de-ao-nuevo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529916709_salutacion-de-ao-nuevo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Hoy que comienza, Darmid,</div><div style="text-align:center;">nuevo giro el astro bello,</div><div style="text-align:center;">que a nuestro humilde planeta</div><div style="text-align:center;">mide los pasos del tiempo,</div><div style="text-align:center;">¿qué te desea el amigo</div><div style="text-align:center;">que se cuenta poco menos</div><div style="text-align:center;">que primero en el cariño</div><div style="text-align:center;">aunque en la fecha postrero?</div><div style="text-align:center;">Salud, de todos los bienes</div><div style="text-align:center;">el necesario supuesto,</div><div style="text-align:center;">y que goces a tu Amira</div><div style="text-align:center;">por largos años y buenos.</div><div style="text-align:center;">Y que de vuestra existencia</div><div style="text-align:center;">veáis los dulces renuevos</div><div style="text-align:center;">como crecer en edad</div><div style="text-align:center;">crecer en merecimientos.</div><div style="text-align:center;">Y si tras esto Fortuna,</div><div style="text-align:center;">a la virtud sonriendo,</div><div style="text-align:center;">quisiera esta sola vez</div><div style="text-align:center;">contravenir a sus fueros.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Si Un Dia Yo Me Muero</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 10:34:32 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poema De Amistad, Poema De Vida, Poemas Religiosos, donaciano bueno</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529915713_si-un-dia-yo-me-muero_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529915713_si-un-dia-yo-me-muero_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Querido dios. Si un día yo me muero,</div><div style="text-align:center;">si un día tú decides que he de irme</div><div style="text-align:center;">tendrás de penitencia antes que oírme</div><div style="text-align:center;">cantarte las verdades del barquero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Que el mundo, bien lo siento, está mal hecho</div><div style="text-align:center;">los hombres todo son menos humanos,</div><div style="text-align:center;">tirando van las piedras con las manos</div><div style="text-align:center;">que esconden golpes dándose en el pecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y muchos hay que son intolerantes,</div><div style="text-align:center;">avaros, mentirosos, vanidosos,</div><div style="text-align:center;">hipócritas, tunantes, caprichosos,</div><div style="text-align:center;">farsantes y cretinos y pedantes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y qué decir de aquellos que cainitas,</div><div style="text-align:center;">zurrando van a un pedo la badana,</div><div style="text-align:center;">no salen a bailar de buena gana</div><div style="text-align:center;">curando las heridas con tiritas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Si un día yo me muero, dios no quiera,</div><div style="text-align:center;">-debiera aquí decir que nada espero-,</div><div style="text-align:center;">he sido en esta vida un pordiosero</div><div style="text-align:center;">dejando le robaran la cartera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mas puestos a pedir, pedir quisiera</div><div style="text-align:center;">pensando en los que atrás vengan, que arreen,</div><div style="text-align:center;">hablarles con franqueza. No peleen.</div><div style="text-align:center;">La vida no merece que se muera.</div><div style="text-align:center;">©<a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/U7jh6a" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">donaciano bueno</a></div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/donaciano-bueno/">donaciano bueno</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Agricultura De La Zona Torrida</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3136-la-agricultura-de-la-zona-torrida.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 21:47:29 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529869635_la-agricultura-de-la-zona-torrida_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529869635_la-agricultura-de-la-zona-torrida_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">¡Salve, fecunda zona,</div><div style="text-align:center;">que al sol enamorado circunscribes</div><div style="text-align:center;">el vago curso, y cuanto ser se anima</div><div style="text-align:center;">en cada vario clima,</div><div style="text-align:center;">acariciada de su luz, concibes!</div><div style="text-align:center;">Tú tejes al verano su guirnalda</div><div style="text-align:center;">de granadas espigas; tú la uva</div><div style="text-align:center;">das a la hirviente cuba;</div><div style="text-align:center;">no de purpúrea fruta, o roja, o gualda,</div><div style="text-align:center;">a tus florestas bellas</div><div style="text-align:center;">falta matiz alguno; y bebe en ellas</div><div style="text-align:center;">aromas mil el viento;</div><div style="text-align:center;">y greyes van sin cuento</div><div style="text-align:center;">paciendo tu verdura, desde el llano</div><div style="text-align:center;">que tiene por lindero el horizonte,</div><div style="text-align:center;">hasta el erguido monte,</div><div style="text-align:center;">de inaccesible nieve siempre cano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú das la caña hermosa,</div><div style="text-align:center;">de do la miel se acendra,</div><div style="text-align:center;">por quien desdeña el mundo los panales;</div><div style="text-align:center;">tú en urnas de coral cuajas la almendra</div><div style="text-align:center;">que en la espumante jícara rebosa;</div><div style="text-align:center;">bulle carmín viviente en tus nopales,</div><div style="text-align:center;">que afrenta fuera al múrice de Tiro;</div><div style="text-align:center;">y de tu añil la tinta generosa</div><div style="text-align:center;">émula es de la lumbre del zafiro.</div><div style="text-align:center;">El vino es tuyo, que la herida agave</div><div style="text-align:center;">para los hijos vierte</div><div style="text-align:center;">del Anahuac feliz; y la hoja es tuya,</div><div style="text-align:center;">que, cuando de süave</div><div style="text-align:center;">humo en espiras vagorosas huya,</div><div style="text-align:center;">solazará el fastidio al ocio inerte.</div><div style="text-align:center;">Tú vistes de jazmines</div><div style="text-align:center;">el arbusto sabeo,</div><div style="text-align:center;">y el perfume le das, que en los festines</div><div style="text-align:center;">la fiebre insana templará a Lico.</div><div style="text-align:center;">Para tus hijos la procera palma</div><div style="text-align:center;">su vario feudo cría,</div><div style="text-align:center;">y el ananás sazona su ambrosía;</div><div style="text-align:center;">su blanco pan la yuca;</div><div style="text-align:center;">sus rubias pomas la patata educa;</div><div style="text-align:center;">y el algodón despliega al aura leve</div><div style="text-align:center;">las rosas de oro y el vellón de nieve.</div><div style="text-align:center;">Tendida para ti la fresca parcha</div><div style="text-align:center;">en enramadas de verdor lozano,</div><div style="text-align:center;">cuelga de sus sarmientos trepadores</div><div style="text-align:center;">nectáreos globos y franjadas flores;</div><div style="text-align:center;">y para ti el maíz, jefe altanero</div><div style="text-align:center;">de la espigada tribu, hincha su grano;</div><div style="text-align:center;">y para ti el banano</div><div style="text-align:center;">desmaya al peso de su dulce carga;</div><div style="text-align:center;">el banano, primero</div><div style="text-align:center;">de cuantos concedió bellos presentes</div><div style="text-align:center;">Providencia a las gentes</div><div style="text-align:center;">del ecuador feliz con mano larga.</div><div style="text-align:center;">No ya de humanas artes obligado</div><div style="text-align:center;">el premio rinde opimo;</div><div style="text-align:center;">no es a la podadera, no al arado</div><div style="text-align:center;">deudor de su racimo;</div><div style="text-align:center;">escasa industria bástale, cual puede</div><div style="text-align:center;">hurtar a sus fatigas mano esclava;</div><div style="text-align:center;">crece veloz, y cuando exhausto acaba,</div><div style="text-align:center;">adulta prole en torno le sucede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas ¡oh! ¡si cual no cede</div><div style="text-align:center;">el tuyo, fértil zona, a suelo alguno,</div><div style="text-align:center;">y como de natura esmero ha sido,</div><div style="text-align:center;">de tu indolente habitador lo fuera!</div><div style="text-align:center;">¡Oh! ¡si al falaz rüido,</div><div style="text-align:center;">la dicha al fin supiese verdadera</div><div style="text-align:center;">anteponer, que del umbral le llama</div><div style="text-align:center;">del labrador sencillo,</div><div style="text-align:center;">lejos del necio y vano</div><div style="text-align:center;">fasto, el mentido brillo,</div><div style="text-align:center;">el ocio pestilente ciudadano!</div><div style="text-align:center;">¿Por qué ilusión funesta</div><div style="text-align:center;">aquellos que fortuna hizo señores</div><div style="text-align:center;">de tan dichosa tierra y pingüe y varia,</div><div style="text-align:center;">el cuidado abandonan</div><div style="text-align:center;">y a la fe mercenaria</div><div style="text-align:center;">las patrias heredades,</div><div style="text-align:center;">y en el ciego tumulto se aprisionan</div><div style="text-align:center;">de míseras ciudades,</div><div style="text-align:center;">do la ambición proterva</div><div style="text-align:center;">sopla la llama de civiles bandos,</div><div style="text-align:center;">o al patriotismo la desidia enerva;</div><div style="text-align:center;">do el lujo las costumbres atosiga,</div><div style="text-align:center;">y combaten los vicios</div><div style="text-align:center;">la incauta edad en poderosa liga?</div><div style="text-align:center;">No allí con varoniles ejercicios</div><div style="text-align:center;">se endurece el mancebo a la fatiga;</div><div style="text-align:center;">mas la salud estraga en el abrazo</div><div style="text-align:center;">de pérfida hermosura,</div><div style="text-align:center;">que pone en almoneda los favores;</div><div style="text-align:center;">mas pasatiempo estima</div><div style="text-align:center;">prender aleve en casto seno el fuego</div><div style="text-align:center;">de ilícitos amores;</div><div style="text-align:center;">o embebecido le hallará la aurora</div><div style="text-align:center;">en mesa infame de ruinoso juego.</div><div style="text-align:center;">En tanto a la lisonja seductora</div><div style="text-align:center;">del asiduo amador fácil oído</div><div style="text-align:center;">da la consorte; crece</div><div style="text-align:center;">en la materna escuela</div><div style="text-align:center;">de la disipación y el galanteo</div><div style="text-align:center;">la tierna virgen, y al delito espuela</div><div style="text-align:center;">es antes el ejemplo que el deseo.</div><div style="text-align:center;">¿Y será que se formen de ese modo</div><div style="text-align:center;">los ánimos heroicos denodados</div><div style="text-align:center;">que fundan y sustentan los estados?</div><div style="text-align:center;">¿De la algazara del festín beodo,</div><div style="text-align:center;">o de los coros de liviana danza,</div><div style="text-align:center;">la dura juventud saldrá, modesta,</div><div style="text-align:center;">orgullo de la patria, y esperanza?</div><div style="text-align:center;">¿Sabrá con firme pulso</div><div style="text-align:center;">de la severa ley regir el freno;</div><div style="text-align:center;">brillar en torno aceros homicidas</div><div style="text-align:center;">en la dudosa lid verá sereno;</div><div style="text-align:center;">o animoso hará frente al genio altivo</div><div style="text-align:center;">del engreído mando en la tribuna,</div><div style="text-align:center;">aquel que ya en la cuna</div><div style="text-align:center;">durmió al arrullo del cantar lascivo,</div><div style="text-align:center;">que riza el pelo, y se unge, y se atavía</div><div style="text-align:center;">con femenil esmero,</div><div style="text-align:center;">y en indolente ociosidad el día,</div><div style="text-align:center;">o en criminal lujuria pasa entero?</div><div style="text-align:center;">No así trató la triunfadora Roma</div><div style="text-align:center;">las artes de la paz y de la guerra;</div><div style="text-align:center;">antes fió las riendas del estado</div><div style="text-align:center;">a la mano robusta</div><div style="text-align:center;">que tostó el sol y encalleció el arado;</div><div style="text-align:center;">y bajo el techo humoso campesino</div><div style="text-align:center;">los hijos educó, que el conjurado</div><div style="text-align:center;">mundo allanaron al valor latino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh! ¡los que afortunados poseedores</div><div style="text-align:center;">habéis nacido de la tierra hermosa,</div><div style="text-align:center;">en que reseña hacer de sus favores,</div><div style="text-align:center;">como para ganaros y atraeros,</div><div style="text-align:center;">quiso Naturaleza bondadosa!</div><div style="text-align:center;">romped el duro encanto</div><div style="text-align:center;">que os tiene entre murallas prisioneros.</div><div style="text-align:center;">El vulgo de las artes laborioso,</div><div style="text-align:center;">el mercader que necesario al lujo</div><div style="text-align:center;">al lujo necesita,</div><div style="text-align:center;">los que anhelando van tras el señuelo</div><div style="text-align:center;">del alto cargo y del honor ruidoso,</div><div style="text-align:center;">la grey de aduladores parasita,</div><div style="text-align:center;">gustosos pueblen ese infecto caos;</div><div style="text-align:center;">el campo es vuestra herencia; en él gozaos.</div><div style="text-align:center;">¿Amáis la libertad? El campo habita,</div><div style="text-align:center;">no allá donde el magnate</div><div style="text-align:center;">entre armados satélites se mueve,</div><div style="text-align:center;">y de la moda, universal señora,</div><div style="text-align:center;">va la razón al triunfal carro atada,</div><div style="text-align:center;">y a la fortuna la insensata plebe,</div><div style="text-align:center;">y el noble al aura popular adora.</div><div style="text-align:center;">¿O la virtud amáis? ¡Ah, que el retiro,</div><div style="text-align:center;">la solitaria calma</div><div style="text-align:center;">en que, juez de sí misma, pasa el alma</div><div style="text-align:center;">a las acciones muestra,</div><div style="text-align:center;">es de la vida la mejor maestra!</div><div style="text-align:center;">¿Buscáis durables goces,</div><div style="text-align:center;">felicidad, cuanta es al hombre dada</div><div style="text-align:center;">y a su terreno asiento, en que vecina</div><div style="text-align:center;">está la risa al llanto, y siempre, ¡ah! siempre</div><div style="text-align:center;">donde halaga la flor, punza la espina?</div><div style="text-align:center;">Id a gozar la suerte campesina;</div><div style="text-align:center;">la regalada paz, que ni rencores</div><div style="text-align:center;">al labrador, ni envidias acibaran;</div><div style="text-align:center;">la cama que mullida le preparan</div><div style="text-align:center;">el contento, el trabajo, el aire puro;</div><div style="text-align:center;">y el sabor de los fáciles manjares,</div><div style="text-align:center;">que dispendiosa gula no le aceda;</div><div style="text-align:center;">y el asilo seguro</div><div style="text-align:center;">de sus patrios hogares</div><div style="text-align:center;">que a la salud y al regocijo hospeda.</div><div style="text-align:center;">El aura respirad de la montaña,</div><div style="text-align:center;">que vuelve al cuerpo laso</div><div style="text-align:center;">el perdido vigor, que a la enojosa</div><div style="text-align:center;">vejez retarda el paso,</div><div style="text-align:center;">y el rostro a la beldad tiñe de rosa.</div><div style="text-align:center;">¿Es allí menos blanda por ventura</div><div style="text-align:center;">de amor la llama, que templó el recato?</div><div style="text-align:center;">¿O menos aficiona la hermosura</div><div style="text-align:center;">que de extranjero ornato</div><div style="text-align:center;">y afeites impostores no se cura?</div><div style="text-align:center;">¿O el corazón escucha indiferente</div><div style="text-align:center;">el lenguaje inocente</div><div style="text-align:center;">que los afectos sin disfraz expresa,</div><div style="text-align:center;">y a la intención ajusta la promesa?</div><div style="text-align:center;">No del espejo al importuno ensayo</div><div style="text-align:center;">la risa se compone, el paso, el gesto;</div><div style="text-align:center;">ni falta allí carmín al rostro honesto</div><div style="text-align:center;">que la modestia y la salud colora,</div><div style="text-align:center;">ni la mirada que lanzó al soslayo</div><div style="text-align:center;">tímido amor, la senda al alma ignora.</div><div style="text-align:center;">¿Esperaréis que forme</div><div style="text-align:center;">más venturosos lazos himeneo,</div><div style="text-align:center;">do el interés barata,</div><div style="text-align:center;">tirano del deseo,</div><div style="text-align:center;">ajena mano y fe por nombre o plata,</div><div style="text-align:center;">que do conforme gusto, edad conforme,</div><div style="text-align:center;">y elección libre, y mutuo ardor los ata?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Allí también deberes</div><div style="text-align:center;">hay que llenar: cerrad, cerrad las hondas</div><div style="text-align:center;">heridas de la guerra; el fértil suelo,</div><div style="text-align:center;">áspero ahora y bravo,</div><div style="text-align:center;">al desacostumbrado yugo torne</div><div style="text-align:center;">del arte humana, y le tribute esclavo.</div><div style="text-align:center;">Del obstrüido estanque y del molino</div><div style="text-align:center;">recuerden ya las aguas el camino;</div><div style="text-align:center;">el intrincado bosque el hacha rompa,</div><div style="text-align:center;">consuma el fuego; abrid en luengas calles</div><div style="text-align:center;">la oscuridad de su infructuosa pompa.</div><div style="text-align:center;">Abrigo den los valles</div><div style="text-align:center;">a la sedienta caña;</div><div style="text-align:center;">la manzana y la pera</div><div style="text-align:center;">en la fresca montaña</div><div style="text-align:center;">el cielo olviden de su madre España;</div><div style="text-align:center;">adorne la ladera</div><div style="text-align:center;">el cafetal; ampare</div><div style="text-align:center;">a la tierna teobroma en la ribera</div><div style="text-align:center;">la sombra maternal de su bucare;</div><div style="text-align:center;">aquí el vergel, allá la huerta ría...</div><div style="text-align:center;">¿Es ciego error de ilusa fantasía?</div><div style="text-align:center;">Ya dócil a tu voz, agricultura,</div><div style="text-align:center;">nodriza de las gentes, la caterva</div><div style="text-align:center;">servil armada va de corvas hoces.</div><div style="text-align:center;">Mírola ya que invade la espesura</div><div style="text-align:center;">de la floresta opaca; oigo las voces,</div><div style="text-align:center;">siento el rumor confuso; el hierro suena,</div><div style="text-align:center;">los golpes el lejano</div><div style="text-align:center;">eco redobla; gime el ceibo anciano,</div><div style="text-align:center;">que a numerosa tropa</div><div style="text-align:center;">largo tiempo fatiga;</div><div style="text-align:center;">batido de cien hachas, se estremece,</div><div style="text-align:center;">estalla al fin, y rinde el ancha copa.</div><div style="text-align:center;">Huyó la fiera; deja el caro nido,</div><div style="text-align:center;">deja la prole implume</div><div style="text-align:center;">el ave, y otro bosque no sabido</div><div style="text-align:center;">de los humanos va a buscar doliente...</div><div style="text-align:center;">¿Qué miro? Alto torrente</div><div style="text-align:center;">de sonorosa llama</div><div style="text-align:center;">corre, y sobre las áridas rüinas</div><div style="text-align:center;">de la postrada selva se derrama.</div><div style="text-align:center;">El raudo incendio a gran distancia brama,</div><div style="text-align:center;">y el humo en negro remolino sube,</div><div style="text-align:center;">aglomerando nube sobre nube.</div><div style="text-align:center;">Ya de lo que antes era</div><div style="text-align:center;">verdor hermoso y fresca lozanía,</div><div style="text-align:center;">sólo difuntos troncos,</div><div style="text-align:center;">sólo cenizas quedan; monumento</div><div style="text-align:center;">de la lucha mortal, burla del viento.</div><div style="text-align:center;">Mas al vulgo bravío</div><div style="text-align:center;">de las tupidas plantas montaraces,</div><div style="text-align:center;">sucede ya el fructífero plantío</div><div style="text-align:center;">en muestra ufana de ordenadas haces.</div><div style="text-align:center;">Ya ramo a ramo alcanza,</div><div style="text-align:center;">y a los rollizos tallos hurta el día;</div><div style="text-align:center;">ya la primera flor desvuelve el seno,</div><div style="text-align:center;">bello a la vista, alegre a la esperanza;</div><div style="text-align:center;">a la esperanza, que riendo enjuga.</div><div style="text-align:center;">del fatigado agricultor la frente,</div><div style="text-align:center;">y allá a lo lejos el opimo fruto,</div><div style="text-align:center;">y la cosecha apañadora pinta,</div><div style="text-align:center;">que lleva de los campos el tributo,</div><div style="text-align:center;">colmado el cesto, y con la falda en cinta,</div><div style="text-align:center;">y bajo el peso de los largos bienes</div><div style="text-align:center;">con que al colono acude,</div><div style="text-align:center;">hace crujir los vastos almacenes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Buen Dios! no en vano sude,</div><div style="text-align:center;">mas a merced y a compasión te mueva</div><div style="text-align:center;">la gente agricultora</div><div style="text-align:center;">del ecuador, que del desmayo triste</div><div style="text-align:center;">con renovado aliento vuelve ahora,</div><div style="text-align:center;">y tras tanta zozobra, ansia, tumulto,</div><div style="text-align:center;">tantos años de fiera</div><div style="text-align:center;">devastación y militar insulto,</div><div style="text-align:center;">aún más que tu clemencia antigua implora.</div><div style="text-align:center;">Su rústica piedad, pero sincera,</div><div style="text-align:center;">halle a tus ojos gracia; no el risueño</div><div style="text-align:center;">porvenir que las penas le aligera,</div><div style="text-align:center;">cual de dorado sueño</div><div style="text-align:center;">visión falaz, desvanecido llore;</div><div style="text-align:center;">intempestiva lluvia no maltrate</div><div style="text-align:center;">el delicado embrión; el diente impío</div><div style="text-align:center;">de insecto roedor no lo devore;</div><div style="text-align:center;">sañudo vendaval no lo arrebate,</div><div style="text-align:center;">ni agote al árbol el materno jugo</div><div style="text-align:center;">la calorosa sed de largo estío.</div><div style="text-align:center;">Y pues al fin te plugo,</div><div style="text-align:center;">árbitro de la suerte soberano,</div><div style="text-align:center;">que, suelto el cuello de extranjero yugo,</div><div style="text-align:center;">erguiese al cielo el hombre americano,</div><div style="text-align:center;">bendecida de ti se arraigue y medre</div><div style="text-align:center;">su libertad; en el más hondo encierra</div><div style="text-align:center;">de los abismos la malvada guerra,</div><div style="text-align:center;">y el miedo de la espada asoladora</div><div style="text-align:center;">al suspicaz cultivador no arredre</div><div style="text-align:center;">del arte bienhechora,</div><div style="text-align:center;">que las familias nutre y los estados;</div><div style="text-align:center;">la azorada inquietud deje las almas,</div><div style="text-align:center;">deje la triste herrumbre los arados.</div><div style="text-align:center;">Asaz de nuestros padres malhadados</div><div style="text-align:center;">expiamos la bárbara conquista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Cuántas doquier la vista</div><div style="text-align:center;">no asombran erizadas soledades,</div><div style="text-align:center;">do cultos campos fueron, do ciudades?</div><div style="text-align:center;">De muertes, proscripciones,</div><div style="text-align:center;">suplicios, orfandades,</div><div style="text-align:center;">¿quién contará la pavorosa suma?</div><div style="text-align:center;">Saciadas duermen ya de sangre ibera</div><div style="text-align:center;">las sombras de Atahualpa y Motezuma.</div><div style="text-align:center;">¡Ah! desde el alto asiento,</div><div style="text-align:center;">en que escabel te son alados coros</div><div style="text-align:center;">que velan en pasmado acatamiento</div><div style="text-align:center;">la faz ante la lumbre de tu frente,</div><div style="text-align:center;">(si merece por dicha una mirada</div><div style="text-align:center;">tuya la sin ventura humana gente),</div><div style="text-align:center;">el ángel nos envía,</div><div style="text-align:center;">el ángel de la paz, que al crudo ibero</div><div style="text-align:center;">haga olvidar la antigua tiranía,</div><div style="text-align:center;">y acatar reverente el que a los hombres</div><div style="text-align:center;">sagrado diste, imprescriptible fuero;</div><div style="text-align:center;">que alargar le haga al injuriado hermano,</div><div style="text-align:center;">(¡ensangrento la asaz!) la diestra inerme;</div><div style="text-align:center;">y si la innata mansedumbre duerme,</div><div style="text-align:center;">la despierte en el pecho americano.