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<title>Todas las publicaciones del usuario poetico - Mundo Poetico</title>
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<description>Todas las publicaciones del usuario poetico - Mundo Poetico</description><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3339-poema-generado-por-ia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Thu, 20 Feb 2025 13:03:10 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/templates/MundoPoetico/dleimages/no_image.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/templates/MundoPoetico/dleimages/thumbs.webp" height="300" width="450" alt="Poema generado por IA" class="fr-dib" itemprop="image"></a></p> <p><br></p> <p>Aquí tienes un poema breve:</p> <pre class="language-markup"><code>En el susurro del viento, bailan hojas de otoño, un secreto en movimiento, cantan sueños en su entorno. Luz de luna, dulce y clara, guía noches de añoranza, en su brillo se declara el amor y la esperanza. Estrellas que el cielo adornan, con su brillo titilante, cual faroles que retornan, a un pasado fulgurante. Y en el corazón del río, donde el agua es melodía, se refleja el poderío de la eterna fantasía. </code></pre> <p>Espero que te guste este poema. Está inspirado en la naturaleza y los sentimientos que evoca.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3338-aventurate-en-la-busqueda-de-paz-con-un-paseo-corto-por-la-isla-de-los-suenos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Promocionado, Prosa</category>
<pubDate>Fri, 10 Jan 2025 18:10:22 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>Cuando la rutina se vuelve monótona y el bullicio de la ciudad empieza a pesar en el alma, es momento de concederse una escapada en busca de tranquilidad y desconexión. Y qué mejor manera de hacerlo que subiendo a bordo de un <a href="https://ibizabarcoalquiler.com/" target="_blank" rel="follow noopener external noreferrer"><b>barco en Ibiza</b></a>, esa isla mágica que se dibuja en el horizonte como un refugio de ensueño.</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2025-01/aventurate-en-la-busqueda-de-paz-tutoriales-en-linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2025-01/thumbs/aventurate-en-la-busqueda-de-paz-tutoriales-en-linea.webp" alt="Aventurate en la busqueda de paz con Un Paseo Corto por la Isla de los Sueños" class="fr-dib" width="450" height="338" itemprop="image"></a><br></p><p>Ibiza, conocida mundialmente por sus fiestas y su vibrante vida nocturna, también ofrece un lado menos explorado, una faceta serena que invita a la introspección y al descanso. Un Paseo Corto por la Isla de los Sueños no es solo una experiencia, es un <b>viaje hacia la paz interior</b>, un recorrido que comienza con el suave balanceo de las olas y el cálido abrazo del sol mediterráneo.</p><p><br></p><p>Al zarpar desde el puerto, el barco en Ibiza se convierte en tu cómplice, en tu medio de transporte hacia una jornada de calma. El horizonte se abre ante ti, y el azul infinito del cielo se funde con el mar en un espectáculo de colores que parece sacado de una pintura. El aire salino acaricia tu rostro y, de repente, todos los problemas parecen quedar atrás, en tierra firme.</p><p><br></p><p>Conforme el barco se adentra en las aguas cristalinas, la silueta de la isla se va perfilando con mayor claridad. Calas escondidas, playas de arena blanca y acantilados que se alzan majestuosos son solo algunas de las maravillas que te esperan. Y es que Ibiza tiene esa capacidad única de transformarse según lo que busques: diversión o serenidad, bullicio o silencio.</p><p><br></p><p>Un Paseo Corto por la Isla de los Sueños te invita a explorar esos rincones menos concurridos, a encontrar esa playa secreta donde el único sonido sea el del viento moviendo las hojas de los pinos y las olas rompiendo suavemente en la orilla. Aquí, en este pequeño paraíso, es posible reconectar con uno mismo y con la naturaleza, dejando que el tiempo se detenga, aunque sea por un instante.</p><p><br></p><p>A bordo del barco, la libertad es la verdadera protagonista. Puedes elegir bañarte en las aguas turquesas, practicar snorkel para descubrir el fascinante mundo submarino o simplemente relajarte en cubierta mientras tomas el sol y disfrutas de una bebida refrescante. Cada momento es una invitación a vivir plenamente, a apreciar la belleza en las pequeñas cosas, a recordar que la felicidad a menudo se encuentra en el viaje, no en el destino.</p><p><br></p><p>A medida que el día va avanzando, el cielo comienza a teñirse de tonos rosados y anaranjados, anunciando la llegada de un atardecer que promete ser inolvidable. Desde la cubierta del barco en Ibiza, asistes a este espectáculo natural, sintiendo cómo la paz que has estado buscando se asienta en tu interior. Es el momento perfecto para reflexionar, para dar gracias, para prometerse volver a este lugar que, por unas horas, se ha sentido como un hogar lejos de casa.</p><p><br></p><p>Cuando finalmente regresas al puerto, llevas contigo la certeza de que Un Paseo Corto por la Isla de los Sueños ha sido mucho más que un simple recorrido en barco. Ha sido una experiencia transformadora, un recordatorio de que, incluso en los destinos más conocidos, se pueden encontrar oasis de paz y momentos de pura felicidad.</p><p><br></p><p>Así que la próxima vez que te sientas abrumado por la vida cotidiana, recuerda que un barco en Ibiza te espera para llevarte a través de las aguas hacia la tranquilidad. Porque a veces, todo lo que necesitamos es un paseo corto para reencontrarnos con nosotros mismos y con el sueño de una vida más serena.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2814-cuando-por-fin-se-encuentran-dos-almas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Victor Hugo</category>
<pubDate>Sat, 05 Oct 2024 19:18:51 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-05/cuando-por-fin-se-encuentran-dos-almas_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-05/thumbs/cuando-por-fin-se-encuentran-dos-almas_mundo_poetico.webp" alt="Cuando por fin se encuentran dos almas" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuando por fin se encuentran dos almas,</div><div style="text-align:center;">que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío,</div><div style="text-align:center;">cuando advierten que son parejas,</div><div style="text-align:center;">que se comprenden y corresponden,</div><div style="text-align:center;">en una palabra, que son semejantes,</div><div style="text-align:center;">surge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas,</div><div style="text-align:center;">una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo.</div><div style="text-align:center;">Esa unión es amor,</div><div style="text-align:center;">amor auténtico, como en verdad muy pocos hombres pueden concebir,</div><div style="text-align:center;">amor que es una religión,</div><div style="text-align:center;">que deifica al ser amado cuya vida emana</div><div style="text-align:center;">del fervor y de la pasión y para el que los sacrificios</div><div style="text-align:center;">más grandes son los gozos más dulces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/victor-hugo/" style="text-align:center;" title="https://mundopoetico.es/victor-hugo/">Víctor Hugo</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3245-top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vincent van Gogh, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<pubDate>Sat, 05 Oct 2024 19:18:50 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>No es ningún secreto que el arte puede ser caro e incluso muy caro. Hemos recopilado el top diez pinturas que se han vendido por más de $ 450 millones, ya sea como resultado de casas de subastas o acuerdos privados. La pintura no solo es una obra de arte asombrosa, sino también una oportunidad para mostrar su talento al mundo.</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615307238_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615307238_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>El talento le ha dado al mundo artistas brillantes que crean increíbles obras de arte. La pintura puede ser solo un pasatiempo, pero también una verdadera pasión de las personas. Quienes se dedican hacer <a href="https://reproduccionesdecuadros.com/cuadros-por-encargo/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">cuadros por encargo a medida</a> y a pintar sin dejar rastro crean magníficos lienzos. Estas obras maestras son muy buscadas y son valiosos artículos de colección .</p><p><br></p><p>En esta calificación había pinturas, por las que no se arrepintieron de dar decenas y cientos de millones de dólares. Te sorprenderá que la famosa La Gioconda y otras grandes obras estén ausentes en este top 10, <a href="https://retratosdeencargo.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">click aquí</a>. El hecho es que las obras maestras del mundo a menudo pertenecen a museos estatales y no se exhiben en subastas. Por tanto, las obras más modernas aparecen en colecciones privadas. Por supuesto, hay excepciones a la regla. La primera imagen de la lista es una vívida confirmación de esto.</p><p><br></p><p>Además de los más famosos Pablo Picasso y Vincent Van Gogh, que le dieron al mundo muchas obras maestras, hay muchos otros artistas en el mundo que crearon obras maestras únicas, y presentamos las 10 pinturas más caras del mundo.</p><p><br></p><h1>Leonardo da Vinci, Salvador del mundo - 450,3 millones de dólares</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615304416_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-1_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615304416_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-1_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>Durante muchos años, la pintura se consideró perdida y cuando finalmente se encontró, no se reconoció su autenticidad durante años. Sin embargo, en 2017, la casa de subastas Christie's llamó al Salvador del mundo la última obra de da Vinci , que se entrega en manos privadas. El príncipe de Arabia Saudita compró la obra maestra por 450 millones de dólares, lo que la convierte en la pintura más cara del planeta.</p><p><br></p><h1>Willem de Kooning, "Exchange" - $ 300 millones</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615304775_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-2_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615304775_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-2_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>La pintura del artista holandés se vendió en una subasta en 2015 al multimillonario estadounidense Kenneth K. Griffin. La obra maestra inusual, según el autor, refleja la fea realidad del período de posguerra.</p><p><br></p><h1>Paul Cezanne, The Card Players - $ 250 millones</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615304866_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-3_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615304866_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-3_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>El lienzo está hecho en un estilo clásico, por lo que su trama no causa desconcierto. El artista francés Cézanne creó una serie de 5 cuadros en los que los hombres juegan al póquer. Cuatro de ellos se encuentran en museos de América y Europa, y el quinto hasta 2011 perteneció al multimillonario griego, <a href="https://reproduccionesdecuadros.com/cuadros-por-encargo/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">visita la web</a>. Poco antes de su muerte, el coleccionista decidió vender la obra. Como resultado, el lienzo pasó a manos de la familia real del rico país árabe de Qatar.</p><p><br></p><h1>Paul Gauguin, "¿Cuándo te casarás?" - $ 210 millones</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615305159_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-4_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615305159_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-4_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>Paul Gauguin trabajó como corredor de bolsa en París. Cansado del aburrimiento y la falta de espiritualidad de la ciudad, decidió dar un paso valiente y se dirigió a Tahití. En un país exótico, Paul se encontró a sí mismo y se convirtió en artista. El lienzo representa a su esposa de trece años, de la que se enamora inconscientemente.</p><p><br></p><p>Los colores brillantes del lienzo atrajeron a Rudolf Stechlin, quien lo compró en 2015 en una subasta privada. Se informó a la comunidad mundial que el afortunado había comprado la obra maestra por 300 millones, sin embargo, pronto quedó claro que el precio final era 90 millones menos, bajando así la imagen al cuarto lugar del ranking.</p><p><br></p><h1>Jackson Pollock, "Number 17A" - $ 200 millones</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615305216_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-5_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615305216_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-5_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>El multimillonario estadounidense Kenneth Griffin compró la pintura de Pollock por una cantidad récord a la Fundación David Gaffin. Para pintar esta obra maestra, el pintor extendió un lienzo en el suelo y le echó pintura. El patrón de telaraña no se creó con un pincel, sino con golpes de cuerda.</p><p><br></p><h1>Gustav Klimt, "Water Serpents II" - $ 187 millones</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615305298_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-6_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615305298_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-6_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>Por desgracia, se desconoce el precio exacto de esta obra, ya que se vendió en una subasta cerrada. Pero varias fuentes afirman que esta cantidad fue exactamente de $ 187 millones El lienzo muestra hermosas chicas, cuyas gráciles figuras sugieren la gracia de las serpientes. La pintura de Klimt no carece de erotismo, pero el propio pintor decía que todo lo erótico es arte.</p><p><br></p><h1>Mark Rothko, morado, verde y rojo - $ 186 millones</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615305430_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-7_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615305430_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-7_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>Rothko (Marcus Rothkowitz), un brillante representante del expresionismo, originario de Letonia, adoraba el juego de colores. ¿Qué quería decir el artista al crear esta imagen? Lo decepcionaremos, pero el autor no quiso transmitir nada al espectador. Su tarea, como cualquier expresionista, es evocar ciertas emociones con la ayuda de una combinación de colores inusual.</p><p><br></p><h1>Pablo Picasso, Mujeres argelinas - $ 179.365 millones</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615305585_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-8_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615305585_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-8_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>En esta calificación, Picasso se encontrará repetidamente, porque el legendario abstraccionista es adorado por los amantes del arte. El cuadro más caro del autor es solo una parte de una serie de cuadros con mujeres argelinas. El artista los ha estado creando durante más de un año, tratando de superar los éxitos de sus contemporáneos, rivales en el taller. En 1997, el cuadro se compró por 32 millones de dólares, y en 2015 su valor había ascendido a 180 millones de dólares. El viceprimer ministro del Estado de Qatar sin dudarlo entregó esta cantidad a la subasta de Christie's.</p><p><br></p><h1>Amedeo Modigliani, desnudo acostado: 170,4 millones de dólares</h1><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615305744_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-9_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1615305744_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-9_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>Desnudo acostado es una obra de Amedeo Modigliani pintado al óleo sobre lienzo. Modigliani es un excelente ejemplo de un genio no reconocido. Sabía cuán joven estaba en la pobreza y la desgracia, y solo después de su muerte sus obras fueron apreciadas. Esta imagen, como muchas otras, representa a la musa y esposa del pintor. En 2015, el lienzo fue adquirido por un comprador anónimo, sin escatimar una suma fabulosa. </p><p><br></p><h1>Roy Lichtenstein, "Masterpiece" - 165 millones de dólares</h1><p><br></p><p><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1615306553_top-10-pinturas-mas-caras-del-mundo-10_mundo_poetico.webp" alt="Top 10 pinturas más caras del mundo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></p><p>La pintura de arte pop más cara del mundo. La mayor parte de las ganancias de la subasta de la obra maestra de Liechtenstein se destinó a un fondo para apoyar la reforma de la justicia penal. Un representante de la fundación dijo que el arte tiene importancia en la pared, pero aún más después de la monetización.</p><p><br></p><p><a href="https://reproduccionesdecuadros.com/cuadros-por-encargo/" rel="noopener external noreferrer" target="_blank"><a href="https://reproduccionesdecuadros.com/cuadros-por-encargo/" target="_blank" rel="noopener">https://reproduccionesdecuadros.com/cuadros-por-encargo/</a></a></p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2893-octavio-paz_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Centroamericanos, Biografia, Octavio Paz</category>
<pubDate>Sat, 05 Oct 2024 19:18:49 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446830853_paz_octavio.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;"> <p><br></p></div> <div style="text-align:center;">(Ciudad de México, 1914 - id., 1998) Escritor mexicano. Junto con Pablo Neruda y César Vallejo, Octavio Paz conforma la tríada de grandes poetas que, tras el declive del modernismo, lideraron la renovación de la lírica hispanoamericana del siglo XX. El premio Nobel de Literatura de 1990, el primero concedido a un autor mexicano, supuso asimismo el reconocimiento de su inmensa e influyente talla intelectual, que quedó reflejada en una brillante producción ensayística.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Biografía</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Nieto del también escritor Ireneo Paz, los intereses literarios de Octavio Paz se manifestaron de manera muy precoz, y publicó sus primeros trabajos en diversas revistas literarias. Estudió en las facultades de Leyes y de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional. Sus preocupaciones sociales también se dejaron sentir prontamente, y en 1937 realizó un viaje a Yucatán con la intención de crear una escuela para hijos de trabajadores. En junio de ese mismo año contrajo matrimonio con la escritora Elena Garro (que le daría una hija y de la que se separaría años después) y abandonó sus estudios académicos para realizar, junto a su esposa, un viaje a Europa que sería fundamental en toda su trayectoria vital e intelectual.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En París tomó contacto, entre otros, con César Vallejo y Pablo Neruda, y fue invitado al Congreso de Escritores Antifascistas de Valencia. Hasta finales de septiembre de 1937 permaneció en España, donde conoció personalmente a Vicente Huidobro, Antonio Machado, Miguel Hernández y otros destacados poetas de la generación del 27. Además de visitar el frente, durante la Guerra Civil española (1936-1939) escribió numerosos artículos en apoyo de la causa republicana.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tras volver de nuevo a París y visitar Nueva York, en 1938 regresó a México y allí colaboró intensamente con los refugiados republicanos españoles, especialmente con los poetas del grupo Hora de España. Mientras, trabajaba en un banco y escribía diariamente una columna de política internacional en El Popular, periódico sindical que abandonó por discrepancias ideológicas. En 1942 fundó las revistas Tierra Nueva y El Hijo Pródigo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Desde finales de 1943 (año en que recibió una beca Guggenheim para visitar los Estados Unidos) hasta 1953, Octavio Paz residió fuera de su país natal: primero en diversas ciudades norteamericanas y, concluida la Segunda Guerra Mundial, en París, después de ingresar en el Servicio Exterior mexicano. En la capital francesa comenzó su alejamiento del marxismo y el existencialismo para acercarse a un socialismo utópico y sobre todo al surrealismo, entendido como actitud vital y en cuyos círculos se introdujo gracias a Benjamin Péret y principalmente a su gran amigo André Breton.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De nuevo en México, fundó en 1955 el grupo poético y teatral Poesía en Voz Alta, y posteriormente inició sus colaboraciones en la Revista Mexicana de Literatura y en El Corno Emplumado. En las publicaciones de esta época defendió las posiciones experimentales del arte contemporáneo. En la década de los 60 volvió al Servicio Exterior, siendo destinado como funcionario de la embajada mexicana en París (1960-1961) y más tarde en la de la India (1962-1968); en este último país conoció a Marie-José Tramini, con la que se casó en 1964. Cerró su actividad diplomática en 1968, cuando renunció como protesta contra la política represiva del gobierno mexicano frente el movimiento democrático estudiantil, que culminó con la matanza en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ejerció desde entonces la docencia en universidades americanas y europeas, a la vez que proseguía su infatigable labor cultural impartiendo conferencias y fundando nuevas revistas, como Plural (1971-1976) o Vuelta (1976). En 1990 se le concedió el Nobel de Literatura, coronación a una ejemplar trayectoria ya previamente reconocida con el máximo galardón de las letras hispanoamericanas, el Premio Cervantes (1981), y que se vería de nuevo premiada con el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (1993).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La poesía de Octavio Paz</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El grueso de la vasta producción de Octavio Paz se encuadra en dos géneros: la lírica y el ensayo. Su poesía se adentró en los terrenos del erotismo, la experimentación formal y la reflexión sobre el destino del hombre. A grandes rasgos cabe distinguir tres grandes fases en su obra poética: en la primera, el autor pretendía penetrar, a través de la palabra, en un ámbito de energías esenciales que lo llevó a cierta impersonalidad; en la segunda entroncó con la tradición surrealista, antes de encontrar un nuevo impulso en el contacto con lo oriental; en la última etapa de su trayectoria lírica, el poeta dio prioridad a la alianza entre erotismo y conocimiento.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En Libertad bajo palabra (1949), Octavio Paz agrupó diversos libros escritos entre 1935 y 1947. Las primeras composiciones respondían a una estética neorromántica y a fuertes preocupaciones sociales; pero pronto se añadió una temática existencial, que giraba en torno al sentimiento de soledad, los problemas de su tiempo, la comunicación, la posibilidad del amor... Siguiendo ese camino, su poesía devino un instrumento de conocimiento de sí mismo y del mundo; en suma, una poesía de signo metafísico.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pero pronto el descubrimiento del surrealismo le enseñaría el poder liberador de la palabra y, con la valoración de lo irracional, la posibilidad de devolverle al lenguaje unas dimensiones míticas. Se produjo así, paralelamente y como dijo el propio Octavio Paz, un regreso a la vanguardia y un retorno a la palabra mágica. Ambas direcciones se materializaron en los poemas que van desde ¿Águila o sol? (1949-50) a una extensa y magistral composición titulada Piedra de sol (1957), construida a partir de los mitos aztecas del tiempo circular.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Señalada a menudo como una de sus obras maestras, Piedra de sol se sitúa en una encrucijada de su trayectoria lírica: el poema condensa por un lado sus preocupaciones históricas y existenciales, y anticipa por otro su obra posterior. Se compone de 584 endecasílabos (la misma cifra que los años del calendario azteca) de gran densidad y poderosas imágenes, tras los cuales el poema vuelve al principio. Esta estructura circular no impide el avance de las indagaciones del poeta, referidas al amor, al individuo y al sentido de la historia y del mundo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En Salamandra (1962), que recoge poemas escritos entre 1958 y 1961, Octavio Paz incrementó lo irracional y lo esotérico. Se trata de una poesía que intenta "mostrarnos el otro lado de las cosas", a partir de una exploración sobre nuevos poderes de la palabra. El resultado, salvo en ocasiones, es un hermetismo lleno de sugestiones. Ladera este (1962-1968) es fruto, por una parte, de su interés por la cultura oriental, de la que surgen nuevas dimensiones esotéricas. Por otra parte responde al contacto de Octavio Paz con el estructuralismo lingüístico, que le lleva a fundamentar la creación poética en la misma escritura. Estamos ante la liberación máxima del lenguaje, ante una expresión poética en que las palabras alcanzan una máxima autonomía, desgajadas a veces de todo sustrato lógico.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El poeta experimenta además con nuevos recursos de presentación y de tipografía; buen ejemplo de ello sería el largo poema Blanco (1967), dispuesto en tres columnas que pueden leerse de distintas formas. Por esa vía experimental, Octavio Paz publicó en 1969 dos libros de poesía "espacial" (o visual): Topoemas y Discos visuales. Son intentos de crear una nueva percepción del mensaje cuyos precedentes se remontan a Apollinaire y a las vanguardias de entreguerras.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Muy distinto es Pasado en claro (1975), libro constituido por un único, largo y bellísimo poema, de lenguaje más sobrio (pero de inusitada densidad), destinado a bucear en su conciencia, en su vida y en su palabra. Compendio de sus inquietudes y vivencias creadoras, esta segunda obra maestra condensa en su parte final su visión del lenguaje como "fundador de realidad", como instrumento con el que el hombre crea y se crea: tras su largo periplo a través de las palabras en busca de realidades supremas y de su propia realidad, el poeta se define, en el último verso, como "la sombra que arrojan mis palabras".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De sus libros posteriores cabe destacar Vuelta (1976) y Árbol adentro (1987). Formado por poemas escritos entre 1969 y 1975, el título del primero alude al regreso del poeta a México tras una larga permanencia en Europa y Oriente. Árbol adentro reúne los poemas compuestos por el autor después de la publicación de Vuelta y se divide en cinco partes, algunas de las cuales insisten en sus constantes temáticas: la meditación sobre la muerte (en la tercera) o el amor (en la quinta, que da título al libro).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Obra ensayística</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Poeta, narrador, ensayista, traductor, editor y gran impulsor de las letras mexicanas, Paz se mantuvo siempre en el centro de la discusión artística, política y social del país. Tanto la curiosidad insaciable como la variedad de sus intereses y su aguda inteligencia analítica se hicieron patentes en sus numerosos ensayos, que cubrieron una amplia gama de temas, desde el arte y la literatura hasta la sociología y la lingüística, pasando por la historia y la política. La enjundia, la profundidad y la sutileza caracterizan estos textos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De tema literario son El arco y la lira (1959), profunda reflexión sobre la creación poética, y Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe (1982), completo estudio sobre la obra y la compleja personalidad de esta poetisa mexicana del siglo XVII. La identidad mexicana es en cambio el tema de El laberinto de la soledad (1950) y Posdata (1970).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El mono gramático (1974), que participa a un mismo tiempo de la reflexión y el poema en prosa, indaga en la esencia del lenguaje y constituye un testimonio de su atracción hacia Oriente; el título alude al jefe de los monos Hanuman, uno de los principales personajes del Ramayana. Tiempo nublado (1983) se ocupa de la situación política y social contemporánea. En Los privilegios de la vista (1987) se encuentran sus apreciaciones sobre las artes plásticas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De sus últimos ensayos cabe destacar La llama doble (1993). La obra recorre la literatura universal en busca de la génesis de la idea poética del amor, el amor cortés provenzal, del que halla precedentes en las milenarias religiones indias y chinas y en el helenismo (con su fusión de Oriente y Occidente). Después de los poetas provenzales, el cristianismo desarboló el amor cortés; la pasión carnal, consumación del amor, fue relegada por la divinización del objeto amado (Dante, Petrarca y el neoplatonismo).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Según el autor, hubo que esperar a la Revolución Francesa para que el amor recobrase su humanidad en manos de poetas y prosistas. Pero en el mundo moderno, la revolución sexual de 1968 condujo al fin del alma a manos del materialismo científico; dicho de otro modo, el amor ha sido víctima de la crisis de la idea de persona: un pesimismo extremo cierra esta obra. Otros títulos de su abundante producción ensayística son Cuadrivio (1965), Claude Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo (1967), Conjunciones y disyunciones (1969), Los hijos del limo (1974), El ogro filantrópico (1979) y Hombres de su siglo (1984).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/octavio-paz/" title="https://mundopoetico.es/octavio-paz/" style="text-decoration:none;color:rgb(0,0,0);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;">Octavio Paz</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3172-el-condor-y-el-poeta.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poemas De Animales, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sat, 05 Oct 2024 19:18:07 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529938147_el-condor-y-el-poeta-_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529938147_el-condor-y-el-poeta-_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="338"></a></div><div style="text-align:center;">Dialogo</div><div><br></div><div>POETA —Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo;</div><div> obedece a la voz del mago Mitre,</div><div> que ha convertido en trípode el pupitre;</div><div> apréstate a una espléndida misión.</div><div>CÓNDOR —¡Poeta audaz, que de mi aéreo nido</div><div> en el silencio lóbrego derramas</div><div> cántico misterioso! ¿a qué me llamas?</div><div> Yo sostengo de Chile el paladión.</div><div>POETA —No importa; es caso urgente, es una empresa</div><div> digna de ti, de tu encumbrado vuelo,</div><div> y de tus uñas; subirás al cielo,</div><div> escalarás la vasta esfera azul.</div><div>CÓNDOR —¿Y qué será del paladión en tanto,</div><div> cuya custodia la nación me fía?</div><div>POETA —Puedes encomendarlo por un día</div><div> a las fieles pezuñas del Huemul.</div><div>CÓNDOR —Pero el camino del Olimpo ignoro.</div><div>POETA —Mientes; tú hurtaste al Cielo, ave altanera,</div><div> en pro de nuestros padres, la primera</div><div> chispa de libertad que en Chile ardió.</div><div>CÓNDOR —¡Falaz leyenda! ¡Apócrifa patraña!</div><div> Robaba entonces yo por valle y cumbre,</div><div> Según mi antigua natural costumbre;</div><div> monarca de los buitres era yo.</div><div> Años después, llamáronme, y conmigo</div><div> vino esa pobre, tímida alimaña,</div><div> de los andinos valles ermitaña;</div><div> y el paladión nos dieron a guardar.</div><div> Mal concertada yunta, que, algún día,</div><div> recordando los hábitos de marras,</div><div> estuve a punto de esgrimir las garras,</div><div> y atroz huemulicidio ejecutar.</div><div>POETA —¡Oh mente de los hombres adivina!</div><div> ¡Oh inspiración profética! No sabes,</div><div> alado monstruo, espanto de las aves,</div><div> el oculto misterio de esa unión.</div><div> ¡Junto a la mansa paz, atroz instinto</div><div> de pillaje y de sangre! ¡Incauto el uno,</div><div> audaz el otro en tentador ayuno,</div><div> y de la Patria en medio el paladión!</div><div> Tremendo porvenir, yo te adivino,</div><div> pero no tiemblo. Es fuerza te abras paso</div><div> de la ilustrada Europa al rudo ocaso;</div><div> está en el libro del destino así.</div><div> Sus últimos destellos da la antorcha</div><div> que el hijo de Japeto trajo al mundo;</div><div> suceda al viejo faro moribundo</div><div> joven tizón, ardiente, baladí.</div><div>CÓNDOR —No sé, poeta, interpretar enigmas;</div><div> no entiendo de tizones ni de faro.</div><div> Deja los circunloquios, y habla claro.</div><div> ¿De qué se trata? Explícate una vez.</div><div>POETA —De aquel fuego sagrado que trajiste</div><div> (niégaslo en vano) a un ínclito caudillo,</div><div> apenas queda agonizante brillo;</div><div> nos viene encima infausta lobreguez.</div><div> Renovarlo es preciso.</div><div>CÓNDOR —¿Cómo?</div><div>POETA —Debes</div><div> seguir del sol la luminosa huella,</div><div> sorprenderle, robarle una centella,</div><div> metértela en los ojos, y escapar.</div><div>CÓNDOR —Muy bien; me guardo el fuego en las pupilas,</div><div> cual si fueran volcánicas cavernas.</div><div> ¿Y qué haré luego de mis dos linternas?</div><div>POETA —Quiero a Chile con ellas incendiar.</div><div>CÓNDOR —¿Incendiarlo? ¿Estás loco? ¿De eso tratas?</div><div>POETA —Incendiarlo pretendo en patriotismo;</div><div> abrasarlo, molondro, no es lo mismo;</div><div> quiero hacer una inmensa fundición.</div><div> Quiero llamas que cundan pavorosas,</div><div> descomunales llamas, llamas grandes,</div><div> que derritan la nieve de los Andes</div><div> y la de tanto helado corazón.</div><div> ¿Abrasar? ¡Linda flema!—¿Es tiempo ahora</div><div> de contentarse con mezquinas brasas</div><div> que den pálida luz, chispas escasas,</div><div> como para el abrigo de un desván?</div><div> No, señor; vasto incendio, llamas, llamas,</div><div> que unas sobre las otras se encaramen,</div><div> y levantando rojas crestas bramen,</div><div> y les sirva de fuelle un huracán.</div><div> Despacha, pues; arranca; desarrolla</div><div> el raudo vuelo; tiende el ala grave,</div><div> como la parda vela de la nave</div><div> cuando silba en la jarcia el vendaval.</div><div> Vuela, vuela, plumífero pirata;</div><div> recuerda tu nativa felonía;</div><div> asalta de improviso al rey del día</div><div> en su carroza de oro y de cristal.</div><div>CÓNDOR —Ya te obedezco, y tiendo, como mandas,</div><div> el ala; aunque eso de tenerla un ave</div><div> no ligera ni leve, sino grave,</div><div> para tanto volar no es lo mejor.</div><div> Y si de más a más tenderla debo,</div><div> como la parda vela el navegante</div><div> cuando oye la tormenta resonante</div><div> que amenazando silba, peor que peor.</div><div> Que no desplega entonces el velamen,</div><div> antes amaina el cauto marinero,</div><div> y aguanta a palo seco el choque fiero,</div><div> si salvar piensa al mísero bajel.</div><div> Así lo vi mil veces, revolando</div><div> entre las nubes negras, cuando hinchaba</div><div> la Mar del Sur sus ondas, y bregaba</div><div> contra la tempestad el timonel.</div><div>POETA —No lo entiendes: la nave del Estado</div><div> es la que yo pintaba; y la maniobra</div><div> a que apelamos hoy, cuando zozobra,</div><div> no es amainar, estúpido, ladrón.</div><div>CÓNDOR —¿Pues qué ha de hacer entonces el piloto?</div><div>POETA —Según doctrina de moderna escuela,</div><div> debe correr fortuna a toda vela,</div><div> sin bitácora, sonda, ni timón.</div><div> Si tú leyeras, avechucho idiota,</div><div> gacetas nacionales y extranjeras,</div><div> la ignorancia en que vives conocieras;</div><div> todo ha cambiado entre los hombres ya.</div><div> Altos descubrimientos reservados</div><div> tuvo el destino al siglo diecinueve;</div><div> hoy en cualquiera charco un niño bebe</div><div> más que en un hondo río su papá.</div><div> ¡Oh siglo de los siglos! ¡Cuál machacas</div><div> en tu almirez decrépitas ideas!</div><div> ¡Qué de fantasmagorías coloreas</div><div> en el vapor del vino y del café!</div><div> ¡No era lástima ver encandilarse</div><div> los hombres estudiándose a sí mismos;</div><div> y tras mil embrollados silogismos,</div><div> salir con sólo sé que nada sé!</div><div> ¡Ea, pues! ¡A la empresa! Bate el ala,</div><div> y apercibe también las corvas uñas,</div><div> y guárdate de mí si refunfuñas,</div><div> lobo rapaz, injerto de avestruz.</div><div>CÓNDOR (volando)</div><div> —Ama aún el buitre robador su nido;</div><div> Chile, a traerte voy, no la centella</div><div> que incendiando devora, sino aquella</div><div> que da calor vital y hermosa luz.</div><div><br></div><div>Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2647-en-un-salon-de-la-habana.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Enamorados, Poema De Vida, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<pubDate>Wed, 15 May 2024 19:51:51 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229014_bombons_habana_balcony.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446229014_bombons_habana_balcony.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p><br></p><div style="text-align:center;">Hay mujeres que empapadas en ron</div><div style="text-align:center;">hacen memoria de las cosas perdidas.</div><div style="text-align:center;">La lumbre de sus cuerpos,</div><div style="text-align:center;">el tibio don donde la fruta canta</div><div style="text-align:center;">y se desborda el júbilo,</div><div style="text-align:center;">es un manjar del trópico</div><div style="text-align:center;">para bocas de ortiga.</div><div style="text-align:center;">Mujeres dulces de trago desmedido.</div><div style="text-align:center;">Mujeres de voz clara y de resaca.</div><div style="text-align:center;">Color mulato de música habitado</div><div style="text-align:center;">y caderas ciñéndose al sonido.</div><div style="text-align:center;">Vosotras,</div><div style="text-align:center;">puro habano: humo que exhala</div><div style="text-align:center;">la Caridad del Cobre</div><div style="text-align:center;">os entregáis a Yemayá Olokun</div><div style="text-align:center;">para que nunca os falte</div><div style="text-align:center;">el pan de cada día.</div><div style="text-align:center;">Vosotras,</div><div style="text-align:center;">luz del Caribe, flor de la guayaba,</div><div style="text-align:center;">jineteras de luna sin pecado.</div><div style="text-align:center;">Aquí dejo memoria de vosotras.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura: "Balcón de la Habana", Ramón Lombarte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/luz-maria-jimenez-faro/" title="Luzmaría Jiménez Faro">Luzmaría Jiménez Faro</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2816-te-deseo_victor-hugo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Españoles, Victor Hugo</category>
<pubDate>Fri, 14 Apr 2023 20:39:37 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/te-deseo_victor-hugo_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/thumbs/te-deseo_victor-hugo_mundo_poetico.webp" alt="Te Deseo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo primero que ames y que,</div><div style="text-align:center;">amando, también seas amado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y que, de no ser así, seas breve en olvidar</div><div style="text-align:center;">y que después de olvidar no guardes rencores.</div><div style="text-align:center;">Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,</div><div style="text-align:center;">sepas ser sin desesperar.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo también que tengas amigos y que,</div><div style="text-align:center;">incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles,</div><div style="text-align:center;">y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y porque la vida es así, te deseo también que tengas</div><div style="text-align:center;">enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta para que,</div><div style="text-align:center;">algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,</div><div style="text-align:center;">para que no te sientas demasiado seguro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.</div><div style="text-align:center;">Y que en los momentos malos, cuando no quede nada más,</div><div style="text-align:center;">esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Igualmente te deseo que seas tolerante;</div><div style="text-align:center;">no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,</div><div style="text-align:center;">sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,</div><div style="text-align:center;">y que haciendo buen uso de esa tolerancia,</div><div style="text-align:center;">sirvas de ejemplo a otros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa,</div><div style="text-align:center;">y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,</div><div style="text-align:center;">y que siendo viejo no te dediques al desespero.</div><div style="text-align:center;">Porque cada edad tiene su placer y su dolor</div><div style="text-align:center;">y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo de paso que seas triste,</div><div style="text-align:center;">no todo el año sino apenas un día.</div><div style="text-align:center;">Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena,</div><div style="text-align:center;">que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo que descubras, con urgencia máxima,</div><div style="text-align:center;">por encima y a pesar de todo, que existen</div><div style="text-align:center;">y que te rodean seres oprimidos</div><div style="text-align:center;">tratados con injusticia, y personas infelices.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro</div><div style="text-align:center;">y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,</div><div style="text-align:center;">porque de esta manera te sentirás bien por nada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Deseo también que plantes una semilla,</div><div style="text-align:center;">por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento,</div><div style="text-align:center;">para que descubras de cuántas vidas está hecha un árbol.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo, además, que tengas dinero,</div><div style="text-align:center;">porque es necesario ser práctico.</div><div style="text-align:center;">Y que por lo menos una vez por año pongas algo</div><div style="text-align:center;">de ese dinero enfrente de ti y digas: "Esto es mío",</div><div style="text-align:center;">sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo también que ninguno de tus afectos muera</div><div style="text-align:center;">pero que, si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte</div><div style="text-align:center;">y sufrir sin sentirte culpable.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer,</div><div style="text-align:center;">y que, siendo mujer, tengas un buen hombre.</div><div style="text-align:center;">Mañana y al día siguiente, y que cuando estéis exhaustos</div><div style="text-align:center;">y sonrientes, aún sobre amor para empezar de nuevo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Si todas estas cosas llegaran a pasar,</div><div style="text-align:center;">no tengo nada más que desearte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura de John William Godward.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/victor-hugo/" style="text-align:center;" title="https://mundopoetico.es/victor-hugo/">Víctor Hugo</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3305-libros-de-viajes-en-veleros.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<pubDate>Sat, 08 Apr 2023 11:02:55 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>Aquí te presentamos una selección de libros sobre viajes en veleros que sin duda te entretendrán, ampliarán tu perspectiva y probablemente te inspirarán a hacer algo similar.</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/libros-de-viajes-en-veleros-tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/thumbs/libros-de-viajes-en-veleros-tutoriales_en_linea.webp" alt="Libros de viajes en veleros" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><h2>"El poder de los sueños" - Jessica Watson, 2012</h2><p><br></p><p>A los 12 años, Jessica le dice a sus padres que planea dar la vuelta al mundo. A los 14 años, lava platos en un restaurante y con el dinero ganado, aprende a navegar. A los 16 años, Jessica navega sola alrededor del mundo en un pequeño velero rosa y se convierte en una celebridad. El libro presenta los diarios de Jessica Watson, quien en 2010 rompió el récord como la navegante más joven en completar un viaje en solitario, sin escalas y alrededor del mundo en un velero.</p><p><br></p><h2>"En secreto alrededor del mundo" - Sergey Akat'yev, 2013</h2><p><br></p><p>Apuntes de viaje sobre la participación del primer yate soviético "FAZISI" en la regata Whitbread Round The World Race 1989-90. Esta historia fue ignorada en gran medida por la prensa soviética: iniciativa privada, libertad de los funcionarios, alta probabilidad de fracaso en general. Los episodios, a veces al borde de la vida y la muerte, se entrelazan en un emocionante nudo de aventuras, pasión, libertad y conveniencia política.</p><p><br></p><h2>"Solitario alrededor del mundo en velero" - Robin Knox-Johnston, 2011</h2><p><br></p><p>Si desea saber cómo vivir en un pequeño velero llamado "Suhaili" durante diez meses y medio, moviéndose hacia un logro significativo en nombre de su país: el primer viaje en solitario, sin escalas, alrededor del mundo en un velero, entonces lea este libro. Con humor y sinceridad, el autor cuenta su increíble aventura, durante la cual tuvo que superar todo tipo de tentaciones de rendirse y renunciar a la lucha: el agua potable en los tanques estaba contaminada, la tormenta dejó fuera de servicio la radio, el timón automático se desintegró, la botavara de la vela mayor se derrumbó y faltaba el rumpel. Sin embargo, se negó a rendirse.</p><p><br></p><h2>"Los viajes del marinero común" - Roger D. Taylor, año 2011</h2><p><br></p><p>El autor cuenta de manera vívida y fascinante acerca de emocionantes viajes por el océano y comparte su valiosa experiencia práctica como "marinero común". A los 23 años, sobrevivió a un naufragio en el barco "Endeavour II" y desde entonces ha viajado solo en una pequeña embarcación por el vasto e impredecible océano.</p><p><br></p><h2>"Táctica de tormenta" - Lin y Larry Pardey, año 2012</h2><p><br></p><p>Este es un manual práctico que detalla las técnicas tácticas de navegación en tormentas desarrolladas por los autores a lo largo de más de cuatro décadas de navegación conjunta, probadas y perfeccionadas en múltiples vueltas al mundo y viajes en más de veinte barcos, así como también puestas a prueba al navegar a través de los cuatro grandes cabos del sur, incluyendo el legendario Cabo de Hornos. También incluye un DVD con material de video sobre la preparación del barco para enfrentar una tormenta y la aplicación práctica de las técnicas de navegación en tormentas descritas en el libro (duración: 74 minutos, en dos idiomas: ruso/inglés).</p><p><br></p><h2>"Compra tu propio yate. Guía práctica para adquirir un yate, ya sea nuevo o con millas" - Barry Pickthall, año 2014</h2><p><br></p><p>Esta guía para adquirir un yate incluye recomendaciones y consejos visualmente ilustrados. El proceso de compra de un yate nuevo o de segunda mano se examina paso a paso, desde la selección de modelos prioritarios y la evaluación técnica hasta cuestiones organizativas y financieras relevantes en la compra de un yate. Con la ayuda de este libro, podrás elegir un yate dentro de tu presupuesto de manera inteligente que sea el más adecuado para ti.</p><p><br></p><h2>"Mingming y el arte de la navegación oceánica frugal" - Roger Taylor, año 2012</h2><p><br></p><p>Este libro relata cómo planificar, organizar y llevar a cabo una navegación oceánica a bordo de un pequeño yate de manera racional, con costos mínimos y resultados máximos.</p><p><br></p><h2>"Full Circle" - Ellen MacArthur, año 2010</h2><p><br></p><p>La autora de este libro es Ellen MacArthur, una de las mejores navegantes del mundo. "Full Circle" trata sobre su viaje récord de navegación solitaria sin escalas alrededor del mundo en 2004-2005. Ellen describe lo que ocurrió durante los 71 días a bordo del yate. También habla sobre su viaje decisivo en 2005 a Georgia del Sur, que la llevó a decidir dejar definitivamente el deporte de vela competitiva y enfocar todas sus ambiciones y energía en una carrera mucho más grande. Este libro solo está disponible en inglés.</p><p><br></p><p>Aunque estos libros brindan una gran cantidad de información valiosa sobre navegación y viajes en mar, no hacen ninguna recomendación específica sobre dónde <a href="https://barcelonaboatrental.com/es/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">alquilar un barco</a>. Sin embargo, si estás interesado en embarcarte en una aventura marítima, Barcelona puede ser una excelente opción para alquilar un barco y explorar el Mediterráneo. Barcelona cuenta con numerosas empresas de alquiler de barcos que ofrecen una amplia variedad de opciones, desde pequeñas embarcaciones hasta yates de lujo. ¡Así que atrévete a explorar el mar y a descubrir nuevas experiencias!</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3299-como-dar-el-primer-paso-hacia-la-libertad-financiera.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Promocionado</category>
<pubDate>Mon, 19 Dec 2022 18:48:40 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>¿Cuánto tiempo has pensado en el hecho de que la vida te está pasando y no puedes cambiar nada y de alguna manera influir en este ciclo interminable de eventos diarios? Despertar - baño - desayuno - camino al trabajo - trabajo - comida - trabajo - camino del trabajo - cena - dormir - despertar... ¿No es así? ¿Y por cuánto tiempo tal realidad traerá alegría? O… ¿Ya no trae? ¿No has pensado más de una vez que necesitas cambiar algo en tu vida, empezar algo nuevo, mudarte a otro lugar, tal vez más cerca del océano?</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://tutorialesenlinea.es/uploads/posts/2022-07/como-mejorar-tus-finanzas-personales_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank" rel="noopener external noreferrer"><img src="https://tutorialesenlinea.es/uploads/posts/2022-07/thumbs/como-mejorar-tus-finanzas-personales_tutoriales_en_linea.webp" alt="¿Cómo dar el primer paso hacia la libertad financiera?" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a><br></p><p>Si has leído hasta este punto, ¡entonces ya has dado la mitad del paso que puede cambiar toda tu vida! ¡Propongo dejar de esperar a mañana y comenzar hoy, porque puede obtener consejos exitoso en este articulo:</p><p><br></p><h2>Los fondos de inversión</h2><p><br></p><p>Los fondos mutuos han atraído a más y más inversionistas en los últimos años. Esta situación es comprensible. No todos deciden abrir una cuenta de corretaje, los ingresos de los depósitos bancarios también son de poco interés para cualquiera. Los fondos mutuos, por otro lado. <a href="https://www.robomarkets.es/forex-trading/assets/stocks/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">¿Cómo comprar acciones?</a>, brindan a cualquier persona la oportunidad de ingresar a los mercados financieros, para encontrar la relación óptima entre riesgo y rendimiento.</p><p><br></p><p><br></p><h3>¿Qué son los PIF?</h3><p>Los fondos mutuos de inversión son fondos de inversión colectiva, donde los fondos de los inversionistas se combinan para su posterior colocación en valores u otros activos con fines de lucro. La utilidad se distribuye entre los accionistas en proporción al número de acciones de inversión.</p><p><br></p><p>Una participación de inversión certifica la participación del inversionista en la propiedad del fondo y su derecho a recibir dinero del fondo mutuo correspondiente a esta participación. Cada acción de inversión proporciona a su propietario la misma cantidad de derechos.</p><p><br></p><p>El fondo no es administrado por los propios accionistas, sino por sociedades de gestión especializadas (MC). Uno de los principales indicadores que caracterizan al Reino Unido es el valor liquidativo (NAV). NAV es el valor de los activos del fondo menos los pasivos.</p><p><br></p><h2>¿Como elegir buenos bonos?</h2><p><br></p><p>Cada activo tiene una serie de características. Si conoce estos parámetros, puede invertir con éxito y rentabilidad o elegir un <a href="https://www.robomarkets.es/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">bróker de acciones</a>. Los bonos no son una excepción.</p><p><br></p><p>Un bono es un valor emitido por un emisor, un estado o una organización. Cuando compra un bono, esencialmente está otorgando un préstamo. Es decir, el estado u organización utiliza sus fondos durante algún tiempo y, al llegar a la fecha de vencimiento, recibe el monto invertido y la ganancia.</p><p><br></p><p>Para elegir un bono verdaderamente rentable, debe tener en cuenta sus datos básicos:</p><p><br></p><h3>Valor nominal</h3><p>El costo de un bono sin ninguna ganancia a pagar al vencimiento.</p><p><br></p><h3>Valor de mercado</h3><p>Este es el dinero por el cual se puede comprar o vender un bono ahora.</p><p><br></p><h3>Plazo de circulación</h3><p>Esta es la duración del bono. Al final del período de circulación, se produce la fecha de vencimiento. Un bono puede ser a corto plazo, a mediano plazo, a largo plazo y sin vencimiento fijo.</p><p><br></p><h3>Duración</h3><p>Este es el período de tiempo que lleva pagar el costo de comprar un bono.</p><p><br></p><h3>Rendimiento</h3><p>Puede ser de dos tipos. Cupón: la ganancia se forma pagando cupones. Descuento: un inversor compra un bono a un precio inferior a la par y el rescate se produce a la par. La diferencia de precio es el ingreso.</p><p><br></p><h3>Tasa de interés</h3><p>Puede ser fijo y flotante.</p><p><br></p><p>Al elegir un bono, es muy importante evaluar correctamente la confiabilidad del emisor. Los bonos pueden ser bonos del gobierno. .</p><p><br></p><p>También pueden ser bonos municipales. Dichos documentos son emitidos por las autoridades regionales. Dichos bonos tienen un rendimiento ligeramente mayor, pero el nivel de riesgo también es mayor.</p><p><br></p><p>Los bonos corporativos son emitidos por empresas y organizaciones. Dichos activos tienen el rendimiento más alto, pero el riesgo al invertir en ellos es mayor.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3070-cancion-a-la-disolucion-de-colombia.html</link>
<author>poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Fri, 21 Oct 2022 10:50:06 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-08/1441041515_julio-flrez-rea-a-colombia.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-08/thumbs/1441041515_julio-flrez-rea-a-colombia.webp" alt="A Colombia" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a></p><div style="text-align:center;">Deja, discordia bárbara, el terreno<br>que el pueblo de Colón a servidumbre<br>redimió vencedor; y allá vomita,<br>aborrecida furia, tu veneno,<br>y esa tu tea, a cuya triste lumbre<br>el tierno pecho maternal palpita,<br>allá tan sólo agita,<br>donde jamás fue oído<br>de libertad el nombre,<br>y donde el cuello dobla, encallecido<br>bajo indigna cadena, el hombre al hombre.<br><br>¿El que la ley ató sagrado nudo<br>que se dignaron bendecir los cielos<br>en tanta heroica lid desde los llanos<br>que baña el Orinoco hasta el desnudo<br>remoto Potosí, romperán celos<br>indignos de patriotas y de hermanos?<br>¿De labios colombianos<br>saldrá la voz impía:<br>Colombia fue? ¿Y el santo<br>título abjuraremos que alegría<br>al nuevo mundo dio y a Iberia espanto?<br><br>¡Ah! no será, ni en corazones cabe<br>que enamoró la gloria, tanta mengua;<br>o si pudo el valor desatentado<br>culpa, un momento, consentir tan grave;<br>honor lo contradijo, y de la lengua<br>volvió la voz al pecho horrorizado;<br>que no en vano regado<br>con la sangre habrá sido<br>de víctimas sin cuento<br>el altar, do en mil votos repetido<br>se oyó de unión eterna el juramento.<br><br>¿Qué acento pudo a la postrada España<br>más alegre sonar? Miradla el luto<br>mudar gozosa en púrpura fulgente.<br>Ya en su delirio, la visión apaña<br>del cetro antiguo, y el servil tributo<br>demanda con usura al Occidente.<br>Brilla en la cana frente<br>el orgullo altanero,<br>cual súbito revive,<br>cuando iba el rayo a despedir postrero,<br>la tibia luz que pábulo recibe.<br><br>«¿Es éste el pueblo desdeñoso, esquivo,<br>¡con irrisión dirá ¿qué oprobio estima<br>mis leyes, y mi nombre vituperio?<br>No de tener el corazón altivo<br>de sus padres blasone; no le anima<br>alma capaz de libertad e imperio.<br>En largo cautiverio<br>degeneraron; falta<br>para llevar a cabo<br>una empresa tan alta<br>generosa virtud al que fue esclavo.<br><br>»¿Veislos violar el pacto, fementidos,<br>jurado apenas? ¿Veislos ya la espada<br>contra sí revolver? El ebrio sueño<br>desvanecióse; en breve, en breve uncidos<br>pedirán ser a la coyunda usada,<br>y de la voz se acordarán del dueño».<br>—¡Ciego error! ¡Vano empeño!<br>Si dejada el torrente<br>su natural costumbre,<br>arrastrare sus ondas a la fuente,<br>querrá volver el libre a servidumbre.<br><br>Mas, ¡oh vosotros!, ¿dejaréis que infame<br>la causa que os unió maldad tamaña?<br>¿Falta al acero empleo? ¿No hay tirano<br>que herencia suya vuestro suelo llame?<br>¿Vengóse ya la sangre que lo baña?<br>¿Los rumbos olvidó del oceano<br>el pabellón hispano?...<br>¿Qué digo? A vuestra vista<br>las barras y leones<br>en arreo desplega de conquista,<br>y guía a nueva lid nuevas legiones.<br><br>Sí, que de Cuba en la vecina playa<br>(merced a los furores parricidas<br>que en común daño alimentáis, y afrenta)<br>os amenaza Iberia, os atalaya,<br>y de combates mil las esparcidas<br>reliquias apellida, y junta, y cuenta.<br>De allí la seña ostenta<br>a la traición aleve,<br>que callada vigila<br>entre vosotros, y las tramas mueve<br>de oculto fraude, y ya el puñal afila.<br><br>¿Y en míseras contiendas distraídos<br>la pública salud tenéis en nada?<br>¿Queréis que, de humo y polvo en nube densa,<br>el bronce tronador dé a los oídos<br>súbito aviso de enemiga entrada,<br>para acudir a la común defensa?<br>¡Cuán otro el que así piensa<br>de los que libertaron<br>de los incas la cuna,<br>y al carro de Colombia encadenaron<br>en distantes batallas la fortuna!<br><br>Mirad, mirad en cuál congoja y duelo<br>a la Patria sumís, que la unión santa<br>con voz llorosa invoca y suplicante.<br>La dulce Patria, en que la luz del cielo<br>visteis primera, y do la débil planta<br>estampó el primer paso vacilante;<br>la que os sustenta, amante<br>y liberal nodriza;<br>la que en su seno encierra<br>de tanto ilustre mártir la ceniza,<br>¿teatro haréis de abominable guerra?<br><br>¡Guerra entre hermanos, fiera guerra, impía,<br>do el valor frenesí, do la lid crimen,<br>y aun el vencer ignominioso fuera!<br>¡Ah, no! volved en vos; y aquel que un día<br>amor de patria, aquéllas os animen<br>con que humillasteis la arrogancia ibera,<br>virtud sublime, austera,<br>y ardiente sed de fama,<br>y fe de limpio brillo;<br>una es la senda a que la Patria os llama,<br>uno el intento sea, uno el caudillo.<br><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3296-figuras-retoricas-en-la-literatura.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Prosa, Promocionado</category>
<pubDate>Thu, 25 Aug 2022 16:11:26 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>Hay diferentes maneras de hacer que un discurso sea más efectivo y memorable. Puede enriquecer su contenido utilizando diversas metáforas, comparaciones, epítetos figurativos vívidos u otros tropos (giros utilizados en sentido figurado). </p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-08/figuras-retoricas-en-la-literatura_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-08/thumbs/figuras-retoricas-en-la-literatura_tutoriales_en_linea.webp" alt="Figuras retóricas en la literatura" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a><br></p><p>Puede dar persuasión al discurso citando los pensamientos profundos de algunas figuras o usando la sabiduría popular en forma de dichos y proverbios. Para estimular directamente la percepción del lector, es posible influir en la entonación y el tempo del habla. Para ello, la literatura utiliza un grupo especial de técnicas denominadas <a href="https://www.euston96.com/figuras-retoricas/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer"><b>figuras retóricas</b></a>.</p><p><br></p><p>En la crítica literaria no existe una definición exhaustiva del término "figura retórica" ("figura estilística", "figura retórica"). En la mayoría de los casos , las figuras retóricas se entienden como un complejo de recursos estilísticos expresados a través de estructuras del habla que aumentan la expresividad del habla, afectando su colorido emocional. Como puede ver, esta es una definición bastante amplia, que también incluye senderos. Además, consideraremos las figuras en un sentido estricto, como construcciones del habla basadas no en operaciones con el significado de las palabras, sino en su posición y combinación en una oración.</p><p><br></p><p>Se sabe que uno de los primeros en utilizar y estudiar las figuras fueron los antiguos retóricos y oradores. En realidad, estas técnicas llegaron al discurso literario desde la retórica, ya que el discurso figurativo expresivo era necesario principalmente para aquellos que hablan constantemente al público. Se cree que el filósofo Gorgias, que vivió en los siglos V-IV, fue el inventor de las figuras. <b>Antes de cristo</b>. Aristóteles, Teofrasto, Cecilio, quienes propusieron clasificaciones y definiciones de figuras retóricas, hicieron una gran contribución al estudio de las figuras. La formulación de Quintiliano fue la más común en esta época: “Una figura en el sentido exacto de la palabra se define como una desviación consciente en el pensamiento o expresión de una forma ordinaria y simple... Así, consideraremos la renovación de la forma de habla con la ayuda de algún arte como figura”.</p><p><br></p><p>Demetrio de Faler propuso una división en figuras de palabras y figuras de pensamiento. Los primeros son una construcción estable en la que no se permite intercambiar los componentes o sustituirlos por otras palabras, de lo contrario se puede destruir el significado de la frase. Ejemplos de tales figuras son expresiones establecidas y proverbios. Actualmente, las figuras de la palabra incluyen las siguientes técnicas:</p><ul><li>figuras de adición: varios tipos de repeticiones (anáfora, epífora, anadiplosis, estribillo, symplok, poliunión), pleonasmo, gradación, mezarchy, poliptotono;</li><li>cifras de disminución - falta de unión, puntos suspensivos, zeugma, aposiopesis (predeterminado);</li><li>figuras de permutación o sustitución - inversión, quiasmo, paralelismo, antítesis, paréntesis.</li></ul><p>Las figuras de pensamiento, por el contrario, admiten la posibilidad de cambio. Estos se consideran preguntas retóricas, exclamaciones y apelaciones, oxímorons.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3137-el-himno-de-colombia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Thu, 19 May 2022 20:15:36 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-08/1441041515_julio-flrez-rea-a-colombia.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-08/thumbs/1441041515_julio-flrez-rea-a-colombia.webp" alt="A Colombia" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a></div><div style="text-align:center;">Canción Militar</div><div style="text-align:center;">Dedicada a S. E. el Presidente Libertador Simón Bolívar</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">1</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Otra vez con cadenas y muerte</div><div style="text-align:center;">amenaza el tirano español.</div><div style="text-align:center;">Colombianos, volad a las armas,</div><div style="text-align:center;">repeled, repeled la opresión.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Suene ya la trompeta guerrera,</div><div style="text-align:center;">y responda tronando el cañón;</div><div style="text-align:center;">de la Patria seguid la divisa,</div><div style="text-align:center;">que os señala el camino de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Suena ya la trompeta guerrera</div><div style="text-align:center;">y responde tronando el cañón;</div><div style="text-align:center;">ya la patria arboló su divisa,</div><div style="text-align:center;">que nos muestra el camino de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">2</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué Patriota de nobles ideas</div><div style="text-align:center;">apetece la torpe inacción?</div><div style="text-align:center;">¿quién aprecia el reposo entre grillos?</div><div style="text-align:center;">Ciudadano, morir es mejor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Libertad, haz que dulce resuene</div><div style="text-align:center;">de Colombia a los hijos tu voz;</div><div style="text-align:center;">que jamás uno solo se afrente,</div><div style="text-align:center;">prefiriendo la vida al honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Libertad, ¡oh cuán dulce que suena</div><div style="text-align:center;">de Colombia a los hijos tu voz!</div><div style="text-align:center;">No será que uno solo se afrente</div><div style="text-align:center;">prefiriendo la vida al honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">3</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De la Patria es la luz que miramos,</div><div style="text-align:center;">de la Patria la vida es un don.</div><div style="text-align:center;">Verteremos por ella la sangre,</div><div style="text-align:center;">por un bárbaro déspota no.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Libertad es la vida del alma;</div><div style="text-align:center;">servidumbre hace vil al varón.</div><div style="text-align:center;">Defender a un tirano es oprobio;</div><div style="text-align:center;">perecer por la Patria es honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Libertad es la vida del alma;</div><div style="text-align:center;">servidumbre hace vil al varón.</div><div style="text-align:center;">Defender a un tirano es oprobio,</div><div style="text-align:center;">perecer por la Patria es honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">4</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Defended este suelo sagrado,</div><div style="text-align:center;">que crecer vuestra infancia miró;</div><div style="text-align:center;">en que yacen cenizas heroicas,</div><div style="text-align:center;">en que reina una libre nación.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recordad tantas prendas queridas,</div><div style="text-align:center;">de la esposa el abrazo de amor,</div><div style="text-align:center;">de los hijos el beso inocente,</div><div style="text-align:center;">de los Padres la herencia de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Defendamos la patria querida</div><div style="text-align:center;">que nos guarda las prendas de amor;</div><div style="text-align:center;">defendamos los caros hogares;</div><div style="text-align:center;">conservemos la herencia de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">5</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recordad los patriotas ilustres</div><div style="text-align:center;">que cobarde crueldad inmoló.</div><div style="text-align:center;">¿No escucháis que apellidan venganza?...</div><div style="text-align:center;">Embestid a esa turba feroz.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recordad del Araure los campos,</div><div style="text-align:center;">que el valor colombiano ilustró;</div><div style="text-align:center;">a Junín, Boyacá y Ayacucho,</div><div style="text-align:center;">monumentos eternos de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recordemos de Araure los campos</div><div style="text-align:center;">que el valor colombiano ilustró;</div><div style="text-align:center;">a Junín, Boyacá y Ayacucho,</div><div style="text-align:center;">monumentos eternos de honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">6</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Veis llegar las legiones venales,</div><div style="text-align:center;">que conduce a la lid la ambición?</div><div style="text-align:center;">Contra pechos de libres patriotas</div><div style="text-align:center;">impotente será su furor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Atacad; una fe mercenaria</div><div style="text-align:center;">poco da que temer al valor.</div><div style="text-align:center;">Por victoria hallarán escarmiento,</div><div style="text-align:center;">por botín llevarán deshonor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">CORO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Avanzad, oh legiones venales,</div><div style="text-align:center;">que conduce a la lid la ambición;</div><div style="text-align:center;">por victoria hallaréis escarmiento</div><div style="text-align:center;">por botín llevaréis deshonor.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3290-la-mejor-temporada-de-didier-drogba-en-chelsea.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Promocionado</category>
<pubDate>Fri, 13 May 2022 18:58:50 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>No por nada es Didier Drogba una de las leyendas principales en la historia de Chelsea. Junto con el equipo, ganó trofeos numerosos. En muchos sentidos, la victoria en un torneo en particular fue asegurada por sus goles. A cuento, ahora <a href="https://1xbet.com.mx/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">haga apuestas online mexico en 1xBet.com.mx</a> y siga los partidos actuales de los Azules en todos los torneos.</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-05/mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-05/thumbs/mundo_poetico.webp" alt="La mejor temporada de Didier Drogba en Chelsea" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a><br></p><p>La mejor temporada de Drogba en la camiseta de Chelsea fue una de 2009/10. En esa temporada, el jugador logró marcar 29 goles en la Premier League. Esta efectividad le permitió convertirse en el mejor goleador de Campeonato. Ahora es fácil seguir el campeonato en <b>1xBet</b>, donde pueden <b>haga apuestas online</b> todos los usuarios <b>en Mexico</b>.</p><p><br></p><p>Gracias a los goles de Drogba, Chelsea logró terminar en el primer lugar en la Premier League. El equipo rompió la hegemonía de Manchester United y volvió a ser el campeón.</p><p><br></p><p>En ese momento Drogba ya tenía 32 años, pero demostró que el delantero puede jugar muy bien a esa edad. Didier jugará un par de años más para los Azules y dejará el equipo en 2012 después de ganar la Liga de Campeones. A cuento, en la sección <a href="https://1xbet.com.mx/live/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">1xBet.com.mx/live/</a> se detallan los juegos de este torneo. Sin embargo, volverá para la temporada en la temporada 2014/15. Entonces la experiencia de Drogba ayudará a Chelsea a tomar otro titulo de la Premier League. Solo en 2015, el jugador dejará definitivamente el equipo en el estado de una de las principales leyendas en la historia del club. Fue a MLS. En <b>1xBet</b>, los partidos de este campeonato también se cubren, y tiene la oportunidad de no perderse nada.</p><p><br></p><h2>¿Qué ayudó a Drogba a tener la temporada tan exitosa?</h2><p><br></p><p>Drogba es un delantero genial, pero rara vez logró anotar más de 15 goles en la Premier League. Por eso, los temporadas 2006/07 y 2009/10 se destacan claramente del resto. Si ahora está interesado en los partidos de Chelsea, puede abrir <a href="https://1xbet.com.mx/line/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">www.1xBet.com.mx/line/</a> y no solo seguirlos, sino también hacer predicciones rentables por todos los juegos. Los factores que ayudaron al delantero a convertirse en el mejor goleador de la Premier League en 2010 son los siguientes:</p><ol start="1" type="1"><li>La presencia de los socios frescos en el equipo y el trabajo con ellos. Frank Lampard, Solomon Kalou, Florent Malouda, Joe Cole y muchos otros suministraron al delantero con pases regularmente que convirtió en goles.</li><li>Gran juego en el segundo piso. Debido a su estatura y su poderoso cuerpo, Drogba pudo imponer la lucha a casi cualquier oponente. Por eso siempre se veía seguro y sus golpes después de las entradas a menudo alcanzaban el objetivo.</li><li>Tiro potente y bien colocado. Los porteros tenían pocas posibilidades de repeler el tiro si volaba directamente a la meta.</li></ol><p>Si quiere no solo seguir los juegos de Chelsea, sino también ganar dinero de ellos, dbe abrir <b>1xBet</b>. Gracias a esto estará al tanto y no perderá ninguna competición con la participación de este equipo.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3146-inscripciones-patrioticas-con-ocacion-de-las-exequias-oficiales-del-vicepresidente-jose-tomas-ovalle.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 14:01:52 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529919852_inscripciones-patrioticas-con-ocacion-de-las-exequias-oficiales-del-vicepresidente-jose-tomas-ovalle_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529919852_inscripciones-patrioticas-con-ocacion-de-las-exequias-oficiales-del-vicepresidente-jose-tomas-ovalle_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Subiste, Ovalle, a la mansión que el cielo</div><div style="text-align:center;">a tus virtudes preparó; y envuelta</div><div style="text-align:center;">a tu patria has dejado en triste duelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> * * *</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cese el fúnebre llanto que derrama</div><div style="text-align:center;">Chile en la losa que mi polvo cubre,</div><div style="text-align:center;">pues vivo y vuelo en alas de la fama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> * * *</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cubre de la tristeza el negro manto</div><div style="text-align:center;">a la patria este día; agudo acento</div><div style="text-align:center;"> de dolor y quebranto</div><div style="text-align:center;"> dilata el sentimiento,</div><div style="text-align:center;">y amargura derrama y desaliento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> * * *</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A Ovalle, al hijo de la patria amada,</div><div style="text-align:center;">al padre de los pueblos distinguido,</div><div style="text-align:center;"> al mejor magistrado,</div><div style="text-align:center;"> Chile llora afligido,</div><div style="text-align:center;">y llora la esperanza que ha perdido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> * * *</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Contrista el alma tan acerba pena,</div><div style="text-align:center;">y Chile siente tanto,</div><div style="text-align:center;">que, en su dolor, es un placer el llanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> * * *</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del fuego del más puro patriotismo</div><div style="text-align:center;"> que en Ovalle ardió un día,</div><div style="text-align:center;">ved la ceniza en esa tumba fría.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3162-la-cometa_1846.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 13:51:52 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529925679_la-cometa-1846_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529925679_la-cometa-1846_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Por la región del viento,</div><div style="text-align:center;">una bella Cometa se encumbraba;</div><div style="text-align:center;">y ufana de mirarse a tanta altura</div><div style="text-align:center;">sobre el terreno asiento,</div><div style="text-align:center;">que habita el hombre y el servil jumento,</div><div style="text-align:center;">de esta manera entre sí misma hablaba:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Por qué la libertad y la soltura,</div><div style="text-align:center;">dada a toda volátil criatura</div><div style="text-align:center;">esta cuerda maldita,</div><div style="text-align:center;">tan sin razón me quita?</div><div style="text-align:center;">¡Ah; qué feliz estado fuera el mío,</div><div style="text-align:center;">si espaciarme pudiese a mi albedrío</div><div style="text-align:center;">por esa esfera luminosa y vaga</div><div style="text-align:center;">del aire, imprescriptible patrimonio</div><div style="text-align:center;">de lo volante, en brazos de Favonio,</div><div style="text-align:center;">que amoroso me halaga;</div><div style="text-align:center;">y ya, a guisa del águila altanera,</div><div style="text-align:center;">al sol me remontase, ya rastrera</div><div style="text-align:center;">girase, como suelto pajarillo,</div><div style="text-align:center;">de jardín en jardín, de prado en prado,</div><div style="text-align:center;">entre el nardo, la rosa y el tomillo!</div><div style="text-align:center;">¿A qué el instinto volador me es dado,</div><div style="text-align:center;">si he de vivir encadenada al suelo,</div><div style="text-align:center;">juguete de un imbécil tiranuelo,</div><div style="text-align:center;">que, según se le antoja,</div><div style="text-align:center;">o me tira la rienda, o me la afloja?</div><div style="text-align:center;">¡Pluguiese a Dios viniera</div><div style="text-align:center;">una ráfaga fiera</div><div style="text-align:center;">que os hiciese pedazos,</div><div style="text-align:center;">ignominiosos lazos!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyó el Tonante el temerario voto.</div><div style="text-align:center;">Viene bufando el Noto.</div><div style="text-align:center;">La cuerda silba, estalla... ¡Adiós, Cometa!</div><div style="text-align:center;">La pobrecilla da una voltereta;</div><div style="text-align:center;">cabecea, ya a un lado,</div><div style="text-align:center;">ya al otro; y mal su grado,</div><div style="text-align:center;">entre las risotadas y clamores</div><div style="text-align:center;">de los espectadores,</div><div style="text-align:center;">que celebran su mísero destino,</div><div style="text-align:center;">de cabeza fue a dar en un espino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De esta pandorga, tú, vulgo insensato,</div><div style="text-align:center;">eres vivo retrato,</div><div style="text-align:center;">cuando a la santa ley, que al vicio enfrena,</div><div style="text-align:center;">llamas servil cadena;</div><div style="text-align:center;">y en licenciosa libertad, venturas</div><div style="text-align:center;">y glorias te figuras.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3163-la-moda.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poesia Social, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 13:50:18 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;"> Quise más de una vez, en mala hora,</div><div style="text-align:center;">escribir una página, Isidora,</div><div style="text-align:center;">que detener tu vista mereciera.</div><div style="text-align:center;">Desoyome mi Musa. Toda entera</div><div style="text-align:center;">me pasé, te lo juro, esta mañana,</div><div style="text-align:center;">hilando coplas con tenaz porfía.</div><div style="text-align:center;">—Musa, son para el álbum, le decía,</div><div style="text-align:center;">de una joven beldad. —¡Plegaria vana!</div><div style="text-align:center;">No me salió una sola ni mediana.</div><div style="text-align:center;">—Para este bello altar que se atavía</div><div style="text-align:center;">con tanta flor de amena poesía,</div><div style="text-align:center;">entretejer una guirnalda quiero,</div><div style="text-align:center;">digna de la deidad que en él venero.</div><div style="text-align:center;">Es (tú lo sabes) cosa</div><div style="text-align:center;">de obligación forzosa.</div><div style="text-align:center;">Si agradable te fue mi culto un día,</div><div style="text-align:center;">te ruego, te conjuro, te requiero,</div><div style="text-align:center;">amada Musa mía,</div><div style="text-align:center;">que lo muestres ahora; y si ya cesas</div><div style="text-align:center;">de mirarme propicia, este postrero</div><div style="text-align:center;">favor te pido sólo. —¡Ni por ésas!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Despechado, el papel hice pavesas;</div><div style="text-align:center;">al tintero, la pluma consignaba;</div><div style="text-align:center;">y ofrecerle pensaba,</div><div style="text-align:center;">por único tributo, humilde excusa</div><div style="text-align:center;">la culpa echando a la inocente Musa,</div><div style="text-align:center;">como es costumbre en semejantes casos;</div><div style="text-align:center;">cuando acercarse miro a lentos pasos</div><div style="text-align:center;">una, no sé si diga ninfa, diosa,</div><div style="text-align:center;">aparición, fantasma: caprichosa</div><div style="text-align:center;">forma que cada instante</div><div style="text-align:center;">de color, de semblante,</div><div style="text-align:center;">y de tocados, y de ropas muda:</div><div style="text-align:center;">ora triste, ora alegre, ora sañuda;</div><div style="text-align:center;">ya pálida, ya rubia, ya morena.</div><div style="text-align:center;">Tan presto por el cuello y las espaldas</div><div style="text-align:center;">derrama en ondas de oro la melena;</div><div style="text-align:center;">tan presto, en trenzas de ébano cogida,</div><div style="text-align:center;">adórnala de joyas y guirnaldas;</div><div style="text-align:center;">y tan presto ¡qué horror! encanecida</div><div style="text-align:center;">la lleva; o sin piedad la troncha y tala,</div><div style="text-align:center;">y de prestados rizos hace gala.</div><div style="text-align:center;">Ora el ropaje en anchuroso vuelo</div><div style="text-align:center;">desplega; y va arrastrando luenga falda</div><div style="text-align:center;">verde, azul, carmesí, purpúrea, gualda,</div><div style="text-align:center;">de gasa, de tisú, de terciopelo.</div><div style="text-align:center;">Señala luego en mórbido relieve</div><div style="text-align:center;">su figura gentil basquiña leve.</div><div style="text-align:center;">Sus ojos aprisiona en blanco velo,</div><div style="text-align:center;">pudibunda beata,</div><div style="text-align:center;">que hace de más valor lo que recata.</div><div style="text-align:center;">Y un momento después, traviesa niña,</div><div style="text-align:center;">ríe, retoza, guiña;</div><div style="text-align:center;">no sabe tener quieta</div><div style="text-align:center;">su pupila de fuego;</div><div style="text-align:center;">busca y rehuye luego:</div><div style="text-align:center;">cuanto más melindrosa, más coqueta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suspenso, absorto estaba yo pensando</div><div style="text-align:center;">si era ilusión aquello; y lo estuviera,</div><div style="text-align:center;">sabe Dios hasta cuándo,</div><div style="text-align:center;">si ella misma por fin no me dijera:</div><div style="text-align:center;">—Nadie puede sacarte del empeño</div><div style="text-align:center;">en que te ves, sino mi numen solo.</div><div style="text-align:center;">El arte de agradar yo sola enseño.</div><div style="text-align:center;">Ríete de las Musas y de Apolo.</div><div style="text-align:center;">Si aplaudido un poeta en boga está,</div><div style="text-align:center;">y ante los ojos de las damas brilla,</div><div style="text-align:center;">y con el loro, el gato y la perrilla,</div><div style="text-align:center;">divide los honores del sofá,</div><div style="text-align:center;">débelo todo a mí, que, cuando tomo</div><div style="text-align:center;">esta mágica vara, lo más pobre</div><div style="text-align:center;">hago rico, y trasmuto el oro en cobre.</div><div style="text-align:center;">Sea su entendimiento agudo o romo,</div><div style="text-align:center;">tosco o pulido, vista larga o corta,</div><div style="text-align:center;">ingenio estéril o feraz, no importa,</div><div style="text-align:center;">todo aquel que se viste mi librea,</div><div style="text-align:center;">altivo, ufano, espléndido campea.</div><div style="text-align:center;">Y a más de cuatro orates</div><div style="text-align:center;">coronas di tempranas,</div><div style="text-align:center;">que, a despecho de críticos embates,</div><div style="text-align:center;">durarán (no lo afirmo) tres semanas.</div><div style="text-align:center;">Por no cansarte más, yo soy la Moda.</div><div style="text-align:center;">Oye; y aprenderás mi ciencia toda.</div><div style="text-align:center;">En tres o cuatro prácticas lecciones,</div><div style="text-align:center;">voy a especificar mis opiniones;</div><div style="text-align:center;">y podrás expedirte en el presente</div><div style="text-align:center;">caso, y en los demás, gallardamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —¿Una leyenda o cuento</div><div style="text-align:center;">es a lo que dedicas el intento?</div><div style="text-align:center;">Manos a la labor; o da principio</div><div style="text-align:center;">con gran proemio de elegante ripio;</div><div style="text-align:center;">o si te place, empieza</div><div style="text-align:center;">con esa nonchalance de buen tono,</div><div style="text-align:center;">con ese aire de lánguido abandono</div><div style="text-align:center;">de quien al despertar se despereza,</div><div style="text-align:center;">como si del lector no hicieses caso,</div><div style="text-align:center;">ni de la historia; y cuando paso a paso,</div><div style="text-align:center;">por entre mil rodeos,</div><div style="text-align:center;">ambages y floreos,</div><div style="text-align:center;">llegue al fin el momento de contarla;</div><div style="text-align:center;">y ya el lector dé al diablo tanta charla;</div><div style="text-align:center;">allá como a la octava ciento y cuatro,</div><div style="text-align:center;">mudarás de teatro,</div><div style="text-align:center;">y en una digresión... (importa un pucho</div><div style="text-align:center;">que no tenga que ver poco, ni mucho,</div><div style="text-align:center;">con el sujeto, porque, amigo, hoy día</div><div style="text-align:center;">¿qué es para un escritor de fantasía,</div><div style="text-align:center;">en resumidas cuentas, el sujeto?</div><div style="text-align:center;">Es una percha cómoda, de donde</div><div style="text-align:center;">cuanto en su seno tu cartera esconde;</div><div style="text-align:center;">estudio, ensayo, informe mamotreto,</div><div style="text-align:center;">puedes colgar sin el menor empacho.</div><div style="text-align:center;">Uno de mis pupilos,</div><div style="text-align:center;">excelente muchacho,</div><div style="text-align:center;">ha escrito en diversísimos estilos</div><div style="text-align:center;">composiciones vastas, panteísticas,</div><div style="text-align:center;">escépticas, católicas y místicas,</div><div style="text-align:center;">patrióticas, y báquicas, y eróticas,</div><div style="text-align:center;">miríficas y exóticas;</div><div style="text-align:center;">y se propone hacer una leyenda</div><div style="text-align:center;">en que bonitamente las ensarte</div><div style="text-align:center;">todas, sin que aparezca en nada el arte</div><div style="text-align:center;">(que es lo que más a un genio recomienda),</div><div style="text-align:center;">dando en ella a lectores eruditos,</div><div style="text-align:center;">que tengan razonables apetitos,</div><div style="text-align:center;">una merienda monstruo, una merienda</div><div style="text-align:center;">con variedad de platos estupenda).</div><div style="text-align:center;">Pues, como digo, en una</div><div style="text-align:center;">digresión... (cuanto menos oportuna</div><div style="text-align:center;">mejor); produces de esa</div><div style="text-align:center;">suerte mayor sorpresa,</div><div style="text-align:center;">que es en el arte un mérito sublime,</div><div style="text-align:center;">a que debe aspirar todo el que rime.</div><div style="text-align:center;">Era una transición obra de suma</div><div style="text-align:center;">dificultad para la inhábil pluma</div><div style="text-align:center;">de aquellos escritores desdichados</div><div style="text-align:center;">de los tiempos pasados.</div><div style="text-align:center;">Era, como ponerlos en un potro,</div><div style="text-align:center;">el tener que pasar de un tema a otro,</div><div style="text-align:center;">de modo que el lector inteligente,</div><div style="text-align:center;">con movimiento el más süave y blando,</div><div style="text-align:center;">se hallara, sin saber cómo, ni cuándo,</div><div style="text-align:center;">arrebatado a un mundo diferente.</div><div style="text-align:center;">En esto, como en todo,</div><div style="text-align:center;">los modernos han dado</div><div style="text-align:center;">un paso agigantado.</div><div style="text-align:center;">Hácese de este modo:</div><div style="text-align:center;">¿hay que pasar de un baile, por ejemplo,</div><div style="text-align:center;">a una batalla, de un mesón a un templo,</div><div style="text-align:center;">de una choza a un palacio soberano?</div><div style="text-align:center;">Se pone en medio un número romano.</div><div style="text-align:center;">Por tan sencillo arbitrio, como ése,</div><div style="text-align:center;">al discreto lector, mal que le pese,</div><div style="text-align:center;">en menos de un segundo,</div><div style="text-align:center;">se le dispara a donde tú le mandes,</div><div style="text-align:center;">desde los Pirineos a los Andes,</div><div style="text-align:center;">desde la tierra al Tártaro profundo,</div><div style="text-align:center;">o al bañado de luz coro seráfico,</div><div style="text-align:center;">con más velocidad que va un aviso</div><div style="text-align:center;">por el alambre electro-telegráfico;</div><div style="text-align:center;">y sin que de antemano, o al proviso,</div><div style="text-align:center;">se tome la fatiga</div><div style="text-align:center;">de preparar la cosa;</div><div style="text-align:center;">y gruña cuanto quiera y lo maldiga</div><div style="text-align:center;">el bueno de Martínez de la Rosa;</div><div style="text-align:center;">y hágalo con el clásico areopago.</div><div style="text-align:center;">Pero yo mismo sin pensar divago;</div><div style="text-align:center;">de uno en otro paréntesis, me pierdo.</div><div style="text-align:center;">Lo que quise decir, si bien me acuerdo,</div><div style="text-align:center;">es que la línea recta, cuanto puedas,</div><div style="text-align:center;">evites; tortüosas las veredas</div><div style="text-align:center;">son que prefiere el consumado artista</div><div style="text-align:center;">para el placer del alma o de la vista.</div><div style="text-align:center;">Como sobre un terreno,</div><div style="text-align:center;">de matorrales y malezas lleno,</div><div style="text-align:center;">un raudal serpentino</div><div style="text-align:center;">va abriéndose camino</div><div style="text-align:center;">lenta y difícilmente;</div><div style="text-align:center;">y aquí desaparece de repente</div><div style="text-align:center;">bajo el tupido monte;</div><div style="text-align:center;">y en lejano horizonte,</div><div style="text-align:center;">vuelve a mostrar su clara o turbia onda</div><div style="text-align:center;">para que, a poco trecho,</div><div style="text-align:center;">cuando algunos pantanos haya hecho,</div><div style="text-align:center;">bosque denso otra vez su curso esconda;</div><div style="text-align:center;">no de modo distinto,</div><div style="text-align:center;">aunque el fino lector se desanime,</div><div style="text-align:center;">el sujeto camine,</div><div style="text-align:center;">y por entre el espeso laberinto</div><div style="text-align:center;">de las enmarañadas digresiones,</div><div style="text-align:center;">se hunda, reaparezca, se zabulla</div><div style="text-align:center;">de nuevo, y nuevamente salga y bulla</div><div style="text-align:center;">hasta llegar al fin que te propones.</div><div style="text-align:center;">Mas ora en filosóficos zigzagues</div><div style="text-align:center;">teológicos, políticos, divagues,</div><div style="text-align:center;">o en un rocín aprietes los talones,</div><div style="text-align:center;">lanzándote a remotas excursiones,</div><div style="text-align:center;">o vía recta el argumento vaya,</div><div style="text-align:center;">y la locomotiva,</div><div style="text-align:center;">potencia de no fútil inventiva,</div><div style="text-align:center;">quieras tener a raya,</div><div style="text-align:center;">(lo que, si mis preceptos obedeces,</div><div style="text-align:center;">harás muy pocas veces)</div><div style="text-align:center;">haya sin falta alguna</div><div style="text-align:center;">en tus poemas luna,</div><div style="text-align:center;">que esplendorosa o pálida rïele.</div><div style="text-align:center;">¡Oh de la noche solitaria reina!</div><div style="text-align:center;">¿cuál hay que a ti no apele,</div><div style="text-align:center;">vate, que canas peina,</div><div style="text-align:center;">o que rubio mostacho apenas hila?</div><div style="text-align:center;">Pero tan socorrida como ahora</div><div style="text-align:center;">nunca fuiste. Vigila</div><div style="text-align:center;">todo autor, toda autora</div><div style="text-align:center;">que a veces aúlla o canta, ríe o llora,</div><div style="text-align:center;">porque la bella luz con que plateas</div><div style="text-align:center;">el universo, irradie sus ideas,</div><div style="text-align:center;">desde el que hijo mimado de la fama</div><div style="text-align:center;">ciñe a su frente inmarcesible rama,</div><div style="text-align:center;">hasta el que dice veya por veía</div><div style="text-align:center;">en tosca jerigonza todavía.</div><div style="text-align:center;">No deje, pues, de rïelar la luna,</div><div style="text-align:center;">o en el cristal de límpida laguna</div><div style="text-align:center;">que el aura arrulle y que entre sauces duerma.</div><div style="text-align:center;">o en el follaje oscuro de una yerma</div><div style="text-align:center;">cumbre, recién mojada de rocío,</div><div style="text-align:center;">o en bullicioso río</div><div style="text-align:center;">que al voraz oceano,</div><div style="text-align:center;">en que se abismará, corre anhelante,</div><div style="text-align:center;">¡imagen, ay, del existir humano!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un ay de cuando en cuando es importante.</div><div style="text-align:center;">Por lo pronto, hará ver que tienes hecho</div><div style="text-align:center;">de hebras delicadísimas el pecho,</div><div style="text-align:center;">blandas en sumo grado y sensitivas;</div><div style="text-align:center;">y no será preciso que te afanes,</div><div style="text-align:center;">y los sesos que tengas los devanes,</div><div style="text-align:center;">buscando frases nuevas, expresivas</div><div style="text-align:center;">con que secretos íntimos reveles</div><div style="text-align:center;">del corazón. Atente a tus rïeles;</div><div style="text-align:center;">y pon de trecho en trecho uno o dos ayes,</div><div style="text-align:center;">cuando la cuerda del dolor ensayes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras un cuadro de vívidos colores</div><div style="text-align:center;">en que retrates lúbricos amores,</div><div style="text-align:center;">encaja bellamente una homilía</div><div style="text-align:center;">contra la corrupción social; y luego</div><div style="text-align:center;">que a la ya inaguantable tiranía</div><div style="text-align:center;">de este gobierno jesüita, godo,</div><div style="text-align:center;">que lo Inficiona y lo agangrena todo,</div><div style="text-align:center;">lances una filípica de fuego,</div><div style="text-align:center;">llora la servidumbre de la prensa,</div><div style="text-align:center;">que prohíbe decir lo que se piensa,</div><div style="text-align:center;">y por ninguna hendrija</div><div style="text-align:center;">permite que respire uno siquiera</div><div style="text-align:center;">(sábenlo los lectores demasiado),</div><div style="text-align:center;">útil verdad, de tantas que cobija</div><div style="text-align:center;">en sus profundidades tu mollera;</div><div style="text-align:center;">es el cuadro encantado</div><div style="text-align:center;">que se descubre en más dichosa era.</div><div style="text-align:center;">Leyendo tan espléndida bambolla,</div><div style="text-align:center;">habrá mil que suspiren por el día</div><div style="text-align:center;">en que eches a volar la fantasía</div><div style="text-align:center;">que tu medula cerebral empolla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si el tono blando tomas,</div><div style="text-align:center;">conviene que derrames</div><div style="text-align:center;">profusamente aromas,</div><div style="text-align:center;">y que todas las voces embalsames</div><div style="text-align:center;">de azahares, jazmines y azucenas,</div><div style="text-align:center;">y que de olores la nariz abrumes.</div><div style="text-align:center;">«Sacudir las alillas pueda apenas</div><div style="text-align:center;">el céfiro, agobiadas de perfumes.</div><div style="text-align:center;">Bello concepto, a que echarás el guante,</div><div style="text-align:center;">aunque no faltará tal vez pedante</div><div style="text-align:center;">que a Byron lo atribuya.</div><div style="text-align:center;">¡Necios! ¡cómo si fuera culpa tuya</div><div style="text-align:center;">que, cuando para ti del cielo vino,</div><div style="text-align:center;">Byron lo interceptase en el camino!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es de rigor que llores</div><div style="text-align:center;">alguna pobre niña arrebatada</div><div style="text-align:center;">en verdes años ¡ay! a los amores.</div><div style="text-align:center;">Su imagen adorada</div><div style="text-align:center;">de tu memoria un punto no se aparte;</div><div style="text-align:center;">y para más desgracia atormentarte,</div><div style="text-align:center;">y de esas penas aguzar la punta,</div><div style="text-align:center;">dirás que la difunta</div><div style="text-align:center;">era un ángel de amor, era un modelo</div><div style="text-align:center;">de perfección, en que vació natura</div><div style="text-align:center;">toda virtud, y gracia, y hermosura;</div><div style="text-align:center;">divina joya, incomparable perla,</div><div style="text-align:center;">que, para tu regalo y tu consuelo,</div><div style="text-align:center;">quiso envïar expresamente el cielo</div><div style="text-align:center;">a un mundo vil, indigno de tenerla;</div><div style="text-align:center;">y con estos elogios, y otros tales,</div><div style="text-align:center;">conocerán las damas lo que vales,</div><div style="text-align:center;">y el tuyo propio harás sin que te cueste</div><div style="text-align:center;">una sola palabra</div><div style="text-align:center;">que tu modestia en lo menor moleste,</div><div style="text-align:center;">¡Sólo con un diamante otro se labra!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tenga abundante acopio</div><div style="text-align:center;">de ensueños tu paleta.</div><div style="text-align:center;">Nada más de mi gusto, ni más propio.</div><div style="text-align:center;">Cual suele de abejillas tropa inquieta</div><div style="text-align:center;">volar entre el tomillo y la violeta,</div><div style="text-align:center;">así acudir se ve legión alada</div><div style="text-align:center;">de ensueños en la silla o la almohada</div><div style="text-align:center;">de todo aquel que el inspirado pecho</div><div style="text-align:center;">a su pupitre arrima,</div><div style="text-align:center;">o se desvela en solitario lecho,</div><div style="text-align:center;">dándole caza a la difícil rima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero lo que en el día</div><div style="text-align:center;">logra aplauso mayor, es una cosa</div><div style="text-align:center;">que se suele llamar misantropía.</div><div style="text-align:center;">Huye a la selva umbrosa,</div><div style="text-align:center;">o más bien a la selva que desnuda</div><div style="text-align:center;">de su follaje la estación sañuda;</div><div style="text-align:center;">oculta allí el hastío que devora</div><div style="text-align:center;">tu gastada existencia; el negro tinte</div><div style="text-align:center;">que los odios fantásticos colora,</div><div style="text-align:center;">de cada objeto alrededor se pinte.</div><div style="text-align:center;">Huye a donde jamás hiera tu oído</div><div style="text-align:center;">el eco envenenado, aborrecido,</div><div style="text-align:center;">de humana voz; allí donde la roca</div><div style="text-align:center;">amortaja de nieves su cabeza</div><div style="text-align:center;">titánica; o allí donde bosteza</div><div style="text-align:center;">de apagado volcán lóbrega boca.</div><div style="text-align:center;">¿Ves cómo ya el postrero</div><div style="text-align:center;">rayo del sol expira en el otero,</div><div style="text-align:center;">y al entreabrirse cárdenos nublados,</div><div style="text-align:center;">de tempestad preñados,</div><div style="text-align:center;">lámpara sepulcral arde el lucero</div><div style="text-align:center;">sobre la tierra que la sombra enluta?</div><div style="text-align:center;">Huye al amigo seno de la gruta.</div><div style="text-align:center;">Medita allí, cavila;</div><div style="text-align:center;">y de tu pecho el negro humor destila</div><div style="text-align:center;">sobre todos los seres gota a gota;</div><div style="text-align:center;">y llama al mundo en que naciste, infierno,</div><div style="text-align:center;">de que fue a Lucifer dado el gobierno</div><div style="text-align:center;">para jugar con él a la pelota,</div><div style="text-align:center;">y con este menguado, pobre, triste,</div><div style="text-align:center;">infinitesimal átomo humano,</div><div style="text-align:center;">discorde unión de espíritu y materia,</div><div style="text-align:center;">que monarca se cree de cuanto existe,</div><div style="text-align:center;">porque le cupo el privilegio vano</div><div style="text-align:center;">de conocer él mismo su miseria.</div><div style="text-align:center;">Todo allí muerte, esplín, hondo fastidio,</div><div style="text-align:center;">no el que con el champaña se disipa,</div><div style="text-align:center;">o con el humo de cigarro o pipa,</div><div style="text-align:center;">sino el que pensamientos de suicidio</div><div style="text-align:center;">engendra; y logren sólo distraerte</div><div style="text-align:center;">impresiones de horror, de duelo y, muerte.</div><div style="text-align:center;">O el ronco trueno música te sea,</div><div style="text-align:center;">y de encontrados vientos la pelea,</div><div style="text-align:center;">y de natura atormentada el grito</div><div style="text-align:center;">cuando sobre sus bases de granito</div><div style="text-align:center;">el bosque secular se bambolea;</div><div style="text-align:center;">o el esquilón distante</div><div style="text-align:center;">que llora la agonía</div><div style="text-align:center;">del moribundo día,</div><div style="text-align:center;">aunque de plagio se te queje el Dante;</div><div style="text-align:center;">o del buho el fatídico graznido,</div><div style="text-align:center;">que por la soledad pavor derrama:</div><div style="text-align:center;">o el gemir de la tórtola que llama,</div><div style="text-align:center;">y llama sin cesar... y llama en vano,</div><div style="text-align:center;">en el desierto nido,</div><div style="text-align:center;">al esposo querido,</div><div style="text-align:center;">que presa fue de cazador villano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero no es bien que mucho te demores</div><div style="text-align:center;">en silvestres y rústicas escenas,</div><div style="text-align:center;">que huelen a la edad de los pastores,</div><div style="text-align:center;">cuando andaban Belardos y Filenas</div><div style="text-align:center;">cantando a las orillas de los ríos</div><div style="text-align:center;">insulsos inocentes amoríos.</div><div style="text-align:center;">¿Inocencias ahora? Nada de eso</div><div style="text-align:center;">en un siglo de luz y de progreso.</div><div style="text-align:center;">Loca algazara aturda</div><div style="text-align:center;">en infernal zahurda,</div><div style="text-align:center;">do el adusto Timón, medio beodo,</div><div style="text-align:center;">haga de todo befa, insulte a todo;</div><div style="text-align:center;">y brillen entre copas las espadas,</div><div style="text-align:center;">y se mate, y se ría a carcajadas;</div><div style="text-align:center;">y retumbe en satánicos cantares</div><div style="text-align:center;">audaz blasfemia, horrífica, inaudita,</div><div style="text-align:center;">que es para ejercitados paladares</div><div style="text-align:center;">una salsa exquisita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mucho más dijo la parlera Diosa,</div><div style="text-align:center;">sin que de tanto embrollo</div><div style="text-align:center;">de lindos disparates, otra cosa</div><div style="text-align:center;">engendrarse pudiera en mi meollo,</div><div style="text-align:center;">que confusión, y vértigo, y mareo.</div><div style="text-align:center;">En el estado que me vi, me veo;</div><div style="text-align:center;">impotente la voz, el alma seca,</div><div style="text-align:center;">y por añadidura, una jaqueca.</div><div style="text-align:center;">Pero, para decir, bella Isidora,</div><div style="text-align:center;">que eres un ángel que la tierra adora,</div><div style="text-align:center;">que sabes ser honesta y ser amable,</div><div style="text-align:center;">¿ha de ser necesario que me empeñe</div><div style="text-align:center;">por selvas y por riscos, que me ensueñe,</div><div style="text-align:center;">que me arome, y por último, me endiable?</div><div style="text-align:center;">Antes seguro estoy de que sería</div><div style="text-align:center;">imperdonable insulto</div><div style="text-align:center;">el ofrecerte semejante culto.</div><div style="text-align:center;">Si ya no soy ni aquello que solía,</div><div style="text-align:center;">pues de la frente que la edad despoja,</div><div style="text-align:center;">huye, como el amor, la poesía,</div><div style="text-align:center;">puedo hablar a lo menos el lenguaje</div><div style="text-align:center;">de la verdad, que, ni al pudor sonroja,</div><div style="text-align:center;">tu hacer procura a la razón ultraje.</div><div style="text-align:center;">Aunque de la divina lumbre, aquella</div><div style="text-align:center;">que al genio vivifica, una centella</div><div style="text-align:center;">en mi verso no luzca, ni lo esmalte</div><div style="text-align:center;">rica facundia, y todo en fin le falte</div><div style="text-align:center;">cuanto en la poesía al gusto halaga,</div><div style="text-align:center;">lo compone benigna una alma bella</div><div style="text-align:center;">que de lo ingenuo y lo veraz se paga.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3159-la-oracion-por-todos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Wed, 06 Apr 2022 13:41:46 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529924560_la-oracion-por-todos_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529924560_la-oracion-por-todos_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Una De Las Hojas De Otoño De Victor Hugo</div><div style="text-align:center;">I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ve a rezar, hija mía. Ya es la hora</div><div style="text-align:center;">de la conciencia y del pensar profundo:</div><div style="text-align:center;">cesó el trabajo afanador y al mundo</div><div style="text-align:center;">la sombra va a colgar su pabellón.</div><div style="text-align:center;">Sacude el polvo el árbol del camino,</div><div style="text-align:center;">al soplo de la noche; y en el suelto</div><div style="text-align:center;">manto de la sutil neblina envuelto,</div><div style="text-align:center;">se ve temblar el viejo torreón.</div><div style="text-align:center;">¡Mira su ruedo de cambiante nácar</div><div style="text-align:center;">el occidente más y más angosta;</div><div style="text-align:center;">y enciende sobre el cerro de la costa</div><div style="text-align:center;">el astro de la tarde su fanal.</div><div style="text-align:center;">Para la pobre cena aderezado,</div><div style="text-align:center;">brilla el albergue rústico; y la tarda</div><div style="text-align:center;">vuelta del labrador la esposa aguarda</div><div style="text-align:center;">con su tierna familia en el umbral.</div><div style="text-align:center;">Brota del seno de la azul esfera</div><div style="text-align:center;">uno tras otro fúlgido diamante;</div><div style="text-align:center;">y ya apenas de un carro vacilante</div><div style="text-align:center;">se oye a distancia el desigual rumor.</div><div style="text-align:center;">Todo se hunde en la sombra; el monte, el valle,</div><div style="text-align:center;">y la iglesia, y la choza, y la alquería;</div><div style="text-align:center;">y a los destellos últimos del día,</div><div style="text-align:center;">se orienta en el desierto el viajador.</div><div style="text-align:center;">Naturaleza toda gime: el viento</div><div style="text-align:center;">en la arboleda, el pájaro en el nido,</div><div style="text-align:center;">y la oveja en su trémulo balido,</div><div style="text-align:center;">y el arroyuelo en su correr fugaz.</div><div style="text-align:center;">El día es para el mal y los afanes.</div><div style="text-align:center;">¡He aquí la noche plácida y serena!</div><div style="text-align:center;">El hombre, tras la cuita y la faena,</div><div style="text-align:center;">quiere descanso y oración y paz.</div><div style="text-align:center;">Sonó en la torre la señal: los niños</div><div style="text-align:center;">conversan con espíritus alados;</div><div style="text-align:center;">y los ojos al cielo levantados,</div><div style="text-align:center;">invocan de rodillas al Señor.</div><div style="text-align:center;">Las manos juntas, y los pies desnudos,</div><div style="text-align:center;">fe en el pecho, alegría en el semblante,</div><div style="text-align:center;">con una misma voz, a un mismo instante,</div><div style="text-align:center;">al Padre Universal piden amor.</div><div style="text-align:center;">Y luego dormirán; y en leda tropa,</div><div style="text-align:center;">sobre su cuna volarán ensueños,</div><div style="text-align:center;">ensueños de oro, diáfanos, risueños,</div><div style="text-align:center;">visiones que imitar no osó el pincel.</div><div style="text-align:center;">Y ya sobre la tersa frente posan,</div><div style="text-align:center;">ya beben el aliento a las bermejas</div><div style="text-align:center;">bocas, como lo chupan las abejas</div><div style="text-align:center;">a la fresca azucena y al clavel.</div><div style="text-align:center;">Como para dormirse, bajo el ala</div><div style="text-align:center;">esconde su cabeza la avecilla,</div><div style="text-align:center;">tal la niñez en su oración sencilla</div><div style="text-align:center;">adormece su mente virginal.</div><div style="text-align:center;">¡Oh dulce devoción que reza y ríe!</div><div style="text-align:center;">¡De natural piedad primer aviso!</div><div style="text-align:center;">¡Fragancia de la flor del paraíso!</div><div style="text-align:center;">¡Preludio del concierto celestial!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ve a rezar, hija mía. Y ante todo,</div><div style="text-align:center;">ruega a Dios por tu madre: por aquella</div><div style="text-align:center;">que te dio el ser, y la mitad más bella</div><div style="text-align:center;">de su existencia ha vinculado en él;</div><div style="text-align:center;">que en su seno hospedó tu joven alma,</div><div style="text-align:center;">de una llama celeste desprendida;</div><div style="text-align:center;">y haciendo dos porciones de la vida,</div><div style="text-align:center;">tomó el acíbar y te dio la miel.</div><div style="text-align:center;">Ruega después por mí, más que tu madre</div><div style="text-align:center;">lo necesito yo... Sencilla, buena,</div><div style="text-align:center;">modesta como tú, sufre la pena,</div><div style="text-align:center;">y devora en silencio su dolor.</div><div style="text-align:center;">A muchos compasión, a nadie envidia,</div><div style="text-align:center;">la vi tener en mi fortuna escasa.</div><div style="text-align:center;">Como sobre el cristal la sombra, pasa</div><div style="text-align:center;">sobre su alma el ejemplo corruptor.</div><div style="text-align:center;">No le son conocidos...¡ni lo sean</div><div style="text-align:center;">a ti jamás! ... los frívolos azares</div><div style="text-align:center;">de la vana fortuna, los pesares</div><div style="text-align:center;">ceñudos que anticipan la vejez;</div><div style="text-align:center;">de oculto oprobio el torcedor, la espina</div><div style="text-align:center;">que punza a la conciencia delincuente,</div><div style="text-align:center;">la honda fiebre del alma, que la frente</div><div style="text-align:center;">tiñe con enfermiza palidez.</div><div style="text-align:center;">Mas yo la vida por mi mal conozco,</div><div style="text-align:center;">conozco el mundo, y sé su alevosía;</div><div style="text-align:center;">y tal vez de mi boca oirás un día</div><div style="text-align:center;">lo que valen las dichas que nos da.</div><div style="text-align:center;">Y sabrás lo que guarda a los que rifan</div><div style="text-align:center;">riquezas y poder, la urna aleatoria,</div><div style="text-align:center;">y que tal vez la senda que a la gloria</div><div style="text-align:center;">guiar parece, a la miseria va.</div><div style="text-align:center;">Viviendo, su pureza empaña el alma,</div><div style="text-align:center;">y cada instante alguna culpa nueva</div><div style="text-align:center;">arrastra en la corriente que la lleva</div><div style="text-align:center;">con rápido descenso al ataúd.</div><div style="text-align:center;">La tentación seduce; el juicio engaña;</div><div style="text-align:center;">en los zarzales del camino, deja</div><div style="text-align:center;">alguna cosa cada cual: la oveja</div><div style="text-align:center;">su blanca lana, el hombre su virtud.</div><div style="text-align:center;">Ve, hija mía, a rezar por mí, al cielo</div><div style="text-align:center;">pocas palabras dirigir te baste;</div><div style="text-align:center;">"Piedad, Señor, al hombre que criaste;</div><div style="text-align:center;">eres Grandeza; eres Bondad; ¡perdón!</div><div style="text-align:center;">Y Dios te oirá que cuál del ara santa</div><div style="text-align:center;">sube el humo a la cúpula eminente,</div><div style="text-align:center;">sube del pecho cándido, inocente,</div><div style="text-align:center;">al trono del Eterno la oración.</div><div style="text-align:center;">Todo tiende a su fin: a la luz pura</div><div style="text-align:center;">del sol, la planta; el cervatillo atado,</div><div style="text-align:center;">a la libre montaña; el desterrado,</div><div style="text-align:center;">al caro suelo que lo vió nacer;</div><div style="text-align:center;">y la abejilla en el frondoso valle,</div><div style="text-align:center;">de los nuevos tomillos al aroma;</div><div style="text-align:center;">y la oración en alas de paloma</div><div style="text-align:center;">a la morada del Supremo Ser.</div><div style="text-align:center;">Cuando por mí se eleva a Dios tu ruego,</div><div style="text-align:center;">soy como el fatigado peregrino,</div><div style="text-align:center;">que su carga a la orilla del camino</div><div style="text-align:center;">deposita y se sienta a respirar;</div><div style="text-align:center;">porque de tu plegaria el dulce canto</div><div style="text-align:center;">alivia el peso a mi existencia amarga,</div><div style="text-align:center;">y quita de mis hombros esta carga,</div><div style="text-align:center;">que me agobia de culpa y de pesar.</div><div style="text-align:center;">Ruega por mí, y alcánzame que vea,</div><div style="text-align:center;">en esta noche de pavor, el vuelo</div><div style="text-align:center;">de un ángel compasivo, que del cielo</div><div style="text-align:center;">traiga a mis ojos la perdida luz.</div><div style="text-align:center;">Y pura finalmente, como el mármol</div><div style="text-align:center;">que se lava en el templo cada día,</div><div style="text-align:center;">arda en sagrado fuego el alma mía,</div><div style="text-align:center;">como arde el incensario ante la cruz.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ruega, hija, por tus hermanos,</div><div style="text-align:center;">los que contigo crecieron,</div><div style="text-align:center;">y en un mismo seno exprimieron,</div><div style="text-align:center;">y un mismo techo abrigó.</div><div style="text-align:center;">Ni por los que te amen sólo</div><div style="text-align:center;">el favor del cielo implores;</div><div style="text-align:center;">por justos y pecadores,</div><div style="text-align:center;">Cristo en la cruz expiró.</div><div style="text-align:center;">Ruega por el orgulloso</div><div style="text-align:center;">que ufano se pavonea,</div><div style="text-align:center;">y en su dorada librea,</div><div style="text-align:center;">funda insensata altivez;</div><div style="text-align:center;">y por el mendigo humilde</div><div style="text-align:center;">que sufre el ceño mezquino</div><div style="text-align:center;">de los que beben el vino</div><div style="text-align:center;">porque le dejen la hez.</div><div style="text-align:center;">Por el que de torpes vicios</div><div style="text-align:center;">sumido en profundo cieno,</div><div style="text-align:center;">hace aullar el canto obsceno</div><div style="text-align:center;">de nocturna bacanal.</div><div style="text-align:center;">Y por la velada virgen</div><div style="text-align:center;">que en su solitario lecho</div><div style="text-align:center;">con la mano hiriendo el pecho,</div><div style="text-align:center;">reza el himno sepulcral.</div><div style="text-align:center;">Por el hombre sin entrañas,</div><div style="text-align:center;">en cuyo pecho no vibra</div><div style="text-align:center;">una simpática fibra</div><div style="text-align:center;">al pesar y a la aflicción.</div><div style="text-align:center;">Que no da sustento al hambre,</div><div style="text-align:center;">ni a la desnudez vestido,</div><div style="text-align:center;">ni da la mano al caído,</div><div style="text-align:center;">ni da a la injuria perdón.</div><div style="text-align:center;">Por el que en mirar se goza</div><div style="text-align:center;">su puñal de sangre rojo,</div><div style="text-align:center;">buscando el rico despojo,</div><div style="text-align:center;">o la venganza cruel.</div><div style="text-align:center;">Y por el que en vil libelo</div><div style="text-align:center;">destroza una fama pura,</div><div style="text-align:center;">y en la aleve mordedura</div><div style="text-align:center;">escupe asquerosa hiel.</div><div style="text-align:center;">Por el que surca animoso</div><div style="text-align:center;">la mar de peligros, llena;</div><div style="text-align:center;">por el que arrastra cadena,</div><div style="text-align:center;">y por su duro señor.</div><div style="text-align:center;">Por la razón que leyendo,</div><div style="text-align:center;">en el gran libro, vigila;</div><div style="text-align:center;">por la razón que vacila:</div><div style="text-align:center;">por la que abraza el error.</div><div style="text-align:center;">Acuérdate en fin, de todos</div><div style="text-align:center;">los que penan y trabajan;</div><div style="text-align:center;">y de todos los que viajan</div><div style="text-align:center;">por esa vida mortal.</div><div style="text-align:center;">Acuérdate aun del malvado</div><div style="text-align:center;">que a Dios blasfemando irrita.</div><div style="text-align:center;">La oración es infinita:</div><div style="text-align:center;">nada agota su caudal.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Hija! reza también por los que cubre</div><div style="text-align:center;">la soporosa piedra de la tumba,</div><div style="text-align:center;">profunda sima adonde se derrumba</div><div style="text-align:center;">la turba de los hombres mil a mil:</div><div style="text-align:center;">abismo en que se mezcla polvo a polvo,</div><div style="text-align:center;">y pueblo a pueblo; cual se ve a la hoja</div><div style="text-align:center;">de que el añoso bosque Abril despoja,</div><div style="text-align:center;">mezclar la suya otro y otro Abril.</div><div style="text-align:center;">Arrodilla, arrodíllate en la tierra</div><div style="text-align:center;">donde segada en flor yace mi Lola,</div><div style="text-align:center;">coronada de angélica aureola;</div><div style="text-align:center;">do helado duerme cuanto fue mortal;</div><div style="text-align:center;">donde cautivas almas piden preces</div><div style="text-align:center;">que las restauren a su ser primero,</div><div style="text-align:center;">y purguen las reliquias del grosero</div><div style="text-align:center;">vaso, que las contuvo, terrenal.</div><div style="text-align:center;">¡Hija! cuando tú duermes, te sonríes,</div><div style="text-align:center;">y cien apariciones peregrinas,</div><div style="text-align:center;">sacuden retozando tus cortinas:</div><div style="text-align:center;">travieso enjambre, alegre, volador.</div><div style="text-align:center;">Y otra vez a la luz abres los ojos,</div><div style="text-align:center;">al mismo tiempo que la aurora hermosa</div><div style="text-align:center;">abre también sus párpados de rosa,</div><div style="text-align:center;">y da a la tierra el deseado albor.</div><div style="text-align:center;">¡Pero esas pobres almas!...¡si supieras</div><div style="text-align:center;">que sueño duermen!... su almohada es fría;</div><div style="text-align:center;">duro su lecho; angélica armonía</div><div style="text-align:center;">no regocija nunca su prisión.</div><div style="text-align:center;">No es reposo el sopor que las abruma;</div><div style="text-align:center;">para su noche no hay albor temprano;</div><div style="text-align:center;">y la conciencia, velador gusano,</div><div style="text-align:center;">les roe inexorable el corazón.</div><div style="text-align:center;">Una plegaria, un solo acento tuyo,</div><div style="text-align:center;">hará que gocen pasajero alivio,</div><div style="text-align:center;">y de que luz celeste un rayo tibio</div><div style="text-align:center;">logre a su oscura estancia penetrar;</div><div style="text-align:center;">que el atormentador remordimiento</div><div style="text-align:center;">una tregua a sus víctimas conceda,</div><div style="text-align:center;">y del aire, y el agua, y la arboleda,</div><div style="text-align:center;">oigan el apacible susurrar.</div><div style="text-align:center;">Cuando en el campo con pavor secreto</div><div style="text-align:center;">la sombra ves, que de los cielos baja,</div><div style="text-align:center;">la nieve que las cumbres amortaja,</div><div style="text-align:center;">y del ocaso el tinte carmesí:</div><div style="text-align:center;">en las quejas de aura y de la fuente</div><div style="text-align:center;">¿no te parece que una voz retiña?</div><div style="text-align:center;">una doliente voz que dice: «Niña,</div><div style="text-align:center;">cuándo tú reces, ¿rezarás por mí?»</div><div style="text-align:center;">Es la voz de las almas. A los muertos</div><div style="text-align:center;">que oraciones alcanzan, no escarnece</div><div style="text-align:center;">el rebelado arcángel, y florece</div><div style="text-align:center;">sobre su tumba perennal tapiz.</div><div style="text-align:center;">Más ¡ay! los que yacen olvidados</div><div style="text-align:center;">cubren perpetuo horror, hierbas extrañas</div><div style="text-align:center;">ciegan su sepultura; a sus entrañas</div><div style="text-align:center;">¡árbol funesto enreda la raíz!</div><div style="text-align:center;">Y yo también, (no dista mucho el día)</div><div style="text-align:center;">huésped seré de la morada oscura,</div><div style="text-align:center;">y el ruego invocaré de un alma pura,</div><div style="text-align:center;">que a mi largo penar consuelo dé.</div><div style="text-align:center;">Y dulce entonces me será que vengas,</div><div style="text-align:center;">y para mí la eterna paz implores,</div><div style="text-align:center;">y en la desnuda loza esparzas flores,</div><div style="text-align:center;">simple tributo de amorosa fe.</div><div style="text-align:center;">¿Perdonarás a mi enemiga estrella,</div><div style="text-align:center;">si disipadas fueron una a una</div><div style="text-align:center;">las que mecieron tu mullida cuna</div><div style="text-align:center;">esperanzas de alegre porvenir?</div><div style="text-align:center;">Sí, le perdonarás; y mi memoria</div><div style="text-align:center;">te arrancará una lágrima, un suspiro</div><div style="text-align:center;">que llegue hasta mi lóbrego retiro,</div><div style="text-align:center;">y haga mi helado polvo rebullir.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3130-a-un-saman.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Tue, 05 Apr 2022 19:56:10 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529863210_a-un-saman_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529863210_a-un-saman_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"><br></div><p style="text-align:center;">Árbol bello, ¿quién te trajo</p><p style="text-align:center;">a estas campiñas risueñas</p><p style="text-align:center;">que con tu copa decoras</p><p style="text-align:center;">y tu sombra placentera?</p><p style="text-align:center;">Dicen que el dulce Dalmiro,</p><p style="text-align:center;">Dalmiro aquel que las selvas</p><p style="text-align:center;">y de estos campos los hijos</p><p style="text-align:center;">no sin lágrimas recuerdan,</p><p style="text-align:center;">compró de un agreste joven</p><p style="text-align:center;">tu amenazada existencia;</p><p style="text-align:center;">en este alcor, estos valles,</p><p style="text-align:center;">viva su memoria eterna.</p><p style="text-align:center;">Del huérfano desvalido,</p><p style="text-align:center;">de la infeliz zagaleja,</p><p style="text-align:center;"><br></p><p style="text-align:center;"> del menesteroso anciano</p><p style="text-align:center;">él consolaba las penas.</p><p style="text-align:center;">Extiende, samán, tus ramas</p><p style="text-align:center;">sin temor al hado fiero,</p><p style="text-align:center;">y que tu sombra amigable</p><p style="text-align:center;">al caminante proteja.</p><p style="text-align:center;">Ya vendrán otras edades</p><p style="text-align:center;">que más lozano te vean,</p><p style="text-align:center;">y otros pastores y otros</p><p style="text-align:center;">que huyan cual sombra ligera;</p><p style="text-align:center;">mas del virtuoso Dalmiro</p><p style="text-align:center;">el dulce nombre conserva,</p><p style="text-align:center;">y dilo a los que pisaren</p><p style="text-align:center;">estas hermosas riberas.</p><p style="text-align:center;">Di, ¿de tu gigante padre,</p><p style="text-align:center;">que en otros campos se eleva,</p><p style="text-align:center;">testigo que el tiempo guarda</p><p style="text-align:center;">de mil historias funestas,</p><p style="text-align:center;">viste en el valle la copa</p><p style="text-align:center;">desañando las tormentas?</p><p style="text-align:center;">¿Los caros nombres acaso</p><p style="text-align:center;">de los zagales conservas</p><p style="text-align:center;">que en siglos de paz dichosos</p><p style="text-align:center;">poblaron estas riberas,</p><p style="text-align:center;">y que la horrorosa muerte,</p><p style="text-align:center;">extendiendo el ala inmensa,</p><p style="text-align:center;">a las cabañas robara</p><p style="text-align:center;">que dejó su aliento yermas?...</p><p style="text-align:center;">Contempló tu padre un día</p><p style="text-align:center;">las envidiables escenas;</p><p style="text-align:center;">violas en luto tornadas,</p><p style="text-align:center;">tintas en sangre las vegas;</p><p style="text-align:center;">desde entonces solitario</p><p style="text-align:center;">en sitio apartado reina,</p><p style="text-align:center;">de la laguna distante</p><p style="text-align:center;">que baña el pie de Valencia.</p><p style="text-align:center;">Agradábale en las aguas</p><p style="text-align:center;">ver flotar su sombra bella,</p><p style="text-align:center;">mientras besaban su planta</p><p style="text-align:center;">al jugar por las praderas.</p><p style="text-align:center;">Del puro Catuche al margen,</p><p style="text-align:center;">propicios los cielos quieran</p><p style="text-align:center;">que, más felice, no escuches</p><p style="text-align:center;">tristes lamentos de guerra;</p><p style="text-align:center;">antes, de alegres zagales</p><p style="text-align:center;">las canciones placenteras,</p><p style="text-align:center;">y cuando más sus suspiros</p><p style="text-align:center;">y sus celosas querellas.</p><p style="text-align:center;"><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3283-poetas-que-consumen-el-cannabis-de-forma-publica.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, Promocionado</category>
<pubDate>Tue, 05 Apr 2022 12:50:42 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>Siempre sospeché que algo estaba oscuro con el cáñamo. Es demonizado con demasiada persistencia por toda su inocuidad, lo que a veces parece un lavado de cerebro. De hecho, la planta de cannabis sativa (que, por cierto, se traduce como “cáñamo útil”) es una de las más sorprendentes, además, puede darnos todo lo que necesitamos para sobrevivir en este planeta.</p> <p><br></p> <p> <a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-04/poetas-que-consumen-el-cannabis-de-forma-publica_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-04/thumbs/poetas-que-consumen-el-cannabis-de-forma-publica_tutoriales_en_linea.webp" alt="Poetas que consumen el cannabis de forma pública" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p> <p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-04/poetas-que-consumen-el-cannabis-de-forma-publica_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"> </a></p> <p>Se puede utilizar para producir alimentos, papel, tejidos, plástico... Y cuando la Tierra se quede sin petróleo, el <b>cáñamo</b> se convertirá en la planta más importante. Pero hasta ahora esto está lejos de serlo.</p> <p><br></p> <p><br></p> <h2>Automoviles del futuro</h2> <p><br></p> <p>Las semillas autoflorecientes (<a href="https://2fast4buds.com/es/semillas-de-cannabis-autofloreciente" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">click/aquí</a>) y los tallos de cannabis se pueden usar para producir carbón, metanol (alcohol de madera), metano y gasolina que no producirán azufre que causa la lluvia ácida ni sustancias químicas que contaminan el aire cuando se queman. El carbón resultante se puede quemar en centrales eléctricas en lugar de convencionales, el metanol es un buen combustible para automóviles, ahora se usa para autos de carreras. El cáñamo también se puede usar para hacer etanol (alcohol normal) para agregar a la gasolina, tal como ahora se hace con aserrín (alcohol hidrolizado).</p> <p><br></p> <p>Otra forma de obtener combustible es usar aceite de <b>semillas</b>. Algunos motores diésel pueden funcionar con aceite de cáñamo puro. Uno de los muchos usos del cáñamo es en materiales estructurales. La planta se puede utilizar en la fabricación de tableros prensados o plásticos a base de celulosa a partir de su pulpa. Los bioplásticos no son nuevos. En 1930, Henry Ford hizo una carrocería de coche con ellos, que, por cierto, funcionaba con combustible de cáñamo.</p> <p><br></p> <h2>Cáñamo vs Algodón</h2> <p><br></p> <p>La "vocación" más básica del cáñamo son sus ilimitadas posibilidades textiles. <b>La fibra de cáñamo</b> se distingue por su fuerza, resistencia a la descomposición durante la exposición prolongada al agua y, por lo tanto, ha servido durante mucho tiempo como el mejor material para cuerdas, aparejos de pesca, bolsas, lonas impermeables, lienzos y lonas. La palabra inglesa canvas (lienzo) en sí misma proviene de la palabra holandesa para cáñamo.</p> <p><br></p> <p>Por supuesto, los productos anteriores no son esenciales ahora, pero las maravillosas propiedades del cáñamo se pueden aplicar en el mundo moderno. <b>La fibra de cáñamo es 10 veces más fuerte que el algodón</b> y se puede usar en todo tipo de ropa. Además, la tela hecha de cáñamo es mucho más beneficiosa para la piel que el algodón impregnado con químicos. Aquí debe tenerse en cuenta que ahora muchos materiales pueden llamarse naturales solo con un gran estiramiento.</p> <p><br></p> <p>Por ejemplo, las ovejas ya no se esquilan a mano, como antes, sino que se rocían con productos químicos especiales, lo que provoca la pérdida de lana. El algodón también comenzó a recolectarse con la ayuda de la química: veinticinco lluvias de pesticidas, y las hojas se caen solas. Sí, y cultivar algodón requiere una gran cantidad de pesticidas (¡el 50% en los EE. UU. se rocía sobre el algodón!). Reemplazar el algodón con cáñamo reducirá drásticamente su uso: el cáñamo tiene pocos insectos enemigos. Además, el algodón crece solo en climas cálidos y requiere grandes cantidades de agua.</p> <p><br></p> <p>El cáñamo no necesita mucha humedad y crece prácticamente en cualquier lugar, por no mencionar tres o cuatro veces el rendimiento del algodón. Del mismo modo, se puede obtener cuatro veces más papel del cáñamo cosechado en una hectárea que de árboles cultivados en la misma superficie. Utiliza menos productos químicos cáusticos y tóxicos que la madera. El papel de cáñamo no requiere blanqueo con cloro (un subproducto de este proceso produce dioxina, una de las sustancias más tóxicas que luego envenena ríos y mares). Dicen que los dólares todavía se hacen con papel de cáñamo. Pero solo los estadounidenses no admiten esto: son fanáticos famosos.</p> <p><br></p> <h2>Comida curativa</h2> <p><br></p> <p>El cannabis se menciona en casi todos los libros médicos conocidos de los últimos siglos. Por lo general, figura entre los remedios universales que tratan muchas enfermedades. La lista de enfermedades para las que el uso de la hierba es eficaz incluye (según datos modernos): esclerosis múltiple, cáncer, SIDA, glaucoma, depresión, epilepsia, migraña, asma, dolor intenso, distonía, trastornos del sueño y muchas enfermedades menos graves. Además, el cáñamo puede ser una fuente ideal de nutrición para las personas. <b>Las semillas de esta planta</b> contienen la misma cantidad de proteínas que la soja y son fáciles de digerir. Además, tienen todos los aminoácidos y ácidos grasos necesarios para una persona. Debido a las propiedades hidratantes del aceite de cáñamo, se pueden producir champús y cosméticos a partir de él. Y esto no es todo lo que podemos tomar de esta planta milagrosa.</p> <p><br></p> <p>Otra cualidad que hace que el cáñamo sea especialmente atractivo es su tasa de crecimiento. En 110 días, la planta alcanza una altura de 2-3 metros, lo que le permite obtener varias cosechas en una temporada. Las ventajas del cáñamo también se pueden atribuir al hecho de que esta planta convierte muy rápidamente el dióxido de carbono en oxígeno. El cáñamo absorbe dióxido de carbono de tres a cuatro veces más rápido que los árboles de hoja caduca. Pero, ¿por qué, entonces, una planta tan insustituible ahora solo se conoce como narcótico?</p> <p><br></p> <h2>Los sintéticos ganaron</h2> <p><br></p> <p>El magnate estadounidense de los medios William Hearst compró papel para sus periódicos a DuPont, el propietario de DuPont Chemicals Corporation, que producía pulpa de madera. El papel de cáñamo era superior al de Dupont en todos los sentidos, y su producción era un serio competidor. Así que Hearst lanzó una campaña de relaciones públicas negativa: formalmente contra la marihuana, pero de hecho contra los competidores del cáñamo. Su tesis principal fue que el consumo de cannabis es el principal problema de las drogas y que la marihuana provocaba manifestaciones extremas de violencia en las personas (aquí, al mismo tiempo, se presionaba a los negros). Los empresarios lograron aprobar la Ley del Impuesto a la Marihuana en el Congreso de los Estados Unidos. Esta ley prohibió incluso el uso médico de la marihuana, y obligó a la industria del cannabis a pagar impuestos tan exorbitantes que cerraron sus ahora empresas no rentables.</p> <p><br></p> <p>Durante el mismo período, DuPont patentó la fabricación de plásticos a partir del petróleo y el carbón, y desde entonces se han producido plásticos, celofán, celuloide, metanol y nailon a partir de derivados del petróleo. No hace falta decir que el cáñamo simplemente necesitaba ser destruido como clase, lo que, en general, tuvo éxito. Más tarde, el 30 de marzo de 1961, en Nueva York, la mayoría de los estados miembros de la ONU firmaron la "Convención Única sobre Sustancias Estupefacientes", que, en particular, prescribía el más estricto control sobre el cultivo de plantas peligrosas que contienen drogas: la adormidera, coca y cannabis. Por cierto, curiosamente, el cannabis, al ser un remedio universal, se incluyó en la lista de "drogas sin uso médico", a diferencia de los opiáceos, que todavía se usan mucho en medicina.</p> <p><br></p> <h2>El cannabis está regresando</h2> <p><br></p> <p>Así que todo lo que se dice acerca de que el cannabis es una mala droga es cosa de malvados capitalistas. El cáñamo fue prohibido porque representaba una seria amenaza para la industria de la madera y las fibras sintéticas recién descubiertas, que estaban patentadas y, por lo tanto, eran más rentables que el cáñamo. Y no había razón para legalizarlo más tarde: el petróleo barato se apoderó del mundo ... En cuanto a las propiedades narcóticas del cáñamo, solo su subespecie india de cannabis indica las posee en toda su extensión. Sí, y esto no es una droga, sino un alucinógeno suave, para ser honesto.</p> <p><br></p> <p>Simplemente no tiene sentido hablar de ello en voz alta. Pero aún así, en los últimos tiempos, cuando la inviolabilidad del mundo construido sobre el <b>petróleo </b>se ha sacudido, hay esperanza de que el cáñamo tenga un segundo nacimiento. Aunque muy lentamente, el cáñamo está recuperando su lugar de honor. La demanda de todo tipo de productos de cáñamo ha aumentado la superficie cultivada en Europa, con un número cada vez mayor de tiendas que venden ropa, semillas y otros productos de cáñamo. Algunos países han legalizado el cannabis como medicamento. Nosotros, como siempre, estamos rezagados, pero se puede suponer que en un futuro no muy lejano alcanzaremos al resto del mundo.</p> <p><br></p> <p>El consumo es legal en espacios privados o clubs cannábicos, pero si consumimos en vía pública podemos recibir una multa de unos 601 euros (si es la primera vez que nos ven consumiendo). El cultivo de marihuana es legal, pero si este no se puede ver desde la vía pública...</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3268-como-entrar-en-el-mundo-de-la-literatura_consejos-por-josep-cornado-mateu.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Promocionado</category>
<pubDate>Fri, 28 Jan 2022 18:03:53 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>Durante muchos años, los maestros y metodólogos han estado y están resolviendo las siguientes preguntas: ¿Cómo introducir a una persona en el mundo de la literatura? ¿Cómo enseñar a leer? ¿Cómo enseñar a amar un libro? </p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-01/como-entrar-en-el-mundo-de-la-literatura_consejos-por-josep-cornado-mateu_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2022-01/thumbs/como-entrar-en-el-mundo-de-la-literatura_consejos-por-josep-cornado-mateu_mundo_poetico.webp" alt="Como entrar en el mundo de la literatura - Consejos por Josep Cornado Mateu" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a><br></p><p>La historia conoce muchas búsquedas y direcciones: esta es la lectura explicativa, la lectura literaria y artística, la lectura educativa, la lectura en el aula y la lectura extracurricular. Se trata de una difícil búsqueda de caminos que conduzcan a las personas al mundo de la literatura.</p><blockquote><p>El eterno problema, si a los niños de primer grado les gusta leer o no, por qué y cuál es la razón, todavía preocupa a los maestros, padres y a <b><span style="color:rgb(44,130,201);">Josep Cornadó Mateu</span></b>.</p></blockquote><p>Antes de inscribir a los niños en la escuela, muchos padres están preocupados por una pregunta: “¿Es necesario enseñar a leer antes de la escuela? ¿Lo llevarán a primer grado o no si el preescolar no lee?</p><p><br></p><p>La capacidad de leer se enseña en la escuela, a pesar de que a muchas escuelas les gusta "enseñar" a niños ya preparados.</p><p><br></p><p>Al realizar estudios a largo plazo sobre el nivel de preparación e interés de los estudiantes de primer grado en la lectura y los libros, nos convencimos de que los resultados de la encuesta y el estudio no han cambiado durante 30 a 40 años.</p><blockquote><p>Los niños llegan a la escuela con diferentes niveles de preparación y diferentes actitudes hacia la lectura.</p></blockquote><p>Durante muchos años <b><span style="color:rgb(44,130,201);">Josep Cornadó</span></b> ha estado estudiando la experiencia lectora de los alumnos en las siguientes áreas: actitudes hacia la lectura y los libros, experiencia lectora, competencia lectora. La actitud hacia la lectura y el libro se pone a prueba en una conversación, durante la cual se aclara la actitud hacia la escucha y la lectura.</p><p><br></p><p>Estudios realizados en la década de 1990 y principios del siglo XXI arrojaron resultados muy similares en sus parámetros. Al 90-95% le gusta escuchar la lectura de los demás, el 5-10% de los futuros alumnos de primer grado leen con interés. La competencia lectora general (saben los nombres de los autores de los libros infantiles, nombran el género, los personajes, etc.) se mantiene en el siglo XXI al mismo nivel que en los años 90 del 5 al 15%, dependiendo de la región, la selección de los niños según la composición social.</p><p><br></p><p>Los estudios han demostrado que algunos niños leen con placer, les encanta jugar con los libros, mirar imágenes.</p><p><br></p><p>Otros niños leen, pero no les gusta hacerlo, porque no tienen una necesidad interior de comunicarse con los libros infantiles, pero se ven obligados a leer. Estos niños tienen constantemente la pregunta: "¿Por qué?" El niño no entiende que leer es muy bueno, porque "puedes tomarlo y leerlo".</p><p><br></p><p>El siguiente grupo de niños vive y crece sin ningún entorno de libros. Estos mismos niños aprendieron algunas letras e incluso saben leer algunas palabras. Pero no existe un sistema para desarrollar el interés por la lectura.</p><p><br></p><p>Este estado de cosas con el nivel de preparación para la escuela y la lectura ha sido siempre, ya que las oportunidades sociales para cada familia son diferentes.</p><blockquote><p>La sociedad siempre ha querido tener un ciudadano lector.</p></blockquote><p>Para esto, se tomó la decisión en el estudio de introducir una lección especial: la llamada lectura fuera de clase, en la que se trabajó con el libro.</p><p><br></p><p>El objetivo de las lecciones de escucha literaria es proporcionar una guía específica para el proceso de conocimiento del niño sobre el mundo de la literatura, enriqueciendo su experiencia de lectura, desarrollando el interés por los lectores y el "gusto estético".</p><p><br></p><p>El primer año de comunicación sistemática con ficción le permite ampliar la experiencia de lectura de los niños, enriquecer su mundo moral, preparar la mente y los sentimientos de los lectores jóvenes para la lectura independiente de cuentos de hadas, poemas e historias.</p><p><br></p><p>Por lo tanto, la escucha literaria es muy importante en el desarrollo, formación y educación de los niños de primer grado.</p><p><br></p><p>La escucha de libros infantiles artísticos y cognitivos es necesaria desde temprana edad del niño, para que perciba la música de su habla natal, sepa reproducir lo que escuchó y quiera volver a escuchar el texto que le gusta. Las lecciones de escucha literaria no son solo una etapa necesaria en la preparación para dominar el programa de literatura en los siguientes grados, sino también una condición para ingresar al mundo del arte de la palabra y formar un lector sensible y pensante.</p><blockquote><p>La tarea principal de las lecciones de escucha literaria es enseñar el "<b>arte de escuchar</b>" un cuento de hadas, una historia, un poema.</p></blockquote><p>Escuchar una obra de arte significa de lección en lección, de obra en obra, pasar por una escuela de comunicación moral y afectiva, una escuela de "<b>acostumbrarse</b>" a las imágenes artísticas de los héroes; pasan por una escuela de desarrollo espiritual y moral, de educación estética y de formación del gusto artístico.</p><p><br></p><p>Para un estudiante de seis años que aún no domina la habilidad de leer, la escucha literaria es una fuente de acumulación de experiencia de lectura y desarrollo del habla. La percepción de una obra pasa por tres etapas: deleite, comprensión y disfrute artístico.</p><p><br></p><p>En las lecciones de escucha literaria en el 1° grado, <b>la etapa de deleite</b> es la escucha primaria, cuando hay una percepción emocional directa de la obra.</p><p><br></p><p>La segunda etapa es <b>la etapa de comprensión</b>, que implica la formación de una imaginación recreadora, requiriendo un análisis de la obra para identificar el punto de vista del autor, es decir, lo que el autor quería decirnos.</p><p><br></p><p>La tercera etapa es <b>la etapa del disfrute artístico</b>. VG Belinsky escribió: "La etapa del <b>deleite</b> está disponible para todos los niños, ya que la capacidad de experimentar el <b>deleite </b>al escuchar y leer literatura es innata".</p><p><br></p><p>Las características psicológicas y de edad de los alumnos de primer grado determinan su percepción artística: por un lado, incompletos: se perciben episodios individuales y no el trabajo en su conjunto, por otro lado, emocionales, perciben el trabajo con "sentimientos", mostrando una reacción vívida a los eventos y acciones de los personajes. Creemos que las restricciones durante la percepción del texto, ignorando los aspectos figurativos y emocionales de la obra pueden suprimir los sentimientos de un pequeño oyente. Por ello, es importante que ante la percepción inicial del texto no se impongan al pequeño oyente opiniones establecidas, información sobre la obra, no se informe del autor.</p><p><br></p><p>Notemos un aspecto más de las dificultades en la formación de la percepción artística. Si durante el análisis del texto hay un recuento "seco" de la cadena de eventos y las características del trabajo (lenguaje, género y estilo) no se tienen en cuenta, entonces dicho trabajo no solo despersonaliza la individualidad del autor, pero también hace que este trabajo sea poco interesante, incomprensible para el niño. Las respuestas a las preguntas deben ser "leídas" del texto del trabajo.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2658-quien-sono-que-la-belleza-pasa-como-un-sueno.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Franceses, William Butler Yeats</category>
<pubDate>Mon, 17 Jan 2022 20:50:59 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534526953_quien-sono-que-la-belleza-pasa-como-un-sueno_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534526953_quien-sono-que-la-belleza-pasa-como-un-sueno_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>¿Quién soñó que la belleza pasa como un sueño</div><div style="text-align:center;">Por estos labios rojos, con todo su triste orgullo,</div><div style="text-align:center;">Tan tristes ya que ninguna maravilla pueden presagiar?</div><div style="text-align:center;">Troya se nos fue con destello fúnebre y violento</div><div style="text-align:center;">Y murieron los hijos de Utsna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Desfilamos, y desfila con nosotros el mundo atareado</div><div style="text-align:center;">Entre las almas de los hombres, que se despiden y ceden su puesto</div><div style="text-align:center;">Como las pálidas aguas en su glacial carrera;</div><div style="text-align:center;">Bajo estrellas que pasan, espuma de los cielos,</div><div style="text-align:center;">Sigue viviendo este rostro solitario.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Inclináos, arcángeles, en vuestra sombría morada:</div><div style="text-align:center;">Antes de que existierais y antes de que ningún corazón latiera,</div><div style="text-align:center;">Rendida y amable permanecía junto a su trono;</div><div style="text-align:center;">La Belleza hizo que el mundo fuera una senda de hierba</div><div style="text-align:center;">Para que ella posara sus pies errantes.</div><div style="text-align:center;"><span>Pintura: "Venus Anadyomene", Dominique Ingres.</span></div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/william-butler-yeats/" title="William Butler Yeats">William Butler Yeats</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3265-poema-a-mi-madre.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poemas A La Familia, Poemas A La Madre</category>
<pubDate>Thu, 30 Dec 2021 18:34:25 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-02/1424645337_a-mi-madre.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-02/thumbs/1424645337_a-mi-madre.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></div><div style="text-align:center;">Ella es luz en mis caminos, estrella en mi existir,</div><div style="text-align:center;">ella me cuida, me guarda, me guía;</div><div style="text-align:center;">a veces me pregunto,</div><div style="text-align:center;">¿cuánto amor puede albergar un corazón?</div><div style="text-align:center;">¿Cuánto amor posee una madre?</div><div style="text-align:center;">Pero su amor no tiene fin, pues su amor es eterno...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ella es todo para mí, </div><div style="text-align:center;">tierna, dulce y misteriosa;</div><div style="text-align:center;">en su interior, ella guarda tantas cosas...</div><div style="text-align:center;">Un sin fin de secretos, un sin fin de enseñanzas;</div><div style="text-align:center;">de ella nace la sabiduría, </div><div style="text-align:center;">pues es la sapiencia hecha mujer, la sapiencia hecha vida; </div><div style="text-align:center;">Sin ella, ¿¡qué sería de mi!?</div><div style="text-align:center;">A veces, prefiero enmudecer y no pensar...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ella es mi madre,</div><div style="text-align:center;">un ser dulce, un corazón fuerte; sin ella...</div><div style="text-align:center;">Yo no sería nada, solo escombros,</div><div style="text-align:center;">polvo y madera, </div><div style="text-align:center;">pues ella, formó mis manos y me brindo la vida,</div><div style="text-align:center;">ella, tejió mi alma, y me dio su fuerza,</div><div style="text-align:center;">ella, me brindo sus ojos, y me enseñó a caminar, </div><div style="text-align:center;">ella, me hizo bueno, me hizo noble...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ella es todo para mí, mi fiel amiga, </div><div style="text-align:center;">mi más leal compañera, ella es mi madre,</div><div style="text-align:center;">aquella mujer que me brindó el amor más puro,</div><div style="text-align:center;">el amor más sincero;</div><div style="text-align:center;">ella es una plegaria, una hermosa oración; </div><div style="text-align:center;">dulce fragancia, aroma de rosas, </div><div style="text-align:center;">aroma de amor...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Solamente le pido a Dios, que nunca me faltes madre mía, </div><div style="text-align:center;">que nunca te apartes de mí, </div><div style="text-align:center;">porque sin ti, qué sería de mí;</div><div style="text-align:center;">sin ti nada en esta vida sería los mismo,</div><div style="text-align:center;">sin ti moriría de pena, </div><div style="text-align:center;">sin ti se apagaría una estrella,</div><div style="text-align:center;">sin ti yo no sé...</div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3262-como-descargar-videos-de-instagram.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Verso, Promocionado</category>
<pubDate>Mon, 26 Jul 2021 18:34:33 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/1627317918_como-descargar-videos-de-instagram-mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/thumbs/1627317918_como-descargar-videos-de-instagram-mundo_poetico.webp" alt="Como descargar videos de Instagram" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a>Como ya sabemos Instagram es una aplicación y red social de origen estadounidense, propiedad de Facebook, cuya función principal es poder compartir fotografías y vídeos con otros usuarios. Entonces ¿Por qué Instagram hace que sea tan difícil descargar imágenes, videos, Reel, Carrusel / álbum y videos IGTV?</p><p><br></p><p>Instagram quiere que vuelvas en pocas palabras a su sitio web en lugar de poder vincular directamente la imagen, video u otra función que ellos proporciona u ofrece. Pero Instagram no posee estas imágenes ni video: usted o quien tomó la foto o hizo el video es el propietario.</p><p><br></p><p>Es ridículo que Instagram no solo te permita "guardar como... con el botón derecho", como lo hace muchos sitios web, incluso no te permite guardar la foto o video en si, en cambio de eso te guarda toda la pagina en formato html.</p><p><br></p><p>Pero eso es lo que hacen las plataformas de redes sociales que codician la atención: hacen que sea inconveniente <a href="https://igram.io/es/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">descargar videos de Instagram</a> o su imagen simplemente. Anulan la funcionalidad de su navegador usando jаvascript.</p><p><br></p><p>De todos modos, ahora puedes descargar estas imágenes o cualquier video que desees. Simplemente para descargar fotos o videos de Instagram, debe seguir estos tres sencillos pasos. Vea su explicación a continuación:</p><p><br></p><p>1 - <b>Copia la URL que deseas descargar </b>: Abra la aplicación o el sitio web de Instagram, copie la URL de la foto, video, carrusel o IGTV.</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/1627317485_como-descargar-videos-de-instagram-1_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/thumbs/1627317485_como-descargar-videos-de-instagram-1_mundo_poetico.webp" alt="Como descargar videos de Instagram" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a></p><p>2 - <b>Pegar el enlace</b> : <a href="https://igram.io/es/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">Ir a iGram</a>, pegue el enlace en el campo y haga clic en el botón Descargar.<b><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/1627317536_como-descargar-videos-de-instagram-2_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/thumbs/1627317536_como-descargar-videos-de-instagram-2_mundo_poetico.webp" alt="Como descargar videos de Instagram" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a></b></p><p>3 - <b>Descargar</b>: Rápidamente obtendrás los resultados con varias opciones de calidad, descarga lo que se ajuste a tus necesidades.</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/1627317435_como-descargar-videos-de-instagram-3_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-07/thumbs/1627317435_como-descargar-videos-de-instagram-3_mundo_poetico.webp" alt="Como descargar videos de Instagram" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a></p><p>Y con estos sencillo pasos ya tiene la copia de la foto, video, carrusel o IGTV.</p><p><br></p><p>Del mismo modo hablemos un poco de lo que es <b>iGram </b>: Es una herramienta en línea (aplicación web) que le permite descargar fotos, videos y videos IGTV de Instagram. En caso de que necesite usarlo más tarde sin conexión. El descargador de iGram Instagram es la mejor herramienta para descargar desde Instagram.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3258-la-importancia-de-contratar-un-informe-de-lectura-profesional.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<pubDate>Mon, 24 May 2021 21:09:20 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>El análisis de una obra literaria son determinadas acciones de un investigador sobre una obra antes de su publicación con el fin de determinar su idea, características y formas de expresar la intención del autor. Cada investigador elige un determinado camino de análisis y se centra en los puntos más importantes, en su opinión. Puede ser un análisis de la composición y la trama de la obra, los medios artísticos utilizados en ella, el tema y título, el estilo y sus demás elementos.</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-05/1621885530_la-importancia-de-contratar-un-informe-de-lectura-profesional_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-05/thumbs/1621885530_la-importancia-de-contratar-un-informe-de-lectura-profesional_mundo_poetico.webp" alt="La importancia de contratar un informe de lectura profesional" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a></p><p>El análisis de una obra es una especie de demarcación de los límites entre una obra literaria y el resultado de la actividad humana, independientemente del tipo de arte al que pertenezca la creación.</p><p><br></p><p>El análisis de una obra casi siempre implica una distinción entre la forma y el contenido de la creación. El contenido ideológico es el campo problemático de una obra y su tema. Además, es patetismo, es decir, la actitud del autor hacia lo que describe, que puede ser sentimental, romántico, heroico, trágico, dramático, humorístico o satírico.</p><p><br></p><p>La forma de una pieza es cómo se presenta el contenido. Esto incluye el <a href="https://www.letraminuscula.com/informe-de-lectura-profesional/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">informe de lectura profesional</a> o el análisis de género (novela, cuento, poema, etc.) y características compositivas. Además, el investigador estudia la originalidad del arte del trabajo. El arte se esconde en los medios literarios, en los detalles, en la forma en que se representan el tiempo, el espacio y demás elementos.</p><p><br></p><p>El análisis de un libro implica la consideración de la composición, la observación del desarrollo de los motivos, el estudio de los métodos narrativos, la estilística. Como resultado del análisis, el investigador debe llegar a ciertas conclusiones sobre el contenido y la forma del trabajo, sus características, así como sobre la posición del autor.</p><p><br></p><p>Si terminaste de escribir alguna obra literaria, pero tienes dudas sobre la coherencia de la trama, de los personajes o tienes problemas para identificar el público objetivo. De ahí que si vas a publicar algún poemario pero la estructura de tu libro no te convence, debes solicitar un informe de lectura.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3257-poesia-para-dios.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, Poemas Religiosos</category>
<pubDate>Sat, 22 May 2021 20:05:03 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-05/1621706836_poesia-para-dios_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-05/thumbs/1621706836_poesia-para-dios_mundo_poetico.webp" alt="Poesía para Dios" class="fr-dib" itemprop="image"></a>Sobre Dios sabemos mucho</div><div style="text-align:center;">y de Dios bastante poco;</div><div style="text-align:center;">nuestra fe es la de otros</div><div style="text-align:center;">por eso hay tanto inseguro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Si tú sabes quién es Dios,</div><div style="text-align:center;">si lo ves en cada cosa,</div><div style="text-align:center;">si lo sientes, si lo tocas,</div><div style="text-align:center;">ya no precisas de fe,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">ni a otros precisas creer,</div><div style="text-align:center;">ni precisas religión;</div><div style="text-align:center;">adóralo en tu corazón,</div><div style="text-align:center;">has encontrado el Amor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ahora que tienes a Dios,</div><div style="text-align:center;">que lo conoces de veras,</div><div style="text-align:center;">porque lo has visto allí afuera,</div><div style="text-align:center;">en la espiga y en la flor,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">míralo ahora en tu interior</div><div style="text-align:center;">cuando tus ojos los cierras,</div><div style="text-align:center;">no corras más tras sus huellas,</div><div style="text-align:center;">no lo busques en iglesias,</div><div style="text-align:center;">siéntelo en cada latido</div><div style="text-align:center;">dando vida y dando amor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Quien conoce así a Dios</div><div style="text-align:center;">no precisa ya de fe</div><div style="text-align:center;">-que es creer lo que no vimos-</div><div style="text-align:center;">pues tú ya sabes quién es.</div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3238-cuales-son-las-ventajas-de-las-pinturas-al-oleo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vincent van Gogh, Prosa, Promocionado</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1602329546_cuales-son-las-ventajas-de-las-pinturas-al-oleo_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/thumbs/1602329546_cuales-son-las-ventajas-de-las-pinturas-al-oleo_mundo_poetico.webp" alt="Cuales son las ventajas de las pinturas al oleo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Para dominar la visión a todo color, puede utilizar una variedad de materiales, casi todos, incluidas acuarelas, lápices de colores, pinturas acrílicas y mucho más.</p><p><br></p><p>Sin embargo, es mejor usar pinturas al óleo para obtener la experiencia que necesita. Son estos materiales los que le permiten comprender rápidamente los conceptos básicos de la visión a todo color, después de lo cual el artista puede cambiar de manera segura al uso de otros materiales en los <a href="https://retratosdeencargo.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">cuadros de encargo al óleo</a>.</p><p><br></p><p>Quizás las pinturas al óleo sean la mejor opción, ya que es uno de los materiales más versátiles para pintar a todo color. Con la ayuda de la pintura al óleo en <a href="https://retratosdeencargo.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">retratosdeencargo</a>, el artista puede cambiar y obtener fácilmente cualquier color, para lo cual basta con mezclar los colores disponibles.</p><p><br></p><h1>¿Cuáles son las principales ventajas de la pintura al óleo?</h1><p><br></p><p>1. Colores densos y limpios. Las pinturas al óleo son muy fáciles de mezclar, por lo que puede obtener casi el color requerido, y no importa si es claro u oscuro, apagado o brillante.</p><p><br></p><p>2. Las pinturas al óleo sobre lienzo permanecen húmedas durante mucho tiempo. Como resultado, las pinturas se pueden mezclar directamente en la imagen, pero con acrílico este truco ya no funcionará.</p><p><br></p><p>3. Las pinturas al óleo se pueden aplicar fácilmente unas encima de otras en varias capas. Al mismo tiempo, las pinturas no se enturbian, lo que es característico de, digamos, las acuarelas.</p><p><br></p><p>4. Los errores cometidos con las pinturas al óleo no son difíciles de corregir, cualquier error. La pintura al óleo se puede quitar fácilmente del lienzo o cubrir con una nueva capa. Numerosas otras técnicas disponibles.</p><p><br></p><h1>Reglas básicas para el uso de pinturas al óleo</h1><p><br></p><p>Un artista que trabaja con pinturas al óleo sobre lienzo, madera y otros materiales debe cumplir con las siguientes reglas básicas en su trabajo.</p><p><br></p><div style="margin-left:20px;">- No se puede escribir en un lienzo sin pegar ni imprimar.</div><div style="margin-left:20px;">- No se puede escribir sobre suelo mojado; especialmente en suelos aceitosos insuficientemente secos o secos.</div><div style="margin-left:20px;">- Nunca debe pintar sobre pinturas al óleo antiguas o sobre pinturas antiguas realizadas con una técnica diferente.</div><div style="margin-left:20px;">- No debe aplicar nuevas capas de pintura sobre las inferiores que no estén completamente secas.</div><div style="margin-left:20px;">- Las pinturas al óleo no deben aplicarse en capas demasiado gruesas y densas que impidan el secado normal de la capa de pintura.</div><div style="margin-left:20px;">- Compruebe siempre la calidad del aglutinante en las pinturas al óleo y, en caso de mala calidad, reemplácelo con aceite bien compactado y refinado.</div><div style="margin-left:20px;">- No es necesario utilizar tintes no resistentes a la luz en la pintura, especialmente tintes de carbón.</div><p><br></p><p>Al mezclar pinturas, es imposible producir mezclas de tintes químicamente inestables, ya que esto siempre conduce a un cambio en el tono de color, ennegrecimiento y destrucción de la capa de pintura. No agregue demasiado aceite a las pinturas<a href="https://reproduccionesdecuadros.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer"> mira la web</a>. En particular, no es necesario diluir las pinturas cuando se trabaja con aceite e inyectar cantidades excesivas de diluyentes en las pinturas y abusar de ellas.</p><p><br></p><p>Nunca se puede utilizar trementina de pino y abeto en la pintura, que provocan ennegrecimiento de los colores. Trabajando en la técnica de pintura multicapa, nunca es necesario aplicar nuevas capas de pintura sobre las anteriores insuficientemente secas, ya que esto conduce a la decoloración de las pinturas y al agrietamiento de la superficie pintada de la pintura.</p><p><br></p><h1>correcciones y retoques</h1><p><br></p><p>Una ventaja importante de la pintura al óleo en comparación con otras técnicas de pintura es que en ella se pueden realizar todas las correcciones y retoques en la imagen mientras los colores permanecen húmedos y móviles, lo que suele tardar 2-3 días. Significa que los artistas, trabajando rápidamente <a href="https://retratosdeencargo.com/reproducciones-de-cuadros/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">sitio web aquí</a>, terminan todo el proceso de pintura en bruto en 2-3 días. En esos casos, cuando el proceso de pintura se retrasa, entonces debe llevarse a cabo teniendo en cuenta todas las características y propiedades de las pinturas al óleo y con la expectativa de posibles cambios que se produzcan en las pinturas, especialmente cuando se aplican pinturas nuevas a pinturas antiguas.</p><p><br></p><h2>Desvanecimiento</h2><p><br></p><p>Si se aplican nuevos trazos a las capas de pintura que las preceden no completamente secas, la pintura se desvanecerá inevitablemente, es decir, perderá su tono original, se volverá opaca y sin brillo.</p><p><br></p><p>El desvanecimiento de las pinturas en la pintura al óleo se produce porque las capas inferiores de pinturas secas, pero no bien secas, extraen aceite de la capa de pintura recién aplicada, la desengrasan y privan de una parte importante del aglutinante necesario para la pintura: el aceite. Y esto provoca un cambio rápido en el tono de color original y conduce a su deslustre.</p><p><br></p><p>Además, siempre existe el peligro de grietas y rasgaduras en las capas de pintura, ya que las capas viejas y nuevas se encogen de manera diferente cuando se secan. Por lo tanto, con la pintura multicapa, las nuevas capas de colores deben aplicarse solo sobre las anteriores completamente secas.</p><p><br></p><p>No debe escribir en absoluto, acumulando capas de colores de 0,5 cm o más en el lienzo; esta es la forma más ignorante de pintar con pinturas al óleo, condenando la imagen de antemano a una rápida muerte y destrucción.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3240-eduardo-zalamea-borda.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Eduardo Zalamea Borda, Poesia, Poetas Colombianos, Poetas Latinoamericanos, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1603991710_eduardo-zalamea-borda_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/thumbs/1603991710_eduardo-zalamea-borda_mundo_poetico.webp" alt="Eduardo Zalamea Borda" class="fr-dib"></a><div style="text-align:justify;"><div><br></div><div>Poeta, traductor y novelista colombiano, nació el 15 de noviembre de 1907, en Bogotá, Colombia, sobrino de los escritores Ignacio y José Joaquín Borda, este último miembro de El Mosaico, y del poeta Clímaco Soto Borda, autor de la novela Diana Cazadora y miembro de la Gruta Simbólica. En 1921 se hizo soldado. Tras un fallido intento de suicidio, en 1923, viajó a La Guajira, donde trabajó como guarda de las salinas y conoció la cultura indígena. Luego de su regreso a Bogotá, en 1929 escribió un proyecto poético titulado ‘Puertos goajiros hacia el norte’, que apareció en tres entregas de la revista Universidad, dirigida por Germán Arciniegas.</div><div><br></div><div>Trabajó en el vespertino La Tarde, donde publicó, por entregas, las crónicas de su viaje a La Guajira, en las que se basó para escribir 4 años a bordo de mí mismo, publicada por primera vez en 1934. Ese mismo año fue nombrado secretario de la Delegación de Colombia a la Liga de las Naciones en Ginebra. Trabajó tres años como Director del Archivo Nacional de Colombia, donde publicó el libro Los acuerdos públicos y privados de la Real Audiencia, y una revista. En 1936 publicó, en la Revista de Indias, un capítulo de su novela La cuarta batería (editada por Villegas Editores en 2001). El manuscrito reposa en la sala de libros raros y curiosos de la Biblioteca Luis Ángel Arango. Fue Jefe de redacción de El Liberal, y trabajó veintidós años en el diario El Espectador de Bogotá, del que fue subdirector, y en el que publicó los primeros cuentos de Gabriel García Márquez y los primeros poemas de Álvaro Mutis. Presidió el Círculo de Periodistas de Bogota, del que había sido socio fundador. Entre 1960 y 1962 fue embajador de Colombia ante la Unesco, en París. Murió en Bogotá el 13 de septiembre de 1963.</div></div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Perteneciente a una familia de gran abolengo, recibió una esmerada educación, convirtiéndose en un gran exponente de la literatura colombiana de la vieja guardia.</div><div style="text-align:justify;">Es autor de varias novelas, ensayos y traducciones que le han merecido el reconocimiento internacional. «Requiem Neoyorquino y otros poemas», «Voces en el desierto» y «El círculo del alacrán», hacen parte de su exitosa obra. ©</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Una inteligencia asombrosa y un sentido del humor muy fino eran los rasgos distintivos de la personalidad del poeta, novelista, traductor y diplomático colombiano .</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Álvaro Castaño Castillo, fundador de la HJCK, amigo suyo desde que ambos estaban "en sus veinte”, recuerda que el autor de El círculo del alacrán y Memorias de un diletante tenía "esa facilidad que tienen los Zalamea de ser cultos, graciosos y eruditos”.</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Zalamea era además muy buen periodista y eso se traslucía en sus textos. Recuerda también que en una época, fue corresponsal de la emisora HJCK en México y Estados Unidos, e incluso gracias a su aporte en un programa cultural celebraron juntos la obtención de un premio Ondas.</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Precisamente, en el prólogo de Memorias de un diletante (2009), otro de sus grandes amigos, Roberto Posada García-Peña, ‘D’Artagnan’, decía de él: "Zalamea hace gala de su vocación de reportero y su condición de testigo para narrar los mayores acontecimientos del siglo XX, como la depresión de los 30, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Vietnam y el advenimiento del siglo XXI”.</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">En ese libro autobiográfico (Memorias de un diletante), al que Zalamea dedicó ocho años de su vida, recuerda a sus grandes amigos, actores de la sociedad y la política colombiana, como Julio Mario Santo Domingo y el expresidente Guillermo León Valencia.</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Sin embargo, el género que más cultivó fue la poesía. Muchos de sus versos figuran en distintas antologías. Entre sus obras de este género se cuenta Requiem Neoyorquino y otros poemas.</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Luis Zalamea Borda era hermano de Jorge Zalamea Borda, autor de El sueño de las escalinatas, fallecido en mayo de 1969 y primo del también escritor Eduardo Zalamea Borda (Cuatro años a bordo de mí mismo).</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Era reconocido como sibarita y precisamente la gastronomía fue uno de los temas que abordó en muchas de sus publicaciones, como el libro De la mesa y sus placeres. De hecho, fue colaborador asiduo, con textos periodísticos sobre la buena mesa para el suplemento dominical Lecturas, de EL TIEMPO. Precisamente, había renunciado recientemente a seguir con sus colaboraciones debido a su delicado estado de salud.</div><div style="text-align:justify;"><br></div><div style="text-align:justify;">Otras de sus obras fueron The hour of giving y La Guerra de la Champaña.</div><div style="text-align:justify;"> </div><div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <span style="text-align:justify;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/eduardo-zalamea-borda/" title="https://mundopoetico.es/luis-zalamea-borda/">Eduardo Zalamea Borda</a></span></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3235-vincent-van-gogh_pinturas-al-oleo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vincent van Gogh, Prosa, Promocionado</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><i><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1598468245_post-impressionist-mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/thumbs/1598468245_post-impressionist-mundo_poetico.webp" alt="Vincent van Gogh Pinturas al oleo" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Es mejor no hacer nada que expresarse débilmente. Vincent Van Gogh.</i></div><p><br></p><p>Van Gogh estuvo buscando durante mucho tiempo en lo que podía mostrarse al máximo. Comenzó a pintar a los 27 años. Y con toda su pasión se dedicó a este negocio. 10 años de trabajo al límite de posibilidades. Luchó hasta aflojar su salud física y mental.</p><p><br></p><p>Pero en este fuego de autoinmolación, creó una obra maestra tras otra. Las obras de arte del pintor holandés, pintadas a mano con óleo sobre tela <a href="https://retratosdeencargo.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">retratosdeencargo</a>.</p><p><br></p><p>Es cierto que nadie se tomó en serio sus esfuerzos. Muchas de sus pinturas fueron destruidas por aquellos a quienes se las presentó. Incluso su propia madre, al mudarse, dejó decenas de cuadros de su hijo abandonados. Todos desaparecieron sin dejar rastro.</p><p><br></p><p>Y el propio Van Gogh a menudo los vendía por un centavo a un traficante de chatarra. Los revendía para que otros artistas las reutilizada.</p><p><br></p><h1>Obras de Van Gogh</h1><p><br></p><p>Los cuadros de Van Gogh se consideran postimpresionistas, su estilo fue tomado como ejemplo en el desarrollo posterior del abstracto, fauvista y expresionista.</p><p><br></p><p>Las pinceladas puntillistas y líneas ondulantes de sus cuadros son consideradas sublimes por los expertos, el pintor no sólo dominaba una técnica innovadora para su tiempo, sino que logró construir una propuesta estética sólida, en la que conviven trazos impresionistas, contrastes surrealistas y formas con gran fuerza expresiva.</p><p><br></p><p><i>"Los retratos pictóricos viven sus propias vidas, provienen directamente del alma del artista, lo que ninguna máquina puede hacer"</i>. Así expresa Van Gogh su opinión sobre el retrato fotográfico generalizado en ese momento, <a href="https://retratosdeencargo.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">mira la web</a>. Para Van Gogh, un retrato es un estudio del alma humana, un intento de sacar a la superficie lo que suele estar oculto en las capas más profundas de la conciencia. Van Gogh consideraba que la pintura de retratos era<i> "el aspecto mejor y más serio del arte"</i>. A pesar de la técnica inusual, los retratos de Van Gogh a menudo son asombrosos con su profundo conocimiento y expresión del alma y los pensamientos de la persona representada. Si quieres mas información sobre <a href="https://retratosdeencargo.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">retratos por internet por encargo</a>.</p><p><br></p><h1>Primera paleta</h1><p><br></p><p>Van Gogh es un artista autodidacta. Se probó en diferentes profesiones, desde predicador hasta marchante de arte, y al final se dedicó de lleno a la pintura. Van Gogh comenzó a pintar a los 27 años con la plena confianza de que el dibujo era el primer paso que un gran artista debería dominar. Entonces, antes de trabajar con el color, Van Gogh aprendió a crear imágenes en blanco y negro. Leyó libros y libros de texto sobre dibujo, comprendió los conceptos básicos de cómo construir figuras y paisajes en una perspectiva correcta, copió las obras de los grandes maestros, <a href="https://reproduccionesdecuadros.com/cuadros-por-encargo/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">reproduccionesdecuadros.com/cuadros-por-encargo.</a> Incluso fue a la Real Academia de Bellas Artes de Bruselas, pero estuvo allí solo un año. Cuando Van Gogh alcanzó el nivel deseado, comenzó a agregar color. Con el paso del tiempo, su paleta atrevida se convirtió en la principal característica de su trabajo.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3232-brillante-astro_poesia-universal.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Wilmer Ramon Vega Ruiz, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas A Los Atomos, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1597949684_brillante-astro_poesia-universal_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/thumbs/1597949684_brillante-astro_poesia-universal_mundo_poetico.webp" alt="Brillante Astro - Poesia Universal" class="fr-dib"></a>Brillante astro de la poesía universal</div><div style="text-align:center;">admiro tu precioso intelecto natural</div><div style="text-align:center;">el verso que fluyó de ti como un manantial</div><div style="text-align:center;">y que hoy te convierte en el poeta inmortal.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En tus bellas obras te admiro la melodía</div><div style="text-align:center;">¡el ritmo musical de tu hermosa poesía!</div><div style="text-align:center;">¡cuál cantar de ruiseñores en plena armonía!</div><div style="text-align:center;">del cielo te vino esa gran sabiduría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tú naciste con la estrella de la inspiración</div><div style="text-align:center;">en tus obras reflejas tu maravilloso don.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Por el arte prodigioso que brilló de ti mismo</div><div style="text-align:center;">eres eminente símbolo del modernismo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Oh cosmopolita! soñador meditabundo</div><div style="text-align:center;">tú supiste de tristeza y de dolor profundo</div><div style="text-align:center;">al mirar la actitud y la avaricia del mundo</div><div style="text-align:center;">conduciendo al hombre hacia el terrible inframundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Hoy tu nombre se escucha como una gran canción</div><div style="text-align:center;">eres en todo el mundo causa de admiración</div><div style="text-align:center;">es por ello que hoy mi alma se inunda de emoción</div><div style="text-align:center;">porque eres el orgullo de nuestra gran nación.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/wilmer-ramon-vega-ruiz/">Wilmer Ramon Vega Ruiz</a> </div><div style="text-align:center;">(15 de enero de 2015)</div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3233-wilmer-ramon-vega-ruiz.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Wilmer Ramon Vega Ruiz, Poesia, Poetas Centroamericanos, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/1597951384_autor-brillante-astro_poesia-universal_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-08/thumbs/1597951384_autor-brillante-astro_poesia-universal_mundo_poetico.webp" alt="Wilmer Ramón Vega Ruiz" class="fr-dib" itemprop="image"></a>Seudónimo El Guardabarranco Matagalpino.</div><div style="text-align:center;">Wilmer Ramón Vega Ruiz, nació en Cuidad Darío, Matagalpa, Nicaragua el 2 de octubre de 1980. Participó en el certamen de poesía inédita, en el acto de celebración del XXX y XXXIV Aniversario de la Fundación de la facultad de Ciencias de la educación y Humanidades UNAN - León, obteniendo el primer lugar en dicho concurso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Actualmente cursa el 5to. año de Lengua y Literatura en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN - León. Le gusta escribir poemas y ensayos, desde los ocho años de edad practica a música, siendo sus instrumentos favoritos la guitarra y el requinto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/wilmer-ramon-vega-ruiz/">Poemas</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3237-descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Verso, Promocionado</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><b><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1601726447_descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/thumbs/1601726447_descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua_mundo_poetico.webp" alt="Descargar videos de TikTok sin marca de agua" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a>sssTikTok </b>es una herramienta para descargar videos de Tiktok. No es necesario instalar ninguna aplicación para utilizar usar el servicio, todo lo que necesita es un navegador y un enlace válido que pega en la página <a href="https://ssstiktok.io/es" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">ssstiktok.io/es</a></p><p><br></p><p>La forma más rápida y fácil de guardar videos es copiar un enlace y pegarlo en la página principal del sitio web <a href="https://ssstiktok.io/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">www.ssstiktok.io</a></p><p>Tik Tok (también conocido como Douyin en China) es una red social para ver y crear videos virales cortos. La aplicación para esta red social ocupa posiciones de liderazgo para la cantidad de instalaciones en todo el mundo. La aplicación oficial te permite guardar tus videos, así como los videos de tus amigos, pero la mala noticia es la presencia de una <b>marca de agua</b> en cada video guardado.</p><p><br></p><p>En este articulo mostraremos la manera de descargar videos de TikTok sin marca de agua. <a href="https://ssstiktok.io/es" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">Descargar tiktok sin marca de agua</a> te ofrece la forma más rápida de descargar videos de Tik Tok. TikTok es una de las principales plataformas para crear y compartir vídeos de formato cortos y breves, la misión es inspirar creatividad y traer alegría. Por ejemplo si queremos descargar un video de Tiktok que te ha parecido muy divertido y lo queremos conservar en nuestro dispositivos lo único que hacemos es ir a <a href="https://ssstiktok.io/es" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">ssstiktok.io/es</a> poner la url en el buscador y este nos dará un un archivo para descargar.</p><p><br></p><h1>Cómo podemos descargar un video de Tiktok en nuestro computadora u ordenador</h1><p><br></p><p>Copiamos el enlace del video en nuestro PC e insertamos en la página principal de <a href="https://ssstiktok.io/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">ssstiktok.io</a>, damos en descargar y esperamos que nos de el archivo para descargar, ademas podemos escoger diferentes formas de descargar con o sin marcas de aguas.</p><div>Nuestro enlace se parece a https://www.tiktok.com/@miakhalifa/video/6878746770722049286?lang=es</div><p><br></p><div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1601726941_descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua_1-mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/thumbs/1601726941_descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua_1-mundo_poetico.webp" alt="Descargar videos de TikTok sin marca de agua" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a><br><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1601726994_como-descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua-2-_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/thumbs/1601726994_como-descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua-2-_tutoriales_en_linea.webp" alt="Descargar videos de TikTok sin marca de agua" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a><br><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/1601726965_como-descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua-3-_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-10/thumbs/1601726965_como-descargar-videos-de-tiktok-sin-marca-de-agua-3-_tutoriales_en_linea.webp" alt="Descargar videos de TikTok sin marca de agua" class="fr-dib" itemprop="image" width="450" height="300"></a><br></div><h1>Cómo podemos descargar un video de Tiktok en android</h1><p><br></p><p>Copiamos el enlace del video, luego abre tu navegador móvil, pega el enlace en la página principal del sitio web y pulsa 'Descargar'. ¡Es todo!. El enlace se parece a www.tiktok.com/@miakhalifa/video/6878746770722049286. Esperamos que esta herramienta convierta el video para luego descargarlo. Ademas dispone de una aplicación que se puede descargar en Google Play.</p><p><br></p><h1>Cómo podemos descargar un video de Tiktok en iPhone</h1><p><br></p><p>Es algo mas complicado por que los navegadores nativos como Safari reproducirán videos si sigue las instrucciones anteriores, pero no habrá ninguna posibilidad de guardarlos.</p><p><br></p><p>Esto es lo que puede hacer:</p><ul><li>Instale la aplicación 'Documents by Readdle' desde la AppStore</li><li>Abra 'Documentos de Readdle' y toque un icono del navegador.</li><li>visite nuestro sitio web <a href="https://ssstiktok.io/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">www.ssstiktok.io</a> utilizando el navegador integrado en 'Documentos'</li><li>siga las instrucciones anteriores para Android.</li></ul>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3243-23-de-abril_dia-mundial-del-libro.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>Gracias al libro, tenemos acceso a conocimientos, ideas, valores espirituales y morales, a la comprensión de la belleza y los logros creativos de una persona. Portador de información, base de la educación y la creatividad, el libro permite a cada cultura hablar de sí misma, presenta las costumbres y tradiciones de diferentes pueblos. El libro es una ventana al mundo de la diversidad cultural, es un puente que conecta diferentes civilizaciones en el tiempo y el espacio.</p><p><br></p><p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1614619371_23-de-abril_dia-mundial-del-libro_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1614619371_23-de-abril_dia-mundial-del-libro_mundo_poetico.webp" alt="23 de abril - Día Mundial del Libro" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p>El Día Mundial del Libro es una celebración. Una celebración de autores, ilustradores, <a href="https://www.casadellibro.com/dia-del-libro" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">libros recomendados para el Día del Libro 2021</a> y lo más importante una celebración de la lectura. En este día, la humanidad despierta un amor poco común por el libro en todas sus manifestaciones.</p><p><br></p><p>El libro le brinda las palabras que necesita para leer y releerlas cuando lo desee, en la cama, en una mesa o estirado en el piso, y como quiera, lentamente, rápidamente, en una fila o pieza por pieza. Pero lo principal es que el libro, como los <a href="https://www.casadellibro.com/libros-sant-jordi" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">libros de Sant Jordi</a> te brinda palabras para que tú mismo elijas las imágenes que surgen en tu imaginación. Ya sabes cómo son D'Artagnan y Don Quijote, y este es tu D'Artagnan y tu Don Quijote.</p>Nunca habrá nada como un libro que pueda darte todo lo que necesitas, y nunca demasiado poco o demasiado para darte todo el universo. - Isaac Asimov<p>Por otro lado, el libro digital abre nuevas posibilidades para brindar acceso al conocimiento en vastos territorios y a menores costos. Del mismo modo, el libro tradicional sigue siendo una de las herramientas más poderosas e inquebrantables que puede llevar consigo, con la confianza de que resistirá la prueba del tiempo.</p><p><br></p><p>Cada forma de <a href="https://www.casadellibro.com/libro-miss-marte/9788420454320/11925102" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">libro "Miss Marte"</a> tiene su propio valor en términos de educación y difusión de cultura e información. La variedad de formas y contenidos del libro es una fuente de enriquecimiento del conocimiento: debemos apoyar su desarrollo a través de una política de Estado adecuada, evitando la despersonalización de la cultura.</p><p><br></p><p>El 23 de abril es una fecha simbólica para la literatura mundial: en este día de 1616 murieron Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. También es el cumpleaños o la muerte de autores tan famosos como Maurice Druon, H. Laxness, Vladimir Nabokov, J. Pla y Manuel Mejia Vallejo. Es bastante natural que la Conferencia General de la UNESCO, celebrada en París en 1995, decidiera rendir homenaje a los libros y a los autores en este día, haciendo un llamado a todos, y especialmente a los jóvenes, a disfrutar de la lectura y respetar la contribución insustituible de quienes contribuyeron al progreso social y cultural de la humanidad. Fue entonces cuando se estableció el Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor y el Premio UNESCO para la Promoción del Ideal de la Tolerancia en la Literatura Infantil y Juvenil.</p><p><br></p><p>Curiosamente, la profesión creativa se basa no solo en la capacidad de expresar pensamientos, sino también en el conocimiento psicológico. Todos los artistas famosos se distinguen por su arduo trabajo y talento. Muchos libros que se han convertido en clásicos se reimprimen varias veces incluso después de la muerte del autor. El libro se imprime en una imprenta y puede tener diferentes diseños. Los más duraderos son los libros con bloque sobre papel estucado.</p><p><br></p><p>Al celebrar el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, todos deberíamos prestar especial atención al importante papel del <a href="https://www.casadellibro.com/libro-independencia-terra-alta-2/9788490669297/12074311" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">libro Independencia (Terra Alta 2)</a>. Del mismo modo en la preservación y mejora de la cultura de cada estado. Después de todo, el libro es el mejor ayudante en nuestros esfuerzos comunes por proteger y enriquecer el patrimonio cultural de la humanidad.</p>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3248-los-signos-del-zodiaco-en-rima.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1616873452_los-signos-del-zodiaco-en-rima_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1616873452_los-signos-del-zodiaco-en-rima_mundo_poetico.webp" alt="Los signos del zodiaco en rima" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">"Escuche cómo se balancea cada signo de la porción del cuerpo,<br> Cómo cada parte obedece a su propio señor<br> Y lo que los miembros de la estructura humana<br> Dónde gobernar, reclaman sus diversas fuerzas.<br> Primero al Carnero, se le ha asignado la Cabeza;<br> Señor de los tendones, Cuello, el Toro que encontramos;<br> Los brazos y los hombros se unieron en feria sindical<br> Posee a los Mellizos, cada uno por igual.<br> El Cangrejo, como soberano de la Pechuga, preside;<br> El León, los omóplatos y los costados.<br> Hasta el costado, desciende la suerte de la Virgen,<br> Y con la nalga de su Libra termina la influencia;</div><div style="text-align:center;">El ardiente Escorpión en la ingle deleita,<br> El Centauro en los muslos ejerce sus derechos de el,<br> Mientras cualquiera de las rodillas gobierna Capricornio,<br> Las piernas de la provincia de Acuario se enfrían;<br> Por último, los dos Peces como su región se encuentran,<br> Mantenga la jurisdicción sobre los pares de pies. "</div><br><br><div style="text-align:center;">Versión Ingles</div><div style="text-align:center;"><br></div><br><div style="text-align:center;">THE SIGNS OF THE ZODIAC IN RHYME</div><br><div style="text-align:center;">"Hear how each sign the body's portion sways,</div><div style="text-align:center;"> How every part its proper lord obeys</div><div style="text-align:center;"> And what the members of the human frame</div><div style="text-align:center;"> Wherein to rule, their several forces claim.</div><div style="text-align:center;"> First to the Ram, the Head hath been assigned;</div><div style="text-align:center;"> Lord of the sinews, Neck, the Bull we find;</div><div style="text-align:center;"> The arms and shoulders joined in union fair</div><div style="text-align:center;"> Possess the Twins, each one an equal share.</div><div style="text-align:center;"> The Crab, as sovereign o’er the Breast presides;</div><div style="text-align:center;"> The Lion, the shoulder blades and sides.</div><div style="text-align:center;"> Down to the flank, ‘the Virgin’s’ lot descends,</div><div style="text-align:center;"> And with the buttock Libra's influence ends;</div><div style="text-align:center;"> The fiery Scorpion in the groin delights,</div><div style="text-align:center;"> The Centaur in the thighs exerts his rights,</div><div style="text-align:center;"> While either knee doth Capricornus rule,</div><div style="text-align:center;"> The legs the province of Aquarius cool;</div><div style="text-align:center;"> Last, the twain Fishes as their region meet,</div><div style="text-align:center;"> Hold jurisdiction on the pairs of feet."</div><br><div style="text-align:center;">Extraído de <a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/6J4b" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">Internet Sacred Text</a> Archive Home</div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3249-busco-la-paz-en-la-tinta-video.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Jose Angel, Video, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1616871419_busco-la-paz-en-la-tinta_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/thumbs/1616871419_busco-la-paz-en-la-tinta_mundo_poetico.webp" alt="Busco la paz en la tinta..." class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Busco la paz en la tinta,</div><div style="text-align:center;">que corre y huye del tiempo,</div><div style="text-align:center;">mientras mi letra inteligible,</div><div style="text-align:center;">quiebra el papel y el silencio... <a href="https://mundopoetico.es/3247-busco-la-paz-en-la-tinta.html">Leer mas...</a></div><div style="text-align:center;"><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><div class="dleplyrplayer" style="width:100%;max-width:320pxpx;" theme="blue"><video title="Busco la paz en la tinta" preload="metadata" controls poster="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-03/1616871419_busco-la-paz-en-la-tinta_mundo_poetico.webp" ><source provider="youtube" src="https://www.youtube.com/watch?v=0j7xllWwtlQ"></video></div></div><div style="text-align:center;"><br></div></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/jose-angel/">Jose Angel</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3251-como-promocionar-un-libro-autoeditado.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Promocionado</category>
<pubDate>Fri, 07 May 2021 15:57:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p>Digamos que ya ha escrito, editado y publicado un libro, y todos sus amigos y conocidos dicen que el texto es excelente y lo leen con gusto. Así que es hora de seguir adelante. Dedique al menos media hora al día a hacer algo de esta lista y es muy probable que se convierta en un autor de éxito de ventas. Quizás más lento de lo que nos gustaría, pero ciertamente más rápido de lo que piensa actualmente.<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-04/1617634175_como-promocionar-un-libro-autoeditado_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2021-04/thumbs/1617634175_como-promocionar-un-libro-autoeditado_mundo_poetico.webp" alt="Cómo promocionar un libro autoeditado" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p>El mercado de la autoedición de mil millones de dólares se ha transformado en las últimas dos décadas con las nuevas tecnologías que ofrecen cada vez más alternativas a la publicación tradicional. La autoedición se está convirtiendo cada vez más en la primera opción de los escritores. La mayoría de los libros autoeditados venden muy pocas copias.<p>Si el libro está escrito para usted, su familia y amigos, entonces una pequeña edición impresa como una <a href="https://www.proprintweb.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">imprenta online profesional</a> y un archivo electrónico del libro resolverán el problema por completo. Pero si escribe para ganar dinero, para confirmar su condición de profesional u otro experto, para obtener comentarios de la lectura de muchos lectores, entonces no puede prescindir de los esfuerzos de marketing y las diversas formas de promoción, y aquí necesita saber cómo puede actuar y qué herramientas usar.</p><p><br></p><h1>Encuentra tu audiencia</h1><p><br></p><p>Esta es una parte vital de la promoción del libro: le permite concentrarse en la audiencia adecuada y no perder tiempo ni dinero tratando de venderle un paraguas a los peces. Comprenda para quién es su libro y manténgase cerca de ellos (tanto en línea como fuera de línea).</p><p><br></p><h1>Cree un kit de medios para la prensa</h1><p><br></p><p>Para promocionar el libro, necesita tarea. Encuentre su mejor fotografía en los archivos (o tome una nueva) - primer plano sobre un fondo neutro. Siéntete libre de felicitarte a ti mismo y a tu libro. Escriba una breve biografía, haga un "pasaporte" del libro: portada, anotación ampliada, citas, reseñas de lectores como una especie de <a href="https://www.proprintweb.com/imprimir-maqueta" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">maqueta impresa libro</a>. Seleccione y componga en PDF un par de capítulos de "percusión". Todo esto debe estar al alcance de su mano para ser enviado instantáneamente cuando lo solicite.</p><p><br></p><h1>Comunicación cara a cara</h1><p><br></p><p>Solicite tarjetas de presentación con la portada de un libro en un lado y su información de contacto en el otro puede consultar el <a href="https://www.proprintweb.com/muestrario-papel" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">muestrario de papeles</a> para mayor información. Prepare tres versiones de la historia de la que trata su libro: diez segundos, medio minuto y un minuto. Empiece con 10 segundos: si la persona a la que le está contando sobre el libro parece interesada, habrá algo para continuar la conversación.</p><p><br></p><h1>Hazte un nombre</h1><p><br></p><p>Escriba reseñas inteligentes y amigables de los libros de otras personas sobre su tema en las librerías en línea. Suscríbete "NN, autor del libro tal y tal". Y si el recurso lo permite, permita que la firma incluya un enlace a su sitio web o a la página de su libro en la tienda en línea. Si eres el autor de un libro de no ficción, ve a los foros sobre tu tema y deja comentarios allí (la firma debe ser la misma). Invite a blogueros famosos de su industria a escribir una publicación de invitado en su blog (¡y hágalo!). Ofrezca a las estaciones de radio locales, revistas y organizadores de eventos copias <a href="https://www.proprintweb.com/impresion/libros" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">imprimir libros</a> como premios a los oyentes y lectores.</p><p><br></p><h1>No pierdas la oportunidad de recordar el libro</h1><p><br></p><p>Escribe textos en los que tu libro se vincule a la actualidad de tu área de interés o simplemente del espacio cultural. Por ejemplo, "Quería escribir este libro en la jubilación, pero ahora me di cuenta de que no tendré tiempo". Asegúrese de incluir un enlace a su tienda en línea o la página del libro en su sitio web en su firma de correo electrónico. Grabe videos cortos como un experto en su campo, y tenga un enlace al libro en los créditos, el título y la descripción.</p><p><br></p><h1>Pruébalo</h1><p><br></p><p>Invite a las personas a descargar un capítulo del libro de forma gratuita (en su sitio web, en listas de correo, en su blog y en las redes sociales, siempre que sea posible). ¿No te molestaría si lo hojearan en la tienda? El capítulo, por supuesto, debe elegirse el más interesante. Envíe el mismo capítulo, junto con un índice, un kit de medios y una descripción del libro, a críticos literarios, blogueros y editores de revistas. Y sí, es mucho mejor enviar cartas individuales en las que explique cortésmente por qué un editor o blogger debería tomarse el tiempo para leer, cómo exactamente su libro será útil para su publicación.</p><p><br></p><h1>Diviértete</h1><p><br></p><p>Piense en la promoción de un libro como una historia: debe contarle a la gente una historia sobre por qué lo escribió, cómo puede ser útil para ellos, cómo los afectará o cambiará. De hecho, promocionar un libro es un gran ejercicio para un escritor. ¡Nadie más que tú puede contar tu libro de manera tan convincente y colorida!</p><p><br></p><h1>¿Necesita ayuda profesional?</h1><p><br></p><p>No siempre es posible promover de forma independiente. Las razones pueden ser diferentes: no hay tiempo ni oportunidad para estar en línea constantemente, no es posible encontrar un idioma común con el público objetivo o los competidores son demasiado activos. O simplemente quiere confiar esta parte del trabajo a profesionales.</p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3223-poemas-de-cumpleanos-para-un-padre.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poema De Amistad, Poema De Vida</category>
<pubDate>Thu, 19 Mar 2020 11:14:32 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-03/1584612927_poemas-de-cumpleanos-para-un-padre_tutoriales_en_linea.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2020-03/thumbs/1584612927_poemas-de-cumpleanos-para-un-padre_tutoriales_en_linea.webp" alt="Poemas de cumpleaños para un padre" class="fr-dib"></a>Feliz cumpleaños papa!</div><div style="text-align:center;">Largos, largos años.</div><div style="text-align:center;">Que la alegría llegue a</div><div style="text-align:center;">tu amanecer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Deja que los días dorados</div><div style="text-align:center;">vayan despacio. El</div><div style="text-align:center;">dinero loco</div><div style="text-align:center;">en las cuentas está creciendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Deje que la suerte sepa</div><div style="text-align:center;">dónde buscarlo.</div><div style="text-align:center;">Lo que desees</div><div style="text-align:center;">hará.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La salud será fuerte,</div><div style="text-align:center;">y el corazón, joven,</div><div style="text-align:center;">el alma es infantilmente brillante.</div><div style="text-align:center;">¡Se tu destino!</div><div style="text-align:center;"><br></div><hr style="text-align:center;"><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡<a href="https://tusfrasesdecumpleanos.com/mensajes-papa/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">Felicidades papá</a>,</div><div style="text-align:center;">el mejor y el más querido, el</div><div style="text-align:center;">más valiente, el más fuerte,</div><div style="text-align:center;">amable, inteligente y hermoso!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Papa Sé siempre saludable, de buen</div><div style="text-align:center;">humor.</div><div style="text-align:center;">"¡ Feliz cumpleaños!" grito</div><div style="text-align:center;">Papá te amo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><hr style="text-align:center;"><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Fuerte en espíritu, fuerte en cuerpo, el</div><div style="text-align:center;">Maestro está en todas partes y en todo.</div><div style="text-align:center;">El más genial, el más valiente.</div><div style="text-align:center;">¡Qué divertido!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Este es papa Él es el protector</div><div style="text-align:center;">y el apoyo durante siglos.</div><div style="text-align:center;">Él te ayudará, solo haz clic.</div><div style="text-align:center;">Tan buena es su mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Todo el mismo enérgico,</div><div style="text-align:center;">todo el mismo combate.</div><div style="text-align:center;">Eres un asesor, sabes, excelente.</div><div style="text-align:center;">Eres mi querido padre</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Sé feliz todo el tiempo,</div><div style="text-align:center;">sé exitoso y saludable!</div><div style="text-align:center;">Que se llenen los bolsillos de las</div><div style="text-align:center;">palabras más cálidas y tiernas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Deja que otra querida desgracia</div><div style="text-align:center;">pase por ti.</div><div style="text-align:center;">Celebra cada victoria, La</div><div style="text-align:center;">belleza de los minutos terrenales.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Feliz cumpleaños papá genial!</div><div style="text-align:center;">Feliz cumpleaños querida!</div><div style="text-align:center;">Eres una gran recompensa.</div><div style="text-align:center;">¡Eres mi querido padre!</div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3222-una-mujer-siempre-debe-tener-tiempo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 23 Feb 2020 19:27:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577530395_chicas_morritos_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/thumbs/1577530395_chicas_morritos_mundo_poetico.webp" alt="Una mujer siempre debe tener tiempo" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Una mujer siempre debe tener tiempo:</div><div style="text-align:center;">al menos cinco minutos, para una copa de sueños ...</div><div style="text-align:center;">Para que, alejando los problemas eternos,</div><div style="text-align:center;">deje este momento del alboroto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Relájese ... y beba sin quemarse,</div><div style="text-align:center;">sorbos, un sueño preciado,</div><div style="text-align:center;">fantasías como la crema, agregando</div><div style="text-align:center;">y ganando pensamientos en altura ...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Deje que el mundo se calme y se congele mientras respira ...</div><div style="text-align:center;">Sin atreverse a distraerlo ahora ...</div><div style="text-align:center;">Y deje que los sueños, como un café negro fuerte,</div><div style="text-align:center;">el ala barre el cansancio de sus ojos ...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">déjala descansar ... no apresures el tiempo ... ¡</div><div style="text-align:center;">solo cinco minutos - por una taza de sueños! ..</div><div style="text-align:center;">Ella se los merecía ... sin duda ...</div><div style="text-align:center;">sueños - no son sufrir alboroto!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Una mujer siempre debe tener tiempo:</div><div style="text-align:center;">al menos cinco minutos, para una copa de sueños ...</div><div style="text-align:center;">Para que, alejando los problemas eternos,</div><div style="text-align:center;">deje este momento del ajetreo.</div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2769-el-pacto.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Verso, Poemas A La Familia, Poesia de Muerte, Poetas Latinoamericanos, Juan Gelman</category>
<pubDate>Sun, 26 Jan 2020 11:55:23 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Cuando nadaba en dulce oscuridad, nada sabía del pacto de nacer. La</div><div style="text-align:center;">vida es, ciertamente, una de sus cláusulas. También la muerte y el dolor,</div><div style="text-align:center;">el amor, la alegría, el mero padecer, y el daño que hacemos, el</div><div style="text-align:center;">daño que nos hacen, el espejo celeste donde miramos nuestro estar</div><div style="text-align:center;">sobre la tierra. A ella nos ata la cadena que se balancea sobre todos los</div><div style="text-align:center;">abismos del mismo abismo: ser.</div><div style="text-align:center;">¿Cuándo es delicia este yugo? ¿O deleite, dejamiento de sí, profunda</div><div style="text-align:center;">sangre? ¿Cuándo es cosmos mi pedacito de papel, tan escrito y tachado</div><div style="text-align:center;">por todos y por mí? ¿Qué dice el libro humano? ¿En qué balanza</div><div style="text-align:center;">pesan esas tintas? ¿Las palabras del puro comenzar?</div><div style="text-align:center;">La vida es acto que conoce y cada acto, introducción al otro no saber.</div><div style="text-align:center;">La inteligencia y el instinto encienden fuegos en la noche. Pero es</div><div style="text-align:center;">del infinito que estamos exiliados.</div><div style="text-align:center;">Así, en tu secreto, crece el árbol que sueña el sueño donde un gallo,</div><div style="text-align:center;">una piedra y la tristeza miran al mundo entero y lo ponen en la boca</div><div style="text-align:center;">de un niño para que el sol beba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/juan-gelman/" title="Juan Gelmán">Juan Gelmán</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3221-las-uvas-del-tiempo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andrés Eloy Blanco, Poemas A La Madre, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 29 Dec 2019 20:45:04 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;">Madre: esta noche se nos muere un año.</div><div style="text-align:center;">En esta ciudad grande, todos están de fiesta;</div><div style="text-align:center;">zambombas, serenatas, gritos, ¡ah, cómo gritan!;</div><div style="text-align:center;">claro, como todos tienen su madre cerca…</div><div style="text-align:center;">¡Yo estoy tan solo, madre,</div><div style="text-align:center;">tan solo!; pero miento, que ojalá lo estuviera;</div><div style="text-align:center;">estoy con tu recuerdo, y el recuerdo es un año</div><div style="text-align:center;">pasado que se queda.</div><div style="text-align:center;">Si vieras, si escucharas este alboroto: hay hombres</div><div style="text-align:center;">vestidos de locura, con cacerolas viejas,</div><div style="text-align:center;">tambores de sartenes,</div><div style="text-align:center;">cencerros y cornetas;</div><div style="text-align:center;">el hálito canalla</div><div style="text-align:center;">de las mujeres ebrias;</div><div style="text-align:center;">el diablo, con diez latas prendidas en el rabo,</div><div style="text-align:center;">anda por esas calles inventando piruetas,</div><div style="text-align:center;">y por esta balumba en que da brincos</div><div style="text-align:center;">la gran ciudad histérica,</div><div style="text-align:center;">mi soledad y tu recuerdo, madre,</div><div style="text-align:center;">marchan como dos penas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Esta es la noche en que todos se ponen</div><div style="text-align:center;">en los ojos la venda,</div><div style="text-align:center;">para olvidar que hay alguien cerrando un libro,</div><div style="text-align:center;">para no ver la periódica liquidación de cuentas,</div><div style="text-align:center;">donde van las partidas al Haber de la Muerte,</div><div style="text-align:center;">por lo que viene y por lo que se queda,</div><div style="text-align:center;">porque no lo sufrimos se ha perdido</div><div style="text-align:center;">y lo gozado ayer es una pérdida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aquí es de la tradición que en esta noche,</div><div style="text-align:center;">cuando el reloj anuncia que el Año Nuevo llega,</div><div style="text-align:center;">todos los hombres coman, al compás de las horas,</div><div style="text-align:center;">las doce uvas de la Noche Vieja.</div><div style="text-align:center;">Pero aquí no se abrazan ni gritan: ¡FELIZ AÑO!,</div><div style="text-align:center;">como en los pueblos de mi tierra;</div><div style="text-align:center;">en este gozo hay menos caridad; la alegría</div><div style="text-align:center;">de cada cual va sola, y la tristeza</div><div style="text-align:center;">del que está al margen del tumulto acusa</div><div style="text-align:center;">lo inevitable de la casa ajena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Oh nuestras plazas, donde van las gentes,</div><div style="text-align:center;">sin conocerse, con la buena nueva!</div><div style="text-align:center;">Las manos que se buscan con la efusión unánime</div><div style="text-align:center;">de ser hormigas de la misma cueva;</div><div style="text-align:center;">y al hombre que está solo, bajo un árbol,</div><div style="text-align:center;">le dicen cosas de honda fortaleza:</div><div style="text-align:center;">“¡Venid, compadre, que las horas pasan;</div><div style="text-align:center;">pero aprendamos a pasar con ellas!”</div><div style="text-align:center;">Y el cañonazo en la Planicie,</div><div style="text-align:center;">y el himno nacional desde la iglesia,</div><div style="text-align:center;">y el amigo que viene a saludarnos:</div><div style="text-align:center;">“feliz año, señores”, y los criados que llegan</div><div style="text-align:center;">a recibir en nuestros brazos</div><div style="text-align:center;">el amor de la casa buena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y el beso familiar a medianoche:</div><div style="text-align:center;">«La bendición, mi madre»</div><div style="text-align:center;">«Que el Señor la proteja…»</div><div style="text-align:center;">Y después, en el claro comedor, la familia</div><div style="text-align:center;">congregada para la cena,</div><div style="text-align:center;">con dos amigos íntimos, y tú, madre, a mi lado,</div><div style="text-align:center;">y mi padre, algo triste, presidiendo la mesa.</div><div style="text-align:center;">¡Madre, cómo son ácidas</div><div style="text-align:center;">las uvas de la ausencia!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Mi casona oriental! Aquella casa</div><div style="text-align:center;">con claustros coloniales, portón y enredaderas,</div><div style="text-align:center;">el molino de viento y los granados,</div><div style="text-align:center;">los grandes libros de la biblioteca</div><div style="text-align:center;">-mis libros preferidos: tres tomos con imágenes</div><div style="text-align:center;">que hablaban de los reinos de la Naturaleza-.</div><div style="text-align:center;">Al lado, el gran corral, donde parece</div><div style="text-align:center;">que hay dinero enterrado desde la Independencia;</div><div style="text-align:center;">el corral con guayabos y almendros,</div><div style="text-align:center;">el corral con peonías y cerezas</div><div style="text-align:center;">y el gran parral que daba todo el año</div><div style="text-align:center;">uvas más dulces que la miel de las abejas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Bajo el parral hay un estanque;</div><div style="text-align:center;">un baño en ese estanque sabe a Grecia;</div><div style="text-align:center;">del verde artesonado, las uvas en racimos,</div><div style="text-align:center;">tan bajas, que del agua se podría cogerlas,</div><div style="text-align:center;">y mientras en los labios se desangra la uva,</div><div style="text-align:center;">los pies hacen saltar el agua fresca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuando llegaba la sazón tenía</div><div style="text-align:center;">cada racimo un capuchón de tela,</div><div style="text-align:center;">para salvarlo de la gula</div><div style="text-align:center;">de las avispas negras,</div><div style="text-align:center;">y tenían entonces</div><div style="text-align:center;">una gracia invernal las uvas nuestras,</div><div style="text-align:center;">arrebujadas en sus talas blancas,</div><div style="text-align:center;">sordas a la canción de las abejas…</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y ahora, madre, que tan solo tengo</div><div style="text-align:center;">las doce uvas de la Noche Vieja,</div><div style="text-align:center;">hoy que exprimo las uvas de los meses</div><div style="text-align:center;">sobre el recuerdo de la viña seca,</div><div style="text-align:center;">siento que toda la acidez del mundo</div><div style="text-align:center;">se está metiendo en ella,</div><div style="text-align:center;">porque tienen el ácido de lo que fue dulzura</div><div style="text-align:center;">las uvas de la ausencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y ahora me pregunto:</div><div style="text-align:center;">¿Por qué razón estoy yo aquí? ¿Qué fuerza pudo</div><div style="text-align:center;">más que tu amor, que me llevaba</div><div style="text-align:center;">a la dulce aninomia de tu puerta?</div><div style="text-align:center;">¡Oh miserable vara que nos mides!</div><div style="text-align:center;">¡El Renombre, la Gloria… pobre cosa pequeña!</div><div style="text-align:center;">¡Cuando dejé mi casa para buscar la Gloria,</div><div style="text-align:center;">cómo olvidé la Gloria que me dejaba en ella!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y esta es la lucha ante los hombres malos</div><div style="text-align:center;">y ante las almas buenas;</div><div style="text-align:center;">yo soy un hombre a solas en busca de un camino.</div><div style="text-align:center;">Dónde hallaré camino mejor que la vereda</div><div style="text-align:center;">que a ti me lleva, madre; la verdad que corta</div><div style="text-align:center;">por los campos frutales, pintada de hojas secas,</div><div style="text-align:center;">siempre recién llovida,</div><div style="text-align:center;">con pájaros del trópico, con muchachas de la aldea,</div><div style="text-align:center;">hombres que dicen: “Buenos días, niño”,</div><div style="text-align:center;">¿y el queso que me guardas siempre para merienda?</div><div style="text-align:center;">Esa es la Gloria, madre, para un hombre</div><div style="text-align:center;">que se llamó fray Luis y era poeta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Oh mi casa sin cítricos, mi casa donde puede</div><div style="text-align:center;">mi poesía andar como una reina!</div><div style="text-align:center;">Qué sabes tú de formas y doctrinas,</div><div style="text-align:center;">de metros y de escuela?</div><div style="text-align:center;">Tú eres mi madre, que me dices siempre</div><div style="text-align:center;">que son hermosos todos mis poemas;</div><div style="text-align:center;">para ti, soy grande; cuando dices mis versos,</div><div style="text-align:center;">yo no sé si los dices o los rezas…</div><div style="text-align:center;">¡Y mientras exprimimos en las uvas del Tiempo</div><div style="text-align:center;">toda una vida absurda, la promesa</div><div style="text-align:center;">de vernos otra vez se va alargando,</div><div style="text-align:center;">y el momento de irnos está cerca,</div><div style="text-align:center;">y no pensamos que se pierde todo!</div><div style="text-align:center;">¡Por eso en esta noche, mientras pasa la fiesta</div><div style="text-align:center;">y en la última uva libo la última gota</div><div style="text-align:center;">del año que se aleja,</div><div style="text-align:center;">pienso en que tienes todavía, madre,</div><div style="text-align:center;">retazos de carbón en la cabeza,</div><div style="text-align:center;">y ojos tan bellos que por mí regaron</div><div style="text-align:center;">su clara pleamar en tus ojeras,</div><div style="text-align:center;">y manos pulcras, y esbeltez de talle,</div><div style="text-align:center;">donde hay la gracia de la espiga nueva;</div><div style="text-align:center;">que eres hermosa, madre, todavía,</div><div style="text-align:center;">y yo estoy loco por estar de vuelta,</div><div style="text-align:center;">porque tú eres la Gloria de mis años</div><div style="text-align:center;">y no quiero volver cuando estés vieja!…</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Uvas del Tiempo que mi ser escancia</div><div style="text-align:center;">en el recuerdo de la viña seca,</div><div style="text-align:center;">¡Cómo me pierdo, madre, en los caminos</div><div style="text-align:center;">hacia la devoción de tu vereda!</div><div style="text-align:center;">Y en esta algarabía de la ciudad borracha,</div><div style="text-align:center;">donde va mi emoción sin compañera,</div><div style="text-align:center;">mientras los hombres comen las uvas de los meses,</div><div style="text-align:center;">yo me acojo al recuerdo como un niño a una puerta.</div><div style="text-align:center;">Mi labio está bebiendo de tu seno,</div><div style="text-align:center;">que es el racimo de la parra buena,</div><div style="text-align:center;">el buen racimo que exprimí en el día</div><div style="text-align:center;">sin hora y sin reloj de mi inconsciencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Madre, esta noche se nos muere un año;</div><div style="text-align:center;">todos estos señores tienen su madre cerca,</div><div style="text-align:center;">y al lado mío mi tristeza muda</div><div style="text-align:center;">tiene el dolor de una muchacha muerta…</div><div style="text-align:center;">Y vino toda la acidez del mundo</div><div style="text-align:center;">a destilar sus doce gotas trémulas,</div><div style="text-align:center;">cuando cayeron sobre mi silencio</div><div style="text-align:center;">las doce uvas de la Noche Vieja.</div><div style="text-align:center;"><br>Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/andres-eloy-blanco/">Andrés Eloy Blanco</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3133-a-la-nave-oda-imitada-a-la-de-horacio-o-navis-referent.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poemas A La Mar, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;">¿Qué nuevas esperanzas</div><div style="text-align:center;">al mar te llevan? Torna,</div><div style="text-align:center;">torna, atrevida nave,</div><div style="text-align:center;">a la nativa costa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aún ves de la pasada</div><div style="text-align:center;">tormenta mil memorias,</div><div style="text-align:center;">¿y ya a correr fortuna</div><div style="text-align:center;">segunda vez te arrojas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sembrada está de sirtes</div><div style="text-align:center;">aleves tu derrota,</div><div style="text-align:center;">do tarde los peligros</div><div style="text-align:center;">avisará la sonda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Ah! Vuelve, que aún es tiempo,</div><div style="text-align:center;">mientras el mar las conchas</div><div style="text-align:center;">de la ribera halaga</div><div style="text-align:center;">con apacibles olas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Presto erizando cerros</div><div style="text-align:center;">vendrá a batir las rocas,</div><div style="text-align:center;">y náufragas reliquias</div><div style="text-align:center;">hará a Neptuno alfombra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De flámulas de seda</div><div style="text-align:center;">la presumida pompa</div><div style="text-align:center;">no arredra los insultos</div><div style="text-align:center;">de tempestad sonora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué valen contra el Euro,</div><div style="text-align:center;">tirano de las ondas,</div><div style="text-align:center;">las barras y leones</div><div style="text-align:center;">de tu dorada popa?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué tu nombre, famoso</div><div style="text-align:center;">en reinos de la aurora,</div><div style="text-align:center;">y donde al sol recibe</div><div style="text-align:center;">su cristalina alcoba?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ayer por estas aguas,</div><div style="text-align:center;">segura de sí propia,</div><div style="text-align:center;">desafiaba al viento</div><div style="text-align:center;">otra arrogante proa;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y ya, padrón infausto</div><div style="text-align:center;">que al navegante asombra,</div><div style="text-align:center;">en un desnudo escollo</div><div style="text-align:center;">está cubierta de ovas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Qué! ¿No me oyes? ¿El rumbo</div><div style="text-align:center;">no tuerces? ¿Orgullosa</div><div style="text-align:center;">descoges nuevas velas,</div><div style="text-align:center;">y sin pavor te engolfas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿No ves, ¡oh malhadada!</div><div style="text-align:center;">que ya el cielo se entolda,</div><div style="text-align:center;">y las nubes bramando</div><div style="text-align:center;">relámpagos abortan?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿No ves la espuma cana,</div><div style="text-align:center;">que hinchada se alborota,</div><div style="text-align:center;">ni el vendaval te asusta,</div><div style="text-align:center;">que silba en las maromas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Vuelve, objeto querido</div><div style="text-align:center;">de mi inquietud ansiosa;</div><div style="text-align:center;">vuelve a la amiga playa,</div><div style="text-align:center;">antes que el sol se esconda!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2835-annabel-lee.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poesia de Amor, Edgar Allan Poe</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Hace de esto ya muchos, muchos años,</div><div style="text-align:center;">cuando en un reino junto al mar viví,</div><div style="text-align:center;">vivía allí una virgen que os evoco</div><div style="text-align:center;">por el nombre de Annabel Lee;</div><div style="text-align:center;">y era su único sueño verse siempre</div><div style="text-align:center;">por mí adorada y adorarme a mí.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Niños éramos ambos, en el reino</div><div style="text-align:center;">junto al mar; nos quisimos allí</div><div style="text-align:center;">con amor que era amor de los amores,</div><div style="text-align:center;">yo con mi Annabel Lee;</div><div style="text-align:center;">con amor que los ángeles del cielo</div><div style="text-align:center;">envidiaban a ella cuanto a mí.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y por eso, hace mucho, en aquel reino,</div><div style="text-align:center;">en el reino ante el mar, ¡triste de mí!,</div><div style="text-align:center;">desde una nube sopló un viento, helando</div><div style="text-align:center;">para siempre a mi hermosa Annabel Lee</div><div style="text-align:center;">Y parientes ilustres la llevaron</div><div style="text-align:center;">lejos, lejos de mí;</div><div style="text-align:center;">en el reino ante el mar se la llevaron</div><div style="text-align:center;">hasta una tumba a sepultarla allí.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Oh sí! -no tan felices los arcángeles-,</div><div style="text-align:center;">llegaron a envidiarnos, a ella, a mí.</div><div style="text-align:center;">Y no más que por eso -todos, todos</div><div style="text-align:center;">en el reino, ante el mar, sábenlo así-,</div><div style="text-align:center;">sopló viento nocturno, de una nube,</div><div style="text-align:center;">robándome por siempre a Annabel Lee.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos,</div><div style="text-align:center;">más grandes que ella fue, que nunca fui;</div><div style="text-align:center;">y ni próceres ángeles del cielo</div><div style="text-align:center;">ni demonios que el mar prospere en sí,</div><div style="text-align:center;">separarán jamás mi alma del alma</div><div style="text-align:center;">de la radiante Annabel Lee.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pues la luna ascendente, dulcemente,</div><div style="text-align:center;">tráeme sueños de Annabel Lee;</div><div style="text-align:center;">como estrellas tranquilas las pupilas</div><div style="text-align:center;">me sonríen de Annabel Lee;</div><div style="text-align:center;">y reposo, en la noche embellecida,</div><div style="text-align:center;">con mi siempre querida, con mi vida;</div><div style="text-align:center;">con mi esposa radiante Annabel Lee</div><div style="text-align:center;">en la tumba, ante el mar, Annabel Lee.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(Versión de Luis López Nieves).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/edgar-allan-poe/" title="Edgar Allan Poe">Edgar Allan Poe</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2872-en-la-antigua-luz-de-las-mareas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poema De Vida, Salvatore Quasimodo</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446835712_la-mar.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446835712_la-mar.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div><div style="text-align:center;">Ciudad de isla</div><div style="text-align:center;">sumergida en mi corazón,</div><div style="text-align:center;">desciendo en la antigua luz</div><div style="text-align:center;">de las mareas, cerca de sepulcros</div><div style="text-align:center;">a la orilla de aguas</div><div style="text-align:center;">que una alegría desata</div><div style="text-align:center;">de árboles soñados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Me llamo: se espeja</div><div style="text-align:center;">un sonido en amoroso eco,</div><div style="text-align:center;">y el secreto se endulza, el estremecerse</div><div style="text-align:center;">en amplios desprendimientos de aire.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Un cansancio de precoces renacimientos</div><div style="text-align:center;">se abandona en mí,</div><div style="text-align:center;">la habitual pena de ser mío</div><div style="text-align:center;">en una hora más allá del tiempo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y tus muertos siento</div><div style="text-align:center;">en los celosos latidos</div><div style="text-align:center;">de venas vegetales</div><div style="text-align:center;">hacerse menos hondos:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">un respirar absorto de narices.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span>Imagen: The Black Sea at night - Ivan Aivazovsky.</span></div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/salvatore-quasimodo/" title="Salvatore Quasimodo">Salvatore Quasimodo</a></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2889-junio_giuseppe-ungaretti.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poesia de Amor, Poema De Vida, Giuseppe Ungaretti</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div><div style="text-align:center;">Cuando se me muera</div><div style="text-align:center;">esta noche</div><div style="text-align:center;">y como otro</div><div style="text-align:center;">pueda mirarla</div><div style="text-align:center;">y me adormezca</div><div style="text-align:center;">al rumor de las olas</div><div style="text-align:center;">que terminan</div><div style="text-align:center;">de enrollarse</div><div style="text-align:center;">a la cinta de acacias</div><div style="text-align:center;">de mi casa</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuando me despierte</div><div style="text-align:center;">en tu cuerpo</div><div style="text-align:center;">que se modula</div><div style="text-align:center;">como la voz del ruiseñor</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Se extenúa como el color</div><div style="text-align:center;">reluciente del grano maduro</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Librada</div><div style="text-align:center;">de las lajas</div><div style="text-align:center;">sonoras</div><div style="text-align:center;">del aire serás</div><div style="text-align:center;">como un pantera</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A los cortes móviles</div><div style="text-align:center;">de la sombra</div><div style="text-align:center;">te deshojarás</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Rugiendo muda</div><div style="text-align:center;">en aquél polvo</div><div style="text-align:center;">me sofocarás</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Después entornarás</div><div style="text-align:center;">los párpados</div><div style="text-align:center;">Veremos nuestro amor</div><div style="text-align:center;">reclinarse como tarde</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Después veré</div><div style="text-align:center;">serenado</div><div style="text-align:center;">en el horizonte de alquitrán</div><div style="text-align:center;">de tus iris morirme las pupilas</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ahora el sereno está cerrado</div><div style="text-align:center;">como a esta hora</div><div style="text-align:center;">en mi país de África</div><div style="text-align:center;">los jazmines.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">He perdido el sueño</div><div style="text-align:center;">oscilo a orillas de un camino</div><div style="text-align:center;">como una luciérnaga</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Se me morirá</div><div style="text-align:center;">esta noche?</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/giuseppe-ungaretti/" title="Giuseppe Ungaretti">Giuseppe Ungaretti</a></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2646-para-contar-cualquier-historia-vieja.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poema De Vida, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446228635_para-contar-cualquier-historia-vieja.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446228635_para-contar-cualquier-historia-vieja.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Hoy mi playa se viste de amargura</div> <div style="text-align:center;">Porque tu barca tiene que partir</div> <div style="text-align:center;">A buscar otros mares de locura...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Para contar cualquier historia vieja. Para que el tiempo</div> <div style="text-align:center;">reconozca que sangre, o grito, o verso es vida. Para decir</div> <div style="text-align:center;">tu nombre y no caer en un proyecto de monotonía. Para</div> <div style="text-align:center;">que las flores de Baudelaire encuentren esa capacidad de</div> <div style="text-align:center;">asombro y abrir al hombre a una memoria compartida.</div> <div style="text-align:center;">Para que las palabras que evitan desangrarse pierdan esa</div> <div style="text-align:center;">solemnidad de pompas de jabón. Para que este dolor de</div> <div style="text-align:center;">piedra y ala que se alza desde el pecho hasta la luna encuentre</div> <div style="text-align:center;">la cicatriz precisa. Para que este miedo con percusión oscura</div> <div style="text-align:center;">de campanas se seque al sol. Para que esto y aquello no se nos</div> <div style="text-align:center;">vuelva añicos, debemos usar algo la locura.</div> <div style="text-align:center;">Detesto a las abejas desde niña porque jamás poseerán</div> <div style="text-align:center;">Los mares.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "El ramillete perfecto" (1956), René Magritte.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/luz-maria-jimenez-faro/" title="Luzmaría Jiménez Faro">Luzmaría Jiménez Faro</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2687-hombre-de-negro_sylvia-plath.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Poemas A La Mar, Poema De Vida</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446390098_hombre-de-negro-sylvia-plath.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446390098_hombre-de-negro-sylvia-plath.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Reciben el ímpetu</div> <div style="text-align:center;">Y se amamantan de la mar gris.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A la izquierda y la ola,</div> <div style="text-align:center;">abre su puño contra el elevado</div> <div style="text-align:center;">promontorio alambrado de púas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De la prisión de Deer Island</div> <div style="text-align:center;">con sus cuidados criaderos,</div> <div style="text-align:center;">corrales y pastos de ganado.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A la derecha, el hielo de marzo</div> <div style="text-align:center;">abrillanta aún los pocitos en las peñas,</div> <div style="text-align:center;">acantilados de arenas penetrantes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Se levantan de un gran banco de piedra</div> <div style="text-align:center;">Y tú, contra esas blancas piedras</div> <div style="text-align:center;">caminabas en tu ófrica chaqueta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Negra, negros zapatos, cabello negro.</div> <div style="text-align:center;">Te detuviste allí,</div> <div style="text-align:center;">detenido vértice.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En la punta lejana,</div> <div style="text-align:center;">afianzando piedras, aire,</div> <div style="text-align:center;">todo ello, al unísono.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Hijo del hombre" (1964), René Magritte. Museo Magritte, Bruselas.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/sylvia-plath/" title="Sylvia Plath" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:1.1px;">Sylvia Plath</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2725-escucho-como-un-vals-cruza-las-olas_dolors-alberola.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446402756_john-brett-isle-of-arran-7th-august-1883.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446402756_john-brett-isle-of-arran-7th-august-1883.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Baila el mar en el cuenco</div> <div style="text-align:center;">profundo de la tierra.</div> <div style="text-align:center;">Gimen todas sus olas los naufragios</div> <div style="text-align:center;">de pendencieros barcos que viran hacia nunca.</div> <div style="text-align:center;">Caen rotos los cuerpos, bramando astillas térreas...</div> <div style="text-align:center;">Yo estaba en un naufragio</div> <div style="text-align:center;">y a jirones de seda mis caricias</div> <div style="text-align:center;">iban rotas a dar al fuego del invierno.</div> <div style="text-align:center;">Cuando mi mano era un áncora de herrumbre</div> <div style="text-align:center;">buscando en derredor otra lujuria</div> <div style="text-align:center;">vi pasar esa sombra, el lento marinero que arrastraba</div> <div style="text-align:center;">tu rostro, el mascarón</div> <div style="text-align:center;">de madera encendida. Se extinguiera</div> <div style="text-align:center;">de mi forma ese miedo a no ser nada.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Baila lenta la mar</div> <div style="text-align:center;">y en el centro una hoguera. Hay una nota</div> <div style="text-align:center;">de piano que suena,</div> <div style="text-align:center;">se repite en el cielo como un astro</div> <div style="text-align:center;">que huyese de la luz hacia el sonido.</div> <div style="text-align:center;">Yo dejé el infinito para amarte.</div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Isla de arran" (1883), John Brett.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/dolors-alberola/" title="Dolors Alberola">Dolors Alberola</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2779-marea_vicente-luis-mora.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Mar, Poema De Vida, Vicente Luis Mora</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577360063_florez_mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/thumbs/1577360063_florez_mundopoetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Llegó a mis costas la marea negra</div><div style="text-align:center;">con las primeras olas de la noche</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">no distinguí su corazón de grasa</div><div style="text-align:center;">tiznando el rompeolas de la playa</div><div style="text-align:center;">la mar estaba alta al despertar</div><div style="text-align:center;">llegaba hasta mi casa la marea</div><div style="text-align:center;">no pude controlarla resistí</div><div style="text-align:center;">cuanto se puede ante el destino mismo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">perdí como se pierde ante el destino</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">llegó a mis costas la marea negra</div><div style="text-align:center;">me arrebató el color pero dejó</div><div style="text-align:center;">la suficiente tierra para verla</div><div style="text-align:center;">el agua exacta para agonizar</div><div style="text-align:center;">el aire justo para no asfixiarse </div><div style="text-align:center;">bastante vida para amar la muerte</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="word-spacing:1.1px;letter-spacing:0px;line-height:1.5em;">Pintura de Gigino Falconi.</span> </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/vicente-luis-mora/" title="Vicente Luis Mora">Vicente Luis Mora</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3114-apenas-si-se-advierte-la-plantilla.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Prosa, Poesia, Poemas A La Mar, Poema De Vida, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:59:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520362725_apenas-si-se-advierte-la-plantilla-mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520362725_apenas-si-se-advierte-la-plantilla-mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="text-align:center;">Apenas si se advierte la plantilla<br>flotando sobre la onda. Es oro puro<br>que a ras del mar, de un esmeralda oscuro,<br>como una cinta luminosa brilla.<br>Y sobre ese retazo de la orilla<br>que sin rumbo parece e inseguro,<br>tienden al viento su penacho duro<br>diez palmas, desplegadas en guerrillas.<br>Tal como una encendida fortaleza<br>el ocaso se vuelve una pavesa<br>entre humo, sangre, y oro, y seda, y raso;<br>y parecen las épicas palmeras<br>un tropel victorioso de banderas<br>en marcha, sobre el mar, hacia el ocaso.<br><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2666-un-arte_elizabeth-bishop.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Verso, Poema De Vida, Poemas A La Madre</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:58:54 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446384863_1930-the-green-turban.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446384863_1930-the-green-turban.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">El arte de perder se domina fácilmente;</div> <div style="text-align:center;">tantas cosas parecen decididas a extraviarse</div> <div style="text-align:center;">que su pérdida no es ningún desastre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pierde algo cada día. Acepta la angustia</div> <div style="text-align:center;">de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.</div> <div style="text-align:center;">El arte de perder se domina fácilmente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:</div> <div style="text-align:center;">lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.</div> <div style="text-align:center;">Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue</div> <div style="text-align:center;">la última o la penúltima de mis tres casas amadas.</div> <div style="text-align:center;">El arte de perder se domina fácilmente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:</div> <div style="text-align:center;">algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.</div> <div style="text-align:center;">Los extraño, pero no fue un desastre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto</div> <div style="text-align:center;">que amo) no habré mentido. Es indudable</div> <div style="text-align:center;">que el arte de perder se domina fácilmente,</div> <div style="text-align:center;">así parezca (¡escríbelo!) un desastre.</div> <div style="text-align:center;">Pintura: "El turbante verde" (1930), Tamara de Lempicka.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;word-spacing:1.1px;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/elizabeth-bishop/" title="Elizabeth Bishop">Elizabeth Bishop</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2790-dibujo-corporal.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poemas A La Madre, Ángel García López</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 18:58:54 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Cuando me llegas con tu luz y ordeno la gran copa caliente,</div><div style="text-align:center;">tus cabellos, tu novia mano de lebrel.</div><div style="text-align:center;">Y acuesto la carne junto a ti,</div><div style="text-align:center;">dejado el ventanal con sol, todo el silencio en sombra.</div><div style="text-align:center;">Y se deslumbra el aposento de un túnel sin color.</div><div style="text-align:center;">O bien tus dedos, arando mis mejillas con su lento</div><div style="text-align:center;">peregrinar -mirándome por dentro como al olor-</div><div style="text-align:center;">van a pastar sus ciervos en el pómulo,</div><div style="text-align:center;">alertan nómadas del corazón.</div><div style="text-align:center;">Sí, oculto, llega el sueño a sazonarse con el lugar y,</div><div style="text-align:center;">hondero, hace oficio del párpado con gesto de tórtola.</div><div style="text-align:center;">Y te duermes, y un almendro florece en ti.</div><div style="text-align:center;">Si luego, ya</div><div style="text-align:center;">despiertos,</div><div style="text-align:center;">te miro y nace el aire, abre un espejo de mocedad,</div><div style="text-align:center;">se sana el rostro enfermo de la sábana.</div><div style="text-align:center;">Y, dócil, quema el trébol del labio su poder,</div><div style="text-align:center;">se entrega al fuego la juventud.</div><div style="text-align:center;">Y si, después, volvemos, tal un jardín,</div><div style="text-align:center;">a contemplar el cielo con pájaros. Y cantas.</div><div style="text-align:center;">Y en el cuello sopla el alisio su esplendor, el cierzo</div><div style="text-align:center;">mueve la alcoba, anida así un jilguero, otra vez en tu mano.</div><div style="text-align:center;">Y ve el estruendo devastarse ciudades de piel, pueblos del tacto,</div><div style="text-align:center;">sitios nobles y, a lo lejos, arde un pinar,</div><div style="text-align:center;">entonces sé qué cuerpo aventajado es mi vivienda,</div><div style="text-align:center;">el centro del amor. Y te amo.</div><div style="text-align:center;">Y sé del reino donde tengo mi exilio. Y mi alimento. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura de Girodet Trioson.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/angel-garcia-lopez/" title="Ángel García López">Ángel García López</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3141-el-vino-y-el-amor.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poemas Amoroso, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Thu, 26 Dec 2019 13:11:04 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577362108_vino_mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/thumbs/1577362108_vino_mundopoetico.webp" alt="El vino y el amor" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Hijo alado</div><div style="text-align:center;">de Dione,</div><div style="text-align:center;">no me riñas,</div><div style="text-align:center;">no te enojes,</div><div style="text-align:center;">si te digo</div><div style="text-align:center;">que los goces</div><div style="text-align:center;">no me tientan</div><div style="text-align:center;">de esos pobres</div><div style="text-align:center;">que mantienes</div><div style="text-align:center;">en prisiones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hechiceros,</div><div style="text-align:center;">¿quién lo niega?</div><div style="text-align:center;">son los ojos</div><div style="text-align:center;">de Filena;</div><div style="text-align:center;">pero mira</div><div style="text-align:center;">cómo el néctar</div><div style="text-align:center;">delicioso</div><div style="text-align:center;">de Madera</div><div style="text-align:center;">en la copa</div><div style="text-align:center;">centellea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú prometes</div><div style="text-align:center;">bienandanza;</div><div style="text-align:center;">mas, ¿lo cumples?</div><div style="text-align:center;">¡Buena alhaja!</div><div style="text-align:center;">De los necios</div><div style="text-align:center;">que sonsacas,</div><div style="text-align:center;">unos llevan</div><div style="text-align:center;">calabazas;</div><div style="text-align:center;">otros viven</div><div style="text-align:center;">de esperanzas;</div><div style="text-align:center;">cuál se queja</div><div style="text-align:center;">de inconstancia;</div><div style="text-align:center;">cuál en celos</div><div style="text-align:center;">¡ay! se abrasa.</div><div style="text-align:center;">Baco alegre,</div><div style="text-align:center;">tú no engañas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hace el vino</div><div style="text-align:center;">maravillas;</div><div style="text-align:center;">esperanzas</div><div style="text-align:center;">vivifica;</div><div style="text-align:center;">da al cobarde</div><div style="text-align:center;">valentía;</div><div style="text-align:center;">a los rudos,</div><div style="text-align:center;">¡cómo inspira</div><div style="text-align:center;">Aunque gruña</div><div style="text-align:center;">la avaricia,</div><div style="text-align:center;">tú le rompes</div><div style="text-align:center;">la alcancía.</div><div style="text-align:center;">Y otra cosa,</div><div style="text-align:center;">que a tu lima</div><div style="text-align:center;">no hay secretos</div><div style="text-align:center;">que resistan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los amantes</div><div style="text-align:center;">infelices</div><div style="text-align:center;">por las selvas</div><div style="text-align:center;">y jardines</div><div style="text-align:center;">andan siempre</div><div style="text-align:center;">de escondite;</div><div style="text-align:center;">cabizbajos</div><div style="text-align:center;">lloran, gimen;</div><div style="text-align:center;">mas, ¡cuán otro</div><div style="text-align:center;">quien te sirve!</div><div style="text-align:center;">dios amable</div><div style="text-align:center;">de las vides.</div><div style="text-align:center;">Compañeros</div><div style="text-align:center;">apercibe</div><div style="text-align:center;">que en su gozo</div><div style="text-align:center;">participen.</div><div style="text-align:center;">Cantan, beben,</div><div style="text-align:center;">bullen, ríen.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —Mas Filena,</div><div style="text-align:center;">¿no te mueve?</div><div style="text-align:center;">—Niño alado,</div><div style="text-align:center;">vete, vete.</div><div style="text-align:center;">—Sus miradas</div><div style="text-align:center;">inocentes,</div><div style="text-align:center;">sus amables</div><div style="text-align:center;">esquiveces...</div><div style="text-align:center;">—¿No te marchas,</div><div style="text-align:center;">alcahuete?...</div><div style="text-align:center;">—Sus mejillas,</div><div style="text-align:center;">que parecen</div><div style="text-align:center;">frescas rosas</div><div style="text-align:center;">entre nieves...</div><div style="text-align:center;">—Cupidillo,</div><div style="text-align:center;">no me tientes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —Sola ahora</div><div style="text-align:center;">por la calle</div><div style="text-align:center;">se pasea</div><div style="text-align:center;">de los sauces,</div><div style="text-align:center;">y las sombras</div><div style="text-align:center;">de la tarde</div><div style="text-align:center;">van cundiendo</div><div style="text-align:center;">por el valle.</div><div style="text-align:center;">Y la sigue</div><div style="text-align:center;">cierto amante</div><div style="text-align:center;">que maquina</div><div style="text-align:center;">desbancarte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —¿Tirsi acaso?</div><div style="text-align:center;">—Tú lo has dicho.</div><div style="text-align:center;">—Oye, aguarda,</div><div style="text-align:center;">ya te sigo.</div><div style="text-align:center;">Compañeros,</div><div style="text-align:center;">me retiro.</div><div style="text-align:center;">Vuelo a verte,</div><div style="text-align:center;">dueño mío</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3205-la-bailarina-de-los-pies-desnudos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Españoles, Poetas Centroamericanos, Ruben Dario</category>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534347467_rima_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534347467_rima_mundo_poetico.webp" alt="La Bailarina De Los Pies...." class="fr-dib"></a>Iba, en un paso rítmico y felino<br> a avances dulces, ágiles o rudos,<br> con algo de animal y de divino<br> la bailarina de los pies...<br><br> Su falda era la falda de las rosas,<br> en sus pechos había dos escudos…<br> Constelada de casos y de cosas…<br> La bailarina de los pies...<br><br> Bajaban mil deleites de los senos<br> hacia la perla hundida del ombligo,<br> e iniciaban propósitos obscenos<br> azúcares de fresa y miel de higo.<br><br> A un lado de la silla gestatoria<br> estaban mis bufones y mis mudos…<br> ¡Y era toda Selene y Anactoria<br> la bailarina de los pies...!<br><br></p><div class="autor" style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ruben-dario/" title="https://mundopoetico.es/ruben-dario/">Rubén Darío</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3209-pagina-en-blanco.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos, Mario Benedetti</category>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-05/1431349855_pagina-en-blasnco.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-05/thumbs/1431349855_pagina-en-blasnco.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p><div style="text-align:center;">Bajé al mercado<br>y traje<br>tomates diarios aguaceros<br>endivias y envidias<br>gambas grupas y amenes<br>harina monosílabos jerez<br>instantáneas estornudos arroz<br>alcachofas y gritos<br>rarísimos silencios<br><br>página en blanco<br>aquí te dejo todo<br>haz lo que quieras<br>espabílate<br>o por lo menos organízate<br><br>yo me echaré una siesta<br>ojalá me despiertes<br>con algo original<br>y sugestivo<br>para que yo lo firme<br><br>Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/mario-benedetti/">Mario Benedetti</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3207-trueque.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos, Mario Benedetti</category>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534532679_trueque-_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534532679_trueque-_mundo_poetico.webp" alt="Trueque" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Me das tu cuerpo patria y yo te doy mi río<br>tú noches de tu aroma / yo mis viejos acechos<br>tú sangre de tus labios / yo manos de alfarero<br>tú el césped de tu vértice / yo mi pobre ciprés<br><br>me das tu corazón ese verdugo<br>y yo te doy mi calma esa mentira<br>tú el vuelo de tus ojos / yo mi raíz al sol<br>tú la piel de tu tacto / yo mi tacto en tu piel<br><br>me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus<br>tú me abres tus enigmas / yo te encierro en mi azar<br>me expulsas de tu olvido / yo nunca te he olvidado<br>te vas te vas te vienes / me voy me voy te espero</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/mario-benedetti/" title="https://mundopoetico.es/mario-benedetti/">Mario Benedetti</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2785-eres-el-horror-de-la-noche.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Franceses, Georges Bataille</category>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/te-deseo_victor-hugo_mundo_poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2023-04/thumbs/te-deseo_victor-hugo_mundo_poetico.webp" alt="Eres el horror de la noche" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;">te amo como se agoniza</div><div style="text-align:center;">eres débil como la muerte</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Te amo como se delira</div><div style="text-align:center;">sabes que mi cabeza muere</div><div style="text-align:center;">eres la inmensidad del miedo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Eres bella como matar </div><div style="text-align:center;">el corazón desmesurado me ahoga</div><div style="text-align:center;">tu viente está desnudo como la noche</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/georges-bataille/" title="Georges Bataille">Georges Bataille</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3204-poema-de-la-belleza-cautiva-que-perdi.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Antonio Colinas, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poemas Amoroso</category>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 19:26:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529948297_poema-de-la-belleza-cautiva-que-perdi_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529948297_poema-de-la-belleza-cautiva-que-perdi_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Pequeña de mis sueños, por tu piel las palomas,</div><div style="text-align:center;">la pálida presencia de la luna en el bosque</div><div style="text-align:center;">o la nieve recién caída de los astros.</div><div style="text-align:center;">por esa piel sin mácula, por su tersura suave,</div><div style="text-align:center;">tronché columnas firmes, derrumbé la techumbre</div><div style="text-align:center;">de la más alta noche: la de mis sueños puros.</div><div style="text-align:center;">Pan del amanecer tu blanco cuello, frente,</div><div style="text-align:center;">osamenta querida, veta, venero noble…</div><div style="text-align:center;">Aquí tengo los brazos abiertos como un río,</div><div style="text-align:center;">las venas descansadas, todo el amor del mundo</div><div style="text-align:center;">dispuesto a consumir en un beso glorioso.</div><div style="text-align:center;">Pequeña mía, amada, no olvides que por ti,</div><div style="text-align:center;">una noche de julio, olvidé la aventura</div><div style="text-align:center;">de salir a buscar la belleza cautiva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/antonio-colinas/">Antonio Colinas</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3213-frases-de-libros-celebres.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Mon, 23 Dec 2019 12:51:40 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-11/1573749828_frases-de-libros-celebres_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-11/thumbs/1573749828_frases-de-libros-celebres_mundo_poetico.webp" alt="Frases de libros célebres" class="fr-dib"></a>A menudo sucede que de nuestro libro favorito recordamos, sobre todo, algunas frases que captaron, golpearon o simplemente llegaron en el momento adecuado. Los usuarios del conocido servicio social para fanáticos de la lectura de Mundo Poetico han recopilado esas citas de las mejores obras de literatura mundial que la mayoría de los lectores adoran.<br><br>A lo largo de la vida, el libro es nuestro asistente confiable y un excelente asesor. Después de haber hecho enamorados con <a href="https://frasesparafotos.top/frases-libros/tumblr/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">frases de libros de amor</a> a una edad temprana, una persona no se separa de ella, incluso cuando se convierte en pensionista.<br><br>Los libros nos dan respuestas a mil preguntas globales, nos enseñan cómo vivir, sugieren las soluciones correctas. Es por eso que experimentamos amor y los necesitamos urgentemente. Un buen trabajo puede causar muchos sentimientos en el alma, una tormenta de emociones. Y si sus declaraciones divergen en <a href="https://frasesparafotos.top/frases-libros/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">frases de libros</a> aladas y no dejan de ser relevantes incluso después de 100 a 200 años, entonces el libro no puede temer ser llamado una obra maestra.<br><br>Entonces ahora pasamos a lo importante mostraremos las mejores frases de libros, libros tumblr, etc:<br><br>El libro siempre ha sido para mí un asesor, un consolador, elocuente y tranquilo, y no quería agotar sus beneficios, almacenándolos para los casos más importantes.<div style="text-align:right;">Georges Sand</div>No podemos soportar a las personas con los mismos defectos que los nuestros.<div style="text-align:right;">Oscar Wilde "Retrato de Dorian Gray"</div>La paradoja de la lectura: nos aleja de la realidad para llenarla de significado.<div style="text-align:right;">Daniel Pennak "Como una novela"</div>Amar la lectura es intercambiar horas de aburrimiento, inevitable en la vida, por horas de gran placer.<div style="text-align:right;">Charles Louis de Montesquieu</div>Sin lectura, no hay educación real, no puede haber gusto, ni palabra, ni amplitud de comprensión de muchos lados; Goethe y Shakespeare son iguales a toda la universidad. Al leer, una persona atraviesa siglos.<div style="text-align:right;">Alexander Herzen</div>Ama el libro, te hace la vida más fácil, te ayudará a hacer amigos en la colorida y tormentosa confusión de pensamientos, sentimientos, eventos, te enseñará a respetar a una persona y a ti mismo, inspira tu mente y corazón con un sentimiento de amor por el mundo, por la humanidad.<div style="text-align:right;">Maxim Gorki</div>¡No es tan importante enseñar a los niños a leer, es mucho más importante enseñarles a pensar en lo que leen!<div style="text-align:right;">George Carlin</div>Puedes acostarte en el puente y ver cómo fluye el agua. Corre, o deambula por el pantano con botas rojas, o acurrucarse y escuchar la lluvia golpeando el techo. Ser feliz es muy fácil.<div style="text-align:right;">Tove Jansson "Todo sobre los Moomins"</div>Es difícil olvidar el dolor, pero es aún más difícil recordar la alegría. La felicidad no deja cicatrices memorables.<div style="text-align:right;">Chuck Palahniuk El diario</div>La felicidad no tiene mañana; él no tiene ayer; no recuerda el pasado, no piensa en el futuro; él tiene un regalo, y ese no es un día, sino un instante.<div style="text-align:right;">Ivan Turgenev "Asya"</div>Al aceptarnos como somos, perdemos la esperanza de convertirnos en lo que deberíamos ser.<div style="text-align:right;">John Fowles The Magus</div>Di lo que lees y te diré quién eres" es cierto. Pero te conozco mejor si dices que estás releyendo.<div style="text-align:right;">Francois Moriac</div>¡Qué lindo pasar la noche! Francamente, no conozco los placeres de leer. ¡Cuánto más rápido se cansa de cualquier otra actividad! Cuando tenga mi propia casa, me sentiré miserable si no tengo una buena biblioteca.<div style="text-align:right;">Jane Austen "Orgullo y prejuicio"</div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3219-repasamos-los-mejores-libros-de-poesia-de-2019.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia</category>