</div><div style="text-align:center;">El corazón lozano</div><div style="text-align:center;">que una feliz oscuridad desdeña,</div><div style="text-align:center;">que en el azar sangriento del combate</div><div style="text-align:center;">alborozado late,</div><div style="text-align:center;">y codicioso de poder o fama,</div><div style="text-align:center;">nobles peligros ama;</div><div style="text-align:center;">baldón estime sólo y vituperio</div><div style="text-align:center;">el prez que de la patria no reciba,</div><div style="text-align:center;">la libertad más dulce que el imperio,</div><div style="text-align:center;">y más hermosa que el laurel la oliva.</div><div style="text-align:center;">Ciudadano el soldado,</div><div style="text-align:center;">deponga de la guerra la librea;</div><div style="text-align:center;">el ramo de victoria</div><div style="text-align:center;">colgado al ara de la patria sea,</div><div style="text-align:center;">y sola adorne al mérito la gloria.</div><div style="text-align:center;">De su trïunfo entonces, Patria mía,</div><div style="text-align:center;">verá la paz el suspirado día;</div><div style="text-align:center;">la paz, a cuya vista el mundo llena</div><div style="text-align:center;">alma, serenidad y regocijo;</div><div style="text-align:center;">vuelve alentado el hombre a la faena,</div><div style="text-align:center;">alza el ancla la nave, a las amigas</div><div style="text-align:center;">auras encomendándose animosa,</div><div style="text-align:center;">enjámbrase el taller, hierve el cortijo,</div><div style="text-align:center;">y no basta la hoz a las espigas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh jóvenes naciones, que ceñida</div><div style="text-align:center;">alzáis sobre el atónito occidente</div><div style="text-align:center;">de tempranos laureles la cabeza!</div><div style="text-align:center;">honrad el campo, honrad la simple vida</div><div style="text-align:center;">del labrador, y su frugal llaneza.</div><div style="text-align:center;">Así tendrán en vos perpetuamente</div><div style="text-align:center;">la libertad morada,</div><div style="text-align:center;">y freno la ambición, y la ley templo.</div><div style="text-align:center;">Las gentes a la senda</div><div style="text-align:center;">de la inmortalidad, ardua y fragosa,</div><div style="text-align:center;">se animarán, citando vuestro ejemplo.</div><div style="text-align:center;">Lo emulará celosa</div><div style="text-align:center;">vuestra posteridad; y nuevos nombres</div><div style="text-align:center;">añadiendo la fama</div><div style="text-align:center;">a los que ahora aclama,</div><div style="text-align:center;">«hijos son éstos, hijos,</div><div style="text-align:center;">(pregonará a los hombres)</div><div style="text-align:center;">de los que vencedores superaron</div><div style="text-align:center;">de los Andes la cima;</div><div style="text-align:center;">de los que en Boyacá, los que en la arena</div><div style="text-align:center;">de Maipo, y en Junín, y en la campaña</div><div style="text-align:center;">gloriosa de Apurima,</div><div style="text-align:center;">postrar supieron al león de España».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>No Para Mi, Del Arrugado Invierno</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3135-no-para-mi-del-arrugado-invierno.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 20:25:32 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529864758_no-para-mi-del-arrugado-invierno_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529864758_no-para-mi-del-arrugado-invierno_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">No para mí, del arrugado invierno</div><div style="text-align:center;">rompiendo el duro cetro, vuelve mayo</div><div style="text-align:center;">la luz al cielo, a su verdor la tierra,</div><div style="text-align:center;">No el blando vientecillo sopla amores</div><div style="text-align:center;">o al rojo despuntar de la mañana</div><div style="text-align:center;">se llena de armonía el bosque verde.</div><div style="text-align:center;">Que a quien el patrio nido y los amores</div><div style="text-align:center;">de su niñez dejó, todo es invierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Dios Me Tenga En Gloria</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3134-dios-me-tenga-en-gloria.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 20:21:20 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Muerte, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529864470_dios-me-tenga-en-gloria_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529864470_dios-me-tenga-en-gloria_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> A la falsa noticia de la muerte de Mac-Gregor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Lleno de susto un pobre cabecilla</div><div style="text-align:center;">leyendo estaba en oficial gaceta,</div><div style="text-align:center;">cómo ya no hay lugar que no someta</div><div style="text-align:center;">el poder invencible de Castilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De insurgentes no queda ni semilla;</div><div style="text-align:center;">a todos destripó la bayoneta,</div><div style="text-align:center;">y el funesto catálogo completa</div><div style="text-align:center;">su propio nombre en letra bastardilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De cómo fue batido, preso y muerto,</div><div style="text-align:center;">y cómo me le hicieron picadillo,</div><div style="text-align:center;">dos y tres veces repasó la historia;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tanto, que, al fin, teniéndolo por cierto,</div><div style="text-align:center;">exclamó compungido el pobrecillo:</div><div style="text-align:center;">—¿Conque es así? —Pues Dios me tenga en gloria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>A La Victoria De Bailen</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 20:05:27 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529863782_a-la-victoria-de-bailen_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529863782_a-la-victoria-de-bailen_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Rompe el león soberbio la cadena</div><div style="text-align:center;">con que atarle pensó la felonía,</div><div style="text-align:center;">y sacude con noble bizarría</div><div style="text-align:center;">sobre el robusto cuello la melena;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La espuma del furor sus labios llena,</div><div style="text-align:center;">y a los rugidos que indignado envía,</div><div style="text-align:center;">el tigre tiembla en la caverna umbría,</div><div style="text-align:center;">y todo el bosque atónito resuena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El león despertó; ¡temblad, traidores!</div><div style="text-align:center;">lo que vejez creísteis, fue descanso;</div><div style="text-align:center;">las juveniles fuerzas guarda enteras.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Perseguid, alevosos cazadores,</div><div style="text-align:center;">a la tímida liebre, al ciervo manso;</div><div style="text-align:center;">¡no insultéis al monarca de las fieras!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>A Una Artista</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 20:03:08 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529863446_a-una-artista_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529863446_a-una-artista_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Nunca más bella iluminó la aurora</div><div style="text-align:center;">de los montes el ápice eminente</div><div style="text-align:center;">ni el aura suspiró más blandamente,</div><div style="text-align:center;">ni más rica esmaltó los campos Flora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuanta riqueza y galas atesora,</div><div style="text-align:center;">hoy la Naturaleza hace patente,</div><div style="text-align:center;">tributando homenaje reverente</div><div style="text-align:center;">a la deidad que el corazón adora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Quién no escucha la célica armonía</div><div style="text-align:center;">que con alegre estrépito resuena</div><div style="text-align:center;">del abrasador sur al frío norte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Oh Juana! Gritan todos a porfía;</div><div style="text-align:center;">jamás la Parca triste, de ira llena,</div><div style="text-align:center;">de tu preciosa vida el hilo corte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Égloga  Imitacion De Virgilio</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:54:52 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529862850_gloga_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529862850_gloga_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Tirsis, habitador del Tajo umbrío,</div><div style="text-align:center;">con el más vivo fuego a Clori amaba;</div><div style="text-align:center;">a Clori, que, con rústico desvío,</div><div style="text-align:center;">las tiernas ansias del pastor pagaba.</div><div style="text-align:center;">La verde margen del ameno río,</div><div style="text-align:center;">tal vez buscando alivio, visitaba;</div><div style="text-align:center;">y a la distante causa de sus males,</div><div style="text-align:center;">desesperado enviaba quejas tales:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«No huye tanto, pastora, el corderillo</div><div style="text-align:center;">del tigre atroz, como de mí te alejas,</div><div style="text-align:center;">ni teme tanto al buitre el pajarillo,</div><div style="text-align:center;">ni tanto al voraz lobo las ovejas.</div><div style="text-align:center;">La fe no estimas de un amor sencillo,</div><div style="text-align:center;">ni siquiera, inhumana, oyes mis quejas;</div><div style="text-align:center;">por ti olvido las rústicas labores,</div><div style="text-align:center;">por ti fábula soy de los pastores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Al cabo, al cabo, Clori, tu obstinada</div><div style="text-align:center;">ingratitud me causará la muerte;</div><div style="text-align:center;">mi historia en esos árboles grabada</div><div style="text-align:center;">dirá entonces que muero por quererte;</div><div style="text-align:center;">tantos de quienes eres adorada</div><div style="text-align:center;">leerán con pavor mi triste suerte;</div><div style="text-align:center;">nadie entonces querrá decirte amores,</div><div style="text-align:center;">y execrarán tu nombre los pastores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ya la sombra del bosque entrelazado</div><div style="text-align:center;">los animales mismos apetecen;</div><div style="text-align:center;">bajo el césped que tapiza el prado,</div><div style="text-align:center;">los pintados lagartos se guarecen.</div><div style="text-align:center;">Si afecta las dehesas el ganado,</div><div style="text-align:center;">si la viña los pájaros guarnecen,</div><div style="text-align:center;">yo solo, por seguir mi bien esquivo,</div><div style="text-align:center;">sufro el rigor del alto can estivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Tú mi amor menosprecias insensata,</div><div style="text-align:center;">y no falta pastora en esta aldea</div><div style="text-align:center;">que, si el nudo en que gimo, un dios desata,</div><div style="text-align:center;">con Tirsis venturosa no se crea.</div><div style="text-align:center;">¿No me fuera mejor, di, ninfa ingrata,</div><div style="text-align:center;">mis obsequios rendir a Galatea,</div><div style="text-align:center;">o admitir los halagos de Tirrena,</div><div style="text-align:center;">aunque rosada tú, y ella morena?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Acaso, hermosa Clori, la nevada</div><div style="text-align:center;">blancura de tu tez te ensoberbece?</div><div style="text-align:center;">El color, como rosa delicada,</div><div style="text-align:center;">a la menor injuria se amortece.</div><div style="text-align:center;">La pálida violeta es apreciada,</div><div style="text-align:center;">y lánguido el jazmín tal vez fallece,</div><div style="text-align:center;">sin que del ramo, que adornaba ufano,</div><div style="text-align:center;">las ninfas le desprendan con su mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Mi amor y tu belleza maldecía,</div><div style="text-align:center;">tendido una ocasión sobre la arena,</div><div style="text-align:center;">y Tirrena, que acaso me veía,</div><div style="text-align:center;">—¡oh Venus, dijo, de injusticias llena;</div><div style="text-align:center;">lejos de unir las almas, diosa impía,</div><div style="text-align:center;">las divide y separa tu cadena!...</div><div style="text-align:center;">De Clori sufres tú las esquiveces,</div><div style="text-align:center;">y yo te adoro a ti que me aborreces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Ah! No sé por qué causa amor tan fino</div><div style="text-align:center;">puede ser a tus ojos tan odioso;</div><div style="text-align:center;">cualquier pastor, cuando el rabel afino,</div><div style="text-align:center;">escucha mis tonadas envidioso.</div><div style="text-align:center;">¿No cubre estas praderas de contino</div><div style="text-align:center;">mi cándido rebaño numeroso?</div><div style="text-align:center;">¿Acaso en julio, o en el crudo invierno,</div><div style="text-align:center;">me falta fruto sazonado y tierno?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ni tampoco es horrible mi figura,</div><div style="text-align:center;">si no me engaño al verme retratado</div><div style="text-align:center;">en el cristal de esa corriente pura;</div><div style="text-align:center;">y a fe que a ese pastor afortunado</div><div style="text-align:center;">que supo dominar alma tan dura,</div><div style="text-align:center;">si a competir conmigo fuese osado,</div><div style="text-align:center;">en gentileza, talle y bizarría,</div><div style="text-align:center;">siendo tú misma juez, le excedería.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ven a vivir conmigo, ninfa hermosa;</div><div style="text-align:center;">¡ven! mira las Drïadas, que te ofrecen</div><div style="text-align:center;">en canastos la esencia de la rosa,</div><div style="text-align:center;">y para ti los campos enriquecen.</div><div style="text-align:center;">Para ti sola guardo la abundosa</div><div style="text-align:center;">copia de frutos que en mi huerto crecen;</div><div style="text-align:center;">para ti sola el verde suelo pinto</div><div style="text-align:center;">con el clavel, la viola y el jacinto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Acuérdate del tiempo en que solías,</div><div style="text-align:center;">cuando niña, venir a mi cercado,</div><div style="text-align:center;">y las tiernas manzanas me pedías</div><div style="text-align:center;">aún cubiertas del vello delicado.</div><div style="text-align:center;">Desde la tierra entonces no podías</div><div style="text-align:center;">alcanzar el racimo colorado;</div><div style="text-align:center;">y después que tus medios apurabas,</div><div style="text-align:center;">mi socorro solícita implorabas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Entonces era yo vuestro caudillo,</div><div style="text-align:center;">mi tercer lustro apenas comenzado,</div><div style="text-align:center;">sobresaliendo en el pueril corrillo,</div><div style="text-align:center;">como en la alfombra del ameno prado</div><div style="text-align:center;">descuella entre las yerbas el tomillo.</div><div style="text-align:center;">Desde entonces Amor, Amor malvado,</div><div style="text-align:center;">me asestaste traidor la flecha impía</div><div style="text-align:center;">que me atormenta y hiere noche y día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Ah! Tú no sabes, Clori, qué escarmiento</div><div style="text-align:center;">guarda Jove al mortal ingrato y duro;</div><div style="text-align:center;">hay destinado sólo a su tormento</div><div style="text-align:center;">en el lóbrego Averno un antro oscuro;</div><div style="text-align:center;">en su carne cebado, un buitre hambriento</div><div style="text-align:center;">le despedaza con el pico impuro,</div><div style="text-align:center;">y el corazón viviente devorado</div><div style="text-align:center;">padece a cada instante renovado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Mas, ¡ay de mí! que en vano, en vano envío</div><div style="text-align:center;">a la inhumana mi doliente acento.</div><div style="text-align:center;">¿Qué delirio, qué sueño es este mío?</div><div style="text-align:center;">Prender quise la sombra, atar el viento,</div><div style="text-align:center;">seguir el humo y detener el río.</div><div style="text-align:center;">Y mientras lo imposible loco intento,</div><div style="text-align:center;">tengo en casa la vid medio podada,</div><div style="text-align:center;">y en el bosque la grey abandonada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Qué fruto saco de elevar al cielo</div><div style="text-align:center;">esta continua lúgubre querella?</div><div style="text-align:center;">Ni encender puedo un corazón de hielo,</div><div style="text-align:center;">ni torcer el influjo de mi estrella.</div><div style="text-align:center;">Si Clori desestima mi desvelo,</div><div style="text-align:center;">sabrá premiarle otra pastora bella.</div><div style="text-align:center;">Ya baja el sol al occidente frío;</div><div style="text-align:center;">vuelve, vuelve al redil, ganado mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Octava A La Muerte De I.S.O. Francisco Ibarra, Arzobispo De Caracas</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3128-octava-a-la-muerte-de-iso.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:48:10 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Muerte, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529862540_francisco-ibarra_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529862540_francisco-ibarra_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Cambió Sïón la pompa de alegría</div><div style="text-align:center;">por el cilicio y el oscuro velo,</div><div style="text-align:center;">sólo una voz profunda noche y día</div><div style="text-align:center;">rompe el mustio silencio de su duelo.</div><div style="text-align:center;">¡Murió mi Padre, mi Pastor, mi guía!</div><div style="text-align:center;">Dice, las manos levantando al cielo,</div><div style="text-align:center;">Llore Sión, ¿qué extremo habrá que cuadre</div><div style="text-align:center;">a su justo dolor? Es hija y madre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>A La Vacuna</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3127-a-la-vacuna.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:42:36 +0200</pubDate>
<category>Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529862197_a-la-vacuna_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529862197_a-la-vacuna_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Poema en acción de gracias al rey de las Españas por la propagación de la vacuna en sus dominios, dedicado al señor Don Manuel de Guevara Vasconcelos, presidente gobernador y capitán general de las provincias de Venezuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Vasconcelos ilustre, en cuyas manos</div><div style="text-align:center;">el gran monarca del imperio ibero</div><div style="text-align:center;">las peligrosas riendas deposita</div><div style="text-align:center;">de una parte preciosa de sus pueblos;</div><div style="text-align:center;">tú que, de la corona asegurando</div><div style="text-align:center;">en tus vastas provincias los derechos,</div><div style="text-align:center;">nuestra paz estableces, nuestra dicha</div><div style="text-align:center;">sobre inmobles y sólidos cimientos;</div><div style="text-align:center;">iris afortunado que las negras</div><div style="text-align:center;">nubes que oscurecían nuestro cielo</div><div style="text-align:center;">con sabias providencias ahuyentaste,</div><div style="text-align:center;">el orden, la quietud restituyendo;</div><div style="text-align:center;">órgano respetable, que al remoto</div><div style="text-align:center;">habitador de este ignorado suelo</div><div style="text-align:center;">con largueza benéfica trasmites</div><div style="text-align:center;">el influjo feliz del solio regio;</div><div style="text-align:center;">digno representante del gran Carlos,</div><div style="text-align:center;">recibe en nombre suyo el justo incienso</div><div style="text-align:center;">de gratitud, que a su persona augusta,</div><div style="text-align:center;">tributa la ternura de los pueblos;</div><div style="text-align:center;">y pueda por tu medio levantarse</div><div style="text-align:center;">nuestra unánime voz al trono excelso,</div><div style="text-align:center;">donde, cual numen bienhechor, derrama</div><div style="text-align:center;">toda especie de bien sobre su imperio;</div><div style="text-align:center;">sí, Venezuela exenta del horrible</div><div style="text-align:center;">azote destructor, que, en otro tiempo</div><div style="text-align:center;">sus hijos devoraba, es quien te envía</div><div style="text-align:center;">por mi tímido labio sus acentos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Venezuela? Me engaño. Cuantos moran</div><div style="text-align:center;">desde la costa donde el mar soberbio</div><div style="text-align:center;">de Magallanes brama enfurecido,</div><div style="text-align:center;">hasta el lejano polo contrapuesto;</div><div style="text-align:center;">y desde aquellas islas venturosas</div><div style="text-align:center;">que ven precipitarse al rubio Febo</div><div style="text-align:center;">sobre las ondas, hasta las opuestas</div><div style="text-align:center;">Filipinas, que ven su nacimiento,</div><div style="text-align:center;">de ternura igualmente poseídos,</div><div style="text-align:center;">sé que unirán gustosos a los ecos</div><div style="text-align:center;">de mi musa los suyos, pregonando</div><div style="text-align:center;">beneficencia tanta al universo.</div><div style="text-align:center;">Tal siempre ha sido del monarca hispano</div><div style="text-align:center;">el cuidadoso paternal desvelo</div><div style="text-align:center;">desde que las riberas de ambas Indias</div><div style="text-align:center;">la española bandera conocieron.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Muchas regiones, bajo los auspicios</div><div style="text-align:center;">españoles produce el hondo seno</div><div style="text-align:center;">del mar; y en breve tiempo, las adornan</div><div style="text-align:center;">leyes, industrias, población, comercio.</div><div style="text-align:center;">El piloto que un tiempo las hercúleas</div><div style="text-align:center;">columnas vio con religioso miedo,</div><div style="text-align:center;">aprende nuevas rutas, y las artes</div><div style="text-align:center;">del antiguo traslada al mundo nuevo.</div><div style="text-align:center;">Este mar vasto, donde vela alguna</div><div style="text-align:center;">no vieron nunca flamear los vientos;</div><div style="text-align:center;">este mar, donde solas tantos siglos</div><div style="text-align:center;">las borrascas reinaron o el silencio,</div><div style="text-align:center;">vino a ser el canal que, trasladando</div><div style="text-align:center;">los dones de la tierra y los efectos</div><div style="text-align:center;">de la fértil industria, mil riquezas</div><div style="text-align:center;">derramó sobre entrambos hemisferios.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un pueblo inteligente y numeroso</div><div style="text-align:center;">el lugar ocupó de los desiertos,</div><div style="text-align:center;">y los vergeles de Pomona y Flora</div><div style="text-align:center;">a las zarzas incultas sucedieron.</div><div style="text-align:center;">No más allí con sanguinarios ritos</div><div style="text-align:center;">el nombre se ultrajó del Ser Supremo,</div><div style="text-align:center;">ni las inanimadas producciones</div><div style="text-align:center;">del cincel, le usurparon nuestro incienso;</div><div style="text-align:center;">con el nombre español, por todas partes,</div><div style="text-align:center;">la luz se difundió del evangelio,</div><div style="text-align:center;">y fue con los pendones de Castilla</div><div style="text-align:center;">la cruz plantada en el indiano suelo.</div><div style="text-align:center;">Parecía completa la grande obra</div><div style="text-align:center;">de la real ternura; en lisonjero</div><div style="text-align:center;">descanso, las nacientes poblaciones</div><div style="text-align:center;">bendecían la mano de su dueño,</div><div style="text-align:center;">cuando aquel fiero azote, aquella horrible</div><div style="text-align:center;">plaga exterminadora que, del centro</div><div style="text-align:center;">de la abrasada Etiopía transmitida,</div><div style="text-align:center;">funestó los confines europeos,</div><div style="text-align:center;">a las nuevas colonias trajo el llanto</div><div style="text-align:center;">y la desolación; en breve tiempo,</div><div style="text-align:center;">todo se daña y vicia; un gas impuro</div><div style="text-align:center;">la región misma inficionó del viento;</div><div style="text-align:center;">respirar no se pudo impunemente;</div><div style="text-align:center;">y este diáfano fluido en que elementos</div><div style="text-align:center;">de salud y existencia hallaron siempre</div><div style="text-align:center;">el hombre, el bruto, el ave y el insecto,</div><div style="text-align:center;">en cuyo seno bienhechor extrae</div><div style="text-align:center;">la planta misma diario nutrimento,</div><div style="text-align:center;">corrompiose, y en vez de dones tales,</div><div style="text-align:center;">nos trasmitió mortífero veneno.</div><div style="text-align:center;">Viéronse de repente señalados</div><div style="text-align:center;">de hedionda lepra los humanos cuerpos,</div><div style="text-align:center;">y las ciudades todas y los campos</div><div style="text-align:center;">de deformes cadáveres cubiertos.