<pubDate>Mon, 16 Dec 2019 09:51:21 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-05/1432149832_grandes-poetas.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-05/thumbs/1432149832_grandes-poetas.webp" alt="Repasamos los mejores libros de poesía de 2019" class="fr-dib"></a>Se acercan las navidades y el Año Nuevo, el tiempo de esperar milagros y regalos. Mundo Poético nos cuenta sobre los mejores libros de poesía, que se publicaron en 2019.<br><br>Este año prometió ser rico en novedades de libros. Y algunos de los más interesantes: ¡Resulta alegría en los amantes de los libros! Honestamente, no soporto las calificaciones de libros, que en los últimos años se han convertido en un signo integral del año saliente. Porque año tras año no es necesario. Y, sí, ¡resulta que recolectar los mejores <a href="https://unlibrocadadia.es/poesia" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">libros de poesía</a> que lo satisfarían en todos los aspectos es muy difícil! Pero, para mi alegría, este año hubo tantas publicaciones maravillosas para la poesía, las novelas en fin para los libros en general que es fácil escribirlas, ¡e incluso "se supera"! - top 10. Por lo tanto, este año Mundo Poético quiere presentarles los mejores libros de poesía que son geniales, brillantes, divertidos y útiles que atraerán tanto a niños como a adultos.<br><br>Cualquier obra poética (desde singular hasta poemas y novelas en versos) de cualquier autor que haya escrito en cualquier idioma en cualquier época participará en la recomendación. La recomendación es ilimitada, los resultados se actualizan inmediatamente en tiempo real.<br><br>El mejor libro del año 2019 en la sección de Poesía: la elección del público objetivo de los lectores, que se ve afectada por la calificación, los comentarios y las calificaciones publicadas durante el año pasado. El libro del año en la categoría de Poesía es el más popular sobre este tema, digno de su atención, según las recomendación recogidas en webs como Amazon, La Casa del Libro y otras librerías online.<br><br>Aquí hay una <a href="https://unlibrocadadia.es/poesia" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">lista de los mejores obras poéticas</a> de todos los tiempos, compilada por los resultados de la votación de los visitantes de varios sitios webs.<br><br>¡Bienvenido al mundo de los mejores libros de poemas de todos los tiempos!<br><br>Elegir un libro para regalar es escoger hacer un regalo con dedicación y cariño. Los libros son mucho más que objetos, son experiencias no vividas y nuevas ideas que cambian nuestra perspectiva sobre la realidad. Además, tomarse el tiempo de buscar esa historia que más le vaya a gustar a alguien de acuerdo a sus gustos y personalidad es un acto de amor con el que poder demostrar que conocemos bien a la persona.]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3142-la-burla-del-amor.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 09 Dec 2019 18:49:25 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534523452_la-burla-del-amor_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534523452_la-burla-del-amor_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> No dudes, hermosa Elvira,</div><div style="text-align:center;">que eres mi bien, mi tesoro,</div><div style="text-align:center;">que te idolatro y adoro;</div><div style="text-align:center;">...porque es la pura mentira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! lo que estoy padeciendo</div><div style="text-align:center;">no puede ser ponderado,</div><div style="text-align:center;">pues de puro enamorado,</div><div style="text-align:center;">paso las noches... durmiendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y si tu mirar me avisa</div><div style="text-align:center;">que te ofende mi ternura,</div><div style="text-align:center;">tanto mi dolor me apura</div><div style="text-align:center;">que me echo a morir de... risa.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3212-la-conciencia-cuantica.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, Poemas A Los Atomos</category>
<pubDate>Wed, 13 Nov 2019 19:43:02 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-11/1573670759_la-conciencia-cuantica_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-11/thumbs/1573670759_la-conciencia-cuantica_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div class="quote" style="text-align:center;">"Nuestro cerebro es parte del Universo."<br>"Así que somos ese Universo<br>observándose a sí mismo"<br>-Jorge Blaschke-</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Somos pulso que libera</div><div style="text-align:center;">Un vibrar evolutivo,</div><div style="text-align:center;">Un murmullo en la rivera</div><div style="text-align:center;">De los siempres misteriosos,</div><div style="text-align:center;">Bajo un Cosmos pensativo.</div><br><div style="text-align:center;">Un Universo expansivo</div><div style="text-align:center;">Que allende los mudos gozos,</div><div style="text-align:center;">Va observándose a sí mismo</div><div style="text-align:center;">En un himno de unidad.</div><br><div style="text-align:center;">Se vislumbran señales de un gran istmo</div><div style="text-align:center;">Tras los párpados de la eternidad.</div><div style="text-align:center;">Todos los límites desaparecen</div><div style="text-align:center;">Contra la sinapsis de una trasmeta,</div><div style="text-align:center;">Y las torvas dimensiones fenecen</div><div style="text-align:center;">En la catarsis de una mente quieta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Una ménsula de luz coherente</div><div style="text-align:center;">Colma la existencia más repleta</div><div style="text-align:center;">Con veraz y mesiánico presente.</div><div style="text-align:center;">Una cuántica conciencia</div><div style="text-align:center;">Va vibrando a borbotones</div><div style="text-align:center;">Entre un éter de fotones</div><div style="text-align:center;">Y ecuaciones de la ciencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El eslabón no se hallaba perdido,</div><div style="text-align:center;">Pues en la conciencia siempre ha estado;</div><div style="text-align:center;">Solamente se encontraba dormido,</div><div style="text-align:center;">Y por fin, ahora, ha despertado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Las neuronas del ensueño</div><div style="text-align:center;">Forman parte de la historia:</div><div style="text-align:center;">"Cada ser crea su gloria</div><div style="text-align:center;">Con la fuerza de su sueño"</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Extraído del poemario: "El Otro Infinito".</div><div style="text-align:center;">- <a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/XaZmtF" rel="external noopener noreferrer">Ulises Febles</a> -</div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3208-solo-mientras-tanto.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos, Mario Benedetti</category>
<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 13:47:23 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a>Vuelves, día de siempre,<br>rompiendo el aire justamente donde<br>el aire había crecido como muros.<br><br>Pero nos iluminas brutalmente<br>y en la sencilla náusea de tu claridad<br>sabemos cuándo se nos caerán los ojos,<br>el corazón, la piel de los recuerdos.<br><br>Claro, mientras tanto<br>hay oraciones, hay pétalos, hay ríos,<br>hay la ternura como un viento húmedo.<br>Sólo mientras tanto.<br> <br>Autor del poema:<a href="https://mundopoetico.es/mario-benedetti/"> Mario Benedetti </a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2706-anuari-anuari.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia Oscura, Poetas Franceses, Teresa Wilms Montt</category>
<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 13:47:23 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534531886_anuari-anuari_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534531886_anuari-anuari_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>¡Anuarí! ¡Anuarí!</p></div><div style="text-align:center;">Espíritu profundo, vuelve del caos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Torna en misteriosa envoltura, huésped de mis noches glaciales.</div><div style="text-align:center;">Que tus dedos de sueño posen sobre mis párpados desvelados.</div><div style="text-align:center;">Ciérralos, Anuarí.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Veneno sublime, da muerte a mi cerebro aterrado.</div><div style="text-align:center;">Quédate sobre mi fosa sonriendo enigmático.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sonrisas de ultratumba, sombra y luz, sonrisa tremenda que me ha aniquilado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Espíritu profundo, vuelve del caos!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Se han muerto todas mis flores, sólo queda para tu hambre la sangrienta herida de mi corazón partido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Anuarí, Anuarí. ¡Sucumbo en el torbellino de los astros locos que se precipitan!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Vuelve del caos!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura: "rosa de Granada", George Owen Wynne Apperley (1884 – 1960).</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/teresa-wilms-montt/" title="Teresa Wilms Montt">Teresa Wilms Montt</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2709-frente-a-mi-ventana-cerrada.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Franceses, Teresa Wilms Montt</category>
<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 13:47:23 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534531648_frente-a-mi-ventana-cerrada_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534531648_frente-a-mi-ventana-cerrada_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></p></div><div style="text-align:center;">Frente a mi ventana cerrada pregunto al tiempo cuánto más he de vivir.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Las sombras aniegan mis persianas, y apenas marca una delgada raya la claridad.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El reloj tiene titubeos de corazón enfermo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En un gesto convulsivo se crispan mis manos sobre el papel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Buscan el apoyo de la tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura de Modesto Trigo.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/teresa-wilms-montt/" title="Teresa Wilms Montt">Teresa Wilms Montt</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2768-ausencia-de-amor.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos, Juan Gelman</category>
<pubDate>Wed, 21 Aug 2019 13:47:23 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534526657_la-ausencia_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534526657_la-ausencia_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>Cómo será pregunto.</p></div><div style="text-align:center;">Cómo será tocarte a mi costado.</div><div style="text-align:center;">Ando de loco por el aire</div><div style="text-align:center;">que ando que no ando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cómo será acostarme</div><div style="text-align:center;"> en tu país de pechos tan lejano.</div><div style="text-align:center;"> Ando de pobre cristo a tu recuerdo</div><div style="text-align:center;"> clavado, reclavado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Será ya como sea.</div><div style="text-align:center;">Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.</div><div style="text-align:center;">Me comerás entonces dulcemente</div><div style="text-align:center;">pedazo por pedazo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Seré lo que debiera.</div><div style="text-align:center;">Tu pie. Tu mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura: "Natural", Soledad Fernández.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/juan-gelman/" title="Juan Gelmán">Juan Gelmán</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3152-fuese-lucilio-enhorabuena.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Thu, 04 Jul 2019 22:04:37 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-07/1562270720_fuese-lucilio-enhorabuenamundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-07/thumbs/1562270720_fuese-lucilio-enhorabuenamundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;"> (Traducción de Horacio, fragmento)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">...Fuese Lucilio enhorabuena</div><div style="text-align:center;">festivo y elegante, y sus escritos</div><div style="text-align:center;">puliese más que el padre de este nuevo</div><div style="text-align:center;">género de poemas, que la musa</div><div style="text-align:center;">griega nunca tentó, mas él si hubiese</div><div style="text-align:center;">por decreto del cielo florecido</div><div style="text-align:center;">en nuestra edad, a muchos de sus versos</div><div style="text-align:center;">aplicara la lima.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3210-no-es-el-amor-quien-muere.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, Poetas Españoles, Luis Cernuda</category>
<pubDate>Wed, 20 Feb 2019 20:51:06 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-02/1550692149_no-es-el-amor-quien-muere_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-02/thumbs/1550692149_no-es-el-amor-quien-muere_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">No es el amor quien muere,</div><div style="text-align:center;">somos nosotros mismos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Inocencia primera</div><div style="text-align:center;">Abolida en deseo,</div><div style="text-align:center;">Olvido de sí mismo en otro olvido,</div><div style="text-align:center;">Ramas entrelazadas,</div><div style="text-align:center;">¿Por qué vivir si desaparecéis un día?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sólo vive quien mira</div><div style="text-align:center;">Siempre ante sí los ojos de su aurora,</div><div style="text-align:center;">Sólo vive quien besa</div><div style="text-align:center;">Aquel cuerpo de ángel que el amor levantara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Fantasmas de la pena,</div><div style="text-align:center;">A lo lejos, los otros,</div><div style="text-align:center;">Los que ese amor perdieron,</div><div style="text-align:center;">Como un recuerdo en sueños,</div><div style="text-align:center;">Recorriendo las tumbas</div><div style="text-align:center;">Otro vacío estrechan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Por allá van y gimen,</div><div style="text-align:center;">Muertos en pie, vidas tras de la piedra,</div><div style="text-align:center;">Golpeando la impotencia,</div><div style="text-align:center;">Arañando la sombra</div><div style="text-align:center;">Con inútil ternura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No, no es el amor quien muere.</div><br><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/luis-cernuda/">Luis Cernuda</a></div><div style="text-align:center;"><a href="https://poesiauniversal.es/poemas/autores/cernuda.html" rel="external noopener noreferrer">Ver mas poemas en Poesía Universal</a></div><div style="text-align:center;"><a href="https://poesiauniversal.es/poetas/index.html" rel="external noopener noreferrer">Poemas narrados por diferentes autores</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3120-los-20-mejores-versos-de-amor-de-la-poesa-y-los-poemas-ms-famosos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, J.A.M.A.</category>
<pubDate>Tue, 23 Oct 2018 13:22:03 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577359707_corazon_mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/thumbs/1577359707_corazon_mundopoetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Aún Me Acuerdo De Tí,<br>En un instante<br>me acuerdo de tí,<br>con estos <b><span style="color:rgb(254,150,139);"><a href="https://frases.top/poemas/versos-poemas-amor/" style="color:rgb(254,150,139);" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">versos de amor</a>.</span></b><br><br>Efímero pensamiento,<br>anhelando tu reencuentro,<br>y lo sabemos<br>es dificil vivir sin ti.<br><br>Siempre te llevaré<br>en mi corazon<br>y en mi alma,<br>Amada mia. </div><div style="text-align:center;">Con este poema de amor...</div><div style="text-align:center;"><br>No se halla el lugar<br>en este mundo, si<br>tu no estas aquí...<br> <br>Sin embargo, prospero<br>y anhelo algún día<br>que nuestras almas<br>se unan nuevamente.<br> <br>Alma errante, condenado<br>al desamor, al no<br>hallar la felicidad<br>en este plano astral<br>que es la realidad.<br> <br>Sublime revelación,<br>condenación eterna,<br>a cometer los mismos<br>errores del ayer.<br> <br>Algún día, cuando no<br>estemos aquí, en esta<br>mundanidad, me encontrare<br>con mi verdadero amor.<br> <br>Amor mundano, efímero y<br>sin sentido, causante<br>de tan grande agravio.<br> <br>La felicidad la hallare<br>en la eternidad<br>Amada Mía....<br><br>Donde tú no estas<br>va el silencio,<br>la soledad<br>y las ganas de tenerte.<br> <br>Deseo tanto abrazarte<br>en estos momentos<br>pero solo me contento<br>con mis sueños.<br> <br>Deseo que seas flor<br>para sentir el perfume de tu cuerpo,<br>y que en la noche la luna te acaricie<br>y el rocío te desnude.<br> <br>Y allí, donde tú no estas<br>mueren mis esperanzas,<br>y nacen nuevos amores</div><div style="text-align:center;">de un recuerdo fugaz y sin sentido.<br><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/jama/">J.A.M.A.</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2705-llega-todas-las-noches-a-mi-alcoba.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos, Teresa Wilms Montt</category>
<pubDate>Fri, 17 Aug 2018 17:57:03 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534521419_llega-todas-las-noches-a-mi-alcoba_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534521419_llega-todas-las-noches-a-mi-alcoba_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></p></div><div style="text-align:center;">Llega todas las noches a mi alcoba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sin tener ojos me mira, sin tener boca me habla, y su mirada y su voz son tan hondas como el silencio de los sepultados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Está muy lejos, y está conmigo, piensa en mi cerebro y llora en mis lágrimas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuando procedo mal, Anuarí castiga mis huesos, atravesándolos del hielo de una carcajada sin dientes.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Pintura de Stephanie Rew.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/teresa-wilms-montt/" title="Teresa Wilms Montt">Teresa Wilms Montt</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3206-rima-xxx-asomaba-a-sus-ojos-una-lagrima.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Poesia, Poema De Vida, Poetas Españoles, Gustavo Adolfo Becquer</category>
<pubDate>Wed, 15 Aug 2018 17:38:56 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534347534_rima_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534347534_rima_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><p style="text-align:center;">Asomaba a sus ojos una lágrima</p><p style="text-align:center;"> y a mi labio una frase de perdón,</p><p style="text-align:center;">habló el orgullo y se enjugó su llanto</p><p style="text-align:center;">y la frase en mis labios expiró.</p><p style="text-align:center;"> </p><p style="text-align:center;"><br></p><p style="text-align:center;">Yo voy por un camino, ella por otro;</p><p style="text-align:center;">pero al pensar en nuestro mutuo amor,</p><p style="text-align:center;">yo digo aún.¿Por qué callé aquel día?</p><p style="text-align:center;">Y ella dirá.¿Por qué no lloré yo?</p><p style="text-align:center;"> </p><p style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/gustavo-adolfo-becquer/">Gustavo Adolfo Bécquer</a></p>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3147-adios-campia-hermosa.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Amistad, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Wed, 15 Aug 2018 17:18:43 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534346325_adios-campia-hermosa_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534346325_adios-campia-hermosa_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a><br></div><div style="text-align:center;"> Adiós campiña hermosa</div><div style="text-align:center;">del olivar ameno,</div><div style="text-align:center;">morada deliciosa</div><div style="text-align:center;">donde feliz viví.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras mi pecho anime</div><div style="text-align:center;">el soplo de la vida,</div><div style="text-align:center;">esta alma agradecida</div><div style="text-align:center;">se acordará de ti.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A enfermedad y pena</div><div style="text-align:center;">postrado el cuerpo estaba;</div><div style="text-align:center;">y mi vivir minaba</div><div style="text-align:center;">el tedio del placer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vine a tu caro asilo</div><div style="text-align:center;">y respiró tu ambiente;</div><div style="text-align:center;">y al ánimo doliente</div><div style="text-align:center;">sentí la paz volver.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Cuál ignorado hechizo</div><div style="text-align:center;">pudo en mis fibras tanto?</div><div style="text-align:center;">¿Por qué secreto encanto</div><div style="text-align:center;">tan alto bien logré?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dolores y Agustina,</div><div style="text-align:center;">amable hija y madre,</div><div style="text-align:center;">solicitud tan fina</div><div style="text-align:center;">¿cómo pagar podré?</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3126-mis-deseos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Verso, Poemas Amoroso, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Tue, 14 Aug 2018 22:46:31 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;">Hoc erat in votis(Latin: Se solicitó)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Sabes, rubia, qué gracia solicito</div><div style="text-align:center;">cuando de ofrendas cubro los altares?</div><div style="text-align:center;">No ricos muebles, no soberbios lares,</div><div style="text-align:center;">ni una mesa que adule al apetito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De Aragua a las orillas un distrito</div><div style="text-align:center;">que me tribute fáciles manjares,</div><div style="text-align:center;">do vecino a mis rústicos hogares</div><div style="text-align:center;">entre peñascos corra un arroyito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Para acogerme en el calor estivo,</div><div style="text-align:center;">que tenga una arboleda también quiero,</div><div style="text-align:center;">do crezca junto al sauce el coco altivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Felice yo si en este albergue muero;</div><div style="text-align:center;">y al exhalar mi aliento fugitivo,</div><div style="text-align:center;">sello en tus labios el adiós postrero!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2643-como-si-fuera-un-rito_ariel-canzani.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poemas Amoroso, Ariel Canzani</category>
<pubDate>Tue, 14 Aug 2018 22:36:59 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534279026_como-si-fuera-un-rito_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534279026_como-si-fuera-un-rito_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>Como si fuera un rito</p></div><div style="text-align:center;">dejé por las cubiertas</div><div style="text-align:center;">las ropas que oprimían</div><div style="text-align:center;">mi piel y mis deseos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En la quietud serena,</div><div style="text-align:center;">oscura, de la noche</div><div style="text-align:center;">quedé desnudo y libre</div><div style="text-align:center;">en actitud de entrega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Estrellas infinitas</div><div style="text-align:center;">gimieron en mis brazos</div><div style="text-align:center;">y yo gemí con ellas</div><div style="text-align:center;">sediento, enamorado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Estuve como un dios,</div><div style="text-align:center;">minutos, tal vez horas,</div><div style="text-align:center;">desnudo y voluptuoso</div><div style="text-align:center;">engendrando galaxias.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Los cúmulos trajeron</div><div style="text-align:center;">la lluvia hasta mi pecho</div><div style="text-align:center;">que fue corriendo dulce</div><div style="text-align:center;">en brazos, vientre, sexo...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Desnudo fui tomando</div><div style="text-align:center;">el mundo que dejara</div><div style="text-align:center;">y fui de nuevo el hombre</div><div style="text-align:center;">de los cansados ojos</div><div style="text-align:center;">y las cansadas ansias.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/ariel-canzani/" title="Ariel Canzani">Ariel Canzani</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2675-la-balada-de-la-masturbadora-solitaria_anne-sexton.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad, Poemas Amoroso, Anne Sexton</category>
<pubDate>Tue, 14 Aug 2018 21:39:42 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534275623_la-balada-de-la-masturbadora-solitaria_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534275623_la-balada-de-la-masturbadora-solitaria_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a>Al final del asunto siempre es la muerte.</div><div style="text-align:center;">Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,</div><div style="text-align:center;">fuera de la tribu de mí misma mi aliento</div><div style="text-align:center;">te echa en falta. Espanto</div><div style="text-align:center;">a los que están presentes. Estoy saciada.</div><div style="text-align:center;">De noche, sola, me caso con la cama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Dedo a dedo, ahora es mía.</div><div style="text-align:center;">No está tan lejos. Es mi encuentro.</div><div style="text-align:center;">La taño como a una campana. Me detengo</div><div style="text-align:center;">en la glorieta donde solías montarla.</div><div style="text-align:center;">Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.</div><div style="text-align:center;">De noche, sola, me caso con la cama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,</div><div style="text-align:center;">en la que cada pareja mezcla</div><div style="text-align:center;">con un revolcón conjunto, debajo, arriba,</div><div style="text-align:center;">el abundante par espuma y pluma,</div><div style="text-align:center;">hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.</div><div style="text-align:center;">De noche, sola, me caso con la cama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De esta forma escapo de mi cuerpo,</div><div style="text-align:center;">un milagro molesto, ¿Podría poner</div><div style="text-align:center;">en exibición el mercado de los sueños?</div><div style="text-align:center;">Me despliego. Crucifico.</div><div style="text-align:center;">Mi pequeña ciruela, la llamabas.</div><div style="text-align:center;">De noche, sola, me caso con la cama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.</div><div style="text-align:center;">La dama acuática, irguiéndos en la playa,</div><div style="text-align:center;">en la yema de los dedos un piano, vergüenza</div><div style="text-align:center;">en los labios y una voz de flauta.</div><div style="text-align:center;">Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.</div><div style="text-align:center;">De noche, sola, me caso con la cama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ella te agarró como una mujer agarra</div><div style="text-align:center;">un vestido de saldo de un estante</div><div style="text-align:center;">y yo me rompí como se rompen las piedras.</div><div style="text-align:center;">Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.</div><div style="text-align:center;">El periódico de hoy dice que os habéis casado.</div><div style="text-align:center;">De noche, sola, me caso con la cama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Muchachos y muchachas son uno esta noche.</div><div style="text-align:center;">Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.</div><div style="text-align:center;">Se quitan zapatos. Apagan la luz.</div><div style="text-align:center;">Las criaturas destellantes están llenas de mentiras.</div><div style="text-align:center;">Se comen mutuamente. Están más que saciadas.</div><div style="text-align:center;">De noche, sola, me caso con la cama.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/" title="https://mundopoetico.es/anne-sexton/">Anne Sexton</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2696-rima-xxxix.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Españoles, Gustavo Adolfo Becquer</category>
<pubDate>Mon, 13 Aug 2018 21:24:39 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534188271_rima-xxxix_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534188271_rima-xxxix_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">¿A qué me lo dices? Lo sé: es mudable,</div><div style="text-align:center;">es altanera y vana y caprichosa,</div><div style="text-align:center;">antes que el sentimiento de su alma</div><div style="text-align:center;">brotará el agua de la estéril roca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sé que en su corazón, nido de sierpes,</div><div style="text-align:center;">no hay una fibra que al amor responda:</div><div style="text-align:center;">que es una estatua inanimada...; pero...</div><div style="text-align:center;">¡es tan hermosa!</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/gustavo-adolfo-becquer/" title="https://mundopoetico.es/gustavo-adolfo-becquer/">Gustavo Adolfo Bécquer</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2869-entonces-sera-el-angel_rainer-maria-rilke.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Rainer Maria Rilke</category>
<pubDate>Mon, 13 Aug 2018 21:04:48 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446820216_alas.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446820216_alas.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div style="text-align:center;">Entonces será el ángel ciertamente </div><div style="text-align:center;">el que bebe despacio de mis rasgos </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">el vino esclarecido de visiones. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sediento, ¿quién te ha llamado aquí? </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y que tú estés sediento, tú en quien la catarata</div><div style="text-align:center;">de Dios en cada vena se arroja: que tú tengas </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">también sed: abandónate a la sed </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(¡cuánto me has conmovido!). </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y, mientras fluyo, siento </div><div style="text-align:center;">lo seca que tenías la mirada; </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">y estoy tan inclinado encima de tu sangre </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">que hasta inundo tus cejas, las puras.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;word-spacing:1.1px;">Imagen: Caravaggio, Cupid as Victor (detail), ca. 1601.</span></div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">París, finales de 1913</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/rainer-maria-rilke/" title="Rainer Maria Rilke">Rainer Maria Rilke</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2883-mira-como-los-angeles_rainer-maria-rilke.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia Oscura, Poema De Vida, Rainer Maria Rilke</category>
<pubDate>Mon, 13 Aug 2018 21:02:14 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446831922_mira-cmo-los-ngeles.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446831922_mira-cmo-los-ngeles.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div><div style="text-align:center;">Mira cómo los ángeles </div><div style="text-align:center;">a través del espacio están sintiendo </div><div style="text-align:center;">sentimientos perpetuos</div><div style="text-align:center;">Nuestra ascua al rojo vivo sería para ellos cual frescor. </div><div style="text-align:center;">Contempla en el espacio arder los ángeles. </div><div style="text-align:center;">Mientras que a nosotros, </div><div style="text-align:center;">que somos incapaces de saber de otro modo, </div><div style="text-align:center;">esto se nos prohíbe y aquello se nos da gratuitamente, </div><div style="text-align:center;">fascinados por metas, ellos andan </div><div style="text-align:center;">su región instruida. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/rainer-maria-rilke/" style="text-align:center;" title="Rainer Maria Rilke">Rainer Maria Rilke</a></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3203-nibelungos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:32:47 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529947969_nibelungos_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529947969_nibelungos_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Maravillas nos cuentan las canciones,</div><div style="text-align:center;">que la pasada edad gustosa oía;</div><div style="text-align:center;">hazañas de magnánimos varones,</div><div style="text-align:center;">lances de guerra y fiestas de alegría;</div><div style="text-align:center;">quejas de doloridos corazones</div><div style="text-align:center;">venganza atroz y desleal falsía;</div><div style="text-align:center;">escuchad los prodigios que os refiero,</div><div style="text-align:center;">de fe constante y de valor guerrero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la rica Borgoña una doncella</div><div style="text-align:center;">lo de esclarecida estirpe se crïaba;</div><div style="text-align:center;">otra ni tan pulida ni tan bella</div><div style="text-align:center;">no hubo jamás; Crimilde se llamaba.</div><div style="text-align:center;">Creció la niña, y la beldad con ella,</div><div style="text-align:center;">que origen fue de competencia brava</div><div style="text-align:center;">de dolores y lágrimas sin cuento;</div><div style="text-align:center;">y muchos héroes trajo a fin sangriento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nacida por decreto soberano</div><div style="text-align:center;">para la dicha y el amor parece.</div><div style="text-align:center;">Nobles jefes aspiran a su mano</div><div style="text-align:center;">y un reino en dote cada cual le ofrece.</div><div style="text-align:center;">Rinde, avasalla a todo pecho humano</div><div style="text-align:center;">la luz que en sus miradas resplandece.</div><div style="text-align:center;">Pudo hacer, repartida con largueza,</div><div style="text-align:center;">muchas bellas mujeres su belleza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Guárdanla tres caudillos de alta fama</div><div style="text-align:center;">Gunter, Gernot, y el de gentil persona</div><div style="text-align:center;">mancebo audaz, que Giselar se llama;</div><div style="text-align:center;">reyes los tres de gente borgoñona.</div><div style="text-align:center;">De sus proezas que la tierra aclama</div><div style="text-align:center;">el merecido lustre los abona.</div><div style="text-align:center;">No hay lengua que los nombres manche o tilde</div><div style="text-align:center;">de aquellos tres hermanos de Crimilde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cerca del Rin, en Wormes la opulenta,</div><div style="text-align:center;">residen. Y componen su mesnada</div><div style="text-align:center;">caballeros bizarros de gran cuenta,</div><div style="text-align:center;">famosos por la lanza y por la espada.</div><div style="text-align:center;">Víctimas que a catástrofe sangrienta</div><div style="text-align:center;">reservaba una estrella malhadada,</div><div style="text-align:center;">arrebatados por la ciega envidia</div><div style="text-align:center;">de dos mujeres a tremenda lidia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De los caudillos referidos era</div><div style="text-align:center;">Dancrato, el padre, que en edad temprana</div><div style="text-align:center;">coronó de victorias su bandera,</div><div style="text-align:center;">y Uta, noble mujer, la madre anciana,</div><div style="text-align:center;">que ya vïuda en educar se esmera</div><div style="text-align:center;">la hija querida, aquella flor lozana</div><div style="text-align:center;">que en su albor y frescura matutina</div><div style="text-align:center;">a espantosa tormenta se destina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Soñó una vez Crimilde que en la mano</div><div style="text-align:center;">llevaba un bello azor, en imprevista</div><div style="text-align:center;">acometida con furor insano</div><div style="text-align:center;">dos águilas lo matan a su vista.</div><div style="text-align:center;">Ve en este sueño un misterioso arcano,</div><div style="text-align:center;">que sin saber la causa, le contrista.</div><div style="text-align:center;">Revélalo a su madre, y la discreta</div><div style="text-align:center;">anciana de este modo lo interpreta:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —«El bello azor que has visto en el ensueño</div><div style="text-align:center;">es un noble señor, que será un día</div><div style="text-align:center;">de tu hermosura y tus amores dueño,</div><div style="text-align:center;">y todo tu contento y alegría.</div><div style="text-align:center;">Mas le amenaza un desgraciado empeño,</div><div style="text-align:center;">si no le guarda el cielo, amada mía».</div><div style="text-align:center;">—«¡Noble señor! ¿qué me decís? (contesta</div><div style="text-align:center;">la hermosa niña, tímida y modesta).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Quiero siempre vivir, madre querida,</div><div style="text-align:center;">sin conocer amores de guerrero.</div><div style="text-align:center;">Pasaré junto a vos toda la vida.</div><div style="text-align:center;">Otra dicha en el mundo no la quiero».</div><div style="text-align:center;">Uta se sonrió: —«No, inadvertida</div><div style="text-align:center;">renuncies lo que ignoras: el primero</div><div style="text-align:center;">de los bienes del mundo es un esposo</div><div style="text-align:center;">gentil, amable, ilustre, valeroso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Dios te ha dado sin tasa la hermosura;</div><div style="text-align:center;">él un esposo digno te depare».</div><div style="text-align:center;">—«¡No!, responde Crimilde, no hay dulzura</div><div style="text-align:center;">que al amor de una madre se equipare,</div><div style="text-align:center;">¿ese estado feliz quién asegura</div><div style="text-align:center;">que un repentino azar no lo acibare?</div><div style="text-align:center;">Muchas veces lo vi, mudado el cielo,</div><div style="text-align:center;">cambiarse de improviso en luto y duelo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Crimilde así de amar se defendía,</div><div style="text-align:center;">y pasaba la vida dulcemente.</div><div style="text-align:center;">«Hombre no habrá que inquiete el alma mía»,</div><div style="text-align:center;">dice entre sí la virgen inocente.</div><div style="text-align:center;">Pero vendrá, Crimilde, vendrá un día</div><div style="text-align:center;">que pensarás de un modo diferente.</div><div style="text-align:center;">Verás el caballero venturoso</div><div style="text-align:center;">a quien querrás apellidar esposo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cumplirase la visión oscura</div><div style="text-align:center;">que te explicó tu madre, y derramada</div><div style="text-align:center;">será del bello azor la sangre pura</div><div style="text-align:center;">por tropa infiel en daño tuyo armada.</div><div style="text-align:center;">Ni ya el amor en ti será ternura,</div><div style="text-align:center;">sino furia crüel, desapiadada,</div><div style="text-align:center;">y en recompensa de una vida sola,</div><div style="text-align:center;">miles verás que tu venganza inmola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cerca de donde el Rin al mar entrega</div><div style="text-align:center;">sus aguas lleva, una ciudad había,</div><div style="text-align:center;">Janten llamada; igual no tuvo el mundo</div><div style="text-align:center;">desde el helado norte al mediodía.</div><div style="text-align:center;">Hijo de Giselinda, y Segismundo,</div><div style="text-align:center;">un infante real allí se cría,</div><div style="text-align:center;">de gran belleza y no menor denuedo.</div><div style="text-align:center;">Los cantares le nombran Sigifredo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bizarro a maravilla era el infante;</div><div style="text-align:center;">no hubo mancha en su nombre la más leve.</div><div style="text-align:center;">Apenas se le vio de edad bastante</div><div style="text-align:center;">para que el casco y la coraza lleve,</div><div style="text-align:center;">cuando por toda Europa anduvo errante,</div><div style="text-align:center;">dejando larga fama, en tiempo breve,</div><div style="text-align:center;">de tanta empresa y tantos hechos raros,</div><div style="text-align:center;">que arenas uno en mil podré contaros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Desde la juventud su valentía</div><div style="text-align:center;">era cantada en rústicos loores.</div><div style="text-align:center;">Con la cual su hermosura componía</div><div style="text-align:center;">codiciado blasón de mil amores.</div><div style="text-align:center;">Si era la educación que recibía</div><div style="text-align:center;">solícita en extremo, superiores</div><div style="text-align:center;">fueron en él las naturales prendas;</div><div style="text-align:center;">fértil asunto a historias y leyendas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No bien se muestra en la paterna corte,</div><div style="text-align:center;">admiración a todo el mundo inspira;</div><div style="text-align:center;">y al ver su gentileza y bello porte</div><div style="text-align:center;">más de una dama en su interior suspira.</div><div style="text-align:center;">Pero no hay que temer ciego transporte,</div><div style="text-align:center;">pues dondequiera que los pasos gira,</div><div style="text-align:center;">viejos ayos que enfrenen con cuidado</div><div style="text-align:center;">su juvenil ardor van a su lado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así cumple que a bélicas facciones</div><div style="text-align:center;">se forme el alma y el valor se apreste,</div><div style="text-align:center;">y al halago de pérfidas pasiones</div><div style="text-align:center;">el pecho endurecido contrarreste.</div><div style="text-align:center;">Así conquistará nuevas regiones</div><div style="text-align:center;">y tendrá de vasallos larga hueste;</div><div style="text-align:center;">y ya siente bullir marciales bríos.</div><div style="text-align:center;">bajo los cortesanos atavíos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por este tiempo ordena Sigismundo</div><div style="text-align:center;">que se anuncie en la corte regla fiesta</div><div style="text-align:center;">y se convide a cuantos en el mundo</div><div style="text-align:center;">por noble alcurnia o coronada testa</div><div style="text-align:center;">merecen este honor; campo fecundo</div><div style="text-align:center;">de distinción y gloria.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3202-rudens-o-el-cable-del-navio.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:28:34 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/1577359707_corazon_mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2019-12/thumbs/1577359707_corazon_mundopoetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Rudens O El Cable Del Navio</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(Traduccion De Plauto)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">PRÓLOGO</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">ARTURO —En la ciudad celeste de los dioses</div><div style="text-align:center;">conciudadano soy de aquel que mueve</div><div style="text-align:center;">mares y tierras y las gentes todas.</div><div style="text-align:center;">Pues soy, cual veis, la blanca estrella fúlgida,</div><div style="text-align:center;">astro que nace a la debida hora</div><div style="text-align:center;">en cielo y tierra: Arturo me apellidan,</div><div style="text-align:center;">que de noche en el cielo entre los dioses</div><div style="text-align:center;">brillo, y de día entre los hombres ando,</div><div style="text-align:center;">como también acá los otros bajan</div><div style="text-align:center;">lucientes astros, pues aquel que impera</div><div style="text-align:center;">a Dioses y a mortales rey supremo</div><div style="text-align:center;">por partes diferentes nos envía</div><div style="text-align:center;">a observar de los hombres las costumbres,</div><div style="text-align:center;">la fe y piedad, y de qué modo llegue</div><div style="text-align:center;">a la fortuna cada cual; si falsa</div><div style="text-align:center;">litis con falsos testimonios mueva,</div><div style="text-align:center;">o si sus deudas, perjurando niegue;</div><div style="text-align:center;">y de los tales luego el nombre escrito</div><div style="text-align:center;">llevamos al Tonante. Así conoce</div><div style="text-align:center;">al que busca lo malo, o con perjurios</div><div style="text-align:center;">triunfar del adversario solicita</div><div style="text-align:center;">o recabar del juez inicuo fallo</div><div style="text-align:center;">con malas artes. Él lo ya juzgado</div><div style="text-align:center;">juzga de nuevo, y les impone multa</div><div style="text-align:center;">que el valor de la causa que vencieron</div><div style="text-align:center;">excede en mucho. De los buenos lleva</div><div style="text-align:center;">también registro en su estrellado trono,</div><div style="text-align:center;">que no, como el malvado se imagina,</div><div style="text-align:center;">aplaca al Dios con víctimas o dones;</div><div style="text-align:center;">antes el gasto y el trabajo pierde,</div><div style="text-align:center;">porque de las ofrendas del perjuro</div><div style="text-align:center;">no acepta nada Jove, [y a los buenos]</div><div style="text-align:center;">indulgente y benigno oye la súplica.</div><div style="text-align:center;">Parad mientes por tanto a lo que digo</div><div style="text-align:center;">vosotros que, buscáis derechamente</div><div style="text-align:center;">el bien, y vida franca, honrada y pía;</div><div style="text-align:center;">seguid así, y os holgaréis un día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero decir me cumple a lo que vengo.</div><div style="text-align:center;">Difilo, autor de esta comedia, quiso</div><div style="text-align:center;">que esta ciudad Cirene fuese; y mora</div><div style="text-align:center;">Démones en la misma, en esta granja</div><div style="text-align:center;">que veis a orillas de la mar; anciano</div><div style="text-align:center;">que desterrado vino aquí de Atenas,</div><div style="text-align:center;">hombre de buena pasta. Ni carece</div><div style="text-align:center;">de sus patrios lugares por delito.</div><div style="text-align:center;">Antes, sirviendo a los demás hallose,</div><div style="text-align:center;">perdida en hacer bien hacienda pingüe,</div><div style="text-align:center;">embarazado y empeñado y pobre</div><div style="text-align:center;">de puro liberal... y para colmo</div><div style="text-align:center;">de desgracia, una niña en edad tierna,</div><div style="text-align:center;">hija suya, robáronle piratas,</div><div style="text-align:center;">a quienes un bribón de siete suelas</div><div style="text-align:center;">que habita aquí también, comprola. Un día</div><div style="text-align:center;">que de tañer la flauta</div><div style="text-align:center;">en la vecina escuela</div><div style="text-align:center;">la niña, joven ya, tornaba a casa,</div><div style="text-align:center;">un mozo hubo de verla, compatriota</div><div style="text-align:center;">del dueño de la granja que os he dicho,</div><div style="text-align:center;">Ateniense también, y al mismo punto,</div><div style="text-align:center;">enamorose; ve al rufián; contrata</div><div style="text-align:center;">con él que se la venda como esclava</div><div style="text-align:center;">por treinta minas; diole el joven prenda,</div><div style="text-align:center;">y el trato confirmó con juramento</div><div style="text-align:center;">aquel follón que de la fe jurada</div><div style="text-align:center;">se burla y mofa, y se le da una higa</div><div style="text-align:center;">de lo que más sagrado hay en el mundo.</div><div style="text-align:center;">El caso fue que vino de Agrigento</div><div style="text-align:center;">un viejo igual a él; facineroso</div><div style="text-align:center;">si los hay, fementido y alevoso.</div><div style="text-align:center;">Hospedole el rufián, y como viera</div><div style="text-align:center;">a la doncella, empieza</div><div style="text-align:center;">a ponderar su gracia y gentileza</div><div style="text-align:center;">celebraba asimismo la apostura</div><div style="text-align:center;">de otras mujeres, que el rufián tenía</div><div style="text-align:center;">para su abominable granjería.</div><div style="text-align:center;">Dícele que a Sicilia</div><div style="text-align:center;">se vaya, donde abunda</div><div style="text-align:center;">la juventud alegre y licenciosa</div><div style="text-align:center;">y deja inmenso lucro aquel comercio</div><div style="text-align:center;">de mujercillas, que fortuna grande</div><div style="text-align:center;">había de darle en breve. Persuadiole;</div><div style="text-align:center;">un bajel se fletó secretamente,</div><div style="text-align:center;">y de noche se lleva</div><div style="text-align:center;">todo el ajuar a bordo. Al pobre amante,</div><div style="text-align:center;">dice el rufián que va a cumplir un voto</div><div style="text-align:center;">en el Templo de Venus,</div><div style="text-align:center;">que veis allí, vecino a la ribera</div><div style="text-align:center;">y que después del sacrificio espera</div><div style="text-align:center;">le acompañe a comer. Tras esto vase</div><div style="text-align:center;">furtivamente al mar; el siciliano</div><div style="text-align:center;">y las mujeres y el rufián se embarcan;</div><div style="text-align:center;">se cuenta al joven lo que pasa; al puerto</div><div style="text-align:center;">apresurado corre; a gran distancia</div><div style="text-align:center;">iba la nave ya. Pues yo que miro</div><div style="text-align:center;">que así se van con la infeliz doncella</div><div style="text-align:center;">quise al rufián perder; salvarle a ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bramé tempestüoso;</div><div style="text-align:center;">olas levanté al cielo</div><div style="text-align:center;">altísimas, horrendas; que si suelo</div><div style="text-align:center;">embravecerme en el nacer, más bravo</div><div style="text-align:center;">mi usado giro en occidente acabo.</div><div style="text-align:center;">La nave dio al través; los malandrines</div><div style="text-align:center;">viejo y rufián arroja, que se amparan</div><div style="text-align:center;">de un pelado arrecife;</div><div style="text-align:center;">y la niña al esquife</div><div style="text-align:center;">con otra joven sierva</div><div style="text-align:center;">sobrecogida de pavor se lanza.</div><div style="text-align:center;">Se lanzan temerosas</div><div style="text-align:center;">y a la playa vecina</div><div style="text-align:center;">la alborotada mar las encamina</div><div style="text-align:center;">no lejos de do mora</div><div style="text-align:center;">Démones, de su patria desterrado</div><div style="text-align:center;">como os he dicho ya; cuyo tejado</div><div style="text-align:center;">hizo pedazos esta noche el viento.</div><div style="text-align:center;">Este que sale esclavo es suyo. Al joven</div><div style="text-align:center;">enamorado, que compró la niña</div><div style="text-align:center;">presto veréis; y concluyose el cuento.</div><div style="text-align:center;">Resta que os diga mi palabra extrema:</div><div style="text-align:center;">Vivid, medrad, y el enemigo os tema.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3201-el-proscrito-v.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:21:31 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"> Fragmentos De Una Leyenda</div><br><div style="text-align:center;">Canto V</div><br><div style="text-align:center;">La Derrota De Rancagua</div><br><div style="text-align:center;">«ESPAÑOLES</div><div style="text-align:center;">¡Arma, arma! ¡Guerra, guerra!</div><div style="text-align:center;">...............................................</div><div style="text-align:center;">PIZARRO</div><div style="text-align:center;">¡A ellos, españoles!</div><div style="text-align:center;">ESPAÑOLES</div><div style="text-align:center;"> ¡A ellos!</div><div style="text-align:center;">PIZARRO</div><div style="text-align:center;">Mueran antes que se amparen</div><div style="text-align:center;">de las breñas».</div><div style="text-align:center;">(Calderón)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ya la segunda noche se aproxima</div><div style="text-align:center;">de aquel aciago octubre catorceno,</div><div style="text-align:center;">cuya memoria sola pone grima</div><div style="text-align:center;">y sobresalto al corazón chileno.</div><div style="text-align:center;">Obstáculo no queda que reprima,</div><div style="text-align:center;">del Cachapoal en el distrito ameno,</div><div style="text-align:center;">al español, que enardecido vaga,</div><div style="text-align:center;">y de pillaje y muerte se embriaga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La plaza de Rancagua es el postrero</div><div style="text-align:center;">asilo en que la hueste patrïota</div><div style="text-align:center;">sostiene aún la lucha; no hay sendero</div><div style="text-align:center;">que ofrezca un medio de escapar; se agota</div><div style="text-align:center;">la munición; en torno el crudo ibero</div><div style="text-align:center;">con alharaca horrísona alborota;</div><div style="text-align:center;">y cuanto más resiste, más ofende</div><div style="text-align:center;">el enemigo, y más la lid se enciende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es mayor cada instante la matanza</div><div style="text-align:center;">que hace en sus filas el silbante plomo,</div><div style="text-align:center;">y más se estrecha el cerco; y de esperanza</div><div style="text-align:center;">no se divisa ni un lejano asomo.</div><div style="text-align:center;">¿Qué puede allí la espada, ni la lanza,</div><div style="text-align:center;">ni qué el fusil? Cruzó el celeste domo</div><div style="text-align:center;">por vez segunda el sol; la noche oscura</div><div style="text-align:center;">vuelve otra vez y el fiero asalto dura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es para el enemigo cada techo</div><div style="text-align:center;">un fuerte desde donde a salvo tira,</div><div style="text-align:center;">mientras desnudo nuestra gente el pecho</div><div style="text-align:center;">presenta, y no descansa, y no respira</div><div style="text-align:center;">sino con pena en el recinto estrecho</div><div style="text-align:center;">a que más concentrada se retira,</div><div style="text-align:center;">bajo el llover de bala, y piedra, y teja</div><div style="text-align:center;">que ya donde moverse no le deja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una ventana espesa bocanada</div><div style="text-align:center;">de fuego y humo sin cesar vomita;</div><div style="text-align:center;">en otra la familia desolada</div><div style="text-align:center;">¡favor! ¡favor! a sus amigos grita;</div><div style="text-align:center;">y cada bocacalle está enjambrada</div><div style="text-align:center;">de soldadesca vándala maldita</div><div style="text-align:center;">que cierra las salidas de la plaza</div><div style="text-align:center;">y a los nuestros de lejos amenaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como la artillería su baluarte</div><div style="text-align:center;">de débiles adobes aportilla,</div><div style="text-align:center;">las filas enemigas rompe y parte</div><div style="text-align:center;">a gran correr la intrépida cuadrilla.</div><div style="text-align:center;">Víctimas de sus iras a una parte</div><div style="text-align:center;">y otra dejando va, que es maravilla;</div><div style="text-align:center;">pincha, taja, derriba y atropella;</div><div style="text-align:center;">marcan sangre y cadáveres su huella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba entre los infantes (que una bala</div><div style="text-align:center;">pudo descabalgarle en la refriega),</div><div style="text-align:center;">el joven capitán Emilio Ayala,</div><div style="text-align:center;">que a varonil edad apenas llega,</div><div style="text-align:center;">y por su talle y apostura y gala,</div><div style="text-align:center;">y por el ardimiento con que juega</div><div style="text-align:center;">la espada, y por el aire altivo y franco,</div><div style="text-align:center;">de la enemiga furia se hizo el blanco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobrino fue de aquel don Agapito</div><div style="text-align:center;">tantas veces mentado en mi leyenda;</div><div style="text-align:center;">y sobrino mimado y favorito,</div><div style="text-align:center;">y presunto heredero de la hacienda.</div><div style="text-align:center;">Bravo, arrestado. Aún era tiernecito</div><div style="text-align:center;">cuando lanzar un potro a toda rienda</div><div style="text-align:center;">y enlazar un novillo en el rodeo</div><div style="text-align:center;">era su pasatiempo y su recreo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Patriota, no se diga. Ni pudiera</div><div style="text-align:center;">no serlo el que educado por su tío</div><div style="text-align:center;">fue, desde la infeliz temprana era</div><div style="text-align:center;">de guerra incauta y de inexperto brío,</div><div style="text-align:center;">soldado de la patria. Su primera</div><div style="text-align:center;">milicia vieron Maule y Biobío;</div><div style="text-align:center;">y si su nombre a Chile enorgullece</div><div style="text-align:center;">y España lo maldice, lo merece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba, pues, como digo, en la valiente</div><div style="text-align:center;">tropa; en el centro alguna vez oculto,</div><div style="text-align:center;">cuando le carga demasiada gente</div><div style="text-align:center;">del enemigo, por pescarle el bulto;</div><div style="text-align:center;">ora lidiando valerosamente</div><div style="text-align:center;">donde es mayor la gresca y el tumulto;</div><div style="text-align:center;">y ora asaltando súbito al que observa</div><div style="text-align:center;">más desapercibido en la caterva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba tan mezclada la española</div><div style="text-align:center;">con la chilena gente, que no puede</div><div style="text-align:center;">usar el enemigo la pistola</div><div style="text-align:center;">ni la escopeta; y el terreno cede</div><div style="text-align:center;">mal de su grado si se empeña sola</div><div style="text-align:center;">el arma blanca, en que el patriota excede,</div><div style="text-align:center;">y con ventaja lidia indisputable,</div><div style="text-align:center;">ora puñal esgrima, espada o sable.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero es forzoso ahora hincar la espuela</div><div style="text-align:center;">antes que la restante fuerza hispana</div><div style="text-align:center;">al sitio acuda; Ossorio mismo vuela</div><div style="text-align:center;">al frente de la tropa veterana</div><div style="text-align:center;">a que en los casos de importancia apela;</div><div style="text-align:center;">pero su diligencia ha sido vana;</div><div style="text-align:center;">distantes van los nuestros, y lejano</div><div style="text-align:center;">se oye el casco veloz pulsar el llano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Emilio se quedó corto, ya sea</div><div style="text-align:center;">que le embarace el enemigo el paso,</div><div style="text-align:center;">o que alejarse a los demás no vea</div><div style="text-align:center;">(pues ya oscuro el crepúsculo, un escaso</div><div style="text-align:center;">destello arroja), o que en parcial pelea</div><div style="text-align:center;">enardecido en medio del fracaso</div><div style="text-align:center;">y confusión, su propio riesgo olvide,</div><div style="text-align:center;">y (lo que nunca suele), se descuide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Le encuentran solo; y a correr aprieta;</div><div style="text-align:center;">y le siguen tres vándalos a una.</div><div style="text-align:center;">Llevaba el de adelante una escopeta</div><div style="text-align:center;">(el habérsele roto fue fortuna</div><div style="text-align:center;">en anterior acción la bayoneta);</div><div style="text-align:center;">y a la distancia alzándola oportuna,</div><div style="text-align:center;">de descargar un fiero golpe trata</div><div style="text-align:center;">al mozo en el testuz con la culata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De ésta, le dice, a Satanás te mando,</div><div style="text-align:center;">miserable insurgente». Esquiva el viento</div><div style="text-align:center;">la culata terrífica silbando;</div><div style="text-align:center;">mas su baladronada fue un acento</div><div style="text-align:center;">de aviso y salvación. El joven, dando</div><div style="text-align:center;">media vuelta con ágil movimiento,</div><div style="text-align:center;">huye el bulto, y al godo que le hostiga</div><div style="text-align:center;">mete un palmo de acero en la barriga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Maldiciones vomita el fusilero;</div><div style="text-align:center;">y puestas ambas palmas en la herida,</div><div style="text-align:center;">dice con quebrantada voz: «Me muero...</div><div style="text-align:center;">A manos de un traidor, pierdo la vida...</div><div style="text-align:center;">¡Camaradas, venganza!...» Al compañero</div><div style="text-align:center;">como los otros dos de la partida</div><div style="text-align:center;">vieran caer, a darle van auxilio;</div><div style="text-align:center;">así logró ponerse en cobro Emilio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toda Rancagua en tanto era despojo</div><div style="text-align:center;">del español, que tala, rompe y quema</div><div style="text-align:center;">sólo por contentar su ciego enojo</div><div style="text-align:center;">en el dolor y en la miseria extrema.</div><div style="text-align:center;">Lo mismo insulta en su brutal arrojo</div><div style="text-align:center;">al rico, al pobre, a la deidad suprema;</div><div style="text-align:center;">quiere dejar de su venganza ejemplo</div><div style="text-align:center;">en la calle, en el rancho, hasta en el templo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mirad los que dudáis si el hombre es fiera,</div><div style="text-align:center;">una ciudad que hostil espada doma;</div><div style="text-align:center;">no importa qué uniforme o qué bandera</div><div style="text-align:center;">o qué divisa el enemigo toma.</div><div style="text-align:center;">Guardia imperial, soldado talavera,</div><div style="text-align:center;">sectario de Moisés o de Mahoma,</div><div style="text-align:center;">iniciado en la fe por el bautismo</div><div style="text-align:center;">o la circuncisión, todo es lo mismo.</div><div style="text-align:center;">Con los lamentos de la triste gente</div><div style="text-align:center;">miradle cuál se exalta y se alboroza,</div><div style="text-align:center;">y cuál por la delicia solamente</div><div style="text-align:center;">de herir y destrozar, hiere y destroza;</div><div style="text-align:center;">y cómo, salpicado hasta la frente</div><div style="text-align:center;">de sangre, en verla derramar se goza,</div><div style="text-align:center;">y con qué risa endemoniada espía</div><div style="text-align:center;">los visajes de la última agonía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Devoto campeón de un rey devoto,</div><div style="text-align:center;">vedle del templo hacer taberna obscena,</div><div style="text-align:center;">do la blasfemia, el desalmado voto,</div><div style="text-align:center;">y su habitual interjección resuena,</div><div style="text-align:center;">do roba y pilla, y todo freno roto,</div><div style="text-align:center;">con los sagrados vasos bebe y cena,</div><div style="text-align:center;">y ni a la madre de su Dios perdona</div><div style="text-align:center;">arrancando a sus sienes la corona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Lámpara fiel que ante los santos bultos</div><div style="text-align:center;">ardes perenne! cuenta lo que viste:</div><div style="text-align:center;">las abominaciones, los insultos,</div><div style="text-align:center;">los sacrilegios de esta noche triste;</div><div style="text-align:center;">los arrastrados párvulos y adultos,</div><div style="text-align:center;">y la ultrajada virgen que resiste</div><div style="text-align:center;">asida del altar, y opone en vano</div><div style="text-align:center;">lloroso ruego al forzador villano,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas con sus hechos harta ya es la fama.</div><div style="text-align:center;">Fatiga este «destello peregrino</div><div style="text-align:center;">de antorcha celestial», como él se llama;</div><div style="text-align:center;">esta de lo infernal y lo divino,</div><div style="text-align:center;">según yo pienso, equívoca amalgama,</div><div style="text-align:center;">en quien la rienda, el arte, el culto y fino</div><div style="text-align:center;">vivir social, palía sí, no enfrena</div><div style="text-align:center;">el instinto del tigre y de la hiena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Volvamos, pues, al capitán, que sigue</div><div style="text-align:center;">corriendo a gran correr por la llanura;</div><div style="text-align:center;">y aunque español ninguno le persigue,</div><div style="text-align:center;">y ya la noche va cerrando oscura,</div><div style="text-align:center;">teme topar con alguien que le obligue</div><div style="text-align:center;">a hacer alto; y por donde la espesura</div><div style="text-align:center;">de las cercas su fuga patrocina,</div><div style="text-align:center;">diligente y solícito camina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oye en tanto a distancia el gran lamento</div><div style="text-align:center;">de los vencidos y la horrible gresca</div><div style="text-align:center;">de que en torpes orgías hinche el viento</div><div style="text-align:center;">la mal disciplinada soldadesca.</div><div style="text-align:center;">De Viva el rey al repetido acento,</div><div style="text-align:center;">volviendo el rostro Emilio, una grotesca</div><div style="text-align:center;">y lastimosa escena ve a la triste</div><div style="text-align:center;">lumbre de que Rancagua se reviste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Partidas de soldados y ofíciales,</div><div style="text-align:center;">desmandadas mujeres, niños, viejos,</div><div style="text-align:center;">vagan por los confusos arrabales</div><div style="text-align:center;">entre humo y sombra y cárdenos reflejos.</div><div style="text-align:center;">Negra visión de estancias infernales</div><div style="text-align:center;">a la vista parece desde lejos,</div><div style="text-align:center;">en que tropa de diablos turbulenta</div><div style="text-align:center;">a las míseras almas atormenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero ¿qué nuevo incendio se levanta?</div><div style="text-align:center;">¿qué coro doloroso de alaridos</div><div style="text-align:center;">hace al mancebo suspender la planta</div><div style="text-align:center;">y dirigir atento los oídos?</div><div style="text-align:center;">Altas llamas devoran (Virgen santa,</div><div style="text-align:center;">¡qué horror!) el hospital de los heridos.</div><div style="text-align:center;">Claman ¡piedad! ¡piedad! Y les contesta</div><div style="text-align:center;">algazara feroz de burla y fiesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vio la siguiente luz de la mañana</div><div style="text-align:center;">las manos, por el fuego ennegrecidas,</div><div style="text-align:center;">a las rejas aún, de la ventana,</div><div style="text-align:center;">como en la lucha de la muerte, asidas;</div><div style="text-align:center;">y de cuajada sangre americana</div><div style="text-align:center;">pavimentos, paredes, vio teñidas,</div><div style="text-align:center;">y de perros y buitres los insultos</div><div style="text-align:center;">a destrozados cuerpos insepultos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jura venganza Ayala, y su carrera</div><div style="text-align:center;">dirige a cierto rancho conocido,</div><div style="text-align:center;">do habilitarse de un caballo espera</div><div style="text-align:center;">y mudar de sombrero y de vestido.</div><div style="text-align:center;">Tras un torcido tronco de alta higuera</div><div style="text-align:center;">acecha la ocasión, cuando oye el ruido</div><div style="text-align:center;">de trotadores cascos, que veloces</div><div style="text-align:center;">pulsan el llano, y de mezcladas voces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Este, dice una voz, es el camino</div><div style="text-align:center;">que se le vio tomar»... «Paren ustedes,</div><div style="text-align:center;">dice otra voz, en tanto que examino</div><div style="text-align:center;">si le ocultan acaso estas paredes».</div><div style="text-align:center;">Toca a la puerta. Un viejo campesino</div><div style="text-align:center;">sale. «¿Qué necesitan sus mercedes?»,</div><div style="text-align:center;">pregunta, temeroso. «Escucha, ¡infame!</div><div style="text-align:center;">Si no quieres que toda se derrame</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Esa vil sangre al filo de mi acero,</div><div style="text-align:center;">entrégame al malvado que se esconde</div><div style="text-align:center;">por estos andurriales». «Caballero,</div><div style="text-align:center;">protesto y juro, el viejo le responde,</div><div style="text-align:center;">que a nadie he visto». «¡Mientes, marrullero;</div><div style="text-align:center;">le tienes escondido!» «Pero ¿dónde?</div><div style="text-align:center;">Si no merezco yo que se me crea,</div><div style="text-align:center;">pase adelante su merced, y vea».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Era el que hablaba un cabo veterano</div><div style="text-align:center;">que muestra por el habla y continente</div><div style="text-align:center;">haber cargado un poco más la mano,</div><div style="text-align:center;">que lo que fuera justo, al aguardiente.</div><div style="text-align:center;">Nada dice que el ajo castellano</div><div style="text-align:center;">con fuerza peculiar no condimente;</div><div style="text-align:center;">zafio además, amigo de bureo,</div><div style="text-align:center;">patiestevado, y como un mico feo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Desmonta, pues, y al viejo el insolente</div><div style="text-align:center;">aparta de un tirón, y entra a la choza,</div><div style="text-align:center;">do con el viejo habitan solamente</div><div style="text-align:center;">una anciana mujer y una hija moza,</div><div style="text-align:center;">la cual, entrando el cabo de repente,</div><div style="text-align:center;">con una tosca manta se reboza;</div><div style="text-align:center;">pero no es hombre el cabo que se empacha,</div><div style="text-align:center;">porque se le reboce una muchacha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cabo, que la ve, se le aficiona,</div><div style="text-align:center;">que era la chica, a la verdad, no mala,</div><div style="text-align:center;">y como con los humos de la mona</div><div style="text-align:center;">de un pensamiento en otro se resbala,</div><div style="text-align:center;">su primero propósito abandona</div><div style="text-align:center;">de perseguir al capitán Ayala,</div><div style="text-align:center;">que atisba lo que pasa no sin miedo,</div><div style="text-align:center;">y en su escondrijo se mantiene quedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cabo, que al placer de la conquista</div><div style="text-align:center;">nueva se entrega todo, a rato breve</div><div style="text-align:center;">sale dando traspiés, torva la vista,</div><div style="text-align:center;">y en mal formada voz, que a risa mueve:</div><div style="text-align:center;">«Una o dos leguas más seguid la pista</div><div style="text-align:center;">de ese traidor, que Lucifer se lleve</div><div style="text-align:center;">(dice), la seña, Tarragona; el santo,</div><div style="text-align:center;">San Ildefonso; aquí os aguardo en tanto».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los otros corren; él se queda, y junta</div><div style="text-align:center;">la débil puertecilla del tugurio;</div><div style="text-align:center;">y nuestro Ayala, que un desmán barrunta</div><div style="text-align:center;">(pues no le pareció de buen augurio</div><div style="text-align:center;">quedara el cabo), andando va en la punta</div><div style="text-align:center;">de los pies hacia el rancho; y al murmurio</div><div style="text-align:center;">de la conversación, que atento escucha,</div><div style="text-align:center;">oye un rumor surgir como de lucha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Voces, lloros y gritos oyó luego,</div><div style="text-align:center;">y reputando ya por cosa cierta</div><div style="text-align:center;">lo que temía, arrebatado y ciego</div><div style="text-align:center;">a tierra echó de un puntapié la puerta.</div><div style="text-align:center;">Un salto da, y al mísero gallego,</div><div style="text-align:center;">que estupefacto y con la boca abierta</div><div style="text-align:center;">quedó del susto, asiendo de la gola,</div><div style="text-align:center;">«A Chile —dice— este puñal te inmola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pídele a Dios misericordia, y muere!»</div><div style="text-align:center;">«¡Perdón, mi capitán! —exclama el triste</div><div style="text-align:center;">cabo, atajando el brazo que le hiere—.</div><div style="text-align:center;">¡Perdón a un infeliz que no resiste!</div><div style="text-align:center;">¡Piedad!» «Piedad de mí ninguna espere</div><div style="text-align:center;">un español, un monstruo. ¿La tuviste</div><div style="text-align:center;">de la mujer que deshonrabas?» «¡Toma!</div><div style="text-align:center;">¿No vio usted, capitán, que era una broma?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Te burlas, miserable?» «Nada de eso;</div><div style="text-align:center;">pero vamos al caso. Usted me mata.</div><div style="text-align:center;">Muy bien... Los otros vuelven... Llevan preso</div><div style="text-align:center;">a este infeliz, y usted, usted que trata</div><div style="text-align:center;">de protegerle, es quien, por un exceso</div><div style="text-align:center;">de protección, le aprieta la corbata...</div><div style="text-align:center;">No, no se enfade usted... Por mí, me allano</div><div style="text-align:center;">a perecer... pero este pobre anciano...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A más, usted la causa americana</div><div style="text-align:center;">defiende, y la de Chile... Santo y bueno.</div><div style="text-align:center;">Lo mismo hiciera, y de muy buena gana,</div><div style="text-align:center;">el hijo de mi madre, a ser chileno.</div><div style="text-align:center;">Pero ¿qué quiere usted? Nací en Trïana;</div><div style="text-align:center;">soy, como acá se dice, sarraceno;</div><div style="text-align:center;">y no hago más que usted, si se examina,</div><div style="text-align:center;">en arrimar la brasa a mi sardina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Déjeme usted, y a respetar me obligo».</div><div style="text-align:center;">«Silencio, charlatán; y si es que en algo</div><div style="text-align:center;">aprecias el pellejo, ven conmigo».</div><div style="text-align:center;">«Pero ¿a dónde, por Dios, señor hidalgo?»</div><div style="text-align:center;">«¡Monta!» «¿Con qué me voy?» «Que montes digo;</div><div style="text-align:center;">la grupa tomaré». «Solo, cabalgo</div><div style="text-align:center;">mucho mejor». «O monta, o muere». «Monto».</div><div style="text-align:center;">«¡Hacia la cordillera, y pronto, pronto!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iban los dos corriendo a toda brida.</div><div style="text-align:center;">El cabo a veces charla, a veces reza,</div><div style="text-align:center;">a veces canta, a veces voz perdida</div><div style="text-align:center;">exhala; y ya dormita, ya bosteza;</div><div style="text-align:center;">el viento, el aire, la veloz corrida</div><div style="text-align:center;">le fueron despejando la cabeza.</div><div style="text-align:center;">Rayó la aurora, y no distante un ancho</div><div style="text-align:center;">río aparece; allende el río, un rancho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Atraviesan; descansan; se despoja</div><div style="text-align:center;">de su uniforme Ayala; y un sombrero</div><div style="text-align:center;">de paja y una manta azul y roja</div><div style="text-align:center;">torna para seguir su derrotero.</div><div style="text-align:center;">Decir qué rumbo lleva y dónde aloja</div><div style="text-align:center;">con el involuntario compañero,</div><div style="text-align:center;">prolijo cuento y fastidioso fuera;</div><div style="text-align:center;">pero pasan, por fin, la cordillera;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> la cordillera yerma, no cual antes,</div><div style="text-align:center;">de silenciosa paz vasto distrito,</div><div style="text-align:center;">que sólo el pie de raros caminantes,</div><div style="text-align:center;">o del cóndor rapaz turbaba el grito,</div><div style="text-align:center;">o el de las tempestades resonantes</div><div style="text-align:center;">que hacen vibrar sus lomos de granito;</div><div style="text-align:center;">sino cruzada entre bullicio hirviente</div><div style="text-align:center;">por luengas filas de apiñada gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por cada cima, y cada valle, y cuesta</div><div style="text-align:center;">la multitud apresurada huía,</div><div style="text-align:center;">cual suele verse en una insigne fiesta</div><div style="text-align:center;">la calle principal que al templo guía;</div><div style="text-align:center;">mas lo que en la expresión se manifiesta</div><div style="text-align:center;">de los semblantes ¡ay! no es alegría,</div><div style="text-align:center;">sino aflicción, y las que esparce al viento</div><div style="text-align:center;">son voces de plegaria y de lamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corren hombres, mujeres, chicos, grandes,</div><div style="text-align:center;">unos tras otros en continuas olas,</div><div style="text-align:center;">y los páramos cubren de los Andes,</div><div style="text-align:center;">huyendo de las iras españolas;</div><div style="text-align:center;">pues de que tu rigor, España, ablandes</div><div style="text-align:center;">no hay esperanza, y donde tú tremolas</div><div style="text-align:center;">tus odiados castillos y leones</div><div style="text-align:center;">hiela servil terror los corazones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! ¡cuánto pie lastiman delicado</div><div style="text-align:center;">la roca dura, y de la intensa nieve</div><div style="text-align:center;">el valladar antes de tiempo hollado!</div><div style="text-align:center;">Y al patrio suelo que en paisaje breve</div><div style="text-align:center;">se les presenta ahora ataviado</div><div style="text-align:center;">de lustrosa verdura y de la leve</div><div style="text-align:center;">túnica de la niebla, ¡cuánta muda</div><div style="text-align:center;">despedida de lágrimas saluda!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La paz de los sepulcros y el letargo</div><div style="text-align:center;">¿aceptarán de la opresión de España?</div><div style="text-align:center;">Primero mendigar el pan amargo</div><div style="text-align:center;">del emigrado, el pan de gente extraña,</div><div style="text-align:center;">y el agrio cáliz de esperanza largo,</div><div style="text-align:center;">que con befa crüel Fortuna engaña,</div><div style="text-align:center;">tornando en triste y espantosa vela</div><div style="text-align:center;">cada soñar que al infeliz consuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero no a ti prolijo duelo aguarda,</div><div style="text-align:center;">destronada Sïón, que a Iberia quita</div><div style="text-align:center;">de su tutela infiel la dura guarda</div><div style="text-align:center;">tremenda ley en bronce eterno escrita.</div><div style="text-align:center;">Sueña ella que su espada la retarda.</div><div style="text-align:center;">¡Vano error! en el vidrio que limita</div><div style="text-align:center;">la duración que el cielo da a tus penas</div><div style="text-align:center;">se ciernen ya las últimas arenas.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3200-el-proscrito-iv.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:19:27 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></p><div style="text-align:center;"> Fragmentos De Una Leyenda</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Canto IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El Proscrito</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«I woke. —Where was I? —Do I see</div><div style="text-align:center;">a human face look down on me?</div><div style="text-align:center;">And doth a roof above me close?</div><div style="text-align:center;">Do these limbs on a couch repose?</div><div style="text-align:center;">Is this a chamber where I lie?</div><div style="text-align:center;">And is it mortal yon bright eye,</div><div style="text-align:center;">that watches me with sentle glance?</div><div style="text-align:center;"> I closed my own again once more,</div><div style="text-align:center;">as doubtful that the former trance</div><div style="text-align:center;"> could not as yet be o'er.</div><div style="text-align:center;">A slender girl, long-hair'd, and tall,</div><div style="text-align:center;">sate watching by the cottage wall;</div><div style="text-align:center;">the sparkle of her eye I caught,</div><div style="text-align:center;">even with my first return of thought;</div><div style="text-align:center;">for ever and anon she threw</div><div style="text-align:center;"> a prying, prying glance on me</div><div style="text-align:center;">with her black eyes so wild and free:</div><div style="text-align:center;">I gazed, and gazed, until I knew</div><div style="text-align:center;"> no vision it could be, —</div><div style="text-align:center;">but that I lived, and was released</div><div style="text-align:center;">from adding to the vultures feast».</div><div style="text-align:center;">(Byron)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El día en los tejados centellea,</div><div style="text-align:center;">y ya la Isabelita al campo baja;</div><div style="text-align:center;">el aura que los árboles orea</div><div style="text-align:center;">húmedos de rocío la agasaja;</div><div style="text-align:center;">y el velo de sutil cendal ondea,</div><div style="text-align:center;">que del sombrero rústico de paja</div><div style="text-align:center;">cuelga; débil defensa al aire crudo,</div><div style="text-align:center;">al sol, al polvo, al punzador zancudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un vestido de blanca muselina</div><div style="text-align:center;">lleva, con franjas negras en la falda,</div><div style="text-align:center;">un cinto negro y negra mantellina,</div><div style="text-align:center;">que le cobija la nevada espalda;</div><div style="text-align:center;">y en la diestra, una bolsa de extrafina</div><div style="text-align:center;">sarga, do al catecismo de Ripalda</div><div style="text-align:center;">acompaña el salterio en castellano,</div><div style="text-align:center;">y un pañuelo bordado de su mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lleva también allí plata menuda,</div><div style="text-align:center;">que suele repartir de choza en choza;</div><div style="text-align:center;">donde el huérfano vive o la vïuda,</div><div style="text-align:center;">o el infeliz que de la luz no goza,</div><div style="text-align:center;">o la indigente madre, a quien, desnuda,</div><div style="text-align:center;">tierna familia en derredor retoza,</div><div style="text-align:center;">o el que, fingiendo mano o pierna gafa,</div><div style="text-align:center;">a la sencilla caridad estafa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba por los senderos caminando</div><div style="text-align:center;">de la chacra, a sus ojos un imperio</div><div style="text-align:center;">de que ella es reina ahora; suspirando</div><div style="text-align:center;">recuerda alguna vez el cautiverio</div><div style="text-align:center;">que la amenaza; lee de cuando en cuando</div><div style="text-align:center;">una página o dos en el salterio;</div><div style="text-align:center;">pero hay un pensamiento, hay una idea</div><div style="text-align:center;">que a las demás apaga y señorea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Aquel proscrito! ¿Quién será? Pariente</div><div style="text-align:center;">sin duda del señor don Agapito.</div><div style="text-align:center;">¿Quién otro pudo entrar tan libremente?</div><div style="text-align:center;">¿Quién alojarse aquí? Mas ¿qué delito</div><div style="text-align:center;">el suyo puede ser, que de la gente</div><div style="text-align:center;">se oculta así? ¡Tan joven! ¿Y proscrito?</div><div style="text-align:center;">¿Y si le viera alguno o le prendiera,</div><div style="text-align:center;">y yo ocasión a su desgracia diera?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Una madre, una esposa lloraría</div><div style="text-align:center;">por mi causa... ¡Gran Dios! ¡Qué triste idea!</div><div style="text-align:center;">Pero ha escapado. Le amanece el día</div><div style="text-align:center;">lejos, muy lejos. Y que en una aldea</div><div style="text-align:center;">favor le falte, ayuda y simpatía</div><div style="text-align:center;">no seré yo tan simple que lo crea.</div><div style="text-align:center;">¿Quién le tuvo el caballo tan a mano?</div><div style="text-align:center;">Forzoso es que haya en esto algún arcano».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Silogizando así la niña hermosa</div><div style="text-align:center;">anda, sin sospechar que silogiza</div><div style="text-align:center;">(como monsieur Jourdain hablaba prosa),</div><div style="text-align:center;">cuando de un rancho o seto que tapiza</div><div style="text-align:center;">florida enredadera, entre frondosa</div><div style="text-align:center;">estancia de frutales y hortaliza,</div><div style="text-align:center;">apresurado sale un inquilino,</div><div style="text-align:center;">que viene a detenerla en el camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Everaldo se llama; justamente</div><div style="text-align:center;">aquel que al perro extraño, como dije,</div><div style="text-align:center;">echó mano la noche precedente;</div><div style="text-align:center;">y estas dolientes voces le dirige</div><div style="text-align:center;">con aire misterioso: «Un accidente</div><div style="text-align:center;">fatal, una desgracia que me aflige</div><div style="text-align:center;">sobre manera..» «¡Acaba! ¿qué hay de nuevo?»</div><div style="text-align:center;">«¡Ah, señorita! casi no me atrevo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A referirlo a su merced... ¡Qué nueva</div><div style="text-align:center;">para el pobre patrón!» «¿Qué ha sucedido?»</div><div style="text-align:center;">¡Cómo lo va a sentir! Es una prueba</div><div style="text-align:center;">terrible... Desangrado, mal herido...»</div><div style="text-align:center;">«¿Quién?» «Y no me permite que me mueva</div><div style="text-align:center;">a dar noticia a nadie... Y sin sentido</div><div style="text-align:center;">está ya». «¿Pero ¿quién?» «El señorito,</div><div style="text-align:center;">sobrino del señor don Agapito».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como estatua quedó de inmóvil hielo</div><div style="text-align:center;">Isabel con el susto, y sólo exclama:</div><div style="text-align:center;">«Virgen sagrada, a tu socorro apelo»;</div><div style="text-align:center;">mas recobrada luego: «Corre, llama</div><div style="text-align:center;">Pero no llames... Voy a verle... El cielo</div><div style="text-align:center;">me dé valor». Entrando, va a la cama,</div><div style="text-align:center;">y en ella ve un objeto que la llena</div><div style="text-align:center;">de inexplicable turbación y pena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El mancebo yacía sobre un lecho</div><div style="text-align:center;">de pellones. Dormido se diría,</div><div style="text-align:center;">si aquel semblante pálido, deshecho,</div><div style="text-align:center;">y los lánguidos párpados que abría,</div><div style="text-align:center;">como para buscar la luz, y el pecho</div><div style="text-align:center;">que alza y baja en difícil agonía,</div><div style="text-align:center;">y una cárdena sien que sangre vierte</div><div style="text-align:center;">no anunciara el desmayo de la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Y qué inmatura! Errar no pienso un año</div><div style="text-align:center;">si dos o tres le añado a la veintena.</div><div style="text-align:center;">Cuerpo gentil, de regular tamaño;</div><div style="text-align:center;">cándido el pecho, si la faz morena;</div><div style="text-align:center;">cabello crespo y de color castaño;</div><div style="text-align:center;">facciones lindas, expresión serena</div><div style="text-align:center;">en el dolor; como el cincel exprime</div><div style="text-align:center;">alado genio que en la tumba gime.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Herido está de dos o tres sablazos</div><div style="text-align:center;">(a más de aquella herida de la frente)</div><div style="text-align:center;">en el desnudo pecho y en los brazos;</div><div style="text-align:center;">y de la sangre obstruye la corriente</div><div style="text-align:center;">la banda y la camisa hechas pedazos;</div><div style="text-align:center;">vendajes puestos ruda y toscamente</div><div style="text-align:center;">por Everaldo, en que se estanca apenas</div><div style="text-align:center;">el rojo humor de las abiertas venas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sírvele de almohada una armadura</div><div style="text-align:center;">de silla de montar que le lastima,</div><div style="text-align:center;">aunque se la hace un poco menos dura</div><div style="text-align:center;">el lanudo vellón que tiene encima.</div><div style="text-align:center;">Cerca la daga está; la empuñadura</div><div style="text-align:center;">ensangrentada toda, que da grima.</div><div style="text-align:center;">Lleva sobre el calzón bota de campo,</div><div style="text-align:center;">y echado está a los pies su fiel Melampo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lo que pasa en el alma de Isabela</div><div style="text-align:center;">no sé decir: enajenada, absorta</div><div style="text-align:center;">parece en el semblante, y como lela.</div><div style="text-align:center;">Pero esta suspensión ha sido corta.</div><div style="text-align:center;">Al pañizuelo de la bolsa apela;</div><div style="text-align:center;">saca las tijerillas y lo corta</div><div style="text-align:center;">en pedazos, y en parte lo deshila,</div><div style="text-align:center;">para atajar la sangre que destila.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Descubre cada herida con su fino</div><div style="text-align:center;">y delicado tiento; en ellas fija</div><div style="text-align:center;">una porción del deshilado lino;</div><div style="text-align:center;">luego con los pedazos las cobija</div><div style="text-align:center;">del pañizuelo; luego el purpurino</div><div style="text-align:center;">rastro de sangre con la más prolija</div><div style="text-align:center;">atención limpia, lava; y a Everaldo</div><div style="text-align:center;">preparar manda prontamente un caldo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un caldo es mal sonante en poesía;</div><div style="text-align:center;">pero la exactitud es lo primero.</div><div style="text-align:center;">Suena mejor sin duda la ambrosía;</div><div style="text-align:center;">mas no se encuentra con ningún dinero.</div><div style="text-align:center;">Ría la sombra de Hermosilla, ría;</div><div style="text-align:center;">llámeme chabacano y chapucero;</div><div style="text-align:center;">veraz historia escribo; soy heraldo</div><div style="text-align:center;">de la verdad. Volvamos, pues, al caldo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El caldo estaba pronto. Una escudilla</div><div style="text-align:center;">en que servirlo se echa sólo menos,</div><div style="text-align:center;">cosa que se hallará por maravilla</div><div style="text-align:center;">en ranchos perüanos o chilenos,</div><div style="text-align:center;">mas a falta de ajuar y de vajilla</div><div style="text-align:center;">fraternalmente acude a los ajenos</div><div style="text-align:center;">el que los necesita; caso extraño</div><div style="text-align:center;">que no ocurre dos veces en el año.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A buscar, pues, un plato y una taza</div><div style="text-align:center;">y una cuchara sale el inquilino,</div><div style="text-align:center;">y al mismo tiempo es fuerza se dé traza</div><div style="text-align:center;">de que no sepa amigo ni vecino</div><div style="text-align:center;">para qué son. A su salida enlaza</div><div style="text-align:center;">la puerta, que es el modo campesino</div><div style="text-align:center;">de echarle llave; y mientras tanto vela</div><div style="text-align:center;">al herido la joven Isabela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No estaba el rancho enteramente oscuro:</div><div style="text-align:center;">la luz del sol por cien troneras brilla</div><div style="text-align:center;">del techo humilde y del informe muro,</div><div style="text-align:center;">de secas ramas fábrica sencilla.</div><div style="text-align:center;">No hay más asiento allí que el suelo puro.</div><div style="text-align:center;">Isabel, fatigada, se arrodilla</div><div style="text-align:center;">junto a la pobre cama, y de hito en hito</div><div style="text-align:center;">mira el pálido rostro del proscrito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Inocente y piadosa, no le ocurre</div><div style="text-align:center;">que la modestia femenil condene</div><div style="text-align:center;">su tierna compasión; antes discurre</div><div style="text-align:center;">que ella la culpa en cierto modo tiene</div><div style="text-align:center;">de la desgracia, y que en pecado incurre,</div><div style="text-align:center;">y a la naturaleza contraviene,</div><div style="text-align:center;">no socorriendo a un pobre moribundo,</div><div style="text-align:center;">que no tiene otro amparo en este mundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sabe ya que es un hombre a quien persigue</div><div style="text-align:center;">inexorable la venganza humana;</div><div style="text-align:center;">que no hay hogar paterno a que se abrigue;</div><div style="text-align:center;">ni que a la misma caridad cristiana</div><div style="text-align:center;">puede invocar, temiendo la castigue</div><div style="text-align:center;">como delito una opresión tirana;</div><div style="text-align:center;">¿y en trance tal desapiadada, impía</div><div style="text-align:center;">a un infeliz desamparar podría?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras esto pensaba, atenta mira</div><div style="text-align:center;">aquella helada cara, helada y bella;</div><div style="text-align:center;">y cada vez que el mísero suspira,</div><div style="text-align:center;">compasiva también suspira ella.</div><div style="text-align:center;">Ni es sólo compasión lo que le inspira;</div><div style="text-align:center;">un afecto más tierno con aquella</div><div style="text-align:center;">piedad se mezcla ya; por él implora</div><div style="text-align:center;">con ruego ardiente al cielo; Isabel llora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y semeja a la súplica devota</div><div style="text-align:center;">el cielo dar oído el ángel santo</div><div style="text-align:center;">de la piedad enjuga aquella gota</div><div style="text-align:center;">de compasivo y amoroso llanto.</div><div style="text-align:center;">Ya en el mancebo una expresión se nota</div><div style="text-align:center;">de alivio y calma; no suspira tanto;</div><div style="text-align:center;">cesa el sudor de aquella yerta frente;</div><div style="text-align:center;">parece adormecerse dulcemente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba en una incómoda postura;</div><div style="text-align:center;">el vellón que le sirve de almohada</div><div style="text-align:center;">ha rodado; y lastima la montura</div><div style="text-align:center;">aquella hermosa frente desmayada.</div><div style="text-align:center;">Isabel vaciló; mas ¿qué aventura</div><div style="text-align:center;">con uno que no ve ni siente nada?</div><div style="text-align:center;">«Es fuerza, dice, ¡tarda tanto el guazo!»</div><div style="text-align:center;">Y reclinada sobre el lecho, un brazo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuan suavemente puede pone bajo</div><div style="text-align:center;">la cerviz del mancebo; la cabeza</div><div style="text-align:center;">le solevanta con algún trabajo,</div><div style="text-align:center;">y la dura almohada le adereza;</div><div style="text-align:center;">mas, o la conmoción o el agasajo,</div><div style="text-align:center;">o ya del velo de Isabel, que empieza</div><div style="text-align:center;">por el pecho a pasarle y por la cara,</div><div style="text-align:center;">la extraña sensación, le despertara;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> abrió los ojos él, y sorprendido,</div><div style="text-align:center;">en mirar aquel ángel se embelesa;</div><div style="text-align:center;">ella se tiñe de un color subido</div><div style="text-align:center;">cuando ve su embeleso y su sorpresa;</div><div style="text-align:center;">y más cuando a encontrarse en medio han ido</div><div style="text-align:center;">la mirada del joven que le expresa</div><div style="text-align:center;">la admiración, la gratitud más viva,</div><div style="text-align:center;">y su tierna mirada compasiva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero reclina al joven blandamente</div><div style="text-align:center;">y aparta dél los ojos; la acobarda</div><div style="text-align:center;">un movimiento que en el alma siente,</div><div style="text-align:center;">y le manda el pudor ponerse en guarda.</div><div style="text-align:center;">Confusa, temerosa y ya impaciente,</div><div style="text-align:center;">«Válgame Dios, lo que Everaldo tarda»</div><div style="text-align:center;">dice en sí misma. Pareció el mancebo</div><div style="text-align:center;">desfallecer, y se adurmió de nuevo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya es un profundo y apacible sueño</div><div style="text-align:center;">al que rendido yace; lo que libra</div><div style="text-align:center;">a Isabelita de terrible empeño;</div><div style="text-align:center;">porque su corazón, en cada fibra,</div><div style="text-align:center;">en tanto que él de sus sentidos dueño</div><div style="text-align:center;">la está mirando, estremecido vibra.</div><div style="text-align:center;">Pero la agitación ya se sosiega,</div><div style="text-align:center;">y más ahora que Everaldo llega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegó Everaldo; y ella como advierte</div><div style="text-align:center;">que al parecer mejor está el herido</div><div style="text-align:center;">(que si se ha visto próximo a la muerte</div><div style="text-align:center;">ha sido por la sangre que ha perdido),</div><div style="text-align:center;">encarga se le dé, cuando despierte,</div><div style="text-align:center;">sustento; se le ponga en más mullido</div><div style="text-align:center;">lecho; y que el inquilino cuanto pase</div><div style="text-align:center;">la haga saber; y aquesto dicho, vase.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Miró al soslayo al joven Isabela,</div><div style="text-align:center;">y huyó cobarde; y si huye así cobarde,</div><div style="text-align:center;">ella sabe por qué; y aun la cautela</div><div style="text-align:center;">me parece que llega un poco tarde.</div><div style="text-align:center;">Mas el lector saber la historia anhela</div><div style="text-align:center;">de tal proscrito, y no es razón que aguarde.</div><div style="text-align:center;">Suene la lira en alto contrapunto,</div><div style="text-align:center;">que lo merece bien el nuevo asunto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3199-el-proscrito-iii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:17:43 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;"> Fragmentos De Una Leyenda</div><br><div style="text-align:center;">Canto III</div><br><div style="text-align:center;">La Charcra</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«Mais l'amour sur ma vie est encore loin d'éclore;</div><div style="text-align:center;">c'est un astre de feu dont cette heure est l'aurore»</div><div style="text-align:center;">(Lamartine)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Al campo! ¡Al campo! La ciudad me enoja.</div><div style="text-align:center;">Esas tristes paredes do refleja,</div><div style="text-align:center;">la luz solar intensa, ardiente, roja,</div><div style="text-align:center;">no quiero ver, ni del balcón la reja,</div><div style="text-align:center;">donde una flor cautiva se deshoja,</div><div style="text-align:center;">e inclinándose lánguida semeja</div><div style="text-align:center;">suspirar por la alegre compañía</div><div style="text-align:center;">de sus hermanas en la selva umbría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Al campo! digo yo como Tancredo;</div><div style="text-align:center;">mas no en verdad al campo de batalla,</div><div style="text-align:center;">donde el tronar del bronce infunde miedo</div><div style="text-align:center;">y el zumbar de la bala y la metralla;</div><div style="text-align:center;">ni al campo donde el bárbaro denuedo</div><div style="text-align:center;">de un falso honor, teutónica antigualla,</div><div style="text-align:center;">dos pechos pone a dos contrarias puntas</div><div style="text-align:center;">por ofensas reales o presuntas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sino al campo que alegra fuente pura</div><div style="text-align:center;">con el rumor de su cristal parlero;</div><div style="text-align:center;">y de la selva a la hospital verdura,</div><div style="text-align:center;">de paz y holganza asilo verdadero;</div><div style="text-align:center;">do el aura entre los árboles murmura,</div><div style="text-align:center;">y la diuca revuela y el jilguero;</div><div style="text-align:center;">y de trémulos iris coronada</div><div style="text-align:center;">salta del monte al valle la cascada;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a la colina que, al rayar la aurora,</div><div style="text-align:center;">la ciudad nebulosa me descubre,</div><div style="text-align:center;">mientras el suelo en derredor colora</div><div style="text-align:center;">de azules lirios genial octubre;</div><div style="text-align:center;">do fresco baño el río, y mugidora</div><div style="text-align:center;">vaca me ofrece su tendida ubre,</div><div style="text-align:center;">o salgo envuelto en poncho campesino</div><div style="text-align:center;">a respirar el soplo matutino;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la animada trilla, y al rodeo,</div><div style="text-align:center;">de fuerza y de valor muestra bizarra;</div><div style="text-align:center;">del pensamiento al vago devaneo</div><div style="text-align:center;">bajo el toldo frondoso de la parra;</div><div style="text-align:center;">al bullicioso rancho, al vapuleo,</div><div style="text-align:center;">al canto alegre, a la locuaz guitarra,</div><div style="text-align:center;">cuando chocan caballos pecho a pecho,</div><div style="text-align:center;">y en los horcones se estremece el techo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pláceme ver en la llanura al guazo,</div><div style="text-align:center;">que, al hombro el poncho, rápido galopa;</div><div style="text-align:center;">o con certero pulso arroja el lazo</div><div style="text-align:center;">sobre la res que elige de la tropa.</div><div style="text-align:center;">Pláceme ver paciendo en el ribazo,</div><div style="text-align:center;">que una niebla sutil tal vez arropa,</div><div style="text-align:center;">la grey lanuda, y por los valles huecos</div><div style="text-align:center;">de su ronco balido oír los ecos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pláceme penetrar quebrada umbrosa,</div><div style="text-align:center;">y dando suelta al pensamiento mío,</div><div style="text-align:center;">fijar la vista en la corriente undosa</div><div style="text-align:center;">con que apacible se desliza el río,</div><div style="text-align:center;">a cuyo murmurar visión hermosa</div><div style="text-align:center;">evoca el alma en dulce desvarío;</div><div style="text-align:center;">visión de alegres días que corrieron</div><div style="text-align:center;">sobre mi vida, y para siempre huyeron;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y se desvanecieron, cual la cinta</div><div style="text-align:center;">de aéreo iris que en la azul esfera</div><div style="text-align:center;">deshace el viento, o cual la varia tinta</div><div style="text-align:center;">que, cuando el sol termina su carrera,</div><div style="text-align:center;">blanco vellón de vagas nubes pinta,</div><div style="text-align:center;">o cumbres de nevada cordillera,</div><div style="text-align:center;">y el soplo de la noche las destiñe,</div><div style="text-align:center;">y parda franja al horizonte ciñe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Véolos otra vez aquellos días,</div><div style="text-align:center;">aquellos campos, encantada estancia,</div><div style="text-align:center;">templo de las alegres fantasías</div><div style="text-align:center;">a que dio culto mi inocente infancia;</div><div style="text-align:center;">selvas que el sol no agosta, a que las frías</div><div style="text-align:center;">escarchas nunca embotan la fragancia;</div><div style="text-align:center;">cielo... ¿más claro acaso?... No, sombrío,</div><div style="text-align:center;">nebuloso tal vez... Mas era el mío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Naturaleza da una madre sola,</div><div style="text-align:center;">y da una sola patria... En vano, en vano</div><div style="text-align:center;">se adopta nueva tierra; no se enrola</div><div style="text-align:center;">el corazón más que una vez; la mano</div><div style="text-align:center;">ajenos estandartes enarbola;</div><div style="text-align:center;">te llama extraña gente ciudadano...</div><div style="text-align:center;">¿Qué importa? ¡No prescriben los derechos</div><div style="text-align:center;">del patrio nido en los humanos pechos!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Al campo! ¡Al campo! Allí la peregrina</div><div style="text-align:center;">planta que, floreciendo en el destierro,</div><div style="text-align:center;">suspira por su valle o su colina,</div><div style="text-align:center;">simpatiza conmigo; el río, el cerro</div><div style="text-align:center;">me engaña un breve instante y me alucina;</div><div style="text-align:center;">y no me avisa ingrata voz que yerro,</div><div style="text-align:center;">ni disipando el lisonjero hechizo</div><div style="text-align:center;">oigo decir a nadie: ¡advenedizo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero volviendo al cuento comenzado,</div><div style="text-align:center;">digo que don Gregorio en tiempo breve</div><div style="text-align:center;">tanto convaleció, que trasladado</div><div style="text-align:center;">es a vecina chacra donde eleve</div><div style="text-align:center;">el tono de sus nervios relajado</div><div style="text-align:center;">la salubre impresión de un aire leve,</div><div style="text-align:center;">puro, que el grande pueblo adonde mora</div><div style="text-align:center;">se hallaba entonces sucio, como ahora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y haciendo a cada cual justicia neta,</div><div style="text-align:center;">digo también que, no al doctor Grajales</div><div style="text-align:center;">la salud le debió, ni a la lanceta,</div><div style="text-align:center;">ni a doctas confecciones mercuriales;</div><div style="text-align:center;">sino a la terapéutica discreta</div><div style="text-align:center;">de Valdemor, que sólo cordïales</div><div style="text-align:center;">y anodinos a el alma enferma aplica,</div><div style="text-align:center;">que no se hallan en frascos de botica.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es en sustancia el régimen süave</div><div style="text-align:center;">que llama antiflogístico la ciencia.</div><div style="text-align:center;">A doña Elvira alejan (ya se sabe</div><div style="text-align:center;">que era toda flogisto por esencia)</div><div style="text-align:center;">y empeño fue dificultoso y grave,</div><div style="text-align:center;">pues le parece cargo de conciencia</div><div style="text-align:center;">que, si muere, no lleve don Gregorio</div><div style="text-align:center;">su recomendación al purgatorio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y más interesada que la suya,</div><div style="text-align:center;">ni que tanto la carga le aligere</div><div style="text-align:center;">cuando de su prisión el alma huya,</div><div style="text-align:center;">no puede haber. Repugna, Pues, no quiere,</div><div style="text-align:center;">por más que se le diga y se le arguya,</div><div style="text-align:center;">de su lado apartarse. Que se muere</div><div style="text-align:center;">su caro esposo, exclama sollozando,</div><div style="text-align:center;">y en trance tal, si no le asiste, ¿cuándo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del tono moderado por instantes</div><div style="text-align:center;">al de la ira y la soberbia pasa.</div><div style="text-align:center;">«¡Qué par de consejeros importantes!...</div><div style="text-align:center;">Señor don Agapito, en esta casa</div><div style="text-align:center;">mando yo... Vomitivos y purgantes,</div><div style="text-align:center;">mi buen doctor, prescriba usted sin tasa;</div><div style="text-align:center;">en cuanto a lo demás no le consulto,</div><div style="text-align:center;">y su proposición es un insulto».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero al oír que deja el monasterio,</div><div style="text-align:center;">y que su hija prontamente llega,</div><div style="text-align:center;">toma un semblante la contienda serio;</div><div style="text-align:center;">ya no es ira la suya, es rabia ciega.</div><div style="text-align:center;">Propásase al baldón, al improperio;</div><div style="text-align:center;">grita, patea, jura. Al que la ruega,</div><div style="text-align:center;">al que la insta, ordénale que calle,</div><div style="text-align:center;">y le muestra la puerta de la calle.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito, que, si bien modesto</div><div style="text-align:center;">y circunspecto, nada emprende en balde,</div><div style="text-align:center;">tiene ya prevenida para esto</div><div style="text-align:center;">la intervención del cura y del alcalde.</div><div style="text-align:center;">En el rostro de Elvira descompuesto,</div><div style="text-align:center;">al carmín desaloja el albayalde;</div><div style="text-align:center;">el furor la enajena, la sofoca;</div><div style="text-align:center;">de la casa se va como una loca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No volvió más; sucede a la señora</div><div style="text-align:center;">la señorita; el suspirado abrazo,</div><div style="text-align:center;">al padre alienta, sana, corrobora;</div><div style="text-align:center;">sola Isabel le cuida; el tierno brazo</div><div style="text-align:center;">le tiene la cabeza y le incorpora;</div><div style="text-align:center;">tal vez la calva frente en su regazo</div><div style="text-align:center;">posa; tal vez, solícita enfermera,</div><div style="text-align:center;">a su lado pasó la noche entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal vez, abriendo angélica sonrisa</div><div style="text-align:center;">frescos labios, do el viento aromas bebe,</div><div style="text-align:center;">el revuelto cabello asiendo, alisa</div><div style="text-align:center;">con la mano gentil de pura nieve.</div><div style="text-align:center;">De báculo le sirve si va a misa,</div><div style="text-align:center;">si por el corredor los pasos mueve;</div><div style="text-align:center;">diviértele el fastidio; le consuela;</div><div style="text-align:center;">la que le ceba el mate es Isabela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Y él también, cuánto la ama! ¡Pobre anciano!</div><div style="text-align:center;">¡Cuántas veces en tanto que dormita,</div><div style="text-align:center;">velándole ella en el sillón cercano,</div><div style="text-align:center;">decir le oye: «¡Isabel! ¡lsabelita!»;</div><div style="text-align:center;">y puestas la una mano en la otra mano,</div><div style="text-align:center;">¡cuántas veces a ti, Virgen bendita,</div><div style="text-align:center;">los ojos vuelve, y presintiendo azares</div><div style="text-align:center;">en su orfandad, te ruega que la ampares!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por la ciudad en tanto la noticia</div><div style="text-align:center;">de la nueva beldad al punto vuela.</div><div style="text-align:center;">¡Visitas mil! No es ella la que oficia</div><div style="text-align:center;">en el salón, sino una tía abuela;</div><div style="text-align:center;">la que por ella fue; doña Leticia</div><div style="text-align:center;">de Azagra Valdovinos y Varela,</div><div style="text-align:center;">la más discreta y más cabal matrona</div><div style="text-align:center;">que llenó estrado, o que oprimió poltrona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Doquiera que la niña ver se deja,</div><div style="text-align:center;">tras sí arrastra las almas con la vista.</div><div style="text-align:center;">Lleva desaliñada la guedeja;</div><div style="text-align:center;">no le cortó el vestido la modista;</div><div style="text-align:center;">mas en gracia, en beldad, no hay su pareja;</div><div style="text-align:center;">viejo ni mozo no hay que la resista.</div><div style="text-align:center;">Dicen al ver su cara y cuerpo y traza</div><div style="text-align:center;">los hombres, ¡ángel! las mujeres, ¡guaza!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No canta... Importa poco. A el alma cuela</div><div style="text-align:center;">de aquella voz la innata melodía,</div><div style="text-align:center;">mejor que la más dulce cantinela</div><div style="text-align:center;">de la hechicera Malibrán García.</div><div style="text-align:center;">No baila... Pero tiene la Isabela</div><div style="text-align:center;">un talante, un andar, que sentaría,</div><div style="text-align:center;">si no de Chipre a la deidad liviana,</div><div style="text-align:center;">a la casta hermosura de Dïana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero la historia es menester que siga,</div><div style="text-align:center;">Recibe la carreta el cargamento;</div><div style="text-align:center;">el carretero unce y empertiga;</div><div style="text-align:center;">los perezosos bueyes al violento</div><div style="text-align:center;">primer arranque la picana obliga;</div><div style="text-align:center;">y rueda estremeciendo el pavimento</div><div style="text-align:center;">la vacilante mole, y con chirridos</div><div style="text-align:center;">horrorosos taladra los oídos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iban en la carreta Margarita,</div><div style="text-align:center;">Tomasa, el consabido negro paje,</div><div style="text-align:center;">con la balumba bárbara, infinita</div><div style="text-align:center;">de que consta un doméstico menaje,</div><div style="text-align:center;">y que llevar consigo necesita</div><div style="text-align:center;">todo el que alguna vez al campo viaje,</div><div style="text-align:center;">si vivir al estilo, no le agrada,</div><div style="text-align:center;">de nuestros padres en la edad dorada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cabalgan en unión y compañía</div><div style="text-align:center;">de tal cual obsequioso tertuliano,</div><div style="text-align:center;">el don Gregorio, la Isabel, la tía,</div><div style="text-align:center;">y Cunefate. Un espacioso llano</div><div style="text-align:center;">(que allá y acá interrumpe una alquería,</div><div style="text-align:center;">hermosa con los dones del verano),</div><div style="text-align:center;">y de una acequia el mal seguro puente,</div><div style="text-align:center;">huella la cabalgata lentamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y luego entre la salva vocinglera</div><div style="text-align:center;">de una turba de perros ladradores,</div><div style="text-align:center;">recibe de naranjos larga hilera</div><div style="text-align:center;">a nuestros polvorientos viajadores,</div><div style="text-align:center;">que, apenas desmontados, la escalera</div><div style="text-align:center;">suben; y ya en los altos corredores,</div><div style="text-align:center;">vasto paisaje admiran de sembrados,</div><div style="text-align:center;">potreros, rancherías y arbolados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito, de la chacra dueño,</div><div style="text-align:center;">cariñoso a los huéspedes atiende;</div><div style="text-align:center;">a la doña Leticia rinde el sueño;</div><div style="text-align:center;">y el don Gregorio su cigarro enciende;</div><div style="text-align:center;">mientras Isabelita el halagüeño</div><div style="text-align:center;">panorama, que ante ella el campo extiende,</div><div style="text-align:center;">goza con emoción, que no le cabe</div><div style="text-align:center;">dentro del pecho, y descifrar no sabe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Allá eleva la torre de la aldea</div><div style="text-align:center;">su pardo fuste; acá la choza exhala</div><div style="text-align:center;">blanca espiral; la viña verdeguea;</div><div style="text-align:center;">la higuera ostenta su frondosa gala;</div><div style="text-align:center;">susurrando un ciprés se bambolea;</div><div style="text-align:center;">el toro muge; el corderillo bala;</div><div style="text-align:center;">pelado risco arroja en la llanura,</div><div style="text-align:center;">dominador jayán, su sombra oscura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hay verde seto de tupida zarza</div><div style="text-align:center;">do a su amador la tórtola no arrulle,</div><div style="text-align:center;">ni umbrío bosquecillo que no esparza</div><div style="text-align:center;">perfume grato, si agitado bulle;</div><div style="text-align:center;">navega ufano el ánade; la garza</div><div style="text-align:center;">cándida en el estero se zabulle;</div><div style="text-align:center;">todo semeja que a gozar incita,</div><div style="text-align:center;">y que de amor y de placer palpita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué sientes, Isabel, en el otero</div><div style="text-align:center;">cuando cuelga la noche su cortina</div><div style="text-align:center;">lúgubre, y paso a paso el valle entero</div><div style="text-align:center;">ocupa, y su fanal en la colina</div><div style="text-align:center;">occidental enciende ya el lucero,</div><div style="text-align:center;">que al pálido crepúsculo domina,</div><div style="text-align:center;">como lámpara triste que destella</div><div style="text-align:center;">sobre un sepulcro, triste pero bella?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando persiguiendo la pintada</div><div style="text-align:center;">mariposa, te internas en la espesa</div><div style="text-align:center;">arboleda, y te paras agitada</div><div style="text-align:center;">de secreto pesar ¿qué te embelesa?</div><div style="text-align:center;">En el recinto oscuro tu mirada</div><div style="text-align:center;">¿qué fija así? ¿Qué suspensión es ésa?</div><div style="text-align:center;">¿A qué mágico canto, a qué rüido</div><div style="text-align:center;">misterioso diriges el oído?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando ves el baile de la choza,</div><div style="text-align:center;">y la sonora voz de la vihuela</div><div style="text-align:center;">los descuidados pechos alboroza</div><div style="text-align:center;">de la rústica turba ¿qué revela</div><div style="text-align:center;">al tuyo aquel mirar que tanto goza</div><div style="text-align:center;">en lo que mira, aquel mirar que anhela,</div><div style="text-align:center;">y el que responde cariñoso y grato,</div><div style="text-align:center;">y el que tímido amor hurtó al recato?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero el alegre canto bien publica</div><div style="text-align:center;">lo que habla de los ojos el idioma,</div><div style="text-align:center;">y lo que en bajo acento se platica;</div><div style="text-align:center;">y qué dice la mano que se toma,</div><div style="text-align:center;">o se esquiva, o se da; qué significa</div><div style="text-align:center;">aquel rubor que a la mejilla asoma,</div><div style="text-align:center;">cuál es de los suspiros el sentido,</div><div style="text-align:center;">y del adiós mil veces repetido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Mas qué te turba ahora y te amilana,</div><div style="text-align:center;">pobre Isabel? Pausada, grave, austera,</div><div style="text-align:center;">como el consejo de una madre anciana,</div><div style="text-align:center;">el viento trae, tu pecho reverbera,</div><div style="text-align:center;">la conocida voz de la campana</div><div style="text-align:center;">del monasterio; voz que se apodera</div><div style="text-align:center;">del alma toda, y cada son que emite</div><div style="text-align:center;">ven, niña, ven, parece que repite.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como de caballeros joven tropa,</div><div style="text-align:center;">en cierto drama, de alborozo llenos,</div><div style="text-align:center;">se ven banquetear, henchir la copa,</div><div style="text-align:center;">brindar, reír; y cuando piensan menos,</div><div style="text-align:center;">en grave marcha, en luenga y parda ropa,</div><div style="text-align:center;">entra una procesión cantando trenos</div><div style="text-align:center;">de penitencia, y para la alegría</div><div style="text-align:center;">en aflicción, y en funeral la orgía;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> así al oír aquella voz sonora,</div><div style="text-align:center;">a la visión de mundanal contento,</div><div style="text-align:center;">a la dulce emoción encantadora</div><div style="text-align:center;">(germen de un imperioso sentimiento,</div><div style="text-align:center;">destello de un incendio que devora)</div><div style="text-align:center;">temor sucede y mustio abatimiento.</div><div style="text-align:center;">A el alma inquieta aquella voz reclama;</div><div style="text-align:center;">es voz del otro mundo, que la llama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Tan joven, y tan tímida, y tan pura,</div><div style="text-align:center;">y un roedor remordimiento abriga?</div><div style="text-align:center;">¿A los goces de un ángel de dulzura</div><div style="text-align:center;">se mezcla ya de un sinsabor la liga?</div><div style="text-align:center;">¿Es que la copa de mortal ventura</div><div style="text-align:center;">siempre esconde un fermento que atosiga?</div><div style="text-align:center;">¿O nuestros propios míseros errores</div><div style="text-align:center;">ponen tal vez la espina entre las flores?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo no lo sé. Mas hay un pensamiento</div><div style="text-align:center;">que a todas horas en el alma nace</div><div style="text-align:center;">de Isabel; que acibara su contento,</div><div style="text-align:center;">y no deja que libre se solace;</div><div style="text-align:center;">las eternas paredes del convento...</div><div style="text-align:center;">¡tumba de vivos en que el alma yace!</div><div style="text-align:center;">¡desierta melancólica morada,</div><div style="text-align:center;">a los placeres... al amor cerrada!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Al amor? sí; no hay duda; ya Isabela</div><div style="text-align:center;">pronunció la palabra misteriosa;</div><div style="text-align:center;">la mágica palabra que revela</div><div style="text-align:center;">una existencia nueva, deliciosa,</div><div style="text-align:center;">excelsa; los mil ecos que encarcela</div><div style="text-align:center;">el corazón, bandada bulliciosa,</div><div style="text-align:center;">despiertan, y más pura y encendida</div><div style="text-align:center;">la llama centellea de la vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo no daré (qué fastidioso haría</div><div style="text-align:center;">el cuento a mis lectores) el diario</div><div style="text-align:center;">del padre, de la hija y de la tía</div><div style="text-align:center;">en este hermoso albergue solitario.</div><div style="text-align:center;">Un día pasa, y otro, y otro día</div><div style="text-align:center;">sin que nada notable, nada vario</div><div style="text-align:center;">suceda allí; la noche al fin primera</div><div style="text-align:center;">de marzo vino, en esta historia era.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Isabela dormía (era la una</div><div style="text-align:center;">o poco más); y despertando acaso,</div><div style="text-align:center;">en el contiguo corredor alguna</div><div style="text-align:center;">persona cree sentir, que a lento paso</div><div style="text-align:center;">va y viene. Lanza la creciente luna,</div><div style="text-align:center;">trasmontando los cerros del ocaso,</div><div style="text-align:center;">un rayo, que se rompe en una reja</div><div style="text-align:center;">y en el opuesto muro la bosqueja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y en el espacio que la luna tasa,</div><div style="text-align:center;">a la luz en aquel opuesto muro,</div><div style="text-align:center;">nota Isabel que un hombre a veces pasa,</div><div style="text-align:center;">quiero decir de un hombre el trazo oscuro,</div><div style="text-align:center;">con manta y guarapón. Es de la casa,</div><div style="text-align:center;">según se ve, por el andar seguro,</div><div style="text-align:center;">y por no haber un perro que le ladre.</div><div style="text-align:center;">«¿Un crïado tal vez? ¿tal vez mi padre?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Isabela concluye que no puede</div><div style="text-align:center;">ser sino algún crïado; y ya no tarda</div><div style="text-align:center;">en dormirse otra vez, cuando sucede</div><div style="text-align:center;">lo que tanto la turba y acobarda,</div><div style="text-align:center;">que respirar apenas le concede</div><div style="text-align:center;">y encomendarse al ángel de su guarda;</div><div style="text-align:center;">llegose el hombre a la cerrada puerta,</div><div style="text-align:center;">que hallarse suele rara vez abierta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> porque esta alcoba sólo comunica</div><div style="text-align:center;">con el cuarto vecino, do acostada</div><div style="text-align:center;">doña Leticia duerme. El hombre aplica</div><div style="text-align:center;">con la mayor frescura a la vedada</div><div style="text-align:center;">puerta una llave... «¡Dios!... ¿Qué significa?...</div><div style="text-align:center;">¡Sin duda algún ladrón!... ¡Desventurada!»</div><div style="text-align:center;">El hombre entró... Después, con gesto grave,</div><div style="text-align:center;">cerró otra vez la puerta y la echó llave.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y luego con la misma flema arroja</div><div style="text-align:center;">sobre la tierra el guarapón; se quita</div><div style="text-align:center;">la grosera chamanta azul y roja,</div><div style="text-align:center;">y... «¡Socorro! ¡socorro! Isabel grita.</div><div style="text-align:center;">¡Un hombre!... ¡un hombre!» «¡Cielos!... ¿quién aloja</div><div style="text-align:center;">ahora en este cuarto?... ¡Señorita!,</div><div style="text-align:center;">dice el mancebo (que lo era), ha sido</div><div style="text-align:center;">un desgraciado error... ¡No más rüido!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Silencio ¡por la Virgen! Si usted llama,</div><div style="text-align:center;">me pierde para siempre. Yo venía,</div><div style="text-align:center;">como suelo, a dormir en esa cama,</div><div style="text-align:center;">por supuesto creyéndola vacía...</div><div style="text-align:center;">¡Silencio!... Sois mujer, sois una dama;</div><div style="text-align:center;">ser causa de mi muerte os pesaría;</div><div style="text-align:center;">sabed que soy... mi suerte deposito</div><div style="text-align:center;">en vuestra compasión... soy un proscrito».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Salga usted luego, pues; salga usted luego»...</div><div style="text-align:center;">dice ella y tiembla. «Salgo en el instante;</div><div style="text-align:center;">pero ¡por Dios! ni una palabra, os ruego,</div><div style="text-align:center;">ni una palabra a nadie... El más distante</div><div style="text-align:center;">rastro, el menor indicio de que llego</div><div style="text-align:center;">a este sitio, a perderme era bastante,</div><div style="text-align:center;">¡y ojalá que a mí solo!.. Hay una vida</div><div style="text-align:center;">cara, preciosa en mí comprometida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Adiós!» «El cielo de peligro os guarde»,</div><div style="text-align:center;">dice Isabel, del joven apiadada.</div><div style="text-align:center;">Iba a salir; mas por desgracia es tarde;</div><div style="text-align:center;">de Gregorio a la voz, viene alarmada</div><div style="text-align:center;">la gente de la casa, haciendo alarde</div><div style="text-align:center;">de garrote, puñal, pistola, espada.</div><div style="text-align:center;">«Hija, dice el anciano, ¿qué sentiste,</div><div style="text-align:center;">qué te asustó, que tales voces diste?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Nada, caro papá. —Fue un susto vano».</div><div style="text-align:center;">Aunque las voces de Isabel ha oído</div><div style="text-align:center;">Gregorio solo, que si bien lejano</div><div style="text-align:center;">tiene su cuarto y lecho, no ha podido</div><div style="text-align:center;">esta noche dormir el pobre anciano,</div><div style="text-align:center;">juraban los demás no haber sentido,</div><div style="text-align:center;">sino visto también extraña gente,</div><div style="text-align:center;">que pinta cada cual diversamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dos guazos, asegura Cunefate;</div><div style="text-align:center;">el negro, tres; hombre hubo que vio cinco:</div><div style="text-align:center;">el dicho ajeno cada cual rebate,</div><div style="text-align:center;">y se aferra en el suyo con ahínco.</div><div style="text-align:center;">«No puede ser». «Sí tal». «Es disparate»...</div><div style="text-align:center;">Y en esto allí se apareció de un brinco</div><div style="text-align:center;">un perro extraño, que en la voz los gestos,</div><div style="text-align:center;">da de inquietud indicios manifiestos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huele y escarba en el umbral vecino,</div><div style="text-align:center;">y gritos da como que avisa o llama.</div><div style="text-align:center;">Afortunadamente un inquilino</div><div style="text-align:center;">llega, que como suyo lo reclama.</div><div style="text-align:center;">«Señor, dice el patán, que era ladino,</div><div style="text-align:center;">yo no he visto moverse ni una rama,</div><div style="text-align:center;">¿Hombre en la chacra extraño?... ¡Tontería!</div><div style="text-align:center;">¡Tanto perro!... y la luna como el día».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Azagra al fin se vuelve satisfecho,</div><div style="text-align:center;">pero dejando guardia suficiente</div><div style="text-align:center;">para que estén alerta y en acecho</div><div style="text-align:center;">por si en la casa algún rumor se siente.</div><div style="text-align:center;">Vese Isabel en un terrible estrecho:</div><div style="text-align:center;">salir el mozo es imposible; hay gente</div><div style="text-align:center;">alrededor que vela; ¿pero dónde</div><div style="text-align:center;">le dará asilo? ¿en qué lugar le esconde?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡En su alcoba un mancebo! ¿Y a qué hora?</div><div style="text-align:center;">Solamente el pensarlo la estremece</div><div style="text-align:center;">y hasta su frente de rubor colora.</div><div style="text-align:center;">Fuerza es se vaya luego, antes que empiece</div><div style="text-align:center;">el matutino albor; que si la aurora</div><div style="text-align:center;">le encuentra en este sitio, el riesgo crece;</div><div style="text-align:center;">o más bien es preciso ¡horrible idea!</div><div style="text-align:center;">que todo el mundo y su papá le vea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es menester que al punto le desvíe</div><div style="text-align:center;">de este lugar, concluye Isabelita,</div><div style="text-align:center;">o que su vida a mi papá confíe</div><div style="text-align:center;">y al favor celestial de la bendita</div><div style="text-align:center;">madre de la Merced. ¡Ella le guíe,</div><div style="text-align:center;">que a los cautivos las cadenas quita!</div><div style="text-align:center;">Esto entre sí; y en tímido, confuso,</div><div style="text-align:center;">piadoso acento, al joven lo propuso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que alcance su secreto alma nacida</div><div style="text-align:center;">resiste él, y de nuevo recomienda</div><div style="text-align:center;">a Isabel a guardarlo: «Que la vida,</div><div style="text-align:center;">dice, va en él, la estimación, la hacienda</div><div style="text-align:center;">de... Pero libre el paso a la salida</div><div style="text-align:center;">parece... El cielo os guarde». «Él os defienda».</div><div style="text-align:center;">Paró un instante, a ver si alguien cuidase</div><div style="text-align:center;">del largo corredor; y visto, vase.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El corredor estaba despejado,</div><div style="text-align:center;">y atravesarle sin peligro pudo;</div><div style="text-align:center;">pero dos o tres gradas no ha bajado</div><div style="text-align:center;">de la escalera, cuando un grito agudo</div><div style="text-align:center;">de alarma a la familia aquel menguado</div><div style="text-align:center;">negrito dio, que así medio desnudo</div><div style="text-align:center;">como está, de la tierra se levanta,</div><div style="text-align:center;">y le sigue, y le agarra de la manta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Suelta, dice el mancebo, o te traspaso</div><div style="text-align:center;">con esta daga el corazón». Su presa</div><div style="text-align:center;">soltó el negrito, y hacia atrás dio un paso;</div><div style="text-align:center;">el otro corre; una arboleda espesa</div><div style="text-align:center;">le oculta; monta en su caballo; al raso</div><div style="text-align:center;">sale después; e impávido atraviesa</div><div style="text-align:center;">cercas, potreros, huertas, viñas, soto,</div><div style="text-align:center;">dejando a la familia en alboroto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Uno coge puñal, otro machete;</div><div style="text-align:center;">otro un descomunal bastón agarra.</div><div style="text-align:center;">Éste en el denso matorral se mete;</div><div style="text-align:center;">aquél registra el huerto, aquél la parra;</div><div style="text-align:center;">y Cunefate, alzado a matasiete,</div><div style="text-align:center;">le jura escarmentar si le echa garra;</div><div style="text-align:center;">todo es correr por campos y por cerros,</div><div style="text-align:center;">gritar de guazos y ladrar de perros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y mientras de este modo se alborota</div><div style="text-align:center;">la chacra, y la feliz doña Leticia,</div><div style="text-align:center;">que vence en el dormir a la marmota,</div><div style="text-align:center;">ni un instante de sueño desperdicia,</div><div style="text-align:center;">la asustada Isabel reza devota,</div><div style="text-align:center;">con el oído puesto a la noticia</div><div style="text-align:center;">que a su regreso cada cual relata,</div><div style="text-align:center;">y que el patrón recibe en gorro y bata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando ha oído que el ladrón supuesto</div><div style="text-align:center;">escapa, y no se sabe a do camina,</div><div style="text-align:center;">gracias por un favor tan manifiesto</div><div style="text-align:center;">rinde a Dios; y corriendo la cortina</div><div style="text-align:center;">(pues el calor de estiva noche el puesto</div><div style="text-align:center;">cede ya a la frescura matutina)</div><div style="text-align:center;">hunde otra vez la frente en la almohada,</div><div style="text-align:center;">y queda en dulce sueño sepultada.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3198-el-proscrito-ii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:15:49 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Fragmentos De Una Leyenda</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Canto II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La Enfermedad</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«BRABANTIO</div><div style="text-align:center;">... My Particular grief</div><div style="text-align:center;">is of so flood-gate and o'erbearing nature</div><div style="text-align:center;">that it engluts and swallows other sorrows,</div><div style="text-align:center;">and it still itself.</div><div style="text-align:center;">DUKE —Why, what's the matter?</div><div style="text-align:center;">BRABANTIO —My daughter! Oh, my daughter!</div><div style="text-align:center;">SENATOR —Dead?</div><div style="text-align:center;">BRABANTIO —Ay, to me».</div><div style="text-align:center;">(Shakespeare)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mientras afuera el sol de enero brilla,</div><div style="text-align:center;">en la cerrada alcoba el caballero</div><div style="text-align:center;">duerme; y de congojosa pesadilla</div><div style="text-align:center;">atormentado gime. El candelero</div><div style="text-align:center;">lanza una llama trémula, amarilla,</div><div style="text-align:center;">agonizante, y lanza ya el postrero</div><div style="text-align:center;">rayo en la faz que interna angustia altera,</div><div style="text-align:center;">y en la desordenada cabellera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Se le figura que su cara hija,</div><div style="text-align:center;">ya en el griñón cautivos los cabellos,</div><div style="text-align:center;">una tierna mirada le dirija,</div><div style="text-align:center;">hinchados de llorar los ojos bellos.</div><div style="text-align:center;">Los brazos le echa en torno; y ella, fija</div><div style="text-align:center;">su vista en la del padre, afirma en ellos</div><div style="text-align:center;">la lánguida cerviz. A la inocente</div><div style="text-align:center;">víctima va a besar la blanca frente</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Fiera trasformación! La rubicunda</div><div style="text-align:center;">color de sus mejillas hondas huye;</div><div style="text-align:center;">arde en los ojos una luz profunda;</div><div style="text-align:center;">las cuencas tinte cárdeno circuye.</div><div style="text-align:center;">No llora ya. Los brazos furibunda</div><div style="text-align:center;">le opone; el beso paternal rehuye;</div><div style="text-align:center;">y a los labios poniéndose un nudoso</div><div style="text-align:center;">dedo, le dice en baja voz: «¡Mi esposo!...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Qué hay en este dictado que te asombre?</div><div style="text-align:center;">El de mi corazón tiene las llaves...</div><div style="text-align:center;">llaves que poseer no es dado al hombre.</div><div style="text-align:center;">Mi esposo, sí, mi esposo eterno... ¿Sabes</div><div style="text-align:center;">a quién me desposaste? Oye su nombre:</div><div style="text-align:center;">¡desesperacïón! Mira los graves</div><div style="text-align:center;">grillos y la cadena que me agobia;</div><div style="text-align:center;">éstos son los arreos de la novia».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huye el espectro lívido, lanzando</div><div style="text-align:center;">mezcladas con gemidos maldiciones,</div><div style="text-align:center;">y alzado el rostro al cielo, exclama, dando</div><div style="text-align:center;">un grito de dolor: «¡No le perdones!»</div><div style="text-align:center;">Vuelve a otro lado el infeliz, temblando,</div><div style="text-align:center;">y al son de plañideros esquilones</div><div style="text-align:center;">lenta, enlutada procesión advierte,</div><div style="text-align:center;">y oye entonar el himno de la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Qué!... ¡ya difunta!... ¡mi Isabel!... ¡mi hermosa!</div><div style="text-align:center;">Iré a besar su tumba». Fray Facundo</div><div style="text-align:center;">sale a su encuentro en forma pavorosa:</div><div style="text-align:center;">«Los pasos vuelve atrás. Profano, inmundo</div><div style="text-align:center;">aun el paterno llanto es a la losa</div><div style="text-align:center;">de la velada virgen. Para el mundo</div><div style="text-align:center;">años ha falleció. Muerta ni viva</div><div style="text-align:center;">sueltan estas paredes su cautiva».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Negra capa de coro al franciscano</div><div style="text-align:center;">los anchos lomos cubre; y se agiganta</div><div style="text-align:center;">de manera su cuerpo, que al humano</div><div style="text-align:center;">es dos veces igual, y aún le adelanta.</div><div style="text-align:center;">Descomunal hisopo tiene en mano,</div><div style="text-align:center;">y airado sobre Azagra lo levanta,</div><div style="text-align:center;">como si no tan sólo agua bendita</div><div style="text-align:center;">quisiera darle. Don Gregorio grita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sueña que el hisopazo del robusto</div><div style="text-align:center;">reverendo el testuz le descalabra;</div><div style="text-align:center;">y como sacudido con el susto</div><div style="text-align:center;">de la visión tamaños ojos abra,</div><div style="text-align:center;">de Cunefate ve el cercano busto,</div><div style="text-align:center;">el cual, sin proferir una palabra,</div><div style="text-align:center;">con rostro imperturbable le propina</div><div style="text-align:center;">la acostumbrada taza matutina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Qué noche! ¡qué mortal desasosiego!</div><div style="text-align:center;">¡qué sueño horrible!», don Gregorio exclama.</div><div style="text-align:center;">Incorporose, no sin pena; y luego</div><div style="text-align:center;">arrójase otra vez sobre la cama</div><div style="text-align:center;">desfallecido. En sus entrañas, fuego</div><div style="text-align:center;">febril rápidamente se derrama,</div><div style="text-align:center;">que sus fuerzas consume. Cunefate</div><div style="text-align:center;">se llevó silencioso el chocolate.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquel día, el siguiente y el tercero,</div><div style="text-align:center;">leve se juzga el mal que le incomoda,</div><div style="text-align:center;">y se recurre al régimen casero,</div><div style="text-align:center;">y a la usüal farmacopea toda.</div><div style="text-align:center;">La cachanlagua se aplicó primero;</div><div style="text-align:center;">luego el culén; la doradilla; soda;</div><div style="text-align:center;">clísteres de jabón y malvavisco;</div><div style="text-align:center;">y un cordón bendecido en San Francisco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni por ésas; la fiebre no minora;</div><div style="text-align:center;">de la jaqueca el bárbaro martirio</div><div style="text-align:center;">crece; y a la disputa veladora</div><div style="text-align:center;">sigue inquieto letargo con delirio.</div><div style="text-align:center;">Por lo cual determina la señora</div><div style="text-align:center;">se llame a don Canuto Litargirio,</div><div style="text-align:center;">médico castellano celebérrimo,</div><div style="text-align:center;">y del mercurio partidario acérrimo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nuestro doctor a don Gregorio pulsa;</div><div style="text-align:center;">da cien golpes la arteria por minuto;</div><div style="text-align:center;">seca la piel; la lengua está convulsa;</div><div style="text-align:center;">sanguinolento y víscido el esputo.</div><div style="text-align:center;">«¡Un chavalongo!», dice Elvira. «¡Insulsa</div><div style="text-align:center;">nomenclatura!», exclama don Canuto.</div><div style="text-align:center;">«¿Y cuántos días van, señora mía,</div><div style="text-align:center;">de enfermedad?» «Hoy es el cuarto día».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pero se le acudió muy tempranito</div><div style="text-align:center;">con la soda, el culén, friegas calientes</div><div style="text-align:center;">de unto con sal...» «Sí, sí; con el maldito</div><div style="text-align:center;">ripio de aplicaciones impotentes</div><div style="text-align:center;">que dejan vivo el fomes. ¡Qué prurito</div><div style="text-align:center;">de meterse a curar! ¡Pobres pacientes!</div><div style="text-align:center;">no se nos llama hasta que el caso apura;</div><div style="text-align:center;">se mueren; y el doctor erró la cura».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La próvida consorte que barrunta</div><div style="text-align:center;">algo triste al oír razones tales,</div><div style="text-align:center;">«¿Encuentra usted peligro?», le pregunta.</div><div style="text-align:center;">«Aún no aparecen síntomas mortales,</div><div style="text-align:center;">dice el doctor. El caso pide junta;</div><div style="text-align:center;">que vengan Mata, Valdemor, Grajales;</div><div style="text-align:center;">y porque en tanto el morbo a más no pase,</div><div style="text-align:center;">dadme pluma y papel». Receta y vase.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Elvira, sin dejar (como es preciso)</div><div style="text-align:center;">de suspirar y hacer algún puchero,</div><div style="text-align:center;">a fray Facundo da oportuno aviso</div><div style="text-align:center;">de la ocurrencia; el alma lo primero.</div><div style="text-align:center;">El padre comisiona a fray Narciso</div><div style="text-align:center;">para que al viejo asista; él fuera; pero</div><div style="text-align:center;">por un capricho, Azagra, inexplicable,</div><div style="text-align:center;">no quiere que le vea, ni le hable.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y como abriga aquel ardiente celo</div><div style="text-align:center;">por el ajeno bien, no sólo encarga</div><div style="text-align:center;">a fray Narciso le encamine al cielo;</div><div style="text-align:center;">mas a la Elvira en carta escribe larga</div><div style="text-align:center;">que, por si el accidente pone lelo</div><div style="text-align:center;">a su querido esposo o le aletarga,</div><div style="text-align:center;">haga que otorgue luego en buena forma</div><div style="text-align:center;">su testamento; y le incluyó la norma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que no llore, ni plaña, ni se aflija,</div><div style="text-align:center;">mas se resigne, y todo, como debe,</div><div style="text-align:center;">a la salud eterna lo dirija</div><div style="text-align:center;">de su consorte; y pues que viste en breve</div><div style="text-align:center;">el sagrado sayal su cara hija,</div><div style="text-align:center;">haga de modo tal, que limpia lleve</div><div style="text-align:center;">el alma a mejor vida don Gregorio,</div><div style="text-align:center;">y se le abrevie al pobre el purgatorio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, que a media voz al padre entiende</div><div style="text-align:center;">(que si ladino es él, no es ella lerda),</div><div style="text-align:center;">con eficacia a consumar atiende</div><div style="text-align:center;">el concertado plan, y el modo acuerda.</div><div style="text-align:center;">Era ya noche; en el salón se enciende</div><div style="text-align:center;">duplicado blandón; activa y cuerda</div><div style="text-align:center;">asiste a las señoras Margarita,</div><div style="text-align:center;">que una tras otra llegan de visita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llénase de parientas el estrado</div><div style="text-align:center;">y de beatas; que la triste nueva</div><div style="text-align:center;">no bien a sus oídos ha llegado,</div><div style="text-align:center;">a dar consuelo, a dar la usada prueba</div><div style="text-align:center;">de su cariño van. El fresco helado,</div><div style="text-align:center;">el bizcochuelo su apetito ceba;</div><div style="text-align:center;">el chocolate, el alfajor circula.</div><div style="text-align:center;">Danse la mano caridad y gula.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras que en el estrado, casi estrecho</div><div style="text-align:center;">a tanta gente, el cuchicheo bulle,</div><div style="text-align:center;">pasa las horas cabe el triste lecho</div><div style="text-align:center;">la doña Elvira; la almohada mulle;</div><div style="text-align:center;">la colcha extiende; está en continuo acecho;</div><div style="text-align:center;">y si de cuando en cuando se escabulle,</div><div style="text-align:center;">sólo es para decir desde la puerta:</div><div style="text-align:center;">«Que no entre nadie! ¡Serafina, alerta!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Discurre acá y allá la servidumbre;</div><div style="text-align:center;">cuál carga a paso lento el azafate;</div><div style="text-align:center;">otro para el cigarro lleva lumbre;</div><div style="text-align:center;">otro la pasta caraqueña bate.</div><div style="text-align:center;">Y la tertulia, que, según costumbre,</div><div style="text-align:center;">se viene al husmo de la aloja y mate,</div><div style="text-align:center;">hace sobre el suceso comentarios,</div><div style="text-align:center;">o ensarta en baja voz discursos varios.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito Heredia, que no supo</div><div style="text-align:center;">cómo en la alcoba entrar, después que lucha</div><div style="text-align:center;">con la apostada centinela, al grupo</div><div style="text-align:center;">de los doctores silencioso escucha.</div><div style="text-align:center;">La exposición a Litargirio cupo</div><div style="text-align:center;">del caso que los llama; desembucha</div><div style="text-align:center;">raudo torrente de palabras griegas,</div><div style="text-align:center;">y explora la opinión de sus colegas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Grajales dice: «Es un absceso hepático».</div><div style="text-align:center;">Mata descubre congestión nefrítica.</div><div style="text-align:center;">Litargirio asegura en tono enfático</div><div style="text-align:center;">que es una vieja lúe sifilítica.</div><div style="text-align:center;">«Y debe, añade, dársele el vïático,</div><div style="text-align:center;">porque la cosa me parece crítica.</div><div style="text-align:center;">Aquel hipo, a mi ver, no es muy católico».</div><div style="text-align:center;">Su pronóstico, en suma, y es melancólico.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si sobre el mal, según aquí relato,</div><div style="text-align:center;">tanto difieren, ¿cómo no en la cura?</div><div style="text-align:center;">Mas Valdemor, después de un breve rato</div><div style="text-align:center;">de profundo silencio y de madura</div><div style="text-align:center;">meditación, «Señores, yo no trato</div><div style="text-align:center;">(dice con reposada catadura)</div><div style="text-align:center;">de combatir ajenas opiniones</div><div style="text-align:center;">fundadas en tan sólidas razones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En mi sentir, el caso es menos grave;</div><div style="text-align:center;">ni tiene en las entrañas el asiento,</div><div style="text-align:center;">sino en el alma sola. ¿Quién no sabe</div><div style="text-align:center;">lo que puede un ahogado sentimiento,</div><div style="text-align:center;">una pasión intensa que no cabe,</div><div style="text-align:center;">que sacude el angosto alojamiento</div><div style="text-align:center;">de un sistema vital, que debilita</div><div style="text-align:center;">la vejez, y el más leve soplo agita?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »No es delirio, señores, lo que noto</div><div style="text-align:center;">en el paciente; el vago devaneo</div><div style="text-align:center;">de una mansa locura, el alboroto</div><div style="text-align:center;">de ardiente frenesí, no es lo que veo.</div><div style="text-align:center;">Es imbécil terror que pone coto</div><div style="text-align:center;">a la efusión de un íntimo deseo;</div><div style="text-align:center;">es profunda pasión que opresa gime,</div><div style="text-align:center;">y a veces lanza el peso que la oprime.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Mi hija! ¡mi hija! repite; el balbuciente</div><div style="text-align:center;">labio su nombre a cada instante exhala.</div><div style="text-align:center;">La sacrifico, es la expresión doliente</div><div style="text-align:center;">que entre ayes y gemidos intercala.</div><div style="text-align:center;">Mas doña Elvira acude prontamente,</div><div style="text-align:center;">y con dedo imperioso le señala</div><div style="text-align:center;">el santo crucifijo. Dios lo ordena,</div><div style="text-align:center;">y ella lo quiere, dice; ya es ajena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Yo traspaso tal vez mi ministerio,</div><div style="text-align:center;">y mi aserción tendréis por temeraria;</div><div style="text-align:center;">pero hay, sin duda en esto algún misterio</div><div style="text-align:center;">cuya averiguación es necesaria.</div><div style="text-align:center;">Ella ejercita un absoluto imperio</div><div style="text-align:center;">que no ablandan lamento ni plegaria;</div><div style="text-align:center;">se amilana al oírla, se estremece</div><div style="text-align:center;">el extenuado enfermo, y enmudece».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito Heredia, que apartado</div><div style="text-align:center;">en un ángulo estaba, se apersona</div><div style="text-align:center;">ante el docto hipocrático senado,</div><div style="text-align:center;">y obtenida su venia, así razona:</div><div style="text-align:center;">«Un íntimo dolor reconcentrado,</div><div style="text-align:center;">porque el miedo en su pecho lo aprisiona,</div><div style="text-align:center;">es lo que aqueja a mi infelice amigo;</div><div style="text-align:center;">con la más firme convicción lo digo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Yo a curarle me empeño, y de contado</div><div style="text-align:center;">voy a poner los medios». Con gran calma</div><div style="text-align:center;">contesta Litargirio: «Lo apurado</div><div style="text-align:center;">es el cuerpo, señores, no es el alma;</div><div style="text-align:center;">y con permiso de la junta, añado</div><div style="text-align:center;">que en lugar de estas borlas, una enjalma</div><div style="text-align:center;">al médico se debe que se mete</div><div style="text-align:center;">en lo que sólo al confesor compete.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Si hay en el alma intrínseca batalla,</div><div style="text-align:center;">el pulso ni lo afirma ni lo niega,</div><div style="text-align:center;">e interrogado el orinal lo calla.</div><div style="text-align:center;">¿Qué más incumbe a una persona lega?»</div><div style="text-align:center;">Contesta Valdemor: «De acuerdo se halla</div><div style="text-align:center;">conmigo mi doctísimo colega.</div><div style="text-align:center;">Fíese del espíritu la parte</div><div style="text-align:center;">a la amistad, y la del cuerpo al arte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Diciendo así, concluye que a su juicio</div><div style="text-align:center;">el método expectante es el más propio.</div><div style="text-align:center;">Don Canuto, que observa claro indicio,</div><div style="text-align:center;">o evidencia más bien, de antiguo acopio</div><div style="text-align:center;">de virus, quiere corregir el vicio</div><div style="text-align:center;">con el mercurio, el tártaro y el opio;</div><div style="text-align:center;">Grajales, calomel; Mata decreta</div><div style="text-align:center;">sanguijuelas, cantáridas, lanceta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras en esta parte de la casa</div><div style="text-align:center;">sigue el debate medical, escena</div><div style="text-align:center;">harto diversa en otro sitio pasa,</div><div style="text-align:center;">donde su testamento Azagra ordena.</div><div style="text-align:center;">La triste alcoba alumbra luz escasa,</div><div style="text-align:center;">tanto que la escritura lee con pena</div><div style="text-align:center;">Panurgo Fraguadolo, el escribano,</div><div style="text-align:center;">que la trajo extendida de su mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dispone don Gregorio lo siguiente:</div><div style="text-align:center;">instituye en sus bienes heredera</div><div style="text-align:center;">a su alma sola, que perpetuamente</div><div style="text-align:center;">los deberá gozar, en la manera</div><div style="text-align:center;">que encarga a su estimado confidente</div><div style="text-align:center;">y comisario, don Julián Herrera</div><div style="text-align:center;">de Ulloa y Carvajal, primo segundo</div><div style="text-align:center;">del reverendo padre fray Facundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La herencia pasará de don Gregorio</div><div style="text-align:center;">como los mayorazgos de Castilla,</div><div style="text-align:center;">pero con el servicio obligatorio</div><div style="text-align:center;">de una misa anüal en la capilla,</div><div style="text-align:center;">iglesia, monasterio u oratorio</div><div style="text-align:center;">donde quiera el patrón mandar decilla;</div><div style="text-align:center;">la cual misa se diga (que es el punto</div><div style="text-align:center;">cardinal) por el alma del difunto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y porque siempre el tal servicio dure,</div><div style="text-align:center;">quede bajo estrechísimo reato</div><div style="text-align:center;">de la conciencia, y piérdase ipso jure,</div><div style="text-align:center;">en caso de omisión, el patronato.</div><div style="text-align:center;">Empero a doña Elvira se asegure</div><div style="text-align:center;">(amén del espadín y del retrato,</div><div style="text-align:center;">plata labrada y árbol gentilicio)</div><div style="text-align:center;">el goce de los bienes vitalicio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y muerta doña Elvira de Hinojosa,</div><div style="text-align:center;">pase toda la herencia al comisario</div><div style="text-align:center;">y a su posteridad, con la forzosa</div><div style="text-align:center;">carga del antedicho aniversario.</div><div style="text-align:center;">Y a la de Cristo prometida esposa,</div><div style="text-align:center;">doña Isabel, su hija, el necesario</div><div style="text-align:center;">asenso el otorgante ruega y pide,</div><div style="text-align:center;">para que el patronato se valide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Leído el testamento, el escribano</div><div style="text-align:center;">lo da a firmar; el testador firmolo</div><div style="text-align:center;">con triste cara y temblorosa mano</div><div style="text-align:center;">y luego don Panurgo Fraguadolo</div><div style="text-align:center;">y los testigos. El doliente anciano</div><div style="text-align:center;">en la sombría estancia queda solo</div><div style="text-align:center;">con su mujer; la primanoche pasa;</div><div style="text-align:center;">toda es silencio y soledad la casa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huye la negra sombra; el alba ríe;</div><div style="text-align:center;">la sonrosada luz primera asoma</div><div style="text-align:center;">sobre la cordillera; y se deslíe</div><div style="text-align:center;">en el ambiente un delicioso aroma.</div><div style="text-align:center;">Ya apenas queda torre que no envíe</div><div style="text-align:center;">su nota usada; ya no queda loma</div><div style="text-align:center;">que con el sol no brille; ya no queda</div><div style="text-align:center;">pájaro que no cante en la arboleda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hora en que el toque repetido llama</div><div style="text-align:center;">de la temprana misa a la devota;</div><div style="text-align:center;">hora en que el jugador se va a la cama</div><div style="text-align:center;">maldiciendo del as y de la sota;</div><div style="text-align:center;">mientras en blando sueño joven dama</div><div style="text-align:center;">bailar cree la cuadrilla o la gavota,</div><div style="text-align:center;">y ufana de hermosura y galas, tiende</div><div style="text-align:center;">la red traidora en que las almas prende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No así la Isabelita, que un tesoro</div><div style="text-align:center;">de gracias acumula y no lo sabe;</div><div style="text-align:center;">y ve del alba los celajes de oro,</div><div style="text-align:center;">y oye el saludo que le canta el ave;</div><div style="text-align:center;">y luego que las madres van al coro,</div><div style="text-align:center;">sale a gozar el hálito süave</div><div style="text-align:center;">de la temprana flor, que al aire frío</div><div style="text-align:center;">se orea, salpicada de rocío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es para ella el claustro y la frondosa</div><div style="text-align:center;">huerta, ciudad y plaza y alameda.</div><div style="text-align:center;">Una recién venida mariposa</div><div style="text-align:center;">que en alas ve volar de gasa y seda,</div><div style="text-align:center;">un vivo chupaflor, que nunca posa,</div><div style="text-align:center;">y de repente equilibrado queda</div><div style="text-align:center;">en el aire, o del pico apenas preso</div><div style="text-align:center;">al azahar que liba, es un suceso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así corren las horas placenteras</div><div style="text-align:center;">de su vida apacible; limpia fuente</div><div style="text-align:center;">que entre peñascos nace; y plantas fieras,</div><div style="text-align:center;">el cristal no le enturbian trasparente;</div><div style="text-align:center;">pero esas ondas luego entre riberas</div><div style="text-align:center;">lozanas van, y en su fugaz corriente</div><div style="text-align:center;">¡cuánta agostada flor y mustia hoja</div><div style="text-align:center;">de que a la selva el ábrego despoja!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú no lo sabes, niña; ¡al cielo plega</div><div style="text-align:center;">que no lo sepas nunca!... Ella discurre</div><div style="text-align:center;">a un lado y otro; sus claveles riega,</div><div style="text-align:center;">ceba su pajarito... Al fin se aburre.</div><div style="text-align:center;">Sobre sí misma el alma se repliega;</div><div style="text-align:center;">en odio al claustro, en odio al huerto incurre;</div><div style="text-align:center;">y la importuna reflexión la asalta</div><div style="text-align:center;">de que a su dicha alguna cosa falta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Echa su casa menos; menos echa...</div><div style="text-align:center;">no sabe qué. Tan rara vez alcanza</div><div style="text-align:center;">una noticia a la morada estrecha</div><div style="text-align:center;">que con su vida encierra su esperanza,</div><div style="text-align:center;">que aun de su padre nada sabe... Acecha</div><div style="text-align:center;">por una reja; un grito en lontananza</div><div style="text-align:center;">se oye; el eco del claustro lo duplica;</div><div style="text-align:center;">sólo así con el mundo comunica.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas un rüido inusitado, extraño,</div><div style="text-align:center;">que en aquel monasterio no sonaba</div><div style="text-align:center;">más que una vez o dos en todo el año,</div><div style="text-align:center;">se oye en la calle; una calesa acaba</div><div style="text-align:center;">de parar a la puerta; no es engaño</div><div style="text-align:center;">de la imaginación, que ya la aldaba</div><div style="text-align:center;">da un recio golpe, y el sonoro estruendo</div><div style="text-align:center;">se va de claustro en claustro repitiendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y la campana al punto mismo avisa,</div><div style="text-align:center;">y corre desalada la tornera;</div><div style="text-align:center;">luego a la superiora vuelve aprisa,</div><div style="text-align:center;">y un recado le da. La cosa era,</div><div style="text-align:center;">según las apariencias, improvisa</div><div style="text-align:center;">y de importancia; porque sale fuera</div><div style="text-align:center;">de su celda la madre, oído el caso,</div><div style="text-align:center;">y al locutorio va, más que de paso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Retorna a poco rato sor Camila</div><div style="text-align:center;">(que tal el nombre fue de la abadesa),</div><div style="text-align:center;">y llama a su presencia a la pupila,</div><div style="text-align:center;">que, inclinándose, el hábito le besa.</div><div style="text-align:center;">«Dios, Isabel, que sobre ti vigila,</div><div style="text-align:center;">guíe tus pasos, dice; una calesa</div><div style="text-align:center;">te está aguardando; conducirte debe</div><div style="text-align:center;">a tu familia; volverás en breve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Viene por ti tu tía, mi señora</div><div style="text-align:center;">doña Leticia». Como aquel que emprende</div><div style="text-align:center;">un largo viaje, y de la mar traidora</div><div style="text-align:center;">por la primera vez las olas hiende,</div><div style="text-align:center;">así se siente Isabelita ahora,</div><div style="text-align:center;">y toda se confunde y se sorprende,</div><div style="text-align:center;">y parece que a un tiempo su alma oprima</div><div style="text-align:center;">pavor que halaga y gozo que lastima;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si bien la idea del albergue amado</div><div style="text-align:center;">en que los suyos viven, la alboroza;</div><div style="text-align:center;">y no sabiendo el peligroso estado</div><div style="text-align:center;">de don Gregorio, anticipadas goza</div><div style="text-align:center;">las caricias de un padre idolatrado,</div><div style="text-align:center;">y el placer en su pecho le retoza</div><div style="text-align:center;">al pisar otra vez la cara estancia</div><div style="text-align:center;">que vio el primer pinino de su infancia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De este modo Isabela se divide</div><div style="text-align:center;">entre un afecto y otro y otro vario.</div><div style="text-align:center;">De las devotas madres se despide;</div><div style="text-align:center;">besa a Camila el santo escapulario,</div><div style="text-align:center;">y que por ella ruegue a Dios le pide</div><div style="text-align:center;">y a la sagrada Virgen del Rosario.</div><div style="text-align:center;">De la calesa a recibirla pronta</div><div style="text-align:center;">se abre la puerta. «¡Adiós!», repite, y monta.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3197-el-proscrito.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 19:13:26 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<p><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></p><div style="text-align:center;"> Fragmentos De Una Leyenda</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Canto I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La Familia</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«Keep thy smooth words and juggling homilies</div><div style="text-align:center;">for those that know thee not».</div><div style="text-align:center;">(Lord Byron)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ante la reja está de un locutorio</div><div style="text-align:center;">de monjas, a la hora de completas,</div><div style="text-align:center;">(no digo la ciudad ni el territorio</div><div style="text-align:center;">por evitar hablillas indiscretas),</div><div style="text-align:center;">la mujer del anciano don Gregorio</div><div style="text-align:center;">de Azagra, caballero de pesetas</div><div style="text-align:center;">pocas, pero de alcurnia rancia, ilustre,</div><div style="text-align:center;">a quien ni aun la pobreza empaña el lustre.</div><div style="text-align:center;">Que dio espanto a las huestes agarenas</div><div style="text-align:center;">un don Gómez de Azagra con la espada,</div><div style="text-align:center;">y añicos hizo él solo tres docenas</div><div style="text-align:center;">de moros en la Vega de Granada;</div><div style="text-align:center;">y que su sangre corre por las venas</div><div style="text-align:center;">de don Gregorio, en cuya dilatada</div><div style="text-align:center;">prosapia no encontró jamás indicio</div><div style="text-align:center;">judaico que tiznar el Santo Oficio;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni cayó de traición la mancha fea,</div><div style="text-align:center;">ni hubo sectario alguno de Mahoma,</div><div style="text-align:center;">ni abuelo con raíces en Guinea,</div><div style="text-align:center;">ni, en fin, más fe que la de Cristo y Roma;</div><div style="text-align:center;">claramente verá todo el que lea</div><div style="text-align:center;">(donde se lo permita la carcoma)</div><div style="text-align:center;">la iluminada ejecutoria antigua</div><div style="text-align:center;">que contra malas lenguas lo atestigua.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuenta en sus bienes el señor de Azagra</div><div style="text-align:center;">dos minas broceadas; vasta hacienda</div><div style="text-align:center;">de campo, que le rinde renta magra;</div><div style="text-align:center;">y vieja casa de capaz vivienda,</div><div style="text-align:center;">do la vida le endulza y le avinagra</div><div style="text-align:center;">alternativamente la leyenda,</div><div style="text-align:center;">el mate, la tertulia un corto rato,</div><div style="text-align:center;">los acreedores, la mujer y el flato.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Era también de esclarecida cuna</div><div style="text-align:center;">su mujer doña Elvira de Hinojosa;</div><div style="text-align:center;">y aunque en el matrimonio la fortuna</div><div style="text-align:center;">de su marido no medró gran cosa,</div><div style="text-align:center;">fue una santa mujer sin duda alguna;</div><div style="text-align:center;">y como tan austera, escrupulosa</div><div style="text-align:center;">y timorata que es, ciertas cosillas</div><div style="text-align:center;">que en don Gregorio ve le hacen cosquillas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la tertulia sin cesar combate,</div><div style="text-align:center;">porque se viene tardes y mañanas</div><div style="text-align:center;">a beberle la aloja y chocolate,</div><div style="text-align:center;">gastando el tiempo en pláticas profanas.</div><div style="text-align:center;">Dice que su marido es un petate,</div><div style="text-align:center;">y algunas veces le llamó Juan Lanas;</div><div style="text-align:center;">quiere que todo, en fin, se le someta,</div><div style="text-align:center;">y trata a don Gregorio a la baqueta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cosa muy natural seguramente</div><div style="text-align:center;">en tan alta virtud; ni pudo menos</div><div style="text-align:center;">la que abrasada en santo celo, siente,</div><div style="text-align:center;">aún más que sus pecados, los ajenos.</div><div style="text-align:center;">Y lo peor de todo es que el pariente,</div><div style="text-align:center;">cuando estalla en relámpagos y truenos</div><div style="text-align:center;">su bendita mujer, vira de bordo,</div><div style="text-align:center;">toma la capa, o calla y se hace el sordo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De esta feliz matrimonial coyunda</div><div style="text-align:center;">tuvo Azagra hijos dos; perdió el primero;</div><div style="text-align:center;">y le vive Isabel, prole segunda,</div><div style="text-align:center;">que ya su corazón ocupa entero.</div><div style="text-align:center;">No ha vuelto la señora a ser fecunda;</div><div style="text-align:center;">y como la Isabel de enero a enero</div><div style="text-align:center;">en aquel monasterio se lo pasa,</div><div style="text-align:center;">no hay más que Elvira y don Gregorio en casa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De lo que dejo dicho se colige</div><div style="text-align:center;">que la tal Isabel es la heroína</div><div style="text-align:center;">de mi leyenda, y de rigor se exige</div><div style="text-align:center;">que la retrate. Cabellera fina,</div><div style="text-align:center;">rizada sin que el arte la ensortije,</div><div style="text-align:center;">negra; rosada cutis; coralina</div><div style="text-align:center;">boca con marfilada dentadura;</div><div style="text-align:center;">espalda, cuello y brazos, nieve pura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De beldad envidiados caracteres,</div><div style="text-align:center;">Isabel, en tu patria menos raros,</div><div style="text-align:center;">madre de donosísimas mujeres,</div><div style="text-align:center;">de hombres valientes y de ingenios claros;</div><div style="text-align:center;">pero en el talle esbelto única eres,</div><div style="text-align:center;">y en esos ojos, de su fuego avaros,</div><div style="text-align:center;">fuego amoroso y juntamente esquivo,</div><div style="text-align:center;">en tus tímidos párpados cautivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Edúcase la niña en el convento,</div><div style="text-align:center;">sin ver ni la ciudad, ni la paterna</div><div style="text-align:center;">casa jamás. El crítico momento</div><div style="text-align:center;">de pronunciar su despedida eterna</div><div style="text-align:center;">del mundo va a llegar; y el pensamiento</div><div style="text-align:center;">(en que arrullada fue desde la tierna</div><div style="text-align:center;">infancia) de celeste desposorio,</div><div style="text-align:center;">a toda la familia es ya notorio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quiere su madre, y quiere fray Facundo,</div><div style="text-align:center;">su confesor, que tome luego el velo;</div><div style="text-align:center;">y ella, a quien el recinto del profundo</div><div style="text-align:center;">retiro en que ha vivido es, bajo el cielo,</div><div style="text-align:center;">el universo todo; ella, que el mundo</div><div style="text-align:center;">recuerda como un sueño vago, al celo</div><div style="text-align:center;">del confesor y a la materna instancia,</div><div style="text-align:center;">cede sin aparente repugnancia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien que a las veces este sueño vago</div><div style="text-align:center;">le muestra un no sé qué dorado, hermoso,</div><div style="text-align:center;">que hace en el alma excitador halago,</div><div style="text-align:center;">muy diferente del claustral reposo.</div><div style="text-align:center;">Quisiera ver el valle, el río, el lago,</div><div style="text-align:center;">la montaña elevada, el mar undoso,</div><div style="text-align:center;">y en libertad triscar por la pradera,</div><div style="text-align:center;">con alguna querida compañera;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Objetos que no ha visto y se figura</div><div style="text-align:center;">aún más bellos acaso que la propia</div><div style="text-align:center;">naturaleza; pues la infiel pintura</div><div style="text-align:center;">de la imaginación, partes acopia,</div><div style="text-align:center;">que unidas no se ven; y es toda pura,</div><div style="text-align:center;">es toda bella y diáfana la utopia</div><div style="text-align:center;">de joven alma, que su forma aeria</div><div style="text-align:center;">y su albor virginal da a la materia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Y este claustro ha de ser depositario</div><div style="text-align:center;">de mi existencia toda?» Isabel mira</div><div style="text-align:center;">el silencioso, umbrío, solitario</div><div style="text-align:center;">recinto; y sin saber por qué, suspira.</div><div style="text-align:center;">«¿Viviré, como vive mi canario,</div><div style="text-align:center;">que sin cesar de un lado al otro gira</div><div style="text-align:center;">de su prisión, y sin cesar se roza</div><div style="text-align:center;">contra las rejas?» Isabel solloza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero este triste pensamiento pasa,</div><div style="text-align:center;">como en el cielo fugitiva nube,</div><div style="text-align:center;">como el aura sutil que un lago rasa;</div><div style="text-align:center;">y a su nivel de nuevo el alma sube.</div><div style="text-align:center;">Por lo que fray Facundo se propasa</div><div style="text-align:center;">a declarar que no es razón se incube</div><div style="text-align:center;">con tan superfluo empeño en esa idea,</div><div style="text-align:center;">pues la niña consiente y lo desea;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> que de su inclinación sale garante,</div><div style="text-align:center;">en cuanto serlo puede el juicio humano;</div><div style="text-align:center;">pero que el corazón es inconstante;</div><div style="text-align:center;">el juvenil espíritu liviano;</div><div style="text-align:center;">y perder no se debe un solo instante</div><div style="text-align:center;">en cumplir un designio tan cristiano,</div><div style="text-align:center;">poniendo un muro indestructible, eterno,</div><div style="text-align:center;">entre el alma inocente y el infierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Esto (concluye) es lo que pide el caso:</div><div style="text-align:center;">no aburrir con sermones a la niña».</div><div style="text-align:center;">«Eso es lo que repito a cada paso»,</div><div style="text-align:center;">Elvira dice, y maliciosa guiña.</div><div style="text-align:center;">«Estoy (responde Azagra) un poco escaso;</div><div style="text-align:center;">pero con la primera plata-piña...»</div><div style="text-align:center;">Mirando a su mujer medroso calla;</div><div style="text-align:center;">la doña Elvira por un tris estalla.</div><div style="text-align:center;">Sólo el respeto al padre la modera.</div><div style="text-align:center;">«¿Qué plata-piña?, dice, ¿cuánta han dado</div><div style="text-align:center;">tus minas, perdurable sangradera</div><div style="text-align:center;">de dinero, en este año, ni el pasado,</div><div style="text-align:center;">ni en seis años atrás? Si la primera</div><div style="text-align:center;">plata-piña es el fondo destinado</div><div style="text-align:center;">para que mi Isabel pronuncie el voto,</div><div style="text-align:center;">¿por qué no dices claro: no la doto?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si no han dado, darán». Aquí el enojo</div><div style="text-align:center;">de doña Elvira iba a soltar el dique,</div><div style="text-align:center;">y Azagra echaba a su sombrero el ojo,</div><div style="text-align:center;">pues no sabe qué alegue, o qué replique,</div><div style="text-align:center;">cuando el padre advirtiendo por el rojo</div><div style="text-align:center;">color de doña Elvira, que está a pique</div><div style="text-align:center;">de reventar la concentrada bilis,</div><div style="text-align:center;">«Mi don Gregario, en eso está el busilis</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> (Dice con una flema, una cachaza</div><div style="text-align:center;">admirable), en que den. Pero yo pienso</div><div style="text-align:center;">que podemos hallar alguna traza...</div><div style="text-align:center;">algún arbitrio... verbigracia, un censo</div><div style="text-align:center;">sobre la hacienda». Doña Elvira abraza</div><div style="text-align:center;">la indicación con un placer inmenso:</div><div style="text-align:center;">«Ya se ve; ¿por qué no?» «Si acaso el fundo</div><div style="text-align:center;">no está gravado (agrega fray Facundo;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y una mirada exploratoria lanza,</div><div style="text-align:center;">como que algún obstáculo presuma);</div><div style="text-align:center;">y si lo está, con una buena fianza</div><div style="text-align:center;">podemos a interés buscar la suma.</div><div style="text-align:center;">Mi compadre don Álvaro Carranza</div><div style="text-align:center;">«Al que en sus garras pilla lo despluma,</div><div style="text-align:center;">(responde Azagra). No se piense en eso;</div><div style="text-align:center;">un dos por ciento, padre, es un exceso».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Su tertulia de usted don Agapito...»,</div><div style="text-align:center;">repone el fraile. Elvira refunfuña:</div><div style="text-align:center;">«No le puedo tragar; es un bendito,</div><div style="text-align:center;">que come, bebe, pita, el mate empuña,</div><div style="text-align:center;">y sorbe, y charla; y no le importa un pito</div><div style="text-align:center;">que la señora de la casa gruña.</div><div style="text-align:center;">Sólo el mirarle, Dios me lo perdone,</div><div style="text-align:center;">pero no está en mi mano, me indispone».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Caridad!» «Y su tema favorito</div><div style="text-align:center;">es toma el fraile y daca la beata».</div><div style="text-align:center;">«Hereje (dice el padre), un sambenito</div><div style="text-align:center;">le viniera de perlas. ¡Demócrata!</div><div style="text-align:center;">¡francmasón! Pero al fin don Agapito</div><div style="text-align:center;">es hombre servicial y tiene plata.</div><div style="text-align:center;">Ocurramos a él; sé que le sobra;</div><div style="text-align:center;">hará a lo menos esa buena obra».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ellos, por más que don Gregorio tienta</div><div style="text-align:center;">medios para salir de un compromiso</div><div style="text-align:center;">que a su cariño paternal violenta,</div><div style="text-align:center;">(pues en su corazón está indeciso,</div><div style="text-align:center;">y si accede al monjío, lo aparenta,</div><div style="text-align:center;">por amor a la paz); quiso o no quiso,</div><div style="text-align:center;">acuerdan apelar al contertulio,</div><div style="text-align:center;">y hacer la fiesta en el cercano julio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La precedente discusión pasaba</div><div style="text-align:center;">en la mañana misma de aquel día</div><div style="text-align:center;">en que, como antes dije, Elvira hablaba</div><div style="text-align:center;">por entre la enrejada celosía</div><div style="text-align:center;">a las amigas monjas; se trataba</div><div style="text-align:center;">de la pobre Isabel... Mas todavía</div><div style="text-align:center;">no le llega su turno al locutorio,</div><div style="text-align:center;">que tiene la palabra don Gregorio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Acabo de decir que consentía</div><div style="text-align:center;">por el bien de la paz en el monjío.</div><div style="text-align:center;">Aun cuando el primogénito vivía</div><div style="text-align:center;">(que pereció cautivo al filo impío</div><div style="text-align:center;">de cuchilla araucana), lo tenía</div><div style="text-align:center;">por un desacordado desvarío,</div><div style="text-align:center;">bien que pacato, tímido, indolente,</div><div style="text-align:center;">nunca lo contradijo abiertamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De lo que procedió que, poco a poco</div><div style="text-align:center;">y sin sentirlo, a indisoluble empeño</div><div style="text-align:center;">se viese encadenado. «¿Estaba loco,</div><div style="text-align:center;">decía, o de mí mismo no era dueño?</div><div style="text-align:center;">¿Cómo ya el concertado plan revoco?</div><div style="text-align:center;">¡Maldita dejadez! ¡fatal beleño,</div><div style="text-align:center;">que a todos los caprichos me sujeta</div><div style="text-align:center;">de ajena voluntad! Soy un trompeta...</div><div style="text-align:center;">«¿Qué digo?... Un padre bárbaro, inhumano,</div><div style="text-align:center;">que ve inmolar esa inocente niña</div><div style="text-align:center;">a un celo iluso, que a interés mundano</div><div style="text-align:center;">sirve tal vez, o a infame socaliña,</div><div style="text-align:center;">y no osa alzar la voz, meter la mano,</div><div style="text-align:center;">porque su ama y señora no le riña,</div><div style="text-align:center;">y no regañe el necio conciliábulo</div><div style="text-align:center;">que la da en su delirio apoyo y pábulo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No, ¡por Dios!, no he de ser yo quien permita</div><div style="text-align:center;">se sacrifique así, se eche una losa</div><div style="text-align:center;">sepulcral a mi pobre Isabelita;</div><div style="text-align:center;">no será que me arranquen mi amorosa,</div><div style="text-align:center;">mi cándida, mi tierna palomita.</div><div style="text-align:center;">Sin duda tronará mi santa esposa...</div><div style="text-align:center;">¡Que truene! El corro ladrará... ¡Que ladre!</div><div style="text-align:center;">Quiero ser hombre al fin, quiero ser padre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pero si ella ama el claustro, si la encanta</div><div style="text-align:center;">el claustro, como afirma el fraile seria</div><div style="text-align:center;">y gravemente (y nadie tiene tanta</div><div style="text-align:center;">proporción de juzgar en la materia),</div><div style="text-align:center;">¿debo yo de esa senda pura y santa</div><div style="text-align:center;">extravïarla, hundirla en la miseria</div><div style="text-align:center;">y corrupción del mundo? No lo creo,</div><div style="text-align:center;">porque una cosa dicen y otra veo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Ella es verdad que salta y juega y ríe;</div><div style="text-align:center;">¿mas quién no juega y salta en años quince?</div><div style="text-align:center;">Nadie de tales síntomas se fíe,</div><div style="text-align:center;">que de tener se precie un ojo lince.</div><div style="text-align:center;">El que la observe, el que en su rostro espíe</div><div style="text-align:center;">ora el sollozo ahogado, ora el esguince,</div><div style="text-align:center;">verá que en sus adentros Isabela</div><div style="text-align:center;">contra ese pensamiento se rebela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De cierto tiempo acá se me figura</div><div style="text-align:center;">que pensativa y lánguida la miro.</div><div style="text-align:center;">Cuando oye hablar de profesión futura,</div><div style="text-align:center;">escápasele a hurto algún suspiro.</div><div style="text-align:center;">Y si su madre la elocuencia apura</div><div style="text-align:center;">pintando las delicias del retiro,</div><div style="text-align:center;">vuelve a un lado los ojos, o impaciente</div><div style="text-align:center;">suele tocar asunto diferente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Cuántas veces en mí clava la vista,</div><div style="text-align:center;">y luego melancólica la baja!</div><div style="text-align:center;">No se queja, es verdad; no habla; no chista;</div><div style="text-align:center;">mete ella misma el cuello en la mortaja;</div><div style="text-align:center;">en vez de que la esquive o la resista,</div><div style="text-align:center;">a las que se la ponen agasaja;</div><div style="text-align:center;">así va el corderillo al matadero,</div><div style="text-align:center;">y le lame la mano al carnicero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Y yo he de consentirlo? Si viviera</div><div style="text-align:center;">mi malogrado Enrique, ese consuelo,</div><div style="text-align:center;">ese apoyo, ese báculo tuviera</div><div style="text-align:center;">en mi vejez... ¿mas cómo, ¡santo cielo!,</div><div style="text-align:center;">cómo dejar me quiten mi postrera,</div><div style="text-align:center;">mi única prenda? A ti, mi Dios apelo;</div><div style="text-align:center;">tú con las fuerzas los deberes mides,</div><div style="text-align:center;">y sacrificio tanto no me pides».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El buen señor los sesos se devana,</div><div style="text-align:center;">y no ve cómo salga del apuro.</div><div style="text-align:center;">A una mujer tan terca y casquivana</div><div style="text-align:center;">hacer la guerra cara a cara es duro.</div><div style="text-align:center;">Su inconquistable genio le amilana;</div><div style="text-align:center;">a la sordina es mucho más seguro.</div><div style="text-align:center;">Un instrumento fácil y expedito</div><div style="text-align:center;">se le presenta; y es don Agapito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Agapito Heredia, el tertuliano</div><div style="text-align:center;">de cuyo filantrópico bolsillo</div><div style="text-align:center;">iba a salir la dote; buen cristiano,</div><div style="text-align:center;">si los hay, aunque amigo del tresillo,</div><div style="text-align:center;">más que del ejercicio cuotidiano,</div><div style="text-align:center;">y nada afecto a gente de cerquillo;</div><div style="text-align:center;">injusta prevención, que no me admira</div><div style="text-align:center;">le tenga en mal olor con doña Elvira;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> pero a lo que maquina don Gregorio</div><div style="text-align:center;">circunstancia en extremo favorable;</div><div style="text-align:center;">pues el proyecto Heredia hará ilusorio,</div><div style="text-align:center;">o al menos, por lo pronto, impracticable,</div><div style="text-align:center;">con un no terminante y perentorio,</div><div style="text-align:center;">cuando con él la pretensión se entable;</div><div style="text-align:center;">para lo cual hablarle piensa al punto</div><div style="text-align:center;">con la reserva propia del asunto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En el suceso don Gregorio fía</div><div style="text-align:center;">haciendo entre los dos aquel enjuague;</div><div style="text-align:center;">y si más adelante otra crujía</div><div style="text-align:center;">sobreviniere que a Isabel amague,</div><div style="text-align:center;">«Con esta industria no hay temor, decía,</div><div style="text-align:center;">porque mientras la dote no se pague</div><div style="text-align:center;">(que no se pagará volente Deo),</div><div style="text-align:center;">pensar en el monjío es devaneo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras que así discurre el caballero,</div><div style="text-align:center;">y el vaporoso espíritu refresca</div><div style="text-align:center;">dulce esperanza, desvolvió el yesquero;</div><div style="text-align:center;">suena la piedra herida, arde la yesca;</div><div style="text-align:center;">y ya ondeante nube de ligero</div><div style="text-align:center;">humo el cigarro esparce, que la gresca</div><div style="text-align:center;">de pensamientos agitados calma,</div><div style="text-align:center;">y en deliciosa paz aduerme el alma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si no estuviera yo de prisa ahora</div><div style="text-align:center;">(que a la mujer de nuestro don Gregorio,</div><div style="text-align:center;">por lo menos hará su media hora,</div><div style="text-align:center;">a la reja dejé del locutorio),</div><div style="text-align:center;">gustoso templaría la sonora</div><div style="text-align:center;">lira para cantar a mi auditorio,</div><div style="text-align:center;">tabaco amado, compañero mío,</div><div style="text-align:center;">tu blando, inexplicable poderío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya el cigarro te exhale, o ya circules</div><div style="text-align:center;">en largos tubos o enroscadas pipas,</div><div style="text-align:center;">o en polvo las narices estimules,</div><div style="text-align:center;">tú los cuidados, tú el pesar disipas.</div><div style="text-align:center;">A príncipes, magnates o gandules,</div><div style="text-align:center;">¿una incomodidad ralla las tripas?</div><div style="text-align:center;">¿abruma la fatiga? ¿enfada el ocio?</div><div style="text-align:center;">Tú eres del alma cordïal socrocio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Despejas tú la embarazada cholla</div><div style="text-align:center;">del sabio, y le solazas las vigilias;</div><div style="text-align:center;">más vívidos sus cuadros desarrolla</div><div style="text-align:center;">el pensamiento, cuando tú le auxilias;</div><div style="text-align:center;">y si el poeta alguna vez se atolla,</div><div style="text-align:center;">le acortes tú; la rima le concilias</div><div style="text-align:center;">que a sus esfuerzos se resiste ingrata,</div><div style="text-align:center;">y en fácil verso el numen se desata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas ahora es forzoso que se trate</div><div style="text-align:center;">de don Gregorio, que discurre y pita,</div><div style="text-align:center;">pita y discurre; y luego pide un mate:</div><div style="text-align:center;">«¡Un mate!» El buen señor se desgañita,</div><div style="text-align:center;">y el mate no parece. «¡Cunefate!</div><div style="text-align:center;">¡Serafina! ¡Tomasa! ¡Margarita!</div><div style="text-align:center;">Es de perder el juicio, ¡Dios eterno!</div><div style="text-align:center;">¡Qué crïados! ¡Qué casa! ¡Qué gobierno!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viene por fin el mate. «¿Y doña Elvira?»</div><div style="text-align:center;">«Salió». Gregorio pone el gesto grave,</div><div style="text-align:center;">sorbe, y a la pared atento mira.</div><div style="text-align:center;">«¿Y Margarita donde está?» «¡Quién sabe!»</div><div style="text-align:center;">«Toma; y no más». El mozo se retira.</div><div style="text-align:center;">«Cierra esa puerta, ¡bestia!» «¿Le echo llave?»</div><div style="text-align:center;">«¡Bruto! ¿quieres aquí tenerme preso?</div><div style="text-align:center;">Júntala sólo, y márchate, camueso».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras esto don Gregorio se reclina,</div><div style="text-align:center;">y echa antes de comer su larga siesta.</div><div style="text-align:center;">Despierta; pita; sorbe; Serafina</div><div style="text-align:center;">viene a decir que está la mesa puesta.</div><div style="text-align:center;">Comen. Un guachalomo, una gallina,</div><div style="text-align:center;">porotos, charqui, un pavo, tal cual fiesta</div><div style="text-align:center;">es, con su buen porqué de ají y de grasa,</div><div style="text-align:center;">lo que da la despensa de la casa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un rato Azagra está meditabundo;</div><div style="text-align:center;">y ya que el buche con un trago enfría</div><div style="text-align:center;">de lagrimilla, «Es mucho fray Facundo</div><div style="text-align:center;">(dice como entre veras e ironía);</div><div style="text-align:center;">¡qué talento de fraile! y ¡qué rotundo,</div><div style="text-align:center;">qué colorado está! Por vida mía,</div><div style="text-align:center;">¡que tiene harta razón su reverencia,</div><div style="text-align:center;">para decir que engorda la abstinencia!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dudando si lo que oye es befa o loa,</div><div style="text-align:center;">dice la dama con mirar perplejo:</div><div style="text-align:center;">«Aunque al siervo de Dios la envidia roa,</div><div style="text-align:center;">es hombre de virtud y de consejo».</div><div style="text-align:center;">«Y do el siervo de Dios pone la proa,</div><div style="text-align:center;">responde en tono socarrón el viejo,</div><div style="text-align:center;">no hay cosa que al esfuerzo no sucumba</div><div style="text-align:center;">de su elocuencia». Impertinente zumba,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y de que el buen señor se arrepintiera</div><div style="text-align:center;">en otras circunstancias. Ni al presente</div><div style="text-align:center;">osara tanto Azagra, si no fuera</div><div style="text-align:center;">que al recordar su treta, el pecho siente</div><div style="text-align:center;">bullir de gozo. Elvira no se altera:</div><div style="text-align:center;">«Resuella por la herida mi pariente»,</div><div style="text-align:center;">dice a su sayo y calla. «Fue un bonito</div><div style="text-align:center;">recurso el de la bolsa de Agapito,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> prosigue Azagra. Es franco caballero;</div><div style="text-align:center;">tengo de su amistad más de una prueba;</div><div style="text-align:center;">y prestará gustoso su dinero,</div><div style="text-align:center;">cuando tan santo fin la cosa lleva.</div><div style="text-align:center;">Hija, mañana mismo hablarle quiero».</div><div style="text-align:center;">«Nuestra Señora sus entrañas mueva,</div><div style="text-align:center;">y nuestro pensamiento ponga en planta»;</div><div style="text-align:center;">contesta doña Elvira, y se levanta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Don Gregorio tomó sombrero y capa;</div><div style="text-align:center;">doña Elvira la saya y la mantilla.</div><div style="text-align:center;">Ella se va a las monjas; él se escapa</div><div style="text-align:center;">al tajamar, en donde la pandilla</div><div style="text-align:center;">de tertulianos al pasar le atrapa.</div><div style="text-align:center;">Se habla de independencia y de malilla;</div><div style="text-align:center;">y de Marcó del Pont y de la, España,</div><div style="text-align:center;">y de cera, polvillo y telaraña.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Eran aquellos días de funesta</div><div style="text-align:center;">memoria, en que la Patria moribunda</div><div style="text-align:center;">cambió en lutos la túnica de fiesta,</div><div style="text-align:center;">y la guirnalda en la servil coyunda.</div><div style="text-align:center;">La noble frente que miraba enhiesta</div><div style="text-align:center;">al astro de la gloria, ya en profunda</div><div style="text-align:center;">sombra eclipsado, triste inclina al suelo,</div><div style="text-align:center;">y no divisa un término a su duelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Noche improvisa oscureció la aurora</div><div style="text-align:center;">de libertad. Venciste, ¡tiranía!</div><div style="text-align:center;">Mártires y cautivos atesora</div><div style="text-align:center;">allá el presidio, acá la tumba fría;</div><div style="text-align:center;">y de los hijos que la Patria llora</div><div style="text-align:center;">se ve crecer la suma cada día.</div><div style="text-align:center;">Doquiera oculto el espionaje acecha,</div><div style="text-align:center;">y va la proscripción tras la sospecha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Noche fue de dolor; no de letargo;</div><div style="text-align:center;">que si el pecho una vez respira aliento</div><div style="text-align:center;">de dulce libertad, no sueñe largo</div><div style="text-align:center;">desmayo, ni durable rendimiento</div><div style="text-align:center;">el opresor; vendrá desquite amargo;</div><div style="text-align:center;">de la retribución vendrá el momento;</div><div style="text-align:center;">mientras él altanero se entroniza,</div><div style="text-align:center;">arde divino fuego en la ceniza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal el estado de la Patria era;</div><div style="text-align:center;">reina Marcó del Pont; y aquella inculta,</div><div style="text-align:center;">baja, soez canalla talavera</div><div style="text-align:center;">roba, asesina, y más que todo, insulta.</div><div style="text-align:center;">El dieciséis principia su carrera,</div><div style="text-align:center;">y a la arboleda y a la mies adulta</div><div style="text-align:center;">las frutas pinta y las espigas dora,</div><div style="text-align:center;">ardiendo el campo en sed abrasadora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a par del turbio río iba y venía</div><div style="text-align:center;">nuestra tertulia en platicar discreto,</div><div style="text-align:center;">que temeroso de escondido espía</div><div style="text-align:center;">tras cada tronco y cada parapeto,</div><div style="text-align:center;">en tímido susurro se confía</div><div style="text-align:center;">con aire de misterio y de secreto</div><div style="text-align:center;">cada vez que dan sueltas a la crítica</div><div style="text-align:center;">sobre cualquier asunto de política.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De varias trazas eran, genios, modos;</div><div style="text-align:center;">y aunque de armas tomar ninguno fuera</div><div style="text-align:center;">(porque de los cincuenta pasan todos),</div><div style="text-align:center;">son por una mismísima tijera</div><div style="text-align:center;">cortados en tratándose de godos;</div><div style="text-align:center;">y si de Elvira el nombre no sirviera</div><div style="text-align:center;">de protección, tuvieran hoy la cancha</div><div style="text-align:center;">en parte no tan fresca ni tan ancha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Este de O'Higgins el valor celebra,</div><div style="text-align:center;">o de Carrera o Freire las hazañas;</div><div style="text-align:center;">quién la exacción deplora, que a una quiebra</div><div style="text-align:center;">le reduce y le saca las entrañas;</div><div style="text-align:center;">maldiciones aquél (¡qué horror!) enhebra</div><div style="text-align:center;">contra el augusto rey de las Españas;</div><div style="text-align:center;">y en profética trípode se encumbra</div><div style="text-align:center;">alguno ya, y a San Martín columbra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sentada en tanto Elvira ante las rejas</div><div style="text-align:center;">del locutorio, como arriba indico,</div><div style="text-align:center;">aligeraba un poco las bandejas</div><div style="text-align:center;">de las devotas madres. Con el pico</div><div style="text-align:center;">que Dios le ha dado ensarta mil consejas,</div><div style="text-align:center;">moviendo sobre el seno el abanico,</div><div style="text-align:center;">y dando todo el grato condimento</div><div style="text-align:center;">en que consiste la sazón de un cuento;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> no el de la destrucción que hiere y mata,</div><div style="text-align:center;">mas de la caridad que muerde y pica,</div><div style="text-align:center;">con aquella prudencia timorata</div><div style="text-align:center;">y aquel celo cristiano que edifica.</div><div style="text-align:center;">De esta manera justamente trata</div><div style="text-align:center;">a don Gregorio su mujer: critica</div><div style="text-align:center;">su dejadez; su indevoción censura;</div><div style="text-align:center;">mas, propiamente hablando, no murmura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre el programa, en fin, del ya cercano</div><div style="text-align:center;">monjío el general discurso rueda.</div><div style="text-align:center;">Tembló Isabela oyendo aquel tirano</div><div style="text-align:center;">decreto que en un claustro la empareda;</div><div style="text-align:center;">cáesele el abanico de la mano;</div><div style="text-align:center;">pierde el color; atónita se queda;</div><div style="text-align:center;">mas al imperio maternal se inmola,</div><div style="text-align:center;">y no pronuncia una palabra sola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nadie averigua si en el alma siente</div><div style="text-align:center;">inclinación al religioso estado.</div><div style="text-align:center;">¿Puede no amar la joven inocente</div><div style="text-align:center;">el santo asilo donde se ha crïado?</div><div style="text-align:center;">Aquel sí irreflexivo, indiferente,</div><div style="text-align:center;">pedido no diré, sino dictado</div><div style="text-align:center;">a la niñez que su sentido ignora,</div><div style="text-align:center;">indisoluble vínculo es ahora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Indisoluble!... así lo juzga. El pecho</div><div style="text-align:center;">que resignado y dócil y sumiso</div><div style="text-align:center;">natura y arte a competencia han hecho;</div><div style="text-align:center;">a quien la abnegación deber preciso,</div><div style="text-align:center;">y ajeno mando es natural derecho;</div><div style="text-align:center;">que sólo quiso, en fin, lo que otro quiso;</div><div style="text-align:center;">¿la suerte que una madre lo destina</div><div style="text-align:center;">rechazar osará? Ni aun lo imagina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿De qué me asusto? (en su interior exclama).</div><div style="text-align:center;">¿No he sido siempre destinada al velo?</div><div style="text-align:center;">¿No lo admití? ¿No lo esperé? Me llama</div><div style="text-align:center;">el cielo mismo; ¿y contradigo al cielo?</div><div style="text-align:center;">Un mundo vil, que tanto vicio infama,</div><div style="text-align:center;">¿he de poner con Dios en paralelo?</div><div style="text-align:center;">Diciendo así, conformidad serena</div><div style="text-align:center;">rayó en el alma, y mitigó la pena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esto en el sobredicho locutorio;</div><div style="text-align:center;">mientras desde el paseo le decía</div><div style="text-align:center;">a su cara consorte don Gregorio:</div><div style="text-align:center;">«Bravo chasco te pegas, prenda mía».</div><div style="text-align:center;">Jamás le vio el andante consistorio</div><div style="text-align:center;">de tan jovial humor como aquel día;</div><div style="text-align:center;">¡mísero! y truena ya la nube parda</div><div style="text-align:center;">de la tormenta horrible que le aguarda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que la oración da el campanario</div><div style="text-align:center;">de la vecina iglesia, a la morada</div><div style="text-align:center;">de don Gregorio van, donde el rosario</div><div style="text-align:center;">rezaban doña Elvira y su mesnada.</div><div style="text-align:center;">No hubo esta noche nada extraordinario</div><div style="text-align:center;">en la tertulia: naipes, varïada</div><div style="text-align:center;">conversación, el consabido mate,</div><div style="text-align:center;">cigarros, dulce, aloja y chocolate.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al sonar el reloj las nueve y media,</div><div style="text-align:center;">«Señores, con la música a otra parte—,</div><div style="text-align:center;">a sus contertulianos dice Heredia;</div><div style="text-align:center;">y cuando ya, como los otros, parte,</div><div style="text-align:center;">el don Gregorio la ocasión promedia,</div><div style="text-align:center;">y a hurto en baja voz, «Quisiera hablarte,</div><div style="text-align:center;">le dice, es un favor de poca monta;</div><div style="text-align:center;">y...» «Ya sabes que está mi bolsa pronta</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> para servirte», respondió Agapito.</div><div style="text-align:center;">«Negocio conclüido; no hables de eso».</div><div style="text-align:center;">«No es lo que tú imaginas; es...» «Repito</div><div style="text-align:center;">que es cosa hecha, peso sobre peso».</div><div style="text-align:center;">«¿Qué cosa?» «Los dos mil». «No necesito.</div><div style="text-align:center;">En otra muy distinta me intereso.</div><div style="text-align:center;">No quiero que prometas, ni que entregues,</div><div style="text-align:center;">ni que fíes; se trata de que niegues».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Que niegue? Es imposible, amigo es tarde».</div><div style="text-align:center;">«¡Misericordia!» «Fray Facundo vino</div><div style="text-align:center;">(eran como las cuatro de la tarde)</div><div style="text-align:center;">con un recado muy atento y fino</div><div style="text-align:center;">de tu querida esposa, que Dios guarde...»</div><div style="text-align:center;">«No pases adelante; lo adivino».</div><div style="text-align:center;">«Como me aseguraba tu anüencia,</div><div style="text-align:center;">expresada, me dijo, en su presencia...»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Sí, la expresé, con una soga al cuello».</div><div style="text-align:center;">«Y como entiendo que la niña anhela</div><div style="text-align:center;">meterse monja, y empeñada en ello</div><div style="text-align:center;">parece estar tu santa parentela...»</div><div style="text-align:center;">«Basta, no digas más. Echado el sello</div><div style="text-align:center;">a mi desgracia está. ¡Pobre Isabela!</div><div style="text-align:center;">Todo al revés, Heredia, me sucede.</div><div style="text-align:center;">Parece que el demonio lo hace adrede».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No tal; esos petardos te granjea</div><div style="text-align:center;">el hacer, como haces, a dos caras.</div><div style="text-align:center;">Si no quieres que ciña la correa</div><div style="text-align:center;">tu hija Isabel, ¿por qué no lo declaras?</div><div style="text-align:center;">Y si la pobre chica titubea,</div><div style="text-align:center;">o lo repugna, y tú la desamparas</div><div style="text-align:center;">que protegerla debes, cruel, impía,</div><div style="text-align:center;">abominable esa omisión sería.</div><div style="text-align:center;">«Y más diré. Si yo su padre fuera,</div><div style="text-align:center;">y en esa tierna edad la viera ansiosa</div><div style="text-align:center;">de vestir el sayal, lo resistiera</div><div style="text-align:center;">con todo mi poder; que no, no es cosa</div><div style="text-align:center;">en que se deba estar a la ligera</div><div style="text-align:center;">decisión de alma incauta, veleidosa,</div><div style="text-align:center;">dócil a toda voz, a todo imperio,</div><div style="text-align:center;">el consignar la vida a un monasterio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «La que renuncia al mundo en esa verde</div><div style="text-align:center;">edad primera, ¿podrá ser que estime</div><div style="text-align:center;">lo que la aguarda, o sepa lo que pierde?</div><div style="text-align:center;">Y cuando, vuelta en sí, ve que la oprime</div><div style="text-align:center;">cadena eterna, y despechada muerde</div><div style="text-align:center;">el duro hierro, ¿a quién acusa, dime?</div><div style="text-align:center;">Al que su juicio leve, antojadizo,</div><div style="text-align:center;">debió haber alumbrado, y no lo hizo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En dar consejos donde no hay deseo</div><div style="text-align:center;">de recibirlos, siempre hallé reparo.</div><div style="text-align:center;">Mi genio lo repugna. Mas te veo</div><div style="text-align:center;">en aflicción, y debo hablarte claro.</div><div style="text-align:center;">Tu flojedad es un delito feo.</div><div style="text-align:center;">La autoridad paterna es el amparo</div><div style="text-align:center;">natural de Isabel. Defiende, guarda</div><div style="text-align:center;">su inocente candor. ¿Qué te acobarda?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Y entregado el dinero fue?» «Lo mismo,</div><div style="text-align:center;">porque lo tengo prometido y pronto».</div><div style="text-align:center;">«¿A quién se puso, Heredia, un sinapismo</div><div style="text-align:center;">como el de esta mujer? ¿Qué pobre tonto</div><div style="text-align:center;">sufrió jamás tan fiero despotismo?</div><div style="text-align:center;">Pero verán, si en cólera me monto,</div><div style="text-align:center;">de lo que soy capaz. Volverá al techo</div><div style="text-align:center;">paterno mi hija... volverá a mi pecho...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Volverás, volverás, yo te lo fío...</div><div style="text-align:center;">Harto tiempo tratada como ajena</div><div style="text-align:center;">fuiste ya, mi Isabel, regalo mío,</div><div style="text-align:center;">víctima de...» Diciendo así, refrena</div><div style="text-align:center;">la voz un repentino escalofrío;</div><div style="text-align:center;">en el hinchado esófago le suena</div><div style="text-align:center;">tumultuoso vapor; eructa, brama;</div><div style="text-align:center;">en suma, le da el flato, y va a la cama.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3196-orlando-enamorado-xiv.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:59:47 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529945987_orlando-enamorado-xiv_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529945987_orlando-enamorado-xiv_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto XIV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Orlando De Albraca</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El poeta filósofo del Lacio</div><div style="text-align:center;">dice que la mujer (yo no interpreto</div><div style="text-align:center;">literalmente, porque el propio Horacio</div><div style="text-align:center;">se lo prohibe a un traductor discreto;</div><div style="text-align:center;">y si bien ocupando igual espacio</div><div style="text-align:center;">puede expresarse en castellano neto</div><div style="text-align:center;">la misma cosa, hacerlo así sería</div><div style="text-align:center;">al bello sexo gran descortesía).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice que la mujer, ya antes de Helena,</div><div style="text-align:center;">guerras al mundo ocasionó fatales,</div><div style="text-align:center;">cuando el hombre, erizada la melena,</div><div style="text-align:center;">luenga la barba, en grutas y jarales</div><div style="text-align:center;">vida vivió de sobresaltos llena,</div><div style="text-align:center;">y sus rudos instintos animales</div><div style="text-align:center;">con gritos y baladros exprimía,</div><div style="text-align:center;">sin rey, ni ley, ni juez, ni policía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hubo aceros allí, pavés, ni cota,</div><div style="text-align:center;">y los inciertos amorosos goces</div><div style="text-align:center;">se disputaban, como la bellota,</div><div style="text-align:center;">a puñadas tal vez, tal vez a coces;</div><div style="text-align:center;">andaban nuestros padres en pelota;</div><div style="text-align:center;">pero todo cambïó; cunden precoces</div><div style="text-align:center;">artes de destrucción; la ciencia avanza;</div><div style="text-align:center;">se inventan arco y honda, espada y lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El derecho de gentes, aunque justo,</div><div style="text-align:center;">como el de ahora, usaba otro lenguaje;</div><div style="text-align:center;">tirano entre los flacos el robusto</div><div style="text-align:center;">hablaba a lo soez y a lo salvaje.</div><div style="text-align:center;">Decía: «A mí me toca hacer mi gusto,</div><div style="text-align:center;">porque tengo más fuerza y más coraje;</div><div style="text-align:center;">y todo aquel que osado se me oponga,</div><div style="text-align:center;">sepa que este puñal le desmondonga».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así habló la razón, así el derecho;</div><div style="text-align:center;">hoy (a no ser en uno que otro caso)</div><div style="text-align:center;">no va un rey de ese modo a vías de hecho;</div><div style="text-align:center;">y si saca su hueste a campo raso,</div><div style="text-align:center;">el probar que su fuerza y su provecho</div><div style="text-align:center;">son la justicia, es necesario paso;</div><div style="text-align:center;">y bien porro será quien no lo pruebe</div><div style="text-align:center;">en nuestro sabio siglo diez y nueve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni fue el tipo de Aspasias y Lucrecias</div><div style="text-align:center;">el mismo que después: ancho el cogote,</div><div style="text-align:center;">y fornida la espalda, y carnes recias,</div><div style="text-align:center;">y encallecido el pie de andar al trote,</div><div style="text-align:center;">y un ribete de zafias y de necias,</div><div style="text-align:center;">eran donaire y hermosura y dote;</div><div style="text-align:center;">y el rapazuelo a la materna ubre</div><div style="text-align:center;">mamaba lo rollizo y lo salubre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por este de beldad primer instinto,</div><div style="text-align:center;">temprana Troya, ardió la choza un día,</div><div style="text-align:center;">y el arroyo corrió de sangre tinto,</div><div style="text-align:center;">y el adüar cambió de dinastía.</div><div style="text-align:center;">Tipo después acá y allá distinto</div><div style="text-align:center;">prevaleció; la griega fantasía</div><div style="text-align:center;">encarnó el suyo en palpitantes bronces;</div><div style="text-align:center;">¿mas fue mejor que el de antes el de entonces?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Creo que una joroba no hermosea,</div><div style="text-align:center;">que un hombre sin nariz no es un Apolo,</div><div style="text-align:center;">y que la calva es una cosa fea</div><div style="text-align:center;">en el austral y en el opuesto polo;</div><div style="text-align:center;">sigo también la popular idea</div><div style="text-align:center;">de preferir dos ojos a uno solo;</div><div style="text-align:center;">en esto mis creencias recopilo</div><div style="text-align:center;">sobre lo bello; en lo demás vacilo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero cualquier dechado de hermosura</div><div style="text-align:center;">que una edad reconozca y autorice,</div><div style="text-align:center;">cualquiera que el lenguaje y la armadura</div><div style="text-align:center;">sean con que le ensalce y patronice,</div><div style="text-align:center;">siempre de amor la loca travesura</div><div style="text-align:center;">(y de ello Salomón que así lo dice,</div><div style="text-align:center;">dejó en sí mismo insigne documento)</div><div style="text-align:center;">de la razón se burla y del talento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Testigo este Agricán, que delirando</div><div style="text-align:center;">de amor conmueve el Asia, y luto y duelo</div><div style="text-align:center;">a tantas gentes da; testigo Orlando,</div><div style="text-align:center;">de varonil virtud cabal modelo</div><div style="text-align:center;">en otro tiempo, ahora oprobio infando</div><div style="text-align:center;">de la cristiana fe, del patrio suelo,</div><div style="text-align:center;">embelesado en tontos amoríos,</div><div style="text-align:center;">indignos de su fama y de sus bríos;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Testigo Sacripante, que destruye</div><div style="text-align:center;">todo su pobre pueblo circasiano</div><div style="text-align:center;">por un mentido bien, que se le huye,</div><div style="text-align:center;">cuando ya piensa en él poner la mano.</div><div style="text-align:center;">Y a tanto adorador ¿qué retribuye</div><div style="text-align:center;">por el largo penar y el cotidiano</div><div style="text-align:center;">peligro de la lanza y de la espada</div><div style="text-align:center;">esta mujer falaz, desamorada?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Desamorada para todos, menos</div><div style="text-align:center;">el que odia y vilipendia su hermosura;</div><div style="text-align:center;">por éste sólo anubla los serenos</div><div style="text-align:center;">ojos, a los demás o falsa o dura.</div><div style="text-align:center;">¡Cuántos por ella extensos campos llenos</div><div style="text-align:center;">están de informes troncos, inmatura</div><div style="text-align:center;">mies de la Parca! Y ya su altar infausto</div><div style="text-align:center;">viene en sangre a bañar nuevo holocausto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Forman los dichos caballeros nueve,</div><div style="text-align:center;">aunque pequeña, irresistible escuadra;</div><div style="text-align:center;">la cual, por dondequiera que se mueve,</div><div style="text-align:center;">enteras huestes rinde, abre, taladra.</div><div style="text-align:center;">Como a una causa al parecer tan leve</div><div style="text-align:center;">tanto tumulto en su opinión no cuadra,</div><div style="text-align:center;">ignorando Agricán qué cosa sea,</div><div style="text-align:center;">dudoso un breve instante titubea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas luego Orlando le quitó la duda,</div><div style="text-align:center;">que se le fue, con Durindana, encima.</div><div style="text-align:center;">No recibió Agricán jamás tan cruda</div><div style="text-align:center;">carga, y el mismo rey así lo estima.</div><div style="text-align:center;">En vano se enfurece, en vano suda,</div><div style="text-align:center;">en vano apela al arte de la esgrima,</div><div style="text-align:center;">en vano el tiempo y el esfuerzo gasta;</div><div style="text-align:center;">escasamente a defenderse basta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Metiose por fortuna de repente</div><div style="text-align:center;">entre los dos gran golpe de canilla,</div><div style="text-align:center;">y a pesar de uno y otro combatiente</div><div style="text-align:center;">partida fue la horrífica batalla.</div><div style="text-align:center;">Orlando se reúne con su gente,</div><div style="text-align:center;">y empujan juntos la cerrada valla</div><div style="text-align:center;">de tanta espada, lanza, pica, porra;</div><div style="text-align:center;">no hay sino su valor que los socorra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como silbante plomo un balüarte</div><div style="text-align:center;">de débiles adobes aportilla,</div><div style="text-align:center;">las filas de este modo rompe y parte</div><div style="text-align:center;">a gran correr la intrépida cuadrilla.</div><div style="text-align:center;">Descabezados troncos de una parte</div><div style="text-align:center;">y otra cayendo van que es maravilla.</div><div style="text-align:center;">Al ver delante tanta sangre y tanto</div><div style="text-align:center;">destrozo, tiembla Angélica de espanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues Agricán, que al fin se desembarga</div><div style="text-align:center;">del gran tropel en que arrastrado gira,</div><div style="text-align:center;">y ve los caballeros a no larga</div><div style="text-align:center;">distancia, y la beldad por quien suspira,</div><div style="text-align:center;">pensad con qué furor vuelve a la carga,</div><div style="text-align:center;">y con cuánta violencia Amor le tira,</div><div style="text-align:center;">cuando a la mano el cielo le coloca</div><div style="text-align:center;">la prenda antes guardada en la ardua Roca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Contando que le echaba ya la uña,</div><div style="text-align:center;">aguija hacia los nueve; y como era</div><div style="text-align:center;">el buen Roldán la punta de la cuña</div><div style="text-align:center;">que hace en las filas tártaras tronera,</div><div style="text-align:center;">embístele; y si bien no le rasguña</div><div style="text-align:center;">las encantadas carnes, de manera</div><div style="text-align:center;">le muele y le magulla y le fatiga,</div><div style="text-align:center;">que a recogerse en el pavés le obliga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En esto Radamanto, el jayanote</div><div style="text-align:center;">que al Duque derribó, da en la tetilla</div><div style="text-align:center;">a Balán con el asta; al recio bote</div><div style="text-align:center;">va al suelo el rey, hundida una costilla;</div><div style="text-align:center;">pero esgrimiendo el corvo chafarote</div><div style="text-align:center;">lava con harta sangre esta mancilla;</div><div style="text-align:center;">terrible cosa de mirar fue aquélla;</div><div style="text-align:center;">de un tajo solo, a dos o tres degüella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A su corcel por todas partes busca;</div><div style="text-align:center;">que pueda recobrarlo dificulto,</div><div style="text-align:center;">pues tan espesa polvareda ofusca</div><div style="text-align:center;">los ojos, y tan grande es el tumulto,</div><div style="text-align:center;">el confuso tropel y la chamusca,</div><div style="text-align:center;">que a cuatro pies no se distingue un bulto;</div><div style="text-align:center;">triste de aquel que pierde en ella el tino,</div><div style="text-align:center;">pues de salud no encontrará camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Visto que le hubo en tan dudoso estrecho,</div><div style="text-align:center;">fue a socorrer Grifón al rey Balán;</div><div style="text-align:center;">y como en otro encuentro se le ha hecho</div><div style="text-align:center;">pedazos el lanzón, y aquel jayán</div><div style="text-align:center;">el suyo enristra y se lo apunta al pecho,</div><div style="text-align:center;">temeroso Grifón de algún desmán,</div><div style="text-align:center;">tírale un tajo que le corta el asta</div><div style="text-align:center;">en dos pedazos, como blanda pasta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Radamanto, arrojando el cabo al suelo,</div><div style="text-align:center;">recibe con la espada al adversario.</div><div style="text-align:center;">Trábase igual entre los dos el duelo,</div><div style="text-align:center;">y danse golpes con suceso vario.</div><div style="text-align:center;">No se llevaba el uno al otro un pelo</div><div style="text-align:center;">de ventaja; y durora el sanguinario</div><div style="text-align:center;">trance sin duda alguna todo el día,</div><div style="text-align:center;">si no se entrometiera Santaría;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Santaría de Suecia, que ha querido,</div><div style="text-align:center;">por sus pecados o su mala estrella,</div><div style="text-align:center;">lidiar con Antifor; y le ha cabido</div><div style="text-align:center;">tan desmedida zurra, que atropella</div><div style="text-align:center;">atolondrado y casi sin sentido</div><div style="text-align:center;">por cuanto encuentra al paso, y va y se estrella</div><div style="text-align:center;">con Radamanto y con Grifón, haciendo</div><div style="text-align:center;">tanto alboroto y confusión y estruendo,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> que el corcel del gigante se dispara</div><div style="text-align:center;">y por las filas rompe como flecha.</div><div style="text-align:center;">Crece la turbación y la algazara;</div><div style="text-align:center;">todos corren a izquierda y a derecha;</div><div style="text-align:center;">corren, y nadie vuelve atrás la cara,</div><div style="text-align:center;">y cada cual a su vecino estrecha;</div><div style="text-align:center;">éste empuja, aquél vuelca, esetro casca;</div><div style="text-align:center;">parece el campo súbita borrasca,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> cuando a lo lejos por la mar serena</div><div style="text-align:center;">levanta el viento crespa espuma, y cunde</div><div style="text-align:center;">de un lado y otro el temporal, y suena</div><div style="text-align:center;">más y más, según raudo se difunde,</div><div style="text-align:center;">hasta que el horizonte en torno llena,</div><div style="text-align:center;">y vasta playa estrepitoso tunde;</div><div style="text-align:center;">corriendo el campo va del mismo modo</div><div style="text-align:center;">la horrenda gresca, y lo alborota todo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Miraba el ruso Argante en otra parte</div><div style="text-align:center;">la reñida refriega, y a su vista</div><div style="text-align:center;">hubo de presentarse Brandimarte,</div><div style="text-align:center;">a quien nada parece que resista.</div><div style="text-align:center;">Un rato aquel bribón se estuvo aparte,</div><div style="text-align:center;">atisbando el momento en que le embista;</div><div style="text-align:center;">y cuando la ocasión vio favorable,</div><div style="text-align:center;">cierra con él, llevando en alto el sable.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brandimarte, si bien la desventaja</div><div style="text-align:center;">tuvo al principio, se repuso luego;</div><div style="text-align:center;">sube el acero prestamente y baja,</div><div style="text-align:center;">y sigue entre los dos igual el juego.</div><div style="text-align:center;">Y de los nueve cada cual trabaja</div><div style="text-align:center;">no menos; y al herir no dan sosiego</div><div style="text-align:center;">Adriano, el conde Claros, ni Aquilante,</div><div style="text-align:center;">ni el Rey Balán, que haciendo va de infante;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ni Antifor, ni Grifón, ni el conde Uberto,</div><div style="text-align:center;">ni Roldán, sobre todos animoso;</div><div style="text-align:center;">los cuales juntamente y de concierto,</div><div style="text-align:center;">acuchillando a roso y a velloso,</div><div style="text-align:center;">dejan rastro larguísimo cubierto</div><div style="text-align:center;">de un cúmulo de muertos espantoso;</div><div style="text-align:center;">pero por más que ayudan a Balano,</div><div style="text-align:center;">fue menester dejarle en el pantano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tremendo fue el destrozo, extravagante;</div><div style="text-align:center;">y sin embargo, vese siempre el mismo</div><div style="text-align:center;">descomunal ejército delante,</div><div style="text-align:center;">que no cabe en el campo, ni en guarismo;</div><div style="text-align:center;">en medio de la trápala incesante,</div><div style="text-align:center;">parece que regüelda el hondo abismo,</div><div style="text-align:center;">y que de tanta multitud se ahita,</div><div style="text-align:center;">y nuevamente al mundo la vomita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un poco menos fácil el camino</div><div style="text-align:center;">a la pequeña hueste se ofrecía,</div><div style="text-align:center;">pues se lo cierran Agricán, Brontino,</div><div style="text-align:center;">Lurcón y Poliferno y Santaría.</div><div style="text-align:center;">Éste, llevando a Uldano de padrino,</div><div style="text-align:center;">a Antifor nuevamente desafía;</div><div style="text-align:center;">y sostiene a los dos aquel bergante</div><div style="text-align:center;">de Radamanto, y a los tres Argante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Peleaba Antifor heroicamente</div><div style="text-align:center;">Con todos cuatro; pero a tanto exceso</div><div style="text-align:center;">no pudo contrastar, por más valiente</div><div style="text-align:center;">que fuese; en suma, le llevaron preso.</div><div style="text-align:center;">Y vueltos al lugar do el remanente</div><div style="text-align:center;">de la cuadrilla aguanta el grave peso</div><div style="text-align:center;">de la enemiga hueste, con más brava</div><div style="text-align:center;">furia la sanguinosa lid se traba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hace la escolta de la bella dama</div><div style="text-align:center;">prodigios de valor en su defensa;</div><div style="text-align:center;">pero Agricán, que cada vez se inflama</div><div style="text-align:center;">en pasión más ardiente y más intensa,</div><div style="text-align:center;">«A ellos» furibundo, «a ellos» clama,</div><div style="text-align:center;">y arremete de modo que no piensa</div><div style="text-align:center;">nadie sino en salvar la propia vida,</div><div style="text-align:center;">de cien opuestas puntas combatida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La Dama, al verse en tan estrecho paso,</div><div style="text-align:center;">apelar al anillo determina;</div><div style="text-align:center;">mas metiolo en el seno por acaso</div><div style="text-align:center;">al salir del jardín de Dragontina;</div><div style="text-align:center;">y buscándolo ahora (¡fuerte caso!),</div><div style="text-align:center;">no pudo hallarlo; y casi desatina</div><div style="text-align:center;">creyéndolo perdido, y que en perdello</div><div style="text-align:center;">a su mala ventura ha puesto el sello.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del cabello se tira, y se maltrata,</div><div style="text-align:center;">y al Conde voces da que la: liberte.</div><div style="text-align:center;">El Conde se enfurece, se arrebata,</div><div style="text-align:center;">y llamaradas por los ojos vierte;</div><div style="text-align:center;">tíñesele la cara de escarlata,</div><div style="text-align:center;">y aprieta las rodillas de tal suerte</div><div style="text-align:center;">que no tuvo vergüenza Brilladoro</div><div style="text-align:center;">de echarse a tierra, y brama como un toro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas álzase ligero, que el sañudo</div><div style="text-align:center;">Conde le hace saltar de un espolazo.</div><div style="text-align:center;">Ni es ya a sus iras suficiente el crudo</div><div style="text-align:center;">herir de punta y filo y cintarazo;</div><div style="text-align:center;">échase a las espaldas el escudo</div><div style="text-align:center;">como si le sirviera de embarazo,</div><div style="text-align:center;">y con ambas las manos empuñada</div><div style="text-align:center;">brilla como un relámpago la espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Muévese Durindana, que no fuera</div><div style="text-align:center;">cosa fácil decir si sube o baja;</div><div style="text-align:center;">y abriendo a su señor ancha carrera,</div><div style="text-align:center;">batallones enteros desparpaja;</div><div style="text-align:center;">asombro da mirar de qué manera</div><div style="text-align:center;">punza, troncha, cercena, hiende, taja;</div><div style="text-align:center;">horroriza el silbar de la iracunda</div><div style="text-align:center;">espada, que de sangre el suelo inunda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A un peón que se mete en la jarana</div><div style="text-align:center;">degüella; y fue la cosa divertida;</div><div style="text-align:center;">tiene tan fino el corte Durindana,</div><div style="text-align:center;">y cuando el buen Roldán le infunde vida</div><div style="text-align:center;">con tal blandura y suavidad rebana,</div><div style="text-align:center;">que el pobrecillo no sintió la herida,</div><div style="text-align:center;">y dando tajos con el ojo abierto,</div><div style="text-align:center;">andaba acá y allá, y estaba muerto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ocasión de su propia desventura</div><div style="text-align:center;">fue al pobre Radamanto su grandeza.</div><div style="text-align:center;">Viole tan alto Orlando, y se la jura.</div><div style="text-align:center;">Tírale un gran fendiente a la cabeza,</div><div style="text-align:center;">y de la coronilla a la cintura</div><div style="text-align:center;">le parte en dos, y ni aun allí tropieza,</div><div style="text-align:center;">que hasta los dos arzones ha tajado;</div><div style="text-align:center;">cayó medio jayán de cada lado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hállase Saritrón algo adelante,</div><div style="text-align:center;">haciendo de peones gran cosecha,</div><div style="text-align:center;">y vista la tragedia del gigante,</div><div style="text-align:center;">de escabullirse la ocasión acecha.</div><div style="text-align:center;">Rebanole la espada fulminante</div><div style="text-align:center;">el tronco de la izquierda a la derecha;</div><div style="text-align:center;">cayó el sangriento busto al pie de Orlando,</div><div style="text-align:center;">y siguen las dos piernas cabalgando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hácele igual honor al rey Brontino,</div><div style="text-align:center;">pues de un revés le corta la cabeza,</div><div style="text-align:center;">que con el yelmo y la cimera vino</div><div style="text-align:center;">rodando por el campo una gran pieza.</div><div style="text-align:center;">Pendragón, rey de Gocia, en el camino</div><div style="text-align:center;">estaba por descuido o por simpleza;</div><div style="text-align:center;">tírale Orlando al cuello una estocada,</div><div style="text-align:center;">y le salió por la cerviz la espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cual, no hallando obstáculo bastante,</div><div style="text-align:center;">hasta la guarnición no es mucho que entre,</div><div style="text-align:center;">ni que, como esconderse piense Argante</div><div style="text-align:center;">detrás de Pendragón, saliendo encuentre</div><div style="text-align:center;">la punta de la hoja penetrante</div><div style="text-align:center;">al pobre diablo, y le barrene el vientre;</div><div style="text-align:center;">cae muerto Pendragón, y al mismo punto</div><div style="text-align:center;">Argante echó a correr medio difunto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corría el infeliz cuanto podía,</div><div style="text-align:center;">sobre el arzón llevando la asadura,</div><div style="text-align:center;">mientras que Orlando en pos también corría,</div><div style="text-align:center;">que la cuestión finalizar procura;</div><div style="text-align:center;">y de paso una gran carnicería</div><div style="text-align:center;">hace de cuanto encuentra en la llanura.</div><div style="text-align:center;">¿A qué pedir perdón, merced ni gracia?</div><div style="text-align:center;">que su furia, aun matando, no se sacia.</div><div style="text-align:center;">No hay terremoto, no hay tormenta oscura,</div><div style="text-align:center;">ni rápida avenida, que le iguale;</div><div style="text-align:center;">no le resiste espada ni armadura;</div><div style="text-align:center;">hüir o pelear lo mismo vale;</div><div style="text-align:center;">pone espanto de lejos su figura,</div><div style="text-align:center;">que entre un montón de muertos sobresale;</div><div style="text-align:center;">parece que en el yelmo el rostro le arda;</div><div style="text-align:center;">todos al verlo gritan: «¡guarda! ¡guarda!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con Agricán batalla pavorosa</div><div style="text-align:center;">trababa en tanto el joven Aquilante,</div><div style="text-align:center;">cerca de donde Angélica llorosa</div><div style="text-align:center;">llamaba a voces al señor de Anglante.</div><div style="text-align:center;">Era ya de Aquilante peligrosa</div><div style="text-align:center;">la situación; mas llega en ese instante</div><div style="text-align:center;">el Conde, quebrantando armas, bridones,</div><div style="text-align:center;">banderas, caballeros y peones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como era aquel mancebo su pariente,</div><div style="text-align:center;">sobrino de Alda bella, y le traía</div><div style="text-align:center;">a mal traer el Tártaro inclemente,</div><div style="text-align:center;">y las plegarlas de su dama oía,</div><div style="text-align:center;">quiso librar el pleito a un gran fendiente</div><div style="text-align:center;">sobre el testuz del rey de Tartaría;</div><div style="text-align:center;">tigre sobre la res no da igual salto</div><div style="text-align:center;">que el Conde sobre el rey, la espada en alto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la cabeza el más desapiadado</div><div style="text-align:center;">golpe que dado fue jamás, le asienta.</div><div style="text-align:center;">Merced al morrïón, que era encantado,</div><div style="text-align:center;">Agricán, si no es eso, no la cuenta.</div><div style="text-align:center;">Quedó el rey de sentido enajenado,</div><div style="text-align:center;">y apenas a caballo se sustenta;</div><div style="text-align:center;">mas el gentil bridón, huyendo a escape,</div><div style="text-align:center;">impide que a su dueño el Conde atrape.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bayardo era el bridón, y el conocello</div><div style="text-align:center;">maravillado, al conde Orlando deja;</div><div style="text-align:center;">antes no pudo reparar en ello;</div><div style="text-align:center;">tanto le desfigura y desemeja</div><div style="text-align:center;">la malla que le cubre frente y cuello</div><div style="text-align:center;">y el cuerpo hasta la cola y la cerneja.</div><div style="text-align:center;">Orlando aguija con el doble empeño</div><div style="text-align:center;">de apoderarse del bridón y el dueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Síguelos por el campo a rienda suelta,</div><div style="text-align:center;">creyendo que la Dama no tenía</div><div style="text-align:center;">ya que temer; mas en la gran revuelta</div><div style="text-align:center;">que en derredor por todo el campo había,</div><div style="text-align:center;">ejecutaron una acción resuelta</div><div style="text-align:center;">Poliferno, Lurcón y Santaría;</div><div style="text-align:center;">Santaría a la Dama echando el guante</div><div style="text-align:center;">llévasela abrazada por delante;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y defienden la presa Poliferno</div><div style="text-align:center;">y el rey Lurcón, y se les junta Uldano,</div><div style="text-align:center;">sin duda alguna el más malvado terno</div><div style="text-align:center;">que tuvo en sus brigadas Agricano.</div><div style="text-align:center;">Los seis barones entre aquel infierno</div><div style="text-align:center;">de bruta gente casi dan de mano</div><div style="text-align:center;">contra tan grueso ejército, a la empresa</div><div style="text-align:center;">de salvar a la mísera Princesa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lástima grande causa oír el duelo</div><div style="text-align:center;">de la cautiva, que, a los vientos dando</div><div style="text-align:center;">la rubia cabellera, sin consuelo</div><div style="text-align:center;">gritaba: «¡Orlando mío! ¡Amado Orlando!»</div><div style="text-align:center;">Traen a Clarïón al redopelo,</div><div style="text-align:center;">y a Brandimarte va el vigor menguando;</div><div style="text-align:center;">ni ya es Uberto a resistir bastante,</div><div style="text-align:center;">ni Grifón, ni Adriano, ni Aquilante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Agricán que entre tanto se recobra,</div><div style="text-align:center;">vuelve anhelante a vindicar su afrenta;</div><div style="text-align:center;">y vuelve en pos Orlando, que la obra</div><div style="text-align:center;">creyó acabada por error de cuenta.</div><div style="text-align:center;">Con gran sorpresa advierte que zozobra</div><div style="text-align:center;">el bando amigo en muy mayor tormenta,</div><div style="text-align:center;">y oye la voz doliente de la Dama</div><div style="text-align:center;">que sin cesar «¡Orlando! ¡Orlando!», clama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lánzase como un tigre a la pandilla</div><div style="text-align:center;">que le lleva su dueño soberano,</div><div style="text-align:center;">y a Lurcón en la misma coronilla</div><div style="text-align:center;">un golpe da como de aquella mano;</div><div style="text-align:center;">hácele la cabeza una tortilla,</div><div style="text-align:center;">que, en vez de dar de filo, dio de plano;</div><div style="text-align:center;">el yelmo a tierra va, si antes redondo</div><div style="text-align:center;">y empenachado, informe ahora y mondo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Extraña cosa, inusitada y fiera,</div><div style="text-align:center;">que superar parece a fuerza humana!</div><div style="text-align:center;">No se ve de Lurcón la calavera</div><div style="text-align:center;">en parte alguna próxima o lejana;</div><div style="text-align:center;">dentro del yelmo no se halló ni fuera;</div><div style="text-align:center;">volviola toda polvos Durindana.</div><div style="text-align:center;">Medroso Santaría, sólo pudo</div><div style="text-align:center;">en la bella cautiva hacerse escudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otro recurso o fuerza o poderío</div><div style="text-align:center;">que en aquel trance le defienda, ignora.</div><div style="text-align:center;">Sujeta el brazo y tiene a raya el brío</div><div style="text-align:center;">el Conde, por no herir a su señora.</div><div style="text-align:center;">Mas ella grita: «Orlando, Orlando mío,</div><div style="text-align:center;">si me tienes amor, muéstralo ahora;</div><div style="text-align:center;">mátame con tus manos; antes muera</div><div style="text-align:center;">que verme de estos canes prisionera».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Confuso el Conde y por demás perplejo</div><div style="text-align:center;">no sabe qué resuelva; al fin, la espada</div><div style="text-align:center;">envaina, y toma por mejor consejo</div><div style="text-align:center;">matar a aquel ladrón de una puñada.</div><div style="text-align:center;">Temblaba el malandrín por su pellejo;</div><div style="text-align:center;">y al ver la invicta diestra desarmada,</div><div style="text-align:center;">creyó trocado el lance, y determina</div><div style="text-align:center;">valerse de ocasión tan peregrina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De la Dama que lleva delantera</div><div style="text-align:center;">sobre el siniestro brazo echó la carga,</div><div style="text-align:center;">porque mejor de adarga le sirviera,</div><div style="text-align:center;">dado que menester hubiese adarga;</div><div style="text-align:center;">y al Conde una estocada en la ventrera,</div><div style="text-align:center;">mucho más pronto que lo digo, alarga,</div><div style="text-align:center;">que, echado a las espaldas el escudo,</div><div style="text-align:center;">de todo amparo le creyó desnudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas el escudo al Conde tanto importa,</div><div style="text-align:center;">como si fuera un bulto de diamante.</div><div style="text-align:center;">El Conde quiso hacer la cuenta corta</div><div style="text-align:center;">pagando con usuras al instante;</div><div style="text-align:center;">a dos dedos del tronco de la aorta</div><div style="text-align:center;">le imprime el puño y el ferrado guante;</div><div style="text-align:center;">quítale así la vida; así rescata</div><div style="text-align:center;">la bella presa; y de salvarla trata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En brazos la tomó, y el acicate</div><div style="text-align:center;">hincando a Brilladoro, hacia la Roca</div><div style="text-align:center;">corre veloz, y cuanto encuentra abate.</div><div style="text-align:center;">Agricán, que le ve, se abrasa en loca</div><div style="text-align:center;">furia; seguirle quiere; mas combate</div><div style="text-align:center;">con seis a un tiempo, y lo peor le toca;</div><div style="text-align:center;">los seis la lid con nuevo aliento emprenden,</div><div style="text-align:center;">y ya en lugar de defenderse, ofenden.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llega en tanto a la puerta del castillo</div><div style="text-align:center;">el Conde amante, y que le admitan ruega;</div><div style="text-align:center;">mas Trufaldín, el consumado pillo,</div><div style="text-align:center;">asomada a una torre, se lo niega;</div><div style="text-align:center;">y no sólo rehusa recibillo,</div><div style="text-align:center;">sino le insulta, y a intimarle llega</div><div style="text-align:center;">que guerra les harán él y su gente,</div><div style="text-align:center;">si de allí no se apartan prontamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Insta la Dama y llora; mas en vano.</div><div style="text-align:center;">Grita y brama Roldán; pero sin fruto.</div><div style="text-align:center;">Acércase Agricán; se acerca Uldano;</div><div style="text-align:center;">y nada mueve el alma de aquel bruto.</div><div style="text-align:center;">Hierven de gentüalla risco y llano,</div><div style="text-align:center;">y estará toda en menos de un minuto</div><div style="text-align:center;">al pie del alta Roca; y el malvado</div><div style="text-align:center;">más terco cada vez, más obstinado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las piedras y los dardos menudea</div><div style="text-align:center;">mezclando con las obras el denuesto.</div><div style="text-align:center;">Pues ¿quién podrá formarse alguna idea</div><div style="text-align:center;">de la pasión, del frenesí funesto</div><div style="text-align:center;">que al corazón de Orlando señorea,</div><div style="text-align:center;">en tal peligro y tal afrenta puesto?</div><div style="text-align:center;">Brama de enojo y de pavura treme;</div><div style="text-align:center;">mas no por sí, por ella sola teme.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Teme por la beldad que adora fino;</div><div style="text-align:center;">en cuanto a sí ningún temor abriga.</div><div style="text-align:center;">Le arroja de los muros Trufaldino,</div><div style="text-align:center;">y ya la chusma bárbara enemiga</div><div style="text-align:center;">envuelta en polvoroso remolino</div><div style="text-align:center;">osada embiste y más y más le hostiga</div><div style="text-align:center;">con dardos y venablos y saetas,</div><div style="text-align:center;">al son de los clarines y trompetas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Clarión y Aquilante y Adrïano</div><div style="text-align:center;">lidian con Agricán a todo trance;</div><div style="text-align:center;">el noble Uberto es un león insano;</div><div style="text-align:center;">donde él está no hay bárbaro que avance;</div><div style="text-align:center;">proezas de ardimiento sobrehumano,</div><div style="text-align:center;">hace Grifón en repetido lance;</div><div style="text-align:center;">y Brandimarte, si decirse puede,</div><div style="text-align:center;">en fuerza y brío a los demás excede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La Dama en tanto al pie del muro gime,</div><div style="text-align:center;">y ruega humilde el Conde a Trufaldino</div><div style="text-align:center;">que por Dios se conduela y se lastime</div><div style="text-align:center;">de una infeliz que a tan crüel destino</div><div style="text-align:center;">reducida se ve; nada hay que lime</div><div style="text-align:center;">el corazón perverso, diamantino,</div><div style="text-align:center;">de aquel traidor, para quien es materia</div><div style="text-align:center;">de pasatiempo el llanto y la miseria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hay ruego, no hay promesa que le ablande,</div><div style="text-align:center;">y en el alma de Orlando el reprimido</div><div style="text-align:center;">furor fermenta; y cada vez más grande,</div><div style="text-align:center;">revienta al fin con hórrido estallido.</div><div style="text-align:center;">Por más que el Conde a sus afectos mande,</div><div style="text-align:center;">por más que, en el hablar, desconocido</div><div style="text-align:center;">le fue el baldón, denuestos cuando tocan</div><div style="text-align:center;">en lo más vivo, a denostar provocan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Recibirasme, infame, a tu despecho,</div><div style="text-align:center;">le dice, haz cuanto puedes, cuanto sabes;</div><div style="text-align:center;">será este muro en átomos deshecho</div><div style="text-align:center;">para que al fin, como debiste, acabes;</div><div style="text-align:center;">arrancaré de tu alevoso pecho</div><div style="text-align:center;">el corazón; lo comerán las aves;</div><div style="text-align:center;">nada, aunque fuese el mundo de tu parte,</div><div style="text-align:center;">de la horca, follón, podrá salvarte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Diciendo así, descarga con el lomo</div><div style="text-align:center;">de la espada tal golpe en la muralla,</div><div style="text-align:center;">que hace saltar dos piedras de gran tomo.</div><div style="text-align:center;">Trufaldín, que de Orlando en la batalla</div><div style="text-align:center;">supo los hechos, y ve ahora cómo</div><div style="text-align:center;">terror infunde y susto a la canalla,</div><div style="text-align:center;">y se figura que a la Roca misma</div><div style="text-align:center;">con la tremenda espada hunde y abisma,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y observa el fuego que en sus ojos arde,</div><div style="text-align:center;">y oye de aquel acento la braveza;</div><div style="text-align:center;">como de suyo es la traición cobarde,</div><div style="text-align:center;">pónese a tiritar de pie a cabeza;</div><div style="text-align:center;">y si antes hizo de insolencia alarde,</div><div style="text-align:center;">de abatimiento ahora y de bajeza.</div><div style="text-align:center;">«Pon mientes, Conde, a lo que digo; apelo,</div><div style="text-align:center;">de mi verdad en testimonio, al cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Negar no puedo, ni negar podría,</div><div style="text-align:center;">que contra mi señora he delinquido;</div><div style="text-align:center;">pero la culpa principal no es mía,</div><div style="text-align:center;">que en Dios y en mi conciencia no he tenido»</div><div style="text-align:center;">la menor intención de felonía,</div><div style="text-align:center;">y probarelo, siendo Dios servido.</div><div style="text-align:center;">Contra mí cometieron mil excesos</div><div style="text-align:center;">mis camaradas y los puse presos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Esta es mi culpa, y es lo que me abona</div><div style="text-align:center;">si todo falso juicio se destierra;</div><div style="text-align:center;">porque jamás fue blanco una persona</div><div style="text-align:center;">de tan injusta y tan malvada guerra.</div><div style="text-align:center;">Mas como el ofensor nunca perdona,</div><div style="text-align:center;">sé que, en viéndose libres, cielo y tierra</div><div style="text-align:center;">moverán contra mí, y han de quererte</div><div style="text-align:center;">inducir a mi afrenta y a mi muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Así que, mi señor, si entrar pretendes,</div><div style="text-align:center;">será con pacto y juramento expreso</div><div style="text-align:center;">de que a pie y a caballo me defiendes,</div><div style="text-align:center;">y me mantienes salvo, sano, ileso,</div><div style="text-align:center;">y si alguno me ataca, al punto emprendes</div><div style="text-align:center;">batalla, y me le entregas muerto o preso.</div><div style="text-align:center;">Si esta precisa condición te agrada,</div><div style="text-align:center;">entras; si no la aceptas, no hay entrada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y lo que a ti te digo, a todos digo;</div><div style="text-align:center;">a nadie admitiré, sin que primero,</div><div style="text-align:center;">poniendo a el alto cielo por testigo,</div><div style="text-align:center;">me dé palabra y fe de caballero,</div><div style="text-align:center;">que en todos lances estará conmigo</div><div style="text-align:center;">y ha de ampararme a fuero y contra fuero,</div><div style="text-align:center;">mientras se tenga en pie, mientras respire;</div><div style="text-align:center;">y el que no jure así, que se retire».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando inexorable se lo niega,</div><div style="text-align:center;">antes con más enojo le amenaza;</div><div style="text-align:center;">mas la Dama intercede y se lo ruega,</div><div style="text-align:center;">y el cuello al Conde estrechamente abraza.</div><div style="text-align:center;">Aquella alma soberbia se doblega,</div><div style="text-align:center;">y a Trufaldín le sale bien la traza.</div><div style="text-align:center;">El desabrido trago apura el Conde;</div><div style="text-align:center;">jura por sí y de los demás responde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquilante, Adrïano, Brandimarte,</div><div style="text-align:center;">Grifón y Clarión y el conde Uberto,</div><div style="text-align:center;">lidiando están con Agricano aparte,</div><div style="text-align:center;">que, si bien de fatiga medio muerto,</div><div style="text-align:center;">fiera descarga entre los seis reparte;</div><div style="text-align:center;">y aunque en la Roca al fin tomaron puerto,</div><div style="text-align:center;">si Orlando en su defensa no viniera,</div><div style="text-align:center;">desocupado ya, no sé qué fuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues, como digo, entraron en la Roca,</div><div style="text-align:center;">asilo dentro y fuera mal seguro,</div><div style="text-align:center;">donde por toda munición de boca</div><div style="text-align:center;">un caballo salado, seco y duro,</div><div style="text-align:center;">se les sirve a la mesa, y no fue poca</div><div style="text-align:center;">dicha, que, estando bloqueado el muro</div><div style="text-align:center;">de tanta muchedumbre, alguna gente</div><div style="text-align:center;">tuvo en esta ocasión que estar a diente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cupo a Roldán de aquel caballo un cuarto,</div><div style="text-align:center;">y se comieron los demás el resto.</div><div style="text-align:center;">Aunque la carne está como un esparto,</div><div style="text-align:center;">no hubo ninguno que le hiciese gesto.</div><div style="text-align:center;">Diz que Roldán apenas quedó harto.</div><div style="text-align:center;">Ello es que consumido ya el repuesto,</div><div style="text-align:center;">o han de buscar, lidiando, vitüalla,</div><div style="text-align:center;">o será con el hambre la batalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Determinaron que al siguiente día</div><div style="text-align:center;">Roldán con este fin bajase al llano,</div><div style="text-align:center;">y que le hiciese Uberto compañía,</div><div style="text-align:center;">Clarïón y Brandimarte y Adrïano.</div><div style="text-align:center;">Y porque justamente desconfía</div><div style="text-align:center;">de Trufaldín el Senador romano,</div><div style="text-align:center;">a Grifón y Aquilante en el interno</div><div style="text-align:center;">ámbito del castillo da el gobierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlaba el manto de la noche umbría</div><div style="text-align:center;">una cinta en Oriente rosa y alba,</div><div style="text-align:center;">y el coro alado en dulce melodía</div><div style="text-align:center;">cantaba ya la bienvenida a el alba.</div><div style="text-align:center;">Sale Roldán con el naciente día;</div><div style="text-align:center;">y sonando su cuerno, hace la salva</div><div style="text-align:center;">al ejército tártaro; aquel cuerno</div><div style="text-align:center;">que remeda el bramido del infierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No alegre entonces y festivo suena</div><div style="text-align:center;">como de quien cazando se deporta,</div><div style="text-align:center;">sino como la nube cuando truena,</div><div style="text-align:center;">y sierpes de purpúrea lumbre aborta.</div><div style="text-align:center;">De sobresalto y de pavor se llena</div><div style="text-align:center;">la hueste de Agricano, y queda absorta;</div><div style="text-align:center;">no hay uno solo que a Roldán resista;</div><div style="text-align:center;">todos corren, huyendo de su vista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Solo a los fugitivos el sañudo</div><div style="text-align:center;">Agricano delante se presenta.</div><div style="text-align:center;">El acero mostrándoles desnudo,</div><div style="text-align:center;">en balde contener la fuga intenta;</div><div style="text-align:center;">que si atajarla en una parte pudo,</div><div style="text-align:center;">por otras mil la turbación se aumenta,</div><div style="text-align:center;">y al ronco son que amenazando brama,</div><div style="text-align:center;">veloz por todo el campo se derrama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vuelve altivo los ojos Agricano,</div><div style="text-align:center;">y al ver que en derredor de monte a monte</div><div style="text-align:center;">hierve el cobarde vulgo, y en el llano</div><div style="text-align:center;">la amedrentada turba hace horizonte,</div><div style="text-align:center;">la espada envaina; la derecha mano</div><div style="text-align:center;">(cuál ángel infernal que al cielo afronte)</div><div style="text-align:center;">alza, apretando el puño fieramente,</div><div style="text-align:center;">y de mirar no se dignó a su gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Della no haciendo ya maldito caso,</div><div style="text-align:center;">monta el corcel, escudo toma y lanza,</div><div style="text-align:center;">por la revuelta chusma se abre paso,</div><div style="text-align:center;">y a la contienda embravecido avanza.</div><div style="text-align:center;">Combatir quiere él solo a campo raso;</div><div style="text-align:center;">y lleno de valor y confianza,</div><div style="text-align:center;">suena también su cuerno horriblemente.</div><div style="text-align:center;">El resto oiréis en el cantar siguiente.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3195-orlando-enamorado-canto-xiii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:55:58 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529945762_orlando-enamorado-canto-xiii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529945762_orlando-enamorado-canto-xiii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto XIII</div><p><br></p><div style="text-align:center;">La Torres De Polifemo</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Tal vez alguno habrá, que habiendo oído</div><div style="text-align:center;">el caso de la bella Flordelisa,</div><div style="text-align:center;">diga que se lo tiene merecido</div><div style="text-align:center;">hembra que tales vericuetos pisa,</div><div style="text-align:center;">y que si recatada hubiera sido,</div><div style="text-align:center;">saliendo sólo con la dueña a misa,</div><div style="text-align:center;">y en vez de andar así de ceca en meca</div><div style="text-align:center;">cuidara de la aguja y de la rueca,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> no en tamaño peligro se mirara,</div><div style="text-align:center;">presa de aquel vestiglo semihumano;</div><div style="text-align:center;">ni cuerdo fue, si en ello se repara,</div><div style="text-align:center;">irse de bosque en bosque mano a mano</div><div style="text-align:center;">con el de Montalbán; que, aunque pasara</div><div style="text-align:center;">la cosa en el más limpio y el más llano</div><div style="text-align:center;">y honesto modo que posible sea,</div><div style="text-align:center;">no sé si encontrará quién se lo crea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice Turpín (y a su opinión me allego)</div><div style="text-align:center;">que la materia es algo delicada,</div><div style="text-align:center;">y que las manos no pondrá en el fuego</div><div style="text-align:center;">por Flordelís ni por la más pintada.</div><div style="text-align:center;">Yo, por mí, ni lo afirmo, ni lo niego;</div><div style="text-align:center;">de mi aldehuela vengo; no sé nada.</div><div style="text-align:center;">Bellacuelo, es verdad, Reinaldos era,</div><div style="text-align:center;">y joven, y gentil... ¡Más que lo fuera!</div><div style="text-align:center;">¿No ha de haber sino quiéreme y te quiero,</div><div style="text-align:center;">cuando una dama está sola con solo?</div><div style="text-align:center;">No siempre lo probable es verdadero,</div><div style="text-align:center;">ni todo en este mundo es trampa y dolo.</div><div style="text-align:center;">Pero a lo arriba dicho me refiero.</div><div style="text-align:center;">Siempre en tu escuela, Amor, he sido un bolo,</div><div style="text-align:center;">y llevé (tú lo sabes, ¡ay!), bien raras</div><div style="text-align:center;">veces votivos dones a tus aras.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Digo, reasumiendo el cuento mío,</div><div style="text-align:center;">que Flordelís se desgañita y llora,</div><div style="text-align:center;">y que el de Montalbán se arroja al río,</div><div style="text-align:center;">donde segunda lid se traba ahora;</div><div style="text-align:center;">y con tal maña, y tal coraje, y brío,</div><div style="text-align:center;">juega el barón la espada cortadora,</div><div style="text-align:center;">que ya no ve el centauro cómo alcance</div><div style="text-align:center;">a salvar vida y presa en este lance.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Primero con la dama se abroquela</div><div style="text-align:center;">y la presenta a la enemiga espada;</div><div style="text-align:center;">mas viendo que tampoco esta cautela</div><div style="text-align:center;">ha de valerle con Reinaldos nada,</div><div style="text-align:center;">que siempre asesta el golpe a do le duela,</div><div style="text-align:center;">ya de tajo le embista o de estocada,</div><div style="text-align:center;">a Flordelisa arroja airadamente</div><div style="text-align:center;">donde más honda y rauda es la corriente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dicha fue no pequeña que supiera</div><div style="text-align:center;">Flordelisa nadar como una trucha,</div><div style="text-align:center;">pues darle en este trance no pudiera</div><div style="text-align:center;">ayuda el paladín poca ni mucha.</div><div style="text-align:center;">Nadando la mezquina saca fuera</div><div style="text-align:center;">la húmeda faz, y con las ondas lucha.</div><div style="text-align:center;">Arrebatada del raudal violento</div><div style="text-align:center;">desaparece a la vista en un momento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De loca rabia en tanto poseído</div><div style="text-align:center;">el biforme animal la clava esgrime;</div><div style="text-align:center;">zumba el cercano bosque estremecido,</div><div style="text-align:center;">y el aire en torno abriendo espacio gime.</div><div style="text-align:center;">En tres o cuatro partes está herido,</div><div style="text-align:center;">y parece, al mirarle, que le anime</div><div style="text-align:center;">a cada nuevo golpe vida nueva,</div><div style="text-align:center;">y al universo a contrastar se atreva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque enrojece con su sangre el río,</div><div style="text-align:center;">aflojar no semeja en el empeño;</div><div style="text-align:center;">antes juntando ahora todo el brío</div><div style="text-align:center;">y toda la pujanza de que es dueño,</div><div style="text-align:center;">recula para dar más poderío</div><div style="text-align:center;">al golpe que medita; alza el gran leño,</div><div style="text-align:center;">en los traseros pies el cuerpo libra,</div><div style="text-align:center;">carga a la vez, y un altibajo vibra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Capaz de destrozar era el porrazo</div><div style="text-align:center;">un monte, cuanto más un caballero;</div><div style="text-align:center;">pero, al bajar, el furibundo brazo</div><div style="text-align:center;">encuentra de Reinaldos el acero.</div><div style="text-align:center;">Como desnudo está, sin embarazo</div><div style="text-align:center;">la aguda punta le taladra el cuero,</div><div style="text-align:center;">y el rollizo lagarto le barrena,</div><div style="text-align:center;">de sangre abriendo caudalosa vena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suelta la clava la doliente mano,</div><div style="text-align:center;">y brinca el monstruo a la contraria orilla.</div><div style="text-align:center;">Síguele como un rayo Rabicano,</div><div style="text-align:center;">y sin cesar Reinaldos le acuchilla;</div><div style="text-align:center;">los cascos alza y coces tira en vano;</div><div style="text-align:center;">en vano, que del lomo a la tetilla</div><div style="text-align:center;">atravesado, casi a un mismo punto</div><div style="text-align:center;">cayó bramando y se estiró difunto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sabiendo el barón qué rumbo elija,</div><div style="text-align:center;">ni cuál sea de la dama el paradero,</div><div style="text-align:center;">hacia el septentrión acaso aguija,</div><div style="text-align:center;">y a la Fortuna fía el derrotero,</div><div style="text-align:center;">que al jardín del Olvido le dirija,</div><div style="text-align:center;">do vive el conde Orlando prisionero,</div><div style="text-align:center;">o el jurado castigo a dar le lleve</div><div style="text-align:center;">a la maldad del Babilonio aleve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas mientras él camina a la ventura,</div><div style="text-align:center;">al cerco retornemos de la Roca,</div><div style="text-align:center;">do todavía la batalla dura,</div><div style="text-align:center;">y la brigada nueva que se aboca</div><div style="text-align:center;">al tártaro Agricano, así le apura,</div><div style="text-align:center;">así le da molestia y le sofoca,</div><div style="text-align:center;">que de salir con honra y vida entera</div><div style="text-align:center;">casi estoy por decir que desespera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Circunda la ciudad un ancho río,</div><div style="text-align:center;">que de una y otra parte abarrancado,</div><div style="text-align:center;">aun en lo más ardiente del estío</div><div style="text-align:center;">ni el curso enfrena ni permite vado.</div><div style="text-align:center;">De Albraca el populoso caserío</div><div style="text-align:center;">sobre un pendiente risco está fundado,</div><div style="text-align:center;">y almenada muralla le da en torno,</div><div style="text-align:center;">a par que fuerza y que defensa, adorno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Coronada de blancos torreones,</div><div style="text-align:center;">está la ciudadela en lo más alto,</div><div style="text-align:center;">que de cien poderosos escuadrones</div><div style="text-align:center;">no tiene miedo al combinado asalto.</div><div style="text-align:center;">De bastante presidio de barones</div><div style="text-align:center;">el muro en derredor no estaba falto,</div><div style="text-align:center;">ni de la ciudadela el arduo asiento,</div><div style="text-align:center;">de la bella princesa alojamiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y por la sola parte que no lava</div><div style="text-align:center;">aquel gran río el empinado muro,</div><div style="text-align:center;">completa las defensas honda cava</div><div style="text-align:center;">con puente levadizo bien seguro.</div><div style="text-align:center;">Éste, como antes dije, alzado estaba;</div><div style="text-align:center;">y Agricán, entre tanto, en el apuro</div><div style="text-align:center;">de abrirse retirada, suda y gime,</div><div style="text-align:center;">y cada vez más multitud le oprime.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por cada calle un escuadrón avanza,</div><div style="text-align:center;">que acortar le hace el paso a su despecho.</div><div style="text-align:center;">Lluvia de piedras y de dardos lanza</div><div style="text-align:center;">cada torre a su vez, y cada techo.</div><div style="text-align:center;">Casi ya sin aliento ni esperanza</div><div style="text-align:center;">el Tártaro a la turba opone el pecho;</div><div style="text-align:center;">cuando ofrecerle la Fortuna quiso</div><div style="text-align:center;">salvamento y victoria de improviso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fue el caso que la tropa, o la ralea</div><div style="text-align:center;">mejor diré, que guarda muro y puente,</div><div style="text-align:center;">viendo cuán densa turba al rey rodea,</div><div style="text-align:center;">desguarnece sus puestos de repente,</div><div style="text-align:center;">y al paraje en que el Tártaro pelea,</div><div style="text-align:center;">toda se dirigió concordemente</div><div style="text-align:center;">a tomar parte en el provecho y gloria</div><div style="text-align:center;">de la que ya juzgó fácil victoria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Afuera en tanto una brigada escala</div><div style="text-align:center;">el ya desierto muro; y con violenta</div><div style="text-align:center;">irrupción penetrando, el puente cala,</div><div style="text-align:center;">y franco el paso a los demás presenta.</div><div style="text-align:center;">No hay avenida que los campos tala,</div><div style="text-align:center;">no hay rápido torrente que revienta</div><div style="text-align:center;">forzando el dique, y se derrama hinchado</div><div style="text-align:center;">llevándose rediles y ganado;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> como la hueste tártara furiosa,</div><div style="text-align:center;">que a la turba circasa y albracana</div><div style="text-align:center;">de tropel arremete, estrecha, acosa,</div><div style="text-align:center;">postra, destruye, y cuanto encuentra allana.</div><div style="text-align:center;">Caballeros, peones, nadie osa</div><div style="text-align:center;">resistir. Sacripante se amilana,</div><div style="text-align:center;">y a salvar la amagada ciudadela</div><div style="text-align:center;">con las reliquias de su gente apela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo su pobre pueblo así deshecho,</div><div style="text-align:center;">tirase del cabello la Princesa,</div><div style="text-align:center;">y se tuerce las manos de despecho,</div><div style="text-align:center;">y en hondos ayes su dolor expresa.</div><div style="text-align:center;">La gran ciudad el enemigo ha hecho</div><div style="text-align:center;">en pocas horas mísera pavesa;</div><div style="text-align:center;">ponen doquier los lúgubres despojos</div><div style="text-align:center;">espanto a los oídos y a los ojos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquí fuego, allí sangre, allá rüina,</div><div style="text-align:center;">grita acullá y estrépito y tumulto.</div><div style="text-align:center;">Uno roba, otro viola, otro se inclina</div><div style="text-align:center;">a matar solamente, y mata a bulto.</div><div style="text-align:center;">No la inocencia al párvulo apadrina;</div><div style="text-align:center;">no valen las plegarias al adulto;</div><div style="text-align:center;">no a la vejez las canas; no la bella</div><div style="text-align:center;">pálida faz ni el llanto a la doncella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni el sacro templo reverencia inspira</div><div style="text-align:center;">a la crueldad, de sangre y presa avara.</div><div style="text-align:center;">Entre la refugiada plebe expira</div><div style="text-align:center;">el sacerdote ensangrentando el ara.</div><div style="text-align:center;">Ya donde fue la Albraca no se mira</div><div style="text-align:center;">muro o pared enhiesta, sino rara;</div><div style="text-align:center;">y cubre el suelo yermo la insepulta</div><div style="text-align:center;">gente, a que el vencedor, aun muerta, insulta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La ciudadela sola se mantiene</div><div style="text-align:center;">de tanto estrago y destrucción exenta.</div><div style="text-align:center;">Trufaldino a esconderse en ella viene;</div><div style="text-align:center;">luego el turco Torindo se presenta,</div><div style="text-align:center;">y Sacripante, que consigo tiene</div><div style="text-align:center;">caballeros de pro como cincuenta,</div><div style="text-align:center;">herido en partes nueve o diez, cubierto</div><div style="text-align:center;">de polvo y sangre, y más que vivo, muerto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esto es de tantos miles lo que resta,</div><div style="text-align:center;">y en lo que su salud la reina fía,</div><div style="text-align:center;">pues, aunque tanto el resistir le cuesta,</div><div style="text-align:center;">resiste, sin embargo, todavía,</div><div style="text-align:center;">jurando derramar su sangre en esta</div><div style="text-align:center;">desatentada desigual porfía,</div><div style="text-align:center;">antes que de Agricán llamarse esposa.</div><div style="text-align:center;">Mas lo peor de todo es otra cosa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O traición sea, o negligencia acaso</div><div style="text-align:center;">(que Turpín, si lo supo, se lo calla),</div><div style="text-align:center;">está el castillo sumamente escaso</div><div style="text-align:center;">de la más necesaria vitüalla.</div><div style="text-align:center;">Manda, pues, el doliente rey Circaso</div><div style="text-align:center;">que, mientras pueda él mismo ir a batalla,</div><div style="text-align:center;">los víveres se tasen a la gente,</div><div style="text-align:center;">y que de los caballos se alimente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Angélica les dice: «Yo pretendo</div><div style="text-align:center;">ir a traeros prontamente ayuda,</div><div style="text-align:center;">y deudos y vasallos requiriendo,</div><div style="text-align:center;">la fortuna otra vez poner en duda.</div><div style="text-align:center;">Entre tanto a Mahoma os encomiendo,</div><div style="text-align:center;">que a vuestro acorro, como debe, acuda;</div><div style="text-align:center;">y si no os vuelvo a ver, amigos míos,</div><div style="text-align:center;">dentro de un mes (no pido más), rendíos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No me culpéis de temeraria o loca</div><div style="text-align:center;">que emprenda tal; que si me pongo al dedo</div><div style="text-align:center;">este encantado anillo o en la boca,</div><div style="text-align:center;">cosa, no sé, que deba darme miedo.</div><div style="text-align:center;">Algo, amigos, por vos hacer me toca;</div><div style="text-align:center;">pues ¿cuánto más lo que segura puedo?»</div><div style="text-align:center;">Tras esto un tierno adiós dice al amante,</div><div style="text-align:center;">casi ya moribundo, Sacripante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y después que al esfuerzo y la prudencia</div><div style="text-align:center;">de Trufaldino y de Torindo encarga</div><div style="text-align:center;">que la Roca defiendan en su ausencia,</div><div style="text-align:center;">la cual espera en Dios no será larga,</div><div style="text-align:center;">cabalgando con presta diligencia</div><div style="text-align:center;">su cándida hacanea, el paso alarga,</div><div style="text-align:center;">y a la luz de la luna bajó al llano</div><div style="text-align:center;">que la hueste ocupaba de Agricano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Postrado a todo el mundo tiene el sueño</div><div style="text-align:center;">después de los afanes de aquel día,</div><div style="text-align:center;">y trabajo costara no pequeño</div><div style="text-align:center;">al muerto distinguir del que dormía.</div><div style="text-align:center;">Vaga un caballo acá y allá sin dueño;</div><div style="text-align:center;">ningún hogar, ninguna luz ardía;</div><div style="text-align:center;">la luna sola fríos rayos vierte</div><div style="text-align:center;">sobre esta escena de pavor y muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como que lleva para no ser vista</div><div style="text-align:center;">el anillo en la boca la Princesa,</div><div style="text-align:center;">sin que nadie le estorbe o le resista,</div><div style="text-align:center;">segura el campo tártaro atraviesa;</div><div style="text-align:center;">y cuando dél bastante trecho dista,</div><div style="text-align:center;">y ya el peligro, a lo que juzga, cesa,</div><div style="text-align:center;">pasó el anillo de la boca al dedo,</div><div style="text-align:center;">y el verde llano recorrió sin miedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al rojo alborear de la mañana</div><div style="text-align:center;">cerca de un ancho río vio acostado</div><div style="text-align:center;">un vejancón de luenga barba y cana,</div><div style="text-align:center;">que así le dijo: «Sea Dios loado,</div><div style="text-align:center;">que a este lugar en hora tan temprana</div><div style="text-align:center;">os ha, señora mía, encaminado,</div><div style="text-align:center;">porque, según las señas que en vos noto,</div><div style="text-align:center;">de un tierno padre el cielo ha oído el voto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Un hijo tengo en la última agonía;</div><div style="text-align:center;">y si mediante alguna yerba o droga,</div><div style="text-align:center;">o algún secreto que sepáis, la impía</div><div style="text-align:center;">fiebre que le consume se desfoga,</div><div style="text-align:center;">muy mayor bien que el de esta vida mía,</div><div style="text-align:center;">vida caduca y mise... (aquí le ahoga</div><div style="text-align:center;">un tropel de sollozos lastimeros)</div><div style="text-align:center;">caduca y miserable, he de deberos».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, naturalmente cariñosa,</div><div style="text-align:center;">«No llores, le responde, buen anciano,</div><div style="text-align:center;">que sé de yerbas y de cuanta cosa</div><div style="text-align:center;">el cuerpo adoleciente torna sano».</div><div style="text-align:center;">Así dijo; y de nada temerosa,</div><div style="text-align:center;">desmonta luego, y con la rienda en mano</div><div style="text-align:center;">va paso a paso a do el traidor la guía,</div><div style="text-align:center;">el cual era la misma hipocresía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De una torre llegaron a la puerta,</div><div style="text-align:center;">que, al dar el conductor una aldabada,</div><div style="text-align:center;">al punto fue del otro lado abierta,</div><div style="text-align:center;">y entrados ellos, otra vez cerrada.</div><div style="text-align:center;">Entonces la añagaza es manifiesta:</div><div style="text-align:center;">de mujeres la torre está poblada,</div><div style="text-align:center;">que prende y guarda en ella aquel vejete,</div><div style="text-align:center;">bribón de siete suelas y alcahuete.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Poliferno el tal era vasallo</div><div style="text-align:center;">(el rey de Hircania, mencionado arriba),</div><div style="text-align:center;">que proveedor le ha hecho de un serrallo</div><div style="text-align:center;">en que del Asia está la flor cautiva.</div><div style="text-align:center;">Cuando el rey le mandaba renovallo,</div><div style="text-align:center;">por el país cazando damas iba;</div><div style="text-align:center;">y no hay mujer que, vista, se le escape,</div><div style="text-align:center;">y que por fuerza o por ardid no atrape.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estando ya la torre bien surtida,</div><div style="text-align:center;">llevarlas piensa al rey en caravana.</div><div style="text-align:center;">Tiene de rubias una gran partida,</div><div style="text-align:center;">y de morenas multitud mediana;</div><div style="text-align:center;">cuál, zahareña, y cuál es relamida,</div><div style="text-align:center;">cuál, grande, y cuál, rechoncha, y cuál, enana;</div><div style="text-align:center;">todas de fresca edad y todas bellas;</div><div style="text-align:center;">y nuestra Flordelisa es una dellas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque, como arrojada por el fiero</div><div style="text-align:center;">centauro iba nadando río abajo,</div><div style="text-align:center;">dio con aquel grandísimo embustero,</div><div style="text-align:center;">que la pescó y a la prisión la trajo.</div><div style="text-align:center;">Para hacer el encierro llevadero,</div><div style="text-align:center;">cuéntanse unas a otras su trabajo;</div><div style="text-align:center;">una llora, otra al verse de esta guisa</div><div style="text-align:center;">se desespera, y otra lo echa a risa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Narraba al auditorio compasivo</div><div style="text-align:center;">su historia Flordelisa sollozando,</div><div style="text-align:center;">y del jardín les habla en que cautivo</div><div style="text-align:center;">está con Brandimarte el conde Orlando;</div><div style="text-align:center;">y el gran centauro píntales al vivo</div><div style="text-align:center;">con quien quedó Reinaldos peleando;</div><div style="text-align:center;">y cuanto sabe, en fin, les despepita;</div><div style="text-align:center;">que así consuela una mujer su cuita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con gemidos y lágrimas la fina</div><div style="text-align:center;">y tierna fe les dice de su amante,</div><div style="text-align:center;">que forzado galán de Dragontina</div><div style="text-align:center;">de la encantada huerta es habitante.</div><div style="text-align:center;">Llega en esto otra joven peregrina</div><div style="text-align:center;">que acaba de apresar aquel tunante,</div><div style="text-align:center;">y se abre de la torre la barrera</div><div style="text-align:center;">a recibir la triste prisionera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo lo oye y lo ve con gran cautela</div><div style="text-align:center;">Angélica, y de todo se socorre;</div><div style="text-align:center;">y, como para entrar la Damisela</div><div style="text-align:center;">recién cautiva en la malvada torre,</div><div style="text-align:center;">se entreabriese el portal, por él se cuela</div><div style="text-align:center;">anillo en boca, y por el campo corre.</div><div style="text-align:center;">Do está Roldán, ha oído a Flordelisa,</div><div style="text-align:center;">y marcha en busca suya a toda prisa.</div><div style="text-align:center;">De tal virtud, si bien incomprensible,</div><div style="text-align:center;">es la sortija aquella, que, en la boca,</div><div style="text-align:center;">no sólo al que la tiene hace invisible,</div><div style="text-align:center;">sino a cuanto cabalga y lleva y toca.</div><div style="text-align:center;">Y sepa el criticastro incorregible</div><div style="text-align:center;">que murmura y en duda lo revoca,</div><div style="text-align:center;">que un Arzobispo es quien lo escribe, y sea</div><div style="text-align:center;">o no mentira, es justo se le crea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así que, della Angélica provista,</div><div style="text-align:center;">iba, sin que la viesen, por doquiera;</div><div style="text-align:center;">y bien poco ganara en no ser vista</div><div style="text-align:center;">dado que verse el palafrén pudiera.</div><div style="text-align:center;">Ni en lo improbable algún lector insista</div><div style="text-align:center;">de que en la torre a mano le tuviera;</div><div style="text-align:center;">hallarse a punto y con el freno v silla,</div><div style="text-align:center;">recién llegado aún, no es maravilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Angélica, espolea que espolea,</div><div style="text-align:center;">fatiga al sobredicho palafrén,</div><div style="text-align:center;">(o si se quiere, llámese hacanea,</div><div style="text-align:center;">que no me importa el nombre que le den),</div><div style="text-align:center;">y dónde el Río del Olvido sea</div><div style="text-align:center;">y de la maga el deleitoso Edén,</div><div style="text-align:center;">pregunta ansiosa, y llega últimamente</div><div style="text-align:center;">al Río, y sin estorbo pasa el puente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cupo la guarda, en este propio día,</div><div style="text-align:center;">de la mágica huerta a don Roldán.</div><div style="text-align:center;">La silla a cuestas, Brillador pacía.</div><div style="text-align:center;">Pende el rojo pavés de un arrayán.</div><div style="text-align:center;">Él, tendido a la larga, parecía</div><div style="text-align:center;">estar embelesado en ver cuál van</div><div style="text-align:center;">de guija en guija con murmullo blando</div><div style="text-align:center;">las linfas de una fuente serpeando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De caballeros por el parque gira</div><div style="text-align:center;">gallarda tropa; calza aquél la espuela;</div><div style="text-align:center;">éste bohorda; esotro al blanco tira,</div><div style="text-align:center;">o azor mudado o gerifalte vuela;</div><div style="text-align:center;">mientras que Clarïón pulsa la lira,</div><div style="text-align:center;">puntea Brandimarte la vihuela;</div><div style="text-align:center;">cantaba con Grifón el rey Balano;</div><div style="text-align:center;">aquél hico el tenor y éste el soprano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El velo que te ciega se descorra»,</div><div style="text-align:center;">dice la Dama; y el anillo apenas</div><div style="text-align:center;">a Orlando aplica, en él la imagen borra</div><div style="text-align:center;">que le tiene en suavísimas cadenas.</div><div style="text-align:center;">Como el que vuelve en sí de una modorra</div><div style="text-align:center;">en que el ardor de las turbadas venas</div><div style="text-align:center;">la mente le embargó, los ojos gira,</div><div style="text-align:center;">y no sabe si vela o si delira;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> así perplejo Orlando y vacilante</div><div style="text-align:center;">duda si es realidad o fantasía</div><div style="text-align:center;">lo que le pasa; y más al ver delante</div><div style="text-align:center;">la beldad que buscado en vano había.</div><div style="text-align:center;">Revive en él, y crece, instante a instante,</div><div style="text-align:center;">el muerto amor; aquel amor que un día</div><div style="text-align:center;">le hizo afanar con incesante anhelo</div><div style="text-align:center;">por la que allí bajada cree del cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Angélica le da noticia entera</div><div style="text-align:center;">de su prisión y del jardín hadado,</div><div style="text-align:center;">y de cómo le tiene la hechicera</div><div style="text-align:center;">de razón y memoria enajenado;</div><div style="text-align:center;">y cuéntale de Albraca la postrera</div><div style="text-align:center;">fortuna, el rostro en lágrimas bañado,</div><div style="text-align:center;">y que ha venido a demandarle ayuda,</div><div style="text-align:center;">y que obtenerla de su amor no duda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego a Balán y a Brandimarte frota</div><div style="text-align:center;">la piel, y a los demás, con el anillo.</div><div style="text-align:center;">Mas Dragontina lo que pasa nota,</div><div style="text-align:center;">y a todo su poder quiere impedillo;</div><div style="text-align:center;">al arma suena; el campo se alborota;</div><div style="text-align:center;">consejo vano, que jardín, castillo,</div><div style="text-align:center;">y cuanto aquel florido espacio adorna,</div><div style="text-align:center;">en humo y viento y soledad se torna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esta metamorfosis repentina</div><div style="text-align:center;">contempla cada cual absorto y mudo,</div><div style="text-align:center;">hasta que Orlando en un padrón se empina,</div><div style="text-align:center;">y les hace, en el tono un poco rudo</div><div style="text-align:center;">que el uso de las armas adoctrina,</div><div style="text-align:center;">la más discreta alocución que pudo,</div><div style="text-align:center;">probando que piedad, justicia, fama</div><div style="text-align:center;">a la defensa obligan de la Dama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y la furia describe de Agricano,</div><div style="text-align:center;">y de la Albraca la fatal tragedia,</div><div style="text-align:center;">y el riesgo de que toda caiga en mano</div><div style="text-align:center;">de la bárbara chusma que la asedia</div><div style="text-align:center;">y ha de meterla a fuego y sacomano,</div><div style="text-align:center;">si Dios por su piedad no lo remedia,</div><div style="text-align:center;">y cori presto favor no se le. acude,</div><div style="text-align:center;">para que el fiero, Kan de intento mude.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todos conformemente han aceptado,</div><div style="text-align:center;">y juran ir de Orlando en compañía.</div><div style="text-align:center;">Mas aquel Trufaldino, que amasado</div><div style="text-align:center;">era de falsedad y felonía,</div><div style="text-align:center;">y desde tamañito fue malvado,</div><div style="text-align:center;">y lo era más y más de día en día,</div><div style="text-align:center;">una de las que sabe, urdir pretende;</div><div style="text-align:center;">a Sacripante y a Torindo prende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Heridos, como están, difícil cosa</div><div style="text-align:center;">no ha sido este atentado a la pandilla</div><div style="text-align:center;">de gente desleal, facinerosa</div><div style="text-align:center;">que para tales hechos acaudilla.</div><div style="text-align:center;">En la cueva más honda y tenebrosa</div><div style="text-align:center;">con los demás que descuidados pilla,</div><div style="text-align:center;">turcos unidamente y circasianos,</div><div style="text-align:center;">atados encerró de pies y manos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y luego al Kan envía una embajada</div><div style="text-align:center;">diciendo que Torindo y Sacripante</div><div style="text-align:center;">a su mandado están, y que entregada</div><div style="text-align:center;">la ciudadela le será al instante.</div><div style="text-align:center;">Mas no bien fue la cosa declarada,</div><div style="text-align:center;">hinchados los carrillos, centelleante</div><div style="text-align:center;">la airada catadura, a la propuesta</div><div style="text-align:center;">del mensajero el rey así contesta:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Por vida de quien soy, que con mi mano,</div><div style="text-align:center;">si no te escondes a la vista mía,</div><div style="text-align:center;">te descuartice, malandrín villano.</div><div style="text-align:center;">Huye, y di de mi parte al que te envía,</div><div style="text-align:center;">que jamás con traidores Agricano</div><div style="text-align:center;">usó tratar, y que se acerca el día</div><div style="text-align:center;">en que a los dos, para escarmiento y pena,</div><div style="text-align:center;">colgaros he de la más alta almena».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El triste mensajero que el semblante</div><div style="text-align:center;">ve de Agricán en cólera inflamado,</div><div style="text-align:center;">y hubiera, por estar de allí distante,</div><div style="text-align:center;">de Trufaldín las dos orejas dado,</div><div style="text-align:center;">no se hizo de rogar, tomó el portante,</div><div style="text-align:center;">por no exponerse a algún desaguisado,</div><div style="text-align:center;">y un poco más veloz de lo que vino</div><div style="text-align:center;">tornó con el mensaje a Trufaldino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba en este comedio el conde Orlando</div><div style="text-align:center;">por aquellos desiertos noche y día,</div><div style="text-align:center;">con la princesa del Catay trotando</div><div style="text-align:center;">y con su valerosa compañía;</div><div style="text-align:center;">y de una cumbre altísima bajando</div><div style="text-align:center;">los campos vio de Albraca, que cubría</div><div style="text-align:center;">a todos vientos infinita gente,</div><div style="text-align:center;">en armas y colores diferente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto estandarte ven, tanta bandera,</div><div style="text-align:center;">y tanto pabellón, y tropa tanta,</div><div style="text-align:center;">que desistir Angélica quisiera,</div><div style="text-align:center;">según la inmensa multitud la espanta;</div><div style="text-align:center;">pero no es hombre Orlando que lo hiciera;</div><div style="text-align:center;">antes con más denuedo se adelanta.</div><div style="text-align:center;">«Por entre todo ese soez gentío</div><div style="text-align:center;">salva, le dice, irás, tesoro mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Guerreros nueve el animoso bando</div><div style="text-align:center;">cuenta, que en orden triple se reparte.</div><div style="text-align:center;">Cabalga a la vanguardia el conde Orlando,</div><div style="text-align:center;">y a su lado el brïoso Brandimarte;</div><div style="text-align:center;">el centro Adrián y Uberto iban formando,</div><div style="text-align:center;">con Aquilante y Claros, nuevo Marte;</div><div style="text-align:center;">la retaguardia es de Antifor, Balano,</div><div style="text-align:center;">y el buen Grifonio, de Aquilante hermano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los cuales eran hijos de Oliveros,</div><div style="text-align:center;">no inferiores al padre en bizarría,</div><div style="text-align:center;">aunque a la bella cara los primeros</div><div style="text-align:center;">mostachos hacen sombra todavía.</div><div style="text-align:center;">En medio de estos nueve caballeros</div><div style="text-align:center;">toda medrosa Angélica venía,</div><div style="text-align:center;">y de pensar temblaba en la contienda</div><div style="text-align:center;">que les aguarda, desigual y horrenda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como al pasar en tropa un ancho río</div><div style="text-align:center;">diz que acostumbra el próvido elefante,</div><div style="text-align:center;">que a los de menos fuerza y menos brío</div><div style="text-align:center;">el de más vasta mole va delante,</div><div style="text-align:center;">y desbravando él solo el poderío</div><div style="text-align:center;">de la rauda avenida resonante</div><div style="text-align:center;">a los demás con el ejemplo incita,</div><div style="text-align:center;">y el peligroso vado facilita;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> no de otra suerte el bravo Orlando avanza,</div><div style="text-align:center;">y sonando el gran cuerno mientras tanto,</div><div style="text-align:center;">(aquel que a millas veinte a oírse alcanza,</div><div style="text-align:center;">y a cuantos le oyen pone horror y espanto),</div><div style="text-align:center;">con voz que se duplica en lontananza</div><div style="text-align:center;">reta al rey de Tartaria, a Radamanto,</div><div style="text-align:center;">Savarón, Poliferno, Santaría,</div><div style="text-align:center;">y a cuantos otros en el campo había.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Súbita alarma y súbito alarido</div><div style="text-align:center;">discurre por las bárbaras hileras;</div><div style="text-align:center;">todo el mundo a las armas ha corrido;</div><div style="text-align:center;">descógense estandartes y banderas.</div><div style="text-align:center;">Cual vasto mar, que reposó dormido,</div><div style="text-align:center;">si las calladas ondas placenteras</div><div style="text-align:center;">airado vendaval silbando azota,</div><div style="text-align:center;">hierve improvisamente y se alborota;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> así se alza el clamor y se dilata</div><div style="text-align:center;">por la que Albraca fue, va vasta arena.</div><div style="text-align:center;">Agricano las armas arrebata,</div><div style="text-align:center;">y que Bayardo se le traiga ordena;</div><div style="text-align:center;">jaquelado pavés de negro y plata</div><div style="text-align:center;">embraza, y negro morrïón estrena,</div><div style="text-align:center;">que por cimera en vez de airón galano</div><div style="text-align:center;">lleva una Muerte con guadaña en mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Discurre el noble Kan de Tartaría</div><div style="text-align:center;">que el vicio Galafrón es quien le ataca,</div><div style="text-align:center;">del cual tuvo noticia que venía</div><div style="text-align:center;">en acorro de Angélica a la Albraca.</div><div style="text-align:center;">¿Ni cómo imaginar que provenía</div><div style="text-align:center;">toda esta confusión, esta alharaca,</div><div style="text-align:center;">de nueve caballeros solamente,</div><div style="text-align:center;">contra tan grande número de gente?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y por eso al corcel poniendo espuela,</div><div style="text-align:center;">seguido del gigante Radamanto,</div><div style="text-align:center;">corre el valiente Rey, que se las pela,</div><div style="text-align:center;">su campo a defender; mas entre tanto</div><div style="text-align:center;">que él corre, o por mejor decir, que vuela,</div><div style="text-align:center;">yo, interrumpiendo un rato breve el canto,</div><div style="text-align:center;">tomo para mi lira plectro nuevo,</div><div style="text-align:center;">como para tan alto asunto debo.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3194-orlando-enamorado-canto-xii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:52:04 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto XII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Melidor Y Floridana</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Que la guerra es la más tremenda plaga</div><div style="text-align:center;">que el cielo justiciero al mundo envía,</div><div style="text-align:center;">y que en la guerra el pueblo es el que paga,</div><div style="text-align:center;">vémoslo por desgracia cada día.</div><div style="text-align:center;">Por cientos y por miles, se lo traga</div><div style="text-align:center;">esta voraz, esta insaciable harpía;</div><div style="text-align:center;">y mientras todo el daño al pueblo alcanza,</div><div style="text-align:center;">toda es de Potentados la pitanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como para los hombres no hay ventura</div><div style="text-align:center;">igual a la que un rey les proporciona,</div><div style="text-align:center;">Su Majestad, que el bien común procura</div><div style="text-align:center;">cual carga impuesta a su Real persona,</div><div style="text-align:center;">un pueblo y otro y otro más por pura</div><div style="text-align:center;">benevolencia allega a su corona;</div><div style="text-align:center;">dejadle ir adelante en su carrera,</div><div style="text-align:center;">y hará feliz la humanidad entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas otro pío augusto personaje</div><div style="text-align:center;">al mismo objeto por su parte aspira,</div><div style="text-align:center;">cobrando a las naciones vasallaje;</div><div style="text-align:center;">éste de un cabo, aquél del otro tira;</div><div style="text-align:center;">y el que, ya al mundo culto, ya al salvaje,</div><div style="text-align:center;">desgarra la más grande y bella jira,</div><div style="text-align:center;">es el más digno del aplauso humano</div><div style="text-align:center;">y el más grande y perfecto soberano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas hablando de veras, ¿no contrista</div><div style="text-align:center;">ver de tal suerte el orbe todo hecho</div><div style="text-align:center;">vasto teatro de inmoral conquista,</div><div style="text-align:center;">do la fuerza es el único derecho?</div><div style="text-align:center;">¿Cuándo será que la razón resista</div><div style="text-align:center;">a ese brillo de gloria contrahecho,</div><div style="text-align:center;">y los goces aprecie que atesora,</div><div style="text-align:center;">aun en sí misma, el alma bienhechora?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero si es en un rey grosero engaño,</div><div style="text-align:center;">y a par que gran maldad, gran desatino,</div><div style="text-align:center;">con tanto propio afán y ajeno daño</div><div style="text-align:center;">comprar un bien tan falso y tan mezquino,</div><div style="text-align:center;">¿qué se dirá del que en servicio extraño</div><div style="text-align:center;">el salario recibe de asesino,</div><div style="text-align:center;">y carga de asesino la librea,</div><div style="text-align:center;">y con ella se esponja y pavonea?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Para que duque o mariscal te llame</div><div style="text-align:center;">el que hoy te nombra a secas don Fulano,</div><div style="text-align:center;">y que el pecho una estrella o cruz te infame,</div><div style="text-align:center;">que esclavo te denuncie de un tirano,</div><div style="text-align:center;">bárbaro, es menester que se derrame</div><div style="text-align:center;">a torrentes la sangre por tu mano;</div><div style="text-align:center;">y a trueque de esa vana, esa supuesta</div><div style="text-align:center;">gloria, el dolor común te es burla y fiesta?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lauro eterno al intrépido soldado</div><div style="text-align:center;">si por su patria y por su fe pelea;</div><div style="text-align:center;">si no, tu nombre, ¡oh guerra, abominado</div><div style="text-align:center;">y por siempre jamás maldito sea!</div><div style="text-align:center;">Pláceme que a tus furias tregua he dado,</div><div style="text-align:center;">que aun en sueños me asustas y en idea;</div><div style="text-align:center;">ebria de sangre se me antoja verte</div><div style="text-align:center;">esgrimir la guadaña de la Muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Noble Reinaldos, Flordelisa bella,</div><div style="text-align:center;">obligado a vosotros me confieso,</div><div style="text-align:center;">que habéis venido a interrumpir de aquella</div><div style="text-align:center;">desmocha impía el trágico proceso.</div><div style="text-align:center;">Vuelvo a donde os conté que a la doncella</div><div style="text-align:center;">hace el barón ofrecimiento expreso</div><div style="text-align:center;">de su espada y su brazo, y que, indecisa,</div><div style="text-align:center;">se rinde al fin y acepta Flordelisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que cabalgue, la Dama le suplica,</div><div style="text-align:center;">pues el corcel le falta, la hacanea.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos cortésmente le replica</div><div style="text-align:center;">no le proponga acción tan baja y fea;</div><div style="text-align:center;">mas ella las instancias multiplica</div><div style="text-align:center;">tanto, que el paladín no titubea,</div><div style="text-align:center;">y bien que a su pesar, la silla ocupa,</div><div style="text-align:center;">haciendo a Flordelís tomar la grupa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sube la Damisela temerosa,</div><div style="text-align:center;">que no del todo al paladín se fía;</div><div style="text-align:center;">pero temor más grande una espantosa</div><div style="text-align:center;">voz le infundió que a corto trecho oía;</div><div style="text-align:center;">a Flordelís la bella tez de rosa</div><div style="text-align:center;">en pálido jazmín se convertía.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos con intrépido semblante</div><div style="text-align:center;">salta de la hacanea, y ve un gigante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba el tal en medio de una senda</div><div style="text-align:center;">junto a la boca de una parda gruta;</div><div style="text-align:center;">la cara tiene abotagada, horrenda,</div><div style="text-align:center;">negro el pellejo y la mirada bruta.</div><div style="text-align:center;">Inevitable juzga una contienda</div><div style="text-align:center;">el barón, y no sólo no se inmuta</div><div style="text-align:center;">mirando aquel vestiglo tan cercano,</div><div style="text-align:center;">mas a encontrarle corre, espada en mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una gran porra empuña el tal, y lleva</div><div style="text-align:center;">de triple malla todo el cuerpo armado,</div><div style="text-align:center;">y se ve a la abertura de la cueva</div><div style="text-align:center;">en cadenas un grifo a cada lacio;</div><div style="text-align:center;">pero una cosa más extraña y nueva</div><div style="text-align:center;">que todas éstas, era que guardado</div><div style="text-align:center;">estaba allí el caballo de Argalía;</div><div style="text-align:center;">su guarda a cargo aquel jayán tenía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual caballo en esta cueva oscura</div><div style="text-align:center;">por arte se engendró de encantamento.</div><div style="text-align:center;">Nacida fue su madre de una pura</div><div style="text-align:center;">etérea llama, y fecundola el viento;</div><div style="text-align:center;">tal fue de Rabicán la genitura,</div><div style="text-align:center;">que de uno y otro rápido elemento</div><div style="text-align:center;">heredó lo veloz de la carrera,</div><div style="text-align:center;">la bella estampa y la índole guerrera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No probó nunca paja ni cebada,</div><div style="text-align:center;">que de aire solamente se nutría.</div><div style="text-align:center;">Valido de una mágica entruchada</div><div style="text-align:center;">robole Galafrón para Argalía,</div><div style="text-align:center;">y éste le trajo en la fatal jornada</div><div style="text-align:center;">con que a turbar la cristiandad venía;</div><div style="text-align:center;">y en que a sus verdes años cortó el hilo</div><div style="text-align:center;">de daga mora el acerado filo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después que, como os dije, Ferraguto</div><div style="text-align:center;">a palos le ahuyentó de la presencia</div><div style="text-align:center;">de su señor, el generoso bruto</div><div style="text-align:center;">volvió del patrio albergue a la querencia,</div><div style="text-align:center;">que, llena ahora de pavor y luto,</div><div style="text-align:center;">custodia este jayán, con asistencia</div><div style="text-align:center;">de los dos grifos, que argentada pluma</div><div style="text-align:center;">tienen, y fuerza y ligereza suma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo al enemigo se presenta</div><div style="text-align:center;">con no menos denuedo que recato,</div><div style="text-align:center;">alta la espada, y con la vista atenta</div><div style="text-align:center;">a reparar de treta y de rebato.</div><div style="text-align:center;">El jayán, que le ve, ya se hace cuenta</div><div style="text-align:center;">que ha de tener que trabajar un rato;</div><div style="text-align:center;">habiendo dado a más de mil la muerte,</div><div style="text-align:center;">distingue cuál es flojo y cuál es fuerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con la osamenta de la pobre gente</div><div style="text-align:center;">blanquear todo el campo se divisa;</div><div style="text-align:center;">ni por eso temor Reinaldos siente;</div><div style="text-align:center;">morir hará al jayán, y no de risa.</div><div style="text-align:center;">Cerraron ambos presurosamente,</div><div style="text-align:center;">y un tanto la ventaja fue indecisa;</div><div style="text-align:center;">con ojo y pulso igual tiran, reparan,</div><div style="text-align:center;">y golpes dan que riscos destrozaran.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos al jayán hirió primero,</div><div style="text-align:center;">y con la punta le alcanzó a la testa;</div><div style="text-align:center;">poro la cubre tan templado acero</div><div style="text-align:center;">que muy poco la herida le molesta.</div><div style="text-align:center;">Soberbio un gran porrazo al caballero</div><div style="text-align:center;">retruca, y conclüir pensó la fiesta;</div><div style="text-align:center;">Reinaldos hurta el cuerpo a maravilla,</div><div style="text-align:center;">y aciértale otra punta a la tetilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De hierro un palmo le metió en el pecho,</div><div style="text-align:center;">que la malla de hirviente sangre inunda;</div><div style="text-align:center;">pero aún no de esta herida satisfecho,</div><div style="text-align:center;">otra con más violencia le asegunda.</div><div style="text-align:center;">No fueron al gigante de provecho</div><div style="text-align:center;">sus armas; que Frusberta furibunda</div><div style="text-align:center;">en la barriga le abre una tronera,</div><div style="text-align:center;">y parte del redaño le echa fuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mucho sintió su fuerza enflaquecida</div><div style="text-align:center;">el malandrín, y de color se inmuta;</div><div style="text-align:center;">tanto el dolor le aqueja de la herida</div><div style="text-align:center;">que cercano a la muerte se reputa.</div><div style="text-align:center;">Único medio, de salvar la vida</div><div style="text-align:center;">le pareció correr hacia la gruta</div><div style="text-align:center;">y soltar a los grifos la pihuela;</div><div style="text-align:center;">mas no bien libre el uno dellos vuela,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Agarra al pobre diablo de una zanca,</div><div style="text-align:center;">y agarrado a las nubes se le lleva;</div><div style="text-align:center;">mientras el otro hacia Reinaldo arranca</div><div style="text-align:center;">queriendo hacer en él la misma prueba;</div><div style="text-align:center;">grazna horrorosamente, y con la blanca</div><div style="text-align:center;">pluma erizada (fiera lidia y nueva)</div><div style="text-align:center;">embiste al paladín, que atiende inmoble,</div><div style="text-align:center;">y al verle cerca esgrímele un mandoble,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> tan a sabor, que por un tris entera</div><div style="text-align:center;">toda la pierna izquierda le rebana.</div><div style="text-align:center;">Graznando y renqueando huyó la fiera,</div><div style="text-align:center;">el cándido plumaje tinto en grana.</div><div style="text-align:center;">Mas lo peor del caso nos espera;</div><div style="text-align:center;">que el otro grifo, habiendo, cual liviana</div><div style="text-align:center;">presa, alzado al jayán, sobre los picos</div><div style="text-align:center;">de una roca le suelta, y le hace añicos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con el espantoso pico abierto</div><div style="text-align:center;">y las dos alas extendidas, cala.</div><div style="text-align:center;">Dice Turpín, y téngolo por cierto,</div><div style="text-align:center;">que como doce pies mide cada ala.</div><div style="text-align:center;">Se oye un zumbido en todo aquel desierto,</div><div style="text-align:center;">que en pampa austral el raudo sur no iguala;</div><div style="text-align:center;">con tanta furia el aire y tanto estruendo</div><div style="text-align:center;">aquella ave infernal viene batiendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Déjase con el ímpetu del rayo</div><div style="text-align:center;">caer sobre el valiente caballero,</div><div style="text-align:center;">que, habiendo para aqueste nuevo ensayo</div><div style="text-align:center;">los bríos requerido y el acero,</div><div style="text-align:center;">un súbito revés tira al soslayo,</div><div style="text-align:center;">que al grifo coge y le desgarra el cuero;</div><div style="text-align:center;">aleteando un tanto se retrae,</div><div style="text-align:center;">y sobre el paladín otra vez cae.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vuélale en torno al príncipe cristiano</div><div style="text-align:center;">buscando cómo pueda echarle el guante;</div><div style="text-align:center;">ya baja de las nubes, cual milano,</div><div style="text-align:center;">ya por detrás, ya asalta por delante;</div><div style="text-align:center;">mas halla al buen señor de Montalbano</div><div style="text-align:center;">apercibido siempre y vigilante;</div><div style="text-align:center;">y por doquier que amenazando viene,</div><div style="text-align:center;">con la punta Frusberta le detiene.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al cielo enfurecido se levanta,</div><div style="text-align:center;">y piérdese de vista; mas desciende</div><div style="text-align:center;">a poco rato con violencia tanta,</div><div style="text-align:center;">que al barón esta vez casi sorprende.</div><div style="text-align:center;">A la cabeza embiste, y le quebranta</div><div style="text-align:center;">de una uñarada el cerco que defiende</div><div style="text-align:center;">alrededor el yelmo de Mambrino;</div><div style="text-align:center;">pero al yelmo no daña, que era fino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por más que se afanaba, no podía</div><div style="text-align:center;">darle golpe Reinaldos que valiera,</div><div style="text-align:center;">pues tan veloz el grifo iba y venía,</div><div style="text-align:center;">que a la vista ir tras él difícil era.</div><div style="text-align:center;">Mientras que Flordelís votos hacía,</div><div style="text-align:center;">corto el aliento, y con la faz de cera,</div><div style="text-align:center;">fatiga el uno al otro, urge, trabaja,</div><div style="text-align:center;">y un átomo no lleva de ventaja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo el barón con cuánto afán la guerra</div><div style="text-align:center;">aun a la luz equilibrar consiga,</div><div style="text-align:center;">y que la noche a toda prisa cierra,</div><div style="text-align:center;">que teme algún desmán no sé si diga.</div><div style="text-align:center;">Por último recurso se echa en tierra,</div><div style="text-align:center;">fingiendo que desmaya de fatiga.</div><div style="text-align:center;">El grifo, que le cree de vida falto,</div><div style="text-align:center;">hambriento embiste; el príncipe da un salto,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a la fiera esta vez coge de lleno,</div><div style="text-align:center;">clavándole la espada en el gollete;</div><div style="text-align:center;">y luego cuatro veces en el seno</div><div style="text-align:center;">hasta los gavilanes se la mete.</div><div style="text-align:center;">Ya que expirando enrojeció el terreno</div><div style="text-align:center;">por bocas el tal grifo seis o siete,</div><div style="text-align:center;">el palafrén, la Dama, do la brida</div><div style="text-align:center;">trajo al barón, instando a la partida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas vino al paladín el pensamiento</div><div style="text-align:center;">de examinar el fondo de la cueva,</div><div style="text-align:center;">y se dirige al boquerón pizmiento,</div><div style="text-align:center;">y a Flordelisa de la mano lleva.</div><div style="text-align:center;">De mármol vio labrado el pavimento;</div><div style="text-align:center;">y de alabastro y pórfido se eleva</div><div style="text-align:center;">a poco trecho espléndida fachada</div><div style="text-align:center;">de lámparas de plata iluminada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Era de bronce sólido la puerta,</div><div style="text-align:center;">jambas, dintel, columnas y arquitrabe;</div><div style="text-align:center;">y en un oculto nicho descubierta</div><div style="text-align:center;">por la discreta Flordelís la llave,</div><div style="text-align:center;">con ella es la interior estancia abierta,</div><div style="text-align:center;">que era una luenga embovedada nave;</div><div style="text-align:center;">en cien hacheros blanca cera ardía</div><div style="text-align:center;">que claridad perpetua mantenía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bajo un dosel de plata, que doblado</div><div style="text-align:center;">repite el resplandor de tanta llama,</div><div style="text-align:center;">aparece alto lecho de brocado,</div><div style="text-align:center;">y en él una gentil difunta dama.</div><div style="text-align:center;">En caracteres de oro está grabado</div><div style="text-align:center;">sobre un negro padrón junto a la cama</div><div style="text-align:center;">un letrero que dice: «Aquel que fuere</div><div style="text-align:center;">llegado a este lugar sepa que muere,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si a pasar adelante se aventura,</div><div style="text-align:center;">no haciendo antes solemne juramento</div><div style="text-align:center;">de vengar a esta exánime hermosura</div><div style="text-align:center;">dando a su matador digno escarmiento;</div><div style="text-align:center;">y en don se le concede, si lo jura,</div><div style="text-align:center;">un corcel que en la estampa y el aliento</div><div style="text-align:center;">(salvo uno solo) a cuantos hay excede,</div><div style="text-align:center;">y a dos pasos de aquí montarle puede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Caballo de cristiano ni de moro</div><div style="text-align:center;">en el presto correr no le es igual,</div><div style="text-align:center;">pues deja atrás al mismo Brilladoro</div><div style="text-align:center;">y al famoso Bayardo, otro que tal.</div><div style="text-align:center;">Atado está en sutiles lazos de oro,</div><div style="text-align:center;">y cubierto de diáfano cendal;</div><div style="text-align:center;">de paramentos, riendas, freno y silla</div><div style="text-align:center;">y lo demás, provisto a maravilla».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A sí mismo se da la enhorabuena</div><div style="text-align:center;">de este hallazgo el señor de Montalbano.</div><div style="text-align:center;">Luego colgado ve de una cadena</div><div style="text-align:center;">un libro, en roja tinta escrito a mano,</div><div style="text-align:center;">do la historia leyó, con harta pena,</div><div style="text-align:center;">de un tierno amor y de un ardid villano,</div><div style="text-align:center;">y de la dama la infelice suerte,</div><div style="text-align:center;">y por qué causa, y quién le dio la muerte.</div><div style="text-align:center;">Del rey de Babilonia Trufaldino</div><div style="text-align:center;">(arriba varias veces mencionado),</div><div style="text-align:center;">según contaba el libro, era vecino</div><div style="text-align:center;">un conde, de linaje señalado</div><div style="text-align:center;">y gran virtud; por donde ser le avino</div><div style="text-align:center;">de aquel perverso mortalmente odiado;</div><div style="text-align:center;">llamábase este conde Floridelo,</div><div style="text-align:center;">y castellano fue de Montebelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con él vivía una menor hermana</div><div style="text-align:center;">hermosa, y en el mismo grado honesta.</div><div style="text-align:center;">El libro, que la llama Floridana,</div><div style="text-align:center;">dice que en lo discreta y lo modesta,</div><div style="text-align:center;">lo bella, lo graciosa y lo galana,</div><div style="text-align:center;">no hubo mujer cabal, o éralo ésta,</div><div style="text-align:center;">y que con fino amor, puro y constante,</div><div style="text-align:center;">de un caballero amada fue y amante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El sol no vio, que todo el mundo gira,</div><div style="text-align:center;">como éste, un par de amantes en la tierra.</div><div style="text-align:center;">Si la beldad de Floridana admira,</div><div style="text-align:center;">valor igual en Melidor se encierra,</div><div style="text-align:center;">que entre la gente babilona y sira</div><div style="text-align:center;">famoso fue en la paz como en la guerra;</div><div style="text-align:center;">cortés, bizarro, liberal sin tasa,</div><div style="text-align:center;">y solamente de ventura escasa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que, como a un claro mérito inhumana</div><div style="text-align:center;">madrastra la Fortuna siempre ha sido,</div><div style="text-align:center;">no pudo de su cara Floridana</div><div style="text-align:center;">Melidoro llegar a ser marido.</div><div style="text-align:center;">El conde Floridelo, que su hermana</div><div style="text-align:center;">a un poderoso duque ha prometido,</div><div style="text-align:center;">al sin ventura Melidor la niega,</div><div style="text-align:center;">y la empeñada fe y palabra alega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El libro añade que de foso y muro</div><div style="text-align:center;">se hallaba Montebelo circundado,</div><div style="text-align:center;">sobre la cumbre de un enhiesto y duro</div><div style="text-align:center;">cerro tan sabiamente edificado,</div><div style="text-align:center;">que por cualquiera parte está seguro</div><div style="text-align:center;">por cualesquiera fuerzas amagado,</div><div style="text-align:center;">y solamente vil superchería</div><div style="text-align:center;">defensas tantas allanar podía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Babilonio muchas veces quiso</div><div style="text-align:center;">por arte o fuerza conquistar la plaza;</div><div style="text-align:center;">y hallando a Floridelo sobre aviso,</div><div style="text-align:center;">mientras como enemigo le amenaza,</div><div style="text-align:center;">su intento posponer creyó preciso,</div><div style="text-align:center;">y con traidoras muestras lo disfraza;</div><div style="text-align:center;">y para al fin salirse con su tema</div><div style="text-align:center;">valerse resolvió de estratagema.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Averiguada el malandrín tenía</div><div style="text-align:center;">de aquellos dos amantes la maraña;</div><div style="text-align:center;">y sabiendo en qué parte andar solía</div><div style="text-align:center;">a caza Melidor, se da tal maña</div><div style="text-align:center;">que con él se hace encontradizo un día,</div><div style="text-align:center;">traba conversación y le acompaña;</div><div style="text-align:center;">júrale que de tiempo atrás ha estado</div><div style="text-align:center;">a su valor y fama aficionado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando cree que franco está el camino</div><div style="text-align:center;">del joven Melidor al pecho hidalgo,</div><div style="text-align:center;">de un punto en otro a sus amores vino:</div><div style="text-align:center;">«Si os merezco servir, le dice, en algo,</div><div style="text-align:center;">entendido tened que os patrocino,</div><div style="text-align:center;">y disponed de cuanto puedo y valgo.</div><div style="text-align:center;">Sé de vuestro rival la intriga toda,</div><div style="text-align:center;">y de la dama la forzada boda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como artificio en Melidor no cabe,</div><div style="text-align:center;">y le ciega el amor de Floridana,</div><div style="text-align:center;">que algo se oculte imaginar no sabe</div><div style="text-align:center;">bajo tan noble oferta y cortesana.</div><div style="text-align:center;">Cual náufrago que hundirse ve la nave,</div><div style="text-align:center;">batida de furiosa tramontana,</div><div style="text-align:center;">y en este afán se abraza a la más leve</div><div style="text-align:center;">tabla, pensando que a salud le lleve;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así amor que esperanza desampara,</div><div style="text-align:center;">de lo más flaco y débil echa mano.</div><div style="text-align:center;">¿Quién, sino Melidor, imaginara</div><div style="text-align:center;">poner la suya en este rey tirano?</div><div style="text-align:center;">¿O quién le diera fe, cuando mirara</div><div style="text-align:center;">otra vislumbre de socorro humano?</div><div style="text-align:center;">Vese perdido, y ve una senda abierta</div><div style="text-align:center;">de salvación (que tal juzgó la oferta);</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y sin ver más la acepta, y ya la hora</div><div style="text-align:center;">de poseer el caro bien le tarda;</div><div style="text-align:center;">que hallando asilo en Babilonia ahora,</div><div style="text-align:center;">ni Floridel ni el mundo le acobarda.</div><div style="text-align:center;">Manda, pues, por mensaje a su señora</div><div style="text-align:center;">que si la fe que le juró le guarda,</div><div style="text-align:center;">venga con él a verse, y a extranjera</div><div style="text-align:center;">tierra le siga; y que en tal parte espera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, que tanto amaba al caballero</div><div style="text-align:center;">como era dél con tierno amor querida,</div><div style="text-align:center;">le escribe por el mismo mensajero:</div><div style="text-align:center;">«Pronta estoy; apresura la partida;</div><div style="text-align:center;">llega mañana el duque; mas primero</div><div style="text-align:center;">que unirme a él me quitaré la vida,</div><div style="text-align:center;">que vivir no me es dado sin quererte;</div><div style="text-align:center;">soy tuya, esposo mío, hasta la muerte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale, pues, y a la hora y al minuto</div><div style="text-align:center;">concertados se juntan, y con presta</div><div style="text-align:center;">fuga a un palacio van, donde el astuto</div><div style="text-align:center;">Trufaldín los recibe a mesa puesta;</div><div style="text-align:center;">y del largo penar gozan el fruto</div><div style="text-align:center;">pasando el día en regocijo y fiesta,</div><div style="text-align:center;">¡ah! sin pensar que el último sería</div><div style="text-align:center;">de su vida y amores aquel día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entregado está apenas al reposo</div><div style="text-align:center;">el caballero en brazos de su amada,</div><div style="text-align:center;">cuando con gran silencio el alevoso</div><div style="text-align:center;">entra en el aposento a mano armada.</div><div style="text-align:center;">Del lado del mancebo valeroso</div><div style="text-align:center;">quitó primeramente arnés y espada;</div><div style="text-align:center;">encima se les echa con su gente,</div><div style="text-align:center;">y préndelos a entrambos juntamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Temblando por la suerte de su esposa</div><div style="text-align:center;">mudo contempla Melidor el hecho,</div><div style="text-align:center;">mientras la dama atónita y medrosa</div><div style="text-align:center;">pide misericordia sin provecho.</div><div style="text-align:center;">El rey, amenazando que les cosa</div><div style="text-align:center;">a puñaladas con la daga el pecho,</div><div style="text-align:center;">si no se cumple su intención tirana,</div><div style="text-align:center;">una pluma presenta a Floridana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y ordénale que escriba a Floridelo</div><div style="text-align:center;">que el joven Melidoro la ha robado,</div><div style="text-align:center;">y en un bosque cercano a Montebelo</div><div style="text-align:center;">con tres pajes la tiene a buen recado;</div><div style="text-align:center;">que sin rumor, para no dar recelo,</div><div style="text-align:center;">venga, y de poca gente acompañado;</div><div style="text-align:center;">que así podrá, frustrando el torpe intento</div><div style="text-align:center;">del robador, ponerla en salvamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entonces de la negra alevosía</div><div style="text-align:center;">de Trufaldín se desvolvió el ovillo;</div><div style="text-align:center;">prender a Floridelo pretendía,</div><div style="text-align:center;">y apoderarse luego del castillo.</div><div style="text-align:center;">Pero nada alcanzó por esta vía;</div><div style="text-align:center;">Floridana protesta que al cuchillo</div><div style="text-align:center;">antes el cuello entregará, que sea</div><div style="text-align:center;">el instrumento de traición tan fea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con esto embravecido el inhumano</div><div style="text-align:center;">manda que se le traiga un hierro ardiente.</div><div style="text-align:center;">A la una se lo aplica y la otra mano;</div><div style="text-align:center;">luego en el seno lo estampó y la frente.</div><div style="text-align:center;">Mas fue la instancia del dolor en vano,</div><div style="text-align:center;">que se mantuvo hasta expirar valiente.</div><div style="text-align:center;">A Melidoro, que romper amaga</div><div style="text-align:center;">los duros lazos, traspasó una daga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo esto en aquel libro se refiere,</div><div style="text-align:center;">pero en más largo cuento y más süave;</div><div style="text-align:center;">pues pone las palabras que profiere</div><div style="text-align:center;">ésta y aquél; y añade que no sabe</div><div style="text-align:center;">cuál de los dos más angustiado muere</div><div style="text-align:center;">y con dolor más enojoso y grave;</div><div style="text-align:center;">si Floridana, que abrasada expira,</div><div style="text-align:center;">o el sin ventura esposo que la mira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y dice más, que una hada ha restaurado</div><div style="text-align:center;">la injuriada beldad a la heroína;</div><div style="text-align:center;">que allí cerca el amante fue enterrado,</div><div style="text-align:center;">y que a par dél va a serlo la mezquina,</div><div style="text-align:center;">luego que la venganza haya alcanzado</div><div style="text-align:center;">que el decreto del cielo le destina,</div><div style="text-align:center;">cual ha de darle en tiempo no distante</div><div style="text-align:center;">un bautizado caballero andante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toda leyó Reinaldos la escritura,</div><div style="text-align:center;">que a maravilla y compasión le mueve,</div><div style="text-align:center;">y, con más veras nuevamente jura</div><div style="text-align:center;">que el rey traidor su merecido lleve.</div><div style="text-align:center;">Restaurose tras esto de la dura</div><div style="text-align:center;">fatiga de la lid en sueño breve;</div><div style="text-align:center;">y al rayo débil del albor temprano,</div><div style="text-align:center;">deja la cueva y monta en Rabicano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cabalgando el palafrén la dama,</div><div style="text-align:center;">siguen los dos en busca del jardín,</div><div style="text-align:center;">donde con otros de alta estirpe y fama</div><div style="text-align:center;">cautivo está Roldán, el paladín.</div><div style="text-align:center;">Andando van por entre rama y rama</div><div style="text-align:center;">de un denso bosque; y llegan casi al fin,</div><div style="text-align:center;">cuando a un feo centauro ven cercano,</div><div style="text-align:center;">que a un gran león rugiente arrastra a mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tenía de caballo la figura</div><div style="text-align:center;">hasta los lomos; y de allí adelante</div><div style="text-align:center;">humano pecho y cuello y catadura,</div><div style="text-align:center;">y brazos poderosos de gigante.</div><div style="text-align:center;">Habitaba la parte más oscura</div><div style="text-align:center;">de la floresta; y siempre en ella errante,</div><div style="text-align:center;">lleva un broquel, tres dardos y una maza,</div><div style="text-align:center;">y del pillaje vive y de la caza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tiembla de susto y miedo la montaña</div><div style="text-align:center;">toda en contorno por do va la fiera;</div><div style="text-align:center;">no hay cerca que no salve, ni alimaña</div><div style="text-align:center;">que compita con él en la carrera.</div><div style="text-align:center;">Un adulto león de fuerza extraña</div><div style="text-align:center;">acaba de atrapar, y cual si fuera</div><div style="text-align:center;">pequeño recental recién parido,</div><div style="text-align:center;">de la melena le llevaba asido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues el centauro que la presa mira</div><div style="text-align:center;">nueva, que la fortuna le depara,</div><div style="text-align:center;">suelta al león que huyendo se retira,</div><div style="text-align:center;">y al animoso paladín se encara.</div><div style="text-align:center;">Un dardo con violencia tal le tira</div><div style="text-align:center;">que a cogerle de lleno le pasara.</div><div style="text-align:center;">Reinaldo esquiva el golpe, y sólo pudo</div><div style="text-align:center;">rozarle el hierro el borde del escudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vuelve las ancas él, como azorado,</div><div style="text-align:center;">y luego torna, y otro dardo asesta;</div><div style="text-align:center;">mas en el yelmo de Mambrino ha dado</div><div style="text-align:center;">y hácele sólo retemblar la cresta.</div><div style="text-align:center;">El tercero también ha malogrado,</div><div style="text-align:center;">con que el garrote a manejar se apresta.</div><div style="text-align:center;">Sobre el de Montalbán se viene al trote</div><div style="text-align:center;">creyendo que esta vez le descogote.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cierto ha menester el caballero</div><div style="text-align:center;">toda su agilidad; tal le trabaja</div><div style="text-align:center;">aquel grueso bastón que tan ligero</div><div style="text-align:center;">a diestra y a siniestra sube y baja;</div><div style="text-align:center;">ni menos diestramente el compañero</div><div style="text-align:center;">era a Frusberta esquiva y ora ataja,</div><div style="text-align:center;">pues, amén del coraje que le anima</div><div style="text-align:center;">y de la fuerza, entiende bien la esgrima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya de éste embiste y ya de aquel costado,</div><div style="text-align:center;">ya por la espalda el monstruo y ya de frente;</div><div style="text-align:center;">tanto, que el paladín atolondrado</div><div style="text-align:center;">cabeza y pulso flaquear se siente,</div><div style="text-align:center;">y le parece en giro arrebatado</div><div style="text-align:center;">moverse cielo y tierra, y finalmente,</div><div style="text-align:center;">temiendo vacilar, contra la falda</div><div style="text-align:center;">de un gran peñón tajado se respalda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y respaldado, esgrime así la espada</div><div style="text-align:center;">que sin provecho el tal centauro suda;</div><div style="text-align:center;">mas ¡ay! echando en torno una mirada,</div><div style="text-align:center;">a Flordelisa ve, que en susto y duda,</div><div style="text-align:center;">sin color, sin aliento, a la trabada</div><div style="text-align:center;">lid está atenta; de designio muda;</div><div style="text-align:center;">de un salto enfrente a Flordelís se planta,</div><div style="text-align:center;">y de la silla en brazos la levanta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a gran galope por la selva espesa</div><div style="text-align:center;">intérnase, cargando con la dama.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos va en pos dél a toda priesa,</div><div style="text-align:center;">y al verse así burlar, de enojo brama.</div><div style="text-align:center;">Llega el centauro a un río y le atraviesa.</div><div style="text-align:center;">«¡Favor! ¡Favor!», la prisionera clama,</div><div style="text-align:center;">pero la historia aquí suspendo, en tanto</div><div style="text-align:center;">que templo mi laúd para otro canto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3193-orlando-enamorado-canto-xi.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:49:06 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto XI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sacripante</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sus dones la Fortuna, numen ciego,</div><div style="text-align:center;">aquí rehúsa avara, allá acumula,</div><div style="text-align:center;">y lo mismo que da nos quita luego,</div><div style="text-align:center;">y en la inconstancia su placer vincula;</div><div style="text-align:center;">bellos son a la vista, no lo niego;</div><div style="text-align:center;">mas, bajo la corteza que simula</div><div style="text-align:center;">regalado sabor, dorada y roja,</div><div style="text-align:center;">encierran amargura, afán, congoja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Tiene alguno riquezas y dinero?</div><div style="text-align:center;">Veréisle andar de puerta en puerta un día.</div><div style="text-align:center;">¿Aquél es fuerte, es ágil y ligero?</div><div style="text-align:center;">Un accidente al hospital le envía.</div><div style="text-align:center;">¿Esotro es un valiente caballero?</div><div style="text-align:center;">Viene una bala; adiós la valentía.</div><div style="text-align:center;">¿Hoy la corte a un Privado reverencia?</div><div style="text-align:center;">Mañana va a la cárcel Su Excelencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y si a la cárcel no, por gran ventura</div><div style="text-align:center;">irá de embajador a los Batuecos;</div><div style="text-align:center;">o, si la corte y la privanza dura,</div><div style="text-align:center;">¿darán insustanciales embelecos</div><div style="text-align:center;">un solo instante de placer y holgura,</div><div style="text-align:center;">o del aplauso adormirán los ecos,</div><div style="text-align:center;">al que sobre su cuello ve colgada</div><div style="text-align:center;">de un hilo débil cortadora espada?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Menguada dicha, que a las almas roba</div><div style="text-align:center;">la dulce paz, y nunca está segura!</div><div style="text-align:center;">Pero lo que la turba necia y boba</div><div style="text-align:center;">admira más y envidia, es la hermosura.</div><div style="text-align:center;">Ved cuál se extasía un hombre y cuál se arroba</div><div style="text-align:center;">ante una dama: ruega, insta, conjura,</div><div style="text-align:center;">compónela sonetos, la regala,</div><div style="text-align:center;">se pinta, se perfuma, se acicala.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas un competidor le viene ahora,</div><div style="text-align:center;">y dos, y tres, y cuatro. ¡Pobre dama!</div><div style="text-align:center;">Cada cual le protesta que la adora,</div><div style="text-align:center;">y que ha de ser amado porque la ama.</div><div style="text-align:center;">No puede hacerse piezas la señora;</div><div style="text-align:center;">uno es favorecido; otro la llama</div><div style="text-align:center;">falsa; otro ingrata; esotro se amohina,</div><div style="text-align:center;">y busca a toda costa su rüina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hétela triste, mísera, llorosa,</div><div style="text-align:center;">acusando al destino, que en aquella</div><div style="text-align:center;">rara beldad la más funesta cosa</div><div style="text-align:center;">que dar pudo a mujer, le ha dado a ella.</div><div style="text-align:center;">La loca de Agricán tema amorosa,</div><div style="text-align:center;">llora así la sin par princesa bella;</div><div style="text-align:center;">de Agricán, que ha jurado, si no es suya,</div><div style="text-align:center;">que a ella, al padre y al Catay destruya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por esa tema inunda en sangre y llanto</div><div style="text-align:center;">al Asia, y trae la tierra alborotada,</div><div style="text-align:center;">pagando el pobre pueblo todo cuanto</div><div style="text-align:center;">delira una cabeza coronada.</div><div style="text-align:center;">Así lo manda Dios, y es justo y santo;</div><div style="text-align:center;">pero toco una tecla delicada.</div><div style="text-align:center;">El bravo Kan, como tendréis presente,</div><div style="text-align:center;">iba en acorro a su vencida gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Semeja en su venida repentina</div><div style="text-align:center;">vendaval que las anclas desafierra,</div><div style="text-align:center;">las naves barre y hunde y descamina,</div><div style="text-align:center;">y descarga después sobre la tierra,</div><div style="text-align:center;">y de vasta terrífica rüina</div><div style="text-align:center;">cubre los hondos valles y la sierra;</div><div style="text-align:center;">huyen los temerosos labradores</div><div style="text-align:center;">por el campo, y ganados y pastores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De amigos y enemigos igual caso</div><div style="text-align:center;">hace, como antes dije, el rey protervo;</div><div style="text-align:center;">¡desgraciado de aquel que encuentra al paso!</div><div style="text-align:center;">«Yo a Sacripante sólo me reservo»,</div><div style="text-align:center;">corriendo a toda brida hacia el Circaso</div><div style="text-align:center;">clama; y a vista del estrago acerbo</div><div style="text-align:center;">que derrotada sufre la infelice</div><div style="text-align:center;">tártara plebe, en alta voz les dice:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De mi vista os quitad, canalla infame,</div><div style="text-align:center;">que servís de afrentarme solamente;</div><div style="text-align:center;">ninguno de vosotros rey me llame,</div><div style="text-align:center;">que rey no soy de tan cobarde gente;</div><div style="text-align:center;">no por mí tan vil sangre se derrame;</div><div style="text-align:center;">yo solo a los contrarios haré frente,</div><div style="text-align:center;">que de este modo alcanzaré victoria</div><div style="text-align:center;">con menos afán mío y con más gloria».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego al Circaso dice, hirviendo en ira:</div><div style="text-align:center;">«Toma ya campo tú, que eres tan fiero».</div><div style="text-align:center;">Sacripante, volviéndose, le mira</div><div style="text-align:center;">con alegre semblante y altanero;</div><div style="text-align:center;">y a la beldad por quien de amor suspira</div><div style="text-align:center;">envía prestamente un mensajero</div><div style="text-align:center;">rogándole que salga a la muralla,</div><div style="text-align:center;">y así le doble el brío en la batalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale la Damisela sobre el muro</div><div style="text-align:center;">y al amante una fina espada envía</div><div style="text-align:center;">con que más bravo lidie y más seguro;</div><div style="text-align:center;">¡qué entrañas esto al otro pobre haría!</div><div style="text-align:center;">Sonríe empero y dice: «No me curo,</div><div style="text-align:center;">que al fin la tal espada será mía,</div><div style="text-align:center;">y su dueño, y la Roca, y esa ingrata</div><div style="text-align:center;">que con desdén tan áspero me trata».</div><div style="text-align:center;">Dijo; y la espalda prontamente vuelta,</div><div style="text-align:center;">toma campo bastante, y enristrado</div><div style="text-align:center;">el lanzón poderoso, da la vuelta,</div><div style="text-align:center;">mientras que Sacripante por su lado</div><div style="text-align:center;">toma campo a la par, y a rienda suelta,</div><div style="text-align:center;">enristrando también, revuelve airado.</div><div style="text-align:center;">Todos en esta lid clavan la vista;</div><div style="text-align:center;">nada se mueve en torno; nadie chista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque las lanzas en el choque horrendo</div><div style="text-align:center;">se oyeron estallar, y las rodillas</div><div style="text-align:center;">hincaron los corceles, oprimiendo</div><div style="text-align:center;">quedan los combatientes ambas sillas.</div><div style="text-align:center;">El ancho valle repitió el estruendo,</div><div style="text-align:center;">y vuelan hasta el cielo las astillas.</div><div style="text-align:center;">Sacan entonces las templadas hojas,</div><div style="text-align:center;">ambas de sangre hasta los pomos rojas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo sobre un fendiente se abandona</div><div style="text-align:center;">Sacripante, de cólera abrasado,</div><div style="text-align:center;">y al Tártaro hace trizas la corona;</div><div style="text-align:center;">el yelmo no, que el yelmo era encantado.</div><div style="text-align:center;">Mas Agricán le llega a la persona</div><div style="text-align:center;">abriéndole una grieta en el costado,</div><div style="text-align:center;">y de cálida grana hebra flamante</div><div style="text-align:center;">corre por la coraza rutilante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No tan denso el pedrisco menudea,</div><div style="text-align:center;">ni baja tan espesa la nevada,</div><div style="text-align:center;">como era en esta horrífica pelea</div><div style="text-align:center;">el martillar de la una y la otra espada.</div><div style="text-align:center;">No hay pieza en el arnés que sana sea;</div><div style="text-align:center;">no hay carne que no duela magullada;</div><div style="text-align:center;">salta la malla en leves piezas rota,</div><div style="text-align:center;">y rojo humor de cuando en cuando brota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien es que lo peor lleva el Circaso,</div><div style="text-align:center;">a quien del pecho mucha sangre mana;</div><div style="text-align:center;">pero el vigor restaura al cuerpo laso</div><div style="text-align:center;">mirando aquella efigie soberana</div><div style="text-align:center;">de gentileza y de beldad; y acaso</div><div style="text-align:center;">es más de lo que pierde lo que gana;</div><div style="text-align:center;">lidiar, morir por ella, hado felice</div><div style="text-align:center;">estima; y de este modo entre sí dice:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Por la beldad que en lo alto de aquel muro</div><div style="text-align:center;">me está mirando, venturoso muero.</div><div style="text-align:center;">¡Pudiera al menos expirar seguro</div><div style="text-align:center;">de que dijese, al ver mi fin postrero:</div><div style="text-align:center;">mezquino pago he dado, inicuo y duro,</div><div style="text-align:center;">a fe tan fina, amor tan verdadero!</div><div style="text-align:center;">Si esto decir te oyese, vida mía,</div><div style="text-align:center;">dulcísima la muerte me sería».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y sobre esto la ira se le aboca,</div><div style="text-align:center;">el generoso espíritu, el coraje;</div><div style="text-align:center;">haber no cree, si el nombre amado invoca,</div><div style="text-align:center;">pujanza que a la suya se aventaje;</div><div style="text-align:center;">a su rival siniestramente toca,</div><div style="text-align:center;">y al fin le fuerza a que la cresta baje;</div><div style="text-align:center;">mas el brazo flaquea, y el acero</div><div style="text-align:center;">no esgrime ya con el vigor primero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los barones que parias le tributan</div><div style="text-align:center;">y atónitos contemplan la refriega,</div><div style="text-align:center;">abandonarle deslealtad reputan</div><div style="text-align:center;">cuando le ven que al paso extremo llega.</div><div style="text-align:center;">Torindo, sobre cuantos lo disputan,</div><div style="text-align:center;">alza la voz y estarse ocioso niega;</div><div style="text-align:center;">cuanto el peligro crece, menos duda</div><div style="text-align:center;">salir a darle prontamente ayuda.</div><div style="text-align:center;">«Señores, dice, mal contado os fuera</div><div style="text-align:center;">dejar que un noble arrojo así le lleve</div><div style="text-align:center;">a perecer, pudiendo, si quisiera,</div><div style="text-align:center;">contrastar vuestro esfuerzo al hado aleve;</div><div style="text-align:center;">y tú, ¿consientes que a tu vista muera</div><div style="text-align:center;">tu rey, tu salvador, villana plebe?</div><div style="text-align:center;">Dispersábaste ya despavorida,</div><div style="text-align:center;">y él te restituyó la honra y la vid».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así diciendo, a la enemiga gente</div><div style="text-align:center;">arremetió Torindo valeroso,</div><div style="text-align:center;">y echó por tierra cuanto halló presente</div><div style="text-align:center;">con el lanzón robusto y poderoso;</div><div style="text-align:center;">sacó luego el acero reluciente,</div><div style="text-align:center;">y matando lo vuelve sanguinoso;</div><div style="text-align:center;">de sangre se ha bañado hasta la gola;</div><div style="text-align:center;">nueva comienza, horrenda batahola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues cada cual, sea siro, sea circaso,</div><div style="text-align:center;">o sea de Trapisonda o de Turquía,</div><div style="text-align:center;">o de los otros que en silencio paso,</div><div style="text-align:center;">que a todos mencionar largo sería,</div><div style="text-align:center;">el campo deja de enemigos raso;</div><div style="text-align:center;">mientras el falso Trufaldín, que guía</div><div style="text-align:center;">a los de Babilonia y de la Meca,</div><div style="text-align:center;">su gente opone a la mongola y sueca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque no un Alejandro Macedonio,</div><div style="text-align:center;">según se ha declarado y se declara,</div><div style="text-align:center;">manda una gruesa hueste el Babilonio,</div><div style="text-align:center;">y doquiera que aporta, una algazara,</div><div style="text-align:center;">una gresca levanta aquel demonio,</div><div style="text-align:center;">que aun al mismo Agricán suspende y para.</div><div style="text-align:center;">«Tu gente, dice al campeón contrario,</div><div style="text-align:center;">ha cometido un yerro temerario.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pero por ella toda a ti condeno,</div><div style="text-align:center;">y me la pagarás temprano o tarde».</div><div style="text-align:center;">Hablando así, partió de furia lleno,</div><div style="text-align:center;">sin decir al Circaso Dios te guarde.</div><div style="text-align:center;">Malo está el uno, el otro no está bueno,</div><div style="text-align:center;">y entrambos de valor hacen alarde;</div><div style="text-align:center;">cada cual, por su parte, rompe, mata,</div><div style="text-align:center;">y legiones enteras desbarata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya de la gente babilona y sira</div><div style="text-align:center;">las filas Agricán postreras tala,</div><div style="text-align:center;">y a Trufaldín, que cauto se retira,</div><div style="text-align:center;">sigue con intención dañada y mala.</div><div style="text-align:center;">Trufaldín, recordando que la ira</div><div style="text-align:center;">es pecado mortal, y que la gala</div><div style="text-align:center;">del nadador es no mojar la ropa,</div><div style="text-align:center;">pica el rocín y a la ciudad galopa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corre Agricán también hacia la Albraca,</div><div style="text-align:center;">y cuando ya le alcanza y le acuchilla,</div><div style="text-align:center;">una el belitre le jugó bellaca,</div><div style="text-align:center;">que boca abajo se le echó en la silla.</div><div style="text-align:center;">«Yo, dice, como ves, cabalgo un haca,</div><div style="text-align:center;">y tú un. corcel que es una maravilla;</div><div style="text-align:center;">echa el pie a tierra tú, como yo lo echo,</div><div style="text-align:center;">y verás si soy hombre de provecho».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Tártaro la cólera contiene.</div><div style="text-align:center;">«Qué me place», respóndele, y se apea.</div><div style="text-align:center;">Dando el caballo a un paje, le previene</div><div style="text-align:center;">que se lo tenga allí, mientras pelea.</div><div style="text-align:center;">Trufaldín que esto ve, no se detiene;</div><div style="text-align:center;">vuelve al punto la grupa y espolea.</div><div style="text-align:center;">El burlado Agricán de enojo bufa,</div><div style="text-align:center;">y riendo el bribón se las afufa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De nuevo se trastorna la batalla.</div><div style="text-align:center;">A exhortaciones, súplicas y ultrajes</div><div style="text-align:center;">sorda la circasiana gentüalla,</div><div style="text-align:center;">huye dejando alforjas y bagajes.</div><div style="text-align:center;">A tierra van corazas, yelmos, malla,</div><div style="text-align:center;">tiraban con los arcos los carcajes;</div><div style="text-align:center;">armenio y turco y trapisondo y medo</div><div style="text-align:center;">apelan a los pies, llenos de miedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huyendo dan con la profunda cava</div><div style="text-align:center;">que a la ciudad estaba en torno abierta,</div><div style="text-align:center;">y la esperanza allí se les acaba</div><div style="text-align:center;">que no hay pasar por puente ni por puerta.</div><div style="text-align:center;">Angélica infeliz se desgreñaba</div><div style="text-align:center;">viendo su gente así acosada y muerta.</div><div style="text-align:center;">La puerta manda abrir, calar el puente,</div><div style="text-align:center;">que salvarse ella sola no consiente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De adentro puerta y puente han allanado,</div><div style="text-align:center;">y a entrar la turba en gran tropel se aboca.</div><div style="text-align:center;">Envuelto en ella el rey circaso ha entrado,</div><div style="text-align:center;">y síguele Agricán con rabia loca;</div><div style="text-align:center;">mas calan el rastrillo, y encerrado</div><div style="text-align:center;">queda entre las murallas y la Roca,</div><div style="text-align:center;">y trescientos con él de espada y lanza,</div><div style="text-align:center;">que hacen en los sitiados gran matanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con Sacripante el gigantón Burdaco,</div><div style="text-align:center;">que era Emir de Damasco, entrado había.</div><div style="text-align:center;">Hecho una cuba, acércase el bellaco,</div><div style="text-align:center;">y al tártaro Agricano desafía.</div><div style="text-align:center;">De lado embiste, y dice, echando un taco:</div><div style="text-align:center;">«Desventurado rey, llegó tu día».</div><div style="text-align:center;">Oyéndole Agricán al punto para,</div><div style="text-align:center;">da media vuelta, y al jayán se encara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Manejaba una porra el Damasquino</div><div style="text-align:center;">con cierto regatón de plomo al cabo</div><div style="text-align:center;">que pesaba un quintal, como un comino;</div><div style="text-align:center;">y esgrímela a dos manos contra el bravo</div><div style="text-align:center;">tártaro, que la encuentra en el camino</div><div style="text-align:center;">con la espada, y la parte, como un nabo,</div><div style="text-align:center;">por la mitad. «Veamos, le decía,</div><div style="text-align:center;">si llegó el tuyo o si llegó mi día».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y dicho así, le tira un gran fendiente</div><div style="text-align:center;">que medio a medio el morrïón le taja,</div><div style="text-align:center;">y medio a medio le partió la frente,</div><div style="text-align:center;">y hasta la barba, y hasta el pecho baja.</div><div style="text-align:center;">Del vasto cuerpo el ánima doliente</div><div style="text-align:center;">con mal formada voz se desencaja;</div><div style="text-align:center;">y de sesos y vino y sangre inmunda</div><div style="text-align:center;">más de una tonelada el campo inunda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ciego Agricán y falto de sentido,</div><div style="text-align:center;">se enfrasca más y más en la reyerta.</div><div style="text-align:center;">¡Oh, si al magín le hubiese allí venido</div><div style="text-align:center;">dar dos pasos atrás y abrir la puerta!</div><div style="text-align:center;">Quedaba aquel negocio conclüido,</div><div style="text-align:center;">y tu hija, Galafrón, cautiva o muerta;</div><div style="text-align:center;">mas la venganza que sediento busca</div><div style="text-align:center;">le desatienta y la razón le ofusca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni extramuros la lidia en tanto afloja;</div><div style="text-align:center;">diré más bien la rabia y la matanza;</div><div style="text-align:center;">la tierra está de sangre en torno roja,</div><div style="text-align:center;">en cuanto a descubrir la vista alcanza;</div><div style="text-align:center;">cuál hay que al foso a perecer se arroja,</div><div style="text-align:center;">y cuál, por no morir a espada o lanza,</div><div style="text-align:center;">de sed y de fatiga y bajo el peso</div><div style="text-align:center;">de hombres, caballos y armas, muere opreso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Empero la ciudad mayor tumulto,</div><div style="text-align:center;">más horror, más espanto manifiesta.</div><div style="text-align:center;">Va de Agricán el pavoroso bulto</div><div style="text-align:center;">cual de la Parca la visión funesta;</div><div style="text-align:center;">lanzando muerte, a nadie otorga indulto,</div><div style="text-align:center;">y báñase de sangre hasta la cresta.</div><div style="text-align:center;">Bayardo a gran fatiga sobre la alta</div><div style="text-align:center;">pila de destrozada gente salta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba en tanto el rey de Circasía</div><div style="text-align:center;">tendido largo a largo sobre un lecho,</div><div style="text-align:center;">y por la mucha sangre que vertía,</div><div style="text-align:center;">como antes dije, del herido pecho,</div><div style="text-align:center;">combatir no tan sólo no podía,</div><div style="text-align:center;">mas ni aun tenerse el infeliz derecho;</div><div style="text-align:center;">inerme está y desnudo el Circasiano,</div><div style="text-align:center;">y cátale la herida un cirujano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y como de Agricán la gresca oyese,</div><div style="text-align:center;">que no hace un terremoto igual fracaso,</div><div style="text-align:center;">pregunta inquieto: «¿Qué alboroto es ése?»</div><div style="text-align:center;">Llorando un paje le refiere el caso;</div><div style="text-align:center;">y oído, salta, y sin que osado fuese</div><div style="text-align:center;">nadie a tenerle, arrebatando al paso</div><div style="text-align:center;">la espada y el escudo, sale aprisa,</div><div style="text-align:center;">llevando sólo a cuestas la camisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al ver el triste resto de su gente</div><div style="text-align:center;">envuelto en pavorosa fuga todo,</div><div style="text-align:center;">«¡Cobardes!, grita dolorosamente,</div><div style="text-align:center;">que un hombre solo espanta de ese modo,</div><div style="text-align:center;">¿cómo osáis a la luz mostrar la frente?</div><div style="text-align:center;">Corred a soterraros en el lodo.</div><div style="text-align:center;">Ya que sin el honor la vida os tienta,</div><div style="text-align:center;">¿por qué buscáis la muerte con la afrenta?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Hüid, mientras que yo la lid sustento,</div><div style="text-align:center;">mal herido, sin armas y desnudo».</div><div style="text-align:center;">Suspenso el vulgo le escuchó un momento,</div><div style="text-align:center;">de maravilla y de vergüenza mudo;</div><div style="text-align:center;">y luego vuelve atrás con fresco aliento,</div><div style="text-align:center;">y nueva lucha empeña. ¡Tanto pudo</div><div style="text-align:center;">un generoso ejemplo, y tanto cunde!</div><div style="text-align:center;">Al que medroso huyó, coraje infunde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Agricán, que en la Albraca muerto había</div><div style="text-align:center;">número de contrarios infinito,</div><div style="text-align:center;">con los que ahora Sacripante guía</div><div style="text-align:center;">traba otro nuevo, aunque no igual conflito;</div><div style="text-align:center;">que si bien ejecuta todavía</div><div style="text-align:center;">estrago en ellos bárbaro, inaudito,</div><div style="text-align:center;">más que Agricán les pone susto y miedo,</div><div style="text-align:center;">el mirar a su rey les da denuedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sus cuerpos a los tártaros presentan</div><div style="text-align:center;">cubriendo la persona del Circaso,</div><div style="text-align:center;">y por vil gente y sin honor se cuentan</div><div style="text-align:center;">si pierden combatiendo un solo paso;</div><div style="text-align:center;">de flechas ni venablos se contentan;</div><div style="text-align:center;">densa es la turba y el terreno escaso;</div><div style="text-align:center;">dan los paveses sin cesar batidos</div><div style="text-align:center;">un retintín que asorda los oídos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas Sacripante a todos se adelanta,</div><div style="text-align:center;">y haciendo pruebas estupendas viene.</div><div style="text-align:center;">Desnudo cual está y herido, espanta</div><div style="text-align:center;">el ver cuán alentado se mantiene;</div><div style="text-align:center;">esfuerzo muestra y ligereza tanta</div><div style="text-align:center;">que nada le embaraza o le entretiene;</div><div style="text-align:center;">golpes da y quita a un mismo tiempo varios,</div><div style="text-align:center;">y ocupa él solo a más de diez contrarios.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya la cortante espada en torno gira,</div><div style="text-align:center;">ya a dos o tres ensarta con la lanza;</div><div style="text-align:center;">ora un gran dardo, ora un peñasco tira,</div><div style="text-align:center;">ora recula, ora terrible avanza.</div><div style="text-align:center;">Agricán poco a poco se retira,</div><div style="text-align:center;">y con toda su furia y su pujanza</div><div style="text-align:center;">ve que el tomar la plaza es vano intento,</div><div style="text-align:center;">pues de los suyos no le quedan ciento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni a reparar el rey se daba manos</div><div style="text-align:center;">de tantos golpes la tormenta espesa,</div><div style="text-align:center;">pues de circasos era y albracanos</div><div style="text-align:center;">la acometida cada vez más gruesa.</div><div style="text-align:center;">Haciendo siempre esfuerzos sobrehumanos</div><div style="text-align:center;">se baña de sudor, vacila, asesa;</div><div style="text-align:center;">acribillada tiene la loriga,</div><div style="text-align:center;">y tropa nueva sin cesar le hostiga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como de cazadores apremiado</div><div style="text-align:center;">deja el león su patrio bosque y cueva,</div><div style="text-align:center;">y de mostrarles miedo avergonzado,</div><div style="text-align:center;">alta la frente y erizada lleva,</div><div style="text-align:center;">ruge, y a cada voz revuelve airado,</div><div style="text-align:center;">bate la cola y el lidiar renueva;</div><div style="text-align:center;">tal aquel rey soberbio al enemigo</div><div style="text-align:center;">pone, aun cediendo, espanto, y da castigo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A cada veinte pasos se detiene</div><div style="text-align:center;">y a los que le persiguen hace cara;</div><div style="text-align:center;">pero la turba que a ofenderle viene</div><div style="text-align:center;">y que continuamente se repara,</div><div style="text-align:center;">crece de modo y tal caudillo tiene,</div><div style="text-align:center;">que en proseguir la empresa delirara;</div><div style="text-align:center;">y sin embargo lo peor le resta,</div><div style="text-align:center;">que otra nueva avenida le molesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero de Albraca es fuerza que me aleje</div><div style="text-align:center;">busque otros objetos a la vista,</div><div style="text-align:center;">aunque la. bella Angélica se queje</div><div style="text-align:center;">de que en tan duro trance no la asista;</div><div style="text-align:center;">porque, según los hechos que entreteje</div><div style="text-align:center;">el reverendo Arzobispal Cronista,</div><div style="text-align:center;">cumple a Reinaldos ir, que en el asiento</div><div style="text-align:center;">de una fresca pradera toma aliento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En cándida hacanea ve una dama</div><div style="text-align:center;">que, según llora, de dolor se muere.</div><div style="text-align:center;">El buen señor de Montalbán la llama,</div><div style="text-align:center;">y cortés la saluda, y la requiere</div><div style="text-align:center;">que por aquella cosa que más ama,</div><div style="text-align:center;">y por el santo a quien devota fuere,</div><div style="text-align:center;">y por todos los ángeles del cielo,</div><div style="text-align:center;">le diga la ocasión de tanto duelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llora ella y la hace el llanto más hermosa</div><div style="text-align:center;">que el de la aurora al entreabierto lirio,</div><div style="text-align:center;">o que labor de perlas primorosa</div><div style="text-align:center;">a roja tela de artificio tirio.</div><div style="text-align:center;">«Ando perdida en busca de una cosa,</div><div style="text-align:center;">y hallarla, respondió, tengo a delirio:</div><div style="text-align:center;">un caballero que con una hueste</div><div style="text-align:center;">de caballeros a lidiar se apreste».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Aunque igualar, el noble paladino</div><div style="text-align:center;">así responde, a un par tan sólo dellos,</div><div style="text-align:center;">cuantimás a una hueste, no imagino,</div><div style="text-align:center;">ese tan tierno lloro, y de esos bellos</div><div style="text-align:center;">luceros el encanto peregrino</div><div style="text-align:center;">me inducen de tal modo a acometellos,</div><div style="text-align:center;">que de morir o de acabar la empresa,</div><div style="text-align:center;">si la fías de mí, te hago promesa».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Contesta la doncella suspirando:</div><div style="text-align:center;">«Te doy las gracias por la oferta, amigo.</div><div style="text-align:center;">En busca de potente acorro ando;</div><div style="text-align:center;">y aunque sin fruto, en la demanda sigo.</div><div style="text-align:center;">Sábete que uno dellos es Orlando,</div><div style="text-align:center;">y si oíste su fama, harto te digo.</div><div style="text-align:center;">Ni es gente la demás poco gallarda.</div><div style="text-align:center;">No al brazo tuyo empresa tal se guarda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Con doble causa este favor te pido;</div><div style="text-align:center;">primo de Orlando soy; partamos luego».</div><div style="text-align:center;">Reinaldos de este modo ha respondido,</div><div style="text-align:center;">y fervorosa instancia añade al ruego.</div><div style="text-align:center;">Ella le pinta el Río del Olvido,</div><div style="text-align:center;">y de la falsa Dragontina el ciego</div><div style="text-align:center;">laberinto en que tanta ilustre gente</div><div style="text-align:center;">del mundo vive y de sí misma ausente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Flordelís esta dama se llamaba;</div><div style="text-align:center;">la que salió, según fue arriba expreso,</div><div style="text-align:center;">del hadado vergel en que dejaba</div><div style="text-align:center;">a su querido Brandimarte preso.</div><div style="text-align:center;">Como tanto Reinaldos la rogaba</div><div style="text-align:center;">que fïase a sus armas el suceso,</div><div style="text-align:center;">ella, que el garbo advierte, la apostura</div><div style="text-align:center;">y la marcial briosa catadura</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> del caballero que en edad florida</div><div style="text-align:center;">tan generoso espíritu demuestra,</div><div style="text-align:center;">su ofrecimiento acepta agradecida,</div><div style="text-align:center;">y sonrïendo le alargó la diestra.</div><div style="text-align:center;">Mas del presente canto la medida</div><div style="text-align:center;">aquí se cumple, y con licencia vuestra,</div><div style="text-align:center;">mientras la débil voz alienta un poco,</div><div style="text-align:center;">vuestra atención para el siguiente invoco.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3192-orlando-enamorado-canto-x.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:45:54 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529944399_orlando-enamorado-canto-x_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529944399_orlando-enamorado-canto-x_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto X</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Agrican</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pensando en la virtud maravillosa</div><div style="text-align:center;">de esta agua del Olvido he estado un rato,</div><div style="text-align:center;">y acá me la comparo a cierta cosa</div><div style="text-align:center;">que llamar suele el vulgo iliterato</div><div style="text-align:center;">gracia, donaire, estrella venturosa,</div><div style="text-align:center;">metafóricamente garabato,</div><div style="text-align:center;">a que no hay prenda que en el mundo iguale,</div><div style="text-align:center;">pues que por todas juntas ésta vale.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hay honra ni favor que no consiga</div><div style="text-align:center;">el que con esta prenda solicite,</div><div style="text-align:center;">mientras sin ella la virtud mendiga,</div><div style="text-align:center;">y no se estima el mérito un ardite.</div><div style="text-align:center;">De perlas es lo que un petate diga,</div><div style="text-align:center;">como con este almíbar lo confite;</div><div style="text-align:center;">y ¿qué es sin ella el sabio? un estafermo,</div><div style="text-align:center;">nacido para el claustro o para el yermo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esta gracia es la copa que contiene</div><div style="text-align:center;">el brebaje que a todos enamora.</div><div style="text-align:center;">¡Oh bienaventurado el que la tiene!</div><div style="text-align:center;">Bien puede hacerse cuenta que atesora</div><div style="text-align:center;">lo que más acá bajo le conviene,</div><div style="text-align:center;">pues como universal reina y señora</div><div style="text-align:center;">domina voluntades y opiniones</div><div style="text-align:center;">a pesar de Epictetos y Catones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El no dejar que pase por el puente</div><div style="text-align:center;">quien el licor no bebe de la taza,</div><div style="text-align:center;">quiere decir la tema de la gente,</div><div style="text-align:center;">que al que sin artificio ni añagaza</div><div style="text-align:center;">medrar presume, no se lo consiente</div><div style="text-align:center;">en ninguna manera; que en la plaza</div><div style="text-align:center;">del mundo es disparate y desatino</div><div style="text-align:center;">la razón, y la alquimia es oro fino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y aquel total olvido significa</div><div style="text-align:center;">la veleidad, que humanas leyes quiebra,</div><div style="text-align:center;">y en lo vedado solamente pica,</div><div style="text-align:center;">y lo que ve flamante, eso celebra.</div><div style="text-align:center;">Lo demás, lector mío, ello se explica.</div><div style="text-align:center;">Cumple ahora anudar la rota hebra</div><div style="text-align:center;">de mi discurso; y vuelvo al punto donde</div><div style="text-align:center;">en pos de Astolfo iba corriendo el Conde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas cánsase sin fruto, que Bayardo</div><div style="text-align:center;">echando treinta millas va por hora.</div><div style="text-align:center;">Corría y más corría el del Leopardo,</div><div style="text-align:center;">llevando siempre el rostro hacia la aurora.</div><div style="text-align:center;">Figúrase el mal rato que el gallardo</div><div style="text-align:center;">Brandimarte estará pasando ahora,</div><div style="text-align:center;">y dejar en aquel tan inminente</div><div style="text-align:center;">riesgo al amigo, en gran manera siente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero no gusta de tener camorra</div><div style="text-align:center;">con aquella terrible Durindana,</div><div style="text-align:center;">que zumbándole está, por más que corra,</div><div style="text-align:center;">en los oídos, aunque asaz lejana.</div><div style="text-align:center;">Tampoco Orlando el aguijar ahorra;</div><div style="text-align:center;">mas con Astolfo su fatiga es vana.</div><div style="text-align:center;">Dándole a Satanás, la grupa vuelve</div><div style="text-align:center;">y al mágico jardín tornar resuelve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Donde no cesa aun la zurribanda,</div><div style="text-align:center;">pues Brandimarte arroja de la silla</div><div style="text-align:center;">a Aquilante y Grifón; y al suelo manda</div><div style="text-align:center;">a Clarïón, hundida una costilla.</div><div style="text-align:center;">Pero asaltado de una y otra banda,</div><div style="text-align:center;">resistir largo tiempo a la cuadrilla</div><div style="text-align:center;">difícil es, por más que sude y bregue;</div><div style="text-align:center;">pues ¿qué será cuando el de Anglante llegue?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Flordelís, la discreta dama y bella</div><div style="text-align:center;">que con el joven Brandimarte vino,</div><div style="text-align:center;">el insistir en la demanda aquella</div><div style="text-align:center;">tiene por un solemne desatino.</div><div style="text-align:center;">Por entre los corceles atropella;</div><div style="text-align:center;">y levantando el brazo alabastrino,</div><div style="text-align:center;">con lagrimosa súplica intercede</div><div style="text-align:center;">para que la cuestión suspensa quede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ruega a su amante que la taza admita</div><div style="text-align:center;">y el perder la memoria no le pese,</div><div style="text-align:center;">que ella a sacarle de tamaña cuita</div><div style="text-align:center;">sin duda tornará, si bien supiese</div><div style="text-align:center;">a manos perecer de la maldita</div><div style="text-align:center;">encantadora. Aquesto dicho, fuese;</div><div style="text-align:center;">y atravesando un matorral sombrío,</div><div style="text-align:center;">pasa otra vez el hechizado río.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La desigual batalla fenecida,</div><div style="text-align:center;">a Brandimarte de la mano lleva</div><div style="text-align:center;">la cautelosa maga, y le convida</div><div style="text-align:center;">con el licor; el caballero prueba,</div><div style="text-align:center;">y cuanto supo en el momento olvida;</div><div style="text-align:center;">nuevo ser, nueva vida, llama nueva</div><div style="text-align:center;">abriga, y se disipa por el viento</div><div style="text-align:center;">del dulce amor primero el pensamiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Rara bebida cierto y peregrino</div><div style="text-align:center;">encanto, que la mente así trasporta!</div><div style="text-align:center;">Aquel amor tan acendrado y fino,</div><div style="text-align:center;">aquella Flordelís, nada le importa;</div><div style="text-align:center;">no valen a sus ojos un comino</div><div style="text-align:center;">la gloria y el honor; el alma absorta</div><div style="text-align:center;">en Dragontina, la beldad amada,</div><div style="text-align:center;">es todo para él, y el resto, nada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llega en esto anhelante y presuroso</div><div style="text-align:center;">Orlando, y a los pies de Dragontina</div><div style="text-align:center;">arrodillado en acto vergonzoso,</div><div style="text-align:center;">hasta la tierra la cabeza inclina,</div><div style="text-align:center;">rogando le perdone si dichoso</div><div style="text-align:center;">no fue bastante para darle dina</div><div style="text-align:center;">satisfacción del bárbaro enemigo</div><div style="text-align:center;">que con la fuga redimió el castigo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual, aún no cobrado del asombro</div><div style="text-align:center;">(pues se figura que le sigue Orlando),</div><div style="text-align:center;">sin tino, sobre cerca y sobre escombro</div><div style="text-align:center;">salta, y a su corcel espoleando</div><div style="text-align:center;">corre, la barba siempre sobre el hombro;</div><div style="text-align:center;">y dejara el correr Dios sabe cuándo,</div><div style="text-align:center;">si no llegase a donde un anchuroso</div><div style="text-align:center;">campo ejército alberga numeroso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La ocasión preguntó de lo que vía,</div><div style="text-align:center;">y un heraldo le dice: «La bandera</div><div style="text-align:center;">del potente Agricán de Tartaría</div><div style="text-align:center;">es aquella negrísima primera,</div><div style="text-align:center;">que en perlas y oro y varia pedrería</div><div style="text-align:center;">por una y otra parte reverbera,</div><div style="text-align:center;">y tiene por divisa la figura</div><div style="text-align:center;">de un lozano bridón de plata pura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Aquella azul del cándido elefante,</div><div style="text-align:center;">es del rey de Mongolia, Sartinero,</div><div style="text-align:center;">y la del oso negro en el flotante</div><div style="text-align:center;">hielo es la bien conocida del guerrero</div><div style="text-align:center;">Radamanto, ridículo gigante,</div><div style="text-align:center;">y no menos que estúpido, altanero,</div><div style="text-align:center;">que habitador de la hiperbórea zona</div><div style="text-align:center;">la nación mosca rige y la lapona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »El estandarte verde a lunas de oro</div><div style="text-align:center;">es del señor de Hircania, Poliferno,</div><div style="text-align:center;">que potente en estados y en tesoro,</div><div style="text-align:center;">tiene de rudas tribus el gobierno;</div><div style="text-align:center;">a quien sigue el valiente Lurcanoro,</div><div style="text-align:center;">que en desnuda región de hielo eterno</div><div style="text-align:center;">rige a una raza audaz que el mar frecuenta</div><div style="text-align:center;">y en leve esquife arrostra la tormenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Más allá Santaría, rey de Suecia,</div><div style="text-align:center;">y como media milla más distante</div><div style="text-align:center;">acampa el corpulento, que se precia</div><div style="text-align:center;">de mentidas proezas, ruso Argante.</div><div style="text-align:center;">La gentuza cosaca, que desprecia</div><div style="text-align:center;">cerrados muros por vivir errante</div><div style="text-align:center;">en movedizas tiendas, luego aloja,</div><div style="text-align:center;">enarbolando aquella enseña roja,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y tiene por divisa un arco y flecha,</div><div style="text-align:center;">y por su jefe al bárbaro Brontino;</div><div style="text-align:center;">a quien, tomando un poco a la derecha,</div><div style="text-align:center;">el godo Pendragón está vecino.</div><div style="text-align:center;">Estas naciones, de las cuales hecha</div><div style="text-align:center;">te dejo relación, van en camino</div><div style="text-align:center;">con el Kan de Tartaria, que da leyes</div><div style="text-align:center;">a todas, y se llama rey de reyes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »El cual a Galafrón hace la guerra,</div><div style="text-align:center;">que es del Catay emperador anciano;</div><div style="text-align:center;">y jura exterminarle de la tierra,</div><div style="text-align:center;">si no le da de Angélica la mano,</div><div style="text-align:center;">su hija; y si la voz común no yerra,</div><div style="text-align:center;">hermosa sin igual; mas el liviano</div><div style="text-align:center;">capricho suyo y loca ligereza</div><div style="text-align:center;">dicen que aun sobrepuja a su belleza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Al Tártaro detesta y aborrece,</div><div style="text-align:center;">que es capaz, por su amor, de dar la vida,</div><div style="text-align:center;">y señora del Asia hacerla ofrece;</div><div style="text-align:center;">mientras por un pelón anda perdida</div><div style="text-align:center;">que descalzar a esotro no merece,</div><div style="text-align:center;">y de su amor ni su beldad se cuida;</div><div style="text-align:center;">con ella los consejos del anciano,</div><div style="text-align:center;">las lágrimas, los ruegos, todo es vano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Galafrón, de quien hoy ha recibido</div><div style="text-align:center;">una embajada el Kan de Tartaría,</div><div style="text-align:center;">le protesta que parte no ha tenido</div><div style="text-align:center;">en la desatentada rebeldía</div><div style="text-align:center;">de la joven princesa, que se ha ido</div><div style="text-align:center;">del hogar patrio, y doblemente impía</div><div style="text-align:center;">contra su padre y rey, desde la Albraca</div><div style="text-align:center;">los pueblos le revuelve y le sonsaca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Así que, reputando insuficiente</div><div style="text-align:center;">el desdeñado Rey todo otro medio,</div><div style="text-align:center;">mete a saco la tierra, y con ingente</div><div style="text-align:center;">fuerza a la Albraca va a poner asedio.</div><div style="text-align:center;">Ello es que la Princesa inobediente</div><div style="text-align:center;">ha de aceptar el novio sin remedio;</div><div style="text-align:center;">y lo que hará mañana, aunque no quiera,</div><div style="text-align:center;">querer hacerlo ahora, cuerdo fuera».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El duque Astolfo, que el motivo sabe</div><div style="text-align:center;">de la inminente lucha estrepitosa,</div><div style="text-align:center;">y ve en conflicto tan dudoso y grave</div><div style="text-align:center;">a una mujer que un rey soberbio acosa,</div><div style="text-align:center;">ayudarle resuelve en cuanto cabe,</div><div style="text-align:center;">y hasta entrar en la Albraca no reposa;</div><div style="text-align:center;">do llegado, con grande regocijo</div><div style="text-align:center;">abrazándole Angélica le dijo:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Tan bien venido seas, caro amigo,</div><div style="text-align:center;">como eras deseado ansiosamente.</div><div style="text-align:center;">¡Así mirara yo llegar contigo</div><div style="text-align:center;">al paladín Reinaldos, tu pariente;</div><div style="text-align:center;">y siquiera trajese el enemigo</div><div style="text-align:center;">cuatro veces más armas y más gente!</div><div style="text-align:center;">Que de sus amenazas, a fe mía,</div><div style="text-align:center;">poquísimo cuidado me daría».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Que sea», dice Astolfo, «un extremado</div><div style="text-align:center;">caballero mi primo, te concedo;</div><div style="text-align:center;">mas tú también confesarás de grado</div><div style="text-align:center;">que en eso del valor yo no le cedo.</div><div style="text-align:center;">Ya nos habemos él y yo probado,</div><div style="text-align:center;">y sin jactancia asegurarte puedo</div><div style="text-align:center;">que, si no le tocó peor destino,</div><div style="text-align:center;">al yelmo se lo debe de Mambrino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ni que el valor de Orlando exceda al mío</div><div style="text-align:center;">estimes tú, por cuanto el mundo diga;</div><div style="text-align:center;">pues con el cuerpo hadado, di, ¿qué brío,</div><div style="text-align:center;">qué gracia es que trïunfos mil consiga?</div><div style="text-align:center;">Encántame la piel, y yo te fío</div><div style="text-align:center;">que por el diablo no daré una higa;</div><div style="text-align:center;">mas aun así, princesa soberana,</div><div style="text-align:center;">harto le hice sudar la otra mañana».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, que ya conoce aquel cerbelo,</div><div style="text-align:center;">charlar le deja a su sabor gran rato,</div><div style="text-align:center;">si bien le pesa oír que bajo el cielo</div><div style="text-align:center;">se iguale nadie a su adorado ingrato,</div><div style="text-align:center;">y el ponerse con él en paralelo</div><div style="text-align:center;">Astolfo, le parece desacato;</div><div style="text-align:center;">que en la corte de Carlos bien sabida</div><div style="text-align:center;">tuvo de todos ellos la medida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aloja en lo más alto de la Roca</div><div style="text-align:center;">con grande honor el Duque y gran contento.</div><div style="text-align:center;">Otro día un tambor al arma toca,</div><div style="text-align:center;">y de marcial clamor se llena el viento.</div><div style="text-align:center;">La palabra echa apenas de la boca</div><div style="text-align:center;">según lo que jadea polvoriento,</div><div style="text-align:center;">un corredor, que aproximarse avisa</div><div style="text-align:center;">el tártaro Agricano a toda prisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toda la guarnición las armas pide,</div><div style="text-align:center;">que es de tres mil o pocos más guerreros;</div><div style="text-align:center;">y júntanse a consejo, que preside</div><div style="text-align:center;">el animoso inglés, los caballeros;</div><div style="text-align:center;">donde concordemente se decide</div><div style="text-align:center;">los puños apretar y los aceros,</div><div style="text-align:center;">y en ninguna manera dar oídos</div><div style="text-align:center;">a capitulaciones ni a partidos.</div><div style="text-align:center;">Que estando, como estaba, proveída</div><div style="text-align:center;">la Roca de forraje y vitüalla,</div><div style="text-align:center;">y de tres mil guerreros guarnecida,</div><div style="text-align:center;">fuérales mal contado abandonalla.</div><div style="text-align:center;">«Yo no he de estarme aquí toda la vida;</div><div style="text-align:center;">dejadme, Astolfo dice, ir a batalla.</div><div style="text-align:center;">Darele a ese Agricán en la cabeza,</div><div style="text-align:center;">si Dios me ayuda, un golpe que le escueza».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Astolfo sale en aire de amenaza,</div><div style="text-align:center;">cosas diciendo horribles y estupendas;</div><div style="text-align:center;">la lanza enristra y el escudo embraza,</div><div style="text-align:center;">y al brïoso corcel soltó las riendas.</div><div style="text-align:center;">Estaban los contornos de la plaza</div><div style="text-align:center;">de gentes enjambrados y de tiendas;</div><div style="text-align:center;">no en la selva más hojas aura leve,</div><div style="text-align:center;">que allí pendones y penachos, mueve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Miles manda Agricán diez veces ciento</div><div style="text-align:center;">(escríbelo, Turpín; no es paparrucha),</div><div style="text-align:center;">y Astolfo ríe de todo este armamento,</div><div style="text-align:center;">y hace reír a todo el que le escucha.</div><div style="text-align:center;">Mas el que mucho parla, mucho viento</div><div style="text-align:center;">(dice el proverbio), y poco pan embucha;</div><div style="text-align:center;">y otro antiguo refrán, si bien me acuerdo,</div><div style="text-align:center;">dice que el loco por la pena es cuerdo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Descabalgado Astolfo fue aquel día,</div><div style="text-align:center;">y aprendió discreción para adelante.</div><div style="text-align:center;">A toda charla el Duque se venía:</div><div style="text-align:center;">«Salga ese Poliferno y ese Argante</div><div style="text-align:center;">(diciendo) y Lurcanoro y Santaría</div><div style="text-align:center;">y Radamanto, ese feroz gigante;</div><div style="text-align:center;">pero salga Agricán primeramente,</div><div style="text-align:center;">y, si tiene valor, hágase al frente».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo venir un solo caballero,</div><div style="text-align:center;">creen que para rendirle otro es bastante.</div><div style="text-align:center;">Con desdeñoso gesto y altanero</div><div style="text-align:center;">toma esta empresa a cargo suyo Argante;</div><div style="text-align:center;">que, estólido además, feroz, grosero,</div><div style="text-align:center;">tiene casi estatura de gigante,</div><div style="text-align:center;">la nariz chata, ensangrentado el ojo,</div><div style="text-align:center;">vedijuda la cara, el pelo rojo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con el inglés cerró soberbiamente,</div><div style="text-align:center;">y es derribado por la lanza de oro.</div><div style="text-align:center;">Atónita quedó toda la gente.</div><div style="text-align:center;">Cayó también el bravo Lurcanoro;</div><div style="text-align:center;">cayó Brontino. Entonces insolente</div><div style="text-align:center;">estalla el populacho, y se alza un coro</div><div style="text-align:center;">diabólico gritando: «¡Rayo! ¡Fuego!</div><div style="text-align:center;">¡Muera el perro cristiano! ¡Muera luego!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De la otra parte intrépido y seguro,</div><div style="text-align:center;">a toda aquella chusma Astolfo espera;</div><div style="text-align:center;">no más incontrastable en tierra un muro,</div><div style="text-align:center;">en la mar un escollo, pareciera.</div><div style="text-align:center;">Roba al cielo la luz el polvo oscuro</div><div style="text-align:center;">que con los pies la turba vocinglera,</div><div style="text-align:center;">arremetiendo al paladín, levanta.</div><div style="text-align:center;">Radamanto a los otros se adelanta</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y le pisa las huellas Sartinero,</div><div style="text-align:center;">con Agricano y Pendragón, rey godo.</div><div style="text-align:center;">Fue Radamanto, al embestir, primero,</div><div style="text-align:center;">y embistió del mejor posible modo;</div><div style="text-align:center;">ni el ser gigante le valió un dinero,</div><div style="text-align:center;">que fue rodando con caballo y todo.</div><div style="text-align:center;">Pero mientras que Astolfo en él se ocupa,</div><div style="text-align:center;">le viene Sartinero por la grupa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sin el menor escrúpulo el villano</div><div style="text-align:center;">le da un golpe terrible tras la oreja,</div><div style="text-align:center;">y al mismo tiempo el tártaro Agricano</div><div style="text-align:center;">otro golpe le da sobre una ceja.</div><div style="text-align:center;">En esto viene Pendragón tirano,</div><div style="text-align:center;">y la cuestión finalizada deja</div><div style="text-align:center;">otro tercero dándole en el pecho,</div><div style="text-align:center;">que del caballo le arrojó gran trecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bañado en sangre el paladín desciende,</div><div style="text-align:center;">dando de aliento y vida muestra escasa;</div><div style="text-align:center;">y mientras ni el cuitado se defiende,</div><div style="text-align:center;">ni se mueve, ni sabe qué le pasa,</div><div style="text-align:center;">desmonta Pendragón, le agarra y prende,</div><div style="text-align:center;">y prisionero se le lleva a casa.</div><div style="text-align:center;">Mas con mejor aviso obró Agricano;</div><div style="text-align:center;">dejando al Duque, echó al corcel la mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sé decir si porque su primero</div><div style="text-align:center;">dueño le falta, o porque hallarse entienda</div><div style="text-align:center;">en extraña región, solo y señero,</div><div style="text-align:center;">sufre Bayardo que Agricán le prenda;</div><div style="text-align:center;">lo cierto es que, cual tímido cordero,</div><div style="text-align:center;">consiente que le lleven de la rienda,</div><div style="text-align:center;">quedando el rey en gran manera ufano</div><div style="text-align:center;">al verse dueño del bridón lozano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sin armadura Astolfo y sin sentido</div><div style="text-align:center;">es al Real de Pendragón llevado,</div><div style="text-align:center;">donde manda Agricán que socorrido</div><div style="text-align:center;">al punto sea, y cual merece, honrado.</div><div style="text-align:center;">En extremo le pesa que haya sido</div><div style="text-align:center;">fea y villanamente derribado,</div><div style="text-align:center;">y que, bastando con su lanza, hubiera</div><div style="text-align:center;">otra que en esta lid se entrometiera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas estorbarlo el noble rey no pudo;</div><div style="text-align:center;">tan grande el torbellino bullanguero</div><div style="text-align:center;">del populacho fue salvaje y rudo</div><div style="text-align:center;">que en torno se agolpó del caballero.</div><div style="text-align:center;">Sangriento el Duque y lívido y desnudo,</div><div style="text-align:center;">y difunto más bien que prisionero,</div><div style="text-align:center;">sin arnés y corcel y espada y lanza,</div><div style="text-align:center;">ni aun a sentir su desventura alcanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues preso Astolfo, y el corcel perdido,</div><div style="text-align:center;">y el rico arnés y bella lanza hadada,</div><div style="text-align:center;">guerrero no quedó tan atrevido</div><div style="text-align:center;">que saliese de Albraca en algarada.</div><div style="text-align:center;">La vista tienden sobre el ancho egido,</div><div style="text-align:center;">la puente levadiza levantada;</div><div style="text-align:center;">todo está en orden tal, que a las almenas</div><div style="text-align:center;">pudiera un ave remontarse apenas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En tanto el circasiano Sacripante</div><div style="text-align:center;">su poderosa hueste al campo saca;</div><div style="text-align:center;">de la princesa del Catay amante,</div><div style="text-align:center;">vuela animoso a defender la Albraca;</div><div style="text-align:center;">asaltar piensa al Tártaro arrogante</div><div style="text-align:center;">entre el silencio de la noche opaca,</div><div style="text-align:center;">y con los siete reyes que acaudilla</div><div style="text-align:center;">está ya de la plaza a media milla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es el primero un príncipe cristiano</div><div style="text-align:center;">(bien que la Fe su pura luz le esconda),</div><div style="text-align:center;">de la Alta Armenia el joven rey Varano,</div><div style="text-align:center;">que manda diestra gente a espada y honda;</div><div style="text-align:center;">Brunaldo se le sigue, que entrecano</div><div style="text-align:center;">tiene el cabello, y reina en Trapisonda;</div><div style="text-align:center;">y Torindo, detrás, la de Turquía,</div><div style="text-align:center;">y la de Media Savaronio guía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras éste marcha Unano, rey bitino,</div><div style="text-align:center;">de gran cabeza, aunque de cuerpo chico,</div><div style="text-align:center;">y Burdacón, gigante damasquino,</div><div style="text-align:center;">de averrugada cara y luengo hocico,</div><div style="text-align:center;">y el rey de Babilonia, Trufaldino,</div><div style="text-align:center;">patiestevado, feo como un mico,</div><div style="text-align:center;">de torcido mirar, falso, bellaco,</div><div style="text-align:center;">cobarde insigne, y más ladrón que Caco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De cinco o seis centenas de millares</div><div style="text-align:center;">era todo el poder de Circasía;</div><div style="text-align:center;">y a la hora en que llaman los cantares</div><div style="text-align:center;">del gallo velador al nuevo día,</div><div style="text-align:center;">avistaba los altos valladares</div><div style="text-align:center;">de la empinada Albraca, y se venía</div><div style="text-align:center;">con ordenada marcha y sordo paso</div><div style="text-align:center;">sobre el tártaro ejército el Circaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sus gentes en silencio trae Varano.</div><div style="text-align:center;">Suya la acometida fue primera.</div><div style="text-align:center;">Orden les da que sienten bien la mano;</div><div style="text-align:center;">a nadie cojan, todo el mundo muera.</div><div style="text-align:center;">Cayeron sobre el campo de Agricano,</div><div style="text-align:center;">como de lobos tropa carnicera</div><div style="text-align:center;">sobre indefensa grey; espesa nube</div><div style="text-align:center;">de polvo vuela; el grito al cielo sube.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los ayes de la gente, que del blando</div><div style="text-align:center;">sueño pasa en un punto a muerte horrenda,</div><div style="text-align:center;">y el espantoso estrépito, volando</div><div style="text-align:center;">de fila en fila van, de tienda en tienda.</div><div style="text-align:center;">Uno las armas arrebata, cuando</div><div style="text-align:center;">otro a los pies turbado se encomienda;</div><div style="text-align:center;">cuál va acá, cuál va allá, cuál se está quedo;</div><div style="text-align:center;">vense a un tiempo ira, horror, coraje, miedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Quién de la arremetida carnicera,</div><div style="text-align:center;">quién de tantas heridas, golpes, tiros,</div><div style="text-align:center;">una décima parte aquí supiera,</div><div style="text-align:center;">o sólo una milésima deciros!</div><div style="text-align:center;">¡Quién de las varias muertes la manera</div><div style="text-align:center;">entre la parda sombra, referiros,</div><div style="text-align:center;">tanto cadáver trunco, y tanta Cota</div><div style="text-align:center;">acribillada, y tanta lanza rota!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Armenios está henchido el campamento;</div><div style="text-align:center;">y bajo el filo de enemiga espada</div><div style="text-align:center;">los Tártaros perecen ciento a ciento,</div><div style="text-align:center;">sin que el pedir cuartel sirva de nada.</div><div style="text-align:center;">Con dolorido dísono lamento</div><div style="text-align:center;">huye la pobre gente desbandada;</div><div style="text-align:center;">y en esto llega el rey de Trapisonda</div><div style="text-align:center;">esparciendo terror a la redonda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si antes era tan grande la matanza,</div><div style="text-align:center;">llegando estotro ahora ¿cuál sería?</div><div style="text-align:center;">Alfanje, hacha, segur, espada, lanza,</div><div style="text-align:center;">hacen a cual mayor carnicería;</div><div style="text-align:center;">ni de salud la fuga da esperanza;</div><div style="text-align:center;">todo cerrado está; que al mediodía</div><div style="text-align:center;">carga el turco Torindo hecho un demonio,</div><div style="text-align:center;">al este Unano, al norte Savaronio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con los otros dos reyes el Circaso,</div><div style="text-align:center;">aunque la sangre de furor le hierva,</div><div style="text-align:center;">para atender a lo que pida el caso,</div><div style="text-align:center;">queda formando un cuerpo de reserva.</div><div style="text-align:center;">Agricán, que atajarles quiere el paso,</div><div style="text-align:center;">acá y allá, do más reñida observa</div><div style="text-align:center;">y revuelta la lid, y en más aprieto</div><div style="text-align:center;">los suyos juzga estar, va y viene inquieto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien era de Agricán casi doblada</div><div style="text-align:center;">la gente; mas el no pensado asalto</div><div style="text-align:center;">(que el número en la guerra es poco o nada,</div><div style="text-align:center;">si de consejo y disciplina falto)</div><div style="text-align:center;">atónita la tiene y azorada;</div><div style="text-align:center;">nadie obedece; todos hablan alto;</div><div style="text-align:center;">es una babilonia el campamento;</div><div style="text-align:center;">por un golpe que dan reciben ciento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En voz alta Agricán y amenazante</div><div style="text-align:center;">a cada jefe por su nombre llama:</div><div style="text-align:center;">«¡Poliferno!, gritó, ¡Brontino! ¡Argante!</div><div style="text-align:center;">¿así volvéis, traidores, por mi fama?</div><div style="text-align:center;">¿Qué aguarda Radamanto, ese gigante?</div><div style="text-align:center;">Apuesto a que el bribón se está en la cama.</div><div style="text-align:center;">De usar es tiempo ahora el brazo fuerte.</div><div style="text-align:center;">Barones, ¡a la lid! ¡venganza o muerte!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras ellos le siguen, él, blandiendo</div><div style="text-align:center;">su lanzón, en Bayardo se adelanta;</div><div style="text-align:center;">las huestes va con el caballo abriendo;</div><div style="text-align:center;">los unos postra, a los demás espanta;</div><div style="text-align:center;">a Varano da un bote tan tremendo,</div><div style="text-align:center;">que el escudo y el peto le quebranta;</div><div style="text-align:center;">hiende, cercena, despedaza, hunde,</div><div style="text-align:center;">y a los suyos su ejemplo aliento infunde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brunaldo del caballo es derribado</div><div style="text-align:center;">por Poliferno; el corpulento Argante</div><div style="text-align:center;">a Savaronio le pinchó un costado;</div><div style="text-align:center;">y Radamanto, viendo a Unán delante,</div><div style="text-align:center;">de sangre al suelo le arrojó bañado.</div><div style="text-align:center;">Ello es que teme casi Sacripante</div><div style="text-align:center;">desbaratada ver toda su gente,</div><div style="text-align:center;">si no la acorre él mismo prontamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por donde más trabado vio el combate,</div><div style="text-align:center;">metió el corcel y enderezó la lanza.</div><div style="text-align:center;">A Poliferno, rey de Hircania, abate,</div><div style="text-align:center;">y al godo Pendragón punzó la panza.</div><div style="text-align:center;">Hincando a su caballo el acicate</div><div style="text-align:center;">Argante, receloso de igual chanza,</div><div style="text-align:center;">bonitamente a otro lugar se muda.</div><div style="text-align:center;">La espada Sacripante alzó desnuda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y cual suele a la grama en la pradera</div><div style="text-align:center;">bramando en rauda ráfaga el Solano,</div><div style="text-align:center;">tal Sacripante hilera sobre hilera</div><div style="text-align:center;">postra, y cubierto dellas deja el llano.</div><div style="text-align:center;">Entonces sí que fue el hüir de veras</div><div style="text-align:center;">delante del sañudo Circasiano;</div><div style="text-align:center;">despavoridos van por monte y valle</div><div style="text-align:center;">los tártaros, abriéndole ancha calle.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Agricán, que a este tiempo, entretenido</div><div style="text-align:center;">en paraje se hallaba algo remoto,</div><div style="text-align:center;">vio (pues ya el sol rayaba en el ejido)</div><div style="text-align:center;">su pueblo acá y allá disperso y roto;</div><div style="text-align:center;">torva la vista, el rostro excandecido,</div><div style="text-align:center;">corre a donde es mayor el alboroto;</div><div style="text-align:center;">amigos y enemigos atropella;</div><div style="text-align:center;">cuanto topa derriba, allana, huella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual se ve en la estación de invierno ingrata</div><div style="text-align:center;">bajar de un alto monte hinchado un río,</div><div style="text-align:center;">que árboles, setos, chozas arrebata,</div><div style="text-align:center;">lo culto asemejando a lo baldío,</div><div style="text-align:center;">tal Agricán las huestes desbarata</div><div style="text-align:center;">Pero una bella hazaña al canto mío</div><div style="text-align:center;">se ofrece, y renovar las cuerdas debo</div><div style="text-align:center;">de mi laúd para el asunto nuevo.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3191-orlando-enamorado-canto-ix.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:26:39 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529944052_orlando-enamorado-canto-ix_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529944052_orlando-enamorado-canto-ix_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto IX</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Flor De Lis</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Raza humana infeliz, que en cuanto tienes</div><div style="text-align:center;">alrededor de ti desde la cuna</div><div style="text-align:center;">no ves más que mudanzas y vaivenes,</div><div style="text-align:center;">y permanente condición ninguna,</div><div style="text-align:center;">¿por qué apegarte a los falaces bienes</div><div style="text-align:center;">que da y quita a su antojo la Fortuna,</div><div style="text-align:center;">si al voltear primero de su rueda</div><div style="text-align:center;">huyen, y apenas rastro dellos queda?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo lo muda esta deidad liviana;</div><div style="text-align:center;">sólo en su instable genio nada innova;</div><div style="text-align:center;">a la belleza, flor caduca y vana,</div><div style="text-align:center;">cualquiera cierzo los matices roba;</div><div style="text-align:center;">pace la errante grey yerba lozana</div><div style="text-align:center;">do reyes albergó dorada alcoba;</div><div style="text-align:center;">de aquella torre que era el viento asombro,</div><div style="text-align:center;">sólo acá y acullá se ve un escombro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué resta de Babel? Ni una vislumbre.</div><div style="text-align:center;">Remolinos de polvo humilde loma</div><div style="text-align:center;">cubren, que sustentó la pesadumbre</div><div style="text-align:center;">de sus murallas y pensiles. Roma,</div><div style="text-align:center;">de la soberbia humana última cumbre,</div><div style="text-align:center;">cebose en ti del tiempo la carcoma,</div><div style="text-align:center;">y la grandeza que hubo dicho Nunca</div><div style="text-align:center;">pereceré, roída yace y trunca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esa momia que en báratro profundo</div><div style="text-align:center;">sumida está y en decadencia extrema,</div><div style="text-align:center;">de antiguo imperio que dio espanto al mundo,</div><div style="text-align:center;">es ya reliquia y juntamente emblema.</div><div style="text-align:center;">Cayó del sacro altar al cieno inmundo</div><div style="text-align:center;">el ídolo, y el himno es ya anatema.</div><div style="text-align:center;">Un trozo de estructura arquitectónica</div><div style="text-align:center;">es de alguna ciudad toda la crónica.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Cuánta grandeza es un gastado escrito,</div><div style="text-align:center;">que no pudo salvar la piedra misma,</div><div style="text-align:center;">y en que con vano estudio el erudito</div><div style="text-align:center;">para deletrearlo se descrisma!</div><div style="text-align:center;">¡Cuánto padrón de bronce y de granito</div><div style="text-align:center;">el Tiempo en sempiterna noche abisma!</div><div style="text-align:center;">¡Cuánta dominación, poder y gloria</div><div style="text-align:center;">apenas un renglón legó a la historia!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, ¿a qué fin el pensamiento busca</div><div style="text-align:center;">lecciones en lo antiguo y lo distante</div><div style="text-align:center;">de la fatalidad que hunde y ofusca</div><div style="text-align:center;">lo más noble y espléndido y gigante?</div><div style="text-align:center;">¿A qué la fama asiria ni la etrusca</div><div style="text-align:center;">interrogar? ¿A qué poner delante</div><div style="text-align:center;">el gran cadáver, que al desierto agobia,</div><div style="text-align:center;">de la ciudad ilustre de Cenobia?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ved lo que ayer no más Reinaldos era,</div><div style="text-align:center;">a gozar un imperio convidado</div><div style="text-align:center;">y el lecho de una dama placentera,</div><div style="text-align:center;">de músicas y danzas rodeado;</div><div style="text-align:center;">y miradle hoy en garras de una fiera</div><div style="text-align:center;">tan de humano favor necesitado,</div><div style="text-align:center;">que hasta su espada fiel le desampara,</div><div style="text-align:center;">y está viendo a la muerte cara a cara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero dejo al barón de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">que una beldad me aguarda, a quien tan fuerte</div><div style="text-align:center;">afán aqueja ahora y tan tirano</div><div style="text-align:center;">como a Reinaldos, aunque de otra suerte;</div><div style="text-align:center;">lucha aquél con la muerte mano a mano,</div><div style="text-align:center;">y esotra llama a voces a la muerte,</div><div style="text-align:center;">a la muerte, que sorda a su querella,</div><div style="text-align:center;">no se digna venir a socorrella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si os acordáis de aquella Niña hermosa</div><div style="text-align:center;">que en demanda envïó del caro ausente</div><div style="text-align:center;">a Malgesí, no extrañaréis que ansiosa</div><div style="text-align:center;">de su llegada, los minutos cuente.</div><div style="text-align:center;">El que anhelando estaba alguna cosa</div><div style="text-align:center;">y la aguardó gran tiempo (mayormente</div><div style="text-align:center;">si era cosa de amor), la pena arguya</div><div style="text-align:center;">de Angélica infelice por la suya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reside ahora Angélica en la Albraca;</div><div style="text-align:center;">y desde el alto alcázar donde habita,</div><div style="text-align:center;">escucha el sordo embate y la resaca</div><div style="text-align:center;">de la vecina mar, que el austro agita.</div><div style="text-align:center;">La grande hueste tártara no ataca</div><div style="text-align:center;">las murallas aún; sólo la grita</div><div style="text-align:center;">se oye de alguna banda que destruye</div><div style="text-align:center;">las cercanías; tala, quema, y huye.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vuelto el hermoso rostro a la marina,</div><div style="text-align:center;">si alcanza a ver algún bajel lejano,</div><div style="text-align:center;">«Allí sin duda, exclama la mezquina,</div><div style="text-align:center;">allí viene el barón de Montalbano».</div><div style="text-align:center;">Que cercano cabalga se imagina,</div><div style="text-align:center;">si cuádruple herradura pulsa el llano.</div><div style="text-align:center;">No hay carro, no hay carroza, no hay carreta</div><div style="text-align:center;">en que verle llegar no se prometa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Volvió en fin Malgesí; mas ¡ay! volvía</div><div style="text-align:center;">(¿quién tal pensara?) con muy mal recado;</div><div style="text-align:center;">de hombros el pobre mago se encogía,</div><div style="text-align:center;">mohino, taciturno, amostazado.</div><div style="text-align:center;">«¿Qué es de tu primo?», dice inquieta. Huía</div><div style="text-align:center;">de sus mejillas el matiz rosado;</div><div style="text-align:center;">temblaba; y lo peor juzgando cierto,</div><div style="text-align:center;">llorosa exclama: «¡Ay desgraciada! Es muerto».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No es muerto aún (así responde el mago);</div><div style="text-align:center;">pero no pienso que gran cosa falte,</div><div style="text-align:center;">ni que difiera el postrimero trago,</div><div style="text-align:center;">si no se vuelve halcón o gerifalte.</div><div style="text-align:center;">Tiene, señora, al amoroso halago</div><div style="text-align:center;">forrado el pecho en diamantino esmalte;</div><div style="text-align:center;">y de su propia vida no se cura</div><div style="text-align:center;">más que de mi amistad o tu ternura».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras esto le contó punto por punto</div><div style="text-align:center;">cómo le trajo a la fatal ribera</div><div style="text-align:center;">de Rocatriste, y que le tiene a punto</div><div style="text-align:center;">de ser despedazado por la fiera.</div><div style="text-align:center;">La vista fija y el color difunto,</div><div style="text-align:center;">escucha aquella historia lastimera</div><div style="text-align:center;">la amante Niña, y tal dolor le asalta</div><div style="text-align:center;">que en tierra cae, de sentimiento falta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y recobrada dice: «¡Mal nacido!</div><div style="text-align:center;">Yo haré que de tan negra acción te pese.</div><div style="text-align:center;">¿Su muerte por ventura te he pedido?</div><div style="text-align:center;">El modo de arrancarme el alma es ése.</div><div style="text-align:center;">¿No juraste traerle, fementido?</div><div style="text-align:center;">¿Hacerle no ofreciste que viniese</div><div style="text-align:center;">a consolar mi pecho enamorado?</div><div style="text-align:center;">¿Y dónde está el consuelo que me ha dado?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Pudo ser que designio tan injusto</div><div style="text-align:center;">contra tan noble vida en ti cupiera?</div><div style="text-align:center;">Ni te valga decir que por mi gusto</div><div style="text-align:center;">le sacrificas; porque, dime, ¿no era</div><div style="text-align:center;">mal menos grave y término más justo,</div><div style="text-align:center;">si uno hubo de morir, que yo muriera?</div><div style="text-align:center;">¿Ignorabas, traidor, que en nada estimo</div><div style="text-align:center;">el trono ni la vida sin tu primo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Triste! Cuando esperaba con mi mano</div><div style="text-align:center;">mis paternos dominios ofrecerte,</div><div style="text-align:center;">y a despecho del tártaro Agricano,</div><div style="text-align:center;">esposo mío y rey del Asia hacerte,</div><div style="text-align:center;">yo misma te conduzco a fin temprano,</div><div style="text-align:center;">yo te doy, yo, la más horrible muerte;</div><div style="text-align:center;">mas con mi vida y con la de este impío</div><div style="text-align:center;">juro darte venganza, ídolo mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El mágico le dice: «Darle ayuda,</div><div style="text-align:center;">si quieres, es posible todavía;</div><div style="text-align:center;">mas importa que presto se le acuda,</div><div style="text-align:center;">o la resolución será tardía.</div><div style="text-align:center;">A ti el hacerlo toca; y si no muda</div><div style="text-align:center;">este nuevo favor su rebeldía,</div><div style="text-align:center;">de bronce es menester que tenga el pecho,</div><div style="text-align:center;">y no de sensitivas fibras hecho».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice; y le da una lima y una cuerda,</div><div style="text-align:center;">que a manera de red teje y compone,</div><div style="text-align:center;">y una pasta de pez, que al que la muerda,</div><div style="text-align:center;">las dos quijadas pegue y aprisione.</div><div style="text-align:center;">Luego que con la dama el caso acuerda,</div><div style="text-align:center;">y Angélica a la empresa se dispone,</div><div style="text-align:center;">un diablo llega, a quien montada encima,</div><div style="text-align:center;">vuela, llevando red y pasta y lima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En tanto por momentos se le gasta</div><div style="text-align:center;">a Reinaldos la fuerza, aliento y vida;</div><div style="text-align:center;">que si con su Frusberta apenas basta</div><div style="text-align:center;">contra enemigo tal, ¿qué hará, perdida?</div><div style="text-align:center;">¿Cómo esquivar el diente y garra y asta</div><div style="text-align:center;">de la bruta alimaña embravecida,</div><div style="text-align:center;">que a un lado y otro tarascadas echa,</div><div style="text-align:center;">y le fatiga sin cesar y estrecha?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una gran viga a siete varas de alto</div><div style="text-align:center;">empotrada está a dicha en la muralla.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos que la mira, y que ya falto</div><div style="text-align:center;">de todo otro recurso humano se halla,</div><div style="text-align:center;">juntando cuantas fuerzas pudo, un salto</div><div style="text-align:center;">desesperado da por alcanzalla.</div><div style="text-align:center;">Dos brazas se levanta de la tierra,</div><div style="text-align:center;">y con la diestra mano el leño afierra,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego sobre los brazos se alza en peso,</div><div style="text-align:center;">y a horcajadas en él quedó sentado.</div><div style="text-align:center;">Maravilloso fue, raro suceso;</div><div style="text-align:center;">pero es poco en verdad lo que ha ganado;</div><div style="text-align:center;">pues entre insuperables vallas preso,</div><div style="text-align:center;">en medio a cielo y tierra colocado,</div><div style="text-align:center;">fuerza es se rinda al hambre, a la molestia,</div><div style="text-align:center;">a la intemperie, o lidie con la bestia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya la noche tendió su capa bruna,</div><div style="text-align:center;">y él, que no ve otro abrigo ni otra cama,</div><div style="text-align:center;">sobre la viga, al fresco de la luna,</div><div style="text-align:center;">se acomodó, como cuclillo en rama.</div><div style="text-align:center;">A sus pies está oyendo a la importuna</div><div style="text-align:center;">fiera, que sin cesar rezonga y brama,</div><div style="text-align:center;">y en esto por el aire un bulto mira</div><div style="text-align:center;">que ya se acerca y ya se le retira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Echó luego de ver que era una dama,</div><div style="text-align:center;">y tardó poco en conocer quién era;</div><div style="text-align:center;">y tanto en ira el pecho se le inflama,</div><div style="text-align:center;">que duda si se arroje o no a la fiera.</div><div style="text-align:center;">Ella de lejos tiernamente llama,</div><div style="text-align:center;">y le habla en dulce voz de esta manera:</div><div style="text-align:center;">«Mucho, señor, me pesa verte puesto</div><div style="text-align:center;">por causa mía en trance tan funesto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »No ha sido mi intención que de mal grado</div><div style="text-align:center;">el placer me otorgaras de tu vista,</div><div style="text-align:center;">sino con voluntad y con agrado;</div><div style="text-align:center;">que a fuerza un corazón no se conquista.</div><div style="text-align:center;">Imagínate, pues, lo que el estado</div><div style="text-align:center;">en que te llego a ver, duele y contrista</div><div style="text-align:center;">a quien el alma y vida, prenda cara,</div><div style="text-align:center;">por ti sin vacilar sacrificara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Cese la ingratitud, cese el desvío,</div><div style="text-align:center;">y no a ofensa me imputes el quererte.</div><div style="text-align:center;">Ven a mis brazos, ven, que yo confío</div><div style="text-align:center;">en salvamento y libertad ponerte.</div><div style="text-align:center;">¿Cuál humano favor, si no es el mío,</div><div style="text-align:center;">puede salvar tu vida de la muerte?</div><div style="text-align:center;">¿O a tanto llega tu desdén tirano,</div><div style="text-align:center;">que aun la vida no quieres de mi mano?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Mujer! (le respondió ciego de enojo)</div><div style="text-align:center;">¿a qué venís aquí? No os he llamado:</div><div style="text-align:center;">ruégoos que me dejéis en paz; escojo</div><div style="text-align:center;">antes morir que veros a mi lado.</div><div style="text-align:center;">Al punto mismo, si no os vais, me arrojo</div><div style="text-align:center;">a ser por esta bestia devorado».</div><div style="text-align:center;">Ella, que tanto al inhumano adora,</div><div style="text-align:center;">que aun su desdén la encanta y la enamora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dícele: «Voy, señor, a obedecerte,</div><div style="text-align:center;">que otra cosa, aun queriendo, no podría;</div><div style="text-align:center;">y si gusto llevaras en mi muerte,</div><div style="text-align:center;">la muerte con mis manos me daría».</div><div style="text-align:center;">Terminado el coloquio de esta suerte,</div><div style="text-align:center;">desciende en la infernal caballería</div><div style="text-align:center;">la dama, y de los lomos de su diablo</div><div style="text-align:center;">salta a la arena del murado establo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tira al monstruo la pez; la red coloca.</div><div style="text-align:center;">Creyendo ser alguna golosina,</div><div style="text-align:center;">abre el animalón tamaña boca</div><div style="text-align:center;">para engullir la pasta peregrina,</div><div style="text-align:center;">que pega de tal modo cuanto toca,</div><div style="text-align:center;">y así lo traba, así lo conglutina,</div><div style="text-align:center;">que arte ni fuerza a separarlo basta;</div><div style="text-align:center;">tal era la virtud de aquella pasta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como se siente presas las quijadas,</div><div style="text-align:center;">el monstruo más que nunca se enfurece,</div><div style="text-align:center;">y lánzase, tirando manotadas,</div><div style="text-align:center;">hacia donde la dama estar parece;</div><div style="text-align:center;">pero de bruces da en la red, y atadas</div><div style="text-align:center;">manos y pies, inmóvil permanece.</div><div style="text-align:center;">La dama, que a Reinaldos creo seguro,</div><div style="text-align:center;">parte volando por el aire oscuro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pasa la noche; el nuevo sol despierta;</div><div style="text-align:center;">presa la fiera ve el de Montalbano;</div><div style="text-align:center;">y creyendo que Dios le abre la puerta</div><div style="text-align:center;">de salvación, ligero salta al llano,</div><div style="text-align:center;">y a repetidos golpes de Frusberta</div><div style="text-align:center;">matarla intenta; pero suda en vano;</div><div style="text-align:center;">que a tajarle la piel no era bastante</div><div style="text-align:center;">el filo más agudo y penetrante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya que por este medio nada espera,</div><div style="text-align:center;">de otro modo pensó salir con ello:</div><div style="text-align:center;">montándose a horcajadas en la fiera,</div><div style="text-align:center;">los brazos le echa en firme nudo al cuello,</div><div style="text-align:center;">y apretole las piernas de manera</div><div style="text-align:center;">que casi la ha privado del resuello;</div><div style="text-align:center;">como dos brasas se le ponen rojos,</div><div style="text-align:center;">y salen de las cuencas ambos ojos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la fiera el aliento se le apoca,</div><div style="text-align:center;">y tanto más el caballero afana.</div><div style="text-align:center;">Apretando los dientes y la boca</div><div style="text-align:center;">colorado se puso como grana,</div><div style="text-align:center;">hasta que enteramente la sofoca,</div><div style="text-align:center;">y exhalar le hace el ánima villana,</div><div style="text-align:center;">que con aullido horrísono se queja,</div><div style="text-align:center;">y en paz, por fin, a Rocatriste deja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos, terminada la batalla,</div><div style="text-align:center;">busca por do salir al campo raso;</div><div style="text-align:center;">y cercado se ve de alta muralla,</div><div style="text-align:center;">menos donde una reja impide el paso;</div><div style="text-align:center;">de gruesos hierros intrincada malla,</div><div style="text-align:center;">que ofrece aun a la luz camino escaso.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos pugna por echarla abajo;</div><div style="text-align:center;">pero pierde su tiempo y su trabajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A treparla arremete, mas de espesas</div><div style="text-align:center;">agudas púas erizada estaba.</div><div style="text-align:center;">La asalta con la espada; ni por ésas.</div><div style="text-align:center;">En suma, el paladín se la tragaba</div><div style="text-align:center;">que el término era aquél de sus empresas,</div><div style="text-align:center;">si por algún milagro no escapaba.</div><div style="text-align:center;">Perplejo está además; el caso estima</div><div style="text-align:center;">desesperado. En esto ve la lima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La lima que dejado adrede había</div><div style="text-align:center;">en aquel sitio Angélica la bella.</div><div style="text-align:center;">Pensando que algún santo se la envía,</div><div style="text-align:center;">las densas barras va a probar con ella.</div><div style="text-align:center;">Lima que lima estuvo medio día,</div><div style="text-align:center;">y poco a poco el duro hierro mella,</div><div style="text-align:center;">hasta que logra abrir capaz portillo,</div><div style="text-align:center;">por donde sale al patio del castillo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cosa por desgracia vio un gigante,</div><div style="text-align:center;">y echó a correr como un espiritado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Favor! ¡favor!», gritaba aquel tunante;</div><div style="text-align:center;">el bando infame se presenta armado;</div><div style="text-align:center;">cuál una pica trae, cuál un montante,</div><div style="text-align:center;">cuál cimitarra y cuál bastón ferrado.</div><div style="text-align:center;">Más de unos treinta de esta buena gente</div><div style="text-align:center;">sobre Reinaldos dan súbitamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero miles que fueran, buen despacho</div><div style="text-align:center;">de todos ellos el francés haría.</div><div style="text-align:center;">Jurando hacer añicos al gabacho</div><div style="text-align:center;">viene un jayán, y añaden que tenía</div><div style="text-align:center;">como de un palmo o más cada mostacho;</div><div style="text-align:center;">era el que a Montalbán pescado había.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos de un revés le abre la panza,</div><div style="text-align:center;">y a los demás sin detenerse avanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Envía por la posta al otro mundo</div><div style="text-align:center;">tres, cuatro, cinco, seis, una docena,</div><div style="text-align:center;">a cuantos llega el hierro furibundo</div><div style="text-align:center;">taja, rebana, pincha, abre, barrena.</div><div style="text-align:center;">Los otros no aguardaron un segundo,</div><div style="text-align:center;">que escarmentaron en cabeza ajena.</div><div style="text-align:center;">Déjalos ir, y embiste a una estacada</div><div style="text-align:center;">que le defiende a lo interior la entrada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No estima su victoria por completa,</div><div style="text-align:center;">si de aquella mansión de sangre y crimen</div><div style="text-align:center;">no escudriña la parte más secreta,</div><div style="text-align:center;">donde imagina que cautivos gimen</div><div style="text-align:center;">seres humanos, que librar competa</div><div style="text-align:center;">de los follones que al país oprimen.</div><div style="text-align:center;">A demoler se pone la estacada</div><div style="text-align:center;">con el filo y el puño de la espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues el otro jayán que presumía</div><div style="text-align:center;">ver el toro a su salvo en talanquera,</div><div style="text-align:center;">y ve casi postrada a la porfía</div><div style="text-align:center;">de los tremendos golpes la barrera,</div><div style="text-align:center;">qué partido tomase, discurría.</div><div style="text-align:center;">De armarse al fin le dio la ventolera,</div><div style="text-align:center;">y no curó de lo que más a cuento</div><div style="text-align:center;">le estaba, que era hacer su testamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Se le conoce en la fruncida ceja</div><div style="text-align:center;">que el importuno paladín le enoja.</div><div style="text-align:center;">Reinaldo a poco andar en paz le deja,</div><div style="text-align:center;">enderezando al corazón la hoja.</div><div style="text-align:center;">Oído el caso, la maldita vieja</div><div style="text-align:center;">desde el más alto mirador se arroja;</div><div style="text-align:center;">pero no llega al baldosado suelo,</div><div style="text-align:center;">que Satanás le echó la garra al vuelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A ejecución los malhechores saca</div><div style="text-align:center;">uno que de verdugo hace el oficio.</div><div style="text-align:center;">A los demás, humilde turba y flaca,</div><div style="text-align:center;">el caballero se mostró propicio;</div><div style="text-align:center;">y luego que la sed y el hambre aplaca</div><div style="text-align:center;">y las heridas unge, desperdicio</div><div style="text-align:center;">no quiere hacer del tiempo; sale al raso;</div><div style="text-align:center;">mas no toma la vuelta del ocaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien que de allá con poderoso encanto</div><div style="text-align:center;">le tire el siempre dulce patrio nido,</div><div style="text-align:center;">pero ¡cuán vivo en él su oprobio, y cuánto</div><div style="text-align:center;">más penetrante sonará a su oído!</div><div style="text-align:center;">Piensa que Francia del común quebranto</div><div style="text-align:center;">le pide cuenta y del honor perdido;</div><div style="text-align:center;">ve que en el templo y en la regia sala</div><div style="text-align:center;">el dedo de la infamia le señala.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la marina aguárdale la barca</div><div style="text-align:center;">que le condujo a tan aciago puerto;</div><div style="text-align:center;">pero esta vez Reinaldos no se embarca,</div><div style="text-align:center;">antes a pie, con paso y rumbo incierto,</div><div style="text-align:center;">cruza de Rocatriste la comarca,</div><div style="text-align:center;">desnudo y melancólico desierto.</div><div style="text-align:center;">Cabalga en tanto Astolfo, y en Pesquisa</div><div style="text-align:center;">dél y Roldán distante suelo pisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De París, como os dije, despedido,</div><div style="text-align:center;">la milagrosa lanza lleva en cuja,</div><div style="text-align:center;">empedrado de joyas el vestido,</div><div style="text-align:center;">obra maestra de curiosa aguja.</div><div style="text-align:center;">En lo galán, lo airoso y lo pulido</div><div style="text-align:center;">ni moro ni francés le sobrepuja.</div><div style="text-align:center;">Las riendas rige del gentil Bayardo</div><div style="text-align:center;">el caballero insigne del Leopardo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y de una en otra vino a dar un día</div><div style="text-align:center;">en no sé cuál provincia sarracena,</div><div style="text-align:center;">do Sacripante, rey de Circasía,</div><div style="text-align:center;">una revista general ordena,</div><div style="text-align:center;">y al tártaro Agricano desafía</div><div style="text-align:center;">con muchedumbre innumerable, ajena</div><div style="text-align:center;">y propia; no en verdad estimulado</div><div style="text-align:center;">por la codicia o la razón de estado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sólo el amor de Angélica le incita;</div><div style="text-align:center;">y marcha a refrenar la torticera</div><div style="text-align:center;">soberbia de Agricán, que solicita</div><div style="text-align:center;">hacerla su mujer, quiera o no quiera;</div><div style="text-align:center;">y esta demanda a la princesa irrita</div><div style="text-align:center;">de modo tal, que a toda el Asia altera;</div><div style="text-align:center;">y en armas puesta, a su defensa llama</div><div style="text-align:center;">a cuantos capitanes hay de fama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A Sacripante sobre todos ruega,</div><div style="text-align:center;">que la ama a par del alma y de la vida,</div><div style="text-align:center;">y tanta valerosa gente allega</div><div style="text-align:center;">que ni Agricán ni el mundo le intimida.</div><div style="text-align:center;">A la sazón el duque Astolfo llega;</div><div style="text-align:center;">y en viéndole el Circaso le convida,</div><div style="text-align:center;">pagado asaz de su brïosa traza,</div><div style="text-align:center;">a que en servicio suyo siente plaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Caballero, le dice, la soldada</div><div style="text-align:center;">que pidas te daré por tu persona».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Dame, responde Astolfo, si te agrada</div><div style="text-align:center;">que yo te sirva, el cetro y la corona;</div><div style="text-align:center;">porque quiero que sepas que con nada</div><div style="text-align:center;">menos mi brazo y fe se galardona;</div><div style="text-align:center;">que estoy desde la cuna acostumbrado</div><div style="text-align:center;">a ser obedecido, no mandado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y para demostrarte claramente</div><div style="text-align:center;">que no soy, como piensas, ningún porro,</div><div style="text-align:center;">si, atado un brazo, a ti y toda tu gente</div><div style="text-align:center;">no venzo luego y desbarato y corro,</div><div style="text-align:center;">estas armas que miras, Rey potente,</div><div style="text-align:center;">quiero trocar por un mandil y un gorro;</div><div style="text-align:center;">y si hay entre vosotros quien se atreva</div><div style="text-align:center;">a dudar de mi dicho, haga la prueba».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Volviéndose a los suyos el Circaso,</div><div style="text-align:center;">luego que del inglés oyó el lenguaje,</div><div style="text-align:center;">«¿No es, dice, caballeros, fuerte caso</div><div style="text-align:center;">que un hombre, al parecer, de alto linaje,</div><div style="text-align:center;">tan rematado esté? ¿No hubiera acaso</div><div style="text-align:center;">para volverle el seso algún brebaje?»</div><div style="text-align:center;">«Él es loco de atar, dicen, y poco</div><div style="text-align:center;">sacarás de meterte con un loco».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo que nadie le replica nada,</div><div style="text-align:center;">a gran galope Astolfo se retira.</div><div style="text-align:center;">Mucho su gentileza es ponderada.</div><div style="text-align:center;">Mucho al caballo el Rey mira y remira,</div><div style="text-align:center;">y cuanto más le observa más le agrada,</div><div style="text-align:center;">y con más fuerza la afición le tira;</div><div style="text-align:center;">tanto que va tras él, ligero empeño</div><div style="text-align:center;">imaginando el desmontar al dueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corriendo en tanto el Duque a la ventura</div><div style="text-align:center;">con otro joven caballero topa</div><div style="text-align:center;">de marcial continente y apostura.</div><div style="text-align:center;">Llevando al anca una mujer, galopa,</div><div style="text-align:center;">a quien, no siendo Angélica, hermosura</div><div style="text-align:center;">no tiene igual ni el Asia ni la Europa.</div><div style="text-align:center;">Es Brandimarte el nombre que la fama</div><div style="text-align:center;">da al caballero, y Flordelís la dama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O porque amor el pecho le heriría,</div><div style="text-align:center;">o por otra razón que no adivino,</div><div style="text-align:center;">en viéndole el inglés le desafía</div><div style="text-align:center;">parándosele en medio del camino:</div><div style="text-align:center;">«Alto allí, caballero, le decía,</div><div style="text-align:center;">probarte con la lanza determino,</div><div style="text-align:center;">que es para otro que tú tan rica perla.</div><div style="text-align:center;">Prepárate a dejarla o defenderla».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Primero dejaré, dice el pagano,</div><div style="text-align:center;">no que una vida sola, una docena.</div><div style="text-align:center;">Pero si venzo yo, ¿qué es lo que gano?</div><div style="text-align:center;">que dama no la traes mala ni buena.</div><div style="text-align:center;">Hagamos la partida de antemano,</div><div style="text-align:center;">como es razón; si la fortuna ordena</div><div style="text-align:center;">que en esta lid mi lanza te trabuque,</div><div style="text-align:center;">es mío ese caballo». Otorgó el Duque.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La dama, del combate espectadora</div><div style="text-align:center;">y premio, con alegre confïanza</div><div style="text-align:center;">desmonta, y como ha visto vencedora</div><div style="text-align:center;">en justas mil de su amador la lanza,</div><div style="text-align:center;">ni por asomos se le ocurre ahora</div><div style="text-align:center;">que a Brandimarte avenga malandanza;</div><div style="text-align:center;">y aún pienso que de ver la nueva presa</div><div style="text-align:center;">que el Amor le ha rendido, no le pesa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tomaron, pues, del campo los barones</div><div style="text-align:center;">todo lo que juzgaron suficiente;</div><div style="text-align:center;">y a un mismo tiempo hincando los talones,</div><div style="text-align:center;">corrieron a encontrarse bravamente.</div><div style="text-align:center;">Chocan los dos fortísimos bridones</div><div style="text-align:center;">en medio del correr, frente con frente;</div><div style="text-align:center;">Bayardo por fortuna quedó sano;</div><div style="text-align:center;">pero cayó sin vida el del pagano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual, como ordenó su adverso sino,</div><div style="text-align:center;">fue a rodar por la arena largo trecho,</div><div style="text-align:center;">y lamenta su mísero destino,</div><div style="text-align:center;">porque la lanza que perder le ha hecho</div><div style="text-align:center;">lo que adoró con el amor más fino,</div><div style="text-align:center;">no le pasó de parte a parte el pecho,</div><div style="text-align:center;">quitándole la carga aborrecida</div><div style="text-align:center;">de una afrentosa y solitaria vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Mas, ¿quién te impide, ¡oh triste!, el postrimero</div><div style="text-align:center;">remedio?», despechado se pregunta.</div><div style="text-align:center;">Astolfo al ver que del luciente acero</div><div style="text-align:center;">aplica al pecho la desnuda punta,</div><div style="text-align:center;">en alta voz le dice: «Caballero,</div><div style="text-align:center;">detén la espada. A los que enlaza y junta</div><div style="text-align:center;">amor con mutua fe tan verdadera,</div><div style="text-align:center;">si desuniese yo, villano fuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Vive por largos años, y a esa rara</div><div style="text-align:center;">belleza goza en paz; yo te la cedo.</div><div style="text-align:center;">Venciendo al que me da muestra tan clara</div><div style="text-align:center;">de ánimo generoso, pensar puedo,</div><div style="text-align:center;">sin que una prenda pierdas tú tan cara,</div><div style="text-align:center;">que honrado asaz y ganancioso quedo;</div><div style="text-align:center;">por amor fue y por fama el desafío;</div><div style="text-align:center;">tuya la dama sea; el lauro mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyendo al Duque hablar de esta manera</div><div style="text-align:center;">el que ya se contaba por difunto,</div><div style="text-align:center;">tales extremos hace, cual si hubiera</div><div style="text-align:center;">perdido la razón de todo punto.</div><div style="text-align:center;">Bien expresar su gratitud quisiera;</div><div style="text-align:center;">¿mas qué podrá decir en el asunto?</div><div style="text-align:center;">«Ya es doble, exclama, la vergüenza mía;</div><div style="text-align:center;">como en valor, venciste en cortesía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ni deuda tanta sé cómo pagarte;</div><div style="text-align:center;">pues ofrecer mi espada es excusado,</div><div style="text-align:center;">aunque igualara a la del mismo Marte,</div><div style="text-align:center;">a quien de sí tan alta muestra ha dado.</div><div style="text-align:center;">Suplícote tan sólo que dignarte</div><div style="text-align:center;">quieras de recibirme por crïado,</div><div style="text-align:center;">y que a tus pies en homenaje lleve</div><div style="text-align:center;">la vida el que dos veces te la debe».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esto pasaba entre el caído andante</div><div style="text-align:center;">y el caballero del Leopardo rojo,</div><div style="text-align:center;">cuando cata que llega Sacripante,</div><div style="text-align:center;">y al ver la dama se le alegra el ojo.</div><div style="text-align:center;">Entre ella y el caballo vacilante,</div><div style="text-align:center;">«¿Cuál de estas dos empresas, dice, escojo?</div><div style="text-align:center;">¿La dama o el corcel? Corcel y dama.</div><div style="text-align:center;">Pero primeramente Amor me llama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Cualquiera que de vos, dice altanero,</div><div style="text-align:center;">esa bella mujer trajo consigo,</div><div style="text-align:center;">déjela ya, que para mí la quiero;</div><div style="text-align:center;">sepa, si no, que se las ha conmigo».</div><div style="text-align:center;">«Es un felón, no un noble caballero,</div><div style="text-align:center;">y una horca merece por castigo,</div><div style="text-align:center;">responde Brandimarte, el que, a caballo,</div><div style="text-align:center;">reta a quien se halla a pie, como yo me hallo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y vuelto al Duque, «Préstame, te ruego,</div><div style="text-align:center;">por un momento tu corcel». «¡Mal año!</div><div style="text-align:center;">aunque manso le ves como un borrego,</div><div style="text-align:center;">no sufre este animal jinete extraño,</div><div style="text-align:center;">responde Astolfo, cree que si lo niego</div><div style="text-align:center;">es porque sólo yo con él me amaño.</div><div style="text-align:center;">Cuanto más que el presente desafío,</div><div style="text-align:center;">si en ello caes, a par que tuyo, es mío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Déjame, por tu vida, en dos paletas</div><div style="text-align:center;">con este guapo enderezar la cosa.</div><div style="text-align:center;">El duelo, señor mío, a que nos retas,</div><div style="text-align:center;">será con una condición forzosa:</div><div style="text-align:center;">que si vencido fueres, no te metas</div><div style="text-align:center;">en más cuestión por esta dama hermosa,</div><div style="text-align:center;">y cedas tu caballo al camarada,</div><div style="text-align:center;">que no ha de aventurar todo por nada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y si yo salgo mal de la querella,</div><div style="text-align:center;">a dar las armas y el corcel me obligo,</div><div style="text-align:center;">pero la dama no, que en cuanto a ella,</div><div style="text-align:center;">te debes entender con el amigo».</div><div style="text-align:center;">«¡Gracias!, murmura el Rey, benigna estrella,</div><div style="text-align:center;">la que andas hoy tan liberal conmigo.</div><div style="text-align:center;">¡A un mismo tiempo dama, arnés, caballo!</div><div style="text-align:center;">Lance mejor no pude imaginallo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Esto entre sí; y al Duque por respuesta</div><div style="text-align:center;">riendo dice: «Está cerrado el trato».</div><div style="text-align:center;">Dijérades, al verle, que iba a fiesta,</div><div style="text-align:center;">o en baile o zambra a divertirse un rato;</div><div style="text-align:center;">y si de algo le pesa es que le cuesta</div><div style="text-align:center;">la esperada ganancia tan barato;</div><div style="text-align:center;">que a vueltas del arnés, caballo y dama,</div><div style="text-align:center;">holgara de adquirir loor y fama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toman, pues, campo, enristran, espolean,</div><div style="text-align:center;">embisten, chocan con mortal fracaso;</div><div style="text-align:center;">entrambos caballeros bambolean;</div><div style="text-align:center;">pero algo más le avino al Rey circaso:</div><div style="text-align:center;">las piernas y rodillas le flaquean;</div><div style="text-align:center;">trabuca, rueda; y vuelve paso a paso,</div><div style="text-align:center;">harto mortificado y descontento,</div><div style="text-align:center;">sin su propio corcel al campamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El pobre diablo, dice Astolfo, vino</div><div style="text-align:center;">a buscar lana, y vuelve trasquilado».</div><div style="text-align:center;">El Duque resolvió mudar destino</div><div style="text-align:center;">por ir de Brandimarte acompañado;</div><div style="text-align:center;">y un par de millas por aquel camino</div><div style="text-align:center;">escasamente hubieron cabalgado,</div><div style="text-align:center;">cuando la dama dice: «A lo que veo,</div><div style="text-align:center;">hemos llegado al puente del Leteo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Aquella agua que veis es encantada,</div><div style="text-align:center;">y al que la bebe la memoria quita.</div><div style="text-align:center;">En el puente una ninfa está apostada,</div><div style="text-align:center;">que ofrece de ella a todo el que transita;</div><div style="text-align:center;">y aquél de cuyos labios es probada,</div><div style="text-align:center;">desmemoriado prisionero, habita</div><div style="text-align:center;">en la verde ribera allende el río,</div><div style="text-align:center;">rendido a un torpe amor el albedrío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y si alguno hace gestos a la copa,</div><div style="text-align:center;">y sin gustarla va a pasar el puente,</div><div style="text-align:center;">saliendo a una señal toda la tropa</div><div style="text-align:center;">allí cautiva (entre la cual hay gente</div><div style="text-align:center;">de lo mejor del Asia y de la Europa)</div><div style="text-align:center;">al pasajero asaltan juntamente,</div><div style="text-align:center;">y desigual a tan terrible prueba,</div><div style="text-align:center;">le hacen que a su pesar se rinda y beba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Encaminemos, pues, por otra vía,</div><div style="text-align:center;">ya que el seguir por ésta es devaneo».</div><div style="text-align:center;">Pero cuanto la dama les decía,</div><div style="text-align:center;">era poner espuelas al deseo.</div><div style="text-align:center;">Astolfo protestaba que tenía</div><div style="text-align:center;">de ver aquel encanto del Leteo;</div><div style="text-align:center;">y el pagano barón no le va en zaga.</div><div style="text-align:center;">Llegan al puente, y cátate la maga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con blanda voz y cara zalamera,</div><div style="text-align:center;">haciendo al Duque humilde acatamiento,</div><div style="text-align:center;">rogole que templar la sed quisiera</div><div style="text-align:center;">en el fresco licor sin cumplimiento.</div><div style="text-align:center;">«¡Bruja!, responde Astolfo, ¡embelequera!</div><div style="text-align:center;">Ya sabemos acá cómo anda el cuento.</div><div style="text-align:center;">A los cautivos abrirás la puerta</div><div style="text-align:center;">en este mismo instante, o eres muerta».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La Ninfa, que esto escucha, prestamente</div><div style="text-align:center;">dejó caer la enhechizada taza,</div><div style="text-align:center;">y todo al punto viose arder el puente,</div><div style="text-align:center;">y hundirse estremeciéndose amenaza.</div><div style="text-align:center;">Astolfo casi casi se arrepiente;</div><div style="text-align:center;">que de pasar el río no ve traza.</div><div style="text-align:center;">Dos segundos estuvo o tres perplejo;</div><div style="text-align:center;">al fin tomó de su valor consejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y como el compañero por su parte</div><div style="text-align:center;">también porfía en que el jardín se invada,</div><div style="text-align:center;">y la dama no sabe con cuál arte</div><div style="text-align:center;">de tan loco designio los disuada</div><div style="text-align:center;">(la dama, es a saber, de Brandimarte,</div><div style="text-align:center;">que tanto como bella era avisada),</div><div style="text-align:center;">«Otro sendero, dice, oculto y breve</div><div style="text-align:center;">mostraros puedo, que al jardín os lleve».</div><div style="text-align:center;">Siguen ellos los pasos de la guía,</div><div style="text-align:center;">y atravesando el río del Olvido</div><div style="text-align:center;">por cierto puentecillo, que tenía</div><div style="text-align:center;">Flordelis bien probado y bien sabido,</div><div style="text-align:center;">llegaron a una puerta que se abría</div><div style="text-align:center;">a la fatal estancia, do escondido</div><div style="text-align:center;">vive tanto galán aventurero</div><div style="text-align:center;">olvidado de sí y del mundo entero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La puerta derribando, ven el huerto</div><div style="text-align:center;">do en gustosa prisión está el de Anglante,</div><div style="text-align:center;">y el caballero del León, Uberto,</div><div style="text-align:center;">y con Grifón el joven Aquilante;</div><div style="text-align:center;">Clarïón, que en el líbico desierto</div><div style="text-align:center;">venció animoso a un gran dragón volante;</div><div style="text-align:center;">Adrián de Creta, y Antifor moldavo,</div><div style="text-align:center;">y el rey Balán, entre los bravos bravo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues al entrar los tres, tal chamusquina</div><div style="text-align:center;">se arma, tal confusión, tanta algazara</div><div style="text-align:center;">de caja, de tambor, trompa y bocina,</div><div style="text-align:center;">cual con dificultad se imaginara.</div><div style="text-align:center;">Señora de estos campos Dragontina</div><div style="text-align:center;">ordena a sus cautivos que hagan cara,</div><div style="text-align:center;">y a los intrusos caballeros traten</div><div style="text-align:center;">de aprisionar, o, en todo caso, maten.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la mañana de este propio día,</div><div style="text-align:center;">gustado aquel licor que el juicio altera,</div><div style="text-align:center;">el Conde don Roldán llegado había,</div><div style="text-align:center;">rendido amante ya de la Hechicera.</div><div style="text-align:center;">Con la loriga a cuestas todavía,</div><div style="text-align:center;">paciendo Brilladoro en la pradera,</div><div style="text-align:center;">andaba el buen señor entretenido,</div><div style="text-align:center;">cuando oyó el fiero estruendo y apellido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y la hada a sus pies llorosa mira,</div><div style="text-align:center;">que humilde dice: «Tu favor imploro».</div><div style="text-align:center;">Súbitamente el Conde, que suspira</div><div style="text-align:center;">de amor por ella, y ve tan tierno lloro,</div><div style="text-align:center;">desnuda a Durindana, ardiendo en ira,</div><div style="text-align:center;">y monta de un gran salto a Brilladoro;</div><div style="text-align:center;">vivas centellas por los ojos vierte,</div><div style="text-align:center;">anunciadoras de venganza y muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Amaba el conde Orlando a Dragontina;</div><div style="text-align:center;">¿quién vio jamás tan raro desvarío?</div><div style="text-align:center;">Encierra la bebida peregrina</div><div style="text-align:center;">de la mágica taza un poderío</div><div style="text-align:center;">que con mojar el labio, no ya inclina,</div><div style="text-align:center;">sino fuerza y arrastra a el albedrío,</div><div style="text-align:center;">aun al que en otro amor cautivo se halla,</div><div style="text-align:center;">y a sola Dragontina lo avasalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Embravecido el conde Orlando parte</div><div style="text-align:center;">hacia el lugar en que el tumulto suena,</div><div style="text-align:center;">y en que, mientras arroja Brandimarte</div><div style="text-align:center;">a Uberto del León sobre la arena,</div><div style="text-align:center;">al rey Balán enseña Astolfo el arte</div><div style="text-align:center;">de bajar por las ancas, y se llena</div><div style="text-align:center;">de grande maravilla a la llegada</div><div style="text-align:center;">de Orlando, a quien conoce por la espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Orlando amado!, el Duque le decía,</div><div style="text-align:center;">¡corona y flor de todo esfuerzo humano!</div><div style="text-align:center;">¿quién así te turbó la fantasía?</div><div style="text-align:center;">Paréceme que estás calamocano.</div><div style="text-align:center;">Astolfo, Astolfo soy, por vida mía;</div><div style="text-align:center;">¿que no conoces a tu primo hermano?»</div><div style="text-align:center;">De parentescos no se cura el Conde,</div><div style="text-align:center;">y a puras cuchilladas le responde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gracias a la ocurrencia de Bayardo,</div><div style="text-align:center;">que era en lances de guerra tan experto;</div><div style="text-align:center;">si no, no estrena el Duque otro leopardo;</div><div style="text-align:center;">que al primer tajo allí quedaba muerto.</div><div style="text-align:center;">Disparando el corcel como un petardo</div><div style="text-align:center;">el muro salva del hadado huerto,</div><div style="text-align:center;">como quien sabe bien que no se gana</div><div style="text-align:center;">gran cosa en argüir con Durindana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien pudo el Duque allí emplear la lanza;</div><div style="text-align:center;">pero lo que ella vale él mismo ignora;</div><div style="text-align:center;">y aunque cayese Orlando, su pujanza</div><div style="text-align:center;">le quedaba y su espada cortadora;</div><div style="text-align:center;">luego, no sé por qué la confianza</div><div style="text-align:center;">que Astolfo tuvo en sí le mengua ahora;</div><div style="text-align:center;">y luego, el contendor su primo era,</div><div style="text-align:center;">y de verle caído se doliera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando por el puente sale al raso,</div><div style="text-align:center;">pensando al duque Astolfo dar un tiento;</div><div style="text-align:center;">mas aunque Brillador fuera el Pegaso,</div><div style="text-align:center;">quedara este pensar en pensamiento,</div><div style="text-align:center;">porque Bayardo corre, y lleva un paso.</div><div style="text-align:center;">Pero por Dios que ya me falta aliento</div><div style="text-align:center;">para más cabalgar; tiro la rienda,</div><div style="text-align:center;">y suspendo un instante la leyenda.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3190-orlando-enamorado-canto-viii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:24:09 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943846_orlando-enamorado-canto-viii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto VIII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Rocatriste</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La guerra es punto averiguado y fijo</div><div style="text-align:center;">que la dirige Dios, no la Fortuna;</div><div style="text-align:center;">y Dios de los ejércitos se dijo</div><div style="text-align:center;">por esta causa, y no por otra alguna.</div><div style="text-align:center;">Dando palabra de no ser prolijo,</div><div style="text-align:center;">quiero, pues la ocasión es oportuna,</div><div style="text-align:center;">hacer sobre este asunto una homilía</div><div style="text-align:center;">para edificación ajena y mía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Visteis jamás tan grande pelotera?</div><div style="text-align:center;">¿Tanto gigante? ¿Tanto monstruo bravo?</div><div style="text-align:center;">Momentos hubo en que no sé si diera</div><div style="text-align:center;">por el cetro de Carlos un ochavo.</div><div style="text-align:center;">Viose él, y vio su corte prisionera;</div><div style="text-align:center;">paró su gloria en un desnudo cabo;</div><div style="text-align:center;">y cuando de salud no hay esperanza,</div><div style="text-align:center;">Astolfo llega, y la victoria alcanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Golïat, de una honda acerbo estrago,</div><div style="text-align:center;">Holofernes, que muere hecho una sopa,</div><div style="text-align:center;">y aquel a quien Tomiris con el trago</div><div style="text-align:center;">escarneció de la sangrienta copa,</div><div style="text-align:center;">de la prosperidad al blando halago</div><div style="text-align:center;">navegaron un tiempo viento en popa;</div><div style="text-align:center;">mas dejó su soberbia al fin postrada</div><div style="text-align:center;">un niño, una mujer, una nonada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vino el gran Corso, escándalo del mundo,</div><div style="text-align:center;">a quien un reino dio cada batalla,</div><div style="text-align:center;">y donde hallar pensó terror profundo,</div><div style="text-align:center;">firme virtud y heroicos pechos halla.</div><div style="text-align:center;">Al noble ejemplo, el brío moribundo</div><div style="text-align:center;">de Europa en repentino incendio estalla,</div><div style="text-align:center;">y el fallo que a un peñasco te deporta,</div><div style="text-align:center;">¡Napoleón! la tierra escucha absorta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El vulgo estos portentos atribuye</div><div style="text-align:center;">a caprichos y juegos de Fortuna,</div><div style="text-align:center;">la cual se dice que a su antojo influye</div><div style="text-align:center;">en cuanto abraza el cerco de la luna.</div><div style="text-align:center;">Mas cuando a impulso débil se destruye</div><div style="text-align:center;">titánico poder, sin duda alguna</div><div style="text-align:center;">es porque el cielo al oprimido ampara,</div><div style="text-align:center;">y contra la injusticia se declara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y aunque es verdad que suelen algún día,</div><div style="text-align:center;">para probar la fe, vencer los malos,</div><div style="text-align:center;">ello la presuntuosa altanería</div><div style="text-align:center;">es humillada al fin y acaba a palos.</div><div style="text-align:center;">Mas (ya lo veo) os cansa la homilía,</div><div style="text-align:center;">y suspirando estáis por los regalos</div><div style="text-align:center;">de la apacible, deleitosa estancia</div><div style="text-align:center;">adonde aporta el Campeón de Francia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual, no bien está la barca surta,</div><div style="text-align:center;">por la lozana orilla el paso mueve;</div><div style="text-align:center;">y atravesando perfumada murta,</div><div style="text-align:center;">estremecida al susurrar de un leve</div><div style="text-align:center;">soplo, que a el alma los cuidados hurta</div><div style="text-align:center;">y la fatiga al cuerpo, a rato breve</div><div style="text-align:center;">una fábrica mira grande y bella</div><div style="text-align:center;">que entre copados árboles descuella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A un lado y otro, por diversas rutas,</div><div style="text-align:center;">florestas hay de pájaros pobladas,</div><div style="text-align:center;">pensiles, parques, lagos, templos, grutas,</div><div style="text-align:center;">por acá fuentes, por allá cascadas.</div><div style="text-align:center;">Deciros de las flores y las frutas</div><div style="text-align:center;">en jardines, vergeles y enramadas,</div><div style="text-align:center;">fuera juntaros cuanta copia opima</div><div style="text-align:center;">a cada suelo cupo y cada clima.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Conducen a la fábrica eminente</div><div style="text-align:center;">doce marmóreas gradas de colores,</div><div style="text-align:center;">y en columnas de pórfido esplendente</div><div style="text-align:center;">estriban tapizados corredores,</div><div style="text-align:center;">de donde, al manso embalsamado ambiente,</div><div style="text-align:center;">un divino concierto de cantores</div><div style="text-align:center;">y de instrumentos varios esparcía</div><div style="text-align:center;">torrentes de gratísima armonía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las flores y la música y la calma</div><div style="text-align:center;">que allí de los sentidos se apodera;</div><div style="text-align:center;">aquel süave olor que llega a el alma</div><div style="text-align:center;">y ya sólo al placer la deja entera;</div><div style="text-align:center;">y lo que en mi sentir lleva la palma</div><div style="text-align:center;">a lo demás, una gallarda hilera</div><div style="text-align:center;">de bellas ninfas, que a encontrarle viene,</div><div style="text-align:center;">todo al barón embelesado tiene.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después de un gentilísimo saludo</div><div style="text-align:center;">una de ellas le dice: «Caballero,</div><div style="text-align:center;">dichosa la ocasión llamarse pudo</div><div style="text-align:center;">que te trajo a este albergue placentero,</div><div style="text-align:center;">do, si no está tu corazón desnudo</div><div style="text-align:center;">de humanas afecciones, como espero,</div><div style="text-align:center;">y lo anuncia tu garbo y apostura,</div><div style="text-align:center;">será, la que te aguarda, alta ventura».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así diciendo, al caballero indica</div><div style="text-align:center;">el marmóreo portal del gran palacio;</div><div style="text-align:center;">luego una sala le recibe, rica,</div><div style="text-align:center;">maravillosa, de ovalado espacio;</div><div style="text-align:center;">festones la techumbre multiplica</div><div style="text-align:center;">de crisólito, de ópalo y topacio;</div><div style="text-align:center;">de alabastro el más cándido es el muro;</div><div style="text-align:center;">perfiles y cenefas de oro puro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entrando el caballero, en medio se halla</div><div style="text-align:center;">de bulliciosa juvenil cuadrilla</div><div style="text-align:center;">de hermosas ninfas, que al mirarle calla,</div><div style="text-align:center;">y le conduce a la más alta silla.</div><div style="text-align:center;">Una, terciada al hombro alba toalla,</div><div style="text-align:center;">hincada humildemente la rodilla,</div><div style="text-align:center;">una bacía de oro le presenta,</div><div style="text-align:center;">que los primores del cincel ostenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otra, que deja en leve ropa gualda</div><div style="text-align:center;">brujulear las formas a la vista,</div><div style="text-align:center;">y prendida a la cinta lleva el halda,</div><div style="text-align:center;">y en el broche una cárdena amatista,</div><div style="text-align:center;">toma el aguamanil (de una esmeralda</div><div style="text-align:center;">labrado, la más grande que fue vista),</div><div style="text-align:center;">y derrama al señor de Montalbano</div><div style="text-align:center;">líquido aroma en una y otra mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otra dama tras esto, que, ceñida</div><div style="text-align:center;">la frente de arrayán, tiene por gala</div><div style="text-align:center;">única su beldad (que, por mi vida,</div><div style="text-align:center;">la de la más encopetada iguala),</div><div style="text-align:center;">«A punto está, le dice, la comida»;</div><div style="text-align:center;">y la gallarda tropa, puesta en ala,</div><div style="text-align:center;">al buen señor de Montalbán se inclina,</div><div style="text-align:center;">y a do el banquete aguarda le encamina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Junto allí se demuestra cuanto puede</div><div style="text-align:center;">excitar al más lánguido apetito,</div><div style="text-align:center;">y no sé si la copia al arte excede,</div><div style="text-align:center;">o si lo vario es más que lo exquisito;</div><div style="text-align:center;">pues reunido pareciera adrede</div><div style="text-align:center;">para que en este número infinito</div><div style="text-align:center;">de viandas con que al gusto se festeja,</div><div style="text-align:center;">vague la vista, en elegir perpleja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De la mesa, que entolda entre follaje</div><div style="text-align:center;">verde una red de flores olorosas,</div><div style="text-align:center;">va el caballero al superior paraje</div><div style="text-align:center;">con cuatro damas de las más donosas.</div><div style="text-align:center;">Otras, arregazado el blanco traje,</div><div style="text-align:center;">coronada la sien de blancas rosas,</div><div style="text-align:center;">ministran; y una de ellas, que el divino</div><div style="text-align:center;">néctar servir pudiera, escancia el vino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuando, acabada la soberbia cena,</div><div style="text-align:center;">descubierta quedó la mesa de oro,</div><div style="text-align:center;">a una gran cuadra van de antorchas llena,</div><div style="text-align:center;">do mientras danza alborozado coro</div><div style="text-align:center;">al compás de amorosa cantilena,</div><div style="text-align:center;">de suave cuerda y de metal sonoro</div><div style="text-align:center;">una discreta dama al distraído</div><div style="text-align:center;">barón se llega, y dícele al oído:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Ves la ventura que te ofrece el cielo?</div><div style="text-align:center;">Predestinola a ti la reina mía,</div><div style="text-align:center;">que de tu amor aguarda su consuelo,</div><div style="text-align:center;">y si quisieras más, más te daría».</div><div style="text-align:center;">Estaba el buen Reinaldos como lelo,</div><div style="text-align:center;">y a veces receloso se decía:</div><div style="text-align:center;">«¿A que el traidor de Malgesí me engaña,</div><div style="text-align:center;">y cuanto miro es todo una patraña?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En esto el nombre oyó, por accidente,</div><div style="text-align:center;">de Angélica. Irritado basilisco</div><div style="text-align:center;">se vuelve, y con ceñudo continente</div><div style="text-align:center;">caricias, ruego, amor rehuye arisco.</div><div style="text-align:center;">No hay placer ni hermosura que le tiente;</div><div style="text-align:center;">se despeñara del más alto risco,</div><div style="text-align:center;">y en el más hondo abismo se echaría,</div><div style="text-align:center;">por no ver la que tanto aborrecía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por la primer salida, que halla abierta,</div><div style="text-align:center;">de esta, a su juicio, odiosa cárcel, huye.</div><div style="text-align:center;">«De nada aquí te servirá Frusberta</div><div style="text-align:center;">(teniéndole, una dama así le arguye)</div><div style="text-align:center;">lo postrero es del mundo esta desierta</div><div style="text-align:center;">ínsula, que ignorado mar circuye;</div><div style="text-align:center;">en prisiones estás, y no te queda</div><div style="text-align:center;">más arbitrio que hacértelas de seda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las cejas el francés airado enarca,</div><div style="text-align:center;">que sólo entonces fue descomedido;</div><div style="text-align:center;">y a la playa en demanda de la barca</div><div style="text-align:center;">corre, con el intento decidido</div><div style="text-align:center;">de abandonarse a ella, aunque la Parca</div><div style="text-align:center;">le dé por tumba el ponto embravecido.</div><div style="text-align:center;">Por la tropa de ninfas atropella,</div><div style="text-align:center;">llega al mar, ve la barca, salta en ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas heos aquí segunda maravilla:</div><div style="text-align:center;">por más que corta el agua con la espada,</div><div style="text-align:center;">así aparta la nave de la orilla</div><div style="text-align:center;">como si allí estuviese emparedada,</div><div style="text-align:center;">o a las ásperas rocas por la quilla</div><div style="text-align:center;">con cincuenta cadenas amarrada;</div><div style="text-align:center;">moverla no le es dado, más que al viento</div><div style="text-align:center;">sacar un farallón de su cimiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba ya Reinaldos impaciente,</div><div style="text-align:center;">pensando si a las ondas se arrojase;</div><div style="text-align:center;">y al intentarlo, inesperadamente</div><div style="text-align:center;">de la costa el barquillo se desase,</div><div style="text-align:center;">y tomando la vuelta del poniente</div><div style="text-align:center;">sin que el barón la causa adivinase,</div><div style="text-align:center;">así va, que saeta no le iguala</div><div style="text-align:center;">en lo veloz, ni disparada bala.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El manto de la noche el mundo vela,</div><div style="text-align:center;">y en tanto el barquichuelo desalado</div><div style="text-align:center;">no corre por el agua, sino vuela;</div><div style="text-align:center;">y lo mejor (si aún no lo he declarado)</div><div style="text-align:center;">es que no se usa en él jarcia ni vela,</div><div style="text-align:center;">ni remo, ni timón; y tripulado</div><div style="text-align:center;">parece estar de duendes, y que sea</div><div style="text-align:center;">el mismo Satanás quien pilotea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Da fondo en fin al despuntar la aurora,</div><div style="text-align:center;">que en nubes se embozó de infausto agüero.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos desembarca, y una hora</div><div style="text-align:center;">anduvo sin destino y sin sendero,</div><div style="text-align:center;">cuando a un anciano ve, que gime y llora,</div><div style="text-align:center;">y le dice: «¡Ah Señor! Un bandolero</div><div style="text-align:center;">me acaba de quitar una hija amada;</div><div style="text-align:center;">de su inocencia y mi dolor te apiada».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tiénela el tal en una selva espesa,</div><div style="text-align:center;">y a pie el de Montalbán y solo se halla;</div><div style="text-align:center;">mas no por esto rehusó la empresa;</div><div style="text-align:center;">antes presenta al robador batalla.</div><div style="text-align:center;">Conturbado el ladrón soltó la presa;</div><div style="text-align:center;">y luego, dando un silbo, atiende y calla;</div><div style="text-align:center;">apenas fue la seña oída, el puente</div><div style="text-align:center;">calan, de un gran castillo, que está enfrente,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> de donde un jayanazo de morena</div><div style="text-align:center;">faz, erizado pelo y mirar torvo,</div><div style="text-align:center;">sale, y un dardo trae y una cadena</div><div style="text-align:center;">que el un extremo tiene agudo y corvo.</div><div style="text-align:center;">Y sin decir razón mala ni buena</div><div style="text-align:center;">el dardo arroja, que, no hallando estorbo</div><div style="text-align:center;">en el escudo, el fino arnés horada</div><div style="text-align:center;">del paladín, y encarna una pulgada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rïó Reinaldos desdeñosamente,</div><div style="text-align:center;">que no quedó del tiro muy contento.</div><div style="text-align:center;">A castigar la injuria fue impaciente;</div><div style="text-align:center;">pero el bribón le adivinó el intento;</div><div style="text-align:center;">la espalda le volvió y hacia otro puente</div><div style="text-align:center;">que de uno y otro lado tiene asiento</div><div style="text-align:center;">sobre berruecos de áspera barranca,</div><div style="text-align:center;">corrió como en hüída, a toda zanca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hay en medio del puente una argolluela;</div><div style="text-align:center;">de ella el gigante la cadena traba</div><div style="text-align:center;">metiendo el gancho, y cuando ve que vuela</div><div style="text-align:center;">el paladín tras él con furia brava,</div><div style="text-align:center;">y al puente se abalanza sin cautela,</div><div style="text-align:center;">el traidor, que otra cosa no aguardaba,</div><div style="text-align:center;">tira de la cadena, y al instante</div><div style="text-align:center;">húndense paladín, puente y gigante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jamás se vio invención tan rara y nueva.</div><div style="text-align:center;">Aturdido Reinaldos del porrazo,</div><div style="text-align:center;">rodando fue hasta el centro de una cueva,</div><div style="text-align:center;">en donde pie con pie, brazo con brazo,</div><div style="text-align:center;">le ata el jayán, que al hombro se le lleva,</div><div style="text-align:center;">diciendo: «No nos dieras embarazo,</div><div style="text-align:center;">y te estuvieras a pie quedo en casa,</div><div style="text-align:center;">y no te pasaría lo que pasa».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El lance, por mi vida, es apurado.</div><div style="text-align:center;">«¡Cómo Fortuna en su rigor se extrema!</div><div style="text-align:center;">dice el barón, ¿quién pudo haber pensado</div><div style="text-align:center;">tan nueva y nunca vista estratagema?</div><div style="text-align:center;">Pero que pinte lo que quiera el dado;</div><div style="text-align:center;">¡perdí el honor! ¿Qué azares hay que tema?</div><div style="text-align:center;">Lo que siento es morir como un baldío,</div><div style="text-align:center;">atado pies y manos, y hecho un lío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡La voluntad de Dios cumplida sea!»</div><div style="text-align:center;">Llegan en esto al puente del castillo,</div><div style="text-align:center;">do de osamenta descarnada y fea</div><div style="text-align:center;">ocupado se ve cada portillo;</div><div style="text-align:center;">aquí una triste víctima boquea;</div><div style="text-align:center;">allá cuelga un cadáver amarillo;</div><div style="text-align:center;">de sangre están teñidos muro y suelo;</div><div style="text-align:center;">todo señales da de espanto y duelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no el color por esto se le muda</div><div style="text-align:center;">ni al miedo da cabida el caballero.</div><div style="text-align:center;">Envuelta en largas ropas de vïuda</div><div style="text-align:center;">una vieja recibe al prisionero,</div><div style="text-align:center;">de avellanada tez, flaca, barbuda,</div><div style="text-align:center;">y de un mirar desapacible, austero.</div><div style="text-align:center;">«Menguada fue la hora en que viniste,</div><div style="text-align:center;">dice, a jurisdicción de Rocatriste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pero hallándose el número cumplido</div><div style="text-align:center;">de víctimas que mueren cada día,</div><div style="text-align:center;">según el rito ahora establecido</div><div style="text-align:center;">en esta malhadada estancia mía,</div><div style="text-align:center;">ten, si en algo lo estimas, entendido</div><div style="text-align:center;">que tu fin no es llegado todavía;</div><div style="text-align:center;">mas de la luz despídete, que es ésta,</div><div style="text-align:center;">¡mezquino!, la postrera, que te resta».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al solitario albergue de un oscuro</div><div style="text-align:center;">sótano el caballero es conducido,</div><div style="text-align:center;">en que un lecho le aguarda angosto y duro</div><div style="text-align:center;">y un pedazo de pan enmohecido.</div><div style="text-align:center;">Juzga llegado el término inmaturo</div><div style="text-align:center;">de su vida, y lo toma a buen partido,</div><div style="text-align:center;">que sin honor la vista le es amarga</div><div style="text-align:center;">del mundo, y el vivir pesada carga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Postrado a la fatiga y la tristeza,</div><div style="text-align:center;">del ánima mortal doble beleño,</div><div style="text-align:center;">reclinó, como pudo, la cabeza,</div><div style="text-align:center;">y abandonose, sin sentir, al sueño.</div><div style="text-align:center;">Mas no ha dormido el infeliz gran pieza,</div><div style="text-align:center;">cuando tocar se siente, y al pequeño</div><div style="text-align:center;">resplandor de una lámpara expirante,</div><div style="text-align:center;">el bulto de la vieja vio adelante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cual así le habla: «Caballero,</div><div style="text-align:center;">tu presencia gentil tanto me obliga,</div><div style="text-align:center;">que una proposición hacerte quiero</div><div style="text-align:center;">con que evitar tu muerte se consiga.</div><div style="text-align:center;">Mas por que entiendas mi designio, el fuero</div><div style="text-align:center;">que aquí se guarda es menester te diga,</div><div style="text-align:center;">y que con harta pena haga memoria</div><div style="text-align:center;">de una sangrienta y lamentable historia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Un caballero fue, de gran riqueza,</div><div style="text-align:center;">señor de este castillo y tierra un día;</div><div style="text-align:center;">a todos hospedaba con franqueza;</div><div style="text-align:center;">en pompa grande y esplendor vivía;</div><div style="text-align:center;">a gentes de valor y de nobleza</div><div style="text-align:center;">sobremanera honraba y distinguía;</div><div style="text-align:center;">y tuvo una señora por esposa,</div><div style="text-align:center;">tanto como leal y casta, hermosa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ella, que de hermosura fue un lucero,</div><div style="text-align:center;">era llamada, no sin causa, Estela;</div><div style="text-align:center;">llamábase Damón el caballero,</div><div style="text-align:center;">y el castillo que miras, Orcancla,</div><div style="text-align:center;">que en Rocatriste conmutó el primero</div><div style="text-align:center;">nombre por lo que oirás en la secuela.</div><div style="text-align:center;">Damón, por una selva, que cercana</div><div style="text-align:center;">está a la mar, cazaba una mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y como a un caballero acaso viera</div><div style="text-align:center;">correr el monte en forma de batida,</div><div style="text-align:center;">según costumbre suya a todos era,</div><div style="text-align:center;">a su castillo y mesa le convida.</div><div style="text-align:center;">Mi marido era el tal (¡nunca lo fuera!);</div><div style="text-align:center;">Marquino, duque entonces de Fonfrida;</div><div style="text-align:center;">y, como los demás, es hospedado</div><div style="text-align:center;">en Orcanela, y grandemente honrado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pues, como lo ordenó fatal estrella,</div><div style="text-align:center;">puso el huésped los ojos en la dama,</div><div style="text-align:center;">y al punto enamorado quedó della,</div><div style="text-align:center;">que siempre amigo fue de ajena cama;</div><div style="text-align:center;">mírala tan honesta como bella,</div><div style="text-align:center;">y tanto más su loco ardor se inflama;</div><div style="text-align:center;">ya no entiende ni piensa en otra cosa</div><div style="text-align:center;">que en robar a Damón la cara esposa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »De Orcanela se va; mas a la grupa</div><div style="text-align:center;">algún genio infernal pienso que lleve,</div><div style="text-align:center;">que para el robo en que la mente ocupa</div><div style="text-align:center;">le sugiera el ardid más ruin y aleve.</div><div style="text-align:center;">Arma escondidamente una chalupa,</div><div style="text-align:center;">de noche se hace al mar, y aporta en breve</div><div style="text-align:center;">a un oculto lugar de esta ensenada,</div><div style="text-align:center;">y pone a poco trecho una celada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Como sonando el cuerno iba Marquino</div><div style="text-align:center;">la siguiente mañana, el sin sospecha</div><div style="text-align:center;">Damón, gozoso a saludarle vino,</div><div style="text-align:center;">y al cuello aquel traidor los brazos le echa.</div><div style="text-align:center;">Cabalgan juntos por aquel camino,</div><div style="text-align:center;">y mi marido, haciendo la deshecha,</div><div style="text-align:center;">frecuentemente vuelve atrás la cara,</div><div style="text-align:center;">como si alguna cosa se dejara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Revolver, dice el otro, justo fuera,</div><div style="text-align:center;">si algo os dejáis que os tenga con cuidado.</div><div style="text-align:center;">Es un lebrel que estimo en gran manera..</div><div style="text-align:center;">dice Marquín, mas daros temo enfado.</div><div style="text-align:center;">No haréis tal. Y esto dicho, a la ligera</div><div style="text-align:center;">vuelve Damón las riendas, y el malvado</div><div style="text-align:center;">le lleva a do emboscada está su gente;</div><div style="text-align:center;">muerto fue el infeliz traidoramente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Con su propia bandera es el castillo</div><div style="text-align:center;">tomado; en él no dejan alma viva;</div><div style="text-align:center;">uno muere a dogal, otro a cuchillo;</div><div style="text-align:center;">y de sentido a Estela el susto priva,</div><div style="text-align:center;">en quien el más que bárbaro caudillo,</div><div style="text-align:center;">como la ve que alienta apenas, iba</div><div style="text-align:center;">a poner su nefario intento en obra,</div><div style="text-align:center;">cuando ella del desmayo se recobra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Fuerzas le da el honor, y a brazos lucha</div><div style="text-align:center;">con este hombre crüel cuanto lascivo,</div><div style="text-align:center;">que gemidos y súplicas no escucha,</div><div style="text-align:center;">antes le sirve el llanto de incentivo.</div><div style="text-align:center;">Bien se defiende Estela; pero es mucha</div><div style="text-align:center;">la desventaja; y ya el denuedo altivo</div><div style="text-align:center;">siente que mengua, y sin aliento se halla</div><div style="text-align:center;">para tan fiera y desigual batalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas aunque el cuerpo es débil, no así el alma,</div><div style="text-align:center;">ni el puro corazón, leal y honesto;</div><div style="text-align:center;">por otro estilo quiere ver si calma</div><div style="text-align:center;">de su enemigo el desalmado arresto.</div><div style="text-align:center;">Señor, le dice, es tuya al fin la palma;</div><div style="text-align:center;">mas ¿qué placer en medio del funesto</div><div style="text-align:center;">teatro que tenemos a la vista,</div><div style="text-align:center;">pudiera hacerte dulce la conquista?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Puede dar gusto una mujer sin vida,</div><div style="text-align:center;">víctima del dolor y del espanto?</div><div style="text-align:center;">Si dejar que olvidada y escondida</div><div style="text-align:center;">vaya a un claustro a llorar, te cuesta tanto,</div><div style="text-align:center;">permíteme a lo menos que te pida</div><div style="text-align:center;">un plazo breve a la amargura y llanto</div><div style="text-align:center;">que a un amor fino, aunque infelice, debo,</div><div style="text-align:center;">antes de dar oídos a otro nuevo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Concédeme que llore un solo día</div><div style="text-align:center;">y a mi caro Damón dé sepultura;</div><div style="text-align:center;">después tu voluntad será la mía,</div><div style="text-align:center;">y me resignaré a mi desventura.</div><div style="text-align:center;">Si por piedad, honor, caballería</div><div style="text-align:center;">esta breve merced se me asegura,</div><div style="text-align:center;">no digo yo que te amaré, sí digo</div><div style="text-align:center;">que a sempiterna gratitud me obligo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Esto propone por si algún vecino</div><div style="text-align:center;">socorro llega, aunque en tan corto plazo;</div><div style="text-align:center;">pensando, si no ve mejor camino,</div><div style="text-align:center;">a veneno morir, a espada o lazo,</div><div style="text-align:center;">antes que consentir del asesino</div><div style="text-align:center;">de su marido el detestable abrazo;</div><div style="text-align:center;">ni pareció, llegada al trance estrecho,</div><div style="text-align:center;">ser su resolución de instable pecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Después de haberlo el duque masticado,</div><div style="text-align:center;">últimamente admite la propuesta.</div><div style="text-align:center;">Viene en el entretanto un fiel criado,</div><div style="text-align:center;">y el caso por menor me manifiesta.</div><div style="text-align:center;">Dice también que el duque le ha mandado</div><div style="text-align:center;">que una droga mortal le tenga presta;</div><div style="text-align:center;">que conmigo a comer vendrá Marquino,</div><div style="text-align:center;">y él mismo ha de mezclármela en el vino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Por qué una vida sola se escondía,</div><div style="text-align:center;">traidor Marquino, en ese infame pecho,</div><div style="text-align:center;">y no da a mis venganzas cada día</div><div style="text-align:center;">pasto tu corazón pedazos hecho?</div><div style="text-align:center;">Si un infierno, señor, el alma mía</div><div style="text-align:center;">se vuelve ahora, recordando el hecho,</div><div style="text-align:center;">qué debí de sentir, fresca la ofensa,</div><div style="text-align:center;">y reciente la herida, tú lo piensa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En el castigo lo verás patente</div><div style="text-align:center;">que yo tomé de mi ofensor villano.</div><div style="text-align:center;">Dos niños tuve de su vil simiente.</div><div style="text-align:center;">Maté al mayor con esta propia mano.</div><div style="text-align:center;">Estaba el pequeñuelo allí presente,</div><div style="text-align:center;">y mirándome herir al pobre hermano,</div><div style="text-align:center;">madre, decía, madre, no tan duro;</div><div style="text-align:center;">asiéndole de un pie le estrello al muro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Luego apartando enteras las cabezas,</div><div style="text-align:center;">los tiernos cuerpezuelos descuartizo,</div><div style="text-align:center;">y los divido en mil menudas piezas.</div><div style="text-align:center;">Aún hoy de referirlo me horrorizo,</div><div style="text-align:center;">después que asombros tantos y crüezas</div><div style="text-align:center;">han vuelto en mí lo humano un ser postizo.</div><div style="text-align:center;">Paréceme tener aquí delante</div><div style="text-align:center;">la carne de mis hijos palpitante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas me vengué; del hecho no me pesa.</div><div style="text-align:center;">Vuelve, pues, mi marido, y con traidora</div><div style="text-align:center;">cara se llega a mí, me abraza y besa.</div><div style="text-align:center;">En varios platos se le sirve ahora</div><div style="text-align:center;">la carne de mis hijos a la mesa;</div><div style="text-align:center;">él mismo que los hizo los devora.</div><div style="text-align:center;">¡Oh sol! tú que lo viste, ¿cómo el paso</div><div style="text-align:center;">no apresuraste a hundirte en el ocaso?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Valida yo, no sé de cuál pretexto,</div><div style="text-align:center;">dejé la mesa, y con aquel criado</div><div style="text-align:center;">salgo oculta de casa, y voyme presto</div><div style="text-align:center;">a la frontera del vecino Estado,</div><div style="text-align:center;">cuyo señor, que se llamaba Ernesto,</div><div style="text-align:center;">era primo de Estela, y ya avisado,</div><div style="text-align:center;">para salvar, si era posible, a Estela,</div><div style="text-align:center;">marchaba con los suyos a Orcanela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pues Marquino, que de esto nada sabe,</div><div style="text-align:center;">mi ausencia nota, y manda en busca mía.</div><div style="text-align:center;">Cerrado estaba mi aposento a llave;</div><div style="text-align:center;">la llave falta; llaman; nadie abría.</div><div style="text-align:center;">Cuidadoso Marquino, y algún grave</div><div style="text-align:center;">suceso recelando, a tierra envía</div><div style="text-align:center;">de un puntapié las cerraduras; entra,</div><div style="text-align:center;">y lo que menos imagina encuentra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Retrajo el paso, dando un recio grito.</div><div style="text-align:center;">Las dos cabezas vio en una bandeja;</div><div style="text-align:center;">y este letrero, de mi mano escrito,</div><div style="text-align:center;">nada en el caso que dudar le deja:</div><div style="text-align:center;">Tus hijos son; matolos tu delito;</div><div style="text-align:center;">mi venganza en sus carnes te festeja;</div><div style="text-align:center;">sepulta lo que dellos te ha quedado;</div><div style="text-align:center;">lo demás ya en tu vientre has sepultado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas, recobrado del horror primero,</div><div style="text-align:center;">de indicios varios, que juntar procura,</div><div style="text-align:center;">coligiendo mi fuga y paradero,</div><div style="text-align:center;">venganza contra mí y Ernesto jura;</div><div style="text-align:center;">las armas pide y un bridón ligero,</div><div style="text-align:center;">y pártese a Orcanela en derechura,</div><div style="text-align:center;">no sea que, si tarda, Ernesto equipe</div><div style="text-align:center;">su gente, y a esperarle se anticipe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »La medianoche o poco menos era,</div><div style="text-align:center;">cuando aquí pareció con su mesnada.</div><div style="text-align:center;">Protesta que la víctima primera</div><div style="text-align:center;">que ha de ser a sus iras inmolada</div><div style="text-align:center;">es el honor de Estela prisionera,</div><div style="text-align:center;">y que ya de sus brazos no habrá nada</div><div style="text-align:center;">que la defienda, y que su gusto estorbe,</div><div style="text-align:center;">si bien se armase en contra suya el orbe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A Estela hace llamar. Llega la dama</div><div style="text-align:center;">con pálido semblante y lagrimoso;</div><div style="text-align:center;">y conociendo el fin con que la llama</div><div style="text-align:center;">y que es el resistirle infructüoso,</div><div style="text-align:center;">atenta ya a cumplir lo que a su fama,</div><div style="text-align:center;">tiene jurado y al difunto esposo,</div><div style="text-align:center;">sígueme, respondió; y a una vecina</div><div style="text-align:center;">cuadra con lento paso se encamina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y pisado el umbral, osada y presta</div><div style="text-align:center;">un puñal en el pecho se sepulta.</div><div style="text-align:center;">Hállase, en medio de la cuadra, puesta</div><div style="text-align:center;">el arca triste que a Damón oculta.</div><div style="text-align:center;">Bañada en sangre encima se recuesta,</div><div style="text-align:center;">y al hombre aborrecido que la insulta,</div><div style="text-align:center;">en vez de la beldad que estaba cierto</div><div style="text-align:center;">de profanar, dejó un cadáver yerto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Fuese despecho vengativo, o fuese</div><div style="text-align:center;">que el nefando banquete de aquel día</div><div style="text-align:center;">turbados los sentidos le tuviese,</div><div style="text-align:center;">dicen que aun no era parte todavía</div><div style="text-align:center;">este caso funesto, a que cediese</div><div style="text-align:center;">del intento brutal con que venía;</div><div style="text-align:center;">horrorizado, al fin, de allí se aleja,</div><div style="text-align:center;">y a recibir a Ernesto se apareja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ernesto y yo llegamos con la aurora.