</div><div style="text-align:center;">No; la muerte a sus víctimas infaustas</div><div style="text-align:center;">jamás grabó tan horroroso sello;</div><div style="text-align:center;">jamás tan degradados de su noble</div><div style="text-align:center;">belleza primitiva, descendieron</div><div style="text-align:center;">al oscuro recinto del sepulcro,</div><div style="text-align:center;">Humanidad, tus venerables restos,</div><div style="text-align:center;">la tierra las entrañas parecía</div><div style="text-align:center;">con repugnancia abrir para esconderlos.</div><div style="text-align:center;">De la marina costa a las ciudades,</div><div style="text-align:center;">de los poblados pasa a los desiertos</div><div style="text-align:center;">la mortandad; y con fatal presteza,</div><div style="text-align:center;">devora hogares, aniquila pueblos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El palacio igualmente que la choza</div><div style="text-align:center;">se ve de luto fúnebre cubierto;</div><div style="text-align:center;">perece con la madre el tierno niño;</div><div style="text-align:center;">con el caduco anciano, los mancebos.</div><div style="text-align:center;">Las civiles funciones se interrumpen;</div><div style="text-align:center;">el ciudadano deja los infectos</div><div style="text-align:center;">muros; nada se ve, nada se escucha,</div><div style="text-align:center;">sino terror, tristeza, ayes, lamentos.</div><div style="text-align:center;">¡Qué de despojos lleva ante su carro</div><div style="text-align:center;">Tisífone! ¡Qué número estupendo</div><div style="text-align:center;">de víctimas arrastran a las hoyas</div><div style="text-align:center;">la desesperación y el desaliento!</div><div style="text-align:center;">¡Cuántos a manos mueren del más duro</div><div style="text-align:center;">desamparo! Los nudos más estrechos</div><div style="text-align:center;">se rompen ya: la esposa huye al esposo,</div><div style="text-align:center;">el hijo al padre y el esclavo al dueño.</div><div style="text-align:center;">¡Qué mucho si las leyes autorizan</div><div style="text-align:center;">tan dura división!... Tristes degredos,</div><div style="text-align:center;">hablad vosotros; sed a las edades</div><div style="text-align:center;">futuras asombroso monumento,</div><div style="text-align:center;">del mayor sacrificio que las leyes</div><div style="text-align:center;">por la pública dicha prescribieron;</div><div style="text-align:center;">vosotros, que, en desorden espantoso,</div><div style="text-align:center;">mezclados presentáis helados cuerpos,</div><div style="text-align:center;">y vivientes que luchan con la Parca,</div><div style="text-align:center;">en cuyo seno oscuro, digno asiento</div><div style="text-align:center;">hallaron la miseria y los gemidos;</div><div style="text-align:center;">mal segura prisión, donde el esfuerzo</div><div style="text-align:center;">humano, encarcelar quiso el contagio,</div><div style="text-align:center;">donde es delito el santo ministerio</div><div style="text-align:center;">de la piedad, y culpa el acercarse</div><div style="text-align:center;">a recoger los últimos alientos</div><div style="text-align:center;">de un labio moribundo, donde falta</div><div style="text-align:center;">al enfermo infelice hasta el consuelo</div><div style="text-align:center;">de esperar que a los huesos de sus padres,</div><div style="text-align:center;">se junten en el túmulo sus huesos.</div><div style="text-align:center;">Tú también contemplaste horrorizada</div><div style="text-align:center;">de aquella fiera plaga los efectos;</div><div style="text-align:center;">tú, mar devoradora, donde ejercen</div><div style="text-align:center;">la tempestad y los airados Euros</div><div style="text-align:center;">imperio tan atroz, donde amenaza,</div><div style="text-align:center;">aliado con los otros tu elemento</div><div style="text-align:center;">cada instante un naufragio; entonces diste</div><div style="text-align:center;">nuevo asunto al pavor del marinero;</div><div style="text-align:center;">entonces diste a la severa Parca</div><div style="text-align:center;">duplicados tributos. De su seno,</div><div style="text-align:center;">las apestadas naves vomitaron</div><div style="text-align:center;">asquerosos cadáveres cubiertos</div><div style="text-align:center;">de contagiosa podre. El desamparo</div><div style="text-align:center;">hizo allí más terrible, más acerbo</div><div style="text-align:center;">el mortal golpe; en vano solicita</div><div style="text-align:center;">evitar en la tierra tan funesto</div><div style="text-align:center;">azote el navegante; en vano pide</div><div style="text-align:center;">el saludable asilo de los puertos,</div><div style="text-align:center;">y reclamando va por todas partes</div><div style="text-align:center;">de la hospitalidad los santos fueros;</div><div style="text-align:center;">las asustadas costas le rechazan,</div><div style="text-align:center;">Pero corramos finalmente el velo</div><div style="text-align:center;">a tan tristes objetos, y su imagen</div><div style="text-align:center;">del polvo del olvido no saquemos,</div><div style="text-align:center;">sino para que, en cánticos perennes,</div><div style="text-align:center;">bendigan nuestros labios al Eterno,</div><div style="text-align:center;">que ya nos ve propicio, y, al gran Carlos,</div><div style="text-align:center;">de sus beneficencias instrumento,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suprema Providencia, al fin llegaron</div><div style="text-align:center;">a tu morada los llorosos ecos</div><div style="text-align:center;">del hombre consternado, y levantaste</div><div style="text-align:center;">de su cerviz tu brazo justiciero;</div><div style="text-align:center;">admirable y pasmosa en tus recursos,</div><div style="text-align:center;">tú diste al hombre medicina, hiriendo</div><div style="text-align:center;">de contagiosa plaga los rebaños;</div><div style="text-align:center;">tú nos abriste manantiales nuevos</div><div style="text-align:center;">de salud en las llagas, y estampaste</div><div style="text-align:center;">en nuestra carne un milagroso sello</div><div style="text-align:center;">que las negras viruelas respetaron.</div><div style="text-align:center;">Jenner es quien encuentra bajo el techo</div><div style="text-align:center;">de los pastores tan precioso hallazgo.</div><div style="text-align:center;">Él publicó gozoso al universo</div><div style="text-align:center;">la feliz nueva, y Carlos distribuye</div><div style="text-align:center;">a la tierra la dádiva del cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Carlos manda; y al punto una gloriosa</div><div style="text-align:center;">expedición difunde en sus inmensos</div><div style="text-align:center;">dominios el salubre beneficio</div><div style="text-align:center;">de aquel grande y feliz descubrimiento.</div><div style="text-align:center;">Él abre de su erario los tesoros;</div><div style="text-align:center;">y estimulado con el alto ejemplo</div><div style="text-align:center;">de la regia piedad, se vigoriza</div><div style="text-align:center;">de los cuerpos patrióticos el celo.</div><div style="text-align:center;">Él escoge ilustrados profesores</div><div style="text-align:center;">y un sabio director, que, al desempeño</div><div style="text-align:center;">de tan honroso cargo, contribuyen</div><div style="text-align:center;">con sus afanes, luces y talento.</div><div style="text-align:center;">¡Ilustre expedición! La más ilustre</div><div style="text-align:center;">de cuantas al asombro de los tiempos</div><div style="text-align:center;">guardó la humanidad reconocida;</div><div style="text-align:center;">y cuyos salutíferos efectos,</div><div style="text-align:center;">a la edad más remota propagados,</div><div style="text-align:center;">medirá con guarismos el ingenio,</div><div style="text-align:center;">cuando pueda del Ponto las arenas,</div><div style="text-align:center;">o las estrellas numerar del cielo.</div><div style="text-align:center;">Que de polvo se cubran para siempre</div><div style="text-align:center;">estos tristes anales, donde advierto</div><div style="text-align:center;">sobre humanas cenizas erigidos</div><div style="text-align:center;">de una bárbara gloria los trofeos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Expedición famosa, tú desluces,</div><div style="text-align:center;">tú sepultas en lóbrego silencio</div><div style="text-align:center;">aquellas melancólicas hazañas,</div><div style="text-align:center;">que la ambición y el fausto sugirieron;</div><div style="text-align:center;">tú, mientras que guerreros batallones</div><div style="text-align:center;">en sangre van sus pasos imprimiendo,</div><div style="text-align:center;">y sobre estragos y rüina corren</div><div style="text-align:center;">a coronarse de un laurel funesto,</div><div style="text-align:center;">ahuyentas a la Parca de nosotros</div><div style="text-align:center;">a costa de fatigas y desvelos;</div><div style="text-align:center;">y en galardón recibes de tus penas</div><div style="text-align:center;">el llanto agradecido de los pueblos.</div><div style="text-align:center;">Con destrucción, cadáveres y luto,</div><div style="text-align:center;">marcan su infausta huella los guerreros;</div><div style="text-align:center;">y tú, bajo tus pies, por todas partes,</div><div style="text-align:center;">la alegría derramas y el consuelo.</div><div style="text-align:center;">A tu vista, los hórridos sepulcros</div><div style="text-align:center;">cierran sus negras fauces; y sintiendo</div><div style="text-align:center;">tus influjos, vivientes nuevos brota</div><div style="text-align:center;">con abundancia inagotable el suelo.</div><div style="text-align:center;">Tú, mientras la ambición cruza las aguas</div><div style="text-align:center;">para llevar su nombre a los extremos</div><div style="text-align:center;">de nuestro globo, sin pavor arrostras</div><div style="text-align:center;">la cólera del mar y de los vientos,</div><div style="text-align:center;">por llevar a los pueblos más lejanos</div><div style="text-align:center;">que el sol alumbra, los favores regios,</div><div style="text-align:center;">y la carga más rica nos conduces</div><div style="text-align:center;">que jamás nuestras costas recibieron.</div><div style="text-align:center;">La agricultura ya de nuevos brazos</div><div style="text-align:center;">los beneficios siente, y a los bellos</div><div style="text-align:center;">días del siglo de oro, nos traslada;</div><div style="text-align:center;">ya no teme esta tierra que el comercio</div><div style="text-align:center;">entre sus ricos dones le conduzca</div><div style="text-align:center;">el mayor de los males europeos;</div><div style="text-align:center;">y a los bajeles extranjeros, abre</div><div style="text-align:center;">con presuroso júbilo sus puertos.</div><div style="text-align:center;">Ya no temen, en cambio de sus frutos,</div><div style="text-align:center;">llevar los labradores hasta el centro</div><div style="text-align:center;">de sus chozas pacíficas la peste,</div><div style="text-align:center;">ni el aire ciudadano les da miedo.</div><div style="text-align:center;">Ya con seguridad la madre amante</div><div style="text-align:center;">la tierna prole aprieta contra el pecho,</div><div style="text-align:center;">sin temer que le roben las viruelas</div><div style="text-align:center;">de su solicitud el caro objeto.</div><div style="text-align:center;">Ya la hermosura goza el homenaje</div><div style="text-align:center;">que el amor le tributa, sin recelo</div><div style="text-align:center;">de que el contagio destructor, ajando</div><div style="text-align:center;">sus atractivos, le arrebate el cetro.</div><div style="text-align:center;">Reconocidos a tan altas muestras</div><div style="text-align:center;">de la regia bondad, nuestros acentos</div><div style="text-align:center;">de gratitud a los remotos días</div><div style="text-align:center;">de la posteridad trasmitiremos.</div><div style="text-align:center;">Entonces, cuando el viejo a quien agobia</div><div style="text-align:center;">el peso de la edad pinte a sus nietos</div><div style="text-align:center;">aquel terrible mal de las viruelas,</div><div style="text-align:center;">y en su frente arrugada, muestre impresos</div><div style="text-align:center;">con señal indeleble los estragos</div><div style="text-align:center;">de tan fiero contagio, dirán ellos:</div><div style="text-align:center;">«Las virüelas, cuyo solo nombre</div><div style="text-align:center;">con tanto horror pronuncias, ¿qué se han hecho?»</div><div style="text-align:center;">Y le responderá con las mejillas</div><div style="text-align:center;">inundadas en lágrimas de afecto:</div><div style="text-align:center;">«Carlos el Bienhechor, aquella plaga</div><div style="text-align:center;">desterró para siempre de sus pueblos».</div><div style="text-align:center;">¡Sí, Carlos Bienhechor! Este es el nombre</div><div style="text-align:center;">con que ha de conocerte el universo,</div><div style="text-align:center;">el que te da Caracas, y el que un día</div><div style="text-align:center;">sancionará la humanidad y el tiempo.</div><div style="text-align:center;">De nuestro labio, acéptale gustoso</div><div style="text-align:center;">con la expresión unánime que hacemos</div><div style="text-align:center;">a tu persona y a la augusta Luisa</div><div style="text-align:center;">de eterna fe, de amor y rendimiento.</div><div style="text-align:center;">Y tú que del ejército dispones</div><div style="text-align:center;">en admirables leyes el arreglo,</div><div style="text-align:center;">y el complicado cuerpo organizando</div><div style="text-align:center;">de la milicia, adquieres nombre eterno;</div><div style="text-align:center;">tú, por quien de la paz los beneficios</div><div style="text-align:center;">disfruta alegre el español imperio,</div><div style="text-align:center;">y a cuya frente vencedora, honroso</div><div style="text-align:center;">lauro los cuerpos lusitanos dieron;</div><div style="text-align:center;">tú, que, teniendo ya derechos tantos</div><div style="text-align:center;">a nuestro amor, al público respeto</div><div style="text-align:center;">y a la futura admiración, añades</div><div style="text-align:center;">a tu gloriosa fama timbres nuevos,</div><div style="text-align:center;">protegiendo, animando la perpetua</div><div style="text-align:center;">propagación de aquel descubrimiento,</div><div style="text-align:center;">grande y sabio Godoy, tú también tienes</div><div style="text-align:center;">un lugar distinguido en nuestro pecho.</div><div style="text-align:center;">Y a ti, Balmis, a ti que, abandonando</div><div style="text-align:center;">el clima patrio, vienes como genio</div><div style="text-align:center;">tutelar, de salud, sobre tus pasos,</div><div style="text-align:center;">una vital semilla difundiendo,</div><div style="text-align:center;">¿qué recompensa más preciosa y dulce</div><div style="text-align:center;">podemos darte? ¿Qué más digno premio</div><div style="text-align:center;">a tus nobles tareas que la tierna</div><div style="text-align:center;">aclamación de agradecidos pueblos</div><div style="text-align:center;">que a ti se precipitan? ¡Oh, cuál suena</div><div style="text-align:center;">en sus bocas tu nombre!... ¡Quiera el Cielo,</div><div style="text-align:center;">de cuyas gracias eres a los hombres</div><div style="text-align:center;">dispensador, cumplir tan justos ruegos;</div><div style="text-align:center;">tus años igualar a tantas vidas,</div><div style="text-align:center;">como a la Parca roban tus desvelos;</div><div style="text-align:center;">y sobre ti sus bienes derramando</div><div style="text-align:center;">Con largueza, colmar nuestros deseos!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Anauco</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:30:33 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529861501_el-anauco_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529861501_el-anauco_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Irrite la codicia</div><div style="text-align:center;">por rumbos ignorados</div><div style="text-align:center;">a la sonante Tetis</div><div style="text-align:center;">y bramadores austros;</div><div style="text-align:center;">el pino que habitaba</div><div style="text-align:center;">del Betis fortunado</div><div style="text-align:center;">las márgenes amenas</div><div style="text-align:center;">vestidas de amaranto,</div><div style="text-align:center;">impunemente admire</div><div style="text-align:center;">los deliciosos campos</div><div style="text-align:center;">del Ganges caudaloso,</div><div style="text-align:center;">de aromas coronado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tú, verde y apacible</div><div style="text-align:center;">ribera del Anauco,</div><div style="text-align:center;">para mí más alegre,</div><div style="text-align:center;">que los bosques idalios</div><div style="text-align:center;">y las vegas hermosas</div><div style="text-align:center;">de la plácida Pafos,</div><div style="text-align:center;">resonarás continuo</div><div style="text-align:center;">con mis humildes cantos;</div><div style="text-align:center;">y cuando ya mi sombra</div><div style="text-align:center;">sobre el funesto barco</div><div style="text-align:center;">visite del Erebo</div><div style="text-align:center;">los valles solitarios,</div><div style="text-align:center;">en tus umbrías selvas</div><div style="text-align:center;">y retirados antros</div><div style="text-align:center;">erraré cual un día,</div><div style="text-align:center;">tal vez abandonando</div><div style="text-align:center;">la silenciosa margen</div><div style="text-align:center;">de los estigios lagos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La turba dolorida</div><div style="text-align:center;">de los pueblos cercanos</div><div style="text-align:center;">evocará mis manes</div><div style="text-align:center;">con lastimero llanto;</div><div style="text-align:center;">y ante la triste tumba,</div><div style="text-align:center;">de funerales ramos</div><div style="text-align:center;">vestida, y olorosa</div><div style="text-align:center;">con perfumes indianos,</div><div style="text-align:center;">dirá llorando Filis:</div><div style="text-align:center;">«Aquí descansa Fabio».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Mil veces venturoso!</div><div style="text-align:center;">Pero, tú, desdichado,</div><div style="text-align:center;">por bárbaras naciones</div><div style="text-align:center;">lejos del clima patrio</div><div style="text-align:center;">débilmente vaciles</div><div style="text-align:center;">al peso de los años.</div><div style="text-align:center;">Devoren tu cadáver</div><div style="text-align:center;">los canes sanguinarios</div><div style="text-align:center;">que apacienta Caribdis</div><div style="text-align:center;">en sus rudos peñascos;</div><div style="text-align:center;">ni aplaque tus cenizas</div><div style="text-align:center;">con ayes lastimados</div><div style="text-align:center;">la pérfida consorte</div><div style="text-align:center;">ceñida de otros brazos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Miserere</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:13:55 +0200</pubDate>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poemas Religiosos, Poetas Latinoamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529861084_miserere_andres_bello_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529861084_miserere_andres_bello_mundo_poetico.webp" alt="Miserere" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">¡Piedad, piedad, Dios mío! </div><div style="text-align:center;">¡Que tu misericordia me socorra! </div><div style="text-align:center;">Según la muchedumbre </div><div style="text-align:center;">de tus clemencias, mis delitos borra. </div>]]></description>
</item><item>
<title>Solo Una Vez</title>
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<link>https://mundopoetico.es/3123-solo-una-vez.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 21 Jun 2018 17:45:37 +0200</pubDate>
<category>Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, Poetas Estadounidenses, Anne Sexton</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Sólo una vez supe para qué servía la vida.</div><div style="text-align:center;">En Boston, de repente, lo entendí;</div><div style="text-align:center;">caminé junto al río Charles,</div><div style="text-align:center;">observé las luces mimetizándose,</div><div style="text-align:center;">todas de neón, luces estroboscópicas, abriendo</div><div style="text-align:center;">sus bocas como cantantes de ópera;</div><div style="text-align:center;">conté las estrellas, mis pequeñas defensoras,</div><div style="text-align:center;">mis cicatrices de margarita, y comprendí que paseaba</div><div style="text-align:center;">mi amor</div><br><div style="text-align:center;">por la orilla verde noche y lloré</div><div style="text-align:center;">vaciando mi corazón hacia los coches del este y lloré</div><div style="text-align:center;">vaciando mi corazón hacia los coches del oeste y llevé</div><div style="text-align:center;">mi verdad sobre un pequeño puente encorvado</div><div style="text-align:center;">y apresuré mi verdad, su encanto, hacia casa</div><div style="text-align:center;">y atesoré estas constantes hasta el amanecer</div><div style="text-align:center;">sólo para descubrir que se habían ido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/">Anne Sexton </a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Nosotros</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 21 Jun 2018 17:36:23 +0200</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Estadounidenses, Anne Sexton</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529595404_pareja-de-enamorados-mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529595404_pareja-de-enamorados-mundopoetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Yo estaba envuelta en piel</div><div style="text-align:center;">negra y blanca y</div><div style="text-align:center;">tú me deshiciste y entonces</div><div style="text-align:center;">me colocaste en la luz dorada</div><div style="text-align:center;">y entonces me coronaste,</div><div style="text-align:center;">mientras la nieve caía</div><div style="text-align:center;">tras la puerta como dardos diagonales.</div><div style="text-align:center;">Mientras una nieve de diez pulgadas</div><div style="text-align:center;">caía como estrellas</div><div style="text-align:center;">en pequeños fragmentos de calcio,</div><div style="text-align:center;">estábamos en nuestros propios cuerpos</div><div style="text-align:center;">(ese cuarto que nos enterrará)</div><div style="text-align:center;">y tú estabas en mi cuerpo</div><div style="text-align:center;">(ese cuarto que nos sobrevirá)</div><div style="text-align:center;">y al principio te froté</div><div style="text-align:center;">los pies secándolos con una toalla</div><div style="text-align:center;">porque yo era tu esclava</div><div style="text-align:center;">y entonces me llamaste princesa</div><div style="text-align:center;">¡Princesa!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Oh entonces</div><div style="text-align:center;">me puse de pie en mi piel dorada</div><div style="text-align:center;">y me deshice de la ropa</div><div style="text-align:center;">y de tú desataste la brida</div><div style="text-align:center;">y tú desataste las riendas</div><div style="text-align:center;">y yo desabroché tus botones,</div><div style="text-align:center;">y deshice los huesos, los equívocos,</div><div style="text-align:center;">las postales de Nueva Inglaterra,</div><div style="text-align:center;">las noches de enero pasadas de las diez</div><div style="text-align:center;">y nos erguimos como trigo,</div><div style="text-align:center;">hectárea tras hectárea de oro</div><div style="text-align:center;">y cosechamos,</div><div style="text-align:center;">cosechamos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/">Anne Sexton </a></div>]]></description>
</item><item>
<title>Ausente</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 19 Jun 2018 21:16:23 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos, Cesar Vallejo</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529435784_ausente-de-cesar-vallejo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529435784_ausente-de-cesar-vallejo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">¡Ausente! La mañana en que me vaya</div><div style="text-align:center;">más lejos de lo lejos, al Misterio,</div><div style="text-align:center;">como siguiendo inevitable raya,</div><div style="text-align:center;">tus pies resbalarán al cementerio.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Te miro de lejos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 14 Apr 2018 19:23:31 +0200</pubDate>
<category>Principal, Video, Poesia, Poema De Vida, Mora Amaro, Onacarom Arts</category>
<description><![CDATA[<div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/1519552942_onacarom.mora-mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/thumbs/1519552942_onacarom.mora-mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">"Te miro de lejos,<br>te miro de cerca<br>y camino a través de los años<br>que viven en tu cara<br>y cuando encuentro tus ojos<br>tan azules,<br>tú no estás ahí."</div>]]></description>
</item><item>
<title>El fantasma - Mora Amaro La Loba y Marcus Nalgaber</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 14 Apr 2018 19:20:15 +0200</pubDate>
<category>Principal, Video, Poesia, Poema De Vida, Mora Amaro, Onacarom Arts</category>
<description><![CDATA[<div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/1519554303_onacarom-mora-mundo_poetico.webp" style="color:rgb(214,95,94);"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/thumbs/1519554303_onacarom-mora-mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Mora Amaro La Loba - Canciones de pensamiento<br>Como si fuera un fantasma, así que te veo, de lejos, de cerca ...<br>Nada cambia excepto electrónico y el número del año en el calendario</div>]]></description>
</item><item>
<title>Desde que vi tu diáfano pañuelo…</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:36:49 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520364990_desde-que-vi-tu-difano-pauelomundo-poetico.webp" style="color:rgb(214,95,94);"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520364990_desde-que-vi-tu-difano-pauelomundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Desde que vi tu diáfano pañuelo<br>mandándome un adiós tengo una pena<br>tan callada, tan mía, tan serena,<br>que ya más que una pena es un consuelo.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Desde la rama del ciprés dormido…</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:30:52 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Desde la rama del ciprés dormido<br>el dulce ruiseñor canta a la luna<br>y la invita a bajar hasta su nido…<br>Ya ves qué casto amor tan sin fortuna…</div>]]></description>