</div><div style="text-align:center;">Brevemente la roca fue tomada,</div><div style="text-align:center;">y a mi vista exhaló su alma traidora</div><div style="text-align:center;">de mil modos Marquín martirizada.</div><div style="text-align:center;">A la demás caterva malhechora</div><div style="text-align:center;">pasamos por el filo de la espada,</div><div style="text-align:center;">y a la dama se dio sepulcro honroso</div><div style="text-align:center;">a par del caro malogrado esposo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ernesto se volvió; yo en este ajeno</div><div style="text-align:center;">castillo pensé hallar mansión segura.</div><div style="text-align:center;">Era casi pasado el mes noveno,</div><div style="text-align:center;">cuando a deshoras, una noche oscura,</div><div style="text-align:center;">se oyó una voz que, como ronco trueno,</div><div style="text-align:center;">brama en la embovedada sepultura,</div><div style="text-align:center;">lecho postrero de Damón y Estela;</div><div style="text-align:center;">voz que de susto y pasmo a todos hiela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Tres gigantes dejó conmigo Ernesto</div><div style="text-align:center;">para atender a la defensa mía.</div><div style="text-align:center;">El que de ellos mostró mayor arresto</div><div style="text-align:center;">fue a ver lo que en la tumba sucedía;</div><div style="text-align:center;">y violo, el pobre, demasiado presto,</div><div style="text-align:center;">porque no bien el suelo removía,</div><div style="text-align:center;">cuando al bramar de la honda voz parece</div><div style="text-align:center;">que el orbe, no el castillo, se estremece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y un monstruo que abortar quiere la tierra,</div><div style="text-align:center;">solevantando la funérea losa,</div><div style="text-align:center;">alza una garra, que al gigante afierra,</div><div style="text-align:center;">y a sí le trae con fuerza poderosa.</div><div style="text-align:center;">Luego que entero y vivo lo sotierra,</div><div style="text-align:center;">un tanto la tremenda voz reposa;</div><div style="text-align:center;">mas al siguiente día otra vez muge,</div><div style="text-align:center;">y el castillo, otra vez temblando, cruje.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Hombre no se encontró de tan seguro</div><div style="text-align:center;">corazón, que bajar allá quisiera.</div><div style="text-align:center;">Yo en torno mandé alzar un grueso muro,</div><div style="text-align:center;">y que con una máquina se abriera</div><div style="text-align:center;">la cripta sepulcral, de do un impuro</div><div style="text-align:center;">contrahecho vestiglo salió fuera.</div><div style="text-align:center;">de temeroso aspecto y forma rara,</div><div style="text-align:center;">cual verás, si quisieres, cara a cara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Es tal su condición, que no hay manera</div><div style="text-align:center;">de que otra carne en vez de humana pruebe;</div><div style="text-align:center;">y si no es que a menudo a la barrera</div><div style="text-align:center;">en que encerrado brama se le lleve</div><div style="text-align:center;">algún mezquino que a sus manos muera</div><div style="text-align:center;">y su voraz horrenda gula, cebe,</div><div style="text-align:center;">el fuerte muro a garra y cuerno prueba,</div><div style="text-align:center;">y en todos el espanto se renueva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Así que, como ves, dura, forzosa</div><div style="text-align:center;">necesidad es nuestra usanza y fuera,</div><div style="text-align:center;">ni te parezca, practicable cosa</div><div style="text-align:center;">trasladarme a otro sitio, aunque quisiera;</div><div style="text-align:center;">hácenme mis delitos tan famosa,</div><div style="text-align:center;">y tanto me odia el mundo y vitupera,</div><div style="text-align:center;">que no me resta en parte alguna asilo</div><div style="text-align:center;">do esperar pueda un porvenir tranquilo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Oye, pues, lo que voy a proponerte:</div><div style="text-align:center;">sé mi esposo, y señor de este castillo;</div><div style="text-align:center;">que si bien es un don de baja suerte</div><div style="text-align:center;">el que te ofrezco, y de pequeño brillo,</div><div style="text-align:center;">quizá, si lo comparas con la muerte,</div><div style="text-align:center;">encontrarás razón de preferillo;</div><div style="text-align:center;">de otro modo ya sabes que te espera</div><div style="text-align:center;">temprano fin en garras de la fiera».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que el buen Reinaldos hubo oído</div><div style="text-align:center;">este prolijo lastimoso cuento,</div><div style="text-align:center;">y casi a carcajadas ha reído</div><div style="text-align:center;">oyendo de la vieja el pensamiento,</div><div style="text-align:center;">así le dice: «Madre, yo te pido</div><div style="text-align:center;">que me permitas ir a ese sangriento</div><div style="text-align:center;">bruto, fantasma, o lo que fuere, armado</div><div style="text-align:center;">como me ves, y con mi espada al lado».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ceñuda ella responde: «Haz lo que quieras.</div><div style="text-align:center;">Sábete que eso mismo ha de valerte</div><div style="text-align:center;">el ir armado, que si no lo fueras;</div><div style="text-align:center;">que al fin a lo que vas es a la muerte.</div><div style="text-align:center;">¿Qué espada, ni qué arnés, ni qué quimeras?</div><div style="text-align:center;">Sus uñas rasgan de la propia suerte</div><div style="text-align:center;">el hierro que la seda, y no hay tan fino</div><div style="text-align:center;">acero, que en su piel se abra camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pues que te desagrada mi propuesta,</div><div style="text-align:center;">condescender a tu demanda quiero».</div><div style="text-align:center;">Llegada la mañana, a la funesta</div><div style="text-align:center;">arena es descolgado el caballero.</div><div style="text-align:center;">He aquí el bravo animal; he aquí que a presta</div><div style="text-align:center;">carrera el más valiente huye primero,</div><div style="text-align:center;">y de sus uñas, aun con ser el muro</div><div style="text-align:center;">tan alto y grueso, no se cree seguro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A paso va Reinaldos, aunque tardo,</div><div style="text-align:center;">firme, desenvainada su Frusberta.</div><div style="text-align:center;">Mas ¿para cuándo a retratar aguardo</div><div style="text-align:center;">esta alimaña en bruto y diablo injerta?</div><div style="text-align:center;">Que diese el ser a este animal bastardo</div><div style="text-align:center;">el diablo y lo amasase con la yerta</div><div style="text-align:center;">carne y la sangre de Marquino helada,</div><div style="text-align:center;">dice el autor que es cosa averiguada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Damón fue erigido el monumento</div><div style="text-align:center;">en subterránea bóveda espaciosa</div><div style="text-align:center;">que sostiene un bruñido pavimento,</div><div style="text-align:center;">do dice en letras de oro negra losa:</div><div style="text-align:center;">«Bajo esta piedra el fúnebre aposento</div><div style="text-align:center;">se oculta de Damón y de su esposa;</div><div style="text-align:center;">dechado él de caballeros; ella</div><div style="text-align:center;">de fe constante y de hermosura estrella».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tirado, pues, a un lóbrego escondrijo,</div><div style="text-align:center;">no lejos del marmóreo mausoleo,</div><div style="text-align:center;">de infernal padre abandonado hijo</div><div style="text-align:center;">que de ninguna madre fue recreo,</div><div style="text-align:center;">poco a poco el diabólico amasijo</div><div style="text-align:center;">desarrollose horriblemente feo,</div><div style="text-align:center;">hasta que, en vez del infantil vagido,</div><div style="text-align:center;">aquel baladro aterrador fue oído.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No era menor que un buey en el tamaño,</div><div style="text-align:center;">con dos agudas astas en la frente;</div><div style="text-align:center;">los ojos de un color de fuego, extraño,</div><div style="text-align:center;">y de un jeme de largo cada diente;</div><div style="text-align:center;">gruesa la piel, de amoratado paño</div><div style="text-align:center;">y verdinegras pintas, cual serpiente;</div><div style="text-align:center;">prolija barba de sanguazas llena;</div><div style="text-align:center;">cerdosa y desgreñada la melena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rollizos miembros tiene como un oso,</div><div style="text-align:center;">y en corvos garfios cada cual termina.</div><div style="text-align:center;">Tiene el aspecto falso y alevoso,</div><div style="text-align:center;">y la mirada de intención dañina.</div><div style="text-align:center;">Cuando, como acostumbra, está furioso,</div><div style="text-align:center;">los dientes con tremendo son rechina;</div><div style="text-align:center;">brama, cual nube que preñada estalla;</div><div style="text-align:center;">con uñas, cuernos, dientes, da batalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tales las señas son del endiablado</div><div style="text-align:center;">bruto, según le pinta don Turpino.</div><div style="text-align:center;">Habiéndose a Reinaldos encarado,</div><div style="text-align:center;">fuesele aproximando pian pianino.</div><div style="text-align:center;">Creyendo ya entre dientes el bocado,</div><div style="text-align:center;">sobre los pies traseros hace un pino,</div><div style="text-align:center;">y se abalanza, la bocaza abierta.</div><div style="text-align:center;">Tremendo tajo descargó Frusberta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, aunque en el testuz se lo hace bueno,</div><div style="text-align:center;">no le ocasiona un átomo de daño.</div><div style="text-align:center;">Brinca al francés la fiera, hecha un veneno,</div><div style="text-align:center;">y con la diestra esgrímele un araño.</div><div style="text-align:center;">Aquella vez no le acertó de lleno;</div><div style="text-align:center;">pero un pedazo llévale tamaño</div><div style="text-align:center;">del ancho escudo con el corvo artejo,</div><div style="text-align:center;">y rásgale la cota y el pellejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos otro golpe le segunda,</div><div style="text-align:center;">y otro tras éste, y otro sin tardanza.</div><div style="text-align:center;">Brama la fiera al recibir la tunda,</div><div style="text-align:center;">y por los ojos llamaradas lanza;</div><div style="text-align:center;">mas no le es dado que pavor infunda</div><div style="text-align:center;">a Montalbán, que lleno de esperanza,</div><div style="text-align:center;">ora esgrime de lado, ora de frente,</div><div style="text-align:center;">de tajo y de revés, y a manteniente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque del caso lo peor le toca,</div><div style="text-align:center;">con renovado ardor cada vez carga.</div><div style="text-align:center;">Anda la bestia, que se vuelve loca,</div><div style="text-align:center;">ya por asir la espada, ya la adarga;</div><div style="text-align:center;">con los cuernos embiste, con la boca;</div><div style="text-align:center;">ora el un brazo y ora el otro alarga;</div><div style="text-align:center;">bate la cola, eriza la guedeja,</div><div style="text-align:center;">y al enemigo respirar no deja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo en cuatro partes está herido.</div><div style="text-align:center;">¿Quién vio jamás igual atrevimiento?</div><div style="text-align:center;">Se ve maltrecho, y no se cree perdido;</div><div style="text-align:center;">mengua la sangre, y crécele el aliento;</div><div style="text-align:center;">y tomó ciertamente aquel partido</div><div style="text-align:center;">que era propio de un hombre de talento,</div><div style="text-align:center;">que, si no vence, a manos de la fiera</div><div style="text-align:center;">o a las del hambre, es menester que muera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Empezaba a ponerse el cielo oscuro,</div><div style="text-align:center;">y la reñida lucha no cesaba.</div><div style="text-align:center;">El paladín la espalda arrima al muro,</div><div style="text-align:center;">y con su sangre la armadura lava;</div><div style="text-align:center;">mas antes de morir quiere dar duro.</div><div style="text-align:center;">Frusberta cada vez está más brava;</div><div style="text-align:center;">si el cuero no penetra, firme y tieso,</div><div style="text-align:center;">a lo menos magulla carne y hueso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo envida el resto a una jugada:</div><div style="text-align:center;">¡Oh cuál zumba la espada tajadora!</div><div style="text-align:center;">Mas ¡ay! el animal de una uñarada</div><div style="text-align:center;">se la quitó. ¿Qué harás, Reinaldo, ahora?</div><div style="text-align:center;">La vida y la batalla es acabada:</div><div style="text-align:center;">seguramente el monstruo te devora.</div><div style="text-align:center;">Siento a los ojos asomar el llanto;</div><div style="text-align:center;">¡ah! permitidme suspender el canto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3189-orlando-enamorado-canto-vii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:17:27 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943470_orlando-enamorado-canto-vii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943470_orlando-enamorado-canto-vii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto VII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La Batalla De Paris</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mortales, cuyas almas atosiga</div><div style="text-align:center;">el hipo de ser grandes y señores,</div><div style="text-align:center;">¿por qué con tanto afán, tanta fatiga,</div><div style="text-align:center;">a caza andáis de mandos y de honores?</div><div style="text-align:center;">Lo que oro se os antoja es baja liga</div><div style="text-align:center;">que, a pesar de mentidos esplendores,</div><div style="text-align:center;">en el crisol de un sano juicio puesta</div><div style="text-align:center;">no vale la mitad de lo que cuesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ese poder, grandeza, imperio, estado,</div><div style="text-align:center;">justo o no justo es menester que sea.</div><div style="text-align:center;">Si lo primero, aquel que en encumbrado</div><div style="text-align:center;">destino se encopeta y contonea,</div><div style="text-align:center;">sepa que es sólo un siervo asalariado</div><div style="text-align:center;">para que al bien de los demás provea,</div><div style="text-align:center;">sin gozar el placer un hora sola</div><div style="text-align:center;">de dormir y dejar correr la bola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al pueblo ha de mirar como un rebaño</div><div style="text-align:center;">que a fuer de buen pastor ampare y cele,</div><div style="text-align:center;">no como duro mayoral extraño</div><div style="text-align:center;">que sin cesar le exprima y tunda y pele;</div><div style="text-align:center;">y si algo yerra, no se llame a engaño,</div><div style="text-align:center;">antes, por más que afane y se desvele,</div><div style="text-align:center;">sepa que el mundo de la culpa ajena</div><div style="text-align:center;">más de una vez le hará sufrir la pena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si lo segundo, ¿qué voraz gusano,</div><div style="text-align:center;">qué aguda espina, qué veneno oculto</div><div style="text-align:center;">el alma no atormenta de un tirano?</div><div style="text-align:center;">En cada estruendo un popular tumulto</div><div style="text-align:center;">le toca al arma; con puñal en mano</div><div style="text-align:center;">cree ver un asesino en cada bulto;</div><div style="text-align:center;">la conciencia entre holandas le trabaja,</div><div style="text-align:center;">y al pobre envidia su jergón de paja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo comparo uno de estos desgraciados</div><div style="text-align:center;">que por tener del mundo el gobernalle</div><div style="text-align:center;">viven entre zozobras y cuidados,</div><div style="text-align:center;">a un palaciego que anda por la calle</div><div style="text-align:center;">cubierto de galones y bordados,</div><div style="text-align:center;">echando piernas y luciendo el talle,</div><div style="text-align:center;">mucho brinquillo, mucha placa al seno,</div><div style="text-align:center;">y por debajo está de lacras lleno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Venid, los que pensáis que un soberano</div><div style="text-align:center;">de la común herencia está exclüído,</div><div style="text-align:center;">y ved a este infeliz de Carlomano</div><div style="text-align:center;">en el berenjenal que está metido.</div><div style="text-align:center;">Nadie más justo fue ni más humano;</div><div style="text-align:center;">fue un santo hombre, fue un príncipe cumplido;</div><div style="text-align:center;">pues ved las tempestades que endereza</div><div style="text-align:center;">Fortuna a su corona y su cabeza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual la presente fue, que el rey Gradaso,</div><div style="text-align:center;">por un pueril antojo impertinente,</div><div style="text-align:center;">le suscitó; y en la que el indio Urnaso</div><div style="text-align:center;">sobre la bestia de cornuda frente</div><div style="text-align:center;">iba, como os conté, más que de paso</div><div style="text-align:center;">contra el Danés, a quien furiosamente</div><div style="text-align:center;">arremetió, llevando el hacha alzada.</div><div style="text-align:center;">Pero no le valió la furia nada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque Urgel de un horrífico altibajo</div><div style="text-align:center;">cabeza y tronco hasta el arzón le parte,</div><div style="text-align:center;">si bien le dio el caballo harto trabajo,</div><div style="text-align:center;">que, en el acometer tomando parte,</div><div style="text-align:center;">a Urgel de una cornada al suelo trajo;</div><div style="text-align:center;">y si no fuera el grueso talabarte,</div><div style="text-align:center;">que un tanto al golpe la violencia gasta,</div><div style="text-align:center;">en las entrañas le embutiera el asta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En tres partes Urgel se hallaba herido;</div><div style="text-align:center;">al hospital en brazos fue llevado.</div><div style="text-align:center;">Y en esto Brutarroca fementido</div><div style="text-align:center;">llegó, sobre un camello encaramado.</div><div style="text-align:center;">Representaba un negro dios Cupido,</div><div style="text-align:center;">aunque, a decir verdad, algo barbado.</div><div style="text-align:center;">Medio desnudo el mastinazo, estaba;</div><div style="text-align:center;">en la siniestra el arco, al hombro aljaba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El colmilludo Berra le acompaña;</div><div style="text-align:center;">y a guisa de ambulantes campanarios</div><div style="text-align:center;">van cubriendo de sombras la campaña</div><div style="text-align:center;">elefantes de guerra y dromedarios.</div><div style="text-align:center;">Carlos a Salomón, rey de Bretaña,</div><div style="text-align:center;">mandó sacar sus diestros sagitarios;</div><div style="text-align:center;">va Ricarte con él, y don Gaiferos,</div><div style="text-align:center;">de Melisendra esposo, y Oliveros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De San Dionís la puerta abre camino</div><div style="text-align:center;">al ya canoso Naimo de Baviera</div><div style="text-align:center;">con sus hijos Otón, Avolio, Avino</div><div style="text-align:center;">y Bellenguer de roja cabellera.</div><div style="text-align:center;">Con Guido de Borgoña va Angelino,</div><div style="text-align:center;">y con Hugón, Dudonio sale fuera.</div><div style="text-align:center;">El suelo se estremece a gran distancia</div><div style="text-align:center;">bajo las huestes de la invicta Francia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Carlos en tanto al cielo justiciero</div><div style="text-align:center;">aplacar manda en ceremonias pías,</div><div style="text-align:center;">y en grave canto el religioso clero</div><div style="text-align:center;">misereres entona y letanías;</div><div style="text-align:center;">suena a extramuros el rumor guerrero</div><div style="text-align:center;">de trompas, atabales, chirimías;</div><div style="text-align:center;">responden en París quirieleisones,</div><div style="text-align:center;">al son de las campanas y esquilones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya, pues, que satisfizo a lo cristiano,</div><div style="text-align:center;">con lo Real cumpliendo y lo valiente</div><div style="text-align:center;">sale sobre Bayardo Carlomano,</div><div style="text-align:center;">y de los suyos se coloca al frente.</div><div style="text-align:center;">Todos a un tiempo embisten al pagano;</div><div style="text-align:center;">relumbran mil espadas juntamente;</div><div style="text-align:center;">cada cual taja, pincha, hiende, parte;</div><div style="text-align:center;">no vio jamás tan bella fiesta Marte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por donde cabalgando va Oliveros,</div><div style="text-align:center;">deja Altaclara un sanguinoso lago;</div><div style="text-align:center;">vale ella sola por cincuenta aceros;</div><div style="text-align:center;">primero se ve el golpe que el amago;</div><div style="text-align:center;">caballos caen, trabucan caballeros;</div><div style="text-align:center;">no hubo jamás tan espantoso estrago;</div><div style="text-align:center;">corre el varón, y marca doble hilera</div><div style="text-align:center;">de amontonados troncos su carrera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Amenazando Berra se le encara,</div><div style="text-align:center;">ni a detenerle un punto es suficiente,</div><div style="text-align:center;">porque con un mandoble de Altaclara,</div><div style="text-align:center;">entre ojo y ojo, y entre diente y diente,</div><div style="text-align:center;">en dos mitades el marqués la cara</div><div style="text-align:center;">partida le dejó tan justamente,</div><div style="text-align:center;">como si en la balanza para esto</div><div style="text-align:center;">antes del golpe las hubiera puesto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y tan sabrosa le quedó la mano</div><div style="text-align:center;">que por do más tupidos y más llenos</div><div style="text-align:center;">los escuadrones ve, rompe lozano,</div><div style="text-align:center;">hasta llegar a donde con no menos</div><div style="text-align:center;">donaire y ligereza Carlomano</div><div style="text-align:center;">iba despabilando sarracenos,</div><div style="text-align:center;">y el campo henchía, a tajos y reveses,</div><div style="text-align:center;">de sangrientos cadáveres y arneses.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A Carlos, Brutarroca se presenta,</div><div style="text-align:center;">flechador de alabardas y lanzones.</div><div style="text-align:center;">Carlos, como un venablo, se le avienta,</div><div style="text-align:center;">hincados a Bayardo los talones;</div><div style="text-align:center;">y de un lanzazo le ajustó la cuenta</div><div style="text-align:center;">pasándole costillas y pulmones.</div><div style="text-align:center;">Revuélcase en la arena Brutarroca,</div><div style="text-align:center;">y vierte negras ondas por la boca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero mientras Bayardo corre, al paso</div><div style="text-align:center;">le sale aquella bestia del gran cuerno,</div><div style="text-align:center;">que fue caballo del difunto Urnaso,</div><div style="text-align:center;">la cual, sin dueño ahora y sin gobierno,</div><div style="text-align:center;">va haciendo entre las filas el fracaso</div><div style="text-align:center;">que en el bosque una ráfaga de invierno.</div><div style="text-align:center;">Topa a Bayardo y cornearle intenta;</div><div style="text-align:center;">Bayardo no se turba, ni amedrenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con gran serenidad y gran frescura,</div><div style="text-align:center;">vuelta la grupa, dale un par de coces,</div><div style="text-align:center;">que le estampó en los sesos la herradura;</div><div style="text-align:center;">y rompe por do tantas, tan atroces</div><div style="text-align:center;">fases muestra la lid, que por ventura</div><div style="text-align:center;">dijérades que sólo allí feroces</div><div style="text-align:center;">guerreros hay, coraje, ira, matanza,</div><div style="text-align:center;">y todo lo demás es burla y chanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Alfrera con el mástil que engarrafa,</div><div style="text-align:center;">a los cristianos da tremenda zurra;</div><div style="text-align:center;">a la gente que toca deja gafa;</div><div style="text-align:center;">la que coge de lleno, despachurra.</div><div style="text-align:center;">En mirando venir la gran jirafa,</div><div style="text-align:center;">nadie tiene lugar, que no se escurra;</div><div style="text-align:center;">sólo Turpín osó salir delante;</div><div style="text-align:center;">Alfrera con gran sorna le echa el guante;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a la cintura se lo prende y ata,</div><div style="text-align:center;">a guisa de corneta o de tintero.</div><div style="text-align:center;">Tras esto de camino se arrebata</div><div style="text-align:center;">a Pinabel y a Otón y a Bellenguero,</div><div style="text-align:center;">y, de los tres hecho un manojo, cata</div><div style="text-align:center;">que vuelve a los cristianos el trasero.</div><div style="text-align:center;">Al rey Gradaso los llevó en presente,</div><div style="text-align:center;">y torna a la batalla nuevamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Torna el jayán de nuevo a la batalla,</div><div style="text-align:center;">y empieza a machucar que se las pela.</div><div style="text-align:center;">Hete aquí de Marsilio la canalla,</div><div style="text-align:center;">con Ferragú, Morgante y Espinela.</div><div style="text-align:center;">¡Oh cuánto escudo y cuánta fina malla</div><div style="text-align:center;">y cuánta lanza en mil fragmentos vuela!</div><div style="text-align:center;">Cuál hiere, cuál retorna, cuál repara;</div><div style="text-align:center;">crece la confusión y la algazara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El marqués Oliveros vio la brega,</div><div style="text-align:center;">y del Emperador se puso al lado;</div><div style="text-align:center;">el normando Ricarte se le llega,</div><div style="text-align:center;">y Gano, de sus condes escoltado;</div><div style="text-align:center;">Dudonio, que una gorda maza juega,</div><div style="text-align:center;">Alardo, Guido, en pelotón cerrado,</div><div style="text-align:center;">cargan, como avenida repentina,</div><div style="text-align:center;">sobre la nueva chusma sarracina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con Ferraguto encuéntrase Oliveros,</div><div style="text-align:center;">y casi desarzónale el pagano;</div><div style="text-align:center;">rotas entrambas lanzas, los guerreros</div><div style="text-align:center;">tornaron a embestirse espada en mano.</div><div style="text-align:center;">Con Espinel se apechugó Gaiferos,</div><div style="text-align:center;">el rey Morgante con el conde Gano,</div><div style="text-align:center;">con el Califa el duque de Baviera,</div><div style="text-align:center;">hombre con hombre, hilera con hilera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cupo a Dudón, Grandonio, aquel gigante</div><div style="text-align:center;">que alcaide un tiempo fue de Barcelona.</div><div style="text-align:center;">Las mazas van y vienen cada instante,</div><div style="text-align:center;">y toda se magullan la persona.</div><div style="text-align:center;">El rey Marsilio embiste al Imperante;</div><div style="text-align:center;">pero se arrepintió de la intentona:</div><div style="text-align:center;">descabalgado sin remedio fuera,</div><div style="text-align:center;">si a punto Ferragú no le acorriera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ferraguto se aparta de Olivero</div><div style="text-align:center;">para asistir al rey Zaragozano,</div><div style="text-align:center;">y el marqués, como noble caballero,</div><div style="text-align:center;">fue en ayuda también de Carlomano;</div><div style="text-align:center;">cada cual de los cuatro es buen guerrero,</div><div style="text-align:center;">de valeroso pecho y presta mano;</div><div style="text-align:center;">mas Carlos, que a Bayardo cabalgaba,</div><div style="text-align:center;">a sí mismo esta vez sobrepujaba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ninguno al compañero pone mientes,</div><div style="text-align:center;">que por su parte a qué atender le sobra</div><div style="text-align:center;">tregua no dan las hojas inclementes;</div><div style="text-align:center;">cada cual cuanto sabe pone en obra.</div><div style="text-align:center;">Bonanza en tanto gozan nuestras gentes,</div><div style="text-align:center;">y la pagana multitud zozobra;</div><div style="text-align:center;">a tierra va de España la bandera;</div><div style="text-align:center;">se desparpaja la brigada entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Marsilio, que intentaba detenella,</div><div style="text-align:center;">hubo de acompañarla en la corrida;</div><div style="text-align:center;">también es el Califa envuelto en ella,</div><div style="text-align:center;">y síguele Morgante a toda brida;</div><div style="text-align:center;">iba Espinel pisándole la huella,</div><div style="text-align:center;">y Serpentín se agrega a la partida;</div><div style="text-align:center;">unos huyen por fuerza, otros por gusto;</div><div style="text-align:center;">sólo hace rostro Ferraguto adusto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual tigre de monteros acosado,</div><div style="text-align:center;">aun en la fuga espanta y amenaza;</div><div style="text-align:center;">ya a los cristianos cede mal su grado,</div><div style="text-align:center;">ya a los que se la daban él da caza;</div><div style="text-align:center;">pero tantos le cargan, que forzado</div><div style="text-align:center;">se vio por fin a abandonar la plaza,</div><div style="text-align:center;">y a no llegar en este punto Alfrera,</div><div style="text-align:center;">muerto sin duda alguna o preso fuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A duros golpes del bastón tremendo</div><div style="text-align:center;">el jayán las hileras aportilla;</div><div style="text-align:center;">Galalón, como un pájaro va huyendo;</div><div style="text-align:center;">a Guido y Naimo arroja de la silla.</div><div style="text-align:center;">Pero viene, llamada del estruendo,</div><div style="text-align:center;">de valerosa gente una cuadrilla.</div><div style="text-align:center;">Dudón le asalta y Carlos y Oliveros;</div><div style="text-align:center;">bríllanle en torno a un tiempo veinte aceros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quién de lado le amaga, quién de frente;</div><div style="text-align:center;">seria va pareciéndole la cosa;</div><div style="text-align:center;">háselas el jayán con una gente,</div><div style="text-align:center;">ágil a reparar, a herir brïosa.</div><div style="text-align:center;">La jirafa se mueve lentamente,</div><div style="text-align:center;">como bestia de suyo perezosa.</div><div style="text-align:center;">Los otros cargan; solo está; no hay caso;</div><div style="text-align:center;">corre aturdido en busca de Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Sericano que le vio venir,</div><div style="text-align:center;">y antes le tuvo en opinión tal cual,</div><div style="text-align:center;">en altas voces le empezó a reñir:</div><div style="text-align:center;">«¿A dónde vas, follón?» Tente, animal.</div><div style="text-align:center;">¿Cómo vergüenza no te da de huir</div><div style="text-align:center;">con ese corpachón descomunal?</div><div style="text-align:center;">Ocúltate a mis ojos, y cuidado</div><div style="text-align:center;">no vuelva yo en mi vida a verte armado».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dijo: y al ver que ya su campo embisten</div><div style="text-align:center;">las enemigas huestes, vuelve airada</div><div style="text-align:center;">la cara a los monarcas que le asisten;</div><div style="text-align:center;">los cuales, entendiendo la mirada,</div><div style="text-align:center;">la armadura le traen, se la visten,</div><div style="text-align:center;">le calzan las espuelas, y la espada</div><div style="text-align:center;">le ciñen, puestos a sus pies de hinojos,</div><div style="text-align:center;">y no osan de la tierra alzar los ojos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El tumulto entre tanto y vocería</div><div style="text-align:center;">llegaba hasta la tienda de Gradaso;</div><div style="text-align:center;">y presumiendo que, pues no salía,</div><div style="text-align:center;">estaba ausente el rey, o enfermo acaso,</div><div style="text-align:center;">daba por suyo nuestra gente el día,</div><div style="text-align:center;">y más que el sol bajaba ya al ocaso.</div><div style="text-align:center;">Llena de confïanza y de contento</div><div style="text-align:center;">comenzaba a pillar el campamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como cuando, amarrado un toro bravo,</div><div style="text-align:center;">el vulgo se le acerca, y por juguete</div><div style="text-align:center;">uno el cuerno le toca, y otro el rabo;</div><div style="text-align:center;">si rotas las prisiones arremete,</div><div style="text-align:center;">se desparpaja de este y de aquel cabo</div><div style="text-align:center;">sin saber la canalla do se mete;</div><div style="text-align:center;">y creyendo que el toro los atrapa,</div><div style="text-align:center;">éste deja la gorra, aquél la capa;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así, cuando se oyó Gradaso viene,</div><div style="text-align:center;">huyendo cada cual se destalona,</div><div style="text-align:center;">y nadie que lo ha oído, se detiene</div><div style="text-align:center;">a ver si es grande o chico de persona;</div><div style="text-align:center;">ni sabe a dónde va, ni a qué se atiene;</div><div style="text-align:center;">las armas tira, y todo lo abandona.</div><div style="text-align:center;">Sólo Carlos quedó; quedó Oliveros;</div><div style="text-align:center;">y no sé cuántos otros caballeros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Picó Gradaso la guerrera alfana,</div><div style="text-align:center;">y a Dudonio arrojó cabeza abajo;</div><div style="text-align:center;">Ricarte cae también de buena gana;</div><div style="text-align:center;">ni le da Salomón mucho trabajo.</div><div style="text-align:center;">Mientras tunde la hueste sericana</div><div style="text-align:center;">los míseros franceses a destajo,</div><div style="text-align:center;">volando el bravo rey, cual torbellino,</div><div style="text-align:center;">se lleva cuanto encuentra de camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No toca con la lanza al conde Gano,</div><div style="text-align:center;">que con sólo el amago le esparranca;</div><div style="text-align:center;">al encuentro le sala Carlomano,</div><div style="text-align:center;">y la silla también le deja franca.</div><div style="text-align:center;">Él a Bayardo entonces echa mano;</div><div style="text-align:center;">pero el bruto gentil le vuelve el anca</div><div style="text-align:center;">con una discreción que maravilla,</div><div style="text-align:center;">y asiéntale una coz en la espinilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y como si a llevar fuese la nueva,</div><div style="text-align:center;">dando bufidos por París entraba.</div><div style="text-align:center;">Valió a Gradaso la encantada greba;</div><div style="text-align:center;">si no, la pierna en Francia se dejaba.</div><div style="text-align:center;">No se puede tener por más que prueba,</div><div style="text-align:center;">y el dolor cada instante se le agrava;</div><div style="text-align:center;">en brazos a su tienda es conducido,</div><div style="text-align:center;">y allí de cirujanos asistido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre los cuales un anciano había</div><div style="text-align:center;">que llamaban maese Ferriducho,</div><div style="text-align:center;">perito en herbolaria y cirugía,</div><div style="text-align:center;">a quien por eso el rey preciaba mucho</div><div style="text-align:center;">Si alguno pierna o brazo se rompía,</div><div style="text-align:center;">sanaba luego aquel doctor machucho</div><div style="text-align:center;">la parte enferma, sin dolor ni gasto,</div><div style="text-align:center;">sólo con aplicarle un cierto emplasto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Éste, después que al rey la herida observa,</div><div style="text-align:center;">no sé qué voces mágicas murmura.</div><div style="text-align:center;">De malva haciendo, aloe y contrayerba</div><div style="text-align:center;">y díctamo de Creta una mistura</div><div style="text-align:center;">aplícasela en forma de conserva;</div><div style="text-align:center;">y dos minutos no tardó la cura.</div><div style="text-align:center;">Gradaso, «habiendo un poco reposado,</div><div style="text-align:center;">sobre la alfana se presenta armado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Más que nunca soberbio al campo vino.</div><div style="text-align:center;">He aquí la tempestad, huya el que pueda.</div><div style="text-align:center;">El marqués Oliveros al camino</div><div style="text-align:center;">osó salir, y fue a estampar la greda.</div><div style="text-align:center;">Hugón y Avolio con Beltrán y Avino,</div><div style="text-align:center;">y si algún otro de los buenos queda,</div><div style="text-align:center;">todos de aquella lanza derribados</div><div style="text-align:center;">fueron, y todos van aprisionados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya voz de capitanes no es oída;</div><div style="text-align:center;">ya nadie a los infieles hace cara;</div><div style="text-align:center;">arrancan los cristianos de estampida;</div><div style="text-align:center;">llega a París la gresca y la algazara;</div><div style="text-align:center;">en donde, siendo la prisión sabida</div><div style="text-align:center;">de Carlos y los otros, cosa es clara</div><div style="text-align:center;">que en nuevos armamentos no se piensa,</div><div style="text-align:center;">pues no se ve manera de defensa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pone la voz el vulgo en las estrellas;</div><div style="text-align:center;">y a los sacros altares acogidas</div><div style="text-align:center;">las madres y las tímidas doncellas,</div><div style="text-align:center;">mandan a Dios plegarias doloridas.</div><div style="text-align:center;">Oyó el Danés la grita y las querellas;</div><div style="text-align:center;">el Danés, que postrado a las heridas</div><div style="text-align:center;">que recibió lidiando con Urnaso,</div><div style="text-align:center;">a duras penas puede dar un paso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De rabia y de piedad llorando junto,</div><div style="text-align:center;">después que las heridas unge y venda,</div><div style="text-align:center;">se arma; y porque el caballo no está a punto,</div><div style="text-align:center;">que al campo se le traigan recomienda;</div><div style="text-align:center;">y a donde juzga estar más en su punto,</div><div style="text-align:center;">no la contienda (que ya no hay contienda),</div><div style="text-align:center;">sino la atroz horrífica matanza,</div><div style="text-align:center;">a pie va, sustentándose en la lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llega a la puerta; encuéntrala cerrada,</div><div style="text-align:center;">y de la densa turba oye el lamento,</div><div style="text-align:center;">que en vano a entrar se agolpa, y a la espada</div><div style="text-align:center;">de los contrarios muere ciento a ciento.</div><div style="text-align:center;">Teme el alcaide, abriendo, dar entrada</div><div style="text-align:center;">al enemigo, y no sin fundamento;</div><div style="text-align:center;">a todo el mundo, pues, abrir rehúsa,</div><div style="text-align:center;">por más que se le ruega y se le acusa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «La puerta, dice Urgel, abre al instante;</div><div style="text-align:center;">el defenderla corre a cuenta mía».</div><div style="text-align:center;">«Del puesto, dice el otro, soy garante;</div><div style="text-align:center;">a mi padre que fuese no abriría».</div><div style="text-align:center;">«Ya no hay paciencia, clama Urgel, que aguante;</div><div style="text-align:center;">ha de costarte caro tu porfía».</div><div style="text-align:center;">Huyó el alcaide; Urgel de un hacha afierra;</div><div style="text-align:center;">la puerta a cuatro hachazos echó a tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El puente cala Urgel; y sobre el puente</div><div style="text-align:center;">la desbandada multitud francesa</div><div style="text-align:center;">de tropel se abalanza, cual torrente</div><div style="text-align:center;">que rompe en el invierno la represa.</div><div style="text-align:center;">Sigue a los fugitivos la inclemente</div><div style="text-align:center;">turba pagana; pero asaz le pesa;</div><div style="text-align:center;">a diestro y a siniestro esgrime el hacha</div><div style="text-align:center;">Urgel, y cuatro a cuatro los despacha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuál es hasta París arrebatado</div><div style="text-align:center;">envuelto entre la chusma fugitiva;</div><div style="text-align:center;">cuál de hombres y caballos muere hollado;</div><div style="text-align:center;">y a cuál del puente abajo Urgel derriba;</div><div style="text-align:center;">uno, vivo y entero es derrocado;</div><div style="text-align:center;">otro, cabeza o tronco deja arriba;</div><div style="text-align:center;">hombres, caballos, armas van al foso,</div><div style="text-align:center;">turbio todo a la vista y sanguinoso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, crece por instantes la faena,</div><div style="text-align:center;">que, saltando en el puente Serpentino,</div><div style="text-align:center;">taja de un lado y otro la cadena,</div><div style="text-align:center;">y da franco a los suyos el camino.</div><div style="text-align:center;">Urgel levanta el hacha; y si por buena</div><div style="text-align:center;">fortuna no llevara un yelmo fino,</div><div style="text-align:center;">y encantado también, según sospecho,</div><div style="text-align:center;">quedaba el español pedazos hecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del Sericano rey toda la corte,</div><div style="text-align:center;">y del campo pagano llega el grueso.</div><div style="text-align:center;">Cercado está a poniente, a sur y a norte;</div><div style="text-align:center;">mas el Danés no echó el pie atrás por eso;</div><div style="text-align:center;">orden da de que el puente se le corte,</div><div style="text-align:center;">mientras él de la lid sustenta el peso;</div><div style="text-align:center;">y salvos los cristianos de esta suerte,</div><div style="text-align:center;">con leda cara va a buscar la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con mil combate a un tiempo y con Gradaso,</div><div style="text-align:center;">que, avergonzado, en alta voz ordena</div><div style="text-align:center;">que todo el mundo vuelva atrás el paso;</div><div style="text-align:center;">y desarmando a Urgel con poca pena</div><div style="text-align:center;">(como a quien tiene el cuerpo enfermo y laso</div><div style="text-align:center;">vertiendo rojo humor por cada vena)</div><div style="text-align:center;">manda que se le asista y se le lleve</div><div style="text-align:center;">con el honor que a la virtud se debe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fuera París tomada fácilmente,</div><div style="text-align:center;">sino que ya la noche oscurecía.</div><div style="text-align:center;">Óyese de campanas son doliente</div><div style="text-align:center;">que hace a dolientes voces armonía;</div><div style="text-align:center;">en miedo y llanto la infelice gente</div><div style="text-align:center;">aguarda el venidero infausto día</div><div style="text-align:center;">en que ha de ser París abandonada</div><div style="text-align:center;">a destrucción, a saco, a fuego, a espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba por entonces arrestado,</div><div style="text-align:center;">como sabéis, Astolfo en la Bastilla;</div><div style="text-align:center;">por todos y por todas olvidado,</div><div style="text-align:center;">merced a Galalón y a su pandilla.</div><div style="text-align:center;">Era a charlar el duque aficionado;</div><div style="text-align:center;">soltósele esta vez la tarabilla:</div><div style="text-align:center;">«¡Cómo se ve que el Sericán lo entiende,</div><div style="text-align:center;">dice, que a tal sazón la guerra emprende!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Hubiera yo salido a la pelea,</div><div style="text-align:center;">y otro gallo al tal rey le cantaría.</div><div style="text-align:center;">Sabe dónde le aprieta la correa;</div><div style="text-align:center;">mas hay sol en las bardas todavía;</div><div style="text-align:center;">pues quiera Dios que en libertad me vea,</div><div style="text-align:center;">hará triunfar su causa, que es la mía.</div><div style="text-align:center;">Veremos a quién debe Carlomano</div><div style="text-align:center;">su corona, si a mí o al conde Gano».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso al regocijo se abandona;</div><div style="text-align:center;">no cabe de contento y de ufanía;</div><div style="text-align:center;">preséntasele Alfrera y le perdona;</div><div style="text-align:center;">todo es favor, merced, galantería;</div><div style="text-align:center;">tan alegre jamás le vio persona</div><div style="text-align:center;">ni de tan buen, humor, como aquel día,</div><div style="text-align:center;">imaginando que a Bayardo oprime</div><div style="text-align:center;">los lomos ya, y a Durindana esgrime.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Afable al rey de Francia da la mano,</div><div style="text-align:center;">y a par de sí con grande honor le sienta.</div><div style="text-align:center;">«Señor, le dice, un peches soberano</div><div style="text-align:center;">de honor sólo y de gloria se alimenta;</div><div style="text-align:center;">de la diadema y del aplauso humano</div><div style="text-align:center;">reputo indigno al rey que se contenta</div><div style="text-align:center;">del ocio vil, dejando que la pompa</div><div style="text-align:center;">y la molicie a la virtud corrompa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si del Oriente vine, fue por eso,</div><div style="text-align:center;">y no por tu corona y tu riqueza;</div><div style="text-align:center;">que apenas basto a sostener el peso</div><div style="text-align:center;">de la que ha puesto el cielo en mi cabeza.</div><div style="text-align:center;">Pues hoy en mi poder te he visto preso,</div><div style="text-align:center;">ha llegado a su colmo mi grandeza;</div><div style="text-align:center;">y ni trofeo ni alabanza alguna</div><div style="text-align:center;">queda, con que me tiente la Fortuna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El reino, pues, te restituyo entero;</div><div style="text-align:center;">no pienso en cosa tuya poner mano;</div><div style="text-align:center;">tan solamente que me entregues quiero</div><div style="text-align:center;">el corcel del barón de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">que tan noble animal a un caballero</div><div style="text-align:center;">no ha de servir tan ruin y tan villano;</div><div style="text-align:center;">y en un año de plazo a Sericana</div><div style="text-align:center;">harás venir la espada Durindana».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Carlos a prometerle no fue tardo</div><div style="text-align:center;">corcel, espada, y más, si más desea.</div><div style="text-align:center;">«Está bien, dice el rey; pero Bayardo</div><div style="text-align:center;">quiero que luego aquí traído sea».</div><div style="text-align:center;">En busca suya va a París Alardo,</div><div style="text-align:center;">donde Astolfo, que suelto regentea,</div><div style="text-align:center;">incontinenti que hubo Alardo expuesto</div><div style="text-align:center;">la comisión que trae, le intima arresto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y luego de su parte va un heraldo</div><div style="text-align:center;">a retar a Gradaso y a su gente;</div><div style="text-align:center;">y que si dice que mató a Reinaldo,</div><div style="text-align:center;">o le puso en prisión o en fuga, miente;</div><div style="text-align:center;">que Carlos con lo suyo pague el saldo,</div><div style="text-align:center;">pues Bayardo es de dueño diferente;</div><div style="text-align:center;">y ya que de otro modo nada avanza</div><div style="text-align:center;">venga el rey a ganarlo lanza a lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Movido a risa más que a indignación</div><div style="text-align:center;">con esta singular mensajería,</div><div style="text-align:center;">pregunta el rey Gradaso qué barón</div><div style="text-align:center;">es el que tan civil recado envía.</div><div style="text-align:center;">«Señor, responde Gano, es un bufón</div><div style="text-align:center;">que a toda nuestra corte entretenía;</div><div style="text-align:center;">de lo que diga no hay que hacer aprecio,</div><div style="text-align:center;">ni dársete cuidado, que es un necio».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Pues necio o no, repuso el Sericano,</div><div style="text-align:center;">él es hombre de espíritu sin duda.</div><div style="text-align:center;">No piense con su labia el conde Gano</div><div style="text-align:center;">que de lo que es razón me tuerce o muda.</div><div style="text-align:center;">Harto a vosotros me he mostrado humano.</div><div style="text-align:center;">Retado, al reto es menester que acuda.</div><div style="text-align:center;">Decid al duque Astolfo que le espero,</div><div style="text-align:center;">y que venga en Bayardo caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Al cual, si me le gano con la lanza,</div><div style="text-align:center;">ya no seré a cumpliros obligado</div><div style="text-align:center;">los partidos que os hice en confïanza</div><div style="text-align:center;">de que el corcel se me iba a dar de grado».</div><div style="text-align:center;">Mucho con esta súbita mudanza</div><div style="text-align:center;">quedó el Emperador amostazado,</div><div style="text-align:center;">pues la corona, imperio, estado sumo</div><div style="text-align:center;">que pensó recobrar, ve vuelto en humo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Astolfo, apenas la mañana apunta,</div><div style="text-align:center;">sobre Bayardo se presenta armado</div><div style="text-align:center;">con tanta perla y tanta joya junta,</div><div style="text-align:center;">que un cielo semejaban estrellado;</div><div style="text-align:center;">cubierta de oro está desde la punta</div><div style="text-align:center;">la bella espada que le cuelga al lado,</div><div style="text-align:center;">y en su diestra temblando relucía</div><div style="text-align:center;">aquella hadada lanza de Argalia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cuerno emboca y a Gradaso reta:</div><div style="text-align:center;">«Ven, fantasmón antojadizo y loco,</div><div style="text-align:center;">que traes por vanidad la tierra inquieta;</div><div style="text-align:center;">ven, espantajo de hombres de tan poco</div><div style="text-align:center;">seso como el rapaz que se desteta,</div><div style="text-align:center;">que le dicen Gradaso en vez de el Coco;</div><div style="text-align:center;">y venga, si quisieres, a tu lado</div><div style="text-align:center;">el gigantón de Alfrera tu privado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Venga Marsilio y venga Balugante,</div><div style="text-align:center;">y toda la española guapería;</div><div style="text-align:center;">Grandonio venga, aquel soez gigante</div><div style="text-align:center;">que ya otra vez probó la lanza mía;</div><div style="text-align:center;">y venga Ferraguto el arrogante,</div><div style="text-align:center;">que en su encantada piel tanto confía;</div><div style="text-align:center;">venga toda tu gente. ¿Por qué tarda?</div><div style="text-align:center;">Un solo caballero es el que aguarda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estuvo un rato el rey Gradaso atento,</div><div style="text-align:center;">oyendo al caballero del Leopardo;</div><div style="text-align:center;">poco le ocupa el Duque el pensamiento,</div><div style="text-align:center;">toda le lleva la atención Bayardo.</div><div style="text-align:center;">Hecho el acostumbrado cumplimiento,</div><div style="text-align:center;">así razona al paladín gallardo:</div><div style="text-align:center;">«Díceme Gano que no tienes juicio,</div><div style="text-align:center;">y eres bufón de corte por oficio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Otros, aunque aturdido y calavera,</div><div style="text-align:center;">dicen que en la ocasión eres discreto,</div><div style="text-align:center;">garboso, bravo. Sea lo que Dios quiera</div><div style="text-align:center;">(que yo en vidas ajenas no me meto),</div><div style="text-align:center;">a tu llamado vengo, como hiciera</div><div style="text-align:center;">al del más alto y principal sujeto;</div><div style="text-align:center;">mas en cayendo, que caerás de fijo,</div><div style="text-align:center;">venga el caballo; nada más exijo»,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Suele la cuenta errar el que la ajusta,</div><div style="text-align:center;">responde Astolfo, ausente el hostalero.</div><div style="text-align:center;">Tuyo será, si vences en la justa,</div><div style="text-align:center;">este caballo y cuanto valgo; empero,</div><div style="text-align:center;">venciendo yo, propongo, si te gusta,</div><div style="text-align:center;">que restituyas a su ser primero</div><div style="text-align:center;">a todos los cristianos; y al Oriente</div><div style="text-align:center;">podréis marcharos libres tú y tu gente».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Que me place, responde el Sericano;</div><div style="text-align:center;">la condición que has dicho acepto y juro».</div><div style="text-align:center;">Y revolviendo, y en la diestra mano</div><div style="text-align:center;">blandiendo aquel lanzón rollizo y duro,</div><div style="text-align:center;">no ya postrar creyera un cuerpo humano,</div><div style="text-align:center;">mas arrancar de su cimiento un muro.</div><div style="text-align:center;">El Duque la encantada lanza blande;</div><div style="text-align:center;">la fuerza es poca; pero el alma es grande.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso mete piernas a la alfana,</div><div style="text-align:center;">y a encontrarle va Astolfo como un viento.</div><div style="text-align:center;">En el escudo al rey de Sericana</div><div style="text-align:center;">pone la mira, a derribarle atento;</div><div style="text-align:center;">y la Fortuna le otorgó liviana</div><div style="text-align:center;">que se saliese con su loco intento;</div><div style="text-align:center;">apenas el escudo toca el Duque,</div><div style="text-align:center;">es fuerza (claro está) que el Rey trabuque.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vese el altivo Rey tendido en tierra,</div><div style="text-align:center;">y a duras penas cree lo que le pasa.</div><div style="text-align:center;">¡Oh cuánto el hombre, exclama, oh cuánto yerra!</div><div style="text-align:center;">¡Oh cómo el cielo las venturas tasa!</div><div style="text-align:center;">Vaya que salgo airoso de la guerra;</div><div style="text-align:center;">sin gloria y sin honor me vuelvo a casa;</div><div style="text-align:center;">paciencia y barajar. Ven, oh valiente</div><div style="text-align:center;">caballero cristiano, por tu gente».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Rey al Duque de la mano guía</div><div style="text-align:center;">haciéndole las honras que es debido.</div><div style="text-align:center;">Nada en el campamento se sabía;</div><div style="text-align:center;">pero todo se daba por perdido.</div><div style="text-align:center;">Carlos al duque Astolfo maldecía,</div><div style="text-align:center;">llamándole de loco y de aturdido.</div><div style="text-align:center;">«¡Ay!, dice, llegó el fin de los cristianos»;</div><div style="text-align:center;">dase calabazadas a dos manos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Astolfo llega, y dice en tono airado</div><div style="text-align:center;">(confirmando Gradaso el fingimiento):</div><div style="text-align:center;">«—Qué es de ti, Carlomagno desastrado?</div><div style="text-align:center;">Ya toda tu fanfarria es sombra y viento.</div><div style="text-align:center;">Si estuviera Reinaldos a tu lado,</div><div style="text-align:center;">y Orlando, y algún otro que no miento,</div><div style="text-align:center;">en tanta afrenta no se hubiera visto,</div><div style="text-align:center;">como hoy la ves, la santa fe de Cristo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Por dar oído y gusto a unos malsines,</div><div style="text-align:center;">oprobio de tu juicio y de tus canas,</div><div style="text-align:center;">extrañaste de ti dos paladines</div><div style="text-align:center;">que de tu trono un tiempo eran peanas.</div><div style="text-align:center;">Con los principios dicen bien los fines:</div><div style="text-align:center;">saca la cuenta y mira lo que ganas.</div><div style="text-align:center;">¿Dónde tu favorito se entretiene,</div><div style="text-align:center;">que a libertarte de prisión no viene?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿De qué sirve que un hombre se desviva</div><div style="text-align:center;">sirviendo a quien servicios no agradece,</div><div style="text-align:center;">y con quien sólo el lisonjero priva,</div><div style="text-align:center;">llevando el prez que la virtud merece?</div><div style="text-align:center;">Allá se las avenga el que reciba</div><div style="text-align:center;">leyes de quien le agravia y le escarnece.</div><div style="text-align:center;">Me voy de este país infortunado,</div><div style="text-align:center;">y dejo a quien lo quiera mi ducado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Renuncio sangre, ley, naturaleza;</div><div style="text-align:center;">y al buen señor de Sericana sigo,</div><div style="text-align:center;">que me hace su bufón, por la fineza</div><div style="text-align:center;">y los buenos informes de un amigo.</div><div style="text-align:center;">Me empeñaré, señores, con su alteza,</div><div style="text-align:center;">para que os lleve, si queréis, consigo;</div><div style="text-align:center;">Carlomagno será su repostero;</div><div style="text-align:center;">Urgel, escanciador; Turpín, barbero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y pues merced le debo, no pequeña,</div><div style="text-align:center;">galopín de cocina será Gano,</div><div style="text-align:center;">si no quiere más bien cargar la leña</div><div style="text-align:center;">sobre esas espaldazas de villano.</div><div style="text-align:center;">Fortuna me será más halagüeña</div><div style="text-align:center;">bajo mi nuevo invicto soberano,</div><div style="text-align:center;">que no se paga de servil lisonja,</div><div style="text-align:center;">ni con el fasto y el poder se esponja».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Si está Carlos mohino y cabizbajo</div><div style="text-align:center;">oyendo tal, considerar se deja;</div><div style="text-align:center;">es tanta la soltura y desparpajo</div><div style="text-align:center;">de Astolfo, que decir verdad semeja.</div><div style="text-align:center;">Mirándole Turpín de arriba abajo,</div><div style="text-align:center;">«¿Será posible, exclama, que esta oveja</div><div style="text-align:center;">se desbarranque?» «Sí, gran marrullero,</div><div style="text-align:center;">dice el inglés, desbarrancarme quiero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lloraba el viejo Naimo como un niño,</div><div style="text-align:center;">Urgel lloró, lloró toda la gente.</div><div style="text-align:center;">No pudo Astolfo al natural cariño</div><div style="text-align:center;">resistir más, y en acto reverente</div><div style="text-align:center;">dice al Emperador: «Postrado ciño</div><div style="text-align:center;">tus regios pies; recíbeme indulgente;</div><div style="text-align:center;">que, tal cual soy, he sido y seré tuyo;</div><div style="text-align:center;">la libertad a todos restituyo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Eres dueño de ti y de tu corona;</div><div style="text-align:center;">te vuelvo sin mancilla tus banderas;</div><div style="text-align:center;">tu sagrada magnánima persona</div><div style="text-align:center;">las adquiridas glorias guarde enteras.</div><div style="text-align:center;">Pero por lo que toca a mí perdona</div><div style="text-align:center;">si antes quiero vivir entre las fieras,</div><div style="text-align:center;">que mantener aquí perpetua lidia,</div><div style="text-align:center;">blanco de la calumnia y de la envidia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »La libertad, señor, es mucho cuento;</div><div style="text-align:center;">sin ella para mí no hay cosa buena;</div><div style="text-align:center;">y si decir me vedan lo que siento,</div><div style="text-align:center;">ni el yantar me es sabroso, ni la cena.</div><div style="text-align:center;">Que Gano haga y deshaga, y el acento</div><div style="text-align:center;">seductor te haga oír de la Sirena;</div><div style="text-align:center;">yo de la adulación no sé el idioma,</div><div style="text-align:center;">y antes que a Gano serviré a Mahoma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En busca de mis primos, el de Anglante</div><div style="text-align:center;">y el ínclito señor de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">quiero por esos mundos ir errante;</div><div style="text-align:center;">y rogándole al cielo soberano</div><div style="text-align:center;">que conserve tu vida y que levante</div><div style="text-align:center;">más y más tu poder, beso tu mano,</div><div style="text-align:center;">Emperador de Roma esclarecido,</div><div style="text-align:center;">y la licencia de partir te pido».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todos, creyendo chanza o burla aquello,</div><div style="text-align:center;">míranse unos a otros y a Gradaso;</div><div style="text-align:center;">y hubieron finalmente de creello</div><div style="text-align:center;">cuando el vencido rey refirió el caso.</div><div style="text-align:center;">Galalón con grandísimo desuello</div><div style="text-align:center;">montaba ya su jaca; pero al paso</div><div style="text-align:center;">le sale Astolfo y dice: «Tente, amigo;</div><div style="text-align:center;">la libertad que doy no habla contigo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Ten entendido, pillastrón villano,</div><div style="text-align:center;">que prisionero quedas en la guerra».</div><div style="text-align:center;">«¿Prisionero de quién?» pregunta Gano.</div><div style="text-align:center;">«Prisionero de Astolfo de Inglaterra»,</div><div style="text-align:center;">contesta el Duque, y luego de la mano</div><div style="text-align:center;">le toma, y dice, la rodilla en tierra:</div><div style="text-align:center;">«Señor, en honra vuestra le concedo</div><div style="text-align:center;">la libertad que retenerle puedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pero no la tendrá, si no jurare</div><div style="text-align:center;">del modo más solemne y más expreso,</div><div style="text-align:center;">que siempre y cuando yo se lo mandare,</div><div style="text-align:center;">por tres o cuatro días ha de ir preso;</div><div style="text-align:center;">y si él alguna vez lo rehusare</div><div style="text-align:center;">(pues notorio es a todos cuanto en eso</div><div style="text-align:center;">de juramentos es desmemoriado),</div><div style="text-align:center;">vos me le entregaréis, señor, atado».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jura Gano y rejura la promesa,</div><div style="text-align:center;">diciendo en sus adentros: «¿Qué me importa?»</div><div style="text-align:center;">Sucedió en tanto al miedo la sorpresa,</div><div style="text-align:center;">y ya a todos el júbilo trasporta;</div><div style="text-align:center;">cuál da al inglés los brazos, cuál le besa;</div><div style="text-align:center;">toda alabanza les parece corta.</div><div style="text-align:center;">«Él ha salvado, el pueblo a voces canta,</div><div style="text-align:center;">la patria, la nación, la iglesia santa».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por más que Carlomagno le festeja</div><div style="text-align:center;">(que aun la corona le ofreció de Irlanda)</div><div style="text-align:center;">constante en su designio a Francia deja,</div><div style="text-align:center;">y en busca ya de sus amigos anda;</div><div style="text-align:center;">pero antes que los halle, me semeja</div><div style="text-align:center;">que se arrepentirá de la demanda;</div><div style="text-align:center;">el tiempo lo dirá, si, Dios mediante,</div><div style="text-align:center;">la empezada labor llevo adelante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Toma gozosamente su camino</div><div style="text-align:center;">la muchedumbre bárbara pagana;</div><div style="text-align:center;">el Sericán se fue por do se vino,</div><div style="text-align:center;">y en París Carlomagno se arrellana,</div><div style="text-align:center;">al cual, según barrunto, no imagino</div><div style="text-align:center;">he de volver en toda la semana;</div><div style="text-align:center;">que Reinaldos me llama, y me está Orlando</div><div style="text-align:center;">a más variado asunto convidando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Hijo ilustre de Aimón! pisar te miro</div><div style="text-align:center;">esa ignorada playa, errante, incierto,</div><div style="text-align:center;">do tras tan largo, arrebatado giro</div><div style="text-align:center;">tu milagrosa barca tomó puerto.</div><div style="text-align:center;">Mas yo también por encontrar suspiro</div><div style="text-align:center;">(barquero humilde, tímido, inexperto)</div><div style="text-align:center;">seguro abrigo a mi bajel cascado</div><div style="text-align:center;">para volver al piélago salado.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3188-orlando-enamorado-canto-vi.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:14:37 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943287_orlando-enamorado-canto-vi_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943287_orlando-enamorado-canto-vi_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto VI</div><p><br></p><div style="text-align:center;">El Jardin De Dragontina</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Fazañas valerosas que el divino</div><div style="text-align:center;">premio alcanzaron de inmortal memoria,</div><div style="text-align:center;">recuerdan en papel y en pergamino</div><div style="text-align:center;">ya la moderna y ya la antigua historia.</div><div style="text-align:center;">Héroes por este y por aquel camino</div><div style="text-align:center;">innumerables hubo, que la gloria</div><div style="text-align:center;">anteponiendo al ocio y los regalos,</div><div style="text-align:center;">cogieron palmas y llevaron palos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Quién los trabajos no escuchó de Alcides?</div><div style="text-align:center;">¿Quién de Jasón, Belerofonte y Baco</div><div style="text-align:center;">no oyó cantar las memorables lides,</div><div style="text-align:center;">y del que la alta Troya metió a saco?</div><div style="text-align:center;">Pero perdonen cuantos adalides</div><div style="text-align:center;">hubo, y el mismo matador de Caco,</div><div style="text-align:center;">si digo que va errado el que pensare</div><div style="text-align:center;">que alguno al conde Orlando se equipare.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dirán que juzgo a usanza de poeta,</div><div style="text-align:center;">y que arrimo la brasa a mi sardina;</div><div style="text-align:center;">mas en las dotes de virtud perfeta,</div><div style="text-align:center;">brío que los peligros no examina,</div><div style="text-align:center;">valentía que todo lo sujeta,</div><div style="text-align:center;">constancia heroica, ¿quién se le avecina?</div><div style="text-align:center;">Los hechos hablen, si es que son los hechos</div><div style="text-align:center;">lo que acrisola generosos pechos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nadie al mundo purgó de monstruo tanto;</div><div style="text-align:center;">no Hércules, no Cadmo, no Teseo;</div><div style="text-align:center;">lustre a su patria, a lo demás dio espanto,</div><div style="text-align:center;">y de paganos empachó al Leteo.</div><div style="text-align:center;">Y no hay que dar en si hubo o no hubo encanto</div><div style="text-align:center;">por deslucir algún marcial trofeo,</div><div style="text-align:center;">sí, que de la mismísima manera</div><div style="text-align:center;">que Orlando, invulnerable Aquiles era.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y no por eso, o porque el dios Vulcano</div><div style="text-align:center;">las armas le forjase, o porque a Juno,</div><div style="text-align:center;">Palas y Tetis tuvo siempre a mano,</div><div style="text-align:center;">sufrió su fama detrimento alguno;</div><div style="text-align:center;">ni la del pío capitán troyano</div><div style="text-align:center;">por el favor de Venus y Neptuno,</div><div style="text-align:center;">o por aquel arnés, no menos fino,</div><div style="text-align:center;">que del yunque vulcánico le vino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas las comparaciones son odiosas.</div><div style="text-align:center;">Así que, a mi propósito tornando,</div><div style="text-align:center;">digo que de las más dificultosas</div><div style="text-align:center;">empresas que arrostró en su vida Orlando,</div><div style="text-align:center;">es una la presente, y de dos cosas</div><div style="text-align:center;">que admiro en ella, estoy considerando</div><div style="text-align:center;">cuál le valiese más, y no lo puedo</div><div style="text-align:center;">dirimir; la fortuna, o el denuedo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Salta el osado caballero al puente,</div><div style="text-align:center;">y levanta la clava Zambardino;</div><div style="text-align:center;">mas Roldán esquivó ligeramente</div><div style="text-align:center;">el bastonazo que de arriba vino,</div><div style="text-align:center;">y en la muñeca diestra a manteniente</div><div style="text-align:center;">da un golpe a Zambardín con tanto tino,</div><div style="text-align:center;">que de sentido la dejó privada,</div><div style="text-align:center;">y del bastón tremendo desarmada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues el follón, que vio la clava en tierra,</div><div style="text-align:center;">de apelar a la red casi trataba;</div><div style="text-align:center;">mas, recobrado, el corvo alfanje afierra,</div><div style="text-align:center;">y arremete al sin par Conde de Brava.</div><div style="text-align:center;">Y no penséis que este otro golpe yerra,</div><div style="text-align:center;">como el antecedente de la clava;</div><div style="text-align:center;">que sobre el bozo se lo asienta. Dando</div><div style="text-align:center;">traspiés por poco al suelo viene Orlando.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Válame Dios! ¿Y quién dirá el enojo,</div><div style="text-align:center;">la rabia que del Conde se apodera?</div><div style="text-align:center;">Blanca tiene la cara y bizco un ojo;</div><div style="text-align:center;">¡pobre gigante! es menester que muera.</div><div style="text-align:center;">Ondea Durindana cual si flojo</div><div style="text-align:center;">mimbre, o cual si flexible caña fuera;</div><div style="text-align:center;">huye silbando el aire, y al empuje</div><div style="text-align:center;">de la empinada planta el puente cruje.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Más blandamente que una hoz la espiga,</div><div style="text-align:center;">la espada el tahalí primero taja;</div><div style="text-align:center;">la loriga tris él; tras la loriga</div><div style="text-align:center;">una de azófar tres-doblada faja,</div><div style="text-align:center;">y últimamente encuentra la barriga,</div><div style="text-align:center;">donde unos cuatro dedos se le encaja;</div><div style="text-align:center;">y pasara tal vez más adelante,</div><div style="text-align:center;">a no caer de espaldas el gigante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O miedo fuese, o súbito accidente,</div><div style="text-align:center;">se le paró la faz como de cera,</div><div style="text-align:center;">la nariz fría, el pulso intercadente;</div><div style="text-align:center;">y se estiró, cual si difunto fuera;</div><div style="text-align:center;">pero el bastón cobrando de repente,</div><div style="text-align:center;">al buen Roldán, que lance tal no espera,</div><div style="text-align:center;">un latigazo da, con que le trajo</div><div style="text-align:center;">envuelto en las cadenas boca abajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Espada, porra, escudo, echando fuera,</div><div style="text-align:center;">que ya servirles pueden poco o nada,</div><div style="text-align:center;">comienza entre los dos la pelotera</div><div style="text-align:center;">más extraña que vista fue o pensada.</div><div style="text-align:center;">El Conde asió al jayán de la gorguera,</div><div style="text-align:center;">y le rompió la sien de una puñada;</div><div style="text-align:center;">mas abrázale el otro fuertemente,</div><div style="text-align:center;">cárgale y a arrojarle va del puente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Roldán, que la intención le ha conocido,</div><div style="text-align:center;">el brazo, cuanto puede más levanta;</div><div style="text-align:center;">y dale otra puñada que el sentido</div><div style="text-align:center;">le enturbia y la cabeza le ataranta;</div><div style="text-align:center;">suelta la presa, y cae con tal rüido</div><div style="text-align:center;">que parece que el puente hunde y quebranta;</div><div style="text-align:center;">pero acorriole el diablo, porque luego</div><div style="text-align:center;">vuelve en sí, y con la clava torna al juego.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Roldán también la espada ha recobrado,</div><div style="text-align:center;">y renueva la lid de buena gana;</div><div style="text-align:center;">bien es verdad que semejaba al lado</div><div style="text-align:center;">de aquel gigante una figura enana;</div><div style="text-align:center;">pero creciendo a brincos otro estado,</div><div style="text-align:center;">esgrime tan de cerca a Durindana,</div><div style="text-align:center;">que poco espacio a Zambardino queda</div><div style="text-align:center;">en donde rodear la clava pueda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Valerse quiso, pues, de cierta traza:</div><div style="text-align:center;">arranca en aparente fuga, y cuando</div><div style="text-align:center;">piensa tener lugar, vibra la maza</div><div style="text-align:center;">creyendo hallar desprevenido a Orlando.</div><div style="text-align:center;">El caballero, que le daba caza,</div><div style="text-align:center;">y las cadenas vio venir zumbando,</div><div style="text-align:center;">salta (que otro recurso allí no mira)</div><div style="text-align:center;">sobre la maza y un mandoble tira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En dos la dividió, y a Zambardino</div><div style="text-align:center;">sólo un pedazo deja trunco y breve.</div><div style="text-align:center;">Ahora a Trivigante y Apolino</div><div style="text-align:center;">el pobre diablo encomendarse debe;</div><div style="text-align:center;">sin maza y sin alfanje, no hay camino</div><div style="text-align:center;">de que ventaja en esta lidia lleve</div><div style="text-align:center;">y Durindana, según ve, no escampa;</div><div style="text-align:center;">no tiene otro recurso que la trampa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dale un revés Roldán enfurecido,</div><div style="text-align:center;">que entrando en un cuadril le lleva el anca.</div><div style="text-align:center;">De un hilo el tronco le quedó prendido,</div><div style="text-align:center;">y ya siente que el alma se le arranca.</div><div style="text-align:center;">Viendo, pues, el negocio conclüído,</div><div style="text-align:center;">al tiempo de caer, con una zarca</div><div style="text-align:center;">toca el oculto muelle; el muelle escapa;</div><div style="text-align:center;">dispárase la red, y al Conde atrapa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con tanta furia sobre el Conde vino</div><div style="text-align:center;">que a cuatro pasos le aventó la espada;</div><div style="text-align:center;">y en el mismo momento Zambardino</div><div style="text-align:center;">el ánima exhaló descomulgada.</div><div style="text-align:center;">Contra la red bregaba el paladino,</div><div style="text-align:center;">jurando que la chanza era pesada;</div><div style="text-align:center;">y cuanto más forceja y brega y jura,</div><div style="text-align:center;">se le hace la prisión más recia y dura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Medroso es el lugar y solitario;</div><div style="text-align:center;">alma no ve que por allí transite;</div><div style="text-align:center;">y así prestar paciencia es necesario,</div><div style="text-align:center;">pues nadie le ha de oír por más que grite.</div><div style="text-align:center;">Tomara a buen partido que el contrario</div><div style="text-align:center;">viviese, y ruega a Dios le resucite.</div><div style="text-align:center;">Ni el más leve rumor se percibía</div><div style="text-align:center;">en todo el campo. Orlando pasa el día;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> pasa la noche en la prisión estrecha;</div><div style="text-align:center;">fallece la esperanza, el hambre apura.</div><div style="text-align:center;">Como la vista a todas partes echa,</div><div style="text-align:center;">a un hombre ve, que por la selva oscura,</div><div style="text-align:center;">en túnica de toscas pieles hecha,</div><div style="text-align:center;">con barba que le llega a la cintura,</div><div style="text-align:center;">de tal blancor que al de la nieve excede,</div><div style="text-align:center;">corriendo va cuan presuroso puede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Favor!, ¡favor!, exclama, Padre mío;</div><div style="text-align:center;">favorecedme, que gran cuita paso».</div><div style="text-align:center;">La señal de la cruz el hombre pío</div><div style="text-align:center;">hízose, temeroso de mal caso.</div><div style="text-align:center;">Vio sobre el puente el gran cadáver frío,</div><div style="text-align:center;">y estuvo por volver atrás el paso;</div><div style="text-align:center;">llega y ofrece a Orlando cuanto quiera</div><div style="text-align:center;">espiritual socorro antes que muera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Empuñad esa espada, dice el Conde,</div><div style="text-align:center;">y dad en estos lazos con denuedo».</div><div style="text-align:center;">«¡Santa María!, el otro le responde,</div><div style="text-align:center;">¡no lo permita Dios! Matarte puedo;</div><div style="text-align:center;">hace Patillas de las suyas donde</div><div style="text-align:center;">menos se piensa, y si te mato, quedo</div><div style="text-align:center;">irregular». El Conde al hermitaño</div><div style="text-align:center;">replica que no tema hacerle daño;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> pues ya le ve que está muy bien armado,</div><div style="text-align:center;">y a más impenetrable tiene el cuero.</div><div style="text-align:center;">Tanto le ha dicho y tanto le ha rogado,</div><div style="text-align:center;">que al fin, por contentar al caballero,</div><div style="text-align:center;">del suelo a gran fatiga ha levantado</div><div style="text-align:center;">la espada con entrambas manos; pero</div><div style="text-align:center;">por más que dio en la red de punta y filo,</div><div style="text-align:center;">no pudo en ella falsear un hilo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aburrido de ver que no la corta,</div><div style="text-align:center;">suelta la espada, y con semblante humano</div><div style="text-align:center;">al mísero Roldán consuela, exhorta,</div><div style="text-align:center;">asístele a morir como cristiano.</div><div style="text-align:center;">«Hijo, salvar el alma es lo que importa;</div><div style="text-align:center;">no te fatigues por el cuerpo en vano;</div><div style="text-align:center;">a ser vas por este áspero sendero</div><div style="text-align:center;">de la milicia eterna caballero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras esto a Dios bendice, que así quiere</div><div style="text-align:center;">hacerle digno de su reino eterno,</div><div style="text-align:center;">y mil casos de santos le refiere,</div><div style="text-align:center;">probando con lo antiguo y lo moderno,</div><div style="text-align:center;">que sólo rompe aquel que en gracia muere</div><div style="text-align:center;">las redes de la carne y del infierno.</div><div style="text-align:center;">El Senador romano, que no gasta</div><div style="text-align:center;">mucha paciencia, dice: «Padre, basta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Basta por Dios! Maldito el diablo sea</div><div style="text-align:center;">que no me trajo un ganapán fornido</div><div style="text-align:center;">en vez de este vejete que chochea,</div><div style="text-align:center;">y no me da la ayuda que le pido».</div><div style="text-align:center;">«¡Ay! dice el Monje; ¿así tu fe flaquea?</div><div style="text-align:center;">¿así el malo te ciega, empedernido</div><div style="text-align:center;">pecador, que antepones a la palma</div><div style="text-align:center;">celeste el polvo vil, y el cuerpo a el alma?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Muestras ser caballero de excelencia,</div><div style="text-align:center;">y ¿a tal punto la vida te aficiona?</div><div style="text-align:center;">Sabe que la Divina Providencia</div><div style="text-align:center;">al que confía en ella no abandona;</div><div style="text-align:center;">cual lo ha probado hoy mismo la experiencia</div><div style="text-align:center;">en la que ves aquí flaca personal</div><div style="text-align:center;">caduca, inútil, achacosa, inerte,</div><div style="text-align:center;">que ni valerse puede ni valerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Yo, señor, y dos monjes más, salimos</div><div style="text-align:center;">de Armenia el mes pasado en romería;</div><div style="text-align:center;">y como nos perdiésemos, hubimos</div><div style="text-align:center;">de aportar, no sé cómo, a Circasía.</div><div style="text-align:center;">Ayer mañana en esta selva dimos,</div><div style="text-align:center;">cuando el más joven de los tres, que iría</div><div style="text-align:center;">como unos veinte pasos adelante,</div><div style="text-align:center;">vuelve trémulo, pálido, anhelante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y vemos que de un páramo eminente</div><div style="text-align:center;">baja un vestiglo horrible, agigantado,</div><div style="text-align:center;">con sólo un ojo en medio de la frente,</div><div style="text-align:center;">grande, y como una brasa colorado.</div><div style="text-align:center;">¡Misericordia!, todos juntamente</div><div style="text-align:center;">clamamos, y a los pies de aquel malvado</div><div style="text-align:center;">caímos medio muertos; él nos lleva</div><div style="text-align:center;">cargándonos en brazos, a una cueva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Allí con estos ojos la infelice</div><div style="text-align:center;">muerte... ¡qué muerte, San Antón bendito!</div><div style="text-align:center;">No pienses que le cueza o descuartice;</div><div style="text-align:center;">vivo devora al joven hermanito;</div><div style="text-align:center;">y vuelto a mí, para esas carnes, dice,</div><div style="text-align:center;">es preciso tener más apetito.</div><div style="text-align:center;">Llevonos a la boca de un hediondo</div><div style="text-align:center;">báratro; a puntapiés nos echó al fondo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «No te sabré decir de qué manera</div><div style="text-align:center;">pude llegar de aquella sima al centro;</div><div style="text-align:center;">pero al Señor rogué que me acorriera,</div><div style="text-align:center;">y presto me acorrió; porque allá dentro,</div><div style="text-align:center;">a la pálida luz de una tronera,</div><div style="text-align:center;">una nudosa vid acaso encuentro,</div><div style="text-align:center;">que de lánguidos pámpanos el hondo</div><div style="text-align:center;">cementerio tapiza; allí me escondo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y apenas vi ocasión, de nudo en nudo</div><div style="text-align:center;">trepo calladamente; y por el abra</div><div style="text-align:center;">que poco a poco a guisa de un embudo</div><div style="text-align:center;">se ensancha...» No hubo dicho esta palabra,</div><div style="text-align:center;">cuando suspenso queda, absorto y mudo,</div><div style="text-align:center;">y luego echó a correr como una cabra,</div><div style="text-align:center;">«Éste, diciendo, éste es el monstruo fiero»;</div><div style="text-align:center;">y a la vecina selva huye ligero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Huye ligero, sin volver la cara,</div><div style="text-align:center;">hasta esconderse en el follaje umbroso.</div><div style="text-align:center;">El jayán sube al puente, y allí para,</div><div style="text-align:center;">en torno echando el ojo sanguinoso;</div><div style="text-align:center;">alta la jeta y de una forma rara,</div><div style="text-align:center;">con un par de colmillos horroroso;</div><div style="text-align:center;">y de grumos de sangre, seca apenas,</div><div style="text-align:center;">las engrifadas barbas tiene llenas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llégase al Conde, y de este y de aquel lado</div><div style="text-align:center;">volviéndole, «¡Oh qué gorda palomilla!,</div><div style="text-align:center;">dice, ¡oh qué gazapillo delicado!</div><div style="text-align:center;">Tendrá el riñón cubierto a maravilla;</div><div style="text-align:center;">ha de ser sabrosísimo bocado,</div><div style="text-align:center;">si le relleno y le aso a la parrilla».</div><div style="text-align:center;">Cargar con él, diciendo así, pretende;</div><div style="text-align:center;">mas la trabada red se lo defiende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En esto, aquel grande ojo volteando,</div><div style="text-align:center;">a Durindana vio; suelta la maza,</div><div style="text-align:center;">la espada toma, y en las mallas dando,</div><div style="text-align:center;">las rompe poco a poco despedaza;</div><div style="text-align:center;">todo se cimbra y se contuerce Orlando,</div><div style="text-align:center;">cual malhechor que azotan en la plaza,</div><div style="text-align:center;">y como un toro que agarrochan, muge;</div><div style="text-align:center;">bajo los golpes la armadura cruje.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Más no brinca un león que desgarrada</div><div style="text-align:center;">ha dejado la trampa a diente y uña,</div><div style="text-align:center;">como él brincó; y estando sin espada</div><div style="text-align:center;">la maza del jayán resuelto empuña.</div><div style="text-align:center;">Mucho se escandaliza el camarada</div><div style="text-align:center;">de verlo, y entre dientes refunfuña,</div><div style="text-align:center;">teniendo a gran ofensa y desacato</div><div style="text-align:center;">que piense resistirle un mentecato.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Armas diversas cada cual ensaya</div><div style="text-align:center;">de las que a ejercitar hubo aprendido;</div><div style="text-align:center;">la clava el Conde, que era un tronco de haya,</div><div style="text-align:center;">manejando brïoso y atrevido,</div><div style="text-align:center;">tener procura al enemigo a raya;</div><div style="text-align:center;">y en manos del cíclope enfurecido</div><div style="text-align:center;">apenas verse Durindana deja,</div><div style="text-align:center;">y en el aire un relámpago semeja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por más porrazos que Roldán redoble,</div><div style="text-align:center;">encuentra siempre la invencible espada;</div><div style="text-align:center;">y siendo el monstruo de estatura doble,</div><div style="text-align:center;">aun con aquel bastón desesperada</div><div style="text-align:center;">cosa fuera llegarle a parte noble.</div><div style="text-align:center;">Pero tuvo una gran corazonada:</div><div style="text-align:center;">mira el de Zambardino, el suyo bota,</div><div style="text-align:center;">y de aquel otro arranca una pelota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Zambardín la clava, como dije</div><div style="text-align:center;">en otra parte, tres pelotas tuvo;</div><div style="text-align:center;">de éstas la que creyó más gorda, elige</div><div style="text-align:center;">Roldán, y desganchado que la hubo,</div><div style="text-align:center;">al ojo del cíclope la dirige</div><div style="text-align:center;">y parece que el tiro haciendo estuvo</div><div style="text-align:center;">un cuarto de hora, pues de aquella herida</div><div style="text-align:center;">le rompió el ojo y le quitó la vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando a Dios las gracias retribuye;</div><div style="text-align:center;">y cátate que vuelve el hermitaño.</div><div style="text-align:center;">Aun muerto el monstruo tal pavor le influye,</div><div style="text-align:center;">que torna arredro, recelando engaño;</div><div style="text-align:center;">acércase otra vez, y otra vez huye;</div><div style="text-align:center;">y así se hubiera estado todo el año,</div><div style="text-align:center;">si rïendo Roldán no le llamara,</div><div style="text-align:center;">y le mostrase la difunta cara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al conde dice: «¡Insigne caballero,</div><div style="text-align:center;">que favor tanto al cielo mereciste!</div><div style="text-align:center;">Suplícote, y si cabe, te requiero</div><div style="text-align:center;">vayas y a los que encierra aquella triste</div><div style="text-align:center;">mazmorra des la libertad. Yo espero</div><div style="text-align:center;">poder guïarte allá, si Dios me asiste;</div><div style="text-align:center;">pero si más jayanes hay, te digo</div><div style="text-align:center;">que solo vas; no hay que contar conmigo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la caverna fue guiado el Conde,</div><div style="text-align:center;">y desde afuera a los cautivos grita.</div><div style="text-align:center;">Con doloridos ayes le responde</div><div style="text-align:center;">la pobre gente que en su centro habita.</div><div style="text-align:center;">Bajo un peñasco el boquerón se esconde,</div><div style="text-align:center;">y el removerlo esfuerzo necesita</div><div style="text-align:center;">más que mortal; del uno al otro lado</div><div style="text-align:center;">lo tiene una cadena asegurado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh Conde! ¡Oh diestra invicta! No hay terrena</div><div style="text-align:center;">cosa que a tu pujanza no sucumba.</div><div style="text-align:center;">De un tirón hace trizas la cadena;</div><div style="text-align:center;">empuja el gran peñasco y lo derrumba;</div><div style="text-align:center;">vuelve la luz a los que en sombra y pena</div><div style="text-align:center;">guardaba esta de vivos honda tumba.</div><div style="text-align:center;">Todos besan la mano al paladino,</div><div style="text-align:center;">y toma cada uno su camino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Roldán a Brilladoro cabalgando</div><div style="text-align:center;">llegó, no sé si con feliz estrella,</div><div style="text-align:center;">a cierta encrucijada, y meditando</div><div style="text-align:center;">por qué rumbo camine, hace alto en ella.</div><div style="text-align:center;">Fortuna caprichosa, enderezando</div><div style="text-align:center;">sus pasos hacia Angélica la bella,</div><div style="text-align:center;">al verle tanto en elegir confuso,</div><div style="text-align:center;">un mensajero allí traer dispuso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿A dónde bueno?», el Conde le demanda.</div><div style="text-align:center;">«De Albraca vengo, y voy a Circasía,</div><div style="text-align:center;">responde el caminante, que me manda</div><div style="text-align:center;">en busca de socorro el ama mía,</div><div style="text-align:center;">contra la cual poderes grandes anda</div><div style="text-align:center;">juntando ahora el Kan de Tartaría,</div><div style="text-align:center;">que da en amarla con amor tan fuerte</div><div style="text-align:center;">como ella le odia, que es a par de muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El padre de la niña, Galafrón,</div><div style="text-align:center;">como prudente príncipe y sagaz,</div><div style="text-align:center;">y que no gusta de tener cuestión</div><div style="text-align:center;">con el tal Kan, que es hombre contumaz,</div><div style="text-align:center;">querría, o con razón o sin razón,</div><div style="text-align:center;">que se casara y le dejase en paz;</div><div style="text-align:center;">pero entre éstas y esotras la liviana</div><div style="text-align:center;">niña se fue de casa una mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Por último, en la Albraca se ha metido,</div><div style="text-align:center;">plaza famosa, bien fortificada,</div><div style="text-align:center;">que del Catay, su patrio imperio y nido,</div><div style="text-align:center;">poco más distará de una jornada.</div><div style="text-align:center;">Angélica es su nombre, conocido</div><div style="text-align:center;">de polo a polo por estar dotada</div><div style="text-align:center;">de hermosura divina, que sin duda</div><div style="text-align:center;">hará venir el mundo a darle ayuda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando, que la cuenta al fin por suya,</div><div style="text-align:center;">pues de ser la que busca está seguro,</div><div style="text-align:center;">todo es contento, júbilo, aleluya.</div><div style="text-align:center;">Cabalgando a lo claro y a lo oscuro,</div><div style="text-align:center;">rodeaba un peinado monte, a cuya</div><div style="text-align:center;">falda un raudal se ve sonante y puro,</div><div style="text-align:center;">y una marmórea puente en él, y en ella</div><div style="text-align:center;">con una copa en mano una doncella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cual se inclina al Senador romano,</div><div style="text-align:center;">y así le dice en acto reverente:</div><div style="text-align:center;">¡Oh caballero, en quien se dan la mano,</div><div style="text-align:center;">si tu gentil presencia no me miente,</div><div style="text-align:center;">lo valeroso y lo cortés y humano!</div><div style="text-align:center;">Fresco licor de cristalina fuente</div><div style="text-align:center;">a gustar te convido en este vaso;</div><div style="text-align:center;">si lo rehúsas, ¡e es vedado el paso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Hereditaria usanza y pleitesía</div><div style="text-align:center;">sólo pasar permite al que lo pruebe».</div><div style="text-align:center;">Orlando, que lo tiene a cortesía,</div><div style="text-align:center;">le da las gracias, toma el vaso y bebe.</div><div style="text-align:center;">Pero no bien aquel brebaje enfría</div><div style="text-align:center;">el seco labio, el alma se conmueve</div><div style="text-align:center;">toda del paladín; nada concibe</div><div style="text-align:center;">de lo pasado; nueva vida vive.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No se le acuerda si es o no es Orlando,</div><div style="text-align:center;">ni sabe si tal Francia hay en el mundo,</div><div style="text-align:center;">ni dónde está, ni cómo vino o cuándo;</div><div style="text-align:center;">su amor de ayer olvido es hoy profundo.</div><div style="text-align:center;">Iba de diestro a Brillador llevando</div><div style="text-align:center;">la ninfa; al paladín meditabundo,</div><div style="text-align:center;">o estúpido más bien, el frontispicio</div><div style="text-align:center;">aparece de espléndido edificio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tiéndense al derredor ledos vergeles,</div><div style="text-align:center;">que jamás entristece helada bruma;</div><div style="text-align:center;">alternan con las palmas los laureles,</div><div style="text-align:center;">y a la vid su purpúrea carga abruma;</div><div style="text-align:center;">asoman entre rosas y claveles</div><div style="text-align:center;">cárdeno lirio y pálida ariruma;</div><div style="text-align:center;">y en el ambiente embalsamado el alma</div><div style="text-align:center;">bebe serena paz y dulce calma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jamás allí pesar, jamás cuidado,</div><div style="text-align:center;">ansia, temor, los corazones lima,</div><div style="text-align:center;">ni del fastidio el enojoso estado</div><div style="text-align:center;">que la felicidad miseria estima;</div><div style="text-align:center;">contento cada cual y bien hallado</div><div style="text-align:center;">goza de aquel jardín la copia opima,</div><div style="text-align:center;">sin que secreto sinsabor le asalte</div><div style="text-align:center;">de que a su dicha cosa alguna falte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni arquitecto jamás greciano o moro</div><div style="text-align:center;">fábrica diseñó tan elegante,</div><div style="text-align:center;">como en la que, oprimiendo a Brilladoro,</div><div style="text-align:center;">entra el fuera de sí señor de Anglante;</div><div style="text-align:center;">bellos follajes y arabescos de oro</div><div style="text-align:center;">ostenta sobre el mármol rutilante</div><div style="text-align:center;">cada columna y arquitrabe y friso;</div><div style="text-align:center;">y escaqueado jaspe forma el piso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando se apeó de Brilladoro,</div><div style="text-align:center;">que la dama llevaba de la brida;</div><div style="text-align:center;">y viendo a poco trecho un ledo coro</div><div style="text-align:center;">de ninfas, agregose a la partida;</div><div style="text-align:center;">de canto y danzas el rumor sonoro</div><div style="text-align:center;">a placer y deporte le convida.</div><div style="text-align:center;">Mas de volver es hora, que ya escaso</div><div style="text-align:center;">me viene el tiempo, al noble rey Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con el arnés que de Sansón fue un día,</div><div style="text-align:center;">altivo el paso y la actitud gallarda,</div><div style="text-align:center;">al sitio marcha en que lidiar debía,</div><div style="text-align:center;">y a su rival tranquilamente aguarda.</div><div style="text-align:center;">Las diez, las once son, ya es mediodía;</div><div style="text-align:center;">mucho el barón de Montalbano tarda.</div><div style="text-align:center;">Podéis pensar si tiempo largo espera</div><div style="text-align:center;">a quien va tantas millas mar afuera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo que su contrario no ha llegado,</div><div style="text-align:center;">y de luces el cielo se tachona,</div><div style="text-align:center;">de verse así tratar vuelve indignado</div><div style="text-align:center;">al campo, y a la ira se abandona.</div><div style="text-align:center;">¿Pues qué hará Ricardeto desgraciado</div><div style="text-align:center;">que oye el cántico ya que el gallo entona,</div><div style="text-align:center;">y qué sea de Reinaldos no adivina?</div><div style="text-align:center;">Tanto tardar le dio muy mala espina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no tanto le aqueja el sentimiento,</div><div style="text-align:center;">que no haga en tal conflicto lo que debe;</div><div style="text-align:center;">manda a todo el cristiano campamento</div><div style="text-align:center;">que a dar la vuelta se disponga en breve;</div><div style="text-align:center;">y cumplida la orden fue al momento,</div><div style="text-align:center;">y todo, antes que raye el sol, se mueve,</div><div style="text-align:center;">sin que sospeche el rey Marsilio nada,</div><div style="text-align:center;">cuya hueste a gran trecho está acampada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cabalga Ricardeto dolorido,</div><div style="text-align:center;">llevando a Carlomagno la almofalla;</div><div style="text-align:center;">Gradaso, avinagrado, embravecido,</div><div style="text-align:center;">pone su gente en orden de batalla;</div><div style="text-align:center;">y el mísero Marsilio, que ha perdido</div><div style="text-align:center;">la flor de sus guerreros, teme y calla;</div><div style="text-align:center;">creyendo que le plantan sus aliados,</div><div style="text-align:center;">mesábase las barbas a puñados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Abominando del francés linaje,</div><div style="text-align:center;">viene y se echa a los pies del Sericano,</div><div style="text-align:center;">y le pondera el recibido ultraje,</div><div style="text-align:center;">y a los ausentes carga bien la mano;</div><div style="text-align:center;">obediencia le jura y vasallaje,</div><div style="text-align:center;">y en conclusión, el rey Zaragozano</div><div style="text-align:center;">y el del Oriente hicieron alïanza,</div><div style="text-align:center;">y en buena se trocó la malandanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Su hueste Ricardeto ha conducido,</div><div style="text-align:center;">y hace en París la cosa manifiesta.</div><div style="text-align:center;">Levántase en la corte gran rüido,</div><div style="text-align:center;">toda en extrañas confusiones puesta.</div><div style="text-align:center;">Dicen los maganceses al oído:</div><div style="text-align:center;">«Huele a traición a tiro de ballesta».</div><div style="text-align:center;">Ni aun los amigos de Reinaldos hallan</div><div style="text-align:center;">cómo abonarle, y de corridos callan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras a dobles marchas las legiones</div><div style="text-align:center;">caminan a París del rey Gradaso,</div><div style="text-align:center;">Carlos convoca pares y barones</div><div style="text-align:center;">para tratar de lo que pide el caso.</div><div style="text-align:center;">Previenen torres, fosos, bastïones,</div><div style="text-align:center;">y en derredor se deja el campo raso.</div><div style="text-align:center;">Súbitamente un atalaya avisa</div><div style="text-align:center;">que la enemiga hueste se divisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dan las campanas grandes badajadas;</div><div style="text-align:center;">el pueblo grita, alármase la tierra;</div><div style="text-align:center;">ondean las banderas desplegadas;</div><div style="text-align:center;">suenan los instrumentos de la guerra;</div><div style="text-align:center;">las gentes corren por la calle armadas;</div><div style="text-align:center;">la puerta del alcázar se abre y cierra.</div><div style="text-align:center;">Mándase a Urgel Danés que al campo saque</div><div style="text-align:center;">la primer banda, y dé el primer ataque.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso la gentuza sarracina</div><div style="text-align:center;">en cinco divisiones acomoda;</div><div style="text-align:center;">es india la primera y abisina;</div><div style="text-align:center;">está tiznada como el diablo toda;</div><div style="text-align:center;">a mandarlas dos príncipes destina;</div><div style="text-align:center;">Urnaso el uno, el otro era Grancoda;</div><div style="text-align:center;">el cual Urnaso ciertos dardos lleva,</div><div style="text-align:center;">de cuyas puntas no hay loriga a prueba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A Berra la segunda escuadra toca,</div><div style="text-align:center;">que, como un jabalí, tiene la cara;</div><div style="text-align:center;">sálenle dos colmillos de la boca,</div><div style="text-align:center;">largos como la sesma de una vara;</div><div style="text-align:center;">y le acompaña el negro Brutarroca,</div><div style="text-align:center;">que alabardas gordísimas dispara</div><div style="text-align:center;">con un grande arco que dos brazas mide;</div><div style="text-align:center;">a la Etiopía asiática preside.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sigue la escuadra del gigante Alfrera;</div><div style="text-align:center;">la cuarta es de Marsilio y española;</div><div style="text-align:center;">y rige el rey Gradaso la postrera,</div><div style="text-align:center;">que de sus sericanos era sola;</div><div style="text-align:center;">gente bizarra, impávida, guerrera,</div><div style="text-align:center;">que azules estandartes enarbola.</div><div style="text-align:center;">Principia la función. Hacia el monarca</div><div style="text-align:center;">Grancoda aguija, Urgel de Dinamarca.</div><div style="text-align:center;">Es de doce mil hombres la brigada</div><div style="text-align:center;">de Urgel Danés; lozana tropa y bella,</div><div style="text-align:center;">que del Norte en las nieves engendrada</div><div style="text-align:center;">cuanto encuentra baraja y atropella.</div><div style="text-align:center;">Dando a su dromedario una pinchada,</div><div style="text-align:center;">el rey Grancoda se arrojó sobre ella;</div><div style="text-align:center;">pero el Danés arrepentir le ha hecho,</div><div style="text-align:center;">metiéndole la lanza por el pecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tenerse en los estribos no le vale,</div><div style="text-align:center;">que se enflaquece todo y se marchita;</div><div style="text-align:center;">fuerza es que caiga y que la vida exhale</div><div style="text-align:center;">entre la negra sangre que vomita.</div><div style="text-align:center;">Mas, contra Urgel, Urnaso al medio sale,</div><div style="text-align:center;">y con soberbia y cólera infinita</div><div style="text-align:center;">le tira un dardo; pasa el dardo esquivo</div><div style="text-align:center;">escudo y peto, y llégale a lo vivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Arremete el Danés con ciego arrojo;</div><div style="text-align:center;">y tírale el follón, que alerta estaba,</div><div style="text-align:center;">segundo dardo, que de sangre rojo</div><div style="text-align:center;">en el hombro siniestro se le clava.</div><div style="text-align:center;">«Pagármela has, bergante, si te cojo»,</div><div style="text-align:center;">Urgel, bramando de dolor, gritaba.</div><div style="text-align:center;">Urnaso, al verle cerca, no se empacha;</div><div style="text-align:center;">bota los dardos y enarbola el hacha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y no me causa el hacha tanto miedo</div><div style="text-align:center;">como el caballo, que cabalga Urnaso,</div><div style="text-align:center;">que tiene un asta, a que no falta un dedo</div><div style="text-align:center;">para una vara; y temo andar escaso.</div><div style="text-align:center;">Mas la medida yo del canto excedo,</div><div style="text-align:center;">y tal vez a enfadaros me propaso;</div><div style="text-align:center;">cumple ensayar más alto contrapunto,</div><div style="text-align:center;">para el que sigue serio y grande asunto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3187-orlando-enamorado-canto-v.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:10:59 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529943128_orlando-enamorado-canto-v_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529943128_orlando-enamorado-canto-v_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La Barquilla</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Suele dar Dios en dulce miel templado</div><div style="text-align:center;">el acíbar del cáliz de la vida,</div><div style="text-align:center;">y aun teniendo el azote levantado,</div><div style="text-align:center;">su providencia paternal no olvida;</div><div style="text-align:center;">por más que en este valle malhadado,</div><div style="text-align:center;">que es de los vicios y el error manida,</div><div style="text-align:center;">no cese un punto la malicia nuestra</div><div style="text-align:center;">de provocar su vengadora diestra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas entre cuantos bienes, los enojos</div><div style="text-align:center;">calmando, que el vivir humano afligen,</div><div style="text-align:center;">grato solaz ofrezcan a los ojos</div><div style="text-align:center;">o al trabajado pecho regocijen,</div><div style="text-align:center;">como flores que brotan entre abrojos,</div><div style="text-align:center;">o que su tallo en mustio yermo erigen,</div><div style="text-align:center;">¡dulce amistad! si el tuyo en este mundo</div><div style="text-align:center;">no es el lugar primero, es el segundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Busca el dichoso a ti por confidente,</div><div style="text-align:center;">con quien, partiendo el gozo, mayor le haga;</div><div style="text-align:center;">que, no comunicado, brevemente</div><div style="text-align:center;">el más grato placer nos empalaga.</div><div style="text-align:center;">A ti recurre el ánima doliente,</div><div style="text-align:center;">y tú de la aflicción curas la llaga,</div><div style="text-align:center;">y en ella, ¡oh bienhechora hija del cielo!,</div><div style="text-align:center;">el bálsamo derramas del consuelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero cuando un afecto su fineza</div><div style="text-align:center;">apura más y acendra y aquilata,</div><div style="text-align:center;">es cuando aquel que con la vida empieza</div><div style="text-align:center;">la estimación lo esmera y lo remata;</div><div style="text-align:center;">y dos almas que unió naturaleza</div><div style="text-align:center;">santa amistad con dobles nudos ata,</div><div style="text-align:center;">yendo con la razón la sangre a una</div><div style="text-align:center;">y la dulce costumbre de la cuna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que si a lo más extraño y forastero</div><div style="text-align:center;">el mérito y virtud nos aficiona,</div><div style="text-align:center;">¿qué será cuando aquello que primero</div><div style="text-align:center;">ciego abrazó el cariño, el juicio abona?</div><div style="text-align:center;">Entonces con tan firme y duradero</div><div style="text-align:center;">lazo un afecto al otro se eslabona,</div><div style="text-align:center;">que no se da poder que los desuna</div><div style="text-align:center;">en el mundo, en el tiempo, en la fortuna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Desto Reinaldo insigne ejemplo ofrece,</div><div style="text-align:center;">que a su hermano menor, bello dechado</div><div style="text-align:center;">de virtud que en temprana edad florece,</div><div style="text-align:center;">quiere y estima en el más alto grado.</div><div style="text-align:center;">Pensad, pues, a qué punto se enardece,</div><div style="text-align:center;">qué furor hierve en él, cuando a su amado</div><div style="text-align:center;">Ricardeto el brutal Orgón cautiva,</div><div style="text-align:center;">según lo dejo declarado arriba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Poco estuvo Reinaldos vacilante,</div><div style="text-align:center;">que pronta decisión requiere el caso.</div><div style="text-align:center;">Acordó, pues, la suya en el instante,</div><div style="text-align:center;">que fue dar las espaldas a Gradaso,</div><div style="text-align:center;">y luego enderezar contra el gigante,</div><div style="text-align:center;">con la celeridad que pudo, el paso,</div><div style="text-align:center;">para volver, sin ese inconveniente,</div><div style="text-align:center;">la competencia a dirimir pendiente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y llegado que fue, tomó el partido</div><div style="text-align:center;">de desmontar, no fuese que el villano</div><div style="text-align:center;">le lisiase el corcel con el fornido,</div><div style="text-align:center;">formidable bastón que lleva en mano.</div><div style="text-align:center;">Orgón, que no pensaba hubiese habido</div><div style="text-align:center;">ninguno, que teniendo el juicio sano,</div><div style="text-align:center;">de venir a embestirle osado fuera,</div><div style="text-align:center;">muerto de risa al paladín espera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En lo que, cierto, no mostró cordura,</div><div style="text-align:center;">como Frusberta conocer le ha hecho</div><div style="text-align:center;">con un raudo revés y una abertura</div><div style="text-align:center;">algo profunda en el cuadril derecho</div><div style="text-align:center;">Aúlla el malandrín, blasfema, jura</div><div style="text-align:center;">y se muerde los labios de despecho;</div><div style="text-align:center;">embravecido a Ricardeto arroja,</div><div style="text-align:center;">que el duro suelo con su sangre moja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quedó tendido el pobre mozo en tierra</div><div style="text-align:center;">sin habla, sin color, sin movimiento.</div><div style="text-align:center;">Orgón la poderosa porra afierra;</div><div style="text-align:center;">Reinaldo alerta está y a todo atento;</div><div style="text-align:center;">cruje los dientes, cual sonora sierra,</div><div style="text-align:center;">Orgón, y con la clava hiende el viento;</div><div style="text-align:center;">Reinaldo, hurtando el cuerpo, atrás da un paso;</div><div style="text-align:center;">en esto sobreviene el rey Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El lance ciertamente es de dar susto,</div><div style="text-align:center;">y casi duda el héroe de Mongrana.</div><div style="text-align:center;">Mas como tiene un corazón robusto</div><div style="text-align:center;">que con ningún peligro se amilana,</div><div style="text-align:center;">un tajo esgrime, que cogiendo al justo</div><div style="text-align:center;">la cintura al jayán, se la rebana;</div><div style="text-align:center;">cayó sangriento el monstruo en dos pedazos;</div><div style="text-align:center;">uno las piernas, otro el busto y brazos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como si hubiese algún melón partido,</div><div style="text-align:center;">sereno así sobre Bayardo salta,</div><div style="text-align:center;">y de nuevos alientos revestido</div><div style="text-align:center;">al rey Gradaso el paladín asalta.</div><div style="text-align:center;">Este, de lo que mira, sorprendido,</div><div style="text-align:center;">mostró la diestra desarmada y alta</div><div style="text-align:center;">en señal de pedirle parlamento;</div><div style="text-align:center;">el paladín envaina, y oye atento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Fuera, señor, soez descortesía,</div><div style="text-align:center;">el rey le dice, y gran desaguisado,</div><div style="text-align:center;">que, siendo tú de tanta bizarría</div><div style="text-align:center;">y de tanto valor como has mostrado,</div><div style="text-align:center;">fueses vencido por la hueste mía;</div><div style="text-align:center;">que, estando de millares rodeado,</div><div style="text-align:center;">no puedes escapar de muerto o preso,</div><div style="text-align:center;">si eres hombre mortal de carne y hueso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »No quiera Dios que afrenta tan villana</div><div style="text-align:center;">a un caballero se haga de tal brío.</div><div style="text-align:center;">Yo pienso, si te place, que mañana</div><div style="text-align:center;">(pues tiende ya la noche el velo umbrío),</div><div style="text-align:center;">sin tu Bayardo tú, yo sin mi alfana,</div><div style="text-align:center;">lidiemos cuerpo a cuerpo en desafío,</div><div style="text-align:center;">porque del lauro así y honor primero</div><div style="text-align:center;">no defraude el caballo al caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas con tal pacto hagamos la pelea,</div><div style="text-align:center;">que si me vences tú, todo el que hubiere</div><div style="text-align:center;">de vosotros cautivo, suelto sea;</div><div style="text-align:center;">y si yo te matare o te prendiere,</div><div style="text-align:center;">no pido más rescate ni presea</div><div style="text-align:center;">que tu corcel; y venza el que venciere,</div><div style="text-align:center;">libre, la vuelta de Asia, irá mi tropa,</div><div style="text-align:center;">y el cetro a Carlos dejaré de Europa».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos, que no encuentra en esta cosa</div><div style="text-align:center;">mucho que masticar, así contesta:</div><div style="text-align:center;">«Serme no puede menos que gloriosa</div><div style="text-align:center;">la lid, alto señor, que me es propuesta,</div><div style="text-align:center;">pues tanto tu virtud maravillosa</div><div style="text-align:center;">al universo mundo es manifiesta,</div><div style="text-align:center;">que en recibir de un brazo tal la muerte</div><div style="text-align:center;">dará envidia, no lástima, mi suerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y en lo que toca a la razón primera,</div><div style="text-align:center;">gracias te doy; mas con tu venia añado</div><div style="text-align:center;">que, aunque parezco zozobrar, pudiera</div><div style="text-align:center;">sin ajeno favor salir a vado,</div><div style="text-align:center;">y que si en contra mía el orbe fuera,</div><div style="text-align:center;">y brotara legiones este prado,</div><div style="text-align:center;">no temblara por eso; y lo que digo,</div><div style="text-align:center;">con este acero a sustentar me obligo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso a esto no replica nada;</div><div style="text-align:center;">con que, volviendo al comenzado asunto,</div><div style="text-align:center;">de la lid determinan acordada</div><div style="text-align:center;">el dónde, cómo y cuándo: el dónde, junto</div><div style="text-align:center;">a la playa del mar; el cómo, a espada,</div><div style="text-align:center;">armados, claro está, de todo punto,</div><div style="text-align:center;">sin comitiva alguna o compañía,</div><div style="text-align:center;">ambos a pie; y el cuándo, al otro día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo con una flema sin segunda,</div><div style="text-align:center;">lo dejan definido y aplazado,</div><div style="text-align:center;">y por volver a la sabrosa tunda</div><div style="text-align:center;">quisieran fuese el nuevo sol llegado.</div><div style="text-align:center;">No así yo, que de tanta barahunda</div><div style="text-align:center;">estoy, os aseguro, mareado.</div><div style="text-align:center;">Calle un instante la trompeta bélica,</div><div style="text-align:center;">que en el Catay me está aguardando Angélica.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cual, aunque la causa que la inquieta</div><div style="text-align:center;">a la espalda dejó, no ha sosegado.</div><div style="text-align:center;">Cual simplecilla cierva, a quien saeta</div><div style="text-align:center;">de aleve cazador llagó el costado,</div><div style="text-align:center;">que huye anhelando, y tanto más le aprieta</div><div style="text-align:center;">aquel mortal dolor que lleva al lado,</div><div style="text-align:center;">y en vano busca alivio al mal que siente,</div><div style="text-align:center;">en la nativa selva y clara fuente;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> o cual traviesa niña, que en la saya</div><div style="text-align:center;">deja, por acercarse sin cautela,</div><div style="text-align:center;">prender el fuego, y corre huyendo al aya,</div><div style="text-align:center;">y más en el correr la llama vuela;</div><div style="text-align:center;">lleva Angélica así, doquier que vaya,</div><div style="text-align:center;">la amorosa. pasión que la desvela;</div><div style="text-align:center;">ni le vale el hüir, antes parece</div><div style="text-align:center;">que su mal con la ausencia se encrudece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sabe qué es consuelo ni reposo;</div><div style="text-align:center;">no hay pasatiempo que su pena engañe;</div><div style="text-align:center;">el rostro tiene siempre lagrimoso;</div><div style="text-align:center;">suspira a todas horas, gime, plañe;</div><div style="text-align:center;">si acaso duerme, en vez de algún dichoso</div><div style="text-align:center;">sueño que un punto su llorar restañe,</div><div style="text-align:center;">sueña que mira aquel semblante amado</div><div style="text-align:center;">esquivo para ella y enojado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con esto torna en sí sobresaltada,</div><div style="text-align:center;">y volviendo los ojos a occidente,</div><div style="text-align:center;">«¡Oh Francia!, dice, ¡oh tierra celebrada!,</div><div style="text-align:center;">¡dichosa tú, que logras ver presente</div><div style="text-align:center;">el caro bien de que yo estoy privada!</div><div style="text-align:center;">¡Ah! puede ser que ahora cabalmente</div><div style="text-align:center;">otro seno amoroso (¡amarga idea!)</div><div style="text-align:center;">lo que en vano ansío yo, goce y posea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Pobre de mí! ¿qué haré contra este loco</div><div style="text-align:center;">delirio, este mortal desasosiego?</div><div style="text-align:center;">¿A qué arte apelo? ¿A qué deidad invoco?</div><div style="text-align:center;">Turbé la tierra, el agua, el aire, el fuego;</div><div style="text-align:center;">mas de hechizos Amor se cura poco;</div><div style="text-align:center;">bien a mi costa a conocerlo llego;</div><div style="text-align:center;">que no calme este ardor ningún encanto</div><div style="text-align:center;">decreto tuyo ha sido, cielo santo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué aguardo más? ¿Por qué no doy de mano</div><div style="text-align:center;">a la esperanza en que mi amor se ceba?</div><div style="text-align:center;">¿No sabe que le adoro el inhumano,</div><div style="text-align:center;">o de su ingratitud me falta prueba?</div><div style="text-align:center;">Sólo desdenes te debí, tirano;</div><div style="text-align:center;">mas pagarelos con fineza nueva;</div><div style="text-align:center;">al mago Malgesí, mi prisionero,</div><div style="text-align:center;">dar libertad, porque es tu primo, quiero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquesto dicho, al húmedo aposento</div><div style="text-align:center;">do en medio el mar está el cautivo, baja</div><div style="text-align:center;">valida de no sé qué encantamento,</div><div style="text-align:center;">y las puertas de bronce descerraja.</div><div style="text-align:center;">Oyó el mago el rüido, y al momento,</div><div style="text-align:center;">en el magín la idea se le encaja</div><div style="text-align:center;">de ser llegado su postrero día,</div><div style="text-align:center;">y de que Satanás por él envía.</div><div style="text-align:center;">Cuando aguardaba la infernal visita,</div><div style="text-align:center;">apareciole el bello ángel humano.</div><div style="text-align:center;">Luego que le saluda y que le quita</div><div style="text-align:center;">los hierros ella con su propia mano,</div><div style="text-align:center;">dice: «Quien te libró de tanta cuita,</div><div style="text-align:center;">piedad igual de ti no espere en vano;</div><div style="text-align:center;">aleccionado por tu propia pena,</div><div style="text-align:center;">aprende a condolerte de la ajena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Que si de amor tal vez supiste, y sabes</div><div style="text-align:center;">que de un ingrato enamorada vivo,</div><div style="text-align:center;">juzgarás tus cadenas menos graves</div><div style="text-align:center;">que en las que tengo el corazón cautivo.</div><div style="text-align:center;">Y porque de entender mi ruego acabes,</div><div style="text-align:center;">amo a Reinaldo, y me desprecia altivo;</div><div style="text-align:center;">y de tu libertad en pago quiero</div><div style="text-align:center;">que me sirvas con él de medianero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »De servidumbre te declaro exento,</div><div style="text-align:center;">y con tu libro cobrarás tu espada,</div><div style="text-align:center;">si me empeñas palabra y juramento</div><div style="text-align:center;">de traérmele a vuelta de jornada».</div><div style="text-align:center;">Mucho al mago cuadró el ofrecimiento,</div><div style="text-align:center;">y diciendo en sí mismo: «El camarada</div><div style="text-align:center;">no se hará de rogar, yo la aseguro»;</div><div style="text-align:center;">responde prontamente: «Sí, lo juro».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuanto le pide Angélica, él le jura;</div><div style="text-align:center;">y ¿quién lo mismo, en su lugar, no haría?</div><div style="text-align:center;">Servir amigo y dama se figura,</div><div style="text-align:center;">y hacer cree dos mandados de una vía.</div><div style="text-align:center;">A cumplir su palabra se apresura,</div><div style="text-align:center;">y con desenfadada gallardía</div><div style="text-align:center;">a un diablo Malgesí las piernas echa,</div><div style="text-align:center;">y por los aires va como una flecha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por el camino el diablo le detalla</div><div style="text-align:center;">(perdóname, lector, si eres purista)</div><div style="text-align:center;">la situación en que la España se halla,</div><div style="text-align:center;">devastada por bárbara conquista,</div><div style="text-align:center;">los lances de la guerra, la batalla</div><div style="text-align:center;">que con Gradaso aparejada y lista</div><div style="text-align:center;">tiene Reinaldos, todo finalmente;</div><div style="text-align:center;">y aún algo más, porque el diablillo miente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegó el francés al campamento, cuando</div><div style="text-align:center;">amagaba rayar el alba apenas.</div><div style="text-align:center;">Del diablo se apeó, y atravesando</div><div style="text-align:center;">tiendas de innumerable gente llenas,</div><div style="text-align:center;">ahora sepultada en sueño blando,</div><div style="text-align:center;">dulce, aunque breve, tregua de las penas,</div><div style="text-align:center;">entró en la de Reinaldos, que halló sola,</div><div style="text-align:center;">y al paladín durmiendo a la bartola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos despertó, no sin trabajo,</div><div style="text-align:center;">y a estrechar va en sus brazos al amigo;</div><div style="text-align:center;">mas éste, rehuyendo el agasajo,</div><div style="text-align:center;">«Únicamente para hablar contigo</div><div style="text-align:center;">salí de mi prisión, le dice, bajo</div><div style="text-align:center;">palabra de volver, si no consigo</div><div style="text-align:center;">que me libertes (pues en ti consiste)</div><div style="text-align:center;">de un cautiverio ignominioso y triste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ni pienses que el librarme ha de ser cosa</div><div style="text-align:center;">de gran dificultad; que no te espera</div><div style="text-align:center;">ningún jayán, sino una dama hermosa</div><div style="text-align:center;">que te ama con la fe más verdadera,</div><div style="text-align:center;">un serafín; en conclusión, la diosa</div><div style="text-align:center;">misma de la hermosura; de manera</div><div style="text-align:center;">que en hacer lo que pido y lo que es justo,</div><div style="text-align:center;">me harás a mí un gran bien y a ti un gran gusto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Si aún no lo he dicho, Angélica es la dama».</div><div style="text-align:center;">«¡Angélica!», Reinaldos aturdido,</div><div style="text-align:center;">dos o tres pasos dando atrás, exclama;</div><div style="text-align:center;">el horror en su rostro se ha esculpido.</div><div style="text-align:center;">Parece que en las venas le derrama</div><div style="text-align:center;">súbito hielo el nombre aborrecido;</div><div style="text-align:center;">el pobre hombre quedó como insensato,</div><div style="text-align:center;">y sin hablar palabra estuvo un rato.</div><div style="text-align:center;">Mas como siempre a una alma generosa</div><div style="text-align:center;">repugna el disimulo, de esta suerte</div><div style="text-align:center;">responde: «Mira, Malgesí, no hay cosa</div><div style="text-align:center;">que no la hiciera yo por complacerte;</div><div style="text-align:center;">mándame acometer la más dudosa</div><div style="text-align:center;">empresa; arrostraré por ti la muerte;</div><div style="text-align:center;">embestiré al infierno, si te agrada;</div><div style="text-align:center;">mas con esa mujer no quiero nada».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cosa a sus esperanzas tan opuesta</div><div style="text-align:center;">oyendo Malgesí, confuso estaba;</div><div style="text-align:center;">no supo qué pensar de tal respuesta,</div><div style="text-align:center;">y al primo preguntó si se burlaba.</div><div style="text-align:center;">Ser positiva, el otro le protesta,</div><div style="text-align:center;">la decisión que de expresarle acaba.</div><div style="text-align:center;">Se esfuerza el Nigromante cuanto puede;</div><div style="text-align:center;">insta, conjura, y Montalbán no cede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después que le hubo predicado un rato,</div><div style="text-align:center;">que fue como si en yermo predicara,</div><div style="text-align:center;">dice: «No hay más placer con el ingrato</div><div style="text-align:center;">que echarle los favores a la cara;</div><div style="text-align:center;">tengo el alma por ti en un garabato,</div><div style="text-align:center;">pues porque mi saber te aprovechara,</div><div style="text-align:center;">vendila al diablo; y tú (¡quién tal creyera!)</div><div style="text-align:center;">quieres que yo míseramente muera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De mí te guarda, nada más te digo».</div><div style="text-align:center;">Mustio el semblante y gacha la cabeza,</div><div style="text-align:center;">echando pestes contra el falso amigo,</div><div style="text-align:center;">sale del campo y cierto ensalmo reza.</div><div style="text-align:center;">La tierra, por un lóbrego postigo</div><div style="text-align:center;">que la luz filtra al Aquerón, bosteza,</div><div style="text-align:center;">y de su centro una pizmienta nube</div><div style="text-align:center;">de alados diablos rezongando sube.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A Caudilordo elijo y a Falseta,</div><div style="text-align:center;">el mago dice; a los demás despido».</div><div style="text-align:center;">Luego con estos dos arma una treta</div><div style="text-align:center;">que no la hubiera Satanás urdido.</div><div style="text-align:center;">Falseta en la figura más perfeta</div><div style="text-align:center;">de un faraute español se ha convertido;</div><div style="text-align:center;">con lunado turbante, alba marlota,</div><div style="text-align:center;">bastón en mano, y blasonada cota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Va en este traje al rey de Sericana,</div><div style="text-align:center;">y dice que Reinaldos estaría</div><div style="text-align:center;">junto al mar a las diez de la mañana,</div><div style="text-align:center;">y a la aplazada lid le aguardaría.</div><div style="text-align:center;">La cita el noble rey de buena gana</div><div style="text-align:center;">acepta; y en señal de cortesía,</div><div style="text-align:center;">regala al contrahecho heraldo moro</div><div style="text-align:center;">un rico anillo y una copa de oro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El cual de allí se parte, y otra nueva</div><div style="text-align:center;">forma tomó de trujamán indiano;</div><div style="text-align:center;">en delgado cendal que el viento eleva</div><div style="text-align:center;">y en muselina envuelve el cuerpo vano;</div><div style="text-align:center;">en las orejas los anillos lleva</div><div style="text-align:center;">que antes llevaba en la siniestra mano;</div><div style="text-align:center;">dijérades al verle que venía</div><div style="text-align:center;">de Seringapatán Su Señoría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En esta forma, pues, y este vestido</div><div style="text-align:center;">al campo de Reinaldos se encamina;</div><div style="text-align:center;">dícele que Gradaso ha prevenido</div><div style="text-align:center;">ir a las ocho en punto a la marina,</div><div style="text-align:center;">a efecto de que el duelo consabido</div><div style="text-align:center;">entre los dos a espada se difina.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos, que no entiende la tramoya,</div><div style="text-align:center;">consiente, y al heraldo da una joya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hácele reverente la zalema</div><div style="text-align:center;">el bueno de Falseta, y se retira.</div><div style="text-align:center;">Ya el matutino sol las cumbres quema,</div><div style="text-align:center;">y aquella multitud de gentes mira</div><div style="text-align:center;">que desde el monte hasta la playa extrema</div><div style="text-align:center;">hierve, y como en confusas olas gira,</div><div style="text-align:center;">y recobrada del afán prolijo</div><div style="text-align:center;">sólo piensa en placer y en regocijo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos se arma; y como el fin no sabe</div><div style="text-align:center;">de la batalla con el rey pagano,</div><div style="text-align:center;">a Ricardeto en un discurso grave</div><div style="text-align:center;">encomendó el ejército cristiano.</div><div style="text-align:center;">«Si lo peor en esta lid me cabe,</div><div style="text-align:center;">dice, lo llevarás a Carlomano,</div><div style="text-align:center;">y a su servicio en mi lugar te ofrece,</div><div style="text-align:center;">como a quien más que nadie lo merece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Sirve a tu buen señor, que si algún día</div><div style="text-align:center;">hice yo lo contrario, fue mal hecho;</div><div style="text-align:center;">lleváronme a una y otra demasía</div><div style="text-align:center;">juvenil arrogancia, amor, despecho.</div><div style="text-align:center;">Piensa que lealtad y cortesía</div><div style="text-align:center;">obligaciones son de un noble pecho;</div><div style="text-align:center;">combate por tu ley hasta la muerte;</div><div style="text-align:center;">humano sé y piadoso a par que fuerte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sé qué dijo más; y al caro hermano</div><div style="text-align:center;">después que abraza y da en la frente un beso,</div><div style="text-align:center;">sale armado el barón de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">solo y a pie, como era pacto expreso.</div><div style="text-align:center;">Por una oculta senda cortó el llano</div><div style="text-align:center;">y a la sombra parando de un espeso</div><div style="text-align:center;">bosque a la mar vecino, vio a la orilla,</div><div style="text-align:center;">que solitaria estaba, una barquilla.</div><div style="text-align:center;">Cátale Caudilordo, que fingida</div><div style="text-align:center;">de Gradaso la forma, aspecto y traje,</div><div style="text-align:center;">lleva una sobrevesta azul lucida,</div><div style="text-align:center;">y de oro en la cimera alto plumaje,</div><div style="text-align:center;">corona, de diamantes guarnecida,</div><div style="text-align:center;">sobre un yelmo finísimo de encaje,</div><div style="text-align:center;">y escudo, de azul y oro, acuartelado;</div><div style="text-align:center;">era Gradaso, en fin, pintiparado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No al rey Gradaso el mismo rey Gradaso</div><div style="text-align:center;">tanto como aquel diablo es parecido.</div><div style="text-align:center;">Llega con un estrépito, un fracaso,</div><div style="text-align:center;">que una legión no hiciera igual rüido.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos se le acerca paso a paso,</div><div style="text-align:center;">todo en el ancha adarga recogido;</div><div style="text-align:center;">y Caudilordo la función empieza,</div><div style="text-align:center;">y a la frente la espada le endereza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rebate esotro el golpe, y al costado</div><div style="text-align:center;">del falso rey con no mejor suceso</div><div style="text-align:center;">amaga. Sigue el duelo equilibrado,</div><div style="text-align:center;">lista la mano y el aliento grueso,</div><div style="text-align:center;">hasta que al fin Reinaldos indignado</div><div style="text-align:center;">de que esté aún su antagonista ileso,</div><div style="text-align:center;">de repente el escudo arroja a tierra,</div><div style="text-align:center;">y con las dos la gran Frusberta afierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Baja, cual rayo que abortó la esfera,</div><div style="text-align:center;">la zumbadora espada, y la garzota</div><div style="text-align:center;">le echó a volar, como si un ave fuera,</div><div style="text-align:center;">y la diadema en mil pedazos rota,</div><div style="text-align:center;">y el rico yelmo, y luego toda entera</div><div style="text-align:center;">de arriba abajo le rasgó la cota,</div><div style="text-align:center;">y el anchuroso escudo, y aún no para</div><div style="text-align:center;">que se enterró en el suelo media vara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El diablo, que esto aguarda justamente,</div><div style="text-align:center;">echa a correr; Reinaldos le acuchilla,</div><div style="text-align:center;">pisándole las huellas impaciente,</div><div style="text-align:center;">y a cada instante piensa que le pilla.</div><div style="text-align:center;">Y como el engañoso espectro intente</div><div style="text-align:center;">acogerse fugaz a la barquilla,</div><div style="text-align:center;">grítale: «¿A dónde vas? torna a la guerra;</div><div style="text-align:center;">torna, no dejes a Bayardo en tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«¿Es posible que dé tan triste prueba</div><div style="text-align:center;">de su valor un rey de Sericana?</div><div style="text-align:center;">Bayardo al menos a tornar te mueva,</div><div style="text-align:center;">que de tenerte por señor se ufana.</div><div style="text-align:center;">Jaeces nuevos tiene y silla nueva;</div><div style="text-align:center;">mira que le hice herrar esta mañana.</div><div style="text-align:center;">Si por ganarle acá venido eres,</div><div style="text-align:center;">¿cómo sin él volverte al Asia quieres?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Caudilordo entre tanto se hace el sordo;</div><div style="text-align:center;">entra en el barco y las amarras taja;</div><div style="text-align:center;">pero Reinaldo en pos de Caudilordo</div><div style="text-align:center;">entra también, le acosa y le trabaja;</div><div style="text-align:center;">de popa a proa, y de uno al otro bordo</div><div style="text-align:center;">corre tras él y brinca y sube y baja.</div><div style="text-align:center;">Al fin se le escabulle la maldita</div><div style="text-align:center;">fantasma, y a la mar se precipita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Calar semeja, como un buzo, al fondo,</div><div style="text-align:center;">y suelta al zabullir un cierto vaho</div><div style="text-align:center;">que de azufre infernal un tufo hediondo</div><div style="text-align:center;">derrama por el aire y por la nao;</div><div style="text-align:center;">sendos fragmentos quedan del redondo</div><div style="text-align:center;">yelmo y de la coraza de oro y blao</div><div style="text-align:center;">en manos de Reinaldo, Y, ¡caso fuerte!</div><div style="text-align:center;">todo en sutil vapor se le convierte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El francés a la orilla vuelve inquieto</div><div style="text-align:center;">los ojos; pero rastro no hay de orilla;</div><div style="text-align:center;">ve cielo y mar, y en ellos otro objeto</div><div style="text-align:center;">no alcanza a ver que el sol y la barquilla;</div><div style="text-align:center;">y según ella corre, hace conceto</div><div style="text-align:center;">de que la empuja una infernal cuadrilla,</div><div style="text-align:center;">y que va a dar, a legua por segundo,</div><div style="text-align:center;">antes de anochecer, la vuelta al mundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viendo por fin su error, «¡Cielo sagrado!</div><div style="text-align:center;">dice; la más perversa criatura</div><div style="text-align:center;">soy que jamás tu ira ha provocado;</div><div style="text-align:center;">pero esta pena es en extremo dura.</div><div style="text-align:center;">Para siempre seré vituperado,</div><div style="text-align:center;">y si llego a contar mi desventura,</div><div style="text-align:center;">¿cómo encontrar podré quien me la crea,</div><div style="text-align:center;">y una mancha lavar tan torpe y fea?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Carlos fïó a mi brazo y mi consejo</div><div style="text-align:center;">con su salud la de la Francia entera;</div><div style="text-align:center;">¿y ha de pensar que fugitivo dejo</div><div style="text-align:center;">su pueblo a que en poder de infieles muera?</div><div style="text-align:center;">¡Triste! en el pensamiento me bosquejo</div><div style="text-align:center;">la insana rabia del feroz Alfrera;</div><div style="text-align:center;">suena en mi corazón la voz doliente</div><div style="text-align:center;">de la cautiva miserable gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Cómo te dejo, Ricardeto mío,</div><div style="text-align:center;">a tanto riesgo en años tan tempranos?</div><div style="text-align:center;">Gemiréis bajo extraño señorío,</div><div style="text-align:center;">Guiscardo, Alardo, Ivón, caros hermanos.</div><div style="text-align:center;">Gradaso, ¿qué dirá del desafío?</div><div style="text-align:center;">La fábula seré de esos paganos.</div><div style="text-align:center;">Pregonarán que de temor me ausento,</div><div style="text-align:center;">y que mi religión, mi patria afrento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué pensará la Francia, y de qué suerte</div><div style="text-align:center;">infamia tal verá en mi nombre impresa?</div><div style="text-align:center;">Estirpe de Mongrana, altiva y fuerte,</div><div style="text-align:center;">fuiste; tu gloria es lúgubre pavesa.</div><div style="text-align:center;">A denostarme puedes ya atreverte,</div><div style="text-align:center;">desalmada prosapia magancesa.</div><div style="text-align:center;">Aleve un tiempo te llamé, y traidora;</div><div style="text-align:center;">sin honra estoy; callar me cumple ahora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Llévame ¡oh mar! a do la afrenta mía</div><div style="text-align:center;">no haya nadie que entienda o testifique;</div><div style="text-align:center;">llévame a donde, en soledad sombría</div><div style="text-align:center;">sólo con fieras y árboles platique,</div><div style="text-align:center;">lejos de toda humana compañía;</div><div style="text-align:center;">o más bien esta nave echando a pique,</div><div style="text-align:center;">sepúltame en tu abismo más profundo,</div><div style="text-align:center;">y no vuelva mi nombre a oír el mundo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tres veces a la daga puso mano;</div><div style="text-align:center;">y tres veces fue al bordo de la nave,</div><div style="text-align:center;">como para lanzarse al oceano,</div><div style="text-align:center;">para que allí su desventura acabe.</div><div style="text-align:center;">«Recuerda, pecador, que eres cristiano»,</div><div style="text-align:center;">dice una voz alentadora y grave.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos pide al cielo que le acorra,</div><div style="text-align:center;">y el intento fatal del alma borra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Alcides entre tanto el noble estrecho</div><div style="text-align:center;">rodea, y deja atrás la bella Europa;</div><div style="text-align:center;">luego el gran cabo que Natura ha hecho</div><div style="text-align:center;">baluarte del Oriente, mira a popa;</div><div style="text-align:center;">a los dichosos climas va derecho</div><div style="text-align:center;">do su más rica y más lucida ropa</div><div style="text-align:center;">la Aurora viste, y llega al otro extremo</div><div style="text-align:center;">del mundo, sin timón, vela ni remo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque de vinos y manjares lleva</div><div style="text-align:center;">la nave cuanto al gusto da contento,</div><div style="text-align:center;">el triste navegante nada prueba,</div><div style="text-align:center;">que su pesar le sirve de alimento.</div><div style="text-align:center;">Mas ya avista una isla, do se eleva</div><div style="text-align:center;">alto palacio en florecido asiento.</div><div style="text-align:center;">Surge la nave, y en la bella estancia</div><div style="text-align:center;">pone los pies el campeón de Francia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquí le dejaremos paseando,</div><div style="text-align:center;">que no por él es justo que se olvide</div><div style="text-align:center;">al nada menos infelice Orlando,</div><div style="text-align:center;">que también de la Europa se despide;</div><div style="text-align:center;">y por regiones bárbaras errando,</div><div style="text-align:center;">a cuantos ve detiene y nuevas pide</div><div style="text-align:center;">de su adorada Angélica la bella,</div><div style="text-align:center;">sin que acierte a topar quién sepa della.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Del ancho Tana va, sin compañía,</div><div style="text-align:center;">por la ribera el buen señor de Anglante.</div><div style="text-align:center;">Sin ver a nadie anduvo medio día;</div><div style="text-align:center;">mas al fin vio a distancia un caminante:</div><div style="text-align:center;">viejo era el tal, y a gran correr venía,</div><div style="text-align:center;">volviendo la cabeza a cada instante;</div><div style="text-align:center;">y con doliente voz, «¿Qué malandanza</div><div style="text-align:center;">me roba, dice, mi única esperanza?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Dime, así Dios te ayude, peregrino,</div><div style="text-align:center;">¿qué tienes, que a llorar te obliga tanto?»</div><div style="text-align:center;">Así dijo Roldán; y aquel mezquino,</div><div style="text-align:center;">sueltas las riendas otra vez al llanto,</div><div style="text-align:center;">«¡Ay triste!, exclama, ¡ay mísero destino!</div><div style="text-align:center;">¿A qué dejarme vivo, cielo santo?»</div><div style="text-align:center;">De nuevo Orlando instó, y el vicio al Conde,</div><div style="text-align:center;">gimiendo y sollozando, así responde:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «La causa de mi llanto y mi querella</div><div style="text-align:center;">es un vestiglo pavoroso y feo.</div><div style="text-align:center;">A dos millas o tres de aquí descuella</div><div style="text-align:center;">una roca, y desde este sitio creo,</div><div style="text-align:center;">si tienes buena vista, que has de vella;</div><div style="text-align:center;">yo no, que con los años poco veo.</div><div style="text-align:center;">Es toda de color de viva llama;</div><div style="text-align:center;">no mueve el viento allí ni flor ni grama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Suena una ronca voz sobre la cima;</div><div style="text-align:center;">alma nacida no la oyó más fiera;</div><div style="text-align:center;">verdinegra laguna, que da grima,</div><div style="text-align:center;">sirve en torno a la roca de barrera;</div><div style="text-align:center;">la tal laguna tiene un puente encima,</div><div style="text-align:center;">y va el puente a un portal que reverbera,</div><div style="text-align:center;">cual si labrado fuese de diamante;</div><div style="text-align:center;">allí de centinela está un gigante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Cerca de este lugar que te he descrito,</div><div style="text-align:center;">yo con un hijo mío en hora aciaga</div><div style="text-align:center;">pasaba, cuando se oye un ronco grito,</div><div style="text-align:center;">y el jayán (¡déle Dios la justa paga!)</div><div style="text-align:center;">sale y agarra al pobre jovencito,</div><div style="text-align:center;">y ahora ciertamente se lo traga.</div><div style="text-align:center;">Toma escarmiento tú en mi historia triste,</div><div style="text-align:center;">y vuélvete, señor, por do viniste».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Orlando no me llame, si no veo,</div><div style="text-align:center;">repuso el paladín, qué roca es ésta».</div><div style="text-align:center;">«O tienes de morir mucho deseo,</div><div style="text-align:center;">o poco juicio, el viejo le contesta.</div><div style="text-align:center;">¿Crees que se trata aquí de algún torneo</div><div style="text-align:center;">o de correr sortija en una fiesta?</div><div style="text-align:center;">Te digo que de verle solamente</div><div style="text-align:center;">para morirme estuve de repente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Tiemblo en sólo acordarme, y a fe mía</div><div style="text-align:center;">tenerle aquí delante me parece».</div><div style="text-align:center;">Ríe Roldán, y dícele que fía</div><div style="text-align:center;">volver en breve, y que, si no, le rece</div><div style="text-align:center;">un paternoster y una avemaría,</div><div style="text-align:center;">y... mas en este punto se le ofrece</div><div style="text-align:center;">el jayán a la vista, y altanero</div><div style="text-align:center;">«¡Hola!, dice, a la espalda, caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Para que a nadie transitar permita,</div><div style="text-align:center;">de guarda estoy. El empinado asiento</div><div style="text-align:center;">de la Roca una sabia esfinge habita,</div><div style="text-align:center;">a quien humana sangre es alimento;</div><div style="text-align:center;">el que primero por aquí transita</div><div style="text-align:center;">cada mañana, sacia su sediento</div><div style="text-align:center;">ardor; reposa luego; y el camino</div><div style="text-align:center;">se niega, mientras duerme, al peregrino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Todo lo sabe, y todo lo adivina;</div><div style="text-align:center;">ni ya el comunicarlo dificulta;</div><div style="text-align:center;">cuestión no le pondrás que no difina,</div><div style="text-align:center;">por extraña que sea o por oculta;</div><div style="text-align:center;">pero suele cobrar una propina</div><div style="text-align:center;">a todo el que curioso la consulta;</div><div style="text-align:center;">si lo que ella a su vez le propusiere</div><div style="text-align:center;">no lo descifra, entre sus garras muere».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Y qué has hecho del mozo que robaste?»</div><div style="text-align:center;">pregunta el Conde. «Téngolo y tendrelo,</div><div style="text-align:center;">dice el zafio jayán, y eso te baste,</div><div style="text-align:center;">que de mis cosas dar razón no suelo».</div><div style="text-align:center;">Orlando, porque el tiempo no se gaste,</div><div style="text-align:center;">vásele encima, como va al señuelo</div><div style="text-align:center;">halcón gentil; un convincente tajo</div><div style="text-align:center;">de Durindana a la razón le trajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que el dulce hijuelo recobrado</div><div style="text-align:center;">en sus brazos estrecha el padre ansioso,</div><div style="text-align:center;">de cierto taleguillo que colgado</div><div style="text-align:center;">lleva a la cinta, un libro primoroso</div><div style="text-align:center;">saca, de plata y oro iluminado,</div><div style="text-align:center;">y lo presenta al Conde valeroso,</div><div style="text-align:center;">diciendo: «Eterna vivirá en mi pecho</div><div style="text-align:center;">la memoria, señor, de lo que has hecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y puesto que a merced tan señalada</div><div style="text-align:center;">no hay recompensa que se iguale, aceta,</div><div style="text-align:center;">te ruego, este librito, que guardada</div><div style="text-align:center;">tiene una singular virtud secreta;</div><div style="text-align:center;">la cosa más difícil e intrincada</div><div style="text-align:center;">que se le consultare, él interpreta;</div><div style="text-align:center;">pero se comunica únicamente</div><div style="text-align:center;">a solas; de otro modo, o calla o miente».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con el libro en la mano queda el Conde</div><div style="text-align:center;">meditando entre sí de qué manera</div><div style="text-align:center;">escale la escarpada roca, donde</div><div style="text-align:center;">de aquella esfinge está la madriguera;</div><div style="text-align:center;">pues preguntarle en qué lugar se esconde</div><div style="text-align:center;">su Angélica adorada, delibera;</div><div style="text-align:center;">que más alta cuestión no le ofrecía</div><div style="text-align:center;">toda la Natural Filosofía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pudo, con sólo abrir aquel librejo,</div><div style="text-align:center;">de su curiosidad haber salido;</div><div style="text-align:center;">mas cuando en mano se lo puso el viejo,</div><div style="text-align:center;">estaba ya tomado su partido,</div><div style="text-align:center;">y no se le ocurrió mudar consejo;</div><div style="text-align:center;">o tal vez el asalto del erguido</div><div style="text-align:center;">risco le pareció más digna empresa</div><div style="text-align:center;">de quien caballería, como él, profesa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque a Roldán el advertido anciano</div><div style="text-align:center;">de lo que intenta disuadir procura,</div><div style="text-align:center;">como firme le ve, le da la mano,</div><div style="text-align:center;">y a seguir su camino se apresura.</div><div style="text-align:center;">El animoso Senador romano,</div><div style="text-align:center;">a quien ningún peligro da pavura,</div><div style="text-align:center;">hacia la Roca va gallardamente,</div><div style="text-align:center;">y sin estorbo alguno pasa el puente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y dueño ya de la contraria orilla</div><div style="text-align:center;">el portal a su salvo descerraja;</div><div style="text-align:center;">pues como Orlando arrastra de malilla,</div><div style="text-align:center;">nuestro gigante se metió en baraja;</div><div style="text-align:center;">luego al corcel desocupó la silla,</div><div style="text-align:center;">y el alto risco en superar trabaja,</div><div style="text-align:center;">hasta pisar la cima, do a la astuta</div><div style="text-align:center;">esfinge vio en el fondo de una gruta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cabellos de oro sobre tersa frente,</div><div style="text-align:center;">y rostro de doncella, blanco, hermoso,</div><div style="text-align:center;">garganta y pecho de león rugiente,</div><div style="text-align:center;">alas de grifo, y miembros tiene de oso;</div><div style="text-align:center;">remata el tronco, a guisa de serpiente,</div><div style="text-align:center;">en cola de tamaño prodigioso;</div><div style="text-align:center;">que al que en sus roscas envolvió sofoca,</div><div style="text-align:center;">y sacudida hace temblar la Roca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que al Conde vio la esfinge horrible,</div><div style="text-align:center;">con ambas alas se cobija el cuero;</div><div style="text-align:center;">sólo la cara le dejó visible,</div><div style="text-align:center;">y le clava la vista al caballero,</div><div style="text-align:center;">que revestido de ánimo invencible,</div><div style="text-align:center;">le dice entre alentado y placentero:</div><div style="text-align:center;">«Diablo, alimaña, o sabia encantadora,</div><div style="text-align:center;">¿en qué lugar se encuentra mi señora?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Tu señora (la esfinge mansamente</div><div style="text-align:center;">le responde) encerrada está en la Albraca,</div><div style="text-align:center;">noble ciudad en tierras del Oriente,</div><div style="text-align:center;">oyendo el son de tártara alharaca.</div><div style="text-align:center;">Mas dime ahora tú, Conde valiente,</div><div style="text-align:center;">¿cuál es el animal que empolla y saca</div><div style="text-align:center;">ajenos hijos que feroz devora,</div><div style="text-align:center;">con todos vive y con ninguno mora?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El paladín los sesos se devana,</div><div style="text-align:center;">sin hallar solución que valga un pito.</div><div style="text-align:center;">Desenvolviose entonces la villana,</div><div style="text-align:center;">y se le lanza encima dando un grito.</div><div style="text-align:center;">El bravo Conde apela a Durindana</div><div style="text-align:center;">contra aquel fiero aborto del Cocito,</div><div style="text-align:center;">que le embiste de modos diferentes</div><div style="text-align:center;">con las agudas garras y los dientes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya se le pone cerca, ya distante;</div><div style="text-align:center;">ya vuela en alto, ya se arrastra en tierra;</div><div style="text-align:center;">ya le pretende asir con la ondeante</div><div style="text-align:center;">cola, ya con las alas le da guerra.</div><div style="text-align:center;">Salta acá y acullá el señor de Anglante,</div><div style="text-align:center;">y cuantos golpes tira, tantos yerra.</div><div style="text-align:center;">Ella ligera sin cesar le hostiga;</div><div style="text-align:center;">él sin hacerle daño se fatiga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tuvo hadada la piel desde la cuna;</div><div style="text-align:center;">si no, quedaba allí descalabrado.</div><div style="text-align:center;">Mas, a ser del imperio alta coluna,</div><div style="text-align:center;">y de la santa iglesia, destinado,</div><div style="text-align:center;">que no haga herida en él arma ninguna</div><div style="text-align:center;">por especial merced fuele acordado,</div><div style="text-align:center;">siquiera sin loriga y sin escudo</div><div style="text-align:center;">se presente a la lid, y hasta desnudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La batalla ha durado una hora entera,</div><div style="text-align:center;">cuando una vez la parda esfinge cala,</div><div style="text-align:center;">y quiso Dios que tan dichoso fuera</div><div style="text-align:center;">el paladín, que le tronchase un ala.</div><div style="text-align:center;">El firme risco sacudió la fiera</div><div style="text-align:center;">con el bramido que al del trueno iguala:</div><div style="text-align:center;">furiosa se revuelca, salta, trota,</div><div style="text-align:center;">y los peñascos con el rabo azota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas el dolor los bríos le renueva;</div><div style="text-align:center;">al conde envuelve en duplicada espira,</div><div style="text-align:center;">y a sofocarle entre las roscas prueba,</div><div style="text-align:center;">y mordiscones y uñaradas tira.</div><div style="text-align:center;">No tiene el conde espacio en que se mueva;</div><div style="text-align:center;">mas forcejando un tanto se retira,</div><div style="text-align:center;">y a la pechuga apunta una estocada</div><div style="text-align:center;">que deja la contienda terminada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sedienta va a buscar la cruda hoja</div><div style="text-align:center;">del fiero corazón la sangre hirviente,</div><div style="text-align:center;">y la ancha herida con violencia arroja</div><div style="text-align:center;">de colorado humor larga corriente.</div><div style="text-align:center;">La encrespada cerviz, ya muelle y floja,</div><div style="text-align:center;">sobre un hombro le cae lánguidamente;</div><div style="text-align:center;">ronca se queja; atravesados gira</div><div style="text-align:center;">los turbios ojos; y temblando expira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orlando del cadáver se desprende,</div><div style="text-align:center;">y por do el risco está más escarpado</div><div style="text-align:center;">al lago lo arrojó; luego desciende,</div><div style="text-align:center;">monta y va en busca de su dueño amado.</div><div style="text-align:center;">Cierra la noche, y por el campo tiende</div><div style="text-align:center;">pálida luna su esplendor menguado;</div><div style="text-align:center;">a un rústico aduar una vereda</div><div style="text-align:center;">estrecha guía; Orlando en él se hospeda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Monta otra vez al despuntar del día;</div><div style="text-align:center;">mas antes de endilgar hacia la Albraca,</div><div style="text-align:center;">consultar quiso al libro que le había</div><div style="text-align:center;">dado el anciano, y a la luz lo saca;</div><div style="text-align:center;">de la esfinge algún tanto desconfía,</div><div style="text-align:center;">y quiere averiguar si la bellaca</div><div style="text-align:center;">le ha dicho la verdad de todo en todo;</div><div style="text-align:center;">ábrelo; y halla escrito de este modo:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «De un enemigo ejército cercada</div><div style="text-align:center;">en la Albraca se encuentra tu señora»,</div><div style="text-align:center;">Mas otro punto esclarecer le agrada,</div><div style="text-align:center;">que en espinas le tiene a toda hora.</div><div style="text-align:center;">¿De más feliz amor preocupada</div><div style="text-align:center;">está la voluntad de la que adora?</div><div style="text-align:center;">¿O le concede a él propicia estrella</div><div style="text-align:center;">adorando y sirviendo merecella?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh mortal inquietud, de ansia anhelante</div><div style="text-align:center;">y cobarde terror dudosa guerra!</div><div style="text-align:center;">Trasuda, tiembla; incierto, vacilante,</div><div style="text-align:center;">abre el libro una vez y otra lo cierra;</div><div style="text-align:center;">el más feliz va a ser en un instante,</div><div style="text-align:center;">o el más desventurado de la tierra.</div><div style="text-align:center;">Tiene en la mano el fallo de su suerte.</div><div style="text-align:center;">¿Será de vida, Amor? ¿Será de muerte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Cese, dice Roldán, tanta agonía.</div><div style="text-align:center;">¿Qué tormento mayor que este tormento?</div><div style="text-align:center;">Si es que jamás he de llamarla mía,</div><div style="text-align:center;">y cuanto peno y sirvo es dado al viento,</div><div style="text-align:center;">para arrancar del alma esta manía,</div><div style="text-align:center;">la desesperación me dará aliento;</div><div style="text-align:center;">y si no puedo ser lo que quisiera,</div><div style="text-align:center;">a ser retornaré lo que antes era.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pero, ¡triste de mí! ¿Quién me asegura</div><div style="text-align:center;">que un loco amor podré sacar del pecho?</div><div style="text-align:center;">¿Se aliviará mi pena por ventura</div><div style="text-align:center;">con saber que el penar no es de provecho?</div><div style="text-align:center;">Dicen que la razón todo lo cura;</div><div style="text-align:center;">mas de decir a hacer hay largo trecho;</div><div style="text-align:center;">y si manda pesares el destino,</div><div style="text-align:center;">es necedad salirles al camino».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice, y resueltamente el libro guarda;</div><div style="text-align:center;">mas vuelve presto el interior combate;</div><div style="text-align:center;">nuevamente se atreve y se acobarda;</div><div style="text-align:center;">un afecto le eleva, otro le abate;</div><div style="text-align:center;">lo que tiembla saber, saber le tarda;</div><div style="text-align:center;">suda otra vez, y el pecho otra vez late.</div><div style="text-align:center;">Airado clama al fin: «Ciencia funesta,</div><div style="text-align:center;">huye de mí, que el alma te detesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Libro fatal, que para daño mío</div><div style="text-align:center;">sin duda Lucifer puso en mi mano,</div><div style="text-align:center;">escóndate en sus ondas este río,</div><div style="text-align:center;">y nunca vuelvas a poder humano».</div><div style="text-align:center;">Dice, y lo arroja, Esclavo el albedrío</div><div style="text-align:center;">del Conde tiene siempre amor tirano;</div><div style="text-align:center;">mas a lo menos la importuna brega</div><div style="text-align:center;">que el pecho le agitaba se sosiega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Albraca en tanto a la almenada plaza</div><div style="text-align:center;">corriendo, en busca va de la que adora;</div><div style="text-align:center;">mas la carrera el río le embaraza,</div><div style="text-align:center;">ni de pasar la rápida y sonora</div><div style="text-align:center;">avenida ve el Conde forma o traza,</div><div style="text-align:center;">si no se vuelve un ave voladora,</div><div style="text-align:center;">pues de pendiente roca entre dos vallas</div><div style="text-align:center;">espumajea, que da horror mirallas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cabalga Orlando la ribera arriba</div><div style="text-align:center;">por ver si en parte alguna encuentra vado;</div><div style="text-align:center;">y a un gran puente llegó, por el cual iba</div><div style="text-align:center;">a transitar, cuando un gigante armado</div><div style="text-align:center;">le sale al paso, y con mirada altiva,</div><div style="text-align:center;">«¡Tente!, le dice, ¿A dónde vas, menguado?</div><div style="text-align:center;">Bien puedes maldecir tu inicua suerte</div><div style="text-align:center;">que te ha traído al puente de la Muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Para en este lugar todo camino,</div><div style="text-align:center;">y no hay volver atrás, si aquí se llega;</div><div style="text-align:center;">pues pensar en el puente, es desatino,</div><div style="text-align:center;">porque esta porra el paso a todos niega».</div><div style="text-align:center;">Llámase el tal gigante, Zambardino,</div><div style="text-align:center;">y mide del pantuflo a la albanega</div><div style="text-align:center;">catorce pies; si no se engaña en esto</div><div style="text-align:center;">Turpín, o si no está viciado el texto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De cuero de dragón tiene la cota,</div><div style="text-align:center;">que es armadura propia de gigante;</div><div style="text-align:center;">y una palanca esgrime herrada y bota,</div><div style="text-align:center;">que lleva tres cadenas por delante,</div><div style="text-align:center;">y a cada cual prendida una pelota,</div><div style="text-align:center;">no de las de jugar con pala o guante,</div><div style="text-align:center;">sino de plomo, y que, según el grueso,</div><div style="text-align:center;">pesan sendas arrobas de buen peso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas falta lo peor; que sobre el puente</div><div style="text-align:center;">un género de red estaba oculto,</div><div style="text-align:center;">tan sutil, delicada y trasparente,</div><div style="text-align:center;">que hace una telaraña mayor bulto;</div><div style="text-align:center;">y si alguien por feliz o por valiente</div><div style="text-align:center;">logra esquivar el formidable insulto</div><div style="text-align:center;">de la gran porra, no por eso escapa,</div><div style="text-align:center;">porque salta la red, y allí le atrapa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que alguien la llegue a ver sin que la huelle,</div><div style="text-align:center;">no puede ser; tan escondida se halla;</div><div style="text-align:center;">antes se rompe el hierro, que la melle,</div><div style="text-align:center;">no que le taje una delgada malla;</div><div style="text-align:center;">y Zambardín, pisando cierto muelle,</div><div style="text-align:center;">sabe tan diestramente disparalla,</div><div style="text-align:center;">que el lidiador más avisado y listo</div><div style="text-align:center;">cogido en ella es, y aún no la ha visto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Brilladoro el paladín se apea;</div><div style="text-align:center;">la espada empuña, ajústase la adarga;</div><div style="text-align:center;">y como el tiempo aprovechar desea,</div><div style="text-align:center;">nada responde, y animoso carga.</div><div style="text-align:center;">Brava, descomunal fue la pelea;</div><div style="text-align:center;">mas, porque la materia es algo larga,</div><div style="text-align:center;">dejadme descansar, os ruego, un tanto.</div><div style="text-align:center;">El fin sabréis en el siguiente canto.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3186-orlando-enamorado-canto-iv.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 18:02:50 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529942604_orlando-enamorado-canto-iv_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529942604_orlando-enamorado-canto-iv_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Gradaso</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Diremos que es amor hado preciso,</div><div style="text-align:center;">dura necesidad, y que si ataca</div><div style="text-align:center;">de recio a un corazón, humano aviso</div><div style="text-align:center;">de donde se atrinchera no le saca?</div><div style="text-align:center;">¿O mirando las cosas a otro viso,</div><div style="text-align:center;">decidiremos que su ardor aplaca</div><div style="text-align:center;">próvida reflexión, juicio discreto,</div><div style="text-align:center;">y que al arbitrio humano está sujeto?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El que dos toros ve, por la vacada,</div><div style="text-align:center;">darse de cuernos y escarbar la tierra,</div><div style="text-align:center;">o a espuela y pico en un corral trabada</div><div style="text-align:center;">entre dos gallos implacable guerra,</div><div style="text-align:center;">no cree que pueda equipararse nada</div><div style="text-align:center;">a ese instinto de amor que el pecho encierra,</div><div style="text-align:center;">centella etérea, elemental, prendida</div><div style="text-align:center;">en las fibras más hondas de la vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas si del amoroso paroxismo</div><div style="text-align:center;">suele calmar la fiebre, ya la opiata</div><div style="text-align:center;">de la seguridad, ya el sinapismo</div><div style="text-align:center;">de una correspondencia infiel o ingrata;</div><div style="text-align:center;">si amor violento se consume él mismo,</div><div style="text-align:center;">tibio, un soplo levísimo le mata;</div><div style="text-align:center;">si a larga ausencia, como Ovidio escribe,</div><div style="text-align:center;">o rara vez o nunca sobrevive;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> si modera sus ímpetus la Ética,</div><div style="text-align:center;">si tirita sin Ceres y sin Baco,</div><div style="text-align:center;">si aquella dura disciplina ascética</div><div style="text-align:center;">que hace a el alma robusta, al cuerpo flaco,</div><div style="text-align:center;">le cierra el corazón con tapa hermética;</div><div style="text-align:center;">muy más que poderoso eres bellaco,</div><div style="text-align:center;">¡oh ciego dios! ni hay hombre que no acierte,</div><div style="text-align:center;">queriéndolo de veras, a vencerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero según la idiosincrasia varia</div><div style="text-align:center;">quiere esta enfermedad vario el remedio.</div><div style="text-align:center;">¿Tiene el paciente condición voltaria?</div><div style="text-align:center;">Récipe: un mes o dos de tierra en medio.</div><div style="text-align:center;">A un manso afecto una pasión contraria</div><div style="text-align:center;">hace que una alma altiva cobre tedio.</div><div style="text-align:center;">¿El clarín de la fama la desvela?</div><div style="text-align:center;">Es niño amor, y amedrentado vuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Santíguase Harpagón, cuando le guiña</div><div style="text-align:center;">una moza agraciada, pizpireta;</div><div style="text-align:center;">no que le desagrade, no, la niña;</div><div style="text-align:center;">sino que más un patacón le peta.</div><div style="text-align:center;">¿Pídenle para un chal o una basquiña?</div><div style="text-align:center;">Se siente vocación de anacoreta:</div><div style="text-align:center;">«¡Fuera!, dice, amoroso garabato;</div><div style="text-align:center;">me atengo a no pecar, que es más barato».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas hay amor que prende en alma dura,</div><div style="text-align:center;">y entre contrariedades crece y medra;</div><div style="text-align:center;">hay amor que ningún remedio cura,</div><div style="text-align:center;">y ni el peligro ni la muerte arredra.</div><div style="text-align:center;">Contra el roble que andamios de verdura</div><div style="text-align:center;">levanta, y la raíz en honda piedra</div><div style="text-align:center;">de un risco alpino esconde, brega en vano</div><div style="text-align:center;">proceloso aquilón que barre el llano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas ¿a qué repetir lo que ya han dicho</div><div style="text-align:center;">tantos en dulce rima y docta prosa?</div><div style="text-align:center;">Quédate, Amor, en tu sagrado nicho,</div><div style="text-align:center;">y guárdate tu ciencia misteriosa.</div><div style="text-align:center;">Eres, en conclusión, un duende, un bicho,</div><div style="text-align:center;">un enigma, una cierta cosicosa</div><div style="text-align:center;">que se viene y se va cuando le peta,</div><div style="text-align:center;">y trabuca a los hombres la chaveta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> He aquí dos que se tiran al codillo</div><div style="text-align:center;">(dije mal), que se tiran al degüello;</div><div style="text-align:center;">y en la parada no les va un cuartillo,</div><div style="text-align:center;">porque la dama que es la causa dello</div><div style="text-align:center;">huye, y de más a más lleva el anillo</div><div style="text-align:center;">puesto en la boca, y sin volver el cuello,</div><div style="text-align:center;">veloz se pierde en la montaña oscura,</div><div style="text-align:center;">que aun invisible, no se cree segura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Artes y fuerza apura en su adversario</div><div style="text-align:center;">cada cual, ya repare, ya acometa;</div><div style="text-align:center;">tíranse golpes con suceso vario;</div><div style="text-align:center;">y todo sigue en igualdad completa.</div><div style="text-align:center;">Iba a durar la fiesta un octavario;</div><div style="text-align:center;">mas heos aquí que en traje de estafeta,</div><div style="text-align:center;">montada en palafrén de blanco pelo,</div><div style="text-align:center;">llega una dama, echado al rostro un velo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suspensa de las armas la porfía,</div><div style="text-align:center;">descúbrese la bella viajadora,</div><div style="text-align:center;">que afligida se muestra en demasía,</div><div style="text-align:center;">y con las tiernas lágrimas que llora</div><div style="text-align:center;">temprana flor parece que rocía</div><div style="text-align:center;">el aljófar primero de la aurora.</div><div style="text-align:center;">Mirando al conde, le saluda, y ruega</div><div style="text-align:center;">que no pase adelante la refriega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Aunque, mujer desconocida, creo</div><div style="text-align:center;">que mi demanda estimes necia y ruda</div><div style="text-align:center;">(díjole así), lo que en tus obras veo,</div><div style="text-align:center;">de que la otorgues no me deja duda.</div><div style="text-align:center;">Vengo, señor, de allende el Pirineo</div><div style="text-align:center;">en estos tristes paños de vïuda</div><div style="text-align:center;">buscando a este infelice caballero,</div><div style="text-align:center;">y que le dejes ir deberte espero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Contento soy (dio el conde por respuesta,</div><div style="text-align:center;">que era la flor de toda cortesía),</div><div style="text-align:center;">y aun mi persona está a serviros presta,</div><div style="text-align:center;">si fuere menester más compañía».</div><div style="text-align:center;">«Gracias te doy, le respondió modesta;</div><div style="text-align:center;">honor insigne a la verdad sería;</div><div style="text-align:center;">pero mi primo solo me acompañe,</div><div style="text-align:center;">que a tu valor más alto empleo atañe».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y vuelta a Ferraguto, «¿Has conocido,</div><div style="text-align:center;">dice, a la sin ventura Flordespina?</div><div style="text-align:center;">Pasas el tiempo en justas divertido,</div><div style="text-align:center;">¡mísero! y ni aun sospechas la rüina</div><div style="text-align:center;">de que a darte las nuevas he venido.</div><div style="text-align:center;">Arde toda la España en repentina</div><div style="text-align:center;">guerra; tu padre está cautivo, ¡ay triste!,</div><div style="text-align:center;">y el enemigo a Barcelona embiste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Acaba de llegar un rey Gradaso</div><div style="text-align:center;">que le llaman señor de Sericana;</div><div style="text-align:center;">y avasallada el Asia, hoy el Ocaso</div><div style="text-align:center;">sujetar quiere a su soberbia insana.</div><div style="text-align:center;">De reyes ni de pueblos hace caso;</div><div style="text-align:center;">común azote de la especie humana,</div><div style="text-align:center;">cristiano y musulmán, francés y godo,</div><div style="text-align:center;">al bárbaro invasor le es uno todo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Consigo arrastra un turbïón espeso</div><div style="text-align:center;">de naciones feroces y malvadas;</div><div style="text-align:center;">Marsilio está para perder el seso;</div><div style="text-align:center;">el pobre rey se da de bofetadas.</div><div style="text-align:center;">Y viendo a Falserón, tu padre, preso,</div><div style="text-align:center;">únicamente tiene en ti fundadas</div><div style="text-align:center;">sus esperanzas. Ven; postrada invoca</div><div style="text-align:center;">tu brazo España; a ti el salvarla toca».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Absorto, calla el moro, masticando</div><div style="text-align:center;">la relación de la afligida prima,</div><div style="text-align:center;">y unos pocos momentos vacilando</div><div style="text-align:center;">estuvo; al fin su decisión intima;</div><div style="text-align:center;">«A Dios te queda, dice, conde Orlando;</div><div style="text-align:center;">otra vez, site place, se dirima</div><div style="text-align:center;">la interrumpida competencia nuestra;</div><div style="text-align:center;">eres valiente, y dello has dado muestra».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Para dejar que Ferragú se ausente</div><div style="text-align:center;">el conde intercesión no necesita;</div><div style="text-align:center;">antes a la Fortuna interiormente</div><div style="text-align:center;">las gracias da, que estorbo tal le quita.</div><div style="text-align:center;">Cambia Orlando la guerra antecedente</div><div style="text-align:center;">por la que dentro el pecho amor excita,</div><div style="text-align:center;">y tras la fugitiva mueve el paso,</div><div style="text-align:center;">mientras va el moro en busca de Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Convoca en tanto Carlos a gran prisa</div><div style="text-align:center;">su regia corte, y sobre el mal que aflige</div><div style="text-align:center;">al Occidente, en puridad se avisa,</div><div style="text-align:center;">y a este modo discurre: «Lo que exige</div><div style="text-align:center;">de Nos la tempestad que se divisa</div><div style="text-align:center;">en la vecina España, se colige</div><div style="text-align:center;">de aquestas dos razones: la primera,</div><div style="text-align:center;">que el rey Marsilio es deudo nuestro, y fuera</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «mancilla que el honor real no admite,</div><div style="text-align:center;">en tamaño peligro abandonalle;</div><div style="text-align:center;">y la segunda, que si Dios permite</div><div style="text-align:center;">que a España ese rey bárbaro avasalle,</div><div style="text-align:center;">sin aguardar licencia ni convite</div><div style="text-align:center;">sobre la Francia se vendrá, y ahorralle</div><div style="text-align:center;">el viaje es convenible y cumplidero;</div><div style="text-align:center;">ca da dos veces el que da primero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y pues la fe y honor os es patente</div><div style="text-align:center;">del ilustre barón de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">nombrarle hemos juzgado conveniente</div><div style="text-align:center;">capitán del ejército cristiano».</div><div style="text-align:center;"> Habiendo dicho así, solemnemente</div><div style="text-align:center;">el militar bastón le puso en mano.</div><div style="text-align:center;">Arrodillado el paladín lo aceta,</div><div style="text-align:center;">y una oración pronuncia asaz discreta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Seguirán, dice Carlos, tu estandarte</div><div style="text-align:center;">hombres cincuenta mil, gente de brío;</div><div style="text-align:center;">y para más cumplidamente honrarte,</div><div style="text-align:center;">y demostrar lo que en tu espada fío,</div><div style="text-align:center;">quiero también gobernador nombrarte</div><div style="text-align:center;">del Lenguadoc y cuanto baña el río</div><div style="text-align:center;">Garona; obedeciéndote Burdeos,</div><div style="text-align:center;">Rosellón y los montes Pirineos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Mira, añadió abrazándole, hijo caro,</div><div style="text-align:center;">mira que te encomiendo mi corona».</div><div style="text-align:center;">Contéstale Reinaldos: «El amparo</div><div style="text-align:center;">de los cielos me falte, si ambiciona</div><div style="text-align:center;">premio mi pecho, más ilustre y claro,</div><div style="text-align:center;">que el consagrar mi espada y mi persona</div><div style="text-align:center;">a tu gloria, y que ceda, mientras vivo,</div><div style="text-align:center;">en honor tuyo el que de ti recibo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice, y los pies le besa, y se despide,</div><div style="text-align:center;">y la corte le da la enhorabuena.</div><div style="text-align:center;">Él lo cortés con lo valiente mide,</div><div style="text-align:center;">y a todos honra y de favores llena.</div><div style="text-align:center;">Con la celeridad que el caso pide</div><div style="text-align:center;">lo necesario a la partida ordena,</div><div style="text-align:center;">e incontinenti pónese en camino,</div><div style="text-align:center;">de Ivón acompañado y de Angelino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo el que sabe de armas y de guerra,</div><div style="text-align:center;">luego que esta partida se pregona,</div><div style="text-align:center;">deja por ir tras él su casa y tierra,</div><div style="text-align:center;">como a quien tanto su gran nombre abona.</div><div style="text-align:center;">Pasado han ya lo estrecho de la sierra,</div><div style="text-align:center;">y en poco tiempo llegan a Gerona,</div><div style="text-align:center;">adonde el viejo rey se ha retirado,</div><div style="text-align:center;">dando a Grandonio el cargo del Estado;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que teniendo cercada en crudo asedio</div><div style="text-align:center;">a Barcelona la enemiga hueste,</div><div style="text-align:center;">de salud le parece único medio</div><div style="text-align:center;">en el estado de las cosas este;</div><div style="text-align:center;">mas crece el mal, y no se ve remedio</div><div style="text-align:center;">que en situación tan apurada preste;</div><div style="text-align:center;">casi se trata de acordar la entrega,</div><div style="text-align:center;">cuando con Ferragú Reinaldos llega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como en la tempestad al marinero</div><div style="text-align:center;">que ya la tabla náufraga apercibe,</div><div style="text-align:center;">cuando más brama el piélago altanero,</div><div style="text-align:center;">mudado el viento, el ánimo revive;</div><div style="text-align:center;">cual lámpara que al dar el postrimero</div><div style="text-align:center;">destello, nuevo pábulo recibe,</div><div style="text-align:center;">tal de Marsilio entonces la abatida</div><div style="text-align:center;">moribunda esperanza torna a vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegan al mismo tiempo Balugante,</div><div style="text-align:center;">Isolero, Espinela, Matalista,</div><div style="text-align:center;">Serpentino, y el bravo rey Morgante,</div><div style="text-align:center;">a repeler la bárbara conquista.</div><div style="text-align:center;">El califa de España, el Almirante,</div><div style="text-align:center;">y Falserón, con otra larga lista</div><div style="text-align:center;">de nombres que por no cansar no escribo,</div><div style="text-align:center;">cuál era ya difunto, y cuál cautivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque Gradaso, aquel desaforado</div><div style="text-align:center;">rey de la populosa Sericana,</div><div style="text-align:center;">habiendo las dos Indias subyugado</div><div style="text-align:center;">y aquella ínsula grande Trapobana,</div><div style="text-align:center;">los persas y los árabes domado,</div><div style="text-align:center;">y de los negros la región lejana,</div><div style="text-align:center;">y la mitad del mundo, finalmente</div><div style="text-align:center;">desembarcó en España con su gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Multitud de naciones conquistadas</div><div style="text-align:center;">le siguen, belicosas y salvajes,</div><div style="text-align:center;">blancas, rojas, morenas, y tiznadas,</div><div style="text-align:center;">de varios climas, lenguas, armas, trajes.</div><div style="text-align:center;">Príncipes sólo y testas coronadas</div><div style="text-align:center;">le sirven de escuderos y de pajes;</div><div style="text-align:center;">valeroso, incapaz de felonía,</div><div style="text-align:center;">pero altivo, arrogante en demasía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cubre a la infausta España la avenida</div><div style="text-align:center;">de tanta horda terrífica, sañuda.</div><div style="text-align:center;">Marsilio, que la cree casi perdida,</div><div style="text-align:center;">no sabe a qué lugar primero acuda;</div><div style="text-align:center;">y Barcelona misma es reducida</div><div style="text-align:center;">a tal extremo, que aun Grandonio duda;</div><div style="text-align:center;">pues día y noche el sitiador la estrecha,</div><div style="text-align:center;">y se halla a punto de batirla en brecha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Abraza, haciendo extremos de locura,</div><div style="text-align:center;">a Ferraguto el viejo rey Marsilio.</div><div style="text-align:center;">«Aunque imploraba ya la sepultura,</div><div style="text-align:center;">dice, con el vivir me reconcilio;</div><div style="text-align:center;">que tengo la victoria por segura</div><div style="text-align:center;">con tu asistencia y el cristiano auxilio».</div><div style="text-align:center;">Ferraguto le da respuesta breve:</div><div style="text-align:center;">que hará lo que acostumbra y lo que debe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras de la defensa agota el arte</div><div style="text-align:center;">Grandonio, con la Cruz la Media-luna</div><div style="text-align:center;">forman bizarro ejército, que parte</div><div style="text-align:center;">a probar en el campo la fortuna.</div><div style="text-align:center;">En brigadas la gente se reparte;</div><div style="text-align:center;">señálase caudillo a cada una;</div><div style="text-align:center;">y rige Serpentino la primera,</div><div style="text-align:center;">que combatientes veinte mil numera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cincuenta mil conduce a la pelea</div><div style="text-align:center;">Reinaldos; no le falta un solo infante;</div><div style="text-align:center;">Matalista a su vez capitanea</div><div style="text-align:center;">quince mil; va a su lado el rey Morgante;</div><div style="text-align:center;">luego otros tantos de hosca raza y fea</div><div style="text-align:center;">gobiernan Isolero y Balugante;</div><div style="text-align:center;">y sigue a todos la aguerrida banda</div><div style="text-align:center;">de treinta mil que Ferraguto manda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dirige el rey Marsilio la postrera</div><div style="text-align:center;">de treinta y cinco mil bravos peones.</div><div style="text-align:center;">La fuerza tal, y tal el orden era</div><div style="text-align:center;">de las seis coligadas divisiones.</div><div style="text-align:center;">El sol en los arneses reverbera;</div><div style="text-align:center;">de polvareda espesos nubarrones</div><div style="text-align:center;">álzanse, y en el polvo y los reflejos</div><div style="text-align:center;">los conoció Gradaso desde lejos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llamando a cuatro reyes de corona</div><div style="text-align:center;">Brutarroca, Grancoda, Urnaso y Berra,</div><div style="text-align:center;">«¡Hola!, dice, batidme a Barcelona:</div><div style="text-align:center;">cuidado que hoy sin falta venga a tierra;</div><div style="text-align:center;">no hay que dejarme a vida una persona;</div><div style="text-align:center;">solamente a Grandonio en esta guerra</div><div style="text-align:center;">vivo me cogeréis; metedle en hierros,</div><div style="text-align:center;">que a lidiar quiero echarle con mis perros».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cada cual de estos reyes conducía</div><div style="text-align:center;">de los campos del Indo y los del Ganges</div><div style="text-align:center;">guerrera innumerable infantería,</div><div style="text-align:center;">de arcos armada, de hondas y de alfanjes;</div><div style="text-align:center;">y cubren, en lugar de artillería,</div><div style="text-align:center;">uno y otro costado a las falanges</div><div style="text-align:center;">doscientos elefantes nada menos,</div><div style="text-align:center;">que altos castillos cargan, de indios llenos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual ondas forma con el raudo viento</div><div style="text-align:center;">la grama de una vasta pradería,</div><div style="text-align:center;">comienza a rebullir el campamento,</div><div style="text-align:center;">y con el polvo se oscurece el día.</div><div style="text-align:center;">El Serícano dice: «En el momento</div><div style="text-align:center;">quiero que venga a la presencia mía</div><div style="text-align:center;">ese gigante rey de Trapobana</div><div style="text-align:center;">que monta una jirafa por alfana».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No se vio rostro de tan fiera guisa</div><div style="text-align:center;">como el de este jayán nombrado Alfrera.</div><div style="text-align:center;">«¡Hola!, dice Gradaso, date prisa;</div><div style="text-align:center;">ve, feo monstruo, hacia la azul bandera</div><div style="text-align:center;">que tiene estrella de oro por divisa;</div><div style="text-align:center;">sabes, si no la traes, lo que te espera».</div><div style="text-align:center;">Y encarado a otro rey que cerca estaba</div><div style="text-align:center;">y Faraldo de Arabia se llamaba,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Hazme al barón de Montalbán cautivo,</div><div style="text-align:center;">dice, y el estandarte galicano,</div><div style="text-align:center;">y en él haz modo de envolverle vivo,</div><div style="text-align:center;">y de traerme su corcel a mano;</div><div style="text-align:center;">no dejes que Bayardo fugitivo</div><div style="text-align:center;">se te escabulla, malandrín villano;</div><div style="text-align:center;">pues sabes que salí de Sericana</div><div style="text-align:center;">por ganar a Bayardo y Durindana».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego a Framarte, rey de Persia, ordena</div><div style="text-align:center;">que a Matalista prenda y a Morgante.</div><div style="text-align:center;">Al rey de Nubia, Orgón, que tiene llena</div><div style="text-align:center;">de verrugas la cara y es gigante,</div><div style="text-align:center;">«Ensartarásme en una gran cadena</div><div style="text-align:center;">con Isolero, dice, a Balugante».</div><div style="text-align:center;">Al cual Orgón la carne recia y dura</div><div style="text-align:center;">servía de vestido y de armadura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al gigante Balerza luego manda</div><div style="text-align:center;">(que tiene el morro tres pulgadas grueso</div><div style="text-align:center;">y monta un elefante) ir en demanda</div><div style="text-align:center;">de Ferraguto, y que le traiga preso.</div><div style="text-align:center;">El pueblo Sericán sin armas anda,</div><div style="text-align:center;">como en expectativa del suceso;</div><div style="text-align:center;">que sólo con su rey al campo sale,</div><div style="text-align:center;">y cuando el riesgo o la ocasión lo vale.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La franca en tanto y la española gente</div><div style="text-align:center;">provoca al enemigo a la batalla,</div><div style="text-align:center;">y marcha, a sus caudillos obediente,</div><div style="text-align:center;">en orden tal, que es un placer miralla.</div><div style="text-align:center;">El campo, de la aurora al occidente,</div><div style="text-align:center;">cuajado está de espesa gentüalla</div><div style="text-align:center;">hasta la mar, y apenas uno sabe</div><div style="text-align:center;">dónde la que después va entrando cabe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Uno y otro enemigo es sarracino,</div><div style="text-align:center;">menos el buen señor de Montalbano,</div><div style="text-align:center;">y ya está el uno al otro tan vecino,</div><div style="text-align:center;">que se pueden herir tirando a mano.</div><div style="text-align:center;">Llega con Espinela Serpentino,</div><div style="text-align:center;">y embiste al populacho Trapobano;</div><div style="text-align:center;">por ambas partes pavorosa, horrenda</div><div style="text-align:center;">alharaca preludia a la contienda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El discorde sonar de tamborones,</div><div style="text-align:center;">de trompa, de añafil y chirimía,</div><div style="text-align:center;">hace una confusión de confusiones</div><div style="text-align:center;">que cosa del infierno se diría.</div><div style="text-align:center;">Serpentino, apretando los talones,</div><div style="text-align:center;">al rey de Trapobana acometía;</div><div style="text-align:center;">aquel de quien se ha dicho y se repite</div><div style="text-align:center;">que en lo disforme parangón no admite.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Blandiendo va el gigante gruesa viga</div><div style="text-align:center;">que mástil pudo ser de una fragata;</div><div style="text-align:center;">nada le estorba escudo ni loriga;</div><div style="text-align:center;">de cada golpe a tres o cuatro mata.</div><div style="text-align:center;">Serpentín, que temor jamás abriga</div><div style="text-align:center;">(del coraje español era la nata),</div><div style="text-align:center;">arremetió; mas golpe tal le toca,</div><div style="text-align:center;">que cae vertiendo sangre por la boca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pasó de largo la fantasma fea,</div><div style="text-align:center;">con la gran viga abriéndose ancha plaza,</div><div style="text-align:center;">y donde el estandarte azul ondea,</div><div style="text-align:center;">en el pobre Espinela hizo tenaza;</div><div style="text-align:center;">como por diversión le zarandea,</div><div style="text-align:center;">terciada en tanto la robusta moza;</div><div style="text-align:center;">echando luego a la bandera mano,</div><div style="text-align:center;">le envía envuelto en ella al Sericano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos desde lejos vio la fiesta</div><div style="text-align:center;">de Serpentino y de Espinel gallardo,</div><div style="text-align:center;">y no le pareció ser hora ésta</div><div style="text-align:center;">de venir con su gente a paso tardo.</div><div style="text-align:center;">Dejándosela toda en orden puesta,</div><div style="text-align:center;">a sus hermanos manda Ivón y Alardo</div><div style="text-align:center;">sigan con ella, mientras él avanza;</div><div style="text-align:center;">embistiendo al jayán bajó la lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque no le hizo sangre, que cubierta</div><div style="text-align:center;">lleva de cuero de orca la loriga,</div><div style="text-align:center;">del golpe que le da le desconcierta,</div><div style="text-align:center;">y echa a rodar jayán, jirafa y viga;</div><div style="text-align:center;">desenvainando entonces a Frusberta,</div><div style="text-align:center;">carga sobre la cáfila enemiga;</div><div style="text-align:center;">rompe las filas, acuchilla, mata,</div><div style="text-align:center;">y cuanto encuentra arrolla y desbarata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras él la división cristiana vuela,</div><div style="text-align:center;">y sobre el enemigo da de lleno.</div><div style="text-align:center;">Viendo la suya que a la fuga apela,</div><div style="text-align:center;">está el gigante Alfrera hecho un veneno;</div><div style="text-align:center;">mas le cumplió también hincar la espuela,</div><div style="text-align:center;">creyendo que el negocio no iba bueno;</div><div style="text-align:center;">y en pos corrió de la fugaz canalla,</div><div style="text-align:center;">no sé si a detenella o si a imitalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brazos cortando y pechos y cabezas,</div><div style="text-align:center;">no da vagar Reinaldos a la espada;</div><div style="text-align:center;">los trapobanos rompe y hace piezas;</div><div style="text-align:center;">hubo a quien rebanó de ijada a ijada.</div><div style="text-align:center;">Corriendo van por riscos y malezas,</div><div style="text-align:center;">como de cabras tímida manada;</div><div style="text-align:center;">caen, como en la siega las espigas,</div><div style="text-align:center;">los mutilados cuerpos y lorigas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero recuerde ahora que es Reinaldo,</div><div style="text-align:center;">que quieren los de Arabia entrar en danza.</div><div style="text-align:center;">Él, para más honrar al rey Faraldo,</div><div style="text-align:center;">de parte a parte le pasó la lanza;</div><div style="text-align:center;">y luego a los demás da el aguinaldo</div><div style="text-align:center;">abriendo a quién el pecho, a quién la panza;</div><div style="text-align:center;">y dellos hubo a quien de un solo tajo</div><div style="text-align:center;">la gran Frusberta hendió de arriba abajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cúbrese de cadáveres el llano,</div><div style="text-align:center;">que hacen a los que lidian parapeto;</div><div style="text-align:center;">el que puede escapar lo hace temprano,</div><div style="text-align:center;">no le pesque Reinaldos el coleto.</div><div style="text-align:center;">Va Ivón, Guiscardo va tras el hermano,</div><div style="text-align:center;">y Alardo y Angelino y Ricardeto;</div><div style="text-align:center;">y Serpentín, con fresco aliento y fuego,</div><div style="text-align:center;">vuelve otra vez al azaroso juego.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Iba en derrota el árabe, y caía</div><div style="text-align:center;">un dromedario aquí, y allá un camello,</div><div style="text-align:center;">cuando en su yegua tártara venía</div><div style="text-align:center;">Framarte, rey de Persia, sin resuello,</div><div style="text-align:center;">que por probar la lanza se moría</div><div style="text-align:center;">del buen Reinaldo, y se salió con ello,</div><div style="text-align:center;">pues en la lanza el paladín le ensarta,</div><div style="text-align:center;">y fuera se la echó más de una cuarta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo, sin hacer de aquello cuenta,</div><div style="text-align:center;">pasa adelante impávido y sañudo;</div><div style="text-align:center;">parece un rayo en noche de tormenta;</div><div style="text-align:center;">más que mortal le estima el pueblo rudo.</div><div style="text-align:center;">Y Orgón en este punto se presenta,</div><div style="text-align:center;">que va, como un bergante, a pie y desnudo;</div><div style="text-align:center;">pero desnudo así y a pie y bergante,</div><div style="text-align:center;">nadie le ve llegar que no se espante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tiene de modo tal la piel curtida,</div><div style="text-align:center;">que el hierro apenas la penetra o taja,</div><div style="text-align:center;">y con el tronco de una haya erguida</div><div style="text-align:center;">terriblemente a los contrarios maja.</div><div style="text-align:center;">Viole Reinaldos; pero vio en seguida</div><div style="text-align:center;">la turba que con él al campo baja</div><div style="text-align:center;">de atezados vasallos; con que suena</div><div style="text-align:center;">a replegar, y su brigada ordena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y mientras como próvido consulta,</div><div style="text-align:center;">y qué partido tome delibera,</div><div style="text-align:center;">torna a la lid la densa turbamulta</div><div style="text-align:center;">de trapobanos que dirige Alfrera;</div><div style="text-align:center;">y volviendo la cara, ve que oculta</div><div style="text-align:center;">grande espacio de campo otra tercera</div><div style="text-align:center;">hueste, que viene por diversa parte</div><div style="text-align:center;">siguiendo de Balerza el estandarte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Éste unos gritos da descompasados</div><div style="text-align:center;">con que a los más intrépidos azora;</div><div style="text-align:center;">Alardo y Argelín medio turbados</div><div style="text-align:center;">estiman que cejar conviene ahora.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos dice: «Estáis equivocados;</div><div style="text-align:center;">aguardad, compañeros, media hora,</div><div style="text-align:center;">media hora, no más, que media basta</div><div style="text-align:center;">para acabar con esta infame casta».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los dientes con terrífico rechino</div><div style="text-align:center;">Reinaldo aprieta y contra Alfrera parte.</div><div style="text-align:center;">Pero nuestro jayán, que era ladino,</div><div style="text-align:center;">como le vio venir, se fue a otra parte;</div><div style="text-align:center;">lo que puso a Reinaldos tan mohino</div><div style="text-align:center;">que aguijando a Bayardo, tunde, parte,</div><div style="text-align:center;">desbraza, descabeza a cuantos topa</div><div style="text-align:center;">y hace pedazos la enemiga tropa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Marsilio ve la gran nubarronada</div><div style="text-align:center;">de huestes que en el campo se congrega,</div><div style="text-align:center;">y envía a Ferraguto una embajada,</div><div style="text-align:center;">que se apresure a entrar en la refriega.</div><div style="text-align:center;">La batalla hasta aquí no ha sido nada;</div><div style="text-align:center;">ahora sí que en porfiada brega</div><div style="text-align:center;">hasta lo sumo el brío se acalora;</div><div style="text-align:center;">lo apurado, lo crítico es ahora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque Reinaldos de diversos modos</div><div style="text-align:center;">sarracenos despacha, que es un gusto;</div><div style="text-align:center;">chorréale la sangre por los codos;</div><div style="text-align:center;">y a los más alentados pone susto.</div><div style="text-align:center;">Y al mismo tiempo van llegando todos</div><div style="text-align:center;">los de más nota; Ferraguto adusto,</div><div style="text-align:center;">Matalista, Isolero, Balugante,</div><div style="text-align:center;">y el fortísimo príncipe Morgante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No sé decir si fuese ardid o fuerza,</div><div style="text-align:center;">que Don Turpín se lo ha dejado in petto;</div><div style="text-align:center;">lo que no tiene duda es que Balerza</div><div style="text-align:center;">se metió bajo el brazo a Ricardeto.</div><div style="text-align:center;">Pugna el mancebo mísero y se esfuerza</div><div style="text-align:center;">por desasirse; mas con poco efeto;</div><div style="text-align:center;">va Ivón tras él y Alardo y Angelino;</div><div style="text-align:center;">Balerza por los tres no da un comino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por otra parte Alfrera ha levantado</div><div style="text-align:center;">a Isoler de la silla y se lo lleva.</div><div style="text-align:center;">Ferraguto lo vio; mas no le es dado</div><div style="text-align:center;">que un solo paso su corcel se mueva</div><div style="text-align:center;">contra la gran jirafa, que, espantado,</div><div style="text-align:center;">sobre los pies el cuerpo al aire eleva,</div><div style="text-align:center;">y responde a la espuela y a las voces</div><div style="text-align:center;">dando bufidos y tirando coces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sólo el brutal Orgón a nadie pilla;</div><div style="text-align:center;">despachurrar le gusta únicamente;</div><div style="text-align:center;">en derredor, por más de media milla,</div><div style="text-align:center;">toda despavorida huye la gente;</div><div style="text-align:center;">que allí no vale lanza, no cuchilla,</div><div style="text-align:center;">ni el ser diestro aprovecha o ser valiente;</div><div style="text-align:center;">él rompe a un tiempo escudos, armas, huesos;</div><div style="text-align:center;">a borbotones saltan sangre y sesos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero ninguno a compasión excita</div><div style="text-align:center;">a par de Ricardeto, que hecho presa</div><div style="text-align:center;">de aquel otro gigante, «Hermano, grita,</div><div style="text-align:center;">a Ricardeto acorre, date priesa».</div><div style="text-align:center;">Oyó Reinaldos la doliente cita;</div><div style="text-align:center;">y vuelto, ve lo que de ver le pesa,</div><div style="text-align:center;">o por mejor decir, lo que en tan grave</div><div style="text-align:center;">ira le enciende, que de sí no sabe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto el hermano al bello mozo ama,</div><div style="text-align:center;">que dar por él la vida estima en poco,</div><div style="text-align:center;">y al verle en brazos, no de alguna dama,</div><div style="text-align:center;">sino de aquel jayán, se vuelve loco.</div><div style="text-align:center;">Mas otro asunto la atención me llama,</div><div style="text-align:center;">y yo la vuestra juntamente invoco.</div><div style="text-align:center;">A Barcelona voy, que la tenemos</div><div style="text-align:center;">reducida a los últimos extremos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El que por dicha ignora dónde sea</div><div style="text-align:center;">de los horrores de la guerra el centro,</div><div style="text-align:center;">una ciudad acometida vea,</div><div style="text-align:center;">el enemigo fuera, el hambre dentro.</div><div style="text-align:center;">De cuanta desventura alguna idea</div><div style="text-align:center;">formarse pueda, allí la suma encuentro;</div><div style="text-align:center;">ni la fama otro cerco relaciona</div><div style="text-align:center;">que se compare al tuyo, Barcelona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por do sus torres en la mar se miran,</div><div style="text-align:center;">la baten sin cesar mil galeones;</div><div style="text-align:center;">y en derredor por la campaña giran</div><div style="text-align:center;">de aquellos reyes indios las legiones,</div><div style="text-align:center;">que con ballestas, arcos, hondas tiran,</div><div style="text-align:center;">o sobre el hondo foso echan pontones,</div><div style="text-align:center;">o con enteros árboles lo ciegan,</div><div style="text-align:center;">y ya a la basa de los muros llegan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dónde arriman escalas, dónde avanzan</div><div style="text-align:center;">morrudos elefantes a docenas,</div><div style="text-align:center;">que sus torres altísimas balanzan</div><div style="text-align:center;">de ejercitados guerreadores llenas,</div><div style="text-align:center;">que saetas, venablos, piedras lanzan,</div><div style="text-align:center;">batiendo a caballero las almenas,</div><div style="text-align:center;">mientras la poderosa catapulta</div><div style="text-align:center;">con recio embate a la muralla insulta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Coronan los sitiados la muralla,</div><div style="text-align:center;">y peñascos de enormes dimensiones</div><div style="text-align:center;">hacen caer de arriba, y cuanto se halla</div><div style="text-align:center;">a mano; hasta columnas y artesones.</div><div style="text-align:center;">Esotros cuerpo a cuerpo dan batalla,</div><div style="text-align:center;">y en vez de parapetos y bastiones</div><div style="text-align:center;">sus propios pechos a la lid presentan,</div><div style="text-align:center;">y al enemigo de la brecha ahuyentan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Descuella sobre todos la figura</div><div style="text-align:center;">de Grandonio, y ya firme está, ya corre;</div><div style="text-align:center;">cuantos hay medios de defensa apura;</div><div style="text-align:center;">a un tiempo manda, riñe, ofende, acorre;</div><div style="text-align:center;">las almenas le dan por la cintura;</div><div style="text-align:center;">semeja desde lejos una torre.</div><div style="text-align:center;">Dijérades al ver su porte y traza</div><div style="text-align:center;">que basta él solo a defender la plaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A diestra y a siniestra peñas tira,</div><div style="text-align:center;">y a cada tiro aplasta un elefante.</div><div style="text-align:center;">En tropas la indïada se retira,</div><div style="text-align:center;">invocando a Mahoma y Trivigante.</div><div style="text-align:center;">Infelices de aquéllos do la mira</div><div style="text-align:center;">pone el jayán, de estragos anhelante;</div><div style="text-align:center;">que avienta como paja las escalas,</div><div style="text-align:center;">y a los que pilla hace volar sin alas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Cobardes! ¿el hüir qué os aprovecha,</div><div style="text-align:center;">si os esperan aquí nuestras espadas?,</div><div style="text-align:center;">dicen los reyes, asaltad la brecha»;</div><div style="text-align:center;">y empújanlos a coces y a puñadas.</div><div style="text-align:center;">Grandonio encima hirviente pez les echa,</div><div style="text-align:center;">y líquido alquitrán a calderadas.</div><div style="text-align:center;">«Así, diciendo, adobo yo, belitres,</div><div style="text-align:center;">el yantar a los canes y a los buitres».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hinchen el aire, asordan los oídos</div><div style="text-align:center;">en varias lenguas dísonos acentos,</div><div style="text-align:center;">el triste lamentar de los heridos,</div><div style="text-align:center;">y el son de los marciales instrumentos;</div><div style="text-align:center;">doquiera dolorosos alaridos,</div><div style="text-align:center;">imprecaciones, votos, juramentos;</div><div style="text-align:center;">doquiera espanto y confusión se advierte,</div><div style="text-align:center;">y el furor en mil formas y la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al mismo tiempo el horroroso estrago</div><div style="text-align:center;">del hambre el vulgo en Barcelona siente,</div><div style="text-align:center;">que macilento y por las calles vago,</div><div style="text-align:center;">mendiga el pan con que el vivir sustente.</div><div style="text-align:center;">¡Cuánto el anciano endeble que al amago</div><div style="text-align:center;">de la Parca con pulso intercadente</div><div style="text-align:center;">y lento afán se rinde, cuánto envidia</div><div style="text-align:center;">al que perece en la sangrienta lidia!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con mustio labio el falleciente hijuelo</div><div style="text-align:center;">los pechos de la madre exprime en vano,</div><div style="text-align:center;">que la lívida cara eleva al Cielo,</div><div style="text-align:center;">desamparada de socorro humano.</div><div style="text-align:center;">Crece continuamente el ansia y duelo,</div><div style="text-align:center;">y de hora en hora aguarda el ciudadano</div><div style="text-align:center;">ver de la patria la fortuna extrema,</div><div style="text-align:center;">el saco horrible y la matanza y quema.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero, por Dios, dejemos este asunto,</div><div style="text-align:center;">y dejemos también, si os acomoda,</div><div style="text-align:center;">a los indianos reyes, que ya a punto</div><div style="text-align:center;">tienen la gente que gobiernan toda;</div><div style="text-align:center;">tanto, que a una señal de aquel trasunto</div><div style="text-align:center;">de Satanás, el pardo rey Grancoda,</div><div style="text-align:center;">cubren dos mil escalas la muralla,</div><div style="text-align:center;">y sube como hormigas la canalla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mudemos en efecto de sujeto,</div><div style="text-align:center;">que pensar no me deja en otra cosa,</div><div style="text-align:center;">y a decir la verdad, me tiene inquieto</div><div style="text-align:center;">la tremenda, la crítica, azarosa</div><div style="text-align:center;">aventura del pobre Ricardeto,</div><div style="text-align:center;">que, si gente le sigue valerosa,</div><div style="text-align:center;">se va con él Balerza sin embargo,</div><div style="text-align:center;">y lleva el elefante a un trote largo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bien que como Reinaldos se aproxime,</div><div style="text-align:center;">tiene que detenerse a su despecho.</div><div style="text-align:center;">Ni por eso creáis se desanime,</div><div style="text-align:center;">antes le dice que placer le ha hecho.</div><div style="text-align:center;">Ferrado tronco en la derecha esgrime,</div><div style="text-align:center;">y lo maneja cual liviano helecho.</div><div style="text-align:center;">Vestido está de acero rutilante,</div><div style="text-align:center;">y ya sabéis que monta un elefante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por no exponer su buen corcel, se apea</div><div style="text-align:center;">el paladín; pero ¿de qué su ahínco</div><div style="text-align:center;">le sirve, o su valor, cuan grande sea,</div><div style="text-align:center;">si cuatro palmos más no crece o cinco?</div><div style="text-align:center;">Fuele inspirada una excelente idea;</div><div style="text-align:center;">un brinco da, cual suele ser el brinco</div><div style="text-align:center;">del tigre sobre el corso o la potranca;</div><div style="text-align:center;">del elefante empínase en el anca;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y al monstruo en el cogote con suceso</div><div style="text-align:center;">tan cabal embutió la hoja luciente,</div><div style="text-align:center;">que tras el casco le taladra el seso,</div><div style="text-align:center;">y hace salir la punta por la frente;</div><div style="text-align:center;">de modo que Balerza suelta el preso</div><div style="text-align:center;">y el último suspiro juntamente.</div><div style="text-align:center;">La vasta mole ensangrentada bota</div><div style="text-align:center;">el elefante, y por el campo trota.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mudando de caballo Ferraguto,</div><div style="text-align:center;">persigue en tanto al robador Alfrera,</div><div style="text-align:center;">que por salvar la presa, al tardo bruto</div><div style="text-align:center;">que monta, incita a más veloz carrera.</div><div style="text-align:center;">Ello es que el moro se afanó sin fruto,</div><div style="text-align:center;">y que cuando al bergante herir espera,</div><div style="text-align:center;">éste, esquivando el golpe, aprieta el paso,</div><div style="text-align:center;">y se mete en el campo de Gradaso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tras él se cuela Ferraguto; pero</div><div style="text-align:center;">el resultado no valió la pena.</div><div style="text-align:center;">Echando en tierra al joven Isolero,</div><div style="text-align:center;">aferra el otro la fornida entena,</div><div style="text-align:center;">y moviéndola en círculo ligero,</div><div style="text-align:center;">da a Ferraguto un golpe que le atruena;</div><div style="text-align:center;">la regia servidumbre se apersona,</div><div style="text-align:center;">y a los dos españoles aprisiona.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice a Gradaso Alfrera: «Desconfío</div><div style="text-align:center;">que salgas de esta lid con lucimiento;</div><div style="text-align:center;">ciertamente Reinaldos tiene brío;</div><div style="text-align:center;">yo sólo el tuyo igualo a su ardimiento.</div><div style="text-align:center;">Es tu enemigo y enemigo mío,</div><div style="text-align:center;">y el alabarle no me da contento;</div><div style="text-align:center;">mas la verdad se ha de decir por fuerza:</div><div style="text-align:center;">acaba de matar al rey Balerza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Atravesó a Faraldo, y ha ensartado</div><div style="text-align:center;">a Framarte como una pajarilla.</div><div style="text-align:center;">Yo soy de todos el mejor librado,</div><div style="text-align:center;">y tengo dislocada una costilla.</div><div style="text-align:center;">Al verle, no hay peón tan alentado</div><div style="text-align:center;">que no eche a huir creyendo que le pilla.</div><div style="text-align:center;">Tú, si de mi verdad te satisfaces,</div><div style="text-align:center;">mientras es tiempo, mira bien lo que haces».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rïendo desdeñoso el Sericano,</div><div style="text-align:center;">«¿Conque Reinaldos, dice, es tan valiente?</div><div style="text-align:center;">¿Conque te ha dado? Bien está; me allano</div><div style="text-align:center;">a renunciar mi pretensión presente,</div><div style="text-align:center;">si no le venzo y a Bayardo gano</div><div style="text-align:center;">antes que el sol descienda al occidente».</div><div style="text-align:center;">Dijo, y por señas la armadura pide,</div><div style="text-align:center;">y el regio albergue a lentos pasos mide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las armas otro tiempo fabricadas</div><div style="text-align:center;">para Sansón, dos reyes le traían:</div><div style="text-align:center;">obra maravillosa de las hadas,</div><div style="text-align:center;">de azul y oro a cuarteles relucían.</div><div style="text-align:center;">Y no bien se las tuvo acomodadas,</div><div style="text-align:center;">era cosa de ver lo que corrían</div><div style="text-align:center;">los que a servirle en torno atienden; tanto</div><div style="text-align:center;">el verle aun a los suyos causa espanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego de un salto encabalgó la alfana,</div><div style="text-align:center;">que era una yegua de color retinto,</div><div style="text-align:center;">negrísima, tresalba, rabicana,</div><div style="text-align:center;">de gran correr y de marcial instinto.</div><div style="text-align:center;">Saliendo, ve a Reinaldos que rebana,</div><div style="text-align:center;">punza, degüella, troncha y deja tinto</div><div style="text-align:center;">de sangre el suelo, entre cabezas rotas,</div><div style="text-align:center;">informes cuerpos, destrozadas cotas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El rey Gradaso le miraba atento,</div><div style="text-align:center;">como quien tiene en tales cosas voto;</div><div style="text-align:center;">luego se le dispara truculento;</div><div style="text-align:center;">es una tempestad, un terremoto;</div><div style="text-align:center;">al mismo diablo, si le diese un tiento</div><div style="text-align:center;">con la lanza, el testuz le hubiera roto.</div><div style="text-align:center;">Despavorido un repentino salto</div><div style="text-align:center;">Bayardo da de cuatro varas de alto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De que el pagano asaz se maravilla;</div><div style="text-align:center;">mas no se cura, y sigue siempre avante.</div><div style="text-align:center;">Hileras desbarata y desparpilla;</div><div style="text-align:center;">ya están en tierra Ivón y el rey Morgante.</div><div style="text-align:center;">Ambos a dos Alfrera al punto pilla,</div><div style="text-align:center;">que tras el rey Gradaso va de infante,</div><div style="text-align:center;">y a prender, no sin pena, se da mano</div><div style="text-align:center;">todos los que derriba el Sericano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Guiscardo al suelo va, va Serpentino,</div><div style="text-align:center;">Alardo y otros ciento en larga hilera.</div><div style="text-align:center;">Como si en sucesión a su vecino</div><div style="text-align:center;">el que primero cae, caer hiciera,</div><div style="text-align:center;">llévaselos Gradaso de camino</div><div style="text-align:center;">sin suspender un punto su carrera;</div><div style="text-align:center;">casi duda la vista sorprendida</div><div style="text-align:center;">si primero es el golpe o la caída.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas el barón de Montalbano ha vuelto,</div><div style="text-align:center;">que, sin apelación, probar fortuna</div><div style="text-align:center;">con el gallardo rey tiene resuelto.</div><div style="text-align:center;">Cual entra con enhiesta media-luna</div><div style="text-align:center;">bravo toro en el circo; desenvuelto,</div><div style="text-align:center;">alta la frente, llega. Ambos a una</div><div style="text-align:center;">se encaran y se embisten fieramente;</div><div style="text-align:center;">paróselos a ver toda la gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fue sobre todo humano pensamiento</div><div style="text-align:center;">pavorosa, crüel la arremetida.</div><div style="text-align:center;">El buen Bayardo (a mi pesar lo cuento)</div><div style="text-align:center;">cae por la vez primera de su vida;</div><div style="text-align:center;">pero resurte y pone en salvamento</div><div style="text-align:center;">al mísero Reinaldos, que la brida</div><div style="text-align:center;">no rige ya. Gradaso, aunque la bella</div><div style="text-align:center;">alfana cae, se tiene firme en ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Creyendo que al negocio ha dado cabo,</div><div style="text-align:center;">dice al gigante Alfrera: «Corre y pilla</div><div style="text-align:center;">ese corcel que de ganar acabo;</div><div style="text-align:center;">jaeces nuevos ponle y nueva silla».</div><div style="text-align:center;">Mas le dejó por desollar el rabo,</div><div style="text-align:center;">que el tal corcel ya estaba a media milla,</div><div style="text-align:center;">llevando encima al aturdido dueño,</div><div style="text-align:center;">que al fin sacude aquel pesado sueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y torna nuevamente a la quimera,</div><div style="text-align:center;">apenas recobrado del letargo.</div><div style="text-align:center;">Iba diciendo el socarrón de Alfrera:</div><div style="text-align:center;">«¿A quién se dio jamás tan necio encargo?»</div><div style="text-align:center;">Y como si alcanzarle no quisiera,</div><div style="text-align:center;">ya a corto, ya le sigue a paso largo,</div><div style="text-align:center;">jurando, a fe de Alfrera y de gigante,</div><div style="text-align:center;">que en tenerle a la vista hará bastante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras a los franceses divertido</div><div style="text-align:center;">está en acuchillar el Sericano,</div><div style="text-align:center;">y a cuál la vida, a cuál quita el sentido,</div><div style="text-align:center;">hiriendo a unos de filo, a otros de plano,</div><div style="text-align:center;">Reinaldos, que pensaba prevalido</div><div style="text-align:center;">de la ocasión, cascarle a salvamano,</div><div style="text-align:center;">le asaltó de costado, y en la frente</div><div style="text-align:center;">le descargó descomunal fendiente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no hay granito que se ponga al lado</div><div style="text-align:center;">de aquélla; y ved si con razón lo digo.</div><div style="text-align:center;">Como si un coscorrón le hubieran dado,</div><div style="text-align:center;">así se queda; y vuelto a su enemigo,</div><div style="text-align:center;">«Suelo dar, dice, el celemín colmado</div><div style="text-align:center;">a los que gustan de feriar conmigo».</div><div style="text-align:center;">Hácese atrás para que libre juego</div><div style="text-align:center;">tenga el robusto brazo, y carga luego.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Caló sobre el brïoso paladino</div><div style="text-align:center;">silbador altibajo; y por mi vida,</div><div style="text-align:center;">a no tener el yelmo de Mambrino,</div><div style="text-align:center;">ya estaba al otro mundo de partida.</div><div style="text-align:center;">Sobre el pescuezo a dar de bruces vino</div><div style="text-align:center;">de su corcel, que arranca de estampida;</div><div style="text-align:center;">y aciértalo a mi ver, porque sin eso</div><div style="text-align:center;">queda allí su señor o muerto o preso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tornó Reinaldo en sí; mas ¡ay! el pecho</div><div style="text-align:center;">otro más crudo golpe le traspasa;</div><div style="text-align:center;">muérese de vergüenza y de despecho;</div><div style="text-align:center;">se desespera, en cólera se abrasa.</div><div style="text-align:center;">Decíase: «Tus bríos ¿qué se han hecho?</div><div style="text-align:center;">¿qué es esto, miserable, qué te pasa?</div><div style="text-align:center;">¿eres Reinaldos? ¿tienes armas? ¿manos?</div><div style="text-align:center;">¿te han hechizado acaso estos paganos?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y vuelto a su caballo dice: «¡Ingrato!</div><div style="text-align:center;">dejárasme morir, que de esa suerte</div><div style="text-align:center;">honrado moriría; nunca al trato</div><div style="text-align:center;">de los hombres volvamos; ve a esconderte.</div><div style="text-align:center;">Pero ¿qué estoy diciendo, mentecato?</div><div style="text-align:center;">Volvamos a vengarnos o a la muerte».</div><div style="text-align:center;">Decir, picar, arremeter violento</div><div style="text-align:center;">al rey de Sericana, fue un momento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque en sus armas la menor falsía</div><div style="text-align:center;">no halló Frusberta aquella vez tampoco,</div><div style="text-align:center;">estrellas le hizo ver a mediodía.</div><div style="text-align:center;">Pareciole la chanza al rey un poco</div><div style="text-align:center;">pesada, y dijo, haciendo que reía:</div><div style="text-align:center;">«¿Habrase visto semejante loco?</div><div style="text-align:center;">Mas yo tengo de ver si te sosiego».</div><div style="text-align:center;">Lanzando por los ojos vivo fuego,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> se abalanza al francés de tal manera,</div><div style="text-align:center;">da tal fuerza, tal ímpetu a la espada,</div><div style="text-align:center;">que ninguno lo vio que no dijera:</div><div style="text-align:center;">«Barón de Montalbán, tu hora es llegada».</div><div style="text-align:center;">Y sin duda ninguna que lo fuera,</div><div style="text-align:center;">si hubiese andado lerdo el camarada.</div><div style="text-align:center;">El siniestro talón Reinaldos hinca;</div><div style="text-align:center;">ágil Bayardo al otro lado brinca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dio en vago el golpe el Sericano; empero</div><div style="text-align:center;">otro le segundó que puso grima.</div><div style="text-align:center;">Hurta el francés el cuerpo cual primero,</div><div style="text-align:center;">y un recio tajo al mismo tiempo arrima.</div><div style="text-align:center;">Pagábale al contado en buen dinero,</div><div style="text-align:center;">como quien sabe a perfección la esgrima;</div><div style="text-align:center;">y Bayardo, tan ducho como el amo,</div><div style="text-align:center;">saltando acá y allá parece un gamo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gradaso, viendo que trabaja en vano,</div><div style="text-align:center;">va a ver si en otra parte se fatiga</div><div style="text-align:center;">con más provecho, y rompe espada en mano</div><div style="text-align:center;">por las legiones de la adversa liga;</div><div style="text-align:center;">mas no ha dado cien pasos el pagano</div><div style="text-align:center;">cuando Reinaldos otra vez le hostiga,</div><div style="text-align:center;">y gozar no le deja aquel sabroso</div><div style="text-align:center;">andar matando a roso y a velloso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Trabábase la lid con furia nueva</div><div style="text-align:center;">a no verse Reinaldo en grande aprieto,</div><div style="text-align:center;">pues mientras con el rey su espada prueba,</div><div style="text-align:center;">prisionero hace Orgón a Ricardeto.</div><div style="text-align:center;">De allá el hermano grita: «¡Que me lleva!»</div><div style="text-align:center;">y a él acá le tiran al coleto;</div><div style="text-align:center;">no sabe a dó se vuelva ni qué haga,</div><div style="text-align:center;">ni cómo a entrambos lances satisfaga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto le da que hacer su antagonista</div><div style="text-align:center;">que apenas de su espada se defiende;</div><div style="text-align:center;">pues ¿qué será cuando al gigante embista,</div><div style="text-align:center;">si al mismo tiempo el Sericán le ofende?</div><div style="text-align:center;">No ve socorro humano, aunque la vista</div><div style="text-align:center;">por todo el campo a la redonda tiende.</div><div style="text-align:center;">Pero sin fuerzas y sin voz me siento;</div><div style="text-align:center;">suspendo el canto mientras cobro aliento.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3185-orlando-enamorado-canto-iii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:59:15 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529942380_orlando-enamorado-canto-iii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529942380_orlando-enamorado-canto-iii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto III</div><br><div style="text-align:center;">EL Bosque De Las Ardeñas</div><br><div style="text-align:center;">Es el juzgar con tino cosa rara,</div><div style="text-align:center;">y más, de lo distante y de lo oculto;</div><div style="text-align:center;">que si en materia a veces simple y clara,</div><div style="text-align:center;">y que delante vemos y de bulto,</div><div style="text-align:center;">ilusiones que nadie sospechara</div><div style="text-align:center;">sacan de quicio a un pensamiento adulto,</div><div style="text-align:center;">¿qué tiene de difícil o de extraño,</div><div style="text-align:center;">de lejos y entre sombras, el engaño?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cumple juzgar con reflexión madura</div><div style="text-align:center;">que a nuestra mente limitada alumbre;</div><div style="text-align:center;">y no, tras una débil conjetura,</div><div style="text-align:center;">dejarnos ir, siguiendo una vislumbre;</div><div style="text-align:center;">cosa que en muchas partes la Escritura</div><div style="text-align:center;">condena como pésima costumbre,</div><div style="text-align:center;">porque hace a la jineta andar los cascos,</div><div style="text-align:center;">y da a los hombres infinitos chascos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lo cual proviene (como nadie ignora</div><div style="text-align:center;">que haya leído a Condillac y a Locke)</div><div style="text-align:center;">de que el alma, embestida, a cada hora,</div><div style="text-align:center;">de objetos mil, no los ensaya al toque</div><div style="text-align:center;">de una análisis escudriñadora</div><div style="text-align:center;">que todo lo averigüe, observe, toque,</div><div style="text-align:center;">cale, registre, husmee, persiga, atrape,</div><div style="text-align:center;">de manera que nada se le escape.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Inobservado un mínimo accidente,</div><div style="text-align:center;">sucederá que del nivel se aparte</div><div style="text-align:center;">de la razón el hombre que no cuente</div><div style="text-align:center;">con él, o como inútil lo descarte;</div><div style="text-align:center;">a que se agrega este otro inconveniente,</div><div style="text-align:center;">que si a la observación no ayuda el arte</div><div style="text-align:center;">del raciocinio, todo cuanto apaña</div><div style="text-align:center;">la mente, en vez de aprovechar, le daña.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al presentarse Astolfo en el palenque,</div><div style="text-align:center;">¿imaginarse puede que resista</div><div style="text-align:center;">aquel garzón pulido, muelle, enclenque,</div><div style="text-align:center;">a un corpulento gigantón? Que embista,</div><div style="text-align:center;">es demasiado ya; que venza, ¿quién que</div><div style="text-align:center;">tenga razón, y sobre todo, vista,</div><div style="text-align:center;">no pensará que en lo imposible toca?</div><div style="text-align:center;">Pues todo el que lo piensa se equivoca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fiaos, pues, de autoridad tan vana;</div><div style="text-align:center;">venga contra este ejemplo, y argumente</div><div style="text-align:center;">y filosofe el sabio hasta mañana.</div><div style="text-align:center;">Hay en la vida una fatal pendiente</div><div style="text-align:center;">en que gravita la razón humana</div><div style="text-align:center;">hacia lo insustancial y lo aparente,</div><div style="text-align:center;">y en la ilusión encuentra su elemento.</div><div style="text-align:center;">Ya basta de sermón; vamos al cuento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oye el jayán soberbio al arriscado</div><div style="text-align:center;">paladín, y se abrasa en rabia loca,</div><div style="text-align:center;">como quien cree que el ser desvergonzado</div><div style="text-align:center;">es cosa que tan sólo a él le toca.</div><div style="text-align:center;">«Acaba, charlatán», dice enfadado;</div><div style="text-align:center;">a su contrario cada cual se aboca;</div><div style="text-align:center;">Astolfo, que otra lanza no tenía,</div><div style="text-align:center;">blande, ya lo sabéis, la de Argalía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Verás cómo te ensarto por la punta,</div><div style="text-align:center;">dice el jayán, menguado lechuguino».</div><div style="text-align:center;">El mismo Astolfo algún desmán barrunta,</div><div style="text-align:center;">y confesara, a lo que yo imagino,</div><div style="text-align:center;">si hacérsele pudiese la pregunta,</div><div style="text-align:center;">que el jayán no iba fuera de camino.</div><div style="text-align:center;">Embiste, empero, denodado, y, sólo</div><div style="text-align:center;">a un tiento de la lanza derribolo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El que viese a una torre apuntalada</div><div style="text-align:center;">con picos y hachas demoler la base,</div><div style="text-align:center;">y hacer que los puntales que apoyada</div><div style="text-align:center;">la tienen, poco a poco el fuego abrase,</div><div style="text-align:center;">y con súbito estruendo desplomada</div><div style="text-align:center;">el campo henchir de escombros la mirase,</div><div style="text-align:center;">figurarse pudiera el repentino</div><div style="text-align:center;">fragor con que Grandonio a tierra vino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sonó como un arcón que de armas lleno</div><div style="text-align:center;">desde algún alto mirador cayera.</div><div style="text-align:center;">Mudo ha quedado, y cual de vida ajeno,</div><div style="text-align:center;">el campo todo, cuan extenso era.</div><div style="text-align:center;">Ven rendido en la tierra al sarraceno,</div><div style="text-align:center;">y hubo quien a sus ojos no creyera.</div><div style="text-align:center;">Carlomagno lo mira y lo remira,</div><div style="text-align:center;">y lo tiene por sueño y por mentira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como Grandonio, al ser descabalgado,</div><div style="text-align:center;">cayese por la mano de la rienda,</div><div style="text-align:center;">el ancha grieta que en aquel costado</div><div style="text-align:center;">le abrió el marqués, una laguna horrenda</div><div style="text-align:center;">hizo de sangre. Asístele un criado,</div><div style="text-align:center;">y en árabe a Mahoma lo encomienda,</div><div style="text-align:center;">pues tanto era profunda aquella herida</div><div style="text-align:center;">que a poco más costárale la vida.</div><div style="text-align:center;">Campeaba el inglés en muestra ufana,</div><div style="text-align:center;">cuando se ven llegar con regia enseña</div><div style="text-align:center;">dos caballeros de nación pagana.</div><div style="text-align:center;">Feo y de catadura zahareña</div><div style="text-align:center;">montaba el uno dellos negra alfana,</div><div style="text-align:center;">cuatralba, velocísima, extremeña:</div><div style="text-align:center;">es Felixmarte, rey de los Algarbes,</div><div style="text-align:center;">famoso entre los príncipes alarbes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El otro infante, a la francesa corte</div><div style="text-align:center;">recién venido, Ormundo se nombraba,</div><div style="text-align:center;">joven de blanca tez y bello porte,</div><div style="text-align:center;">cuya estirpe real señoreaba</div><div style="text-align:center;">de la Tartaria lo que mira al norte,</div><div style="text-align:center;">y la Albarrosia y cuanto el Volga lava.</div><div style="text-align:center;">Nada vale el denuedo, nada el arte:</div><div style="text-align:center;">muerden el polvo Ormundo y Felixmarte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero, mientras la lanza prodigiosa</div><div style="text-align:center;">derriba cuanto encuentra por delante,</div><div style="text-align:center;">y llora Carlomagno y le rebosa</div><div style="text-align:center;">de inesperado júbilo el semblante,</div><div style="text-align:center;">y de tan nueva y tan extraña cosa</div><div style="text-align:center;">estupefacto el vulgo circunstante,</div><div style="text-align:center;">ya enmudecido al noble duque otea,</div><div style="text-align:center;">ya estrepitoso aplaude y victorea;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> al conde Gano el caso notifica</div><div style="text-align:center;">un paje, que partió como un venablo</div><div style="text-align:center;">a darle cuenta. Galalón replica:</div><div style="text-align:center;">«Si borracho no estás, lléveme el diablo»</div><div style="text-align:center;">El paje se le afirma y ratifica,</div><div style="text-align:center;">jurando por San Pedro y por San Pablo</div><div style="text-align:center;">que, con sus propios ojos, de la tela</div><div style="text-align:center;">vio sacar a Grandonio en parihuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto que Gano al fin tragó la cosa;</div><div style="text-align:center;">y como se le acuerda que él es Gano,</div><div style="text-align:center;">y materia no cree dificultosa</div><div style="text-align:center;">darle gato por liebre a Carlomano,</div><div style="text-align:center;">resuelve entrar en danza, y a la rosa</div><div style="text-align:center;">o por fas o por nefas echar mano;</div><div style="text-align:center;">cuanto más, que una justa con Astolfo</div><div style="text-align:center;">no era pedir cotufas en el golfo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Catorce condes Galalón apresta,</div><div style="text-align:center;">y llévalos a toelos de reata;</div><div style="text-align:center;">con gran prosopopeya va a la fiesta,</div><div style="text-align:center;">y de lucir la personilla trata.</div><div style="text-align:center;">Llegado a Carlomagno, le protesta</div><div style="text-align:center;">con voz meliflua y cara mojigata</div><div style="text-align:center;">que haber venido a tales horas siente,</div><div style="text-align:center;">mas que en servicio suyo ha estado ausente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dudo que Carlos le creyese; empero</div><div style="text-align:center;">atención le prestó benigna y leda.</div><div style="text-align:center;">Gano diputa al duque un mensajero</div><div style="text-align:center;">diciéndole que entre ellos (si no queda</div><div style="text-align:center;">algún otro pagano caballero)</div><div style="text-align:center;">a terminar la justa se proceda;</div><div style="text-align:center;">y que viene tan guapo y tan lucido,</div><div style="text-align:center;">porque hacerle desea honor cumplido.</div><div style="text-align:center;"> «Mira, repuso Astolfo (la paciencia</div><div style="text-align:center;">no era su fuerte), le dirás a Gano</div><div style="text-align:center;">que no hallo entre él y un turco diferencia;</div><div style="text-align:center;">que yo siempre le tuve por pagano,</div><div style="text-align:center;">hombre sin ley, sin alma y sin conciencia;</div><div style="text-align:center;">que venga, y llevará una buena mano;</div><div style="text-align:center;">y que con su privanza y su guapura</div><div style="text-align:center;">le estimo en lo que a un saco de basura».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyendo el conde Gano tanto ultraje,</div><div style="text-align:center;">apela a su genial filosofía;</div><div style="text-align:center;">finge reír de lo que dice el paje.</div><div style="text-align:center;">«Tiene el inglés gracioso humor, decía,</div><div style="text-align:center;">todo blandura el exterior visaje;</div><div style="text-align:center;">toda el alma rencor y felonía.</div><div style="text-align:center;">Verás, dice entre dientes, casquivano,</div><div style="text-align:center;">si es saco de basura el conde Gano».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hincando a su bridón el acicate,</div><div style="text-align:center;">dispara contra Astolfo, cual saeta.</div><div style="text-align:center;">«Pagarásmela, dice, botarate».</div><div style="text-align:center;">Pero el buen Galalón no era profeta.</div><div style="text-align:center;">También Astolfo las espuelas bate,</div><div style="text-align:center;">y los ijares al roano aprieta;</div><div style="text-align:center;">y a Galalón tocando con la lanza,</div><div style="text-align:center;">le hace en el barro hundir la oronda panza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Visteis tal vez un figurón de paja,</div><div style="text-align:center;">tirado al cielo, revolver liviano,</div><div style="text-align:center;">y el gesto imperturbable con que baja,</div><div style="text-align:center;">y caído, no mueve pie ni mano?</div><div style="text-align:center;">Pues ninguna o poquísima ventaja</div><div style="text-align:center;">le lleva en el caer al conde Gano.</div><div style="text-align:center;">A levantarle el bando infiel venía,</div><div style="text-align:center;">mientras Macario al duque arremetía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Éste de Galalón era pariente,</div><div style="text-align:center;">y acompañole al punto en el desaire.</div><div style="text-align:center;">Pinabel, de la misma infame gente,</div><div style="text-align:center;">alzar también las piernas quiso al aire;</div><div style="text-align:center;">satisfízole Astolfo cortésmente,</div><div style="text-align:center;">y echole a tierra con gentil donaire;</div><div style="text-align:center;">bien que el traidor, después que estuvo abajo,</div><div style="text-align:center;">no mostró agradecer el agasajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que Astolfo ciertamente el prez alcanza</div><div style="text-align:center;">ya por el campo todo se susurra.</div><div style="text-align:center;">«¿No queda, campeones de Maganza,</div><div style="text-align:center;">dice el inglés, quien a la lid concurra?</div><div style="text-align:center;">Venid, amigos, a probar mi lanza;</div><div style="text-align:center;">venid, que yo os prometo linda zurra».</div><div style="text-align:center;">Esmeril, provocado de este insulto,</div><div style="text-align:center;">sale, y también da en tierra con el bulto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero Falcón, que a todo está presente,</div><div style="text-align:center;">pensó con una treta alzar la baza;</div><div style="text-align:center;">en apartado sitio, conveniente</div><div style="text-align:center;">a poner en efecto lo que traza,</div><div style="text-align:center;">se hizo a la silla atar bonitamente</div><div style="text-align:center;">con gruesas cuerdas, y volvió a la plaza.</div><div style="text-align:center;">Astolfo vino sin sospecha, y trajo</div><div style="text-align:center;">la mejor voluntad de echarle abajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con la lanza del astil dorado</div><div style="text-align:center;">diole un golpe tal cual en la cabeza.</div><div style="text-align:center;">Entre caigo y no caigo el amarrado</div><div style="text-align:center;">campeador se tuerce y se endereza,</div><div style="text-align:center;">tanto que el vulgo malicioso ha dado</div><div style="text-align:center;">en el ardid, y a rebullirse empieza,</div><div style="text-align:center;">y a reír y a gritar: «Dale al perjuro;</div><div style="text-align:center;">dale, que está amarrado, dale duro».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Échanle a voces y silbidos fuera;</div><div style="text-align:center;">de que mostró quedar nada contento.</div><div style="text-align:center;">«Venga, dice el inglés, venga el que quiera</div><div style="text-align:center;">que le sacuda el polvo, y al momento</div><div style="text-align:center;">le serviré de la mejor manera;</div><div style="text-align:center;">si no basta una cuerda, traiga ciento;</div><div style="text-align:center;">y átese bien, que con menor fatiga</div><div style="text-align:center;">a un bribón de ese modo se castiga».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Anselmo de Altarripa, confidente,</div><div style="text-align:center;">primo de Galalón, y paniaguado,</div><div style="text-align:center;">con Ganil de Valclosa, otro valiente</div><div style="text-align:center;">de la misma ralea, ha concertado</div><div style="text-align:center;">que a embestir vaya al duque frente a frente,</div><div style="text-align:center;">y él le acometerá del otro lado.</div><div style="text-align:center;">Por detrás, dice, «yo, tú por delante,</div><div style="text-align:center;">le hemos de hacer que en otro tono cante».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En tanto, pues, que el paladín lozano</div><div style="text-align:center;">endereza a Ganil su lanza hermosa,</div><div style="text-align:center;">le viene Anselmo por detrás pian piano;</div><div style="text-align:center;">y cuando Astolfo, hiriendo al de Valclosa,</div><div style="text-align:center;">ir se dejaba el cuerpo tras la mano,</div><div style="text-align:center;">hácele el de Altarripa la forzosa,</div><div style="text-align:center;">dándole en la cerviz con gracia tanta,</div><div style="text-align:center;">que en el suelo de bruces me le planta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Piense el que tenga hiel y entendimiento</div><div style="text-align:center;">si los brazos Astolfo pondrá en jarras.</div><div style="text-align:center;">Cual jabalí, cual toro truculento,</div><div style="text-align:center;">cual preso tigre, que saltó las barras,</div><div style="text-align:center;">de un alevoso tiro al sentimiento,</div><div style="text-align:center;">se enfurece, y con dientes, cuernos, garras,</div><div style="text-align:center;">con lo que puede a su ofensor se arroja,</div><div style="text-align:center;">y ni aun verle morir le desenoja;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal o mayor la cólera semeja</div><div style="text-align:center;">de Astolfo, acuchillando a la pandilla.</div><div style="text-align:center;">Vio a Grifón (de quien dicho ya se deja</div><div style="text-align:center;">que le sacó Grandonio de la silla),</div><div style="text-align:center;">y diole de revés en una oreja</div><div style="text-align:center;">tan a sabor, que a grande maravilla</div><div style="text-align:center;">se tuvo no le hubiese el casco hendido;</div><div style="text-align:center;">pero cayó el pobrete sin sentido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Allí es la gresca, allí la barahunda,</div><div style="text-align:center;">allí el gritar los condes, mata, mata.</div><div style="text-align:center;">Parece que la plaza toda se hunda;</div><div style="text-align:center;">de asesinar al pobre inglés se trata.</div><div style="text-align:center;">Métese Carlomagno entre la tunda,</div><div style="text-align:center;">(que por cierto fue acción poco sensata;</div><div style="text-align:center;">el ser emperador le vino a cuento);</div><div style="text-align:center;">y haciendo relumbrar su espada al viento,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Aparta, Astolfo, grita, aparta, Gano;</div><div style="text-align:center;">¿de ese modo mi corte se respeta?</div><div style="text-align:center;">¿no veis que está delante Carlomano?</div><div style="text-align:center;">¿o me tenéis quizá por un trompeta?»</div><div style="text-align:center;">En esto el buen Grifón, que con la mano</div><div style="text-align:center;">la oreja cercenada se sujeta,</div><div style="text-align:center;">se echa a los pies de Carlos, y afligido</div><div style="text-align:center;">dice que Astolfo a sinrazón le ha herido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero Astolfo, que un áspid está hecho,</div><div style="text-align:center;">sin que el respeto a Carlos fuese parte</div><div style="text-align:center;">a contenerle, clama: «Hoy a despecho</div><div style="text-align:center;">del mundo, vil Grifón, he de matarte.</div><div style="text-align:center;">El corazón te he de sacar del pecho;</div><div style="text-align:center;">y aún no es, cual tú mereces, castigarte».</div><div style="text-align:center;">Grifón le dice: «En poco te estimara,</div><div style="text-align:center;">si lejos de este sitio te encontrara;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »mas callo, porque el amo está delante;</div><div style="text-align:center;">no por ti, que sabemos bien lo que eres».</div><div style="text-align:center;">«¡Desvergonzado malandrín! ¡bergante!</div><div style="text-align:center;">repuso Astolfo, ¡voto a Dios que hoy mueres!»</div><div style="text-align:center;">Carlomagno, inmutado en el semblante,</div><div style="text-align:center;">«¿Donde yo estoy, le dice, tal profieres?</div><div style="text-align:center;">Si urbanidad no sabes, ¡vive el cielo!</div><div style="text-align:center;">la aprendas a tu costa, bellacuelo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero Astolfo no ve, no oye, no siente;</div><div style="text-align:center;">antes se arroja con violencia extrema</div><div style="text-align:center;">a cuanto magancés está presente,</div><div style="text-align:center;">cada vez más frenético en su tema.</div><div style="text-align:center;">En esto asoma Anselmo, aquel valiente</div><div style="text-align:center;">que fraguó la villana estratagema.</div><div style="text-align:center;">Astolfo, al verle, brinca, cual manchada</div><div style="text-align:center;">onza, y tírale al pecho una estocada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y le horadara como blanda pulpa,</div><div style="text-align:center;">si a punto el rey del brazo no le asiera.</div><div style="text-align:center;">Todos ahora al duque echan la culpa;</div><div style="text-align:center;">Carlomagno mandó que preso fuera.</div><div style="text-align:center;">Llevado es el mezquino a do le esculpa</div><div style="text-align:center;">un cincel doloroso en la mollera;</div><div style="text-align:center;">que es propio fuero de Fortuna aleve</div><div style="text-align:center;">que uno merezca el prez y otro lo lleve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquella rosa de valor divino</div><div style="text-align:center;">que con tanto peligro fue buscada,</div><div style="text-align:center;">por quien tanto barón a tierra vino,</div><div style="text-align:center;">y tanta noble lanza fue quebrada,</div><div style="text-align:center;">no a Ricarte se dio, no a Serpentino,</div><div style="text-align:center;">no a Urgel fue, no a Oliveros otorgada,</div><div style="text-align:center;">ni a tantos otros de gallarda prueba;</div><div style="text-align:center;">y Anselmo de Altarripa se la lleva;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Aquel traidor Anselmo de Altarripa,</div><div style="text-align:center;">de magancesa estirpe, atroz, villana!</div><div style="text-align:center;">¡Oh ilusión que tan tarde se disipa,</div><div style="text-align:center;">loor, aplauso, admiración humana!</div><div style="text-align:center;">¡Cuán necio aquel que por ganaros hipa!</div><div style="text-align:center;">Y si os alcanza al fin, ¡cuán poco gana!</div><div style="text-align:center;">Dígalo el noble paladín que ahora</div><div style="text-align:center;">en una torre aprisionado llora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas consolarse pudo bien, pensando</div><div style="text-align:center;">cuánto más grave pena ha dado el cielo</div><div style="text-align:center;">a Ferraguto, a Montalbán y Orlando,</div><div style="text-align:center;">que atormentados de febril anhelo</div><div style="text-align:center;">errantes por el mundo van, tirando</div><div style="text-align:center;">amor a todos tres de un mismo anzuelo.</div><div style="text-align:center;">A las Ardeñas cada cual dirige</div><div style="text-align:center;">su curso; mas diversa senda elige.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Primero el paladín Reinaldos llega,</div><div style="text-align:center;">y por el verde yermo se aventura.</div><div style="text-align:center;">Atravesando una escondida vega</div><div style="text-align:center;">por una selva entró de gran frescura,</div><div style="text-align:center;">poblada de altos árboles, que riega,</div><div style="text-align:center;">serpeando entre guijas, onda pura,</div><div style="text-align:center;">que al fin en un estanque duerme mansa,</div><div style="text-align:center;">y fatigada de correr, descansa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Era el brocal de cándido y pulido</div><div style="text-align:center;">mármol, labrado de sutil relieve,</div><div style="text-align:center;">do el cincel los amores ha esculpido</div><div style="text-align:center;">de Iseo y de Tristán en punto breve.</div><div style="text-align:center;">Y bajo signo tal fue constrüído,</div><div style="text-align:center;">que si un amante de sus aguas bebe,</div><div style="text-align:center;">lo que ama olvida; dije mal, con presta</div><div style="text-align:center;">mudanza lo aborrece y lo detesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Merlín se dice haberlo fabricado,</div><div style="text-align:center;">porque Tristán, que de la bella Iseo</div><div style="text-align:center;">andaba locamente enamorado,</div><div style="text-align:center;">bebiendo allí, su abrasador deseo</div><div style="text-align:center;">trocase en aversión. ¡Vano cuidado!</div><div style="text-align:center;">Por más que en vagoroso devaneo</div><div style="text-align:center;">tanta parte del mundo visitara,</div><div style="text-align:center;">no quiso Amor que por allí pasara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldo hacia el estanque el paso mueve,</div><div style="text-align:center;">casi rendido a la calor ingrata,</div><div style="text-align:center;">desmonta; y viendo aquel licor aleve,</div><div style="text-align:center;">puro a la vista como tersa plata,</div><div style="text-align:center;">abrasado de sed se inclina y bebe,</div><div style="text-align:center;">y la sed y el amor a un tiempo mata;</div><div style="text-align:center;">a la inquietud, al ansia furibunda,</div><div style="text-align:center;">fría calma sucede y paz profunda.</div><div style="text-align:center;">El mirar que en el alma trajo impreso</div><div style="text-align:center;">se le borró; la célica hermosura</div><div style="text-align:center;">que en cien lazadas le ha tenido preso,</div><div style="text-align:center;">mentirosa ilusión se le figura;</div><div style="text-align:center;">y empieza a discurrir con grave seso</div><div style="text-align:center;">en la majadería y la locura</div><div style="text-align:center;">de andar un hombre así de ceca en meca</div><div style="text-align:center;">tras una mujercilla, hecho un babieca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquel bello semblante ya no es bello:</div><div style="text-align:center;">la boca era un coral, ya es otra cosa;</div><div style="text-align:center;">ya no hay oro de Ofir en el cabello,</div><div style="text-align:center;">ni en las mejillas azucena y rosa;</div><div style="text-align:center;">Reinaldos finalmente cayó en ello:</div><div style="text-align:center;">encuentra ser la que adoraba diosa</div><div style="text-align:center;">una mujer no más. ¡Tirana suerte!</div><div style="text-align:center;">A la que idolatraba odia de muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En conclusión, Reinaldos resolvía</div><div style="text-align:center;">dar a París la vuelta en derechura;</div><div style="text-align:center;">y en esto vio otra fuente que corría</div><div style="text-align:center;">con apacibles ondas, tersa y pura.</div><div style="text-align:center;">Cuantas abril pintadas flores cría,</div><div style="text-align:center;">esmaltan de su margen la verdura:</div><div style="text-align:center;">un olmo erguido, un arrayán, un boldo</div><div style="text-align:center;">a jazmines y lirios hacen toldo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esta fuente Merlín de otra manera</div><div style="text-align:center;">encantó: el que en su linfa el labio pone,</div><div style="text-align:center;">a la persona que ha de ver primera</div><div style="text-align:center;">de opuesto sexo, es fuerza se aficione,</div><div style="text-align:center;">y dulcemente esclavizado, entera</div><div style="text-align:center;">la voluntad le rinda y le abandone.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos no hace caso de esta fuente,</div><div style="text-align:center;">que ya en otra templó la sed ardiente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas del silencio y del frescor sabroso</div><div style="text-align:center;">de aquella verde selva convidado,</div><div style="text-align:center;">a Bayardo dejando el oloroso</div><div style="text-align:center;">trébol pacer de un solitario prado,</div><div style="text-align:center;">a gozar un momento de reposo</div><div style="text-align:center;">reclínase; y apenas ha cerrado</div><div style="text-align:center;">los ojos, la Fortuna (que se niega</div><div style="text-align:center;">al que la busca, y si la esquivan, ruega),</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lo que Reinaldos ya no le pedía,</div><div style="text-align:center;">ahora por lo mismo le depara;</div><div style="text-align:center;">aquella por quien antes se moría,</div><div style="text-align:center;">aquella, que tan ciego le arrastrara,</div><div style="text-align:center;">hacia el paraje en que el barón dormía</div><div style="text-align:center;">viene derecha, y junto al agua para</div><div style="text-align:center;">que amor infunde, y junto al joven bravo.</div><div style="text-align:center;">Al asno muerto la cebada al rabo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La dama arrienda al olmo su rocino,</div><div style="text-align:center;">y aplícase a los labios una caña,</div><div style="text-align:center;">con que el licor sorbiendo cristalino</div><div style="text-align:center;">que los sentidos dulcemente engaña,</div><div style="text-align:center;">muy otra se sintió de lo que vino,</div><div style="text-align:center;">merced al gran profeta de Bretaña;</div><div style="text-align:center;">y, visto el adormido caballero,</div><div style="text-align:center;">harto más calorosa que primero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al verle reposar tan blandamente</div><div style="text-align:center;">sobre la fresca florecida cama,</div><div style="text-align:center;">parécele sentir un clavo ardiente</div><div style="text-align:center;">que el pecho enciende en repentina llama.</div><div style="text-align:center;">Aquel rostro dormido, aquella frente</div><div style="text-align:center;">bella y serena, un no sé qué derrama</div><div style="text-align:center;">que suspensa la tiene y embebida</div><div style="text-align:center;">con todos los sentidos, alma y vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal en la selva un can de buena raza,</div><div style="text-align:center;">que en seguimiento va de liebre o ave</div><div style="text-align:center;">(y es de las cosas que Natura traza</div><div style="text-align:center;">cuya causa no pienso que se sabe),</div><div style="text-align:center;">si de pronto la ve, no le da caza,</div><div style="text-align:center;">mas, cual si allí la vida se le acabe,</div><div style="text-align:center;">queda improvisamente mudo y quieto,</div><div style="text-align:center;">fijos los ojos en aquel objeto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con rostro está, de un ansia intensa lleno,</div><div style="text-align:center;">ante el barón la bella peregrina;</div><div style="text-align:center;">luego a coger por el distrito ameno</div><div style="text-align:center;">flores que echarle, acá y allá se inclina;</div><div style="text-align:center;">ora en puntillas, palpitando el seno,</div><div style="text-align:center;">suspenso el respirar, se le avecina;</div><div style="text-align:center;">ora hacia atrás cobarde el paso mueve;</div><div style="text-align:center;">quisiera despertarle, y no se atreve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después que un hora larga ha reposado</div><div style="text-align:center;">el joven paladín en la floresta,</div><div style="text-align:center;">recuerda; ve la damisela al lado,</div><div style="text-align:center;">y extrañamente el verla le molesta.</div><div style="text-align:center;">Ella le saludó con mucho agrado,</div><div style="text-align:center;">y él no sólo al saludo no contesta,</div><div style="text-align:center;">mas, como si un vestiglo allí mirase,</div><div style="text-align:center;">apresuradamente monta y vase.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como era natural con tanta priesa,</div><div style="text-align:center;">tomó de todos el peor sendero.</div><div style="text-align:center;">Seguíale de lejos la princesa</div><div style="text-align:center;">diciendo: «Para, para, caballero;</div><div style="text-align:center;">escúchame un instante». Mas no cesa</div><div style="text-align:center;">Reinaldos de romper con su ligero</div><div style="text-align:center;">Bayardo por el bosque, y así para,</div><div style="text-align:center;">como si el diablo mismo le llamara;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras siguiendo esotra al que lejano</div><div style="text-align:center;">casi se pierde en el ramaje umbrío,</div><div style="text-align:center;">clamaba: «¿Por qué huyes, inhumano?</div><div style="text-align:center;">¿Qué causa he dado a tan crüel desvío?</div><div style="text-align:center;">¿Qué significa ese desdén tirano?</div><div style="text-align:center;">Amor a ti me arrastra, dueño mío;</div><div style="text-align:center;">y si te sigo ahora, y si te llamo,</div><div style="text-align:center;">porque te adoro es, y porque te amo.</div><div style="text-align:center;"> »Te sigo amante, y tú de mi te alejas,</div><div style="text-align:center;">y aun el darme un adiós te es cosa dura.</div><div style="text-align:center;">¿Te importuna el acento de las quejas?</div><div style="text-align:center;">¿Te es ofensa una cándida ternura?</div><div style="text-align:center;">Vuelve, y mira a lo menos lo que dejas;</div><div style="text-align:center;">que no es, no, tan horrible mi figura;</div><div style="text-align:center;">ni suele ser mi edad menospreciada,</div><div style="text-align:center;">sino con rendimientos halagada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Ah! no vayas (que el verlo me da espanto),</div><div style="text-align:center;">no vayas por tan áspero sendero,</div><div style="text-align:center;">que si el hüir de mí te obliga a tanto,</div><div style="text-align:center;">dar otro paso en pos de ti no quiero.</div><div style="text-align:center;">¡Desgraciada! mis voces y mi llanto</div><div style="text-align:center;">¿a quién derramo así? ¿qué más espero?</div><div style="text-align:center;">Huyó; se lleva el viento mis querellas;</div><div style="text-align:center;">y van mi vida y mi esperanza en ellas».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así sembraba mísero lamento,</div><div style="text-align:center;">que se repite en eco dolorido,</div><div style="text-align:center;">y hasta las fieras mueve a sentimiento,</div><div style="text-align:center;">mas no aquel corazón empedernido.</div><div style="text-align:center;">Confuso más y más cada momento</div><div style="text-align:center;">se oye en el bosque el cuádruple sonido,</div><div style="text-align:center;">y cuando al cabo en la distancia expira,</div><div style="text-align:center;">con doble pena Angélica suspira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Conque el afecto, exclama, cariñoso</div><div style="text-align:center;">que en París me mostraste, era falsía?</div><div style="text-align:center;">¿Pude pensar que en cuerpo tan hermoso</div><div style="text-align:center;">un corazón desamorado había?</div><div style="text-align:center;">¿Qué pecho hay tan arisco que piadoso</div><div style="text-align:center;">no fuese a una pasión como la mía?</div><div style="text-align:center;">¿O cuál se vio tan intratable fiera</div><div style="text-align:center;">a quien más el halago embraveciera?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué te costaba concederme, ingrato,</div><div style="text-align:center;">una palabra sola, e irte luego?</div><div style="text-align:center;">Que el placer de tu vista, un breve rato</div><div style="text-align:center;">templado hubiera este importuno fuego.</div><div style="text-align:center;">Mas ¡ay! quedó en mi pecho tu retrato,</div><div style="text-align:center;">enemigo mortal de mi sosiego;</div><div style="text-align:center;">cebo de una pasión que nada calma,</div><div style="text-align:center;">porque borrarla es imposible a el alma».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Diciendo así, los bellos miembros echa</div><div style="text-align:center;">sobre la verde yerba; ayes arroja;</div><div style="text-align:center;">suspira, y suspirar no le aprovecha,</div><div style="text-align:center;">el impío dolor ni un punto afloja.</div><div style="text-align:center;">Ahora calla, ahora se despecha,</div><div style="text-align:center;">y de copioso llanto el suelo moja.</div><div style="text-align:center;">Mas a la grave cuita que padece</div><div style="text-align:center;">se siente al fin rendida, y se adormece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Descanse enhorabuena el angelito.</div><div style="text-align:center;">¿No será bien os hable de Gradaso,</div><div style="text-align:center;">que acaudillando ejército infinito</div><div style="text-align:center;">las regiones devasta del Ocaso?</div><div style="text-align:center;">Dejarémosle estar otro poquito,</div><div style="text-align:center;">que ya se nos vendrá más que de paso.</div><div style="text-align:center;">A Ferraguto es menester se vuelva,</div><div style="text-align:center;">que viene echando chispas por la selva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Está el moro de cólera, que brama,</div><div style="text-align:center;">y enamorado está, que se derrite;</div><div style="text-align:center;">ira le enciende, y sopla amor la llama;</div><div style="text-align:center;">y por el mundo no dará un ardite,</div><div style="text-align:center;">si no acierta a topar la esquiva dama,</div><div style="text-align:center;">que jugar le parece al escondite,</div><div style="text-align:center;">o no topa a lo menos al hermano</div><div style="text-align:center;">para enseñarle a ser más cortesano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues como en la espesura entrar le place</div><div style="text-align:center;">y por lo más tupido da una vuelta,</div><div style="text-align:center;">va que a la sombra un caballero yace;</div><div style="text-align:center;">es Argalía, y duerme a pierna suelta.</div><div style="text-align:center;">Al ver que atado su caballo pace,</div><div style="text-align:center;">desmonta, arrienda el suyo, al otro suelta,</div><div style="text-align:center;">y con un palo dándole en las ancas</div><div style="text-align:center;">le hace volar por riscos y barrancas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ansioso de volver a la pelea,</div><div style="text-align:center;">a despertar al joven se encamina;</div><div style="text-align:center;">mas pareciole acción grosera y fea;</div><div style="text-align:center;">aguardar que él despierte determina;</div><div style="text-align:center;">mira abajo y arriba, se pasea;</div><div style="text-align:center;">ora se sienta y ora se reclina;</div><div style="text-align:center;">al diablo daba aquel dormir tan largo,</div><div style="text-align:center;">que a su justa venganza pone embargo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Recordando por fin el caballero,</div><div style="text-align:center;">halla que Rabicán tomó el portante,</div><div style="text-align:center;">y andar le es fuerza a pie, como un palmero;</div><div style="text-align:center;">con que se puso de asaz mal talante.</div><div style="text-align:center;">«Aquí estoy yo, le dice el altanero</div><div style="text-align:center;">Ferraguto parándose delante;</div><div style="text-align:center;">hoy uno de nosotros aquí muere;</div><div style="text-align:center;">mi caballo será del que venciere.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Yo el tuyo, si lo ignoras, he soltado</div><div style="text-align:center;">por impedirte que a la fuga apeles.</div><div style="text-align:center;">Anduviste conmigo malcriado;</div><div style="text-align:center;">mas otra no me harás de las que sueles;</div><div style="text-align:center;">ahora que la tierra te he cerrado,</div><div style="text-align:center;">es menester que por el aire vueles.</div><div style="text-align:center;">¡Ánimo, pues! resiste al brazo mío;</div><div style="text-align:center;">que está en el pecho, no en la espalda, el brío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En voz alta el mancebo y faz serena</div><div style="text-align:center;">responde: «Es por demás que te conteste</div><div style="text-align:center;">si aquélla fue crianza mala o buena,</div><div style="text-align:center;">porque no es tiempo de argumentos éste.</div><div style="text-align:center;">Sólo diré que tú, ni una docena</div><div style="text-align:center;">de Ferragutos, ni una entera hueste,</div><div style="text-align:center;">hüir me hiciera, y que si pude hacello,</div><div style="text-align:center;">fue por tener mi hermana gusto en ello.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y el que con lengua diga zafia y tosca</div><div style="text-align:center;">que temí, mentirá por el gargüero».</div><div style="text-align:center;">A Ferraguto le picó la mosca;</div><div style="text-align:center;">como pintada sierpe que a un ligero</div><div style="text-align:center;">tiento de incauto pie se desenrosca</div><div style="text-align:center;">y acomete, silbando, al pasajero,</div><div style="text-align:center;">así furioso el español se lanza</div><div style="text-align:center;">al Argalí, sediento de venganza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni el otro en el furor le cede nada.</div><div style="text-align:center;">Trábase pavorosa batahola,</div><div style="text-align:center;">y del estruendo horrísono asustada,</div><div style="text-align:center;">se estremece la selva opaca y sola.</div><div style="text-align:center;">Sabiendo el Argalía que a su espada</div><div style="text-align:center;">es Ferraguto invulnerable, alzola;</div><div style="text-align:center;">ya que sacarle sangre es vano intento,</div><div style="text-align:center;">privarle imaginó de sentimiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre el testuz le esgrime un altibajo;</div><div style="text-align:center;">mas entendiole Ferragú la traza;</div><div style="text-align:center;">súbito se le cuela por debajo,</div><div style="text-align:center;">y entre sus brazos al contrario enlaza.</div><div style="text-align:center;">Tiene Argalí para el marcial trabajo</div><div style="text-align:center;">más firme el pulso, y con más fuerza abraza;</div><div style="text-align:center;">pero destreza tuvo el moro mucha,</div><div style="text-align:center;">y un tanto más experto fue a la lucha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No es mucho, pues, que al del Catay postrara;</div><div style="text-align:center;">bien que bregando el vigoroso infante</div><div style="text-align:center;">encima se le monta, y en la cara</div><div style="text-align:center;">golpes le da con el ferrado guante.</div><div style="text-align:center;">Mas otra ofensa Ferragú prepara;</div><div style="text-align:center;">empuñando la daga rutilante,</div><div style="text-align:center;">por un oculto ojal del coselete</div><div style="text-align:center;">hasta los gavilanes se la mete.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brota de rojo humor copiosa fuente,</div><div style="text-align:center;">y la forma gentil se desmadeja,</div><div style="text-align:center;">como lacia se dobla tristemente</div><div style="text-align:center;">una flor que al pasar tronchó la reja.</div><div style="text-align:center;">Con apagada voz y balbuciente,</div><div style="text-align:center;">como a quien ya mortal angustia aqueja,</div><div style="text-align:center;">«Un solo don, decía, pues que muero,</div><div style="text-align:center;">te pido me concedas, caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ruégote por tu mérito excelente</div><div style="text-align:center;">y a fuero de leal caballería,</div><div style="text-align:center;">que a un hondo río arrojes juntamente</div><div style="text-align:center;">este mi cuerpo, y la armadura mía;</div><div style="text-align:center;">no sea que al mirarla alguno afrente</div><div style="text-align:center;">mi nombre y fama, y diga acaso un día:</div><div style="text-align:center;">Ruin caballero es fuerza que haya sido</div><div style="text-align:center;">el que con estas armas fue vencido».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El yelmo Ferragú le suelta y quita,</div><div style="text-align:center;">tornada en compasión la furia brava,</div><div style="text-align:center;">y ve en los ojos y en la tez marchita</div><div style="text-align:center;">que el aliento de vida se le acaba.</div><div style="text-align:center;">Vanamente la sangre solicita</div><div style="text-align:center;">restañar, que las ricas armas lava;</div><div style="text-align:center;">en sus brazos apoya al infelice,</div><div style="text-align:center;">ya cercano a expirar, y así le dice:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Desventurado joven y dichoso</div><div style="text-align:center;">en tan temprana y tan honrosa muerte!</div><div style="text-align:center;">La alegre vida en el albor hermoso</div><div style="text-align:center;">de juventud te arrebató la Suerte.</div><div style="text-align:center;">Pero renombre dejarás famoso</div><div style="text-align:center;">de cortés caballero, osado y fuerte.</div><div style="text-align:center;">¡Ay! a quien da Fortuna edad más larga,</div><div style="text-align:center;">suele enojosa hacérsela y amarga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y pues ya estás en sosegado abrigo,</div><div style="text-align:center;">y miras la tormenta desde el puerto,</div><div style="text-align:center;">generoso perdona, si contigo</div><div style="text-align:center;">loco de amor, he peleado a tuerto.</div><div style="text-align:center;">Al grande Alá poniendo por testigo,</div><div style="text-align:center;">del triste don que pides te hago cierto;</div><div style="text-align:center;">tu yelmo, si te place, solamente</div><div style="text-align:center;">reservaré, para cubrir mi frente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Préstame el uso de esta sola pieza,</div><div style="text-align:center;">mientras que de otra a proveerme llego».</div><div style="text-align:center;">Inclinose la pálida cabeza,</div><div style="text-align:center;">como dando a entender que accede al ruego.</div><div style="text-align:center;">Oculto el español en la maleza</div><div style="text-align:center;">se estuvo hasta expirar el mozo, y luego</div><div style="text-align:center;">lo prometido aí ejecutar se apronta,</div><div style="text-align:center;">y en su corcel con el cadáver monta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Habiéndose a la frente acomodado,</div><div style="text-align:center;">separada la espléndida cimera,</div><div style="text-align:center;">aquel yelmo fatal, que destinado</div><div style="text-align:center;">a un porvenir más venturoso fuera,</div><div style="text-align:center;">lleva con lentos pasos el helado</div><div style="text-align:center;">cuerpo de un ancho río a la ribera,</div><div style="text-align:center;">y do más honda y rauda es la corriente,</div><div style="text-align:center;">suelta la infausta carga blandamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un rato el agua se quedó mirando,</div><div style="text-align:center;">y luego por la selva solitaria</div><div style="text-align:center;">pensativo se fue, mientras Orlando</div><div style="text-align:center;">cruzaba el yermo en dirección contraria.</div><div style="text-align:center;">En busca de la dama jadeando</div><div style="text-align:center;">llegaba el conde, y plugo a la voltaria</div><div style="text-align:center;">Fortuna, o fuese el diablo, que la viera;</div><div style="text-align:center;">para hacerle tal vez la burla entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Profundamente Angélica dormía,</div><div style="text-align:center;">jugando el viento en el brïal de seda;</div><div style="text-align:center;">rosas el campo alrededor abría,</div><div style="text-align:center;">y susurraba amores la arboleda.</div><div style="text-align:center;">Al verla Orlando, ¿qué pensáis que haría?</div><div style="text-align:center;">Embebecido, estupefacto queda,</div><div style="text-align:center;">la boca abierta, la mirada fatua;</div><div style="text-align:center;">más que hombre vivo, inanimada estatua.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal el que inspira el hálito que el cielo</div><div style="text-align:center;">por arma, infecta boa, darte quiso,</div><div style="text-align:center;">tor e la vista y turbio el cerebelo,</div><div style="text-align:center;">enajenado queda de improviso.</div><div style="text-align:center;">«¿Qué es esto?», dice el conde medio lelo,</div><div style="text-align:center;">¿es la vida mortal? ¿o el paraíso?</div><div style="text-align:center;">¿es de mi caro dueño aérea copia</div><div style="text-align:center;">con que me engaña Amor? ¿o es ella propia?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pasándosela en estas y otras flores,</div><div style="text-align:center;">se echa a tierra a mirarla el necio amante.</div><div style="text-align:center;">En batallas más ducho que en amores,</div><div style="text-align:center;">ignoraba, bisoño cortejante,</div><div style="text-align:center;">ser doctrina común de los doctores</div><div style="text-align:center;">que el que ve la ocasión y en el instante</div><div style="text-align:center;">no la agarró de la fugaz guedeja,</div><div style="text-align:center;">se tira luego de una y otra oreja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ferraguto, que viene cabalgando</div><div style="text-align:center;">por aquella mismísima ladera,</div><div style="text-align:center;">mira, mas no conoce al conde Orlando,</div><div style="text-align:center;">que sin divisa estaba y con visera.</div><div style="text-align:center;">Maravillose; mayormente cuando</div><div style="text-align:center;">reparó en la dormida compañera;</div><div style="text-align:center;">quién ella sea un breve instante duda;</div><div style="text-align:center;">luego horrorosamente se demuda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pensando que a guardarla atendería</div><div style="text-align:center;">aquel desconocido, en altaneras</div><div style="text-align:center;">y descompuestas voces prorrumpía,</div><div style="text-align:center;">y dícele de buenas a primeras:</div><div style="text-align:center;">«Esa dama no es tuya, sino mía,</div><div style="text-align:center;">y serte ha sano que dejarla quieras;</div><div style="text-align:center;">donde no, vida y dama todo junto</div><div style="text-align:center;">has de dejar en este mismo punto».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hacia el recién venido alzó la testa</div><div style="text-align:center;">Orlando, y le responde algo mohino:</div><div style="text-align:center;">«Tengarnos, camarada, en paz la fiesta;</div><div style="text-align:center;">ve, por amor de Dios, ve tu camino.</div><div style="text-align:center;">¿De dónde sabes tú qué dama es ésta?</div><div style="text-align:center;">Naturalmente yo a la paz me inclino;</div><div style="text-align:center;">pero, si he de decirte lo que siento,</div><div style="text-align:center;">no me pareces hombre de talento».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El español, que luego se mosquea,</div><div style="text-align:center;">«¡Hola!, le respondió, ¿conque al acero</div><div style="text-align:center;">quieres que apele? Bien que no se vea</div><div style="text-align:center;">señal en ti de noble caballero,</div><div style="text-align:center;">de igual a igual la competencia sea;</div><div style="text-align:center;">fácilmente, ladrón, probarte espero</div><div style="text-align:center;">que es el contradecirme empeño vano».</div><div style="text-align:center;">Y esto dicho, a la espada puso mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Salta con vista entonces fulminante</div><div style="text-align:center;">el conde, que un volcán de furias era.</div><div style="text-align:center;">«Yo soy Roldán» poniéndose delante</div><div style="text-align:center;">dice, y alzando a un tiempo la visera.</div><div style="text-align:center;">Hácele extraños visos el semblante;</div><div style="text-align:center;">catadura jamás se vio tan fiera.</div><div style="text-align:center;">Ferraguto quedó medio aturdido;</div><div style="text-align:center;">pero tomó al instante su partido.</div><div style="text-align:center;">Con acento responde resoluto:</div><div style="text-align:center;">«No piense hombre mortal que me intimida;</div><div style="text-align:center;">si Roldán eres tú, yo Ferraguto;</div><div style="text-align:center;">a espada al punto el pleito se decida».</div><div style="text-align:center;">Monta Roldán en su alentado bruto,</div><div style="text-align:center;">y se juega en efecto la partida</div><div style="text-align:center;">de igual a igual, pues tienen al acero</div><div style="text-align:center;">ambos a dos impenetrable el cuero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al espantoso estrépito despierta</div><div style="text-align:center;">la dama, y viendo, como claro vía,</div><div style="text-align:center;">que era por causa suya la reyerta,</div><div style="text-align:center;">y que las costas ella pagaría,</div><div style="text-align:center;">huye despavorida y medio muerta,</div><div style="text-align:center;">por do sus pasos la Fortuna guía.</div><div style="text-align:center;">Y no hubo andado bien medio minuto,</div><div style="text-align:center;">notan su fuga Orlando y Ferraguto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Distante va, no hay hoja que rebulla</div><div style="text-align:center;">(el conde dijo, echando atrás la espada).</div><div style="text-align:center;">En vano el uno al otro se magulla,</div><div style="text-align:center;">cuando el vencer no ha de valernos nada;</div><div style="text-align:center;">que en dejar que nos plante y se escabulla</div><div style="text-align:center;">perdemos uno y otro la parada.</div><div style="text-align:center;">Si una amorosa súplica te obliga,</div><div style="text-align:center;">permíteme, te ruego, que la siga».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con risa amarga y mal disimulado</div><div style="text-align:center;">enojo dice el español adusto:</div><div style="text-align:center;">«Ciertamente que es raro el desenfado</div><div style="text-align:center;">con que de mí dispones a tu gusto.</div><div style="text-align:center;">Hubiérasme a lo menos convidado</div><div style="text-align:center;">a seguir la batida; pero ¿es justo</div><div style="text-align:center;">que uno deje la res y otro la corra?</div><div style="text-align:center;">Pelea, conde, y súplicas ahorra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »De paces ni de treguas no se trate,</div><div style="text-align:center;">que si eres duro tú, yo no soy blando».</div><div style="text-align:center;">«Pardiez que es un solemne disparate</div><div style="text-align:center;">argumentar contigo», exclama Orlando.</div><div style="text-align:center;">Con doble furia trábase el combate,</div><div style="text-align:center;">y finalizará Dios sabe cuándo.</div><div style="text-align:center;">Mas al canto siguiente se difiera,</div><div style="text-align:center;">que nuevo asunto y grande nos espera.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3184-orlando-enamorado-canto-ii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:56:13 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529942157_orlando-enamorado-canto-ii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529942157_orlando-enamorado-canto-ii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto II</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Las Justas</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De un Aristarco adusto oigo el regaño:</div><div style="text-align:center;">«Poner en verso estúpidas consejas</div><div style="text-align:center;">que deleitaban a la plebe antaño,</div><div style="text-align:center;">pero que hasta los niños y las viejas</div><div style="text-align:center;">desprecian hoy, es un capricho extraño;</div><div style="text-align:center;">tenemos delicadas las orejas.</div><div style="text-align:center;">Desatinos narrar de tanto bulto</div><div style="text-align:center;">a nuestra sabia edad es un insulto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Qué es ver una princesa en medio el prado</div><div style="text-align:center;">con un laurel por colgadura y techo,</div><div style="text-align:center;">la orilla de un arroyo por estrado,</div><div style="text-align:center;">y por dama de honor a par del lecho</div><div style="text-align:center;">un feo gigantón desaforado?</div><div style="text-align:center;">¿Qué es ver un caballero que a despecho</div><div style="text-align:center;">del sentido común y de Cervantes</div><div style="text-align:center;">despacha a dos por tres cuatro gigantes?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Y por eso no más pasar la esponja</div><div style="text-align:center;">pretende usted a lo que llevo escrito?</div><div style="text-align:center;">Digo que son escrúpulos de monja.</div><div style="text-align:center;">Lo que viene detrás es lo bonito;</div><div style="text-align:center;">lo de hasta aquí no vale una toronja.</div><div style="text-align:center;">Si usted depone un rato ese erudito</div><div style="text-align:center;">fastidio, y va adelante con el cuento,</div><div style="text-align:center;">cosas verá que le han de dar contento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Verá usted jayanazos de una talla,</div><div style="text-align:center;">que con ellos Golías fue un pigmeo;</div><div style="text-align:center;">tierras visitará, que no las halla,</div><div style="text-align:center;">aunque se despestañe, en Ptolomeo;</div><div style="text-align:center;">verá esfinges y grifos, de que calla</div><div style="text-align:center;">el systema naturnaturæ de Linneo;</div><div style="text-align:center;">encantados jardines a docenas;</div><div style="text-align:center;">maravillas, en fin, a manos llenas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Quodcumque ostendis mihi sic...» ¿Y acaso</div><div style="text-align:center;">exijo yo, molondro, que lo creas?</div><div style="text-align:center;">Mentir es privilegio del Parnaso,</div><div style="text-align:center;">y si lo desconoces, no me leas,</div><div style="text-align:center;">ni al Arïosto, ni a Milton, ni al Tasso,</div><div style="text-align:center;">ni al gran cantor de Aquiles, ni al de Eneas;</div><div style="text-align:center;">estudia expositores del derecho,</div><div style="text-align:center;">o toma tu compás; y buen provecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y si te place por veraz la historia,</div><div style="text-align:center;">sepas que cuelli-erguida y cari-seria,</div><div style="text-align:center;">como la ves, su parla es ilusoria,</div><div style="text-align:center;">y las mentiras por verdades feria.</div><div style="text-align:center;">Y es lo peor, que siempre da la gloria</div><div style="text-align:center;">al poder, siempre al flaco la miseria,</div><div style="text-align:center;">más que de pueblos, de tiranos aya;</div><div style="text-align:center;">al menos mi mentir es de otra laya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Ferraguto y del fingido Uberto</div><div style="text-align:center;">volvamos, si os parece, a la batalla.</div><div style="text-align:center;">Son en lo fuerte iguales y en lo experto;</div><div style="text-align:center;">igual en ambos el furor estalla;</div><div style="text-align:center;">y si de pie a cabeza está cubierto</div><div style="text-align:center;">el Argalía de encantada malla,</div><div style="text-align:center;">tiene encantado el moro todo el bulto,</div><div style="text-align:center;">salvo un pequeño lunarcillo oculto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El que cruzarse dos exhalaciones</div><div style="text-align:center;">viese, bañando el aire en luz bermeja,</div><div style="text-align:center;">o embestirse dos líbicos leones</div><div style="text-align:center;">con sacudir horrendo de guedeja,</div><div style="text-align:center;">pudiera acaso de los dos barones</div><div style="text-align:center;">el crudo choque imaginar. Semeja,</div><div style="text-align:center;">de los aceros al brillante lampo</div><div style="text-align:center;">y raudo silbo, estremecerse el campo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Su espada el Argalí derecha y alta</div><div style="text-align:center;">levanta, y luego atrás la echó ligero,</div><div style="text-align:center;">hasta que ya a la punta poco falta</div><div style="text-align:center;">para frisar con el arzón trasero;</div><div style="text-align:center;">y en los estribos afirmado, asalta</div><div style="text-align:center;">al moro, y un fendiente tan certero</div><div style="text-align:center;">le asienta en la mollera desarmada,</div><div style="text-align:center;">que creyó la contienda terminada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero como no ya cabeza rota,</div><div style="text-align:center;">antes tan al contrario le sucede</div><div style="text-align:center;">que no se ve de sangre ni una gota,</div><div style="text-align:center;">dos pasos admirado retrocede.</div><div style="text-align:center;">Ferragú dolorido se alborota,</div><div style="text-align:center;">y dando fuerza al brazo cuanta puede,</div><div style="text-align:center;">«Veamos, dice, si la lid concluyo,</div><div style="text-align:center;">y si este acero corta más que el tuyo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con un altibajo fulminante</div><div style="text-align:center;">que hallara entrada en un peñasco alpino,</div><div style="text-align:center;">la cabeza y el yelmo relumbrante</div><div style="text-align:center;">se figuró tajar como un pepino;</div><div style="text-align:center;">mas en un yelmo da, que no es bastante</div><div style="text-align:center;">ni a rasguñarlo el filo damasquino.</div><div style="text-align:center;">A su vez Ferraguto se retira;</div><div style="text-align:center;">el asombro hace treguas a la ira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suspensa queda la cruel porfía</div><div style="text-align:center;">un rato breve en pausa silenciosa,</div><div style="text-align:center;">cual un instante en borrascoso día</div><div style="text-align:center;">el viento calla en la floresta hojosa.</div><div style="text-align:center;">El primero que habló fue el Argalía:</div><div style="text-align:center;">«Quiero, señor, que sepas una cosa:</div><div style="text-align:center;">con este arnés de hadadas piezas hecho</div><div style="text-align:center;">tu espada ni otra alguna es de provecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Desiste, pues, de un insensato duelo</div><div style="text-align:center;">que ha de traerte al fin mengua y bochorno».</div><div style="text-align:center;">Responde el moro: «Así me salve el cielo,</div><div style="text-align:center;">como este escudo y malla y cuanto en torno</div><div style="text-align:center;">a mi persona ves, llevarlo suelo,</div><div style="text-align:center;">más que para defensa, por adorno;</div><div style="text-align:center;">ir armado o desnudo no me importa,</div><div style="text-align:center;">porque en mi piel ningún acero corta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Dame, pues, tu amistad, y hágala firme</div><div style="text-align:center;">el parentesco; que delirio extraño</div><div style="text-align:center;">fuera con desventaja resistirme</div><div style="text-align:center;">tanta, y con tan forzosa afrenta y daño.</div><div style="text-align:center;">Yo de aquí sin la dama no he de irme,</div><div style="text-align:center;">si bien supiera estar lidiando un año.</div><div style="text-align:center;">Si por esposa me la das, contigo</div><div style="text-align:center;">a estrecha unión y eterna paz me obligo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Para que yo su mano te ofreciera,</div><div style="text-align:center;">(dice Argalía) tu valor te abona;</div><div style="text-align:center;">pero su gusto es condición primera;</div><div style="text-align:center;">y darte posesión de su persona</div><div style="text-align:center;">sin consultarla, hacer la cuenta fuera,</div><div style="text-align:center;">como dice el refrán, sin la patrona.</div><div style="text-align:center;">Veamos si te admite por su dueño;</div><div style="text-align:center;">si no te admite, seguirá el empeño».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Habiendo el moro en ello consentido,</div><div style="text-align:center;">va el otro a consultarla, como es justo.</div><div style="text-align:center;">Fue un hombre Ferragú descomedido,</div><div style="text-align:center;">y de un mirar desapacible, adusto;</div><div style="text-align:center;">bronco en el habla, inculto en el vestido,</div><div style="text-align:center;">y que en lavarse hallaba poco gusto;</div><div style="text-align:center;">toda la cara de vedijas llena,</div><div style="text-align:center;">el pelo grifo y la color morena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, que un novio quiere blanco y rubio,</div><div style="text-align:center;">responde que el galán no le acomoda.</div><div style="text-align:center;">Derramando de lágrimas diluvio,</div><div style="text-align:center;">«No me hablen, dice, en semejante boda.</div><div style="text-align:center;">Aunque arda como el Etna o el Vesubio,</div><div style="text-align:center;">y aunque en dote me dé la España toda,</div><div style="text-align:center;">antes que suya quiero verme muerta,</div><div style="text-align:center;">o por el mundo andar de puerta en puerta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Torna, pues, caro hermano, por tu vida;</div><div style="text-align:center;">renueva con el moro la pelea;</div><div style="text-align:center;">y mientras de tu anillo socorrida</div><div style="text-align:center;">me pongo en salvo yo, sin que él me vea,</div><div style="text-align:center;">tú en hallando ocasión vuelve la brida,</div><div style="text-align:center;">déjale en la estacada, y espolea.</div><div style="text-align:center;">De las Ardeñas tomaré el sendero,</div><div style="text-align:center;">do juntarme otra vez contigo espero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Renuevan los barones la quimera,</div><div style="text-align:center;">después que el uno al otro ha referido</div><div style="text-align:center;">no haber forma ni modo de que quiera</div><div style="text-align:center;">la niña recibirle por marido.</div><div style="text-align:center;">Ferraguto se obstina, mate o muera,</div><div style="text-align:center;">en que sin ella no ha de haber partido;</div><div style="text-align:center;">y ella sin más ni más tomó el portante</div><div style="text-align:center;">dejando en la estacada al pobre amante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Búscala con los ojos el pagano,</div><div style="text-align:center;">que siente en verla alivio a la fatiga;</div><div style="text-align:center;">y como a todos lados mira en vano,</div><div style="text-align:center;">no sabe lo que piense o lo que diga.</div><div style="text-align:center;">En esto el otro aguija a Rabicano,</div><div style="text-align:center;">que no hay hombre ni diablo que le siga;</div><div style="text-align:center;">y sin decir adiós, hasta la vuelta,</div><div style="text-align:center;">por el bosque se va a carrera suelta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quieto se estuvo el moro en confianza</div><div style="text-align:center;">de que volviese luego el Argalía.</div><div style="text-align:center;">Perdiendo finalmente la esperanza,</div><div style="text-align:center;">de corazón a entrambos maldecía:</div><div style="text-align:center;">«Nada te librará de mi venganza,</div><div style="text-align:center;">dice, tu necia hermana ha de ser mía</div><div style="text-align:center;">a tu pesar, siquiera la más honda</div><div style="text-align:center;">sima de los infiernos os esconda».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Impaciente, iracundo, enfurecido,</div><div style="text-align:center;">hinca las dos espuelas, y ligero</div><div style="text-align:center;">parte en pos del cobarde, mal nacido,</div><div style="text-align:center;">(que tal le juzga) indigno caballero,</div><div style="text-align:center;">y de la que a su amor ha respondido</div><div style="text-align:center;">con desdén tan esquivo y altanero.</div><div style="text-align:center;">Recorre el campo, en las cabañas entra,</div><div style="text-align:center;">anda de bosque en bosque, a nadie encuentra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Astolfo, en tanto, que la lid miraba,</div><div style="text-align:center;">al ver que uno en pos de otro a gran carrera</div><div style="text-align:center;">se alejaba del campo, y que no estaba</div><div style="text-align:center;">tampoco allí la hermosa carcelera,</div><div style="text-align:center;">a la fortuna muchas gracias daba</div><div style="text-align:center;">de hallarse libre cuando no lo espera.</div><div style="text-align:center;">Plazo no quiere dar a su ventura;</div><div style="text-align:center;">vístese a toda prisa la armadura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Quebrárase la lanza al paladino</div><div style="text-align:center;">en el pasado encuentro, y arrimada</div><div style="text-align:center;">mira por dicha suya a un verde pino</div><div style="text-align:center;">la del fingido Uberto, la encantada,</div><div style="text-align:center;">la invencible, cubierta de oro fino,</div><div style="text-align:center;">y de bellas labores entallada;</div><div style="text-align:center;">tómala sin saber lo que encubría,</div><div style="text-align:center;">pensando a su señor volverla un día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras lleno de júbilo espolea,</div><div style="text-align:center;">cual cautivo a la luz restitüído,</div><div style="text-align:center;">quiere la suerte que a Reinaldos vea,</div><div style="text-align:center;">y a relatarle va lo sucedido.</div><div style="text-align:center;">Reinaldos, que del mismo pie cojea</div><div style="text-align:center;">que Oriando y Ferraguto, ha decidido</div><div style="text-align:center;">ir de los fugitivos en alcance;</div><div style="text-align:center;">quiere, hasta verle el fin, jugar el lance.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tanto el amor le trae al retortero,</div><div style="text-align:center;">que sin tornar palabra al del Leopardo</div><div style="text-align:center;">vuelve la brida, el estrellado acero</div><div style="text-align:center;">hincando en los ijares a Bayardo.</div><div style="text-align:center;">Parte cual rayo el animal ligero,</div><div style="text-align:center;">y óyese motejar de flojo y tardo.</div><div style="text-align:center;">De los gustos del amo poco sabe,</div><div style="text-align:center;">y de las penas gran porción le cabe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llega en tanto a París el rozagante</div><div style="text-align:center;">duque, y aún no ha desabrochado el peto,</div><div style="text-align:center;">cuando en su estancia entró el señor de Anglante,</div><div style="text-align:center;">pidiendo nuevas del amado objeto:</div><div style="text-align:center;">«¿Dónde queda ese moro petulante?</div><div style="text-align:center;">¿Dónde el de Montalbán?» pregunta inquieto.</div><div style="text-align:center;">Donosamente Astolfo desembucha;</div><div style="text-align:center;">impaciente, anhelante, Orlando escucha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y al entender que es ida la doncella,</div><div style="text-align:center;">y que el hermano huyendo se retira,</div><div style="text-align:center;">y Ferragú y Reinaldos van tras ella,</div><div style="text-align:center;">al duque con torcidos ojos mira.</div><div style="text-align:center;">Reniega de sí mismo y de su estrella;</div><div style="text-align:center;">abatido después gime, suspira;</div><div style="text-align:center;">repélase las barbas, rompe en llanto.</div><div style="text-align:center;">¡Que en alma tal, amor pudiese tanto!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la cama arrojándose, decía:</div><div style="text-align:center;">«¡Tiránica pasión, que a nada cede,</div><div style="text-align:center;">y se ahonda en el alma cada día,</div><div style="text-align:center;">y no hay solaz, no hay gusto que no acede!</div><div style="text-align:center;">¿Qué disputado prez, qué nombradía,</div><div style="text-align:center;">qué aplauso humano contentarme puede?</div><div style="text-align:center;">Lides, ¡adiós! ¡adiós, mi noble espada!</div><div style="text-align:center;">La existencia de Orlando es acabada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Oh, si diese a mis ansias refrigerio</div><div style="text-align:center;">mi adorada beldad! ¡si coronara</div><div style="text-align:center;">mi amorosa pasión! por el imperio</div><div style="text-align:center;">de la tierra mi dicha no trocara.</div><div style="text-align:center;">Pero si para eterno vituperio</div><div style="text-align:center;">del nombre mío, está mi prenda cara</div><div style="text-align:center;">destinada a otro dueño, ¡inicua Suerte!</div><div style="text-align:center;">nada te pido ya, sino la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué puedo hacer? El corazón desmaya,</div><div style="text-align:center;">desigual a tan bárbaro suplicio;</div><div style="text-align:center;">entre tinieblas vivo, en que no raya</div><div style="text-align:center;">de una esperanza el más remoto indicio.</div><div style="text-align:center;">Y para que tormentos nuevos haya,</div><div style="text-align:center;">y en mis desvelos dé al través el juicio,</div><div style="text-align:center;">osa el de Montalbano y osa el Moro</div><div style="text-align:center;">(¡maldición!) disputarme mi tesoro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Tras ella van, como en el bosque umbrío</div><div style="text-align:center;">da caza el tigre a pávida corcilla;</div><div style="text-align:center;">y mientras el amado dueño mío</div><div style="text-align:center;">corre peligro tanto, ¡yo (¡mancilla</div><div style="text-align:center;">eterna a mi valor!) sin albedrío,</div><div style="text-align:center;">sin alma, con la mano en la mejilla,</div><div style="text-align:center;">como flaca mujer me quejo al cielo,</div><div style="text-align:center;">y busco en necias lágrimas consuelo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Si morir desamado es a la postre</div><div style="text-align:center;">la recompensa que a mis penas cabe,</div><div style="text-align:center;">¿por qué dejar que así este afán me postre</div><div style="text-align:center;">y que mi fama en ignominia acabe?</div><div style="text-align:center;">Salga yo, y por mi dama el mundo arrostre,</div><div style="text-align:center;">que más dulce en la lid la muerte sabe,</div><div style="text-align:center;">y un piadoso mirar de mi señora</div><div style="text-align:center;">felicísima hará mi última hora».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así diciendo de la cama salta,</div><div style="text-align:center;">que no hay en ella alivio a su congoja;</div><div style="text-align:center;">tropa de pensamientos mil le asalta;</div><div style="text-align:center;">ora esto, ora aquello se le antoja;</div><div style="text-align:center;">como el enfermo a quien el sueño falta,</div><div style="text-align:center;">no puede sosegar, todo le enoja.</div><div style="text-align:center;">Mas llegada que fue la sombra oscura,</div><div style="text-align:center;">viste escondidamente la armadura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rojo sacó el pavés, desnudo y liso;</div><div style="text-align:center;">mudó yelmo, cimera, armas y traje;</div><div style="text-align:center;">y encabalgando a Brillador, no quiso</div><div style="text-align:center;">escudero llevar, doncel ni paje.</div><div style="text-align:center;">Deja a París; dejara el paraíso</div><div style="text-align:center;">por el horror de un páramo salvaje;</div><div style="text-align:center;">y se encamina entre dudosas señas,</div><div style="text-align:center;">tras la beldad que adora, a las Ardeñas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tres caballeros van a la ventura:</div><div style="text-align:center;">el conde Orlando, senador romano,</div><div style="text-align:center;">Ferraguto, el de torva catadura,</div><div style="text-align:center;">y el ínclito barón de Montalbano.</div><div style="text-align:center;">Y en tanto Carlomagno que apresura</div><div style="text-align:center;">las anunciadas justas, llama a Gano,</div><div style="text-align:center;">a Salomón, Ricarte, Naimo el viejo,</div><div style="text-align:center;">y a todos los demás de su consejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Manda que armado a espada y lanza venga</div><div style="text-align:center;">el caballero que justar quisiere,</div><div style="text-align:center;">y mientras en la silla se sostenga,</div><div style="text-align:center;">a todos los demás bizarro espere;</div><div style="text-align:center;">y que una bella rosa en premio obtenga</div><div style="text-align:center;">el que de nadie derribado fuere;</div><div style="text-align:center;">una rosa de perlas, en memoria</div><div style="text-align:center;">de la feliz, pacífica victoria.</div><div style="text-align:center;">Todos este decreto confirmaron,</div><div style="text-align:center;">como a la antigua usanza conveniente,</div><div style="text-align:center;">y por toda París lo promulgaron</div><div style="text-align:center;">cuarenta reyes de armas a la gente.</div><div style="text-align:center;">Caballos y lorigas se aprestaron,</div><div style="text-align:center;">blasones y divisas juntamente;</div><div style="text-align:center;">y Serpentino, el español guerrero,</div><div style="text-align:center;">nombrado fue mantenedor primero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jamás sacó la Aurora igual tesoro</div><div style="text-align:center;">de alegre luz al mundo alborozado.</div><div style="text-align:center;">Carlos entró, con imperial decoro,</div><div style="text-align:center;">en la festiva plaza, desarmado,</div><div style="text-align:center;">sobre un caballo que era una ascua de oro,</div><div style="text-align:center;">en la derecha el cetro, espada al lado,</div><div style="text-align:center;">escoltándole en vez de alabarderos</div><div style="text-align:center;">condes, barones y altos caballeros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> He aquí que Serpentín sale a la arena</div><div style="text-align:center;">en ricas galas y en arnés lumbroso;</div><div style="text-align:center;">un melado corcel rige y sofrena,</div><div style="text-align:center;">que en los traseros pies se alza brioso;</div><div style="text-align:center;">los hierros tasca, que de espumas llena,</div><div style="text-align:center;">y cual si le viniese estrecho el coso</div><div style="text-align:center;">y a su pesar sufriese freno y cincha,</div><div style="text-align:center;">vuélvese inquieto y las narices hincha.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y bien le semejaba en el denuedo</div><div style="text-align:center;">el caballero que sobre él venía,</div><div style="text-align:center;">que en altivo ademán y rostro acedo</div><div style="text-align:center;">parece que a la tierra desafía.</div><div style="text-align:center;">Señálale la gente con el dedo</div><div style="text-align:center;">su destreza alabando y gallardía,</div><div style="text-align:center;">y de una en otra boca se derrama</div><div style="text-align:center;">de su linaje y su valor la fama.</div><div style="text-align:center;"> Luciente en el escudo reverbera</div><div style="text-align:center;">estrella de oro en campo azul celeste,</div><div style="text-align:center;">conforme en los colores la cimera,</div><div style="text-align:center;">como la recamada sobreveste.</div><div style="text-align:center;">Y porque hablar de todas largo fuera,</div><div style="text-align:center;">no hay pieza que gran suma no le cueste;</div><div style="text-align:center;">ricas piedras llevaba a centenares</div><div style="text-align:center;">en las orlas, hebillas y alamares.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que el coso paseado tiene,</div><div style="text-align:center;">calando la visera hace que rompa</div><div style="text-align:center;">la esperada señal el aire, y suene</div><div style="text-align:center;">marcial clarín y retadora trompa.</div><div style="text-align:center;">Gran multitud de justadores viene</div><div style="text-align:center;">con larga comitiva y rica pompa</div><div style="text-align:center;">de jóvenes donceles y de pajes;</div><div style="text-align:center;">bate el viento una selva de plumajes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale al campo Angelino de Burdeos</div><div style="text-align:center;">trayendo, en indio fondo, blanca luna;</div><div style="text-align:center;">gran maestro de justas y torneos,</div><div style="text-align:center;">que añadir quiere a cien victorias una;</div><div style="text-align:center;">diviértese en hacer caracoleos,</div><div style="text-align:center;">como quien cierto está de su fortuna,</div><div style="text-align:center;">y muestra luego a Serpentín la frente;</div><div style="text-align:center;">embisten ambos denodadamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y do el escudo al yelmo está vecino</div><div style="text-align:center;">le dio el cristiano al moro en la cabeza.</div><div style="text-align:center;">Doblose tanto cuanto Serpentino,</div><div style="text-align:center;">pero con nuevo aliento se endereza;</div><div style="text-align:center;">el otro al suelo por las ancas vino,</div><div style="text-align:center;">y fue rodando no pequeña pieza;</div><div style="text-align:center;">y viva el moro y Serpentino viva,</div><div style="text-align:center;">en alta se oye aclamación festiva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh cómo Balugante se abandona</div><div style="text-align:center;">al gozo, oyendo el popular saludo</div><div style="text-align:center;">a su hijo amado! Con real corona</div><div style="text-align:center;">llegó un anciano, a escaques el escudo;</div><div style="text-align:center;">Salomón era, el rey de la bretona</div><div style="text-align:center;">gente, y un bayo monta cernejudo.</div><div style="text-align:center;">Serpentino acomete como un rayo,</div><div style="text-align:center;">y van por tierra Salomón y el bayo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ricarte luego, haciéndose adelante,</div><div style="text-align:center;">magnífico señor de Normandía,</div><div style="text-align:center;">que lleva, en fondo argén, león rampante,</div><div style="text-align:center;">y cabalga una hermosa yegua pía,</div><div style="text-align:center;">al hijo arremetió de Balugante,</div><div style="text-align:center;">y en el pavés de arábiga ataujía</div><div style="text-align:center;">tal bote recibió, que en raudo vuelo</div><div style="text-align:center;">baja, las plantas levantando al cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Echa Astolfo a su lanza entonces mano</div><div style="text-align:center;">(digo, a la que tomó de junto al pino),</div><div style="text-align:center;">trayendo en escarlata el anglicano</div><div style="text-align:center;">leopardo de oro; mas, ¡duro destino!,</div><div style="text-align:center;">hubo de tropezar el buen roano,</div><div style="text-align:center;">y no pudo evitar el paladino</div><div style="text-align:center;">venir a tierra, con tan mal suceso</div><div style="text-align:center;">que al diestro pie se le disloca un hueso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sintieron mucho todos este acaso,</div><div style="text-align:center;">y Serpentino más, según sospecho,</div><div style="text-align:center;">que con fatiga y con peligro escaso</div><div style="text-align:center;">el derribarle daba ya por hecho.</div><div style="text-align:center;">A mal agüero tuvo Astolfo el caso,</div><div style="text-align:center;">y llevar se hace, renqueando, al lecho,</div><div style="text-align:center;">do el hueso le ajustó con mano lista</div><div style="text-align:center;">y con potente ensalmo un algebrista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Urgel Danés en tanto la visera</div><div style="text-align:center;">para medirse con el moro cala,</div><div style="text-align:center;">llevando su famosa empresa, que era</div><div style="text-align:center;">en campo gules argentada escala;</div><div style="text-align:center;">un basilisco de oro en la cimera</div><div style="text-align:center;">por ojos de diamantes fuego exhala.</div><div style="text-align:center;">El lomo oprime de un frisón que al Elba</div><div style="text-align:center;">afeitó el prado y sacudió la selva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De las trompetas al sonoro canto</div><div style="text-align:center;">enristran uno y otro los lanzones;</div><div style="text-align:center;">temblar la tierra pareció de espanto</div><div style="text-align:center;">al recio choque de los dos barones;</div><div style="text-align:center;">pero a su bote Urgel dio empuje tanto,</div><div style="text-align:center;">que Serpentino, alzando los talones,</div><div style="text-align:center;">precipitado por las ancas baja,</div><div style="text-align:center;">y el yelmo de oro entre la arena encaja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así quedaba Urgel del campo dueño;</div><div style="text-align:center;">mas Balugante de furor se enciende,</div><div style="text-align:center;">y su propio peligro en el empeño</div><div style="text-align:center;">de dar venganza al hijo desatiende;</div><div style="text-align:center;">viene a la liza con airado ceño,</div><div style="text-align:center;">y por la grupa a su pesar desciende;</div><div style="text-align:center;">tras el cual Isolero entra en el coso,</div><div style="text-align:center;">de Ferraguto hermano valeroso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llevaba en el pavés dorada barca</div><div style="text-align:center;">que en verdes aguas los costados moja;</div><div style="text-align:center;">disparando el bridón, el fuste abarca,</div><div style="text-align:center;">e impetüoso contra Urgel se arroja;</div><div style="text-align:center;">mas el bravo señor de Dinamarca</div><div style="text-align:center;">a Isoler de la silla desaloja,</div><div style="text-align:center;">que de la noble lanza al golpe esquivo</div><div style="text-align:center;">sin sentido cayó y apenas vivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gualter de Mauleón de roja escama</div><div style="text-align:center;">mostraba en campo de oro una serpiente;</div><div style="text-align:center;">y luego que también tuvo por cama</div><div style="text-align:center;">la tierra, «¿Lidiaremos locamente</div><div style="text-align:center;">los de una misma ley?», Urgel, exclama:</div><div style="text-align:center;">«Moros, ¿do estáis, que no os hacéis al frente?</div><div style="text-align:center;">Con vosotros habérmelas espero,</div><div style="text-align:center;">no con ningún cristiano caballero».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El valiente Espinela de Almería,</div><div style="text-align:center;">que una palma llevaba por emblema,</div><div style="text-align:center;">con este mote en español es mía,</div><div style="text-align:center;">oyendo a Urgel de cólera se quema,</div><div style="text-align:center;">y corre a castigar su altanería;</div><div style="text-align:center;">pero el bravo Danés con mucha flema</div><div style="text-align:center;">la furia de Espinel sosiega y calma,</div><div style="text-align:center;">a despecho del mote y de la palma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entonces Matalista, gran sujeto,</div><div style="text-align:center;">hermano de la hermosa Flordespina,</div><div style="text-align:center;">vengar pretende el temerario reto,</div><div style="text-align:center;">y al Danés, lanza en ristre, se encamina,</div><div style="text-align:center;">diciendo en baja voz a Mahometo</div><div style="text-align:center;">que, si no es un embuste su doctrina,</div><div style="text-align:center;">lo muestre allí, y a sostenerle salga;</div><div style="text-align:center;">pero no hay Mahometo que le valga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni con más dicha el cordobés Garfaño</div><div style="text-align:center;">justó; llevaba en negro blanca torre,</div><div style="text-align:center;">y cabalgaba un pisador castaño,</div><div style="text-align:center;">que ya sin dueño por el campo corre.</div><div style="text-align:center;">Grandonio llega, feo bulto, extraño;</div><div style="text-align:center;">ahora, Urgel, si el cielo no te acorre,</div><div style="text-align:center;">en gran peligro estás, que el mundo entero</div><div style="text-align:center;">animal no crió más bravo y fiero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre un negro pavés lleva el gigante</div><div style="text-align:center;">esculpido un Mahoma horrendo de oro;</div><div style="text-align:center;">monta un frisón que es casi un elefante</div><div style="text-align:center;">y escarba el suelo y muge como un toro.</div><div style="text-align:center;">Múdase, en verle, a todos el semblante;</div><div style="text-align:center;">todo cristiano teme y todo moro;</div><div style="text-align:center;">el conde Gano entre las filas pasa</div><div style="text-align:center;">diciendo que está malo y se va a casa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lo mismo hizo Macario de Lausana,</div><div style="text-align:center;">Falcón y Pinabelo y otros ciento;</div><div style="text-align:center;">el de Altarripa dijo: Hasta mañana;</div><div style="text-align:center;">a unos ofende el sol, a otros el viento;</div><div style="text-align:center;">sólo de aquella pérfida y villana</div><div style="text-align:center;">casta quedó Grifón; ora de intento,</div><div style="text-align:center;">ora de empacho; o desacuerdo sea,</div><div style="text-align:center;">o que escurrirse a los demás no vea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Corriendo en tanto el gigantón disforme</div><div style="text-align:center;">todo el recinto por do pasa atruena,</div><div style="text-align:center;">como un torrente que el invierno forme,</div><div style="text-align:center;">y, ya ni tajamar ni dique enfrena;</div><div style="text-align:center;">el gran caballo bajo el peso enorme</div><div style="text-align:center;">se hunde y casi se atasca entre la arena;</div><div style="text-align:center;">quebranta en su carrera los peñascos,</div><div style="text-align:center;">y hace temblar la tierra con los cascos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Con el Danés cerró el jayán crüel,</div><div style="text-align:center;">y en el escudo le metió el lanzón;</div><div style="text-align:center;">menudas piezas lo hace, y de tropel</div><div style="text-align:center;">a tierra van caballo y campeón.</div><div style="text-align:center;">Acorre el duque Naimo al pobre Urgel,</div><div style="text-align:center;">que apenas puede articular razón;</div><div style="text-align:center;">quedó de la caída asaz maltrecho,</div><div style="text-align:center;">y en todo un mes no estuvo de provecho.</div><div style="text-align:center;">Cual corre ufano el toro por la plaza</div><div style="text-align:center;">después que al lidiador de más denuedo</div><div style="text-align:center;">herido deja, y nadie le embaraza,</div><div style="text-align:center;">y, a todos tiene en talanquera el miedo,</div><div style="text-align:center;">tal el gigante bufa y amenaza.</div><div style="text-align:center;">Sale (y fuera mejor estarse quedo)</div><div style="text-align:center;">Turpín el arzobispo, y viene abajo</div><div style="text-align:center;">como un despatarrado renacuajo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale Grifión, el magancés Villano,</div><div style="text-align:center;">y avínole en el polvo hundir la cresta.</div><div style="text-align:center;">«¡Flor de la cristiandad!, dice el pagano</div><div style="text-align:center;">con mucha sorna, ¿qué cachaza es ésta?</div><div style="text-align:center;">¿Quién se presenta ahora? Muy temprano,</div><div style="text-align:center;">a lo que veo, os enfadó la fiesta».</div><div style="text-align:center;">Embiste Guido el borgoñón, que trae</div><div style="text-align:center;">en verde un avefénix de oro, y cae.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y no más venturoso es Angilero,</div><div style="text-align:center;">que lleva en gules tres palomas blancas;</div><div style="text-align:center;">Avino, Abolio, Otón y Bellenguero</div><div style="text-align:center;">se apea uno tras otro por las ancas;</div><div style="text-align:center;">Beltrán, que estatua pareció de acero,</div><div style="text-align:center;">abierto cae de brazos y de zancas;</div><div style="text-align:center;">y Geraldo, aunque gordo, al suelo vino</div><div style="text-align:center;">haciendo con los pies un remolino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre un tostado palafrén volvía</div><div style="text-align:center;">Astolfo, y, aunque sano de la tumba,</div><div style="text-align:center;">sin armas, no creyendo que este día</div><div style="text-align:center;">mostrarse en ellas otra vez le incumba,</div><div style="text-align:center;">del cortesano y del galante hacía,</div><div style="text-align:center;">con ciertas damas que le daban zumba;</div><div style="text-align:center;">cuando Grandonio de un terrible bote</div><div style="text-align:center;">descabalgaba al asturiano Argote.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hizo volar de Hugón yelmo y peluca;</div><div style="text-align:center;">que fue cosa de risa y de deporte.</div><div style="text-align:center;">Al viejo Naimo por un tris desnuca;</div><div style="text-align:center;">moteja a Carlomagno y a la corte.</div><div style="text-align:center;">Y Carlos, como nadie le retruca,</div><div style="text-align:center;">no sabe de qué modo se reporte,</div><div style="text-align:center;">y ya apenas su cólera disfraza;</div><div style="text-align:center;">cuando llega Oliveros a la plaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Parece que más claro luce el día,</div><div style="text-align:center;">y que la cristiandad su rostro enhiesta.</div><div style="text-align:center;">Rico de galas el marqués venía,</div><div style="text-align:center;">con yelmo de oro y blanca sobrevesta.</div><div style="text-align:center;">Salúdanle las gentes a porfía,</div><div style="text-align:center;">y quién al uno y quién al otro apuesta,</div><div style="text-align:center;">Suena la trompa, y blandeando avanza</div><div style="text-align:center;">el gigante soez su gruesa lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al duro choque van de tal manera</div><div style="text-align:center;">que no hay lengua mortal que lo relate;</div><div style="text-align:center;">cada cual premedita y delibera</div><div style="text-align:center;">o matar al contrario o que él le mate.</div><div style="text-align:center;">Helos ya en la mitad de la carrera;</div><div style="text-align:center;">toda voz calla, y todo pecho late.</div><div style="text-align:center;">Empínase Oliveros cuanto alcanza,</div><div style="text-align:center;">y al monstruo en el escudo hunde la lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De siete gruesas planchas fue el escudo,</div><div style="text-align:center;">pasolas la lanzada todas siete,</div><div style="text-align:center;">y rota la coraza en el nervudo</div><div style="text-align:center;">pecho del enemigo el hierro mete.</div><div style="text-align:center;">Pero Grandonio en la cabeza un crudo</div><div style="text-align:center;">golpe le da; quebrántale el almete,</div><div style="text-align:center;">y descabalga al campeón de Francia,</div><div style="text-align:center;">haciéndole rodar a gran distancia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la vista del yelmo hecho pedazos</div><div style="text-align:center;">pensaron todos que le hubiese muerto;</div><div style="text-align:center;">Carlos corrió, y al desatar los lazos</div><div style="text-align:center;">de la armadura hallóle casi yerto.</div><div style="text-align:center;">Sacaron al marqués del sitio en brazos,</div><div style="text-align:center;">y una semana fue el sanarle incierto,</div><div style="text-align:center;">sintiendo Carlos mucho el accidente,</div><div style="text-align:center;">que a Oliveros amaba tiernamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Válame Dios, y lo que echó de fieros,</div><div style="text-align:center;">de pullas el jayán y de bravatas!</div><div style="text-align:center;">«¿No queda ya, decía, otro Oliveros</div><div style="text-align:center;">que quiera por el suelo andar a gatas?</div><div style="text-align:center;">¡Oh danzarines, más que caballeros!</div><div style="text-align:center;">Venid por glorias, que os las doy baratas.</div><div style="text-align:center;">¡Oh Valiente, oh sin par Tabla Redonda,</div><div style="text-align:center;">cuando no hay nadie aquí que le responda!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bufando de vergüenza Carlomano,</div><div style="text-align:center;">«¿Somos o no franceses?, vocifera,</div><div style="text-align:center;">¿ha de llevarse el prez este pagano,</div><div style="text-align:center;">y entre mis pares hay quien lo tolera?</div><div style="text-align:center;">¿Qué es de ese perillán de Montalbano?</div><div style="text-align:center;">¿Ese babieca de Roldán qué espera?</div><div style="text-align:center;">¿Se premiará con menos que un dogal</div><div style="text-align:center;">plantarme de este modo, a tiempo tal?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Presto verán si soy un rey de palo,</div><div style="text-align:center;">y si mi autoridad echo en olvido».</div><div style="text-align:center;">Tanto se prolongaba el intervalo,</div><div style="text-align:center;">que Astolfo se creyó comprometido:</div><div style="text-align:center;">«Probemos de Grandonio el varapalo,</div><div style="text-align:center;">y sea lo que Dios fuere servido»,</div><div style="text-align:center;">entre sí dice; y como el caso apura,</div><div style="text-align:center;">vístese incontinenti la armadura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque con pocas esperanzas iba</div><div style="text-align:center;">de salir muy airoso de este lance,</div><div style="text-align:center;">propio creyó de su lealtad nativa</div><div style="text-align:center;">servir a su señor a todo trance.</div><div style="text-align:center;">Está el concurso en grande expectativa;</div><div style="text-align:center;">y al ver de Astolfo el no esperado avance,</div><div style="text-align:center;">con solapada risa en más de un corro</div><div style="text-align:center;">se oye decir: «¡Pardiez! ¡Bravo socorro!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El noble duque en ademán sumiso</div><div style="text-align:center;">ante el mohino emperador se agacha:</div><div style="text-align:center;">«Dame, le dice, de justar permiso;</div><div style="text-align:center;">quiero el honor francés dejar sin tacha».</div><div style="text-align:center;">Carlos, que en vano disuadirle quiso,</div><div style="text-align:center;">«Ve, dice, ¡por amor de Dios, despacha!»</div><div style="text-align:center;">Y añade a media voz mirando en torno:</div><div style="text-align:center;">«No nos faltaba más que este bochorno».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reconocido a tan benigna audiencia</div><div style="text-align:center;">corre Astolfo al jayán, y le reprocha</div><div style="text-align:center;">su avilantez y bárbara insolencia,</div><div style="text-align:center;">y con punzantes dichos le agarrocha.</div><div style="text-align:center;">Pero ya es tiempo, si otorgáis licencia,</div><div style="text-align:center;">de dar nuevos colores a la brocha;</div><div style="text-align:center;">cobre alientos la exhausta fantasía,</div><div style="text-align:center;">para reanimar la historia mía.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3183-orlando-enamorado.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:50:56 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529941829_orlando-enamorado_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529941829_orlando-enamorado_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Traducción Del Poema De Boyardo Refundido por Berni</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Canto I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Angelica</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Yo siento a par del alma que no hubiera</div><div style="text-align:center;">el gran cabalgador de Rocinante</div><div style="text-align:center;">resucitado la dichosa era</div><div style="text-align:center;">de la caballeresca orden andante;</div><div style="text-align:center;">que a ser él venturoso, no se viera,</div><div style="text-align:center;">como se ve, la iniquidad triunfante,</div><div style="text-align:center;">ni viciara la sórdida codicia</div><div style="text-align:center;">la humana sociedad, como la vicia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Porque hoy al interés todo se postra;</div><div style="text-align:center;">¿dó se ve ahora aquel heroico aliento</div><div style="text-align:center;">que los peligros y la muerte arrostra</div><div style="text-align:center;">para dar cima a un generoso intento?</div><div style="text-align:center;">Nuestra ufana cultura es una costra</div><div style="text-align:center;">que esconde pestilente hondo fermento;</div><div style="text-align:center;">espléndido sepulcro, por defuera</div><div style="text-align:center;">pulido jaspe, adentro gusanera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué es de aquellos valientes paladines</div><div style="text-align:center;">que en el campo, en el yermo, en regia corte,</div><div style="text-align:center;">daban contra alevosos malandrines</div><div style="text-align:center;">al débil sexo y la orfandad conhorte,</div><div style="text-align:center;">llevando hasta los últimos confines</div><div style="text-align:center;">del mundo en su tizona el pasaporte,</div><div style="text-align:center;">y una dama gentil tal vez al anca,</div><div style="text-align:center;">y todo sin costarles una blanca?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Feliz edad! Mil veces te bendigo,</div><div style="text-align:center;">no a la presente, en que si alguno piensa</div><div style="text-align:center;">(y al buen manchego apelo por testigo)</div><div style="text-align:center;">salir de la justicia a la defensa,</div><div style="text-align:center;">sepa que ha de tener por enemigo</div><div style="text-align:center;">al mundo, que le guarda en recompensa</div><div style="text-align:center;">la Peña Pobre de Amadís de Gaula,</div><div style="text-align:center;">el hospital, la cárcel o una jaula.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un bravo capitán con eficacia</div><div style="text-align:center;">por una buena causa se apersona,</div><div style="text-align:center;">y os demanda después con mucha gracia</div><div style="text-align:center;">y con mucha modestia una corona;</div><div style="text-align:center;">y si orejeas la nación reacia,</div><div style="text-align:center;">y el monarca novel la desazona,</div><div style="text-align:center;">¡pobre de aquel que un poco recio chista!</div><div style="text-align:center;">¡Viva Su Majestad! y penca lista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esotro, demagogo vocinglero,</div><div style="text-align:center;">¡gloria, dice, a la santa democracia!</div><div style="text-align:center;">y añade en baja voz: un cargo quiero;</div><div style="text-align:center;">de Ministro de Estado, verbigracia.</div><div style="text-align:center;">Así vivieras tú, noble Rugero,</div><div style="text-align:center;">y tú, Roldán, y Cirongil de Tracia;</div><div style="text-align:center;">que ya ajustar sabríades la cuenta</div><div style="text-align:center;">a tanto perillán que nos revienta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, aunque en el sepulcro te has hundido,</div><div style="text-align:center;">generación poética dichosa,</div><div style="text-align:center;">y está el género humano reducido</div><div style="text-align:center;">por sus pecados a vivir en prosa,</div><div style="text-align:center;">no por eso tu fama en el olvido</div><div style="text-align:center;">se hunda también bajo la misma losa,</div><div style="text-align:center;">antes perennemente clara y bella</div><div style="text-align:center;">luzca, y el alma se solace en ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya a los Reinaldos y Ricartes veo</div><div style="text-align:center;">salir armados de la huesa oscura,</div><div style="text-align:center;">y disputarse en justa o en torneo</div><div style="text-align:center;">el prez de la destreza o la bravura;</div><div style="text-align:center;">en cada campo algún marcial trofeo;</div><div style="text-align:center;">en cada encrucijada una aventura;</div><div style="text-align:center;">¡qué de castillos, torres, hadas, magos,</div><div style="text-align:center;">jayanes, y vestiglos, y endriagos!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues banquetes y zambras no se diga,</div><div style="text-align:center;">y alegre danza y música gozosa;</div><div style="text-align:center;">donde el valor depone la loriga,</div><div style="text-align:center;">y se enguirnalda de jazmín y rosa;</div><div style="text-align:center;">y la infanta heredera, que en la liga</div><div style="text-align:center;">de amor cayó, discreta a par que hermosa,</div><div style="text-align:center;">la fe recibe de su caro andante,</div><div style="text-align:center;">y se le rinde a todo su talante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como el cautivo su dolor serena,</div><div style="text-align:center;">cuando la desvelada fantasía</div><div style="text-align:center;">le finge en torno la campiña amena</div><div style="text-align:center;">en que suelto y feliz vagaba un día,</div><div style="text-align:center;">y en tanto ni le escuece la cadena</div><div style="text-align:center;">ni ve el horror de su mazmorra umbría;</div><div style="text-align:center;">con el ausente amigo tiene fiesta,</div><div style="text-align:center;">y la voz de su amada oye y contesta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> tal se calma mi espíritu doliente,</div><div style="text-align:center;">cuando de lo que fue la sombra evoco,</div><div style="text-align:center;">y corro la cortina a lo presente,</div><div style="text-align:center;">y otro mundo más bello miro y toco.</div><div style="text-align:center;">¿A quién de cuando en cuando este inocente,</div><div style="text-align:center;">este dulce soñar, no agrada un poco?</div><div style="text-align:center;">Respira en tanto el alma y hurta al ceño</div><div style="text-align:center;">de la fortuna lo que dura el sueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De estas, pues, tradiciones venerables,</div><div style="text-align:center;">señores míos, tejeré mi cuento,</div><div style="text-align:center;">si mi rudo cantar queréis afables</div><div style="text-align:center;">acoger y le dais oído atento.</div><div style="text-align:center;">Diré de Orlando hazañas memorables</div><div style="text-align:center;">en que igualó al peligro el ardimiento,</div><div style="text-align:center;">cuando por lejas tierras iba errante,</div><div style="text-align:center;">de una ingrata beldad perdido amante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Caso parecerá sin duda extraño</div><div style="text-align:center;">que a un hombre como Orlando Amor inquiete;</div><div style="text-align:center;">pero ¿cuál es el pecho tan huraño,</div><div style="text-align:center;">que a su tirana ley no se sujete?</div><div style="text-align:center;">Y de sus tiros no minora el daño</div><div style="text-align:center;">hadado arnés ni fino capacete;</div><div style="text-align:center;">antes a quien de más valor blasona</div><div style="text-align:center;">con más duras cadenas aprisiona.</div><div style="text-align:center;">Ni porque de este amor hasta el presente</div><div style="text-align:center;">ninguno hablase, es menos verdadero;</div><div style="text-align:center;">y si porque de Orlando era pariente</div><div style="text-align:center;">se lo dejó Turpín en el tintero</div><div style="text-align:center;">temiendo dar escándalo a la gente,</div><div style="text-align:center;">a mí me cumple, historiador severo,</div><div style="text-align:center;">sacarlo a luz, y nuevamente os pido</div><div style="text-align:center;">que licencia me deis y atento oído.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Sericana la región distante,</div><div style="text-align:center;">según antigua crónica razona,</div><div style="text-align:center;">señoreaba el rey más arrogante</div><div style="text-align:center;">que en el mundo jamás ciñó corona;</div><div style="text-align:center;">jactábase de ser, sola, bastante</div><div style="text-align:center;">a conquistar el mundo su persona.</div><div style="text-align:center;">Gradaso se llamó; tan bravo y fiero,</div><div style="text-align:center;">como leal y franco caballero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y siendo propio de ánimos reales</div><div style="text-align:center;">no poner nunca a los antojos dique,</div><div style="text-align:center;">y acometer empresas colosales</div><div style="text-align:center;">por ambición, codicia, amor, despique,</div><div style="text-align:center;">haciendo desatinos garrafales</div><div style="text-align:center;">en que estados y fama echan a pique,</div><div style="text-align:center;">antójasele al rey de Sericana</div><div style="text-align:center;">que señor ha de ser de Durindana;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De Durindana, aquella cortadora</div><div style="text-align:center;">espada, que antes era del troyano</div><div style="text-align:center;">Héctor; y en mil combates vencedora,</div><div style="text-align:center;">como pasase de una en otra mano,</div><div style="text-align:center;">se encuentra en las del conde Orlando ahora,</div><div style="text-align:center;">que con ella el poder de Carlomano</div><div style="text-align:center;">defiende y de la Cruz la enseña santa,</div><div style="text-align:center;">y a la morisma bárbara quebranta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y para que el caballo conviniera</div><div style="text-align:center;">a espada tal, ganar también quería</div><div style="text-align:center;">a Bayardo, el corcel que entonces era</div><div style="text-align:center;">del paladín Reinaldos, y tenía</div><div style="text-align:center;">de marcial brío y de veloz carrera</div><div style="text-align:center;">y bella estampa insigne nombradía;</div><div style="text-align:center;">y aun añaden que tuvo entendimiento</div><div style="text-align:center;">racional, y que fue su padre el viento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No tiene que envidiar el rey Gradaso</div><div style="text-align:center;">en estados, riquezas, armas, gente;</div><div style="text-align:center;">la fortuna le dio colmado el vaso</div><div style="text-align:center;">de sus favores; tiémblale el Oriente.</div><div style="text-align:center;">Y de tanta grandeza no hace caso;</div><div style="text-align:center;">no hay gloria ni poder que le contente;</div><div style="text-align:center;">desvélase, los sesos se devana</div><div style="text-align:center;">pensando en el corcel y en Durindana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y después de encontrados pareceres,</div><div style="text-align:center;">viendo no ser posible que haya trato,</div><div style="text-align:center;">pues se las ha con unos mercaderes</div><div style="text-align:center;">que no venden lo suyo muy barato,</div><div style="text-align:center;">manda dejar campiñas y talleres,</div><div style="text-align:center;">manda armas aprestar; toca a rebato;</div><div style="text-align:center;">a Francia determina hacer jornada,</div><div style="text-align:center;">y lidiando ganar corcel y espada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero mientras dispone el Sericano</div><div style="text-align:center;">lo que a tan ardua empresa corresponde,</div><div style="text-align:center;">pasemos a París y a Carlomano,</div><div style="text-align:center;">que una gran justa proclamaba, adonde</div><div style="text-align:center;">todo rey, todo príncipe cristiano,</div><div style="text-align:center;">todo duque, barón, marqués y conde,</div><div style="text-align:center;">que al franco emperador reconocía,</div><div style="text-align:center;">uno en pos de otro a más andar venía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De famosos en armas caballeros</div><div style="text-align:center;">toda la gran París estaba llena,</div><div style="text-align:center;">de varios climas, lenguas, trajes, fueros,</div><div style="text-align:center;">ya de cristiana ley, ya sarracena;</div><div style="text-align:center;">pues naturales llama y forasteros</div><div style="text-align:center;">el hijo de Pipino a corte plena,</div><div style="text-align:center;">do cada cual en salvedad viniese,</div><div style="text-align:center;">como traidor o apóstata no fuese.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por eso de marlota y de turbante</div><div style="text-align:center;">no es de admirar que tanta gente asista:</div><div style="text-align:center;">Grandonio, que es valiente y es gigante,</div><div style="text-align:center;">y Ferraguto el de la torva vista,</div><div style="text-align:center;">y el pariente de Carlos, Balugante,</div><div style="text-align:center;">Espinel, Isolero, Matalista,</div><div style="text-align:center;">con otros muchos españoles claros,</div><div style="text-align:center;">según después la historia ha de contaros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Resonaba la corte de instrumentos,</div><div style="text-align:center;">trompas, tambores, pífanos, campanas;</div><div style="text-align:center;">vense con peregrinos paramentos</div><div style="text-align:center;">palafrenes correr, correr alfanas;</div><div style="text-align:center;">descógense vistosas a los vientos</div><div style="text-align:center;">banderas, ya moriscas, ya cristianas;</div><div style="text-align:center;">más finas armas no es posible verlas,</div><div style="text-align:center;">ni más diamantes y oro y plata y perlas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegado de la fiesta el primer día,</div><div style="text-align:center;">Carlos, con imperial grandeza y gala,</div><div style="text-align:center;">ardiendo en relumbrante pedrería,</div><div style="text-align:center;">a reyes y magnates hizo sala.</div><div style="text-align:center;">Ilustre y numerosa compañía</div><div style="text-align:center;">en opíparas mesas se regala.</div><div style="text-align:center;">Fueron (dice Turpín, que hizo la cuenta)</div><div style="text-align:center;">los convidados, cuatro mil y ochenta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la tabla redonda está sentado</div><div style="text-align:center;">Carlos con sus valientes paladines;</div><div style="text-align:center;">y sobre el pavimento, aderezado</div><div style="text-align:center;">de alcatifas persianas, y cojines</div><div style="text-align:center;">cubiertos de velludo y de brocado,</div><div style="text-align:center;">echáronse a comer, como mastines,</div><div style="text-align:center;">los sarracenos, gente que tenía</div><div style="text-align:center;">por mesa el suelo a fuer de paganía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De espaciosos salones larga hilera</div><div style="text-align:center;">ocupa el gran concurso; mano a mano</div><div style="text-align:center;">llenan cuatro monarcas la testera;</div><div style="text-align:center;">el inglés, el lombardo, el asturiano,</div><div style="text-align:center;">y el de la encanecida cabellera,</div><div style="text-align:center;">Salomón, de Bretaña soberano.</div><div style="text-align:center;">Y los demás, según su estirpe y gente,</div><div style="text-align:center;">se van sentando sucesivamente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Seguíase a los duques y marqueses</div><div style="text-align:center;">el conde Galalón; y más abajo</div><div style="text-align:center;">la turba de traidores maganceses,</div><div style="text-align:center;">que honra grande reciben y agasajo,</div><div style="text-align:center;">y triscan, y se burlan descorteses</div><div style="text-align:center;">del paladín Reinaldos, porque trajo</div><div style="text-align:center;">menos lucido tren del que debía</div><div style="text-align:center;">en tan festivo y tan solemne día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Reinaldos, que lo nota, se amostaza,</div><div style="text-align:center;">y fingiendo jugar con la vajilla,</div><div style="text-align:center;">«Villanos condes, fementida raza</div><div style="text-align:center;">(decía en baja vez a la pandilla)</div><div style="text-align:center;">yo veré, si os encuentro por la plaza,</div><div style="text-align:center;">cómo sabéis teneros en la silla».</div><div style="text-align:center;">A solapa reían los ribaldos,</div><div style="text-align:center;">y monta en ira más y más Reinaldos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Balugante, que atento le miraba,</div><div style="text-align:center;">leíale en la cara el pensamiento,</div><div style="text-align:center;">y por un trujamán le preguntaba,</div><div style="text-align:center;">si en París más honroso acogimiento</div><div style="text-align:center;">a la riqueza que al valor se daba,</div><div style="text-align:center;">porque, siendo español de nacimiento,</div><div style="text-align:center;">de cristianos estilos no sabía,</div><div style="text-align:center;">y dar lo suyo a cada cual quería.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rïó Reinaldo, y sosegado el pecho,</div><div style="text-align:center;">a Balugante así tornó el recado:</div><div style="text-align:center;">«Decidle de mi parte que en el lecho</div><div style="text-align:center;">suele darse a la dama el mejor lado,</div><div style="text-align:center;">y en la mesa el glotón tiene derecho</div><div style="text-align:center;">a que le sirvan el mejor bocado;</div><div style="text-align:center;">mas que cuando la espada usar se ofrece</div><div style="text-align:center;">lleva la honra aquel que la merece».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Regocijado, en tanto, y dulce coro</div><div style="text-align:center;">de música por una y otra banda</div><div style="text-align:center;">se oye sonar, y grandes fuentes de oro</div><div style="text-align:center;">entran henchidas de exquisita vianda.</div><div style="text-align:center;">Con la afabilidad templa el decoro</div><div style="text-align:center;">Carlos, y en torno envía a quién la banda,</div><div style="text-align:center;">a quién la copa, a quién la espada rica,</div><div style="text-align:center;">que su real agrado significa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Doble aliciente a la abundancia opima</div><div style="text-align:center;">presta el rumor de plática sabrosa.</div><div style="text-align:center;">Carlos, que de la gloria la alta cima</div><div style="text-align:center;">piensa hollar, y de júbilo rebosa,</div><div style="text-align:center;">inconmovible su rudeza estima</div><div style="text-align:center;">a los vaivenes de la instable diosa:</div><div style="text-align:center;">cuando un suceso a todos de repente</div><div style="text-align:center;">arrebató los ojos y la mente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entran jayanes cuatro, a cuál más fiero,</div><div style="text-align:center;">con sosegada marcha y gesto ufano,</div><div style="text-align:center;">escoltando a un armado caballero,</div><div style="text-align:center;">que conduce a una dama de la mano.</div><div style="text-align:center;">No a las pupilas matinal lucero,</div><div style="text-align:center;">no a la tez de la dama albor temprano,</div><div style="text-align:center;">ni al carmín de sus labios la corola</div><div style="text-align:center;">iguala del clavel o la amapola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Alda la linda, la del conde Orlando,</div><div style="text-align:center;">estaba allí, y Clarisa, y Galïana,</div><div style="text-align:center;">con otras varias que al silencio mando,</div><div style="text-align:center;">flor de la gracia y, gentileza humana;</div><div style="text-align:center;">y todas ellas parecieron, cuando</div><div style="text-align:center;">se alzó el velo la incógnita pagana,</div><div style="text-align:center;">lo que junto al lucero es una estrella,</div><div style="text-align:center;">o lirio humilde junto a rosa bella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Deja el plato el glotón, y el ebrio el vaso;</div><div style="text-align:center;">todo quedó en silencio a la improvisa</div><div style="text-align:center;">aparición, si no es que se oiga acaso</div><div style="text-align:center;">el pie gentil que lis alfombras. pisa.</div><div style="text-align:center;">Acércase ella a Carlos paso a paso;</div><div style="text-align:center;">luego con un mirar y una sonrisa</div><div style="text-align:center;">que do todas las almas se apodera,</div><div style="text-align:center;">en dulce voz habló de esta manera:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Ínclito rey, de tu virtud la fama</div><div style="text-align:center;">ni el nombre de tus bravos caballeros</div><div style="text-align:center;">que por toda la tierra se derrama</div><div style="text-align:center;">y llega ya a sus últimos linderos,</div><div style="text-align:center;">es lo que el pecho generoso inflama</div><div style="text-align:center;">de estos que ves humildes forasteros,</div><div style="text-align:center;">ansiosos de tentar difícil prueba</div><div style="text-align:center;">a que codicia de alto honor los lleva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »El que hoy en tus estados halla puerto</div><div style="text-align:center;">es, como su divisa manifiesta,</div><div style="text-align:center;">el caballero del León, Uberto;</div><div style="text-align:center;">y cúbresela negra sobrevesta,</div><div style="text-align:center;">porque fue de su casa echado a tuerto.</div><div style="text-align:center;">Yo Angélica su hermana soy, que en esta</div><div style="text-align:center;">errante vida bajo cielo extraño,</div><div style="text-align:center;">huérfana desgraciada, le acompaño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Allende el Tana (donde el patrio nido</div><div style="text-align:center;">tuvo nuestra familia, antes que injusta</div><div style="text-align:center;">se le mostrase la fortuna) oído</div><div style="text-align:center;">fue el llamamiento a tu solemne justa;</div><div style="text-align:center;">y gran parte del mundo hemos corrido</div><div style="text-align:center;">hasta llegar a tu presencia augusta,</div><div style="text-align:center;">de valor y nobleza espejo claro,</div><div style="text-align:center;">y de los desvalidos firme amparo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En donde (protestándote primero</div><div style="text-align:center;">que designio siniestro no le guía,</div><div style="text-align:center;">sino la profesión de caballero)</div><div style="text-align:center;">Uberto, con tu venia, desafía,</div><div style="text-align:center;">según caballeresca usanza y fuero,</div><div style="text-align:center;">a toda la presente compañía;</div><div style="text-align:center;">de punta en blanco y a caballo espera</div><div style="text-align:center;">a todo el que con él medirse quiera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas una condición poner desea,</div><div style="text-align:center;">contra la cual ninguna excusa valga,</div><div style="text-align:center;">que de su vencedor esclavo sea</div><div style="text-align:center;">todo el que en esta lid vencido salga;</div><div style="text-align:center;">y si es acaso Uberto el que flaquea</div><div style="text-align:center;">y alguno en el justar le descabalga,</div><div style="text-align:center;">sea yo, si le place, esclava suya,</div><div style="text-align:center;">y Uberto al Asia en paz se restituya».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dice, y humildemente se arrodilla.</div><div style="text-align:center;">Todos la están suspensos contemplando,</div><div style="text-align:center;">y con mayor placer y maravilla</div><div style="text-align:center;">que los demás el paladín Orlando.</div><div style="text-align:center;">El corazón un dardo le aportilla,</div><div style="text-align:center;">y ya por lo más hondo le va entrando;</div><div style="text-align:center;">si bien procura la intestina guerra</div><div style="text-align:center;">disimular, y el rostro inclina a tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El primer punto fue de su rüina,</div><div style="text-align:center;">la de Francia y de Carlos, aquel punto;</div><div style="text-align:center;">a el alma incauta un tósigo camina</div><div style="text-align:center;">que halaga, punza, inflama, todo junto.</div><div style="text-align:center;">Se pone a discurrir, y desatina;</div><div style="text-align:center;">el rostro, ya encendido, ya difunto,</div><div style="text-align:center;">bien claro al que le observa patentiza</div><div style="text-align:center;">que una extraña pasión le tiraniza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas como hallar alivio se figura,</div><div style="text-align:center;">y late menos la amorosa llaga,</div><div style="text-align:center;">cuando pone la vista en la hermosura</div><div style="text-align:center;">que le enajena y la razón le estraga,</div><div style="text-align:center;">alza los ojos y el veneno apura</div><div style="text-align:center;">que todos los sentidos le embrïaga</div><div style="text-align:center;">como el enfermo, de la sed vencido,</div><div style="text-align:center;">osa empinar el vaso prohibido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cavilando, allá dentro se decía:</div><div style="text-align:center;">¡Ah loco Orlando! ¿Qué delirio es ése?</div><div style="text-align:center;">¿Consientes que una torpe fantasía</div><div style="text-align:center;">que ofende a Dios, te turbe y te embelese?</div><div style="text-align:center;">¿Dó está el valor, dó está la bizarría</div><div style="text-align:center;">que única al mundo hiciste se dijese?</div><div style="text-align:center;">Por el orbe no dabas un ochavo,</div><div style="text-align:center;">y aquí de una mujer te has hecho esclavo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Mas de qué sirve que mi yerro vea,</div><div style="text-align:center;">si a mi flaca razón no está sujeto?</div><div style="text-align:center;">¿Qué espera el alma en desigual pelea</div><div style="text-align:center;">contra un tirano irresistible afeto?</div><div style="text-align:center;">Vana ilusión u oculto hechizo sea,</div><div style="text-align:center;">maligna estrella o superior decreto,</div><div style="text-align:center;">miro mi perdición en mi extravío,</div><div style="text-align:center;">y arrastrado me siento a pesar mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así con el arpón en el costado</div><div style="text-align:center;">se quejaba Roldán míseramente;</div><div style="text-align:center;">pero el cabello a Naimo han plateado</div><div style="text-align:center;">los años, y de amor la herida siente.</div><div style="text-align:center;">El mismo Carlomagno fue atrapado,</div><div style="text-align:center;">aunque tan sabio príncipe y prudente.</div><div style="text-align:center;">¡Tan grande es el poder de una hermosura</div><div style="text-align:center;">sobre la verde edad y la madura!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Estaba todo el mundo embebecido;</div><div style="text-align:center;">y entre el común asombro y embeleso,</div><div style="text-align:center;">el moro Ferragú, que siempre ha sido,</div><div style="text-align:center;">aunque español, de atolondrado seso,</div><div style="text-align:center;">casi a romper sintiose decidido</div><div style="text-align:center;">por entre todos y a llevarse en peso</div><div style="text-align:center;">la dama; y ya en un tris de hacerlo estuvo;</div><div style="text-align:center;">pero el respeto a Carlos le contuvo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Malgesí, nigromante caballero,</div><div style="text-align:center;">miraba atento aquel extraño grupo,</div><div style="text-align:center;">y un buen porqué del tósigo hechicero</div><div style="text-align:center;">que allí difunde Amor, también le cupo.</div><div style="text-align:center;">Pero como un fullero a otro fullero</div><div style="text-align:center;">sus tretas ocultar no siempre supo,</div><div style="text-align:center;">vio que se estaba urdiendo alguna trama,</div><div style="text-align:center;">y de su propio oficio era la dama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Irresoluto Carlos no sabía</div><div style="text-align:center;">qué responder a la gentil doncella,</div><div style="text-align:center;">y de pretextos varios se valía</div><div style="text-align:center;">por platicar a su sabor con ella;</div><div style="text-align:center;">saciarse de mirarla no podía,</div><div style="text-align:center;">y le parece cada vez más bella;</div><div style="text-align:center;">al fin forzosamente la despide</div><div style="text-align:center;">otorgándola todo lo que pide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego que en parte se creyó segura,</div><div style="text-align:center;">del seno Malgesí saca un cuaderno,</div><div style="text-align:center;">y una fórmula mágica murmura,</div><div style="text-align:center;">a que en baladros respondió el infierno.</div><div style="text-align:center;">Negra visión de fea catadura,</div><div style="text-align:center;">larga la cola y el testuz de cuerno,</div><div style="text-align:center;">aparece, y en voces de ira llenas</div><div style="text-align:center;">dice: «Francés maldito, ¿qué me ordenas?»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Saber de ti lo que se fragua quiero</div><div style="text-align:center;">(responde el mago), y qué mujer es ésta».</div><div style="text-align:center;">«Angélica, es su nombre verdadero,</div><div style="text-align:center;">(Belcebú de este modo le contesta).</div><div style="text-align:center;">Su padre Galafrón, que en lo hechicero</div><div style="text-align:center;">con el de más saber se las apuesta,</div><div style="text-align:center;">es del Catay señor; y ese lozano</div><div style="text-align:center;">mancebo es de la dama único hermano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »No Uberto del León, mas Argalía</div><div style="text-align:center;">se llama; oculta el nombre por cautela.</div><div style="text-align:center;">Cordura en verdes años y osadía</div><div style="text-align:center;">y generoso espíritu revela;</div><div style="text-align:center;">y cabalga un corcel que desafía</div><div style="text-align:center;">al viento mismo, y más que corre, vuela;</div><div style="text-align:center;">Bayardo en la carrera no le alcanza.</div><div style="text-align:center;">Dióselo el rey su padre, y una lanza,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Una lanza le dio maravillosa,</div><div style="text-align:center;">que ya en torneo, y ya en función de guerra,</div><div style="text-align:center;">sale de todo encuentro victoriosa,</div><div style="text-align:center;">y no hay cabalgador que no eche a tierra;</div><div style="text-align:center;">hurtarle el cuerpo es imposible cosa,</div><div style="text-align:center;">y el que imagine resistirle yerra,</div><div style="text-align:center;">que ni Reinaldos, ni Roldán, ni el mundo,</div><div style="text-align:center;">si les da un tiento, aguardarán segundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »De un encantado arnés, desde la greba</div><div style="text-align:center;">hasta el morrión, el joven va provisto,</div><div style="text-align:center;">y de repuesto una sortija lleva,</div><div style="text-align:center;">obra del egipciaco Trismegisto:</div><div style="text-align:center;">si se la pone, está de encanto a prueba;</div><div style="text-align:center;">si en la boca la trae, de nadie es visto.</div><div style="text-align:center;">Pero el astuto rey no tanto fía</div><div style="text-align:center;">en el brazo y las armas de Argalía,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »como en la gran beldad de la princesa,</div><div style="text-align:center;">que a cuantos hoy la regia corte aduna,</div><div style="text-align:center;">por la codicia de tan alta presa</div><div style="text-align:center;">hará que salgan a probar fortuna</div><div style="text-align:center;">en ésta a humanos bríos vana empresa,</div><div style="text-align:center;">do romperán sus lanzas una a una,</div><div style="text-align:center;">y llevados serán forzosamente</div><div style="text-align:center;">a eterna servidumbre en el Oriente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas ella, sin contar con el tirano</div><div style="text-align:center;">poder de su belleza encantadora,</div><div style="text-align:center;">las artes aprendió del padre anciano,</div><div style="text-align:center;">y en tan temprana edad ninguno ignora</div><div style="text-align:center;">de los secretos que el saber humano</div><div style="text-align:center;">en sus más hondos senos atesora</div><div style="text-align:center;">para hacer obedientes instrumentos,</div><div style="text-align:center;">de la ciencia a la voz, los elementos».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Malgesí, que esto ha oído, no se tarda;</div><div style="text-align:center;">hace de Belcebú caballería,</div><div style="text-align:center;">y vuela a destruir la zalagarda</div><div style="text-align:center;">que aderezada Galafrón tenía.</div><div style="text-align:center;">Señoreaba ya la sombra parda</div><div style="text-align:center;">el orbe, y reposaba el Argalía,</div><div style="text-align:center;">sobre muelles alfombras acostado,</div><div style="text-align:center;">bajo un gran pabellón iluminado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Duerme distante la doncella hermosa,</div><div style="text-align:center;">tendido por la yerba el rubio pelo,</div><div style="text-align:center;">bajo la copa de un laurel frondosa</div><div style="text-align:center;">a cuyo pie serpea un arroyuelo.</div><div style="text-align:center;">Nadie dijera al verla que era cosa</div><div style="text-align:center;">terrena ni mortal, sino del cielo.</div><div style="text-align:center;">La mágica sortija tiene puesta</div><div style="text-align:center;">que todos los encantos contrarresta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Montado el mago en su demonio vuela;</div><div style="text-align:center;">un buho por los aires parecía.</div><div style="text-align:center;">Desmontó al fin, y vio a la damisela,</div><div style="text-align:center;">que entre copados árboles yacía.</div><div style="text-align:center;">Servíala un jayán de centinela;</div><div style="text-align:center;">los otros rondan la ribera umbría;</div><div style="text-align:center;">mientras dormía el valeroso hermano,</div><div style="text-align:center;">velaban todos ellos, clava en mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Riose el mago, y quiso, al punto mismo,</div><div style="text-align:center;">jugar a los gigantes una pieza;</div><div style="text-align:center;">sacando su cuaderno, un exorcismo</div><div style="text-align:center;">en bajo acento y temeroso reza;</div><div style="text-align:center;">de todos cuatro un blando parasismo</div><div style="text-align:center;">apoderose; cada cual bosteza,</div><div style="text-align:center;">y dejando caer la herrada porra</div><div style="text-align:center;">se tiende largo a largo y se amodorra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Leyendo estaba el mago, a los reflejos</div><div style="text-align:center;">de la tienda, en su libro fementido,</div><div style="text-align:center;">y atisba a los gigantes desde lejos,</div><div style="text-align:center;">que el conjuro fatal ha adormecido.</div><div style="text-align:center;">Del sabio Galafrón los aparejos</div><div style="text-align:center;">juzga haber trastornado y destruido;</div><div style="text-align:center;">y para no dejar la cosa en duda,</div><div style="text-align:center;">pone mano a la espada y la desnuda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la dormida niña asió del pelo,</div><div style="text-align:center;">y a matarla iba ya, cuando la cara</div><div style="text-align:center;">a mejor luz le vio; cabal modelo</div><div style="text-align:center;">de belleza, que a un tigre enamorara.</div><div style="text-align:center;">Siente en el alma un repentino hielo,</div><div style="text-align:center;">cual si en ella una voz así le hablara:</div><div style="text-align:center;">«¿A tan bella mujer, bárbaro, hieres?</div><div style="text-align:center;">No eres tú caballero; un zafio eres».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mudó de intento, al suelo echó la espada,</div><div style="text-align:center;">y de asesino vuélvese en amante;</div><div style="text-align:center;">en el cándido seno la turbada</div><div style="text-align:center;">vista cebó, suspenso y palpitante.</div><div style="text-align:center;">Viola en profundo sueño sepultada,</div><div style="text-align:center;">y resolvió robársela al instante;</div><div style="text-align:center;">por imposible juzga que resista;</div><div style="text-align:center;">ya tiene Belcebú la espalda lista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pensaba con aquel encantamento</div><div style="text-align:center;">haberla adormecido de manera</div><div style="text-align:center;">que si se desplomase el firmamento,</div><div style="text-align:center;">en su sentido ni aun así volviera;</div><div style="text-align:center;">y fue a poner por obra el loco intento,</div><div style="text-align:center;">sin ocurrirle que tener pudiera</div><div style="text-align:center;">¿en el dedo el anillo de Argalía,</div><div style="text-align:center;">como por su desgracia lo tenía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aquel anillo mágico bendito</div><div style="text-align:center;">el malvado designio desconcierta.</div><div style="text-align:center;">Ella despierta, y de pavor da un grito;</div><div style="text-align:center;">al grito el Argalí también despierta;</div><div style="text-align:center;">sale, y al ver que en desigual conflito</div><div style="text-align:center;">lucha la hermana a brazos, y no acierta</div><div style="text-align:center;">a desprenderse de un extraño bulto,</div><div style="text-align:center;">corre airado a vengar tamaño insulto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De la tienda Argalí salió en camisa,</div><div style="text-align:center;">y agarrando un bastón descomunal</div><div style="text-align:center;">(que otra cosa no pudo por la prisa)</div><div style="text-align:center;">clamaba: «Hombre soez, torpe animal,</div><div style="text-align:center;">¿te parece quizás cosa de risa</div><div style="text-align:center;">hacer a una princesa escarnio tal?</div><div style="text-align:center;">Debes de ser sin duda un forajido;</div><div style="text-align:center;">a palos te he de dar tu merecido».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Tenle, que se escabulle, tenle, hermano,</div><div style="text-align:center;">(dice la dama); este hombre es nigromante,</div><div style="text-align:center;">y a no ser tu sortija, esfuerzo humano</div><div style="text-align:center;">no era a poderle detener bastante».</div><div style="text-align:center;">Asiéndole Argalía de la mano</div><div style="text-align:center;">llévale, mal su grado, hacia un gigante</div><div style="text-align:center;">que, tendido a la larga, semejaba,</div><div style="text-align:center;">no que dormido, mas difunto estaba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mueve y remueve el vasto corpachón,</div><div style="text-align:center;">y como de vivir no da señal,</div><div style="text-align:center;">apresuradamente un cadenón</div><div style="text-align:center;">le arranca de la porra, con el cual,</div><div style="text-align:center;">por más que el pobre mago en su aflicción</div><div style="text-align:center;">apela a su menguado arte infernal,</div><div style="text-align:center;">sin gran trabajo, asegurado es,</div><div style="text-align:center;">y aherrojado de manos y de pies.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ella, como le vio que estaba atado,</div><div style="text-align:center;">con ambas manos le registra el seno,</div><div style="text-align:center;">y el libre le quitó descomulgado,</div><div style="text-align:center;">de extraños signos y figuras lleno;</div><div style="text-align:center;">y no hubo en él tres líneas recitado,</div><div style="text-align:center;">cuando el aire se turba, estalla el trueno,</div><div style="text-align:center;">y roncas voces dicen de este modo:</div><div style="text-align:center;">«A tu servicio está el infierno todo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La dama respondió: «Llevad el preso</div><div style="text-align:center;">al Catay, y decid al padre mío</div><div style="text-align:center;">que desde aquí sus reglas manos beso,</div><div style="text-align:center;">y que esta muestra de mi amor le envío:</div><div style="text-align:center;">que, Malgesí cautivo, en el suceso</div><div style="text-align:center;">de la presente expedición confío;</div><div style="text-align:center;">y que, o muy mal nos andarán las manos,</div><div style="text-align:center;">o ya está cerca el fin de los cristianos».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La cornuda legión tomó el portante</div><div style="text-align:center;">con el cautivo y al Catay le lleva,</div><div style="text-align:center;">do Galafrón encierra al nigromante</div><div style="text-align:center;">bajo la mar, en una oscura cueva.</div><div style="text-align:center;">Como tocado fue cada gigante</div><div style="text-align:center;">con el anillo, cobra vida nueva;</div><div style="text-align:center;">y entre celajes bellos de oro y grana</div><div style="text-align:center;">a poco rato apunta la mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fácil es figuraros lo que pasa</div><div style="text-align:center;">en la corte de Carlos aquel día;</div><div style="text-align:center;">el conde Orlando, que de amor se abrasa,</div><div style="text-align:center;">salir pretende en busca de Argalía.</div><div style="text-align:center;">Dícenle los demás que se propasa</div><div style="text-align:center;">en quererse arrogar la primacía,</div><div style="text-align:center;">pues tienen, siendo el reto a todos hecho,</div><div style="text-align:center;">todos para salir igual derecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si es sobrino de Carlos, si es valiente,</div><div style="text-align:center;">otros tan buenos, dicen, hay en rueda».</div><div style="text-align:center;">Responde Orlando que morir consiente</div><div style="text-align:center;">primero que a ninguno el paso ceda.</div><div style="text-align:center;">«Barones (dice Carlos cuerdamente),</div><div style="text-align:center;">el arbitrio a la suerte se conceda;</div><div style="text-align:center;">cada competidor su nombre escriba,</div><div style="text-align:center;">y esta urna las cédulas reciba».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Escribe cada cual nombre y linaje;</div><div style="text-align:center;">las cedulillas urna de oro encierra;</div><div style="text-align:center;">un pajecico viene que baraje;</div><div style="text-align:center;">saca otro pajecico; otro abre y cierra.</div><div style="text-align:center;">En la primera que ha sacado el paje</div><div style="text-align:center;">dice la letra: Astolfo de Inglaterra;</div><div style="text-align:center;">síguese Ferragú; lleva el tercero</div><div style="text-align:center;">lugar Reinaldo; el cuarto es de Olivero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Luego salió Grandonio el corpulento,</div><div style="text-align:center;">y tras Grandonio, Serpentino, y cuando</div><div style="text-align:center;">a Serpentino le hubo dado el viento,</div><div style="text-align:center;">Ricarte apareció, duque normando;</div><div style="text-align:center;">y, para no cansaros con el cuento,</div><div style="text-align:center;">salieron más de treinta antes que Orlando.</div><div style="text-align:center;">¡Maldito azar de cédula! ¡Siquiera</div><div style="text-align:center;">no haber sido la cuarta o la tercera!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El paladín Astolfo, que menciona</div><div style="text-align:center;">la historia en esta parte, fue un mancebo</div><div style="text-align:center;">rico, galán, gentil de su persona,</div><div style="text-align:center;">para las damas un Adonis nuevo.</div><div style="text-align:center;">Fue bravo, y fue locuaz; de la sajona</div><div style="text-align:center;">real estirpe, en Albïón, renuevo.</div><div style="text-align:center;">Nada en verdad faltara a su alabanza,</div><div style="text-align:center;">si igualase a sus bríos su pujanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sale ya Astolfo en armas, y la gente</div><div style="text-align:center;">se agolpa a los balcones y a las rejas;</div><div style="text-align:center;">iba de ricas galas refulgente,</div><div style="text-align:center;">con rubíes y perlas que parejas</div><div style="text-align:center;">no vio jamás el mundo; especialmente</div><div style="text-align:center;">lleva un diamante en la coraza (orejas</div><div style="text-align:center;">críticas esta vez os quiero sordas)</div><div style="text-align:center;">gordo como una nuez de las más gordas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Brilla en el ancho escudo el anglicano</div><div style="text-align:center;">leopardo, insignia de su estirpe, y nada</div><div style="text-align:center;">en roja seda su alazán roano</div><div style="text-align:center;">de vistosas labores recamada;</div><div style="text-align:center;">hácele dar corvetas por el llano,</div><div style="text-align:center;">y llegando que llega a la estacada,</div><div style="text-align:center;">empuña la trompeta y desafía</div><div style="text-align:center;">con retumbante son al Argalía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El catayo, que estaba apercibido,</div><div style="text-align:center;">a justar con Astolfo al punto viene;</div><div style="text-align:center;">su hermana de escudero le ha servido;</div><div style="text-align:center;">el freno y el estribo ella le tiene.</div><div style="text-align:center;">De luto el joven estrenó un vestido,</div><div style="text-align:center;">y el del caballo en el color conviene;</div><div style="text-align:center;">blandía aquella lanza nunca vista</div><div style="text-align:center;">a la cual no hay pujanza que resista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Después que el uno al otro ha saludado</div><div style="text-align:center;">y el pacto de la lid de nuevo jura,</div><div style="text-align:center;">toman campo los dos con reposado</div><div style="text-align:center;">continente y serena catadura;</div><div style="text-align:center;">revuelven luego y en mitad del prado</div><div style="text-align:center;">a ensayar van su fuerza o su ventura;</div><div style="text-align:center;">y en el encuentro el duque de Inglaterra</div><div style="text-align:center;">(como era de esperar) fue echado a tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A la fortuna dice mil pesares,</div><div style="text-align:center;">y su desgracia el paladín deplora:</div><div style="text-align:center;">«Para que así en mi contra te declares,</div><div style="text-align:center;">¿qué causa he dado yo, Suerte traidora?</div><div style="text-align:center;">¿No pudiste otra vez echarme azares,</div><div style="text-align:center;">y no, crüel, precisamente ahora</div><div style="text-align:center;">que me va en ello eterna malandanza?»</div><div style="text-align:center;">Maldice escudo, arnés, caballo y lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre estas vanas quejas, un jayán</div><div style="text-align:center;">le lleva de la diestra al pabellón;</div><div style="text-align:center;">los otros luego a desarmarle van,</div><div style="text-align:center;">y queda el duque en calzas y jubón;</div><div style="text-align:center;">mas donde faldas hay, cuerpo galán</div><div style="text-align:center;">no necesita ajena intercesión;</div><div style="text-align:center;">de Angélica recibe y de Argalía</div><div style="text-align:center;">todo honor, agasajo y cortesía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Solo y sin guarda junto al agua pura</div><div style="text-align:center;">Astolfo desahoga su despecho;</div><div style="text-align:center;">Angélica se embosca en la espesura,</div><div style="text-align:center;">y sin dejarse ver le está en acecho;</div><div style="text-align:center;">y luego que la noche cierra oscura,</div><div style="text-align:center;">le lleva a reposar a un blando lecho,</div><div style="text-align:center;">y le consuela, y su custodia fía</div><div style="text-align:center;">a los cuatro gigantes y Argalía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No bien la tierra vio el albor primero,</div><div style="text-align:center;">al aplazado sitio se avecina</div><div style="text-align:center;">vestido Ferragú de limpio acero,</div><div style="text-align:center;">y suena desde lejos la bocina.</div><div style="text-align:center;">Monta a caballo el otro caballero</div><div style="text-align:center;">y a su nuevo contrario se encamina,</div><div style="text-align:center;">que omitiendo preámbulos avanza,</div><div style="text-align:center;">llevando en ristre la robusta lanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero del tal caballo es bien que un breve</div><div style="text-align:center;">bosquejo antes que todo se despache;</div><div style="text-align:center;">era de esbelta forma, airosa y leve;</div><div style="text-align:center;">no hay pinta ni lunar que se le tache;</div><div style="text-align:center;">la frente, cola y pies tiñó de nieve;</div><div style="text-align:center;">en lo demás, purísimo azabache.</div><div style="text-align:center;">Rabicán se llamaba; y dicho queda</div><div style="text-align:center;">que en el correr no hay viento que le exceda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No hubo caballo que a la par corriese,</div><div style="text-align:center;">ni el mismo Brilladoro, ni Bayardo;</div><div style="text-align:center;">pero por más aprisa que viniese,</div><div style="text-align:center;">a Ferragú le ha parecido tardo.</div><div style="text-align:center;">No duda derribar, mal que le pese,</div><div style="text-align:center;">del primer bote al contendor gallardo;</div><div style="text-align:center;">y ansioso de decir: la dama es mía,</div><div style="text-align:center;">cada minuto se le antoja un día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Los cumplimientos, pues, dejando a un lado,</div><div style="text-align:center;">como una flecha a su contrario corre.</div><div style="text-align:center;">En el choque terrible que se han dado,</div><div style="text-align:center;">firme estuvo Argalí como una torre;</div><div style="text-align:center;">el otro, ya se sabe, es derribado</div><div style="text-align:center;">por más que del estribo se socorre;</div><div style="text-align:center;">y viéndose caído, en tanta ira</div><div style="text-align:center;">el pecho se le enciende, que delira.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por tres cosas un hombre alza el copete:</div><div style="text-align:center;">verdes años, amor y genio altivo.</div><div style="text-align:center;">Ferraguto contaba veinte y siete,</div><div style="text-align:center;">y era de un natural soberbio, esquivo,</div><div style="text-align:center;">y está de amor, el pobre, hasta el gollete;</div><div style="text-align:center;">¿no pensáis, pues, que tuvo harto motivo</div><div style="text-align:center;">para perder paciencia y juicio y todo,</div><div style="text-align:center;">cuando se ve afrentado de este modo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y afrentado en presencia de la dama,</div><div style="text-align:center;">y por uno que ser le parecía</div><div style="text-align:center;">caballero novel de poca fama,</div><div style="text-align:center;">que no hilaba mostachos todavía.</div><div style="text-align:center;">Bramando como un toro de Jarama,</div><div style="text-align:center;">saca la espada, embiste al Argalía;</div><div style="text-align:center;">con la amenazadora punta en alto,</div><div style="text-align:center;">pensando hacerle trizas, da un gran salto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Aparta! ¡aparta! (el otro caballero</div><div style="text-align:center;">le grita). ¿El pacto olvidas? No me abajo</div><div style="text-align:center;">a reñir con quien es mi prisionero».</div><div style="text-align:center;">El español, echando espumarajo,</div><div style="text-align:center;">«Si tú reñir no quieres, yo sí quiero»</div><div style="text-align:center;">repuso, y le tiró tan recio tajo</div><div style="text-align:center;">que si otro arnés el Argalí llevara,</div><div style="text-align:center;">pudo salirle la venida cara.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Acuden los gigantes presto, presto,</div><div style="text-align:center;">a castigar tan desusado ataque.</div><div style="text-align:center;">Es de los cuatro el más pequeño, Argesto;</div><div style="text-align:center;">Lampuzo algo mayor, insigne jaque;</div><div style="text-align:center;">y luego Ulgán, que a todo frunce el gesto,</div><div style="text-align:center;">y no por eso es menos badulaque;</div><div style="text-align:center;">el más alto es Turlón, viviente asombro,</div><div style="text-align:center;">a quien ninguno de ellos llega al hombro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Acércase Lampuzo y vibra un dardo</div><div style="text-align:center;">que si encantado Ferragú no fuera,</div><div style="text-align:center;">hallara en su valor débil resguardo,</div><div style="text-align:center;">y por la opuesta parte le saliera.</div><div style="text-align:center;">No hubo gato jamás, no hubo leopardo,</div><div style="text-align:center;">ni ráfaga en la mar que invierno altera,</div><div style="text-align:center;">ni exhalación tan presta el aire cruza,</div><div style="text-align:center;">a cuya vista el vulgo se espeluza,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> cual cierra el español con su enemigo,</div><div style="text-align:center;">y como si encontrase blanda pasta,</div><div style="text-align:center;">pásale la ventrera y el ombligo,</div><div style="text-align:center;">y el hierro crudo en el redaño engasta.</div><div style="text-align:center;">Ni de Lampuzo el hórrido castigo</div><div style="text-align:center;">a Ferraguto embravecido basta;</div><div style="text-align:center;">antes de nueva furia se reviste,</div><div style="text-align:center;">y al fiero Ulgán, que le amenaza, embiste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Doblando Ulgano el cuerpo cuanto pudo,</div><div style="text-align:center;">pensó cogerle vivo; mas, de punta</div><div style="text-align:center;">esgrimiendo el contrario, el hierro agudo</div><div style="text-align:center;">le clava en el hoyuelo do se junta</div><div style="text-align:center;">el cuello al tronco; el figurón membrudo</div><div style="text-align:center;">con el ansia mortal se descoyunta;</div><div style="text-align:center;">mira azorado, da un traspié, resbala,</div><div style="text-align:center;">se desploma, y gimiendo el alma exhala.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Argesto al español sobre la nuca</div><div style="text-align:center;">(pues por detrás herirle a salvo intenta)</div><div style="text-align:center;">tan recio golpe da que le trabuca</div><div style="text-align:center;">el sentido; por poco no la cuenta.</div><div style="text-align:center;">Mas recobrado el moro le retruca</div><div style="text-align:center;">terrible cuchillada, truculenta,</div><div style="text-align:center;">que entra por la cadera en los riñones,</div><div style="text-align:center;">y, hace salir la sangre a borbotones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas lo peor le falta a Ferraguto;</div><div style="text-align:center;">con lento paso y grave se aproxima</div><div style="text-align:center;">Turlón, crüel, desaforado bruto,</div><div style="text-align:center;">y con la porra se le viene encima.</div><div style="text-align:center;">¿De qué le sirve al moro el resoluto</div><div style="text-align:center;">pecho, el robusto brazo y docta esgrima,</div><div style="text-align:center;">si apenas llega al monstruo a la escarcela?</div><div style="text-align:center;">Réstale un medio sólo, y a él apela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al vientre el español el golpe asesta,</div><div style="text-align:center;">a la cabeza el bárbaro gigante.</div><div style="text-align:center;">Trizó la porra en átomos la cresta,</div><div style="text-align:center;">morrión, visera y cuanto halló delante;</div><div style="text-align:center;">y resurtió de la encantada testa</div><div style="text-align:center;">más que el acero dura y que el diamante;</div><div style="text-align:center;">pero sin sentimiento el moro queda,</div><div style="text-align:center;">y amortecido por el campo rueda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al mismo tiempo que también caía</div><div style="text-align:center;">con la enorme barriga barrenada</div><div style="text-align:center;">Turlón, y revolcándose mugía,</div><div style="text-align:center;">como suele una res desjarretada.</div><div style="text-align:center;">Habíase retirado el Argalía</div><div style="text-align:center;">por no emplear en Ferragú la espada;</div><div style="text-align:center;">desmontando, a su hermana le encomienda,</div><div style="text-align:center;">y entre los dos le llevan a la tienda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Donde, volviendo en sí, protesta y jura</div><div style="text-align:center;">que prisionero ni será ni ha sido:</div><div style="text-align:center;">«¿Soy vasallo de Carlos por ventura</div><div style="text-align:center;">para verme en sus pactos comprendido?</div><div style="text-align:center;">Enamorado estoy de una hermosura</div><div style="text-align:center;">y a ganarla por armas he venido;</div><div style="text-align:center;">o me la entregas o te doy la muerte;</div><div style="text-align:center;">la ¡id no ha de acabarse de otra suerte».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Turbó el rüido, al duque Astolfo el sueño</div><div style="text-align:center;">y al fin le fuerza a que los ojos abra.</div><div style="text-align:center;">Sale, y tomando el oficioso empeño</div><div style="text-align:center;">de mediador, esfuerza la palabra.</div><div style="text-align:center;">Mas en el pecho esquivo y zahareño</div><div style="text-align:center;">del español razón ninguna labra;</div><div style="text-align:center;">ellos predican, y él se está en sus trece,</div><div style="text-align:center;">y con los argumentos se enfurece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Insensato, le dice el Argalía,</div><div style="text-align:center;">¿no ves cuán desigual la lidia fuera?</div><div style="text-align:center;">¿Piensas tener el yelmo todavía,</div><div style="text-align:center;">que dejaste hecho añicos allá fuera?</div><div style="text-align:center;">O te me rindes, o por vida mía</div><div style="text-align:center;">te mato; lo que eliges considera;</div><div style="text-align:center;">no me provoques más, que el verte inerme</div><div style="text-align:center;">pudiera al fin dejar de contenerme».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si con el yelmo, el peto y el escudo</div><div style="text-align:center;">y la loriga me faltase entera,</div><div style="text-align:center;">tú armado como estás y yo desnudo,</div><div style="text-align:center;">(responde Ferragú) nada temiera.</div><div style="text-align:center;">Deja que temerario y testarudo</div><div style="text-align:center;">me exponga yo a la suerte que me espera;</div><div style="text-align:center;">¿qué te va en ello a ti si el riesgo es mío?</div><div style="text-align:center;">Callen las etiquetas y hable el brío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pareciole ya aquello demasiado</div><div style="text-align:center;">al del Catay, que ardiendo en justa ira,</div><div style="text-align:center;">cuando por uno a quien haber quitado</div><div style="text-align:center;">pudo la vida, así Insultar se mira,</div><div style="text-align:center;">salta al caballo, y dice demudado:</div><div style="text-align:center;">«El que te piense convencer, delira;</div><div style="text-align:center;">mas de mi espada hacer sabrán los filos</div><div style="text-align:center;">que aprendas menos bárbaros estilos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Cobra, pues, el corcel, cobra el acero,</div><div style="text-align:center;">y ya que quieres combatir, combate.</div><div style="text-align:center;">No pienses que cortés, como primero,</div><div style="text-align:center;">por verte desarmado no te mate;</div><div style="text-align:center;">justo es que al que de honor quebranta el fuero,</div><div style="text-align:center;">cual malandrín y cual follón se trate;</div><div style="text-align:center;">ven a donde te dé la espada mía;</div><div style="text-align:center;">¡salvaje! una lección de cortesía».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rïó de esta amenaza el bravo moro,</div><div style="text-align:center;">como de cosa que muy poco estime,</div><div style="text-align:center;">y borrar anhelando, su desdoro</div><div style="text-align:center;">monta a caballo y el acero esgrime.</div><div style="text-align:center;">«Dame, le dice, la mujer que adoro,</div><div style="text-align:center;">y de este empeño mi valor te exime;</div><div style="text-align:center;">donde no, mozalbete vagabundo,</div><div style="text-align:center;">ya estás de viaje para el otro mundo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No se entendió qué dijo el Argalía;</div><div style="text-align:center;">la cólera a la lengua le echa un nudo.</div><div style="text-align:center;">Embístense; cual yunque en herrería,</div><div style="text-align:center;">suena a los golpes uno y otro escudo.</div><div style="text-align:center;">Estar mirando el orbe parecía</div><div style="text-align:center;">la pavorosa lid suspenso y mudo.</div><div style="text-align:center;">Mas mi cansada voz pide que sea</div><div style="text-align:center;">en otro canto el fin de esta pelea.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3182-jerusalen-libertada.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:42:40 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529941442__mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529941442__mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> (Fragmento. Traduccion De Tasso)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Canto las armas de la fe, y al héroe</div><div style="text-align:center;">que del gran Redentor la santa tumba</div><div style="text-align:center;">libró de servidumbre. En los consejos</div><div style="text-align:center;">sabio, como esforzado en las batallas,</div><div style="text-align:center;">trabajos ni peligros le arredraron,</div><div style="text-align:center;">ni el infernal poder, ni coligadas</div><div style="text-align:center;">el Asia y Libia en poderosa lucha,</div><div style="text-align:center;">que le acorría el cielo..............</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3181-las-ovejas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poemas De Animales, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:38:21 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529941130_las-ovejas_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529941130_las-ovejas_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">«Líbranos de la fiera tiranía</div><div style="text-align:center;">de los humanos, Jove omnipotente</div><div style="text-align:center;">(una oveja decía,</div><div style="text-align:center;">entregando el vellón a la tijera);</div><div style="text-align:center;">que en nuestra pobre gente</div><div style="text-align:center;">hace el pastor más daño</div><div style="text-align:center;">en la semana, que en el mes o el año</div><div style="text-align:center;">la garra de los tigres nos hiciera.</div><div style="text-align:center;">Vengan, padre común de los vivientes,</div><div style="text-align:center;">los veranos ardientes;</div><div style="text-align:center;">venga el invierno frío,</div><div style="text-align:center;">y danos por albergue el bosque umbrío,</div><div style="text-align:center;">dejándonos vivir independientes,</div><div style="text-align:center;">donde jamás oigamos la zampoña</div><div style="text-align:center;">aborrecida, que nos da la roña,</div><div style="text-align:center;">ni veamos armado</div><div style="text-align:center;">del maldito cayado</div><div style="text-align:center;">al hombre destructor que nos maltrata,</div><div style="text-align:center;">y nos trasquila, y ciento a ciento mata.</div><div style="text-align:center;">Suelta la liebre pace</div><div style="text-align:center;">de lo que gusta, y va donde le place,</div><div style="text-align:center;">sin zagal, sin red y sin cencerro;</div><div style="text-align:center;">y las tristes ovejas (¡duro caso!),</div><div style="text-align:center;">si hemos de dar un paso,</div><div style="text-align:center;">tenemos que pedir licencia al perro.</div><div style="text-align:center;">Viste y abriga al hombre nuestra lana;</div><div style="text-align:center;">el carnero es su vianda cuotidiana;</div><div style="text-align:center;">y cuando airado envías a la tierra,</div><div style="text-align:center;">por sus delitos, hambre, peste o guerra,</div><div style="text-align:center;">¿quién ha visto que corra sangre humana</div><div style="text-align:center;">en tus altares? No: la oveja sola</div><div style="text-align:center;">para aplacar tu cólera se inmola.</div><div style="text-align:center;">Él lo peca, y nosotras lo pagamos.</div><div style="text-align:center;">¿Y es razón que sujetas al gobierno</div><div style="text-align:center;">de esta malvada raza, Dios eterno,</div><div style="text-align:center;">para siempre vivamos?</div><div style="text-align:center;">¿Qué te costaba darnos, si ordenabas</div><div style="text-align:center;">que fuésemos esclavas,</div><div style="text-align:center;">menos crüeles amos?</div><div style="text-align:center;">que matanza a matanza y robo a robo,</div><div style="text-align:center;">harto más fiera es el pastor que el lobo».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mientras que así se queja</div><div style="text-align:center;">la sin ventura oveja</div><div style="text-align:center;">la monda piel fregándose en la grama,</div><div style="text-align:center;">y el vulgo de inocentes baladores</div><div style="text-align:center;">¡vivan los lobos! clama</div><div style="text-align:center;">y ¡mueran los pastores!</div><div style="text-align:center;">y en súbito rebato</div><div style="text-align:center;">cunde el pronunciamiento de hato en hato</div><div style="text-align:center;">el senado ovejuno</div><div style="text-align:center;">«¡ah! dice; todo es uno».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3180-el-hombre-el-caballo-y-el-toro.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poemas De Animales, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:35:46 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529940961_el-hombre-el-caballo-y-el-toro_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529940961_el-hombre-el-caballo-y-el-toro_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">A un Caballo dio un Toro tal cornada,</div><div style="text-align:center;">que en todo un mes no estuvo para nada.</div><div style="text-align:center;">Restablecido y fuerte,</div><div style="text-align:center;">quiere vengar su afrenta con la muerte</div><div style="text-align:center;">de su enemigo; pero como duda</div><div style="text-align:center;">si contra el asta fiera, puntiaguda,</div><div style="text-align:center;">arma serán sus cascos poderosa,</div><div style="text-align:center;">al Hombre pide ayuda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —«De mil amores, dice el Hombre. ¿Hay cosa</div><div style="text-align:center;">más noble y digna del valor humano,</div><div style="text-align:center;">que defender al flaco y desvalido,</div><div style="text-align:center;">y dar castigo a un ofensor villano?</div><div style="text-align:center;">Llévame a cuestas tú, que eres fornido;</div><div style="text-align:center;">yo le mato, y negocio conclüido».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Apercibidos van a maravilla</div><div style="text-align:center;">los aliados; lleva el Hombre lanza;</div><div style="text-align:center;">riendas el buen rocín, y freno, y silla,</div><div style="text-align:center;">y en el bruto feroz toman venganza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> —«Gracias por tu benévola asistencia,</div><div style="text-align:center;">dice el corcel; me vuelvo a mi querencia;</div><div style="text-align:center;">desátame la cincha, y Dios te guarde».</div><div style="text-align:center;">—«¿Cómo es eso? ¿Tamaño beneficio</div><div style="text-align:center;">pagas así?»—«Yo no pensé...»—«Ya es tarde</div><div style="text-align:center;">para pensar; estás a mi servicio;</div><div style="text-align:center;">y quieras o no quieras,</div><div style="text-align:center;">en él has de vivir hasta que mueras».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pueblos americanos,</div><div style="text-align:center;">si jamás olvidáis que sois hermanos,</div><div style="text-align:center;">y a la patria común, madre querida,</div><div style="text-align:center;">ensangrentáis en duelo fratricida,</div><div style="text-align:center;">¡ah! no invoquéis, por Dios, de gente extraña</div><div style="text-align:center;">el costoso favor, falaz, precario,</div><div style="text-align:center;">más de temer que la enemiga saña.</div><div style="text-align:center;">¿Ignoráis cuál ha sido su costumbre?</div><div style="text-align:center;">Demandar por salario</div><div style="text-align:center;">tributo eterno y dura servidumbre.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3179-la-ardilla-el-dogo-y-el-zorro.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poemas De Animales, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:29:34 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529940638_la-ardilla-el-dogo-y-el-zorro_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529940638_la-ardilla-el-dogo-y-el-zorro_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Florian</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Madama Ardilla con un Dogo fiero,</div><div style="text-align:center;">compadre antiguo suyo y compañero,</div><div style="text-align:center;">salió al campo una tarde a solazarse.</div><div style="text-align:center;">Entretenidos iban en gustosa</div><div style="text-align:center;">conversación, y hubieron de alejarse</div><div style="text-align:center;">tanto, que encapotada y tempestuosa</div><div style="text-align:center;">los sorprendió la noche a gran distancia</div><div style="text-align:center;">de su común estancia.</div><div style="text-align:center;">Otra posada no se les presenta</div><div style="text-align:center;">que una alta encina, añosa, corpulenta;</div><div style="text-align:center;">el hueco, tronco ofrece albergue y cama</div><div style="text-align:center;">a nuestro Dogo; la ligera Ardilla</div><div style="text-align:center;">se sube de tres brincos a una rama,</div><div style="text-align:center;">y, lo mejor que puede se acuclilla.</div><div style="text-align:center;">Danse las buenas noches, y dormidos</div><div style="text-align:center;">quedaron luego. A lo que yo barrunto,</div><div style="text-align:center;">eran las doce en punto,</div><div style="text-align:center;">hora propicia al robo y al pillaje,</div><div style="text-align:center;">cuando aportaba por aquel paraje</div><div style="text-align:center;">uno de los ladrones forajidos</div><div style="text-align:center;">de más renombre. Un Zorro veterano,</div><div style="text-align:center;">terror de todo el canino comarcano</div><div style="text-align:center;">en leguas veinte o treinta a la redonda,</div><div style="text-align:center;">en torno al árbol ronda,</div><div style="text-align:center;">alza el hocico hambriento</div><div style="text-align:center;">de palpitante carne, atisba, husmea,</div><div style="text-align:center;">y ve a la Ardilla en su elevado asiento;</div><div style="text-align:center;">ya en su imaginación la saborea,</div><div style="text-align:center;">y la boca se lame,</div><div style="text-align:center;">y la cola menea;</div><div style="text-align:center;">mas ¿cómo podrá ser que a tanta altura,</div><div style="text-align:center;">si no le nacen alas, se encarame?</div><div style="text-align:center;">Iba casi a decir: «No está madura»,</div><div style="text-align:center;">cuando le ocurre una famosa idea.</div><div style="text-align:center;">—«Bella señora mía,</div><div style="text-align:center;">vuesa merced perdone (le decía)</div><div style="text-align:center;">si interrumpo su plácido reposo.</div><div style="text-align:center;">Después de tanto afán, cuando el consuelo</div><div style="text-align:center;">de hallarla me concede al fin el cielo,</div><div style="text-align:center;">no puedo contener el delicioso</div><div style="text-align:center;">júbilo que de mi alma se apodera.</div><div style="text-align:center;">¿No me conoce usted? Su buena madre</div><div style="text-align:center;">hermana fue de mi difunto padre.</div><div style="text-align:center;">Tengo el honor de ser su primo hermano.</div><div style="text-align:center;">¡Ay! en su hora postrera</div><div style="text-align:center;">el venerable anciano</div><div style="text-align:center;">me encomendó que luego en busca fuera</div><div style="text-align:center;">de su sobrina, y la mitad le diera</div><div style="text-align:center;">de la hacenduela escasa</div><div style="text-align:center;">que al salir de esta vida</div><div style="text-align:center;">nos ha dejado. A mi paterna casa</div><div style="text-align:center;">sea usted, pues, mil veces bien venida,</div><div style="text-align:center;">y déjeme servirla en el vïaje</div><div style="text-align:center;">de escudero y de paje.</div><div style="text-align:center;">¿Qué es lo que duda usted? ¿Qué la detiene,</div><div style="text-align:center;">que de una vez no viene</div><div style="text-align:center;">a colmar mi ventura, en lazo estrecho</div><div style="text-align:center;">juntando el suyo a mi amoroso pecho?»</div><div style="text-align:center;">Ella, que por lo visto era ladina,</div><div style="text-align:center;">a par que vivaracha y pizpireta,</div><div style="text-align:center;">y al instante adivina</div><div style="text-align:center;">la artificiosa treta,</div><div style="text-align:center;">así responde al elocuente Zorro:</div><div style="text-align:center;">—«Fineza tanta, mi querido primo,</div><div style="text-align:center;">y el liberal socorro</div><div style="text-align:center;">del piadoso difunto,</div><div style="text-align:center;">que en paz descanse, como debo, estimo.</div><div style="text-align:center;">Bajar quisiera al punto;</div><div style="text-align:center;">pero, ya veis... ¡Mi sexo!... A la entrevista</div><div style="text-align:center;">es menester que asista,</div><div style="text-align:center;">si lo tenéis a bien, un deudo caro,</div><div style="text-align:center;">que de mis años tiernos fue el amparo;</div><div style="text-align:center;">es persona discreta,</div><div style="text-align:center;">a quien podéis tratar sin etiqueta,</div><div style="text-align:center;">y que holgará de conoceros. Vive</div><div style="text-align:center;">en ese cuarto bajo;</div><div style="text-align:center;">llamadle». Don Marrajo,</div><div style="text-align:center;">dándose el parabién de su fortuna,</div><div style="text-align:center;">que le depara, según él concibe,</div><div style="text-align:center;">dos presas en vez de una,</div><div style="text-align:center;">con la mayor frescura y desahogo</div><div style="text-align:center;">fue en efecto, y llamó. Pero la suerte</div><div style="text-align:center;">se vuelve azar. Despierta airado el Dogo,</div><div style="text-align:center;">se abalanza, le atrapa y le da muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esta sencilla historia nos advierte</div><div style="text-align:center;">a un tiempo, hija querida,</div><div style="text-align:center;">tres importantes cosas:</div><div style="text-align:center;">de un seductor las artes alevosas,</div><div style="text-align:center;">de la maldad el triste paradero,</div><div style="text-align:center;">y lo que vale en lances de la vida</div><div style="text-align:center;">la acertada elección de un compañero.</div><br><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3178-en-el-album-de-la-seora-doa-josefa-reyes-de-garmenda.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:24:38 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529940340_en-el-album-de-la-seora-doa-josefa-reyes-de-garmenda_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529940340_en-el-album-de-la-seora-doa-josefa-reyes-de-garmenda_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Amable Pepa, en esa edad florida,</div><div style="text-align:center;">risueña, encantadora,</div><div style="text-align:center;">es la vida</div><div style="text-align:center;">una aurora</div><div style="text-align:center;">cuyo esplendor ninguna nube empaña;</div><div style="text-align:center;">cuando todo es verdor de primavera</div><div style="text-align:center;">en montaña</div><div style="text-align:center;">y pradera,</div><div style="text-align:center;">y todo alrededor es poesía,</div><div style="text-align:center;">y todo pensamiento, fantasía,</div><div style="text-align:center;">todo suspiro, amor, bellos reflejos</div><div style="text-align:center;">de esperanzas alegres a lo lejos</div><div style="text-align:center;">doran el porvenir; el alma crea</div><div style="text-align:center;">de la belleza la divina idea</div><div style="text-align:center;">en los objetos que la mente acopla,</div><div style="text-align:center;">y hace del mundo una encantada utopia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas para aquel que como yo la vea</div><div style="text-align:center;">desde el confín opuesto</div><div style="text-align:center;">del opaco horizonte, consumida</div><div style="text-align:center;">en afanes, dolores, desengaños,</div><div style="text-align:center;">cuando es un breve resto</div><div style="text-align:center;">lo que falta a la suma de los años,</div><div style="text-align:center;">es una sombra pálida la vida,</div><div style="text-align:center;">una tarde fugaz, descolorida,</div><div style="text-align:center;">do del pasado entre la niebla oscura,</div><div style="text-align:center;">lo que esperanza fue, placer, ventura,</div><div style="text-align:center;">todo ya se deslustra y desencanta,</div><div style="text-align:center;">y en lívidos espectros se levanta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Soy como el caminante fatigado</div><div style="text-align:center;">que va cruzando con medrosa planta</div><div style="text-align:center;">el bosque, verde ayer, hoy, deshojado,</div><div style="text-align:center;">cuando el lucero su fanal suspende</div><div style="text-align:center;">entre nublados, y la noche tiende</div><div style="text-align:center;">su negro manto. ¡Qué de penas graves</div><div style="text-align:center;">mi corazón aquejan,</div><div style="text-align:center;">qué de pérdidas lloro, tú lo sabes,</div><div style="text-align:center;">y la huella profunda ves que dejan</div><div style="text-align:center;">el dolor y, los años juntamente</div><div style="text-align:center;">en mi marchita frente!</div><div style="text-align:center;">¿Será, pues, Pepa hermosa, lo que escribe</div><div style="text-align:center;">el que esta vida de amargura vive,</div><div style="text-align:center;">digno de ti, poético homenaje?</div><div style="text-align:center;">¿Dará el sauce que cuelga su ramaje</div><div style="text-align:center;">sobre las tumbas, bella flor ni fruto,</div><div style="text-align:center;">o canto alegre la mansión del luto?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero aun en este mísero desierto,</div><div style="text-align:center;">a la alegría, a la esperanza muerto,</div><div style="text-align:center;">halaga entre malezas y entre abrojos</div><div style="text-align:center;">algún objeto los cansados ojos,</div><div style="text-align:center;">alguna rosa que embalsama el aura</div><div style="text-align:center;">y el falleciente espíritu restaura:</div><div style="text-align:center;">la tierna madre, la leal esposa,</div><div style="text-align:center;">que guarda su entereza generosa,</div><div style="text-align:center;">y en este siglo de licencia y crimen</div><div style="text-align:center;">en que las leyes conculcadas gimen</div><div style="text-align:center;">y el modesto pudor se vitupera</div><div style="text-align:center;">como tosco resabio de otra era,</div><div style="text-align:center;">del vicio la influencia pestilente</div><div style="text-align:center;">no contamina su virtud severa,</div><div style="text-align:center;">como la sombra de la nube oscura</div><div style="text-align:center;">pasa veloz sobre la fuente pura,</div><div style="text-align:center;">y no le enturbia su onda trasparente.</div><div style="text-align:center;">Esa madre y esposa,</div><div style="text-align:center;">de que yo admiro en ti noble modelo,</div><div style="text-align:center;">es del desierto la nativa rosa</div><div style="text-align:center;">con que embellece alguna vez el cielo,</div><div style="text-align:center;">para ejemplo fecundo</div><div style="text-align:center;">y para adorno de tu sexo, al mundo.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3177-a-la-virgen-de-las-mercedes.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poemas Religiosos, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:20:18 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529940077_virgen-de-las-mercedes_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529940077_virgen-de-las-mercedes_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Traduccion De Una Sequentia, o Himno Eclesiastico</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Saludad, pobres cautivos,</div><div style="text-align:center;">a la Virgen redentora;</div><div style="text-align:center;">alce cánticos festivos</div><div style="text-align:center;">la devota cristiandad;</div><div style="text-align:center;">Â¡oh, qué hermoso brilla el día</div><div style="text-align:center;">en que el mundo su bandera,</div><div style="text-align:center;">que a los cielos da alegría,</div><div style="text-align:center;">tremoló la caridad!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyó el cielo vuestros votos;</div><div style="text-align:center;">cese el mísero gemido;</div><div style="text-align:center;">vuestros hierros serán rotos;</div><div style="text-align:center;">libertados vais a ser.</div><div style="text-align:center;">¡Virgen Madre! tú a la vida,</div><div style="text-align:center;">tú a la fe, que desfallece</div><div style="text-align:center;">de peligros combatida,</div><div style="text-align:center;">te dignaste socorrer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegó a ti la queja triste</div><div style="text-align:center;">del esclavo encadenado,</div><div style="text-align:center;">y apiadándote quisiste</div><div style="text-align:center;">poner fin a su dolor;</div><div style="text-align:center;">coronada de luz bella</div><div style="text-align:center;">de los cielos descendiste,</div><div style="text-align:center;">y la noche vio la huella</div><div style="text-align:center;">del celeste resplandor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Abrasado en santo celo</div><div style="text-align:center;">se desvela el gran Nolasco;</div><div style="text-align:center;">y postrado ruega al cielo</div><div style="text-align:center;">por la opresa humanidad,</div><div style="text-align:center;">cuando ve tu faz serena,</div><div style="text-align:center;">y tu dulce voz le envía</div><div style="text-align:center;">al que yace en vil cadena</div><div style="text-align:center;">para darle libertad.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Orden nueva, en honra tuya</div><div style="text-align:center;">y de tu Hijo soberano,</div><div style="text-align:center;">le has mandado que instituya,</div><div style="text-align:center;">y le ofreces ayudar;</div><div style="text-align:center;">orden santa que socorra</div><div style="text-align:center;">al cautivo, y le conforte</div><div style="text-align:center;">en la lóbrega mazmorra,</div><div style="text-align:center;">y le vuelva al patrio hogar.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Virgen Santa, tú proclamas</div><div style="text-align:center;">la embajada bienhechora;</div><div style="text-align:center;">en las almas tú derramas</div><div style="text-align:center;">de piedad heroico ardor;</div><div style="text-align:center;">a tus hijos se encomienda</div><div style="text-align:center;">afanar por el cautivo,</div><div style="text-align:center;">y aun dejar la vida en prenda</div><div style="text-align:center;">a su bárbaro señor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Siempre pía, enjuga el llanto</div><div style="text-align:center;">del que gime en cárcel dura;</div><div style="text-align:center;">dale alivio en su quebranto;</div><div style="text-align:center;">fortalece en él la fe;</div><div style="text-align:center;">mueve el pecho compasivo</div><div style="text-align:center;">de la grey cristiana toda,</div><div style="text-align:center;">y los medios, al cautivo,</div><div style="text-align:center;">de romper sus grillos dé.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En la orden que fundaste,</div><div style="text-align:center;">alimenta la encendida</div><div style="text-align:center;">caridad con que abrasaste</div><div style="text-align:center;">de Nolasco el corazón;</div><div style="text-align:center;">y en el lance pavoroso</div><div style="text-align:center;">de la hora postrimera,</div><div style="text-align:center;">danos ver tu rostro hermoso,</div><div style="text-align:center;">prenda fiel de salvación.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Saludad, pobres cautivos,</div><div style="text-align:center;">a la Virgen redentora;</div><div style="text-align:center;">alce cánticos festivos</div><div style="text-align:center;">la devota cristiandad;</div><div style="text-align:center;">¡oh, qué hermoso brilla el día</div><div style="text-align:center;">en que el mundo su bandera,</div><div style="text-align:center;">que a los cielos da alegría,</div><div style="text-align:center;">tremoló la caridad!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oyó el cielo vuestros votos;</div><div style="text-align:center;">cese el mísero gemido;</div><div style="text-align:center;">vuestros hierros serán rotos;</div><div style="text-align:center;">libertados vais a ser.</div><div style="text-align:center;">¡Virgen Madre! tú a la vida,</div><div style="text-align:center;">tú a la fe, que desfallece</div><div style="text-align:center;">de peligros combatida,</div><div style="text-align:center;">te dignaste socorrer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llegó a ti la queja triste</div><div style="text-align:center;">del esclavo encadenado,</div><div style="text-align:center;">y apiadándote quisiste</div><div style="text-align:center;">poner fin a su dolor;</div><div style="text-align:center;">coronada de luz bella</div><div style="text-align:center;">de los cielos descendiste,</div><div style="text-align:center;">y la noche vio la huella</div><div style="text-align:center;">del celeste resplandor.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3176-a-la-seora-doa-julia-codecido-de-mora.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:16:31 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Suplica El Autor Se Sirva Escribir Estos Versos En Su Album</div><p><br></p><div style="text-align:center;"> Si es humilde homenaje, si es tardío,</div><div style="text-align:center;">encantadora Julia, el que te envío,</div><div style="text-align:center;">perdona a la aflicción, perdona al duelo</div><div style="text-align:center;">en que abrumó mi corazón el cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú supiste la causa de mi lloro,</div><div style="text-align:center;">y también la lloraste, lo aseguro,</div><div style="text-align:center;">que, de cuanto es amable, y tierno, y puro,</div><div style="text-align:center;">tu pecho es el santuario y el tesoro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Como tu padre en ti se goza y place,</div><div style="text-align:center;">tal me gozaba yo, tal me placía</div><div style="text-align:center;">en la que ahora helado polvo yace,</div><div style="text-align:center;">presa inmatura de la Parca impía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú sabes qué celajes de esperanza,</div><div style="text-align:center;">tal vez a un padre el porvenir figura;</div><div style="text-align:center;">celajes ¡ay! que en súbita mudanza,</div><div style="text-align:center;">se me tornaron luego sombra oscura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pues, en ese horizonte arrebolado,</div><div style="text-align:center;">hoy a mis ojos, noche opaca y triste,</div><div style="text-align:center;">verte me parecía, y a tu lado,</div><div style="text-align:center;">la que para su padre ya no existe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Creíla a conocerte destinada;</div><div style="text-align:center;">y si permites, Julia, que lo diga,</div><div style="text-align:center;">creíla de tus prendas adornada,</div><div style="text-align:center;">merecedora de llamarte amiga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No quiso que lo fuese, concederme</div><div style="text-align:center;">el cielo; a mi ternura arrebatola,</div><div style="text-align:center;">y a tu cariño; muda, yerta, sola,</div><div style="text-align:center;">mi hija querida en el sepulcro duerme.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que así tu tierno corazón lastime,</div><div style="text-align:center;">perdona. ¿Puede dar dulces acentos</div><div style="text-align:center;">un alma que, en dolor profundo, gime?</div><div style="text-align:center;">De ayes sólo es capaz, y de lamentos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Colgué en un árbol mustio de la selva</div><div style="text-align:center;">mi destemplada lira envuelta en luto;</div><div style="text-align:center;">y si me pides que a pulsarla vuelva,</div><div style="text-align:center;">¿cómo negarte, Julia, este tributo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Feliz, si la memoria que grabada</div><div style="text-align:center;">llevo, le vale, y Julia lo recibe,</div><div style="text-align:center;">y el nombre de mi Anita malograda,</div><div style="text-align:center;">que pongo en él, su bella mano escribe;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y en este libro, en que, con larga vena,</div><div style="text-align:center;">derrama sus halagos, Poesía,</div><div style="text-align:center;">le da lugar, y lúgubre elegía</div><div style="text-align:center;">entre armoniosos cantos, no disuena!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sí, le darás lugar; no el que se debe</div><div style="text-align:center;">al noble ingenio, al inspirado numen</div><div style="text-align:center;">(tanto mis toscos versos no presumen),</div><div style="text-align:center;">sino, en secreta hoja, espacio breve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Así tal vez en un recinto ameno,</div><div style="text-align:center;">brillan a competencia Arte y Natura;</div><div style="text-align:center;">el aire está de mil aromas lleno;</div><div style="text-align:center;">onda argentina acá y allá murmura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre marmóreos arcos, se divisa</div><div style="text-align:center;">bello pensil de espléndidos colores;</div><div style="text-align:center;">y en torno de la ninfa que lo pisa,</div><div style="text-align:center;">brotan del suelo enamoradas flores;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y en una parte solitaria, inculta,</div><div style="text-align:center;">do apenas lleva el aura silenciosa</div><div style="text-align:center;">ecos lejanos, débiles, oculta</div><div style="text-align:center;">un sauce llorador funérea losa.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3175-aleccionado-por-el-alma-fuerte.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Muerte, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:06:27 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529939176_aleccionado-por-el-alma-fuerte_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529939176_aleccionado-por-el-alma-fuerte_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">(Traduccion De Pope)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aleccionado por el alma fuerte</div><div style="text-align:center;">y por el cuerpo exhausto: ¡bien venida!</div><div style="text-align:center;">dicen mis fríos labios a la muerte;</div><div style="text-align:center;">y siento en blanda calina irse la vida.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3174-senales-de-la-muerte.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Muerte, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 17:01:17 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529938924_seales-de-la-muerte_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529938924_seales-de-la-muerte_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">(Traduccion)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No habrá pulso que siga su carrera;</div><div style="text-align:center;">cesarán sus latidos; ni el aliento</div><div style="text-align:center;">revelará que vives, ni del cutis</div><div style="text-align:center;">el natural calor; mustia la rosa</div><div style="text-align:center;">en los helados labios y carrillos</div><div style="text-align:center;">tendrá el color de pálida ceniza;</div><div style="text-align:center;">las movibles cortinas de los ojos</div><div style="text-align:center;">caerán, como en la muerte, cuando cierra</div><div style="text-align:center;">la usada puerta al esplendor del día;</div><div style="text-align:center;">cada parte, privada del gobierno</div><div style="text-align:center;">que la regía, rígida, inflexible,</div><div style="text-align:center;">fría estará, como la muerte misma.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3173-en-el-album-de-la-cantatriz-doa-teresa-rossi.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:57:08 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hay una magia en tu cantar, Teresa,</div><div style="text-align:center;">que deliciosamente me embelesa.</div><div style="text-align:center;">¿Gimes? traspasa el alma tu gemido;</div><div style="text-align:center;">¿lloras? me arranca lágrimas tu llanto.</div><div style="text-align:center;">No sé decir si alegre o dolorido</div><div style="text-align:center;">tiene en mi pecho más poder tu canto.</div><div style="text-align:center;">Cuando ingenua aldeana</div><div style="text-align:center;">te burlas del amor y de la vana</div><div style="text-align:center;">charla que hechizos vende</div><div style="text-align:center;">y avasallar la voluntad pretende,</div><div style="text-align:center;">que tú sola lo tienes imagino</div><div style="text-align:center;">el elixir que busca Nemorino.</div><div style="text-align:center;">Si amorosa Lucía,</div><div style="text-align:center;">víctima triste de ambición impía,</div><div style="text-align:center;">te exhalas en acentos moribundos;</div><div style="text-align:center;">o si Julieta arrodillada invocas</div><div style="text-align:center;">la paternal piedad, ¡oh, cómo tocas</div><div style="text-align:center;">del corazón los pliegues más profundos!</div><div style="text-align:center;">¿Y qué diré de ti, sensible Amina?</div><div style="text-align:center;">Yo también al oírte, en vago sueño</div><div style="text-align:center;">me pierdo, y un fantástico diseño</div><div style="text-align:center;">de ilusión peregrina</div><div style="text-align:center;">me arroba, y de mí misma me enajena...</div><div style="text-align:center;">¿Pero qué alegre música resuena?</div><div style="text-align:center;">¿Quién es la que cantando se engalana?</div><div style="text-align:center;">¡Cómo tu voz me hechiza y me trasporta,</div><div style="text-align:center;">Elvira, encantadora puritana!</div><div style="text-align:center;">¿Vezzosa te llamaste? Quedas corta;</div><div style="text-align:center;">llámate de las almas soberana.</div><div style="text-align:center;">Oyéndote, diviso</div><div style="text-align:center;">solitario encantado paraíso,</div><div style="text-align:center;">donde ninfa celeste al aura envía</div><div style="text-align:center;">cánticos de inocencia y de alegría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no pienses que sólo con prestadas</div><div style="text-align:center;">formas, Teresa, agradas,</div><div style="text-align:center;">ni que hablo sólo a la admirable artista</div><div style="text-align:center;">que los afectos con su voz conquista;</div><div style="text-align:center;">hablo a la amiga; y declararle quiero</div><div style="text-align:center;">el cariño sincero</div><div style="text-align:center;">de una alma fiel. ¡Jamás con pena alguna</div><div style="text-align:center;">acibare tus dichas la fortuna!</div><div style="text-align:center;">¡Dondequiera que mores,</div><div style="text-align:center;">a manos llenas sobre ti las flores</div><div style="text-align:center;">de la felicidad derrame el cielo!</div><div style="text-align:center;">Y si tal vez pisando extraño suelo,</div><div style="text-align:center;">o atravesando dilatados mares</div><div style="text-align:center;">de Chile te acordares,</div><div style="text-align:center;">y a mi memoria un breve instante dieres,</div><div style="text-align:center;">¡una amable sonrisa</div><div style="text-align:center;">te merezcan los rudos caracteres</div><div style="text-align:center;">que traza en estas páginas tu Luisa!</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3171-al-biobio.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:44:41 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529937898_al-biobio_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529937898_al-biobio_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">En El Album De La Señora Doña Delfina Pinto De Rosas</div><p><br></p><div style="text-align:center;"> ¡Quién pudiera, Biobío,</div><div style="text-align:center;">pasar la existencia entera</div><div style="text-align:center;">en un boscaje sombrío</div><div style="text-align:center;">de tu encantada ribera!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una cabaña pajiza,</div><div style="text-align:center;">donde viese tu onda pura,</div><div style="text-align:center;">que callada se desliza</div><div style="text-align:center;">entre frondosa verdura,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> donde, en vez del movimiento</div><div style="text-align:center;">de políticos vaivenes,</div><div style="text-align:center;">susurrar oyese el viento,</div><div style="text-align:center;">entre robles y maitenes,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y escuchase la alborada</div><div style="text-align:center;">que en no aprendida armonía,</div><div style="text-align:center;">canta el ave en la enramada</div><div style="text-align:center;">saludando al nuevo día;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> una pajiza cabaña,</div><div style="text-align:center;">en que gozase el reposo</div><div style="text-align:center;">de la paz que nunca engaña,</div><div style="text-align:center;">ni envidiado ni envidioso;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> más grata, en verdad, me fuera</div><div style="text-align:center;">que una confusa Babel,</div><div style="text-align:center;">donde en pos de una quimera</div><div style="text-align:center;">corren todos en tropel,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> do deslealtad y falsía</div><div style="text-align:center;">cercan el trémulo altar</div><div style="text-align:center;">que a los ídolos de un día</div><div style="text-align:center;">alza el aura popular.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh feliz, oh dulce calma,</div><div style="text-align:center;">paraíso de la tierra!</div><div style="text-align:center;">¿vale más que tú la palma</div><div style="text-align:center;">del saber o de la guerra?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Verdad, no lisonja, quiero;</div><div style="text-align:center;">verdad sencilla, desnuda;</div><div style="text-align:center;">no el aplauso vocinglero,</div><div style="text-align:center;">que a la fortuna saluda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> quiero en mis postreros años</div><div style="text-align:center;">decir a ese bien fingido:</div><div style="text-align:center;">¡Adiós! no más desengaños;</div><div style="text-align:center;">a los que olvidan, olvido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otros en loco tumulto</div><div style="text-align:center;">llamen dicha al frenesí;</div><div style="text-align:center;">yo en el rincón más oculto</div><div style="text-align:center;">quiero vivir para mí.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero ¿a dónde en arrebato</div><div style="text-align:center;">impensado me extravío?</div><div style="text-align:center;">Para otro asunto más grato</div><div style="text-align:center;">te invocaba, Biobío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Por tus verdes campos gira</div><div style="text-align:center;">una amable forastera,</div><div style="text-align:center;">y los aromas respira</div><div style="text-align:center;">que embalsaman tu ribera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cerca de ti su mansión</div><div style="text-align:center;">tiene la bella Delfina;</div><div style="text-align:center;">la de noble corazón,</div><div style="text-align:center;">la de gracia peregrina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo la vi, pimpollo hermoso,</div><div style="text-align:center;">que, con su beldad temprana,</div><div style="text-align:center;">tuvo a Santiago orgulloso,</div><div style="text-align:center;">en su primera mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vila en cerrado vergel</div><div style="text-align:center;">joven planta, que atesora</div><div style="text-align:center;">lozano brillo, y con él</div><div style="text-align:center;">a los vientos enamora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vino tormenta sañuda,</div><div style="text-align:center;">corro la que en duro embate</div><div style="text-align:center;">al verde bosque desnuda,</div><div style="text-align:center;">y hermosa arboleda abate.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Casi (¡ay Dios!) su primavera</div><div style="text-align:center;">la vio morir, y agostada</div><div style="text-align:center;">la tuvo la Parca fiera,</div><div style="text-align:center;">y la lloré malograda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero al modo que se eleva,</div><div style="text-align:center;">cuando el huracán se calma,</div><div style="text-align:center;">con vigor y vida nueva,</div><div style="text-align:center;">una destrozada palma,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Volvió mi Delfina así,</div><div style="text-align:center;">a beber el aura pura;</div><div style="text-align:center;">y correr las Gracias vi</div><div style="text-align:center;">a retocar su hermosura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hija la he visto amorosa</div><div style="text-align:center;">en la morada paterna,</div><div style="text-align:center;">y luego adorada esposa,</div><div style="text-align:center;">y madre ya, dulce y tierna;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y siempre cabal modelo</div><div style="text-align:center;">de amabilidad serena,</div><div style="text-align:center;">ángel bajado del cielo</div><div style="text-align:center;">a nuestra mansión terrena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tal es la beldad que ahora</div><div style="text-align:center;">gozas, orgulloso río,</div><div style="text-align:center;">y la que Mapocho llora</div><div style="text-align:center;">en ajeno poderío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que te desveles por ella</div><div style="text-align:center;">te ruego; en diario tributo</div><div style="text-align:center;">ríndele la flor más bella,</div><div style="text-align:center;">y el más sazonado fruto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Al llevarla el blando ambiente</div><div style="text-align:center;">del jazmín y el azahar,</div><div style="text-align:center;">de su viejo amigo ausente</div><div style="text-align:center;">hazla el nombre recordar.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero no con lazo eterno</div><div style="text-align:center;">presumas que la encadenes;</div><div style="text-align:center;">la llama el hogar paterno;</div><div style="text-align:center;">prestado tesoro tienes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y harás de la deuda pago,</div><div style="text-align:center;">y volveremos a verla,</div><div style="text-align:center;">y se gozará Santiago</div><div style="text-align:center;">en su enajenada perla.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3170-el-tabaco.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:40:38 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529937664_tabaco_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529937664_tabaco_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Epigrama</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Epigrama me titulo;</div><div style="text-align:center;">no soy enigma, ni quiero;</div><div style="text-align:center;">no me precio de difícil,</div><div style="text-align:center;">porque repugna a mi genio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tres partes iguales forman</div><div style="text-align:center;">mi todo, ni más ni menos;</div><div style="text-align:center;">y de dos en dos unidas,</div><div style="text-align:center;">hacen seis pares completos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Es él un par de gallinas;</div><div style="text-align:center;">lo otro un divertido juego;</div><div style="text-align:center;">al otro el celeste Olimpo</div><div style="text-align:center;">le dio lugar en su seno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otro es cómplice inocente</div><div style="text-align:center;">del estrago carnicero</div><div style="text-align:center;">que al hombre más fuerte postra,</div><div style="text-align:center;">y alcanza al ave en su vuelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otro en edades pasadas</div><div style="text-align:center;">fue defensivo ornamento</div><div style="text-align:center;">que el feudal barón llevaba</div><div style="text-align:center;">al combate y al torneo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El otro, en fin, elegante,</div><div style="text-align:center;">estrafalario o modesto,</div><div style="text-align:center;">es gala del tocador</div><div style="text-align:center;">y atavío del enfermo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con todo lo que digo,</div><div style="text-align:center;">soy un tirano hechicero,</div><div style="text-align:center;">un encanto indefinible,</div><div style="text-align:center;">un delicioso embeleso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Me buscan ricos y pobres,</div><div style="text-align:center;">eclesiásticos y legos,</div><div style="text-align:center;">el que huelga, el que trabaja,</div><div style="text-align:center;">el estudiante, el zopenco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sólo (¡ay triste!) las hermosas</div><div style="text-align:center;">me miran con vilipendio,</div><div style="text-align:center;">si bien algunas conmigo</div><div style="text-align:center;">se solazan en secreto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh! tú que contemplas</div><div style="text-align:center;">con ojo sereno,</div><div style="text-align:center;">hollado, insepulto,</div><div style="text-align:center;">mi frío esqueleto,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Llévale te pido</div><div style="text-align:center;">a su mausoleo</div><div style="text-align:center;">de metal dorado,</div><div style="text-align:center;">o de vidrio terso;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y por epitafio,</div><div style="text-align:center;">ponle este letrero,</div><div style="text-align:center;">en grata memoria</div><div style="text-align:center;">de dichas que fueron:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¡Me dio el ser la tierra,</div><div style="text-align:center;">me da vida el fuego,</div><div style="text-align:center;">y entre vagos giros,</div><div style="text-align:center;">en el aire muero!»</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3169-para-que-el-odio-mutuo-entre-las-gentes.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:35:29 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529937360_para-que-el-odio-mutuo-entre-las-gentes_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529937360_para-que-el-odio-mutuo-entre-las-gentes_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">(Traduccion De Lamartine)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Para qué el odio mutuo entre las gentes?</div><div style="text-align:center;">¿Para qué esas barreras,</div><div style="text-align:center;">que aborrecen los ojos del Eterno?</div><div style="text-align:center;">¿Hay acaso fronteras</div><div style="text-align:center;">en los campos del éter? ¿Vense acaso</div><div style="text-align:center;">en el inmenso firmamento vallas,</div><div style="text-align:center;">linderos y murallas?</div><div style="text-align:center;">¡Pueblos, naciones, títulos pomposos!</div><div style="text-align:center;">¿Qué es lo que dicen? ¡Vanidad, barbarie!</div><div style="text-align:center;">Lo que a los pies ataja</div><div style="text-align:center;">no detiene al amor. Rasgad, mortales</div><div style="text-align:center;">(Naturaleza os grita),</div><div style="text-align:center;">las funestas banderas nacionales;</div><div style="text-align:center;">el odio, el egoísmo tienen patria:</div><div style="text-align:center;">no la fraternidad.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3168-en-el-album-de-la-seora-doa-mercedes-muoz.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:31:41 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529937098_en-el-album-de-la-seora-doa-mercedes-muoz_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529937098_en-el-album-de-la-seora-doa-mercedes-muoz_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> La joven beldad que quiera</div><div style="text-align:center;">ceñir su frente de flores,</div><div style="text-align:center;">pídalas a la pradera,</div><div style="text-align:center;">cuando de varios colores</div><div style="text-align:center;">la esmalta la primavera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas no vaya al bosque yerto</div><div style="text-align:center;">que el crudo invierno despoja,</div><div style="text-align:center;">árido y triste desierto,</div><div style="text-align:center;">do arenas de mustia hoja</div><div style="text-align:center;">está algún ramo cubierto.</div><div style="text-align:center;"> ¿Ves aquel árbol que escrita</div><div style="text-align:center;">lleva en sí la edad inerte</div><div style="text-align:center;">que lo postra y debilita?</div><div style="text-align:center;">¿Qué don pudiera ofrecerte?...</div><div style="text-align:center;">Una guirnalda marchita.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero en ese tronco exhausto</div><div style="text-align:center;">que sin sombra y sin verdor</div><div style="text-align:center;">es del tiempo estrago infausto,</div><div style="text-align:center;">puede tal vez el amor</div><div style="text-align:center;">encender un holocausto;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> no aquel amor, niño ciego,</div><div style="text-align:center;">que de centellas armado,</div><div style="text-align:center;">para turbar el sosiego</div><div style="text-align:center;">de un corazón descuidado</div><div style="text-align:center;">prende en tus ojos su fuego;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> sino aquel que en poesía</div><div style="text-align:center;">pintan sin alas ni redes,</div><div style="text-align:center;">misteriosa simpatía,</div><div style="text-align:center;">blando cariño, Mercedes,</div><div style="text-align:center;">que arrastra a tu alma la mía;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> que, con poder halagüeño,</div><div style="text-align:center;">me aficiona a la dulzura</div><div style="text-align:center;">de ese humor jovial, risueño,</div><div style="text-align:center;">que trasparenta la pura</div><div style="text-align:center;">felicidad de su dueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sí; me arrastra, y me enamora</div><div style="text-align:center;">la hija tierna, y tierna hermana,</div><div style="text-align:center;">y la amiga encantadora,</div><div style="text-align:center;">que, en su juventud temprana,</div><div style="text-align:center;">tantas prendas atesora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No te ha dado el cielo en vano</div><div style="text-align:center;">ese admirado talento</div><div style="text-align:center;">que vierte, bajo tu mano,</div><div style="text-align:center;">alma, vida y sentimiento</div><div style="text-align:center;">sobre las teclas del piano;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> porque cuando con la grata</div><div style="text-align:center;">magia de acordados sones</div><div style="text-align:center;">los sentidos arrebata,</div><div style="text-align:center;">las amables emociones</div><div style="text-align:center;">de tu alma bella retrata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas al estro que me excita,</div><div style="text-align:center;">debo ya tener la rienda...</div><div style="text-align:center;">Falta el papel, Mercedita...</div><div style="text-align:center;">Acepta la humilde ofrenda</div><div style="text-align:center;">de esta guirnalda marchita.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3167-a-pealolen.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poema De Soledad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:28:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529936902_a-pealolen_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529936902_a-pealolen_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Boscajes apacibles de la Hermita,</div><div style="text-align:center;">¡oh cuánto a vuestra sombra me recreo,</div><div style="text-align:center;">y con qué encanto celestial poseo</div><div style="text-align:center;">lo que en vano se busca y solicita</div><div style="text-align:center;">en el bullicio corruptor del mundo:</div><div style="text-align:center;">el sosiego profundo,</div><div style="text-align:center;">la deliciosa calma,</div><div style="text-align:center;">la dulce paz!... Que al alma</div><div style="text-align:center;">de sí propia contenta,</div><div style="text-align:center;">y de cuidados míseros exenta,</div><div style="text-align:center;">le hace el silencio plácida armonía,</div><div style="text-align:center;">y hasta la soledad le es compañía.</div><div style="text-align:center;">Ni enteramente solitario vivo;</div><div style="text-align:center;">que cuando, embelesado y pensativo,</div><div style="text-align:center;">en vuestro grato asilo, me paseo,</div><div style="text-align:center;">la cara imagen veo</div><div style="text-align:center;">de aquel que lo formó, de aquel que un día</div><div style="text-align:center;">de la insana inquietud del vulgo vano,</div><div style="text-align:center;">móvil veleta con que juega el viento,</div><div style="text-align:center;">a vosotros huía,</div><div style="text-align:center;">y de su propia mano</div><div style="text-align:center;">elevó este sencillo monumento</div><div style="text-align:center;">a la sola veraz filosofía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sí; que en este retiro</div><div style="text-align:center;">que amaste, inseparable me acompaña</div><div style="text-align:center;">tu venerada sombra, ilustre Egaña,</div><div style="text-align:center;">y en tu semblante miro,</div><div style="text-align:center;">como cuando la vida lo animaba,</div><div style="text-align:center;">de la virtud la estampa y el talento;</div><div style="text-align:center;">y escucho aquel acento,</div><div style="text-align:center;">que, mientras los oídos halagaba</div><div style="text-align:center;">abundoso vertía</div><div style="text-align:center;">provechosas lecciones de experiencia,</div><div style="text-align:center;">concordia, universal filantropía,</div><div style="text-align:center;">política sensata, gusto y ciencia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo que de ellas saqué no escaso fruto</div><div style="text-align:center;">oso ofrecerte, Egaña,</div><div style="text-align:center;">este humilde tributo</div><div style="text-align:center;">de amor y admiración. Tú lo recibe,</div><div style="text-align:center;">ya que no puede ser por lo que vale,</div><div style="text-align:center;">porque de un pecho agradecido sale,</div><div style="text-align:center;">en que indeleble tu memoria vive.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3166-la-corte-de-amor-ii.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:24:08 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529936721_la-corte-de-amor-ii_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529936721_la-corte-de-amor-ii_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Solemne audiencia un día</div><div style="text-align:center;">daba el Amor; servía</div><div style="text-align:center;">Capricho de portero</div><div style="text-align:center;">y, solamente abría</div><div style="text-align:center;">a Dama o Caballero</div><div style="text-align:center;">que bien le parecía.</div><div style="text-align:center;">Juventud en la sala</div><div style="text-align:center;">vestida entró de gala</div><div style="text-align:center;">y ocupó la testera.</div><div style="text-align:center;">Entraron Risa y juego</div><div style="text-align:center;">y se salieron luego.</div><div style="text-align:center;">Llevó de compañera</div><div style="text-align:center;">la Gracia a la Hermosura,</div><div style="text-align:center;">y le alcanzó Ventura.</div><div style="text-align:center;">Esperanzas, temores,</div><div style="text-align:center;">ilusiones que ostentan</div><div style="text-align:center;">del Iris los colores,</div><div style="text-align:center;">deseos que atormentan</div><div style="text-align:center;">placeres que embriagan.</div><div style="text-align:center;">Requiebros y suspiros</div><div style="text-align:center;">en torno el numen vagan</div><div style="text-align:center;">en fantásticos giros.</div><div style="text-align:center;">Mas hete al Chisme aleve,</div><div style="text-align:center;">que todo lo remueve;</div><div style="text-align:center;">tras su susurro blando</div><div style="text-align:center;">llegan en fiero bando</div><div style="text-align:center;">Sospechas y Recelos</div><div style="text-align:center;">y pendencieros Celos.</div><div style="text-align:center;">Fe, Constancia, Inocencia</div><div style="text-align:center;">lograron corta audiencia.</div><div style="text-align:center;">Ruborizadas salen</div><div style="text-align:center;">viendo cuán poco valen.</div><div style="text-align:center;">La Locura no falta,</div><div style="text-align:center;">que de Cupido era</div><div style="text-align:center;">antigua consejera</div><div style="text-align:center;">y tiene allí vara alta.</div><div style="text-align:center;">Y el traidor Fingimiento</div><div style="text-align:center;">que a los que muerde halaga,</div><div style="text-align:center;">y el fino Rendimiento</div><div style="text-align:center;">que aun del desdén se paga,</div><div style="text-align:center;">el presumido Entono</div><div style="text-align:center;">que del triunfo se precia,</div><div style="text-align:center;">el pérfido Abandono,</div><div style="text-align:center;">la Confianza necia</div><div style="text-align:center;">cercan el áureo trono.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Falta entre tanta gente</div><div style="text-align:center;">la Razón solamente,</div><div style="text-align:center;">y fue que el tal Capricho</div><div style="text-align:center;">que es un perverso bicho,</div><div style="text-align:center;">nunca en buena harmonía</div><div style="text-align:center;">con la señora mía,</div><div style="text-align:center;">dar al Amor no quiso</div><div style="text-align:center;">de su llegada aviso.</div><div style="text-align:center;">Al fin, como precisa</div><div style="text-align:center;">cosa «Una noble dama»</div><div style="text-align:center;">(con solapada risa</div><div style="text-align:center;">le dijo) «aguarda afuera.</div><div style="text-align:center;">Doña Razón se llama</div><div style="text-align:center;">que la admisión espera».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuando hubo el nombre oído</div><div style="text-align:center;">turbose el tiranuelo;</div><div style="text-align:center;">confuso y amorrido</div><div style="text-align:center;">los ojos baja al suelo:</div><div style="text-align:center;">¿Pero por qué cobarde</div><div style="text-align:center;">le he de temer?» decía.</div><div style="text-align:center;">«Entre... mas no... ya es tarde.</div><div style="text-align:center;">Di que venga otro día».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3165-la-corte-de-amor.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 16:12:37 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529936027_la-corte-de-amor_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529936027_la-corte-de-amor_mundo_poetico.webp" alt="La Corte De Amor" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Solemne audiencia un día</div><div style="text-align:center;">daba el Amor; servía</div><div style="text-align:center;">Capricho de portero</div><div style="text-align:center;">y a Dama y Caballero</div><div style="text-align:center;">que de su gusto era</div><div style="text-align:center;">fácil entrada abría.</div><div style="text-align:center;">Con los demás hacía</div><div style="text-align:center;">de diversa manera.</div><div style="text-align:center;">Vestida entró de gala</div><div style="text-align:center;">Juventud en la sala</div><div style="text-align:center;">y ocupó la testera.</div><div style="text-align:center;">Entraron Risa y juego</div><div style="text-align:center;">y se salieron luego.</div><div style="text-align:center;">La Gracia a la Hermosura</div><div style="text-align:center;">llevaba de la mano,</div><div style="text-align:center;">y le alcanzó Ventura.</div><div style="text-align:center;">Llega con gesto ufano</div><div style="text-align:center;">Necedad, y se engríe</div><div style="text-align:center;">porque el Amor se ríe.</div><div style="text-align:center;">Mas ya del Chisme aleve</div><div style="text-align:center;">se oye el susurro leve,</div><div style="text-align:center;">y van tras él llegando</div><div style="text-align:center;">en bullicioso bando</div><div style="text-align:center;">Sospechas y Recelos</div><div style="text-align:center;">y pendencieros Celos.</div><div style="text-align:center;">La Lisonja apercibe</div><div style="text-align:center;">su más meliflua charla,</div><div style="text-align:center;">y gran placer recibe</div><div style="text-align:center;">Amor al escucharla,</div><div style="text-align:center;">Triscaban la Alegría</div><div style="text-align:center;">y la Coquetería,</div><div style="text-align:center;">y con semblante huraño</div><div style="text-align:center;">acecha el Desengaño.</div><div style="text-align:center;">Va el Rendimiento tímido,</div><div style="text-align:center;">que aún del desdén se paga;</div><div style="text-align:center;">va la Traición que pérfida</div><div style="text-align:center;">a los que vende halaga.</div><div style="text-align:center;">Fe, Modestia, Inocencia</div><div style="text-align:center;">lograron corta audiencia;</div><div style="text-align:center;">y avergonzadas salen</div><div style="text-align:center;">de lo poco que valen.</div><div style="text-align:center;">La Locura no falta,</div><div style="text-align:center;">que de Cupido era</div><div style="text-align:center;">antigua consejera</div><div style="text-align:center;">y tiene allí vara alta.</div><div style="text-align:center;">Alrededor del trono</div><div style="text-align:center;">Querellas y Suspiros</div><div style="text-align:center;">cantando en flébil tono</div><div style="text-align:center;">hacen variados giros,</div><div style="text-align:center;">y mézclanse en la Danza</div><div style="text-align:center;">Consuelo y, Esperanza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Falta entre tanta gente</div><div style="text-align:center;">la Razón solamente,</div><div style="text-align:center;">porque el Ujier Capricho</div><div style="text-align:center;">que es un perverso bicho</div><div style="text-align:center;">no está en buena harmonía</div><div style="text-align:center;">con la señora mía,</div><div style="text-align:center;">y anunciarla rehusa</div><div style="text-align:center;">con una y otra excusa.</div><div style="text-align:center;">Al cabo fue preciso.</div><div style="text-align:center;">«La Razón allí fuera</div><div style="text-align:center;">(dice) su turno espera,</div><div style="text-align:center;">y si le dais permiso</div><div style="text-align:center;">hablar con vos querría</div><div style="text-align:center;">antes que se haga tarde».</div><div style="text-align:center;">Responde Amor: «Que aguarde,</div><div style="text-align:center;">o que vuelva otro día».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3164-dialogo-entre-la-amable-isidora-y-un-poeta-del-siglo-pasado.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 13:35:42 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529926513_dialogo-entre-la-amable-isidora-y-un-poeta-del-siglo-pasado_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529926513_dialogo-entre-la-amable-isidora-y-un-poeta-del-siglo-pasado_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div>POETA —Aquel tributo que mi pobre ingenio</div><div> ha ofrecido, Isidora, consagrarte...</div><div>ISIDORA —Me lo has hecho aguardar todo un trienio,</div><div> y pudiera mandarte</div><div> que fueras con tu música a otra parte;</div><div> pero con una condición lo admito:</div><div> que tenga de lo nuevo y lo bonito.</div><div>POETA —¿De lo bonito y de lo nuevo sólo?</div><div> A tus influjos me encomiendo, Apolo,</div><div> para salir de tan terrible aprieto:</div><div> inspírame un soneto,</div><div> que el fino gusto de Isidora apruebe.</div><div>ISIDORA —¿Sonetos en el siglo diez y nueve?</div><div>POETA —Un romancito, pues, en asonante...</div><div>ISIDORA —Es cosa de poeta principiante,</div><div> que el oído desgarra,</div><div> y merece cantarse con guitarra.</div><div>POETA —Pero si no sé más, querida mía.</div><div> ¿Cómo de tan estéril fantasía</div><div> creaciones hermosas</div><div> podrán salir? No da el espino rosas.</div><div>ISIDORA —Todo cuanto me digas es en vano.</div><div> En estas hojas, con tu propia mano,</div><div> algo que a los lectores interese,</div><div> algo que de ponerse digno sea,</div><div> después de estas dos emes y esta ese,</div><div> has de escribir; lo exijo.</div><div>POETA —¡Fuerte empeño!</div><div> Mas aguarda; una idea</div><div> me ocurre de improviso.</div><div> Fingiré que adormido en blando sueño</div><div> se presenta a mi vista un paraíso,</div><div> donde...</div><div>ISIDORA —Toma la pluma, pues, y al caso.</div><div>POETA (escribiendo y declamando)</div><div> —«Sobre la verde falda</div><div> del erguido Parnaso,</div><div> guiaba yo mi vacilante paso,</div><div> tejiéndote, Isidora, una guirnalda,</div><div> cuando de ninfas majestuoso coro,</div><div> sueltos sobre la espalda</div><div> alabastrina, los cabellos de oro</div><div> coronados de flores,</div><div> con ropas que robaron sus colores</div><div> a la primera luz de la mañana,</div><div> con cítaras de etérea melodía,</div><div> que arroba en dulce rapto el alma humana...»</div><div>ISIDORA —Jesús! ¡Qué altisonante algarabía!</div><div> Amigo mío, en lengua castellana,</div><div> ésa se llama entrada de pavana.</div><div> ¿No ves que tus poéticos primores</div><div> son estrujadas flores</div><div> de que cualquiera nene</div><div> en este siglo innovador se mofa?</div><div> Apostaré que en la siguiente estrofa</div><div> vas a beber las aguas de Hipocrene.</div><div> Guía, por Dios, tu vacilante paso</div><div> lo más lejos que puedas del Parnaso.</div><div>POETA —Eso yo lo sabré, sin que lo mandes.</div><div> Mas, si te place, hagamos una cosa.</div><div> Dame un asunto tú, no de los grandes</div><div> que pidan alto ingenio, estilo fuerte,</div><div> inspiración fogosa,</div><div> sino sencillo, fácil, en que acierte,</div><div> no a idealizar angélica armonía</div><div> (eso a tu voz divina sólo es dado),</div><div> no a contentar tu gusto delicado,</div><div> a que dan cuatro idiomas alimento</div><div> (¿cupiera en mí tan alto pensamiento?),</div><div> sino a probar lo que conmigo vales;</div><div> pues dócil a tu imperio soberano,</div><div> tomo otra vez con atrevida mano</div><div> la lira, que en las ramas funerales</div><div> de sauces lloradores, monumento</div><div> de una temprana tumba, colgué un día .</div><div> Juré que nunca más la tocaría;</div><div> quebrantaré por ti mi juramento.</div><div> En suma, sólo pido</div><div> que tú me des el tema.</div><div>ISIDORA —Concedido.</div><div>POETA —¿Cuál es?</div><div>ISIDORA —Amor.</div><div>POETA —¡Jesús!</div><div>ISIDORA —¿Qué es lo que temes?</div><div> ¿Pido yo por ventura que en las aras</div><div> del ciego dios, profano incienso quemes?</div><div> ¿Pido que a lo Petrarca o lo Macías</div><div> le entones quejumbrosas elegías?</div><div> Comprendo bien que ajeno lo estimaras</div><div> de ti y de mí; mas dime, ¿qué tendría</div><div> la propuesta materia</div><div> de impropia ni de ingrata</div><div> para la cosquillosa fantasía</div><div> de la más zahareña mojigata</div><div> que allí vertida viese alguna seria</div><div> máxima de moral filosofía?</div><div>POETA —¿Conque un sermón en verso? ¡Linda cosa</div><div> por cierto para el álbum de una hermosa!</div><div>ISIDORA —Sai che lá corre il mondo, ove piú versi</div><div> di sue dolcezze il lusinghier Parnaso</div><div> e che'l vero condito in molli versi</div><div> i piú schivi, allettando, ha persüaso.</div><div>POETA —¡Basta! Me rindo al Tasso;</div><div> me rindo a ti. Permite solamente</div><div> que hurtada inspiración mi verso aliente.</div><div> (El poeta traduciendo del italiano)</div><p><br></p><div>Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3161-la-cometa_volantin_1933.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 13:16:37 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529925481_la-cometa_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529925481_la-cometa_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> Una bella Cometa se encumbraba</div><div style="text-align:center;">tanto, que ya de vista se perdía.</div><div style="text-align:center;">Reina se imaginaba</div><div style="text-align:center;">de la región del viento;</div><div style="text-align:center;">y no cabiendo en sí de la alegría</div><div style="text-align:center;">y el envanecimiento</div><div style="text-align:center;">y orgullo que sentía,</div><div style="text-align:center;">al mirarse tan alta,</div><div style="text-align:center;">ora danza, ora salta,</div><div style="text-align:center;">ora se contonea,</div><div style="text-align:center;">la larga cola ondea;</div><div style="text-align:center;">y en susurro parlero,</div><div style="text-align:center;">su dicha exprime... ¿Pero qué fortuna,</div><div style="text-align:center;">qué estado venturoso y placentero,</div><div style="text-align:center;">no empalaga por fin, y no importuna?</div><div style="text-align:center;">¿Quién es aquel que dice:</div><div style="text-align:center;">A mí nada me falta; soy felice?</div><div style="text-align:center;">A madama Cometa</div><div style="text-align:center;">asalta un pensamiento,</div><div style="text-align:center;">que la turba y la inquieta,</div><div style="text-align:center;">y acibara su gozo en un momento.</div><div style="text-align:center;">Viendo que su carrera un hilo ataja,</div><div style="text-align:center;">y que al arbitrio ajeno sube y baja,</div><div style="text-align:center;">con voces tales entre sí murmura:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Por qué razón me quita</div><div style="text-align:center;">esta cuerda maldita</div><div style="text-align:center;">la dulce libertad y la soltura</div><div style="text-align:center;">dada a toda volátil criatura?</div><div style="text-align:center;">¿Por qué el hombre se ha hecho,</div><div style="text-align:center;">contra todo derecho,</div><div style="text-align:center;">dueño de mi albedrío,</div><div style="text-align:center;">sagrado, imprescriptible patrimonio</div><div style="text-align:center;">de lo viviente?... ¡Oh qué destino el mío,</div><div style="text-align:center;">si pudiese correr exenta y vaga</div><div style="text-align:center;">por ese mundo, en brazos de Favonio,</div><div style="text-align:center;">que amoroso me halaga;</div><div style="text-align:center;">y ya a guisa del águila altanera</div><div style="text-align:center;">remontarme a las nubes, ya rastrera</div><div style="text-align:center;">andar de prado en prado,</div><div style="text-align:center;">cual suelto pajarillo,</div><div style="text-align:center;">picando aquí la rosa, allá el tomillo!</div><div style="text-align:center;">¿A qué el instinto volador me es dado,</div><div style="text-align:center;">si he de vivir encadenada al suelo,</div><div style="text-align:center;">juguete de ese imbécil tiranuelo,</div><div style="text-align:center;">que según se le antoja,</div><div style="text-align:center;">o me tira la rienda o me la afloja?</div><div style="text-align:center;">¡Pluguiese a Dios viniera</div><div style="text-align:center;">una ráfaga fiera,</div><div style="text-align:center;">que os hiciese pedazos,</div><div style="text-align:center;">ignominiosos lazos!»</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Escuchó Jove el temerario voto.</div><div style="text-align:center;">Viene bufando el Noto.</div><div style="text-align:center;">La cuerda silba, estalla. ¡Adiós Cometa!</div><div style="text-align:center;">La sin ventura da una voltereta;</div><div style="text-align:center;">cabecea ya a un lado,</div><div style="text-align:center;">ya al otro; al fin trabuca, y mal su grado,</div><div style="text-align:center;">entre las risotadas y clamores</div><div style="text-align:center;">de los espectadores,</div><div style="text-align:center;">que celebran su mísero destino,</div><div style="text-align:center;">fue de cabeza a dar en un espino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Eres vivo retrato</div><div style="text-align:center;">de esta pandorga, tú, pueblo insensato,</div><div style="text-align:center;">que llamas a la ley servil cadena;</div><div style="text-align:center;">y en licenciosa libertad venturas</div><div style="text-align:center;">y glorias te figuras.</div><div style="text-align:center;">Eso mismo te ensalza, que te enfrena.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3160-moises-salvado-de-las-aguas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 13:09:39 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529925007_moises-salvado-de-las-aguas_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529925007_moises-salvado-de-las-aguas_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Ilustracion: <a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/pxOs7j" rel="noopener noreferrer external" target="_blank">Moisés salvado de las aguas</a> "GENTILESCHI, ORAZIO LOMI"</div><div style="text-align:center;">Imitacion De VIctor Hugo</div><p><br></p><div style="text-align:center;">«¡Compañeras, al baño! alumbra el día</div><div style="text-align:center;"> la cúpula lejana;</div><div style="text-align:center;">duerme en su choza el segador, y enfría</div><div style="text-align:center;"> las ondas la mañana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Menfis apenas bulle; hospedadora</div><div style="text-align:center;"> nos da la selva abrigo;</div><div style="text-align:center;">y, tendremos, amigas, a la aurora</div><div style="text-align:center;"> por único testigo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»De Faraón, mi padre, el jaspeado</div><div style="text-align:center;"> palacio al mundo asombra;</div><div style="text-align:center;">a mí del bosque el pabellón, del prado</div><div style="text-align:center;"> me agrada más la alfombra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Qué son las fuentes en que el oro brilla,</div><div style="text-align:center;"> y el mármol de colores,</div><div style="text-align:center;">a par del Nilo, y de esta verde orilla</div><div style="text-align:center;"> esmaltada de flores?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»No es tan grato el incienso que consume</div><div style="text-align:center;"> en el altar la llama,</div><div style="text-align:center;">como entre los aromos el perfume</div><div style="text-align:center;"> que el céfiro derrama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ni en el festín real me gozo tanto,</div><div style="text-align:center;"> como en oír la orquesta</div><div style="text-align:center;">alada, que esparciendo dulce canto</div><div style="text-align:center;"> anima la floresta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Veis cuál se pinta en la corriente clara</div><div style="text-align:center;"> el puro azul del cielo?</div><div style="text-align:center;">El cinto desatadme, y la tïara,</div><div style="text-align:center;"> y el importuno velo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Veis en aquel remanso trasparente</div><div style="text-align:center;"> zabullirse la garza?</div><div style="text-align:center;">Las ropas deponed; y al blando ambiente</div><div style="text-align:center;"> el cabello se esparza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Ea! trisquemos en el fresco baño,</div><div style="text-align:center;"> alzando blanca espuma...</div><div style="text-align:center;">Mas ¿qué objeto descubre tan extraño</div><div style="text-align:center;"> la fugitiva bruma?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Mirad: enfrente al sicamor sombrío,</div><div style="text-align:center;"> que verdes arcos tiende</div><div style="text-align:center;">sobre la playa, un bulto por el río</div><div style="text-align:center;"> lentamente desciende.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»No temáis: de una palma el tronco anciano,</div><div style="text-align:center;"> que en demanda navega</div><div style="text-align:center;">de las altas pirámides, liviano</div><div style="text-align:center;"> sobre las ondas juega.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿O es de Hermes por ventura el carro leve?</div><div style="text-align:center;"> ¿O es la concha divina</div><div style="text-align:center;">de Isis, que con suave aliento mueve</div><div style="text-align:center;"> la brisa matutina?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Qué digo? es tierno niño, que en ligera</div><div style="text-align:center;"> barca duerme al sereno</div><div style="text-align:center;">arrullo de las olas, cual pudiera</div><div style="text-align:center;"> en el materno seno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Arrastra el Nilo la flotante cama,</div><div style="text-align:center;"> cual nido de avecilla</div><div style="text-align:center;">que arrebatado hubiese a la retama</div><div style="text-align:center;"> de su silvestre orilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Qué de peligros corre a un tiempo mismo!</div><div style="text-align:center;"> ¿Cuál puerto de salud</div><div style="text-align:center;">lo aguarda? ¿Mece el proceloso abismo</div><div style="text-align:center;"> su cuna o su ataúd?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Los ojos abre, hijas de Menfis! llora</div><div style="text-align:center;"> ¿Pudo una madre, ¡oh cielo!,</div><div style="text-align:center;">al agua abandonar devoradora</div><div style="text-align:center;"> el hijo pequeñuelo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Tiende los brazos, ¡ay!, cual si supiera</div><div style="text-align:center;"> su malhadada suerte;</div><div style="text-align:center;">y son frágiles cañas la barrera</div><div style="text-align:center;"> que presenta a la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Es de la raza de Israel, sin duda,</div><div style="text-align:center;"> que mi padre sentencia</div><div style="text-align:center;">a proscripción... pero ¿qué ley sañuda</div><div style="text-align:center;"> proscribe a la inocencia?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Pobre niño! su llanto me conduele;</div><div style="text-align:center;"> a su madre afligida</div><div style="text-align:center;">sucederá otra madre; salvarele;</div><div style="text-align:center;"> me deberá la vida».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ifisa hablaba así, joven princesa;</div><div style="text-align:center;"> y dócil al consejo</div><div style="text-align:center;">de la piedad, acometió la empresa;</div><div style="text-align:center;"> y el juvenil cortejo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A la virgen, que presta se adelanta,</div><div style="text-align:center;"> de confïanza llena,</div><div style="text-align:center;">sigue, estampando con ligera planta</div><div style="text-align:center;"> la movediza arena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Semejaba, depuesto el blanco lino,</div><div style="text-align:center;"> revolando las blondas</div><div style="text-align:center;">madejas por el hombro alabastrino,</div><div style="text-align:center;"> la hija de las ondas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El blanco pie con círculos de plata</div><div style="text-align:center;"> el espumoso río</div><div style="text-align:center;">le ciñe; y ya a las olas arrebata</div><div style="text-align:center;"> el pequeño navío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Palpita con la carga que suspende,</div><div style="text-align:center;"> alegre y orgullosa;</div><div style="text-align:center;">y en sus mejillas el color se enciende</div><div style="text-align:center;"> de la temprana rosa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Bullente espuma hendiendo, que se irrita</div><div style="text-align:center;"> y la presa reclama,</div><div style="text-align:center;">el peso que la agobia deposita</div><div style="text-align:center;"> sobre la verde grama;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">y del recién nacido alegremente</div><div style="text-align:center;"> cercan todas la cuna;</div><div style="text-align:center;">y sonrïendo, la asustada frente</div><div style="text-align:center;"> le besan una a una.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mas ¡oh tú, que de lejos a tu hijo</div><div style="text-align:center;"> por la playa desierta</div><div style="text-align:center;">seguiste desolada, el rostro fijo</div><div style="text-align:center;"> en su carrera incierta!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Llega; el hinchado seno da al infante;</div><div style="text-align:center;"> tu llanto ni su risa</div><div style="text-align:center;">revelarán en ti la madre amante,</div><div style="text-align:center;"> pues aun no es madre Ifisa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En los brazos maternos, rocïado</div><div style="text-align:center;"> con lágrimas de duelo</div><div style="text-align:center;">y de gozo a la par, dulce cuidado</div><div style="text-align:center;"> de la tierra y del cielo,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El pequeño Moisés iba seguro;</div><div style="text-align:center;"> de Faraón crüel</div><div style="text-align:center;">hospeda el regio alcázar al futuro</div><div style="text-align:center;"> caudillo de Israel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y ante el trono de Dios, la faz velada</div><div style="text-align:center;"> con las alas, el coro</div><div style="text-align:center;">que ve a sus pies la bóveda estrellada,</div><div style="text-align:center;"> pulsaba liras de oro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«Alégrate, Jacob, en el asilo</div><div style="text-align:center;"> de tu destierro (el canto</div><div style="text-align:center;">así sonaba), y no al impuro Nilo</div><div style="text-align:center;"> se mezcle más tu llanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»El Jordán a sus campos te convida;</div><div style="text-align:center;"> te oyó el Señor; Egipto</div><div style="text-align:center;">marchar verá a la tierra prometida</div><div style="text-align:center;"> tu linaje proscripto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ese niño que virgen inocente</div><div style="text-align:center;"> salvó de olas y vientos,</div><div style="text-align:center;">es el profeta del Horeb ardiente,</div><div style="text-align:center;"> rey de los elementos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Humillaos, mortales insensatos,</div><div style="text-align:center;"> que al Eterno hacéis guerra;</div><div style="text-align:center;">he ahí el legislador, que sus mandatos</div><div style="text-align:center;"> promulgará a la tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Cuna humilde, baldón de la fortuna</div><div style="text-align:center;"> juguete del profundo,</div><div style="text-align:center;">ha salvado a Israel; humilde cuna</div><div style="text-align:center;"> ha de salvar al mundo».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3158-los-duendes.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:56:38 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529924226_los-duendes_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529924226_los-duendes_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Victor Hugo</div><div style="text-align:center;">I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No bulle</div><div style="text-align:center;">la selva;</div><div style="text-align:center;">el campo</div><div style="text-align:center;">no alienta.</div><div style="text-align:center;">Las luces</div><div style="text-align:center;">postreras</div><div style="text-align:center;">despiden</div><div style="text-align:center;">apenas</div><div style="text-align:center;">destellos,</div><div style="text-align:center;">que tiemblan.</div><div style="text-align:center;">La choza</div><div style="text-align:center;">plebeya,</div><div style="text-align:center;">que horcones</div><div style="text-align:center;">sustentan;</div><div style="text-align:center;">la alcoba,</div><div style="text-align:center;">que arrean</div><div style="text-align:center;">cristales</div><div style="text-align:center;">y sedas;</div><div style="text-align:center;">al sueño</div><div style="text-align:center;">se entregan.</div><div style="text-align:center;">Ya es todo</div><div style="text-align:center;">tinieblas.</div><div style="text-align:center;">¡Oh noche</div><div style="text-align:center;">serena!</div><div style="text-align:center;">¡Oh vida</div><div style="text-align:center;">suspensa!</div><div style="text-align:center;">La muerte</div><div style="text-align:center;">remedas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué rüido</div><div style="text-align:center;">sordo nace?</div><div style="text-align:center;">Los cipreses</div><div style="text-align:center;">colosales</div><div style="text-align:center;">cabecean</div><div style="text-align:center;">en el valle;</div><div style="text-align:center;">y en menuda</div><div style="text-align:center;">nieve caen</div><div style="text-align:center;">deshojados</div><div style="text-align:center;">azahares.</div><div style="text-align:center;">¿Es el soplo</div><div style="text-align:center;">de los Andes,</div><div style="text-align:center;">atizando</div><div style="text-align:center;">los volcanes?</div><div style="text-align:center;">¿Es la tierra,</div><div style="text-align:center;">que en sus bases</div><div style="text-align:center;">de granito</div><div style="text-align:center;">da balances?</div><div style="text-align:center;">No es la tierra;</div><div style="text-align:center;">no es el aire;</div><div style="text-align:center;">son los duendes</div><div style="text-align:center;">que ya salen.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Por allá vienen;</div><div style="text-align:center;">¡qué batahola!</div><div style="text-align:center;">ora se apiñan</div><div style="text-align:center;">en densa tropa,</div><div style="text-align:center;">que hiende rápida</div><div style="text-align:center;">la parda atmósfera;</div><div style="text-align:center;">y ora se esparcen,</div><div style="text-align:center;">como las hojas</div><div style="text-align:center;">ante la ráfaga</div><div style="text-align:center;">devastadora.</div><div style="text-align:center;">Si chillan éstos,</div><div style="text-align:center;">aquéllos roznan.</div><div style="text-align:center;">Si trotan unos,</div><div style="text-align:center;">otros galopan.</div><div style="text-align:center;">De la cascada</div><div style="text-align:center;">sobre las ondas,</div><div style="text-align:center;">cuál se columpia,</div><div style="text-align:center;">cuál cabriola.</div><div style="text-align:center;">Y un duende enano,</div><div style="text-align:center;">de copa en copa,</div><div style="text-align:center;">va dando brincos,</div><div style="text-align:center;">y no las dobla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Fantasmas acaso</div><div style="text-align:center;">la vista figura?</div><div style="text-align:center;">Como hinchadas olas</div><div style="text-align:center;">que en roca desnuda</div><div style="text-align:center;">se estrellan sonantes,</div><div style="text-align:center;">y luego reculan</div><div style="text-align:center;">con ronco murmullo,</div><div style="text-align:center;">y otra vez insultan</div><div style="text-align:center;">al risco, lanzando</div><div style="text-align:center;">bramadora espuma;</div><div style="text-align:center;">así van y vienen,</div><div style="text-align:center;">y silban y zumban,</div><div style="text-align:center;">y gritan que aturden;</div><div style="text-align:center;">el cielo se nubla;</div><div style="text-align:center;">el aire se llena</div><div style="text-align:center;">de sombras que asustan;</div><div style="text-align:center;">el viento retiñe;</div><div style="text-align:center;">los montes retumban.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A casa me recojo;</div><div style="text-align:center;">echemos el cerrojo.</div><div style="text-align:center;">¡Qué triste y amarilla</div><div style="text-align:center;">arde mi lamparilla!</div><div style="text-align:center;">¡Oh Virgen del Carmelo!</div><div style="text-align:center;">aleja, aleja el vuelo</div><div style="text-align:center;">de estos desoladores</div><div style="text-align:center;">ángeles enemigos;</div><div style="text-align:center;">que no talen mis flores,</div><div style="text-align:center;">ni atizonen mis trigos.</div><div style="text-align:center;">Ahuyenta, madre, ahuyenta</div><div style="text-align:center;">la chusma turbulenta;</div><div style="text-align:center;">y te pondré en la falda</div><div style="text-align:center;">olorosa guirnalda</div><div style="text-align:center;">de rosa, nardo y lirio;</div><div style="text-align:center;">y haré que tu sagrario</div><div style="text-align:center;">alumbre un blanco cirio</div><div style="text-align:center;">por todo un octavario.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Cielos! ¡lo que cruje el techo!</div><div style="text-align:center;">¡y lo que silba la puerta!</div><div style="text-align:center;">Es un turbión deshecho.</div><div style="text-align:center;">De lejos oigo estallar</div><div style="text-align:center;">los árboles de la huerta,</div><div style="text-align:center;">como el pino en el hogar.</div><div style="text-align:center;">Si dura más el tropel,</div><div style="text-align:center;">no amanecerá mañana</div><div style="text-align:center;">un cristal en la ventana,</div><div style="text-align:center;">ni una hoja en el vergel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">San Antón, no soy tu devoto,</div><div style="text-align:center;">si no le pones luego coto</div><div style="text-align:center;">a este diabólico alboroto.</div><div style="text-align:center;">¡Motín semeja, o terremoto,</div><div style="text-align:center;">o hinchado torrente que ha roto</div><div style="text-align:center;">los diques, y todo lo inunda!</div><div style="text-align:center;">¡Jesús! ¡Jesús! ¡qué barahúnda!...</div><div style="text-align:center;">¿Qué significa, raza inmunda,</div><div style="text-align:center;">esa aldabada furibunda?</div><div style="text-align:center;">El rayo del cielo os confunda,</div><div style="text-align:center;">y otra vez os pele y os tunda,</div><div style="text-align:center;">y en la caverna más profunda</div><div style="text-align:center;">del inflamado abismo os hunda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VIII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ni por ésas. Parece que arroja</div><div style="text-align:center;">el infierno otro denso nublado,</div><div style="text-align:center;">o que el diablo al oírme se enoja;</div><div style="text-align:center;">y empujando el ejército alado,</div><div style="text-align:center;">el asalto acrecienta y aviva.</div><div style="text-align:center;">El tejado va a ser una criba;</div><div style="text-align:center;">cada envión que recibe mi choza,</div><div style="text-align:center;">yo no sé cómo no la destroza;</div><div style="text-align:center;">a tamaña batalla no es mucho</div><div style="text-align:center;">que retiemble, y que toda se cimbre,</div><div style="text-align:center;">cual si fuese de lienzo o de mimbre...</div><div style="text-align:center;">¿Es el miedo? o ¿quién anda en la sala?</div><div style="text-align:center;">Vade retro, perverso avechucho...</div><div style="text-align:center;">¡Ay! matóme la luz con el ala...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IX</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Funesta sombra! ¡Tenebroso espanto!...</div><div style="text-align:center;">Amedrentado el corazón palpita...</div><div style="text-align:center;">y la legión de Lucifer en tanto,</div><div style="text-align:center;">reforzando la trápala y la bulla,</div><div style="text-align:center;">a un tiempo brama, gruñe, llora, grita,</div><div style="text-align:center;">bufa, relincha, ronca, ladra, aúlla;</div><div style="text-align:center;">y asorda estrepitosa los oídos,</div><div style="text-align:center;">mezclando carcajadas y alaridos,</div><div style="text-align:center;">voz de ira, voz de horror, y voz de duelo.</div><div style="text-align:center;">¡Qué fiero son de trompas y cornetas!</div><div style="text-align:center;">¡Qué arrastrar de cadenas por el suelo!</div><div style="text-align:center;">¡Qué destemplado chirrío de carretas!...</div><div style="text-align:center;">¡Ya escampa! Hasta la tierra se estremece,</div><div style="text-align:center;">y según es el huracán, parece</div><div style="text-align:center;">que a la casa y a mí nos lleva al vuelo...</div><div style="text-align:center;">¡Perdido soy!... ¡Misericordia, cielo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> X</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Ah! Por fin en la iglesia vecina</div><div style="text-align:center;">a sonar comenzó la campana...</div><div style="text-align:center;">Al furor, a la loca jarana,</div><div style="text-align:center;">turbación sucedió repentina.</div><div style="text-align:center;">El tañido de aquella campana</div><div style="text-align:center;">a la hueste infernal amohína,</div><div style="text-align:center;">sobrecoge, atolondra, amilana.</div><div style="text-align:center;">Como en pecho abrumado de pena</div><div style="text-align:center;">una luz de esperanza divina;</div><div style="text-align:center;">como el sol en la densa neblina,</div><div style="text-align:center;">de los montes rizada melena;</div><div style="text-align:center;">el tañido de aquella campana,</div><div style="text-align:center;">que tan alto y sonoro domina,</div><div style="text-align:center;">y se pierde en la selva lejana,</div><div style="text-align:center;">el tumulto en el aire serena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Partieron! La sonante nota</div><div style="text-align:center;">a la hueste infernal derrota.</div><div style="text-align:center;">Uno a otro apresura, excita,</div><div style="text-align:center;">estrecha, empuja, precipita.</div><div style="text-align:center;">Huyó la fementida tropa;</div><div style="text-align:center;">no trota ya, sino galopa;</div><div style="text-align:center;">no galopa ya, sino vuela.</div><div style="text-align:center;">Por donde pasa la bandada,</div><div style="text-align:center;">una sombra más atezada</div><div style="text-align:center;">los montes y los valles vela,</div><div style="text-align:center;">y el luto de la noche enluta.</div><div style="text-align:center;">Como de leña mal enjuta,</div><div style="text-align:center;">que en el hogar chisporrotea,</div><div style="text-align:center;">de mil pupilas culebrea</div><div style="text-align:center;">rojiza luz intermitente,</div><div style="text-align:center;">que va señalando la ruta</div><div style="text-align:center;">de Satanás y de su gente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cesó, cesó la zozobra.</div><div style="text-align:center;">A escape va la pandilla;</div><div style="text-align:center;">y la tierra se recobra</div><div style="text-align:center;">de la grave pesadilla</div><div style="text-align:center;">de esta visita importuna;</div><div style="text-align:center;">y la perezosa luna</div><div style="text-align:center;">sale al fin, y el campo alegra.</div><div style="text-align:center;">Allá va la sombra negra;</div><div style="text-align:center;">distante suena la grita</div><div style="text-align:center;">de la canalla maldita;</div><div style="text-align:center;">como cuando ciñe un monte</div><div style="text-align:center;">de nubes el horizonte,</div><div style="text-align:center;">y desde su oscuro seno</div><div style="text-align:center;">rezonga lejano trueno;</div><div style="text-align:center;">como cuando primavera</div><div style="text-align:center;">tus nieves ha derretido,</div><div style="text-align:center;">gigantesca cordillera,</div><div style="text-align:center;">y a lo lejos se oye el ruido</div><div style="text-align:center;">de impetuosa corriente</div><div style="text-align:center;">que arrastra una selva entera,</div><div style="text-align:center;">cubre el llano y corta el puente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XIII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mas a ti, ¿qué fortuna,</div><div style="text-align:center;">huerta mía, te cabe?</div><div style="text-align:center;">¿Respiras ya del grave</div><div style="text-align:center;">afán? ¿Injuria alguna</div><div style="text-align:center;">sufriste?... ¡Cuánta asoma,</div><div style="text-align:center;">entreabierta a la luna,</div><div style="text-align:center;">nueva flor! ¡Cuánto aroma</div><div style="text-align:center;">de rosas y alelíes</div><div style="text-align:center;">el ambiente embalsama!</div><div style="text-align:center;">No hay una mustia rama;</div><div style="text-align:center;">no hay un doblado arbusto.</div><div style="text-align:center;">Parece que te ríes</div><div style="text-align:center;">de tu pasado susto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XIV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sobre aquellos boldos</div><div style="text-align:center;">que a un pelado risco</div><div style="text-align:center;">guarnecen la falda,</div><div style="text-align:center;">al amortecido</div><div style="text-align:center;">rayo de la luna,</div><div style="text-align:center;">van haciendo giros.</div><div style="text-align:center;">Enjambre parecen</div><div style="text-align:center;">de avispas, que el nido</div><div style="text-align:center;">materno abandona,</div><div style="text-align:center;">despojo de niños</div><div style="text-align:center;">traviesos, y vuela</div><div style="text-align:center;">errante y proscrito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Desventurados!</div><div style="text-align:center;">Del patrio albergue</div><div style="text-align:center;">también vosotros</div><div style="text-align:center;">gemís ausentes;</div><div style="text-align:center;">vagar proscriptos</div><div style="text-align:center;">os cupo en suerte...</div><div style="text-align:center;">¡Terrible fallo!...</div><div style="text-align:center;">¡y eterno!... ¡Pesen</div><div style="text-align:center;">mis maldiciones,</div><div style="text-align:center;">blandas y leves,</div><div style="text-align:center;">sobre vosotros,</div><div style="text-align:center;">míseros duendes!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XVI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Hacia el cerro</div><div style="text-align:center;">que distingue</div><div style="text-align:center;">lo sombrío</div><div style="text-align:center;">de su tizne</div><div style="text-align:center;">-padrón negro</div><div style="text-align:center;">de hechos tristes-</div><div style="text-align:center;">vagorosas</div><div style="text-align:center;">ondas finge,</div><div style="text-align:center;">parda nube,</div><div style="text-align:center;">con matices</div><div style="text-align:center;">colorados,</div><div style="text-align:center;">como el tinte</div><div style="text-align:center;">que a la luna</div><div style="text-align:center;">da el eclipse;</div><div style="text-align:center;">y en la espira</div><div style="text-align:center;">que describe,</div><div style="text-align:center;">rastros deja</div><div style="text-align:center;">carmesíes...</div><div style="text-align:center;">¿En qué abismos,</div><div style="text-align:center;">infelice</div><div style="text-align:center;">nubecilla,</div><div style="text-align:center;">vas a hundirte?...</div><div style="text-align:center;">Ya los ojos</div><div style="text-align:center;">no la siguen;</div><div style="text-align:center;">ya es un punto;</div><div style="text-align:center;">ya no existe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> XVII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Qué calma</div><div style="text-align:center;">tranquila!</div><div style="text-align:center;">Tras leve</div><div style="text-align:center;">cortina</div><div style="text-align:center;">de gasa</div><div style="text-align:center;">pajiza,</div><div style="text-align:center;">la luna</div><div style="text-align:center;">dormita.</div><div style="text-align:center;">Al sueño</div><div style="text-align:center;">rendidas,</div><div style="text-align:center;">las flores</div><div style="text-align:center;">se inclinan.</div><div style="text-align:center;">El viento</div><div style="text-align:center;">no silba,</div><div style="text-align:center;">ni el aura</div><div style="text-align:center;">suspira.</div><div style="text-align:center;">Tú sola</div><div style="text-align:center;">vigilas;</div><div style="text-align:center;">tú siempre</div><div style="text-align:center;">caminas,</div><div style="text-align:center;">y al centro</div><div style="text-align:center;">gravitas,</div><div style="text-align:center;">¡oh fuente</div><div style="text-align:center;">querida!</div><div style="text-align:center;">ya turbia;</div><div style="text-align:center;">ya limpia;</div><div style="text-align:center;">ya en calles,</div><div style="text-align:center;">que lilas</div><div style="text-align:center;">y adelfas</div><div style="text-align:center;">tapizan;</div><div style="text-align:center;">ya en zarzas</div><div style="text-align:center;">y espinas.</div><div style="text-align:center;">¡Tal corre</div><div style="text-align:center;">la vida!</div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3157-a-olimpio.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:51:56 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Victor Hugo</div><div style="text-align:center;">I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Recuerdas, Olimpio, aquella</div><div style="text-align:center;">única amistad constante,</div><div style="text-align:center;">que no copió en su semblante</div><div style="text-align:center;">las mudanzas de tu estrella?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Aquel amigo, consuelo</div><div style="text-align:center;">que en la miseria ha dejado</div><div style="text-align:center;">a tu corazón llagado</div><div style="text-align:center;">por último bien el cielo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Testigo de los azares</div><div style="text-align:center;">de la encarnizada lidia</div><div style="text-align:center;">en que te postró la envidia,</div><div style="text-align:center;">que hoy te abruma de pesares;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> así te dijo; —y en tanto,</div><div style="text-align:center;">una luz serena y clara</div><div style="text-align:center;">desarrugaba tu cara,</div><div style="text-align:center;">mojando la suya el llanto:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Eres tú aquel cuya gloria</div><div style="text-align:center;">ensalzaron nobles plumas,</div><div style="text-align:center;">y miraban de reojo</div><div style="text-align:center;">mil envidias taciturnas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Acatábante en silencio</div><div style="text-align:center;">las gentes: la infancia ruda</div><div style="text-align:center;">a escucharte se paraba,</div><div style="text-align:center;">como la vejez caduca.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Eras meteoro ardiente</div><div style="text-align:center;">que en una noche profunda</div><div style="text-align:center;">se lleva tras sí los ojos,</div><div style="text-align:center;">cuando por el cielo cruza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y ahora, arrancada palma,</div><div style="text-align:center;">doblas tu cabeza mustia:</div><div style="text-align:center;">no te da apoyo la tierra,</div><div style="text-align:center;">no das al aire verdura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Cuántas frentes a la sombra</div><div style="text-align:center;">acostumbraba la tuya!</div><div style="text-align:center;">Y ahora, ¡qué de sonrisas</div><div style="text-align:center;">irónicas te saludan!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ajado está el bello lustre</div><div style="text-align:center;">de tu blanca vestidura;</div><div style="text-align:center;">los que galán te adoraron,</div><div style="text-align:center;">andrajoso, te hacen burla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »La detracción en tu vida</div><div style="text-align:center;">clavó sus garras impuras;</div><div style="text-align:center;">es texto a malignas glosas</div><div style="text-align:center;">tu reputación difunta;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y como helado cadáver,</div><div style="text-align:center;">desfigurada, insepulta,</div><div style="text-align:center;">sabandijas asquerosas</div><div style="text-align:center;">por todas partes la surcan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Revelada por la llama</div><div style="text-align:center;">que a tu memoria circunda,</div><div style="text-align:center;">tu existencia es un terrero</div><div style="text-align:center;">que cuantos pasan insultan;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y cien silbadoras flechas</div><div style="text-align:center;">vienen a herirla una a una,</div><div style="text-align:center;">que en tu corazón inerme</div><div style="text-align:center;">hondas encarnan la punta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y con festivos aplausos</div><div style="text-align:center;">cuenta el vulgo las agudas</div><div style="text-align:center;">heridas, y los dolores,</div><div style="text-align:center;">y las ansias moribundas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »como suelen bandoleros,</div><div style="text-align:center;">al ver la presa segura,</div><div style="text-align:center;">contar monedas y joyas</div><div style="text-align:center;">que reciente sangre enturbia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »El alma, que de lo recto</div><div style="text-align:center;">era un tiempo norma augusta,</div><div style="text-align:center;">es ya como la taberna</div><div style="text-align:center;">que por la noche relumbra;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a cuya reja se apiñan</div><div style="text-align:center;">curiosos, por si se escucha</div><div style="text-align:center;">el canto de locas orgias,</div><div style="text-align:center;">o de las riñas la bulla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Cortaron tus esperanzas,</div><div style="text-align:center;">flor de que nadie se cura,</div><div style="text-align:center;">manos crüeles, y al suelo</div><div style="text-align:center;">las dan en trizas menudas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Nadie te llora; tu suerte</div><div style="text-align:center;">ningún corazón enluta;</div><div style="text-align:center;">tu nombre es un epitafio</div><div style="text-align:center;">de desmoronada tumba;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y el que con dolor fingido</div><div style="text-align:center;">alguna vez lo pronuncia,</div><div style="text-align:center;">es como el que muestra escombros</div><div style="text-align:center;">de arruinada arquitectura,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que un tiempo adornaron jaspes,</div><div style="text-align:center;">y sustentaron columnas,</div><div style="text-align:center;">y ya malezas la cubren,</div><div style="text-align:center;">y vientos y aguas la injurian.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mas ¿qué digo? En la miseria</div><div style="text-align:center;">más elevado y sublime</div><div style="text-align:center;">te muestras a quien la altura</div><div style="text-align:center;">de tus pensamientos mide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Tu existencia, combatiendo</div><div style="text-align:center;">a los contrapuestos diques,</div><div style="text-align:center;">suena como el océano</div><div style="text-align:center;">que asalta los arrecifes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Los que observaron de cerca</div><div style="text-align:center;">la lucha, vuelven y dicen</div><div style="text-align:center;">que, inclinándose a la margen,</div><div style="text-align:center;">vieron tremenda Caribdis;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »mas puede ser que la vista,</div><div style="text-align:center;">calando ese abismo horrible,</div><div style="text-align:center;">la perla de la inocencia</div><div style="text-align:center;">en lo más hondo divise.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Turba los ojos la niebla</div><div style="text-align:center;">de que pareces vestirte;</div><div style="text-align:center;">mas sobre ella un claro cielo</div><div style="text-align:center;">serenas lumbres despide.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué importa al cabo que el mundo</div><div style="text-align:center;">contra tu entereza lidie,</div><div style="text-align:center;">alzando nubes de polvo,</div><div style="text-align:center;">que cualquier soplo dirige?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Para juzgar, ¿qué derecho,</div><div style="text-align:center;">qué título nos asiste?</div><div style="text-align:center;">¿Qué objeto no es un enigma</div><div style="text-align:center;">para los ojos más linces?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿La certidumbre?... ¡Insensatos,</div><div style="text-align:center;">que imagináis tierra firme,</div><div style="text-align:center;">la que celajes vistosos</div><div style="text-align:center;">en vuestro discurso fingen!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Así puede asirla el juicio</div><div style="text-align:center;">del hombre, como es posible</div><div style="text-align:center;">a la mano asir el agua</div><div style="text-align:center;">sin que presta se deslice.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Moja apenas, y al instante</div><div style="text-align:center;">huye; y al pecho que gime,</div><div style="text-align:center;">y al ardiente labio, nada</div><div style="text-align:center;">deja que la sed mitigue.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Es día? ¿Es noche? Los ojos</div><div style="text-align:center;">nada absoluto distinguen:</div><div style="text-align:center;">toda raíz lleva frutos;</div><div style="text-align:center;">y todo fruto raíces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Apariencias nos fascinan,</div><div style="text-align:center;">ya sombras densas contristen</div><div style="text-align:center;">la vista, o ya luminosos</div><div style="text-align:center;">colores la regocijen.