</item><item>
<title>Como una franja temblorosa, rota…</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:23:17 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520364168_como-una-franja-temblorosa-rotamundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520364168_como-una-franja-temblorosa-rotamundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Como una franja temblorosa, rota<br>del manto de la tarde, en raudo vuelo<br>se esfuma la bandada por el cielo<br>buscando, acaso, una ribera ignota.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Colón simbólico</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:18:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"></div><div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520363813_coln-simblico-mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520363813_coln-simblico-mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="text-align:center;">Al monumento del Puerto de la Paz en Barcelona</div><div style="text-align:center;">Por sobre ocho leones que en bélico desplante</div><div style="text-align:center;">sacuden la aspereza de su melena obscura,</div><div style="text-align:center;">al fin de la columna destácase la dura</div><div style="text-align:center;">figura de Cristóbal Colón el navegante.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Apenas soy un pálido felibre…</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:10:06 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poema De Vida, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><div style="word-spacing:1.2px;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520363211_universal-man-mundo-poetico.webp" style="color:rgb(214,95,94);"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520363211_universal-man-mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;">Apenas soy un pálido felibre,<br>y canto en claros versos lo que siento.<br>Ni cóndor, ni león: estoy contento<br>con saber que soy hombre y que soy libre.</div></div>]]></description>
</item><item>
<title>A un poeta joven, amigo…</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 19:53:10 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poema De Vida, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520362376_ricardo-miro-mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520362376_ricardo-miro-mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a>A un poeta joven, amigo</div><div style="text-align:center;">No es el verso corcel que se desenfrena</div><div style="text-align:center;">ni vendaval que loco se desata,</div><div style="text-align:center;">ni tampoco rugiente catarata</div>]]></description>
</item><item>
<title>A Portobelo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 19:48:51 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Prosa, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520362101_gloria_batera_de_caones.mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520362101_gloria_batera_de_caones.mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a>Portobelo ilustre, léxico de piedra,</div><div style="text-align:center;">jardín de recuerdos, ciudad noble y fiel:</div><div style="text-align:center;">bajo tus espesas cortinas de yedra</div><div style="text-align:center;">dormita un pasado de eterno laurel.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Jaque Mate A Satanas</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 04 Mar 2018 21:06:00 +0100</pubDate>
<category>Principal, Verso, Poema De Libertad, Poemas Religiosos</category>
<description><![CDATA[<div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520193936_combate-en-el-desierto.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520193936_combate-en-el-desierto.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">El mal no es ya sólo una deficiencia,</div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">sino una eficiencia,</div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">un ser vivo,</div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">espiritual,</div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">pervertido y</div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">pervertidor.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Blasón</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 03 Mar 2018 21:56:13 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<description><![CDATA[<div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520111119_blason-mundo_poetico.webp" style="color:rgb(214,95,94);"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520111119_blason-mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Apenas soy un pálido felibre,<br>y canto en claros versos lo que siento.<br>Ni cóndor, ni león: estoy contento<br>con saber que soy hombre y que soy libre.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Los Trenes De Antaño</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 07 Feb 2018 19:46:17 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, donaciano bueno</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/1518029092_mujer-ante-el-tiempo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/thumbs/1518029092_mujer-ante-el-tiempo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></div><div style="text-align:center;">Comprendo que hoy el tiempo haya cambiado,</div><div style="text-align:center;">pues trenes hay que avanzan tan veloces</div><div style="text-align:center;">que van como una flecha sin sus roces</div><div style="text-align:center;">y justo que al sentarte ya han llegado</div><div style="text-align:center;">sin ruido ni dar voces.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Llorares</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 06 Feb 2018 19:30:23 +0100</pubDate>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, donaciano bueno</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/1517942275_con_pan_y_vino.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/thumbs/1517942275_con_pan_y_vino.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></div><div style="text-align:center;">Hace algún tiempo se echó a navegar</div><div style="text-align:center;">un inmigrante de un país vecino</div><div style="text-align:center;">soñando ingenuo con otro lugar</div><div style="text-align:center;">donde hallar el pan y el vino,</div><div style="text-align:center;">donde poder trabajar.</div>]]></description>
</item><item>
<title>María Sanz</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 29 Dec 2017 19:43:24 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, María Sanz</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446231276_mara-sanz-biografia.webp" alt="" title=""></p></div> <div style="text-align:center;">María Sanz es una poeta española, nacida en Sevilla el 8 de enero de 1956. Su temprana vocación literaria cristalizó en una obra poética</div> <div style="text-align:center;"> que comenzó a ver la luz cuando su autora había cumplido los veinticinco años, pronto se mostró como una de las más fecundas y apreciadas de la joven poesía femenina española.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Boca Del LLanto</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Thu, 26 Oct 2017 20:18:30 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poema De Soledad, Poetas Centroamericanos, Jaime Sabines</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Boca del llanto, me llaman</div><div style="text-align:center;">tus pupilas negras,</div><div style="text-align:center;">me reclaman, Tus labios</div><div style="text-align:center;">sin ti me besan.</div><div style="text-align:center;">¡Cómo has podido tener</div><div style="text-align:center;">la misma mirada negra</div><div style="text-align:center;">con esos ojos</div><div style="text-align:center;">que ahora llevas!</div>]]></description>
</item><item>
<title>Pedro Gandía</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 10 Apr 2017 23:19:37 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Pedro Gandía</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446559556_pedro-ganda.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Pedro Gandía (Cuenca, 1953). Pintor, escultor, fotógrafo, video-artista, poeta, narrador, traductor, ensayista y crítico literario. Ha publicado los poemarios, con fecha de creación adjunto al título: Sábana Blanca - Sábana Negra , 1972 (Valencia, Imprenta Quiles, 1973), Cacería, 1973 (Madrid, Playor, 1983), Tríptico del Tiempo, la Belleza y la Muerte,1974-1976 -con ilustraciones de Carlos de la Rica- (Cuenca, El Toro de Barro, 1983), Columnata, </div>]]></description>
</item><item>
<title>España En Marcha</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sat, 15 Oct 2016 12:40:38 +0200</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Libertad, Gabriel Celaya</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;">Nosotros somos quien somos.</div><div style="text-align:center;">¡Basta de Historia y de cuentos!</div><div style="text-align:center;">¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Bajo la luna de agosto</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 20:13:33 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Carl Sandburg</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447269212_bajo-la-luna-de-agosto.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447269212_bajo-la-luna-de-agosto.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Bajo la luna de agosto</span></div> <div style="text-align:center;"><span>las suaves gotas de plata</span></div> <div style="text-align:center;"><span>caen, resplandecientes,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>sobre jardines nocturnos;</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>El cielo inacabado</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 19:59:43 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Tomas Tranströmer</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447268439_el-cielo-inacabado.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447268439_el-cielo-inacabado.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"><p style="text-align:center;"><span> </span><span >El abatimiento detiene su curso</span></p></div><div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"><div style="text-align:center;"><span>La angustia detiene su curso</span></div><div style="text-align:center;"><span>El buitre frena su vuelo.</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Cuando escuches el trueno me recordarás…</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 18:44:30 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ana Ajmátova, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447263927_cuando-escuches-el-trueno-me-recordars.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447263927_cuando-escuches-el-trueno-me-recordars.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Cuando escuches el trueno me recordarás</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y tal vez pienses que amaba la tormenta...</span></div> <div style="text-align:center;"><span>El rayado del cielo se verá fuertemente carmesí</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y el corazón, como entonces, estará en el fuego.</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>El muchacho que escribía poesía (Fragmento)</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 18:39:35 +0100</pubDate>
<category>Principal, Yukio Mishima, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"></p> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447263486_el-muchacho-que-escriba-poesa-yukio-mishima.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447263486_el-muchacho-que-escriba-poesa-yukio-mishima.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a> </p> <p> </p></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>"La poesía era algo aparte de todo. En las sutiles mentiras de un poema aprendía el arte de mentir sutilmente. Sólo importaba que las palabras fueran bellas. Todo el día estudiaba el diccionario.Cuando estaba en éxtasis, un mundo de metáforas se materializaba ante sus ojos.</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Vaso Cretense</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 18:35:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Benn Gottfried, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447263279_benn-gottfrie.webp" alt=""></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Tú, el labio lleno de aroma a vino,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>azul guarda de arcilla, guirnalda de rosas</span></div> <div style="text-align:center;"><span>en torno al desfile de luz micénica,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>no práctica, nostalgia de bebidas</span></div> <div style="text-align:center;"><span>vastamente esparcida.</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Lamia (Fragmento)</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 18:13:43 +0100</pubDate>
<category>Principal, John Keats, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447262035_lamia-fragmento.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447262035_lamia-fragmento.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span><span > </span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Lamia lo vio llegar cerca, mucho más cerca,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y pasar junto a ella indiferente, absorto,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con sus mudas sandalias pisando el musgo verde;</span></div> <div style="text-align:center;"><span>ella se acercó a él, pero él siguió sin verla,</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Feliz</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 17:56:22 +0100</pubDate>
<category>Principal, Jayne Anne Phillips, Prosa, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div class="separator" style="clear:both;text-align:center;"> <div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447260894_heart-strings-e-book-cover.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447260894_heart-strings-e-book-cover.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Sabía que amándolo podía hacerlo feliz, pero no lo amaba. O sí, pero eso se hundía en sí mismo como un agujero y engullía los contenidos. Rodeada por el torbellino de sus propios movimientos la idea de hacerlo feliz le resultaba entrañable. Iba de un lugar a otro,</span></div></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Verano / Der Sommer</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 16:12:49 +0100</pubDate>
<category>Principal, Friedrich Hölderlin, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"> <p> </p></div> <div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447260543_el-verano.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447260543_el-verano.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="word-spacing:1.1px;"> <div style="text-align:center;"><span style="font-family:verdana;word-spacing:1.1px;letter-spacing:0px;line-height:1.5em;">La estación aún se ofrece a las miradas, y los campos</span></div> <div style="text-align:center;">Del Verano estallan en todo su esplendor;</div> <div style="text-align:center;">Su verdor fastuosamente se despliega,</div> <div style="text-align:center;">Y a través suyo el riachuelo sus olas precipita.</div> <div style="text-align:center;">Así entre montes y valle el día extiéndese</div> <div style="text-align:center;">Con su resplandeciente fuerza irresistible,</div> <div style="text-align:center;">Y las nubes pasan en silencio, por los altos espacios.</div> <div style="text-align:center;">Como si el año con majestad se demorara.</div></div> <div style="word-spacing:1.1px;"> <div style="text-align:center;"></div></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"> </div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Vladimir Holan</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:56:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Vladimir Holan, Prosa, Poesia, Verso, Poetas checos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446839709_vladimir_holan.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446839709_vladimir_holan.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>En 1911 se trasladó a Podolí donde cursa sus estudios primarios y aprende latín. En 1919 volvió a Praga donde recibe su educación secundaria. 1926 es el año en que se publicó su primer libro Abanico en delirio.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Gertrud Kolmar</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:48:20 +0100</pubDate>
<category>Principal, Gertrud Kolmar, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Alemanes, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446839319_gertrud-kolmar.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446839319_gertrud-kolmar.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Gertrud Kolmar es el seudónimo de Gertrud Käthe Chodziesner. Ella nació el 10 de diciembre de 1894 en Berlín y murió 03 1943 después de su arresto y encarcelamiento en Auschwitz. Aunque su carrera literaria fue trágicamente truncada de esta manera que tiene la reputación de ser uno de los mejores poetas de la lengua alemana.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Confesión tardía</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:36:48 +0100</pubDate>
<category>Principal, Vladimir Holan, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446838785_confesin-tarda.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446838785_confesin-tarda.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Es a ti, siempre a ti a quien amo,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>aunque todo pruebe</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que la conciencia continua del amor</span></div> <div style="text-align:center;"><span>impide amar…</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>El ángel en el bosque</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:33:12 +0100</pubDate>
<category>Principal, Gertrud Kolmar, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446838410_gertrud-kolmar.webp" alt="" class="fr-fic fr-dii" width="450" height="300" itemprop="image"></div><div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"><div style="text-align:center;"><span>Dame tu mano, tu mano querida, y ven conmigo,</span></div><div style="text-align:center;"><span>pues queremos alejarnos de los hombres.</span></div><div style="text-align:center;"><span>Son mezquinos, ruines, y su mezquina ruindad nos odia</span></div><div style="text-align:center;"><span>y mortifica.</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Amos Oz</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:27:19 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, poetas israelíes, Amos Oz, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><span><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446837865_amos_oz-1.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446837865_amos_oz-1.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></p></div> <div style="text-align:center;"><span>(Amos Klausner; Jerusalén, 1939) Escritor israelí en lenguas hebrea e inglesa, que en la actualidad está considerado el mejor prosista en lengua hebrea moderna. Cursó estudios en la universidad de Jerusalén y en Oxford, Inglaterra. Tiene el grado de oficial del ejército israelí y es destacado miembro del movimiento Paz Ahora, que aboga por el entendimiento pacífico entre israelíes y palestinos. Vive en un kibbutz, en el que ha desempeñado las más diversas tareas, entre ellas la de dar clases desde 1957 hasta 1973. También ha impartido diversos cursos como profesor invitado en universidades de Estados Unidos.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Se despierta en mí el deseo </title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:20:42 +0100</pubDate>
<category>Principal, Amos Oz, Prosa, Verso, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446837622_amos_oz.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446837622_amos_oz.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Atardecer. Llueve en las colinas vacías del desierto. </span></div> <div style="text-align:center;"><span>Cal y roca y olor a tierra mojada </span></div> <div style="text-align:center;"><span>después de un árido verano. Se despierta en mí el deseo </span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Eugenio Montejo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:13:23 +0100</pubDate>
<category>Principal, Eugenio Montejo, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446837181_montejo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446837181_montejo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Eugenio Montejo nació en Caracas (Venezuela) el 19 de octubre de 1938 y fue un importante poeta y ensayista de esta tierra. Colaboró en un número amplio de revistas literarias tanto nacionales como extranjeras y fue galardonado en 1998 con el Premio Nacional de Literatura de Venezuela.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Paul Éluard</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:08:40 +0100</pubDate>
<category>Principal, Paul Eluard, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Franceses, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="color:rgb(39,39,39);font-family:verdana;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;text-shadow:rgba(0,0,0,0.4) 0px 4px rgba(0,0,0,0.0980392);"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446836908_paul-eluard.webp" alt=""></div> <div style="color:rgb(39,39,39);font-family:verdana;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;">(Seudónimo de Eugène Grindel; Saint-Denis, 1895 - Charenton-le-Pont, 1952) Poeta francés, considerado el maestro de la poesía surrealista. Hijo de un agente inmobiliario, su familia perteneció a la pequeña burguesía y estudió en el Liceo Colbert. Después de pasar una temporada en Suiza, a causa de una grave enfermedad, volvió a París en 1913 y comenzó a escribir sus primeros poemas. En 1914 fue llamado a filas pero abandonó las armas afectado por una gangrena pulmonar.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Septiembre</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:05:06 +0100</pubDate>
<category>Principal, Eugenio Montejo, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446836720_estatua.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446836720_estatua.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Mira setiembre nada se ha perdido</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con fiarnos de las hojas.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>La juventud vino y se fue, los árboles no se movieron</span></div> <div style="text-align:center;"><span>El hermano al morir te quemó en llanto</span></div> <div style="text-align:center;"><span>pero el sol continúa.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>La casa fue derrumbada, no su recuerdo.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Mira setiembre con su pala al hombro</span></div> <div style="text-align:center;"><span>cómo arrastra hojas secas.</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>El éxtasis</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:59:54 +0100</pubDate>
<category>Principal, Paul Eluard, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Familia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446836361_cara.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446836361_cara.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Estoy ante este paisaje femenino</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Como un niño ante el fuego</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Sonriendo vagamente con lágrimas en los ojos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Ante este paisaje en que todo me emociona</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Donde espejos se empañan donde espejos se limpian</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Reflejando dos cuerpos desnudos estación a estación</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Salvatore Quasimodo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:55:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Salvatore Quasimodo, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Italianos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446836178_salvatore-quasimodo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446836178_salvatore-quasimodo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></div> <div style="text-align:center;"><span>(Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968) Poeta y ensayista italiano que en sus inicios se afirmó como uno de los exponentes más significativos del hermetismo, para más tarde crear un lenguaje poético muy personal con el que profundizó en la infelicidad humana a través de un clima evocador de viejos mitos.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Alain Bosquet</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:42:17 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Rusos, Poetas Franceses, Alain Bosquet</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446835293_alain-bosquet.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;"><span>Poeta nacido en Odessa (Rusia) en 1919, y naturalizado francés en 1980. </span></div> <div style="text-align:center;"><span>Desde muy pequeño su familia emigró a Bélgica, donde el poeta inició en 1938, estudios de Filología en la Universidad de Bruselas. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Emily Dickinson</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:31:51 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia, Emily Dickinson</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446834765_dickinson.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;"><span>(Amherst, 1830 - id., 1886) Poetisa estadounidense cuya obra, por su especial sensibilidad, misterio y profundidad, ha sido celebrada como una de las más grandes de habla inglesa de todos los tiempos.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El amanecer nos convoca a Ambos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:26:42 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Emily Dickinson</category>