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Un objeto mismo a visos</div><div style="text-align:center;">diferentes llora y ríe:</div><div style="text-align:center;">por un lado, terso lustre;</div><div style="text-align:center;">por el otro, oscuro tizne.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »La nube en que el marinero</div><div style="text-align:center;">ve rota nave irse a pique,</div><div style="text-align:center;">para el colono es un campo</div><div style="text-align:center;">que doradas mieses rinde.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Quién habrá que los misterios</div><div style="text-align:center;">del pecho humano escudriñe?</div><div style="text-align:center;">¿Quién, que las trasformaciones</div><div style="text-align:center;">varias de un alma adivine?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Larva informe surca el lodo;</div><div style="text-align:center;">y tal vez mañana, libre</div><div style="text-align:center;">mariposa, alas de seda</div><div style="text-align:center;">despliegue, y aromas libe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pero tú penas; y ¿cómo</div><div style="text-align:center;">pudo ser que no penaras,</div><div style="text-align:center;">oh víctima sin ventura</div><div style="text-align:center;">de persecución villana?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Tú, a quien la calumnia muerde</div><div style="text-align:center;">lo más sensible del alma?</div><div style="text-align:center;">¿Tú, en quien el sarcasmo agota</div><div style="text-align:center;">sus flechas enherboladas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Herido león, huiste</div><div style="text-align:center;">a selva solitaria;</div><div style="text-align:center;">y allí memorias acerbas</div><div style="text-align:center;">te hacen más honda la llaga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »A ellas entregado vives;</div><div style="text-align:center;">y ¡cuántas veces, ay, te halla</div><div style="text-align:center;">la noche en la actitud misma</div><div style="text-align:center;">en que te halló la mañana!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Dichoso, cuando a la sombra</div><div style="text-align:center;">en que tu pecho descansa,</div><div style="text-align:center;">la sombra, de los que piensan</div><div style="text-align:center;">favorecida morada;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »desde el alba hasta el ocaso,</div><div style="text-align:center;">desde el ocaso hasta el alba,</div><div style="text-align:center;">contemplando las facciones</div><div style="text-align:center;">del valle y de la montaña;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »atento al tapiz musgoso</div><div style="text-align:center;">que las rocas engalana,</div><div style="text-align:center;">al sosiego de los campos,</div><div style="text-align:center;">o al tumulto de las aguas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a la lozana verdura</div><div style="text-align:center;">de yerbas jamás holladas,</div><div style="text-align:center;">o a la nieve que los montes</div><div style="text-align:center;">empinados amortaja;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a la bostezante gruta</div><div style="text-align:center;">de tenebrosa garganta,</div><div style="text-align:center;">y de verde cabellera,</div><div style="text-align:center;">con florecida guirnalda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »O a la mar, do las antorchas</div><div style="text-align:center;">del mundo su curso acaban,</div><div style="text-align:center;">que como un pecho viviente</div><div style="text-align:center;">respirando sube y baja;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »o siguiendo con los ojos</div><div style="text-align:center;">desde la arenosa playa,</div><div style="text-align:center;">al ligero esquife, alegre</div><div style="text-align:center;">depósito de esperanzas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que las velas tiende y huye,</div><div style="text-align:center;">huye, y rompe la delgada</div><div style="text-align:center;">hebra que ata el duro pecho</div><div style="text-align:center;">del marinero a la patria;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »sobre el risco, donde tantos</div><div style="text-align:center;">dispersos rumores vagan;</div><div style="text-align:center;">bajo la espesura umbrosa,</div><div style="text-align:center;">donde ni el silencio calla;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a los ecos das un eco;</div><div style="text-align:center;">a las confusas palabras</div><div style="text-align:center;">de místicas armonías</div><div style="text-align:center;">vibra tu mente inspirada;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y concurres al inmenso</div><div style="text-align:center;">coro que todo lo abraza,</div><div style="text-align:center;">lo que remontado vuela,</div><div style="text-align:center;">y lo que humilde se arrastra;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Coro de infinitas voces</div><div style="text-align:center;">que suspende y arrebata,</div><div style="text-align:center;">y en que la naturaleza</div><div style="text-align:center;">a todos los seres habla!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Consuélate, que algún día,</div><div style="text-align:center;">y no distante quizás,</div><div style="text-align:center;">el imperio de las almas</div><div style="text-align:center;">a la tuya volverá;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y ha de verse, ante los ojos</div><div style="text-align:center;">más obcecados, brillar</div><div style="text-align:center;">con nueva luz, de tu frente</div><div style="text-align:center;">la nativa majestad;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »como joyel, a que el polvo</div><div style="text-align:center;">deslustró la tersa faz,</div><div style="text-align:center;">nuevamente acicalado</div><div style="text-align:center;">para fiesta nupcïal.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En vano tus enemigos,</div><div style="text-align:center;">de la sátira mordaz</div><div style="text-align:center;">contra tu pecho inocente</div><div style="text-align:center;">aguzaron el puñal;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y divulgaron secretos</div><div style="text-align:center;">fiados a la amistad,</div><div style="text-align:center;">como quien derrama el agua</div><div style="text-align:center;">sobre el camino real.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »En vano, en vano su furia</div><div style="text-align:center;">humillada lanzarán</div><div style="text-align:center;">contra tu nombre, a manera</div><div style="text-align:center;">de enhambrecido chacal,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que, para saciar la rabia</div><div style="text-align:center;">de su apetito voraz,</div><div style="text-align:center;">desgarra la última carne</div><div style="text-align:center;">del hueso roído ya.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Esos hombres que te ponen</div><div style="text-align:center;">piedras en que tropezar,</div><div style="text-align:center;">y de asechanzas te cercan,</div><div style="text-align:center;">no, no prevalecerán.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Pasarán, como vislumbres</div><div style="text-align:center;">entre espeso matorral,</div><div style="text-align:center;">que a merced del viento corren,</div><div style="text-align:center;">y no dejan huella atrás.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Te detestarán, sin duda,</div><div style="text-align:center;">con el rencor infernal</div><div style="text-align:center;">que alimenta contra el cielo</div><div style="text-align:center;">el pecho de Satanás;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »pero las voces de muerte,</div><div style="text-align:center;">que como ardiente raudal</div><div style="text-align:center;">salen de su boca impía,</div><div style="text-align:center;">leve soplo extinguirá.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mira entre tanto con ojos</div><div style="text-align:center;">de generosa piedad</div><div style="text-align:center;">a los que de un bajo instinto</div><div style="text-align:center;">arrastra el poder fatal;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a los que, en densa ignorancia</div><div style="text-align:center;">sumidos, no ven rayar</div><div style="text-align:center;">celeste albor, que ilumine</div><div style="text-align:center;">su mísera ceguedad;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que llaman luz a la sombra,</div><div style="text-align:center;">y bonanza al huracán,</div><div style="text-align:center;">y andan a tientas, sin rumbo,</div><div style="text-align:center;">sin ley, sin fe, sin altar;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »al soberbio que levanta</div><div style="text-align:center;">contra el débil el procaz</div><div style="text-align:center;">estrépito del torrente,</div><div style="text-align:center;">demolido el valladar;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a la mujer seductora,</div><div style="text-align:center;">desamorada beldad,</div><div style="text-align:center;">a quien la sonrisa, estudio,</div><div style="text-align:center;">a quien es arte el mirar,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y en cuyo ropaje, suelto</div><div style="text-align:center;">a los vientos, redes hay,</div><div style="text-align:center;">redes, que prenden las almas</div><div style="text-align:center;">en dura cautividad;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »al ambicioso que trepa</div><div style="text-align:center;">sobre el ambicioso, a par</div><div style="text-align:center;">de la hiedra, que a sí misma</div><div style="text-align:center;">entretejiéndose va;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »a la turba lisonjera</div><div style="text-align:center;">que rinde a cada deidad</div><div style="text-align:center;">efímera el torpe incienso</div><div style="text-align:center;">de su adoración venal;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y a declamadores vanos,</div><div style="text-align:center;">que hacen rüido y no más;</div><div style="text-align:center;">oráculos que atestiguan</div><div style="text-align:center;">la insensatez general.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¿Qué son contigo esos hombres</div><div style="text-align:center;">de un día, enjambre fugaz</div><div style="text-align:center;">de insectos que vio la aurora,</div><div style="text-align:center;">y la tarde no verá?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Ellos son viles, tú grande,</div><div style="text-align:center;">es el interés su imán,</div><div style="text-align:center;">la gloria el tuyo: la guerra</div><div style="text-align:center;">apetecen, tú la paz.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Nada hay común a la suya,</div><div style="text-align:center;">y a tu carrera inmortal;</div><div style="text-align:center;">ni se puede su alegría</div><div style="text-align:center;">a tu dolor igualar;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »que es sublime y grandioso</div><div style="text-align:center;">espectáculo el que da</div><div style="text-align:center;">la mano dispensadora</div><div style="text-align:center;">que reparte el bien y el mal,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »y alejando al genio el cebo</div><div style="text-align:center;">de lo vano y lo falaz,</div><div style="text-align:center;">lo labra con el arado</div><div style="text-align:center;">que se llama adversidad».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Olimpio! un amigo fiel</div><div style="text-align:center;">entonces te hablaba así,</div><div style="text-align:center;">queriendo apartar de ti</div><div style="text-align:center;">la henchida copa de hiel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Solo entre la turba larga</div><div style="text-align:center;">que antes te halagó perjura,</div><div style="text-align:center;">quiso de la desventura</div><div style="text-align:center;">aligerarte la carga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y tú, si en tono más grave,</div><div style="text-align:center;">no de metal diferente,</div><div style="text-align:center;">como el gran río a la fuente,</div><div style="text-align:center;">como al esquife la nave,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Le hablaste; —y cruzó veloz</div><div style="text-align:center;">una sombra tu semblante;</div><div style="text-align:center;">y un tierno afecto un instante</div><div style="text-align:center;">hizo vacilar tu voz:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡No me consueles, ni te aflijas! Vivo</div><div style="text-align:center;"> pacífico y sereno,</div><div style="text-align:center;">que sólo miro al mundo de las almas,</div><div style="text-align:center;"> no a ese mundo terreno.</div><div style="text-align:center;"> «Ni es tan perverso el hombre: la fortuna,</div><div style="text-align:center;"> liberal o mezquina,</div><div style="text-align:center;">tiñe en puro licor o en turbias heces</div><div style="text-align:center;"> la copa cristalina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Del estrecho teatro, que aprisiona</div><div style="text-align:center;"> tu pensamiento, el mío</div><div style="text-align:center;">oye a lo lejos el rumor, y vuela</div><div style="text-align:center;"> a su libre albedrío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Si murmura la fuente, o solitaria</div><div style="text-align:center;"> bulle una verde orilla,</div><div style="text-align:center;">o viene a mis oídos el arrullo</div><div style="text-align:center;"> de amante tortolilla;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «O el esquilón de las exequias llora</div><div style="text-align:center;"> en la torre sublime,</div><div style="text-align:center;">o de los sauces la colgante rama</div><div style="text-align:center;"> sobre las cruces gime;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Paréceme que huello excelsa cumbre,</div><div style="text-align:center;"> a do conduce el viento,</div><div style="text-align:center;">de cuanto ser criado habita el orbe</div><div style="text-align:center;"> una voz de lamento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Allí la pequeñez a la grandeza,</div><div style="text-align:center;"> el barro al oro igualo;</div><div style="text-align:center;">y exploro los arcanos del abismo,</div><div style="text-align:center;"> y el firmamento escalo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Cuando el humo lejano se levanta</div><div style="text-align:center;"> de humilde choza, pienso</div><div style="text-align:center;">que en el ara se exhala, do se quema</div><div style="text-align:center;"> a Dios devoto incienso;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y de dispersas luces por la noche</div><div style="text-align:center;"> sembrada la llanura,</div><div style="text-align:center;">el infinito espacio tachonado</div><div style="text-align:center;"> de soles me figura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Contemplo allí de lejos cuanto puebla</div><div style="text-align:center;"> la tierra, el mar profundo,</div><div style="text-align:center;">y miro al hombre, misterioso mago,</div><div style="text-align:center;"> atravesar el mundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y como suele el pájaro a su pluma,</div><div style="text-align:center;"> me entrego al pensamiento;</div><div style="text-align:center;">y entiendo qué es la vida, y lo que dice</div><div style="text-align:center;"> aquel doliente acento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «¿Y quieres que murmure de mi suerte?</div><div style="text-align:center;"> ¿Cuál es el hombre, dime,</div><div style="text-align:center;">a quien, parcial el cielo, de la carga</div><div style="text-align:center;"> universal exime?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Yo, que lóbrega noche vivo ahora,</div><div style="text-align:center;"> en mi denso horizonte</div><div style="text-align:center;">conservo, cual rosada luz, que deja</div><div style="text-align:center;"> la tarde en alto monte,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«La llama del honor, divina lumbre,</div><div style="text-align:center;"> que, en apacible calma,</div><div style="text-align:center;">todavía ilumina lo más alto,</div><div style="text-align:center;"> lo más puro del alma.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Sin duda un tiempo —¿qué razón temprana</div><div style="text-align:center;"> de este modo no yerra?</div><div style="text-align:center;">sueños dorados vi, cuales el hombre</div><div style="text-align:center;"> suele ver en la tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Vi alzarse mi existencia coronada</div><div style="text-align:center;"> de visiones hermosas;</div><div style="text-align:center;">mas ¡qué! ¿debí juzgar que fuese eterna</div><div style="text-align:center;"> la vida de las rosas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Las ilusiones que tocar pensaban</div><div style="text-align:center;"> mis infantiles manos,</div><div style="text-align:center;">disipó la razón, como disipa</div><div style="text-align:center;"> la aurora espectros vanos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Y digo ya a la dicha lo que dice</div><div style="text-align:center;"> navegante que deja</div><div style="text-align:center;">el suelo patrio, a la querida orilla</div><div style="text-align:center;"> que más y más se aleja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«Señala Dios a todo ser que nace</div><div style="text-align:center;"> su herencia de dolores,</div><div style="text-align:center;">como, a la aurora, un amo a sus obreros</div><div style="text-align:center;"> reparte las labores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«¡Ánimo, pues! ¿Qué importa a un alma grande,</div><div style="text-align:center;"> destello peregrino</div><div style="text-align:center;">de antorcha celestial, eso que el hombre</div><div style="text-align:center;"> suele llamar destino?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Ni elación en la frente generosa,</div><div style="text-align:center;"> ni aparezca desmayo,</div><div style="text-align:center;">ora brille a los ojos la serena</div><div style="text-align:center;"> luz del día, ora el rayo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Brame allá abajo la preñada nube</div><div style="text-align:center;"> que tempestades mueve,</div><div style="text-align:center;">y su tranquilidad conserve el alma,</div><div style="text-align:center;"> cual la cumbre su nieve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Forceja en vano el rebelado orgullo</div><div style="text-align:center;">contra la ley severa</div><div style="text-align:center;">(necesidad o expïación se llame)</div><div style="text-align:center;">que al universo impera;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Rueda fatal, que a todo lo criado</div><div style="text-align:center;"> en movimiento eterno</div><div style="text-align:center;">girando abruma, y de una mano sola</div><div style="text-align:center;"> reconoce el gobierno».</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3156-las-fantasmas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:45:25 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Imitacion De Las Orientales De Victor Hugo</div><div style="text-align:center;">I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah, qué de marchitas rosas</div><div style="text-align:center;">en su primera mañana!</div><div style="text-align:center;">¡Ah, qué de niñas donosas</div><div style="text-align:center;">muertas en edad temprana!</div><div style="text-align:center;">Mezclados lleva el carro de la muerte</div><div style="text-align:center;">al viejo, al niño, al delicado, al fuerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Forzoso es que el prado en flor</div><div style="text-align:center;">rinda su alegre esperanza</div><div style="text-align:center;">a la hoz del segador;</div><div style="text-align:center;">es forzoso que la danza</div><div style="text-align:center;">en el gozo fugaz de los festines</div><div style="text-align:center;">huelle los azahares y jazmines;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que, huyendo de valle en valle,</div><div style="text-align:center;">sus ondas la fuente apure;</div><div style="text-align:center;">y que el relámpago estalle,</div><div style="text-align:center;">y un solo momento dure;</div><div style="text-align:center;">y el vendaval que perdonó a la zarza</div><div style="text-align:center;">la fresca pompa del almendro esparza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El giro fatal no cesa:</div><div style="text-align:center;">la aurora anuncia el ocaso.</div><div style="text-align:center;">En torno a espléndida mesa,</div><div style="text-align:center;">jovial turba empina el vaso;</div><div style="text-align:center;">unos apenas gustan, y ya salen;</div><div style="text-align:center;">pocos hay que en el postre se regalen.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Murieron, murieron mil!</div><div style="text-align:center;">la rosada y la morena;</div><div style="text-align:center;">la de la forma gentil;</div><div style="text-align:center;">la de la voz de sirena;</div><div style="text-align:center;">la que ufana brilló; la que otro ornato</div><div style="text-align:center;">no usó jamás que el virginal recato.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una, apoyada la frente</div><div style="text-align:center;">en la macilenta palma,</div><div style="text-align:center;">mira al suelo tristemente;</div><div style="text-align:center;">y al fin rompe al cuerpo el alma;</div><div style="text-align:center;">como el jilguero, cuando oyó el reclamo,</div><div style="text-align:center;">quiebra, al tomar el vuelo, un débil ramo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Otra, en un nombre querido,</div><div style="text-align:center;">con loca fiebre delira;</div><div style="text-align:center;">otra acaba, cual gemido</div><div style="text-align:center;">lánguido de eolia lira,</div><div style="text-align:center;">que el viento pulsa; o plácida fallece,</div><div style="text-align:center;">cual sonriendo un niño se adormece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Todas nacidas apenas,</div><div style="text-align:center;">y ya cadáveres fríos!...</div><div style="text-align:center;">palomas, de mimos llenas,</div><div style="text-align:center;">y de hechiceros desvíos;</div><div style="text-align:center;">primavera del mundo, apetecida</div><div style="text-align:center;">gala de amor, encanto de la vida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Y nada dejó la huesa?</div><div style="text-align:center;">¿ni una voz? ¿ni una mirada?</div><div style="text-align:center;">¿tanta llama, hecha pavesa?</div><div style="text-align:center;">¿y tanta flor, deshojada?</div><div style="text-align:center;">¡Adiós! huyamos a la amiga sombra</div><div style="text-align:center;">de anciano bosque; pisaré la alfombra</div><div style="text-align:center;"> De secas hojas, que crujan</div><div style="text-align:center;">bajo mi pie vagoroso</div><div style="text-align:center;">Fantasmas se me dibujan</div><div style="text-align:center;">entre el ramaje frondoso;</div><div style="text-align:center;">a incierta luz siguiendo voy su huella,</div><div style="text-align:center;">y de sus ojos la vivaz centella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿He sido ya polvo yerto,</div><div style="text-align:center;">y mi sombra despertó?</div><div style="text-align:center;">¿Cómo ellas estoy yo muerto?</div><div style="text-align:center;">¿O ellas vivas, como yo?</div><div style="text-align:center;">Yo la mano les doy entre las ralas</div><div style="text-align:center;">calles del bosque; ellas a mí sus alas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y a su forma vaga, etérea,</div><div style="text-align:center;">mi pensamiento se amolda...</div><div style="text-align:center;">A do, meciendo funérea</div><div style="text-align:center;">colgadura, el sauce entolda</div><div style="text-align:center;">un blanco mármol, de tropel se lanzan;</div><div style="text-align:center;">y en baja voz me dicen: ¡ven!... y danzan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vanse luego paso a paso</div><div style="text-align:center;">por la selva, y de repente</div><div style="text-align:center;">desparecen... Yo repaso</div><div style="text-align:center;">la visión acá en mi mente,</div><div style="text-align:center;">y lo que entre los hombres ver solía,</div><div style="text-align:center;">reproduce otra vez la fantasía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Una entre todas!... tan clara</div><div style="text-align:center;">la bella efigie, el semblante</div><div style="text-align:center;">me recuerdo, que jurara</div><div style="text-align:center;">estarla viendo delante:</div><div style="text-align:center;">crespas madejas de oro su cabello;</div><div style="text-align:center;">rosada faz; alabastrino cuello;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> albo seno, que palpita</div><div style="text-align:center;">con inocentes suspiros;</div><div style="text-align:center;">ojos, que el júbilo agita,</div><div style="text-align:center;">azules como zafiros;</div><div style="text-align:center;">y la celeste diáfana aureola</div><div style="text-align:center;">que en sus quince a las niñas arrebola.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nunca en su pecho el ardor</div><div style="text-align:center;">de un liviano afecto, cupo;</div><div style="text-align:center;">no supo jamás de amor,</div><div style="text-align:center;">aunque inspirarlo sí supo.</div><div style="text-align:center;">Y si cuantos la ven, la llaman bella,</div><div style="text-align:center;">nadie al oído se lo dice a ella.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El baile fue su pasión,</div><div style="text-align:center;">y costole caro asaz:</div><div style="text-align:center;">deslumbradora ilusión,</div><div style="text-align:center;">que pasatiempo y solaz</div><div style="text-align:center;">a todo pecho juvenil ofrece;</div><div style="text-align:center;">pero el de Lola embriaga y enloquece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todavía, cuando pasa</div><div style="text-align:center;">sobre su sepulcro alguna</div><div style="text-align:center;">nube de cándida gasa,</div><div style="text-align:center;">que hace fiestas a la luna,</div><div style="text-align:center;">o el mirto que lo cubre el viento mece,</div><div style="text-align:center;">rebulle su ceniza y se estremece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La circular se le envía,</div><div style="text-align:center;">que para el baile la empeña;</div><div style="text-align:center;">y si piensa en él de día,</div><div style="text-align:center;">en él a la noche sueña;</div><div style="text-align:center;">vuélanle en derredor regocijadas</div><div style="text-align:center;">visiones de danzantes, silfos y hadas;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y la cercan plumas, blondas,</div><div style="text-align:center;">canastillas y bandejas,</div><div style="text-align:center;">mué de caprichosas ondas,</div><div style="text-align:center;">crespón, de que las abejas</div><div style="text-align:center;">pudieran hacerse alas; cintas, flores,</div><div style="text-align:center;">tocas de formas mil, de mil colores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya llega... los elegantes</div><div style="text-align:center;">le hacen rueda; luce el rico</div><div style="text-align:center;">bordado; en los albos guantes</div><div style="text-align:center;">se abre y cierra el abanico.</div><div style="text-align:center;">Ya da principio la anhelada fiesta:</div><div style="text-align:center;">y sus cien voces desplegó la orquesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Qué ágil salta o se desliza!</div><div style="text-align:center;">¡Qué movimiento agraciado!</div><div style="text-align:center;">Sus ojos, bajo la riza</div><div style="text-align:center;">crencha del pelo dorado,</div><div style="text-align:center;">brillan, como dos astros en la ceja</div><div style="text-align:center;">de luz que el sol en el ocaso deja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Todo en ella es travesura,</div><div style="text-align:center;">juego, donaire, alegría,</div><div style="text-align:center;">inocencia... En una oscura,</div><div style="text-align:center;">solitaria galería,</div><div style="text-align:center;">yo, que los grupos móviles miraba,</div><div style="text-align:center;">a Lola pensativo contemplaba...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pensativo... caviloso...</div><div style="text-align:center;">y triste no sé si diga;</div><div style="text-align:center;">en el baile bullicioso,</div><div style="text-align:center;">el loco placer hostiga;</div><div style="text-align:center;">enturbia el tedio la delicia, y rueda</div><div style="text-align:center;">impuro polvo en túnicas de seda.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Lola, en la festiva tropa,</div><div style="text-align:center;">va, viene, revuelve, gira:</div><div style="text-align:center;">¡valse! ¡cuadrilla! ¡galopa!</div><div style="text-align:center;">no descansa, no respira;</div><div style="text-align:center;">seguir no es dado el fugitivo vuelo</div><div style="text-align:center;">del lindo pie, que apenas toca el suelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Flautas, violines, violones,</div><div style="text-align:center;">alegre canto, reflejos</div><div style="text-align:center;">de arañas y de blandones,</div><div style="text-align:center;">de lámparas y de espejos;</div><div style="text-align:center;">flores, perfumes, joyas, tules, rasos,</div><div style="text-align:center;">grato rumor de voces y de pasos,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> toda la exalta; la sala</div><div style="text-align:center;">multiplica los sentidos.</div><div style="text-align:center;">No sabe el pie si resbala</div><div style="text-align:center;">sobre cristales pulidos,</div><div style="text-align:center;">o sobre nube rápida se empine,</div><div style="text-align:center;">o en agitadas olas remoline.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡De día ya!... ¿Cuánto tarda</div><div style="text-align:center;">la hora que al placer da fin?</div><div style="text-align:center;">Lola en el umbral aguarda</div><div style="text-align:center;">por la capa de satín;</div><div style="text-align:center;">y bajo la delgada mantellina,</div><div style="text-align:center;">cuela alevosa el aura matutina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! ¡que triste tornaboda!</div><div style="text-align:center;">Risas, placeres, ¡adiós!</div><div style="text-align:center;">¡Adiós, arreos de moda!</div><div style="text-align:center;">Al canto sigue la tos;</div><div style="text-align:center;">al baile, ardor febril que la desvela,</div><div style="text-align:center;">dolor que punza, y respirar que anhela;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y a la fresca tez rosada</div><div style="text-align:center;">la cárdena sigue luego;</div><div style="text-align:center;">y la pupila empañada</div><div style="text-align:center;">a la pupila de fuego.</div><div style="text-align:center;">Murió... ¡la alegre! ¡la gentil! ¡la pura!</div><div style="text-align:center;">¡la amada!... el baile abrió su sepultura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Murió... la muerte la arranca</div><div style="text-align:center;">del abrazo maternal</div><div style="text-align:center;">—último abrazo— y la blanca</div><div style="text-align:center;">vestidura funeral</div><div style="text-align:center;">le pone, en vez del traje de la fiesta,</div><div style="text-align:center;">y es en un ataúd donde la acuesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un vaso de flores lleno</div><div style="text-align:center;">guarda la escogida flor,</div><div style="text-align:center;">que prendida llevó al seno;</div><div style="text-align:center;">y aún conserva su color:</div><div style="text-align:center;">cogiola en el jardín su mano hermosa,</div><div style="text-align:center;">y se marchitará sobre su losa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Pobre madre! ¡Qué distante</div><div style="text-align:center;">de adivinar su fortuna,</div><div style="text-align:center;">cuando la arrullaba infante,</div><div style="text-align:center;">cuando la meció en la cuna,</div><div style="text-align:center;">y con solicitud, con ansia tanta,</div><div style="text-align:center;">miró crecer aquella tierna planta!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Para qué?... Su amor, su Lola,</div><div style="text-align:center;">cebo del gusano inmundo,</div><div style="text-align:center;">amarilla, muda, sola,</div><div style="text-align:center;">en un retrete profundo</div><div style="text-align:center;">duerme; y si en clara noche del hibierno,</div><div style="text-align:center;">interrumpe la luna el sueño eterno,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a solemnizar la queda</div><div style="text-align:center;">los difuntos se levantan,</div><div style="text-align:center;">y en la apartada arboleda</div><div style="text-align:center;">fúnebres endechas cantan;</div><div style="text-align:center;">en vez de madre, un descarnado y triste</div><div style="text-align:center;">espectro al tocador de Lola asiste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Hora es, dice, date prisa»;</div><div style="text-align:center;">y abriendo los pavorosos</div><div style="text-align:center;">labios con yerta sonrisa,</div><div style="text-align:center;">pasa los dedos nudosos</div><div style="text-align:center;">de la descomunal mano de hielo</div><div style="text-align:center;">sobre las ondas del dorado pelo;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y luego la besa ufano;</div><div style="text-align:center;">y de mustia adormidera</div><div style="text-align:center;">la enguirnalda; y de la mano,</div><div style="text-align:center;">la conduce a do la espera,</div><div style="text-align:center;">saltando entre las tumbas, coro aerio,</div><div style="text-align:center;">a la pálida luz del cementerio,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> y tras un alto laurel</div><div style="text-align:center;">la luna su faz recata,</div><div style="text-align:center;">sirviéndole de dosel</div><div style="text-align:center;">nubes con franjas de plata,</div><div style="text-align:center;">que el iris de la noche en torno ciñe,</div><div style="text-align:center;">y de colores opalinos tiñe.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Niñas! no el placer os tiente,</div><div style="text-align:center;">que víctima tanta inmola;</div><div style="text-align:center;">mas tened, tened presente</div><div style="text-align:center;">a la malograda Lola;</div><div style="text-align:center;">la compañera hermosa, amable, honesta,</div><div style="text-align:center;">arrebatada al mundo en una fiesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cercada estaba de amores,</div><div style="text-align:center;">gracia, beldad, lozanía,</div><div style="text-align:center;">y de todas estas flores</div><div style="text-align:center;">una guirnalda tejía;</div><div style="text-align:center;">y cuando en matizarla se divierte,</div><div style="text-align:center;">a esta dulce labor da fin la muerte.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:40:05 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A plantar mis versos van</div><div style="text-align:center;">en este bello jardín</div><div style="text-align:center;">una flor; no es tulipán,</div><div style="text-align:center;">no es diamela, es un jazmín:</div><div style="text-align:center;">el jazmín del Tucumán;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> el que su tapiz ameno</div><div style="text-align:center;">tendió a Enriqueta en su cuna,</div><div style="text-align:center;">y vino de aromas lleno,</div><div style="text-align:center;">imagen de su fortuna,</div><div style="text-align:center;">al suelo feliz chileno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Me encanta, flor peregrina,</div><div style="text-align:center;">esa tu actitud modesta;</div><div style="text-align:center;">el que te ve se imagina</div><div style="text-align:center;">ver una joven honesta,</div><div style="text-align:center;">que el rostro a la tierra inclina.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Bella flor, y ¿a qué pincel</div><div style="text-align:center;">debiste tu nieve hermosa?</div><div style="text-align:center;">A tu lado, en el vergel,</div><div style="text-align:center;">vulgar parece la rosa,</div><div style="text-align:center;">y presumido el clavel.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Esa nítida blancura</div><div style="text-align:center;">con que la vista recreas,</div><div style="text-align:center;">sin duda te dio natura</div><div style="text-align:center;">para que símbolo seas</div><div style="text-align:center;">de una alma inocente y pura;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> De una alma en cuyo recinto</div><div style="text-align:center;">no ardió peligrosa llama,</div><div style="text-align:center;">y que, por nativo instinto,</div><div style="text-align:center;">sólo nobles hechos ama,</div><div style="text-align:center;">cual la de Enriqueta Pinto...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas, Enriqueta, tú quieres</div><div style="text-align:center;">la verdad en un ropaje</div><div style="text-align:center;">más natural, y prefieres</div><div style="text-align:center;">sus acentos al lenguaje</div><div style="text-align:center;">de que gustan las mujeres.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Te enfadan alegorías;</div><div style="text-align:center;">desprecias vanas ficciones;</div><div style="text-align:center;">niña aún, te divertías</div><div style="text-align:center;">en instructivas lecciones,</div><div style="text-align:center;">no en frívolas poesías.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Dejemos los oropeles</div><div style="text-align:center;">a labios engañadores</div><div style="text-align:center;">de almibarados donceles;</div><div style="text-align:center;">otras niñas buscan flores;</div><div style="text-align:center;">a ti te agradan laureles.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Oye, pues, querida mía,</div><div style="text-align:center;">la voz ingenua y sincera,</div><div style="text-align:center;">que en fe de su amor te envía</div><div style="text-align:center;">una alma que considera</div><div style="text-align:center;">suya propia tu alegría.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Con qué júbilo afectuoso</div><div style="text-align:center;">contemplo esa unión felice,</div><div style="text-align:center;">nudo santo y amoroso,</div><div style="text-align:center;">que tantos bienes predice</div><div style="text-align:center;">a la esposa y al esposo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Quiera fecundarla el cielo</div><div style="text-align:center;">con renuevos que den gloria</div><div style="text-align:center;">y grandeza al patrio suelo,</div><div style="text-align:center;">y le acuerden la memoria</div><div style="text-align:center;">o del padre o del abuelo!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cual corre fuente pura</div><div style="text-align:center;">entre lirios y azahares,</div><div style="text-align:center;">así corra la ventura</div><div style="text-align:center;">siempre exenta de pesares</div><div style="text-align:center;">de tu existencia futura.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O si la dicha terrena</div><div style="text-align:center;">tasa el Autor soberano</div><div style="text-align:center;">de la vida; si El ordena</div><div style="text-align:center;">que des al destino humano</div><div style="text-align:center;">tu contribución de pena,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hija, esposa y madre, amor</div><div style="text-align:center;">en ti consuelos derrame,</div><div style="text-align:center;">y te vuelva la interior</div><div style="text-align:center;">serenidad, y embalsame</div><div style="text-align:center;">las heridas del dolor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y perdona, niña, a un viejo,</div><div style="text-align:center;">que, como triste graznido</div><div style="text-align:center;">de búho, en nupcial festejo,</div><div style="text-align:center;">te hace oír el desabrido</div><div style="text-align:center;">duro acento del consejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Vanidad y afectación</div><div style="text-align:center;">jamás tu candor empañen;</div><div style="text-align:center;">y en toda voz, toda acción,</div><div style="text-align:center;">como suelen, te acompañen</div><div style="text-align:center;">cordura y moderación;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que en la fortuna más alta</div><div style="text-align:center;">es el mérito modesto</div><div style="text-align:center;">oro que a la seda esmalta;</div><div style="text-align:center;">y en un envidiado puesto</div><div style="text-align:center;">con más esplendor resalta</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3154-el-diez-y-ocho-de-septiembre.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:30:41 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529920899_despierta-chile-del-letal-reposo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529920899_despierta-chile-del-letal-reposo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Diez y ocho de Setiembre, hermosa fiesta</div><div style="text-align:center;"> de Chile, alegre día,</div><div style="text-align:center;">que nos viste lanzar el grave yugo</div><div style="text-align:center;"> de antigua tiranía;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cánticos te celebren de victoria,</div><div style="text-align:center;"> que blanda el aura lleve</div><div style="text-align:center;">desde la verde playa hasta las cumbres</div><div style="text-align:center;"> coronadas de nieve.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Desde el desierto en que animal ni planta</div><div style="text-align:center;"> viven, y sólo suena</div><div style="text-align:center;">la voz del viento, que silbando empuja</div><div style="text-align:center;"> vastas olas de arena,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Hasta donde la espuma austral tachonan</div><div style="text-align:center;"> islas mil, de la dura</div><div style="text-align:center;">humana ley exentas, paraísos</div><div style="text-align:center;"> de virginal verdura,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El Diez y ocho se cante de Setiembre;</div><div style="text-align:center;"> y en la choza pajiza,</div><div style="text-align:center;">en el taller, en la estucada sala</div><div style="text-align:center;"> que la seda tapiza;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A su loor alborozados himnos</div><div style="text-align:center;"> canora fama siembre,</div><div style="text-align:center;">y bulliciosos ecos le respondan:</div><div style="text-align:center;"> Diez y ocho de Setiembre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cual águila caudal, no bien la pluma</div><div style="text-align:center;"> juvenil ha vestido,</div><div style="text-align:center;">sufre impaciente la prisión estrecha</div><div style="text-align:center;"> de su materno nido,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y dócil al instinto vagoroso</div><div style="text-align:center;"> que a elevarse atrevida</div><div style="text-align:center;">sobre la tierra, y a explorar los reinos</div><div style="text-align:center;"> etéreos la convida,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Las inexpertas alas mueve inquieta,</div><div style="text-align:center;"> y enderezada al cielo</div><div style="text-align:center;">la vista, al fin se lanza, y ya por golfos</div><div style="text-align:center;"> de luz remonta el vuelo;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Así el pecho sentiste, patria mía,</div><div style="text-align:center;"> latir con denodados</div><div style="text-align:center;">bríos de libertad, y te arrojaste</div><div style="text-align:center;"> a más brillantes hados;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Así el día inmortal, de que hoy tus hijos</div><div style="text-align:center;"> bendicen la memoria,</div><div style="text-align:center;">intrépida te vio, sublime, altiva,</div><div style="text-align:center;"> campos buscar de gloria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«No más, dijiste, un generoso pueblo</div><div style="text-align:center;"> dormite en ocio muelle;</div><div style="text-align:center;">ser libre jure; y con su sangre el voto,</div><div style="text-align:center;"> si es necesario, selle,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Bramarán los tiranos; guerra y luto</div><div style="text-align:center;"> decretarán traeros,</div><div style="text-align:center;">y convertir en servidumbre eterna</div><div style="text-align:center;"> los recobrados fueros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Pero ¿cuándo en las lides la victoria</div><div style="text-align:center;"> no ha coronado al fuerte,</div><div style="text-align:center;">que a la ignominia de servil cadena</div><div style="text-align:center;"> antepuso la muerte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Que si al tirano alguna vez sonríe</div><div style="text-align:center;"> la fortuna indecisa,</div><div style="text-align:center;">múdase presto en afrentoso escarnio</div><div style="text-align:center;"> la halagüeña sonrisa;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Y semejante al pueblo poderoso</div><div style="text-align:center;"> que sojuzgó la tierra,</div><div style="text-align:center;">perdió la libertad muchas batallas,</div><div style="text-align:center;"> pero ninguna guerra».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Dijiste, y el sagrado juramento</div><div style="text-align:center;"> en simultáneo grito</div><div style="text-align:center;">sonó, y en los chilenos corazones</div><div style="text-align:center;"> fue para siempre escrito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Día feliz! Cuando asomó la aurora</div><div style="text-align:center;"> sobre la agigantada</div><div style="text-align:center;">cabeza de los Andes, y la diuca</div><div style="text-align:center;"> te cantó la alborada;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Dime, ¿qué nuevas hojas en el libro</div><div style="text-align:center;"> que de pueblos y gentes</div><div style="text-align:center;">contiene en caracteres inefables,</div><div style="text-align:center;"> destinos diferentes;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué nuevas hojas desvolvió la mano</div><div style="text-align:center;"> eterna? ¿Qué guardadas</div><div style="text-align:center;">eras del porvenir chileno, abrieron</div><div style="text-align:center;"> sus páginas doradas?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Qué nobles hechos de alentado arrojo,</div><div style="text-align:center;"> o de valor sereno,</div><div style="text-align:center;">de patrio amor y de virtud constante,</div><div style="text-align:center;"> llevabas en tu seno?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Los innatos derechos proclamados,</div><div style="text-align:center;"> del hombre; la española</div><div style="text-align:center;">corona hollada, y concedido el cetro</div><div style="text-align:center;"> a la ley santa sola;</div><div style="text-align:center;">De dos pueblos nacientes, ya en el brío</div><div style="text-align:center;"> y en la esperanza grandes,</div><div style="text-align:center;">al choque impetüoso quebrantada</div><div style="text-align:center;"> la valla de los Andes;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Los campales trofeos, que decoran</div><div style="text-align:center;"> allá el monte, acá el llano,</div><div style="text-align:center;">y los que, hendido de chilenas quillas,</div><div style="text-align:center;"> vio absorto el océano,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y los que, cuando nada en Chile resta</div><div style="text-align:center;"> que no ceda y sucumba,</div><div style="text-align:center;">dos veces vindicaron de los Incas</div><div style="text-align:center;"> la profanada tumba;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tales ejemplos de valor tu seno</div><div style="text-align:center;"> fecundo contenía,</div><div style="text-align:center;">¡Diez y ocho de Setiembre, memorable</div><div style="text-align:center;"> y bienhadado día!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Como la colosal futura palma</div><div style="text-align:center;"> tierno germen oculta,</div><div style="text-align:center;">que será de los campos ornamento</div><div style="text-align:center;"> cuando descuelle adulta,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y contrastar sabrá de procelosos</div><div style="text-align:center;"> huracanes la guerra,</div><div style="text-align:center;">y dará fruto sazonado, y sombra</div><div style="text-align:center;"> tutelar a la tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Crece así tú, ¡querida patria! crece,</div><div style="text-align:center;"> y tu cabeza altiva</div><div style="text-align:center;">levanta, ornada de laurel guerrero,</div><div style="text-align:center;"> y fructüosa oliva.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y florezca a tu sombra la fe santa</div><div style="text-align:center;"> de tus padres; y eterna</div><div style="text-align:center;">la libertad prospere; y se afïance</div><div style="text-align:center;"> la dulce paz fraterna;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y en tu salud y bienestar y gloria,</div><div style="text-align:center;"> con la mente y la mano,</div><div style="text-align:center;">trabajen a porfía el rico, el pobre,</div><div style="text-align:center;"> el joven, el anciano;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El que con el arado te alimenta,</div><div style="text-align:center;"> o tus leyes explana,</div><div style="text-align:center;">o en el sendero de las ciencias guía</div><div style="text-align:center;"> tu juventud lozana,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">O con las armas en la lid sangrienta</div><div style="text-align:center;"> defiende tus hogares,</div><div style="text-align:center;">o al infinito Ser devoto incienso</div><div style="text-align:center;"> ofrece en tus altares.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VI</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero del rumbo en que te engolfas mira</div><div style="text-align:center;"> los aleves bajíos,</div><div style="text-align:center;">que infaman los despojos miserables</div><div style="text-align:center;"> ¡ay! de tantos navíos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aquella que de lejos verde orilla</div><div style="text-align:center;"> a la vista parece,</div><div style="text-align:center;">es edificio aéreo de celajes,</div><div style="text-align:center;"> que un soplo desvanece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Oye el bramido de alterados vientos</div><div style="text-align:center;"> y de la mar, que un blanco</div><div style="text-align:center;">monte levanta de rizada espuma</div><div style="text-align:center;"> sobre el oculto banco;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y de las naves, las amigas naves,</div><div style="text-align:center;"> que soltaron a una</div><div style="text-align:center;">contigo al viento las flamantes velas,</div><div style="text-align:center;"> contempla la fortuna.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Las ves, arrebatadas de las olas,</div><div style="text-align:center;"> al caso extremo y triste</div><div style="text-align:center;">apercibirse ya?... Tú misma, cerca</div><div style="text-align:center;"> de zozobrar te viste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> VII</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">A tus consejos, a tu pueblo, sabia</div><div style="text-align:center;"> moderación presida;</div><div style="text-align:center;">y a la insidiosa furia, cuyo aliento</div><div style="text-align:center;"> emponzoña la vida,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Que de la libertad bajo el augusto</div><div style="text-align:center;"> velo esconde su fea</div><div style="text-align:center;">lívida forma, y el puñal sangriento,</div><div style="text-align:center;"> y la prendida tea,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No confundas, incauta, con la virgen</div><div style="text-align:center;"> hermosa, pudibunda,</div><div style="text-align:center;">a quien el iris viste, a quien la frente</div><div style="text-align:center;"> fúlgida luz circunda;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Nodriza del ingenio y de las artes,</div><div style="text-align:center;"> de la justicia hermana,</div><div style="text-align:center;">que fecunda y alegra y ennoblece</div><div style="text-align:center;"> la sociedad humana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Así florecerás, patria querida:</div><div style="text-align:center;"> tus timbres venideros</div><div style="text-align:center;">así responderán a los ensayos</div><div style="text-align:center;"> de tu virtud primeros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y, del héroe a quien dio del Santa undoso</div><div style="text-align:center;"> la enrojecida orilla</div><div style="text-align:center;">eterno lauro, el héroe que hoy ensalzas</div><div style="text-align:center;"> a la suprema silla,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pasando el grave cargo, en glorïosa</div><div style="text-align:center;"> serie, de mano en mano,</div><div style="text-align:center;">madre serás de gentes, que tu suelo,</div><div style="text-align:center;"> antes fecundo en vano,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Densas habitarán, libres, felices;</div><div style="text-align:center;"> y con más alegría</div><div style="text-align:center;">cantarán cada nuevo aniversario</div><div style="text-align:center;"> de este solemne día.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3153-el-incendio-de-la-campania.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:24:45 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529922281_el-incendio-de-la-campaia_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529922281_el-incendio-de-la-campaia_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Canto Elegiaco</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Santa casa de oración,</div><div style="text-align:center;">templo de la Compañía,</div><div style="text-align:center;">que a plegaria y a sermón</div><div style="text-align:center;">llamas de noche y de día</div><div style="text-align:center;">la devota población;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué esplendor, qué luz es ésta</div><div style="text-align:center;">que sobre ti se derrama?</div><div style="text-align:center;">No es luz de nocturna fiesta;</div><div style="text-align:center;">es devastadora llama;</div><div style="text-align:center;">es una pira funesta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni es sonido de alegría</div><div style="text-align:center;">el que por los aires corre;</div><div style="text-align:center;">ayes son esos que envía</div><div style="text-align:center;">envuelta en humo tu torre;</div><div style="text-align:center;">son gemidos de agonía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Jamás con furor tan ciego,</div><div style="text-align:center;">prendió escondida centella;</div><div style="text-align:center;">viose breve lumbre; y luego</div><div style="text-align:center;">a grande altura descuella</div><div style="text-align:center;">una cúpula de fuego.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Raudo volcán se me antoja,</div><div style="text-align:center;">que aglomera nube a nube</div><div style="text-align:center;">de humareda parda y roja,</div><div style="text-align:center;">y ya hasta los cielos sube,</div><div style="text-align:center;">y encendida lava arroja.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cual león que descuartiza</div><div style="text-align:center;">descuidada presa hambriento,</div><div style="text-align:center;">tal, encrespado se eriza,</div><div style="text-align:center;">tal ruge el fiero elemento,</div><div style="text-align:center;">que te reduce a ceniza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Aunque el pueblo te circunde</div><div style="text-align:center;">a socorrerte anhelante,</div><div style="text-align:center;">rápido el incendio cunde,</div><div style="text-align:center;">y hasta el cerro más distante</div><div style="text-align:center;">terrífica luz difunde;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y en cuanto la vista abraza,</div><div style="text-align:center;">tiñen medrosos reflejos</div><div style="text-align:center;">toda calle y toda plaza,</div><div style="text-align:center;">y aun contemplados de lejos</div><div style="text-align:center;">espanto son y amenaza.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Una visión gigantea</div><div style="text-align:center;">que negras alas agita,</div><div style="text-align:center;">en lo alto revolotea;</div><div style="text-align:center;">soplando, el incendio irrita;</div><div style="text-align:center;">y sacude humosa tea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Será aquel ángel, al pozo</div><div style="text-align:center;">de perdición derrocado,</div><div style="text-align:center;">a quien la miseria es gozo?</div><div style="text-align:center;">Sobre su rostro eclipsado,</div><div style="text-align:center;">vislumbra horrendo alborozo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ya del techo, alta diadema</div><div style="text-align:center;">de fuego, lluvia desciende</div><div style="text-align:center;">ardiente, que alumbra y quema</div><div style="text-align:center;">la vasta nave, y se extiende</div><div style="text-align:center;">con voracidad extrema.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Virgen! si compadecida</div><div style="text-align:center;">te halló siempre el ruego humano,</div><div style="text-align:center;">detén la fiera avenida;</div><div style="text-align:center;">tiende el manto soberano</div><div style="text-align:center;">sobre tu mansión querida;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre tu bella morada,</div><div style="text-align:center;">donde con ardientes votos</div><div style="text-align:center;">has sido siempre invocada;</div><div style="text-align:center;">donde mil labios devotos</div><div style="text-align:center;">te llamaron abogada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y tú, ¿puedes tolerar</div><div style="text-align:center;">que así las llamas te ultrajen,</div><div style="text-align:center;">Santo Arcángel titular?</div><div style="text-align:center;">¿Se cebarán en tu imagen?</div><div style="text-align:center;">¿Harán pavesas tu altar?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Nada aplaca su furor;</div><div style="text-align:center;">la destrucción es completa;</div><div style="text-align:center;">arde todo en derredor;</div><div style="text-align:center;">aun a su Dios no respeta</div><div style="text-align:center;">el fuego consumidor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y a ti también te devora,</div><div style="text-align:center;">centinela vocinglero,</div><div style="text-align:center;">atalaya veladora,</div><div style="text-align:center;">que has contado un siglo entero</div><div style="text-align:center;">a la ciudad, hora a hora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Diste las nueve, y prendida</div><div style="text-align:center;">estabas viendo la hoguera</div><div style="text-align:center;">en que iba a expirar tu vida;</div><div style="text-align:center;">fue aquélla tu voz postrera,</div><div style="text-align:center;">y tu última despedida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuando sellaba tu suerte</div><div style="text-align:center;">ese fatídico acento,</div><div style="text-align:center;">¿quién imaginó perderte,</div><div style="text-align:center;">y que en las alas del viento</div><div style="text-align:center;">iba la voz de la muerte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Paréceme que decías:</div><div style="text-align:center;">«¡Adiós, patria! El cielo ordena</div><div style="text-align:center;">que no más las notas mías</div><div style="text-align:center;">desenvuelvan la cadena</div><div style="text-align:center;">de tus horas y tus días.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Mil y mil formas miré</div><div style="text-align:center;">nacer al aura del mundo,</div><div style="text-align:center;">y florecer a mi pie,</div><div style="text-align:center;">y descender al profundo</div><div style="text-align:center;">abismo de lo que fue.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Yo te vi en tu edad primera</div><div style="text-align:center;">dormida esclava, Santiago,</div><div style="text-align:center;">sin que en tu pecho latiera</div><div style="text-align:center;">un sentimiento presago</div><div style="text-align:center;">de tu suerte venidera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Y te vi del largo sueño</div><div style="text-align:center;">despertar altiva, ardiente,</div><div style="text-align:center;">y oponer al torvo ceño</div><div style="text-align:center;">de los tiranos, la frente</div><div style="text-align:center;">de quien no conoce dueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »Vi sobre el pendón hispano</div><div style="text-align:center;">alzarse el de tres colores;</div><div style="text-align:center;">suceder a un yermo un llano</div><div style="text-align:center;">rico de frutos y flores;</div><div style="text-align:center;">y al esclavo el ciudadano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Santiago, adiós! Ya no más</div><div style="text-align:center;">el aviso diligente</div><div style="text-align:center;">de tu heraldo fiel oirás,</div><div style="text-align:center;">que los sordos pasos cuente</div><div style="text-align:center;">que hacia tu sepulcro das.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> »¡Adiós! Llegó mi hora aciaga,</div><div style="text-align:center;">como llegará la tuya.</div><div style="text-align:center;">No hay cosa que no deshaga</div><div style="text-align:center;">el tiempo, y no la destruya;</div><div style="text-align:center;">aún a los imperios traga».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El ángel que guarda y vela</div><div style="text-align:center;">a nuestra patria naciente,</div><div style="text-align:center;">ya que el incendio encarcela,</div><div style="text-align:center;">mustio, la mano en la frente,</div><div style="text-align:center;">al empíreo coro vuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Saciose en el templo santo</div><div style="text-align:center;">el fuego; cesó el bullicio;</div><div style="text-align:center;">duerme la ciudad; y en tanto</div><div style="text-align:center;">en torno al trunco edificio</div><div style="text-align:center;">reina silencioso espanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Realza una opaca y fea</div><div style="text-align:center;">lumbre el horror y el asombro;</div><div style="text-align:center;">frío norte el humo ondea;</div><div style="text-align:center;">algún denegrido escombro</div><div style="text-align:center;">acá y allá centellea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre la vasta rüina,</div><div style="text-align:center;">tal vez despierta y se encumbra</div><div style="text-align:center;">llamarada repentina,</div><div style="text-align:center;">que fantástica relumbra,</div><div style="text-align:center;">y todo el templo ilumina;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas otra vez se adormece;</div><div style="text-align:center;">y solamente la luna,</div><div style="text-align:center;">cuando entre nubes parece,</div><div style="text-align:center;">sobre el arco y la coluna</div><div style="text-align:center;">luminosa resplandece.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y con pasmado estupor,</div><div style="text-align:center;">reciben nave y capilla</div><div style="text-align:center;">este tan nuevo esplendor,</div><div style="text-align:center;">lámpara sola que brilla</div><div style="text-align:center;">ante el Arca del Señor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y ya, si no es el graznido</div><div style="text-align:center;">de infelice ave nocturna</div><div style="text-align:center;">que busca en vano su nido,</div><div style="text-align:center;">o del aura taciturna</div><div style="text-align:center;">algún lánguido gemido,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> O las alertas vecinas,</div><div style="text-align:center;">o anunciadora campana</div><div style="text-align:center;">de las preces matutinas,</div><div style="text-align:center;">o la lluvia que profana</div><div style="text-align:center;">las venerables rüinas,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y bate la alta muralla,</div><div style="text-align:center;">y los sacros pavimentos,</div><div style="text-align:center;">triste campo de batalla</div><div style="text-align:center;">de encontrados elementos;</div><div style="text-align:center;">todo duerme, todo calla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cuando, a vista de un estrago,</div><div style="text-align:center;">dolorido el pecho vibra,</div><div style="text-align:center;">¿hay un sentimiento vago</div><div style="text-align:center;">que nos alienta; una fibra</div><div style="text-align:center;">que halla en el dolor halago?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Es un instinto divino,</div><div style="text-align:center;">que cuando rompe y cancela</div><div style="text-align:center;">la fortuna un peregrino</div><div style="text-align:center;">monumento, nos revela</div><div style="text-align:center;">más elevado destino?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿O con no usada energía</div><div style="text-align:center;">despierta en tu seno el alma</div><div style="text-align:center;">y, bulle la fantasía,</div><div style="text-align:center;">Noche oscura, muerta Calma,</div><div style="text-align:center;">solemne Melancolía?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo no sé, en verdad, qué sea</div><div style="text-align:center;">lo que entonces la trasporta;</div><div style="text-align:center;">absorbida en una idea,</div><div style="text-align:center;">los terrenos lazos corta,</div><div style="text-align:center;">y libremente vaguea.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y no es un descolorido</div><div style="text-align:center;">bosquejo lo que elabora,</div><div style="text-align:center;">que al pensamiento embebido</div><div style="text-align:center;">el antes se vuelve ahora,</div><div style="text-align:center;">y la memoria, sentido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Las antiguas tradiciones</div><div style="text-align:center;">toman colores reales,</div><div style="text-align:center;">y quebrantan las prisiones</div><div style="text-align:center;">de las arcas sepulcrales</div><div style="text-align:center;">difuntas generaciones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Qué nuevo rumor se advierte?</div><div style="text-align:center;">¿Qué insólito murmurar?</div><div style="text-align:center;">¿Qué voz turba de esta suerte</div><div style="text-align:center;">el silencio secular</div><div style="text-align:center;">de ese asilo de la muerte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> En sus lechos se incorporan</div><div style="text-align:center;">las heladas osamentas;</div><div style="text-align:center;">de los nichos en que moran</div><div style="text-align:center;">bajan sombras macilentas;</div><div style="text-align:center;">negras ropas las decoran.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Grima me da, cuando miro</div><div style="text-align:center;">la procesión, que la grada</div><div style="text-align:center;">monta del hondo retiro,</div><div style="text-align:center;">y en dos filas ordenada,</div><div style="text-align:center;">hace en torno un lento giro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Va a su cabeza un anciano;</div><div style="text-align:center;">una blanca mitra deja</div><div style="text-align:center;">asomar su pelo cano.</div><div style="text-align:center;">Cantan, y el canto semeja</div><div style="text-align:center;">sordo murmullo lejano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mueven el labio, y después</div><div style="text-align:center;">desmayados ecos gimen;</div><div style="text-align:center;">la luna pasa al través</div><div style="text-align:center;">de sus cuerpos; y no imprimen</div><div style="text-align:center;">huella en el polvo sus pies.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No, no es cosa de este mundo,</div><div style="text-align:center;">ni es lustre de ojos humanos,</div><div style="text-align:center;">el de aquel mirar profundo;</div><div style="text-align:center;">sendas hachas en sus manos</div><div style="text-align:center;">dan un brillo moribundo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y cuando atender se quiere</div><div style="text-align:center;">a lo que en el aire zumba</div><div style="text-align:center;">y en tristes cadencias muere,</div><div style="text-align:center;">se oye el cantar de la tumba,</div><div style="text-align:center;">el lúgubre Miserere.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «El brazo airado detén,</div><div style="text-align:center;">muestra benigno el semblante,</div><div style="text-align:center;">¡Sumo Autor de todo bien!</div><div style="text-align:center;">para que otra vez levante</div><div style="text-align:center;">sus muros Jerusalén».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pero ya rayó la aurora,</div><div style="text-align:center;">y a su luz, cada vez más</div><div style="text-align:center;">la visón se descolora,</div><div style="text-align:center;">y al fin, como un leve gas,</div><div style="text-align:center;">por el aire se evapora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Sobre la gran cordillera,</div><div style="text-align:center;">sube el primer sol de junio,</div><div style="text-align:center;">y apresura (cual si huyera</div><div style="text-align:center;">de ver tamaño infortunio)</div><div style="text-align:center;">entre nubes su carrera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! lo que ayer parecía</div><div style="text-align:center;">fábrica eterna, ¿quién pudo</div><div style="text-align:center;">adivinar que hoy sería</div><div style="text-align:center;">tostados leños, desnudo</div><div style="text-align:center;">paredón, ceniza fría?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Entre el pavor y el respeto</div><div style="text-align:center;">contempla el vulgo curioso</div><div style="text-align:center;">(¡horrible y mísero objeto!)</div><div style="text-align:center;">de lo que fue templo hermoso</div><div style="text-align:center;">el mutilado esqueleto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> No brilla la antorcha clara;</div><div style="text-align:center;">no arde el incienso süave;</div><div style="text-align:center;">polvo inmundo afea el ara...</div><div style="text-align:center;">mas ¿por qué en lo menos grave</div><div style="text-align:center;">el pensamiento se para?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El Tabernáculo Santo.</div><div style="text-align:center;">Tu rostro en la tierra humilla,</div><div style="text-align:center;">¡Jerusalén! rasga el manto;</div><div style="text-align:center;">por tu pálida mejilla</div><div style="text-align:center;">hilo a hilo corra el llanto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Prendió llama, llama insana,</div><div style="text-align:center;">el Señor; y dio al olvido</div><div style="text-align:center;">la fiesta de la semana;</div><div style="text-align:center;">y su tienda ha demolido,</div><div style="text-align:center;">y desechó su peana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Callan, ¡ay!, eternamente</div><div style="text-align:center;">la iglesia, la torre, el coro;</div><div style="text-align:center;">calló el rezo penitente;</div><div style="text-align:center;">calló el repique sonoro;</div><div style="text-align:center;">calló el púlpito elocuente.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La voz del himno ha cesado;</div><div style="text-align:center;">duelo cubre y confusión</div><div style="text-align:center;">al sagrario desolado;</div><div style="text-align:center;">y la hija de Sïon</div><div style="text-align:center;">es un cadáver tiznado.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3151-no-esta-este-el-suelo-que-mi-debil-palnta.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:13:34 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529921644_no-esta-este-el-suelo-que-mi-debil-palnta_-_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529921644_no-esta-este-el-suelo-que-mi-debil-palnta_-_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">(Traducción de Petrarca)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«¿No es éste el suelo que mi débil planta</div><div style="text-align:center;">holló primero? ¿No es aquéste el nido</div><div style="text-align:center;">en que tan dulcemente fui mullido?</div><div style="text-align:center;">¿No es aquésta la santa</div><div style="text-align:center;">tierra natal, madre benigna y pía</div><div style="text-align:center;">que cubre de mi padre los despojos?»</div><div style="text-align:center;">¡Por Dios! Esto la suerte</div><div style="text-align:center;">tal vez os mueva; y con piadosos ojos</div><div style="text-align:center;">mirad el duelo de la triste gente</div><div style="text-align:center;">lo que sólo de coronas</div><div style="text-align:center;">paz y descanso espera...</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3150-viva-perpetuamente-en-la-memoria.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:07:57 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529921312_viva-perpetuamente-en-la-memoria_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529921312_viva-perpetuamente-en-la-memoria_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> I</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Viva perpetuamente en la memoria</div><div style="text-align:center;">el día en que la Patria vuelve a verte,</div><div style="text-align:center;">oh bandera de Chile, astro de gloria,</div><div style="text-align:center;">que sus valientes a las lides guía;</div><div style="text-align:center;">meteoro de muerte,</div><div style="text-align:center;">que al suelo derribó a la tiranía.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cubra la sien del ínclito guerrero,</div><div style="text-align:center;">laurel que viva en todas las edades,</div><div style="text-align:center;">y que recuerde a Chile venidero</div><div style="text-align:center;">que fueron tres deidades</div><div style="text-align:center;">autoras de su gloria:</div><div style="text-align:center;">la Libertad, la Patria, y la Victoria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Fieles hijos de Chile,</div><div style="text-align:center;">intrépidos guerreros,</div><div style="text-align:center;">¿quién no se inflama, al veros,</div><div style="text-align:center;">de generoso ardor?</div><div style="text-align:center;">Chile os fió su causa,</div><div style="text-align:center;"> su espada, sus pendones,</div><div style="text-align:center;">y le traéis blasones,</div><div style="text-align:center;">trofeos, fama, honor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> La prenda que partiendo</div><div style="text-align:center;">a vuestra Patria disteis,</div><div style="text-align:center;">valientes redimisteis,</div><div style="text-align:center;">en una y otra lid.</div><div style="text-align:center;">Volvéis al fin triunfantes,</div><div style="text-align:center;">volvéis a su regazo;</div><div style="text-align:center;">su maternal abrazo,</div><div style="text-align:center;">guerreros, recibid.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3149-despierta-chile-del-letal-reposo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 12:01:46 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529920899_despierta-chile-del-letal-reposo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529920899_despierta-chile-del-letal-reposo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Despierta, Chile, del letal reposo</div><div style="text-align:center;">en que yació tres siglos sepultado;</div><div style="text-align:center;">y a ser libre o morir determinado,</div><div style="text-align:center;">al campo corre de la lid glorioso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Vence y humilla al español coloso;</div><div style="text-align:center;">y del laurel triunfante coronado,</div><div style="text-align:center;">al poder y grandeza a que es llamado,</div><div style="text-align:center;">se adelanta con paso presuroso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Intenta detenerle en su carrera</div><div style="text-align:center;">un opresor que el continente indiano</div><div style="text-align:center;">a nuevo yugo someter espera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El rayo vengador toma en su mano</div><div style="text-align:center;">heroico Chile; y a la tierra entera</div><div style="text-align:center;">asombra el escarmiento del tirano.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3148-al-ejercito-restaurador-del-peru.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:55:34 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529920558_al-ejercito-restaurador-del-peru_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529920558_al-ejercito-restaurador-del-peru_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh Casma, Llaclla, Buin! mientras los hombres</div><div style="text-align:center;">estimen de altos hechos la memoria,</div><div style="text-align:center;">escritos vuestros nombres</div><div style="text-align:center;">verá Chile en el templo de la gloria,</div><div style="text-align:center;">y dirá al repetirlos: mis guerreros,</div><div style="text-align:center;">sustentando valientes</div><div style="text-align:center;">mi libertad, y los hollados fueros</div><div style="text-align:center;">de dos pueblos hermanos,</div><div style="text-align:center;">en la tierra, en la mar, por dondequiera,</div><div style="text-align:center;">alzaron victoriosos mi bandera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Despliega activo en una y otra cima</div><div style="text-align:center;">aguerridas legiones el tirano.</div><div style="text-align:center;">Todo le es favorable: el suelo, el clima,</div><div style="text-align:center;">la posición, que, a una,</div><div style="text-align:center;">arte y naturaleza fortalecen,</div><div style="text-align:center;">la copia de recursos y la fama</div><div style="text-align:center;">de otros laureles que le dio fortuna.</div><div style="text-align:center;">Pero todo es en vano. Osada embiste</div><div style="text-align:center;">la falange chilena, y lidia, y vence;</div><div style="text-align:center;">al chileno valor nada resiste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> * * *</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Valientes, que en Yungay con fuerte brazo</div><div style="text-align:center;">vengar supisteis el honor chileno,</div><div style="text-align:center;">recibid los saludos y el abrazo</div><div style="text-align:center;">con que os estrecha a su amoroso seno</div><div style="text-align:center;">la patria, por vosotros vencedora.</div><div style="text-align:center;">Fuisteis su apoyo, y sois su orgullo ahora.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3145-al-diez-y-ocho-de-setiembre.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:33:04 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529919492_al-diez-y-ocho-de-septiembre_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529919492_al-diez-y-ocho-de-septiembre_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Celebra, ¡oh patria!, el venturoso día</div><div style="text-align:center;">en que tus fueros vindicar osaste,</div><div style="text-align:center;">y el yugo que oprimía</div><div style="text-align:center;">tu cuello, destrozaste,</div><div style="text-align:center;">y el canto de los libres entonaste.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> A tu voz, cual incendio que violento</div><div style="text-align:center;">cunde por vasta selva y se derrama,</div><div style="text-align:center;">así en alas del viento</div><div style="text-align:center;">de libertad la llama</div><div style="text-align:center;">voló del Biobío al Atacama.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Atravesó la agigantada cima</div><div style="text-align:center;">de tus montañas el alegre canto;</div><div style="text-align:center;">corrió de clima en clima;</div><div style="text-align:center;">y entre furor y espanto</div><div style="text-align:center;">rasgó Iberia indignada el regio manto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> «Volarán, dice, a la remota arena</div><div style="text-align:center;">de las playas del Sud mis campeones;</div><div style="text-align:center;">gemirás en cadena;</div><div style="text-align:center;">verás a mis legiones</div><div style="text-align:center;">arbolar los castillos y leones».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Vano error! Cuando el rápido torrente</div><div style="text-align:center;">que arrastra al mar su propia pesadumbre,</div><div style="text-align:center;">en busca de la fuente</div><div style="text-align:center;">retroceda a la cumbre,</div><div style="text-align:center;">volverá el que fue libre a servidumbre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Cumplió la patria el generoso voto</div><div style="text-align:center;">en Maipú, en Chacabuco; por su mano</div><div style="text-align:center;">fue el férreo cetro roto;</div><div style="text-align:center;">y del mar araucano</div><div style="text-align:center;">huyó vencido el pabellón hispano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh día de ventura! ¡Oh fausto día!</div><div style="text-align:center;">tú de la gloria abriste la carrera.</div><div style="text-align:center;">Cantares de alegría</div><div style="text-align:center;">hasta la edad postrera,</div><div style="text-align:center;">Chile te entonará, la tierra entera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh! vuelva veces mil tu luz hermosa</div><div style="text-align:center;">a ver a Chile libre; y en su frente</div><div style="text-align:center;">la palma victoriosa</div><div style="text-align:center;">que corona al valiente</div><div style="text-align:center;">mires reverdecer eternamente;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Y halles siempre feliz bajo el amparo</div><div style="text-align:center;">de la justicia y de la ley severa</div><div style="text-align:center;">el suelo de Lautaro,</div><div style="text-align:center;">y la discordia fiera</div><div style="text-align:center;">en sempiternos hierros prisionera.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3144-pide-la-dulce-paz-del-alma-al-cielo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:30:56 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529919087_pide-la-dulce-paz-del-alma-al-cielo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529919087_pide-la-dulce-paz-del-alma-al-cielo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> (Traducción de Horacio)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pide la dulce paz del alma al cielo</div><div style="text-align:center;">el navegante, si preñada nube</div><div style="text-align:center;">en el Egeo le escondió la luna,</div><div style="text-align:center;">y busca en vano entre la negra noche</div><div style="text-align:center;"> a los amigos astros.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Pide la paz entre la lid el fiero</div><div style="text-align:center;">Tracio; la paz, el Medo belicoso</div><div style="text-align:center;">que adorna el hombro de dorada aljaba;</div><div style="text-align:center;">la paz, que ni la púrpura ni el oro,</div><div style="text-align:center;"> ni los diamantes compran.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que no el preciado lujo, no, ni el hacha</div><div style="text-align:center;">el líctor consular, ¡oh Grosfo!, alejan</div><div style="text-align:center;">los míseros tumultos de la mente</div><div style="text-align:center;">y los cuidados, que a la sombra vuelan</div><div style="text-align:center;"> de artesonados techos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Gozarse puede en la escasez la dicha.</div><div style="text-align:center;">¡Feliz aquél en cuya parca mesa</div><div style="text-align:center;">el paterno salero brilla solo!</div><div style="text-align:center;">Ni sórdida codicia ni temores</div><div style="text-align:center;"> el leve sueño ahuyentan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Por qué en tan breve vida a mil objetos</div><div style="text-align:center;">osada asesta la ambición sus tiros?</div><div style="text-align:center;">¿A qué por climas que otro sol calienta</div><div style="text-align:center;">vagamos? Huyes de ti propio a dicha,</div><div style="text-align:center;"> del suelo patrio huyendo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Ah! que a la nave de metal forrada</div><div style="text-align:center;">sube el cuidado roedor contigo,</div><div style="text-align:center;">y más veloz que fugitivo ciervo</div><div style="text-align:center;">o silbante Aquilón, te alcanza en medio</div><div style="text-align:center;"> de la cohorte ecuestre.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3143-atesore-el-avaro.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:25:57 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529918697_atesore-el-avaro_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529918697_atesore-el-avaro_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> (Traducción de Tibulo)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Atesore el avaro</div><div style="text-align:center;">y de extendidas heredades coja</div><div style="text-align:center;">el opulento esquilmo</div><div style="text-align:center;">para que en susto viva y en congoja,</div><div style="text-align:center;">y oiga azorado el eco de la guerra</div><div style="text-align:center;">que el sueño de sus párpados destierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Allá el rico se goce</div><div style="text-align:center;">en su tesoro que de paz le priva</div><div style="text-align:center;">y heredades allegue</div><div style="text-align:center;">para que inquieto y temeroso viva</div><div style="text-align:center;">y al eco se estremezca de la guerra</div><div style="text-align:center;">que el sueño de sus párpados destierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Contigo en ocio blando</div><div style="text-align:center;">me abrace yo, segura medianía,</div><div style="text-align:center;">y no falte al humilde</div><div style="text-align:center;">hogar el fuego; y la esperanza mía</div><div style="text-align:center;">no engañe la cosecha, y de la uva</div><div style="text-align:center;">con el purpúreo humor hierva la cuba.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Que yo la nueva cepa</div><div style="text-align:center;">mande a la tierra, labrador sencillo,</div><div style="text-align:center;">o de sabrosa poma</div><div style="text-align:center;">plante con fácil mano el arbolillo,</div><div style="text-align:center;">o confíe a los surcos las simientes,</div><div style="text-align:center;">culto doy a los ojos sonrientes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Yo su imagen adoro</div><div style="text-align:center;">ora de ramas coronado vea</div><div style="text-align:center;">rudo leño en el campo,</div><div style="text-align:center;">o piedra antigua en la vecina aldea,</div><div style="text-align:center;">y llevo a sus altares de mi quinta</div><div style="text-align:center;">el primer fruto que el verano pinta.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Rubia Ceres, corona</div><div style="text-align:center;">de doradas espigas en la puerta</div><div style="text-align:center;">colgaré de tu templo,</div><div style="text-align:center;">y colocado en medio de la huerta</div><div style="text-align:center;">serás, rojo Príapo, tú que sabes</div><div style="text-align:center;">la hoz en mano amedrentar las aves.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Ni a vosotros rehúse,</div><div style="text-align:center;">oh Lares, la debida cortesía</div><div style="text-align:center;">la de quien sois amparo,</div><div style="text-align:center;">sin heredad ahora y rico un día,</div><div style="text-align:center;">aunque ya no os inmole el que antes era</div><div style="text-align:center;">ganadero feliz, gorda ternera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Hoy blanca corderilla</div><div style="text-align:center;">será para vosotros degollada</div><div style="text-align:center;">y en rededor la fruta</div><div style="text-align:center;">de festivas guirnaldas adornada.</div><div style="text-align:center;">¡Ea! ¡Ea! dirán los campesinos</div><div style="text-align:center;">dadnos grande mies y dulces vinos.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3140-dialogo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 11:00:04 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529917211_dialogo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529917211_dialogo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">TIRSI—Quisiera amarte, pero...</div><div style="text-align:center;">CLORI—¿Pero qué?</div><div style="text-align:center;">TIRSI—¿Quieres que te lo diga?</div><div style="text-align:center;">CLORI—¿Por qué no?</div><div style="text-align:center;">TIRSI—¿Y si te enojas?</div><div style="text-align:center;">CLORI—No me enojaré.</div><div style="text-align:center;">TIRSI—Pues bien, te lo diré.</div><div style="text-align:center;">CLORI—Acaba, dímelo.</div><div style="text-align:center;">TIRSI —Quisiera amarte, Clori, pero sé...</div><div style="text-align:center;">CLORI—¿Qué sabes, Tirsi?</div><div style="text-align:center;">TIRSI—Que a otro enamorado</div><div style="text-align:center;"> el domingo pasado</div><div style="text-align:center;"> juraste eterna fe.</div><div style="text-align:center;">CLORI —No importa; a ti también la juraré.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3139-salutacion-de-ao-nuevo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Amistad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 10:51:11 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529916709_salutacion-de-ao-nuevo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529916709_salutacion-de-ao-nuevo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Hoy que comienza, Darmid,</div><div style="text-align:center;">nuevo giro el astro bello,</div><div style="text-align:center;">que a nuestro humilde planeta</div><div style="text-align:center;">mide los pasos del tiempo,</div><div style="text-align:center;">¿qué te desea el amigo</div><div style="text-align:center;">que se cuenta poco menos</div><div style="text-align:center;">que primero en el cariño</div><div style="text-align:center;">aunque en la fecha postrero?</div><div style="text-align:center;">Salud, de todos los bienes</div><div style="text-align:center;">el necesario supuesto,</div><div style="text-align:center;">y que goces a tu Amira</div><div style="text-align:center;">por largos años y buenos.</div><div style="text-align:center;">Y que de vuestra existencia</div><div style="text-align:center;">veáis los dulces renuevos</div><div style="text-align:center;">como crecer en edad</div><div style="text-align:center;">crecer en merecimientos.</div><div style="text-align:center;">Y si tras esto Fortuna,</div><div style="text-align:center;">a la virtud sonriendo,</div><div style="text-align:center;">quisiera esta sola vez</div><div style="text-align:center;">contravenir a sus fueros.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3138-si-un-dia-yo-me-muero.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poema De Amistad, Poema De Vida, Poemas Religiosos, donaciano bueno</category>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2018 10:34:32 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529915713_si-un-dia-yo-me-muero_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529915713_si-un-dia-yo-me-muero_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Querido dios. Si un día yo me muero,</div><div style="text-align:center;">si un día tú decides que he de irme</div><div style="text-align:center;">tendrás de penitencia antes que oírme</div><div style="text-align:center;">cantarte las verdades del barquero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Que el mundo, bien lo siento, está mal hecho</div><div style="text-align:center;">los hombres todo son menos humanos,</div><div style="text-align:center;">tirando van las piedras con las manos</div><div style="text-align:center;">que esconden golpes dándose en el pecho.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y muchos hay que son intolerantes,</div><div style="text-align:center;">avaros, mentirosos, vanidosos,</div><div style="text-align:center;">hipócritas, tunantes, caprichosos,</div><div style="text-align:center;">farsantes y cretinos y pedantes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y qué decir de aquellos que cainitas,</div><div style="text-align:center;">zurrando van a un pedo la badana,</div><div style="text-align:center;">no salen a bailar de buena gana</div><div style="text-align:center;">curando las heridas con tiritas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Si un día yo me muero, dios no quiera,</div><div style="text-align:center;">-debiera aquí decir que nada espero-,</div><div style="text-align:center;">he sido en esta vida un pordiosero</div><div style="text-align:center;">dejando le robaran la cartera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mas puestos a pedir, pedir quisiera</div><div style="text-align:center;">pensando en los que atrás vengan, que arreen,</div><div style="text-align:center;">hablarles con franqueza. No peleen.</div><div style="text-align:center;">La vida no merece que se muera.</div><div style="text-align:center;">©<a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/U7jh6a" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">donaciano bueno</a></div><p><br></p><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/donaciano-bueno/">donaciano bueno</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3136-la-agricultura-de-la-zona-torrida.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 21:47:29 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529869635_la-agricultura-de-la-zona-torrida_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529869635_la-agricultura-de-la-zona-torrida_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">¡Salve, fecunda zona,</div><div style="text-align:center;">que al sol enamorado circunscribes</div><div style="text-align:center;">el vago curso, y cuanto ser se anima</div><div style="text-align:center;">en cada vario clima,</div><div style="text-align:center;">acariciada de su luz, concibes!</div><div style="text-align:center;">Tú tejes al verano su guirnalda</div><div style="text-align:center;">de granadas espigas; tú la uva</div><div style="text-align:center;">das a la hirviente cuba;</div><div style="text-align:center;">no de purpúrea fruta, o roja, o gualda,</div><div style="text-align:center;">a tus florestas bellas</div><div style="text-align:center;">falta matiz alguno; y bebe en ellas</div><div style="text-align:center;">aromas mil el viento;</div><div style="text-align:center;">y greyes van sin cuento</div><div style="text-align:center;">paciendo tu verdura, desde el llano</div><div style="text-align:center;">que tiene por lindero el horizonte,</div><div style="text-align:center;">hasta el erguido monte,</div><div style="text-align:center;">de inaccesible nieve siempre cano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Tú das la caña hermosa,</div><div style="text-align:center;">de do la miel se acendra,</div><div style="text-align:center;">por quien desdeña el mundo los panales;</div><div style="text-align:center;">tú en urnas de coral cuajas la almendra</div><div style="text-align:center;">que en la espumante jícara rebosa;</div><div style="text-align:center;">bulle carmín viviente en tus nopales,</div><div style="text-align:center;">que afrenta fuera al múrice de Tiro;</div><div style="text-align:center;">y de tu añil la tinta generosa</div><div style="text-align:center;">émula es de la lumbre del zafiro.</div><div style="text-align:center;">El vino es tuyo, que la herida agave</div><div style="text-align:center;">para los hijos vierte</div><div style="text-align:center;">del Anahuac feliz; y la hoja es tuya,</div><div style="text-align:center;">que, cuando de süave</div><div style="text-align:center;">humo en espiras vagorosas huya,</div><div style="text-align:center;">solazará el fastidio al ocio inerte.</div><div style="text-align:center;">Tú vistes de jazmines</div><div style="text-align:center;">el arbusto sabeo,</div><div style="text-align:center;">y el perfume le das, que en los festines</div><div style="text-align:center;">la fiebre insana templará a Lico.</div><div style="text-align:center;">Para tus hijos la procera palma</div><div style="text-align:center;">su vario feudo cría,</div><div style="text-align:center;">y el ananás sazona su ambrosía;</div><div style="text-align:center;">su blanco pan la yuca;</div><div style="text-align:center;">sus rubias pomas la patata educa;</div><div style="text-align:center;">y el algodón despliega al aura leve</div><div style="text-align:center;">las rosas de oro y el vellón de nieve.</div><div style="text-align:center;">Tendida para ti la fresca parcha</div><div style="text-align:center;">en enramadas de verdor lozano,</div><div style="text-align:center;">cuelga de sus sarmientos trepadores</div><div style="text-align:center;">nectáreos globos y franjadas flores;</div><div style="text-align:center;">y para ti el maíz, jefe altanero</div><div style="text-align:center;">de la espigada tribu, hincha su grano;</div><div style="text-align:center;">y para ti el banano</div><div style="text-align:center;">desmaya al peso de su dulce carga;</div><div style="text-align:center;">el banano, primero</div><div style="text-align:center;">de cuantos concedió bellos presentes</div><div style="text-align:center;">Providencia a las gentes</div><div style="text-align:center;">del ecuador feliz con mano larga.</div><div style="text-align:center;">No ya de humanas artes obligado</div><div style="text-align:center;">el premio rinde opimo;</div><div style="text-align:center;">no es a la podadera, no al arado</div><div style="text-align:center;">deudor de su racimo;</div><div style="text-align:center;">escasa industria bástale, cual puede</div><div style="text-align:center;">hurtar a sus fatigas mano esclava;</div><div style="text-align:center;">crece veloz, y cuando exhausto acaba,</div><div style="text-align:center;">adulta prole en torno le sucede.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Mas ¡oh! ¡si cual no cede</div><div style="text-align:center;">el tuyo, fértil zona, a suelo alguno,</div><div style="text-align:center;">y como de natura esmero ha sido,</div><div style="text-align:center;">de tu indolente habitador lo fuera!</div><div style="text-align:center;">¡Oh! ¡si al falaz rüido,</div><div style="text-align:center;">la dicha al fin supiese verdadera</div><div style="text-align:center;">anteponer, que del umbral le llama</div><div style="text-align:center;">del labrador sencillo,</div><div style="text-align:center;">lejos del necio y vano</div><div style="text-align:center;">fasto, el mentido brillo,</div><div style="text-align:center;">el ocio pestilente ciudadano!</div><div style="text-align:center;">¿Por qué ilusión funesta</div><div style="text-align:center;">aquellos que fortuna hizo señores</div><div style="text-align:center;">de tan dichosa tierra y pingüe y varia,</div><div style="text-align:center;">el cuidado abandonan</div><div style="text-align:center;">y a la fe mercenaria</div><div style="text-align:center;">las patrias heredades,</div><div style="text-align:center;">y en el ciego tumulto se aprisionan</div><div style="text-align:center;">de míseras ciudades,</div><div style="text-align:center;">do la ambición proterva</div><div style="text-align:center;">sopla la llama de civiles bandos,</div><div style="text-align:center;">o al patriotismo la desidia enerva;</div><div style="text-align:center;">do el lujo las costumbres atosiga,</div><div style="text-align:center;">y combaten los vicios</div><div style="text-align:center;">la incauta edad en poderosa liga?</div><div style="text-align:center;">No allí con varoniles ejercicios</div><div style="text-align:center;">se endurece el mancebo a la fatiga;</div><div style="text-align:center;">mas la salud estraga en el abrazo</div><div style="text-align:center;">de pérfida hermosura,</div><div style="text-align:center;">que pone en almoneda los favores;</div><div style="text-align:center;">mas pasatiempo estima</div><div style="text-align:center;">prender aleve en casto seno el fuego</div><div style="text-align:center;">de ilícitos amores;</div><div style="text-align:center;">o embebecido le hallará la aurora</div><div style="text-align:center;">en mesa infame de ruinoso juego.</div><div style="text-align:center;">En tanto a la lisonja seductora</div><div style="text-align:center;">del asiduo amador fácil oído</div><div style="text-align:center;">da la consorte; crece</div><div style="text-align:center;">en la materna escuela</div><div style="text-align:center;">de la disipación y el galanteo</div><div style="text-align:center;">la tierna virgen, y al delito espuela</div><div style="text-align:center;">es antes el ejemplo que el deseo.</div><div style="text-align:center;">¿Y será que se formen de ese modo</div><div style="text-align:center;">los ánimos heroicos denodados</div><div style="text-align:center;">que fundan y sustentan los estados?</div><div style="text-align:center;">¿De la algazara del festín beodo,</div><div style="text-align:center;">o de los coros de liviana danza,</div><div style="text-align:center;">la dura juventud saldrá, modesta,</div><div style="text-align:center;">orgullo de la patria, y esperanza?</div><div style="text-align:center;">¿Sabrá con firme pulso</div><div style="text-align:center;">de la severa ley regir el freno;</div><div style="text-align:center;">brillar en torno aceros homicidas</div><div style="text-align:center;">en la dudosa lid verá sereno;</div><div style="text-align:center;">o animoso hará frente al genio altivo</div><div style="text-align:center;">del engreído mando en la tribuna,</div><div style="text-align:center;">aquel que ya en la cuna</div><div style="text-align:center;">durmió al arrullo del cantar lascivo,</div><div style="text-align:center;">que riza el pelo, y se unge, y se atavía</div><div style="text-align:center;">con femenil esmero,</div><div style="text-align:center;">y en indolente ociosidad el día,</div><div style="text-align:center;">o en criminal lujuria pasa entero?</div><div style="text-align:center;">No así trató la triunfadora Roma</div><div style="text-align:center;">las artes de la paz y de la guerra;</div><div style="text-align:center;">antes fió las riendas del estado</div><div style="text-align:center;">a la mano robusta</div><div style="text-align:center;">que tostó el sol y encalleció el arado;</div><div style="text-align:center;">y bajo el techo humoso campesino</div><div style="text-align:center;">los hijos educó, que el conjurado</div><div style="text-align:center;">mundo allanaron al valor latino.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh! ¡los que afortunados poseedores</div><div style="text-align:center;">habéis nacido de la tierra hermosa,</div><div style="text-align:center;">en que reseña hacer de sus favores,</div><div style="text-align:center;">como para ganaros y atraeros,</div><div style="text-align:center;">quiso Naturaleza bondadosa!</div><div style="text-align:center;">romped el duro encanto</div><div style="text-align:center;">que os tiene entre murallas prisioneros.</div><div style="text-align:center;">El vulgo de las artes laborioso,</div><div style="text-align:center;">el mercader que necesario al lujo</div><div style="text-align:center;">al lujo necesita,</div><div style="text-align:center;">los que anhelando van tras el señuelo</div><div style="text-align:center;">del alto cargo y del honor ruidoso,</div><div style="text-align:center;">la grey de aduladores parasita,</div><div style="text-align:center;">gustosos pueblen ese infecto caos;</div><div style="text-align:center;">el campo es vuestra herencia; en él gozaos.</div><div style="text-align:center;">¿Amáis la libertad? El campo habita,</div><div style="text-align:center;">no allá donde el magnate</div><div style="text-align:center;">entre armados satélites se mueve,</div><div style="text-align:center;">y de la moda, universal señora,</div><div style="text-align:center;">va la razón al triunfal carro atada,</div><div style="text-align:center;">y a la fortuna la insensata plebe,</div><div style="text-align:center;">y el noble al aura popular adora.</div><div style="text-align:center;">¿O la virtud amáis? ¡Ah, que el retiro,</div><div style="text-align:center;">la solitaria calma</div><div style="text-align:center;">en que, juez de sí misma, pasa el alma</div><div style="text-align:center;">a las acciones muestra,</div><div style="text-align:center;">es de la vida la mejor maestra!</div><div style="text-align:center;">¿Buscáis durables goces,</div><div style="text-align:center;">felicidad, cuanta es al hombre dada</div><div style="text-align:center;">y a su terreno asiento, en que vecina</div><div style="text-align:center;">está la risa al llanto, y siempre, ¡ah! siempre</div><div style="text-align:center;">donde halaga la flor, punza la espina?</div><div style="text-align:center;">Id a gozar la suerte campesina;</div><div style="text-align:center;">la regalada paz, que ni rencores</div><div style="text-align:center;">al labrador, ni envidias acibaran;</div><div style="text-align:center;">la cama que mullida le preparan</div><div style="text-align:center;">el contento, el trabajo, el aire puro;</div><div style="text-align:center;">y el sabor de los fáciles manjares,</div><div style="text-align:center;">que dispendiosa gula no le aceda;</div><div style="text-align:center;">y el asilo seguro</div><div style="text-align:center;">de sus patrios hogares</div><div style="text-align:center;">que a la salud y al regocijo hospeda.</div><div style="text-align:center;">El aura respirad de la montaña,</div><div style="text-align:center;">que vuelve al cuerpo laso</div><div style="text-align:center;">el perdido vigor, que a la enojosa</div><div style="text-align:center;">vejez retarda el paso,</div><div style="text-align:center;">y el rostro a la beldad tiñe de rosa.</div><div style="text-align:center;">¿Es allí menos blanda por ventura</div><div style="text-align:center;">de amor la llama, que templó el recato?</div><div style="text-align:center;">¿O menos aficiona la hermosura</div><div style="text-align:center;">que de extranjero ornato</div><div style="text-align:center;">y afeites impostores no se cura?</div><div style="text-align:center;">¿O el corazón escucha indiferente</div><div style="text-align:center;">el lenguaje inocente</div><div style="text-align:center;">que los afectos sin disfraz expresa,</div><div style="text-align:center;">y a la intención ajusta la promesa?</div><div style="text-align:center;">No del espejo al importuno ensayo</div><div style="text-align:center;">la risa se compone, el paso, el gesto;</div><div style="text-align:center;">ni falta allí carmín al rostro honesto</div><div style="text-align:center;">que la modestia y la salud colora,</div><div style="text-align:center;">ni la mirada que lanzó al soslayo</div><div style="text-align:center;">tímido amor, la senda al alma ignora.</div><div style="text-align:center;">¿Esperaréis que forme</div><div style="text-align:center;">más venturosos lazos himeneo,</div><div style="text-align:center;">do el interés barata,</div><div style="text-align:center;">tirano del deseo,</div><div style="text-align:center;">ajena mano y fe por nombre o plata,</div><div style="text-align:center;">que do conforme gusto, edad conforme,</div><div style="text-align:center;">y elección libre, y mutuo ardor los ata?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Allí también deberes</div><div style="text-align:center;">hay que llenar: cerrad, cerrad las hondas</div><div style="text-align:center;">heridas de la guerra; el fértil suelo,</div><div style="text-align:center;">áspero ahora y bravo,</div><div style="text-align:center;">al desacostumbrado yugo torne</div><div style="text-align:center;">del arte humana, y le tribute esclavo.</div><div style="text-align:center;">Del obstrüido estanque y del molino</div><div style="text-align:center;">recuerden ya las aguas el camino;</div><div style="text-align:center;">el intrincado bosque el hacha rompa,</div><div style="text-align:center;">consuma el fuego; abrid en luengas calles</div><div style="text-align:center;">la oscuridad de su infructuosa pompa.</div><div style="text-align:center;">Abrigo den los valles</div><div style="text-align:center;">a la sedienta caña;</div><div style="text-align:center;">la manzana y la pera</div><div style="text-align:center;">en la fresca montaña</div><div style="text-align:center;">el cielo olviden de su madre España;</div><div style="text-align:center;">adorne la ladera</div><div style="text-align:center;">el cafetal; ampare</div><div style="text-align:center;">a la tierna teobroma en la ribera</div><div style="text-align:center;">la sombra maternal de su bucare;</div><div style="text-align:center;">aquí el vergel, allá la huerta ría...</div><div style="text-align:center;">¿Es ciego error de ilusa fantasía?</div><div style="text-align:center;">Ya dócil a tu voz, agricultura,</div><div style="text-align:center;">nodriza de las gentes, la caterva</div><div style="text-align:center;">servil armada va de corvas hoces.</div><div style="text-align:center;">Mírola ya que invade la espesura</div><div style="text-align:center;">de la floresta opaca; oigo las voces,</div><div style="text-align:center;">siento el rumor confuso; el hierro suena,</div><div style="text-align:center;">los golpes el lejano</div><div style="text-align:center;">eco redobla; gime el ceibo anciano,</div><div style="text-align:center;">que a numerosa tropa</div><div style="text-align:center;">largo tiempo fatiga;</div><div style="text-align:center;">batido de cien hachas, se estremece,</div><div style="text-align:center;">estalla al fin, y rinde el ancha copa.</div><div style="text-align:center;">Huyó la fiera; deja el caro nido,</div><div style="text-align:center;">deja la prole implume</div><div style="text-align:center;">el ave, y otro bosque no sabido</div><div style="text-align:center;">de los humanos va a buscar doliente...</div><div style="text-align:center;">¿Qué miro? Alto torrente</div><div style="text-align:center;">de sonorosa llama</div><div style="text-align:center;">corre, y sobre las áridas rüinas</div><div style="text-align:center;">de la postrada selva se derrama.</div><div style="text-align:center;">El raudo incendio a gran distancia brama,</div><div style="text-align:center;">y el humo en negro remolino sube,</div><div style="text-align:center;">aglomerando nube sobre nube.</div><div style="text-align:center;">Ya de lo que antes era</div><div style="text-align:center;">verdor hermoso y fresca lozanía,</div><div style="text-align:center;">sólo difuntos troncos,</div><div style="text-align:center;">sólo cenizas quedan; monumento</div><div style="text-align:center;">de la lucha mortal, burla del viento.</div><div style="text-align:center;">Mas al vulgo bravío</div><div style="text-align:center;">de las tupidas plantas montaraces,</div><div style="text-align:center;">sucede ya el fructífero plantío</div><div style="text-align:center;">en muestra ufana de ordenadas haces.</div><div style="text-align:center;">Ya ramo a ramo alcanza,</div><div style="text-align:center;">y a los rollizos tallos hurta el día;</div><div style="text-align:center;">ya la primera flor desvuelve el seno,</div><div style="text-align:center;">bello a la vista, alegre a la esperanza;</div><div style="text-align:center;">a la esperanza, que riendo enjuga.</div><div style="text-align:center;">del fatigado agricultor la frente,</div><div style="text-align:center;">y allá a lo lejos el opimo fruto,</div><div style="text-align:center;">y la cosecha apañadora pinta,</div><div style="text-align:center;">que lleva de los campos el tributo,</div><div style="text-align:center;">colmado el cesto, y con la falda en cinta,</div><div style="text-align:center;">y bajo el peso de los largos bienes</div><div style="text-align:center;">con que al colono acude,</div><div style="text-align:center;">hace crujir los vastos almacenes.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Buen Dios! no en vano sude,</div><div style="text-align:center;">mas a merced y a compasión te mueva</div><div style="text-align:center;">la gente agricultora</div><div style="text-align:center;">del ecuador, que del desmayo triste</div><div style="text-align:center;">con renovado aliento vuelve ahora,</div><div style="text-align:center;">y tras tanta zozobra, ansia, tumulto,</div><div style="text-align:center;">tantos años de fiera</div><div style="text-align:center;">devastación y militar insulto,</div><div style="text-align:center;">aún más que tu clemencia antigua implora.</div><div style="text-align:center;">Su rústica piedad, pero sincera,</div><div style="text-align:center;">halle a tus ojos gracia; no el risueño</div><div style="text-align:center;">porvenir que las penas le aligera,</div><div style="text-align:center;">cual de dorado sueño</div><div style="text-align:center;">visión falaz, desvanecido llore;</div><div style="text-align:center;">intempestiva lluvia no maltrate</div><div style="text-align:center;">el delicado embrión; el diente impío</div><div style="text-align:center;">de insecto roedor no lo devore;</div><div style="text-align:center;">sañudo vendaval no lo arrebate,</div><div style="text-align:center;">ni agote al árbol el materno jugo</div><div style="text-align:center;">la calorosa sed de largo estío.</div><div style="text-align:center;">Y pues al fin te plugo,</div><div style="text-align:center;">árbitro de la suerte soberano,</div><div style="text-align:center;">que, suelto el cuello de extranjero yugo,</div><div style="text-align:center;">erguiese al cielo el hombre americano,</div><div style="text-align:center;">bendecida de ti se arraigue y medre</div><div style="text-align:center;">su libertad; en el más hondo encierra</div><div style="text-align:center;">de los abismos la malvada guerra,</div><div style="text-align:center;">y el miedo de la espada asoladora</div><div style="text-align:center;">al suspicaz cultivador no arredre</div><div style="text-align:center;">del arte bienhechora,</div><div style="text-align:center;">que las familias nutre y los estados;</div><div style="text-align:center;">la azorada inquietud deje las almas,</div><div style="text-align:center;">deje la triste herrumbre los arados.</div><div style="text-align:center;">Asaz de nuestros padres malhadados</div><div style="text-align:center;">expiamos la bárbara conquista.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Cuántas doquier la vista</div><div style="text-align:center;">no asombran erizadas soledades,</div><div style="text-align:center;">do cultos campos fueron, do ciudades?</div><div style="text-align:center;">De muertes, proscripciones,</div><div style="text-align:center;">suplicios, orfandades,</div><div style="text-align:center;">¿quién contará la pavorosa suma?</div><div style="text-align:center;">Saciadas duermen ya de sangre ibera</div><div style="text-align:center;">las sombras de Atahualpa y Motezuma.</div><div style="text-align:center;">¡Ah! desde el alto asiento,</div><div style="text-align:center;">en que escabel te son alados coros</div><div style="text-align:center;">que velan en pasmado acatamiento</div><div style="text-align:center;">la faz ante la lumbre de tu frente,</div><div style="text-align:center;">(si merece por dicha una mirada</div><div style="text-align:center;">tuya la sin ventura humana gente),</div><div style="text-align:center;">el ángel nos envía,</div><div style="text-align:center;">el ángel de la paz, que al crudo ibero</div><div style="text-align:center;">haga olvidar la antigua tiranía,</div><div style="text-align:center;">y acatar reverente el que a los hombres</div><div style="text-align:center;">sagrado diste, imprescriptible fuero;</div><div style="text-align:center;">que alargar le haga al injuriado hermano,</div><div style="text-align:center;">(¡ensangrento la asaz!) la diestra inerme;</div><div style="text-align:center;">y si la innata mansedumbre duerme,</div><div style="text-align:center;">la despierte en el pecho americano.</div><div style="text-align:center;">El corazón lozano</div><div style="text-align:center;">que una feliz oscuridad desdeña,</div><div style="text-align:center;">que en el azar sangriento del combate</div><div style="text-align:center;">alborozado late,</div><div style="text-align:center;">y codicioso de poder o fama,</div><div style="text-align:center;">nobles peligros ama;</div><div style="text-align:center;">baldón estime sólo y vituperio</div><div style="text-align:center;">el prez que de la patria no reciba,</div><div style="text-align:center;">la libertad más dulce que el imperio,</div><div style="text-align:center;">y más hermosa que el laurel la oliva.</div><div style="text-align:center;">Ciudadano el soldado,</div><div style="text-align:center;">deponga de la guerra la librea;</div><div style="text-align:center;">el ramo de victoria</div><div style="text-align:center;">colgado al ara de la patria sea,</div><div style="text-align:center;">y sola adorne al mérito la gloria.</div><div style="text-align:center;">De su trïunfo entonces, Patria mía,</div><div style="text-align:center;">verá la paz el suspirado día;</div><div style="text-align:center;">la paz, a cuya vista el mundo llena</div><div style="text-align:center;">alma, serenidad y regocijo;</div><div style="text-align:center;">vuelve alentado el hombre a la faena,</div><div style="text-align:center;">alza el ancla la nave, a las amigas</div><div style="text-align:center;">auras encomendándose animosa,</div><div style="text-align:center;">enjámbrase el taller, hierve el cortijo,</div><div style="text-align:center;">y no basta la hoz a las espigas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¡Oh jóvenes naciones, que ceñida</div><div style="text-align:center;">alzáis sobre el atónito occidente</div><div style="text-align:center;">de tempranos laureles la cabeza!</div><div style="text-align:center;">honrad el campo, honrad la simple vida</div><div style="text-align:center;">del labrador, y su frugal llaneza.</div><div style="text-align:center;">Así tendrán en vos perpetuamente</div><div style="text-align:center;">la libertad morada,</div><div style="text-align:center;">y freno la ambición, y la ley templo.</div><div style="text-align:center;">Las gentes a la senda</div><div style="text-align:center;">de la inmortalidad, ardua y fragosa,</div><div style="text-align:center;">se animarán, citando vuestro ejemplo.</div><div style="text-align:center;">Lo emulará celosa</div><div style="text-align:center;">vuestra posteridad; y nuevos nombres</div><div style="text-align:center;">añadiendo la fama</div><div style="text-align:center;">a los que ahora aclama,</div><div style="text-align:center;">«hijos son éstos, hijos,</div><div style="text-align:center;">(pregonará a los hombres)</div><div style="text-align:center;">de los que vencedores superaron</div><div style="text-align:center;">de los Andes la cima;</div><div style="text-align:center;">de los que en Boyacá, los que en la arena</div><div style="text-align:center;">de Maipo, y en Junín, y en la campaña</div><div style="text-align:center;">gloriosa de Apurima,</div><div style="text-align:center;">postrar supieron al león de España».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3135-no-para-mi-del-arrugado-invierno.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 20:25:32 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529864758_no-para-mi-del-arrugado-invierno_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529864758_no-para-mi-del-arrugado-invierno_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">No para mí, del arrugado invierno</div><div style="text-align:center;">rompiendo el duro cetro, vuelve mayo</div><div style="text-align:center;">la luz al cielo, a su verdor la tierra,</div><div style="text-align:center;">No el blando vientecillo sopla amores</div><div style="text-align:center;">o al rojo despuntar de la mañana</div><div style="text-align:center;">se llena de armonía el bosque verde.</div><div style="text-align:center;">Que a quien el patrio nido y los amores</div><div style="text-align:center;">de su niñez dejó, todo es invierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3134-dios-me-tenga-en-gloria.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Muerte, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 20:21:20 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529864470_dios-me-tenga-en-gloria_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529864470_dios-me-tenga-en-gloria_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;"> A la falsa noticia de la muerte de Mac-Gregor.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Lleno de susto un pobre cabecilla</div><div style="text-align:center;">leyendo estaba en oficial gaceta,</div><div style="text-align:center;">cómo ya no hay lugar que no someta</div><div style="text-align:center;">el poder invencible de Castilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De insurgentes no queda ni semilla;</div><div style="text-align:center;">a todos destripó la bayoneta,</div><div style="text-align:center;">y el funesto catálogo completa</div><div style="text-align:center;">su propio nombre en letra bastardilla.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De cómo fue batido, preso y muerto,</div><div style="text-align:center;">y cómo me le hicieron picadillo,</div><div style="text-align:center;">dos y tres veces repasó la historia;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tanto, que, al fin, teniéndolo por cierto,</div><div style="text-align:center;">exclamó compungido el pobrecillo:</div><div style="text-align:center;">—¿Conque es así? —Pues Dios me tenga en gloria.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3132-a-la-victoria-de-bailen.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 20:05:27 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529863782_a-la-victoria-de-bailen_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529863782_a-la-victoria-de-bailen_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Rompe el león soberbio la cadena</div><div style="text-align:center;">con que atarle pensó la felonía,</div><div style="text-align:center;">y sacude con noble bizarría</div><div style="text-align:center;">sobre el robusto cuello la melena;</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La espuma del furor sus labios llena,</div><div style="text-align:center;">y a los rugidos que indignado envía,</div><div style="text-align:center;">el tigre tiembla en la caverna umbría,</div><div style="text-align:center;">y todo el bosque atónito resuena.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El león despertó; ¡temblad, traidores!</div><div style="text-align:center;">lo que vejez creísteis, fue descanso;</div><div style="text-align:center;">las juveniles fuerzas guarda enteras.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Perseguid, alevosos cazadores,</div><div style="text-align:center;">a la tímida liebre, al ciervo manso;</div><div style="text-align:center;">¡no insultéis al monarca de las fieras!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3131-a-una-artista.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 20:03:08 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529863446_a-una-artista_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529863446_a-una-artista_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Nunca más bella iluminó la aurora</div><div style="text-align:center;">de los montes el ápice eminente</div><div style="text-align:center;">ni el aura suspiró más blandamente,</div><div style="text-align:center;">ni más rica esmaltó los campos Flora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuanta riqueza y galas atesora,</div><div style="text-align:center;">hoy la Naturaleza hace patente,</div><div style="text-align:center;">tributando homenaje reverente</div><div style="text-align:center;">a la deidad que el corazón adora.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¿Quién no escucha la célica armonía</div><div style="text-align:center;">que con alegre estrépito resuena</div><div style="text-align:center;">del abrasador sur al frío norte?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Oh Juana! Gritan todos a porfía;</div><div style="text-align:center;">jamás la Parca triste, de ira llena,</div><div style="text-align:center;">de tu preciosa vida el hilo corte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3129-gloga-imitacion-de-virgilio.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:54:52 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529862850_gloga_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529862850_gloga_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Tirsis, habitador del Tajo umbrío,</div><div style="text-align:center;">con el más vivo fuego a Clori amaba;</div><div style="text-align:center;">a Clori, que, con rústico desvío,</div><div style="text-align:center;">las tiernas ansias del pastor pagaba.</div><div style="text-align:center;">La verde margen del ameno río,</div><div style="text-align:center;">tal vez buscando alivio, visitaba;</div><div style="text-align:center;">y a la distante causa de sus males,</div><div style="text-align:center;">desesperado enviaba quejas tales:</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">«No huye tanto, pastora, el corderillo</div><div style="text-align:center;">del tigre atroz, como de mí te alejas,</div><div style="text-align:center;">ni teme tanto al buitre el pajarillo,</div><div style="text-align:center;">ni tanto al voraz lobo las ovejas.</div><div style="text-align:center;">La fe no estimas de un amor sencillo,</div><div style="text-align:center;">ni siquiera, inhumana, oyes mis quejas;</div><div style="text-align:center;">por ti olvido las rústicas labores,</div><div style="text-align:center;">por ti fábula soy de los pastores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Al cabo, al cabo, Clori, tu obstinada</div><div style="text-align:center;">ingratitud me causará la muerte;</div><div style="text-align:center;">mi historia en esos árboles grabada</div><div style="text-align:center;">dirá entonces que muero por quererte;</div><div style="text-align:center;">tantos de quienes eres adorada</div><div style="text-align:center;">leerán con pavor mi triste suerte;</div><div style="text-align:center;">nadie entonces querrá decirte amores,</div><div style="text-align:center;">y execrarán tu nombre los pastores.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ya la sombra del bosque entrelazado</div><div style="text-align:center;">los animales mismos apetecen;</div><div style="text-align:center;">bajo el césped que tapiza el prado,</div><div style="text-align:center;">los pintados lagartos se guarecen.</div><div style="text-align:center;">Si afecta las dehesas el ganado,</div><div style="text-align:center;">si la viña los pájaros guarnecen,</div><div style="text-align:center;">yo solo, por seguir mi bien esquivo,</div><div style="text-align:center;">sufro el rigor del alto can estivo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Tú mi amor menosprecias insensata,</div><div style="text-align:center;">y no falta pastora en esta aldea</div><div style="text-align:center;">que, si el nudo en que gimo, un dios desata,</div><div style="text-align:center;">con Tirsis venturosa no se crea.</div><div style="text-align:center;">¿No me fuera mejor, di, ninfa ingrata,</div><div style="text-align:center;">mis obsequios rendir a Galatea,</div><div style="text-align:center;">o admitir los halagos de Tirrena,</div><div style="text-align:center;">aunque rosada tú, y ella morena?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Acaso, hermosa Clori, la nevada</div><div style="text-align:center;">blancura de tu tez te ensoberbece?</div><div style="text-align:center;">El color, como rosa delicada,</div><div style="text-align:center;">a la menor injuria se amortece.</div><div style="text-align:center;">La pálida violeta es apreciada,</div><div style="text-align:center;">y lánguido el jazmín tal vez fallece,</div><div style="text-align:center;">sin que del ramo, que adornaba ufano,</div><div style="text-align:center;">las ninfas le desprendan con su mano.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Mi amor y tu belleza maldecía,</div><div style="text-align:center;">tendido una ocasión sobre la arena,</div><div style="text-align:center;">y Tirrena, que acaso me veía,</div><div style="text-align:center;">—¡oh Venus, dijo, de injusticias llena;</div><div style="text-align:center;">lejos de unir las almas, diosa impía,</div><div style="text-align:center;">las divide y separa tu cadena!...</div><div style="text-align:center;">De Clori sufres tú las esquiveces,</div><div style="text-align:center;">y yo te adoro a ti que me aborreces.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Ah! No sé por qué causa amor tan fino</div><div style="text-align:center;">puede ser a tus ojos tan odioso;</div><div style="text-align:center;">cualquier pastor, cuando el rabel afino,</div><div style="text-align:center;">escucha mis tonadas envidioso.</div><div style="text-align:center;">¿No cubre estas praderas de contino</div><div style="text-align:center;">mi cándido rebaño numeroso?</div><div style="text-align:center;">¿Acaso en julio, o en el crudo invierno,</div><div style="text-align:center;">me falta fruto sazonado y tierno?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ni tampoco es horrible mi figura,</div><div style="text-align:center;">si no me engaño al verme retratado</div><div style="text-align:center;">en el cristal de esa corriente pura;</div><div style="text-align:center;">y a fe que a ese pastor afortunado</div><div style="text-align:center;">que supo dominar alma tan dura,</div><div style="text-align:center;">si a competir conmigo fuese osado,</div><div style="text-align:center;">en gentileza, talle y bizarría,</div><div style="text-align:center;">siendo tú misma juez, le excedería.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Ven a vivir conmigo, ninfa hermosa;</div><div style="text-align:center;">¡ven! mira las Drïadas, que te ofrecen</div><div style="text-align:center;">en canastos la esencia de la rosa,</div><div style="text-align:center;">y para ti los campos enriquecen.</div><div style="text-align:center;">Para ti sola guardo la abundosa</div><div style="text-align:center;">copia de frutos que en mi huerto crecen;</div><div style="text-align:center;">para ti sola el verde suelo pinto</div><div style="text-align:center;">con el clavel, la viola y el jacinto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Acuérdate del tiempo en que solías,</div><div style="text-align:center;">cuando niña, venir a mi cercado,</div><div style="text-align:center;">y las tiernas manzanas me pedías</div><div style="text-align:center;">aún cubiertas del vello delicado.</div><div style="text-align:center;">Desde la tierra entonces no podías</div><div style="text-align:center;">alcanzar el racimo colorado;</div><div style="text-align:center;">y después que tus medios apurabas,</div><div style="text-align:center;">mi socorro solícita implorabas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Entonces era yo vuestro caudillo,</div><div style="text-align:center;">mi tercer lustro apenas comenzado,</div><div style="text-align:center;">sobresaliendo en el pueril corrillo,</div><div style="text-align:center;">como en la alfombra del ameno prado</div><div style="text-align:center;">descuella entre las yerbas el tomillo.</div><div style="text-align:center;">Desde entonces Amor, Amor malvado,</div><div style="text-align:center;">me asestaste traidor la flecha impía</div><div style="text-align:center;">que me atormenta y hiere noche y día.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¡Ah! Tú no sabes, Clori, qué escarmiento</div><div style="text-align:center;">guarda Jove al mortal ingrato y duro;</div><div style="text-align:center;">hay destinado sólo a su tormento</div><div style="text-align:center;">en el lóbrego Averno un antro oscuro;</div><div style="text-align:center;">en su carne cebado, un buitre hambriento</div><div style="text-align:center;">le despedaza con el pico impuro,</div><div style="text-align:center;">y el corazón viviente devorado</div><div style="text-align:center;">padece a cada instante renovado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»Mas, ¡ay de mí! que en vano, en vano envío</div><div style="text-align:center;">a la inhumana mi doliente acento.</div><div style="text-align:center;">¿Qué delirio, qué sueño es este mío?</div><div style="text-align:center;">Prender quise la sombra, atar el viento,</div><div style="text-align:center;">seguir el humo y detener el río.</div><div style="text-align:center;">Y mientras lo imposible loco intento,</div><div style="text-align:center;">tengo en casa la vid medio podada,</div><div style="text-align:center;">y en el bosque la grey abandonada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">»¿Qué fruto saco de elevar al cielo</div><div style="text-align:center;">esta continua lúgubre querella?</div><div style="text-align:center;">Ni encender puedo un corazón de hielo,</div><div style="text-align:center;">ni torcer el influjo de mi estrella.</div><div style="text-align:center;">Si Clori desestima mi desvelo,</div><div style="text-align:center;">sabrá premiarle otra pastora bella.</div><div style="text-align:center;">Ya baja el sol al occidente frío;</div><div style="text-align:center;">vuelve, vuelve al redil, ganado mío».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3128-octava-a-la-muerte-de-iso.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poesia de Muerte, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:48:10 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529862540_francisco-ibarra_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529862540_francisco-ibarra_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Cambió Sïón la pompa de alegría</div><div style="text-align:center;">por el cilicio y el oscuro velo,</div><div style="text-align:center;">sólo una voz profunda noche y día</div><div style="text-align:center;">rompe el mustio silencio de su duelo.</div><div style="text-align:center;">¡Murió mi Padre, mi Pastor, mi guía!</div><div style="text-align:center;">Dice, las manos levantando al cielo,</div><div style="text-align:center;">Llore Sión, ¿qué extremo habrá que cuadre</div><div style="text-align:center;">a su justo dolor? Es hija y madre.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/3127-a-la-vacuna.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Andres Bello, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:42:36 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529862197_a-la-vacuna_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529862197_a-la-vacuna_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Poema en acción de gracias al rey de las Españas por la propagación de la vacuna en sus dominios, dedicado al señor Don Manuel de Guevara Vasconcelos, presidente gobernador y capitán general de las provincias de Venezuela.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Vasconcelos ilustre, en cuyas manos</div><div style="text-align:center;">el gran monarca del imperio ibero</div><div style="text-align:center;">las peligrosas riendas deposita</div><div style="text-align:center;">de una parte preciosa de sus pueblos;</div><div style="text-align:center;">tú que, de la corona asegurando</div><div style="text-align:center;">en tus vastas provincias los derechos,</div><div style="text-align:center;">nuestra paz estableces, nuestra dicha</div><div style="text-align:center;">sobre inmobles y sólidos cimientos;</div><div style="text-align:center;">iris afortunado que las negras</div><div style="text-align:center;">nubes que oscurecían nuestro cielo</div><div style="text-align:center;">con sabias providencias ahuyentaste,</div><div style="text-align:center;">el orden, la quietud restituyendo;</div><div style="text-align:center;">órgano respetable, que al remoto</div><div style="text-align:center;">habitador de este ignorado suelo</div><div style="text-align:center;">con largueza benéfica trasmites</div><div style="text-align:center;">el influjo feliz del solio regio;</div><div style="text-align:center;">digno representante del gran Carlos,</div><div style="text-align:center;">recibe en nombre suyo el justo incienso</div><div style="text-align:center;">de gratitud, que a su persona augusta,</div><div style="text-align:center;">tributa la ternura de los pueblos;</div><div style="text-align:center;">y pueda por tu medio levantarse</div><div style="text-align:center;">nuestra unánime voz al trono excelso,</div><div style="text-align:center;">donde, cual numen bienhechor, derrama</div><div style="text-align:center;">toda especie de bien sobre su imperio;</div><div style="text-align:center;">sí, Venezuela exenta del horrible</div><div style="text-align:center;">azote destructor, que, en otro tiempo</div><div style="text-align:center;">sus hijos devoraba, es quien te envía</div><div style="text-align:center;">por mi tímido labio sus acentos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> ¿Venezuela? Me engaño. Cuantos moran</div><div style="text-align:center;">desde la costa donde el mar soberbio</div><div style="text-align:center;">de Magallanes brama enfurecido,</div><div style="text-align:center;">hasta el lejano polo contrapuesto;</div><div style="text-align:center;">y desde aquellas islas venturosas</div><div style="text-align:center;">que ven precipitarse al rubio Febo</div><div style="text-align:center;">sobre las ondas, hasta las opuestas</div><div style="text-align:center;">Filipinas, que ven su nacimiento,</div><div style="text-align:center;">de ternura igualmente poseídos,</div><div style="text-align:center;">sé que unirán gustosos a los ecos</div><div style="text-align:center;">de mi musa los suyos, pregonando</div><div style="text-align:center;">beneficencia tanta al universo.</div><div style="text-align:center;">Tal siempre ha sido del monarca hispano</div><div style="text-align:center;">el cuidadoso paternal desvelo</div><div style="text-align:center;">desde que las riberas de ambas Indias</div><div style="text-align:center;">la española bandera conocieron.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Muchas regiones, bajo los auspicios</div><div style="text-align:center;">españoles produce el hondo seno</div><div style="text-align:center;">del mar; y en breve tiempo, las adornan</div><div style="text-align:center;">leyes, industrias, población, comercio.</div><div style="text-align:center;">El piloto que un tiempo las hercúleas</div><div style="text-align:center;">columnas vio con religioso miedo,</div><div style="text-align:center;">aprende nuevas rutas, y las artes</div><div style="text-align:center;">del antiguo traslada al mundo nuevo.</div><div style="text-align:center;">Este mar vasto, donde vela alguna</div><div style="text-align:center;">no vieron nunca flamear los vientos;</div><div style="text-align:center;">este mar, donde solas tantos siglos</div><div style="text-align:center;">las borrascas reinaron o el silencio,</div><div style="text-align:center;">vino a ser el canal que, trasladando</div><div style="text-align:center;">los dones de la tierra y los efectos</div><div style="text-align:center;">de la fértil industria, mil riquezas</div><div style="text-align:center;">derramó sobre entrambos hemisferios.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Un pueblo inteligente y numeroso</div><div style="text-align:center;">el lugar ocupó de los desiertos,</div><div style="text-align:center;">y los vergeles de Pomona y Flora</div><div style="text-align:center;">a las zarzas incultas sucedieron.</div><div style="text-align:center;">No más allí con sanguinarios ritos</div><div style="text-align:center;">el nombre se ultrajó del Ser Supremo,</div><div style="text-align:center;">ni las inanimadas producciones</div><div style="text-align:center;">del cincel, le usurparon nuestro incienso;</div><div style="text-align:center;">con el nombre español, por todas partes,</div><div style="text-align:center;">la luz se difundió del evangelio,</div><div style="text-align:center;">y fue con los pendones de Castilla</div><div style="text-align:center;">la cruz plantada en el indiano suelo.</div><div style="text-align:center;">Parecía completa la grande obra</div><div style="text-align:center;">de la real ternura; en lisonjero</div><div style="text-align:center;">descanso, las nacientes poblaciones</div><div style="text-align:center;">bendecían la mano de su dueño,</div><div style="text-align:center;">cuando aquel fiero azote, aquella horrible</div><div style="text-align:center;">plaga exterminadora que, del centro</div><div style="text-align:center;">de la abrasada Etiopía transmitida,</div><div style="text-align:center;">funestó los confines europeos,</div><div style="text-align:center;">a las nuevas colonias trajo el llanto</div><div style="text-align:center;">y la desolación; en breve tiempo,</div><div style="text-align:center;">todo se daña y vicia; un gas impuro</div><div style="text-align:center;">la región misma inficionó del viento;</div><div style="text-align:center;">respirar no se pudo impunemente;</div><div style="text-align:center;">y este diáfano fluido en que elementos</div><div style="text-align:center;">de salud y existencia hallaron siempre</div><div style="text-align:center;">el hombre, el bruto, el ave y el insecto,</div><div style="text-align:center;">en cuyo seno bienhechor extrae</div><div style="text-align:center;">la planta misma diario nutrimento,</div><div style="text-align:center;">corrompiose, y en vez de dones tales,</div><div style="text-align:center;">nos trasmitió mortífero veneno.</div><div style="text-align:center;">Viéronse de repente señalados</div><div style="text-align:center;">de hedionda lepra los humanos cuerpos,</div><div style="text-align:center;">y las ciudades todas y los campos</div><div style="text-align:center;">de deformes cadáveres cubiertos.</div><div style="text-align:center;">No; la muerte a sus víctimas infaustas</div><div style="text-align:center;">jamás grabó tan horroroso sello;</div><div style="text-align:center;">jamás tan degradados de su noble</div><div style="text-align:center;">belleza primitiva, descendieron</div><div style="text-align:center;">al oscuro recinto del sepulcro,</div><div style="text-align:center;">Humanidad, tus venerables restos,</div><div style="text-align:center;">la tierra las entrañas parecía</div><div style="text-align:center;">con repugnancia abrir para esconderlos.</div><div style="text-align:center;">De la marina costa a las ciudades,</div><div style="text-align:center;">de los poblados pasa a los desiertos</div><div style="text-align:center;">la mortandad; y con fatal presteza,</div><div style="text-align:center;">devora hogares, aniquila pueblos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> El palacio igualmente que la choza</div><div style="text-align:center;">se ve de luto fúnebre cubierto;</div><div style="text-align:center;">perece con la madre el tierno niño;</div><div style="text-align:center;">con el caduco anciano, los mancebos.</div><div style="text-align:center;">Las civiles funciones se interrumpen;</div><div style="text-align:center;">el ciudadano deja los infectos</div><div style="text-align:center;">muros; nada se ve, nada se escucha,</div><div style="text-align:center;">sino terror, tristeza, ayes, lamentos.</div><div style="text-align:center;">¡Qué de despojos lleva ante su carro</div><div style="text-align:center;">Tisífone! ¡Qué número estupendo</div><div style="text-align:center;">de víctimas arrastran a las hoyas</div><div style="text-align:center;">la desesperación y el desaliento!</div><div style="text-align:center;">¡Cuántos a manos mueren del más duro</div><div style="text-align:center;">desamparo! Los nudos más estrechos</div><div style="text-align:center;">se rompen ya: la esposa huye al esposo,</div><div style="text-align:center;">el hijo al padre y el esclavo al dueño.</div><div style="text-align:center;">¡Qué mucho si las leyes autorizan</div><div style="text-align:center;">tan dura división!... Tristes degredos,</div><div style="text-align:center;">hablad vosotros; sed a las edades</div><div style="text-align:center;">futuras asombroso monumento,</div><div style="text-align:center;">del mayor sacrificio que las leyes</div><div style="text-align:center;">por la pública dicha prescribieron;</div><div style="text-align:center;">vosotros, que, en desorden espantoso,</div><div style="text-align:center;">mezclados presentáis helados cuerpos,</div><div style="text-align:center;">y vivientes que luchan con la Parca,</div><div style="text-align:center;">en cuyo seno oscuro, digno asiento</div><div style="text-align:center;">hallaron la miseria y los gemidos;</div><div style="text-align:center;">mal segura prisión, donde el esfuerzo</div><div style="text-align:center;">humano, encarcelar quiso el contagio,</div><div style="text-align:center;">donde es delito el santo ministerio</div><div style="text-align:center;">de la piedad, y culpa el acercarse</div><div style="text-align:center;">a recoger los últimos alientos</div><div style="text-align:center;">de un labio moribundo, donde falta</div><div style="text-align:center;">al enfermo infelice hasta el consuelo</div><div style="text-align:center;">de esperar que a los huesos de sus padres,</div><div style="text-align:center;">se junten en el túmulo sus huesos.</div><div style="text-align:center;">Tú también contemplaste horrorizada</div><div style="text-align:center;">de aquella fiera plaga los efectos;</div><div style="text-align:center;">tú, mar devoradora, donde ejercen</div><div style="text-align:center;">la tempestad y los airados Euros</div><div style="text-align:center;">imperio tan atroz, donde amenaza,</div><div style="text-align:center;">aliado con los otros tu elemento</div><div style="text-align:center;">cada instante un naufragio; entonces diste</div><div style="text-align:center;">nuevo asunto al pavor del marinero;</div><div style="text-align:center;">entonces diste a la severa Parca</div><div style="text-align:center;">duplicados tributos. De su seno,</div><div style="text-align:center;">las apestadas naves vomitaron</div><div style="text-align:center;">asquerosos cadáveres cubiertos</div><div style="text-align:center;">de contagiosa podre. El desamparo</div><div style="text-align:center;">hizo allí más terrible, más acerbo</div><div style="text-align:center;">el mortal golpe; en vano solicita</div><div style="text-align:center;">evitar en la tierra tan funesto</div><div style="text-align:center;">azote el navegante; en vano pide</div><div style="text-align:center;">el saludable asilo de los puertos,</div><div style="text-align:center;">y reclamando va por todas partes</div><div style="text-align:center;">de la hospitalidad los santos fueros;</div><div style="text-align:center;">las asustadas costas le rechazan,</div><div style="text-align:center;">Pero corramos finalmente el velo</div><div style="text-align:center;">a tan tristes objetos, y su imagen</div><div style="text-align:center;">del polvo del olvido no saquemos,</div><div style="text-align:center;">sino para que, en cánticos perennes,</div><div style="text-align:center;">bendigan nuestros labios al Eterno,</div><div style="text-align:center;">que ya nos ve propicio, y, al gran Carlos,</div><div style="text-align:center;">de sus beneficencias instrumento,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Suprema Providencia, al fin llegaron</div><div style="text-align:center;">a tu morada los llorosos ecos</div><div style="text-align:center;">del hombre consternado, y levantaste</div><div style="text-align:center;">de su cerviz tu brazo justiciero;</div><div style="text-align:center;">admirable y pasmosa en tus recursos,</div><div style="text-align:center;">tú diste al hombre medicina, hiriendo</div><div style="text-align:center;">de contagiosa plaga los rebaños;</div><div style="text-align:center;">tú nos abriste manantiales nuevos</div><div style="text-align:center;">de salud en las llagas, y estampaste</div><div style="text-align:center;">en nuestra carne un milagroso sello</div><div style="text-align:center;">que las negras viruelas respetaron.</div><div style="text-align:center;">Jenner es quien encuentra bajo el techo</div><div style="text-align:center;">de los pastores tan precioso hallazgo.</div><div style="text-align:center;">Él publicó gozoso al universo</div><div style="text-align:center;">la feliz nueva, y Carlos distribuye</div><div style="text-align:center;">a la tierra la dádiva del cielo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Carlos manda; y al punto una gloriosa</div><div style="text-align:center;">expedición difunde en sus inmensos</div><div style="text-align:center;">dominios el salubre beneficio</div><div style="text-align:center;">de aquel grande y feliz descubrimiento.</div><div style="text-align:center;">Él abre de su erario los tesoros;</div><div style="text-align:center;">y estimulado con el alto ejemplo</div><div style="text-align:center;">de la regia piedad, se vigoriza</div><div style="text-align:center;">de los cuerpos patrióticos el celo.</div><div style="text-align:center;">Él escoge ilustrados profesores</div><div style="text-align:center;">y un sabio director, que, al desempeño</div><div style="text-align:center;">de tan honroso cargo, contribuyen</div><div style="text-align:center;">con sus afanes, luces y talento.</div><div style="text-align:center;">¡Ilustre expedición! La más ilustre</div><div style="text-align:center;">de cuantas al asombro de los tiempos</div><div style="text-align:center;">guardó la humanidad reconocida;</div><div style="text-align:center;">y cuyos salutíferos efectos,</div><div style="text-align:center;">a la edad más remota propagados,</div><div style="text-align:center;">medirá con guarismos el ingenio,</div><div style="text-align:center;">cuando pueda del Ponto las arenas,</div><div style="text-align:center;">o las estrellas numerar del cielo.</div><div style="text-align:center;">Que de polvo se cubran para siempre</div><div style="text-align:center;">estos tristes anales, donde advierto</div><div style="text-align:center;">sobre humanas cenizas erigidos</div><div style="text-align:center;">de una bárbara gloria los trofeos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> Expedición famosa, tú desluces,</div><div style="text-align:center;">tú sepultas en lóbrego silencio</div><div style="text-align:center;">aquellas melancólicas hazañas,</div><div style="text-align:center;">que la ambición y el fausto sugirieron;</div><div style="text-align:center;">tú, mientras que guerreros batallones</div><div style="text-align:center;">en sangre van sus pasos imprimiendo,</div><div style="text-align:center;">y sobre estragos y rüina corren</div><div style="text-align:center;">a coronarse de un laurel funesto,</div><div style="text-align:center;">ahuyentas a la Parca de nosotros</div><div style="text-align:center;">a costa de fatigas y desvelos;</div><div style="text-align:center;">y en galardón recibes de tus penas</div><div style="text-align:center;">el llanto agradecido de los pueblos.</div><div style="text-align:center;">Con destrucción, cadáveres y luto,</div><div style="text-align:center;">marcan su infausta huella los guerreros;</div><div style="text-align:center;">y tú, bajo tus pies, por todas partes,</div><div style="text-align:center;">la alegría derramas y el consuelo.</div><div style="text-align:center;">A tu vista, los hórridos sepulcros</div><div style="text-align:center;">cierran sus negras fauces; y sintiendo</div><div style="text-align:center;">tus influjos, vivientes nuevos brota</div><div style="text-align:center;">con abundancia inagotable el suelo.</div><div style="text-align:center;">Tú, mientras la ambición cruza las aguas</div><div style="text-align:center;">para llevar su nombre a los extremos</div><div style="text-align:center;">de nuestro globo, sin pavor arrostras</div><div style="text-align:center;">la cólera del mar y de los vientos,</div><div style="text-align:center;">por llevar a los pueblos más lejanos</div><div style="text-align:center;">que el sol alumbra, los favores regios,</div><div style="text-align:center;">y la carga más rica nos conduces</div><div style="text-align:center;">que jamás nuestras costas recibieron.</div><div style="text-align:center;">La agricultura ya de nuevos brazos</div><div style="text-align:center;">los beneficios siente, y a los bellos</div><div style="text-align:center;">días del siglo de oro, nos traslada;</div><div style="text-align:center;">ya no teme esta tierra que el comercio</div><div style="text-align:center;">entre sus ricos dones le conduzca</div><div style="text-align:center;">el mayor de los males europeos;</div><div style="text-align:center;">y a los bajeles extranjeros, abre</div><div style="text-align:center;">con presuroso júbilo sus puertos.</div><div style="text-align:center;">Ya no temen, en cambio de sus frutos,</div><div style="text-align:center;">llevar los labradores hasta el centro</div><div style="text-align:center;">de sus chozas pacíficas la peste,</div><div style="text-align:center;">ni el aire ciudadano les da miedo.</div><div style="text-align:center;">Ya con seguridad la madre amante</div><div style="text-align:center;">la tierna prole aprieta contra el pecho,</div><div style="text-align:center;">sin temer que le roben las viruelas</div><div style="text-align:center;">de su solicitud el caro objeto.</div><div style="text-align:center;">Ya la hermosura goza el homenaje</div><div style="text-align:center;">que el amor le tributa, sin recelo</div><div style="text-align:center;">de que el contagio destructor, ajando</div><div style="text-align:center;">sus atractivos, le arrebate el cetro.</div><div style="text-align:center;">Reconocidos a tan altas muestras</div><div style="text-align:center;">de la regia bondad, nuestros acentos</div><div style="text-align:center;">de gratitud a los remotos días</div><div style="text-align:center;">de la posteridad trasmitiremos.</div><div style="text-align:center;">Entonces, cuando el viejo a quien agobia</div><div style="text-align:center;">el peso de la edad pinte a sus nietos</div><div style="text-align:center;">aquel terrible mal de las viruelas,</div><div style="text-align:center;">y en su frente arrugada, muestre impresos</div><div style="text-align:center;">con señal indeleble los estragos</div><div style="text-align:center;">de tan fiero contagio, dirán ellos:</div><div style="text-align:center;">«Las virüelas, cuyo solo nombre</div><div style="text-align:center;">con tanto horror pronuncias, ¿qué se han hecho?»</div><div style="text-align:center;">Y le responderá con las mejillas</div><div style="text-align:center;">inundadas en lágrimas de afecto:</div><div style="text-align:center;">«Carlos el Bienhechor, aquella plaga</div><div style="text-align:center;">desterró para siempre de sus pueblos».</div><div style="text-align:center;">¡Sí, Carlos Bienhechor! Este es el nombre</div><div style="text-align:center;">con que ha de conocerte el universo,</div><div style="text-align:center;">el que te da Caracas, y el que un día</div><div style="text-align:center;">sancionará la humanidad y el tiempo.</div><div style="text-align:center;">De nuestro labio, acéptale gustoso</div><div style="text-align:center;">con la expresión unánime que hacemos</div><div style="text-align:center;">a tu persona y a la augusta Luisa</div><div style="text-align:center;">de eterna fe, de amor y rendimiento.</div><div style="text-align:center;">Y tú que del ejército dispones</div><div style="text-align:center;">en admirables leyes el arreglo,</div><div style="text-align:center;">y el complicado cuerpo organizando</div><div style="text-align:center;">de la milicia, adquieres nombre eterno;</div><div style="text-align:center;">tú, por quien de la paz los beneficios</div><div style="text-align:center;">disfruta alegre el español imperio,</div><div style="text-align:center;">y a cuya frente vencedora, honroso</div><div style="text-align:center;">lauro los cuerpos lusitanos dieron;</div><div style="text-align:center;">tú, que, teniendo ya derechos tantos</div><div style="text-align:center;">a nuestro amor, al público respeto</div><div style="text-align:center;">y a la futura admiración, añades</div><div style="text-align:center;">a tu gloriosa fama timbres nuevos,</div><div style="text-align:center;">protegiendo, animando la perpetua</div><div style="text-align:center;">propagación de aquel descubrimiento,</div><div style="text-align:center;">grande y sabio Godoy, tú también tienes</div><div style="text-align:center;">un lugar distinguido en nuestro pecho.</div><div style="text-align:center;">Y a ti, Balmis, a ti que, abandonando</div><div style="text-align:center;">el clima patrio, vienes como genio</div><div style="text-align:center;">tutelar, de salud, sobre tus pasos,</div><div style="text-align:center;">una vital semilla difundiendo,</div><div style="text-align:center;">¿qué recompensa más preciosa y dulce</div><div style="text-align:center;">podemos darte? ¿Qué más digno premio</div><div style="text-align:center;">a tus nobles tareas que la tierna</div><div style="text-align:center;">aclamación de agradecidos pueblos</div><div style="text-align:center;">que a ti se precipitan? ¡Oh, cuál suena</div><div style="text-align:center;">en sus bocas tu nombre!... ¡Quiera el Cielo,</div><div style="text-align:center;">de cuyas gracias eres a los hombres</div><div style="text-align:center;">dispensador, cumplir tan justos ruegos;</div><div style="text-align:center;">tus años igualar a tantas vidas,</div><div style="text-align:center;">como a la Parca roban tus desvelos;</div><div style="text-align:center;">y sobre ti sus bienes derramando</div><div style="text-align:center;">Con largueza, colmar nuestros deseos!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3125-el-anauco.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:30:33 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529861501_el-anauco_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529861501_el-anauco_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Irrite la codicia</div><div style="text-align:center;">por rumbos ignorados</div><div style="text-align:center;">a la sonante Tetis</div><div style="text-align:center;">y bramadores austros;</div><div style="text-align:center;">el pino que habitaba</div><div style="text-align:center;">del Betis fortunado</div><div style="text-align:center;">las márgenes amenas</div><div style="text-align:center;">vestidas de amaranto,</div><div style="text-align:center;">impunemente admire</div><div style="text-align:center;">los deliciosos campos</div><div style="text-align:center;">del Ganges caudaloso,</div><div style="text-align:center;">de aromas coronado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tú, verde y apacible</div><div style="text-align:center;">ribera del Anauco,</div><div style="text-align:center;">para mí más alegre,</div><div style="text-align:center;">que los bosques idalios</div><div style="text-align:center;">y las vegas hermosas</div><div style="text-align:center;">de la plácida Pafos,</div><div style="text-align:center;">resonarás continuo</div><div style="text-align:center;">con mis humildes cantos;</div><div style="text-align:center;">y cuando ya mi sombra</div><div style="text-align:center;">sobre el funesto barco</div><div style="text-align:center;">visite del Erebo</div><div style="text-align:center;">los valles solitarios,</div><div style="text-align:center;">en tus umbrías selvas</div><div style="text-align:center;">y retirados antros</div><div style="text-align:center;">erraré cual un día,</div><div style="text-align:center;">tal vez abandonando</div><div style="text-align:center;">la silenciosa margen</div><div style="text-align:center;">de los estigios lagos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La turba dolorida</div><div style="text-align:center;">de los pueblos cercanos</div><div style="text-align:center;">evocará mis manes</div><div style="text-align:center;">con lastimero llanto;</div><div style="text-align:center;">y ante la triste tumba,</div><div style="text-align:center;">de funerales ramos</div><div style="text-align:center;">vestida, y olorosa</div><div style="text-align:center;">con perfumes indianos,</div><div style="text-align:center;">dirá llorando Filis:</div><div style="text-align:center;">«Aquí descansa Fabio».</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Mil veces venturoso!</div><div style="text-align:center;">Pero, tú, desdichado,</div><div style="text-align:center;">por bárbaras naciones</div><div style="text-align:center;">lejos del clima patrio</div><div style="text-align:center;">débilmente vaciles</div><div style="text-align:center;">al peso de los años.</div><div style="text-align:center;">Devoren tu cadáver</div><div style="text-align:center;">los canes sanguinarios</div><div style="text-align:center;">que apacienta Caribdis</div><div style="text-align:center;">en sus rudos peñascos;</div><div style="text-align:center;">ni aplaque tus cenizas</div><div style="text-align:center;">con ayes lastimados</div><div style="text-align:center;">la pérfida consorte</div><div style="text-align:center;">ceñida de otros brazos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3124-miserere.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Andres Bello, Poesia, Poema De Vida, Poemas Religiosos, Poetas Latinoamericanos</category>
<pubDate>Sun, 24 Jun 2018 19:13:55 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529861084_miserere_andres_bello_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529861084_miserere_andres_bello_mundo_poetico.webp" alt="Miserere" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">Traducción del salmo</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Piedad, piedad, Dios mío! </div><div style="text-align:center;">¡Que tu misericordia me socorra! </div><div style="text-align:center;">Según la muchedumbre </div><div style="text-align:center;">de tus clemencias, mis delitos borra. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De mis iniquidades </div><div style="text-align:center;">lávame más y más; mi depravado </div><div style="text-align:center;">corazón quede limpio </div><div style="text-align:center;">de la horrorosa mancha del pecado. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Porque, Señor, conozco </div><div style="text-align:center;">toda la fealdad de mi delito, </div><div style="text-align:center;">y mi conciencia propia </div><div style="text-align:center;">me acusa y contra mí levanta el grito. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pequé contra Ti solo; </div><div style="text-align:center;">a tu vista obré mal; para que brille </div><div style="text-align:center;">tu justicia, y vencido, </div><div style="text-align:center;">el que te juzgue tiemble y se arrodille. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Objeto de tus iras </div><div style="text-align:center;">nací, de iniquidades mancillado, </div><div style="text-align:center;">y en el materno seno </div><div style="text-align:center;">cubrió mi ser la sombra del pecado. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En la verdad te gozas </div><div style="text-align:center;">y para más rubor y más afrenta, </div><div style="text-align:center;">tesoros me mostraste </div><div style="text-align:center;">de oculta celestial sabiduría. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pero con el hisopo </div><div style="text-align:center;">me rociarán, y ni una mancha leve </div><div style="text-align:center;">tendré ya; lavárasme, </div><div style="text-align:center;">y quedaré más blanco que la nieve. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sonarán tus acentos </div><div style="text-align:center;">de consuelo y de paz en mis oídos, </div><div style="text-align:center;">y celeste alegría </div><div style="text-align:center;">conmoverá mis huesos. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Aparta, pues, aparta </div><div style="text-align:center;">tu faz, ¡oh, Dios!, de mi maldad horrenda </div><div style="text-align:center;">rastro de culpa por tu enojo encienda. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En mis entrañas cría </div><div style="text-align:center;">un corazón que con ardiente afecto </div><div style="text-align:center;">te busque; un alma pura, </div><div style="text-align:center;">enamorada de lo justo y recto. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De tu dulce presencia, </div><div style="text-align:center;">en que al lloroso pecador recibes, </div><div style="text-align:center;">no me arrojes airado </div><div style="text-align:center;">ni de tu santa inspiración me prives. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Restáurame en tu gracia, </div><div style="text-align:center;">que es del alma salud, vida y contento; </div><div style="text-align:center;">y al débil pecho infunde </div><div style="text-align:center;">de un ánimo real el noble aliento: </div><div style="text-align:center;">haré que el hombre injusto </div><div style="text-align:center;">de su razón conozca el extravío; </div><div style="text-align:center;">le mostraré tu senda, </div><div style="text-align:center;">y a tu ley santa volverá al impío. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mas líbrame de sangre, </div><div style="text-align:center;">¡mi Dios, mi Salvador! ¡Inmensa fuente </div><div style="text-align:center;">de piedad! Y mi lengua </div><div style="text-align:center;">loará tu justicia eternamente. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Desatarás mis labios, </div><div style="text-align:center;">si santo un pecador que llora alcanza, </div><div style="text-align:center;">y gozosa a las gentes </div><div style="text-align:center;">anunciará mi lengua tu alabanza. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Que si víctima fueran </div><div style="text-align:center;">gratas a Ti, las inmolará luego; </div><div style="text-align:center;">pero no es sacrificio </div><div style="text-align:center;">que te deleita el que consume el fuego. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Un corazón doliente </div><div style="text-align:center;">es la expiación que a tu justicia agrada: </div><div style="text-align:center;">la víctima que aceptas </div><div style="text-align:center;">es un alma contrita y humillada. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Vuelve a Sión tu benigno </div><div style="text-align:center;">rostro primero y tu piedad amante </div><div style="text-align:center;">y sus muros humilde </div><div style="text-align:center;">Jerusalén, Señor, al fin levante. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y de puras ofrendas </div><div style="text-align:center;">se colmarán tus aras y propicio </div><div style="text-align:center;">recibirás un día </div><div style="text-align:center;">el grande inmaculado sacrificio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/andres-bello/">Andrés Bello</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3123-solo-una-vez.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Poema De Vida, Poetas Estadounidenses, Anne Sexton</category>
<pubDate>Thu, 21 Jun 2018 17:45:37 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Sólo una vez supe para qué servía la vida.</div><div style="text-align:center;">En Boston, de repente, lo entendí;</div><div style="text-align:center;">caminé junto al río Charles,</div><div style="text-align:center;">observé las luces mimetizándose,</div><div style="text-align:center;">todas de neón, luces estroboscópicas, abriendo</div><div style="text-align:center;">sus bocas como cantantes de ópera;</div><div style="text-align:center;">conté las estrellas, mis pequeñas defensoras,</div><div style="text-align:center;">mis cicatrices de margarita, y comprendí que paseaba</div><div style="text-align:center;">mi amor</div><br><div style="text-align:center;">por la orilla verde noche y lloré</div><div style="text-align:center;">vaciando mi corazón hacia los coches del este y lloré</div><div style="text-align:center;">vaciando mi corazón hacia los coches del oeste y llevé</div><div style="text-align:center;">mi verdad sobre un pequeño puente encorvado</div><div style="text-align:center;">y apresuré mi verdad, su encanto, hacia casa</div><div style="text-align:center;">y atesoré estas constantes hasta el amanecer</div><div style="text-align:center;">sólo para descubrir que se habían ido.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/">Anne Sexton </a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3122-nosotros.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poetas Estadounidenses, Anne Sexton</category>
<pubDate>Thu, 21 Jun 2018 17:36:23 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529595404_pareja-de-enamorados-mundopoetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529595404_pareja-de-enamorados-mundopoetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Yo estaba envuelta en piel</div><div style="text-align:center;">negra y blanca y</div><div style="text-align:center;">tú me deshiciste y entonces</div><div style="text-align:center;">me colocaste en la luz dorada</div><div style="text-align:center;">y entonces me coronaste,</div><div style="text-align:center;">mientras la nieve caía</div><div style="text-align:center;">tras la puerta como dardos diagonales.</div><div style="text-align:center;">Mientras una nieve de diez pulgadas</div><div style="text-align:center;">caía como estrellas</div><div style="text-align:center;">en pequeños fragmentos de calcio,</div><div style="text-align:center;">estábamos en nuestros propios cuerpos</div><div style="text-align:center;">(ese cuarto que nos enterrará)</div><div style="text-align:center;">y tú estabas en mi cuerpo</div><div style="text-align:center;">(ese cuarto que nos sobrevirá)</div><div style="text-align:center;">y al principio te froté</div><div style="text-align:center;">los pies secándolos con una toalla</div><div style="text-align:center;">porque yo era tu esclava</div><div style="text-align:center;">y entonces me llamaste princesa</div><div style="text-align:center;">¡Princesa!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Oh entonces</div><div style="text-align:center;">me puse de pie en mi piel dorada</div><div style="text-align:center;">y me deshice de la ropa</div><div style="text-align:center;">y de tú desataste la brida</div><div style="text-align:center;">y tú desataste las riendas</div><div style="text-align:center;">y yo desabroché tus botones,</div><div style="text-align:center;">y deshice los huesos, los equívocos,</div><div style="text-align:center;">las postales de Nueva Inglaterra,</div><div style="text-align:center;">las noches de enero pasadas de las diez</div><div style="text-align:center;">y nos erguimos como trigo,</div><div style="text-align:center;">hectárea tras hectárea de oro</div><div style="text-align:center;">y cosechamos,</div><div style="text-align:center;">cosechamos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/">Anne Sexton </a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3121-ausente.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Latinoamericanos, Cesar Vallejo</category>
<pubDate>Tue, 19 Jun 2018 21:16:23 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/1529435784_ausente-de-cesar-vallejo_mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-06/thumbs/1529435784_ausente-de-cesar-vallejo_mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">¡Ausente! La mañana en que me vaya</div><div style="text-align:center;">más lejos de lo lejos, al Misterio,</div><div style="text-align:center;">como siguiendo inevitable raya,</div><div style="text-align:center;">tus pies resbalarán al cementerio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡Ausente! La mañana en que a la playa</div><div style="text-align:center;">del mar de sombra y del callado imperio,</div><div style="text-align:center;">como un pájaro lúgubre me vaya,</div><div style="text-align:center;">será el blanco panteón tu cautiverio.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Se habrá hecho de noche en tus miradas;</div><div style="text-align:center;">y sufrirás, y tomarás entonces</div><div style="text-align:center;">penitentes blancuras laceradas.</div><div style="text-align:center;">¡Ausente! Y en tus propios sufrimientos</div><div style="text-align:center;">ha de cruzar entre un llorar de bronces</div><div style="text-align:center;">una jauría de remordimientos!</div><p><br></p><div class="autor" style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/cesar-vallejo/">César Vallejo, 1918</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3108-te-miro-de-lejos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Video, Poesia, Poema De Vida, Mora Amaro, Onacarom Arts</category>
<pubDate>Sat, 14 Apr 2018 19:23:31 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/1519552942_onacarom.mora-mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/thumbs/1519552942_onacarom.mora-mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="text-align:center;">"Te miro de lejos,<br>te miro de cerca<br>y camino a través de los años<br>que viven en tu cara<br>y cuando encuentro tus ojos<br>tan azules,<br>tú no estás ahí."</div><div style="text-align:center;"><iframe src="https://player.vimeo.com/video/184255215" width="100%" height="100%" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div><div style="text-align:center;word-spacing:1.2px;">Autora del poema: <a href="https://mundopoetico.es/mora-amaro/" title="https://mundopoetico.es/mora-amaro/">Mora Amaro</a></div><div style="text-align:center;word-spacing:1.2px;"><div>© All Rights Reserved by Onacarom Music</div><div><a href="https://onacarommusic.com" target="_blank" rel="noopener external noreferrer"><a href="https://onacarommusic.com" target="_blank" rel="noopener">https://onacarommusic.com</a></a></div></div><div style="text-align:center;">Voz principal de Mora Amaro</div><div style="text-align:center;">Guitarra de Marcus Nalgaber</div><div style="text-align:center;">Letras de Mora Amaro</div><div style="text-align:center;">Grabación, mezcla y masterización de Onacarom Music studio.</div><div style="text-align:center;">Septiembre de 2016</div><div style="text-align:center;">© Todos los derechos reservados por Onacarom Music <a href="http://onacarom.com/" rel="external noopener noreferrer">onacarom.com</a></div><div style="text-align:center;"><a href="https://vimeo.com/onacarommusic" rel="external noopener noreferrer">vimeo.com/onacarommusic</a></div><div style="text-align:center;"><a href="https://hearthis.at/onacaromtechno/" rel="external noopener noreferrer">hearthis.at/onacarommusic/</a></div><div style="text-align:center;">dreammy.org/profile&amp;u=onacarommusic</div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3109-el-fantasma-mora-amaro-la-loba-y-marcus-nalgaber.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Video, Poesia, Poema De Vida, Mora Amaro, Onacarom Arts</category>
<pubDate>Sat, 14 Apr 2018 19:20:15 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/1519554303_onacarom-mora-mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/thumbs/1519554303_onacarom-mora-mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="text-align:center;">Mora Amaro La Loba - Canciones de pensamiento<br>"Como si fuera un fantasma,<br>así os veo yo,<br>de lejos, de cerca<br>intangible pero real,<br>triste y asombrada<br>al ver que queréis robar mi alma,<br>y mientras ponéis vuestras manos sobre mis tesoros<br>prefiero seguir desnuda y evitar la tentación<br>de vestirme con lo que no soy."</div><div style="text-align:center;"><iframe src="https://player.vimeo.com/video/252344512" width="100%" height="100%" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Autora del poema: <a href="https://mundopoetico.es/mora-amaro/" title="https://mundopoetico.es/mora-amaro/">Mora Amaro</a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"><div>© All Rights Reserved by Onacarom Music</div></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">© Todos los derechos reservados por Onacarom Music <a href="http://onacarom.com/" rel="external noopener noreferrer">onacarom.com</a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"><a href="https://vimeo.com/onacarommusic" rel="external noopener noreferrer">vimeo.com/onacarommusic</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3119-desde-que-vi-tu-diafano-panuelo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:36:49 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520364990_desde-que-vi-tu-difano-pauelomundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520364990_desde-que-vi-tu-difano-pauelomundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="text-align:center;">Desde que vi tu diáfano pañuelo<br>mandándome un adiós tengo una pena<br>tan callada, tan mía, tan serena,<br>que ya más que una pena es un consuelo.<br><br>Miro al azul, y me entristece el cielo;<br>miro hacia el mar, y el mismo mar me apena,<br>y hasta la luna, para mí tan buena,<br>hoy agrava mi sordo desconsuelo;<br><br>Porque viendo el azul quiero se ave;<br>porque viendo hacia el mar quiero ser nave<br>e ir hacia tí, movido por las brisas;<br><br>Porque miro a la luna y sé que ahora<br>pone en tu blanca frente soñadora<br>la más pura de todas sus sonrisas.</div><div><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3118-desde-la-rama-del-cipres-dormido.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:30:52 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a></div><div style="text-align:center;">Desde la rama del ciprés dormido<br>el dulce ruiseñor canta a la luna<br>y la invita a bajar hasta su nido…<br>Ya ves qué casto amor tan sin fortuna…<br>Y eso que el ruiseñor, en su descuido<br>puede llegar volando hasta la luna.<br><br>Envuelto entre la luz embrujadora<br>da al viento el ruiseñor, todas las galas<br>que en su garganta mágica atesora;<br>y la Luna se vuelve toda escalas<br>de seda y luz…(La luna dizque ignora<br>que su dulce cantor tiene dos alas…)<br><br>Calla el agua en los claros surtidores<br>se aduermen los arroyos cristalinos<br>y se despiertan a escuchar las flores…<br>Astro y pájaro, a un tiempo, están divinos…<br>Y ella baja hasta él vuelta fulgores,<br>y él asciende hasta ella vuelto trinos…<br><br>LLeno de sombra y de quietud, como una<br>pupila abierta al cielo indiferente,<br>un retazo perdido de laguna<br>sueña en la fronda del jardín… Presiente<br>la pálida belleza de la luna<br>aquel espejo claro y transparente.<br><br>El ruiseñor solloza dolorido<br>envuelto entre la luz embrujadora<br>cuando calla de pronto, sorprendido,<br>porque desde la rama en donde llora<br>advierte que la luna se ha caído<br>y flota sobre el agua onduladora.<br><br>Calla el agua en los claros surtidores,<br>se aduermen los arroyos cristalinos<br>y se despiertan a escuchar las flores…<br>Luna y pájaro, a un tiempo, están divinos…<br>Y ella asciende hasta él vuelta fulgores,<br>y él desciende hasta ella vuelto trinos.<br><br>El pájaro suplica, impreca y canta<br>mientras se multiplica a maravilla<br>la flauta de su eglógica garganta…<br>Y salta alegre al ver cómo se humilla<br>la Luna que corriendo tras su planta<br>se viene sobre el agua hasta la orilla…<br><br>Ante el dulce deliquio que le miente<br>la luna, riendo del cristal del lago,<br>loco de amor el ruiseñor se siente,<br>y respondiendo al amoroso halago,<br>hunde el pico en el agua transparente<br>y se bebe la luna trago a trago.</div><div><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3117-como-una-franja-temblorosa-rota.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:23:17 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520364168_como-una-franja-temblorosa-rotamundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520364168_como-una-franja-temblorosa-rotamundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="text-align:center;">Como una franja temblorosa, rota<br>del manto de la tarde, en raudo vuelo<br>se esfuma la bandada por el cielo<br>buscando, acaso, una ribera ignota.<br><br>Detrás, muy lejos, sigue una gaviota<br>que con creciente y pertinaz anhelo<br>va de la soledad rasgando el velo<br>por alcanzar la banda ya remota.<br><br>De la tarde surgió la casta estrella,<br>y halló siempre volando a la olvidada,<br>de la rauda patrulla tras la huella.<br><br>Historia de mi vida compendiada,<br>porque yo soy, cual la gaviota aquella,<br>ave dejada atrás por la bandada.</div><div style="text-align:center;"><br>Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3116-colon-simbolico.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:18:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520363813_coln-simblico-mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520363813_coln-simblico-mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a> Al monumento del Puerto de la Paz en Barcelona<br><br>Por sobre ocho leones que en bélico desplante<br>sacuden la aspereza de su melena obscura,<br>al fin de la columna destácase la dura<br>figura de Cristóbal Colón el navegante.<br><br>Tendido el duro índico de bronce hacia adelante,<br>cuando la brisa bate su recia vestidura<br>en la callada noche, parece que murmura<br>palabras misteriosas la voz del almirante.<br><br>Pasaron cuatro siglos desde que tendió la mano<br>y sobre frágil nave atravesó el océano<br>hasta pisar las costas de América bravía;<br><br>mas quién sabe qué cosas miró su genio entonce,<br>cuando, tras cuatro siglos, Colón, fundido en bronce,<br>tiende para la América su dedo, todavía.</div><div><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3115-apenas-soy-un-plido-felibre.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poema De Vida, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 20:10:06 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520363211_universal-man-mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520363211_universal-man-mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="text-align:center;">Apenas soy un pálido felibre,<br>y canto en claros versos lo que siento.<br>Ni cóndor, ni león: estoy contento<br>con saber que soy hombre y que soy libre.<br><br>Hasta mi torre de marfil, sagrada,<br>ni llega el cieno, ni salpica el lodo:<br>bajo el peldaño de mi torre, ¡todo!<br>Sobre el peldaño de mi torre, ¡nada!<br><br>Como el Jesús de los sagrados cuentos,<br>voy a cumplir sereno mi destino.<br>Como a Él, los que erizan mi camino<br>mañana lamerán mis pies sangrientos.<br><br>Que alcancen otros la gloriosa palma<br>buscando sombras y siguiendo huellas,<br>porque yo, cuando quiero ver estrellas,<br>me asomo al infinito de mi alma.<br><br>Ni nunca el odio me dejó rencores,<br>ni el amor, con su halago, me domina,<br>pues sé que tras la flor está la espina<br>como tras de la espina están las flores.<br><br>Abierta el alma a toda primavera,<br>mi corazón, por dualidad gloriosa,<br>frente a frente al amor es una rosa,<br>y encarado al combate, una bandera.<br><br>Como nada a mi estirpe martiriza,<br>ni nada turba mi real decoro,<br>tengo, para el canalla, fusta de oro;<br>para el calumniador, una sonrisa.<br><br>En marcha imperturbable a un fijo oriente<br>desdeño el hombro de la muchedumbre,<br>porque aprendí hace tiempo que la cumbre<br>va conmigo a la altura de mi frente.<br><br>Así sé que al nacer a otros albores<br>y al disgregarme en átomos dispersos,<br>lo mismo que hoy de mi alma salen versos<br>saldrán mañana, de mi carne, flores.</div><div><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3113-a-un-poeta-joven-amigo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Poema De Vida, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 19:53:10 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520362376_ricardo-miro-mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520362376_ricardo-miro-mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a>A un poeta joven, amigo<br>No es el verso corcel que se desenfrena<br>ni vendaval que loco se desata,<br>ni tampoco rugiente catarata<br>que suelta al sol la trágica melena.<br>Es la fuente cantando en la serena<br>tristeza de la noche su sonata,<br>el rayo melancólico de plata<br>de la luna, dorándose en la arena.<br>Pule tu inspiración que es un gran bloque,<br>y verás cómo salta a cada choque<br>del cincel un reguero rutilante,<br>y haz de tu verso de oro una sortija<br>en donde irradie transparente y fija,<br>la idea como un nítido brillante.</div><div><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3112-a-portobelo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Prosa, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Tue, 06 Mar 2018 19:48:51 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520362101_gloria_batera_de_caones.mundo-poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520362101_gloria_batera_de_caones.mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a>Portobelo ilustre, léxico de piedra,<br>jardín de recuerdos, ciudad noble y fiel:<br>bajo tus espesas cortinas de yedra<br>dormita un pasado de eterno laurel.<br><br>En tu indiferencia grave y pensativa<br>no hay una pulgada donde no se advierta<br>el mundo vestigio de una historia muerta<br>o la roja llama de una gloria viva.<br><br>Pasaron los tiempos del real decoro,<br>la galantería, el fausto español,<br>cuando resbalaban las galeras de oro<br>como graves cisnes del País del Sol.<br><br>Hoy, rompiendo apenas tu bahía mágica<br>—restos que un naufragio dejara al azar—,<br>un mástil, a modo de una mano trágica,<br>asoma, crispado, del fondo del mar.<br><br>¡Oh, tus fortalezas…! En épicas ruinas<br>se yerguen luchando con su aciaga suerte,<br>y ya sólo rompen su quietud de muerte,<br>para hacer sus nidos las aves marinas.<br><br>Tus viejos cañones que de cumbre en cumbre<br>llevaron sus ecos por el vasto mar,<br>hoy duermen, cubiertos de olvido y herrumbre,<br>soñando que se oyen de nuevo tronar.<br><br>En las medias noches tétricas y oscuras<br>vagan por tus calles sombras y visiones,<br>se escuchan murmullos, se oyen oraciones,<br>salidos, quién sabe, de qué sepulturas.<br><br>Y en las noches fúlgidas de nácar y luna<br>flotan sobre el ala tenue de las brisas<br>canciones y notas, palabras y risas<br>que turban en ecos tu quieta laguna.<br><br>Portobelo ilustre, patrio orgullo viejo,<br>jardín florecido de eterno laurel:<br>hoy sólo te queda tu mar, limpio espejo,<br>que te dice cosas que saben tú y él.<br><br>Por tu bella historia, roja y estupenda,<br>por tu breve vida de fausto y dolor,<br>eres, Portobelo, ciudad de leyenda,<br>ciudad de recuerdos y ciudad de amor.</div><br><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3111-jaque-mate-a-satanas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Verso, Poema De Libertad, Poemas Religiosos</category>
<pubDate>Sun, 04 Mar 2018 21:06:00 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520193936_combate-en-el-desierto.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520193936_combate-en-el-desierto.webp" alt="" class="fr-dib" width="450" height="300" itemprop="image"></a></div><div style="text-align:center;">El mal no es ya sólo una deficiencia,</div><div style="text-align:center;">sino una eficiencia,</div><div style="text-align:center;">un ser vivo,</div><div style="text-align:center;">espiritual,</div><div style="text-align:center;">pervertido y</div><div style="text-align:center;">pervertidor.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">Terrible realidad.</div><div style="text-align:center;">Misteriosa y</div><div style="text-align:center;">pavorosa.</div><p><br></p><div style="text-align:center;">San Pablo en su carta a los Efesios </div><div style="text-align:center;"><a href="https://ocultismo1.blogspot.com.es/2018/03/jaque-mate-satanas.html" rel="external noopener noreferrer">Leer Más...</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3110-blason.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ricardo Miró, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poema De Libertad, Poetas Centroamericanos</category>
<pubDate>Sat, 03 Mar 2018 21:56:13 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/1520111119_blason-mundo_poetico.webp"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-03/thumbs/1520111119_blason-mundo_poetico.webp" alt="" class="fr-dib fr-draggable"></a></div><div style="text-align:center;">Apenas soy un pálido felibre,<br>y canto en claros versos lo que siento.<br>Ni cóndor, ni león: estoy contento<br>con saber que soy hombre y que soy libre.<br><br>Hasta mi torre de marfil, sagrada,<br>ni llega el cieno, ni salpica el lodo:<br>bajo el peldaño de mi torre, ¡todo!<br>Sobre el peldaño de mi torre, ¡nada!<br><br>Como el Jesús de los sagrados cuentos,<br>voy a cumplir sereno mi destino.<br>Como a Él, los que erizan mi camino<br>mañana lamerán mis pies sangrientos.<br><br>Que alcancen otros la gloriosa palma<br>buscando sombras y siguiendo huellas,<br>porque yo, cuando quiero ver estrellas,<br>me asomo al infinito de mi alma.<br><br>Ni nunca el odio me dejó rencores,<br>ni el amor, con su halago, me domina,<br>pues sé que tras la flor está la espina<br>como tras de la espina están las flores.<br><br>Abierta el alma a toda primavera,<br>mi corazón, por dualidad gloriosa,<br>frente a frente al amor es una rosa,<br>y encarado al combate, una bandera.<br><br>Como nada a mi estirpe martiriza,<br>ni nada turba mi real decoro,<br>tengo, para el canalla, fusta de oro;<br>para el calumniador, una sonrisa.<br><br>En marcha imperturbable a un fijo oriente<br>desdeño el hombro de la muchedumbre,<br>porque aprendí hace tiempo que la cumbre<br>va conmigo a la altura de mi frente.<br><br>Así sé que al nacer a otros albores<br>y al disgregarme en átomos dispersos,<br>lo mismo que hoy de mi alma salen versos<br>saldrán mañana, de mi carne, flores.</div><div><br></div><div style="text-align:center;">Autor del poema: <a href="https://mundopoetico.es/ricardo-miro/">Ricardo Miró</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3106-los-trenes-de-antano.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, donaciano bueno</category>
<pubDate>Wed, 07 Feb 2018 19:46:17 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;"> <a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/1518029092_mujer-ante-el-tiempo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/thumbs/1518029092_mujer-ante-el-tiempo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a><br>Comprendo que hoy el tiempo haya cambiado,<br>pues trenes hay que avanzan tan veloces<br>que van como una flecha sin sus roces<br>y justo que al sentarte ya han llegado<br>sin ruido ni dar voces.<br><br>Que el tiempo ya no es lento, va deprisa<br>pues antes ya de hablar él se ha esfumado,<br>te mira y no recuerdas te ha mirado,<br>la risa se ha tornado y es sonrisa<br>y el soplo ha resbalado.<br><br>E impiden que saludes al de al lado<br>y menos que pudieras presentarte,<br>te advierte de que pronto has de bajarte<br>y así como lo dudes que ha llegado<br>incluso a reprocharte.<br><br>Te subes y está presto el revisor<br>diciéndote, señor, coja el sombrero,<br>prepárese a salir, vaya el primero<br>sin dar siquiera tiempo a que a tu amor<br>le digas yo te quiero.<br><br></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Autor Del Poema: ©<a href="https://mundopoetico.es/donaciano-bueno/" title="https://mundopoetico.es/donaciano-bueno/">donaciano bueno</a></div><div style="word-spacing:1.2px;text-align:center;">Ver más en: <a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/U7jh6a" rel="external noopener noreferrer">donacianobueno.com</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/3105-llorares.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Poesia, Poema De Vida, donaciano bueno</category>
<pubDate>Tue, 06 Feb 2018 19:30:23 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/1517942275_con_pan_y_vino.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-02/thumbs/1517942275_con_pan_y_vino.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a><br>Hace algún tiempo se echó a navegar<br>un inmigrante de un país vecino<br>soñando ingenuo con otro lugar<br>donde hallar el pan y el vino,<br>donde poder trabajar.<br><br>Sueño a sueño, muerto a muerto,<br>sueño a sueño, muerto a muerto.<br><br>De nada sirve quererlo ocultar<br>puesto que el riesgo ya importa un comino<br>y sólo ansían su sueño alcanzar.<br>Inmigrante, tu destino<br>puede acabar en la mar.<br><br>Sueño a sueño, muerto a muerto,<br>sueño a sueño, muerto a muerto.<br><br>Por más que sufras nadie ha de llorar<br>cuando te falle tu remo divino<br>y entre las aguas te puedas ahogar.<br>Emigrante no hay camino<br>si el final es naufragar.<br><br>Sueño a sueño, muerto a muerto,<br>sueño a sueño, muerto a muerto.<br><br>Emigrante, ese lugar,<br>el paraíso no existe.<br>Y es allí donde naciste<br>donde puedes realizar<br>el sueño que un día tuviste.<br><br>Emigrante, lo que oíste,<br>lo que te quieren contar<br>a ser verdad se resiste<br>pues quieren verte muy triste<br>o te quieren engañar.<br><br>Que el hogar en que caíste<br>es donde está tu lugar,<br>sé fuerte, vive y resiste<br>embiste con lanza en ristre<br>y así podrás mejorar.<br><br>Emigrante, tu destino<br>puede en la mar acabar.<br><br>Comentario: Es evidente que ese vocablo "Llorares" que da título a estos versos no es correcto, pero me ha parecido acertado así titularlo simulando el Cantares de Antonio Machado.</div><div><br></div><div style="text-align:center;">Autor Del Poema: ©<a href="https://mundopoetico.es/donaciano-bueno/" title="https://mundopoetico.es/donaciano-bueno/">donaciano bueno</a></div><div style="text-align:center;">Ver más en: <a href="https://acortador.tutorialesenlinea.es/U7jh6a" target="_blank" rel="noopener external noreferrer">donacianobueno.com</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2656-maria-sanz_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, María Sanz</category>
<pubDate>Fri, 29 Dec 2017 19:43:24 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446231276_mara-sanz-biografia.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">María Sanz es una poeta española, nacida en Sevilla el 8 de enero de 1956. Su temprana vocación literaria cristalizó en una obra poética</div> <div style="text-align:center;"> que comenzó a ver la luz cuando su autora había cumplido los veinticinco años<span style="letter-spacing:0px;word-spacing:0.1em;">, pronto se mostró como una de las más fecundas y apreciadas de la joven poesía femenina española. En efecto, sus publicaciones poéticas alcanzan ya más de una treintena de volúmenes impresos, y los premios con que han sido galardonados algunos de sus poemas (o el conjunto de ellos) forman una lista de prolija enumeración ("Ricardo Molina", "Ateneo", "Carmen Conde", "Leonor", "Vicente Aleixandre", "Tiflos", "Rosalía de Castro", "Manuel Alcántara", "Blas de Otero", etc.).</span></div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su primer libro lleva el título Tierra difícil (Madrid, 1981), que publicó a los veinticinco años de edad. Posteriormente salieron Aquí quema la niebla (Madrid, 1986), los tórculos Contemplaciones (Barcelona, 1988), Jardines de Murillo (Mérida, 1989),Trasluz (Toledo, 1989), Aves de paso (Soria, 1991), Los aparecidos (Torrejón de Ardoz [Madrid], 1991), Desde noviembre (Madrid, 1992), Vivir por dentro (Madrid, 1992), Paseo de los magnolios (León, 1995) y Tanto vales (Madrid, 1996).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Buena parte de sus versos se han reunido en volúmenes recopilatorios como Pétalo impar. Antología 1981-1991 (Madrid, 1991), Un resplandor cercano. Antología sevillana (Sevilla, 2002) y Luna de Capricornio. Antología 1981-2006 (2007). Asimismo, algunas de sus poesías han sido traducidas a varios idiomas y recogidas también en antologías, entre ellas: Quinta Antología de "Adonais” (1993), Ellas tienen la palabra (1997), Criatura frente a la creación (2000), Antología de la Poesía Femenina de España en el siglo XX (2001) y Los cuarenta principales. Antología general de la poesía andaluza contemporánea (1975-2002).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus trabajos mas recientes son Tu lumbre ajena (2001), Dos lentas soledades (2002), Tempo de vuelo sostenido (2004), Mínimo sol de invierno (2006), Voz mediante (2006), Lance sonoro (2007), Regazo e interperie (2007), Hypnos en la ventana (2009), La Luz no usada (2010) y Retablo de cenizas (2011).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre sus principales obras de poesía infantil figuran Carrusel (2003), Cuentos con rima (2006) y Nanas para dormir a una flor (2010). En prosa ha editado Las mujeres de don Juan (1989).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No cree María Sanz que el hecho de ser mujer deje una huella en su poesía que la ubique en la llamada "literatura femenina", ya que, ante todo, se considera un "sujeto lírico activo", y como tal, al margen de la separación entre sexos o géneros. Y tampoco admite ser clasificada dentro de alguna de las corrientes por donde discurre la actual poesía española, ya que, en función de su estado de ánimo o de las circunstancias que lo rodean, su escritura pasa de la experiencia sobre el vivir cotidiano a los temas más trascendentales. Elige, pues, la independencia como modus vivendi y, por supuesto, como norte de su quehacer literario, aun a sabiendas de que esta actitud acarrea muchas veces el desprecio o el olvido; porque, como buena humanista, María Sanz sabe que, a la postre, la palabra poética es el único legado que deja el poeta más allá del tiempo en que vive.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/maria-sanz/" title="https://mundopoetico.es/maria-sanz/" style="text-align:center;">María Sanz</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2693-boca-del-llanto_jaime-sabines.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poema De Soledad, Poetas Centroamericanos, Jaime Sabines</category>
<pubDate>Thu, 26 Oct 2017 20:18:30 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Boca del llanto, me llaman</div><div style="text-align:center;">tus pupilas negras,</div><div style="text-align:center;">me reclaman, Tus labios</div><div style="text-align:center;">sin ti me besan.</div><div style="text-align:center;">¡Cómo has podido tener</div><div style="text-align:center;">la misma mirada negra</div><div style="text-align:center;">con esos ojos</div><div style="text-align:center;">que ahora llevas!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Sonreíste. ¡Qué silencio,</div><div style="text-align:center;">qué falta de fiesta!</div><div style="text-align:center;">¡Cómo me puse a buscarte</div><div style="text-align:center;">en tu sonrisa, cabeza</div><div style="text-align:center;">de tierra,</div><div style="text-align:center;">labios de tristeza!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No lloras, no llorarías</div><div style="text-align:center;">aunque quisieras;</div><div style="text-align:center;">tienes el rostro apagado</div><div style="text-align:center;">de las ciegas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Puedes reír. Yo te dejo</div><div style="text-align:center;">reír, aunque no puedas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/jaime-sabines/" title="Jaime Sabines">Jaime Sabines</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2825-pedro-gandia_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Pedro Gandía</category>
<pubDate>Mon, 10 Apr 2017 23:19:37 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div></div> <div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;text-shadow:rgba(0,0,0,0.4) 0px 4px rgba(0,0,0,0.0980392);"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446559556_pedro-ganda.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Pedro Gandía (Cuenca, 1953). Pintor, escultor, fotógrafo, video-artista, poeta, narrador, traductor, ensayista y crítico literario.</div> <div style="text-align:center;"> <div>Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia, cursó estudios en el Conservatorio Superior de Música y en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos.</div> <div><br></div> <div>Residió en Paris durante dos años, y ha viajado por muchos países del mundo compaginando siempre la actividad artística con la literaria. Actualmente dirige las colecciones "Jade", de narrativa y de poesía del Instituto de Estudios Modernistas.</div> <div><br></div></div> <div style="text-align:center;"> Ha publicado los poemarios, con fecha de creación adjunto al título: <i>Sábana Blanca - Sábana Negra</i> , 1972 (Valencia, Imprenta Quiles, 1973), <i>Cacería</i>, 1973 (Madrid, Playor, 1983), <i>Tríptico del Tiempo</i>, <i>la Belleza y la Muerte</i>, 1974-1976 -con ilustraciones de Carlos de la Rica- (Cuenca, El Toro de Barro, 1983), <i>Columnata</i>, 1973-1974 (Valencia, Editorial Instituto de Estudios Modernistas, 1990), <i>Amuatar</i>, 1977-1980 -con ilustraciones de Carlos Forns Bada y <i>epílogo </i>de Carlos de la Rica- (Málaga, Canente, 1992),<i> Bajo una luz antigua</i>, 1973-1976 -poemas en prosa- (Altea, Ediciones Aitana, 1993),<i> Hel i xs </i>, 1980-1995 - escrito en catalán,<i> I Premi Josep Maria Ribelles</i>- (Valencia, Camacuc, 1998), <i>"Luz Negra"</i> (Valencia, Instituto de Estudios Modernistas, 2014). <i>El perfume de la pantera</i>, 1982-1983 (Valencia, Editorial Instituto de Estudios Modernistas, 1999). <i>Acrópolis</i>, 1984-1990, 1992-1995 – Premio Internacional de Poesía "Hermanos Argensola”- (Barcelona, DVD, 2011). y <i>"Luz Negra"</i> (Valencia, Instituto de Estudios Modernistas, 2014).</div> <div style="text-align:center;"><span style="letter-spacing:0px;word-spacing:0.1em;"> </span></div> <div style="text-align:center;"> Como narrador, es autor de <i>Burdel </i>(Valencia, Instituto de Estudios Modernistas, 2000) y <i>La Habana y después</i> (Madrid, Odisea Editorial, 2011). Y como traductor, ha publicado los títulos: <i>Endymion </i>y otros poemas de Oscar Wilde (Pamplona, Pamiela, 1992), <i>Avatar </i>de Théophile Gautier (Madrid, Lípari,1992),<i> El Spleen</i> de París de Charles Baudelaire (Altea, Ediciones Aitana, 1993), <i>Las Quimeras</i> y otros versos de Gérad de Nerval (Valencia, Editorial Instituto de Estudios Modernistas, 1999) y <i>Carmenes </i>de Paul Valéry (Madrid, Visor, 2016) y <i>Narciso</i> de Paul Valéry (Madrid, Hermida Editor, 2017).</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Ha colaborado con numerosos artículos, obra y crítica literaria en periódicos como "Diario de Cuenca”, "La Gaceta de Cuenca”, "Diario Málaga-Costa del Sol”, "La Prensa Literaria” (Managua) y revistas especializadas como "Solemne” (Universidad Autónoma de Madrid), "Menú, cuadernos de poesía” (Cuenca), "Ojuebuey” (Valencia), "Cuadernos de Traducción e Interpretación” (Universidad Autónoma de Bellaterra, Barcelona), "Canente” (Málaga), "Turia” (Teruel), "Gorc” (Valencia), "Debats” (Valencia), "Espéculo” (Universidad Complutense de Madrid), "Arquitrave” (Cartagena de Indias, Colombia), "Círculo de Poesía” (Puebla, México),"Hispanic Culture Review” (Mason University, Carolina, USA) y "Baquiana” (Miami, USA) entre otras. </div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <span style="letter-spacing:0px;line-height:1.5em;word-spacing:0.1em;color:rgb(39,39,39);"><a href="https://mundopoetico.es/pedro-gandia/" title="Pedro Gandía">Pedro Gandía</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2803-espana-en-marcha_gabriel-celaya.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Libertad, Gabriel Celaya</category>
<pubDate>Sat, 15 Oct 2016 12:40:38 +0200</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;">Nosotros somos quien somos.</div><div style="text-align:center;">¡Basta de Historia y de cuentos!</div><div style="text-align:center;">¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ni vivimos del pasado,</div><div style="text-align:center;">ni damos cuerda al recuerdo.</div><div style="text-align:center;">Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Somos el ser que se crece.</div><div style="text-align:center;">Somos un río derecho.</div><div style="text-align:center;">Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Somos bárbaros, sencillos.</div><div style="text-align:center;">Somos a muerte lo ibero</div><div style="text-align:center;">que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">De cuanto fue nos nutrimos,</div><div style="text-align:center;">transformándonos crecemos</div><div style="text-align:center;">y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">¡A la calle! que ya es hora</div><div style="text-align:center;">de pasearnos a cuerpo</div><div style="text-align:center;">y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No reniego de mi origen</div><div style="text-align:center;">pero digo que seremos</div><div style="text-align:center;">mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Españoles con futuro</div><div style="text-align:center;">y españoles que, por serlo,</div><div style="text-align:center;">aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Recuerdo nuestros errores</div><div style="text-align:center;">con mala saña y buen viento.</div><div style="text-align:center;">Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Vuelvo a decirte quién eres.</div><div style="text-align:center;">Vuelvo a pensarte, suspenso.</div><div style="text-align:center;">Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No quiero justificarte</div><div style="text-align:center;">como haría un leguleyo,</div><div style="text-align:center;">quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">España mía, combate</div><div style="text-align:center;">que atormentas mis adentros,</div><div style="text-align:center;">para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/gabriel-celaya/" title="https://mundopoetico.es/gabriel-celaya/">Gabriel Celaya</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2880-bajo-la-luna-de-agosto_carl-sandburg.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Carl Sandburg</category>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 20:13:33 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447269212_bajo-la-luna-de-agosto.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447269212_bajo-la-luna-de-agosto.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <div style="text-align:center;">Bajo la luna de agosto</div> <div style="text-align:center;">las suaves gotas de plata</div> <div style="text-align:center;">caen, resplandecientes,</div> <div style="text-align:center;">sobre jardines nocturnos;</div> <div style="text-align:center;">y la muerte, burlona gris,</div> <div style="text-align:center;">viene susurrándote</div> <div style="text-align:center;">como una bella amiga</div> <div style="text-align:center;">que te recuerda.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Bajo las rosas del verano</div> <div style="text-align:center;">el fragante carmesí se oculta</div> <div style="text-align:center;">durante el crepúsculo,</div> <div style="text-align:center;">entre hojas silvestres</div> <div style="text-align:center;">coloradas; y el amor,</div> <div style="text-align:center;">con manos pequeñitas,</div> <div style="text-align:center;">viene a tocarte</div> <div style="text-align:center;">con miles de recuerdos</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">y te plantea preguntas bellas</div> <div style="text-align:center;">que no tienen respuesta.</div></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/carl-sandburg/" title="Carl Sandburg">Carl Sandburg</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2879-el-cielo-inacabado_tomas-transtromer.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Tomas Tranströmer</category>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 19:59:43 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447268439_el-cielo-inacabado.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447268439_el-cielo-inacabado.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div><p style="text-align:center;"> <span >El abatimiento detiene su curso</span></p></div><div><div style="text-align:center;">La angustia detiene su curso</div><div style="text-align:center;">El buitre frena su vuelo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Fogosa, la luz fluye,</div><div style="text-align:center;">incluso los fantasmas le dan un trago.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y nuestros cuadros en el día,</div><div style="text-align:center;">nuestras bestias rojas de los talleres de la era glacial.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Todo comienza a ver alrededor.</div><div style="text-align:center;">Caminamos por cientos bajo el sol.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cada hombre es una puerta entreabierta</div><div style="text-align:center;">que da a una sala para todos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El suelo interminable bajo nuestro pies.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El agua brilla entre los árboles.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El lago es una ventana a la tierra.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Versión de Francisco Serrano.</div><div style="text-align:center;"><span> </span></div></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/tomas-transtromer/" title="Tomas Tranströmer">Tomas Tranströmer</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2882-cuando-escuches-el-trueno-me-recordaras_ana-ajmatova.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ana Ajmátova, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 18:44:30 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447263927_cuando-escuches-el-trueno-me-recordars.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447263927_cuando-escuches-el-trueno-me-recordars.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <div style="text-align:center;">Cuando escuches el trueno me recordarás</div> <div style="text-align:center;">y tal vez pienses que amaba la tormenta...</div> <div style="text-align:center;">El rayado del cielo se verá fuertemente carmesí</div> <div style="text-align:center;">y el corazón, como entonces, estará en el fuego.</div> <div style="text-align:center;">Esto sucederá un día en Moscú</div> <div style="text-align:center;">cuando abandone la ciudad para siempre</div> <div style="text-align:center;">y me precipite hacia el puerto deseado</div> <div style="text-align:center;">dejando entre ustedes apenas mi sombra.</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/ana-ajmatova/" title="Ana Ajmátova">Ana Ajmátova</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2885-el-muchacho-que-escribia-poesia_yukio-mishima.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Yukio Mishima, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 18:39:35 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447263486_el-muchacho-que-escriba-poesa-yukio-mishima.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447263486_el-muchacho-que-escriba-poesa-yukio-mishima.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <div style="text-align:center;">"La poesía era algo aparte de todo. En las sutiles mentiras de un poema aprendía el arte de mentir sutilmente. Sólo importaba que las palabras fueran bellas. Todo el día estudiaba el diccionario.Cuando estaba en éxtasis, un mundo de metáforas se materializaba ante sus ojos. La oruga hacía encajes con las hojas del cerezo; un guijarro lanzado a través de robles esplendorosos volaba hacia el mar. Las garzas perforaban la ajada sábana del mar embravecido para buscar en el fondo a los ahogados. Los duraznos se maquillaban suavemente entre el zumbido de insectos dorados; el aire, como un arco de llamas tras una estatua, giraba y se retorcía en torno a una multitud que trataba de escapar. El ocaso presagiaba el mal: adquiría la oscura tintura del yodo. Los árboles de invierno levantaban hacia el cielo sus patas de madera. Y una muchacha estaba sentada junto a un horno, su cuerpo como una rosa ardiente. El se acercaba a la ventana y descubría que era una flor artificial. Su piel, como carne de gallina por el frío, se convertía en el gastado pétalo de una flor de terciopelo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Cuando el mundo se transformaba así era feliz. No le sorprendía que el nacimiento de un poema le trajera esta clase de felicidad. Sabía mentalmente que un poema nace de la tristeza, la maldición o la desesperanza del seno de la soledad. Pero para que este fuera su caso,necesitaba un interés más profundo en sí mismo, algún problema que lo abrumara. Aunque estaba convencido de su genio, tenía curiosamente muy poco interés en sí mismo. El mundo exterior le parecía más fascinante. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sería más preciso decir que en los momentos en que, sin motivo aparente era feliz, el mundo asumía dócilmente las formas que él deseaba.Venía la poesía para resguardar sus momentos de felicidad, ¿o era el nacimiento de sus poemas lo que la hacía posible? No estaba seguro. Sólo sabía que era una felicidad diferente de la que sentía cuando sus padres le traían algo que había deseado por mucho tiempo o cuando lo llevaban de viaje, y que era una felicidad únicamente suya”.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El muchacho que escribía poesía. (Fragmento)</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/yukio-mishima/" title="Yukio Mishima">Yukio Mishima</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2881-vaso-cretense_benn-gottfried.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Benn Gottfried, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 18:35:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447263279_benn-gottfrie.webp" alt=""></div> <div> <div style="text-align:center;">Tú, el labio lleno de aroma a vino,</div> <div style="text-align:center;">azul guarda de arcilla, guirnalda de rosas</div> <div style="text-align:center;">en torno al desfile de luz micénica,</div> <div style="text-align:center;">no práctica, nostalgia de bebidas</div> <div style="text-align:center;">vastamente esparcida.</div> <div style="text-align:center;">Relajamientos. Se consuma</div> <div style="text-align:center;">un alumbramiento en libertad. Brillan sueltos</div> <div style="text-align:center;">bestias, rocas, lo claramente sin objeto:</div> <div style="text-align:center;">fajas de violetas, cráneos tibios</div> <div style="text-align:center;">como prados sangrientos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/benn-gottfried/" title="Benn Gottfried">Benn Gottfried</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2888-lamia_fragmento_john-keats.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, John Keats, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 18:13:43 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447262035_lamia-fragmento.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447262035_lamia-fragmento.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span><span > </span></div> <div> <div style="text-align:center;">Lamia lo vio llegar cerca, mucho más cerca,</div> <div style="text-align:center;">y pasar junto a ella indiferente, absorto,</div> <div style="text-align:center;">con sus mudas sandalias pisando el musgo verde;</div> <div style="text-align:center;">ella se acercó a él, pero él siguió sin verla,</div> <div style="text-align:center;">suspenso en sus misterios, encerrado en su mente</div> <div style="text-align:center;">a la vez que en su manto. Mientras, los ojos de ella</div> <div style="text-align:center;">le seguían los pasos, y, girando hacia él</div> <div style="text-align:center;">su blanco y regio cuello, dijo:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">—¡Ah, seductor Licio!,</div> <div style="text-align:center;">¿vas a dejarme sola en estas soledades?</div> <div style="text-align:center;">¡Licio, mira detrás y ten piedad de mí!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Así lo hizo él, sin temor ni sorpresa,</div> <div style="text-align:center;">al modo en el que Orfeo reconociera a Eurídice,</div> <div style="text-align:center;">pues las palabras de ella sonaron como música</div> <div style="text-align:center;">celestial a su oído, y era como si Licio</div> <div style="text-align:center;">la hubiese amado ya todo un largo verano;</div> <div style="text-align:center;">y muy pronto sus ojos, sin dejar una gota,</div> <div style="text-align:center;">apuraron la copa de la belleza de ella</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">—una copa asombrosa que nunca se vaciaba—.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ilustracion: John William Waterhouse - Lamia &amp; Knight.</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/john-keats/" title="John Keats">John Keats</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2890-feliz_jayne-anne-phillips.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Jayne Anne Phillips, Prosa, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 17:56:22 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447260894_heart-strings-e-book-cover.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447260894_heart-strings-e-book-cover.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <div style="text-align:center;">Sabía que amándolo podía hacerlo feliz, pero no lo amaba. O sí, pero eso se hundía en sí mismo como un agujero y engullía los contenidos. Rodeada por el torbellino de sus propios movimientos la idea de hacerlo feliz le resultaba entrañable. Iba de un lugar a otro, nunca revelaba una sorpresa. Dormía sola de noche, el alma de un sacerdote desnudo en su cuerpo dulce. Manos blandas y menudas, el pan levando en su estómago. Cuando se tendía junto al hombre que amaba y no amaba, el hombre se abría y abría. Dentro de él un acróbata hacía piruetas sobre la muerte. Y recorría alambres delgados sin nada encima ni debajo. Ella lloraba, él era tan bello con su malla escarlata y su cara blanca del tamaño de una moneda.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Traducción Arturo Casals</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/jayne-anne-phillips/" title="Jayne Anne Phillips">Jayne Anne Phillips</a></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2891-el-verano_der-sommer_friedrich-holderlin.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Friedrich Hölderlin, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2015 16:12:49 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1447260543_el-verano.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1447260543_el-verano.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div> <div style="text-align:center;">El Verano.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La estación aún se ofrece a las miradas, y los campos</div> <div style="text-align:center;">Del Verano estallan en todo su esplendor;</div> <div style="text-align:center;">Su verdor fastuosamente se despliega,</div> <div style="text-align:center;">Y a través suyo el riachuelo sus olas precipita.</div> <div style="text-align:center;">Así entre montes y valle el día extiéndese</div> <div style="text-align:center;">Con su resplandeciente fuerza irresistible,</div> <div style="text-align:center;">Y las nubes pasan en silencio, por los altos espacios.</div> <div style="text-align:center;">Como si el año con majestad se demorara.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Der Sommer.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Noch ist die Zeit des Jahrs zu sehn, und die Gefilde</div> <div style="text-align:center;">Des Sommers stehn in ihrem Glanz, in ihrer Milde;</div> <div style="text-align:center;">Des Feldes Grün ist prächtig ausgebreitet,</div> <div style="text-align:center;">Allwo der Bach hinab mit Wellen gleitet.</div> <div style="text-align:center;">So zieht der Tag hinaus durch Berg und Thale,</div> <div style="text-align:center;">Mit seiner Unaufhaltsamkeit und seinem Strale,</div> <div style="text-align:center;">Und Wolken ziehn in Ruh', in hohen Räumen,</div> <div style="text-align:center;">Es scheint das Jahr mit Herrlichkeit zu säumen.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Poemas de la Locura.</div></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/friedrich-holderlin/" title="Friedrich Hölderlin">Friedrich Hölderlin</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2904-vladimir-holan_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vladimir Holan, Prosa, Poesia, Verso, Poetas checos</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:56:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446839709_vladimir_holan.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446839709_vladimir_holan.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;"><span>En 1911 se trasladó a Podolí donde cursa sus estudios primarios y aprende latín. En 1919 volvió a Praga donde recibe su educación secundaria. 1926 es el año en que se publicó su primer libro Abanico en delirio.</span></div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1929 Holan viajó a Italia y un año más tarde aparecen El triunfo de la muerte y Soplo, con un estilo de poesía hermética próximo al del simbolista francés Mallarmé. En 1932 publicó su primer libro en prosa, titulado Kolury. Ese mismo año se casa y poco después comenzó a trabajar como redactor de la revista de arte Život (Vida). Siguió escribiendo y dando a la prensa libros de prosa, como Torso y nueva poesía, de un estilo vanguardista, tal es Piedra, vienes (1937). Más tarde emprendió un viaje a París donde visitó a otros intelectuales checos, como Josef Šíma, Bedřich Vaníček y Antonín Kyval.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1938, con la amenaza de Hitler, Holan comenzó a escribir una poesía más comprometida, cercana y social, y en esta línea dio a la estampa Septiembre de 1938. Siguió colaborando con diversas revistas, como la del teatro de Burian Program D 40 E. F. Burian.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Interesado por la poesía española, contó con la colaboración del hispanista Václav Černý para traducir la Fábula de Polifemo y Galatea de Góngora. En estos años siguió editando libros de poesía. Ininterrumpidamente siguió escribiendo (Sin título) y publicando: Canto de los tres reyes y Sueño (ambos de 1939), Trueno y Primer testamento (que datan de 1940) y su prosa Lemuria, de este último año en que decidió dedicarse en exclusiva a la escritura.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre 1941 y 1943 continuó con su prolífica obra: Coro, Terezka Planetová, y una recopilación de poesía tradicional checa en colaboración con František Halas titulada Amor y muerte. Asimismo, fue redactando un diario que comprende los años de la ocupación nazi al que tituló Trapos, huesos, piel. En 1947, una vez liberada Checoslovaquia por el ejército soviético, aparecieron Soldados del Ejército Rojo y A ti.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Un año más tarde Holan se trasladó a vivir al barrio praguense de Kampa, donde se encerró para el resto de su vida; quizá motivado en parte por el hecho de que en esta época su poesía fue acusada de formalismo decadente por las autoridades comunistas, por no responder al arte oficial que preconizaba el partido dirigente. Enclaustrado en su casita de Kampa, y ya convertido en un mito, comenzó a escribir sus obras más importantes, que se inician con Una noche con Hamlet. Poco después emprende la escritura de Dolor e Historias y ya en los años 50 Toscana.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En los años 60 aparecieron Bajaja, Triálogo, Avanzando, Dolor, En el último trance, Un gallo para Esculapio y la compilación de sus traducciones poéticas bajo el título de Cestou (En camino). Ya en 1973 publica Noche con Ofelia un año antes de morir vio publicada la antología El árbol se quita la cabeza. En 1981 se publicó póstumamente Abismo de abismo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El universo poético de Holan está cuajado de simbolismos, y su espacio habitual es el de la noche, en cuyo ámbito la realidad es misteriosa y fantasmal. Sus obsesiones y constantes preguntas arrojadas al mundo suponen una perenne interrogación por el secreto de la existencia, donde las fronteras entre lo posible y lo imposible, el sueño y la vigilia, la razón y la imaginación, no existen.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/vladimir-holan/" title="Vladimir Holan" style="text-align:center;">Vladimir Holan</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2903-gertrud-kolmar_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Gertrud Kolmar, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Alemanes, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:48:20 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446839319_gertrud-kolmar.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446839319_gertrud-kolmar.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Gertrud Kolmar es el seudónimo de Gertrud Käthe Chodziesner. Ella nació el 10 de diciembre de 1894 en Berlín y murió 03 1943 después de su arresto y encarcelamiento en Auschwitz. Aunque su carrera literaria fue trágicamente truncada de esta manera que tiene la reputación de ser uno de los mejores poetas de la lengua alemana. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Gertrud Kolmar nació en una familia judía de clase media. Su padre era Ludwig Chodziesner, un abogado y su madre era Elise Schoenflies antes del matrimonio. Gertrud se crió en el barrio berlinés de Charlottenburg, y fue educado en varias escuelas privadas en Alemania. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Se convirtió en un maestro de jardín de infancia y aprendió ruso, Inglés y Francés. </div> <div style="text-align:center;">Ella tuvo un breve romance con un oficial del ejército, Karl Jodel, y quedó embarazada. Por la insistencia de sus padres que el niño fue abortado. Ella usó sus habilidades lingüísticas como intérprete y censura de la correspondencia de los soldados en un campamento en Döberitz de prisioneros de guerra, cerca de Berlín hacia el final de la Primera Guerra Mundial. Durante este tiempo (1917) también publicó su primer libro titulado Gedichte (Poemas) bajo el seudónimo de Gertrud Kolmar. Ella eligió el nombre de Kolmar, ya que era el nombre alemán para Chodzież un pequeño pueblo en la provincia de Posen desde que entró a su familia. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Después de la guerra se convirtió en una institutriz y trabajó para varias familias Berlín. Tuvo una breve temporada en París, 1927-8, donde estudió como intérprete, pero regresó a Alemania cuando la salud de su madre se deterioró y ella se hizo cargo el manejo del hogar. Tras la muerte de su madre trabajó como secretario de su padre. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus poemas aparecieron en diversas revistas literarias y antologías. Su tercer volumen, Die Frau und die Tiere fue publicado por un editor judío (1938) que era probablemente porqué fue pulpa tras el pogrom de la Kristallnacht unos meses más tarde. Como resultado de la intensificación de la persecución de los Judios bajo el nacionalsocialismo su familia tuvo que vender su casa en el Berlín y se vieron obligados a vivir en un bloque de apartamentos llamado "Jewshome '(Judenhaus) en el barrio de Schöneberg de Berlín. La casa de la familia se convirtió en "das Verlorene Paradies" ('El paraíso perdido) para Gertrud. </div> <div style="text-align:center;">En 1941 se vio obligado a trabajar como mano de obra forzada en la industria de armamento alemán y en febrero de 1943 fue detenido y transportado el 2 de marzo a la concentración de Auschwitz campamento. Aunque la fecha exacta no se conoce, fue al parecer asesinado poco después de su llegada. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jacob Picard, en su epílogo de Gertrud Kolmar: Das Lyrische Werk la describió como "'uno de los poetas mujer más importantes" en la literatura alemana, y como " 'el mayor poeta lírico de origen judío ". Michael hamburguesa estuvo de acuerdo con la estimación alta de Picard en ella como un poeta maestro. Patrick Bridgwater, citando la gran variedad de sus formas de imágenes y verso, y la integridad apasionada que corre a través de su trabajo, también la describió como "uno de los grandes poetas de su tiempo, y tal vez el más grande poeta mujer" </div> <div style="text-align:center;">En el 24 de febrero 1993 , una placa en su honor se colocó en Haus Ahornallee 37, en Charlottenburg suburbio de Berlín. Traducido, se lee: </div> <div style="text-align:center;">". El poeta lírico Gertrud Kolmar pasó su infancia y juventud en el edificio anterior en este sitio Comprometidos con el trabajo forzado como un Judio después de 1933, fue deportada a Auschwitz el 2 de mayo de 1943, y asesinado allí." </div> <div style="text-align:center;">A calle de Berlín también lleva su nombre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/gertrud-kolmar/" title="Gertrud Kolmar" style="text-align:center;">Gertrud Kolmar</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2878-confesion-tardia_vladimir-holan.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vladimir Holan, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:36:48 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446838785_confesin-tarda.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446838785_confesin-tarda.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <div style="text-align:center;">Es a ti, siempre a ti a quien amo,</div> <div style="text-align:center;">aunque todo pruebe</div> <div style="text-align:center;">que la conciencia continua del amor</div> <div style="text-align:center;">impide amar…</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es a ti, siempre a ti a quien amo,</div> <div style="text-align:center;">aunque soy testigo perpetuo de la presencia</div> <div style="text-align:center;">y soy su cómplice.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A ti, siempre a ti sola</div> <div style="text-align:center;"><span> </span></div></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/vladimir-holan/" title="Vladimir Holan">Vladimir Holan</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2877-el-angel-en-el-bosque.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Gertrud Kolmar, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:33:12 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446838410_gertrud-kolmar.webp" alt="" class="fr-fic fr-dii" width="450" height="300" itemprop="image"></div><div><div style="text-align:center;">Dame tu mano, tu mano querida, y ven conmigo,</div><div style="text-align:center;">pues queremos alejarnos de los hombres.</div><div style="text-align:center;">Son mezquinos, ruines, y su mezquina ruindad nos odia</div><div style="text-align:center;">y mortifica.</div><div style="text-align:center;">Sus ojos rondan maliciosos por nuestro rostro y su oído ávido</div><div style="text-align:center;">manosea las palabras de nuestra boca.</div><div style="text-align:center;">Recogen beleño...</div><div style="text-align:center;">Así que huyamos</div><div style="text-align:center;">a los campos soñadores que, gentiles, con flores y hierba,</div><div style="text-align:center;">confortan nuestros pies vagabundos,</div><div style="text-align:center;">al borde del río que, con paciencia, carga sobre su espalda</div><div style="text-align:center;">imponentes fardos, pesados barcos repletos de mercancías,</div><div style="text-align:center;">imponentes fardos, pesados barcos repletos de mercancías,</div><div style="text-align:center;">con los animales del bosque, que no murmuran.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ven.</div><div style="text-align:center;">La niebla del otoño vela y humedece el musgo con brillos</div><div style="text-align:center;">mates, esmeralda.</div><div style="text-align:center;">Ruedan las hojas del haya, tesoro de monedas de bronce dorado.</div><div style="text-align:center;">Por delante de nuestros pasos, llama roja, temblorosa,</div><div style="text-align:center;">salta la ardilla.</div><div style="text-align:center;">Alisos negros, retorcidos, silban junto al pantano</div><div style="text-align:center;">en el resplandor cobrizo del atardecer.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ven.</div><div style="text-align:center;">Porque el sol se ha puesto, se ha acostado en su cueva</div><div style="text-align:center;">y su aliento cálido, rojizo, se apaga.</div><div style="text-align:center;">Ahora se abre una bóveda.</div><div style="text-align:center;">Bajo el arco azul grisáceo entre las coronadas columnas</div><div style="text-align:center;">de los árboles estará el ángel,</div><div style="text-align:center;">alto, esbelto, sin alas.</div><div style="text-align:center;">Su semblante es dolor.</div><div style="text-align:center;">Y su vestido tiene la palidez glacial de las estrellas</div><div style="text-align:center;">que centellean en las noches de invierno.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El que es,</div><div style="text-align:center;">que no habla, no debe, sólo es,</div><div style="text-align:center;">que no conoce maldición alguna ni trae la bendición y que no</div><div style="text-align:center;">peregrina a las ciudades al encuentro de lo que muere:</div><div style="text-align:center;">no nos mira</div><div style="text-align:center;">en su silencio de plata.</div><div style="text-align:center;">Pero nosotros le miramos,</div><div style="text-align:center;">porque somos dos y estamos desamparados.</div><div style="text-align:center;">Tal vez</div><div style="text-align:center;">caiga una hoja seca, marrón, sobre su hombro,</div><div style="text-align:center;">resbale.</div><div style="text-align:center;">Nosotros la recogeremos y la guardaremos,</div><div style="text-align:center;">antes de seguir adelante.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ven, amigo mío; conmigo, ven.</div><div style="text-align:center;">La escalera en casa de mi padre es oscura, tortuosa, estrecha,</div><div style="text-align:center;">y los escalones están desgastados;</div><div style="text-align:center;">pero ahora es la casa de la huérfana, y en ella</div><div style="text-align:center;">vive gente extraña.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Llévame.</div><div style="text-align:center;">En la puerta la vieja llave oxidada se resiste</div><div style="text-align:center;">a mis débiles manos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ahora chirriando se cierra</div><div style="text-align:center;">Mírame ahora en la oscuridad, tú, desde hoy mi patria.</div><div style="text-align:center;">Pues tus brazos se erigirán para mí en muros protectores,</div><div style="text-align:center;">y tu corazón será mi aposento y tu ojo mi ventana,</div><div style="text-align:center;">por la que brilla el amanecer.</div><div style="text-align:center;">Y la frente se alza a tu paso.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tú eres mi casa en cualquier calle del mundo, en cualquier</div><div style="text-align:center;">hondonada, en cualquier colina.</div><div style="text-align:center;">Tú, mi techo, languidecerás conmigo extenuado</div><div style="text-align:center;">bajo el mediodía abrasador, te estremecerás conmigo</div><div style="text-align:center;">cuando azote una tormenta de nieve.</div><div style="text-align:center;">Pasaremos hambre y sed, juntos resistiremos,</div><div style="text-align:center;">juntos un día caeremos al borde del camino, cubierto de polvo,</div><div style="text-align:center;">y lloraremos...</div><div style="text-align:center;"><br></div></div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/gertrud-kolmar/" title="Gertrud Kolmar">Gertrud Kolmar</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2902-amos-oz_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, poetas israelíes, Amos Oz, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:27:19 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446837865_amos_oz-1.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446837865_amos_oz-1.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">(Amos Klausner; Jerusalén, 1939) Escritor israelí en lenguas hebrea e inglesa, que en la actualidad está considerado el mejor prosista en lengua hebrea moderna. Cursó estudios en la universidad de Jerusalén y en Oxford, Inglaterra. Tiene el grado de oficial del ejército israelí y es destacado miembro del movimiento Paz Ahora, que aboga por el entendimiento pacífico entre israelíes y palestinos. Vive en un kibbutz, en el que ha desempeñado las más diversas tareas, entre ellas la de dar clases desde 1957 hasta 1973. También ha impartido diversos cursos como profesor invitado en universidades de Estados Unidos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su narrativa trata las inquietudes y la diversidad ideológica de los israelíes de las diferentes tendencias políticas y espirituales que coexisten en su país, así como la tensión y el delicado equilibrio de la sociedad en la que viven, apresada entre el horror del inmediato pasado anterior a la creación del Estado y el presente e interminable conflicto bélico con sus vecinos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su estilo es intensamente apasionado, de atmósfera casi febril en ocasiones y, por momentos, profundamente poético. Siempre comprometido con la realidad y sus personajes, subyace en su voz un desencanto que se advierte también en sus artículos periodísticos, en los que se aprecian, a partes iguales, retratos objetivos de la realidad del Medio Oriente y un permanente pesimismo sobre el futuro de la región.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre sus novelas más conocidas figuran En otro lugar (1966), sobre la vida del kibbutz; Mi Michael (1968), una de las más famosas, análisis del amor como dominación, contraponiendo la tolerancia, el optimismo y la visión positiva de la vida del protagonista con la negativa y pesimista de su esposa, que se siente siempre amenazada; Tocar el agua. Tocar el viento (1973), sobre el destino del pueblo judío y la diáspora a Israel; La caja negra (1987), en forma de cartas, telegramas y notas mediante las que se pasa revista a la vida de los protagonistas y sus relaciones; Las mujeres de Yoel (1990), novela de suspense sobre un antiguo agente del Mossad que se plantea el sentido de la vida; y La paz perfecta (1982), sobre las motivaciones para vivir en un kibbutz.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En uno de sus más recientes ensayos sobre literatura, In the beginning (1999), esboza una interesante teoría acerca del "contrato" que compromete a un autor con sus lectores, cuyas condiciones se establecen al comienzo de una obra y deberán cumplirse en su desarrollo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Prosas: </span><a href="https://mundopoetico.es/amos-oz/" title="Amos Oz" style="text-align:center;">Amos Oz</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2876-se-despierta-en-mi-el-deseo_amos-oz.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Amos Oz, Prosa, Verso, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:20:42 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446837622_amos_oz.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446837622_amos_oz.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <div style="text-align:center;">Atardecer. Llueve en las colinas vacías del desierto. </div> <div style="text-align:center;">Cal y roca y olor a tierra mojada </div> <div style="text-align:center;">después de un árido verano. Se despierta en mí el deseo </div> <div style="text-align:center;">de ser lo que sería de no haber sabido lo que es sabido. </div> <div style="text-align:center;">De ser anterior al conocimiento.</div> <div style="text-align:center;"> Como las colinas. Como una piedra en la superficie</div> <div style="text-align:center;"> de la luna. Inerte, silencioso y seguro </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">de que estaré tiempo en exposición.</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/amos-oz/" title="Amos Oz">Amos Oz</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2901-eugenio-montejo_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Eugenio Montejo, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:13:23 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446837181_montejo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446837181_montejo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Eugenio Montejo nació en Caracas (Venezuela) el 19 de octubre de 1938 y fue un importante poeta y ensayista de esta tierra. Colaboró en un número amplio de revistas literarias tanto nacionales como extranjeras y fue galardonado en 1998 con el Premio Nacional de Literatura de Venezuela.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su obra es considerada como una de las fundamentales de la primera mitad del siglo XX y es leída en muchos países del mundo. Se dice que los suyos son poemas musicales, con mucho humor y una composición que deja en evidencia una gran capacidad para dominar el lenguaje.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Eugenio escribió poesías para niños bajo el seudónimo de Eduardo Polo, y también publicó con su nombre real tanto poemas infantiles como poesía para adultos. En sus textos se puede apreciar una ruptura absoluta de los cánones poéticos estándares del momento, con un manejo desparejo de la rima y un notorio interés por la exploración de nuevas formas en la expresividad.</div> <div style="text-align:center;">Algunas de sus obras son "Alfabeto del mundo", "Fábula del escriba" y "Chamario". En nuestra web podrás encontrar sus poesías "Amantes", "Escritura" y "La poesía"; estas dos últimas te las recomendamos especialmente, ya que en ellas puede apreciarse una profunda pasión por las letras y una visión del mundo muy íntima.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div> <div style="text-align:center;">Obra poética</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El último libro de poemas de Montejo, Fábula del Escriba editado por la Editorial Pre-Textos</div> <div style="text-align:center;">Terredad Biblioteca Sibila-Fundación BBVA de Poesía en Español, (2008)</div> <div style="text-align:center;">Fábula del escriba, Editorial Pre-Textos, Valencia, 2006.</div> <div style="text-align:center;">Papiros Amorosos, Editorial Pre-Textos, Valencia, 2002.</div> <div style="text-align:center;">Partitura de la cigarra, Editorial Pre-Textos, Valencia, 1999.</div> <div style="text-align:center;">Adiós al Siglo XX (1992)</div> <div style="text-align:center;">Alfabeto del mundo (1986)</div> <div style="text-align:center;">Trópico absoluto (1982)</div> <div style="text-align:center;">Terredad (1978)</div> <div style="text-align:center;">Algunas palabras (1976)</div> <div style="text-align:center;">Muerte y memoria (1972)</div> <div style="text-align:center;">Elegos (1967)</div> <div style="text-align:center;">Guitarra del Horizonte (1991). Bajo el heterónimo de Sergio Sandoval</div> <div style="text-align:center;">El Hacha de Seda (1995). Bajo el heterónimo de Tomás Linden</div> <div style="text-align:center;">Chamario (2003). Bajo el heterónimo de Eduardo Polo</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ensayos</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El taller blanco y otros ensayos, Biblioteca Sibila-Fundación BBVA de Poesía en Español, 2012.</div> <div style="text-align:center;">La ventana oblicua (1974)</div> <div style="text-align:center;">El taller blanco (1983)</div> <div style="text-align:center;">El cuaderno de Blas Coll, Editorial Pre-Textos, Valencia, 1981.</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/eugenio-montejo/" title="Eugenio Montejo" style="text-align:center;">Eugenio Montejo</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2900-paul-eluard_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Paul Eluard, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Franceses, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:08:40 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446836908_paul-eluard.webp" alt=""></div> <div>(Seudónimo de Eugène Grindel; Saint-Denis, 1895 - Charenton-le-Pont, 1952) Poeta francés, considerado el maestro de la poesía surrealista. Hijo de un agente inmobiliario, su familia perteneció a la pequeña burguesía y estudió en el Liceo Colbert. Después de pasar una temporada en Suiza, a causa de una grave enfermedad, volvió a París en 1913 y comenzó a escribir sus primeros poemas. En 1914 fue llamado a filas pero abandonó las armas afectado por una gangrena pulmonar.</div> <div><br></div> <div>Una vez acabada la guerra publicó su primera obra poética El deber y la inquietud (1917). En 1918 continuó con Poemas para la paz, y entró en contacto con Aragon, Breton, Soupault, Paulhan y Picabia, con quienes en París participó en todas las manifestaciones del movimiento dadaísta. Con ellos inauguró poco después el surrealismo. En 1921 publicó un pequeño libro titulado Les nécessités de la vie et les conséquences des rêves.</div> <div><br></div> <div>Éluard es el poeta del surrealismo por excelencia y uno de los miembros más destacados del movimiento; su perfil se distinguía del de sus contemporáneos y destacaba con personalidad propia. Utilizó un lirismo muy personal y el fin de su poesía fue descubrir y revelar lo real. Tanto lo onírico como la acción llevan al poeta hacia el amor, a una comunicación fraterna. En 1924 partió sin rumbo fijo, sin dar jamás una explicación del por qué de esa huida que duró siete meses. De regreso a París fue uno de los primeros en hacer una distinción entre textos surrealistas, relatos de sueños y poemas, al igual que también marcó la diferencia entre poesía involuntaria y poesía intencional.</div> <div><br></div> <div>Por entonces publicó Morir por no morir (1924), Capital del dolor (1926), El amor, la poesía (1929), La vie inmediate (1932), La rose publique (1934), Les yeux fertiles (1936), Les hommes et leurs animaux, les animaux et leurs hommes (1937), Chanson complète (1939), Donner à voir (1939), Choix de poèmes (1941) y La Inmaculada Concepción (1930), ésta última escrita en colaboración con A. Breton. Realizó un viaje por España, poco antes del estallido de la Guerra Civil, y a partir de ahí adoptó una postura comprometida con la política, aunque sin perder su estilo y temática personales.</div> <div><br></div> <div>Pasó en París la ocupación alemana, en 1942 se afilió al partido comunista y publicó varios textos de carácter poético en colaboración con la resistencia, uno de los cuales se convirtió en canto nacional. Poésie et vérité (1942), Dignes de vivre (1944) y Au rendez-vous allemand (1944) son obras que se fundamentarán en esas poesías clandestinas. Una vez acabada la guerra, abundó en la temática social: de esta época son Poèmes politiques (1948) y Une leçon de morale (1949); esta evolución respondía al deseo del autor de que el hombre se encuentre en armonía con la sociedad que le rodea.</div> <div><br></div> <div>A pesar de que el surrealismo deja en el poeta un lenguaje conciso y oscuro, idóneo para despertar cierta violencia, se puede decir de él que es un lírico excepcional que encuentra el equilibrio perfecto en la expresión de emociones contradictorias, donde el amor se opone a la desesperación y le sirve de contrapeso. Por ello, además de ser el máximo exponente de la poesía surrealista, Éluard ha pasado a la historia como uno de los grandes maestros de la lírica francesa. De manera póstuma se publicaron Lettres de jeunesse, avec poèmes inédits (1962) y Le poète et son ombre (1964)</div> <div><br></div> <div> Lista De Poemas<span>: </span><a href="https://mundopoetico.es/paul-eluard/" title="Paul Eluard" style="letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);">Paul Eluard</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2875-septiembre_eugenio-montejo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Eugenio Montejo, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 20:05:06 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446836720_estatua.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446836720_estatua.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <div style="text-align:center;">Mira setiembre nada se ha perdido</div> <div style="text-align:center;">con fiarnos de las hojas.</div> <div style="text-align:center;">La juventud vino y se fue, los árboles no se movieron</div> <div style="text-align:center;">El hermano al morir te quemó en llanto</div> <div style="text-align:center;">pero el sol continúa.</div> <div style="text-align:center;">La casa fue derrumbada, no su recuerdo.</div> <div style="text-align:center;">Mira setiembre con su pala al hombro</div> <div style="text-align:center;">cómo arrastra hojas secas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La vida vale más que la vida, sólo eso cuenta.</div> <div style="text-align:center;">Nadie nos preguntó para nacer,</div> <div style="text-align:center;">¿qué sabían nuestros padres? ¿Los suyos qué supieron?</div> <div style="text-align:center;">Ningún dolor les ahorró sombra y sin embargo</div> <div style="text-align:center;">se mezclaron al tiempo terrestre.</div> <div style="text-align:center;">Los árboles saben menos que nosotros</div> <div style="text-align:center;">y aún no se vuelven.</div> <div style="text-align:center;">La tierra va más sola ahora sin dioses</div> <div style="text-align:center;">pero nunca blasfema.</div> <div style="text-align:center;">Mira setiembre cómo te abre el bosque</div> <div style="text-align:center;">y sobrepasa tu deseo.</div> <div style="text-align:center;">Abre tus manos, llénalas con estas lentas hojas,</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">no dejes que una sola se te pierda.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Estatua: Sleeping Beauty statue by Louis Sussmann-Hellborn.</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/eugenio-montejo/" title="Eugenio Montejo">Eugenio Montejo</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2874-el-extasis_paul-eluard.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Paul Eluard, Prosa, Poesia, Verso, Poemas A La Familia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:59:54 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446836361_cara.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446836361_cara.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <div style="text-align:center;">Estoy ante este paisaje femenino</div> <div style="text-align:center;">Como un niño ante el fuego</div> <div style="text-align:center;">Sonriendo vagamente con lágrimas en los ojos</div> <div style="text-align:center;">Ante este paisaje en que todo me emociona</div> <div style="text-align:center;">Donde espejos se empañan donde espejos se limpian</div> <div style="text-align:center;">Reflejando dos cuerpos desnudos estación a estación</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tengo tantas razones para perderme</div> <div style="text-align:center;">En esta tierra sin caminos bajo este cielo sin horizonte</div> <div style="text-align:center;">Hermosas razones que ayer ignoraba</div> <div style="text-align:center;">Y que ya nunca olvidaré</div> <div style="text-align:center;">Hermosas llaves de miradas claves hijas de sí mismas</div> <div style="text-align:center;">Ante este paisaje donde la naturaleza es mía</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ante el fuego el primer fuego</div> <div style="text-align:center;">Buena razón maestra</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estrella identificada</div> <div style="text-align:center;">Y en la tierra y bajo el cielo fuera de mi corazón y en él</div> <div style="text-align:center;">Segundo brote primera hoja verde</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Que el mar cubre con sus alas</div> <div style="text-align:center;">Y el sol al fondo de todo que viene de nosotros</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estoy ante este paisaje femenino</div> <div style="text-align:center;">Como rama en el fuego.</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/paul-eluard/" title="Paul Eluard">Paul Eluard</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2899-salvatore-quasimodo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Salvatore Quasimodo, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Italianos, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:55:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446836178_salvatore-quasimodo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446836178_salvatore-quasimodo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></div> <div style="text-align:center;">(Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968) Poeta y ensayista italiano que en sus inicios se afirmó como uno de los exponentes más significativos del hermetismo, para más tarde crear un lenguaje poético muy personal con el que profundizó en la infelicidad humana a través de un clima evocador de viejos mitos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Después de realizar estudios técnicos en Messina, con dieciocho años se trasladó a Roma para inscribirse en ingeniería, pero, atraído por la literatura, abandonó pronto la carrera universitaria. Mientras estudiaba por sí mismo las lenguas latina y griega, ejerció trabajos tan distintos como dependiente, contable o diseñador técnico.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1929 se trasladó a Florencia, donde su cuñado E. Vittorini lo introdujo en los círculos literarios y le presentó a E. Montale, que enseguida intuyó sus dotes. Allí empezó a colaborar en la revista Solaria y a publicar sus primeras colecciones de poesía. Más tarde se trasladó a Milán, donde inició su actividad editorial como ayudante de Cesare Zavattini, quien también le facilitó su incorporación a la redacción de la revista Tempo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1939 fue nombrado, por méritos propios, profesor de literatura italiana del conservatorio Giuseppe Verdi. Entre los numerosos premios que recibió destacan el San Babila en 1950, el Etna-Taormina junto a D. Thomas en 1958 y, sobre todo, el Nobel de Literatura en 1959.