<description><![CDATA[<div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"><p style="text-align:center;"><br></p></div><div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"><div style="text-align:center;"><span>El amanecer nos convoca a Ambos-</span></div><div style="text-align:center;"><span>El Este -Su Verdad Púrpura</span></div><div style="text-align:center;"><span>Comparte con las Colinas-</span></div><div style="text-align:center;"><span>El Mediodía desplegó su Azul</span></div><div style="text-align:center;"><span>Hasta que Un Aliento nos tapó a los Dos-</span></div><div style="text-align:center;"><span>Lejanos -quietos-</span></div><div style="text-align:center;"><span>No olvida la noche</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Ningún cepo puede torturar mi alma en libertad</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:23:17 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad, Emily Dickinson</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446834161_emilydickinson.webp" alt=""></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Ningún cepo puede torturar</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Mi alma en libertad,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Pues detrás de este esqueleto mortal</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Se teje uno de más valor.</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Hwang Chin-i</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:15:04 +0100</pubDate>
<category>Principal, Hwang Chin-i, Poetas Coreanas, Prosa, Poesia, Verso, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446833620_hwang-jin-i.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446833620_hwang-jin-i.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Hwang Jin-i (1520c.-1560c.), También conocido por su nombre gisaeng Myeongwol (luna brillante, literalmente), es el más legendario gisaeng de la Dinastía Joseon, que vivió durante el reinado del rey Jungjong. Ella se destacó por su excepcional belleza, encanto ingenio rápido y extraordinario intelecto.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La noche más larga</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:05:34 +0100</pubDate>
<category>Principal, Hwang Chin-i, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poetas Coreanas</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446833081_exposicion4.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446833081_exposicion4.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div style="text-align:center;"><span>La noche más larga del invierno la corto por la mitad.</span></div><div style="text-align:center;"><span>La guardo bajo mi cobija de primavera.</span></div><div style="text-align:center;"><span>Cuando venga mi amor, la desplegaré.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Francisco de Quevedo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 18:55:40 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Francisco de Quevedo</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446832530_quevedo.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;"><span>(Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, España, 1645) Escritor español. Los padres de Francisco de Quevedo desempeñaban altos cargos en la corte, por lo que desde su infancia estuvo en contacto con el ambiente político y cortesano. Estudió en el colegio imperial de los jesuitas, y, posteriormente, en las Universidades de Alcalá de Henares y de Valladolid, ciudad ésta donde adquirió su fama de gran poeta y se hizo famosa su rivalidad con Góngora.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Definiendo el amor.</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 18:53:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Poema De Vida, Francisco de Quevedo</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446832278_250px-quevedo_copia_de_velzquez.webp" alt=""></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <div style="text-align:center;"><span>Es hielo abrasador, es fuego helado,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>es herida, que duele y no se siente,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>es un soñado bien, un mal presente, </span></div> <div style="text-align:center;"><span >es un breve descanso muy cansado.</span><span >-22</span></div></div>]]></description>
</item><item>
<title>Rainer Maria Rilke</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 18:35:46 +0100</pubDate>
<category>Principal, Rainer Maria Rilke, Poetas Alemanes, Prosa, Poesia, Verso, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446831319_rainer-maria-rilke.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;"><span>(Praga, 1875 - Valmont, 1926) Escritor checo en lengua alemana. Fue el poeta en lengua alemana más relevante e influyente de la primera mitad del siglo XX; amplió los límites de expresión de la lírica y extendió su influencia a toda la poesía europea.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Otoño</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 18:21:29 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Octavio Paz</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446830355_otoo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446830355_otoo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>En llamas, en otoños incendiados,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>arde a veces mi corazón,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>puro y solo. El viento lo despierta,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>toca su centro y lo suspende</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>November/Noviembre.</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:19:54 +0100</pubDate>
<category>Principal, F.S. Flint, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446819896_november.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446819896_november.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Whats is eternal of you</span></div> <div style="text-align:center;"><span>I saw</span></div> <div style="text-align:center;"><span>in both your eyes.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>You were among the applebranches;</span></div> <div style="text-align:center;"><span>the sun shone,an dit was November.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Un deseo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:16:06 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446819401_un-deseo-edith-sdergran.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446819401_un-deseo-edith-sdergran.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>De todo nuestro mundo soleado</span></div> <div style="text-align:center;"><span>sólo deseo una banca en el jardín</span></div> <div style="text-align:center;"><span>donde un gato se asolee...</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Tú, que nunca saliste de tu huerto...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:13:48 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446819213_t-que-nunca-saliste-de-tu-huerto.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446819213_t-que-nunca-saliste-de-tu-huerto.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Tú, que nunca saliste de tu huerto,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>¿no has estado jamás anhelante junto a la verja</span></div> <div style="text-align:center;"><span>viendo por soñados senderos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>fundirse la tarde en azul?</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Primero quisiera escalar el Chimborazo...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:10:51 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446819050_primero-quisiera-escalar-el-chimborazo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446819050_primero-quisiera-escalar-el-chimborazo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Primero quisiera escalar el Chimborazo</span></div> <div style="text-align:center;"><span>en mi propia tierra</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y pararme allí sin aliento</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con la corona del triunfo.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Presentimiento</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:08:58 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818955_presentimiento.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446818955_presentimiento.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;"><span>Oh tú, cuerpo mío, el más glorioso entre los gloriosos,</span></div><div style="text-align:center;"><span>¿cómo sabes tú que tienes poderío?</span></div><div style="text-align:center;"><span>Este brazo es lo que el siglo necesita.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Nuestras hermanas van en trajes multicolores...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:07:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818800_nuestras-hermanas-van-en-trajes-multicolores.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Nuestras hermanas van en trajes multicolores,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>nuestras hermanas están a la vera del agua y cantan,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>nuestras hermanas están sentadas sobre piedras y aguardan,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>tienen el agua y el aire en sus cestos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y los llaman flores.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Nocturno</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:03:57 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poesia Oscura</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818654_nocturno.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446818654_nocturno.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Noche de claro de luna pura como la plata,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>oleaje azul de la noche,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>reverberantes olas que sin hablar</span></div> <div style="text-align:center;"><span>una tras otra se suceden.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>No consigo asir el calor de tu voz...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:01:46 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818526_no-consigo-asir-el-calor-de-tu-voz.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>No consigo asir el calor de tu voz,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>las dulces palabras se aferran a mi oído,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>tengo un lugar vacío en el pecho...</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La última flor del otoño</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:59:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818473_la-ltima-flor-del-otoo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446818473_la-ltima-flor-del-otoo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Yo soy la última flor del otoño.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Fui mecida en la cuna del verano,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>fui puesta en guardia contra el viento del norte,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La noche estrellada</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:57:35 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818160_noche-estrellada.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446818160_noche-estrellada.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;"><span>Inútil dolor,</span></div><div style="text-align:center;"><span>inútil espera,</span></div><div style="text-align:center;"><span>el mundo está vacío como tu risa.</span></div><div style="text-align:center;"><span>Caen las estrellas -</span></div><div style="text-align:center;"><span>noche fría y espléndida.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Espuma</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:54:33 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818102_espuma.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Bebemos la espumosa</span></div> <div style="text-align:center;"><span>champaña de la vida,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>leves como espuma,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>diáfanos,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>corazones de champaña...</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El secreto de Eros</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:51:44 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817857_el-secreto-de-eros.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446817857_el-secreto-de-eros.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Roja yo vivo. Con sangre vivo.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>No he renegado de Eros.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Mis rojos labios arden sobre tu frío altar.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El lago del bosque</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:48:07 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817688_el-lago-del-bosque-edith-sdergran.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446817688_el-lago-del-bosque-edith-sdergran.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Yo estaba sola en la soleada orilla</span></div> <div style="text-align:center;"><span>de un lago azul pálido del bosque,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>en el cielo flotaba una nube solitaria</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y en el agua una isla solitaria.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El ansia de los colores</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:45:22 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817568_edith-sodergran.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Porque soy pálida amo el rojo, el amarillo y el azul,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>la gran blancura es melancólica como el crepúsculo</span></div> <div style="text-align:center;"><span> en la nieve,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Dos poemas acuáticos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:40:31 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817228_dos-poemas-acuticos-edith-sdergran.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446817228_dos-poemas-acuticos-edith-sdergran.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>I</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Mi vida era tan desnuda</span></div> <div style="text-align:center;"><span>como las grises peñas,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>mi vida era tan fría</span></div> <div style="text-align:center;"><span>como las blancas alturas,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Amor</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:36:06 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817044_amor-09.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446817044_amor-09.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Mi alma era un traje celeste como el cielo;</span></div> <div style="text-align:center;"><span>lo dejé sobre una roca junto al mar</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y desnuda llegué hasta ti y parecía una mujer.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Al atardecer refresca el día...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:32:25 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446816784_al-atardecer-refresca-el-da.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>I</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Al atardecer refresca el día...</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Bebe el calor de mi mano,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>mi mano tiene la misma sangre de la primavera.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Toma mi mano, mi blanco brazo,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Un Deseo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:48:31 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572944_colin-fraser.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446572944_colin-fraser.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>De todo nuestro mundo soleado</span></div> <div style="text-align:center;"><span>sólo deseo una banca en el jardín</span></div> <div style="text-align:center;"><span>donde un gato se asolee...</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Allí me sentaré</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con una carta en mi regazo,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Vierge Moderne</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:46:37 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572869_indra-gruait.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446572869_indra-gruait.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>No soy mujer. Soy un neutro.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Soy un niño, un paje y una osada decisión,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>soy un rayo risueño de un sol escarlata...</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Soy una red para todos los peces golosos,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Nocturno</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:41:58 +0100</pubDate>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572606_hoguera-en-la-playa.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446572606_hoguera-en-la-playa.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Noche de claro de luna pura como la plata,</div> <div style="text-align:center;">oleaje azul de la noche,</div> <div style="text-align:center;">reverberantes olas que sin hablar</div> <div style="text-align:center;">una tras otra se suceden.</div> <div style="text-align:center;">Sombras caen sobre el camino,</div>]]></description>
</item><item>
<title>Louise Elisabeth Glück</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:36:06 +0100</pubDate>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572143_louise-elisabeth-glck-biografia.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Louise Elisabeth Glück (Nueva York, 1943) es una poeta estadounidense en lengua inglesa. Fue la duodécima poeta laureada (2003-2004) por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Nieve De Primavera</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:33:33 +0100</pubDate>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572055_hippolyte_sebron_-_vue_de_la_grande_galerie_du_louvre.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446572055_hippolyte_sebron_-_vue_de_la_grande_galerie_du_louvre.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Mira el cielo nocturno:</span></div> <div style="text-align:center;"><span>en mí poseo dos personas, dos clases de poder.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Escila</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:31:39 +0100</pubDate>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446571949_johann_heinrich.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446571949_johann_heinrich.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>No yo, tonta, no yo sino nosotras, nosotras: olas</span></div> <div style="text-align:center;"><span>azules y celestes como</span></div> <div style="text-align:center;"><span>una crítica al cielo: ¿por qué</span></div> <div style="text-align:center;"><span>atesoras tu voz</span></div> <div style="text-align:center;"><span>si ser algo es lo que sigue</span></div> <div style="text-align:center;"><span>a no ser nada?</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Amor Bajo La Luz De La Luna</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:29:31 +0100</pubDate>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446571848_abraham-pether-1756-1812.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446571848_abraham-pether-1756-1812.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación</span></div> <div style="text-align:center;"><span>a otra persona, a eso lo llaman</span></div> <div style="text-align:center;"><span>alternativamente desnudar el corazón, o desnudar el alma.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>(Lo que significa que para entonces adquirieron una).</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Espino Louise Elisabeth Glück</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:15:43 +0100</pubDate>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446571007_1937-morning-in-the-garden-at-vauxcresson.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446571007_1937-morning-in-the-garden-at-vauxcresson.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Al lado tuyo, pero no</div> <div style="text-align:center;">de tu mano: así te miro</div> <div style="text-align:center;">andar por el jardín</div> <div style="text-align:center;">de verano: las cosas</div> <div style="text-align:center;">que no pueden moverse</div> <div style="text-align:center;">aprenden a mirar.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Jaime Gil de Biedma</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:10:51 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Jaime Gil de Biedma</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446570603_gil_de_biedma.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;"><span>(Barcelona, 1929 - id., 1990) Poeta español. Destacado representante de la Generación del 50 y unido por razones de afinidad intelectual y de amistad con algunos de sus miembros (en especial Carlos Barral y el poeta en catalán Gabriel Ferrater), su poesía se inspira, con arriesgada sinceridad, en la experiencia civil y en su historia personal. La expresión franca y libre de convenciones con que aborda los temas (entre ellos, y fundamental, el erótico), </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Juan Ramón Jiménez</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:06:32 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Juan Ramon Jimenez</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446570443_jimenez_juan_ramon.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">(Moguer, 1881 - San Juan de Puerto Rico, 1958) Poeta español. Su lírica evolucionó desde las últimas derivaciones del modernismo hacia una poesía a la vez emotiva e intelectualista. Tras cursar el bachillerato en el colegio de los jesuitas de Puerto de Santa María (Cádiz), ingresó en la universidad de Sevilla para estudiar derecho, carrera que abandonó para seguir su vocación artística.</div>]]></description>
</item><item>
<title>La vida a veces</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 17:52:59 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Jaime Gil de Biedma</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446569640_manet.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446569640_manet.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>La vida a veces es más rica.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Y nos convida a los dos juntos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>a su palacio, entre semana,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>o los domingos a dar tumbos.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Edgar Allan Poe</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 17:50:44 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Edgar Allan Poe, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446569475_poe_edgar_allan.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>(Boston, EE UU, 1809 - Baltimore, id., 1849) Poeta, narrador y crítico estadounidense, uno de los mejores cuentistas de todos los tiempos. La imagen de Poe como mórbido cultivador de la literatura de terror ha entorpecido en ocasiones la justa apreciación de su trascendencia literaria. Ciertamente fue el gran maestro del género, e inauguró además el relato policial y la ciencia-ficción; pero, sobre todo, revalorizó y revitalizó el cuento tanto desde sus escritos teóricos como en su praxis literaria, demostrando que su potencial expresivo nada tenía que envidiar a la novela y otorgando al relato breve la dignidad y el prestigio que modernamente posee.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Eldorado</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 17:39:40 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poema De Libertad, Edgar Allan Poe</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446568763_victor-crisostomo-gomez.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446568763_victor-crisostomo-gomez.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Brillantemente ataviado, un galante caballero,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>viajó largo tiempo al sol y a la sombra,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>cantando su canción, a la busca del Eldorado.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>¿Deseas que te amen?</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 17:34:57 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Edgar Allan Poe</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446568486_ken-hamilton-22.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446568486_ken-hamilton-22.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>el rumbo de tu corazón.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Sólo aquello que eres has de ser</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y aquello que no eres, no.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Batalla Última</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:40:13 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad, Poemas Religiosos, Pedro Gandía</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446561668_lfontana.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446561668_lfontana.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Abrumador ejército de lanceros embiste</span></div> <div style="text-align:center;"><span>satánica belleza en ajustado cuero.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Nilo Abajo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:36:29 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Pedro Gandía</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446561441_the_prisoner-l1863.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446561441_the_prisoner-l1863.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>El río es el reflejo</span></div> <div style="text-align:center;"><span>del sueño de la vida.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Silenciosas falucas</span></div> <div style="text-align:center;"><span>cortan de blanco el aire.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Chicos nubios, papiros</span></div> <div style="text-align:center;"><span>florecen las riberas.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Max Jacob</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:30:46 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Franceses, Biografia, Max Jacob</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span> </span><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446561018_max-jacob-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446561018_max-jacob-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;"><span>Max Jacob (Quimper, Bretaña, 11 de julio de 1876 - Campo de concentración de Drancy, 5 de marzo de 1944). Escritor, poeta, dramaturgo y pintor francés de origen judío, de tendencia surrealista. Su obra está influida por la estética de los cubistas, con quienes trabó estrecha amistad.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Cementerio</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:27:11 +0100</pubDate>