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Formado en los preceptos de los poetas clásicos, en sus primeros libros -Aguas y tierras (1930), Oboe sumergido (1932), Y llega pronto la tarde (1942)- mostró una gran predilección por las formas concisas y herméticas, poniendo especial énfasis en la búsqueda de la palabra precisa y de los valores musicales.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Temáticamente, estas composiciones se caracterizaban por una evocación nostálgica y conmovida de los paisajes de su tierra, Sicilia, entendida como lugar simbólico de una soñada serenidad. En esta época inició su intensa actividad como traductor, que resultó determinante para la formación de su estilo lírico. Además de autores clásicos como Virgilio, Homero, Catulo, Sófocles o Esquilo, tradujo también a W. Shakespeare, P. Neruda, Molière o P. Eluard.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La experiencia de la guerra y de la ocupación alemana marcó un giro decisivo en su poesía, ya que, convencido de que los poetas debían asumir un importante papel en la reconstrucción moral del hombre, se alejó paulatinamente del hermetismo y se abrió a una mayor sensibilidad humana y a la búsqueda de valores histórico-sociales. Así lo reflejaron los libros Con il piede straniero sopra il cuore (1946) y Día tras día (1947).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La última parte de su obra refleja un sentimiento intimista, consecuencia de cierta decepción ante la historia, y una clara conciencia de su propia soledad. A esta época pertenecen La vida no es sueño (1949), El falso y verdadero verde (1956), La tierra incomparable (1958), libros en los que el estilo se muestra más transparente y esencial pero lleno de sentido trágico y dramático. También Dare e avere (1966), su última obra, que significa una especie de balance de vida y testamento espiritual.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Además de su actividad poética desarrolló una importante labor de ensayista que le llevó a confeccionar las antologías Lírica de amor italiana desde su origen a nuestros días (1957) y Poesía italiana de la posguerra (1958). Sus ensayos críticos fueron publicados en el libro El poeta y el político (1960), que incluye el discurso que leyó cuando le entregaron el premio Nobel, mientras que en el volumen Escritos sobre el teatro (1961) se recogieron sus crónicas sobre el mundo del espectáculo aparecidas en la revista Tempo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/salvatore-quasimodo/" title="Salvatore Quasimodo" style="text-align:center;">Salvatore Quasimodo</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2898-alain-bosquet_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Rusos, Poetas Franceses, Alain Bosquet</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:42:17 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446835293_alain-bosquet.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;">Poeta nacido en Odessa (Rusia) en 1919, y naturalizado francés en 1980. </div> <div style="text-align:center;">Desde muy pequeño su familia emigró a Bélgica, donde el poeta inició en 1938, estudios de Filología en la Universidad de Bruselas. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Durante la guerra viajó a Estados Unidos, trabó amistad con importantes personajes literarios y se alistó en el ejército americano prestando servicios en Texas, Maryland, California e Irlanda.</div> <div style="text-align:center;">A partir de 1953 se radicó en Paris, terminó estudios en La Sorbona y desde entonces se dedicó al ejercicio literario, escribiendo novelas y poesía de corte surrealista.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Obtuvo importantes premios literarios entre los que se cuentan el </div> <div style="text-align:center;">Prix Goncourt de la Poésie 1989, Grand prix de la Poésie de Paris 1991 </div> <div style="text-align:center;">y Prix de la langue de France 1992. Además fue Miembro de la Academia de Letras de Bélgica y presidente de la Academia Mallarmé.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Falleció en Paris en 1998. ©</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/alain-bosquet/" title="Alain Bosquet" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:0.1em;">Alain Bosquet</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2897-emily-dickinson.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia, Emily Dickinson</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:31:51 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446834765_dickinson.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;">(Amherst, 1830 - id., 1886) Poetisa estadounidense cuya obra, por su especial sensibilidad, misterio y profundidad, ha sido celebrada como una de las más grandes de habla inglesa de todos los tiempos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su padre, miembro del Congreso y tesorero del Amherst College, fue un abogado culto y austero, según el estilo burgués de Nueva Inglaterra. Dickinson estudió en la Academia de Amherst y en el seminario Femenino de Mount Holyoke, en Massachussets, donde recibió una rígida educación calvinista que dejó huellas en su personalidad y a la que se enfrentaría con su carácter escéptico. A través de Benjamín F. Newton conoció muy temprano la obra de Emerson. También leyó a Thoreau, a Hawthorne y a Beecher Stowe.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Muy pronto decidió aislarse del mundo, manteniendo contacto solamente con unas pocas amistades, como el escritor Samuel Boswell, con quien sostuvo una larga correspondencia. A los veintitrés años, Dickinson tenía conciencia de su propia vocación casi mística, y a los treinta su alejamiento del mundo era ya absoluto, casi monástico. Retirada en la casa paterna, se dedicaba a las ocupaciones domésticas y garabateaba en pedazos de papel (con frecuencia ocultados en los cajones) sus apuntes y versos que, después de su muerte, se revelaron como uno de los logros poéticos más notables de la América del siglo XIX. En su aislamiento sólo vistió de color blanco ("mi blanca elección", según sus propias palabras), rasgo que expresaba la ética y transparencia de su poesía.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Uno de sus biógrafos escribió acerca de su naturaleza poética: "Era una especialista de la luz". Su escritura puede ser descrita como producto de la soledad, del retiro de cualquier tipo de vida social, incluida la relativa a la publicación de sus poemas. De ella dijo Jorge Luis Borges: "No hay, que yo sepa, una vida más apasionada y solitaria que la de esa mujer. Prefirió soñar el amor y acaso imaginarlo y tenerlo". Algunos de sus poemas reflejan la decepción que sufrió por un amor (dirigía cartas a un hombre al que llamaba "Master", del que no se conoce su verdadero nombre), y la ulterior sublimación y trasvase de ese amor a Dios.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus primeros poemas fueron convencionales, según el estilo corriente de la poesía en esos momentos, pero ya a comienzos de 1860 escribió versos más experimentales, sobre todo en lo que respecta al lenguaje y a los elementos prosódicos. Su escritura se volvió melódica y a la vez precisa, despojada de palabras superfluas y exploradora de nuevos ritmos, unas veces lentos y otras veloces, según el momento y la intención y no como un patrón rígido, como era usual. Su poesía devino intelectual y meditativa, sin que esto supusiera una merma de su sensibilidad.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Actualmente algunos especialistas subrayan esa complejidad intelectual, pues por lo general la crítica había jerarquizado su lirismo como un valor supremo, o su feminidad como categoría poética que la separaba de los demás autores norteamericanos. En su poesía pesan la extrañeza y la oscuridad como cualidades esenciales, y la sutilidad dialéctica entre las imágenes, las sensaciones y los conceptos. Influyó en poetas posteriores (como E. Bishop, A. Rich, W. Stevens y otros) por esa capacidad de crear un lenguaje a la vez metafísico y emotivo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Únicamente cinco de sus composiciones poéticas fueron publicadas, con carácter anónimo, durante la vida de la autora. Hasta pasados cuatro años de su muerte no se publicó su primer poemario; posteriormente, a lo largo de sucesivas ediciones, llegaron a rescatarse alrededor de 1.800 poemas. No fue hasta a partir de 1920 que Dickinson alcanzó su posición prominente en la historia de la literatura norteamericana. En este aspecto constituyó una fecha notable el año 1924, en el que su sobrina Martha Dickinson Bianchi publicó The Life and Letters of Emily Dickinson, texto al cual opuso Geneviève Taggard en 1930 The Life and Mind of Emily Dickinson.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La obra de Dickinson es copiosa y desigual; muchos textos son piezas fragmentarias, pero en los mejores poemas, todos breves, se revela una fuerza excepcional de expresión, una concisión que es la condensación del pensamiento o de la impresión en una "evocatividad" metafísica como sólo se encuentra en algunos de los mejores poetas de nuestro tiempo. A esto se une una forma nítida, segura, que logra los máximos efectos con medios muy simples, y un personalísimo ritmo desarrollado usualmente en poemas de ocho o doce versos, de ordinario dos cuartetos yámbicos o bien tres cuartetos con rima ABCB.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus composiciones se agrupan en diversos apartados: "La vida" ["Life"], "La naturaleza" ["Nature"], "El amor" ["Love"], "El tiempo y la eternidad" ["Time and Eternity"], lo que da una idea de las líneas de su inspiración. La naturaleza, con sus desconcertantes leyes, encuentra en Emily Dickinson una comentarista aguda y serena que, como en el poema "Muerte y vida" ["Death and Life"], sabe expresar, en el consabido esquema de los dos cuartetos, uno de los más tormentosos problemas que turban la mente y el corazón del hombre:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En apariencia sin sorpresa</div> <div style="text-align:center;">para la flor feliz, </div> <div style="text-align:center;">el hielo, jugando, la decapita</div> <div style="text-align:center;">valiéndose de su momentáneo poder.</div> <div style="text-align:center;">El rubio asesino prosigue,</div> <div style="text-align:center;">el sol avanza sin conmoverse</div> <div style="text-align:center;">a medir otro día, </div> <div style="text-align:center;">para un Dios que lo aprueba.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En los poemas que tienen como tema el amor (todos ellos inspirados por la única e infeliz pasión de la poetisa) domina la nota personal, y la feminidad de Dickinson, casi siempre sofocada, halla aquí a veces un desahogo. Son, sin embargo, rarísimos los gritos de pasión; más a menudo Dickinson nota, con delicada sensibilidad, las pequeñas alegrías de un casto sentimiento correspondido o el sentimiento por lo que nunca podrá ser.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No es, sin embargo, en este grupo donde se hallan sus logros mejores. El tiempo y la eternidad, descubriendo más vastos y menos personales horizontes interiores, le dan mayor libertad y felicidad de expresión. Así, en "Ha habido una muerte en la casa de enfrente" [There's been a Death in the opposite house"], hallamos la sobria y casi prosaica descripción de lo que, mirando por la ventana, se puede adivinar de la casa de enfrente por su aspecto externo: "Los vecinos se mueven dentro y fuera, el coche del doctor se va. Una ventana se abre mecánicamente, de golpe, de un modo súbito; alguien saca un colchón. Los niños pasan apretando el paso, se preguntan si Eso se muere allá arriba. Así hacia yo, de niña. El sacerdote entra tranquilo como si la casa fuese suya... y después la modista, y el hombre de la triste profesión, para tomar las medidas de la caja". Dickinson logra comunicar al lector el sentido trágico y conmovedor de la muerte humana, con sus pequeñas ceremonias siempre iguales, con sus exterioridades tan míseras, frente al misterio. Misterio al que Dickinson no tiene miedo:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No he visto nunca una landa,</div> <div style="text-align:center;">nunca he visto el mar, </div> <div style="text-align:center;">y sin embargo, sé cómo está hecho el yermo, </div> <div style="text-align:center;">y sé lo que debe ser la ola. </div> <div style="text-align:center;">Nunca he hablado con Dios, </div> <div style="text-align:center;">nunca he visto el Cielo, </div> <div style="text-align:center;">y sin embargo, conozco el lugar </div> <div style="text-align:center;">como si tuviese un mapa de él.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los versos comprendidos en el apartado "Un solo sabueso" ["A single Hound"] se inspiran siempre en los mismos temas, pero tienen el semblante más vivo, menos cuidado. La variedad y la bizarría de los ritmos se enfrentan con una incierta y menos profunda actitud mental. Es difícil encuadrar a la Dickinson en una época o en una escuela. Toda su obra expresa un tormento sutil a través de una intensa castidad estilística, y la meditada exigüidad de los medios formales y literarios da lugar a logros reservados a artistas verdaderamente geniales que siguen conmoviendo la sensibilidad actual.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/emily-dickinson/" title="https://mundopoetico.es/emily-dickinson/" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;">Emily Dickinson</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2871-emily-dickinson_el-amanecer-nos-convoca-a-ambos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Emily Dickinson</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:26:42 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div><p style="text-align:center;"><br></p></div><div><div style="text-align:center;">El amanecer nos convoca a Ambos-</div><div style="text-align:center;">El Este -Su Verdad Púrpura</div><div style="text-align:center;">Comparte con las Colinas-</div><div style="text-align:center;">El Mediodía desplegó su Azul</div><div style="text-align:center;">Hasta que Un Aliento nos tapó a los Dos-</div><div style="text-align:center;">Lejanos -quietos-</div><div style="text-align:center;">No olvida la noche</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Para Cada Uno un Candil -colocar-</div><div style="text-align:center;">Pabilos bien encendidos-</div><div style="text-align:center;">El Norte -Su deslumbrante Señal-</div><div style="text-align:center;">Erguida en medio del Yodo-</div><div style="text-align:center;">Hasta que Ambos -lo podamos ver-</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Los Oscuros Brazos de La Medianoche</div><div style="text-align:center;">Encerró Hemisferios y Hogares</div><div style="text-align:center;">Y así</div><div style="text-align:center;">Sobre su Regazo -Uno-</div><div style="text-align:center;">Y uno, sobre Su Dobladillo-</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ambos acostados-</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Imagen: Auguste Rodin, Eternel Printemps (détail)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span>Autora: </span><a href="https://mundopoetico.es/emily-dickinson/" style="letter-spacing:0px;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;" title="https://mundopoetico.es/emily-dickinson/">Emily Dickinson</a></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2884-emily-dickinson_ningun-cepo-puede-torturar-mi-alma-en-libertad..html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad, Emily Dickinson</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:23:17 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446834161_emilydickinson.webp" alt=""></div> <div> <div style="text-align:center;">Ningún cepo puede torturar</div> <div style="text-align:center;">Mi alma en libertad,</div> <div style="text-align:center;">Pues detrás de este esqueleto mortal</div> <div style="text-align:center;">Se teje uno de más valor.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No puedes horadar con un serrucho</div> <div style="text-align:center;">Ni transpasar con una cimitarra</div> <div style="text-align:center;">Dos cuerpos, por lo tanto perdura,</div> <div style="text-align:center;">Amarra uno y el otro vuela libre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El águila no se despoja</div> <div style="text-align:center;">De su nido y, sin embargo,</div> <div style="text-align:center;">Gana en cielo</div> <div style="text-align:center;">Más fácilmente que tú.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Excepto tú mismo, tal vez nadie pueda ser</div> <div style="text-align:center;">Tu enemigo,</div> <div style="text-align:center;">Cautividad es conciencia</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y también es libertad.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span>Autora: </span><a href="https://mundopoetico.es/emily-dickinson/" title="https://mundopoetico.es/emily-dickinson/" style="letter-spacing:0px;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;">Emily Dickinson</a></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2896-hwang-chin-i_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Hwang Chin-i, Poetas Coreanas, Prosa, Poesia, Verso, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:15:04 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446833620_hwang-jin-i.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446833620_hwang-jin-i.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Hwang Jin-i (1520c.-1560c.), También conocido por su nombre gisaeng Myeongwol (luna brillante, literalmente), es el más legendario gisaeng de la Dinastía Joseon, que vivió durante el reinado del rey Jungjong. Ella se destacó por su excepcional belleza, encanto ingenio rápido y extraordinario intelecto. </div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Su vida personal se ha convertido en casi mitos similares, con películas inspiradas, una serie de TV 2006, óperas, y numerosas novelas. Debido a su reconocido carácter asertivo e independiente, ella se ha convertido en un icono cultural popular moderna de Corea. Aunque sólo un puñado de sijo y geomungo piezas existen en la actualidad, no obstante muestran destreza artesanal de las palabras y de los arreglos musicales. </div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Su frecuencia sijo describir la belleza natural de Gaeseong y sus famosos sitios como el Palacio de Manwoldae y las Cataratas Pakyon. Otros apuntan a la tragedia de sus amores perdidos. Algunos también son respuestas a numerosos famosos poemas clásicos chinos y la literatura, la mayoría de ellos la reflexión sobre el amor perdido. </div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/hwang-chin-i/" title="Hwang Chin-i" style="text-align:center;">Hwang Chin-i</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2870-hwang-chin-i_la-noche-mas-larga.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Hwang Chin-i, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poetas Coreanas</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 19:05:34 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446833081_exposicion4.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446833081_exposicion4.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div style="text-align:center;">La noche más larga del invierno la corto por la mitad.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La guardo bajo mi cobija de primavera.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuando venga mi amor, la desplegaré.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/hwang-chin-i/" title="Hwang Chin-i">Hwang Chin-i</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2895-francisco-de-quevedo-biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Francisco de Quevedo</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 18:55:40 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446832530_quevedo.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;">(Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, España, 1645) Escritor español. Los padres de Francisco de Quevedo desempeñaban altos cargos en la corte, por lo que desde su infancia estuvo en contacto con el ambiente político y cortesano. Estudió en el colegio imperial de los jesuitas, y, posteriormente, en las Universidades de Alcalá de Henares y de Valladolid, ciudad ésta donde adquirió su fama de gran poeta y se hizo famosa su rivalidad con Góngora.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Siguiendo a la corte, en 1606 se instaló en Madrid, donde continuó los estudios de teología e inició su relación con el duque de Osuna, a quien Francisco de Quevedo dedicó sus traducciones de Anacreonte, autor hasta entonces nunca vertido al español.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1613 Quevedo acompañó al duque a Sicilia como secretario de Estado, y participó como agente secreto en peligrosas intrigas diplomáticas entre las repúblicas italianas. De regreso en España, en 1616 recibió el hábito de caballero de la Orden de Santiago. Acusado, parece que falsamente, de haber participado en la conjuración de Venecia, sufrió una circunstancial caída en desgracia, a la par, y como consecuencia, de la caída del duque de Osuna (1620); detenido, fue condenado a la pena de destierro en su posesión de Torre de Juan Abad (Ciudad Real).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sin embargo, pronto recobró la confianza real con la ascensión al poder del conde-duque de Olivares, quien se convirtió en su protector y le distinguió con el título honorífico de secretario real. Pese a ello, Quevedo volvió a poner en peligro su estatus político al mantener su oposición a la elección de Santa Teresa como patrona de España en favor de Santiago Apóstol, a pesar de las recomendaciones del conde-duque de Olivares de que no se manifestara, lo cual le valió, en 1628, un nuevo destierro, esta vez en el convento de San Marcos de León.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pero no tardó en volver a la corte y continuar con su actividad política, con vistas a la cual se casó, en 1634, con Esperanza de Mendoza, una viuda que era del agrado de la esposa de Olivares y de quien se separó poco tiempo después. Problemas de corrupción en el entorno del conde-duque provocaron que éste empezara a desconfiar de Quevedo, y en 1639, bajo oscuras acusaciones, fue encarcelado en el convento de San Marcos, donde permaneció, en una minúscula celda, hasta 1643. Cuando salió en libertad, ya con la salud muy quebrantada, se retiró definitivamente a Torre de Juan Abad.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Como literato, Quevedo cultivó todos los géneros literarios de su época. Se dedicó a la poesía desde muy joven, y escribió sonetos satíricos y burlescos, a la vez que graves poemas en los que expuso su pensamiento, típico del Barroco. Sus mejores poemas muestran la desilusión y la melancolía frente al tiempo y la muerte, puntos centrales de su reflexión poética y bajo la sombra de los cuales pensó el amor.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A la profundidad de las reflexiones y la complejidad conceptual de sus imágenes, se une una expresión directa, a menudo coloquial, que imprime una gran modernidad a la obra. Adoptó una convencida y agresiva postura de rechazo del gongorismo, que le llevó a publicar agrios escritos en que satirizaba a su rival, como la Aguja de navegar cultos con la receta para hacer Soledades en un día (1631). Su obra poética, publicada póstumamente en dos volúmenes, tuvo un gran éxito ya en vida del autor, especialmente sus letrillas y romances, divulgados entre el pueblo por los juglares y que supuso su inclusión, como poeta anónimo, en la Segunda parte del Romancero general (1605).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En prosa, la producción de Francisco de Quevedo es también variada y extensa, y le reportó importantes éxitos. Escribió desde tratados políticos hasta obras ascéticas y de carácter filosófico y moral, como La cuna y la sepultura (1634), una de sus mejores obras, tratado moral de fuerte influencia estoica, a imitación de Séneca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sobresalió con la novela picaresca Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos, obra ingeniosa y de un humor corrosivo, impecable en el aspecto estilístico, escrita durante su juventud y desde entonces publicada clandestinamente hasta su edición definitiva. Más que su originalidad como pensador, destaca su total dominio y virtuosismo en el uso de la lengua castellana, en todos sus registros, campo en el que sería difícil encontrarle un competidor.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/francisco-de-quevedo/" title="https://mundopoetico.es/francisco-de-quevedo/" style="text-align:center;">Francisco de Quevedo</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2887-francisco-de-quevedo_definiendo-el-amor..html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Poema De Vida, Francisco de Quevedo</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 18:53:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446832278_250px-quevedo_copia_de_velzquez.webp" alt=""></div> <div> <div style="text-align:center;">Es hielo abrasador, es fuego helado,</div> <div style="text-align:center;">es herida, que duele y no se siente,</div> <div style="text-align:center;">es un soñado bien, un mal presente, </div> <div style="text-align:center;"><span >es un breve descanso muy cansado.</span><span >-22-</span></div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es un descuido, que nos da cuidado, 5 </div> <div style="text-align:center;">un cobarde, con nombre de valiente, </div> <div style="text-align:center;">un andar solitario entre la gente, </div> <div style="text-align:center;">un amar solamente ser amado.</div> <div style="text-align:center;">Es una libertad encarcelada, </div> <div style="text-align:center;">que dura hasta el postrero parasismo, 10 </div> <div style="text-align:center;">enfermedad que crece si es curada. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Este es el niño Amor, este es tu abismo:</div> <div style="text-align:center;">mirad cuál amistad tendrá con nada,</div> <div style="text-align:center;">el que en todo es contrario de sí mismo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/francisco-de-quevedo/" title="https://mundopoetico.es/francisco-de-quevedo/" style="text-align:center;">Francisco de Quevedo</a><br></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2894-rainer-maria-rilke_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Rainer Maria Rilke, Poetas Alemanes, Prosa, Poesia, Verso, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 18:35:46 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446831319_rainer-maria-rilke.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;">(Praga, 1875 - Valmont, 1926) Escritor checo en lengua alemana. Fue el poeta en lengua alemana más relevante e influyente de la primera mitad del siglo XX; amplió los límites de expresión de la lírica y extendió su influencia a toda la poesía europea.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Después de abandonar la Academia Militar de Mährisch-Weiskirchen, ingresó en la Escuela de Comercio de Linz y posteriormente estudió historia del arte e historia de la literatura en Praga. Residió en Munich, donde en 1897 conoció a Lou Andreas-Salomé, quince años mayor que él, y que tuvo una influencia decisiva en su pasaje a la madurez. Decidido a no ejercer ningún oficio y a dedicarse plenamente a la literatura, emprendió numerosos viajes. Visitó Italia y Rusia (en compañía de L. Andreas-Salomé), conoció a L. Tolstoi y entró en contacto con la mística ortodoxa.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1900 se instaló en Worpswede y un año después contrajo matrimonio con la escultora Clara Westhoff, con la que tuvo a su única hija, Ruth, y a cuyo lado escribió las tres partes del Libro de horas. Tras su separación, se instaló en París donde durante ocho meses trabajó como secretario privado de Rodin. Allí compuso Canto de amor y muerte del alférez Cristobal Rilke, y posteriormente Los cuadernos de Malte Laurids Brigge. Aquejado por una crisis interior empezó de nuevo a viajar mucho, a África del Norte (1910-1911) y a España (1912-1913). En 1911 y 1912, invitado por la princesa Marie von Thurn und Taxis, residió en el castillo de Duino (Trieste), escenario en el que surgieron las que denominó precisamente Elegías de Duino.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Durante la Primera Guerra Mundial vivió la mayor parte del tiempo en Munich. En 1916 fue movilizado y tuvo que incorporarse al ejército en Viena, pero pronto fue licenciado por motivos de salud. De esos años es la intensa relación amorosa con la polaca Baladine Klossowska, madre de P. Klossowski y del pintor Balthus, presuntos hijos naturales nunca reconocidos por el poeta. Tras la guerra residió en Suiza y en 1922 vivió en el castillo de Muzot, donde finalizó las Elegías. Murió de leucemia, tras una larga y dolorosa agonía, en el sanatorio suizo de Valmont.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los cuadernos de Malte Laurids Brigge (1910), la única novela de Rilke, fue escrita a modo de diario y describe con la agudeza de un diagnóstico los contrastes sociales en París, la pobreza y la destrucción. La gran urbe provoca a Malte, el último descendiente de una gran familia danesa, el miedo absoluto. Enfermedad y finitud son en esta obra temas recurrentes. A la muerte deshumanizada y masificada, típica de la gran ciudad, Rilke opone la muerte individual y propia, que está representada por el recuerdo de un antepasado de Malte. Las evocaciones de infancia tienen un carácter redentor, igual que el tema del amor que, junto al de la muerte, constituye el otro gran tema del libro. El amor no correspondido, que perdura como deseo, deja abierto el final de la novela que desemboca en una reelaboración de la parábola del hijo pródigo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estas mismas cuestiones reaparecen en su obra lírica Libro de horas (1905) formada por los títulos Libro primero, el libro de la vida monástica; Libro segundo, el libro de la peregrinación; Libro tercero, el libro de la pobreza y de la muerte que remite a las antologías medievales de plegarias privadas. La forma artística de la plegaria le sirve para abandonar la lírica de sentimientos propia de Canto de amor y muerte del alférez Cristóbal Rilke y experimentar con imágenes nuevas que, mediante traslaciones sensuales y visuales, amplían las fronteras del lenguaje.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En el Libro de las imágenes (1902-1906) se aprecia una tendencia hacia la objetualización de las imágenes evocadas y hacia la observación detallada. Sin embargo, esta precisión no va en detrimento de la dimensión universal y parabólica del momento captado. Pero el giro decisivo hacia lo objetual se produce con la colección publicada con el título Nuevos poemas (1907-1908). Domina aquí la perspectiva observadora del "poema-cosa" y Rilke deja de hablar de la obra de arte para hacerlo de la "cosa de arte", que ha de existir por sí misma, distanciada y liberada del "yo" subjetivo del autor. La poesía ya no es una confesión y se convierte en un objeto que remite sólo a sí mismo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Esta nueva orientación de la poesía rilkeana se debe, en gran parte, al descubrimiento de la obra de Rodin, pues, para el poeta, el escultor francés significaba la alternativa a los excesos intimistas del arte. Siguiendo el modelo de Rodin, proclamará como divisa de su poetizar el "convertir la angustia en cosas" o lo que es lo mismo: el mundo interior se exterioriza a través de los objetos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus dos últimas obras, las Elegías de Duino (1923) y los Sonetos a Orfeo (1923) suponen otro cambio radical en su concepción poética. Se apartan tanto de la inicial lírica de sentimientos como de la objetualidad de los "poemas-cosa" posteriores. Tampoco parece que sea posible transformar la angustia en cosas. Tras una larga etapa de crisis en la que el escritor incluso se plantea la posibilidad de dejar la poesía, publica unos poemas de cariz existencial que son una interpretación de la existencia humana. Las Elegías de Duino buscan la definición del ser humano y su lugar en el universo, así como la misión del poeta que en esta obra desarrolla un mundo cerrado en sí mismo de imágenes y símbolos, cargados de recuerdos y de referencias autobiográficas. Utiliza el ritmo dactílico de la tradición elegíaca alemana, tal como lo habían empleado Goethe y Hölderlin.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El ciclo de las Elegías, una de las obras más herméticas de la literatura alemana del siglo XX, parte de la lamentación para arribar hasta la dicha. Se inicia con la experiencia del ángel terrible separado del hombre por un abismo para llegar a la posibilidad del acercamiento humano a lo angélico. Es el poeta quien lleva al mundo angélico, liberándonos así del mundo interpretado. Pero para ello es preciso recorrer un largo camino en el que son claves los moribundos, los animales, los amantes y los niños. Todos ellos parecen figuras capaces de sustraerse al mundo cerrado del hombre, orientado hacia la muerte.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El júbilo final de las dos últimas elegías muestra una nueva vida que consigue crear un ámbito común con la muerte, una alegría que se funde con el dolor. Los Sonetos a Orfeo, aunque formalmente son más abiertos y variados que las Elegías, están temáticamente ligados a éstas. También aquí la determinación de la existencia humana lleva a los límites de lo que es posible expresar en palabras. En ellos están presentes imágenes, simbolismos, recuerdos y elementos autobiográficos que remiten a las Elegías, y no en vano fueron definidos por el poeta como un "regalo adicional" surgido "simultáneamente con el impulso de los grandes poemas".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/rainer-maria-rilke/" title="Rainer Maria Rilke" style="text-align:center;">Rainer Maria Rilke</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2873-otono_octavio-paz.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Octavio Paz</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 18:21:29 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446830355_otoo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446830355_otoo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">En llamas, en otoños incendiados,</div> <div style="text-align:center;">arde a veces mi corazón,</div> <div style="text-align:center;">puro y solo. El viento lo despierta,</div> <div style="text-align:center;">toca su centro y lo suspende</div> <div style="text-align:center;">en luz que sonríe para nadie:</div> <div style="text-align:center;">¡cuánta belleza suelta!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Busco unas manos,</div> <div style="text-align:center;">una presencia, un cuerpo,</div> <div style="text-align:center;">lo que rompe los muros</div> <div style="text-align:center;">y hace nacer las formas embriagadas,</div> <div style="text-align:center;">un roce, un son, un giro, un ala apenas;</div> <div style="text-align:center;">busco dentro mí,</div> <div style="text-align:center;">huesos, violines intocados,</div> <div style="text-align:center;">vértebras delicadas y sombrías,</div> <div style="text-align:center;">labios que sueñan labios,</div> <div style="text-align:center;">manos que sueñan pájaros...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y algo que no se sabe y dice «nunca»</div> <div style="text-align:center;">cae del cielo,</div> <div style="text-align:center;">de ti, mi Dios y mi adversario.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>(El otoño en Argenteuil.Claude Monet,1873.)</span></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;word-spacing:1.1px;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/octavio-paz/" title="https://mundopoetico.es/octavio-paz/" style="text-align:center;word-spacing:1.1px;">Octavio Paz</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2868-november-noviembre._f.-s-flint.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, F.S. Flint, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:19:54 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446819896_november.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446819896_november.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Whats is eternal of you</div> <div style="text-align:center;">I saw</div> <div style="text-align:center;">in both your eyes.</div> <div style="text-align:center;">You were among the applebranches;</div> <div style="text-align:center;">the sun shone,an dit was November.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sun and apples and laugther</div> <div style="text-align:center;">and love</div> <div style="text-align:center;">we gathered, you and I.</div> <div style="text-align:center;">And the birds were singing.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Noviembre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Lo que de ti es eterno</div> <div style="text-align:center;">lo vi</div> <div style="text-align:center;">en tus ojos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Te rodeaban las ramas del manzano,</div> <div style="text-align:center;">el sol brilló,era noviembre.</div> <div style="text-align:center;">Sol y manzanas y risas</div> <div style="text-align:center;">y amor</div> <div style="text-align:center;">recogimos tú yyo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y cantaban los pájaros.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/fs-flint/" title="https://mundopoetico.es/fs-flint/">F.S. Flint</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2867-un-deseo_edith-sodergran.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:16:06 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446819401_un-deseo-edith-sdergran.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446819401_un-deseo-edith-sdergran.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">De todo nuestro mundo soleado</div> <div style="text-align:center;">sólo deseo una banca en el jardín</div> <div style="text-align:center;">donde un gato se asolee...</div> <div style="text-align:center;">Allí me sentaré</div> <div style="text-align:center;">con una carta en mi regazo,</div> <div style="text-align:center;">con una breve carta sólo.</div> <div style="text-align:center;">Ése es mi sueño...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2866-tu-que-nunca-saliste-de-tu-huerto.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:13:48 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446819213_t-que-nunca-saliste-de-tu-huerto.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446819213_t-que-nunca-saliste-de-tu-huerto.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Tú, que nunca saliste de tu huerto,</div> <div style="text-align:center;">¿no has estado jamás anhelante junto a la verja</div> <div style="text-align:center;">viendo por soñados senderos</div> <div style="text-align:center;">fundirse la tarde en azul?</div> <div style="text-align:center;">¿Y no has sentido lágrimas interiores</div> <div style="text-align:center;">quemarte la lengua como un fuego vivo</div> <div style="text-align:center;">al ver desaparecer un sol rojo como la sangre</div> <div style="text-align:center;">por caminos que nunca habías hollado?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2865-primero-quisiera-escalar-el-chimborazo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:10:51 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446819050_primero-quisiera-escalar-el-chimborazo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446819050_primero-quisiera-escalar-el-chimborazo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Primero quisiera escalar el Chimborazo</div> <div style="text-align:center;">en mi propia tierra</div> <div style="text-align:center;">y pararme allí sin aliento</div> <div style="text-align:center;">con la corona del triunfo.</div> <div style="text-align:center;">Luego quisiera escalar la montaña de la fama</div> <div style="text-align:center;">a la que sonríen los dorados trigales del mundo</div> <div style="text-align:center;">y pararme allí feliz</div> <div style="text-align:center;">contemplando las rosas.</div> <div style="text-align:center;">Y al final he de escalar la montaña del poder,</div> <div style="text-align:center;">aún no conquistada,</div> <div style="text-align:center;">desde donde las estrellas sonríen más dulces</div> <div style="text-align:center;">bendiciéndolo todo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2864-presentimiento.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:08:58 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818955_presentimiento.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446818955_presentimiento.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">Oh tú, cuerpo mío, el más glorioso entre los gloriosos,</div><div style="text-align:center;">¿cómo sabes tú que tienes poderío?</div><div style="text-align:center;">Este brazo es lo que el siglo necesita.</div><div style="text-align:center;">El rayo está sentado en mi mano y un día habrá de fulminar,</div><div style="text-align:center;">el hombre verá su luz azul y comprenderá.</div><div style="text-align:center;">Sólo soy una más entre tantos y los otros</div><div style="text-align:center;">son más fuertes que yo, </div><div style="text-align:center;">pero yo soy el escudo que la gente ha de ver,</div><div style="text-align:center;">yo soy la esencia y el eslabón que vincula.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2863-nuestras-hermanas-van-en-trajes-multicolores.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:07:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818800_nuestras-hermanas-van-en-trajes-multicolores.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Nuestras hermanas van en trajes multicolores,</div> <div style="text-align:center;">nuestras hermanas están a la vera del agua y cantan,</div> <div style="text-align:center;">nuestras hermanas están sentadas sobre piedras y aguardan,</div> <div style="text-align:center;">tienen el agua y el aire en sus cestos</div> <div style="text-align:center;">y los llaman flores.</div> <div style="text-align:center;">Pero yo arrojo sobre una cruz mis brazos</div> <div style="text-align:center;">y lloro.</div> <div style="text-align:center;">Alguna vez fui dulce como una hoja verdeclara</div> <div style="text-align:center;">pendiendo muy alto en el aire azul.</div> <div style="text-align:center;">Y fue entonces que dos espadas en mí se atravesaron</div> <div style="text-align:center;">y el vencedor me llevó a sus labios.</div> <div style="text-align:center;">Tan tierna era su rudeza que no me quebré,</div> <div style="text-align:center;">puso una fulgurante estrella sobre mi frente</div> <div style="text-align:center;">y me abandonó estremecida por las lágrimas</div> <div style="text-align:center;">en una isla llamada invierno.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2862-nocturno.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poesia Oscura</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:03:57 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818654_nocturno.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446818654_nocturno.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Noche de claro de luna pura como la plata,</div> <div style="text-align:center;">oleaje azul de la noche,</div> <div style="text-align:center;">reverberantes olas que sin hablar</div> <div style="text-align:center;">una tras otra se suceden.</div> <div style="text-align:center;">Sombras caen sobre el camino,</div> <div style="text-align:center;">los arbustos de la playa lloran quedamente,</div> <div style="text-align:center;">negros gigantes vigilan la plata de la ribera.</div> <div style="text-align:center;">Silencio profundo a mitad del estío,</div> <div style="text-align:center;">sueño y ensueño.</div> <div style="text-align:center;">la luna deslizándose sobre el mar</div> <div style="text-align:center;">blanca y tierna.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2861-no-consigo-asir-el-calor-de-tu-voz.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 15:01:46 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818526_no-consigo-asir-el-calor-de-tu-voz.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">No consigo asir el calor de tu voz,</div> <div style="text-align:center;">las dulces palabras se aferran a mi oído,</div> <div style="text-align:center;">tengo un lugar vacío en el pecho...</div> <div style="text-align:center;">¿Qué hacer?</div> <div style="text-align:center;">Mírame, estoy pálida, las mentiras me agotan,</div> <div style="text-align:center;">me duele hablar, mira y óyeme,</div> <div style="text-align:center;">en el macizo de flores aroma dulce el verano,</div> <div style="text-align:center;">soy un árbol que destruirá la tormenta...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2860-la-ultima-flor-del-otono.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:59:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818473_la-ltima-flor-del-otoo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446818473_la-ltima-flor-del-otoo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Yo soy la última flor del otoño.</div> <div style="text-align:center;">Fui mecida en la cuna del verano,</div> <div style="text-align:center;">fui puesta en guardia contra el viento del norte,</div> <div style="text-align:center;">rojas llamas florecieron</div> <div style="text-align:center;">en mis albas mejillas.</div> <div style="text-align:center;">Yo soy la última flor del otoño.</div> <div style="text-align:center;">Soy la simiente más joven de la primavera difunta,</div> <div style="text-align:center;">es tan fácil ser la última en morir:</div> <div style="text-align:center;">he visto el lago tan mágico y azul,</div> <div style="text-align:center;">he oído latir el corazón del verano difunto,</div> <div style="text-align:center;">mi cáliz sólo contiene la semilla de la muerte.</div> <div style="text-align:center;">Yo soy la última flor del otoño.</div> <div style="text-align:center;">He visto sus profundidades estelares,</div> <div style="text-align:center;">he contemplado la luz de cálidos hogares lejanos,</div> <div style="text-align:center;">es tan fácil seguir la misma senda,</div> <div style="text-align:center;">cerraré las puertas de la muerte.</div> <div style="text-align:center;">Yo soy la última flor del otoño.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2859-la-noche-estrellada.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:57:35 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;text-shadow:rgba(0,0,0,0.4) 0px 4px rgba(0,0,0,0.0980392);"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818160_noche-estrellada.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446818160_noche-estrellada.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">Inútil dolor,</div><div style="text-align:center;">inútil espera,</div><div style="text-align:center;">el mundo está vacío como tu risa.</div><div style="text-align:center;">Caen las estrellas -</div><div style="text-align:center;">noche fría y espléndida.</div><div style="text-align:center;">El amor sonríe en el sueño,</div><div style="text-align:center;">el amor sueña la eternidad...</div><div style="text-align:center;">Inútil temor, inútil pena,</div><div style="text-align:center;">el amor es menos que la nada,</div><div style="text-align:center;">de la mano del amor al abismo se desliza</div><div style="text-align:center;">el anillo de la eternidad.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(Noche Estrellada, Van Gogh - Este paisaje nocturno se correspondería con las vistas que Van Gogh podía observar desde su ventana en Saint-Remy)</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2858-espuma_edith-sodergran.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:54:33 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446818102_espuma.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Bebemos la espumosa</div> <div style="text-align:center;">champaña de la vida,</div> <div style="text-align:center;">leves como espuma,</div> <div style="text-align:center;">diáfanos,</div> <div style="text-align:center;">corazones de champaña...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ojos de champaña -</div> <div style="text-align:center;">promesas te guiña el cielo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pies de champaña -</div> <div style="text-align:center;">sigan las estrellas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Espíritus de champaña.</div> <div style="text-align:center;">¡la copa se entusiasma en su mano!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2857-el-secreto-de-eros.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:51:44 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817857_el-secreto-de-eros.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446817857_el-secreto-de-eros.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Roja yo vivo. Con sangre vivo.</div> <div style="text-align:center;">No he renegado de Eros.</div> <div style="text-align:center;">Mis rojos labios arden sobre tu frío altar.</div> <div style="text-align:center;">Te conozco. Eros -</div> <div style="text-align:center;">no eres hombre ni mujer,</div> <div style="text-align:center;">eres la fuerza</div> <div style="text-align:center;">que se sienta agazapada en el templo,</div> <div style="text-align:center;">y que se alza más salvaje que un grito,</div> <div style="text-align:center;">más violenta que una piedra arrojada,</div> <div style="text-align:center;">lanzando al mundo las justas palabras de la anunciación</div> <div style="text-align:center;">desde las puertas del templo del Todopoderoso.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2856-el-lago-del-bosque_edith-sodergran.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:48:07 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817688_el-lago-del-bosque-edith-sdergran.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446817688_el-lago-del-bosque-edith-sdergran.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Yo estaba sola en la soleada orilla</div> <div style="text-align:center;">de un lago azul pálido del bosque,</div> <div style="text-align:center;">en el cielo flotaba una nube solitaria</div> <div style="text-align:center;">y en el agua una isla solitaria.</div> <div style="text-align:center;">El dulzor de la canícula</div> <div style="text-align:center;">de cada árbol goteó con perlas,</div> <div style="text-align:center;">y en mi corazón abierto</div> <div style="text-align:center;">se deslizó una gota pequeña.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2855-el-ansia-de-los-colores.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:45:22 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817568_edith-sodergran.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Porque soy pálida amo el rojo, el amarillo y el azul,</div> <div style="text-align:center;">la gran blancura es melancólica como el crepúsculo</div> <div style="text-align:center;"> en la nieve,</div> <div style="text-align:center;">como cuando la madre de Blancanieves a la ventana se sentaba</div> <div style="text-align:center;"> anhelando también para sí el rojo y el negro.</div> <div style="text-align:center;">El ansia de los colores es el de la sangre. Si tienes sed</div> <div style="text-align:center;"> de belleza</div> <div style="text-align:center;">cerrar debes los ojos y mirar en tu propio corazón.</div> <div style="text-align:center;">Pero la belleza teme al día ya las miradas excesivas.</div> <div style="text-align:center;">Pero la belleza no soporta el ruido ni los movimientos excesivos -</div> <div style="text-align:center;"> no debes llevar tu corazón hasta los labios,</div> <div style="text-align:center;">perturbar no debemos los nobles anillos de la soledad y del silencio, -</div> <div style="text-align:center;">¿se puede hallar algo más grande que un enigma sin resolver</div> <div style="text-align:center;"> y con extraños rasgos?</div> <div style="text-align:center;">Taciturna seré toda mi vida,</div> <div style="text-align:center;">una habladora es como el gárrulo arroyo que a sí mismo se traiciona,</div> <div style="text-align:center;">un árbol solitario seré yo en la llanura,</div> <div style="text-align:center;">los árboles del bosque perecen de ansia después de la tormenta,</div> <div style="text-align:center;">debo estar sana de pies a cabeza y tener dorados rayos en la sangre,</div> <div style="text-align:center;">debo ser inocente y pura como una llama de húmedos labios.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2854-dos-poemas-acuaticos_edith-sodergran.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:40:31 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817228_dos-poemas-acuticos-edith-sdergran.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446817228_dos-poemas-acuticos-edith-sdergran.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">I</div> <div style="text-align:center;">Mi vida era tan desnuda</div> <div style="text-align:center;">como las grises peñas,</div> <div style="text-align:center;">mi vida era tan fría</div> <div style="text-align:center;">como las blancas alturas,</div> <div style="text-align:center;">pero mi juventud se sentaba con ardientes mejillas</div> <div style="text-align:center;">y se regocijaba: ¡ya llega el sol!</div> <div style="text-align:center;">Y el sol llegaba y yo desnuda me tendía</div> <div style="text-align:center;">todo el largo día sobre las grises peñas -</div> <div style="text-align:center;">y entonces una fría brisa del rojo mar llegaba.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">II</div> <div style="text-align:center;">Entre las piedras grises</div> <div style="text-align:center;">yace tu blanco cuerpo que se lamenta</div> <div style="text-align:center;">de los días que vienen y se van.</div> <div style="text-align:center;">Las leyendas que de niña escuchaste</div> <div style="text-align:center;">sollozan en tu corazón.</div> <div style="text-align:center;">Silencio sin eco,</div> <div style="text-align:center;">soledad sin espejo,</div> <div style="text-align:center;">el aire se torna azul por todas las fisuras.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2853-amor_edith-sodergran.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:36:06 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446817044_amor-09.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446817044_amor-09.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Mi alma era un traje celeste como el cielo;</div> <div style="text-align:center;">lo dejé sobre una roca junto al mar</div> <div style="text-align:center;">y desnuda llegué hasta ti y parecía una mujer.</div> <div style="text-align:center;">Y como mujer me senté a tu mesa</div> <div style="text-align:center;">y brindé con vino y aspiré el aroma de unas rosas.</div> <div style="text-align:center;">Me encontraste bella y semejante a alguien que en sueños viste,</div> <div style="text-align:center;">olvidé todo, olvidé mi infancia y mi patria,</div> <div style="text-align:center;">sólo sabía que tus caricias me tenían cautiva.</div> <div style="text-align:center;">Y tú, sonriendo, tomaste un espejo y dijiste que me mirara.</div> <div style="text-align:center;">Vi que mis hombros estaban hechos de polvo y se desmoronaban,</div> <div style="text-align:center;">vi que mi belleza estaba enferma y ahora sólo quería desaparecer.</div> <div style="text-align:center;">Oh, aférrame entre tus brazos, tan fuertemente</div> <div style="text-align:center;">que ya no necesite nada más.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2852-al-atardecer-refresca-el-dia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 14:32:25 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446816784_al-atardecer-refresca-el-da.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">I</div> <div style="text-align:center;">Al atardecer refresca el día...</div> <div style="text-align:center;">Bebe el calor de mi mano,</div> <div style="text-align:center;">mi mano tiene la misma sangre de la primavera.</div> <div style="text-align:center;">Toma mi mano, mi blanco brazo,</div> <div style="text-align:center;">toma el ansia de mis menudos hombros...</div> <div style="text-align:center;">Qué maravilloso sería sentir</div> <div style="text-align:center;">en una noche, en una noche como ésta,</div> <div style="text-align:center;">el peso de tu cabeza sobre mi pecho.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">II</div> <div style="text-align:center;">Arrojaste la rosa roja de tu amor</div> <div style="text-align:center;">en mi blanco seno-</div> <div style="text-align:center;">Entre mis febriles manos aferro</div> <div style="text-align:center;">la rosa roja de tu amor que pronto se marchita...</div> <div style="text-align:center;">Oh tú, Emperador de gélidos ojos.</div> <div style="text-align:center;">acepto la corona que me tiendes,</div> <div style="text-align:center;">la que me dobla la cabeza hacia el corazón...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">III</div> <div style="text-align:center;">Hoy vi a mi dueño por vez primera,</div> <div style="text-align:center;">temblando, al instante lo he reconocido.</div> <div style="text-align:center;">Ahora siento su pesada mano sobre mi brazo leve...</div> <div style="text-align:center;">¿Dónde está mi sincera risa de doncella,</div> <div style="text-align:center;">mi libertad de mujer de cabeza altiva?</div> <div style="text-align:center;">Ahora siento su férreo abrazo</div> <div style="text-align:center;">alrededor de mi cuerpo estremecido,</div> <div style="text-align:center;">ahora oigo el duro estruendo de la realidad</div> <div style="text-align:center;">contra mis frágiles, frágiles sueños.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">IV</div> <div style="text-align:center;">Buscabas una flor</div> <div style="text-align:center;">y hallaste un fruto.</div> <div style="text-align:center;">Buscabas una fuente</div> <div style="text-align:center;">y hallaste un mar.</div> <div style="text-align:center;">Buscabas una mujer</div> <div style="text-align:center;">y hallaste un alma:</div> <div style="text-align:center;">estás decepcionado.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2851-un-deseo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:48:31 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572944_colin-fraser.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446572944_colin-fraser.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">De todo nuestro mundo soleado</div> <div style="text-align:center;">sólo deseo una banca en el jardín</div> <div style="text-align:center;">donde un gato se asolee...</div> <div style="text-align:center;">Allí me sentaré</div> <div style="text-align:center;">con una carta en mi regazo,</div> <div style="text-align:center;">con una breve carta sólo.</div> <div style="text-align:center;">Ése es mi sueño...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen). </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Colin Fraser.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2850-vierge-moderne_edith-sodergran.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:46:37 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572869_indra-gruait.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446572869_indra-gruait.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">No soy mujer. Soy un neutro.</div> <div style="text-align:center;">Soy un niño, un paje y una osada decisión,</div> <div style="text-align:center;">soy un rayo risueño de un sol escarlata...</div> <div style="text-align:center;">Soy una red para todos los peces golosos,</div> <div style="text-align:center;">soy un brindis en honor a todas las mujeres.</div> <div style="text-align:center;">soy un paso hacia el azar y la ruina,</div> <div style="text-align:center;">soy un salto en la libertad y en el yo...</div> <div style="text-align:center;">Soy el murmullo de la sangre en el oído del hombre,</div> <div style="text-align:center;">soy un escalofrío del alma, el ansia y la negación de la carne,</div> <div style="text-align:center;">soy el anuncio de nuevos paraísos.</div> <div style="text-align:center;">Soy una llama inquisitiva e intrépida,</div> <div style="text-align:center;">soy agua, honda mas audaz hasta las rodillas,</div> <div style="text-align:center;">soy fuego y agua sinceramente unidos por libre decisión.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Indra Grušaitė.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2849-nocturno_edith-sodergran.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Edith Södergran, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:41:58 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572606_hoguera-en-la-playa.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446572606_hoguera-en-la-playa.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Noche de claro de luna pura como la plata,</div> <div style="text-align:center;">oleaje azul de la noche,</div> <div style="text-align:center;">reverberantes olas que sin hablar</div> <div style="text-align:center;">una tras otra se suceden.</div> <div style="text-align:center;">Sombras caen sobre el camino,</div> <div style="text-align:center;">los arbustos de la playa lloran quedamente,</div> <div style="text-align:center;">negros gigantes vigilan la plata de la ribera.</div> <div style="text-align:center;">Silencio profundo a mitad del estío,</div> <div style="text-align:center;">sueño y ensueño.</div> <div style="text-align:center;">la luna deslizándose sobre el mar</div> <div style="text-align:center;">blanca y tierna.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Hoguera en la playa", Antonio Muñoz Degraín.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <span style="text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/edith-sodergran/" title="Edith Södergran">Edith Södergran</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2847-louise-elisabeth-gluck_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:36:06 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572143_louise-elisabeth-glck-biografia.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Louise Elisabeth Glück (Nueva York, 1943) es una poeta estadounidense en lengua inglesa. Fue la duodécima poeta laureada (2003-2004) por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Louise Glück nació en la ciudad de Nueva York y creció en Long Island. Se licenció en 1961 por la George W. Hewlett High School en la ciudad de Hewlett, Nueva York. Posteriormente asistió al Sarah Lawrence College en Yonkers (Estado de Nueva York), y a la Universidad de Columbia. Ganó el Premio Pulitzer de poesía en 1993 por su poemario The Wild Iris (El Iris Salvaje). Ha recibido también el National Book Critics Circle Award por Triumph of Achilles, el Premio de la Academia Americana de Poetas por Firstborn, así como numerosas becas Guggenheim. En este momento vive en Cambridge, Massachusetts, y desarrolla actividades de docencia en el departamento de lengua inglesa del Williams College en Williamstown, Masachusetts. De forma paralela, imparte clases en la Universidad de Yale.</div> <div style="text-align:center;">Obra poética, premios y becas</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es autora de once libros de poesía, entre los que se incluye Averno, The seven ages, Vita Nova, por el que fue galardonada con el Premio de Poesía de The New Yorker, Meadowlands, The Wild Iris (El iris salvaje), que recibió el Premio Pulitzer de poesía y el Premio William Carlos Williams de la Poetry Society of America, Ararat que recibió el Premio Nacional de poesía Rebekah Johnson Bobbit; y The triumph of Achiles que recibió, entre otros, el National Book Critics Circle Award. 'The First Four Books es una compilación de su poesía temprana.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">También ha publicado una colección de ensayos, Proofs and Theories: Essays on Poetry(1994) que ganó el PEN Martha Albrand Award for Nonfiction. La editorial Sarabande Books publicó en formato de bolsillo un nuevo poemario constituido por seis partes, titulado October. En 2001 la Universidad de Yale concedió a Louise Glück su Bollingen Prize premio de poesía que concede de forma bienal a un poeta destacado por su obra. Entre otros galardones y honores se incluyen el Lannan Literary Award, el Sara Teasdale Memorial Prize, la Medalla al mérito del MIT y diferentes ayudas y becas a la creación de instituciones como la Guggenheim y la Rockefeller.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus poemarios en lengua inglesa son: Firstborn (New American Library, 1968), The House on Marshland (Ecco Press, 1975),The Garden (Antaeus, 1976), Descending Figure (Ecco Press, 1980), The Triumph of Achilles (Ecco Press, 1985), Ararat (Ecco Press, 1990), The Wild Iris (Ecco Press, 1992), The First Four Books of Poems (Ecco Press, 1995), Meadowlands (Ecco Press, 1997), Vita Nova (Ecco Press, 1999), The Seven Ages (Ecco Press, 2001), Averno (Farrar, Straus and Giroux, 2006). </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su obra en prosa, también en inglés: Proofs and Theories: Essays on Poetry (Ecco Press, 1994).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su obra traducida al castellano: El iris salvaje. Editorial Pre-Textos. 2006. La diferencia entre Pepsi y Coca-Cola: antología de poesía norteamericana contemporánea. Traductor: Julio Mas Alcaraz. Editorial Vitruvio, 2007. Ararat. Editorial Pre-Textos. 2008. Poesía selecta. Traductor: Beverly Pérez Rego. Caracas: Universidad Metropolitana, Colección Luna Nueva, 2008. Las siete edades. Editorial Pre-Textos. 2011. Averno. Editorial Pre-Textos. 2011.</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas:</span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"> <a href="https://mundopoetico.es/louise-elisabeth-gluck/" title="Louise Elisabeth Glück">Louise Elisabeth Glück</a></span><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2846-nieve-de-primavera.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:33:33 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446572055_hippolyte_sebron_-_vue_de_la_grande_galerie_du_louvre.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446572055_hippolyte_sebron_-_vue_de_la_grande_galerie_du_louvre.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Mira el cielo nocturno:</div> <div style="text-align:center;">en mí poseo dos personas, dos clases de poder.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estoy aquí contigo, en la ventana,</div> <div style="text-align:center;">observando tu reacción. Ayer</div> <div style="text-align:center;">la luna se alzó sobre la tierra mojada del jardín.</div> <div style="text-align:center;">Hoy la tierra brilla igual que la luna,</div> <div style="text-align:center;">como materia muerta, encostrada de luz.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ahora puedes ya cerrar los ojos.</div> <div style="text-align:center;">He escuchado tus llantos, también</div> <div style="text-align:center;">los llantos anteriores a los tuyos,</div> <div style="text-align:center;">y he sido sensible a sus demandas.</div> <div style="text-align:center;">Te mostré lo que querías:</div> <div style="text-align:center;">no la convicción sino el sometimiento</div> <div style="text-align:center;">a la autoridad, que descansa en la violencia.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Eduardo Chirinos).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Vista de la gran galeria del Louvre" (1801), Hippolyte Sebron. Museo del Louvre, París.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora:</span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"> <a href="https://mundopoetico.es/louise-elisabeth-gluck/" title="Louise Elisabeth Glück">Louise Elisabeth Glück</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2845-escila_louise-elisabeth-gluck.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:31:39 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446571949_johann_heinrich.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446571949_johann_heinrich.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">No yo, tonta, no yo sino nosotras, nosotras: olas</div> <div style="text-align:center;">azules y celestes como</div> <div style="text-align:center;">una crítica al cielo: ¿por qué</div> <div style="text-align:center;">atesoras tu voz</div> <div style="text-align:center;">si ser algo es lo que sigue</div> <div style="text-align:center;">a no ser nada?</div> <div style="text-align:center;">¿por qué alzas los ojos?, ¿para oír</div> <div style="text-align:center;">algo así como un eco de la voz</div> <div style="text-align:center;">de dios? Sois todos iguales:</div> <div style="text-align:center;">solitarios, de pie sobre nosotras, planificando</div> <div style="text-align:center;">vuestras vidas absurdas; vais</div> <div style="text-align:center;">donde se os manda, como todas las cosas,</div> <div style="text-align:center;">donde el viento os plante, unos y otros</div> <div style="text-align:center;">mirando siempre</div> <div style="text-align:center;">hacia abajo, viendo alguna imagen</div> <div style="text-align:center;">del agua y escuchando qué: olas,</div> <div style="text-align:center;">y sobre las olas, pájaros cantando.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Eduardo Chirinos).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Odiseo frente a Escila y Caribdis" (1796), Johann Heinrich Füssli.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora:</span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"> <a href="https://mundopoetico.es/louise-elisabeth-gluck/" title="Louise Elisabeth Glück">Louise Elisabeth Glück</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2844-amor-bajo-la-luz-de-la-luna.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:29:31 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446571848_abraham-pether-1756-1812.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446571848_abraham-pether-1756-1812.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación</div> <div style="text-align:center;">a otra persona, a eso lo llaman</div> <div style="text-align:center;">alternativamente desnudar el corazón, o desnudar el alma.</div> <div style="text-align:center;">(Lo que significa que para entonces adquirieron una).</div> <div style="text-align:center;">Afuera, la noche de verano, todo un mundo</div> <div style="text-align:center;">arrojado a la luna: grupos de formas plateadas</div> <div style="text-align:center;">que podrían ser árboles o edificios, el angosto jardín</div> <div style="text-align:center;">donde el gato se esconde para revolcarse en el polvo,</div> <div style="text-align:center;">la rosa, la coreopsis y, en la oscuridad, la cúpula dorada del capitolio</div> <div style="text-align:center;">transformada en aleación de luz de luna,</div> <div style="text-align:center;">forma sin detalle, el mito, el arquetipo, el alma</div> <div style="text-align:center;">llena de ese fuego que en realidad es luz de luna,</div> <div style="text-align:center;">tomada de otra fuente, y brilla</div> <div style="text-align:center;">unos instantes, como brilla la luna: piedra o no,</div> <div style="text-align:center;">la luna sigue estando más que viva.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Eduardo Chirinos).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Henry Pether (1830-1902).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora:</span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"> <a href="https://mundopoetico.es/louise-elisabeth-gluck/" title="Louise Elisabeth Glück">Louise Elisabeth Glück</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2843-el-espino.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Louise Elisabeth Glück, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:15:43 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446571007_1937-morning-in-the-garden-at-vauxcresson.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446571007_1937-morning-in-the-garden-at-vauxcresson.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Al lado tuyo, pero no</div> <div style="text-align:center;">de tu mano: así te miro</div> <div style="text-align:center;">andar por el jardín</div> <div style="text-align:center;">de verano: las cosas</div> <div style="text-align:center;">que no pueden moverse</div> <div style="text-align:center;">aprenden a mirar. No necesito</div> <div style="text-align:center;">perseguirte a través</div> <div style="text-align:center;">del jardín; en cualquier parte</div> <div style="text-align:center;">los humanos dejan</div> <div style="text-align:center;">señal de lo que sienten, flores</div> <div style="text-align:center;">esparcidas en el polvo del camino, todas</div> <div style="text-align:center;">blancas y doradas, algunas</div> <div style="text-align:center;">levemente alzadas</div> <div style="text-align:center;">por el viento de la tarde. No necesito</div> <div style="text-align:center;">seguirte adonde estás ahora,</div> <div style="text-align:center;">hundido en la ponzoña de este campo, para</div> <div style="text-align:center;">saber la causa de tu huida, de tu humana</div> <div style="text-align:center;">pasión, de tu rabia: ¿por qué otra cosa</div> <div style="text-align:center;">dejarías caer todo aquello</div> <div style="text-align:center;">que has acumulado?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Eduardo Chirinos).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Mañana en el jardín de Vauxcresson" (1937), Édouard Vuillard.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora:<span style="text-align:center;word-spacing:1.1px;"> <a href="https://mundopoetico.es/louise-elisabeth-gluck/" title="Louise Elisabeth Glück">Louise Elisabeth Glück</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2842-jaime-gil-de-biedma_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Jaime Gil de Biedma</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:10:51 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446570603_gil_de_biedma.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;">(Barcelona, 1929 - id., 1990) Poeta español. Destacado representante de la Generación del 50 y unido por razones de afinidad intelectual y de amistad con algunos de sus miembros (en especial Carlos Barral y el poeta en catalán Gabriel Ferrater), su poesía se inspira, con arriesgada sinceridad, en la experiencia civil y en su historia personal. La expresión franca y libre de convenciones con que aborda los temas (entre ellos, y fundamental, el erótico), la ironía o el escepticismo inteligentes de que hacen gala sus versos, la andadura narrativa y el toque de sabio prosaísmo son virtudes que justifican el papel sumamente destacado que ocupa en la poesía moderna, a pesar de la brevedad de su producción.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jaime Gil de Biedma</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Nacido en una familia de la alta burguesía, realizó estudios de derecho y estuvo a punto de ingresar en la carrera diplomática. En 1953, durante una estancia en Oxford, se inició en el conocimiento de los poetas anglosajones, que tuvieron una influencia decisiva en su obra. Trabajó en una importante empresa de tabacos que lo llevó a residir largas temporadas en Filipinas. Dio a conocer sus composiciones de juventud en la revista Laye con el título Según sentencia del tiempo (1953), pero su primer libro de versos importante fue Compañeros de viaje (1959), en el cual el magisterio de Luis Cernuda y W. H. Auden sirvieron al autor para trascender los enfoques de la poesía social de aquellos años, y aportar un punto de vista distanciado, subjetivo e irónico.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En las obras siguientes, Moralidades (1966) y Poemas póstumos (1969), se acentuó esta tendencia: renunció a pronunciarse dogmáticamente o a enarbolar banderas políticas, pero ofreció una visión sarcástica de la clase burguesa y criticó la historia reciente de España desde su propia experiencia, con una voz personal a la vez desencantada y lúcida. Recurrió a un lenguaje coloquial que en ocasiones puede parecer prosaico, y desgranó así sus temas preferidos: el universo de la infancia, el amor entendido como un impulso hedonista y el paso del tiempo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El poeta revivió con nostalgia sus años infantiles y de adolescencia en la casa familiar de Nava de la Asunción (Segovia), pasado con el que afirmó tener una relación mítica y religiosa, y, al reivindicar un erotismo pleno y sin cortapisas, denunció la hipocresía y los convencionalismos sociales. Paralelamente, el transcurso del tiempo es en su obra un motivo constante y casi obsesivo que brota con especial intensidad en el Diario del artista seriamente enfermo (1974), libro de memorias escrito a causa de una prolongada convalecencia. La pérdida de la juventud, y consecuentemente de la pasión amorosa, desembocó en la necesidad de salvar la memoria y detener así el fluir temporal con objeto de preservar la propia vida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jaime Gil de Biedma realizó también una importante labor como traductor y escribió diversos ensayos, como Cántico: el mundo y la poesía de Jorge Guillén (1960) y los textos recopilados en El pie de la letra (1980), que se ocupan de T. S. Eliot, Luis Cernuda y otros poetas. Sus tres principales libros de poemas fueron agrupados, junto con algunas composiciones nuevas, en Las personas del verbo (1975). En 1981 se publicó su Antología Poética.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Póstumamente, en 1991, se publicó Retrato del artista en 1956, edición íntegra del diario escrito por el poeta durante un año de su vida, que se compone de tres partes: "Las islas de Circe", "Informe sobre la administración general en Filipinas" y "De regreso a Ítaca". Esta última había visto la luz en 1974 bajo el título de Diario del artista seriamente enfermo, pero el resto de la obra no pudo ser publicada en aquel momento debido a la censura vigente durante la dictadura franquista. Permanecen todavía inéditos otros dietarios escritos entre los años 1959 y 1965, así como el Diario de 1978.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/jaime-gil-de-biedma/" title="Jaime Gil de Biedma" style="text-align:center;">Jaime Gil de Biedma</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2841-juan-ramon-jimenez_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Juan Ramon Jimenez</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 18:06:32 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446570443_jimenez_juan_ramon.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">(Moguer, 1881 - San Juan de Puerto Rico, 1958) Poeta español. Su lírica evolucionó desde las últimas derivaciones del modernismo hacia una poesía a la vez emotiva e intelectualista. Tras cursar el bachillerato en el colegio de los jesuitas de Puerto de Santa María (Cádiz), ingresó en la universidad de Sevilla para estudiar derecho, carrera que abandonó para seguir su vocación artística.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Aunque inicialmente quiso ser pintor, pronto se orientó hacia la poesía, animado por la lectura de Rubén Darío y de los escritores románticos. Sus primeras colaboraciones en la revista madrileña Vida Nueva fueron acogidas con entusiasmo por los modernistas, por lo que decidió trasladarse a Madrid en 1900 y publicar ese mismo año sus dos primeros volúmenes de versos, Ninfeas y Almas de violeta, títulos que le fueron sugeridos por Ramón del Valle-Inclán y Rubén Darío.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Juan Ramón Jiménez</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De carácter melancólico y depresivo, la repentina muerte de su padre le causó fuertes crisis nerviosas que lo obligaron a pasar largas temporadas en sanatorios de Burdeos y Madrid. A esta época corresponden los libros Rimas (1902), Arias tristes (1903) y Jardines lejanos (1904), que configuraron una poética impregnada de musicalidad, nostalgia y amor por la naturaleza, con metros sencillos en los que predomina el octosílabo y un ritmo fluido de inspiración modernista.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre 1905 y 1912 el autor vivió en su pueblo natal, entregado a la lectura y admirando la vida campesina andaluza. Este acercamiento al mundo rural se tradujo en un nuevo sentimentalismo que, sin abandonar la languidez inicial, se enriqueció con impulsos apasionados y juveniles. En los escenarios crepusculares de pálidos jardines, decadentes ensueños y estancias silenciosas, aparecieron por primera vez colores brillantes e imágenes de mujeres desnudas que tiñeron los versos de erotismo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En este período escribió varios volúmenes: Elegías (1908-1910), Olvidanzas (1909), La soledad sonora (1911), Poemas mágicos y dolientes (1911), Melancolía (1912) y Laberinto (1913), así como el libro en prosa Platero y yo (1914), tierna elegía a un borriquillo que se convirtió en uno de sus textos más célebres. De regreso a Madrid conoció a Zenobia Camprubí, española educada en Estados Unidos, con la que se casó en Nueva York en 1916. La vitalidad y las constantes atenciones de Zenobia influyeron decisivamente en el nuevo rumbo que adoptó su trayectoria poética.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tanto en los Sonetos espirituales (1914) como en Estío (1916) se anunciaba un cambio formal que culminó en el Diario de un poeta recién casado (1917), escrito casi en su totalidad durante la travesía del Atlántico. Según declaró el autor, el constante movimiento de las olas le transmitió la obsesión por el ritmo y lo llevó a abandonar las estructuras estróficas tradicionales, y a cultivar el verso libre. Al mismo tiempo, la ornamentación modernista desapareció en favor de un lenguaje sobrio y desnudo, que huyó de la vaguedad y aspiró a la precisión absoluta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Muestra de ello son las composiciones de Eternidades (1918), Piedra y cielo (1919), Poesía (1923) y Belleza (1923), donde eliminó todo aquello que no tendiese a la esencia poética y a la plenitud espiritual y estética. El autor intentó llevar al ámbito de la prosa las conquistas obtenidas en sus versos y escribió la serie de retratos líricos que integraron el libro Españoles de tres mundos (1942), aparecido en su mayor parte en la revista Índice.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Paralelamente, incitado por un afán de depuración máxima, sometió su obra a una permanente revisión. Fruto de esta inquietud son las colecciones de textos Unidad (1925), Obra en marcha (1928), Sucesión (1932), Presente (1933) y Hojas sueltas (1935), que incluyeron páginas susceptibles de ser reelaboradas con posterioridad.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tras la publicación de Cántico (1935), el estallido de la Guerra Civil interrumpió la labor creadora del poeta, que fue nombrado agregado cultural en Washington. Después de vivir en Estados Unidos y Cuba se instaló en Puerto Rico, donde enseñó en la universidad y se dedicó a retocar gran parte de su obra. A esta última época pertenecen los libros La estación total (1946), Romances de Coral Gables (1948) y Animal de fondo (1949), en los que la búsqueda de la belleza total se plasmó a través de una visión intelectualista y metafísica, en función de la cual su poesía se transformó en un "dios deseante y deseado", con conciencia de la divinidad y con manifestación inefable de lo eterno. Juan Ramón Jiménez fue galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1956.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/juan-ramon-jimenez/" title="Juan Ramón Jiménez">Juan Ramón Jiménez</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2839-la-vida-a-veces_jaime-gil-de-biedma.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Jaime Gil de Biedma</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 17:52:59 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446569640_manet.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446569640_manet.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">La vida a veces es más rica.</div> <div style="text-align:center;">Y nos convida a los dos juntos</div> <div style="text-align:center;">a su palacio, entre semana,</div> <div style="text-align:center;">o los domingos a dar tumbos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La vida entonces, ya se cuenta</div> <div style="text-align:center;">por unidades de amor tuyo,</div> <div style="text-align:center;">tan diminutas que se olvidan</div> <div style="text-align:center;">en lo feliz, en lo confuso.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La vida a veces es muy poco</div> <div style="text-align:center;">y tan intensa -si es tu gusto-</div> <div style="text-align:center;">Hasta el dolor que tú me haces</div> <div style="text-align:center;">da otro sentido a ser del mundo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La vida; luego, ya es nosotros</div> <div style="text-align:center;">hasta el extremo más inmundo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Porque quererse es un castigo</div> <div style="text-align:center;">y es un abismo vivir juntos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "La pareja casada Guillemet en el invernadero" (1879), Édouard Manet, Nationalgalerie, Berlín.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/jaime-gil-de-biedma/" title="Jaime Gil de Biedma" style="text-align:center;">Jaime Gil de Biedma</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2838-edgar-allan-poe_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Edgar Allan Poe, Biografia</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 17:50:44 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446569475_poe_edgar_allan.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">(Boston, EE UU, 1809 - Baltimore, id., 1849) Poeta, narrador y crítico estadounidense, uno de los mejores cuentistas de todos los tiempos. La imagen de Poe como mórbido cultivador de la literatura de terror ha entorpecido en ocasiones la justa apreciación de su trascendencia literaria. Ciertamente fue el gran maestro del género, e inauguró además el relato policial y la ciencia-ficción; pero, sobre todo, revalorizó y revitalizó el cuento tanto desde sus escritos teóricos como en su praxis literaria, demostrando que su potencial expresivo nada tenía que envidiar a la novela y otorgando al relato breve la dignidad y el prestigio que modernamente posee.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Biografía</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Edgar Allan Poe perdió a sus padres, actores de teatro itinerantes, cuando contaba apenas dos años de edad. El pequeño Edgar fue educado por John Allan, un acaudalado hombre de negocios de Richmond. Las relaciones de Poe con su padre adoptivo fueron traumáticas; también la temprana muerte de su madre se convertiría en una de sus obsesiones recurrentes. De 1815 a 1820 vivió con John Allan y su esposa en el Reino Unido, donde comenzó su educación.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Edgar Allan Poe</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Después de regresar a Estados Unidos, Edgar Allan Poe siguió estudiando en centros privados y asistió a la Universidad de Virginia, pero en 1827 su afición al juego y a la bebida le acarreó la expulsión. Abandonó poco después el puesto de empleado que le había asignado su padre adoptivo, y viajó a Boston, donde publicó anónimamente su primer libro, Tamerlán y otros poemas (Tamerlane and Other Poems, 1827).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Se alistó luego en el ejército, en el que permaneció dos años. En 1829 apareció su segundo libro de poemas, Al Aaraaf, y obtuvo, por influencia de su padre adoptivo, un cargo en la Academia Militar de West Point, de la que a los pocos meses fue expulsado por negligencia en el cumplimiento del deber.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1832, y después de la publicación de su tercer libro, Poemas (Poems by Edgar Allan Poe, 1831), se desplazó a Baltimore, donde contrajo matrimonio con su jovencísima prima Virginia Clemm, que tenía entoces catorce años. Por esta época entró como redactor en el periódico Southern Baltimore Messenger, en el que aparecieron diversas narraciones y poemas suyos, y que bajo su dirección se convertiría en el más importante periódico del sur del país. Más tarde colaboró en varias revistas en Filadelfia y Nueva York, ciudad en la que se había instalado con su esposa en 1837.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su labor como crítico literario incisivo y a menudo escandaloso le granjeó cierta notoriedad, y sus originales apreciaciones acerca del cuento y de la naturaleza de la poesía no dejarían de ganar influencia con el tiempo. En 1840 publicó en Filadelfia Cuentos de lo grotesco y lo arabesco; obtuvo luego un extraordinario éxito con El escarabajo de oro (1843), relato acerca de un fabuloso tesoro enterrado, tan emblemático de su escritura como el poemario El cuervo y otros poemas (1845), que llevó a la cumbre su reputación literaria.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La larga enfermedad de su esposa convirtió su matrimonio en una experiencia amarga; cuando ella murió, en 1847, se agravó su tendencia al alcoholismo y al consumo de drogas, según testimonio de sus contemporáneos. Ambas adicciones fueron, con toda probabilidad, la causa de su muerte, acaecida en 1849: fue hallado inconsciente en una calle de Baltimore y conducido a un hospital, donde falleció pocos días más tarde, aparentemente de un ataque cerebral.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La obra de Edgar Allan Poe</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La calidad de la producción literaria de Poe ha oscurecido en parte su faceta de teórico de la literatura; en obras como Fundamento del verso (1843), La filosofía de la composición (1846) y El principio poético (1850), expuso ideas singulares y novedosas sobre los géneros literarios y el proceso de creación. En este último terreno se apartó por completo del concepto romántico de inspiración al abogar por una escritura reflexiva, meditada y perfectamente consciente de las técnicas expresivas, que habían de encauzarse en dirección al efecto deseado. Tales ideas tendrían gran predicamento entre la crítica antirromántica.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Edgar Allan Poe</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Respecto a los géneros, Poe sostuvo que la máxima expresión literaria es la poesía, y a ella dedicó sus mayores esfuerzos. Sus poemas no fueron bien recibidos entre la crítica estadounidense, que los juzgó excesivamente artificiosos, pero, a partir de los estudios de Mallarmé, los europeos vieron en Poe a un modélico precursor del simbolismo. La apreciación es justa si no se olvidan los motivos románticos que, a pesar a su poética, lastraron todavía sus versos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La moda byroniana dejó su impronta en un libro primerizo que publicó con sólo dieciocho años, Tamerlán y otros poemas (1827). En su segunda obra, Al Aaraaf (1829), el poeta celebra una etérea forma de belleza, preludio de la pura "idealidad" a la que aspirará en algunos poemas posteriores. En su tercer libro, Poemas (1831), reunió con algunas revisiones y adiciones los poemas de los dos primeros volúmenes, y añadió seis nuevas composiciones. En ellas llegó a la madurez y encontró una voz auténtica, aunque se pueda discernir en ella el eco de Coleridge; su evocación de un mundo ideal y visionario quedaba realzada por el ritmo hipnótico de los versos y la fuerza turbadora de las imágenes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su último libro, El cuervo y otros poemas (1845), es la expresión de su pesimismo y de su anhelo de una belleza ajena a este mundo. Algunas de las composiciones de Poe, desgajadas de los poemarios de que forman parte, alcanzaron una notable popularidad. Es justamente célebre su extenso poema El cuervo (The Raven, 1845), donde su dominio del ritmo y la sonoridad del verso alcanzan el máximo nivel. Manifiestan idéntico virtuosismo Las campanas (The Bells, 1849), cuyo resonar, que acompaña las diversas etapas de la vida humana desde la infancia hasta la muerte, se evoca con reiteraciones rimadas y aliteraciones; Ulalume (1847), un recorrido de la tristeza a la ilusión que cae de nuevo en la desesperanza; y Annabel Lee (1849), exaltación de un inocente amor infantil que ni la muerte puede truncar.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pero la genialidad y la originalidad de Edgar Allan Poe encuentran su mejor expresión en los cuentos, que, según sus propias apreciaciones críticas, son la segunda forma literaria, pues permiten una lectura sin interrupciones, y por tanto la unidad de efecto que resulta imposible en la novela. Considerado uno de los más extraordinarios cuentistas de todos los tiempos, Poe inició la revitalización que experimentaría el género en tiempos modernos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Publicados bajo el título Cuentos de lo grotesco y lo arabesco (Tales of the Grotesque and Arabesque, 1840), aunque hubo nuevas recopilaciones de narraciones suyas en 1843 y 1845, la mayoría se desarrolla en un ambiente gótico y siniestro, plagado de intervenciones sobrenaturales, y en muchos casos son obras maestras de la literatura de terror. Poe basó su estilo tanto en la atmósfera opresiva que creaba durante el inicio y desarrollo del relato como en los efectos sorpresivos del final.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Así ocurre en el antológico La caída de la casa Usher (The Fall of the House of Usher), cuento sobrenatural o simbolista en el que el narrador asiste a los últimos días de un antiguo amigo suyo, el hipersensible y atormentado aristócrata Rodrigo Usher. Durante su estancia fallece la hermana de Usher, que estaba gravemente enferma, y la entierran en una cripta subterránea. Una semana después, en una sobrecogedora escena final, la hermana reaparece para caer sobre el ya delirante Usher, pereciendo ambos y, tras la huida del narrador, la casa misma, que se derrumba sobre el estanque.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Cuando Baudelaire vertió al francés la citada colección y otra posterior (Tales, 1845), las tituló Histoires extraordinaires, denominación que pasó a las traducciones españolas como Narraciones extraordinarias. No faltan en estas recopilaciones los relatos macabros, como El barril de amontillado (The Cask of Amontillado), o cuentos dedicados a mujeres atormentadas e inescrutables en un contexto de atmósfera enfermiza, como Berenice o Ligeia; son en cambio menos numerosos aquellos que narran la resolución de algún enigma, como El escarabajo de oro (The Gold Bug).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En este último grupo es preciso destacar los tres cuentos protagonizados por Augusto Dupin, que sentaron las bases de un género destinado a cobrar una inmensa popularidad: la literatura policíaca. El primero de tales cuentos, Los crímenes de la calle Morgue (The Murders in the Rue Morgue), se ha considerado, con toda razón, como el fundador de la novela de misterio y detectivesca. Dupin es también el protagonista de El misterio de Marie Rogêt (The Mystery of Marie Roget) y de La carta robada (The purloined Letter), piezas clásicas del género por el equilibrio de lógica, suspense y detalles narrativos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Maestro del terror y fundador del género policial, también se reconoce a Poe su papel de precursor en la literatura de ciencia-ficción por algunos de los relatos contenidos en las Narraciones extraordinarias. De tema marino es la única novela que llegó a completar, Las aventuras de Arthur Gordon Pym (The Narrative of Arthur Gordon Pym, 1838), historia de un viaje fantástico al Polo Sur en la que reaparecen numerosos elementos (muchos de ellos terroríficos o simbólicos) de sus cuentos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El conjunto de la obra de Poe influyó notablemente en los simbolistas franceses, en especial en Charles Baudelaire, quien la dio a conocer en Europa. Por lo demás, los continuadores de los nuevos caminos que abrió su narrativa (como Arthur Conan Doyle en la novela detectivesca, Julio Verne en la ciencia-ficción o H.P. Lovecraft en la literatura de terror) señalaron su deuda con el estadounidense, y, en general, su magisterio ha sido reconocido por todos los grandes cultivadores del cuento moderno, desde Guy de Maupassant hasta Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, quien realizó una soberbia traducción de sus relatos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/edgar-allan-poe/" title="Edgar Allan Poe" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:0.1em;">Edgar Allan Poe</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2837-eldorado_edgar-allan-poe.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poema De Libertad, Edgar Allan Poe</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 17:39:40 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446568763_victor-crisostomo-gomez.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446568763_victor-crisostomo-gomez.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Brillantemente ataviado, un galante caballero,</div> <div style="text-align:center;">viajó largo tiempo al sol y a la sombra,</div> <div style="text-align:center;">cantando su canción, a la busca del Eldorado.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pero llegó a viejo, el animoso caballero, y</div> <div style="text-align:center;">sobre su corazón cayó la noche porque en ninguna</div> <div style="text-align:center;">parte encontró la tierra del Eldorado.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y al fin, cuando le faltaron las fuerzas, pudo</div> <div style="text-align:center;">hallar una sombra peregrina.—Sombra,—le</div> <div style="text-align:center;">preguntó—¿dónde podría estar esa tierra del</div> <div style="text-align:center;">Eldorado?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">"Más allá de las montañas de la Luna, en</div> <div style="text-align:center;">el fondo del valle de las sombras; cabalgad,</div> <div style="text-align:center;">cabalgad sin descanso—respondió la sombra,—si</div> <div style="text-align:center;">buscáis el Eldorado....".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Luis López Nieves).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Víctor Crisóstomo Gómez.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/edgar-allan-poe/" title="Edgar Allan Poe" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:0.1em;">Edgar Allan Poe</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2836-deseas-que-te-amen.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Edgar Allan Poe</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 17:34:57 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446568486_ken-hamilton-22.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446568486_ken-hamilton-22.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,</div> <div style="text-align:center;">el rumbo de tu corazón.</div> <div style="text-align:center;">Sólo aquello que eres has de ser</div> <div style="text-align:center;">y aquello que no eres, no.</div> <div style="text-align:center;">Así, en el mundo, tu modo sutil,</div> <div style="text-align:center;">tu gracia, tu bellísimo ser,</div> <div style="text-align:center;">serán objeto de elogio sin fin</div> <div style="text-align:center;">y el amor... un sencillo deber.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Luis López Nieves).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Ken Hamilton.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/edgar-allan-poe/" title="Edgar Allan Poe" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:0.1em;">Edgar Allan Poe</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2834-batalla-ultima_pedro-gandia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad, Poemas Religiosos, Pedro Gandía</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:40:13 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446561668_lfontana.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446561668_lfontana.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Abrumador ejército de lanceros embiste</div> <div style="text-align:center;">satánica belleza en ajustado cuero.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los potros se encabritan por su cintura ígnea,</div> <div style="text-align:center;">por sus ojos de turbios y anhelantes rubíes,</div> <div style="text-align:center;">por sus labios –venero de besos criminales–.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El gímnico celeste afila sus estrellas.</div> <div style="text-align:center;">Y, en la tiniebla, grita la pasión de los hierros.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los hijos de la noche destruyan el poemario.</div> <div style="text-align:center;">Jamás haya otra lumbre que el hipnótico espejo</div> <div style="text-align:center;">líquido de la pátera</div> <div style="text-align:center;">del infernal doncel.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Minerva armándose" (1613), Lavinia Fontana. Galería Borghese, Roma.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span><a href="https://mundopoetico.es/pedro-gandia/" title="Pedro Gandía">Pedro Gandía</a></span><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2833-nilo-abajo_pedro-gandia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Pedro Gandía</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:36:29 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446561441_the_prisoner-l1863.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446561441_the_prisoner-l1863.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">El río es el reflejo</div> <div style="text-align:center;">del sueño de la vida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Silenciosas falucas</div> <div style="text-align:center;">cortan de blanco el aire.</div> <div style="text-align:center;">Chicos nubios, papiros</div> <div style="text-align:center;">florecen las riberas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El reflejo es el sueño</div> <div style="text-align:center;">del río de la vida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre las cañas, túnicas</div> <div style="text-align:center;">como garzas de luz.</div> <div style="text-align:center;">Los desnudos bucean</div> <div style="text-align:center;">la verdad del origen.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El sueño es el reflejo</div> <div style="text-align:center;">del río de la vida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El ónix de los cuerpos</div> <div style="text-align:center;">en el jade del agua.</div> <div style="text-align:center;">Bandada de ibis corta</div> <div style="text-align:center;">el agua azul del cielo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es el sueño del río</div> <div style="text-align:center;">reflejo de la vida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Las riberas van, vienen.</div> <div style="text-align:center;">Cae la luz. Saluda</div> <div style="text-align:center;">en la penumbra un niño.</div> <div style="text-align:center;">Retrocede el paisaje.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El sueño del reflejo,</div> <div style="text-align:center;">el río de la vida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "El prisionero" (1863), Jean León Gérôme.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span><a href="https://mundopoetico.es/pedro-gandia/" title="Pedro Gandía">Pedro Gandía</a></span><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2831-max-jacob_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Franceses, Biografia, Max Jacob</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:30:46 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446561018_max-jacob-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446561018_max-jacob-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">Max Jacob (Quimper, Bretaña, 11 de julio de 1876 - Campo de concentración de Drancy, 5 de marzo de 1944). Escritor, poeta, dramaturgo y pintor francés de origen judío, de tendencia surrealista. Su obra está influida por la estética de los cubistas, con quienes trabó estrecha amistad.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cuando llegó a París, procedente de la Bretaña, trabajó en un almacén. Ése fue el momento en que vivió su única historia de amor. Hacia 1905 conoció a G. Apollinaire y Picasso, y siguiendo el consejo del pintor, que le sugirió que viviera como un poeta, dejó su empleo, se dedicó a pintar, escribir, ayunar y frecuentar Montparnasse. En esa época publicó sus primeros volúmenes, teorizó sobre el "poème en prose" y se relacionó con los pintores cubistas y los poetas dadaístas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Su inclinación hacia lo místico y la fe en que su Dios le iluminaría, concluyeron en su conversión y bautismo católico en 1915, del que Picasso fue padrino. Los escritos de esos años, El cubilete de dados (1917), Le laboratoire central (1921), Visions infernales (1924) y Les penitents en maillot rose (1925) constituyen la parte más importante de su obra. Además publicó, poco a poco, en prosa: Las meditaciones de un judío converso, cuentos, novelas y textos diversos en tres volúmenes que dedicó al monje Matorel (1909-1911-1912).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En 1921 se retiró a Saint-Benoit del Loira, lugar que sólo abandonó para realizar algunos viajes al extranjero y una breve estancia en París. El 24 de febrero de 1944 los nazis le detuvieron en su refugio de Saint-Benoit y lo deportaron a un campo de concentración en Drancy, donde murió de neumonía. Su cuerpo fue enterrado en 1949 en Saint-Benoît-sur-Loire. Su tumba estaba adornada con uno de sus retratos realizados en 1935 por su amigo René Iché.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En su obra póstuma, Derniers poèmes en vers et en prose (1945), el autor era ya un hombre humillado que pensaba que a través de Cristo y su sublimación encontraría su personalidad humana.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/max-jacob/" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;" title="Max Jacob">Max Jacob</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2830-cementerio_max-jacob.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Max Jacob, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:27:11 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446560843_cementerio-max-jacob.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446560843_cementerio-max-jacob.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Si a mi marido lo echáis</div> <div style="text-align:center;"> Irá a parar al cementerio,</div> <div style="text-align:center;"> Rosa blanca, rosa blanca y rosa roja.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Mi tumba es como un jardín,</div> <div style="text-align:center;"> Como un jardín roja y blanca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> El domingo iréis, rosa blanca,</div> <div style="text-align:center;"> A pasearos por allí,</div> <div style="text-align:center;"> Blanco mugueto y rosa blanca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Para los muertos Tía Yvonne</div> <div style="text-align:center;"> Una corona de alambre</div> <div style="text-align:center;"> Les trae de su jardín,</div> <div style="text-align:center;"> De alambre pintado y flores de satín,</div> <div style="text-align:center;"> Blanco mugueto y rosa blanca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Si Dios quiere resucitarme</div> <div style="text-align:center;"> Yo subiré al Paraíso, rosa blanca,</div> <div style="text-align:center;"> Con una aureola dorada,</div> <div style="text-align:center;"> Blanco mugueto y rosa blanca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Si mi marido volviese,</div> <div style="text-align:center;"> Rosa blanca y rosa blanca,</div> <div style="text-align:center;"> Juntito a mi tumba viene,</div> <div style="text-align:center;"> Blanco mugueto y rosa blanca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Acuérdate de nuestra infancia, rosa blanca,</div> <div style="text-align:center;"> Cuando en el muelle jugábamos,</div> <div style="text-align:center;"> Blanco mugueto y rosa blanca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Pintura de Christine Marie Løvmand (1803-1872).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/max-jacob/" title="Max Jacob" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;">Max Jacob</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2829-oracion_max-jacob.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Max Jacob, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poemas Religiosos</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:22:44 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446560566_angela-fraleigh.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446560566_angela-fraleigh.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Permitid, Señor, un</div> <div style="text-align:center;">poco de lujuria en este</div> <div style="text-align:center;">mundo.</div> <div style="text-align:center;">Permitid que el roce de</div> <div style="text-align:center;">los labios sea caliente</div> <div style="text-align:center;">levadura,</div> <div style="text-align:center;">permitid que las</div> <div style="text-align:center;">pupilas de luto del</div> <div style="text-align:center;">deseo se hundan en el</div> <div style="text-align:center;">pozo de otros ojos,</div> <div style="text-align:center;">permitid que la mano</div> <div style="text-align:center;">del osado amante</div> <div style="text-align:center;">palpe la sangre ajena</div> <div style="text-align:center;">estremecida.</div> <div style="text-align:center;">Dejad hervir las entrañas</div> <div style="text-align:center;">de los machos sobre la</div> <div style="text-align:center;">piel desnuda,</div> <div style="text-align:center;">dejad el juego de los</div> <div style="text-align:center;">adolescentes labios</div> <div style="text-align:center;">bucear en los senos de</div> <div style="text-align:center;">los lirios,</div> <div style="text-align:center;">dejad las vírgenes con</div> <div style="text-align:center;">su secreto fuego</div> <div style="text-align:center;">ardiendo en piras</div> <div style="text-align:center;">escondidas,</div> <div style="text-align:center;">dejad los muslos de los</div> <div style="text-align:center;">verdes tallos</div> <div style="text-align:center;">mezclarse en llamas</div> <div style="text-align:center;">de tacto, en apretadas</div> <div style="text-align:center;">lianas de caricias.</div> <div style="text-align:center;">Que el rubor se</div> <div style="text-align:center;">desnude enteramente</div> <div style="text-align:center;">y la escultura</div> <div style="text-align:center;">surja de tactos y</div> <div style="text-align:center;">torrentes,</div> <div style="text-align:center;">que los zumos de los</div> <div style="text-align:center;">ojos exprimidos y de</div> <div style="text-align:center;">brazos,</div> <div style="text-align:center;">mane de fuentes</div> <div style="text-align:center;">secretas y de labios.</div> <div style="text-align:center;">Permitidlo, Señor, que</div> <div style="text-align:center;">ya sufren sus penas</div> <div style="text-align:center;">los humanos,</div> <div style="text-align:center;">que ya, bastante, la</div> <div style="text-align:center;">carga duró sobre sus</div> <div style="text-align:center;">hombros.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Angela Fraleigh.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/max-jacob/" title="Max Jacob" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;">Max Jacob</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2828-tristeza_max-jacob.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Max Jacob, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Soledad</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:18:04 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446560352_tristeza-max-jacob.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446560352_tristeza-max-jacob.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">¡Ay, no quedan esperanzas!</div> <div style="text-align:center;">Mi alma está triste.</div> <div style="text-align:center;">Ni padre, ni madre,</div> <div style="text-align:center;">ni hermano, ni amigo.</div> <div style="text-align:center;">Mi miseria impertinente.</div> <div style="text-align:center;">Ah, si no obstante se supiera</div> <div style="text-align:center;">cuán tierno y contrito</div> <div style="text-align:center;">me ha hecho la desventura.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "The wounded cavalier" (El caballero herido), 1856, William Shakespeare Burton.</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/max-jacob/" title="Max Jacob">Max Jacob</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2826-la-muralla_nicolas-guillen.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Nicolás Guillén</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 15:11:08 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446559857_an_arab_caravan_outside_a_fortified_town.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446559857_an_arab_caravan_outside_a_fortified_town.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Para hacer esta muralla,</div> <div style="text-align:center;">tráiganme todas las manos:</div> <div style="text-align:center;">Los negros, su manos negras,</div> <div style="text-align:center;">los blancos, sus blancas manos.</div> <div style="text-align:center;">Ay,</div> <div style="text-align:center;">una muralla que vaya</div> <div style="text-align:center;">desde la playa hasta el monte,</div> <div style="text-align:center;">desde el monte hasta la playa, bien,</div> <div style="text-align:center;">allá sobre el horizonte.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">—¡Tun, tun!</div> <div style="text-align:center;">—¿Quién es?</div> <div style="text-align:center;">—Una rosa y un clavel...</div> <div style="text-align:center;">—¡Abre la muralla!</div> <div style="text-align:center;">—¡Tun, tun!</div> <div style="text-align:center;">—¿Quién es?</div> <div style="text-align:center;">—El sable del coronel...</div> <div style="text-align:center;">—¡Cierra la muralla!</div> <div style="text-align:center;">—¡Tun, tun!</div> <div style="text-align:center;">—¿Quién es?</div> <div style="text-align:center;">—La paloma y el laurel...</div> <div style="text-align:center;">—¡Abre la muralla!</div> <div style="text-align:center;">—¡Tun, tun!</div> <div style="text-align:center;">—¿Quién es?</div> <div style="text-align:center;">—El alacrán y el ciempiés...</div> <div style="text-align:center;">—¡Cierra la muralla!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Al corazón del amigo,</div> <div style="text-align:center;">abre la muralla;</div> <div style="text-align:center;">al veneno y al puñal,</div> <div style="text-align:center;">cierra la muralla;</div> <div style="text-align:center;">al mirto y la yerbabuena,</div> <div style="text-align:center;">abre la muralla;</div> <div style="text-align:center;">al diente de la serpiente,</div> <div style="text-align:center;">cierra la muralla;</div> <div style="text-align:center;">al ruiseñor en la flor,</div> <div style="text-align:center;">abre la muralla...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Alcemos una muralla</div> <div style="text-align:center;">juntando todas las manos;</div> <div style="text-align:center;">los negros, sus manos negras,</div> <div style="text-align:center;">los blancos, sus blancas manos.</div> <div style="text-align:center;">Una muralla que vaya</div> <div style="text-align:center;">desde la playa hasta el monte,</div> <div style="text-align:center;">desde el monte hasta la playa, bien,</div> <div style="text-align:center;">allá sobre el horizonte...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Una caravana árabe fuera de la ciudad amurallada", Jean León Gérôme.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/nicolas-guillen/" title="Nicolás Guillén" style="text-align:center;">Nicolás Guillén</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2824-sacro-y-profano_pedro-gandia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Pedro Gandía, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:58:29 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446559148_sacro-y-profano-pedro-ganda.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446559148_sacro-y-profano-pedro-ganda.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Ni Donatello ni Luca della Robbia</div> <div style="text-align:center;">supieron definir su perfección.</div> <div style="text-align:center;">Y, en la Città dei Fiori, en vano dulces</div> <div style="text-align:center;">arias sagradas, mármoles danzantes,</div> <div style="text-align:center;">intentan reflejar sus claras líneas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">También tu vida, tras esa luz pura</div> <div style="text-align:center;">que mana de su carne, incendia el mundo</div> <div style="text-align:center;">y justifica su extinción.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Azucenas vidriadas,</div> <div style="text-align:center;">la materia ideal.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "La Plaza de la Señoría de Florencia" (s. XVIII), Giuseppe Zocchi.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span><a href="https://mundopoetico.es/pedro-gandia/" title="Pedro Gandía">Pedro Gandía</a></span><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2823-sandro-botticelli_pedro-gandia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Pedro Gandía, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas Religiosos</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:48:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446558524_boticelli.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446558524_boticelli.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Un azul de cobalto transmuta la distancia</div> <div style="text-align:center;">en santuario nocturno de cuyo laberinto</div> <div style="text-align:center;">salva el hilo de luz del laúd de un arcángel.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Lírica línea, tu alma, miniada de lejanos</div> <div style="text-align:center;">y misteriosos soles, cielos, lunas, avernos,</div> <div style="text-align:center;">invoca en la pintura un jardín sideral</div> <div style="text-align:center;">donde los dedos gustan arquitecturas frías</div> <div style="text-align:center;">y deshojan los blancos jazmines de la carne.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sangre en gemas, carbunclos; vocerío de hierbas,</div> <div style="text-align:center;">la cabellera al aire de la Idea; hibisco</div> <div style="text-align:center;">de fuego que introduce su enloquecido estambre</div> <div style="text-align:center;">en la curva perfecta de un daimon imposible.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Yo no busco tu cuerpo traspasado de saetas</div> <div style="text-align:center;">en el dulce y amargo combate del amor</div> <div style="text-align:center;">que cuanto más fulgura más hiere, ni tu ser</div> <div style="text-align:center;">de Centauro y Minerva, tierra y aire a mitad,</div> <div style="text-align:center;">sino el pulso instintivo de tu daga o pincel</div> <div style="text-align:center;">que eterniza un suspiro sacrificando su oro.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Luz-iris de Eros suave, sobre silentes labios.</div> <div style="text-align:center;">Mancebo de marfil palidece el paisaje.</div> <div style="text-align:center;">La materia hecha nube aproxima los mundos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Al sentir en su torso el apremio de Céfiro,</div> <div style="text-align:center;">fastuosa y virginal Flora enciende el vacío.</div> <div style="text-align:center;">En los ojos de Venus, Amor azul. Mercurio</div> <div style="text-align:center;">calza sus alas puras para beberse el éter.</div> <div style="text-align:center;">La Belleza en tres voces aquilata manzanas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">II</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A muerte, en el retablo, seduce el níveo virgen.</div> <div style="text-align:center;">El pincel insistiendo en cabellera intonsa,</div> <div style="text-align:center;">barnizando muy lento la azucena del sexo,</div> <div style="text-align:center;">labrando los diamantes de la esperma primera.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Inocente verdugo de los idólatras</div> <div style="text-align:center;">poseídos del filtro del color y la línea,</div> <div style="text-align:center;">sueñas en la aparente laxitud de tu lucha</div> <div style="text-align:center;">bajo el hermoso pie de la Victoria-Idea.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Si una granada cede su rubor a un dios niño,</div> <div style="text-align:center;">no es su pulpa edén, sino la tierra entera.</div> <div style="text-align:center;">El Carro de las Hora arrasará los labios,</div> <div style="text-align:center;">pero el sabor del beso late infinitamente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El tirso es lo fugaz; la columna, lo eterno.</div> <div style="text-align:center;">Liturgia de los sueños para vencer la Sierpe.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Indefensas beldades por el tiempo cuarteadas</div> <div style="text-align:center;">espejean el futuro. En él, ver reflejado</div> <div style="text-align:center;">las muletas que arrastran la vejez de su artífice.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ya no miras el mundo, que es falso. Haces que nazca</div> <div style="text-align:center;">en el postrer instante un dios del lienzo. Todo</div> <div style="text-align:center;">se ha cumplido. Y asciendes en un abrazo de ángeles.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: Autorretrato de Sandro Botticelli (detalle de "La adoración de los Magos"), Galería de los Uffizi, Florencia.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/pedro-gandia/" title="Pedro Gandía">Pedro Gandía</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2822-gabriela-mistral_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Gabriela Mistral</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:40:37 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <div> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446558047_mistral_gabriela.webp" alt=""></p></div> <div>(Seudónimo literario de Lucila Godoy Alcayaga; Vicuña, Chile, 1889 - Nueva York, 1957) Poetisa y educadora chilena. Tras el declive del modernismo, parte de la lírica hispanoamericana de los años de entreguerras siguió los pasos de las vanguardias europeas: citando solamente ejemplos chilenos, éste sería el caso de Vicente Huidobro, fundador del creacionismo, o de Pablo Neruda, deudor del surrealismo en Residencia en la tierra.</div> <div><br></div> <div>Gabriela Mistral</div> <div><br></div> <div>Otros poetas, en cambio, optaron por alejarse del modernismo orientándose hacia una poesía más sencilla y humana. Gabriela Mistral es la figura capital de esta última tendencia: tras unos inicios aún marcados por el modernismo, desarrolló una expresividad propia basada en un estilo elemental de imágenes intensas, con el que desnudó su intimidad dolorida y un corazón rebosante de amor, volcado (tras el amor trágico de Desolación) sobre los niños, los desvalidos o su propia tierra, en tonos hondamente religiosos. Su vida se movió sin pausas entre la literatura, la docencia y la carrera diplomática, actividad esta última por la que realizó numerosos viajes y pasó diversas temporadas en ciudades europeas, norteamericanas y latinoamericanas, en las que publicó la mayoría de sus obras.</div> <div><br></div> <div>Biografía</div> <div><br></div> <div>Hija de un maestro de escuela, con dieciséis años decidió dedicarse ella también a la enseñanza; trabajó como profesora de secundaria en su país y como directora de escuela. Como poetisa, Gabriela Mistral se dio a conocer en los Juegos Florales de Chile en 1914 con Los sonetos de la muerte, nacidos del dolor causado por el suicidio de su prometido, el empleado ferroviario Romelio Ureta, a quien había conocido en 1906. Firmados ya con el pseudónimo de Gabriela Mistral (formado a partir de dos autores admirados, el italiano Gabriele D'Annunzio y el poeta provenzal Frédéric Mistral), estos tres sonetos fueron incorporados en 1922 a una colección más amplia de sus versos editada por el Instituto Hispánico de Nueva York bajo el título de Desolación.</div> <div><br></div> <div>Ese mismo año dejó Chile para trasladarse a México, a petición del gobierno de este país, con el fin de que colaborara en la reforma de la educación iniciada por José Vasconcelos. En México, Gabriela Mistral fundó la escuela que lleva su nombre y colaboró en la organización de varias bibliotecas públicas, además de componer poemas para niños (Rondas de niños, 1923) por encargo del ministro de Instrucción Pública mexicano, y preparar textos didácticos como Lecturas para mujeres (1924).</div> <div><br></div> <div>Gabriela Mistral</div> <div><br></div> <div>Terminada su estancia en México, viajó a Europa y a Estados Unidos, y en 1926 fue nombrada secretaria del Instituto de Cooperación Intelectual de la Sociedad de Naciones. Paralelamente, fue redactora de una revista de Bogotá, El Tiempo (sus artículos fueron recogidos póstumamente en Recados: contando a Chile, en 1957). Representó a Chile en un congreso universitario en Madrid y pronunció en Estados Unidos una serie de conferencias sobre el desarrollo cultural estadounidense (1930).</div> <div><br></div> <div>En 1945 Gabriela Mistral recibió el Premio Nobel de Literatura (fue la primera concesión a una escritora en lengua española) y en 1951 el Premio Nacional de Literatura de Chile. Siguió su carrera diplomática y con ella sus numerosos viajes hasta su fallecimiento en Nueva York, en 1957. Por deseo de la propia Mistral, sus restos fueron trasladados a Chile y fue enterrada en Montegrande: dejaba tras de sí algunas obras inéditas, para su publicación póstuma.</div> <div><br></div> <div>La poesía de Gabriela Mistral</div> <div><br></div> <div>De tendencia modernista en sus inicios, su poesía derivó hacia un estilo personal, con un lenguaje coloquial y simple, de gran musicalidad, y un simbolismo que conecta con una imaginería de tradición folclórica. En sus obras expresó temas como el sufrimiento o la maternidad frustrada, así como inquietudes religiosas y sociales que responden a su ideología cristiana y socialista. Poetisa de acento genuino y entrañable, parte de su no muy abundante producción está dedicada a los niños (fue maestra rural durante quince años), y tal vez sea éste el aspecto más conocido y celebrado de su obra. Sin embargo, su verdadera personalidad se revela, sincera, poderosa y conmovedora, en versos por los que circula una intimidad dolorida y una ternura en busca de sus propios cauces de manifestación.</div> <div><br></div> <div>La obra de Gabriela Mistral pasó por distintas etapas; en un primer momento, con la publicación de Desolación (México, 1922), existe un fuerte predomino del sentimiento sobre el pensamiento, a la vez que una cercanía muy estrecha con lo religioso. Los temas que aparecen en este libro, bajo una profunda reivindicación del retorno a valores de una trascendente espiritualidad, giran en torno a la frustración amorosa, al dolor por la pérdida, la muerte, la infidelidad, la maternidad y el amor filial, todo ello envuelto en la reflexión adulta de la poetisa, que vivió el suicidio de su amado como una pérdida irreparable.</div> <div><br></div> <div>Gabriela Mistral</div> <div><br></div> <div>Pese al lastre modernista, se aprecian ya en este primer poemario manifestaciones de un lenguaje más sencillo, particularmente patente en las canciones de cuna que contiene su última sección. También en México publicó Lecturas para mujeres (1923), una selección de prosas y versos de diversos autores destinada al uso escolar a la que incorporó textos propios, algunos ya incluidos en Desolación.</div> <div><br></div> <div>Las composiciones "para niños" son el núcleo de su segundo libro, Ternura (1924), en el que se advierte la pureza expresiva propia de aquella lírica humana y sencilla que convivió con las vanguardias tras la liquidación del modernismo; una lírica generalmente inspirada en la naturaleza y que de hecho fue también abordada por algunos escritores vanguardistas, que con frecuencia conciliaron la experimentación con su interés por la poesía popular. Dedicado a su madre y hermana, está dividido en siete secciones: Canciones de Cuna, Rondas, Jugarretas, Cuenta-Mundo, Casi Escolares, Cuento y Anejo. Para el lector adulto, el conjunto viene a expresar la pérdida de la infancia, que es restituida, en parte, a través del lenguaje.</div> <div><br></div> <div>Con Tala (1938), considerada una de sus obras más importantes, Gabriela Mistral inauguró una línea de expresión neorrealista que afirma valores del indigenismo, del americanismo y de las materias y esencias fundamentales del mundo. En los sesenta y cuatro poemas de este libro se produce una evolución temática y formal que será definitiva. Aunque en el arranque del libro el poema "Nocturno de los tejedores viejos" sólo insinuaba un renovado tratamiento fantástico, la sección Historias de loca esbozaba ya un nuevo acento que se consolidará en las siguientes, Materias y América, hasta alcanzar la plenitud de su expresión en la sección titulada Saudade, donde se encuentran piezas memorables como "Todas íbamos a ser reinas", en la que la poetisa rememora la infancia junto a sus tres hermanas y evoca sus respectivos sueños, eternizados pese el paso del tiempo mediante un lenguaje a la vez humorístico y mágico, teñido también por momentos de un cierto tradicionalismo folclórico.</div> <div><br></div> <div>En Chile apareció su siguiente colección de poemas, Lagar (1954), la última que publicó en vida. En esta obra estarían presentes todas las muertes, las tristezas, las pérdidas y el sentimiento de su propio fin. Un profunda originalidad convive con la carga de tristeza y trascendencia que ya había impregnado parte de sus primeros escritos, culminando una temática presidida por la resignación cristiana y el encuentro con la naturaleza.</div> <div><br></div> <div>Póstumamente aparecieron el poemario Poema de Chile (1967), un recorrido por la geografía, la naturaleza y las gentes de su país, y la primera edición de sus Poesías Completas (1970), así como diversas antologías de sus versos y recopilaciones de sus cartas y textos: Motivos de San Francisco (1965), serie de poemas en prosa dedicados al admirado pobrecito de Asís, y Cartas de Amor de Gabriela Mistral (1978).</div> <div><br></div> <div>Atenta a los problemas de su tiempo, en el género de los "Recados" (un tipo muy personal y elaborado de artículo periodístico, recogidos en Recados: contando a Chile, 1957), Mistral analizó múltiples temas, como la condición de la mujer en América Latina, la valoración del indigenismo, la educación de los pueblos americanos, la necesidad de elevar la dignidad y condición social de los niños en el continente, la religiosidad, el judaísmo y la maternidad. Sus ensayos educacionales fueron reunidos en el libro Magisterio y niño (1982).</div> <div> </div> <div><span style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;word-spacing:1.4px;color:rgb(39,39,39);">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/gabriela-mistral/" title="https://mundopoetico.es/gabriela-mistral/" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;word-spacing:1.4px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);">Gabriela Mistral</a></div></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2820-vctor-hugo_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Franceses, Biografia</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:27:09 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446557239_victor-hugo.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Victor Hugo (Besançon, Francia, 1802 - París, 1885), fue un novelista, poeta y dramaturgo francés. También se dedicó a la política durante un breve periodo de tiempo. La infancia de Victor Hugo transcurrió en Besançon, salvo dos años (1811-1812) en que residió con su familia en Madrid, donde su padre había sido nombrado comandante general. De temprana vocación literaria, ya en 1816 escribió en un cuaderno escolar: «Quiero ser Chateaubriand o nada».</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1819 destacó en los Juegos Florales de Toulouse y fundó el Conservateur littéraire, junto con sus hermanos Abel y Eugène, pero su verdadera introducción en el mundo literario se produjo en 1822, con su primera obra poética: Odas y poesías diversas. En el prefacio de su drama Cromwell (1827) proclamó el principio de la «libertad en el arte», y definió su tiempo a partir del conflicto entre la tendencia espiritual y el apresamiento en lo carnal del hombre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pronto considerado como el jefe de filas del Romanticismo, el virtuosismo de Victor Hugo se puso de manifiesto en Las Orientales (1829), que satisfizo el gusto de sus contemporáneos por el exotismo oriental. La censura de Marion Delorme retrasó su aparición en la escena teatral hasta el estreno de Hernani (1830), obra maestra que triunfó en la Comédie Française.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1830 inició una fase de singular fecundidad literaria, en la cual destacaron, además de distintos libros de poesía, su primera gran novela, Nuestra Señora de París, y el drama Ruy Blas. En 1841 ingresó en la Academia Francesa pero, desanimado por el rotundo fracaso de Los burgraves, abandonó el teatro en 1843. La muerte de su hija Léopoldine, acaecida mientras él estaba de viaje, sumada al desengaño por la traición de su esposa con su amigo Sainte-Beuve, lo sumieron en una honda crisis.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entregado a una actividad política cada vez más intensa, Victor Hugo fue nombrado par de Francia en 1845. Pese a presentarse a las elecciones de 1848 en apoyo de la candidatura de Luis Napoleón Bonaparte, sus discursos sobre la miseria, los asuntos de Roma y la ley Falloux anticiparon su ruptura con el Partido Conservador. El 17 de julio de 1851 denunció las ambiciones dictatoriales de Luis Napoleón y, tras el golpe de Estado, huyó a Bélgica. Si bien es cierto que no publicó ninguna obra entre 1843 y 1851, concibió su novela Los miserables y compuso numerosos poemas que aparecieron posteriormente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1852 se instaló, con su familia, en Jersey (Reino Unido), de donde pasó en 1856 a Guernesey. Allí permaneció, en su propiedad de Hauteville-House, hasta 1870. Republicano convencido, denunció sin tregua los vicios del régimen conservador de su país y en 1859 rechazó la amnistía que le ofrecía Napoleón III.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De este exilio de veinte años nacieron Los castigos, brillante sarta de poesías satíricas, la trilogía de El fin de Satán, Dios y La leyenda de los siglos, ejemplo de poesía filosófica, en la que traza el camino de la humanidad hacia la verdad y el bien desde la época bíblica hasta su tiempo, y su novela Los miserables, denuncia de la situación de las clases más humildes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De vuelta a París, tras la caída de Napoleón III (1870), Victor Hugo fue aclamado públicamente y elegido diputado. Fue derrotado en los comicios siguientes, pero en 1876 obtuvo el escaño de senador de París, posición desde la que defendió la amnistía de los partidarios de la Comuna. Sin embargo, desengañado por la política, regresó a Hauteville-House (1872-1873).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El ritmo de su producción disminuía, pero su prestigio se acrecentaba sin cesar: un banquete conmemoró el quincuagésimo aniversario de Hernani; en 1881, su cumpleaños fue celebrado oficialmente y los senadores, en la tribuna, se levantaron sin excepción en su honor. A su muerte, el gobierno francés decretó un día de luto nacional y sus restos fueron trasladados al Panteón. Considerado como uno de los mayores poetas franceses, su influencia posterior sobre Baudelaire, Rimbaud e incluso Mallarmé y los surrealistas es innegable.</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/victor-hugo/" title="https://mundopoetico.es/victor-hugo/" style="text-align:center;">Víctor Hugo</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2819-la-pobre-gente.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poema De Libertad, Victor Hugo</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:23:12 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"></div> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446557017_hugo.webp" alt=""></p> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;">I</div> <div style="text-align:center;">Es de noche. La choza es pobre, aunque segura.</div> <div style="text-align:center;">Sombrío es su interior, mas algo se percibe</div> <div style="text-align:center;">que irradia entre las sombras de su oscuro crepúsculo.</div> <div style="text-align:center;">Redes de pescador cuelgan de sus paredes.</div> <div style="text-align:center;">Y al fondo, en un rincón, una vajilla humilde,</div> <div style="text-align:center;">encima de un arcón, destella vagamente,</div> <div style="text-align:center;">y una gran cama adviértese, echadas sus cortinas.</div> <div style="text-align:center;">Cerca, un colchón se extiende sobre unos viejos bancos,</div> <div style="text-align:center;">y cinco niños sueñan en él como en un nido</div> <div style="text-align:center;">de almas. El hogar donde unas llamas velan</div> <div style="text-align:center;">alumbra el techo oscuro, y una mujer, de hinojos,</div> <div style="text-align:center;">la frente sobre el lecho, reza y piensa, agitada.</div> <div style="text-align:center;">Es su madre. Está sola. Blanco de espuma, afuera,</div> <div style="text-align:center;">contra el viento, las rocas, las sombras y la bruma,</div> <div style="text-align:center;">el torvo Océano lanza sus oscuros sollozos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">II</div> <div style="text-align:center;">Su hombre está en el mar. Marino desde niño,</div> <div style="text-align:center;">contra el siniestro azar libra una gran batalla.</div> <div style="text-align:center;">Llueva o truene, sin falta ha de salir él siempre,</div> <div style="text-align:center;">pues las criaturas tienen hambre. Al atardecer</div> <div style="text-align:center;">parte cuando las aguas profundas van subiendo,</div> <div style="text-align:center;">del dique, los peldaños.</div> <div style="text-align:center;">La mujer quedó en casa cosiendo viejas telas,</div> <div style="text-align:center;">remendando las redes, cuidando los anzuelos,</div> <div style="text-align:center;">ante el hogar velando la sopa de pescado,</div> <div style="text-align:center;">y a Dios luego rezando cuando los niños duermen.</div> <div style="text-align:center;">Él, solo, combatido del mar, cambiante siempre,</div> <div style="text-align:center;">se adentra en sus abismos y se pierde en la noche.</div> <div style="text-align:center;">¡Qué esfuerzo! Todo es negro y frío, nada luce.</div> <div style="text-align:center;">En los rompientes, entre las delirantes olas,</div> <div style="text-align:center;">el buen banco de pesca y, sobre el mar inmenso,</div> <div style="text-align:center;">el lugar móvil, negro, cambiante y caprichoso,</div> <div style="text-align:center;">tan querido a los peces de aletas plateadas,</div> <div style="text-align:center;">no es más que un punto sólo, grande como dos chozas.</div> <div style="text-align:center;">Mas, de noche, en diciembre, con niebla y aguacero,</div> <div style="text-align:center;">para encontrar tal punto sobre el desierto inquieto</div> <div style="text-align:center;">¡cómo hay que calcular el viento y la marea,</div> <div style="text-align:center;">y combinar con tino todas las maniobras!</div> <div style="text-align:center;">Bordéanlo las olas como culebras verdes;</div> <div style="text-align:center;">el mar tuerce y se encrespa sus pliegues desmedidos,</div> <div style="text-align:center;">y hace gemir de horror los pobres aparejos.</div> <div style="text-align:center;">Sueña él con su Jeannie, solo en el mar helado,</div> <div style="text-align:center;">y ésta, llorando, llámalo, y entrambos pensamientos</div> <div style="text-align:center;">se cruzan en la noche cual dos divinos pájaros.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">III</div> <div style="text-align:center;">Ella reza, y la alondra con su burlón graznido</div> <div style="text-align:center;">importúnale, y entre escollos derruidos</div> <div style="text-align:center;">le aterra el Océano, y mil distintas sombras</div> <div style="text-align:center;">su espíritu atraviesan, de mar y marineros</div> <div style="text-align:center;">llevados por la cólera furiosa de las olas;</div> <div style="text-align:center;">y mientras, en su caja, cual sangre en las arterias,</div> <div style="text-align:center;">el frío reloj late, vertiendo en el misterio</div> <div style="text-align:center;">el tiempo gota a gota, inviernos, primaveras,</div> <div style="text-align:center;">las varias estaciones; y estas palpitaciones</div> <div style="text-align:center;">abren para las almas, y a modo de bandadas</div> <div style="text-align:center;">de azores y palomas, por un lado, las cunas;</div> <div style="text-align:center;">(las tumbas por el otro.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ella medita y sueña: —"¡Oh Dios, cuánta pobreza!”</div> <div style="text-align:center;">Sus hijos van descalzos en invierno y verano.</div> <div style="text-align:center;">No comen pan de trigo, sólo pan de cebada.</div> <div style="text-align:center;">¡Oh Dios, el viento ruge como un fuelle de fragua!</div> <div style="text-align:center;">El mar bate en la costa como si fuera un yunque,</div> <div style="text-align:center;">y las estrellas huyen entre el negro huracán</div> <div style="text-align:center;">como un turbión de chispas por una chimenea.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es ya la medianoche, la hora en la que ésta</div> <div style="text-align:center;">como jovial danzante ríe y juguetea</div> <div style="text-align:center;">bajo antifaz de raso que iluminan sus ojos;</div> <div style="text-align:center;">la hora en que medianoche, bandido misterioso,</div> <div style="text-align:center;">de sombra y lluvia lleno y su frente en el cierzo,</div> <div style="text-align:center;">toma a un pobre marino tembloroso y lo estrella</div> <div style="text-align:center;">contra espantosas rocas que aparecen de pronto.</div> <div style="text-align:center;">¡Qué horror!, el hombre cuyos gritos el mar sofoca,</div> <div style="text-align:center;">siente ceder y hundirse la barca en que naufraga,</div> <div style="text-align:center;">y mientras siente abrirse las sombras y el abismo</div> <div style="text-align:center;">bajo sus pies, ¡aún sueña con esa vieja argolla</div> <div style="text-align:center;">de hierro, de su muelle, bañado por el sol!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estas tristes visiones su corazón conturban,</div> <div style="text-align:center;">negro como la noche. Y ella tiembla y solloza.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">IV</div> <div style="text-align:center;">¡Oh la pobre mujer del pescador! Qué horrible</div> <div style="text-align:center;">es tener que decirse: —"Todo cuanto yo tengo,</div> <div style="text-align:center;">hermano, padre, amante, mis hijos más queridos,</div> <div style="text-align:center;">el alma de mi alma, están en ese caos</div> <div style="text-align:center;">perdidos, mi corazón, la carne de mi carne.”</div> <div style="text-align:center;">¡Ser presa de las olas es serlo de las bestias!</div> <div style="text-align:center;">Pensar —¡Cielos!— que el agua juegue con sus cabezas,</div> <div style="text-align:center;">desde el hijo, grumete, al marido, patrón,</div> <div style="text-align:center;">y que el viento soplando por sus trompas horribles</div> <div style="text-align:center;">sobre ellos desate su larga y loca trenza,</div> <div style="text-align:center;">y tal vez a esta hora se encuentren en peligro,</div> <div style="text-align:center;">sin que saber podamos lo que están ahora haciendo</div> <div style="text-align:center;">más que para enfrentarse a ese abismo sin fondo,</div> <div style="text-align:center;">a esas oscuras simas donde no hay ni una estrella,</div> <div style="text-align:center;">¡tienen sólo una plancha con un poco de tela!</div> <div style="text-align:center;">¡Terrible angustia! Corren todas sobre las rocas.</div> <div style="text-align:center;">Las olas suben; háblanles, grítanles: —"Devolvédnoslos”.</div> <div style="text-align:center;">Mas ¡ay! qué es lo que puede decirse al pensamiento</div> <div style="text-align:center;">del mar, siempre sombrío, y siempre trastornado!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jeannie está aún más triste. ¡Su esposo está allá solo!,</div> <div style="text-align:center;">en esta áspera noche, bajo el frío sudario,</div> <div style="text-align:center;">sin ayuda. Sus hijos son aún pequeños. Madre,</div> <div style="text-align:center;">dices: "¡Si fueran grandes! ¡Qué solo está!” ¡Quimeras!</div> <div style="text-align:center;">Mañana, cuando partan ya acompañando al padre</div> <div style="text-align:center;">dirás entre sollozos: "¡Oh, si aún pequeños fueran!”</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">V</div> <div style="text-align:center;">Toma ella su linterna y su capote. Es la hora</div> <div style="text-align:center;">de ir a ver si regresa y si la mar mejora,</div> <div style="text-align:center;">si ya es de día y el mástil muestra su gallardete.</div> <div style="text-align:center;">¡Vamos! De casa sale. La brisa matutina</div> <div style="text-align:center;">no sopla aún. No hay nada. No está esa línea blanca</div> <div style="text-align:center;">en el confín en donde se aclaran las tinieblas.</div> <div style="text-align:center;">Llueve. Oh, qué siniestra la lluvia, de mañana.</div> <div style="text-align:center;">Parece que el día tiembla, que está incierto y dudoso,</div> <div style="text-align:center;">y que al igual que un niño, llora al nacer el alba.</div> <div style="text-align:center;">Sale. No hay luz alguna en ninguna ventana.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De repente, a sus ojos que buscan el camino,</div> <div style="text-align:center;">con una rara mezcla de lúgubre y de humana</div> <div style="text-align:center;">una pobre casucha, decrépita, aparece,</div> <div style="text-align:center;">sin luz ni fuego alguno; su puerta bate el viento;</div> <div style="text-align:center;">sobre sus viejos muros hay un techo oscilante,</div> <div style="text-align:center;">y el cierzo en él retuerce repugnantes rastrojos,</div> <div style="text-align:center;">sucios y amarillentos como un río revuelto.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">"¡Vaya!”, no me acordaba de esta pobre viuda</div> <div style="text-align:center;">—se dice—; mi marido la encontró el otro día</div> <div style="text-align:center;">enferma y solitaria; voy a ver cómo anda”.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Golpea ella la puerta; escucha, no hay respuesta,</div> <div style="text-align:center;">y Jeannie bajo el viento del mar tirita y tiembla.</div> <div style="text-align:center;">"¡Enferma! ¡Y sus hijos andan tan mal nutridos!…</div> <div style="text-align:center;">No tiene más que dos, pero está sin marido”.</div> <div style="text-align:center;">Golpea otra vez la puerta. "¡Eh, vecina, vecina!”</div> <div style="text-align:center;">Pero la casa calla. "Oh Dios —se dice inquieta—,</div> <div style="text-align:center;">¡cómo duerme que no oye ni aun tras llamar tanto!”</div> <div style="text-align:center;">Pero esta vez la puerta, como si de repente</div> <div style="text-align:center;">los objetos sintieran una piedad suprema,</div> <div style="text-align:center;">triste, giró en la sombra y abrióse por sí misma.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">VI</div> <div style="text-align:center;">Entró, y su linterna iluminó la negra</div> <div style="text-align:center;">estancia muda al borde de las rugientes olas.</div> <div style="text-align:center;">Como por un cedazo caía agua del techo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Yacía al fondo echada una terrible forma;</div> <div style="text-align:center;">una mujer inmóvil, descalza y boca arriba,</div> <div style="text-align:center;">con la mirada oscura y un espantoso aspecto,</div> <div style="text-align:center;">un cadáver; —un tiempo madre jovial y fuerte—;</div> <div style="text-align:center;">el desgreñado aspecto de la miseria muerta;</div> <div style="text-align:center;">los despojos del pobre tras su tenaz combate.</div> <div style="text-align:center;">Pender dejaba ella un frío y yerto brazo</div> <div style="text-align:center;">con su mano ya verde, en medio de la paja,</div> <div style="text-align:center;">y brotaba el horror de aquella boca abierta</div> <div style="text-align:center;">por la que alma, huyendo, siniestra, había lanzado</div> <div style="text-align:center;">¡el grito de la muerte que oye la eternidad!</div> <div style="text-align:center;">Cerca donde yacía la madre de familia,</div> <div style="text-align:center;">dos niños muy pequeños, un varón y una hembra,</div> <div style="text-align:center;">en una misma cuna sonreían en sueños.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sintiéndose morir, su madre habíales puesto</div> <div style="text-align:center;">sobre sus pies su manto, sus ropas sobre el cuerpo,</div> <div style="text-align:center;">para que en esa sombra que nos deja la muerte,</div> <div style="text-align:center;">no hubieran de sentir perderse la tibieza,</div> <div style="text-align:center;">y así calor tuvieran en tanto que frío ella.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">VII</div> <div style="text-align:center;">¡Cómo duermen los dos en esa pobre cuna!</div> <div style="text-align:center;">Su aliento es apacible y sus frentes serenas,</div> <div style="text-align:center;">cual si no hubiera nada capaz de despertarlos,</div> <div style="text-align:center;">ni siquiera las trompas del Juïcio Final,</div> <div style="text-align:center;">pues que, inocentes siendo, a juez ninguno temen.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La lluvia ruge afuera cual si fuera un diluvio.</div> <div style="text-align:center;">Del techo, a veces, cae con las rachas del viento</div> <div style="text-align:center;">una gota de lluvia sobre esa frente yerta</div> <div style="text-align:center;">y corre por su rostro cual si fuera una lágrima.</div> <div style="text-align:center;">Las olas suenan como la campana de alarma.</div> <div style="text-align:center;">La muerta oye la sombra con expresión absorta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">VIII</div> <div style="text-align:center;">Pero Jeannie ¿qué ha hecho en casa de la muerta?</div> <div style="text-align:center;">Bajo su amplia capa ¿qué es lo que ella se lleva?</div> <div style="text-align:center;">¿Qué es lo que transporta al salir de la puerta?</div> <div style="text-align:center;">¿Por qué su pecho late? ¿Por qué apresura el paso?</div> <div style="text-align:center;">¿Por qué así, vacilante, entre las callejuelas</div> <div style="text-align:center;">corre sin atreverse a volver la cabeza?</div> <div style="text-align:center;">¿Qué es, pues, lo que ella oculta con un aire turbado</div> <div style="text-align:center;">entre su lecho en sombras? ¿Qué puede haber robado?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">IX</div> <div style="text-align:center;">Cuando ella entró en su casa, las rocas de la costa</div> <div style="text-align:center;">blanqueaban ya. Una silla puso junto a su cama,</div> <div style="text-align:center;">y se sentó muy pálida, cual si un remordimiento</div> <div style="text-align:center;">la abatiese. Su frente puso en la cabecera</div> <div style="text-align:center;">y, por unos instantes, con voz entrecortada</div> <div style="text-align:center;">habló mientras que lejos, ronca, la mar bramaba.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">"—¡Pobre hombre, Dios mío! ¿Qué va a decir? ¡Ya tiene</div> <div style="text-align:center;">tantas preocupaciones! ¿Cómo pudo ocurrírseme?</div> <div style="text-align:center;">¡Cinco niños a cuestas! ¡Y trabajando tanto!…</div> <div style="text-align:center;">¿No habían bastantes penas, y ahora voy a darle</div> <div style="text-align:center;">otra más?… —Oh, ¿es él? No, aún no. Hice mal.</div> <div style="text-align:center;">Diré, si me golpea: Tienes razón. ¿Es él?</div> <div style="text-align:center;">Aún no. Mejor. La puerta tiembla como si alguien</div> <div style="text-align:center;">entrara. Pero no. ¡Pobre hombre!, oír</div> <div style="text-align:center;">que regresa él ahora ¿es que va a darme miedo?”</div> <div style="text-align:center;">Luego Jeannie quedóse temblando y pensativa,</div> <div style="text-align:center;">cada vez más hundiéndose en una angustia íntima,</div> <div style="text-align:center;">perdida entre sus cuitas igual que en un abismo,</div> <div style="text-align:center;">sin escuchar siquiera los ruidos exteriores,</div> <div style="text-align:center;">los negros cormoranes volando vocingleros,</div> <div style="text-align:center;">las olas, la marea, la cólera del viento.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ruidosa y clara abrióse la puerta de repente,</div> <div style="text-align:center;">dejando un blanco rayo entrar en la cabaña,</div> <div style="text-align:center;">y el pescador, alegre, con sus chorreantes redes</div> <div style="text-align:center;">en el umbral mostróse, y "Así es la mar”, le dice.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">X</div> <div style="text-align:center;">Jeannie gritó: "¡Eres tú!”, y fuerte contra el pecho</div> <div style="text-align:center;">estrechó a su marido cual si fuera un amante,</div> <div style="text-align:center;">y besó su chaqueta arrebatadamente</div> <div style="text-align:center;">en tanto que él decía: "¡Aquí estoy ya, mujer!”,</div> <div style="text-align:center;">y mostraba en su frente, que el fuego esclarecía,</div> <div style="text-align:center;">su alma franca y buena que Jeannie iluminaba.</div> <div style="text-align:center;">"—Me han robado —le dice—; el mar es una selva.”</div> <div style="text-align:center;">"—¿Qué tiempo ha hecho? —Duro. —¿Y la pesca? —Muy mala.</div> <div style="text-align:center;">Pero mira: te abrazo, y ya me siento a gusto.</div> <div style="text-align:center;">No pude pescar nada, y destrocé las redes.</div> <div style="text-align:center;">El diablo andaba oculto en el viento que aullaba.</div> <div style="text-align:center;">¡Qué noche! Hubo un momento que creí entre el estruendo</div> <div style="text-align:center;">que el barco se volcaba, y se rompió la amarra.</div> <div style="text-align:center;">Pero dime, ¿qué has hecho tú durante este tiempo?”</div> <div style="text-align:center;">Ella sintió en la sombra un estremecimiento.</div> <div style="text-align:center;">"—¿Quién, yo? ¡Dios mío!, nada, lo que suelo hacer siempre.</div> <div style="text-align:center;">Coser y oír rugir el mar como un gran trueno.</div> <div style="text-align:center;">Tuve miedo”. "—El invierno es duro, mas da igual”.</div> <div style="text-align:center;">Luego, temblando como quien se ha portado mal,</div> <div style="text-align:center;">"—A propósito… —dijo—, nuestra vecina ha muerto.</div> <div style="text-align:center;">Ayer debió morir, en fin, ya poco importa,</div> <div style="text-align:center;">al caer el sol, después que partiérais vosotros.</div> <div style="text-align:center;">Dos niños deja ella, muy pequeños aún.</div> <div style="text-align:center;">Se llama uno Guillaume, y la otra Madelaine;</div> <div style="text-align:center;">él todavía no anda, la niña apenas habla.</div> <div style="text-align:center;">Esa buena mujer vivía en la miseria”.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Cobró él un grave aspecto, y echando en un rincón</div> <div style="text-align:center;">su gorro de forzado, mojado por las olas,</div> <div style="text-align:center;">"—¡Diablos! —dijo— rascándose, absorto, la cabeza.</div> <div style="text-align:center;">Teníamos cinco niños, con éstos serán siete.</div> <div style="text-align:center;">Ya alguna noche, a veces, sin cenar nos quedábamos</div> <div style="text-align:center;">los meses del invierno. ¿Cómo haremos ahora?</div> <div style="text-align:center;">Bueno, no es culpa mía. Eso es tan sólo asunto</div> <div style="text-align:center;">de Dios. Aun así, es un grave accidente.</div> <div style="text-align:center;">¿Por qué habría de llevarse a esa pobre mujer?</div> <div style="text-align:center;">¡Qué cuestión tan difícil! ¡Mucho mayor que un puño!</div> <div style="text-align:center;">Para entender todo esto, hay que tener estudios.</div> <div style="text-align:center;">¡Criaturas!, tan pequeños no podrán trabajar.</div> <div style="text-align:center;">Mujer, vete a buscarles, pues si se han despertado,</div> <div style="text-align:center;">estarán asustados de estar junto a un cadáver.</div> <div style="text-align:center;">Es su madre ¿no ves?, que llama a nuestra puerta;</div> <div style="text-align:center;">abrámosla a esos niños. Vivirán con los nuestros.</div> <div style="text-align:center;">A todos los tendremos, de noche, en las rodillas.</div> <div style="text-align:center;">Vivirán como hermanos de nuestros cinco hijos.</div> <div style="text-align:center;">Cuando vea el Señor que hay que buscar comida</div> <div style="text-align:center;">para esos nuevos niños junto a los que tenemos,</div> <div style="text-align:center;">para esa pequeñina y para su hermanito,</div> <div style="text-align:center;">Él hará que cojamos más abundante pesca.</div> <div style="text-align:center;">Beberé sólo agua y haré doble trabajo.</div> <div style="text-align:center;">He dicho. Ve a buscarles. Mas, ¿qué tienes? ¿Qué pasa?</div> <div style="text-align:center;">Tú sueles hacer siempre las cosas más deprisa.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">"—Mira, aquí están”, le dice, abriendo las cortinas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Carlos Clementson, de su antología inédita "Las Rosas de la vida" (Grandes Siglos de la Poesía Francesa).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ilustración: dibujo de Victor Hugo para "Les travailleurs de la mer" (1894-95).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/victor-hugo/" title="https://mundopoetico.es/victor-hugo/" style="text-align:center;">Víctor Hugo</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2815-la-belleza-y-la-muerte-son-dos-cosas-profundas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Victor Hugo</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:12:54 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446556365_cowper-la-belle-dame-sans-merci.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446556365_cowper-la-belle-dame-sans-merci.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">La belleza y la muerte son dos cosas profundas,</div> <div style="text-align:center;">con tal parte de sombra y de azul que diríanse</div> <div style="text-align:center;">dos hermanas terribles a la par que fecundas,</div> <div style="text-align:center;">con el mismo secreto, con idéntico enigma.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Oh, mujeres, oh voces, oh miradas, cabellos,</div> <div style="text-align:center;">trenzas rubias, brillad, yo me muero, tened</div> <div style="text-align:center;">luz, amor, sed las perlas que el mar mezcla a sus aguas,</div> <div style="text-align:center;">aves hechas de luz en los bosques sombríos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Más cercanos, Judith, están nuestros destinos</div> <div style="text-align:center;">de lo que se supone al ver nuestros dos rostros;</div> <div style="text-align:center;">el abismo divino aparece en tus ojos,</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">y yo siento la sima estrellada en el alma;</div> <div style="text-align:center;">mas del cielo los dos sé que estamos muy cerca,</div> <div style="text-align:center;">tú porque eres hermosa, yo porque soy muy viejo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Carlos Pujol).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "La bella dama sin piedad", Frank Cadogan Cowper.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/victor-hugo/" title="https://mundopoetico.es/victor-hugo/" style="text-align:center;">Víctor Hugo</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2813-pier-paolo-pasolini-biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Italianos, Biografia</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 14:02:02 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555776_pier-paolo-pasolini-biografia.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 1922-Roma, 1975). Poeta, escritor y director cinematográfico italiano. Empezó a escribir poemas a los siete años de edad, y publicó por primera vez a los 19, mientras se encontraba estudiando en la Universidad de Bolonia. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Fue reclutado durante la Segunda Guerra Mundial; capturado por los alemanes, logró escapar. Al finalizar la guerra, se unió al Partido Comunista Italiano en Ferrara, pero fue expulsado dos años después a causa de su homosexualidad.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Influenciado por A. Gramsci, intentó sistematizar el hermetismo con el marxismo. Personalidad compleja y provocativa, en su faceta de escritor fue crítico, narrador y poeta, e intentó revalorizar lo popular como vehículo de expresión de la realidad. Son notables los ensayos Sobre la poesía dialectal (1947) y La poesía popular italiana (1960); las antologías Poesía dialectal del siglo XX (1955) y Antología de la poesía popular (1955); sus obras poéticas La mejor juventud (1954), Las cenizas de Gramsci (1957), La religión de mi tiempo (1961) y Poesía en forma de rosa (1961-1964); sus novelas Muchachos de la calle (1955), Una vida violenta (1959) y Mujeres de Roma (1960), y los dramas Orgía (1969) y Calderón (1973).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1961 inició su carrera cinematográfica, en la que defendió el lenguaje popular y la investigación abierta y adogmática de la realidad. En sus películas inserta escenas líricas con el más descarnado realismo, lo que convierte su obra en una de las más originales de nuestro tiempo: Accatone (1961), Mamma Roma (1962), El evangelio según san Mateo (1964), Pajarracos y pajaritos (1966), Edipo rey (1967), Teorema (1968), Pocilga (1969), Medea (1970), la Trilogía de la vida (integrada por El Decamerón, 1971; Los cuentos de Canterbury, 1972; Las mil y una noches, 1974) y Salò o los 120 días de Sodoma (1975), que iniciaba una nueva fase de autocrítica que se vio truncada por su muerte tras ser asesinado en trágicas circunstancias, quizás como motivo de esa última película, donde criticaba, de forma metafórica, los poderes fácticos instaurados por el fascismo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/pier-paolo-pasolini/" title="Pier Paolo Pasolini">Pier Paolo Pasolini</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2812-a-los-criticos-catolicos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Verso, Poemas Religiosos</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:59:05 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555521_de-chirico-giorgio-melancolie-hermetique-c-1919.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">A menudo un poeta se acusa y se calumnia,</div> <div style="text-align:center;">exagera, por amor, su propio desamor,</div> <div style="text-align:center;">exagera, para castigarse, su propia ingenuidad,</div> <div style="text-align:center;">es puritano y tierno, duro y alejandrino.</div> <div style="text-align:center;">Es incluso demasiado agudo en los análisis de los signos</div> <div style="text-align:center;">de las herencias, de las supervivencias:</div> <div style="text-align:center;">tiene también un pudor excesivo en concederles</div> <div style="text-align:center;">algo a la razón y a la esperanza.</div> <div style="text-align:center;">Pues bien, ¡ay de él! ¡No hay un instante</div> <div style="text-align:center;">de vacilación: basta con mencionarlo! </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Melancolía hermética" (1919), Giorgio de Chirico.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/pier-paolo-pasolini/" title="Pier Paolo Pasolini">Pier Paolo Pasolini</a></span><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2811-a-algunos-radicales.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:56:52 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555445_1929-portrait-of-dr.-boucard.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446555445_1929-portrait-of-dr.-boucard.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">El espíritu, la dignidad mundana,</div> <div style="text-align:center;">el arribismo inteligente, la elegancia,</div> <div style="text-align:center;">el traje a la inglesa y el chiste francés,</div> <div style="text-align:center;">el juicio tanto más duro cuanto más liberal,</div> <div style="text-align:center;">la sustitución de la razón por la piedad,</div> <div style="text-align:center;">la vida como apuesta para perder como señores,</div> <div style="text-align:center;">os han impedido saber quiénes sois:</div> <div style="text-align:center;">conciencias siervas de la norma y del capital.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Retrato del Dr. Boucard" (1929), Tamara de Lempicka.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/pier-paolo-pasolini/" title="Pier Paolo Pasolini">Pier Paolo Pasolini</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2810-versos-sutiles-como-rayas-de-lluvia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:54:58 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555319_eduardo-urculo-la-lectura.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446555319_eduardo-urculo-la-lectura.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Hay que condenar</div> <div style="text-align:center;">severamente a quien</div> <div style="text-align:center;">crea en los buenos sentimientos</div> <div style="text-align:center;">y en la inocencia.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hay que condenar</div> <div style="text-align:center;">igual de severamente a quien</div> <div style="text-align:center;">ame al subproletariado</div> <div style="text-align:center;">carente de conciencia de clase.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hay que condenar</div> <div style="text-align:center;">con la máxima severidad</div> <div style="text-align:center;">a quien escuche en sí mismo y exprese</div> <div style="text-align:center;">los sentimientos oscuros y escandalosos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estas palabras de condena</div> <div style="text-align:center;">han empezado a resonar</div> <div style="text-align:center;">en el corazón de los Años Cincuenta</div> <div style="text-align:center;">y han continuado hasta hoy.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Mientras tanto la inocencia,</div> <div style="text-align:center;">que efectivamente existía,</div> <div style="text-align:center;">ha empezado a perderse</div> <div style="text-align:center;">en corrupciones, abjuraciones y neurosis.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Mientras tanto el subproletariado</div> <div style="text-align:center;">que efectivamente existía,</div> <div style="text-align:center;">ha acabado por convertirse</div> <div style="text-align:center;">en una reserva de la pequeña burguesía.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Mientras tanto los sentimientos</div> <div style="text-align:center;">que eran por su naturaleza oscuros</div> <div style="text-align:center;">han sido atropellados</div> <div style="text-align:center;">en la añoranza de las ocasiones perdidas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Naturalmente, quien condenaba</div> <div style="text-align:center;">no se dio cuenta de todo eso:</div> <div style="text-align:center;">él continúa riéndose de la inocencia,</div> <div style="text-align:center;">desinteresándose del subproletariado</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">y declarando los sentimientos reaccionarios.</div> <div style="text-align:center;">Continúa yendo de casa</div> <div style="text-align:center;">a la oficina de la oficina a casa,</div> <div style="text-align:center;">o si no enseñando literatura:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">es feliz por el progresismo</div> <div style="text-align:center;">que le hace parecer sagrado</div> <div style="text-align:center;">el deber enseñar a los domésticos</div> <div style="text-align:center;">el alfabeto de las escuelas burguesas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es feliz por el laicismo</div> <div style="text-align:center;">por lo que es más que natural</div> <div style="text-align:center;">que los pobres tengan casa</div> <div style="text-align:center;">coche y todo lo demás.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es feliz por la racionalidad</div> <div style="text-align:center;">que le hace practicar un antifascismo</div> <div style="text-align:center;">gratificante y elegido,</div> <div style="text-align:center;">y sobre todo muy popular.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Que todo esto sea banal</div> <div style="text-align:center;">ni siquiera se le pasa por la cabeza:</div> <div style="text-align:center;">en efecto, que sea así o que no sea así,</div> <div style="text-align:center;">él nada se mete en el bolsillo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Habla, aquí, un mísero e impotente Sócrates</div> <div style="text-align:center;">que sabe pensar y no filosofar.</div> <div style="text-align:center;">el cual tiene sin embargo el orgullo</div> <div style="text-align:center;">no sólo de ser un entendido</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(el más expuesto y descuidado)</div> <div style="text-align:center;">en los cambios históricos, sino también</div> <div style="text-align:center;">de estar directamente</div> <div style="text-align:center;">y desesperadamente interesado en ellos. </div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Pintura: "La lectura", Eduardo Úrculo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/pier-paolo-pasolini/" title="Pier Paolo Pasolini">Pier Paolo Pasolini</a></span><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2809-manuel-machado_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Manuel Machado</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:50:29 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446555031_machado_manuel.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">(Sevilla, 1874 - Madrid, 1947) Poeta español. Hermano mayor del gran poeta <a href="https://mundopoetico.es/antonio-machado/" title="https://mundopoetico.es/antonio-machado/">Antonio Machado</a>, es una figura representativa del espíritu modernista en la poesía española de su época. Su personalidad a la vez cosmopolita y andaluza se plasma en una lírica en la que el gusto modernista coexiste con los motivos populares.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los hermanos Antonio y Manuel Machado</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Se trasladó con su familia a Madrid en 1883 y se formó en la Institución Libre de Enseñanza. Vivió largas temporadas en París, donde entró en contacto con la poesía simbolista francesa. En 1910 contrajo matrimonio con su prima Eulalia Cáceres, mujer profundamente religiosa, y trabajó como archivero y bibliotecario. Durante la Guerra Civil colaboró con el aparato de propaganda nacionalista y fue elegido miembro de la Real Academia Española (1938).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Dio sus primeros pasos literarios en la revista La Caricatura, fundada y dirigida por Enrique Parada, con quien colaboró en los poemarios Tristes y alegres (1894), y Etcétera (1895). Tras conocer a Rubén Darío, a quien consideró su maestro a partir de entonces, la estética modernista penetró profundamente en sus concepciones poéticas, forjadas también en el simbolismo francés finisecular.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La aparición de Alma (1902), Caprichos (1905) y La fiesta nacional (Rojo y negro) (1906) lo consagró como una de las figuras más sobresalientes de la nueva poesía, aunque más adelante buscó una formulación más personal y cercana a su talante andalucista con Alma. Museo. Los cantares (1907) y, sobre todo, a través de El mal poema (1909) y Cante hondo (1912), donde la musicalidad de sus versos se dirigió a la recuperación de la copla popular andaluza.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Junto a los indudables valores que ofrecieron estos libros y otros como Ars moriendi (1921) o Phoenix (1936), en la última fase de su trayectoria se pudo apreciar una propensión hacia una lírica superficial y tópica, especialmente con Horas de oro (1938), Cadencias de cadencias (1943) y Horario (1947). Publicó también la novela El amor y la muerte (1913) y los ensayos La guerra literaria (1914) y Un año de teatro (1918).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Asimismo, escribió en colaboración con su hermano Antonio varias obras de teatro en verso, entre las que destacan Juan de Mañara (1927), La Lola se va a los puertos (1929), La duquesa de Benamejí (1932) y El hombre que murió en la guerra (1940).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/manuel-machado/" title="Manuel Machado">Manuel</a></span><span style="letter-spacing:0px;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;color:rgb(30,30,30);"><a href="https://mundopoetico.es/manuel-machado/"> Machado</a></span><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2808-manuel-ugarte_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Manuel Ugarte</category>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2015 13:44:37 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446554652_ugarte_manuel.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">(Manuel Baldomero Ugarte; Buenos Aires, 1878 - Niza, 1951) Escritor y político argentino. Se unió al Partido Socialista y formó parte de los círculos literarios y periodísticos de su ciudad natal. Fundó y editó el diario La Patria y la revista Vida de hoy. Vivió en el extranjero durante muchos años, en España, Francia y Chile; representó a la República Argentina como embajador ante México (1946-1948), Nicaragua (1949) y Cuba (1950).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Manuel Ugarte</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ugarte combatió la influencia norteamericana desde una visión que reconocía las raíces españolas en contraposición a la visión panamericana, teoría esta última propuesta por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que postulaba un origen y destino común de todas las naciones americanas desde Alaska hasta Tierra del Fuego. El político y escritor argentino veía en esta idea los designios del imperialismo de Estados Unidos para someter a toda América a su supremacía, y criticó duramente todas las intervenciones diplomáticas, comerciales o militares del país del norte en los asuntos internos de los países del sur del río Bravo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus obras incluyen libros de viajes, escritos políticos, novelas, cuentos y poemas, algunos de los cuales fueron traducidos al francés, inglés, italiano y ruso. De su obra poética, de corte modernista, destacan Palabras (1893), Versos (1894) y Vendimias juveniles (1907).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es autor también de libros de cuentos (Cuentos de la Pampa, 1903; Cuentos argentinos, 1908) y de ensayos literarios, artísticos y sociopolíticos, entre los que cabe citar El arte y la democracia (1905), La joven literatura hispanoamericana (1906), El porvenir de América latina (1910), El destino de un continente (1923), El dolor de escribir (1933) y La dramática intimidad de una generación (1951).</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/manuel-ugarte/" title="Manuel Ugarte" style="text-align:center;">Manuel Ugarte</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2807-ladrones-pier-paolo-pasolini.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Pier Paolo Pasolini, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 20:07:21 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446491343_camie-davis.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446491343_camie-davis.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Una vez regresado a tu madre</div> <div style="text-align:center;">¿sentirás todavía</div> <div style="text-align:center;">sobre los labios</div> <div style="text-align:center;">los besos que te he dado como un ladrón?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¡Ah, ladrones los dos!</div> <div style="text-align:center;">¿No estaba oscuro en el prado?</div> <div style="text-align:center;">¿No robábamos a los chopos</div> <div style="text-align:center;">la sombra en tu bolsa?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los conejos se han quedado</div> <div style="text-align:center;">sin hierba esta tarde,</div> <div style="text-align:center;">y tus labios robados</div> <div style="text-align:center;">besan la primera estrella...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Delfina Muschietti).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Camie Davis.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <span style="word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/pier-paolo-pasolini/" title="Pier Paolo Pasolini">Pier Paolo Pasolini</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2804-gabriel-celaya_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Gabriel Celaya, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:58:48 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446490771_gabriel-celaya-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446490771_gabriel-celaya-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Gabriel Celaya (Seudónimo de Rafael Múgica Celaya; Hernani, 1911 - Madrid, 1991). Poeta español, uno de los más representativos de la poesía social de los cincuenta. Cursó el bachillerato en San Sebastián y la carrera de ingeniero industrial en Madrid. En esta última ciudad vivió en la Residencia de Estudiantes, experiencia que dejó en él un recuerdo imborrable. Sus primeras tentativas como poeta no fueron aceptadas en modo alguno por su familia, razón por la cual eligió escribir con seudónimo. Con este nombre, pues, apareció su primer libro de poemas: Marea del silencio (1935).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su relación con su mujer, Amparo Gastón, fue decisiva a lo largo de su vida. En más de una ocasión, Celaya dijo de viva voz que todo cuanto era como poeta y persona a ella se lo debía. Otro encuentro que influyó en la pareja de escritores fue el conocimiento que trabaron con Jorge Semprún (a la sazón, Federico Sánchez), a través del cual ingresaron en las filas del Partido Comunista. Esa militancia llegó hasta el final de sus días y los marcó para siempre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El año 1946 fue decisivo en el impulso vital y poético de Celaya. A partir de ese momento desplegó una actividad incesante: es el año en que aparece su ensayo erótico-simbólico Tentativas, y constituyó asimismo el momento a partir del cual dio conferencias, colaboró en la prensa, fundó con su mujer la colección de poesía Norte y tradujo obras de R. M. Rilke, A. Rimbaud, P. Eluard y otros.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su producción, adscrita a la corriente de poesía social, es la expresión de experiencias colectivas, cargada siempre de un propósito de denuncia para el cual recurre a un deliberado prosaísmo. Autor muy prolífico, de casi un centenar de obras, encuentra su voz propia -un decir sencillo y cordial, humano y prosaico- con los libros Movimientos elementales (1947) y, sobre todo, con Tranquilamente hablando (1947) y Las cosas como son (1949).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En los libros siguientes, reclama y practica una poesía de protesta, instrumento de su compromiso político; es, junto con Blas de Otero y Celso Emilio Ferreiro, uno de los poetas más representativos de la poesía social de los cincuenta: Las cartas boca arriba, de 1951, Lo demás es silencio (1952), Paz y concierto (1953) Cantos iberos, de 1954, De claro en claro (1956), Las resistencias del diamante (1957) y Episodios nacionales, de 1962.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Luego su escritura, aún sin renunciar a los pasados planteamientos, evoluciona y experimenta en cauces nuevos, como el intimista en Cantata en Aleixandre (1959) y La linterna sorda (1964) y el neovanguardismo de Campos semánticos (1971). Entre sus restantes colecciones cabe mencionar Canto en lo mío (1968), El derecho y el revés (1973), Buenos días, buenas noches (1976) y Penúltimos poemas (1982).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">También escribió los ensayos Exploración de la poesía (1964) e Inquisición a la poesía (1972) y las novelas Lo uno y lo otro (1962), y Los buenos negocios (1966). A su labor en otros géneros corresponde la pieza teatral El relevo (1963). Entre sus obras más recientes es preciso mencionar las antologías Poesías completas, 1977-1980 (1981) y Gaviota, antología esencial (1990), así como los libros Cantos y mitos (1983), El mundo abierto (1986) y Orígenes (1990).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A pesar de que en 1986 fue galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas, los últimos años de su vida transcurrieron entre penurias económicas que le llevaron a vender su biblioteca a la Diputación Provincial de Guipúzcoa, y a que el Ministerio de Cultura se hiciera cargo del coste de su estancia en el hospital en 1990.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/gabriel-celaya/" title="Gabriel Celaya" style="text-align:center;">Gabriel Celaya</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2802-la-vida-nada-mas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Gabriel Celaya, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:53:35 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446490407_eugeni-balakshin.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446490407_eugeni-balakshin.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">La vida que murmura. La vida abierta.</div> <div style="text-align:center;">La vida sonriente y siempre inquieta.</div> <div style="text-align:center;">La vida que huye volviendo la cabeza,</div> <div style="text-align:center;">tentadora o quizá, sólo niña traviesa.</div> <div style="text-align:center;">La vida sin más. La vida ciega</div> <div style="text-align:center;">que quiere ser vivida sin mayores consecuencias,</div> <div style="text-align:center;">sin hacer aspavientos, sin históricas histerias,</div> <div style="text-align:center;">sin dolores trascendentes ni alegrías triunfales,</div> <div style="text-align:center;">ligera, sólo ligera, sencillamente bella</div> <div style="text-align:center;">o lo que así solemos llamar en la tierra.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Eugeni Balakshin.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/gabriel-celaya/" title="Gabriel Celaya" style="text-align:center;">Gabriel Celaya</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2800-amor-de-hombre_gabriel-celaya.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Gabriel Celaya, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:49:11 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446490141_hamish-blakely.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446490141_hamish-blakely.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Mi estricta voluntad, mi punta seca</div> <div style="text-align:center;">que está domando en ella</div> <div style="text-align:center;">oceánicas pasiones y rumores antiguos. El cauterio que aplico</div> <div style="text-align:center;">a esa llaga amorosa que, sin forma, palpita.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Si hiero, mato, engendro.</div> <div style="text-align:center;">(Su exánime sonrisa me conmueve y me excita.)</div> <div style="text-align:center;">Si la acaricio, mido,</div> <div style="text-align:center;">sujeto sus equívocos y todas</div> <div style="text-align:center;">las suavidades sumas que a la nada convidan.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hasta que al fin, en sangre,</div> <div style="text-align:center;">en su sólo sí misma,</div> <div style="text-align:center;">en mi ir traspasando mis propios sentimientos,</div> <div style="text-align:center;">la obtengo, mato, muero.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Hamish Blakely.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/gabriel-celaya/" title="Gabriel Celaya" style="text-align:center;">Gabriel Celaya</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2799-amparo_ezba_gabriel-celaya.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida, Gabriel Celaya</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:46:21 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;">(A Amparo Gastón).</p></div><div style="text-align:center;">Indecisa y cambiante, ¿eres amor o muerte?</div><div style="text-align:center;">¡Ay, ven, Amparo-Ezbá, que te estoy esperando!</div><div style="text-align:center;">Es la palpitación de origen quien podría</div><div style="text-align:center;">acogerte, y besarte, y ofrecerte un refugio</div><div style="text-align:center;">caliente de jazz-hot y trances convulsivos</div><div style="text-align:center;">como, cuando bailando, se pierde la conciencia.</div><div style="text-align:center;">Ven tú, amorosa, ven como la noche crece,</div><div style="text-align:center;">deseo sin objeto, tú que eres el no-objeto</div><div style="text-align:center;">y el placer imposible que en el límite busca</div><div style="text-align:center;">infinitudes ciegas. ¡Ay, no-tú, Ezbá, no-sí,</div><div style="text-align:center;">sí, ven, Ezbá, indecisa, transparente, inasible,</div><div style="text-align:center;">temblorosa de luces, soñadora, engañosa,</div><div style="text-align:center;">tú, tejido del iris, centelleo, sonrisa</div><div style="text-align:center;">hasta mi dulce llanto y a esos gritos salvajes</div><div style="text-align:center;">que no son el amor, o sí son, o al no ser</div><div style="text-align:center;">te llaman desde el centro del tornasol nocturno,</div><div style="text-align:center;">tiránica, traviesa, fascinante, escapada,</div><div style="text-align:center;">y niña, y absorbente como un vórtice suave,</div><div style="text-align:center;">y riendo, riendo, mortal como un pecado</div><div style="text-align:center;">que no existe mas haces con tu burla que exista,</div><div style="text-align:center;">tan cruel, encantadora, pasajera, incitante,</div><div style="text-align:center;">que líquida, impalpable, movimiento sin móvil,</div><div style="text-align:center;">descubres, deshuesada, la santa realidad!</div><div style="text-align:center;">Entonces flota el mundo casi feliz, dudoso,</div><div style="text-align:center;">y el recuerdo anochece lentísimo en la brisa.</div><div style="text-align:center;">Y tú, nunca creída, y tú, siempre sabida,</div><div style="text-align:center;">te ofreces para nada, te niegas para más,</div><div style="text-align:center;">como un antiguo ensalmo y un susurro al oído,</div><div style="text-align:center;">cuando ya todo duerme, y tú casi nos hablas,</div><div style="text-align:center;">o nos cantas, nos rezas, entonteces con nanas.</div><div style="text-align:center;">¡Oh tú, dime quién eres! ¡Oh Ezba, dime si existes!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/gabriel-celaya/" title="Gabriel Celaya">Gabriel Celaya</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2797-angel-garcia-lopez_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ángel García López, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:40:05 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446489614_ngel-garca-lpez-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446489614_ngel-garca-lpez-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Ángel García López (Rota, Cádiz, 1935) es un poeta español contemporáneo, premiado con el "Premio Nacional de Poesía” en 1973. También consiguió el premio "Adonais” en 1969, por "A flor de piel”.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Otros premios obtenidos por su buen hacer poético, fueron el "Nacional de la Crítica” en 1978, el "Hispanoamericano Juan Ramón Jiménez” en 1988, el "Premio Internacional Ciudad de Melilla” en 1991, el "Francisco de Quevedo” en 1995, el "Ciudad de Salamanca” en 1998, y el "Generación del 27” en 1999. También en el presente año, 2013, ha conseguido el "Premio Andalucía de la Crítica de Poesía”, por su poemario "Posdata”.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pertenece al "Grupo Poético del Sesenta". Su extensa obra contempla los más diversos géneros y se caracteriza por una bella forma clásica y ortodoxa. Destaca ésta por el rigor formal y la investigación de los aspectos rítmicos y lingüísticos. Muchos de sus poemas se encuentran traducidos a más de seis idiomas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus poemarios son: "Emilia es la canción” (1963), "Tierra de nadie” (1968), "A flor de piel” (1969), "Retrato respirable en un desván” (1973), "Mester Andalusí” (1977), "Trasmundo” (1980), "De latrocinios y virginidades” (1984), "Pervesificaciones” (1990), "Territorios del puma” (1991), y "Posdata” (2012).</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/angel-garcia-lopez/" title="Ángel García López">Ángel García López</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2796-besarte-no-es-amor-es-irte-oliendo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ángel García López, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:37:00 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446489437_arthur-lemonthe-wooing-of-daphnis.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446489437_arthur-lemonthe-wooing-of-daphnis.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Besarte no es amor, es irte oliendo</div> <div style="text-align:center;"> igual que huele el macho a su collera;</div> <div style="text-align:center;"> es saberte paloma mensajera</div> <div style="text-align:center;"> al gavilán las alas abatiendo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Besarte no es amor, es ir pidiendo</div> <div style="text-align:center;"> besana donde hundir mi sementera;</div> <div style="text-align:center;"> es ser igual que el toro en la pradera</div> <div style="text-align:center;"> huyendo de la hembra y embistiendo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Igual que el ciervo oculta el baluarte</div> <div style="text-align:center;"> donde el celo resiste y le reclama,</div> <div style="text-align:center;"> así mi boca llega hasta tu boca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Porque besarte entonces, no es besarte.</div> <div style="text-align:center;"> Es dejar en los labios la proclama</div> <div style="text-align:center;"> donde la sangre asusta de tan loca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Pintura: "The wooing of Daphnis" ("El cortejo de Dafne"), Arthur Lemon.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/angel-garcia-lopez/" title="Ángel García López" style="text-align:center;">Ángel García López</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2794-contigo-a-las-orillas-del-atlantico.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ángel García López, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:32:26 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446489143_ngel-garca-lpez.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Amor, contigo sólo y con la ola</div> <div style="text-align:center;">en risa nueva y prisa apresurada.</div> <div style="text-align:center;">Que tu boca me aloca, desbocada,</div> <div style="text-align:center;">con bocados de mar y caracola.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Amor, ¿estoy contigo a solas, o la</div> <div style="text-align:center;">luna cambia mi sombra desvelada?</div> <div style="text-align:center;">¿O es tu boca la poca, la tasada</div> <div style="text-align:center;">punzada que me toca y que me inmola?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¡Oh, cuánto mar, amor, diese, daría,</div> <div style="text-align:center;">si beso el vaso, el cántaro suave</div> <div style="text-align:center;">de la boca que libo y que me aboco!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Si llego, llaga amante, a la bahía</div> <div style="text-align:center;">del claro faro que remonta el ave</div> <div style="text-align:center;">tu mucho pico que besando es poco.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura:"Joven en la playa", Domingo Álvarez Gómez</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/angel-garcia-lopez/" title="Ángel García López" style="text-align:center;">Ángel García López</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2792-de-cuando-nos-nevaba-y-te-reas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ángel García López, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:27:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446488868_eugeni-balakshin.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446488868_eugeni-balakshin.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Llueve la nieve y llueve en tu mirada.</div> <div style="text-align:center;">La nieve nieva y llueve tan deshora,</div> <div style="text-align:center;">que a tus ojos, tan negros, los decora</div> <div style="text-align:center;">de una pequeña ruta de nevada.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Está nevando nieve enamorada.</div> <div style="text-align:center;">La nieve por tus ojos se enamora</div> <div style="text-align:center;">nevando tu mirar, que nieva y llora</div> <div style="text-align:center;">la aurora del nevero deshojada.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Te ha nevado la voz, y, de repente,</div> <div style="text-align:center;">tu risa abre a la tarde la alegría</div> <div style="text-align:center;">saltando de tu boca como un copo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Me has lanzado una bola hacia la frente.</div> <div style="text-align:center;">Y ha vuelto a sonreír tu niñería</div> <div style="text-align:center;">mientras beso tu risa y te la arropo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Eugeni Balakshin.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/angel-garcia-lopez/" title="Ángel García López" style="text-align:center;">Ángel García López</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2788-georges-bataille_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Georges Bataille, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Franceses, Biografia</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:16:09 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446488178_georges-bataille.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446488178_georges-bataille.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Georges Bataille (Billom, 1901 - París, 1962). Novelista, poeta y ensayista francés, autor de una obra extensa y provocativa. Estudió en l´École des Chartes (1918 a 1922) y luego ingresó en la Escuela Superior de Estudios Hispánicos, en Madrid (1923 a 1924). Fue bibliotecario y medievalista en la Biblioteca Nacional de París (1924 a 1942), bibliotecario en Carpentras (1949 a 1951) y director de la Biblioteca Municipal de Orleans (1951 a 1962). Participó en actividades de los grupos surrealistas hasta su ruptura con A. Breton, en 1929, y dirigió las revistas Documents (1929-1930), Acéphale (1936-1937) y Critique (1946-1962).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Influido por su amigo Alfred Métraux, se interesó por la etnología, disciplina que lo inició en sus estudios sobre la religión y lo sagrado, bajo la inspiración antropológica de Marcel Mauss y la filosófica de Alexandre Kojéve. En 1937 fundó con M. Leiris y R. Caillois el Collège de Sociologie, con el objeto de analizar las manifestaciones de lo sagrado en la sociedad moderna.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor de textos polémicos, fue considerado desde "un nuevo místico" (J.-P. Sartre) o "un obseso" (A. Breton) hasta "uno de los más grandes escritores del siglo" (Michel Foucault). A través de la literatura y el ensayo, formuló una aguda crítica a la racionalidad de la palabra escrita y al concepto clásico de sujeto. Buscó despojar a sus textos de toda retórica para aproximarse a lo que él llamaba "la desnudez del ser", ya que entendía que el hombre debía dejar de "enunciar" para poder "consumar", y para ello no le quedaba otro camino que el de la "transgresión".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Desconfiaba del concepto occidental de conocimiento y saber, y pensaba que el individuo, para romper su realidad dividida, condicionada y limitada por los grandes sistemas racionales de la ética y la estética, debía recurrir al éxtasis para lograr una experiencia interior liberadora. Entre la filosofía trágica de Nietzsche y la dialéctica de Hegel, elaboró un misticismo materialista donde Dios es una ausencia que no excluye lo sagrado, y donde el exceso es un camino de revelación en el cual el erotismo y la muerte se vinculan íntimamente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Bataille estudió con talante crítico la filosofía de Hegel, que empezó a conocer gracias a los cursos de A. Kojève sobre la "fenomenología del espíritu" en L'École Pratique des Hautes Études. En la obra del filósofo alemán, Bataille vio la culminación de una tradición filosófica en la que la noción de "negativo" se evita gracias a su inclusión en la dialéctica del sistema y a su subordinación a una positividad histórica.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Aislando dicha noción de su uso "servil" en el progreso del saber absoluto hegeliano, basado en la lógica del trabajo, Bataille hizo de tal noción la base de una filosofía de la "soberanía" en la que los términos "exceso", "sacrificio", "muerte" y "entrega" indican situaciones en las que sale a la luz la existencia independiente de un negativo absoluto, sin utilización. De ahí que, frente a la "economía restringida" hegeliana, Bataille hable de una "economía general", en la que tiene cabida la noción de "depénse", ese margen de energía producida no utilizable en el producto mismo, que queda como "part maudite" en el trasfondo de todas nuestras experiencias existenciales.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y sin embargo, existen ciertas experiencias transgresoras -el arte, la risa, el erotismo- que rompen los límites de la lógica del proyecto y que provocan la eclosión y la expulsión al exterior de esta parte absolutamente negativa de una vida excedente, perdida. La "risa" es, según Bataille, una rotura radical de la certeza y la estabilidad del conocimiento, no tiene cabida en el campo del saber y, no pudiéndose conocer ni captar en absoluto, se distingue con respecto al saber como un salto a lo imposible. El "arte", a su vez, está estrechamente ligado a lo negativo, y esto es evidente sobre todo en el caso de la poesía, entendida como la materialización de un "sacrificio" y de una "perversión" de las palabras, en clara contraposición con el uso positivo que de ellas hace el lenguaje discursivo y conceptual.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estas tensiones hacia lo imposible, auténticas experiencias de desbordamiento del saber, nos permiten acercarnos a una zona de "no-saber" que es completamente ajena al campo de lo posible, del conocimiento, del concepto y de la racionalidad, y que tiene su origen precisamente en todo lo contrario, en una experiencia fundamental de ausencia de la verdad.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Escribió las novelas eróticas Historia del ojo (1928, con el seudónimo de Lord Auch), El azul del cielo (1935, publicado en 1957), Madame Edwarda (1937, con el seudónimo de Pierre Angélique), El cura C (1950) y Mi madre (1966); conjunto que supone una referencia esencial en los estudios sobre literatura y erotismo. Completa su obra literaria el conjunto de poesías reunidas en L´Archangelique (1944).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su obra ensayística comprende estudios sobre Sade, C. Baudelaire, M. Proust, F. Kafka y J. Genet; textos políticos escritos durante la ocupación alemana; la Suma ateológica, trilogía compuesta por la La experiencia interior (1943), El culpable (1944), y Sobre Nietzsche (1945); La parte maldita (1947), Teoría de la religión (1948), Lascaux o el nacimiento del arte (1955), Manet (1955), La literatura y el mal (1957), El erotismo (1957) y Las lágrimas de Eros (1959).</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/georges-bataille/" title="Georges Bataille">Georges Bataille</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2787-vendame-los-ojos_georges-bataille.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados, Georges Bataille</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:13:07 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Véndame los ojos</div><div style="text-align:center;">amo la noche</div><div style="text-align:center;">mi corazón es negro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Empújame a la noche</div><div style="text-align:center;">todo es falso</div><div style="text-align:center;">sufro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El mundo huele a muerte</div><div style="text-align:center;">los pájaros vuelan con los ojos reventados</div><div style="text-align:center;">eres sombría como un cielo negro.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/georges-bataille/" title="Georges Bataille">Georges Bataille</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2786-corifea.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Verso, Poema De Vida, Georges Bataille</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:10:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">¡Oh, desventura! La sangre brota de mis senos</div><div style="text-align:center;">mi garganta se abre a la muerte con un fatal ronroneo...</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Entrego mi vida a las sonrisas socarronas del placer:</div><div style="text-align:center;">en el olor embriagador del dinero.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Deja que una última atadura ciña a tus riñones el vestido pegajoso de la muerte.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/georges-bataille/" title="Georges Bataille">Georges Bataille</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2784-estrella-horada-el-cielo_georges-bataille.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Enamorados, Poema De Vida, Georges Bataille</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 19:05:01 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Estrella horada el cielo</div><div style="text-align:center;">grita como la muerte</div><div style="text-align:center;">ahoga.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No quiero vivir</div><div style="text-align:center;">que dulce es ahogarme</div><div style="text-align:center;">la estrella que se eleva</div><div style="text-align:center;">está fría como una muerta.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Pintura de Sophie Ploeg.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autor: <span style="word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/georges-bataille/" title="Georges Bataille">Georges Bataille</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2782-vicente-luis-mora_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vicente Luis Mora, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:57:04 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446487000_vicente-luis-mora-biografia.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Vicente Luis Mora Suárez-Varela (Córdoba, 26 de septiembre de 1970) es un escritor, poeta, ensayista y crítico literario español.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ha recibido diversos galardones por sus obras literarias. Aparte de colaborar con revistas y suplementos culturales (como Ínsula, Animal sospechoso, Clarín, El invisible anillo, Mercurio o Quimera o Cuadernos del Sur del Diario Córdoba) mantiene un prestigioso1 blog de crítica literaria y cultural titulado Diario de lecturas. La obra de Mora está incluida en varias antologías de poesía y narrativa.</div> <div style="text-align:center;">En 2007 fue nombrado director del Instituto Cervantes de Albuquerque (Estados Unidos) y en 2010 del de Marrakech (Marruecos).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En septiembre de 2010 redactó íntegramente el n.º 322 de la revista Quimera, dedicado al tema «Literatura y falsificación». Para ello, suplantó (con el consentimiento de los autores) a firmas habituales de la publicación como Germán Sierra, Damián Tabarovsky, Manuel Vilas o Agustín Fernández Mallo; e inventó otros supuestos colaboradores (como Berta Herthaussen o José Jardiel Duque). La revista se publicó sin ninguna indicación de que se trataba de un juego literario y fue la propia dirección de la revista quien lo reveló posteriormente; después, el propio autor lo reconoció en su blog.</div> <div style="text-align:center;">Sus poemarios son: Texto refundido de la ley del sueño (Accésit del Premio Rosalía de Castro; Córdoba, Casa de Galicia, 1999). Mester de Cibervía (Premio Arcipreste de Hita; Valencia, 2000). Nova (Valencia, 2003). Autobiografía (novela de terror) (Premio de Poesía Universidad de Sevilla; Sevilla, Universidad, 2003). Construcción (Valencia, 2005). Tiempo (Valencia, 2009).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus novelas son: Circular 07. Las afueras. Córdoba: Berenice, 2007. Circular. Córdoba: Plurabelle, 2003. Subterráneos (Premio Andalucía Joven 2005; Barcelona, DVD, 2006). Alba Cromm. Barcelona: Seix Barral, 2010.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Sus ensayos son: Pasadizos. Espacios simbólicos entre arte y literatura (I Premio Málaga de Ensayo, Madrid, Editorial Páginas de Espuma, 2008. La luz nueva. Singularidades en la narrativa española actual (Córdoba, Editorial Berenice, 2007). Singularidades: ética y poética de la literatura española actual (Madrid, Bartleby, 2006). Pangea: Internet, blogs y comunicación en un mundo nuevo (Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2006). El lectoespectador. Barcelona: Seix Barral, 2012.</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/vicente-luis-mora/" title="Vicente Luis Mora" style="text-align:center;">Vicente Luis Mora</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2781-a-la-pregunta-de-por-qu-te-quiero.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vicente Luis Mora, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:54:41 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446486906_arthur-hughes-from-pentire-point.-c.-1909.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446486906_arthur-hughes-from-pentire-point.-c.-1909.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Porque la tesis va después del casus</div> <div style="text-align:center;">porque la lluvia llega del oeste</div> <div style="text-align:center;">el sol del este y éste del ocaso</div> <div style="text-align:center;">te quiero porque baja la marea</div> <div style="text-align:center;">y sube porque el cielo no es azul</div> <div style="text-align:center;">te quiero porque el mar rompe en la costa</div> <div style="text-align:center;">porque el amor la gravedad la muerte</div> <div style="text-align:center;">hacen caer los cuerpos a la tierra</div> <div style="text-align:center;">porque las nubes son en movimiento</div> <div style="text-align:center;">y mueren como peces si se paran</div> <div style="text-align:center;">porque la niebla es agua en suspensión</div> <div style="text-align:center;">porque las cosas pasan y el reloj</div> <div style="text-align:center;">no acierta nunca con la hora exacta</div> <div style="text-align:center;">porque la rosa ya cortada muere</div> <div style="text-align:center;">te quiero porque el átomo de cesio</div> <div style="text-align:center;">es firme y el genoma variable</div> <div style="text-align:center;">te quiero porque el sol calienta el aire</div> <div style="text-align:center;">te quiero porque el cero es absoluto</div> <div style="text-align:center;">porque mañana volarán las aves</div> <div style="text-align:center;">porque hoy se acaba y esta noche es triste </div> <div style="text-align:center;">casas vacías camas anchas frío </div> <div style="text-align:center;">preguntas insensatas por teléfono</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Pintura de Arthur Hughes (1909).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/vicente-luis-mora/" title="Vicente Luis Mora" style="text-align:center;">Vicente Luis Mora</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2780-analepsis_vicente-luis-mora.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Vicente Luis Mora</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:51:57 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Estoy a oscuras en la misma cama</div><div style="text-align:center;">que dos meses atrás nos contenía </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">aproximadamente por mi brazo</div><div style="text-align:center;">de ahora estaba entonces tu cabeza</div><div style="text-align:center;">mirándome serena tras la lucha</div><div style="text-align:center;">aproximadamente por el hombro</div><div style="text-align:center;">contrario mi temor a que te fueras </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">me siento raro a solas en las sábanas</div><div style="text-align:center;">sabiendo que fui yo quien finalmente</div><div style="text-align:center;">huyó y que sin embargo estoy aquí </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">me siento raro uno y somos tres</div><div style="text-align:center;">escritos sobre el folio de la cama </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">por un extraño azar soy como el tiempo</div><div style="text-align:center;">que escapa sin moverse del lugar</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/vicente-luis-mora/" style="text-align:center;" title="Vicente Luis Mora">Vicente Luis Mora</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2776-wislawa-szymborska_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Polacas, Biografia, Wislawa Szymborska</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:34:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485623_wislawa-szymborska-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485623_wislawa-szymborska-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Wislawa Szymborska (Kórnik, Poznan, 1923 - Cracovia, 2012). Poetisa polaca, considerada una de las más singulares de su país, que recibió el premio Nobel de Literatura en 1996. Hija de un funcionario, en 1931 se trasladó con su familia a Cracovia, ciudad en la que se asentó de forma definitiva. Estudió filología y sociología después de la Segunda Guerra Mundial en la Universidad Jagellónica, tras lo cual inició su andadura literaria, consagrada esencialmente a la poesía, aunque también a la crítica y al ensayo en diversas publicaciones periódicas, en particular en Vida Literaria.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ahí aparecieron desde 1968 sus "folletines literarios", a modo de poco convencionales críticas, que serían publicados en forma de libro en dos volúmenes, "Lecturas facultativas" (1973 y 1981). Su primer poema publicado, "Busco la palabra", apareció en 1945 en el Diario Polaco, y fue a partir del poemario "Por eso vivimos" (1952), cuando obtuvo reconocimiento público.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El inicio de su itinerario creativo se produjo bajo las normas estilísticas del realismo socialista imperante (pues fue miembro del Partido Comunista Obrero Unificado Polaco), y denota tanto el estremecimiento por los crímenes de la guerra reciente como su identificación con los sufrimientos del pueblo polaco y su esfuerzo por superarlos. En esa estela, aunque ya anunciando algunas de las características de su obra posterior, en particular la ironía para abordar poéticamente los dilemas filosóficos que la inquietan, escribió "Preguntas hechas a una misma" (1954).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pero será con "Llamada al Yeti" (1957) cuando romperá definitivamente con los preceptos del régimen, en un ajuste de cuentas con su actitud anterior, y también con la de la sociedad oficial. A partir de aquel año, en Polonia, como en otros países, se inició un fuerte movimiento de rechazo de la imposición soviética y del doctrinarismo comunista, en forma de rebeldía nacionalista. Szymborska optó por la reflexión filosófica y ética, tomando distancia de los debates concretos, y siempre tiñendo de su peculiar humor sus indagaciones poéticas sobre el espíritu humano individual.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sucesiva y discretamente fueron apareciendo sus obras de madurez: "La sal" (1962), "Cien alegrías" (1967), "Todo caso" (1972), "Gran número" (1976) y "Gente en el puente" (1986), hasta llegar a "Fin y principio" (1993). Pese a abordar de forma continua lo que considera los más hondos recovecos del ser humano, Wislawa Szymborska tiende a despojar su poesía de gravedad retórica, para lo cual recurre al distanciamiento intelectual y emocional por medio del aludido humorismo presente en casi todos sus libros, junto con el frecuente recurso del lenguaje coloquial, la sencillez, los versos breves y la estructura de estrofas clásica.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Otro de los rasgos de su obra es su facultad para desvelar lo insólito a través de los hechos y los fenómenos aparentemente más insignificantes y cotidianos. En realidad, su visión de la sociedad es pesimista y amarga, de modo que los individuos disponen tan sólo de la lucidez y la ironía para afrontar sus dolorosas relaciones con el medio que les determina.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Traductora de obras literarias del francés, perteneció a la Unión de Escritores y la Asociación de Escritores, y obtuvo numerosos honores y premios, entre los que destacan el Premio del Ministerio de Cultura Polaco 1963, el Premio Goethe 1991, el Premio Herder 1995 y finalmente el mencionado Premio Nobel de Literatura 1996. Recibió además el título de Doctor Honorífico de la Universidad Adam Mickiewicz en Poznan, 1995. </div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Se la emparenta, geográfica, generacionalmente y por calidad, a escritores como Zbigniew Herbert o Czesław Miłosz, a quien admiró desde muy joven.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Falleció el 1° de febrero de 2012.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Lista De Poemas: </span><span style="color:rgb(39,39,39);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/wislawa-szymborska/" title="Wislawa Szymborska">Wislawa Szymborska</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2775-agradecimiento.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Wislawa Szymborska, Prosa, Poesia, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:31:25 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485508_john-singer-sargent-interior-veneciano-1882.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485508_john-singer-sargent-interior-veneciano-1882.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Debo mucho</div> <div style="text-align:center;">a quienes no amo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El alivio con que acepto</div> <div style="text-align:center;">que son más queridos por otro.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La alegría de no ser yo</div> <div style="text-align:center;">el lobo de sus ovejas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estoy en paz con ellos</div> <div style="text-align:center;">y en libertad con ellos,</div> <div style="text-align:center;">y eso el amor ni puede darlo</div> <div style="text-align:center;">ni sabe tomarlo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No los espero</div> <div style="text-align:center;">en un ir y venir de la ventana a la puerta.</div> <div style="text-align:center;">Paciente</div> <div style="text-align:center;">casi como un reloj de sol</div> <div style="text-align:center;">entiendo</div> <div style="text-align:center;">lo que el amor no entiende;</div> <div style="text-align:center;">perdono</div> <div style="text-align:center;">lo que el amor jamás perdonaría.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Desde el encuentro hasta la carta</div> <div style="text-align:center;">no pasa una eternidad,</div> <div style="text-align:center;">sino simplemente unos días o semanas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los viajes con ellos siempre son un éxito,</div> <div style="text-align:center;">los conciertos son escuchados,</div> <div style="text-align:center;">las catedrales visitadas,</div> <div style="text-align:center;">los paisajes nítidos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y cuando nos separan</div> <div style="text-align:center;">lejanos países</div> <div style="text-align:center;">son países</div> <div style="text-align:center;">bien conocidos en los mapas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es gracias a ellos</div> <div style="text-align:center;">que yo vivo en tres dimensiones,</div> <div style="text-align:center;">en un espacio no-lírico y no-retórico,</div> <div style="text-align:center;">con un horizonte real por lo móvil.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ni siquiera imaginan</div> <div style="text-align:center;">cuánto hay en sus manos vacías.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">"No les debo nada",</div> <div style="text-align:center;">diría el amor</div> <div style="text-align:center;">sobre este tema abierto.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Versión de Abel A. Murcia).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura:"Interior veneciano" (1882), John Singer Sargent.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/wislawa-szymborska/" title="Wislawa Szymborska">Wislawa Szymborska</a></span><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2774-amor-a-primera-vista.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Wislawa Szymborska, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:29:30 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485423_tamara-de-lempicka-idyll-1931-oil-painting.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485423_tamara-de-lempicka-idyll-1931-oil-painting.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">Ambos están convencidos</div><div style="text-align:center;">de que los ha unido un sentimiento repentino.</div><div style="text-align:center;">Es hermosa esa seguridad,</div><div style="text-align:center;">pero la inseguridad es más hermosa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Imaginan que como antes no se conocían</div><div style="text-align:center;">no había sucedido nada entre ellos.</div><div style="text-align:center;">Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos</div><div style="text-align:center;">en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Me gustaría preguntarles</div><div style="text-align:center;">si no recuerdan</div><div style="text-align:center;">-quizá un encuentro frente a frente</div><div style="text-align:center;">alguna vez en una puerta giratoria,</div><div style="text-align:center;">o algún "lo siento"</div><div style="text-align:center;">o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,</div><div style="text-align:center;">pero conozco su respuesta.</div><div style="text-align:center;">No recuerdan.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Se sorprenderían</div><div style="text-align:center;">de saber que ya hace mucho tiempo</div><div style="text-align:center;">que la casualidad juega con ellos,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">una casualidad no del todo preparada</div><div style="text-align:center;">para convertirse en su destino,</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">que los acercaba y alejaba,</div><div style="text-align:center;">que se interponía en su camino</div><div style="text-align:center;">y que conteniendo la risa</div><div style="text-align:center;">se apartaba a un lado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Hubo signos, señales,</div><div style="text-align:center;">pero qué hacer si no eran comprensibles.</div><div style="text-align:center;">¿No habrá revoloteado</div><div style="text-align:center;">una hoja de un hombro a otro</div><div style="text-align:center;">hace tres años</div><div style="text-align:center;">o incluso el último martes?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Hubo algo perdido y encontrado.</div><div style="text-align:center;">Quién sabe si alguna pelota</div><div style="text-align:center;">en los matorrales de la infancia.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Hubo picaportes y timbres</div><div style="text-align:center;">en los que un tacto</div><div style="text-align:center;">se sobrepuso a otro tacto.</div><div style="text-align:center;">Maletas, una junto a otra, en una consigna.</div><div style="text-align:center;">Quizá una cierta noche el mismo sueño</div><div style="text-align:center;">desaparecido inmediatamente después de despertar.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Todo principio</div><div style="text-align:center;">no es mas que una continuación,</div><div style="text-align:center;">y el libro de los acontecimientos</div><div style="text-align:center;">se encuentra siempre abierto a la mitad.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(Versión de Abel A. Murcia).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura: "Idilio" (1931), Tamara de Lempicka.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span>Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/wislawa-szymborska/" title="Wislawa Szymborska">Wislawa Szymborska</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2773-las-tres-palabras-mas-extranas.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Wislawa Szymborska, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Soledad</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:27:25 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485317_salvador-dali-relojes.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485317_salvador-dali-relojes.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Cuando pronuncio la palabra Futuro,</div> <div style="text-align:center;">la primera sílaba pertenece ya al pasado.</div> <div style="text-align:center;">Cuando pronuncio la palabra Silencio,</div> <div style="text-align:center;">lo destruyo.</div> <div style="text-align:center;">Cuando pronuncio la palabra Nada,</div> <div style="text-align:center;">creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Traducción de Gerardo Beltrán). </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "La desintegración de la persistencia de la memoria", Salvador Dalí. Museo Salvador Dalí, San Petersburgo, Florida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Autora: </span><span style="color:rgb(39,39,39);letter-spacing:0px;text-align:center;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/wislawa-szymborska/" title="Wislawa Szymborska">Wislawa Szymborska</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2772-primera-fotografa-de-hitler_wislawa-szymborska.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Verso, Poemas A La Familia, Poema De Vida, Poetas Polacas, Wislawa Szymborska</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:22:41 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;word-spacing:1.4px;"> <a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446485062_primera-fotografa-de-hitler.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446485062_primera-fotografa-de-hitler.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div><div style="text-align:center;">¿Y quién es este niño con su camisita?</div><div style="text-align:center;">Pero ¡si es Adolfito, el hijo de los Hitler!</div><div style="text-align:center;">¿Tal vez llegue a ser un doctor en leyes?</div><div style="text-align:center;">¿O quizá tenor en la ópera de Viena?</div><div style="text-align:center;">¿De quién es esta manita, de quién la orejita, el ojito, la naricita?</div><div style="text-align:center;">¿De quién la barriguita llena de leche? ¿No se sabe todavía?</div><div style="text-align:center;">¿De un impresor, de un médico, de un comerciante, de un cura? </div><div style="text-align:center;">¿A dónde irán estos graciosos piecitos, a dónde?</div><div style="text-align:center;">¿A la huerta, a la escuela, a la oficina, a la boda</div><div style="text-align:center;">tal vez con la hija del alcalde?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Cielito, angelito, corazoncito, amorcito,</div><div style="text-align:center;">cuando hace un año vino al mundo,</div><div style="text-align:center;">no faltaron señales en cielo y en la tierra:</div><div style="text-align:center;">un sol de primavera, geranios en las ventanas,</div><div style="text-align:center;">música de organillo en el patio,</div><div style="text-align:center;">un presagio favorable envuelto en un fino papel de color rosa.</div><div style="text-align:center;">Antes del parto, su madre tuvo un sueño profético:</div><div style="text-align:center;">ver una paloma en sueños, será una buena noticia;</div><div style="text-align:center;">capturadla, llegará un visitante largamente esperado.</div><div style="text-align:center;">Toc, toc, quién es, así late el corazón de Adolfito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Chupete, pañal, babero, sonaja,</div><div style="text-align:center;">el niño, gracias a Dios, está sano, toquemos madera,</div><div style="text-align:center;">se parece a los padres, al gatito en el cesto,</div><div style="text-align:center;">a los niños de todos los demás álbumes de familia.</div><div style="text-align:center;">Ah, no nos pondremos a llorar ahora, ¿verdad?,</div><div style="text-align:center;">mira, mira, el pajarito, ahora mismo lo suelta el fotógrafo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Atelier Klinger, Grabenstrasse, Braunen,</div><div style="text-align:center;">y Braunen no es una muy grande, pero es una digna ciudad,</div><div style="text-align:center;">sólidas empresas, amistosos vecinos,</div><div style="text-align:center;">olor a pastel de levadura y a jabón de lavar.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">No se oye el aullido de los perros, ni los pasos del destino.</div><div style="text-align:center;">El maestro de la historia se afloja el cuello</div><div style="text-align:center;">y bosteza encima de los cuadernos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(Versión de Gerardo Beltrán).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura: "El enigma de Hitler" (1939), Salvador Dalí. Museo Nacional Reina Sofía. Madrid.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autora: <span style="letter-spacing:0px;line-height:1.5em;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/wislawa-szymborska/" title="Wislawa Szymborska">Wislawa Szymborska</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2770-juan-gelman_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Juan Gelman</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 18:11:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446484272_juan-gelmn.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446484272_juan-gelmn.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Juan Gelman Burichson (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930 - México DF, 14 de enero de 2014). Poeta, traductor y periodista argentino, está considerado como el poeta más importante de su generación. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hijo de emigrantes judíos ucranios, ejerció diversos oficios antes de dedicarse al periodismo. Por su actividad periodística y política vivió en el exilio entre 1975 y 1988, residiendo alternativamente en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México. Durante su ausencia de Argentina llega a estar condenado a muerte por la dictadura argentina; sufre muy de cerca el drama de los "desaparecidos" cuando su hijo y su nuera pasan a formar parte de esta dolorosa lista. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En su juventud colabora en el periódico Rojo y negro. Es uno de los fundadores del grupo de poetas "El pan duro" y es también secretario de redacción de Crisis, director del suplemento cultural de La Opinión y jefe de redacción de Noticias. También ejerce como traductor en la UNESCO. Desde 2007 colabora con el periódico de Buenos Aires, Página 1/2. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Poeta adscrito al realismo crítico, consigue un estilo particular partiendo de un realismo crítico y del intimismo. Son constantes en su poesía la presencia de la cotidianeidad, el tono político, la denuncia y la indignación ante la injusticia. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De su producción poética conviene destacar Violín y otras cuestiones, El juego en que andamos, Velorio del solo, Gotán, Sefiní o Cólera Buey, así como Los poemas de Sidney West, Traducciones, Fábulas, Relaciones, Hechos y relaciones o Si tan dulcemente. Escribe Exilio en colaboración con el periodista argentino Osvaldo Bayer; otras de sus obras son Citas y comentarios, Hacia el sur, Composiciones, Carta a mi madre y País que fue será. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La antología Pesar todo es galardonada con el premio de poesía José Lezama Lima, que concede la Casa de las Américas cubana. En 2005 publica una nueva antología, Oficio ardiente, que reúne poemas publicados a lo largo de casi cincuenta años y algunos otros inéditos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En el ámbito musical escribe dos óperas, La trampera general y La bicicleta de la muerte, dos cantatas, El gallo cantor y Suertes, y varios LP.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A lo largo de su vida recibe numerosos galardones, entre los que destacan el Premio Nacional de Poesía en 1997 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2005; además tiene el título de ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 2007 obtiene el Premio Cervantes, considerado el galardón más importante de las letras hispánicas, y dos años después la Asociación de Poetas Chinos le otorga el Premio Antílope Tibetano.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El 14 de enero de 2014 muere rodeado de su familia en su domicilio de la capital mexicana, donde residía desde 1988.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/juan-gelman/" title="Juan Gelmán">Juan Gelmán</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2767-oracion-de-un-desocupado_juan-gelman.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poemas Religiosos, Juan Gelman</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 17:53:07 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446483190_siqueiros_madre_proletaria.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446483190_siqueiros_madre_proletaria.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Padre,</div> <div style="text-align:center;">desde los cielos bájate, he olvidado</div> <div style="text-align:center;">las oraciones que me enseñó la abuela,</div> <div style="text-align:center;">pobrecita, ella reposa ahora,</div> <div style="text-align:center;">no tiene que lavar, limpiar, no tiene</div> <div style="text-align:center;">que preocuparse andando el día por la ropa,</div> <div style="text-align:center;">no tiene que velar la noche, pena y pena,</div> <div style="text-align:center;">rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,</div> <div style="text-align:center;">que me muero de hambre en esta esquina,</div> <div style="text-align:center;">que no sé de qué sirve haber nacido,</div> <div style="text-align:center;">que me miro las manos rechazadas,</div> <div style="text-align:center;">que no hay trabajo, no hay,</div> <div style="text-align:center;">bájate un poco, contempla</div> <div style="text-align:center;">esto que soy, este zapato roto,</div> <div style="text-align:center;">esta angustia, este estómago vacío,</div> <div style="text-align:center;">esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre</div> <div style="text-align:center;">cavándome la carne,</div> <div style="text-align:center;">este dormir así,</div> <div style="text-align:center;">bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido</div> <div style="text-align:center;">te digo que no entiendo, Padre, bájate,</div> <div style="text-align:center;">tócame el alma, mírame</div> <div style="text-align:center;">el corazón,!</div> <div style="text-align:center;">yo no robé, no asesiné, fui niño</div> <div style="text-align:center;">y en cambio me golpean y golpean,</div> <div style="text-align:center;">te digo que no entiendo, Padre, bájate,</div> <div style="text-align:center;">si estás, que busco</div> <div style="text-align:center;">resignación en mí y no tengo y voy</div> <div style="text-align:center;">a agarrarme la rabia y a afilarla</div> <div style="text-align:center;">para pegar y voy</div> <div style="text-align:center;">a gritar a sangre en cuello.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Madre proletaria" (1929), David Alfaro Siqueiros.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/juan-gelman/" title="Juan Gelmán">Juan Gelmán</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2766-epitafio_juan-gelman.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas De Animales, Juan Gelman</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:51:31 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"></div> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446476045_bernard-scholl.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446476045_bernard-scholl.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p> <div style="text-align:center;">Un pájaro vivía en mí.</div> <div style="text-align:center;">Una flor viajaba en mi sangre.</div> <div style="text-align:center;">Mi corazón era un violín.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Quise o no quise. Pero a veces</div> <div style="text-align:center;">me quisieron. También a mí</div> <div style="text-align:center;">me alegraban: la primavera,</div> <div style="text-align:center;">las manos juntas, lo feliz.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¡Digo que el hombre debe serlo!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Aquí yace un pájaro.</div> <div style="text-align:center;">Una flor.</div> <div style="text-align:center;">Un violín.</div> <div style="text-align:center;">Pintura de Bernard Scholl.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/juan-gelman/" title="Juan Gelmán">Juan Gelmán</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2765-juana-de-ibarbourou_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Juana de Ibarbourou</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:47:15 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div></div> <div> <div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446475635_ibarbourou_juana.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446475635_ibarbourou_juana.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">(Juana Fernández Morales; Melo, Uruguay, 1892 - Montevideo, 1979) Poetisa uruguaya considerada una de las voces más personales de la lírica hispanoamericana de principios del siglo XX. A los veinte años se casó con el capitán Lucas Ibarbourou, del cual adoptó el apellido con el que firmaría su obra. Tres años después se trasladó a Montevideo, donde vivió desde entonces.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Juana de Ibarbourou</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus primeros poemas aparecieron en periódicos de la capital uruguaya (principalmente en La Razón) bajo el seudónimo de Jeannette d’Ibar, que pronto abandonaría. Comenzó su larga travesía lírica con los poemarios Las lenguas de diamante (1919), El cántaro fresco (1920) y Raíz salvaje (1922), todos ellos muy marcados por el modernismo, cuya influencia se percibe en la abundancia de imágenes sensoriales y cromáticas y de alusiones bíblicas y míticas, aunque siempre con un acento singular.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su temática tendía a la exaltación sentimental de la entrega amorosa, de la maternidad, de la belleza física y de la naturaleza. Por otra parte, imprimió a sus poemas un erotismo que constituye una de las vertientes capitales de su producción, la cual se vio tempranamente reconocida: en 1929 fue proclamada "Juana de América" en el Palacio Legislativo del Uruguay, ceremonia que presidió el poeta "oficial" uruguayo Juan Zorrilla de San Martín y que contó con la participación del ensayista mexicano Alfonso Reyes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Poco a poco su poesía se fue despojando del ropaje modernista para ganar en efusión y sinceridad. En La rosa de los vientos (1930) se adentró en el vanguardismo, rozando incluso las imágenes surrealistas. Con Estampas de la Biblia, Loores de Nuestra Señora e Invocación a san Isidro, todos de 1934, inició en cambio un camino hacia la poesía mística.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En la década de 1950 se publicaron sus libros Perdida (1950), Azor (1953) y Romances del destino (1955). En esta misma época, en Madrid, salieron a la luz sus Obras completas (1953), donde se incluyeron dos libros inéditos: Dualismo y Mensaje del escriba. De su obra poética posterior destaca Elegía (1967), libro en memoria de su marido.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Juana de Ibarbourou ocupó la presidencia de la Sociedad Uruguaya de Escritores en 1950. Cinco años más tarde su obra fue premiada en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, y en 1959 el gobierno uruguayo le concedió el Gran Premio Nacional de Literatura, otorgado por primera vez aquel año. Su obra en prosa estuvo enfocada fundamentalmente hacia el público infantil; en ella destacan Epistolario (1927) y Chico Carlo (1944).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La poesía de Juana de Ibarbourou</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La literatura uruguaya del siglo XX contó entre la nómina de sus autores con una serie de poetisas cuya obra reviste fundamental importancia: María Eugenia Vaz Ferreira, Delmira Agustini y Juana de Ibarbourou. Cada una de ellas desplegó un acento propio y característico; así, mientras Vaz Ferreira representa la altiva castidad, y Agustini la mujer en espera anhelante, Juana de Ibarbourou es el equilibrio de la entrega espontánea.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pero es con la chilena Gabriela Mistral con quien Juana de Ibarbourou mantiene un parentesco más directo: ambas poseyeron la misma sensibilidad exquisita y arrebatadora, la misma sinceridad de pasión, la misma facilidad y sencillez en la expresión. Las separa, en cambio, el mundo anímico que expresan: Gabriela Mistral está poseída de un espiritualismo cristiano; Ibarbourou, al menos en sus primeras obras (en las últimas se aproxima al tono de la poetisa chilena), aparece loca de vida, pagana, desbordando toda ella vitalidad y sensualidad: "Tómame ahora que aún es temprano / y que llevo dalias nuevas en la mano".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En sus inicios, Juana de Ibarbourou no escapó a la influencia modernista, pero paulatinamente su poesía se desviste de pompas para ganar en efusión y sinceridad. En su producción poética encontramos una continua evolución que ha sido comparada al ciclo de la vida humana; se ha dicho que Las lenguas de diamante (1919) equivalen al nacimiento a la vida, Raíz salvaje (1922) a la apasionada juventud, La rosa de los vientos (1930) a la madurez y Perdida (1950) a la vejez. En cada uno de esos libros el paso del tiempo, en continua progresión, va adquiriendo una mayor importancia. Estampas de la Biblia (1934) y Loores de Nuestra Señora (1934) acusan una evolución religiosa.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Los sentimientos de la autora, en soledad o en diálogo con la naturaleza, constituyen la temática central de sus versos. El escritor venezolano Rufino Blanco Fombona ha dicho de Ibarbourou que su filosofía se reduce al horror a la nada; por eso concebirá a la muerte como una continuación de la vida, casi como su evolución natural. No existe un verdadero horror a la muerte; en "Vida garfio", uno de sus mejores poemas, se imagina muerta, pero, en realidad, continua sobreviviendo por el amor: "¡Por la parda escalera de raíces vivas / yo subiré a mirarte en los lirios morados!".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Nada hay menos intelectual, pues, que la lírica de Ibarbourou; todos sus pensamientos arrancan de sus propias sensaciones. La naturaleza le atrae, la siente, y habla con ella, con el río y con el árbol; les da carne y sangre y hace que aparezcan ante nosotros con sus sufrimientos y alegrías. A veces recurre para ello a atrevidas imágenes; así describe el ciprés: "Parece un grito que ha cuajado en árbol / o un padrenuestro hecho ramaje quieto".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pero, ante todo, Juana de Ibarbourou es la voz del amor juvenil y ardoroso, de la mujer que se sabe admirada y deseada por el hombre y que lleva dentro de sí toda la fuerza de esa naturaleza que ama ("Besarás mil mujeres, mas ninguna / te dará esta impresión de arroyo y selva / que yo te doy"). Para ella el amor no es sino una forma de participación en el misterio continuo del mundo: "Somos grandes y solos sobre el haz de las campos", le dirá a su amado. Siempre se encuentra en su voz, exigida por la fuerza de sus sentimientos, una sinceridad total en el pensamiento, y al mismo tiempo la expresión violenta e ingenua de la pasión.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El aspecto más débil de su producción nos lo ofrecen sus versos narrativos, como los contenidos en Romances del destino (1955), de clara y no muy feliz influencia lorquiana. En 1967 publicó Elegía, obra dedicada a su esposo Lucas Ibarbourou, fallecido muchos años antes. Como su título indica, el libro es un apasionado pero contenido canto de amor entonado en voz baja; aunque contiene algunas exasperadas quejas, por todos los poemas cruza un dulce sosiego, una sosegada resignación. "Ahora, ¿qué hacer, caídos los dos brazos, / rodeada de crepúsculo y de bruma?", se pregunta ante su pérdida; sin embargo, algo la empuja a esperar que en alguna parte podrá recuperar aquel amor, que sigue vivo: "Nadie olvida porque yo no olvido, / y para que él no muera yo no muero".</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"> Lista De Poemas<span style="letter-spacing:0px;font-family:verdana;color:rgb(39,39,39);line-height:18px;word-spacing:0px;">: </span><a href="https://mundopoetico.es/juana-de-ibarbourou/" title="Juana de Ibarbourou" style="letter-spacing:0px;font-family:verdana;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:0px;">Juana de Ibarbourou</a></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2763-jorge-luis-borges_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Jorge Luis Borges</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:40:01 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446475253_borges_1975.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446475253_borges_1975.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">(Buenos Aires, 1899 - Ginebra, Suiza, 1986) Escritor argentino considerado una de las grandes figuras de la literatura en lengua española del siglo XX. Cultivador de variados géneros, que a menudo fusionó deliberadamente, Jorge Luis Borges ocupa un puesto excepcional en la historia de la literatura por sus relatos breves. Aunque las ficciones de Borges recorren el conocimiento humano, en ellas está casi ausente la condición humana de carne y hueso; su mundo narrativo proviene de su biblioteca personal, de su lectura de los libros, y a ese mundo libresco e intelectual lo equilibran los argumentos bellamente construidos, simétricos y especulares, así como una prosa de aparente desnudez, pero cargada de sentido y de enorme capacidad de sugerencia.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jorge Luis Borges</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Recurriendo a inversiones y tergiversaciones, Borges llevó la ficción al rango de fantasía filosófica y degradó la metafísica y la teología a mera ficción. Los temas y motivos de sus textos son recurrentes y obsesivos: el tiempo (circular, ilusorio o inconcebible), los espejos, los libros imaginarios, los laberintos o la búsqueda del nombre de los nombres. Lo fantástico en sus ficciones siempre se vincula con una alegoría mental, mediante una imaginación razonada muy cercana a lo metafísico. Ficciones (1944), El Aleph (1949) y El Hacedor (1960) constituyen sus tres colecciones de relatos de mayor proyección. A pesar de que su obra va dirigida a un público comprometido con la aventura literaria, su fama es universal y es definido como el maestro de la ficción contemporánea. Sólo su ideario político pudo impedir que le fuera concedido el Nobel de Literatura.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Biografía</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jorge Luis Borges procedía de una familia de próceres que contribuyeron a la independencia del país. Un antepasado suyo, el coronel Isidro Suárez, había guiado a sus tropas a la victoria en la mítica batalla de Junín; su abuelo Francisco Borges también había alcanzado el rango de coronel. Pero fue su padre, Jorge Borges Haslam, quien rompiendo con la tradición familiar se empleó como profesor de psicología e inglés. Estaba casado con la delicada Leonor Acevedo Suárez, y con ella y el resto de su familia abandonó la casa de los abuelos donde había nacido Jorge Luis y se trasladó al barrio de Palermo, a la calle Serrano 2135, donde creció el aprendiz de escritor teniendo como compañera de juegos a su hermana Norah.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En aquella casa ajardinada aprendió Borges a leer inglés con su abuela Fanny Haslam y, como se refleja en tantos versos, los recuerdos de aquella dorada infancia lo acompañarían durante toda su vida. Con apenas seis años confesó a sus padres su vocación de escritor, e inspirándose en un pasaje del Quijote redactó su primera fábula cuando corría el año 1907: la tituló La visera fatal. A los diez años comenzó ya a publicar, pero esta vez no una composición propia, sino una brillante traducción al castellano de El príncipe feliz de Oscar Wilde.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En el mismo año en que se inició la Primera Guerra Mundial, la familia Borges recorrió los inminentes escenarios bélicos europeos, guiados esta vez no por un admirable coronel, sino por un ex profesor de psicología e inglés, ciego y pobre, que se había visto obligado a renunciar a su trabajo y que arrastró a los suyos a París, a Milán y a Venecia hasta radicarse definitivamente en la neutral Ginebra cuando estalló el conflicto.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Borges era entonces un adolescente que devoraba incansablemente la obra de los escritores franceses, desde los clásicos como Voltaire o Víctor Hugo hasta los simbolistas, y que descubría maravillado el expresionismo alemán, por lo que se decidió a aprender el idioma descifrando por su cuenta la inquietante novela de Gustav Meyrink El golem.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Borges a los 21 años</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hacia 1918 lee asimismo a autores en lengua española como José Hernández, Leopoldo Lugones y Evaristo Carriego y al año siguiente la familia pasa a residir en España, primero en Barcelona y luego en Mallorca, donde al parecer compuso unos versos, nunca publicados, en los que se exaltaba la revolución soviética y que tituló Salmos rojos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En Madrid trabará amistad con un notable políglota y traductor español, Rafael Cansinos Assens, a quien extrañamente, a pesar de la enorme diferencia de estilos, proclamó como su maestro. Conoció también a Valle-Inclán, a Juan Ramón Jiménez, a Ortega y Gasset, a Ramón Gómez de la Serna, a Gerardo Diego... Por su influencia, y gracias a sus traducciones, fueron descubiertos en España los poetas expresionistas alemanes, aunque había llegado ya el momento de regresar a la patria convertido, irreversiblemente, en un escritor.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La juventud ultraísta</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De regreso en Buenos Aires, en 1921 fundó con otros jóvenes la revista Prismas y, más tarde, la revista Proa; firmó el primer manifiesto ultraísta argentino, y, tras un segundo viaje a Europa, entregó a la imprenta su primer libro de versos: Fervor de Buenos Aires (1923). Seguirán entonces numerosas publicaciones, algunos felices libros de poemas, como Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929), y otros de ensayos, como Inquisiciones, El tamaño de mi esperanza y El idioma de los argentinos, que desde entonces se negaría a reeditar.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Durante los años treinta su fama creció en Argentina y su actividad intelectual se vinculó a Victoria Ocampo y Silvina Ocampo; las hermanas Ocampo le presentaron a su vez a Adolfo Bioy Casares, pero su consagración internacional no llegaría hasta muchos años después. De momento ejerce asiduamente la crítica literaria, traduce con minuciosidad a Virginia Woolf, a Henri Michaux y a William Faulkner y publica antologías con sus amigos; frecuenta a su maestro Macedonio Fernández y colabora con Victoria Ocampo en la fundación de la emblemática revista Sur (1931), en torno a la cual se moverá lo mejor de las letras argentinas de entonces (Oliverio Girondo, Enrique Anderson Imbert y el mismo Bioy Casares, entre otros).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1938 fallece su padre y comienza a trabajar como bibliotecario en las afueras de Buenos Aires; durante las navidades de ese mismo año sufre un grave accidente, provocado por su progresiva falta de visión, que a punto está de costarle la vida. Al agudizarse su ceguera, Borges deberá resignarse a dictar sus cuentos fantásticos y desde entonces requerirá permanentemente de la solicitud de su madre y de su amigos para poder escribir, colaboración que resultará muy fructífera. Así, en 1940, el mismo año en que asiste como testigo a la boda de Silvina Ocampo y Bioy Casares, publica con ellos una espléndida Antología de la literatura fantástica, y al año siguiente una Antología poética argentina.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1942, Borges y Bioy se esconden bajo el seudónimo de H. Bustos Domecq y entregan a la imprenta unos graciosos cuentos policiales que titulan Seis problemas para don Isidro Parodi. Sin embargo, su creación narrativa no obtiene por el momento el éxito deseado, e incluso fracasa al presentarse al Premio Nacional de Literatura con sus cuentos recogidos en el volumen El jardín de senderos que se bifurcan (1941), los cuales se incorporarán luego a uno de sus más célebres libros, Ficciones (1944), obra con que se inicia su madurez literaria y el pleno reconocimiento en su país.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Del peronismo a Videla</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1945 se instaura el peronismo en Argentina, y su madre Leonor y su hermana Norah son detenidas por hacer declaraciones contra el nuevo régimen: habrán de acarrear, como escribió muchos años después Borges, una "prisión valerosa, cuando tantos hombres callábamos", pero lo cierto es que, a causa de haber firmado manifiestos antiperonistas, el gobierno lo apartó al año siguiente de su puesto de bibliotecario y lo nombró inspector de aves y conejos en los mercados, cruel humorada e indeseable honor al que el poeta ciego hubo de renunciar, para pasar, desde entonces, a ganarse la vida como conferenciante.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La policía se mostró asimismo suspicaz cuando la Sociedad Argentina de Escritores lo nombró en 1950 su presidente, habida cuenta de que este organismo se había hecho notorio por su oposición al nuevo régimen. Ello no obsta para que sea precisamente en esta época de tribulaciones cuando publique su libro más difundido y original, El Aleph (1949), ni para que siga trabajando incansablemente en nuevas antologías de cuentos y nuevos volúmenes de ensayos antes de la caída del peronismo en 1955.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En esta diversa tesitura política, el recién constituido gobierno lo designará, a tenor del gran prestigio literario que ha venido alcanzando, director de la Biblioteca Nacional, e ingresará asimismo en la Academia Argentina de las Letras. Enseguida los reconocimientos públicos se suceden: Doctor honoris causa por la Universidad de Cuyo, Premio Nacional de Literatura, Premio Internacional de Literatura Formentor, que comparte con Samuel Beckett, Comendador de las Artes y de las Letras en Francia, Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes de Argentina, Premio Interamericano Ciudad de Sèo Paulo...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Inesperadamente, en 1967 contrae matrimonio con una antigua amiga de su juventud, Elsa Astete Millán, boda de todos modos menos tardía y sorprendente que la que formalizaría pocos años antes de su muerte, ya octogenario, con María Kodama, su secretaria, compañera y lazarillo: una mujer mucho más joven que él, de origen japonés, a la que nombraría su heredera universal. Pero la relación con Elsa fue no sólo breve, sino desdichada, y en 1970 se separaron para que Borges volviera de nuevo a quedar bajo la abnegada protección de su madre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jorge Luis Borges y María Kodama</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los últimos reveses políticos le sobrevinieron con el renovado triunfo electoral del peronismo en Argentina en 1974, dado que sus inveterados enemigos no tuvieron empacho en desposeerlo de su cargo en la Biblioteca Nacional ni en excluirlo de la vida cultural porteña.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Dos años después, ya fuera como consecuencia de su resentimiento o por culpa de una honesta alucinación, Borges, cuya autorizada voz resonaba internacionalmente, saludó con alegría el derrocamiento del partido de Perón por la Junta Militar Argentina, aunque muy probablemente se arrepintió enseguida cuando la implacable represión de Videla comenzó a cobrarse numerosas víctimas y empezaron a proliferar los "desaparecidos" entre los escritores. El propio Borges, en compañía de Ernesto Sábato y otros literatos, se entrevistó ese mismo año de 1976 con el dictador para interesarse por el paradero de sus colegas "desaparecidos".