<category>Principal, Max Jacob, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446560843_cementerio-max-jacob.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446560843_cementerio-max-jacob.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Si a mi marido lo echáis</span></div> <div style="text-align:center;"><span> Irá a parar al cementerio,</span></div> <div style="text-align:center;"><span> Rosa blanca, rosa blanca y rosa roja.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Oración</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:22:44 +0100</pubDate>
<category>Principal, Max Jacob, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poemas Religiosos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446560566_angela-fraleigh.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446560566_angela-fraleigh.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Permitid, Señor, un</span></div> <div style="text-align:center;"><span>poco de lujuria en este</span></div> <div style="text-align:center;"><span>mundo.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Permitid que el roce de</span></div> <div style="text-align:center;"><span>los labios sea caliente</span></div> <div style="text-align:center;"><span>levadura,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>permitid que las...</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Tristeza</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:18:04 +0100</pubDate>
<category>Principal, Max Jacob, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Soledad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446560352_tristeza-max-jacob.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446560352_tristeza-max-jacob.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">¡Ay, no quedan esperanzas!</div> <div style="text-align:center;">Mi alma está triste.</div> <div style="text-align:center;">Ni padre, ni madre,</div> <div style="text-align:center;">ni hermano, ni amigo.</div> <div style="text-align:center;">Mi miseria impertinente.</div>]]></description>
</item><item>
<title>La Muralla</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:11:08 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Nicolás Guillén</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446559857_an_arab_caravan_outside_a_fortified_town.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446559857_an_arab_caravan_outside_a_fortified_town.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Para hacer esta muralla,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>tráiganme todas las manos:</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Los negros, su manos negras,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>los blancos, sus blancas manos.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Sacro Y Profano</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:58:29 +0100</pubDate>
<category>Principal, Pedro Gandía, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446559148_sacro-y-profano-pedro-ganda.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446559148_sacro-y-profano-pedro-ganda.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Ni Donatello ni Luca della Robbia</span></div> <div style="text-align:center;"><span>supieron definir su perfección.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Y, en la Città dei Fiori, en vano dulces</span></div> <div style="text-align:center;"><span>arias sagradas, mármoles danzantes,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>intentan reflejar sus claras líneas.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Sandro Botticelli</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:48:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Pedro Gandía, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas Religiosos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446558524_boticelli.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446558524_boticelli.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Un azul de cobalto transmuta la distancia</span></div> <div style="text-align:center;"><span>en santuario nocturno de cuyo laberinto</span></div> <div style="text-align:center;"><span>salva el hilo de luz del laúd de un arcángel.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Gabriela Mistral</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:40:37 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Gabriela Mistral</category>
<description><![CDATA[<div><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446558047_mistral_gabriela.webp" alt=""></p></div> <div><span>(Seudónimo literario de Lucila Godoy Alcayaga; Vicuña, Chile, 1889 - Nueva York, 1957) Poetisa y educadora chilena. Tras el declive del modernismo, parte de la lírica hispanoamericana de los años de entreguerras siguió los pasos de las vanguardias europeas: citando solamente ejemplos chilenos, éste sería el caso de Vicente Huidobro, fundador del creacionismo, o de Pablo Neruda, deudor del surrealismo en Residencia en la tierra.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Víctor Hugo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:27:09 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Franceses, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446557239_victor-hugo.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Victor Hugo (Besançon, Francia, 1802 - París, 1885), fue un novelista, poeta y dramaturgo francés. También se dedicó a la política durante un breve periodo de tiempo. La infancia de Victor Hugo transcurrió en Besançon, salvo dos años (1811-1812) en que residió con su familia en Madrid, donde su padre había sido nombrado comandante general. De temprana vocación literaria, ya en 1816 escribió en un cuaderno escolar: «Quiero ser Chateaubriand o nada».</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Pobre Gente</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:23:12 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Victor Hugo</category>
<description><![CDATA[<p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446557017_hugo.webp" alt=""></p> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"><span>Es de noche. La choza es pobre, aunque segura.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Sombrío es su interior, mas algo se percibe</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que irradia entre las sombras de su oscuro crepúsculo.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Redes de pescador cuelgan de sus paredes.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La belleza y la muerte son dos cosas profundas</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:12:54 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Victor Hugo</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446556365_cowper-la-belle-dame-sans-merci.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446556365_cowper-la-belle-dame-sans-merci.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>La belleza y la muerte son dos cosas profundas,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con tal parte de sombra y de azul que diríanse</span></div> <div style="text-align:center;"><span>dos hermanas terribles a la par que fecundas,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con el mismo secreto, con idéntico enigma.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Pier Paolo Pasolini</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:02:02 +0100</pubDate>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Italianos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555776_pier-paolo-pasolini-biografia.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 1922-Roma, 1975). Poeta, escritor y director cinematográfico italiano. Empezó a escribir poemas a los siete años de edad, y publicó por primera vez a los 19, mientras se encontraba estudiando en la Universidad de Bolonia.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>A Los Criticos Catolicos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:59:05 +0100</pubDate>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Verso, Poemas Religiosos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555521_de-chirico-giorgio-melancolie-hermetique-c-1919.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>A menudo un poeta se acusa y se calumnia,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>exagera, por amor, su propio desamor,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>exagera, para castigarse, su propia ingenuidad,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>es puritano y tierno, duro y alejandrino.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>A Algunos Radicales</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:56:52 +0100</pubDate>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555445_1929-portrait-of-dr.-boucard.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446555445_1929-portrait-of-dr.-boucard.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>El espíritu, la dignidad mundana,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>el arribismo inteligente, la elegancia,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>el traje a la inglesa y el chiste francés,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Versos Sutiles Como Rayas De Lluvia</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:54:58 +0100</pubDate>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555319_eduardo-urculo-la-lectura.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446555319_eduardo-urculo-la-lectura.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Hay que condenar</span></div> <div style="text-align:center;"><span>severamente a quien</span></div> <div style="text-align:center;"><span>crea en los buenos sentimientos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y en la inocencia.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Manuel Machado</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:50:29 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Manuel Machado</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555031_machado_manuel.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>(Sevilla, 1874 - Madrid, 1947) Poeta español. Hermano mayor del gran poeta <a href="https://mundopoetico.es/antonio-machado/" title="https://mundopoetico.es/antonio-machado/">Antonio Machado</a>, es una figura representativa del espíritu modernista en la poesía española de su época. Su personalidad a la vez cosmopolita y andaluza se plasma en una lírica en la que el gusto modernista coexiste con los motivos populares.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Manuel Ugarte</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:44:37 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Manuel Ugarte</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446554652_ugarte_manuel.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>(Manuel Baldomero Ugarte; Buenos Aires, 1878 - Niza, 1951) Escritor y político argentino. Se unió al Partido Socialista y formó parte de los círculos literarios y periodísticos de su ciudad natal. Fundó y editó el diario La Patria y la revista Vida de hoy. Vivió en el extranjero durante muchos años, en España, Francia y Chile; representó a la República Argentina como embajador ante México (1946-1948), Nicaragua (1949) y Cuba (1950).</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Ladrones</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 20:07:21 +0100</pubDate>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446491343_camie-davis.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446491343_camie-davis.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Una vez regresado a tu madre</div> <div style="text-align:center;">¿sentirás todavía</div> <div style="text-align:center;">sobre los labios</div> <div style="text-align:center;">los besos que te he dado como un ladrón?</div>]]></description>
</item><item>
<title>Gabriel Celaya</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:58:48 +0100</pubDate>
<category>Principal, Gabriel Celaya, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446490771_gabriel-celaya-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446490771_gabriel-celaya-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Gabriel Celaya (Seudónimo de Rafael Múgica Celaya; Hernani, 1911 - Madrid, 1991). Poeta español, uno de los más representativos de la poesía social de los cincuenta. Cursó el bachillerato en San Sebastián y la carrera de ingeniero industrial en Madrid.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Vida Nada Mas</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:53:35 +0100</pubDate>
<category>Principal, Gabriel Celaya, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446490407_eugeni-balakshin.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446490407_eugeni-balakshin.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>La vida que murmura. La vida abierta.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>La vida sonriente y siempre inquieta.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>La vida que huye volviendo la cabeza,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>tentadora o quizá, sólo niña traviesa.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Amor De Hombre</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:49:11 +0100</pubDate>
<category>Principal, Gabriel Celaya, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446490141_hamish-blakely.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446490141_hamish-blakely.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Mi estricta voluntad, mi punta seca</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que está domando en ella</span></div> <div style="text-align:center;"><span>oceánicas pasiones y rumores antiguos. El cauterio que aplico</span></div> <div style="text-align:center;"><span>a esa llaga amorosa que, sin forma, palpita.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Amparo-Ezba</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:46:21 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida, Gabriel Celaya</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span>Indecisa y cambiante, ¿eres amor o muerte?</span></div><div style="text-align:center;"><span>¡Ay, ven, Amparo-Ezbá, que te estoy esperando!</span></div><div style="text-align:center;"><span>Es la palpitación de origen quien podría</span></div><div style="text-align:center;"><span>acogerte, y besarte, y ofrecerte un refugio</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Ángel García López</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:40:05 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ángel García López, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446489614_ngel-garca-lpez-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446489614_ngel-garca-lpez-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Ángel García López (Rota, Cádiz, 1935) es un poeta español contemporáneo, premiado con el "Premio Nacional de Poesía” en 1973. También consiguió el premio "Adonais” en 1969, por "A flor de piel”.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Besarte no es amor, es irte oliendo...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:37:00 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ángel García López, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446489437_arthur-lemonthe-wooing-of-daphnis.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446489437_arthur-lemonthe-wooing-of-daphnis.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Besarte no es amor, es irte oliendo</span></div> <div style="text-align:center;"><span> igual que huele el macho a su collera;</span></div> <div style="text-align:center;"><span> es saberte paloma mensajera</span></div> <div style="text-align:center;"><span> al gavilán las alas abatiendo.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Contigo A Las Orillas Del Atlántico</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:32:26 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ángel García López, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446489143_ngel-garca-lpez.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Amor, contigo sólo y con la ola</span></div> <div style="text-align:center;"><span>en risa nueva y prisa apresurada.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Que tu boca me aloca, desbocada,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con bocados de mar y caracola.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>De Cuando Nos Nevaba Y Te Reías</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:27:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ángel García López, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446488868_eugeni-balakshin.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446488868_eugeni-balakshin.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Llueve la nieve y llueve en tu mirada.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>La nieve nieva y llueve tan deshora,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que a tus ojos, tan negros, los decora</span></div> <div style="text-align:center;"><span>de una pequeña ruta de nevada.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Georges Bataille</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:16:09 +0100</pubDate>
<category>Principal, Georges Bataille, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Franceses, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446488178_georges-bataille.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446488178_georges-bataille.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Georges Bataille (Billom, 1901 - París, 1962). Novelista, poeta y ensayista francés, autor de una obra extensa y provocativa. Estudió en l´École des Chartes (1918 a 1922) y luego ingresó en la Escuela Superior de Estudios Hispánicos, en Madrid (1923 a 1924).</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Véndame los ojos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:13:07 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Georges Bataille</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"><span>Véndame los ojos</span></div><div style="text-align:center;"><span>amo la noche</span></div><div style="text-align:center;"><span>mi corazón es negro.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Corifea</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:10:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Verso, Poema De Vida, Georges Bataille</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"><span>¡Oh, desventura! La sangre brota de mis senos</span></div><div style="text-align:center;"><span>mi garganta se abre a la muerte con un fatal ronroneo...</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Estrella horada el cielo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:05:01 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Enamorados, Poema De Vida, Georges Bataille</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Estrella horada el cielo</div><div style="text-align:center;">grita como la muerte</div><div style="text-align:center;">ahoga.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Vicente Luis Mora</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:57:04 +0100</pubDate>
<category>Principal, Vicente Luis Mora, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446487000_vicente-luis-mora-biografia.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Vicente Luis Mora Suárez-Varela (Córdoba, 26 de septiembre de 1970) es un escritor, poeta, ensayista y crítico literario español.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>A La Pregunta De Por Qué Te Quiero</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:54:41 +0100</pubDate>
<category>Principal, Vicente Luis Mora, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446486906_arthur-hughes-from-pentire-point.-c.-1909.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446486906_arthur-hughes-from-pentire-point.-c.-1909.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Porque la tesis va después del casus</span></div> <div style="text-align:center;"><span>porque la lluvia llega del oeste</span></div> <div style="text-align:center;"><span>el sol del este y éste del ocaso</span></div> <div style="text-align:center;"><span>te quiero porque baja la marea</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Analepsis</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:51:57 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Vicente Luis Mora</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"><span>Estoy a oscuras en la misma cama</span></div><div style="text-align:center;"><span>que dos meses atrás nos contenía </span></div><div style="text-align:center;"><span>aproximadamente por mi brazo</span></div><div style="text-align:center;"><span>de ahora estaba entonces tu cabeza</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Wislawa Szymborska</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:34:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Polacas, Biografia, Wislawa Szymborska</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485623_wislawa-szymborska-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485623_wislawa-szymborska-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Wislawa Szymborska (Kórnik, Poznan, 1923 - Cracovia, 2012). Poetisa polaca, considerada una de las más singulares de su país, que recibió el premio Nobel de Literatura en 1996. Hija de un funcionario, en 1931 se trasladó con su familia a Cracovia, ciudad en la que se asentó de forma definitiva. Estudió filología y sociología después de la Segunda Guerra Mundial en la Universidad Jagellónica,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Agradecimiento</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:31:25 +0100</pubDate>
<category>Principal, Wislawa Szymborska, Prosa, Poesia, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485508_john-singer-sargent-interior-veneciano-1882.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485508_john-singer-sargent-interior-veneciano-1882.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Debo mucho</span></div> <div style="text-align:center;"><span>a quienes no amo.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>El alivio con que acepto</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que son más queridos por otro.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Amor A Primera Vista</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:29:30 +0100</pubDate>
<category>Principal, Wislawa Szymborska, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485423_tamara-de-lempicka-idyll-1931-oil-painting.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485423_tamara-de-lempicka-idyll-1931-oil-painting.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;"><span>Ambos están convencidos</span></div><div style="text-align:center;"><span>de que los ha unido un sentimiento repentino.</span></div><div style="text-align:center;"><span>Es hermosa esa seguridad,</span></div><div style="text-align:center;"><span>pero la inseguridad es más hermosa.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Las Tres Palabras Más Extrañas</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:27:25 +0100</pubDate>
<category>Principal, Wislawa Szymborska, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Soledad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485317_salvador-dali-relojes.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485317_salvador-dali-relojes.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Cuando pronuncio la palabra Futuro,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>la primera sílaba pertenece ya al pasado.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Cuando pronuncio la palabra Silencio,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Primera Fotografía De Hitler</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:22:41 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Verso, Poemas A La Familia, Poema De Vida, Poetas Polacas, Wislawa Szymborska</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span style="word-spacing:1.4px;"> <a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485062_primera-fotografa-de-hitler.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485062_primera-fotografa-de-hitler.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div style="text-align:center;">¿Y quién es este niño con su camisita?...</div>]]></description>
</item><item>
<title>Juan Gelmán</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:11:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Juan Gelman</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446484272_juan-gelmn.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446484272_juan-gelmn.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Juan Gelman Burichson (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930 - México DF, 14 de enero de 2014). Poeta, traductor y periodista argentino, está considerado como el poeta más importante de su generación.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Oración De Un Desocupado</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 17:53:07 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas Religiosos, Juan Gelman</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p> </p></div> <div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446483190_siqueiros_madre_proletaria.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446483190_siqueiros_madre_proletaria.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Padre,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>desde los cielos bájate, he olvidado</span></div> <div style="text-align:center;"><span>las oraciones que me enseñó la abuela,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>pobrecita, ella reposa ahora,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>no tiene que lavar, limpiar, no tiene</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que preocuparse andando el día por la ropa,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>no tiene que velar la noche, pena y pena,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Epitafio</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:51:31 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas De Animales, Juan Gelman</category>
<description><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446476045_bernard-scholl.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446476045_bernard-scholl.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p> <div style="text-align:center;"><span>Un pájaro vivía en mí.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Una flor viajaba en mi sangre.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Mi corazón era un violín.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Juana de Ibarbourou</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:47:15 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Juana de Ibarbourou</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446475635_ibarbourou_juana.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446475635_ibarbourou_juana.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>(Juana Fernández Morales; Melo, Uruguay, 1892 - Montevideo, 1979) Poetisa uruguaya considerada una de las voces más personales de la lírica hispanoamericana de principios del siglo XX. A los veinte años se casó con el capitán Lucas Ibarbourou, del cual adoptó el apellido con el que firmaría su obra. Tres años después se trasladó a Montevideo, donde vivió desde entonces.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Jorge Luis Borges</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:40:01 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Jorge Luis Borges</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446475253_borges_1975.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446475253_borges_1975.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>(Buenos Aires, 1899 - Ginebra, Suiza, 1986) Escritor argentino considerado una de las grandes figuras de la literatura en lengua española del siglo XX. Cultivador de variados géneros, que a menudo fusionó deliberadamente, Jorge Luis Borges ocupa un puesto excepcional en la historia de la literatura por sus relatos breves. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Hora</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:35:19 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida, Juana de Ibarbourou</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446475053_eisman-semenowsky-una-nia-flor-oriental.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446475053_eisman-semenowsky-una-nia-flor-oriental.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Tómame ahora que aún es temprano</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y que llevo dalias nuevas en la mano.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Tómame ahora que aún es sombría</span></div> <div style="text-align:center;"><span>esta taciturna cabellera mía.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Vicente Huidobro</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:29:16 +0100</pubDate>
<category>Principal, Vicente Huidobro, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446474593_vicente-huidobro.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446474593_vicente-huidobro.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>(Santiago, 1893 - Cartagena, Chile, 1948) Poeta chileno fundador del Creacionismo, movimiento poético vanguardista. Fue además uno de los impulsores de la poesía de vanguardia en América Latina.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Límites</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:12:20 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Jorge Luis Borges</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446473553_la-puerta-alberto-pancorbo.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>De estas calles que ahondan el poniente,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>una habrá (no sé cuál) que he recorrido</span></div> <div style="text-align:center;"><span>ya por última vez, indiferente</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y sin adivinarlo, sometido</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>T.S. Eliot</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:02:48 +0100</pubDate>
<category>Principal, T.S. Eliot, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Británicos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446472958_t.s.-eliot-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446472958_t.s.-eliot-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>T.S. Eliot (Thomas Stearns Eliot, conocido como T.S. Eliot; Saint Louis, 1888 - Londres, 1965). Poeta, dramaturgo y crítico inglés. Cuando pasó a estudiar a la Universidad de Harvard, Eliot realizó numerosas lecturas típicas, más de lo que vulgarmente se cree, </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Los Hombres Vano</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:59:57 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, T.S. Eliot</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"><span>Somos los hombres vanos</span></div><div style="text-align:center;"><span>Somos los atestados</span></div><div style="text-align:center;"><span>Que yacen juntos.</span></div><div style="text-align:center;"><span>Cabezal henchido de paja. ¡Ay!</span></div><div style="text-align:center;"><span>Nuestras voces secas, cuando</span></div><div style="text-align:center;"><span>Susurramos juntos,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Bolero</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:52:04 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Julio Cortazar</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446472439_joan-cardona-llados-1877-1957.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446472439_joan-cardona-llados-1877-1957.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>Qué vanidad imaginar</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que puedo darte todo, el amor y la dicha,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>itinerarios, música, juguetes.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Es cierto que es así:</span></div> <div style="text-align:center;"><span>todo lo mío te lo doy, es cierto,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Invierno</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:45:41 +0100</pubDate>
<category>Principal, Vicente Huidobro, Prosa, Poesia, Poesia de Muerte, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446472034_by-a-mountain-lake-lake-in-the-grand-tetons.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446472034_by-a-mountain-lake-lake-in-the-grand-tetons.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>La rubia agreste</span></div> <div style="text-align:center;"><span>De los ojos trizados</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Muerta esta mañana</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Conversación Galante</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:39:11 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida, T.S. Eliot</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446471521_carl-larsson-brita-vid-pianot.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446471521_carl-larsson-brita-vid-pianot.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;"><span>Digo: Nuestra romántica amiga la Luna</span></div><div style="text-align:center;"><span>o tal vez (en el plano fantástico, lo admito)</span></div><div style="text-align:center;"><span>sea el globo del preste Juan</span></div><div style="text-align:center;"><span>o un farol de abollada chatarra suspendido en el cielo</span></div><div style="text-align:center;"><span>para alumbrar pobres viajeros en su miseria.”</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Mr. Apollinax T.S. Eliot</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:27:52 +0100</pubDate>
<category>Principal, T.S. Eliot, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446470969_mr.-apollinax.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446470969_mr.-apollinax.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Cuando Mr. Apollinax visitó los Estados Unidos</div> <div style="text-align:center;">su risa se mezclaba al tintineo de las tazas de té.</div> <div style="text-align:center;">Yo pensaba en Fragilion, esa figura oculta por los abedules</div> <div style="text-align:center;">y en Príapo escondido en la maleza</div> <div style="text-align:center;">mirando con asombro a la dama del columpio.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Domingo F. Faílde</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:18:00 +0100</pubDate>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446470312_domingo-f.-falde-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446470312_domingo-f.-falde-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Domingo F. Faílde nació en Linares, Jaén, el 17 de octubre de 1948, y falleció en Jerez de la Frontera, Cádiz, 11 de febrero de 2014. Poeta español, Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, fue profesor de Literatura y desempeñó su trabajo docente en Algeciras hasta su jubilación. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Acrópolis</title>
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<link>https://mundopoetico.es/2738-acropolis_domingo-f-failde.html</link>
<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:14:39 +0100</pubDate>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Soledad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446470117_a-female-figure-resting-1882.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446470117_a-female-figure-resting-1882.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span> La soledad, las calles,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>tus pupilas. El alba,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>vistiéndose de tul, bajo la lluvia</span></div> <div style="text-align:center;"><span>levísima, imprevista,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que arrecia desde el Sur.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Náufrago</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:11:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446469964__mile-friant-_1863-1932.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446469964__mile-friant-_1863-1932.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Si te asaltó el otoño en alta mar</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y, lejos del abrigo</span></div> <div style="text-align:center;"><span>del puerto y sus buhíos,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>amenaza zozobra tu velero,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>aférrate al timón,</span></div> <div style="text-align:center;"><span> endereza tu rumbo hacia otras radas</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y dispón lo preciso</span></div> <div style="text-align:center;"><span>para resistir el invierno.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Epigrama</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:02:35 +0100</pubDate>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446469360_escena-neoclsica-henry-pether-1830-1902.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446469360_escena-neoclsica-henry-pether-1830-1902.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Confiabas, necio, en la posteridad,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y al juicio de la historia</span></div> <div style="text-align:center;"><span>legabas tus minutos. Al trueque del futuro</span></div> <div style="text-align:center;"><span>inmolaste el presente, renunciando</span></div> <div style="text-align:center;"><span>a la gozosa potestad del acto,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Biblioteca De Beardsley</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 13:53:35 +0100</pubDate>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446469066_mark-cumming.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446469066_mark-cumming.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Si cierro la ventana, si la helada penumbra</div> <div style="text-align:center;">enciendo de esta estancia, el otoño,</div> <div style="text-align:center;">la quejumbre amarilla de la tarde, la dulce</div> <div style="text-align:center;">llovizna con que acaso</div> <div style="text-align:center;">trenza su vals la luz,</div>]]></description>
</item><item>
<title>Dolors Alberola</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:50:38 +0100</pubDate>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446403842_dolors-alberola-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446403842_dolors-alberola-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Dolors Alberola es una poeta española. Nació en Sueca (Valencia), el 14 de enero de 1952. Pasa toda su infancia junto al Mediterráneo, que ha influido en su vida y en su poesía. Cursa en la capital estudios de Medicina, que abandona para obtener el título de Procurador de los Tribunales, siendo la primera mujer de aquella comunidad que ejerció dicha profesión. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Hubiera sido Wagner</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:47:10 +0100</pubDate>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446403657_james-guthrie-a-funeral-service-in-the-highlands.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446403657_james-guthrie-a-funeral-service-in-the-highlands.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Hubiera sido Wagner</span></div> <div style="text-align:center;"><span>cerrara bien los ojos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>parecieran las manos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>cristal almidonado u oro puro.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Su cuerpo se extendiera desde el marfil al frío</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>En El Principio Fue El Número</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:40:10 +0100</pubDate>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446403199_en-el-principio-fue-el-nmero.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446403199_en-el-principio-fue-el-nmero.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p> <div style="text-align:center;"><span>Creárase la soledad,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>el doble de ella misma,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>e incluso el triple y llegárase al siete de la nota,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>al lugar del descanso, al punto geométrico,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Navegar Oculto De La Especie</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:36:04 +0100</pubDate>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446402988_john-brett-low-water-springs.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446402988_john-brett-low-water-springs.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Y no fue el mar, </span></div> <div style="text-align:center;"><span>no fuera el agua disoluta,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>el agua en cuyo origen nada o todo</span></div> <div style="text-align:center;"><span>o mismamente dios fluía en la impaciencia.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Antonio Machado</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:25:10 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Antonio Machado</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446402310_antonio-machado.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446402310_antonio-machado.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>(Sevilla, 1875 - Collioure, 1939) Poeta español. Aunque influido por el modernismo y el simbolismo, su obra es expresión lírica del ideario de la Generación del 98. Hijo del folclorista Antonio Machado y Álvarez y hermano menor del también poeta Manuel Machado, pasó su infancia en Sevilla y en 1883 se instaló con su familia en Madrid.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Soledades</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:17:45 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Soledad, Antonio Machado</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446401959_3.noria-manchega-oleo-sobre-lienzo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446401959_3.noria-manchega-oleo-sobre-lienzo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Hacia un ocaso radiante</div> <div style="text-align:center;">caminaba el sol de estío,</div> <div style="text-align:center;">y era, entre nubes de fuego, una trompeta gigante,</div> <div style="text-align:center;">tras los álamos verdes de las márgenes del río.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Miguel Labordeta</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:57:58 +0100</pubDate>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446400691_miguel-labordeta-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446400691_miguel-labordeta-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Miguel Labordeta Subías (Zaragoza, 16 de julio de 1921 – ibídem, 1 de agosto de 1969), fue un poeta español, uno de los más señeros de la generación de posguerra. Cultivó un estilo surrealista de lenguaje expresivo y amplios registros, elocución desbordada, verso libre y tono apocalíptico plagado de visiones cósmicas de raigambre barroca y romántica,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>sonámbulo siniestro y solitario</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:55:10 +0100</pubDate>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Poema De Soledad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446400306_sonmbulo-siniestro-y-solitario.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446400306_sonmbulo-siniestro-y-solitario.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;"><span>sonámbulo siniestro y solitario</span></div><div style="text-align:center;"><span>a través de una larga noche sin consuelo</span></div><div style="text-align:center;"><span>van y vienen y van</span></div><div style="text-align:center;"><span>los sucesos las olas los peces de tu alma</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Elegía A Mi Propia Muerte</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:49:27 +0100</pubDate>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Poesia de Muerte, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446400175_deborah-poynton-1003.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446400175_deborah-poynton-1003.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Miguel se ha ido.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Es posible que ya nunca llegue.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Es posible que buscando trenes</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que lo lleven a la otra orilla del mundo</span></div> <div style="text-align:center;"><span>se quede sin saberlo extático de ahogado.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Plegaria Del Joven Dormindo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:44:09 +0100</pubDate>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poemas Religiosos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446399917_van-gogh-terreaza-de-cafe-por-la-noche.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446399917_van-gogh-terreaza-de-cafe-por-la-noche.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Hermanas Estrellas:</span></div> <div style="text-align:center;"><span>¿Me escucháis?</span></div> <div style="text-align:center;"><span>¿Oís el palpitar de mi ardiente manantial tronchado</span></div> <div style="text-align:center;"><span>indagando su fervor de precipicio</span></div> <div style="text-align:center;"><span>en este planetario estío</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Retrospectiva Existente</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:32:55 +0100</pubDate>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446399259_retrospectiva-existente-miguel-labordeta.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446399259_retrospectiva-existente-miguel-labordeta.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Me registro los bolsillos desiertos</div> <div style="text-align:center;">para saber dónde fueron aquellos sueños.</div> <div style="text-align:center;">Invado las estancias vacías</div> <div style="text-align:center;">para recoger mis palabras tan lejanamente idas.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Gustavo Adolfo Bécquer</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:28:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Gustavo Adolfo Becquer</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446398905_gustavo-adolfo-bcquer.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446398905_gustavo-adolfo-bcquer.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="line-height:21px;word-spacing:1.4px;"> <p> </p></div> <div style="text-align:center;"><span>(Gustavo Adolfo Domínguez Bastida; Sevilla, 1836 - Madrid, 1870) Poeta español. Junto con Rosalía de Castro, es el máximo representante de la poesía posromántica, tendencia que tuvo como rasgos distintivos la temática intimista y una aparente sencillez expresiva, alejada de la retórica vehemencia del romanticismo. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Teresa Wilms Montt</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:16:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Teresa Wilms Montt, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446398260_teresa-wilms-montt-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446398260_teresa-wilms-montt-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Teresa Wilms Montt (María Teresa de las Mercedes Wilms Montt, Viña del Mar, 8 de septiembre de 1893 - París, 24 de diciembre de 1921) fue una escritora chilena de principios del siglo XX. Considerada una precursora feminista, tuvo una vida novelesca. Rebelde a los valores burgueses de su sociedad, fue internada a la fuerza en un convento; sin embargo, con la ayuda de su amigo Vicente Huidobro, huyó a Buenos Aires,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Se ahogó mi risa en el espejo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:11:26 +0100</pubDate>
<category>Principal, Teresa Wilms Montt, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446397948_frederick-sandys-the-pearl.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446397948_frederick-sandys-the-pearl.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;"><span>Se ahogó mi risa en el espejo.</span></div><div style="text-align:center;"><span>Largo crujido siniestro lanzó a la noche el cristal de plata.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Apareciste Anuarí, cuando...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:57:59 +0100</pubDate>
<category>Principal, Teresa Wilms Montt, Prosa, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446397139_apareciste-anuar-cuando-teresa-wilms-montt.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446397139_apareciste-anuar-cuando-teresa-wilms-montt.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Apareciste Anuarí, cuando yo con mis ojos ciegos y las manos tendidas te buscaba.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Apareciste, y hubo en mi alma un estallido de vida. Se abrieron todas mis flores interiores,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y cantó el ave de los días festivos.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Óscar Hahn</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:43:06 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Oscar Hahn</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446396229_scar-hahn-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446396229_scar-hahn-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Óscar Hahn (Óscar Arturo Hahn Garcés, Iquique, 5 de julio de 1938), es un poeta, ensayista y crítico chileno, integrante de la generación literaria de los años 1960 y 70, fue Premio Nacional de Literatura. El 28 de marzo de 1943 falleció Ralph Hahn, su padre. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Muerte Está Sentada A Los Pies De Mi Cama</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:39:42 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Vida, Oscar Hahn</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446396031_1899-sleeping-woman.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446396031_1899-sleeping-woman.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y frazadas dispuestas a levantar el vuelo.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>La muerte dice ahora que me va a hacer la cama.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Eso Sería Todo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:37:10 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas De Animales, Oscar Hahn</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446395857_bluejayclose-john-james-audubon.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446395857_bluejayclose-john-james-audubon.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Te estoy haciendo un destino aquí mismo.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Lo estoy dibujando en las alas de un pájaro.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Lo estoy pintando en la pared de mi cuarto.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Visión Hiroshima</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:31:56 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Libertad, Oscar Hahn</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446395516_visin-hiroshima-scar-hahn.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446395516_visin-hiroshima-scar-hahn.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;">Ojo con el ojo numeroso de la bomba</div> <div style="text-align:center;">que se desata bajo el hongo vivo.</div> <div style="text-align:center;">Con el fulgor del hombre no vidente, ojo y ojo.</div> <div style="text-align:center;"></div>]]></description>