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De todos modos, el mal ya estaba hecho, porque su actitud inicial le había granjeado las más firmes enemistades en Europa, hasta el punto de que un académico sueco, Artur Ludkvist, manifestó públicamente que jamás recaería el Premio Nobel de Literatura sobre Borges por razones políticas. Ahora bien, pese a que los académicos se mantuvieron recalcitrantemente tercos durante la última década de vida del escritor, se alzaron voces, cada vez más numerosas, denunciando que esa actitud desvirtuaba el espíritu del más preciado premio literario.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Para todos estaba claro que nadie con más justicia que Borges lo merecía y que era la Academia Sueca quien se desacreditaba con su postura. La concesión del Premio Cervantes en 1979 compensó en parte este agravio. En cualquier caso, durante sus últimos días Borges recorrió el mundo siendo aclamado por fin como lo que siempre fue: algo tan sencillo e insólito como un "maestro".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La obra de Jorge Luis Borges</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Borges es sin duda el escritor argentino con mayor proyección universal. Se hace prácticamente imposible pensar la literatura del siglo XX sin su presencia, y así lo han reconocido no sólo la crítica especializada, sino también las sucesivas generaciones de escritores, que vuelven con insistencia sobre sus páginas como si éstas fueran canteras inextinguibles del arte de escribir.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Borges fue el creador de una cosmovisión muy singular, sostenida sobre un original modo de entender conceptos como los de tiempo, espacio, destino o realidad. Sus narraciones y ensayos se nutren de complejas simbologías y de una poderosa erudición, producto de su frecuentación de las diversas literaturas europeas, en especial la anglosajona (William Shakespeare, Thomas De Quincey, Rudyard Kipling o Joseph Conrad son referencias permanentes en su obra), además de su conocimiento de la Biblia, la Cábala judía, las primigenias literaturas europeas, la literatura clásica y la filosofía. Su riguroso formalismo, que se constata en la ordenada y precisa construcción de sus ficciones, le permitió combinar esa gran variedad de elementos sin que ninguno de ellos desentonara.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los inicios poéticos</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Borges había conocido en Madrid a los jóvenes escritores del grupo ultraísta, que se nucleaban en torno al poeta andaluz Rafael Cansinos Assens. A su retorno a la Argentina, a comienzos de la década de 1920, difundió entre sus pares esa nueva concepción de la poesía y las imágenes poéticas, principalmente dentro del grupo de los escritores vanguardistas. El primer libro de poemas de Borges fue Fervor de Buenos Aires (1923), en el que ensayó una visión personal de su ciudad, de evidente cuño vanguardista.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1925 dio a conocer Luna de enfrente y, tres años más tarde, Cuaderno San Martín, poemarios en los que aparece con insistencia su mirada sobre las "orillas" urbanas, esos bordes geográficos de Buenos Aires en los que años más tarde ubicará la acción de muchos de sus relatos. Puede decirse que en estos primeros libros Borges funda con su escritura una Buenos Aires mítica, dándole espesor literario a calles y barrios, portales y patios. El poeta parece rondar la ciudad como un cazador en busca de imágenes prototípicas, que luego volcará con maestría en sus versos y prosas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1930 publicó Evaristo Carriego, un título esencial en la producción borgeana. En este ensayo, al tiempo que traza una biografía del poeta popular que da título al libro, se detiene en la invención y narración de diferentes mitologías porteñas, como en la poética descripción del barrio de Palermo. Evaristo Carriego no responde a la estructura tradicional de las presentaciones biográficas, sino que se sirve de la figura del poeta elegido para presentar nuevas e inéditas visiones de lo urbano, como se manifiesta en capítulos tales como "Las inscripciones de los carros" o "Historia del tango".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hacia 1932 da a conocer Discusión, libro que reúne una serie de ensayos en los que se pone de manifiesto no sólo la agudeza crítica de Borges, sino también su capacidad en el arte de conmover los conceptos tradicionales de la filosofía y la literatura. Además de las páginas dedicadas al análisis de la poesía gauchesca, este volumen integra capítulos que han servido como venero de asuntos de reflexión para los escritores argentinos, tales como "El escritor argentino y la tradición", "El arte narrativo y la magia" o "La supersticiosa ética del lector".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1935 aparece Historia universal de la infamia, con textos que el propio autor califica como ejercicios de prosa narrativa y en los que es evidente la influencia de Robert Louis Stevenson y G. K. Chesterton. Este volumen incluye uno de sus cuentos más famosos, "El hombre de la esquina rosada"; le siguieron los ensayos de Historia de la eternidad (1936).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La madurez de un narrador</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El accidente casi mortal que sufrió a fines de 1938 marcó el antes y el después de su destino: de él saldría con la secuela del avance irreversible de su ceguera y con la decisión de enfrentarse a la creación de ficciones, cuyo primer fruto será el memorable relato El sur, y el libro que iniciará la ininterrumpida sucesión de sus obras maestras: El jardín de senderos que se bifurcan (1941). A partir de ese momento, la vida y la obra de Borges entran en una madurez y en una creciente divulgación en círculos concéntricos, que sólo se interrumpirán con su muerte, casi medio siglo más tarde.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Con ser todo ello significativo para la vida del autor, lo más destacable del proceso es el reconocimiento que Borges hace de sí mismo y de su obra a partir del comienzo de los años cuarenta, y que le impulsa a la creación de ese género a mitad de camino entre la narrativa, el ensayo, la glosa, la sinopsis de libros que nunca serán escritos y la investigación erudita, que definirá mejor que nada su título acaso más representativo, Ficciones, que en 1944 marca el ecuador de la obra de Borges, no sólo por el nivel insuperable que alcanza, sino por la condensación genérica que la caracterizará de allí en adelante.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jorge Luis Borges</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ciertamente, Ficciones (1944) acabó de consolidar a Borges como uno de los escritores más singulares del momento en lengua castellana. En la primera de sus partes, titulada El jardín de senderos que se bifurcan, reeditó la colección de ocho cuentos que había publicado en 1941; en la segunda parte, Artificios, incluyó seis nuevos relatos, número ampliado a nueve en la edición de 1956.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En las páginas de este libro se despliega toda su maestría imaginativa, plasmada en cuentos como "La biblioteca de Babel", "El jardín de los senderos que se bifurcan" o "La lotería de Babilonia". También pertenece a este volumen "Pierre Menard, autor del Quijote", relato o ensayo (en Borges esos géneros suelen confundirse deliberadamente) en el que reformula con genial audacia el concepto tradicional de influencia literaria, así como su célebre cuento "La muerte y la brújula", en el que la trama policial se conjuga con sutiles apreciaciones derivadas del saber cabalístico, al que Borges dedicó devota atención.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El Aleph (1949), volumen de diecisiete cuentos, vuelve a demostrar su maestría estilística y su ajustada imaginación, que combina elementos de la tradición filosófica y de la literatura fantástica. Además del cuento que da título al libro, se incluyen otros como "Emma Zunz", "Deutsches Requiem", "El Zahir" y "La escritura del Dios". El Hacedor (1960) incluía algunas piezas escritas treinta años antes y sin embargo guardaba una sólida unidad entre todas sus partes, no sólo formal sino también en cuanto a contenidos, siempre alineados en la idea borgeana de que tanto los grandes sistemas de la metafísica como las parábolas y las elucidaciones de la teología son elementos que forman parte del gran mundo de la literatura fantástica.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La consagración internacional</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Con la obtención del Premio Internacional de Literatura Formentor, que comparte con Samuel Beckett en 1961, la crítica descubre a Borges a nivel planetario, y las invitaciones, los doctorados honoris causa, los ciclos de conferencias, los premios y las traducciones a las más diversas lenguas se sucedieron en un vértigo incesante, que lo convirtieron en uno de los escritores vivos de mayor prestigio y reconocimiento universal.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El impactante y masivo reconocimiento público de la figura y la obra de Borges debe ser situado como un efecto derivado del llamado Boom de la literatura hispanoamericana. La demanda por parte del público de obras de autores latinoamericanos no se agotó con aquellos que originalmente pertenecían a la generación del Boom (Julio Cortázar, Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa), sino que se extendió a un grupo de escritores que, por edad y por preferencias estéticas, no formaban parte de esa órbita.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">A pesar de la nutridísima bibliografía de Borges, de pocos escritores como de él se puede afirmar que es, en lo esencial, autor de un solo libro, desdoblado en distintas versiones o aproximaciones, que sus Obras Completas ejemplifican como otros tantos frutos de un mismo árbol, ya que (como él mismo afirmara de Quevedo) más que un escritor, Borges es en verdad "una vasta literatura".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Así, sus obras en prosa posteriores a las mencionadas (Manual de zoología fantástica, 1957; El libro de los seres imaginarios, 1967; El informe de Brodie, 1970; El congreso, 1971; El libro de arena, 1975) incluyen con frecuencia poemas. Durante treinta años no había publicado un solo verso, como para marcar una distancia definitiva con la etapa que denominó "la gran equivocación ultraísta"; y sus entregas poéticas de la madurez, como El otro, el mismo (1964), Para las seis cuerdas (1965), Elogio de la sombra (1969), El oro de los tigres (1972), La rosa profunda (1975) o La moneda de hierro (1976), admiten poemas narrativos, y otros que son auténticas ficciones, como "El Golem", que simplemente han sido redactadas en verso.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La obra de Borges se reparte también en un buen número de volúmenes escritos en colaboración, tanto dedicados a la ficción como al ensayo. Engrosan el caudal de sus escritos una gran cantidad de notas de crítica bibliográfica y comentarios de literatura, aparecidos en diferentes publicaciones periódicas argentinas y extranjeras, además de conferencias y entrevistas en las que desplegó con inteligencia y mordacidad sus puntos de vista. Se trata de una parte de su obra que, casi a la misma altura que sus libros considerados mayores, ha sido objeto recurrente de comentario y estudio por parte de la crítica y de numerosas recopilaciones.</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span>Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/jorge-luis-borges/" title="Jorge Luis Borges">Jorge Luis Borges</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2762-la-hora.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida, Juana de Ibarbourou</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:35:19 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446475053_eisman-semenowsky-una-nia-flor-oriental.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446475053_eisman-semenowsky-una-nia-flor-oriental.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Tómame ahora que aún es temprano</div> <div style="text-align:center;">y que llevo dalias nuevas en la mano.</div> <div style="text-align:center;">Tómame ahora que aún es sombría</div> <div style="text-align:center;">esta taciturna cabellera mía.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ahora , que tengo la carne olorosa,</div> <div style="text-align:center;">y los ojos limpios y la piel de rosa.</div> <div style="text-align:center;">Ahora que calza mi planta ligera</div> <div style="text-align:center;">la sandalia viva de la primavera</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ahora que en mis labios repica la risa</div> <div style="text-align:center;">como una campana sacudida a prisa.</div> <div style="text-align:center;">Después...¡oh, yo sé</div> <div style="text-align:center;">que nada de eso más tarde tendré!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Que entonces inútil será tu deseo</div> <div style="text-align:center;">como ofrenda puesta sobre un mausoleo.</div> <div style="text-align:center;">¡Tómame ahora que aún es temprano</div> <div style="text-align:center;">y que tengo rica de nardos la mano!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca</div> <div style="text-align:center;">y se vuelva mustia la corola fresca.</div> <div style="text-align:center;">hoy, y no mañana. Oh amante, ¿no ves</div> <div style="text-align:center;">que la enredadera crecerá ciprés?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Una niña flor Oriental", Eisman Semenowsky.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autora: </span><a href="https://mundopoetico.es/juana-de-ibarbourou/" title="Juana de Ibarbourou" style="text-align:center;">Juana de Ibarbourou</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2761-vicente-huidobro_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vicente Huidobro, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:29:16 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div></div> <div> </div> <div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446474593_vicente-huidobro.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446474593_vicente-huidobro.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">(Santiago, 1893 - Cartagena, Chile, 1948) Poeta chileno fundador del Creacionismo, movimiento poético vanguardista. Fue además uno de los impulsores de la poesía de vanguardia en América Latina.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Vicente Huidobro nació en el seno de una familia de la elite oligárquica, vinculada a la gran propiedad agrícola, a la banca y a la política. Cursó la enseñanza primaria con institutrices privadas y la secundaria en el Colegio de San Ignacio de la Compañía de Jesús. Aunque fue crítico con la enseñanza jesuítica, tomó de ella una postura elitista ante la vida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Desde su juventud realizó frecuentes viajes por Europa, que le valieron un profundo enriquecimiento cultural y una depuración de sus gustos estéticos. Particularmente intenso desde la experiencia intelectual fue el largo período en que residió en París, ciudad a la que llegó en 1916, en plena guerra mundial; allí conoció a Picasso, Juan Gris, Max Jacob y Joan Miró, entre otras figuras de la cultura del momento. Escribió en revistas literarias junto a poetas como Apollinaire, Réverdy, Tzara, Breton y Aragon; es decir, lo más granado de la poesía francesa del momento.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El Creacionismo</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Al periodo parisino corresponde la fundación del Creacionismo, en la que situaba al creador artístico a la altura de un demiurgo capaz de insuflar a su creación un aliento vital tan poderoso que se podría medir, incluso, con las creaciones de la propia Naturaleza. Así, para Huidobro el artista no debía limitarse a imitar la Naturaleza (de ahí el título de su el manifiesto creacionista: Non serviam, "no serviré"), sino que debía mantener con ella una especie de competición en la que podía mostrar el vitalismo de su propia obra. Es la famosa tesis que sintetizó en la fórmula: ¿Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!? / Hacedla florecer en el poema.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Lógicamente, esta concepción llevaba aparejada la necesidad de crear nuevas imágenes -tan coloristas como animadas e sorprendentes- e, incluso, un novedoso lenguaje poético capaz de romper con todos los niveles de la lengua y generar también su propia sintaxis; de ahí que la yuxtaposición (de oraciones, vocablos o sonidos extrañamente puestos en contacto) se convirtiera en una de las características más acusadas del Creacionismo, al tiempo que las largas secuencias y enumeraciones de palabras y sintagmas contribuyeran decisivamente a dar al poema esa apariencia de objeto aleatorio, mera creación de un dios absorto en las posibilidades estéticas del material con que moldea su obra.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Con estos presupuestos estéticos, Vicente Huidobro se presentó en Madrid en 1918, donde fundó un destacado grupo de poetas creacionistas consagrados a la elaboración de textos que seguían fielmente los postulados del ya respetado maestro chileno. Por aquel entonces ya era un poeta fecundo, que arrastraba tras sí una interesante producción literaria: seis poemarios impresos en su país natal (Ecos del alma, La gruta del silencio, Canciones en la noche, Pasando y pasando, Las pagodas ocultas y Adán), uno aparecido en Buenos Aires (El espejo de agua) y otro publicado en París (Horizon Carré). A ellos se añadirían pronto cuatro nuevos poemarios (Poemas árticos, Ecuatorial, Tour Eiffel y Hallali).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre el 16 de mayo y el 2 de junio de 1922, Vicente Huidobro presentó una exposición de trece poemas en forma de caligramas en el Teatro Eduardo VII de París. En el catálogo de la exposición estaba su retrato dibujado por Pablo Picasso y una crítica elogiosa de sus poemas escrita por el español Gerardo Diego. Su aceptación en París fue un éxito personal y de Chile, favorecido por el hecho de que el poeta escribiera indistintamente en francés y en español.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Regresó por un largo período a Chile en 1925. Desde su llegada inició una intensa actividad literaria y política, con la fundación de la revista La Reforma y sus numerosas colaboraciones en Andamios, Panorama y Ariel. En el terreno político fundó un diario, Acción, desde el que defendía sus ideas contrarias al militarismo. Candidato a presidente, fracasó estrepitosamente en los comicios de 1925, lo que le causó no poca amargura.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Altazor</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Alrededor de 1930 fue cuando dio los toques finales a sus dos obras cumbres, dos poemarios que, desde el momento mismo de su aparición estaban llamados a situarse en los puestos cimeros de la literatura universal. Por aquel entonces, Huidobro estaba en el apogeo de su fama, y gozaba del éxito obtenido por su novela fílmica Mío Cid Campeador (1929), en la que el propio poeta -que alardeaba de ser descendiente de Rodrigo Díaz de Vivar- identificaba su relación amorosa con Ximena Amunátegui como una reencarnación moderna de la pareja formada por El Cid y Doña Jimena.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La peripecia que había dado lugar a esta unión no puede ser más rocambolesca: en 1925, coincidiendo con su regreso a Chile y su fracaso en el intento de tomar parte activa en la política de su país, el gran poeta había conocido a Ximena, una joven estudiante de quince años de edad, por la que abandonó a su mujer (con la que llevaba casado más de quince años) y a sus hijos. Ximena no sólo era menor de edad, sino hija de un poderoso prócer chileno, quien se opuso tajantemente a su unión con el poeta. Huidobro marchó entonces a París, cerró la casa de Montmartre donde había residido con su familia, y se trasladó a Nueva York, donde cosechó algún éxito como escritor de guiones cinematográficos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pero en 1928, cuando Ximena Amunátegui acababa de alcanzar la mayoría de edad, el poeta viajó a Chile, la raptó a la salida del Liceo y se marchó de nuevo a París, en donde la feliz pareja se instaló en el barrio de Montparnasse. Fueron aquellos unos años de plenitud amorosa y creativa para el poeta, quien, después del mencionado éxito de su versión del Cid, decidió retomar un largo y ambicioso proyecto en el que había empezado a trabajar diez años antes. Se trata de Altazor o el viaje en paracaídas, un poema mayor en siete cantos que narra la caída del hombre y el encuentro con la mujer, con la poesía. Junto con Temblor de cielo (acabado también por aquellas fechas), es la obra cumbre del Creacionismo y el mayor legado de Huidobro a la poesía.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Después de que las corrientes estéticas hayan virado por centenares de derrotas diferentes, el valor poético de Altazor y Temblor de cielo sigue siendo incalculable. Bien es cierto que una parte de la crítica sólo ve en Huidobro una especie de ingenioso prestidigitador que juega con las palabras como si de objetos malabares se tratasen, sin conseguir dar a sus composiciones sentido alguno; pero la mayoría de los estudiosos del fenómeno poético aún se deslumbra con las imágenes, la vivacidad, la invención y la heterodoxia inconformista y novedosa de este gran rebelde de las letras hispanas, quien supo mantener su vigor creacionista hasta en el epitafio que dejó escrito para su lápida: "Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar".</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">En 1933 Huidobro retornó de nuevo a su país. En esta ocasión volvió a desplegar una energía incansable fundando revistas tales como Pro, Vital, Primero de Mayo y Total. El año 1934 fue particularmente fecundo, pues publicó Cagliostro, a la que definió como novela-filme y que recibió un premio en un concurso de guiones celebrado en Hollywood, y La próxima historia que pasó en poco tiempo más, novela futuróloga en la que reflexionaba sobre la sociedad tecnocratizada que ya se estaba vislumbrando. En Papá o El diario de Alicia Mir introdujo referencias autobiográficas y En la luna, guiñol en cuatro actos y trece cuadros, una clara intencionalidad política.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre 1935 y 1938 Huidobro polemizó con Pablo Neruda y estuvo en España durante la Guerra Civil. Regresó a Chile en 1938, donde continuó su incansable labor creadora publicando ese mismo año la novela Sátiro o El poder de las palabras. Se trata de una novela de gran penetración psicológica. Junto con otros autores como Braulio Arenas y Fernando Alegría colaboró en Multitud; recopiló antiguos poemas dispersos de 1923 en Ver y palpar y El ciudadano del olvido, ambos libros dados a conocer en 1941 y considerados como obras fundamentales en su creación poética.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A finales de la Segunda Guerra Mundial regresó a Europa, para alistarse con el ejército francés con el que participó en las últimas batallas y obtuvo el grado de capitán. Entonces su figura comenzaba a ser una leyenda en Chile, donde en 1945 se publicó una Antología. Su experiencia bélica le dejó una herida que no llegó nunca a curar y que lo condujo a la muerte cuando estaba de vuelta en su país natal, falleciendo a orillas del mar en Cartagena el 2 de enero de 1948.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su hija Manuela se preocupó de sacar a la luz las últimas creaciones de su padre en el mismo año de su muerte publicando Últimos poemas. Siguieron diversas ediciones y reediciones de sus obras; todavía en 1993 José A. de la Fuente editaba Vicente Huidobro: Textos inéditos y dispersos.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/vicente-huidobro/" title="Vicente Huidobro">Vicente Huidobro</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2755-lmites_jorge-luis-borges.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Jorge Luis Borges</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:12:20 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446473553_la-puerta-alberto-pancorbo.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">De estas calles que ahondan el poniente,</div> <div style="text-align:center;">una habrá (no sé cuál) que he recorrido</div> <div style="text-align:center;">ya por última vez, indiferente</div> <div style="text-align:center;">y sin adivinarlo, sometido</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">a quien prefija omnipotentes normas</div> <div style="text-align:center;">y una secreta y rígida medida</div> <div style="text-align:center;">a las sombras, los sueños y las formas</div> <div style="text-align:center;">que destejen y tejen esta vida.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Si para todo hay término y hay tasa</div> <div style="text-align:center;">y última vez y nunca más y olvido</div> <div style="text-align:center;">¿Quién nos dirá de quién, en esta casa,</div> <div style="text-align:center;">sin saberlo, nos hemos despedido?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tras el cristal ya gris la noche cesa</div> <div style="text-align:center;">y del alto de libros que una trunca</div> <div style="text-align:center;">sombra dilata por la vaga mesa,</div> <div style="text-align:center;">alguno habrá que no leeremos nunca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hay en el Sur más de un portón gastado</div> <div style="text-align:center;">con sus jarrones de mampostería</div> <div style="text-align:center;">y tunas, que a mi paso está vedado</div> <div style="text-align:center;">como si fuera una litografía.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Para siempre cerraste alguna puerta</div> <div style="text-align:center;">y hay un espejo que te aguarda en vano;</div> <div style="text-align:center;">la encrucijada te parece abierta</div> <div style="text-align:center;">y la vigila, cuadrifronte, Jano*.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hay, entre todas tus memorias, una</div> <div style="text-align:center;">que se ha perdido irreparablemente;</div> <div style="text-align:center;">no te verán bajar a aquella fuente</div> <div style="text-align:center;">ni el blanco sol ni la amarilla luna.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No volverá tu voz a lo que el persa</div> <div style="text-align:center;">dijo en su lengua de aves y de rosas,</div> <div style="text-align:center;">cuando al ocaso, ante la luz dispersa,</div> <div style="text-align:center;">quieras decir inolvidables cosas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¿Y el incesante Ródano y el lago,</div> <div style="text-align:center;">todo ese ayer sobre el cual hoy me inclino?</div> <div style="text-align:center;">Tan perdido estará como Cartago</div> <div style="text-align:center;">que con fuego y con sal borró el latino*.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Creo en el alba oír un atareado</div> <div style="text-align:center;">rumor de multitudes que se alejan;</div> <div style="text-align:center;">son lo que me ha querido y olvidado;</div> <div style="text-align:center;">espacio, tiempo y Borges ya me dejan.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura:"La puerta", Alberto Pancorbo.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);letter-spacing:0px;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;font-family:verdana;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/jorge-luis-borges/" title="Jorge Luis Borges" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);letter-spacing:0px;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;font-family:verdana;">Jorge Luis Borges</a><br></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2752-ts-eliot_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, T.S. Eliot, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Británicos, Biografia</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 15:02:48 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446472958_t.s.-eliot-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446472958_t.s.-eliot-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">T.S. Eliot (Thomas Stearns Eliot, conocido como T.S. Eliot; Saint Louis, 1888 - Londres, 1965). Poeta, dramaturgo y crítico inglés. Cuando pasó a estudiar a la Universidad de Harvard, Eliot realizó numerosas lecturas típicas, más de lo que vulgarmente se cree, de la Boston culta de los años anteriores a la primera Guerra Mundial: Henry James, Donne y los metafísicos, Browning, Dante y el teatro isabelino. A ellas se añadió en 1908 el libro de Arthur Symons, The symbolist Movement in Literature, que le llevó al conocimiento de los "poètes maudits", en particular de Laforgue y Corbière.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tales lecturas ejercieron una influencia formativa en la técnica de Eliot. Aprendió de James la precisión en el léxico, así como la seguridad de que la poesía debe escribirse con idéntico cuidado que la mejor prosa; de Browning recibió la forma del monólogo dramático, y de Laforgue los rápidos tránsitos de una a otra idea mediante las asociaciones y la mezcla de vocablos insólitos con una ordenación simple del discurso; el estudio de la poesía metafísica le proporcionó una versión moderna del "concepto" metafísico, el vínculo entre pensamientos y objetos dispares, y la costumbre del estilo directo y del lenguaje hablado; en los isabelinos del último período se inspiró para la forma del verso, flexible y con frecuentes encabalgamientos. Dante le enseñó la naturaleza exacta, escueta y evidente de las imágenes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La familiaridad de Eliot con los simbolistas franceses aumentó a raíz de su viaje de 1911 a Europa, donde estudió primeramente en la Sorbona y luego en Oxford. En Inglaterra trabajó durante algún tiempo como empleado de banca; sin embargo, pronto se dedicó exclusivamente a la literatura. En su primera obra poética, El canto de amor de J. Alfred Prufrock (The Love Song of J. Alfred Prufrock, 1917), resulta evidente la influencia francesa, en particular la de Laforgue. A pesar de ello y de la afinidad de su monólogo dramático con el de algunos pequeños poemas de Browning, como por ejemplo My Last Duchess, en la citada composición Eliot rompe con la tradición de la poesía propia del siglo XIX, por lo menos en cuanto a la supresión de los elementos "poéticos".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Por aquel entonces residía en Londres Ezra Pound, gran animador de movimientos literarios y de poetas jóvenes. Con él estableció contacto Eliot, quien, después de Poems (1919), en los que resuenan todavía algunos ecos de la poesía francesa, publicó aquel mismo año Ara vos prec, donde la influencia de la lírica provenzal y del "stil novo" italiano constituye precisamente el resultado de las relaciones con Pound. A éste debe también nuestro autor su vínculo con el filósofo inglés T. E. Hulme, quien influyó en la formación crítica de Eliot.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su afán de encontrar un medio técnico adecuado le llevó a componer otro pequeño poema, Gerontion (1920); en él, el movimiento de los versos retrocede y logra superar, como no consiguiera ni el propio Swinburne, la barrera Milton-Tennyson del "blank verse", además de inspirarse en el Shakespeare de la última época, Middleton y Webster. Si hasta entonces la obra de Eliot había representado el anhelo de encontrarse a sí mismo, el espectáculo del desorden espiritual ocasionado por la guerra ayudó a nuestro poeta a reconocer sus exigencias más genuinas, a lograr la realización del citado afán y a considerar implícitamente en esta realidad el caos interno y literario en el que se hallaban sumidas, entre la disgregación de todos los valores del espíritu, las manifestaciones extremas del Romanticismo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tal estado de ánimo aparece expresado en el pequeño poema Tierra yerma (The Waste Land), que en 1922 señaló la consecución de la madurez artística de su autor. Ya en el poema Gerontion, cuyos personajes y acontecimientos quedan reunidos en el espíritu del Anciano, había hecho presentir esta otra obrita, en la cual el movimiento del mundo en el espacio y el tiempo se concreta y unifica en Tiresias. La reacción de Eliot contra el desorden romántico se expresa en su renuncia a considerar la poesía como una efusión individual. Y así, trasladado el valor desde los sentimientos a la idea que de ellos se forja el poeta, enunció su teoría del objetivo correlativo: serie de objetos, situación o sucesión de hechos, fórmula de aquella emoción "particular", que debe ser evocada inmediatamente una vez los acontecimientos externos han sido orientados hacia una experiencia sensoria.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Este principio, en el que queda evidentemente manifestada una exigencia de imparcialidad y orden, es el origen del complejo de alusiones y símbolos característico de Tierra yerma, cuyos temas dominantes son el vacío y la futilidad de una existencia sin fe, o privada, por lo menos, de un punto fijo de referencia, y la concepción de la muerte como camino hacia la verdadera vida. Al espectáculo revelado por el poema y al desconsolador estado de ánimo a que daba lugar, opuso Eliot al cabo de poco tiempo la certidumbre de las creencias religiosas; y así, en 1927, o sea el mismo año en que adquirió la nacionalidad británica, se adhirió a la rama anglocatólica de la Iglesia anglicana.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Con esta orientación, el poeta se interesó cada vez más en el problema de las relaciones entre las apariencias materiales y la realidad espiritual. Fruto de ello fue en 1930 el pequeño poema Miércoles de ceniza (Ash-Wednesday), en el que predominan motivos de purificación y redención en la duda entre un estado de ánimo sereno y resignado alcanzado sólo a veces y las reapariciones de una angustia de incertidumbre y debate; se trata, en esencia, de la lamentación por una fe todavía imperfecta, pero también, al mismo tiempo, de la tendencia a "elaborar algo de que alegrarse".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A lo largo de una línea más propiamente poética aparecieron luego los Cuatro cuartetos (Four Quartets), compuestos entre 1935 y 1942 y en los que la continuidad de la experiencia en el tiempo y fuera de él y la redención a través de éste integran algunos de los temas dominantes. El motivo de la salvación en el tiempo se da asimismo en la segunda de sus obras dramáticas, Reunión de familia, escrita por aquellos mismos años.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Desde Las lides de Sweeney (Sweeney Agonists, 1932), Eliot había llevado a cabo ensayos de verso y lenguaje dramáticos mediante el ritmo rápido y sincopado del diálogo; en 1934 realizó un nuevo experimento con los coros escritos para la representación sacra La roca (The Rock), en la que la brevedad y las síncopas se ven reemplazadas por una amplia cadencia de versículos bíblicos. En 1935, finalmente, se representó Asesinato en la catedral. En síntesis, cabe afirmar que Ash-Wednesday expresa la búsqueda del destino propio, y la última obra citada, la aceptación activa y lúcidamente consciente del mismo. La indagación aparece reanudada en The Family Reunion.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Al doble tema volvió Eliot con The Cocktail Party (1950) y El secretario de confianza (1954), donde trata de unir los dos momentos del anhelo y la resignación para obtener, con el tránsito de uno a otro, la acción necesaria a la obra dramática. Existe, pues, en este autor una continuidad de evolución entre los textos poéticos y los de carácter teatral, lo mismo que en el afán por hallar un verso libre y el de un nuevo lenguaje propio de la poesía. Sin embargo, precisamente este vínculo, que hace íntimamente dramáticas algunas de sus obras poéticas, da, en cambio, a los dramas de Eliot un aspecto poco teatral.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Nuestro autor se halla situado en la línea principal de los poetas-críticos ingleses, que, a través de Dryden, Pope y el doctor Johnsan, va desde Ben Jonson hasta Arnold, otro de los escritores que han influido en él. No sería posible analizar sus métodos poéticos sin tener en cuenta sus normas. A pesar de los estudios filosóficos de los años de juventud, Eliot no es, sustancialmente, un crítico teórico, sino el artista que escribe acerca de la poesía propia y ajena; sus observaciones más importantes nacen precisamente del análisis detallado de la obra de otros poetas. El premio Nobel que se le concedió en 1948 lo confirmó como el mejor de los autores poéticos ingleses contemporáneos. Supo, en efecto, dar nueva expresión a la inquietud espiritual de su tiempo, el nuestro, y reaccionar, al menos en cuanto a su persona, gracias al hallazgo de un camino orgánico hacia "algo de que alegrarse".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Entre sus últimas obras cabe citar: On Poetry and Poets (De la poesía y de los poetas), de 1957; el drama El viejo estadista (The Elder Statesman, 1958); la publicación, en 1963, de una selección personal de su obra poética bajo el título Poesías (Collected Poems 1909-1962) que ha conocido un gran número de reediciones y traducciones; y Ensayos, publicada en 1965, que comprende toda su labor crítica.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/ts-eliot/" title="T.S. Eliot">T.S. Eliot</a></span><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2751-los-hombres-vano_ts-eliot.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poema De Vida, T.S. Eliot</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:59:57 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">I</div><div style="text-align:center;">Somos los hombres vanos</div><div style="text-align:center;">Somos los atestados</div><div style="text-align:center;">Que yacen juntos.</div><div style="text-align:center;">Cabezal henchido de paja. ¡Ay!</div><div style="text-align:center;">Nuestras voces secas, cuando</div><div style="text-align:center;">Susurramos juntos,</div><div style="text-align:center;">Son calladas y sin sentido</div><div style="text-align:center;">Como viento en yerba seca</div><div style="text-align:center;">O patas de rata sobre vidrio roto</div><div style="text-align:center;">En nuestro sótano seco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Horma sin forma, sombra sin color,</div><div style="text-align:center;">Fuerza paralizada, ademán sin movimiento.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Los que han cruzado</div><div style="text-align:center;">Con ojos directos, al otro reino de la muerte</div><div style="text-align:center;">Nos recuerdan -si acaso- no como extraviadas</div><div style="text-align:center;">Almas violentas, sino sólo</div><div style="text-align:center;">Como los hombres vanos</div><div style="text-align:center;">Los atestados.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">II</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ojos que no me atrevo a ver soñar</div><div style="text-align:center;">En el reino de sueño de la muerte</div><div style="text-align:center;">Ellos no aparecen:</div><div style="text-align:center;">Allá, los ojos son</div><div style="text-align:center;">Sol sobre una columna rota</div><div style="text-align:center;">Allá, un árbol hay que oscila</div><div style="text-align:center;">Y hay voces</div><div style="text-align:center;">Que cantan en el viento</div><div style="text-align:center;">Más distantes y solemnes</div><div style="text-align:center;">Que una estrella fugaz.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Dejadme estar no más cerca</div><div style="text-align:center;">En el reino de sueño de la muerte</div><div style="text-align:center;">Dejadme así vestir</div><div style="text-align:center;">Tan adredes disfraces</div><div style="text-align:center;">Abrigo de rata, cuero de cuervo, desfondos cruzados</div><div style="text-align:center;">En un campo</div><div style="text-align:center;">Obrando como el aire obra</div><div style="text-align:center;">No más cerca</div><div style="text-align:center;">No ese final encuentro</div><div style="text-align:center;">En el reino sombrío.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">III</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Esta es la tierra muerta</div><div style="text-align:center;">Esta es tierra de cactus</div><div style="text-align:center;">Aquí las imágenes de la piedra</div><div style="text-align:center;">Son alzadas, aquí reciben</div><div style="text-align:center;">La súplica en la mano del cadáver</div><div style="text-align:center;">Debajo de los guiños de una estrega fugaz.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Es así como esto</div><div style="text-align:center;">En el otro reino de la muerte</div><div style="text-align:center;">Solos caminamos</div><div style="text-align:center;">A la hora en la que somos</div><div style="text-align:center;">Temblando con ternura</div><div style="text-align:center;">Labios que besarían</div><div style="text-align:center;">Desde plegarias hasta piedras rotas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">IV</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Los ojos no están aquí</div><div style="text-align:center;">No hay ojos aquí</div><div style="text-align:center;">En este valle de estrellas que mueren</div><div style="text-align:center;">En este valle hueco</div><div style="text-align:center;">Esta rota mane mandíbula de nuestros reinos perdidos</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En este último lugar de las reuniones</div><div style="text-align:center;">Nos congregamos</div><div style="text-align:center;">Y nos callamos</div><div style="text-align:center;">Plegados en la margen del crecido río</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Ciegos, aunque</div><div style="text-align:center;">los ojos reaparezcan</div><div style="text-align:center;">Como perpetua estrella</div><div style="text-align:center;">Rosa multifoliada</div><div style="text-align:center;">Del reino sombrío de la muerte</div><div style="text-align:center;">La sola esperanza</div><div style="text-align:center;">De hombres vanos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">V</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Vamos rodeando la tuna</div><div style="text-align:center;">Una tuna, una tuna</div><div style="text-align:center;">Vamos rodeando la tuna</div><div style="text-align:center;">A las cinco de la madrugada.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Entre la idea</div><div style="text-align:center;">Y la realidad</div><div style="text-align:center;">Entre los actos</div><div style="text-align:center;">Y el ademán</div><div style="text-align:center;">Cae la sombra</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Porque Tuyo es el reino</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Entre el concepto</div><div style="text-align:center;">Y la creación</div><div style="text-align:center;">Entre la emoción</div><div style="text-align:center;">Y la respuesta</div><div style="text-align:center;">Cae la sombra</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">La vida es muy larga</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Entre el deseo</div><div style="text-align:center;">Y el espasmo</div><div style="text-align:center;">Entre la potencia</div><div style="text-align:center;">Y la existencia</div><div style="text-align:center;">Entre la esencia</div><div style="text-align:center;">Y el descenso</div><div style="text-align:center;">Cae la sombra</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Porque Tuyo es el reino</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Porque Tuya es</div><div style="text-align:center;">La vida es</div><div style="text-align:center;">Porque Tuyo es el</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y así se acaba el mundo</div><div style="text-align:center;">Y así se acaba el mundo</div><div style="text-align:center;">Y así se acaba el mundo</div><div style="text-align:center;">No con un estallar, con un sollozo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(Traducción de Julio Hubard).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/ts-eliot/" title="T.S. Eliot">T.S. Eliot</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2748-bolero.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Poesia de Amor, Poema De Vida, Julio Cortazar</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:52:04 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446472439_joan-cardona-llados-1877-1957.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446472439_joan-cardona-llados-1877-1957.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">Qué vanidad imaginar</div> <div style="text-align:center;">que puedo darte todo, el amor y la dicha,</div> <div style="text-align:center;">itinerarios, música, juguetes.</div> <div style="text-align:center;">Es cierto que es así:</div> <div style="text-align:center;">todo lo mío te lo doy, es cierto,</div> <div style="text-align:center;">pero todo lo mío no te basta</div> <div style="text-align:center;">como a mí no me basta que me des</div> <div style="text-align:center;">todo lo tuyo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Por eso no seremos nunca</div> <div style="text-align:center;">la pareja perfecta, la tarjeta postal,</div> <div style="text-align:center;">si no somos capaces de aceptar</div> <div style="text-align:center;">que sólo en la aritmética</div> <div style="text-align:center;">el dos nace del uno más el uno.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Por ahí un papelito</div> <div style="text-align:center;">que solamente dice:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Siempre fuiste mi espejo,</div> <div style="text-align:center;">quiero decir que para verme tenía que mirarte.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y este fragmento:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La lenta máquina del desamor</div> <div style="text-align:center;">los engranajes del reflujo</div> <div style="text-align:center;">los cuerpos que abandonan las almohadas</div> <div style="text-align:center;">las sábanas los besos</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">y de pie ante el espejo interrogándose</div> <div style="text-align:center;">cada uno a sí mismo</div> <div style="text-align:center;">ya no mirándose entre ellos</div> <div style="text-align:center;">ya no desnudos para el otro</div> <div style="text-align:center;">ya no te amo,</div> <div style="text-align:center;">mi amor.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Joan Cardona Llados (1877-1957).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/julio-cortazar/" title="Julio Cortázar" style="text-align:center;">Julio Cortázar</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2747-invierno_vicente-huidobro.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Vicente Huidobro, Prosa, Poesia, Poesia de Muerte, Poema De Vida</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:45:41 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446472034_by-a-mountain-lake-lake-in-the-grand-tetons.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446472034_by-a-mountain-lake-lake-in-the-grand-tetons.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">La rubia agreste</div> <div style="text-align:center;">De los ojos trizados</div> <div style="text-align:center;">Muerta esta mañana</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El invierno pasaba por las calles</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Aquel árbol frágil</div> <div style="text-align:center;">guarda todas las lluvias</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estrellas prisioneras</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Iban</div> <div style="text-align:center;">Hacia las frías celdas</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Esta llovizna</div> <div style="text-align:center;">Humedece mis pupilas</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En un tiempo</div> <div style="text-align:center;">los pájaros cantaron</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y cogieron nuestras manos</div> <div style="text-align:center;">Las flores que crecían sobre el río</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hay Una Luz</div> <div style="text-align:center;">Que Nos Sostiene Del Vacío</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Pintura: "Lago de montaña" (1880), Albert Bierstadt.</span></div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/vicente-huidobro/" title="Vicente Huidobro">Vicente Huidobro</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2745-conversacion-galante_ts-eliot.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida, T.S. Eliot</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:39:11 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446471521_carl-larsson-brita-vid-pianot.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446471521_carl-larsson-brita-vid-pianot.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">Digo: ¡Nuestra romántica amiga la Luna!</div><div style="text-align:center;">o tal vez (en el plano fantástico, lo admito)</div><div style="text-align:center;">sea el globo del preste Juan</div><div style="text-align:center;">o un farol de abollada chatarra suspendido en el cielo</div><div style="text-align:center;">para alumbrar pobres viajeros en su miseria.</div><div style="text-align:center;"> Ella comenta: "¡Cómo divagas!”</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Prosigo: "Alguien compone en el teclado</div><div style="text-align:center;">este exquisito nocturno con que nos explicamos</div><div style="text-align:center;">la noche, el claro de luna ...; acordes que hacemos nuestros</div><div style="text-align:center;">para representamos la propia nada.”</div><div style="text-align:center;">Ella: "¿Eso se refiere a mí?”</div><div style="text-align:center;"> "Oh, no: soy yo el fatuo.”</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">"Usted, señora, es la eterna humorista,</div><div style="text-align:center;">la eterna enemiga de lo absoluto</div><div style="text-align:center;">que da a nuestro inestable numen un leve sesgo,</div><div style="text-align:center;">y borra así, de un trazo, nuestra loca poética!...”</div><div style="text-align:center;">Y: "¡Pues qué serios estamos!”</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">(Traducción: José Luis Rivas).</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura: "Brita al piano" (1908), Carl Larsson.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Autor: </span><span style="color:rgb(39,39,39);line-height:18px;text-align:center;word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/ts-eliot/" title="T.S. Eliot">T.S. Eliot</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2741-mr-apollinax_ts-eliot.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, T.S. Eliot, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:27:52 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446470969_mr.-apollinax.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446470969_mr.-apollinax.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">(cita, en griego, de Luciano)</div> <div style="text-align:center;">Cuando Mr. Apollinax visitó los Estados Unidos</div> <div style="text-align:center;">su risa se mezclaba al tintineo de las tazas de té.</div> <div style="text-align:center;">Yo pensaba en Fragilion, esa figura oculta por los abedules</div> <div style="text-align:center;">y en Príapo escondido en la maleza</div> <div style="text-align:center;">mirando con asombro a la dama del columpio.</div> <div style="text-align:center;">En el palacio de Mr. Phlaccus y en casa del profesor Channing-Cheetah</div> <div style="text-align:center;">reía, irresponsable como un feto.</div> <div style="text-align:center;">Su risa era profunda y submarina</div> <div style="text-align:center;">como la del viejo del mar</div> <div style="text-align:center;">disimulado bajo islas de coral</div> <div style="text-align:center;">donde impacientes cuerpos de ahogados vagan a la deriva por el silencio verde,</div> <div style="text-align:center;">desprendidos a gotas de los dedos de espuma de las olas.</div> <div style="text-align:center;">Yo ansiaba ver rodar la cabeza de Mr. Apollinax bajo una silla,</div> <div style="text-align:center;">con fuco en los cabellos</div> <div style="text-align:center;">o sonriente sobre un biombo, mostrando dientes y encías.</div> <div style="text-align:center;">Oí el galope de cascos de un centauro sobre el duro césped del hipódromo,</div> <div style="text-align:center;">mientras su sosa aunque apasionada charla consumía la tarde.</div> <div style="text-align:center;">"-Es un hombre encantador. -Pero, pensándolo bien, ¿qué quiso decir?</div> <div style="text-align:center;">-Sus orejas en punta... debe ser un desequilibrado.</div> <div style="text-align:center;">Dijo una cosa a la que podría haberme opuesto.”</div> <div style="text-align:center;">De la viuda de Mr. Phlaccus, del profesor Cheetah y de su esposa</div> <div style="text-align:center;">recuerdo una rodaja de limón y un pastelillo de almendras mordido.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Traducción de José Luis Rivas).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura:"Palas y el Centauro" (1482), Sandro Botticelli, Galería de los Uffizi, Florencia.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <span style="word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/ts-eliot/" title="T.S. Eliot">T.S. Eliot</a></span></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2739-domingo-f-failde_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:18:00 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446470312_domingo-f.-falde-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446470312_domingo-f.-falde-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Domingo F. Faílde nació en Linares, Jaén, el 17 de octubre de 1948, y falleció en Jerez de la Frontera, Cádiz, 11 de febrero de 2014. Poeta español, Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, fue profesor de Literatura y desempeñó su trabajo docente en Algeciras hasta su jubilación. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Casado en 2006 con la también poeta Dolors Alberola, residió en las ciudades de Algeciras y Jerez de la Frontera</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Participó en la intensa actividad literaria y política de finales de los sesenta, integrado en el grupo de poetas brechtianos que alienta alrededor de diversas revistas, entre ellas 'Tragaluz', dirigida por Álvaro Salvador.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Fundador de revistas y otros medios, impresos y digitales, dirigió La Isla, suplemento cultural del diario Europa Sur, y colaboró en Cuadernos del Sur (diario Córdoba), Papel Literario (Diario Málaga-Costa del Sol) y otras publicaciones especializadas. Fue miembro de número del Instituto de Estudios Campo gibraltareños, de cuya Sección VI (Literatura y Periodismo) fue presidente, y socio fundador de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hay poemas suyos en diversas revistas españolas e hispanoamericanas, algunos de los cuales han sido traducidos al catalán, inglés, francés, alemán y árabe. Obtuvo, entre otros, los premios Pastora Marcela (1982), José Antonio Torres (1983), Guadalquivir (1984), Juan Alcaide (1987), Searus (1991), Ciudad de Algeciras (1991), Miguel Hernández (1993), Antonio González de Lama (1994), Cálamo (2003), Dolores de la Cámara (2004), Arenal de Sevilla (2004), Ateneo Riojano (2005), Provincia de Guadalajara (2006), Villa de la Roda (2007) y Mariano Roldán (2007).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Además, fue autor de una veintena de títulos, entre los que destacan 'Náufrago de la lluvia' (1995), 'Manual de afligidos' (1995, 'Elogio de las tinieblas' (1999), 'Conjunto vacío' (1999), 'Testamento de Náufrago. Antología, 1979-2000' (2002), 'El resplandor sombrío' (2005), 'Las sábanas del mar' (2005) y 'La sombra del celindo' (2006).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Su obra ha sido recogida en diversas antologías, entre ellas 'Elogio de la Diferencia', de Antonio Rodríguez Jiménez (1997), '...Y el Sur', de José García Pérez (1997), 'De lo imposible a lo verdadero. Poesía española 1965-2000', de Antonio Garrido Moraga (2000), 'Poesía andaluza en libertad' por Antonio García Velasco, Francisco Morales Lomas, José Sarria Cuevas y Alberto Torés García (2001), 'La línea interior. Antología de poesía andaluza contemporánea' por Pedro Rodríguez Pacheco (2001) y 'Poesía española (1975-2001)' por Alberto Torés (2002).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Domingo F. Faílde participó en muchas ocasiones dentro de los programas literarios del Centro Andaluz de las Letras, con la presentación de sus obras y lecturas poéticas. La última vez, fue el pasado año 2013, con la presentación de su libro de poemas 'La mala letra', una obra de madurez que situaba al poeta jiennense en la vanguardia de la poesía andaluza.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/domingo-f-failde/" title="Domingo F. Faílde" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(0,0,0);line-height:18px;word-spacing:0px;">Domingo F. Faílde</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2738-acropolis_domingo-f-failde.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Soledad</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:14:39 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446470117_a-female-figure-resting-1882.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446470117_a-female-figure-resting-1882.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"> La soledad, las calles,</div> <div style="text-align:center;">tus pupilas. El alba,</div> <div style="text-align:center;">vistiéndose de tul, bajo la lluvia</div> <div style="text-align:center;">levísima, imprevista,</div> <div style="text-align:center;">que arrecia desde el Sur.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Amanece despacio, va encendiéndose</div> <div style="text-align:center;">el valle que desciende</div> <div style="text-align:center;">de tu mirada al mar.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Porque eres tú la lámpara</div> <div style="text-align:center;"> que hace arder el paisaje</div> <div style="text-align:center;">y asciende por los fustes</div> <div style="text-align:center;">densos del resplandor.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Abajo, sin embargo,</div> <div style="text-align:center;"> queda intacto aquel rumbo</div> <div style="text-align:center;">que el viento cercenó.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Si cerramos los ojos,</div> <div style="text-align:center;">veremos que este mundo,</div> <div style="text-align:center;">el mar y sus rosales,</div> <div style="text-align:center;">fueron sólo esa luz.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Figura femenina descansando", Lawrence Alma-Tadema.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/domingo-f-failde/" title="Domingo F. Faílde" style="text-decoration:none;color:rgb(0,0,0);letter-spacing:0px;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;">Domingo F. Faílde</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2737-el-naufrago_domingo-f-failde.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:11:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446469964__mile-friant-_1863-1932.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446469964__mile-friant-_1863-1932.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Si te asaltó el otoño en alta mar</div> <div style="text-align:center;">y, lejos del abrigo</div> <div style="text-align:center;">del puerto y sus buhíos,</div> <div style="text-align:center;">amenaza zozobra tu velero,</div> <div style="text-align:center;">aférrate al timón,</div> <div style="text-align:center;"> endereza tu rumbo hacia otras radas</div> <div style="text-align:center;">y dispón lo preciso</div> <div style="text-align:center;">para resistir el invierno.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No intentes regresar: en el océano</div> <div style="text-align:center;">sólo el abismo emerge a estas alturas</div> <div style="text-align:center;">y se embriagan de noche los ponientes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tras la popa, el origen</div> <div style="text-align:center;">será sólo un recuerdo, la añoranza</div> <div style="text-align:center;">de aquel paraíso que siempre se pierde,</div> <div style="text-align:center;"> pues no es otro el destino de la felicidad.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Acepta, en fin, la ofrenda</div> <div style="text-align:center;">de las gentes sencillas del fiordo:</div> <div style="text-align:center;"> No podrán reparar la vía de agua</div> <div style="text-align:center;">ni allegar provisiones a la despensa;</div> <div style="text-align:center;">te cuidarán, no obstante, y sus muchachas</div> <div style="text-align:center;">calentarán tu lecho.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Mira a tu alrededor: la primavera</div> <div style="text-align:center;">no volverá a posarse en tu jardín.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Pintura de Émile Friant.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Autor: </span><a href="https://mundopoetico.es/domingo-f-failde/" title="Domingo F. Faílde" style="text-decoration:none;color:rgb(0,0,0);letter-spacing:0px;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;">Domingo F. Faílde</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2733-epigrama_domingo-f-failde.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 14:02:35 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446469360_escena-neoclsica-henry-pether-1830-1902.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446469360_escena-neoclsica-henry-pether-1830-1902.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Confiabas, necio, en la posteridad,</div> <div style="text-align:center;">y al juicio de la historia</div> <div style="text-align:center;">legabas tus minutos. Al trueque del futuro</div> <div style="text-align:center;">inmolaste el presente, renunciando</div> <div style="text-align:center;">a la gozosa potestad del acto, al impagable</div> <div style="text-align:center;">deleite de morir en cada gesto.</div> <div style="text-align:center;">La sentencia del tiempo</div> <div style="text-align:center;">no mostrará mayor benevolencia.</div> <div style="text-align:center;">Mas ahora eres viejo y no es posible</div> <div style="text-align:center;">reescribir el pasado ni te queda una página,</div> <div style="text-align:center;">un último minuto para rectificar.</div> <div style="text-align:center;">¡Qué error, así, la vida!</div> <div style="text-align:center;">Aguardar hasta el fin la absolución,</div> <div style="text-align:center;">en tanto te maldices tú mismo y te condenas</div> <div style="text-align:center;">a morir esa muerte</div> <div style="text-align:center;">que habías, sin saberlo, continuamente muerto:</div> <div style="text-align:center;">Los ríos, muchas veces, son el mar.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Escena neoclásica", Henry Pether (1830-1902).</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/domingo-f-failde/" title="Domingo F. Faílde" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(0,0,0);line-height:18px;word-spacing:0px;">Domingo F. Faílde</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2732-la-biblioteca-de-beardsley.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Domingo F. Faílde, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2015 13:53:35 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446469066_mark-cumming.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446469066_mark-cumming.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Si cierro la ventana, si la helada penumbra</div> <div style="text-align:center;">enciendo de esta estancia, el otoño,</div> <div style="text-align:center;">la quejumbre amarilla de la tarde, la dulce</div> <div style="text-align:center;">llovizna con que acaso</div> <div style="text-align:center;">trenza su vals la luz,</div> <div style="text-align:center;">quedarán a la puerta, seguirán a la puerta,</div> <div style="text-align:center;">aguardando</div> <div style="text-align:center;">el discurrir monótono de la eternidad,</div> <div style="text-align:center;">mientras aquí desfilan</div> <div style="text-align:center;">mares, islas, ensueños,</div> <div style="text-align:center;">huyendo de las doce campanadas</div> <div style="text-align:center;">que saltan del reloj.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Mas dónde, sin embargo, la languidez del tiempo</div> <div style="text-align:center;">esconde su pañuelo. Pues la niebla,</div> <div style="text-align:center;">que ya empieza a espesarse, va invadiendo</div> <div style="text-align:center;">también este aposento donde el silencio huele</div> <div style="text-align:center;">a pergamino y moho (sobre la mesa,</div> <div style="text-align:center;">se ha desmayado un libro, frío como ese búcaro</div> <div style="text-align:center;">en cuyo vientre el sol palidecía).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Yo no sé dónde suena</div> <div style="text-align:center;">el clavecín del viento</div> <div style="text-align:center;">ni, en otro orden de cosas, si, a lo lejos,</div> <div style="text-align:center;">Elgar,</div> <div style="text-align:center;">fastuosamente,</div> <div style="text-align:center;">enciende los faroles del crepúsculo,</div> <div style="text-align:center;">es decir,</div> <div style="text-align:center;">la tristeza,</div> <div style="text-align:center;">que en su carroza alada</div> <div style="text-align:center;">viene a cenar conmigo como todas las tardes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Aunque a estas alturas,</div> <div style="text-align:center;">no sé si este pendón me ama o tan sólo</div> <div style="text-align:center;">quiere jugar al bridge.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Mark Cummings.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/domingo-f-failde/" title="Domingo F. Faílde">Domingo F. Faílde</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2730-dolors-alberola_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:50:38 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446403842_dolors-alberola-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446403842_dolors-alberola-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Dolors Alberola es una poeta española. Nació en Sueca (Valencia), el 14 de enero de 1952. Pasa toda su infancia junto al Mediterráneo, que ha influido en su vida y en su poesía. Cursa en la capital estudios de Medicina, que abandona para obtener el título de Procurador de los Tribunales, siendo la primera mujer de aquella comunidad que ejerció dicha profesión. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Desde finales de los setenta reside en Andalucía, donde ha trabajado como periodista. Vive actualmente en Jerez de la Frontera, dedicada de pleno a la literatura.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 2006 se casa con el también poeta (recientemente fallecido), Domingo F. Faílde.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ha publicado los siguientes libros de poesía: Trizas (Sueca, 1982); La quejumbrosa vida de John Stemberg (Puerto de Santa María, El Ermitaño, 1997); Cementerio de Nadas (Madrid, Torremozas, 1998), premio Carmen Conde; El medidor de cosas (Ayuntamiento de Miranda de Ebro, 1999, 1ª ed. y 2000, 2ª ed.), premio internacional Ciudad de Miranda y finalista del Premio Andaluz de la Crítica; Historias de snack bar (Jerez de la Frontera, EJE, 2000), finalista del Premio de la Crítica Valenciana; Ire(né) Lanuit (Valladolid, Editorial El gato gris, 2000); Conversaciones con Uriel, el pacificador de cosas (Cádiz, Excma. Diputación Provincial, 2001); Una nena que porta al cap un ganivet (Córdoba, Aristas de Cobre, 2001); El vagabundo de la calle Algarve (Algeciras, Fundación José Luis Cano), premio Bahía 2002; Apocalipsis Sur (Granada, Excma. Diputación Provincial, 2003), premio Villa de Peligros 2002; y El último tren (Chiclana, Fundación Vipren, 2003). Cementerio de arena (Cuadernos de Orpheu, Brasil, 2003), El monte trémulo (premio Vila de Martorell, 2003), Decomo (premio Cálamo de poesía erótica, 2003), en colaboración con Domingo F. Faílde, Esa mujer de Lot (Els Plecs d’Alfons el Magnànim, 2004), y Juego de Damas (Instituto Andaluz de la Mujer, 2004). Tiene en prensas Acaso más allá (premio José Luis Núñez, Sevilla, 2004), Ángel oblicuo (premio María Luísa Sierra, Bornos, 2004), El don del unicornio (premio Ernestina de Champourcín, Álava, 2004), El libro negro (premio Ciudad de San Fernando, 2005) y Ciudad contra la lluvia (premio Victoria Kent, 2005).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Traducida al gallego, portugués, francés, italiano, árabe, serbio y ruso, su obra ha sido recogida en diversas antologías: La palabra debida (Sevilla, Instituto Andaluz de la Mujer, 2000); Mujeres de carne y verso, antología poética femenina en lengua española del siglo XX, sel. de Manuel Francisco Reina (Madrid, Esfera Literaria, 2001); Poetisas españolas, antología general, de Luzmaría Jiménez Faro, tomo IV: de 1976 a 2001 (Madrid, Torremozas, 2002); e Ilimitada voz, Antología de Poetas Españolas (1940-2002), sel. y estudio de José Mª. Balcells (Cádiz, UCA, 2003). Reinas de Tairfa. Poesía Femenina Gaditana (1982-2002), sel. y estudio de Manuel Moya (Fundación Caja Rural del Sur, Huelva, 2004).</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/dolors-alberola/" title="Dolors Alberola">Dolors Alberola</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2729-hubiera-sido-wagner_dolors-alberola.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:47:10 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446403657_james-guthrie-a-funeral-service-in-the-highlands.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446403657_james-guthrie-a-funeral-service-in-the-highlands.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">A mi padre muerto</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">como si hubiese dicho sólo:</div> <div style="text-align:center;">Lázaro, sal fuera,</div> <div style="text-align:center;">y nos volvimos luego, ya caída la tarde...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">José Ángel Valente</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hubiera sido Wagner</div> <div style="text-align:center;">cerrara bien los ojos</div> <div style="text-align:center;">parecieran las manos</div> <div style="text-align:center;">cristal almidonado u oro puro.</div> <div style="text-align:center;">Su cuerpo se extendiera desde el marfil al frío</div> <div style="text-align:center;">lentamente.</div> <div style="text-align:center;">Estallara su boca como una rosa a fuego</div> <div style="text-align:center;">lentamente.</div> <div style="text-align:center;">Su voz como otra voz en el silencio fúnebre.</div> <div style="text-align:center;">Hubiera sido Wagner.</div> <div style="text-align:center;">Hubiera sido él</div> <div style="text-align:center;">de no ser porque nada llegara a despertarle.</div> <div style="text-align:center;">Hubiera sido así</div> <div style="text-align:center;">pero asimismo no era sino una ausencia exacta.</div> <div style="text-align:center;">Hubiérase parado mirándome y un beso</div> <div style="text-align:center;">perfilara en mi sien aún lentamente.</div> <div style="text-align:center;">Extendióse una caja</div> <div style="text-align:center;">y no logró escapar de aquellas lindes.</div> <div style="text-align:center;">Su párpado era voz,</div> <div style="text-align:center;">el frío de su piel llameaba la vida.</div> <div style="text-align:center;">Era su cara un día de otoños imprevistos.</div> <div style="text-align:center;">Yo le llamaba aún:</div> <div style="text-align:center;">Padre eh padre Juan</div> <div style="text-align:center;">invencible despierta.</div> <div style="text-align:center;">Me alargaran la mano</div> <div style="text-align:center;">detrás de alguna infancia de cristales punzantes.</div> <div style="text-align:center;">Recordé viejas horas,</div> <div style="text-align:center;">calendarios de miedo</div> <div style="text-align:center;">anidaban sus ojos tal vez más polvorientos.</div> <div style="text-align:center;">Me alargaran la mano y esa ausencia</div> <div style="text-align:center;">se aferrara a mi sangre.</div> <div style="text-align:center;">Padre eh padre Juan</div> <div style="text-align:center;">entrañable despierta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La caja fríamente le cerrara las puertas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Un servicio funeral en las tierras altas" (1881), James Guthrie. Kelvingrove Art Gallery and Museum (Glasgow, United Kingdom).</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/dolors-alberola/" title="Dolors Alberola">Dolors Alberola</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2728-en-el-principio-fue-el-numero.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:40:10 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"></div> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446403199_en-el-principio-fue-el-nmero.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446403199_en-el-principio-fue-el-nmero.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p> <div style="text-align:center;">Creárase la soledad,</div> <div style="text-align:center;">el doble de ella misma,</div> <div style="text-align:center;">e incluso el triple y llegárase al siete de la nota,</div> <div style="text-align:center;">al lugar del descanso, al punto geométrico,</div> <div style="text-align:center;">al triángulo exacto de la transmigración perenne</div> <div style="text-align:center;">-el alma que se escapa entre los brazos quietos</div> <div style="text-align:center;">y el triángulo -viejo- con sus catetos rotos-.</div> <div style="text-align:center;">Y de nuevo hacia el uno,</div> <div style="text-align:center;">hacia la sola agua. Consonancia perfecta</div> <div style="text-align:center;">el uno con el dos y cada nota, fija, en esa vibración,</div> <div style="text-align:center;">exactamente el doble en las octavas altas.</div> <div style="text-align:center;">Creárase la soledad, el infinito nunca de la música,</div> <div style="text-align:center;">el punto equidistante entre la nada.</div> <div style="text-align:center;">La piel del hombre, un árbol.</div> <div style="text-align:center;">En su interior, lo solo y el dos y el tres en su costado</div> <div style="text-align:center;">y el cuatro y nuevamente el cinco con sus dedos correctos</div> <div style="text-align:center;">y el seis (como de hombre) y el siete del retorno.</div> <div style="text-align:center;">El ser, así, girando en desmesura, como un sonido ciego</div> <div style="text-align:center;">y un estuche, desnudo en cada muerte.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pitágoras</div> <div style="text-align:center;">Metaponte, h. 500 a.C.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Fabio D'Aroma.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/dolors-alberola/" title="Dolors Alberola">Dolors Alberola</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2726-el-navegar-oculto-de-la-especie_dolors-alberola.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Dolors Alberola, Prosa, Poesia, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:36:04 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446402988_john-brett-low-water-springs.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446402988_john-brett-low-water-springs.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Y no fue el mar, </div> <div style="text-align:center;">no fuera el agua disoluta,</div> <div style="text-align:center;">el agua en cuyo origen nada o todo</div> <div style="text-align:center;">o mismamente dios fluía en la impaciencia.</div> <div style="text-align:center;">No fuera allí la mano, erguida ante la vida,</div> <div style="text-align:center;">la que dura asestara, final, el navajazo.</div> <div style="text-align:center;">No fueras tú la voz,</div> <div style="text-align:center;">el sonido inaudible de la voz,</div> <div style="text-align:center;">la boca muerta,</div> <div style="text-align:center;">el quejido del simio o de la nube.</div> <div style="text-align:center;">No fue allí tu nombre, ni mi nombre,</div> <div style="text-align:center;">no fue tu tiempo ni mi tiempo.</div> <div style="text-align:center;">No fue. </div> <div style="text-align:center;">Verás que nunca fue esa masa que ahora</div> <div style="text-align:center;">se esparce húmedamente en el silencio.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Charles Robert Darwin</div> <div style="text-align:center;">Down,1882</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Marea baja en primavera", John Brett.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/dolors-alberola/" title="Dolors Alberola">Dolors Alberola</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2724-antonio-machado.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Antonio Machado</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:25:10 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div></div> <div> <div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446402310_antonio-machado.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446402310_antonio-machado.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">(Sevilla, 1875 - Collioure, 1939) Poeta español. Aunque influido por el modernismo y el simbolismo, su obra es expresión lírica del ideario de la Generación del 98. Hijo del folclorista Antonio Machado y Álvarez y hermano menor del también poeta Manuel Machado, pasó su infancia en Sevilla y en 1883 se instaló con su familia en Madrid.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Se formó en la Institución Libre de Enseñanza y en otros institutos madrileños. En 1899, durante un primer viaje a París, trabajó en la editorial Garnier, y posteriormente regresó a la capital francesa, donde entabló amistad con R. Darío. De vuelta a España frecuentó los ambientes literarios, donde conoció a J. R. Jiménez, R. del Valle-Inclán y M. de Unamuno.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1907 obtuvo la cátedra de francés en el instituto de Soria, cuidad en la que dos años después contrajo matrimonio con Leonor Izquierdo. En 1910 le fue concedida una pensión para estudiar filología en París durante un año, estancia que aprovechó para asistir a los cursos de filosofía de H. Bergson y Bédier en el College de France. Tras la muerte de su esposa, en 1912, pasó al instituto de Baeza.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Doctorado en filosofía y letras (1918), desempeñó su cátedra en Segovia y en 1928 fue elegido miembro de la Real Academia Española. Al comenzar la Guerra Civil se encontraba en Madrid, desde donde se trasladó con su madre y otros familiares al pueblo valenciano de Rocafort y luego a Barcelona. En enero de 1939 emprendió camino al exilio, pero la muerte lo sorprendió en el pueblecito francés de Colliure.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los textos iniciales de Machado, comentarios de sucesos y crónicas costumbristas escritos en colaboración con su hermano y firmados con el seudónimo Tablante de Ricamonte, aparecieron en La Caricatura en 1893. Sus primeros poemas se publicaron en Electra, Helios y otras revistas modernistas, movimiento con el que Machado se sentía identificado cuando comenzó su labor literaria.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No obstante, aunque las composiciones incluidas en Soledades (1903) revelaron la influencia del modernismo, el autor se distanció de la imaginería decorativa de la escuela rubeniana para profundizar en la expresión de emociones auténticas, a menudo plasmadas a través de un sobrio simbolismo. En su siguiente libro, Soledades, galerías y otros poemas (1907), reedición y ampliación del anterior, se hizo más evidente el tono melancólico e intimista, el uso del humor como elemento distanciador y, sobre todo, la intención de captar la fluidez del tiempo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Al igual que Unamuno, Machado consideró que su misión era "eternizar lo momentáneo", capturar la "onda fugitiva" y transformar el poema en "palabra en el tiempo". En los años posteriores se acentuó su meditación sobre lo pasajero y lo eterno en Campos de Castilla (1912), pero no por medio de la autocontemplación, sino que dirigió la mirada hacia el exterior, y observó con ojos despiertos el paisaje castellano y los hombres que lo habitaban. Una emoción austera y grave recorre los poemas de este libro, que evoca la trágica España negra tan criticada por la Generación del 98 desde una perspectiva regeneracionista, al tiempo que se describe con hondo patriotismo la decadencia y ruina de las viejas ciudades castellanas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En su siguiente volumen de poemas, Nuevas canciones (1924), el autor intensificó tanto su enfoque reflexivo como la línea sentenciosa de los "Proverbios y cantares" incluidos en el libro anterior. Esta tendencia filosófica se manifestó entre 1912 y 1925, etapa en la que Machado redactó una serie de apuntes que verían la luz póstumamente con el título de Los complementarios (1971).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En este cuaderno, miscelánea de lecturas, esbozos y reflexiones cotidianas, aparecieron por primera vez sus heterónimos, el filósofo y poeta Abel Martín y su discípulo, el pensador escéptico Juan de Mairena. Ambos son personajes imaginarios que permitieron expresar al creador sus ideas sobre cultura, arte, sociedad, política, literatura y filosofía, especialmente en el libro Juan de Mairena. Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo (1936).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Paralelamente, en las ediciones de Poesías completas de 1928 y 1933 se decanta una lírica de tema amoroso y erótico inspirada por la que fue, tras la muerte de su esposa, su gran pasión en la vida real, Pilar de Valderrama, llamada Guiomar en dichos versos. Ya durante la contienda civil Machado escribió algunos poemas y varios textos en prosa, parte de los cuales fueron recogidos en La guerra (1937). Se trata de escritos testimoniales, plenamente incardinados en las circunstancias históricas del momento.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/antonio-machado/" title="Antonio Machado">Antonio Machado</a></div></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2722-soledades.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Soledad, Antonio Machado</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 19:17:45 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446401959_3.noria-manchega-oleo-sobre-lienzo.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446401959_3.noria-manchega-oleo-sobre-lienzo.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Hacia un ocaso radiante</div> <div style="text-align:center;">caminaba el sol de estío,</div> <div style="text-align:center;">y era, entre nubes de fuego, una trompeta gigante,</div> <div style="text-align:center;">tras los álamos verdes de las márgenes del río.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Dentro de un olmo sonaba la sempiterna tijera</div> <div style="text-align:center;">de la cigarra cantora, el monorritmo jovial,</div> <div style="text-align:center;">entre metal y madera,</div> <div style="text-align:center;">que es la canción estival.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En una huerta sombría,</div> <div style="text-align:center;">giraban los cangilones de la noria soñolienta.</div> <div style="text-align:center;">Bajo las ramas obscuras el son del agua se oía.</div> <div style="text-align:center;">Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Yo iba haciendo mi camino</div> <div style="text-align:center;">absorto en el solitario crepúsculo campesino.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y pensaba: «¡Hermosa tarde, nota de la lira inmensa,</div> <div style="text-align:center;">toda desdén y armonía;</div> <div style="text-align:center;">hermosa tarde, tú curas la pobre melancolía</div> <div style="text-align:center;">de este rincón vanidoso, obscuro rincón que piensa!»</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pasaba el agua rizada bajo los ojos del puente.</div> <div style="text-align:center;">Lejos la ciudad dormía,</div> <div style="text-align:center;">como cubierta de un mago fanal de oro trasparente.</div> <div style="text-align:center;">Bajo los arcos de piedra el agua clara corría.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los últimos arreboles coronaban las colinas</div> <div style="text-align:center;">manchadas de olivos grises y de negruzcas encinas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Yo caminaba cansado,</div> <div style="text-align:center;">sintiendo la vieja angustia que hace el corazón pesado.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El agua en sombra pasaba tan melancólicamente,</div> <div style="text-align:center;">bajo los arcos del puente,</div> <div style="text-align:center;">como si al pasar dijera:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">«Apenas desamarrada</div> <div style="text-align:center;">la pobre barca, viajero, del árbol de la ribera,</div> <div style="text-align:center;">se canta: no somos nada.</div> <div style="text-align:center;">Donde acaba el pobre río la inmensa mar nos espera.»</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Bajo los ojos del puente pasaba el agua sombría.</div> <div style="text-align:center;">(Yo pensaba: ¡el alma mía!)</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y me detuve un momento,</div> <div style="text-align:center;">en la tarde, a meditar…</div> <div style="text-align:center;">¿Qué es esta gota en el viento</div> <div style="text-align:center;">que grita al mar: soy el mar?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Vibraba el aire asordado</div> <div style="text-align:center;">por los élitros cantores que hacen el campo sonoro,</div> <div style="text-align:center;">cual si estuviera sembrado</div> <div style="text-align:center;">de campanitas de oro.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En el azul fulguraba</div> <div style="text-align:center;">un lucero diamantino.</div> <div style="text-align:center;">Calido viento soplaba</div> <div style="text-align:center;">alborotando el camino.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Yo, en la tarde polvorienta,</div> <div style="text-align:center;">hacia la ciudad volvía.</div> <div style="text-align:center;">Sonaban los cangilones de la noria soñolienta.</div> <div style="text-align:center;">Bajo las ramas obscuras caer el agua se oía.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Noria manchega", Bernardo Lara.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/antonio-machado/" title="Antonio Machado">Antonio Machado</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2720-miguel-labordeta_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:57:58 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446400691_miguel-labordeta-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446400691_miguel-labordeta-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Miguel Labordeta Subías (Zaragoza, 16 de julio de 1921 – ibídem, 1 de agosto de 1969), fue un poeta español, uno de los más señeros de la generación de posguerra. Cultivó un estilo surrealista de lenguaje expresivo y amplios registros, elocución desbordada, verso libre y tono apocalíptico plagado de visiones cósmicas de raigambre barroca y romántica, especialmente en sus primeros tres poemarios (Sumido 25, Violento idílico y Transeúnte central), escritos entre los 25 y los 29 años. En 1950 él mismo definió su poesía como «catártica, depurativa, en que el poeta se dé por entero en holocausto verídico». Al final de su vida aparecen Los Soliloquios (1969), que junto a Autopía (publicada póstuma en 1972), constituyen una nueva etapa de poesía más ceñida y condensada. También escribió una obra de teatro titulada Oficina de Horizonte (1955).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hermano del cantautor, escritor y político José Antonio Labordeta, se licenció en Historia y escribió en 1945 su primer libro de poemas, Sumido 25, mientras cursaba el doctorado en Madrid. A su regreso a Zaragoza fue profesor en el Colegio Santo Tomás de Aquino, que dirigía su padre, Miguel Labordeta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En la tertulia del Niké, que se reunía en Zaragoza en torno al café de la calle Requeté Aragonés, Miguel Labordeta ejercía como oficiante de la tan manida y misteriosa O.P.I. (Oficina Poética Internacional), donde hizo famosas sus pipas y el carné de ciudadano del mundo. El año de su muerte su amigo Julio Antonio Gómez Fraile fundó la colección «Fuendetodos» de la editorial Javalambre, que comienza su andadura con la publicación del último libro de Miguel Labordeta, Los soliloquios, y en 1972 publica esta misma colección sus Obras completas. Dirigió la revista Despacho literario, en la que colaboró, entre otros, Antonio Fernández Molina, uno de sus buenos amigos. Como autor de teatro, Miguel Labordeta estrenó, con escenografía del artista vasco Agustín Ibarrola, la obra Oficina de horizonte, que años más tarde tendría una adaptación televisiva realizada por el director zaragozano Antonio Artero.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor de originales y valientes versos, Labordeta fue también el director del colegio Santo Tomás, y desde allí desplegó un mundo poético y mágico que extendió a la tertulia de la peña Niké y a revistas de la época. De la Oficina Poética Internacional (la OPI), nacieron las revistas literarias Orejudín, Papageno, El Coso Aragonés del Ingenio y Despacho Literario, embrión, a su vez, de la colección Poemas, que crearon Luciano Gracia y Guillermo Gúdel. Labordeta es el poeta del desamor, él que sin embargo había nacido para liberarse por amor tan solo. Su poesía esta teñida de ironía y desgarro existencialista. En lo formal es poesía de sintaxis desarticulada, enumeraciones caóticas e imágenes insólitas encadenadas que vinculan su estética al surrealismo. Las obras completas de Miguel Labordeta se publicaron en 1972 en la colección Fuendetodos de Ediciones Javalambre, que dirigía su amigo Julio Antonio Gómez. La edición se costeó con los ahorros que dejó el poeta las obras completas reeditadas en 1983 por El Bardo, con poemas no publicados antes, y el número monográfico de la revista Rolde, coordinado en 1994 por Antón Castro.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Algunos de sus libros fueron ilustrados, entre otros, por Santiago Lagunas, Agustín Ibarrola, Antonio Mingote, Natalio Bayo, Manuel Viola, José Orús, Salvador Victoria o Antonio Saura. En el año 2004 apareció publicada una interesante biografía sobre su vida y obra, Miguel Labordeta. Poeta violento idílico (1921-1969), del periodista Antonio Ibáñez y editada por la Biblioteca Aragonesa de Cultura que dirigió Eloy Fernández Clemente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus poemarios son: "Sumido 25" (1948), "Violento idílico" (1949), "Transeúnte central" (1950), "Memorándum" (1960), "Epilírica (1961), "Punto y aparte" (1967), "Los soliloquios" (1969), "Autopía" (1972), "La escasa merienda de los tigres y otros poemas" (1975), "Metalírica" (1983). </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">También escribió la obra de teatro "Oficina de horizonte" (1955).</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/miguel-labordeta/" title="Miguel Labordeta">Miguel Labordeta</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2719-sonambulo-siniestro-y-solitario.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Poema De Soledad</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:55:10 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446400306_sonmbulo-siniestro-y-solitario.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446400306_sonmbulo-siniestro-y-solitario.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">sonámbulo siniestro y solitario</div><div style="text-align:center;">a través de una larga noche sin consuelo</div><div style="text-align:center;">van y vienen y van</div><div style="text-align:center;">los sucesos las olas los peces de tu alma</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">quién te dará su alivio</div><div style="text-align:center;">atormentada senectud en vilo?</div><div style="text-align:center;">quién</div><div style="text-align:center;">adónde</div><div style="text-align:center;">eres tú mismo?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">llorabas al nacer</div><div style="text-align:center;">sentiste el frío del espacio</div><div style="text-align:center;">invisible el tiempo de los lémures</div><div style="text-align:center;">los terrestres soportes</div><div style="text-align:center;">imaginarios dones de tristeza</div><div style="text-align:center;">de combate de ardor</div><div style="text-align:center;">de muerte en suma</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">pero te irás un día</div><div style="text-align:center;">en un momento y qué?</div><div style="text-align:center;">qué has hecho?</div><div style="text-align:center;">vivir y eso qué es?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">qué pretendes ser</div><div style="text-align:center;">en el universo y pico</div><div style="text-align:center;">del instante profundo</div><div style="text-align:center;">y sin memoria?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">todo pasa y esto calma</div><div style="text-align:center;">volveremos quizá</div><div style="text-align:center;">quién sabe si hasta luego</div><div style="text-align:center;">quién sabe si hasta dónde</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">son las cenizas horas de tu llanto al nacer</div><div style="text-align:center;">pero al partir sonríe quedamente</div><div style="text-align:center;">en la penumbra querida criatura</div><div style="text-align:center;">despreciable y pequeña</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">podía haber sido</div><div style="text-align:center;">tenías que haber sido quizá</div><div style="text-align:center;">abrazo para siempre</div><div style="text-align:center;">jamás</div><div style="text-align:center;">en el olvido</div><div style="text-align:center;">hasta otra aurora</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura: "La momia sonámbula" (1942), Clovis Trouille.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/miguel-labordeta/" title="Miguel Labordeta">Miguel Labordeta</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2718-elega-a-mi-propia-muerte.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Poesia de Muerte, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:49:27 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446400175_deborah-poynton-1003.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446400175_deborah-poynton-1003.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Miguel se ha ido.</div> <div style="text-align:center;">Es posible que ya nunca llegue.</div> <div style="text-align:center;">Es posible que buscando trenes</div> <div style="text-align:center;">que lo lleven a la otra orilla del mundo</div> <div style="text-align:center;">se quede sin saberlo extático de ahogado.</div> <div style="text-align:center;">Nadie le conoció</div> <div style="text-align:center;">y apenas él sumía su garganta de toro</div> <div style="text-align:center;">abriendo con navajas de afeitar cada mañana</div> <div style="text-align:center;">el vientre enigmático de los espejos curvos</div> <div style="text-align:center;">donde se reflejaban exactos el misterio de trueno</div> <div style="text-align:center;">de sus ojos hambrientos verdaderos.</div> <div style="text-align:center;">Si acaso preguntasen por él</div> <div style="text-align:center;">decidles que nunca dijo que existiese.</div> <div style="text-align:center;">Él que se golpeaba a menudo las pupilas</div> <div style="text-align:center;">para encontrar el sentido</div> <div style="text-align:center;">que levanta los surcos</div> <div style="text-align:center;">hacia las sudorosas nucas del Hombre</div> <div style="text-align:center;">sobre hermosas muertas</div> <div style="text-align:center;">en salada presencia de potencia insaciable.</div> <div style="text-align:center;">Nunca amó nada del todo</div> <div style="text-align:center;">él que sin embargo había nacido</div> <div style="text-align:center;">para liberarse por amor tan sólo.</div> <div style="text-align:center;">Por eso fue espeso asombro de centros vendavales</div> <div style="text-align:center;">abrasado ante los brocales de luz de las medusas.</div> <div style="text-align:center;">Demasiado pronto en su corazón nacieron</div> <div style="text-align:center;">bosques de serpientes voraces</div> <div style="text-align:center;">que intentaron secar todo lo dulce</div> <div style="text-align:center;">que en él residía luengos siglos de hambrientos penetrados.</div> <div style="text-align:center;">Mas en esto triunfó</div> <div style="text-align:center;">pues fueron en soledad sus últimas palabras:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">«Hermanos inundad de amor</div> <div style="text-align:center;">al mundo que sucumbe...</div> <div style="text-align:center;">Cread las nuevas rutas con amor absurdo y sin objeto...</div> <div style="text-align:center;">Salvaos de las ruinas con amor...</div> <div style="text-align:center;">Amor...</div> <div style="text-align:center;">Amor viril tan sólo...»</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Quizá se fue tan pronto</div> <div style="text-align:center;">por miedo a odiarlo todo</div> <div style="text-align:center;">con salvaje cinismo</div> <div style="text-align:center;">pues también en el fondo de sí</div> <div style="text-align:center;">había calaveras que soñaban orgía desmedida</div> <div style="text-align:center;">en incendios sin fin de las ciudades.</div> <div style="text-align:center;">Y ahora ya borrado el débil rastro de su voz de macho</div> <div style="text-align:center;">quisiera preguntarle en esta noche tan hermosa de estío</div> <div style="text-align:center;">(en una de esas noches en que descuajado</div> <div style="text-align:center;">temblaba ante el atónito mensaje</div> <div style="text-align:center;">de las galaxias a los gusanos):</div> <div style="text-align:center;">¿qué ha sido de su rayo</div> <div style="text-align:center;">qué destino tronchado fulminaron</div> <div style="text-align:center;">desnudos más allá de todo nombre</div> <div style="text-align:center;">meditado de nada?</div> <div style="text-align:center;">Quizá altivo no contestase apenas</div> <div style="text-align:center;">pues por encima de las conversaciones</div> <div style="text-align:center;">tan sólo esperaba ya</div> <div style="text-align:center;">el armonioso amanecer de los corceles</div> <div style="text-align:center;">sobre un mundo rotundo en plenitud</div> <div style="text-align:center;">con hondura sangrienta de raíz</div> <div style="text-align:center;">y elevación purísima de nube.</div> <div style="text-align:center;">Miguel se ha ido.</div> <div style="text-align:center;">Es posible que un día</div> <div style="text-align:center;">dentro de millones de años</div> <div style="text-align:center;">encontremos su pulpa de cuadrúpedo</div> <div style="text-align:center;">en el tótem de una gota de lluvia</div> <div style="text-align:center;">que ansíe dulcemente aniquilarse</div> <div style="text-align:center;">en un rayo de astro fulminado.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Deborah Poynton.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/miguel-labordeta/" title="Miguel Labordeta">Miguel Labordeta</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2716-plegaria-del-joven-dormindo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Poema De Vida, Poemas Religiosos</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:44:09 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446399917_van-gogh-terreaza-de-cafe-por-la-noche.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446399917_van-gogh-terreaza-de-cafe-por-la-noche.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Hermanas Estrellas:</div> <div style="text-align:center;">¿Me escucháis?</div> <div style="text-align:center;">¿Oís el palpitar de mi ardiente manantial tronchado</div> <div style="text-align:center;">indagando su fervor de precipicio</div> <div style="text-align:center;">en este planetario estío</div> <div style="text-align:center;">de hermosura sin faz?</div> <div style="text-align:center;">Vosotras, mis hermanas mayores:</div> <div style="text-align:center;">¿qué sabéis?</div> <div style="text-align:center;">¡Decidme! ¡Habladme del sentido del abismo</div> <div style="text-align:center;">todo futuro sido en el espacio curvo…!</div> <div style="text-align:center;">Contadme, mis hermanas gigantes,</div> <div style="text-align:center;">contadme que fueron las borrascas nebulosas</div> <div style="text-align:center;">preñadas de gérmenes dulcísimos</div> <div style="text-align:center;">y de terribles olvidos sepultados</div> <div style="text-align:center;">hacia una furiosa potencia en carne viva</div> <div style="text-align:center;">devorándose a sí misma</div> <div style="text-align:center;">en silencio y hormiga</div> <div style="text-align:center;">labio y galaxia o brisa</div> <div style="text-align:center;">siempre muerte resucitada…</div> <div style="text-align:center;">¿Lo sabéis? ¿Sabéis a dónde iré yo?</div> <div style="text-align:center;">¿Sabéis a dónde iréis vosotras,</div> <div style="text-align:center;">mis lejanas hermanas?</div> <div style="text-align:center;">¿Sabéis a dónde irá todo</div> <div style="text-align:center;">cuando el Ojo Secreto</div> <div style="text-align:center;">se aniquile en burbujas de Luz?</div> <div style="text-align:center;">¿O no tendremos fin…?</div> <div style="text-align:center;">¿Será todo como este ensueño</div> <div style="text-align:center;">en que os sueño,</div> <div style="text-align:center;">mis hermanas estrellas,</div> <div style="text-align:center;">mis lejanas, mis gigantes hermanas?</div> <div style="text-align:center;">¡Decidme! ¡Habladme!</div> <div style="text-align:center;">¿Sabéis el destino de nuestros muertos</div> <div style="text-align:center;">implacables de enigmas?</div> <div style="text-align:center;">¿Qué sois,</div> <div style="text-align:center;">anhelo puro,</div> <div style="text-align:center;">vientres de luz?</div> <div style="text-align:center;">¿Acaso pensamiento</div> <div style="text-align:center;">de una serena grandeza fugacísima?</div> <div style="text-align:center;">¿O frías criaturas de fuego</div> <div style="text-align:center;">que esperáis algo inauditamente,</div> <div style="text-align:center;">una mañana de primavera perenne quizá?</div> <div style="text-align:center;">¿Lo sabéis? ¿O no conocéis nada?</div> <div style="text-align:center;">¿O no existís ya</div> <div style="text-align:center;">y sólo contemplo el último parpadeo</div> <div style="text-align:center;">que lanzasteis sobre la Vía Láctea</div> <div style="text-align:center;">cuando las cunas eran tan sólo</div> <div style="text-align:center;">pleamares de lodo y semilla de engaño?</div> <div style="text-align:center;">¿Me escucháis?</div> <div style="text-align:center;">¿O no tienen respuesta mis palabras</div> <div style="text-align:center;">de suicida recién nacido?</div> <div style="text-align:center;">¿Nos encontraremos al final?</div> <div style="text-align:center;">¿O el punto y el anciano,</div> <div style="text-align:center;">la senda y el minuto,</div> <div style="text-align:center;">el signo y la Bondad</div> <div style="text-align:center;">son tan sólo perdidos amuletos de la Mente,</div> <div style="text-align:center;">cenizas de fotones</div> <div style="text-align:center;">callando nuestras fuentes milagrosas</div> <div style="text-align:center;">polvo de melodías eternas,</div> <div style="text-align:center;">certero enigma sin pupila,</div> <div style="text-align:center;">derramándose sobre quietos lagos desconocidos?</div> <div style="text-align:center;">¿Y yo? ¿Sabéis quién soy?</div> <div style="text-align:center;">¿Os sonreís? ¿O sois ciegas?</div> <div style="text-align:center;">Sí.</div> <div style="text-align:center;">¿O sois ciegas como yo?</div> <div style="text-align:center;">Hermanas Estrellas,</div> <div style="text-align:center;">mis lejanas, mis gigantes hermanas</div> <div style="text-align:center;">moribundas sin acto,</div> <div style="text-align:center;">frágil nota acurrucada</div> <div style="text-align:center;">como polen de otoño</div> <div style="text-align:center;">o labio encendido de muchacha</div> <div style="text-align:center;">que ha de morir.</div> <div style="text-align:center;">¿Qué matriz cercenada</div> <div style="text-align:center;">se abre en vuestro misterioso nido?</div> <div style="text-align:center;">¿Qué pecado pavoroso columbra</div> <div style="text-align:center;">vuestra incógnita?</div> <div style="text-align:center;">¿Hacia qué Totalidad embriagada</div> <div style="text-align:center;">os dirigís sedientas de promesa y descanso?</div> <div style="text-align:center;">Contadme,</div> <div style="text-align:center;">contadme vuestros mitos maravillosos</div> <div style="text-align:center;">de amor hacia los soles inacabables.</div> <div style="text-align:center;">¿O no sabéis nada? ¿O sois ciegas como yo?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Mis hermanas, mis lejanas y gigantes hermanas Estrellas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Terraza de café por la noche", Vincent Van Gogh.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/miguel-labordeta/" title="Miguel Labordeta">Miguel Labordeta</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2715-retrospectiva-existente_miguel-labordeta.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Miguel Labordeta, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:32:55 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446399259_retrospectiva-existente-miguel-labordeta.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446399259_retrospectiva-existente-miguel-labordeta.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Me registro los bolsillos desiertos</div> <div style="text-align:center;">para saber dónde fueron aquellos sueños.</div> <div style="text-align:center;">Invado las estancias vacías</div> <div style="text-align:center;">para recoger mis palabras tan lejanamente idas.</div> <div style="text-align:center;">Saqueo aparadores antiguos,</div> <div style="text-align:center;">viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas,</div> <div style="text-align:center;">estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato,</div> <div style="text-align:center;">pero nadie me dice quién fui yo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Aquellas canciones que tanto amaba</div> <div style="text-align:center;">no me explican dónde fueron mis minutos,</div> <div style="text-align:center;">y aunque torturo los espejos</div> <div style="text-align:center;">con peinados de quince años,</div> <div style="text-align:center;">con miradas podridas de cinco años</div> <div style="text-align:center;">o quizá de muerto,</div> <div style="text-align:center;">nadie, nadie me dice dónde estuvo mi voz</div> <div style="text-align:center;">ni de qué sirvió mi fuerte sombra mía</div> <div style="text-align:center;">esculpida en presurosos desayunos,</div> <div style="text-align:center;">en jolgorios de aulas y pelotas de trapo,</div> <div style="text-align:center;">mientras los otoños sedimentaban</div> <div style="text-align:center;">de pálidas sangres</div> <div style="text-align:center;">las bodegas del Ebro.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¿En qué escondidos armarios</div> <div style="text-align:center;">guardan los subterráneos ángeles</div> <div style="text-align:center;">nuestros restos de nieve nocturna atormentada?</div> <div style="text-align:center;">¿Por qué vertientes terribles se despeñan</div> <div style="text-align:center;">los corazones de los viejos relojes parados?</div> <div style="text-align:center;">¿Dónde encontraremos todo aquello</div> <div style="text-align:center;">que éramos en las tardes de los sábados,</div> <div style="text-align:center;">cuando el violento secreto de la Vida</div> <div style="text-align:center;">era tan sólo</div> <div style="text-align:center;">una dulce campana enamorada?</div> <div style="text-align:center;">Pues yo registro los bolsillos desiertos</div> <div style="text-align:center;">y no encuentro ni un solo minuto mío,</div> <div style="text-align:center;">ni una sola mirada en los espejos</div> <div style="text-align:center;">que me diga quién fui yo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Konstantin Mogilev</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <span style="word-spacing:1.1px;"><a href="https://mundopoetico.es/miguel-labordeta/" title="Miguel Labordeta">Miguel Labordeta</a></span></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2714-gustavo-adolfo-becquer_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Gustavo Adolfo Becquer</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:28:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446398905_gustavo-adolfo-bcquer.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446398905_gustavo-adolfo-bcquer.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div> <p> </p><div style="text-align:right;word-spacing:1.1px;">Gustavo Adolfo Bécquer (detalle de un retrato</div> <div style="text-align:right;word-spacing:1.1px;">realizado por su hermano Valeriano, c. 1862)</div></div> <div style="text-align:center;">(Gustavo Adolfo Domínguez Bastida; Sevilla, 1836 - Madrid, 1870) Poeta español. Junto con Rosalía de Castro, es el máximo representante de la poesía posromántica, tendencia que tuvo como rasgos distintivos la temática intimista y una aparente sencillez expresiva, alejada de la retórica vehemencia del romanticismo. La obra de Bécquer ejerció un fuerte influjo en figuras posteriores como Rubén Darío, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y los poetas de la generación del 27, y la crítica lo juzga el iniciador de la poesía española contemporánea. Pero más que un gran nombre de la historia literaria, Bécquer es sobre todo un poeta vivo, popular en todos los sentidos de la palabra, cuyos versos, de conmovida voz y alada belleza, han gozado y siguen gozando de la predilección de millones de lectores.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hijo y hermano de pintores, quedó huérfano a los diez años y vivió su infancia y su adolescencia en Sevilla, donde estudió humanidades y pintura. En 1854 se trasladó a Madrid, con la intención de hacer carrera literaria. Sin embargo, el éxito no le sonrió; su ambicioso proyecto de escribir una Historia de los templos de España fue un fracaso, y sólo consiguió publicar un tomo, años más tarde. Para poder vivir hubo de dedicarse al periodismo y hacer adaptaciones de obras de teatro extranjero, principalmente del francés, en colaboración con su amigo Luis García Luna, adoptando ambos el seudónimo de «Adolfo García».</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Durante una estancia en Sevilla en 1858, estuvo nueve meses en cama a causa de una enfermedad; probablemente se trataba de tuberculosis, aunque algunos biográfos se decantan por la sífilis. Durante la convalecencia, en la que fue cuidado por su hermano Valeriano, publicó su primera leyenda, El caudillo de las manos rojas, y conoció a Julia Espín, según ciertos críticos la musa de algunas de sus Rimas, aunque durante mucho tiempo se creyó erróneamente que se trataba de Elisa Guillén, con quien el poeta habría mantenido relaciones hasta que ella lo abandonó en 1860, y que habría inspirado las composiciones más amargas del poeta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1861 contrajo matrimonio con Casta Esteban, hija de un médico, con la que tuvo tres hijos. El matrimonio nunca fue feliz, y el poeta se refugió en su trabajo o en la compañía de su hermano Valeriano, en las escapadas de éste a Toledo para pintar.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La etapa más fructífera de su carrera fue de 1861 a 1865, años en los que compuso la mayor parte de sus Leyendas, escribió crónicas periodísticas y redactó las Cartas literarias a una mujer, donde expone sus teorías sobre la poesía y el amor. Una temporada que pasó en el monasterio de Veruela en 1864 le inspiró Cartas desde mi celda, un conjunto de hermosas descripciones paisajísticas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Económicamente las cosas mejoraron para el poeta a partir de 1866, año en que obtuvo el empleo de censor oficial de novelas, lo cual le permitió dejar sus crónicas periodísticas y concentrarse en sus Leyendas y sus Rimas, publicadas en parte en El museo universal. Pero con la revolución de 1868, el poeta perdió su trabajo, y su esposa lo abandonó ese mismo año.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Se trasladó entonces a Toledo con su hermano Valeriano, y allí acabó de reconstruir el manuscrito de las Rimas, cuyo primer original había desaparecido cuando su casa fue saqueada durante la revolución septembrina. De nuevo en Madrid, fue nombrado director de la revista La Ilustración de Madrid, en la que también trabajó su hermano como dibujante.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El fallecimiento de éste, en septiembre de 1870, deprimió extraordinariamente al poeta, quien, presintiendo su propia muerte, entregó a su amigo Narciso Campillo sus originales para que se hiciese cargo de ellos tras su óbito, que ocurriría tres meses después del de Valeriano.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La obra de Gustavo Adolfo Bécquer</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La inmensa fama literaria de Bécquer se basa en sus Rimas, que iniciaron la corriente romántica de poesía intimista inspirada en Heine y opuesta a la retórica y ampulosidad de los poetas románticos anteriores. La crítica literaria del momento, sin embargo, no acogió bien sus poemas, aunque su fama no dejaría de crecer en los años siguientes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Las Rimas, tal y como han llegado hasta nosotros, suman un total de ochenta y seis composiciones. De ellas, setenta y seis se publicaron por vez primera en 1871 a cargo de los amigos del poeta, que introdujeron algunas correcciones en el texto, suprimieron algunos poemas y alteraron el orden del manuscrito original (el llamado Libro de los gorriones, hoy custodiado en la Biblioteca Nacional de Madrid).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El contenido de las rimas ha sido dividido en cuatro grupos: el primero (rimas I a XI) es una reflexión sobre la poesía y la creación literaria; el segundo (XII a XXIX), trata del amor y de sus efectos en el alma del poeta; el tercero (XXX a LI) pasa a la decepción y el desengaño que el amor causa en el alma del poeta; y el cuarto (LII a LXXXVI) muestra al poeta enfrentado a la muerte, decepcionado del amor y del mundo. Las Rimas se presentan habitualmente precedidas de la "Introducción sinfónica" que, probablemente, Bécquer preparó como prólogo a toda su obra.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su prosa destaca, al igual que su poesía, por la gran musicalidad y la sencillez de la expresión, cargada de sensibilidad; siguiendo los pasos de Hoffmann y Poe, sus Leyendas recrean ambientes fantásticos y envueltos en una atmósfera sobrenatural y misteriosa. Destacan por ese ambiente de irrealidad, de misterio, situado siempre sobre un plano real que deforma y desbarata. Así, en La Corza blanca, donde la protagonista se transforma de noche en el citado animal; o en El monte de las ánimas, en la que el mismo escenario de un paseo amoroso se transforma en el campo del horror fantasmal y en la que el terror llega hasta la alcoba mejor defendida y adornada; o, por fin, en Los ojos verdes y, sobre todo, El rayo de luna, donde lo irreal, enfrentado a la realidad, hace optar a los protagonistas por el sueño, por la locura en la que quieren vivir lo que la realidad les niega. Son logradas las descripciones de ambientes: el barullo de la entrada en la catedral en Maese Pérez, el organista, el silencio del claustro en El rayo de luna o las procesiones fantasmales de La ajorca de oro y El Miserere.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/gustavo-adolfo-becquer/" title="https://mundopoetico.es/gustavo-adolfo-becquer/">Gustavo Adolfo Bécquer</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2711-teresa-wilms-montt_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Teresa Wilms Montt, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:16:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446398260_teresa-wilms-montt-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446398260_teresa-wilms-montt-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Teresa Wilms Montt (María Teresa de las Mercedes Wilms Montt, Viña del Mar, 8 de septiembre de 1893 - París, 24 de diciembre de 1921) fue una escritora chilena de principios del siglo XX. Considerada una precursora feminista, tuvo una vida novelesca. Rebelde a los valores burgueses de su sociedad, fue internada a la fuerza en un convento; sin embargo, con la ayuda de su amigo Vicente Huidobro, huyó a Buenos Aires, donde se rumoreaba que el célebre poeta chileno la pretendía. Intentó ser enfermera en Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial, pero es confundida y apresada como espía alemana. Fue amiga de los escritores Gómez de la Serna, Enrique Gómez Carrillo, Joaquín Edwards Bello, Víctor Domingo Silva y Ramón Valle-Inclán.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Fue la segunda hija, entre siete hermanas, del matrimonio de Federico Guillermo Wilms Montt y Brieba y de Luz Victoria Montt y Montt. Tuvo una esmerada educación, conforme a las reglas de la época, dirigida a llevar un matrimonio y el protocolo en la alta sociedad, sin contar su carácter rebelde que prontamente se manifestaría.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A los 17 años se casó con Gustavo Balmaceda Valdés contra la voluntad de su familia. En Santiago se integró a la activa vida cultural de la ciudad. Los celos y el alcoholismo de su marido le traerán terribles conflictos familiares. Tendrán dos hijas: Elisa, llamada "Chita", y Sylvia Luz.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Residirá, entre 1912 y 1915 en Iquique, en pleno auge salitrero, por razones de trabajo de su esposo, donde comenzará su relación con feministas y sindicalistas, y donde observó los nacientes movimientos de reformistas. Adscribirá a la masonería y hará sus primeras publicaciones en la prensa de Iquique con el seudónimo de Tebal.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tras su regreso a Santiago, su esposo descubrió la relación que ella mantenía con Vicente Balmaceda Zañartu, "el Vicho", pariente de su marido. Un Tribunal Familiar la recluye, el 18 de octubre de 1915, en un convento, donde hará su primer intento de suicidio el 29 de marzo de 1916.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Marchó entonces a España, intengrándose, tal como en Buenos Aires, en la bohemia madrileña, donde presentada por Joaquín Edwards Bello, conoció a los escritores Gómez de la Serna, Gómez Carrillo y, principalmente, Ramón Valle-Inclán, quien prologará sus libros publicados en España.</div> <div style="text-align:center;">En España publicó con el seudónimo Teresa de la Cruz sus obras: En la Quietud del Mármol y Mi destino es errar.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Después de viajar por Buenos Aires, Sevilla, Córdoba y Granada, se establece en 1920 en París, donde se reencontró con sus hijas tras de 5 años de separación. Sin embargo, el dolor de la nueva separación de ellas, al regresar éstas a Chile, le significó una terrible depresión que la llevó, cerca de la Navidad de 1921, al suicidio. Teresa falleció por una sobredosis de Veronal a los 28 años de edad.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/teresa-wilms-montt/" title="Teresa Wilms Montt">Teresa Wilms Montt</a></div>]]></turbo:content>
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<author>Poetico</author>
<category>Principal, Teresa Wilms Montt, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 18:11:26 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446397948_frederick-sandys-the-pearl.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446397948_frederick-sandys-the-pearl.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">Se ahogó mi risa en el espejo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Largo crujido siniestro lanzó a la noche el cristal de plata.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Una, dos… calló la hora, metal frío de planeta en la rigidez del páramo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Epiléptica de calentura la luna se dio a los balcones.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Y el cadáver de mi risa es una esmeralda blanda que al deshacerse vuelve en la superficie argollas y cruces brillantes.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Pintura: "La perla", Frederick Sandys.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/teresa-wilms-montt/" title="Teresa Wilms Montt">Teresa Wilms Montt</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2707-apareciste-anuari-cuando_teresa-wilms-montt.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Teresa Wilms Montt, Prosa, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:57:59 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446397139_apareciste-anuar-cuando-teresa-wilms-montt.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446397139_apareciste-anuar-cuando-teresa-wilms-montt.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Apareciste Anuarí, cuando yo con mis ojos ciegos y las manos tendidas te buscaba.</div> <div style="text-align:center;">Apareciste, y hubo en mi alma un estallido de vida. Se abrieron todas mis flores interiores,</div> <div style="text-align:center;">y cantó el ave de los días festivos.</div> <div style="text-align:center;">Me amaste, Anuarí, y alcanzé la Gloria suspendida en tus brazos.</div> <div style="text-align:center;">Desapareciste, y quedé sola, los ojos naúfragos en noche de lágrimas.</div> <div style="text-align:center;">Bondadosa ha vuelto tu sombra, entre ella y el sepulcro espera una hora mi alma.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Nikolai Blokhin.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/teresa-wilms-montt/" title="Teresa Wilms Montt">Teresa Wilms Montt</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2703-oscar-hahn_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Biografia, Oscar Hahn</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:43:06 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446396229_scar-hahn-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446396229_scar-hahn-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Óscar Hahn (Óscar Arturo Hahn Garcés, Iquique, 5 de julio de 1938), es un poeta, ensayista y crítico chileno, integrante de la generación literaria de los años 1960 y 70, fue Premio Nacional de Literatura. El 28 de marzo de 1943 falleció Ralph Hahn, su padre. Realizó sus estudios de educación primaria y secundaria en el Colegio Salesiano Don Bosco y en el Liceo de Hombres, ambos de Iquique, en el Liceo de Hombres de Valdivia y en el Liceo Óscar Castro Z. de Rancagua.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Reconocido como uno de los escritores de la Generación del 70' en Chile, también llamada Generación dispersa o diezmada. En 1959 obtuvo el Premio Poesía de la Federación de Estudiantes de Chile. El año 1961 obtuvo el Premio Alerce de la Sociedad de Escritores de Chile por la obra Esta rosa negra. En 1967 obtuvo el Premio Único del Primer Certamen Zonal de Poesía Nortina de la Universidad de Chile, ex-sede Antofagasta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Estudió y ejerció la carrera de Pedagogía en Literatura en la Universidad de Chile, sede Arica. En 1972 obtuvo el grado de Master of Arts en la Universidad de Iowa. Volvió a Chile, donde ejerció el cargo de docente en la Universidad de Chile sede Arica. Posteriormente fue detenido el 11 de septiembre de 1973, razón que lo obligó a buscar nuevos horizontes tras encontrarse cesante diez días después, cuando fue puesto en libertad.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1974 se radicó en Estados Unidos. Fue Doctor en Filosofía en la Universidad de Maryland, Estados Unidos. Entre 1978 y 1988 fue colaborador de Handbook of Latin American Studies de la Biblioteca del Congreso de Washington D.C.. Es miembro de la Academia Chilena de la Lengua.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Mal de Amor, publicado en Santiago de Chile en 1981, fue el único libro de poemas prohibido durante la dictadura militar, después de estar impreso y distribuido. Según The Washington Post, «uno de los poemas tenía un verso que, por decisión del gobierno, era irrespetuoso hacia la Virgen María, y el editor fue notificado de que no podría distribuir el libro».</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Obtuvo el Premio Alerce de la Sociedad de Escritores de Chile, el Premio Municipal de Santiago y el Premio Altazor (2003). El 31 de mayo de 2006, el Jurado Calificador integrado por José Manuel Caballero, Luis García, Jesús García, Benjamín Prado, Imma Turbau y Anna María Rodríguez-Arias, le concedió Hahn el VI Premio Casa de América de Poesía Americana , por su obra En un abrir y cerrar de ojos. Profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Iowa.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La obra de Óscar Hahn se encuentra compilada en las siguientes publicaciones: Poesía. Esta rosa negra, 1961. Suma poética, 1965. Agua final, 1967. Arte de morir, 1977. Mal de amor, 1981. Imágenes nucleares, 1983. Flor de enamorados, 1987. Estrellas fijas en un cielo blanco, 1989. Tratado de sortilegios, 1992. Versos robados, 1995. Antología virtual, 1996. Poemas de amor, 2001. Apariciones profanas, 2001. Obras selectas, 2003. Sin cuenta poemas, 2005. Obra poética, 2006. En un abrir y cerrar de ojos, 2006. Archivo expiatorio, 2007.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ensayo. El cuento fantástico hispanoamericano en el siglo XIX, 1978. Texto sobre texto, 1984. Vicente Huidobro o el atentado celeste, 1998. Fundadores del cuento fantástico hispanoamericano, 1998. Magias de la escritura, 2001.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/oscar-hahn/" title="Óscar Hahn">Óscar Hahn</a></div>]]></turbo:content>
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<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Vida, Oscar Hahn</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:39:42 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446396031_1899-sleeping-woman.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446396031_1899-sleeping-woman.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo</div> <div style="text-align:center;">y frazadas dispuestas a levantar el vuelo.</div> <div style="text-align:center;">La muerte dice ahora que me va a hacer la cama.</div> <div style="text-align:center;">Le suplico que no, que la deje deshecha.</div> <div style="text-align:center;">Ella insiste y replica que esta noche es la fecha.</div> <div style="text-align:center;">Se acomoda y agrega que esta noche me ama.</div> <div style="text-align:center;">Le contesto que cómo voy a ponerle cuernos</div> <div style="text-align:center;">a la vida. Contesta que me vaya al infierno.</div> <div style="text-align:center;">La muerte está sentada a los pies de mi cama.</div> <div style="text-align:center;">Esta muerte empeñosa se calentó conmigo</div> <div style="text-align:center;">y quisiera dejarme más chupado que un higo.</div> <div style="text-align:center;">Yo trato de espantarla con una enorme rama.</div> <div style="text-align:center;">Ahora dice que quiere acostarse a mi lado</div> <div style="text-align:center;">sólo para dormir, que no tenga cuidado.</div> <div style="text-align:center;">Por respeto me callo que sé su mala fama.</div> <div style="text-align:center;">La muerte está sentada a los pies de mi cama.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Mujer durmiendo" (1899), Felix Vallotton</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor : <a href="https://mundopoetico.es/oscar-hahn/" title="Óscar Hahn">Óscar Hahn</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2701-eso-seria-todo_oscar-hahn.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas De Animales, Oscar Hahn</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:37:10 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446395857_bluejayclose-john-james-audubon.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446395857_bluejayclose-john-james-audubon.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Te estoy haciendo un destino aquí mismo.</div> <div style="text-align:center;">Lo estoy dibujando en las alas de un pájaro.</div> <div style="text-align:center;">Lo estoy pintando en la pared de mi cuarto.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ahora el pájaro vuela con furia,</div> <div style="text-align:center;">ahora lanza su grito de guerra</div> <div style="text-align:center;">y se dispara contra la pared.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus plumas están flotando en el espacio.</div> <div style="text-align:center;">Sus plumas mojándose en su sangre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Coge una y te escribe este poema. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de John James Audubon.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor : <a href="https://mundopoetico.es/oscar-hahn/" title="Óscar Hahn">Óscar Hahn</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2700-vision-hiroshima_oscar-hahn.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Libertad, Oscar Hahn</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:31:56 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446395516_visin-hiroshima-scar-hahn.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446395516_visin-hiroshima-scar-hahn.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:right;">Arrojó sobre la triple ciudad un proyectil</div> <div style="text-align:right;">único, cargado con la potencia del universo.</div> <div style="text-align:right;">Mamsala Purva.</div> <div style="text-align:right;">(Texto sánscrito milenario)</div> <div style="text-align:center;">Ojo con el ojo numeroso de la bomba</div> <div style="text-align:center;">que se desata bajo el hongo vivo.</div> <div style="text-align:center;">Con el fulgor del hombre no vidente, ojo y ojo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los ancianos huían decapitados por el fuego,</div> <div style="text-align:center;">encallaban los ángeles en cuernos sulfúricos</div> <div style="text-align:center;">decapitados por el fuego,</div> <div style="text-align:center;">se varaban las vírgenes de aureola radioactiva</div> <div style="text-align:center;">decapitadas por el fuego.</div> <div style="text-align:center;">Todos los niños emigraban decapitados por el cielo.</div> <div style="text-align:center;">No el ojo manco, no la piel tullida, no sangre</div> <div style="text-align:center;">sobre la calle derretida vimos:</div> <div style="text-align:center;">los amantes sorprendidos en la cópula,</div> <div style="text-align:center;">petrificados por el magnesium del infierno,</div> <div style="text-align:center;">los amantes inmóviles en la vía pública,</div> <div style="text-align:center;">y la mujer de Lot</div> <div style="text-align:center;">convertida en columna de uranio.</div> <div style="text-align:center;">El hospital caliente se va por los desagües,</div> <div style="text-align:center;">se va por las letrinas tu corazón helado,</div> <div style="text-align:center;">se van a gatas por debajo de las camas,</div> <div style="text-align:center;">se van a gatas verdes e incendiadas</div> <div style="text-align:center;">que maúllan cenizas.</div> <div style="text-align:center;">La vibración de las aguas hace blanquear al cuervo</div> <div style="text-align:center;">y ya que no puedes olvidar esa piel adherida a los muros</div> <div style="text-align:center;">porque derrumbamiento beberás, leche en escombros.</div> <div style="text-align:center;">Vimos cúpulas fosforecer, los ríos</div> <div style="text-align:center;">anaranjados pastar, los puentes preñados</div> <div style="text-align:center;">parir en medio del silencio.</div> <div style="text-align:center;">El color estridente desgarraba</div> <div style="text-align:center;">el corazón de sus propios objetos:</div> <div style="text-align:center;">el rojo sangre, el rosado leucemia,</div> <div style="text-align:center;">el lacre llaga, enloquecidos por la fisión.</div> <div style="text-align:center;">El aceite nos arrancaba los dedos de los pies,</div> <div style="text-align:center;">las sillas golpeaban las ventanas</div> <div style="text-align:center;">flotando en marejadas de ojos,</div> <div style="text-align:center;">los edificios licuados se veían chorrear</div> <div style="text-align:center;">por troncos de árboles sin cabeza,</div> <div style="text-align:center;">y entre las vías lácteas y las cáscaras,</div> <div style="text-align:center;">soles o cerdos luminosos</div> <div style="text-align:center;">chapotear en las charcas celestes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Por los peldaños radioactivos suben los pasos,</div> <div style="text-align:center;">suben los peces quebrados por el aire fúnebre.</div> <div style="text-align:center;">¿Y qué haremos con tanta ceniza? </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: panel central del "Tríptico de las Tentaciones de San Antonio" (1501), Hieronymus Bosch (El Bosco). Museo Nacional de Arte Antigua de Lisboa, Portugal.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor : <a href="https://mundopoetico.es/oscar-hahn/" title="Óscar Hahn">Óscar Hahn</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2698-paisaje-ocular.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida, Oscar Hahn</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:25:32 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><br></p></div><div style="text-align:center;">Si tus miradas</div><div style="text-align:center;">salen a vagar por las noches</div><div style="text-align:center;">las mariposas negras huyen despavoridas</div><div style="text-align:center;">tales son los terrores</div><div style="text-align:center;">que tu belleza disemina en sus alas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura de Ilke Kutlay. </div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autor : <a href="https://mundopoetico.es/oscar-hahn/" title="Óscar Hahn">Óscar Hahn</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2695-jaime-sabines_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Centroamericanos, Biografia, Jaime Sabines</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 17:02:55 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446393736_jaime-sabines.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446393736_jaime-sabines.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Jaime Sabines (Tuxtla Gutiérrez, México, 1926 - Ciudad de México, 1999). Poeta mexicano. En el horizonte de la penúltima poesía mexicana, la figura de Jaime Sabines se levanta como un exponente de difícil clasificación. Alejado de las tendencias y los grupos intelectuales al uso, ajeno a cualquier capilla literaria, fue un creador solitario y desesperanzado cuyo camino se mantuvo al margen del que recorrían sus contemporáneos. Hay en su poesía un poso de amargura que se plasma en obras de un violento prosaísmo, expresado en un lenguaje cotidiano, vulgar casi, marcado por la concepción trágica del amor y por las angustias de la soledad. Su estilo, de una espontaneidad furiosa y gran brillantez, confiere a su poesía un poder de comunicación que se acerca, muchas veces, a lo conversacional, sin desdeñar el recurso a un humor directo y contundente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Nacido en la localidad de Tuxtla Gutiérrez, capital del Estado de Chiapas, el 25 de marzo de 1926, tras sus primeros estudios, que realizó en el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas, se trasladó a Ciudad de México e ingresó en la Escuela Nacional de Medicina (1945), donde permaneció tres años antes de abandonar la carrera. Cursó luego estudios de lengua y literatura castellana en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, y fue becario especial del Centro Mexicano de Escritores, aunque no consiguió grado académico alguno.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1952 regresó a Chiapas; residió allí durante siete años, el primero de ellos consagrado a la política y los demás trabajando como vendedor de telas y confecciones. En 1959, tras conseguir el premio literario que otorgaba el Estado, Sabines comenzó a cultivar seriamente la literatura. Tal vez por influencia de su padre, el mayor Sabines, un militar a quien dedicó algunas de sus obras, y, pese al evidente pesimismo que toda su producción literaria respira, Jaime Sabines participó de nuevo y repetidas veces en la vida política nacional; en 1976 fue elegido diputado federal por Chiapas, su estado natal, cargo que ostentó hasta 1979. Y en 1988 se presentó y salió elegido de nuevo, pero esta vez por un distrito de la capital federal.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Compaginar esta actividad política, que parece exigir cierta disciplina ideológica y un proyecto colectivo de futuro, había de ser difícil para un hombre como el que nos revela sus escritos, autor de una obra marcada por el pesimismo y por una actitud descreída y paradójicamente confesional, imbuida de una concepción trágica del amor y transida por las angustias de la soledad. Su poesía se apartó del vigente "estado de cosas", se mantuvo al margen de las actividades y tendencias literarias, tal vez porque su dedicación profesional al comercio le permitió prescindir del mundillo y los ambientes literarios.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su primer volumen de poesías, Horal, publicado en 1950, permitía ya adivinar las constantes de una obra que destaca por una intensa sinceridad, escéptica unas veces, expresionista otras, y cuya transmisión literaria se logra a costa incluso del equilibrio formal. No es difícil suponer así que la poesía de Sabines está destinada a ocupar en el panorama literario mexicano un lugar mucho mayor del que hasta hoy se le ha concedido, especialmente por su rechazo de lo "mágico", que ha informado la creación al uso en las últimas décadas, pero también por su emocionada y clara expresividad. Este rechazo se hace evidente en el volumen Recuento de poemas, publicado en 1962 y que reúne sus obras La señal (1951), Adán y Eva (1952), Tarumba (1956), Diario, semanario y poemas en prosa (1961) y algunos poemas que no habían sido todavía publicados.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1965, la compañía discográfica Voz Viva de México grabó un disco con algunos poemas de Sabines con la propia voz del autor. Sabines reforzó su figura de creador pesimista, su tristeza frente a la obsesiva presencia de la muerte; pero se advierte luego una suerte de reacción, aunque empapada en lúgubre filosofía, cuando canta al amor en Mal tiempo (1972), obra en la que esboza un "camino más activo y espléndido", fundamentado en el ejercicio de la pasividad; un camino que lo lleva a descubrir que "lo extraordinario, lo monstruosamente anormal es esta breve cosa que llamamos vida". Pese a una cierta reacción que lo aleja un poco de su primer y profundo pesimismo, sus versos repletos de símbolos que se encadenan sin solución de continuidad están transidos de una dolorosa angustia.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Con un estilo que no teme la vulgaridad ni rechaza las tradiciones, la sabrosa y cordial poesía de Sabines puede también tomar un mayor vuelo, como se puso de manifiesto en el ambicioso proyecto Algo sobre la muerte del mayor Sabines (1973), un poema casi narrativo en el que el padre del poeta se constituye en protagonista del mundo y de la vida. Vinieron luego Nuevo recuento de poemas (1977), otro volumen antológico que recoge el material anterior, y Poemas sueltos (1983). Todos estos textos, así como una segunda parte de Algo sobre la muerte del mayor Sabines, fueron recogidos en la edición de 1987 de Nuevo recuento.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Traducida a varias lenguas, su obra fue galardonada con varios premios como el de literatura otorgado por el gobierno del Estado de Chiapas (1959), el Xavier Villaurrutia, instituido en honor del gran escritor mexicano (1972) y el Elías Sourasky de 1982. En 1983 recibió el Premio Nacional de las Letras. Sus últimos años estuvieron marcados por una larga lucha contra el cáncer.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los versos de Sabines son directos y transparentes, y aunque no desdeña el refinamiento de la poesía culta, su estilo se inclina más hacia lo conversacional. Ello le ganó el favor del gran público, que se hizo patente sobre todo durante las dos últimas décadas de su vida. El autor utiliza un lenguaje cotidiano y sin adornos para crear composiciones que se colocan más cerca de los sentimientos que de la razón. Poeta del diario vivir, contempla con perplejidad y desde la más rigurosa terrenalidad el fenómeno del amor y el absurdo de la muerte.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/jaime-sabines/" title="Jaime Sabines">Jaime Sabines</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2691-sylvia-plath_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 16:11:19 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446390675_sylvia-plath-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446390675_sylvia-plath-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Sylvia Plath (27/10/1932 - 11/02/1963) fue una poeta y escritora estadounidense. Nació el 27 de octubre de 1932 en el seno de una familia de clase media de Jamaica Plain, Massachusetts.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Cursó estudios en la Universidad de Smith y, con una beca Fulbright, en la de Cambridge, donde conocería al que sería su marido, también poeta.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su primer libro, El coloso (1960), expone la meticulosidad de su estilo. Ariel (1965) está considerado como su mejor libro de poemas que, al igual que su poesía posterior publicada después de su suicidio, refleja un ensimismamiento.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La campana de cristal (1963), novela que se editó bajo el seudónimo de Victoria Lewis, es un relato autobiográfico. Su correspondencia, Cartas a casa, 1950-1963, fue publicada en 1975. Poemas completos, ganó el Premio Pulitzer en 1982 y fue editado por su marido, el poeta británico Edward James Hughes (Ted Hughes), en el año 1981. Otras obras, editadas póstumamente, son Cruzando el agua (1971), Árboles de invierno (1972) y Johnny Panic y la Biblia de sueños, libro de cuentos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A principios de 1963, tras ser abandonada por su marido, se radicó en un apartamento de Londres (donde había vivido el poeta irlandés William Butler Yeats) sin apenas dinero y dedicando sus últimos meses a la poesía. Dos meses después de cumplir los 30 años, el 11 de febrero de 1963, Sylvia Plath dejó a sus dos hijos -de tres y un año- dormidos, metió la cabeza en el horno, y se suicidó con el gas. Está enterrada en el cementerio de Heptonstall, West Yorkshire, Inglaterra.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su viudo (del que aún no estaba divorciada), Ted Hughes, se convirtió en el editor del legado personal y literario de Plath. Supervisó y editó la publicación de sus manuscritos. También destruyó el último volumen del diario de Plath, que trataba del tiempo que pasaron juntos. En 1982, Plath fue la primera poeta en ganar un premio Pulitzer póstumo (por Poemas completos -The Collected Poems).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Poemarios: "El coloso” (1960), "Ariel” (1965), "Cruzando el agua” (1967), "Tres mujeres” (1968), "Árboles de invierno (1971) y "Poemas completos” (1981).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Obras en prosa: "La campana de cristal” (The Bell Jar), 1936, "Cartas a casa” (Letters home), 1975, "Johnny Panic y la Biblia de sueños” (Johnny Panic and the Bible of Dreams), 1977, "Los diarios de Sylvia Plath” (The Journals of Sylvia Plath), 1982, "The Magic Mirror” (su tesis doctoral), 1989 y "The Unabridged Journals of Sylvia Plath "(2000).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Literatura infantil: "The Red Book”, "The It-Doesn't-Matter-Suit”, "Collected Children's Stories”, "Mrs. Cherry's Kitchen”.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/sylvia-plath/" title="Sylvia Plath" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:1.1px;">Sylvia Plath</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2690-cancion-de-amor-de-la-joven-loca_sylvia-plath.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 16:08:26 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446390492_dante-gabriel-rossetti.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446390492_dante-gabriel-rossetti.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Cierro los ojos y el mundo muere;</div> <div style="text-align:center;">Levanto los párpados y nace todo nuevamente.</div> <div style="text-align:center;">(Creo que te inventé en mi mente).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Las estrellas salen valseando en azul y rojo,</div> <div style="text-align:center;">Sin sentir galopa la negrura:</div> <div style="text-align:center;">Cierro los ojos y el mundo muere.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Soñé que me hechizabas en la cama</div> <div style="text-align:center;">Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.</div> <div style="text-align:center;">(Creo que te inventé en mi mente).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:</div> <div style="text-align:center;">Escapan serafines y soldados de Satán:</div> <div style="text-align:center;">Cierro los ojos y el mundo muere.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Imaginé que volverías como dijiste,</div> <div style="text-align:center;">Pero crecí y olvidé tu nombre.</div> <div style="text-align:center;">(Creo que te inventé en mi mente).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;</div> <div style="text-align:center;">Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.</div> <div style="text-align:center;">Cierro los ojos y el mundo muere.</div> <div style="text-align:center;">(Creo que te inventé en mi mente).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Mañana musical" (1867), Dante Gabriel Rossetti.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/sylvia-plath/" title="Sylvia Plath" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:1.1px;">Sylvia Plath</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2688-amapolas-de-julio_sylvia-plath.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 16:04:10 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446390240_amapolas_van_gogh.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446390240_amapolas_van_gogh.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Pequeñas amapolas, llamitas infernales,</div> <div style="text-align:center;">¿es que daño no hacéis?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Se apagan y reviven. No puedo tocarlas.</div> <div style="text-align:center;">En su fuego pongo las manos. Nada se incendia.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Contemplarlas me consume.</div> <div style="text-align:center;">Llameando así, su rojo ajado y brillante como piel</div> <div style="text-align:center;">de alguna boca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¡Una boca recién ensangrentada</div> <div style="text-align:center;">pequeñas faldas sangrientas!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hay efluvios que no puedo asir.</div> <div style="text-align:center;">¿Dónde están tus opios, tus asquerosas cápsulas?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¡Si pudiera desangrarme y dormir! —</div> <div style="text-align:center;">¡Si pudiera mi boca unir a una herida así!</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Oh, vuestros líquidos rezuman en mí, cápsula de vidrio</div> <div style="text-align:center;">Apagándose y aquietándose.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Mas, sin color, sin color. Descoloridamente.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Amapolas", VIncent Van Gogh.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/sylvia-plath/" title="Sylvia Plath" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:1.1px;">Sylvia Plath</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2686-limite_sylvia-plath.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Sylvia Plath, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:56:19 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446389828_redon-odilon-ophelia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446389828_redon-odilon-ophelia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">La mujer alcanzó la perfección.</div> <div style="text-align:center;">Su cuerpo muerto muestra la sonrisa de realización,</div> <div style="text-align:center;">la apariencia de una necesidad griega</div> <div style="text-align:center;">fluye por los pergaminos de su toga,</div> <div style="text-align:center;">sus pies desnudos parecen decir,</div> <div style="text-align:center;">hasta aquí hemos llegado, se acabó.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Los niños muertos, ovillados, blancas serpientes,</div> <div style="text-align:center;">uno a cada pequeña jarra de leche ahora vacía.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ella los ha plegado de nuevo hacia su cuerpo;</div> <div style="text-align:center;">así los pétalos de una rosa cerrada,</div> <div style="text-align:center;">cuando el jardín se envara</div> <div style="text-align:center;">y los olores sangran de las dulces gargantas</div> <div style="text-align:center;">profundas de la flor de la noche.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La luna no tiene por qué entristecerse,</div> <div style="text-align:center;">mirando con fijeza desde su capucha de hueso.</div> <div style="text-align:center;">Está acostumbrada a este tipo de cosas.</div> <div style="text-align:center;">Sus negros crepitan y se arrastran.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">(Éste fue el último poema que escribió antes de suicidarse).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Ophelia" (1903), Odilón Redon.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/sylvia-plath/" title="Sylvia Plath">Sylvia Plath</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2684-ted-hughes_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Británicos, Biografia</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:49:20 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446389410_ted-hughes-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446389410_ted-hughes-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Ted Hughes (Edward James Hughes, 16/07/1930 - 28/10/1998), fue un poeta y escritor británico. Nació el 16 de julio de 1930 en Mytholmroyd, Yorkshire, y cursó estudios en la Universidad de Cambridge.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En sus poemas, suelen aparecer personajes de animales, como Cuervo (1970). Al igual que los escritores de tradición celta, Ted Hughes está profundamente condicionado por el paisaje, que se convierte en un elemento definitorio del propio ser. De este modo, los elementos del paisaje -los páramos, los arroyos, los animales, las rocas- se transforman en metáforas de la naturaleza humana.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La obra de Hughes tiene un tono casi feroz, y enfatiza el inconsciente. Especialmente relevante en los años sesenta y setenta, su poesía supuso una superación del limitado campo del intimismo y de las "afirmaciones mínimas" que cultivaron los poetas del Movement -Kingsley Amis, D. J. Enright, Thom Gunn, John Wain, Donald Davie y sobre todo, Philip Larkin-, incapaces de dar respuesta a los traumáticos acontecimientos de la II Guerra Mundial y la posguerra.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Frente al tono moderado, conversacional y cotidiano de los poetas de los cincuenta, Hughes enriquece la lengua poética con fórmulas que parecían desterradas como la imagen, la metáfora y, sobre todo, el símbolo. Esta nueva corriente que Hughes inicia, pronto se verá seguida por poetas como John Silkin, Peter Redgrove y el irlandés Seamus Heaney.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sus obras incluyen El halcón en la lluvia (1957),Lupercal (1960), Wodwo (1967), Poemas selectos: 1957-1967 (1972), Canciones de temporada (1976) y Moortown (1979). Ha escrito obras de teatro, poemas y cuentos para niños, entre ellos, Bajo la estrella polar (1981) y ¿Qué es la verdad? (1984).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hughes contrajo matrimonio con la poeta estadounidense Sylvia Plath.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su libro, Birthday Letters (Cartas de cumpleaños) contiene algunas de las páginas más bellas de la poesía inglesa del siglo, y también los misterios, el amor y los sinsabores de su matrimonio con Sylvia Plath. Hughes rompió con este libro 35 años de silencio sobre aquella relación y sobre el suicidio de Plath, del que se le culpa durante décadas. En sus seis años de matrimonio tuvieron una hija y un hijo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En octubre de 1962, Hughes dejó a su mujer, Silvia Plath (que se suicidó 4 meses después) por la periodista Assia Wevill que, curiosamente, también se suicidó años más tarde.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ted Hughes falleció a consecuencia de un cáncer, el 28 de octubre 1998, en Londres.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/ted-hughes/" title="Ted Hughes">Ted Hughes.</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2683-emily-bronte_ted-hughes.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:45:25 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446389143_emily_bronte.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446389143_emily_bronte.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">El viento de Crow Hill era su amado.</div> <div style="text-align:center;">Sólo ella sabía el secreto de su historia ardiente.</div> <div style="text-align:center;">Pero su beso fue fatal.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En su oscuro Paraíso reinaba</div> <div style="text-align:center;">El arroyo que ella adoraba tanto</div> <div style="text-align:center;">Y consumió su pecho.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El crespo y húmedo rey de ese reino</div> <div style="text-align:center;">Salvó el muro</div> <div style="text-align:center;">Y yació en su cama enferma de amor.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y zarapito cubrió sus entrañas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Bajo su corazón creció la piedra.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su muerte es un llanto de niño por el páramo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Retrato de Emily Brönte", autor anónimo, mitad del s. XIX.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/ted-hughes/" title="Ted Hughes">Ted Hughes.</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2681-minotaur_ted-hughes.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:39:32 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446388816_minotauroted-hughes.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446388816_minotauroted-hughes.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">La tabla de la mesa de caoba que rompiste</div> <div style="text-align:center;">Había sido el ancho tablón superior</div> <div style="text-align:center;">Del armario legado por mi madre:</div> <div style="text-align:center;">Surcado por las cicatrices de mi vida entera.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Se venció bajo el martillo.</div> <div style="text-align:center;">Aquel día blandiste un alto banco</div> <div style="text-align:center;">Enloquecida por mi retraso</div> <div style="text-align:center;">De veinte minutos para cuidar a los niños.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">"¡Espléndido! —grité—. Adelante,</div> <div style="text-align:center;">Rómpela en mil pedazos.</div> <div style="text-align:center;">¡Eso es lo que estás omitiendo en tus poemas!”</div> <div style="text-align:center;">Y después, obsequioso y más tranquilo:</div> <div style="text-align:center;">"Dale ese ímpetu a tus versos</div> <div style="text-align:center;">Y lo habremos logrado.” En la honda caverna de tu oído</div> <div style="text-align:center;">El duende tronó los dedos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¿Qué le había dado yo?</div> <div style="text-align:center;">El sangriento extremo de la madeja</div> <div style="text-align:center;">Que deshilachó tu matrimonio</div> <div style="text-align:center;">Dejó a tus hijos resonando</div> <div style="text-align:center;">Como túneles en un laberinto,</div> <div style="text-align:center;">Llevó a tu madre a un callejón sin salida</div> <div style="text-align:center;">Y te condujo a la tumba</div> <div style="text-align:center;">Cornuda y rugiente de tu padre resucitado</div> <div style="text-align:center;">Con tu propio cadáver dentro.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Ariadna y el Laberinto", Jake Baddeley.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/ted-hughes/" title="Ted Hughes">Ted Hughes.</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2680-ultima-carta_ted-hughes.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:37:11 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446388665_ultima-carta-ted-hughes.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446388665_ultima-carta-ted-hughes.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">¿Qué ocurrió aquella noche? Aquella última noche</div> <div style="text-align:center;">En que todo fue expuesto dos veces,</div> <div style="text-align:center;">Tres. Te vi viva por última vez</div> <div style="text-align:center;">Al caer la tarde del viernes</div> <div style="text-align:center;">Quemando en el cenicero con una extraña sonrisa</div> <div style="text-align:center;">Esa última carta a mí. ¿Había yo estropeado tus planes?</div> <div style="text-align:center;">¿O me había sorprendido antes de lo que tenías previsto?</div> <div style="text-align:center;">Una hora más tarde y ya te habrías marchado</div> <div style="text-align:center;">Donde yo no pudiese encontrarte.</div> <div style="text-align:center;">Yo, con tu carta en la mano,</div> <div style="text-align:center;">Un rayo que no podía llegar a la tierra,</div> <div style="text-align:center;">Me habría alejado de tu puerta cerrada y roja</div> <div style="text-align:center;">Que ya nadie abriría.</div> <div style="text-align:center;">Eso para mí</div> <div style="text-align:center;">Hubiera sido un tratamiento de choque</div> <div style="text-align:center;">Que se repetiría una vez y otra, todo el fin de semana,</div> <div style="text-align:center;">Cuando la leyera o simplemente al pensarla.</div> <div style="text-align:center;">Eso hubiera ordenado mis pensamiento y mi vida.</div> <div style="text-align:center;">El tratamiento que planeabas necesitaba tiempo.</div> <div style="text-align:center;">No puedo imaginarme cómo</div> <div style="text-align:center;">Hubiera podido soportar ese fin de semana.</div> <div style="text-align:center;">No puedo imaginarlo. ¿Lo tenías ya todo planeado?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tu nota me llegó demasiado pronto. Ese mismo día,</div> <div style="text-align:center;">Viernes en la tarde y la habías mandado en la mañana.</div> <div style="text-align:center;">La adelantaron los demonios que siempre prevalecen.</div> <div style="text-align:center;">Esa fue una más de las pajas de la mala suerte</div> <div style="text-align:center;">Que contra ti quiso poner el servicio postal</div> <div style="text-align:center;">Y que se añadió a tu carga. Salí rápido por entre la nieve</div> <div style="text-align:center;">Ya azulada en Febrero. Anochecía en Londres.</div> <div style="text-align:center;">Lloré de alivio cuando abriste la puerta.</div> <div style="text-align:center;">Mil y un acertijos a solucionar. Lágrimas precoces</div> <div style="text-align:center;">Que no pude interpretar, que fracasaron al comunicar</div> <div style="text-align:center;">Su verdadera importancia. Pero lo que dijiste,</div> <div style="text-align:center;">Sobre las cenizas aún humeantes de esa carta</div> <div style="text-align:center;">Destruida con tanto cuidado, con tanta calma,</div> <div style="text-align:center;">Me dejó dejarte, marcharme</div> <div style="text-align:center;">Para que quitaras las cenizas de tu plan, del cenicero</div> <div style="text-align:center;">En el que apoyaste para que yo leyera</div> <div style="text-align:center;">El número de teléfono del doctor.</div> <div style="text-align:center;">Mi huida</div> <div style="text-align:center;">Se había convertido en un hechizo,</div> <div style="text-align:center;">Desesperanzado e insomne, con todos sus sueños gastados,</div> <div style="text-align:center;">Y yo sólo quería volver a capturarlos, sólo quería</div> <div style="text-align:center;">Caer en algún sitio fuera de ese vacío.</div> <div style="text-align:center;">Dos días de no hacer nada. Dos días gratis.</div> <div style="text-align:center;">Dos días sin calendario y robados</div> <div style="text-align:center;">De un mundo sin nombre</div> <div style="text-align:center;">Más allá de lo del día, de sentimientos y de nombres.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El amor de mi vida lo agarró. El desmayado amor de mi vida</div> <div style="text-align:center;">Con sus dos agujas locas,</div> <div style="text-align:center;">Esas que tejían su rosa, esas que atravesaban y anudaban</div> <div style="text-align:center;">En el tapete su tatuaje sangriento</div> <div style="text-align:center;">En algún sitio y adentro de mí,</div> <div style="text-align:center;">Anudando ese embrollo blasonado,</div> <div style="text-align:center;">Dos agujas locas, pespuntando sus pespuntes,</div> <div style="text-align:center;">Eligiendo</div> <div style="text-align:center;">De mis nervios sus colores,</div> <div style="text-align:center;">Rehaciéndose adentro de mi piel, rehaciéndose</div> <div style="text-align:center;">La una a la otra como una caricatura.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su obsesionado entrar y salir. Dos mujeres</div> <div style="text-align:center;">Cada una con una aguja.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Esa noche</div> <div style="text-align:center;">Mi Susan de De la Robbia. Me moví</div> <div style="text-align:center;">Con la circunspección</div> <div style="text-align:center;">De una llama en la mecha. Toda mi furia</div> <div style="text-align:center;">Era un esfuerzo abandonado de volar</div> <div style="text-align:center;">El viejo globo sobre el que las sombras doblaban</div> <div style="text-align:center;">Mi delator rastro de ceniza. Corrí</div> <div style="text-align:center;">De un lado a otro, corrí mirando atrás, una película al revés.</div> <div style="text-align:center;">¿Corrí hacia dónde? Fuimos a Rugby Street</div> <div style="text-align:center;">Donde tú y yo comenzamos.</div> <div style="text-align:center;">¿Por qué fuimos allí? ¿De todos los lugares donde pudimos ir,</div> <div style="text-align:center;">Por qué fuimos allí? La perversidad</div> <div style="text-align:center;">En el arte de nuestro destino</div> <div style="text-align:center;">Ajustó sus refinamientos para ti, para mí,</div> <div style="text-align:center;">Para Susan. Un solitario</div> <div style="text-align:center;">Que jugaba a ser el minotauro de ese laberinto</div> <div style="text-align:center;">Que incluía hasta a Helena en la planta baja.</div> <div style="text-align:center;">Tú te habías fijado en ella: una chica para un cuento.</div> <div style="text-align:center;">Nunca la conociste. Pocos la conocieron</div> <div style="text-align:center;">Si no era a través de los oídos y la máscara hambrienta</div> <div style="text-align:center;">De su perro alsaciano. Tú ni siquiera la habías visto.</div> <div style="text-align:center;">Tú tan solo te encogías</div> <div style="text-align:center;">Cuando el demente animal se impactaba contra la puerta</div> <div style="text-align:center;">Mientras atravesábamos el pasillo</div> <div style="text-align:center;">Y la oíamos ahogarse en un infinito odio alemán.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Aquel sábado en la noche abrió su puerta</div> <div style="text-align:center;">Apenas unos centímetros.</div> <div style="text-align:center;">Susan se encontró con sus ojos negros, con el triste</div> <div style="text-align:center;">Sobrepeso y la cara amorosa que se veía</div> <div style="text-align:center;">Al otro lado de la cadena. Se cerró la puerta.</div> <div style="text-align:center;">La oímos consolar al carcelero en su celda,</div> <div style="text-align:center;">En su guarida, esa en la que apenas unos días después,</div> <div style="text-align:center;">Lo ahogaría en gas, se ahogaría ella misma.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Susan y yo pasamos esa noche</div> <div style="text-align:center;">En la cama de nuestra primera noche. No lo había vuelto a ver</div> <div style="text-align:center;">Desde que nos tumbamos en ella la noche de bodas.</div> <div style="text-align:center;">No me la llevé a mi propia cama.</div> <div style="text-align:center;">Se me ocurrió que con el fin de semana</div> <div style="text-align:center;">Pudieras aparecer en una visita sorpresa.</div> <div style="text-align:center;">¿Apareciste para tocar en mi ventana oscura?</div> <div style="text-align:center;">Por eso me quedé con Susan escondiéndome de ti</div> <div style="text-align:center;">En nuestro lecho conyugal, el mismo</div> <div style="text-align:center;">Del que en tres años se la llevarían a morir</div> <div style="text-align:center;">Al mismo hospital en el que,</div> <div style="text-align:center;">En doce horas,</div> <div style="text-align:center;">Yo te encontraría muerta.</div> <div style="text-align:center;">El lunes en la mañana</div> <div style="text-align:center;">La llevé al trabajo, a la City</div> <div style="text-align:center;">Y después estacioné el auto al norte de Euston Road</div> <div style="text-align:center;">Y volví a donde mi teléfono me esperaba.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Lo que pasó esa noche, en tus horas,</div> <div style="text-align:center;">Nadie lo sabe, como si nunca hubiera ocurrido.</div> <div style="text-align:center;">La acumulación de toda tu vida,</div> <div style="text-align:center;">Como en un esfuerzo inconsciente, como en el nacimiento</div> <div style="text-align:center;">Que pasa lento, que atraviesa la membrana de un segundo</div> <div style="text-align:center;">Hasta el siguiente, ocurrió</div> <div style="text-align:center;">Sólo como si no pudiese ocurrir,</div> <div style="text-align:center;">Como si no estuviera ocurriendo. ¿Cuántas veces sonó</div> <div style="text-align:center;">En mi habitación vacía el teléfono</div> <div style="text-align:center;">Contigo en el tuyo oyendo el tono</div> <div style="text-align:center;">Y a ambos lados una memoria que se desvanece</div> <div style="text-align:center;">De un teléfono sonando</div> <div style="text-align:center;">En una mente que ya estaba muerta.</div> <div style="text-align:center;">Cuento las veces que fuiste hasta la cabina</div> <div style="text-align:center;">Al final de Saint George.</div> <div style="text-align:center;">Ahí estás siempre que miro, apenas</div> <div style="text-align:center;">A la salida de Fitzroy Road, cruzando</div> <div style="text-align:center;">Entre los montículos de azúcar sucio.</div> <div style="text-align:center;">Con tu largo abrigo negro,</div> <div style="text-align:center;">Con la coleta a tus espaldas,</div> <div style="text-align:center;">Con tu andar que no se mueve ni despierta</div> <div style="text-align:center;">Y nadie más anda,</div> <div style="text-align:center;">Andando por las escaleras de Primrose Hill</div> <div style="text-align:center;">Hacia la cabina de teléfono a la que nunca llegas.</div> <div style="text-align:center;">Antes de medianoche. Después. Otra vez</div> <div style="text-align:center;">Y otra y otra vez. Y, ya cerca del alba, otra.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¿En qué posición de las manecillas de mi reloj hiciste</div> <div style="text-align:center;">Tu último intento,</div> <div style="text-align:center;">Ya más allá de mí capacidad de escucharlo</div> <div style="text-align:center;">Y agitaste la almohada</div> <div style="text-align:center;">De esa cama vacía? ¿Una última vez</div> <div style="text-align:center;">Que rozó apenas mis papeles y mis libros?</div> <div style="text-align:center;">Cuando llegué el teléfono ya estaba dormido.</div> <div style="text-align:center;">La almohada inocente. Dormía mi habitación</div> <div style="text-align:center;">Henchida de la nevada luz matutina.</div> <div style="text-align:center;">Encendí el fuego y saqué los papeles.</div> <div style="text-align:center;">Y apenas había comenzado a escribir cuando el teléfono</div> <div style="text-align:center;">Se despertó como alarmado,</div> <div style="text-align:center;">Como recordando todo. Tomó vida de nuevo en mi mano.</div> <div style="text-align:center;">Y después, como un arma elegida cuidadosamente</div> <div style="text-align:center;">O como una inyección,</div> <div style="text-align:center;">Depositó con frialdad sus cuatro palabras</div> <div style="text-align:center;">En lo más profundo de mi oído: "Su esposa ha muerto”.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Jake Baddeley.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/ted-hughes/" title="Ted Hughes">Ted Hughes.</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2679-rojo_ted-hughes.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ted Hughes, Prosa, Poesia, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:33:48 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446388515_chris-dellorc.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446388515_chris-dellorc.webp" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">El rojo era tu color.</div><div style="text-align:center;">Y si no había rojo, entonces blanco. Pero</div><div style="text-align:center;">Tú siempre te rodeabas de rojo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Rojo sangre. ¿Era eso: sangre?</div><div style="text-align:center;">¿Rojo ocre, para acalorar a los muertos?</div><div style="text-align:center;">Hematites para inmortalizar</div><div style="text-align:center;">Las preciosas reliquias, los preciados huesos de la familia.</div><div style="text-align:center;">Cuando por fin te saliste con la tuya,</div><div style="text-align:center;">Nuestro cuarto fue rojo. Una sala de juicio.</div><div style="text-align:center;">Un joyero cerrado. La alfombra de sangre</div><div style="text-align:center;">Decorada con manchas solares, coágulos.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Las cortinas de pana –sangre rubí,</div><div style="text-align:center;">Cataratas de pura sangre resplandeciente, cayendo a plomo desde el techo.</div><div style="text-align:center;">También los cojines. Y también</div><div style="text-align:center;">El asiento pegado a la ventana, de un carmín crudo.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Una celda palpitante. Un altar azteca –un templo.</div><div style="text-align:center;">Tan sólo las estanterías se libraron, acogiéndose al blanco.</div><div style="text-align:center;">Y afuera, tras la ventana,</div><div style="text-align:center;">Amapolas finas, frágiles y arrugadas</div><div style="text-align:center;">Como la piel en carne viva,</div><div style="text-align:center;">Salvias, de las que tu padre sacó tu nombre,</div><div style="text-align:center;">Como la sangre manando de un tajo,</div><div style="text-align:center;">Y rosas, las últimas gotas del corazón,</div><div style="text-align:center;">Catastróficas, arteriales, condenadas.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Tu amplia, larga falda de terciopelo, una venda de sangre,</div><div style="text-align:center;">Un profuso río de borgoña.</div><div style="text-align:center;">Tus labios bañados de oscuro carmesí.</div><div style="text-align:center;">Tú te regocijabas en el rojo,</div><div style="text-align:center;">Pero a mí me resultaba crudo –como los bordes crepitantes</div><div style="text-align:center;">De una herida cicatrizando bajo una gasa. Yo podía tocar</div><div style="text-align:center;">La vena abierta en ella, su brillo encostrado.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Todo cuanto pintabas, pintabas de blanco</div><div style="text-align:center;">Lo salpicabas luego de rosas, lo derrotabas,</div><div style="text-align:center;">Reclinada sobre ello, pingando rosas,</div><div style="text-align:center;">Llorando rosas y más rosas,</div><div style="text-align:center;">Y a veces, entre ellas, un pequeño pájaro azul.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El azul te sentaba mejor. El azul te daba alas.</div><div style="text-align:center;">Las sedas azules del martín pescador de San Francisco</div><div style="text-align:center;">Envolvieron tu preñez</div><div style="text-align:center;">Con caricias de crisol.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">El azul era tu espíritu benéfico –no un demonio</div><div style="text-align:center;">Electrificado, sino un guardián solícito.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">En el pozo del rojo</div><div style="text-align:center;">Te escondiste de la blancura ósea de la clínica.</div><div style="text-align:center;">Pero la joya que perdiste era azul.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura de Chris Dellorco.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/ted-hughes/" title="Ted Hughes">Ted Hughes.</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2677-anne-sexton_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Anne Sexton, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:26:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446387929_sexton_anne.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446387929_sexton_anne.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Anne Sexton (Anne Gray Harvey) (Norton, Massachusetts: 9 de noviembre de 1928 - Boston: 4 de octubre de 1974) poetisa estadounidense. Anne Gray Harvey nació el 9 de noviembre de 1928 en el seno de una familia burguesa de Massachusetts. Hija de un exitoso fabricante de lanas, era la menor de tres hermanas. Siempre vivió en buenos barrios de Boston. Decidió dejar los estudios para casarse. Su primer contacto con la depresión fue en el posparto de su primera hija. Y entre principio y fin un ciclón poético, sexual, doméstico, alcohólico, familiar, médico...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pasó la mayor parte de su vida en los alrededores de Boston. Vivió en San Francisco y Baltimore.En 1945, estudió en un colegio-pensión, la Rogers Hall School, en Lowell, Massachusetts. Se casó en 1948 con Alfred Muller Sexton II, conocido por el pseudónimo «Kayo». Vivieron juntos hasta su divorcio en los años 1970 y tuvieron dos hijas, Linda Gray Sexton (1953), que más tarde se haría novelista, y Joyce Sexton (1955). En 1954 se le diagnosticó depresión postparto, sufrió su primer colapso nervioso, y fue admitida en el hospital Westwood Lodge. En 1955, después del nacimiento de su segunda hija, Sexton sufrió otra crisis y fue hospitalizada de nuevo; sus hijas fueron enviadas a vivir con sus abuelos paternos. Ese mismo año, en su cumpleaños, intentó suicidarse.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su médico, el doctor Martin Orne, la alentó a escribir poesía y en 1957 se unió a un taller de poesía animada por John Holmes. Poco después sus poemas conocieron cierto reconocimiento, sobre todo con sus publicaciones en varias revistas de prestigio estadounidenses como el New Yorker, Harper's Magazine o Saturday Review. Su mentor, W.D. Snodgrass, intentó desarrollar su creatividad. Su poema Heart's Needle la inspiró para escribir The Double Image, poema sobre las relaciones entre madre e hija.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En el atelier de John Holmes, conoció a la poetisa Maxine Kumin, de quien no se separó hasta el final de su vida y con quien escribió 4 libros infantiles. En otro taller conoció a Sylvia Plath, animada por Robert Lowell. Y más tarde dirigirá sus propios talleres en el Boston College, el Oberlin College y la Colgate University.</div> <div style="text-align:center;">Sexton ofrece al lector una visión íntima de la angustia emocional que caracterizó su vida. Anne convirtió la experiencia de ser mujer en el tema central en su poesía, es la figura moderna del poeta confesionalista, a pesar de que soportó críticas por tratar asuntos tales como la menstruación, el aborto y la drogadicción.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Sexton fue una mujer reconocida y premiada en su tiempo, becada para escribir sus libros, profesora titular en la Universidad de Boston, ganadora del Pulitzer y luego jurado del prestigioso premio… Su poesía confesional la convirtió en una de las escritoras más famosas de su país. Para quien no la conozca son muy recomendables los vídeos en los que aparece en su casa en 1966. Cuando Sexton recita Menstruación a los 40 años tiemblan los relamidos jardines del sueño americano.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Delgada y alta como una modelo, teatral, con sus ojos azules y su pelo negro, su voz de fumadora se pega a la piel como el sudor en verano. Su amiga la escritora Maxine Kumin relata que al conocerla en un taller de poesía le llamaron la atención las pulseras, los tacones y el perfume francés. Su poesía se regodeaba en los tabúes del cuerpo femenino y ella, siempre intensa, no dejaba indiferente a nadie.</div> <div style="text-align:center;">Se suicidó en 1974 inhalando monóxido de carbono. Su cuerpo se halla en el cementerio-crematorio de Forest Hills, a las afueras de Boston.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Peter Gabriel le escribió en 1986 una canción. Mercy Street.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Poemarios: To Bedlam and Part Way Back (1960), All My Pretty Ones (1962), Live or Die (1966) - Premio Pulitzer de poesía en 1967, Love Poems (1969), Transformations (1971), The Book of Folly (1972), The Death Notebooks (1974), The Awful Rowing Towards God (1975, póstumo), 45 Mercy Street (1976, póstumo), Words for Dr. Y. (1978, póstumo).</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/" title="Anne Sexton">Anne Sexton</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2676-los-bombarderos_anne-sexton.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Anne Sexton, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:21:58 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446387725_christopher-mcvinish.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Nosotros somos América.</div> <div style="text-align:center;">Somos los que rellenan los ataúdes.</div> <div style="text-align:center;">Somos los tenderos de la muerte.</div> <div style="text-align:center;">Los envolvemos como si fuesen coliflores</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La bomba se abre como una caja de zapatos.</div> <div style="text-align:center;">¿Y el niño?</div> <div style="text-align:center;">El niño decididamente no bosteza.</div> <div style="text-align:center;">¿Y la mujer?</div> <div style="text-align:center;">La mujer lava su corazón.</div> <div style="text-align:center;">Se lo han arrancado</div> <div style="text-align:center;">y se lo han quemado</div> <div style="text-align:center;">y como último acto</div> <div style="text-align:center;">lo enjuaga en el río.</div> <div style="text-align:center;">Este es el mercado de la muerte.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">¿Dónde están tus méritos,</div> <div style="text-align:center;">América?</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Christopher McVinish.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/" title="Anne Sexton">Anne Sexton</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2674-el-beso_anne-sexton.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados, Anne Sexton</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 15:15:50 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Mi boca florece como una herida.</div><div style="text-align:center;">He estado equivocada todo el año, tediosas</div><div style="text-align:center;">noches, nada sino ásperos codos en ellos</div><div style="text-align:center;">y delicadas cajas de Kleenex, llamando llora bebé</div><div style="text-align:center;">¡llora bebé, tonto!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Antes de ayer mi cuerpo estaba inútil.</div><div style="text-align:center;">Ahora está desgarrándose en sus rincones cuadrados.</div><div style="text-align:center;">Está desgarrando los vestidos de la Vieja Mary, nudo anudo</div><div style="text-align:center;">y mira, ahora está bombardeada con esos eléctricos cerrojos.</div><div style="text-align:center;">¡Zing! ¡Una resurrección!</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Una vez fue un bote, bastante madera</div><div style="text-align:center;">y sin trabajo, sin agua salada debajo</div><div style="text-align:center;">y necesitando un poco de pintura. No había más</div><div style="text-align:center;">que un conjunto de tablas. Pero la elevaste, la encordaste.</div><div style="text-align:center;">Ella ha sido elegida.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Mis nervios están encendidos. Los oigo como</div><div style="text-align:center;">instrumentos musicales. Donde había silencio</div><div style="text-align:center;">los tambores, las cuerdas están tocando irremediablemente. Tú hiciste esto.</div><div style="text-align:center;">Puro genio trabajando. Querido, el compositor ha entrado</div><div style="text-align:center;">al fuego.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/" title="Anne Sexton">Anne Sexton</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2672-la-musica-se-desliza-hacia-mi_anne-sexton.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida, Anne Sexton</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:56:30 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<a class="highslide" href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/1534538216_mundo-poetico.webp" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2018-08/thumbs/1534538216_mundo-poetico.webp" alt="" class="fr-dib"></a><div style="text-align:center;">Espere señor. ¿Para qué lado queda casa?</div><div style="text-align:center;">Ellos apagaron la luz</div><div style="text-align:center;">Y la sombra se mueve en la esquina.</div><div style="text-align:center;">No hay señales en este cuarto,</div><div style="text-align:center;">Cuatro mujeres, de más de ochenta,</div><div style="text-align:center;">Cada una con pañales.</div><div style="text-align:center;">La la la, oh… la música se desliza hacia mí,</div><div style="text-align:center;">Y puedo sentir la melodía que tocaban</div><div style="text-align:center;">La noche en que me dejaron</div><div style="text-align:center;">En este instituto privado sobre la colina.</div><div style="text-align:center;">Imagínenlo. Una radio sonando</div><div style="text-align:center;">Y todos aquí estaban locos.</div><div style="text-align:center;">Me gustó y bailé en un círculo.</div><div style="text-align:center;">La música se derrama sobre la razón</div><div style="text-align:center;">Y, de una manera divertida</div><div style="text-align:center;">La música ve más que yo.</div><div style="text-align:center;">Quiero decir que se acuerda mejor;</div><div style="text-align:center;">Recuerda la primer noche aquí.</div><div style="text-align:center;">Estaba el sofocante frío de Noviembre,</div><div style="text-align:center;">Hasta las estrellas estaban adheridas al cielo</div><div style="text-align:center;">Y esa luna demasiado brillante,</div><div style="text-align:center;">Pasando a través de los barrotes para pegarme</div><div style="text-align:center;">Con un canto en la cabeza.</div><div style="text-align:center;">He olvidado todo el resto.</div><div style="text-align:center;">Me atan a esta silla a las 8 A.M.</div><div style="text-align:center;">Y no hay señales que indiquen el camino,</div><div style="text-align:center;">Sólo la radio, sonando para ella misma</div><div style="text-align:center;">Y la canción que recuerda</div><div style="text-align:center;">Más que yo. Oh, la la la</div><div style="text-align:center;">Esta música se desliza hacia mí.</div><div style="text-align:center;">La noche en que llegué bailé en un círculo</div><div style="text-align:center;">Y no tuve miedo.</div><div style="text-align:center;">¿Señor?</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Pintura de Daniel Catalano. </div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/anne-sexton/" title="Anne Sexton">Anne Sexton</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2670-elizabeth-bishop_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Estadounidenses, Biografia</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:47:53 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446385682_elizabeth-bishop-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446385682_elizabeth-bishop-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Elizabeth Bishop (Worcester, Massachusetts, 8 de febrero de 1911 - Boston, 6 de octubre de 1979), fue una poeta estadounidense, distinguida como poeta laureada de los Estados Unidos (1949-1950) y Premio Pulitzer de poesía en 1956. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Fue educada por sus abuelos en Nova Scotia debido a que su padre había fallecido cuando ella sólo tenía ocho meses de vida y su madre padecía una enfermedad mental por la cual tuvo que ser enviada en 1916 a una residencia psiquiátrica.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Durante su estadía en Walnut Hill School, la creadora de obras como "Una locura cotidiana”, "Norte y Sur” y "Cuestiones de viaje” comenzó a publicar sus primeros poemas en una revista estudiantil y, años después de matricularse en Vassar College, fundó junto a otras escritoras la revista literaria independiente "Con Spirito”.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A lo largo de su vida, esta autora cuya obra estuvo influenciada en gran medida por la poeta estadounidense Marianne Moore, conoció una importante cantidad de países y ciudades del mundo y, durante varios años, fijó su residencia en Francia, en Florida y en Brasil.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Además de publicar sus trabajos, esta poetisa que llegó a obtener numerosos reconocimientos tales como el premio Houghton Mifflin Prize de Poesía, el Pulitzer, el National Book Award, el National Book Critics Circle Award, dos becas Guggenheim y el Neustadt International Prize for Literature, entre otros, probó suerte como traductora, escribió artículos para "The New Yorker” y brindó conferencias en diversas universidades, muchas de las cuales la tuvieron también como profesora.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Respecto a su vida privada, Elizabeth Bishop se ha convertido en un icono como poeta lesbiana, y a pesar de haber mantenido vínculos amorosos con distintas mujeres, sólo tuvo dos relaciones estables: la primera con Lota de Macedo Soares, una arquitecta socialista brasileña de buen pasar económico y la otra, con Alice Methfessel, quien heredó los derechos de la obra literaria de Bishop, después de que ella, el 6 de octubre de 1979, muriera en su casa de Boston producto de una hemorragia cerebral.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/elizabeth-bishop/" title="Elizabeth Bishop" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:1.1px;">Elizabeth Bishop</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2669-ciudad-nocturna.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:43:58 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446385475_noche-de-lluvia-f.-m.-marrouch.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446385475_noche-de-lluvia-f.-m.-marrouch.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">No hay pie que lo pudiera resistir,</div> <div style="text-align:center;">los zapatos son demasiado frágiles.</div> <div style="text-align:center;">Cristal roto, botellas rotas,</div> <div style="text-align:center;">que se queman a montones.</div> <div style="text-align:center;">Sobre aquellos neumáticos</div> <div style="text-align:center;">nadie podría caminar:</div> <div style="text-align:center;">aquellos ácidos llameantes</div> <div style="text-align:center;">y sangres jaspeadas.</div> <div style="text-align:center;">La ciudad hace arder lágrimas.</div> <div style="text-align:center;">Un lago acumulado</div> <div style="text-align:center;">de aguamarina</div> <div style="text-align:center;">comienza a humear.</div> <div style="text-align:center;">La ciudad hace arder culpas.</div> <div style="text-align:center;">—Para la eliminación de culpas</div> <div style="text-align:center;">el calor central</div> <div style="text-align:center;">debe ser de esa intensidad.</div> <div style="text-align:center;">Diáfana linfa,</div> <div style="text-align:center;">sangre turgente y brillante,</div> <div style="text-align:center;">salpica</div> <div style="text-align:center;">en coágulos dorados</div> <div style="text-align:center;">adonde, fundidos, fluyen,</div> <div style="text-align:center;">por los oscuros alrededores,</div> <div style="text-align:center;">verdes y luminosos</div> <div style="text-align:center;">ríos de silicio.</div> <div style="text-align:center;">Un charco de asfalto</div> <div style="text-align:center;">un magnate</div> <div style="text-align:center;">lloró por sí mismo,</div> <div style="text-align:center;">una luna ennegrecida.</div> <div style="text-align:center;">Otro levantó</div> <div style="text-align:center;">un rascacielos con su llanto.</div> <div style="text-align:center;">¡Mira! Sus cables</div> <div style="text-align:center;">chorrean, incandescentes.</div> <div style="text-align:center;">La conflagración</div> <div style="text-align:center;">lucha por aire</div> <div style="text-align:center;">en medio de un vacío espantoso.</div> <div style="text-align:center;">El cielo está muerto.</div> <div style="text-align:center;">(Sin embargo, hay criaturas,</div> <div style="text-align:center;">cuidadosas, más adelante.</div> <div style="text-align:center;">Ponen sus pies en el suelo, caminan:</div> <div style="text-align:center;">verde, roja; verde, roja).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Noche de lluvia", F. M. Marrouch.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/elizabeth-bishop/" title="Elizabeth Bishop" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:1.1px;">Elizabeth Bishop</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2668-carta-a-nueva-york-_elizabeth-bishop.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:40:12 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446385200_tamaradelempicka-portrait-of-the-duchess-de-la-salle-1925.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446385200_tamaradelempicka-portrait-of-the-duchess-de-la-salle-1925.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">En tu próxima carta quisiera que me dijeras</div> <div style="text-align:center;">a dónde estás yendo y qué estás haciendo.</div> <div style="text-align:center;">Cómo son los teatros y después de los teatros</div> <div style="text-align:center;">qué otros placeres estás persiguiendo:</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> tomando taxis en medio de la noche,</div> <div style="text-align:center;">conduciendo como para salvar tu alma,</div> <div style="text-align:center;">donde el camino dobla y dobla por el parque</div> <div style="text-align:center;">y el parquímetro brilla como una lechuza moralista</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> y los árboles lucen tan raros y verdes,</div> <div style="text-align:center;">parados y solos en grandes cuevas negras</div> <div style="text-align:center;">y súbitamente estás en un lugar diferente</div> <div style="text-align:center;">donde todo se ve pasar en olas,</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> y no puedes atrapar la mayoría de los chistes</div> <div style="text-align:center;">como palabras sucias borradas de un pizarrón</div> <div style="text-align:center;">y las canciones suenan fuerte pero en cierto modo apagadas</div> <div style="text-align:center;">y eso nos alcanza tan terriblemente tarde,</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> y saliendo de la casa cuya puerta está</div> <div style="text-align:center;">bajo el nivel de la acera gris, a la mojada calle,</div> <div style="text-align:center;">un lado de los edificios se levanta con el sol</div> <div style="text-align:center;">como un reluciente campo de trigo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> ...Trigo, no avena, querida. Estoy asustada:</div> <div style="text-align:center;">si esto es trigo no es nada de tu siembra.</div> <div style="text-align:center;">Aún así me gustaría saber</div> <div style="text-align:center;">qué estás haciendo y a dónde estás yendo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Retrato de la Duquesa de La Salle" (1925), Tamara de Lempicka.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/elizabeth-bishop/" title="Elizabeth Bishop" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:1.1px;">Elizabeth Bishop</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2667-mientras-alguien-telefonea_elizabeth-bishop.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Elizabeth Bishop, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:37:55 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446385069_1930-the-telephone.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446385069_1930-the-telephone.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Desperdiciados, desperdiciados minutos que no pueden ser peores,</div> <div style="text-align:center;">minutos de una bárbara condescendencia.</div> <div style="text-align:center;">-Mira los abetos desde la ventana del baño,</div> <div style="text-align:center;">sus oscuras agujas, adiciones sin propósito</div> <div style="text-align:center;">maderadamente cristalizadas, y en donde dos luciérnagas</div> <div style="text-align:center;">no hacen más que perderse.</div> <div style="text-align:center;">Oir nada que no sea el tren que pasa, que debe pasar, como la tensión;</div> <div style="text-align:center;">nada. Y esperar:</div> <div style="text-align:center;">quizá incluso ahora el anfitrión de estos minutos</div> <div style="text-align:center;">emerge, algún relajado extraño que no condesciende,</div> <div style="text-align:center;">la liberación del corazón.</div> <div style="text-align:center;">Y mientras las luciérnagas</div> <div style="text-align:center;">no logran aún iluminar este árbol de pesadillas</div> <div style="text-align:center;">no podrían bien ser ellas sus alegres ojos verdes.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "The Telephone" (1930) Tamara de Lempicka.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/elizabeth-bishop/" title="Elizabeth Bishop" style="font-family:verdana;letter-spacing:0px;text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);line-height:18px;word-spacing:1.1px;">Elizabeth Bishop</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2665-romanticismo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:30:16 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446384668_david-roberts-oil-painting.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446384668_david-roberts-oil-painting.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Imaginemos un pasado para algo del pasado,</div> <div style="text-align:center;">para las piedras silentes que custodian</div> <div style="text-align:center;">las voces de quienes acariciaron sus sólidos tegumentos con sus secretos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Imaginemos un pasado guardado largamente,</div> <div style="text-align:center;">que nos hable</div> <div style="text-align:center;">de otras auroras, de otras memorias.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entornemos los ojos,</div> <div style="text-align:center;">volvamos la mirada hacia otras eras.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Imaginemos el país de Egipto,</div> <div style="text-align:center;">con sus pirámides</div> <div style="text-align:center;">de sillares dorados por un sol crepuscular,</div> <div style="text-align:center;">con sus pilonos majestuosos como antesala</div> <div style="text-align:center;">de los templos,</div> <div style="text-align:center;">con sus jeroglíficos y sus bajorrelieves,</div> <div style="text-align:center;">con la verticalidad vertiginosa</div> <div style="text-align:center;">de sus afilados obeliscos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Imaginemos la Grecia clásica,</div> <div style="text-align:center;">con sus columnatas estriadas y sus pórticos,</div> <div style="text-align:center;">o la Roma que conmoviera al mundo</div> <div style="text-align:center;">con un imperio de arcos triunfales,</div> <div style="text-align:center;">o el Tahuantinsuyu de los incas,</div> <div style="text-align:center;">con sus enclaves de elevada orografía planetaria,</div> <div style="text-align:center;">o las ciudadelas</div> <div style="text-align:center;">mayas surcadas por el vuelo del quetzal de plumas</div> <div style="text-align:center;">de jade.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Imaginemos los castillos</div> <div style="text-align:center;">medievales y sus adarves</div> <div style="text-align:center;">almenados troquelados en el cielo,</div> <div style="text-align:center;">las pagodas de tejados curvilíneos</div> <div style="text-align:center;">superpuestos, con sus colosales Budas,</div> <div style="text-align:center;">las cúpulas de las mezquitas de Estambul,</div> <div style="text-align:center;">las doradas de las catedrales rusas y su Kremlin,</div> <div style="text-align:center;">o la deslumbrante masa marmórea del Taj Mahal.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Imaginemos un pasado que insufle</div> <div style="text-align:center;">aliento a todo vestigio de lo que fue orgánico</div> <div style="text-align:center;">y hoy es muro pétreo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Visitemos la cotidianidad antigua</div> <div style="text-align:center;">que exponen los museos,</div> <div style="text-align:center;">e imaginemos laureles</div> <div style="text-align:center;">para la boca sin lengua del enigma,</div> <div style="text-align:center;">mientras cerramos los párpados a la noche atroz,</div> <div style="text-align:center;">al reverso oscuro.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Interior del Templo de Abu Simbel, Egipto”, David Roberts (1796 – 1864).</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/mayte-dalianegra/" title="Autora: Mayte Dalianegra">Mayte Dalianegra</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2664-william-butler-yeats_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Irlandés, Biografia, William Butler Yeats</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:18:18 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446383919_william-butler-yeats-biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446383919_william-butler-yeats-biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">William Butler Yeats (Dublín, 1865 - Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1939). Poeta y dramaturgo irlandés. Creador del estilo celta crepuscular, fue sin duda el máximo representante del renacimiento de la literatura irlandesa moderna, y uno de los autores más destacados del siglo XX. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Recibió el Premio Nobel de literatura en 1923. El mayor logro de Yeats fue independizar la cultura irlandesa de los moldes ingleses, tanto en la temática como en la expresión. La poesía de Yeats suele estar inspirada en el paisaje, los ambientes y los mitos de la cultura tradicional irlandesa, especialmente en las leyendas de origen celta, con una constante preocupación por la musicalidad del verso.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Hijo del pintor John Butler Yeats y miembro de una antigua familia irlandesa protestante, estudió pintura en Londres y en Dublín. Pasó largas temporadas en el condado de Sligo, que le inspiró un enorme interés por las tradiciones populares irlandesas. En 1887, se trasladó, junto con su familia, a Londres, y allí descubrió el hinduismo, la teosofía y el ocultismo, interesándose por la magia, el movimiento rosacruz y el espiritualismo. Se relacionó con el grupo de escritores decadentes, reunidos en torno al Yellow Book.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Escribió poemas líricos y simbólicos sobre temas paganos irlandeses, como El peregrinaje de Oisin (1889), La isla del lago de Innisfree (1893) y el Libro de poemas irlandeses (1895), en un tono romántico y melancólico que él creía característico de los celtas. Escribió también El crepúsculo celta (1893), La rosa secreta (1897) y El viento entre los juncos (1899), basados en leyendas irlandesas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En una visita a su país conoció a la patriota irlandesa Maud Gonne, de la que estuvo enamorado apasionadamente el resto de su vida. Ella inspiró gran parte de sus primeras obras y le introdujo en los círculos de irlandeses que luchaban por la independencia de su país. En 1896 regresó a Irlanda, donde entabló una profunda amistad con la autora teatral nacionalista lady Isabella Augusta Gregory, a la que visitaba a menudo en sus propiedades de Coole Parke, y junto con la cual viajó por Italia.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Con ella fundó el Teatro Nacional Irlandés en 1901, que más tarde se instalaría en el Abbey Theatre de Dublín. A través de su labor como director y autor, consiguió convertirlo en uno de los más importantes del mundo, y en centro principal del renacimiento literario irlandés. Sus obras de teatro están escritas para la compañía del Abbey. Al principio de su carrera teatral trató de establecer un nuevo género de drama romántico y lírico con elementos simbolistas y recuerdos populares de su Irlanda natal. Esto le distanciaba del resto de la dramaturgia europea de esos años, que seguía la estela del teatro de Ibsen.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En La condesa Cathleen (1892, representada en 1899) una noble heroína se ofrece en sacrificio cuando, durante una época de hambre, los Mercaderes del Demonio recorren el país comprando las almas por el precio del pan. En El país de nuestros anhelos (1894) se muestra a una mujer mortal escuchando la llamada de las hadas. En Cathleen Ni Houlihan (1902), el espíritu de Irlanda se simboliza en la figura de una pobre anciana que se transfigura en una joven con el aspecto de una reina. Otra obra breve de temática irlandesa es The Pot of Broth (1902), y pertenece a esta etapa Las aguas tenebrosas (1900, estrenado en 1904).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Las tres obras posteriores presentan un desarrollo mayor en cuanto a perfección dramatúrgica y claridad de pensamiento. El reloj de arena (1903) es una adaptación del género medieval de las Moralidades, y trata de un sabio que encuentra inútil la ayuda de su razón cuando se enfrenta con el misterio de la vida y de la muerte.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El umbral del palacio del rey (1904), en la que el tema es la función de la poesía, narra como un maestro de música, Seanchan, al ser afrentado por el rey, Guaire, decide sentarse en el umbral real sin comer ni beber hasta que muera, atrayendo así el oprobio sobre el palacio; los discípulos de Seanchan, en vez de persuadir a su maestro de que salve su vida, lo apoyan en su proclamación de los derechos de los poetas, y el pequeño drama concluye con una especie de peán cantado sobre el cuerpo muerto del músico poeta, que es llevado en una litera.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Una tercera obra de esta etapa es El Unicornio de las Estrellas (1907). Obras de temática irlandesa son En los siete bosques 1903); On Baile's Strand (1904); Deirdre (1906), una tragedia en verso; El yelmo verde (1910) y El gato y la Luna. En ellas se pone de manifiesto el progresivo abandono del misticismo, que va siendo sustituido por un estilo más claro y comprometido.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Yeats se dio cuenta de que no podía llegar más lejos con este particular teatro romántico, así que se interesó por otras formas como modelos. Cuando escribe sus Cuatro piezas para bailarines (1916-1917, representadas en 1920), pretende hacer uso de todos los convencionalismos que están asociados con el teatro de Oriente. Emplea las máscaras, los coros, la danza y el drama tradicional No japonés, armonizado con las palabras; incluso intenta introducir el elemento retrospectivo y ritual, característico de este teatro oriental.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El género del No había comenzado a traducirse en Occidente desde 1913, gracias a la labor del secretario de Yeats en Sussex, el poeta estadounidense Ezra Pound. Las cuatro piezas son At the Hawk's Well (1916), The Only Jealousy of Emer (1916), The Dreaming of the Bones (1917) y Calvary (1917). En At the Hawks' Well (La fuente de los halcones), un anciano, moviéndose con gestos estilizados al redoble de un tambor, hace como si preparase fuego, mientras los músicos describen sus acciones y cantan en un coro. Estas obras tienen al héroe celta Cuchulain como protagonista y son dramas poéticos llenos de imágenes oníricas, más apropiados para representaciones cultas y elitistas, que para grandes teatros.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A medida que pasaban los años, el autor fue dedicándose cada vez más a la política activa. Entre 1922 y 1928 fue senador de la primera legislatura del parlamento del recién constituido estado de Irlanda. Durante sus años de vejez fue perfeccionando su estilo, aumentando en austeridad y economía. Sus últimas obras se consideran las mejores de su producción. En ellas se deja sentir la influencia de su esposa desde 1917, Georgie Hyde-Lees, una médium con un talento especial para la escritura automática. Una visión (1925) es un trabajo en prosa en el que Yeats intenta explicar la mitología, el simbolismo y la filosofía que había utilizado a lo largo de sus obras. En él se refiere a la lucha entre los contrarios (arte y vida, cuerpo y alma), situada en la base de su pensamiento.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Otras obras poéticas en esta línea son Los cisnes salvajes de Coole (1917), Innisfree, la isla del lago (The lake isle of Innisfree), 1924, La torre (1928), La escalera de caracol (1933), The Words upon the Window Pane (1934) y Purgatory (1938). Todo su trabajo, sea en prosa o en verso, es esencialmente poético. Sin dejar de revisar continuamente su producción, reveló algunos episodios de su vida en Autobiografías (1927) y Dramatis personae (1936). Sus dos últimas publicaciones fueron Luna llena en marzo (1935) y Últimos poemas y Dos obras de teatro (1939).</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;"><span style="text-align:center;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/william-butler-yeats/" title="William Butler Yeats" style="text-align:center;">William Butler Yeats</a><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2663-alla-en-los-jardines-de-salley.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, William Butler Yeats, Prosa, Verso, Poesia de Amor, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:13:34 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446383659_peder-mork.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446383659_peder-mork.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Allá en los jardines de Salley mi amor y yo nos encontramos;</div> <div style="text-align:center;">Pasó por los jardines de Salley con pies pequeños, blancos como nieve.</div> <div style="text-align:center;">Me dijo que me tomase el amor con naturalidad, como las hojas que crecen en el árbol;</div> <div style="text-align:center;">Pero yo, siendo joven y tonto, no estuve de acuerdo con ella. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En un prado junto al río mi amor y yo nos encontrábamos,</div> <div style="text-align:center;">Y en mi hombro inclinado ella apoyó su mano, blanca como nieve.</div> <div style="text-align:center;">Me dijo que me tomase la vida con naturalidad, como la yerba crece en las presas;</div> <div style="text-align:center;">Pero yo era joven y tonto, y ahora estoy lleno de lágrimas. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Peder Mork Monsted.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/william-butler-yeats/" title="William Butler Yeats">William Butler Yeats</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2662-el-desea-las-telas-del-cielo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, William Butler Yeats, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad, Poemas Religiosos</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:11:49 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446383481_jan-van-goyen-paisaje-con-casa-de-aldeanos.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446383481_jan-van-goyen-paisaje-con-casa-de-aldeanos.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Si tuviese yo las telas bordadas del cielo,</div> <div style="text-align:center;">Recamadas con luz dorada y plateada,</div> <div style="text-align:center;">Las telas azules y las tenues y las oscuras</div> <div style="text-align:center;">De la noche y la luz y la media luz,</div> <div style="text-align:center;">Extendería las telas bajo tus pies:</div> <div style="text-align:center;">Pero, siendo pobre, sólo tengo mis sueños;</div> <div style="text-align:center;">He extendido mis sueños bajo tus pies;</div> <div style="text-align:center;">Pisa suavemente, pues pisas mis sueños. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura "Paisaje con casa de aldeanos", Jan van Goyen. Museo del Hermitage, San Petersburgo.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/william-butler-yeats/" title="William Butler Yeats">William Butler Yeats</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2660-los-hombres-mejoran-con-los-anos.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, William Butler Yeats, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poema De Vida</category>
<pubDate>Sun, 01 Nov 2015 14:04:05 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/1446383072_tosca-in-blue-ivan-olinsky.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-11/thumbs/1446383072_tosca-in-blue-ivan-olinsky.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Estoy cansado de sueños;</div> <div style="text-align:center;">Un tritón de mármol, gastado por el clima</div> <div style="text-align:center;">En los riachuelos;</div> <div style="text-align:center;">Y durante todo el día observo</div> <div style="text-align:center;">La belleza de esta dama</div> <div style="text-align:center;">Como si hubiese hallado en un libro</div> <div style="text-align:center;">Una belleza imaginada,</div> <div style="text-align:center;">Satisfecho de tener repletos mis ojos</div> <div style="text-align:center;">O mis oídos que perciben,</div> <div style="text-align:center;">Encantado de no ser más que sabio,</div> <div style="text-align:center;">Pues los hombres mejoran con los años;</div> <div style="text-align:center;">Pero aún así, aún así,</div> <div style="text-align:center;">¿Es ese mi sueño, o la verdad?</div> <div style="text-align:center;">Oh, ¡cómo quisiera que nos hubiésemos conocido</div> <div style="text-align:center;">Cuando yo tenía mi ardiente juventud!</div> <div style="text-align:center;">Pero envejezco entre sueños,</div> <div style="text-align:center;">Un tritón de mármol, gastado por el clima</div> <div style="text-align:center;">En los riachuelos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Tosca en azul", Ivan Olinsky.</div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/william-butler-yeats/" title="William Butler Yeats">William Butler Yeats</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2659-oi-decir-a-los-muy-viejos_william-butler-yeats.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, William Butler Yeats, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 20:05:35 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446231965_o-decir-a-los-muy-viejos.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446231965_o-decir-a-los-muy-viejos.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Oí decir a los muy, muy viejos:</div> <div style="text-align:center;">"Todo cambia</div> <div style="text-align:center;">Y uno a uno vamos cayendo".</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tenían las manos como garras,</div> <div style="text-align:center;">Y las rodillas torcidas como espinos</div> <div style="text-align:center;">Junto a las aguas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Oí decir a los muy, muy viejos:</div> <div style="text-align:center;">"Todo lo bello se pierde al pasar,</div> <div style="text-align:center;">Como las aguas."</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Retrato de anciano con barba", Rembrandt van Rijn.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/william-butler-yeats/" title="William Butler Yeats">William Butler Yeats</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2655-en-la-morada-de-la-luz-escribo.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, María Sanz, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:44:40 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446230725_michael-engelhardt.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446230725_michael-engelhardt.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">En la morada de la luz escribo</div> <div style="text-align:center;">con una transparencia contenida,</div> <div style="text-align:center;">que me hace hueco, que me desenvuelve</div> <div style="text-align:center;">de tanta noche cruel y su amenaza.</div> <div style="text-align:center;">Voy de camino, siempre voy, a solas</div> <div style="text-align:center;">por las estancias donde iba antes</div> <div style="text-align:center;">de saber que ya no tengo regreso.</div> <div style="text-align:center;">En la morada de la luz, del cálido</div> <div style="text-align:center;">perfume que conforta mis poemas</div> <div style="text-align:center;">escribo hacia delante, como vivo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Michael Engelhardt</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/maria-sanz/" title="https://mundopoetico.es/maria-sanz/">María Sanz</a></div>]]></turbo:content>
</item><item turbo="true">
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<link>https://mundopoetico.es/2654-hombres-al-natural_maria-sanz.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, María Sanz, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Amor, Enamorados</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:41:39 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446230514_golconde-1953.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446230514_golconde-1953.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Son seres grises,</div> <div style="text-align:center;">inequívocamente masculinos,</div> <div style="text-align:center;">que lo mismo me envían</div> <div style="text-align:center;">algún ramo de rosas</div> <div style="text-align:center;">con cuatro plenilunios de retraso,</div> <div style="text-align:center;">que intentan sorprenderme</div> <div style="text-align:center;">al llegar en su lata</div> <div style="text-align:center;">(léase coche) último modelo</div> <div style="text-align:center;">donde se sienten mágicos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Seres brillantes,</div> <div style="text-align:center;">portadores de un agua de colonia</div> <div style="text-align:center;">que anuncia su presencia</div> <div style="text-align:center;">con cuatro primaveras de adelanto;</div> <div style="text-align:center;">hombres al natural, de calle y riesgo,</div> <div style="text-align:center;">que buscan evadirse</div> <div style="text-align:center;">llevándome a cenar. Puedo ingerirlos</div> <div style="text-align:center;">antes de que caduquen,</div> <div style="text-align:center;">pero se me indigestan</div> <div style="text-align:center;">media hora después, y no merece</div> <div style="text-align:center;">la pena estropear esa velada.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Madre Naturaleza,</div> <div style="text-align:center;">los pones a mi alcance, y agradezco</div> <div style="text-align:center;">tus sabias intenciones.</div> <div style="text-align:center;">Pero yo siempre he sido</div> <div style="text-align:center;">inequívocamente femenina,</div> <div style="text-align:center;">y declaro ante ti que cada vez</div> <div style="text-align:center;">es mayor la distancia que nos une.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Golconde" (1953), René Magritte. The Menil Collection. Houston. Texas. EE.UU</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);font-family:verdana;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;">Autora: </span><a href="https://mundopoetico.es/maria-sanz/" title="https://mundopoetico.es/maria-sanz/" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);font-family:verdana;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;">María Sanz</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2653-la-estatua_maria-sanz.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, María Sanz, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:39:18 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446230372_mara-sanz.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446230372_mara-sanz.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">A un paso de la vida te sitúas.</div> <div style="text-align:center;">Tienes la pierna adelantada, el busto</div> <div style="text-align:center;">semidesnudo, pero el tiempo impide</div> <div style="text-align:center;">que cruces unos límites, que huyas</div> <div style="text-align:center;">en su nombre. Tan sólo estás a un paso</div> <div style="text-align:center;">de conocer tu territorio. Sientes</div> <div style="text-align:center;">tu soledad de mármol enclaustrada</div> <div style="text-align:center;">entre el viento y la lluvia. Ah, si el tiempo</div> <div style="text-align:center;">pasara por ti misma, liberándote...</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Victor Hagea</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);font-family:verdana;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;">Autora: </span><a href="https://mundopoetico.es/maria-sanz/" title="https://mundopoetico.es/maria-sanz/" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);font-family:verdana;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;">María Sanz</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2652-la-memoria_maria-sanz.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, María Sanz, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:34:30 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446230220_hyper-realistic-paintings-by-victor-rodriguez.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446230220_hyper-realistic-paintings-by-victor-rodriguez.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Si quieres olvidar, si no te basta</div> <div style="text-align:center;">con ahuyentar heridas y desprecios,</div> <div style="text-align:center;">acuérdate del día en que un poema</div> <div style="text-align:center;">te liberó del mundo y sus engaños.</div> <div style="text-align:center;">Pintura de Víctor Rodríguez</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Atora: <a href="https://mundopoetico.es/maria-sanz/" title="María Sanz">María Sanz</a></div> <div style="text-align:center;"><br></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2650-luzmaria-jimenez-faro_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:25:55 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229521_biografia.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446229521_biografia.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Luzmaría Jiménez Faro nace en 1937 en Madrid, ciudad en la que reside. Estudia bachillerato en un colegio de religiosas, y posteriormente se dedica a ampliar sus estudios hasta conseguir una extensa formación literaria. Casada con el escritor Antonio Porpetta. En 1982 funda Ediciones Torremozas, editorial especializada en literatura escrita por mujeres, cuyo catálogo supera ya los 600 títulos publicados bajo su dirección. Presidenta de la Fundación Gloria Fuertes, que la designó su Heredera Universal.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Es autora de los siguientes libros de poemas: Por un cálido sendero (Madrid, 1978); Cuarto de estar (Alicante, 1980); Sé que vivo (Madrid, 1984); Letanía doméstica para mujeres enamoradas. Prólogo de Carmen Conde (Madrid, 1986); Bolero (Madrid, 1993); Lugar de la memoria (Málaga, 1996); 'Amados ángeles (Madrid, 2 ediciones, 1997); Amati angeli. Traducción de Emilio Coco (Foggia, Italia, 1999); Beloved angels. Traducción de Roberta Gordenstein (Madrid/Nueva York, 2004).; Mujer sin alcuza (Madrid, 2005) y Corimbo (Madrid, 2011). También ha publicado un libro de relatos: Queridos muertos (Madrid 2008).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Como antóloga y ensayista ha publicado: Carolina Coronado: apunte biográfico y antología, en colaboración con Antonio Porpetta (Madrid, 1983); Panorama antológico de poetisas españolas (siglos XV al XX) (Madrid, 1987); Ernestina de Champourcin, antología poética (Madrid, 1988), Premio Euskadi de literatura en castellano 1989; Breviario del deseo, poesía erótica escrita por mujeres (Madrid, 1989); Delmira Agustini, manantial de la brasa (Madrid, 1990); …Y vamos haciendo camino, volumen conmemorativo del número 100 de la colección Torremozas (Madrid, 1993); Mujeres y café. Edición patrocinada por la Compañía de Cafés de Colombia (Madrid, 1995); Poetisas españolas. Antología general, tomo I hasta 1900 (Madrid, 1996); Poetisas españolas. Antología general, tomo II: de 1901 a 1939 (Madrid, 1996); Poetisas españolas. Antología general, tomo III: De 1940 a 1975 (Madrid, 1998); Gertrudis Gómez de Avellaneda, la dolorida pasión (Madrid, 1999); Poetisas españolas. Antología general, tomo IV: De 1976 a 2001 (Madrid, 2003); Breviario de los sentidos. Poesía erótica escrita por mujeres (Madrid, 2003).; Concepción de Estevarena: Últimas flores (Madrid, 2005).; Tres reinas poetas: María Estuardo, María Josefa Amalia de Sajonia y Elisabeth de Austria-Hungría (Madrid, 2009) y Volver: seis poetisas rescatadas: María Monvel, Chile (1901-1936);Margarita Abella Caprile, Argentina (1901-1960); Salomé Ureña, Rep. Dominicana (1850-1897); Fidela Matheu, Puerto Rico (1852-1927); Luisa Luisi, Uruguay (1883-1940). (Madrid, 2012).</div> <div style="text-align:center;">Dada su condición de editora, tiene por norma no presentarse a Premios ni Concursos de ninguna clase, por lo que se refiere a su labor de creación.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Fue designada albacea por la escritora Carmen Conde, y es miembro del Patronato de la Fundación Carmen Conde y Antonio Oliver, de Cartagena. Es también presidenta de la Fundación Gloria Fuertes, siendo la depositaria de todos los derechos de esta autora.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ha visitado gran número de países, participando en congresos españoles y extranjeros y da charlas y conferencias, siempre con temas relacionados con la literatura escrita por mujeres. Ha recibido diversas distinciones, todas relacionadas con su labor por la literatura femenina. Corresponsal para España de la revista Alba de América, del Instituto Literario y Cultural Hispano (California, EE. UU.) y de la revista SER en la Cultura de Buenos Aires (Argentina).</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Su labor editorial, como su obra, han sido objeto de numerosos estudios y publicaciones, y sus trabajos sobre las poetisas españolas han contado con el apoyo del Ministerio de Cultura de España.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Ha colaborado en el Diccionario Biográfico Español, de la Real Academia de la Historia, con la biografía de Gertrudis Gómez de Avellaneda, Tomo XXIII, págs. 334-337, Madrid 2011.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/luz-maria-jimenez-faro/" title="Luzmaría Jiménez Faro">Luzmaría Jiménez Faro</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2649-angeles-barrocos_-luzmaria-jimenez-faro.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas Religiosos, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:22:03 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229308_luzmara-jimnez-faro.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446229308_luzmara-jimnez-faro.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Bajo la nervaduras y los arcos</div> <div style="text-align:center;">ángeles puros en racimos ebrios</div> <div style="text-align:center;">con sus risas de lirios nos deslumbran.</div> <div style="text-align:center;">Sobre su piel la pátina del tiempo</div> <div style="text-align:center;">difumina los ópalos dormidos</div> <div style="text-align:center;">prolongando los oros en su hondura.</div> <div style="text-align:center;">En las columnas dóricas se apoyan,</div> <div style="text-align:center;">roban sus alas las policromías</div> <div style="text-align:center;">para fraguar azahares en el aire.</div> <div style="text-align:center;">Con encajes de luz hieren las sombras</div> <div style="text-align:center;">y del perfume de los incensarios</div> <div style="text-align:center;">tejen guirnaldas de rosas de humo.</div> <div style="text-align:center;">Se desmayan los bucles en las frentes</div> <div style="text-align:center;">mientras, locos, estallan su alegría</div> <div style="text-align:center;">contra la frigidez austera de los mármoles</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: Santa Cecilia (1628), Nicolas Poussin, Museo del Prado, Madrid,</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/luz-maria-jimenez-faro/" title="Luzmaría Jiménez Faro">Luzmaría Jiménez Faro</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2648-echa-a-volar-gaviota-de-mi-puerto.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Enamorados, Poemas De Animales, Luz Maria Jimenez Faro</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 19:19:33 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446229153_echa-a-volar-gaviota-de-mi-puerto.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446229153_echa-a-volar-gaviota-de-mi-puerto.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Echa a volar, gaviota de mi puerto,</div> <div style="text-align:center;">por las rotas arterias de mis olas,</div> <div style="text-align:center;">y en las blancas estelas de mis pechos</div> <div style="text-align:center;">dibújame tu sombra en la distancia.</div> <div style="text-align:center;">Allí, donde parece que se estrellan</div> <div style="text-align:center;">mi inquieta espuma y tu batir de alas,</div> <div style="text-align:center;">allí será el encuentro todo fuego,</div> <div style="text-align:center;">allí.</div> <div style="text-align:center;">bajo la sombra de la luna helada.</div> <div style="text-align:center;">Echa a volar, gaviota de mi puerto,</div> <div style="text-align:center;">sin mirar hacia atrás: ve a tu bandada</div> <div style="text-align:center;">y derrama mi sangre por el viento.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura: "Gaviota" (2012), Grech Santos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autora: <a href="https://mundopoetico.es/luz-maria-jimenez-faro/" title="Luzmaría Jiménez Faro">Luzmaría Jiménez Faro</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2644-ariel-canzani-biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Latinoamericanos, Ariel Canzani</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:57:31 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446227890_ariel-canzani.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446227890_ariel-canzani.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div><div style="text-align:center;">Ariel Canzani D. (1928-1983) Poeta. Fue director de la revista Cormorán y delfín, una de las publicaciones de poesía argentina más difundidas por el mundo en las décadas del 60 y del 70. En el periódico Alberdi, que se editaba en Vedia, provincia de Buenos Aires, tuvo una columna semanal, además de colaborar en revistas de América latina y de Europa. Dirigió las ediciones de poesía Dead Weight. "Poemas del círculo vicioso", "De mar en mar, de tierra en tierra" y "Poema para que viva la esperanza" son algunos de sus libros de poemas editados.</div><div style="text-align:center;"> </div><div style="text-align:center;">Ariel Canzani D. se adelantó a su tiempo en casi todos los temas centrales de la vida contemporánea. Ningún ámbito del pensamiento resultó ajeno a su búsqueda incesante. Estuvo invariablemente a la vanguardia de la literatura, la sociología, la filosofía, la psicología, y la ecología –acerca de la cual predicó tempranamente-. Como no podía ser de otra manera en un hombre de su temple moral y formación intelectual, se ubicó a la izquierda del pensamiento social. No transó con la obsecuencia ni con los obsecuentes, y pagó el precio correspondiente por no doblegarse ante los altares de la miseria espiritual establecida. Cuando murió, sabía que el socialismo soñado no habría de llegar, que el hombre no alcanzaba a llenar la silueta mínima indispensable como para plasmar esa simple utopía de fabricar un mundo de hombres, ni más ni menos. Soy de aquellos que sospechan que su muerte se adelantó a causa de la decepción y del asco, de la insoportable visión y padecimiento cotidiano de vivir irremisiblemente condenado a un mundo donde la poesía ha quedado confinada al ámbito reducido de las palabras, amurallada tras la inmarcesible hipocresía que define a la sociedad, y en particular, a la llamada sociedad occidental y cristiana. Los jóvenes poetas que alguna vez nos acercamos a su altura prometeica buscando consejo o ayuda, encontramos el torrente generoso de su cálida presencia de patriarca y de profeta. Nos dejó una obra vasta y majestuosa en su proyección vertical hacia las dimensiones más significativas y trascendentes de la existencia humana. Nos toca hoy continuar la obra que dejó inconclusa.</div><div style="text-align:center;"><br></div><div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/ariel-canzani/" title="Ariel Canzani">Ariel Canzani</a></div>]]></turbo:content>
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<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ariel Canzani, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poemas De Animales</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:47:09 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446227196_los-sueos-ariel-canzani.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446227196_los-sueos-ariel-canzani.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Pondré</div> <div style="text-align:center;">lagartos</div> <div style="text-align:center;">en mis manos</div> <div style="text-align:center;">abiertas</div> <div style="text-align:center;">y dejaré</div> <div style="text-align:center;">que duerman.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Y arañas</div> <div style="text-align:center;">y hormigas</div> <div style="text-align:center;">gigantes</div> <div style="text-align:center;">y palomas</div> <div style="text-align:center;">y dejaré</div> <div style="text-align:center;">que duerman.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La tarde</div> <div style="text-align:center;">caerá</div> <div style="text-align:center;">sobre las olas</div> <div style="text-align:center;">la noche</div> <div style="text-align:center;">pintada</div> <div style="text-align:center;">del color</div> <div style="text-align:center;">de picos</div> <div style="text-align:center;">de petreles</div> <div style="text-align:center;">se llevará</div> <div style="text-align:center;">mis ojos</div> <div style="text-align:center;">y el alba</div> <div style="text-align:center;">ensangrentada</div> <div style="text-align:center;">me manchará</div> <div style="text-align:center;">los dedos.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pondré</div> <div style="text-align:center;">mis sueños</div> <div style="text-align:center;">en las manos</div> <div style="text-align:center;">abiertas</div> <div style="text-align:center;">y dejaré</div> <div style="text-align:center;">que crezcan.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Dibujo: "El lagarto indolente", Jaime Nieves.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/ariel-canzani/" title="Ariel Canzani">Ariel Canzani</a></div>]]></turbo:content>
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<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ariel Canzani, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Amistad, Poemas De Animales</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:39:26 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div> <div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446226793_agua.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446226793_agua.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">LLegaron en bandadas azules</div> <div style="text-align:center;">gritando y saltando alborozados.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Jugaron carreras en la proa</div> <div style="text-align:center;">pusieron en sus lomos plateados</div> <div style="text-align:center;">espuma y sol y mis plegarias</div> <div style="text-align:center;">rogando que la mar nunca se duerma.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Dijeron no y huyeron mis amigos del agua.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Pintura de Diego Alejandro Bartolomé López.</div></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/ariel-canzani/" title="Ariel Canzani">Ariel Canzani</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2640-el-sueno-debe-morir-manana_ariel-canzani.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Ariel Canzani, Prosa, Poesia, Verso, Poesia de Muerte, Poema De Vida</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:34:46 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446226582_el-sueo-debe-morir-maana.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446226582_el-sueo-debe-morir-maana.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;">Es demasiada paz el sueño</div> <div style="text-align:center;">El sueño.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Debe morir.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">No ser más</div> <div style="text-align:center;">Que un recuerdo</div> <div style="text-align:center;">En las retinas</div> <div style="text-align:center;">Abisales</div> <div style="text-align:center;">De los hombres.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Así tal vez</div> <div style="text-align:center;">Girando siempre</div> <div style="text-align:center;">En la zozobra</div> <div style="text-align:center;">De días sin descanso</div> <div style="text-align:center;">Sin ese reflejo</div> <div style="text-align:center;">De muerte</div> <div style="text-align:center;">Que nos va</div> <div style="text-align:center;">Dando fuerzas</div> <div style="text-align:center;">Podamos construir</div> <div style="text-align:center;">El caos</div> <div style="text-align:center;">Que debe estar</div> <div style="text-align:center;">Moverse</div> <div style="text-align:center;">Con nosotros.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Debe morir</div> <div style="text-align:center;">El sueño.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Debe morir. </div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span>Pintura: "El sueño" (La Rêve), Henri Rousseau (1910), Museo de Arte Moderno de Nueva York, </span></div> <div style="text-align:center;word-spacing:1.1px;">Nueva York, Estados Unidos.</div> <div style="text-align:center;word-spacing:1.1px;"><br></div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/ariel-canzani/" title="Ariel Canzani">Ariel Canzani</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2638-nicolas-guillen_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Nicolás Guillén, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Centroamericanos, Biografia</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:28:33 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div> <div style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446226049_guillen_nicolas.webp" alt=""></div> <div style="text-align:center;">(Camagüey, 1902 - La Habana, 1989) Poeta cubano, considerado el máximo representante de la llamada poesía negra centroamericana, y poeta nacional de la isla por su obra ligada a la cultura afrocubana. Nicolas Guilléncursó un año de derecho en La Habana, antes de abandonar la universidad y volver a su ciudad donde trabajó como tipógrafo y se dedicó al periodismo en la redacción de El Camagüeyano, en cuyas páginas inició también su actividad literaria.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Nicolás Guillén</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A partir de 1925 Nicolas Guillén se instaló en la capital donde participó activamente en la vida cultural y política de protesta, lo que le supuso breves arrestos y períodos de exilio en varias ocasiones. En 1937, cuando había publicado ya sus primeros tres libros, ingresó en el Partido Comunista de Cuba, fundado por su amigo y también poeta R. Martínez Villena, y participó en el célebre Congreso por la Defensa de la Cultura, realizado en Valencia en plena Guerra Civil española, donde conoció a P. Neruda, R. Alberti, F. García Lorca y O. Paz, y su obra alcanzó difusión europea.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A su regreso a Cuba, Nicolas Guillén dirigió la revista Mediodía y participó de los movimientos de vanguardia en las tribunas de Gaceta del Caribe y Revista Avance. Pasó luego años de exilio, viajando por Sudamérica, y en 1956 recibió el Premio Lenin de la Unión Soviética, hasta que el triunfo de la Revolución castrista, en 1959, le permitió regresar a la isla, donde desempeñó distintos cargos, como la presidencia de la Unión de Escritores, desde 1961, y misiones diplomáticas de relieve.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En cuanto a su actividad literaria, Guillén se inició en el posmodernismo, aunque pronto su producción se inscribió dentro de la llamada línea realista de los múltiples vanguardismos cubanos, cultivando como ningún otro autor la llamada poesía negra o antillana.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Desde su condición de mulato expresó con un peculiar sentido rítmico la temática del mestizaje, en un contexto social y político que manifestaba la dura opresión y servidumbre sufrida por el pueblo. En sus comienzos le caracterizó incluso una fonética afrocubana, que más tarde abandonó para desmarcarse de la tradición oral folclórica.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A esta primera época pertenecen Motivos de son (1930) y Sóngoro cosongo (1931). Poco después, con West Indies Limited (1934) se alejó del mero ejercicio rítmico para incorporar la protesta política y antiimperialista, orientándose hacia una cólera militante y comprometida con el hombre.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">El poema más conocido del libro, Balada de los dos abuelos, indicó la madura aceptación de lo africano y de lo español en una misma sangre: el abuelo blanco y el abuelo negro, que evocan además la crueldad del tráfico de esclavos. En poemas como Sensemayá y La muerte del Ñeque se inspiró en ritos y creencias africanos, sin que ello supusiera un rechazo de la cultura blanca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Nicolas Guillén siguió evolucionando en la dirección de las preocupaciones políticas y sociales con Cantos para soldados y sones para turistas (1937), donde todavía conservó formas propias del canto y de la danza afrocubana al mismo tiempo que se hicieron ya evidentes algunos de los rasgos estilísticos que predominaron en su lírica posterior, como el uso frecuente que hizo de onomatopeyas "jitanjáforas" que aparecieron abundantemente en la obra del fundador del futurismo, el italiano F. Marinetti, y la creada por el vanguardista cubano M. Brull, así como la rima aguda, las reiteraciones o la enumeración.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En el mismo año de 1937 lanzó una acusación hacia el impacto y la injusticia de la Guerra Civil española y del asesinato de F. García Lorca, en Poemas en cuatro angustias y una esperanza. Después, aunque conservó siempre una particular claridad expresiva popular, el elemento rítmico fue decreciendo en beneficio de un tono más elevado y ambicioso desde El son entero (1947) hasta La paloma de vuelo popular (1958) y sus poesías en sazón revolucionaria de Antología mayor (1964), donde mostró su compromiso con la Revolución cubana y los desheredados del mundo.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Además, su poesía se hizo eco también de las inquietudes neorrománticas y metafísicas del momento, como la trascendencia del amor y la muerte que ocuparon un espacio importante en su obra. Otras obras en esta dirección fueron: Tengo (1964), donde manifestó su júbilo ante la Cuba revolucionaria y Poemas de Amor, que apareció el mismo año. Más tarde publicó títulos como El gran zoo (1967), La rueda dentada (1972), El diario de a diario (1972) y Por el mar de las Antillas anda un barco de papel (1977). Además, en Prosa de prisa (1975-1976) recogió una selección de sus trabajos periodísticos. Y aún dentro de su poesía cabe destacar el singular Poemas para niños y mayores de edad (1977), donde siguió demostrando su gran capacidad para conjugar preocupaciones diversas y encontrar formas de expresión constantemente renovadas.</div> <div style="text-align:center;"><br></div></div> <div style="text-align:center;">Lista De Poemas: <a href="https://mundopoetico.es/nicolas-guillen/" title="Nicolás Guillén">Nicolás Guillén</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2637-digo-que-yo-soy-un-hombre-puro.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Nicolás Guillén, Prosa, Poesia, Verso, Poema De Vida, Poema De Libertad</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:20:17 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><p style="text-align:center;text-shadow:rgba(0,0,0,0.4) 0px 4px rgba(0,0,0,0.0980392);"><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446225888_digo-que-yo-soy-un-hombre-puro.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446225888_digo-que-yo-soy-un-hombre-puro.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></p></div> <div style="text-align:center;"> Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.</div> <div style="text-align:center;"> Entre otras cosas</div> <div style="text-align:center;"> falta saber si es que lo puro existe.</div> <div style="text-align:center;"> O si es, pongamos, necesario.</div> <div style="text-align:center;"> O posible.</div> <div style="text-align:center;"> O si sabe bien.</div> <div style="text-align:center;"> ¿Acaso has tú probado el agua químicamente pura,</div> <div style="text-align:center;"> el agua de laboratorio,</div> <div style="text-align:center;"> sin un grano de tierra o de estiércol,</div> <div style="text-align:center;"> sin el pequeño excremento de un pájaro,</div> <div style="text-align:center;"> el agua hecha no más de oxígeno e hidrógeno?</div> <div style="text-align:center;"> ¡Puah!, qué porquería.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Yo no te digo pues que soy un hombre puro,</div> <div style="text-align:center;"> yo no te digo eso, sino todo lo contrario.</div> <div style="text-align:center;"> Que amo (a las mujeres, naturalmente,</div> <div style="text-align:center;"> pues mi amor puede decir su nombre),</div> <div style="text-align:center;"> y me gusta comer carne de puerco con papas,</div> <div style="text-align:center;"> y garbanzos y chorizos, y</div> <div style="text-align:center;"> huevos, pollos, carneros, pavos,</div> <div style="text-align:center;"> pescados y mariscos,</div> <div style="text-align:center;"> y bebo ron y cerveza y aguardiente y vino,</div> <div style="text-align:center;"> y fornico (incluso con el estómago lleno).</div> <div style="text-align:center;"> Soy impuro ¿qué quieres que te diga?</div> <div style="text-align:center;"> Completamente impuro.</div> <div style="text-align:center;"> Sin embargo,</div> <div style="text-align:center;"> creo que hay muchas cosas puras en el mundo</div> <div style="text-align:center;"> que no son más que pura mierda.</div> <div style="text-align:center;"> Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de los novios que se masturban</div> <div style="text-align:center;"> en vez de acostarse juntos en una posada.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de los colegios de internado, donde</div> <div style="text-align:center;"> abre sus flores de semen provisional</div> <div style="text-align:center;"> la fauna pederasta.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de los clérigos.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de los académicos.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de los gramáticos.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de los que aseguran</div> <div style="text-align:center;"> que hay que ser puros, puros, puros.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de la mujer que nunca lamió un glande.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza del que nunca succionó un clítoris.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza de la que nunca parió.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza del que no engendró nunca.</div> <div style="text-align:center;"> La pureza del que se da golpes en el pecho, y</div> <div style="text-align:center;"> dice santo, santo, santo,</div> <div style="text-align:center;"> cuando es un diablo, diablo, diablo.</div> <div style="text-align:center;"> En fin, la pureza</div> <div style="text-align:center;"> de quien no llegó a ser lo suficientemente impuro</div> <div style="text-align:center;"> para saber qué cosa es la pureza.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Punto, fecha y firma.</div> <div style="text-align:center;"> Así lo dejo escrito.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"> Pintura de Laurie Cooper.</div> <div style="text-align:center;"></div> <div style="text-align:center;"> </div> <div style="text-align:center;">Autor: <a href="https://mundopoetico.es/nicolas-guillen/" title="Nicolás Guillén">Nicolás Guillén</a></div>]]></turbo:content>
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<link>https://mundopoetico.es/2636-federico-garcia-lorca_biografia.html</link>
<author>Poetico</author>
<category>Principal, Prosa, Poesia, Verso, Poetas Españoles, Biografia, Federico Garcia Lorca</category>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2015 18:15:11 +0100</pubDate>
<turbo:content><![CDATA[<div style="text-align:center;"><span ><a href="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446225196_garcia_lorca.webp" class="highslide" target="_blank"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/thumbs/1446225196_garcia_lorca.webp" itemprop="image" style="max-width:100%;" alt=""></a></span></div> <div style="text-align:center;">(Fuente Vaqueros, España, 1898 - Víznar, id., 1936) Poeta y dramaturgo español. Los primeros años de la infancia de Federico García Lorca transcurrieron en el ambiente rural de su pequeño pueblo granadino, para después ir a estudiar a un colegio de Almería.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Continuó sus estudios superiores en la Universidad de Granada: estudió filosofía y letras y se licenció en derecho. En la universidad hizo amistad con Manuel de Falla, quien ejerció una gran influencia en él, transmitiéndole su amor por el folclore y lo popular.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Federico García Lorca a los 18 años</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">A partir de 1919, se instaló en Madrid, en la Residencia de Estudiantes, donde conoció a Juan Ramón Jiménez y a Machado, y trabó amistad con poetas de su generación y artistas como Buñuel o Dalí. En este ambiente, Lorca se dedicó con pasión no sólo a la poesía, sino también a la música y el dibujo, y empezó a interesarse por el teatro. Sin embargo, su primera pieza teatral, El maleficio de la mariposa, fue un fracaso.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">En 1921 publicó su primera obra en verso, Libro de poemas, con la cual, a pesar de acusar las influencias románticas y modernistas, consiguió llamar la atención. Sin embargo, el reconocimiento y el éxito literario de Federico García Lorca llegó con la publicación, en 1927, de Canciones y, sobre todo, con las aplaudidas y continuadas representaciones en Madrid de Mariana Pineda, drama patriótico.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre 1921 y 1924, al mismo tiempo que trabajaba en Canciones, escribió una obra basada en el folclore andaluz, el Poema del cante jondo (publicado en 1931), un libro ya más unitario y madurado, con el que experimenta por primera vez lo que será un rasgo característico de su poética: la identificación con lo popular y su posterior estilización culta, y que llevó a su plena madurez con el Romancero gitano (1928), que obtuvo un éxito inmediato. En él se funden lo popular y lo culto para cantar al pueblo perseguido de los gitanos, personajes marginales marcados por un trágico destino. Formalmente, Lorca consiguió un lenguaje personal, inconfundible, que reside en la asimilación de elementos y formas populares combinados con audaces metáforas, y con una estilización propia de las formas de poesía pura con que se etiquetó a su generación.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Tras este éxito, Lorca viajó a Nueva York, ciudad en la que residió como becario durante el curso 1929-1930. Las impresiones que la ciudad imprimió en su ánimo se materializaron en Poeta en Nueva York (publicada póstumamente en 1940), un canto angustiante, con ecos de denuncia social, contra la civilización urbana y mecanizada de hoy. Las formas tradicionales y populares de sus anteriores obras dejan paso en esta otra a visiones apocalípticas, hechas de imágenes ilógicas y oníricas, que entroncan con la corriente surrealista francesa, aunque siempre dentro de la poética personal de Lorca.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">De nuevo en España, en 1932 Federico García Lorca fue nombrado director de La Barraca, compañía de teatro universitario que se proponía llevar a los pueblos de Castilla el teatro clásico del Siglo de Oro. Su interés por el teatro, tanto en su vertiente creativa como de difusión, responde a una progresiva evolución hacia lo colectivo y un afán por llegar de la forma más directa posible al pueblo. Así, los últimos años de su vida los consagró al teatro, a excepción de dos libros de poesía: Diván del Tamarit, conjunto de poemas inspirados en la poesía arabigoandaluza, y el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1936), hermosa elegía dedicada a su amigo torero, donde combina el tono popular con imágenes de filiación surrealista.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Las últimas obras de Federico García Lorca son piezas teatrales. Yerma (1934) es una verdadera tragedia al modo clásico, incluido el coro de lavanderas, con su corifeo que dialoga con la protagonista comentando la acción. Parecido es el asunto en Bodas de Sangre (1933), donde un suceso real inspiró el drama de una novia que huye tras su boda con un antiguo novio (Leonardo). La huida, llena de premoniciones, en la que la propia muerte aparece como personaje, presagia un final al que se viene aludiendo desde la primera escena y en el que ambos hombres se matarán, segando así la posibilidad de continuidad de la estirpe por ambas ramas y renovando la muerte del padre del novio a manos de la familia de Leonardo. De esta manera, la pasión y la autobúsqueda concluyen con la destrucción de todo el orden establecido.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">Entre toda ellas destaca La Casa de Bernarda Alba (1936), donde la pasión por la vida de la joven Adela, encerrada en su casa junto con sus hermanas a causa del luto de su padre y oprimida bajo el yugo de una madre tiránica, se rebelará sin temor a las últimas consecuencias. De esta manera, su pasión por la vida se estrellará contra el muro de incomprensión de su familia concluyendo todo con su eliminación. Junto con la figura de la protagonista, destaca la serie de retratos femeninos que realiza el autor, desde la propia Bernarda hasta la vieja criada confidente de todas (La Poncia), la hermana amargada y envidiosa (Martirio) o la abuela enloquecida que se opone a la tiranía de Bernarda.</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;">La casa de Bernarda Alba, considerada su obra maestra, fue también la última, ya que ese mismo año, al estallar la guerra civil, fue detenido por las fuerzas franquistas y fusilado diez días más tarde, bajo acusaciones poco claras que señalaban hacia su papel de poeta, librepensador y personaje susceptible de alterar el «orden social».</div> <div style="text-align:center;"> <p style="text-align:center;"><img src="https://mundopoetico.es/uploads/posts/2015-10/1446225205_garcia_lorca_2.webp" alt=""></p></div> <div style="text-align:center;">Final de La casa de Bernarda Alba </div> <div style="text-align:center;">en el manuscrito autógrafo de Lorca</div> <div style="text-align:center;"><br></div> <div style="text-align:center;"><span style="color:rgb(39,39,39);letter-spacing:0px;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;font-family:verdana;">Lista De Poemas: </span><a href="https://mundopoetico.es/federico-garcia-lorca/" title="https://mundopoetico.es/federico-garcia-lorca/" style="text-decoration:none;color:rgb(30,30,30);letter-spacing:0px;line-height:18px;text-align:center;word-spacing:0px;font-family:verdana;">Federico García Lorca</a><br></div>]]></turbo:content>
</item></channel></rss>