</item><item>
<title>Paisaje Ocular</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:25:32 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida, Oscar Hahn</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><br></p></div><div style="text-align:center;"><span>Si tus miradas</span></div><div style="text-align:center;"><span>salen a vagar por las noches</span></div><div style="text-align:center;"><span>las mariposas negras huyen despavoridas</span></div><div style="text-align:center;"><span>tales son los terrores</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Jaime Sabines</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:02:55 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Centroamericanos, Biografia, Jaime Sabines</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446393736_jaime-sabines.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446393736_jaime-sabines.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Jaime Sabines (Tuxtla Gutiérrez, México, 1926 - Ciudad de México, 1999). Poeta mexicano. En el horizonte de la penúltima poesía mexicana, la figura de Jaime Sabines se levanta como un exponente de difícil clasificación. Alejado de las tendencias y los grupos intelectuales al uso, ajeno a cualquier capilla literaria, fue un creador solitario y desesperanzado cuyo camino se mantuvo al margen del que recorrían sus contemporáneos. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Sylvia Plath</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 16:11:19 +0100</pubDate>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446390675_sylvia-plath-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446390675_sylvia-plath-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Sylvia Plath (27/10/1932 - 11/02/1963) fue una poeta y escritora estadounidense. Nació el 27 de octubre de 1932 en el seno de una familia de clase media de Jamaica Plain, Massachusetts.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Canción De Amor De La Joven Loca</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 16:08:26 +0100</pubDate>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446390492_dante-gabriel-rossetti.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446390492_dante-gabriel-rossetti.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Cierro los ojos y el mundo muere;</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Levanto los párpados y nace todo nuevamente.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>(Creo que te inventé en mi mente).</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Amapolas De Julio</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 16:04:10 +0100</pubDate>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446390240_amapolas_van_gogh.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446390240_amapolas_van_gogh.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Pequeñas amapolas, llamitas infernales,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>¿es que daño no hacéis?</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Se apagan y reviven. No puedo tocarlas.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>En su fuego pongo las manos. Nada se incendia.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Límite Sylvia Plath</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:56:19 +0100</pubDate>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446389828_redon-odilon-ophelia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446389828_redon-odilon-ophelia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">La mujer alcanzó la perfección.</div> <div style="text-align:center;">Su cuerpo muerto muestra la sonrisa de realización,</div> <div style="text-align:center;">la apariencia de una necesidad griega</div> <div style="text-align:center;">fluye por los pergaminos de su toga,</div>]]></description>
</item><item>
<title>Ted Hughes</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:49:20 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Británicos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446389410_ted-hughes-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446389410_ted-hughes-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Ted Hughes (Edward James Hughes, 16/07/1930 - 28/10/1998), fue un poeta y escritor británico. Nació el 16 de julio de 1930 en Mytholmroyd, Yorkshire, y cursó estudios en la Universidad de Cambridge.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Emily Brönte</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:45:25 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446389143_emily_bronte.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446389143_emily_bronte.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>El viento de Crow Hill era su amado.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Sólo ella sabía el secreto de su historia ardiente.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Pero su beso fue fatal.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Minotauro</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:39:32 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446388816_minotauroted-hughes.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446388816_minotauroted-hughes.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>La tabla de la mesa de caoba que rompiste</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Había sido el ancho tablón superior</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Del armario legado por mi madre:</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Ultima Carta</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:37:11 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446388665_ultima-carta-ted-hughes.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446388665_ultima-carta-ted-hughes.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>¿Qué ocurrió aquella noche? Aquella última noche</span></div> <div style="text-align:center;"><span>En que todo fue expuesto dos veces,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Tres. Te vi viva por última vez</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Al caer la tarde del viernes</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Rojo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:33:48 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446388515_chris-dellorc.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446388515_chris-dellorc.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">El rojo era tu color.</div><div style="text-align:center;">Y si no había rojo, entonces blanco. Pero</div><div style="text-align:center;">Tú siempre te rodeabas de rojo.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Anne Sexton</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:26:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Anne Sexton, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446387929_sexton_anne.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446387929_sexton_anne.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Anne Sexton (Anne Gray Harvey) (Norton, Massachusetts: 9 de noviembre de 1928 - Boston: 4 de octubre de 1974) poetisa estadounidense. Anne Gray Harvey nació el 9 de noviembre de 1928 en el seno de una familia burguesa de Massachusetts. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Los Bombarderos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:21:58 +0100</pubDate>
<category>Principal, Anne Sexton, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446387725_christopher-mcvinish.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Nosotros somos América.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Somos los que rellenan los ataúdes.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Somos los tenderos de la muerte.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Los envolvemos como si fuesen coliflores</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Beso</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:15:50 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Anne Sexton</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"><span>Mi boca florece como una herida.</span></div><div style="text-align:center;"><span>He estado equivocada todo el año, tediosas</span></div><div style="text-align:center;"><span>noches, nada sino ásperos codos en ellos</span></div><div style="text-align:center;"><span>y delicadas cajas de Kleenex, llamando llora bebé</span></div><div style="text-align:center;"><span>¡llora bebé</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Música Se Desliza Hacia Mí</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:56:30 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida, Anne Sexton</category>
<description><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"><span>Espere señor. ¿Para qué lado queda casa?</span></div><div style="text-align:center;"><span>Ellos apagaron la luz</span></div><div style="text-align:center;"><span>Y la sombra se mueve en la esquina.</span></div><div style="text-align:center;"><span>No hay señales en este cuarto,</span></div><div style="text-align:center;"><span>Cuatro mujeres, de más de ochenta,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Elizabeth Bishop</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:47:53 +0100</pubDate>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446385682_elizabeth-bishop-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446385682_elizabeth-bishop-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Elizabeth Bishop (Worcester, Massachusetts, 8 de febrero de 1911 - Boston, 6 de octubre de 1979), fue una poeta estadounidense, distinguida como poeta laureada de los Estados Unidos (1949-1950) y Premio Pulitzer de poesía en 1956. </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Ciudad Nocturna</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:43:58 +0100</pubDate>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446385475_noche-de-lluvia-f.-m.-marrouch.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446385475_noche-de-lluvia-f.-m.-marrouch.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>No hay pie que lo pudiera resistir,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>los zapatos son demasiado frágiles.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Cristal roto, botellas rotas,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que se queman a montones.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Carta A Nueva York</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:40:12 +0100</pubDate>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446385200_tamaradelempicka-portrait-of-the-duchess-de-la-salle-1925.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446385200_tamaradelempicka-portrait-of-the-duchess-de-la-salle-1925.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>En tu próxima carta quisiera que me dijeras</span></div> <div style="text-align:center;"><span>a dónde estás yendo y qué estás haciendo.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Cómo son los teatros y después de los teatros</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Mientras Alguien Telefonea</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:37:55 +0100</pubDate>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446385069_1930-the-telephone.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446385069_1930-the-telephone.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Desperdiciados, desperdiciados minutos que no pueden ser peores,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>minutos de una bárbara condescendencia.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>-Mira los abetos desde la ventana del baño,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Romanticismo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:30:16 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446384668_david-roberts-oil-painting.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446384668_david-roberts-oil-painting.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Imaginemos un pasado para algo del pasado,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>para las piedras silentes que custodian</span></div> <div style="text-align:center;"><span>las voces de quienes acariciaron sus sólidos tegumentos con sus secretos.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>William Butler Yeats</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:18:18 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Irlandés, Biografia, William Butler Yeats</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446383919_william-butler-yeats-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446383919_william-butler-yeats-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>William Butler Yeats (Dublín, 1865 - Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1939). Poeta y dramaturgo irlandés. Creador del estilo celta crepuscular, fue sin duda el máximo representante del renacimiento de la literatura irlandesa moderna, y uno de los autores más destacados del siglo XX.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Allá en los jardines de Salley</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:13:34 +0100</pubDate>
<category>Principal, William Butler Yeats, Prosa, Verso, Poesia de Amor, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446383659_peder-mork.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446383659_peder-mork.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Allá en los jardines de Salley mi amor y yo nos encontramos;</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Pasó por los jardines de Salley con pies pequeños, blancos como nieve.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Él Desea Las Telas Del Cielo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:11:49 +0100</pubDate>
<category>Principal, William Butler Yeats, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad, Poemas Religiosos</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446383481_jan-van-goyen-paisaje-con-casa-de-aldeanos.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446383481_jan-van-goyen-paisaje-con-casa-de-aldeanos.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Si tuviese yo las telas bordadas del cielo,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Recamadas con luz dorada y plateada,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Las telas azules y las tenues y las oscuras</span></div> <div style="text-align:center;"><span>De la noche y la luz y la media luz,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Los Hombres Mejoran Con Los Años</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:04:05 +0100</pubDate>
<category>Principal, William Butler Yeats, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446383072_tosca-in-blue-ivan-olinsky.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446383072_tosca-in-blue-ivan-olinsky.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Estoy cansado de sueños;</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Un tritón de mármol, gastado por el clima</span></div> <div style="text-align:center;"><span>En los riachuelos;</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Y durante todo el día observo</span></div> <div style="text-align:center;"><span>La belleza de esta dama</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Como si hubiese hallado en un libro</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Oí decir a los muy viejos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 20:05:35 +0100</pubDate>
<category>Principal, William Butler Yeats, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446231965_o-decir-a-los-muy-viejos.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446231965_o-decir-a-los-muy-viejos.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Oí decir a los muy, muy viejos:</span></div> <div style="text-align:center;"><span>"Todo cambia</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Y uno a uno vamos cayendo".</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>En la morada de la luz escribo</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:44:40 +0100</pubDate>
<category>Principal, María Sanz, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446230725_michael-engelhardt.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446230725_michael-engelhardt.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>En la morada de la luz escribo</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con una transparencia contenida,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que me hace hueco, que me desenvuelve</span></div> <div style="text-align:center;"><span>de tanta noche cruel y su amenaza.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Hombres Al Natural</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:41:39 +0100</pubDate>
<category>Principal, María Sanz, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446230514_golconde-1953.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446230514_golconde-1953.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Son seres grises,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>inequívocamente masculinos,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que lo mismo me envían</span></div> <div style="text-align:center;"><span>algún ramo de rosas</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con cuatro plenilunios de retraso,</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Estatua</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:39:18 +0100</pubDate>
<category>Principal, María Sanz, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446230372_mara-sanz.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446230372_mara-sanz.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>A un paso de la vida te sitúas.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Tienes la pierna adelantada, el busto</span></div> <div style="text-align:center;"><span>semidesnudo, pero el tiempo impide</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que cruces unos límites, que huyas</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>La Memoria</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:34:30 +0100</pubDate>
<category>Principal, María Sanz, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446230220_hyper-realistic-paintings-by-victor-rodriguez.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446230220_hyper-realistic-paintings-by-victor-rodriguez.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Si quieres olvidar, si no te basta</div> <div style="text-align:center;">con ahuyentar heridas y desprecios,</div> <div style="text-align:center;">acuérdate del día en que un poema</div>]]></description>
</item><item>
<title>Luzmaría Jiménez Faro</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:25:55 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229521_biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446229521_biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Luzmaría Jiménez Faro nace en 1937 en Madrid, ciudad en la que reside. Estudia bachillerato en un colegio de religiosas, y posteriormente se dedica a ampliar sus estudios hasta conseguir una extensa formación literaria. Casada con el escritor Antonio Porpetta.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Ángeles Barrocos</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:22:03 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas Religiosos, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229308_luzmara-jimnez-faro.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446229308_luzmara-jimnez-faro.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Bajo la nervaduras y los arcos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>ángeles puros en racimos ebrios</span></div> <div style="text-align:center;"><span>con sus risas de lirios nos deslumbran.</span></div> <div style="text-align:center;"><span>Sobre su piel la pátina del tiempo</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Echa a volar, gaviota de mi puerto...</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:19:33 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poemas De Animales, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229153_echa-a-volar-gaviota-de-mi-puerto.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446229153_echa-a-volar-gaviota-de-mi-puerto.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Echa a volar, gaviota de mi puerto,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>por las rotas arterias de mis olas,</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y en las blancas estelas de mis pechos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>dibújame tu sombra en la distancia.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Ariel Canzani</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:57:31 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Ariel Canzani</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446227890_ariel-canzani.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446227890_ariel-canzani.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;"><span>Ariel Canzani D. (1928-1983) Poeta. Fue director de la revista Cormorán y delfín, una de las publicaciones de poesía argentina más difundidas por el mundo en las décadas del 60 y del 70. En el periódico Alberdi, que se editaba en Vedia, provincia de Buenos Aires, </span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Los Sueños</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:47:09 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ariel Canzani, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas De Animales</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446227196_los-sueos-ariel-canzani.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446227196_los-sueos-ariel-canzani.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>Pondré</span></div> <div style="text-align:center;"><span>lagartos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>en mis manos</span></div> <div style="text-align:center;"><span>abiertas</span></div> <div style="text-align:center;"><span>y dejaré</span></div> <div style="text-align:center;"><span>que duerman.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Los Delfines</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:39:26 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ariel Canzani, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poemas De Animales</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446226793_agua.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446226793_agua.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"><span>LLegaron en bandadas azules</span></div> <div style="text-align:center;"><span>gritando y saltando alborozados.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>El Sueño Debe Morir Mañana</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:34:46 +0100</pubDate>
<category>Principal, Ariel Canzani, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Vida</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446226582_el-sueo-debe-morir-maana.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446226582_el-sueo-debe-morir-maana.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Es demasiada paz el sueño</div> <div style="text-align:center;">El sueño.</div> <div style="text-align:center;">Debe morir.</div> <div style="text-align:center;">No ser más</div> <div style="text-align:center;">Que un recuerdo</div> <div style="text-align:center;">En las retinas</div> <div style="text-align:center;">Abisales</div> <div style="text-align:center;">De los hombres.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Nicolás Guillén</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:28:33 +0100</pubDate>
<category>Principal, Nicolás Guillén, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Centroamericanos, Biografia</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446226049_guillen_nicolas.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;"><span>(Camagüey, 1902 - La Habana, 1989) Poeta cubano, considerado el máximo representante de la llamada poesía negra centroamericana, y poeta nacional de la isla por su obra ligada a la cultura afrocubana. Nicolas Guilléncursó un año de derecho en La Habana, antes de abandonar la universidad y volver a su ciudad donde trabajó como tipógrafo y se dedicó al periodismo en la redacción de El Camagüeyano, en cuyas páginas inició también su actividad literaria.</span></div>]]></description>
</item><item>
<title>Digo Que Yo Soy Un Hombre Puro</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:20:17 +0100</pubDate>
<category>Principal, Nicolás Guillén, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<description><![CDATA[<div> <span style="line-height:21px;text-align:center;word-spacing:1.4px;letter-spacing:0px;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446225888_digo-que-yo-soy-un-hombre-puro.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446225888_digo-que-yo-soy-un-hombre-puro.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"> Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.</div> <div style="text-align:center;"> Entre otras cosas</div> <div style="text-align:center;"> falta saber si es que lo puro existe.</div> <div style="text-align:center;"> O si es, pongamos, necesario.</div>]]></description>
</item><item>
<title>Federico García Lorca</title>
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<dc:creator>Poetico</dc:creator>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:15:11 +0100</pubDate>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Federico Garcia Lorca</category>
<description><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446225196_garcia_lorca.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446225196_garcia_lorca.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>(Fuente Vaqueros, España, 1898 - Víznar, id., 1936) Poeta y dramaturgo español. Los primeros años de la infancia de Federico García Lorca transcurrieron en el ambiente rural de su pequeño pueblo granadino, para después ir a estudiar a un colegio de Almería.</span></div>]]></description>
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