Ella se fue para no volver (Nada valió la pena)
Tantos, tantos son los momentos
que se desvanecen y se pierden muy lentamente,
y tantas ansias, sueños desgarrados,
perdidos y arrebatados por la vileza de aquellos.
¡Faltos de honor! Pero tú, ¡tú! No me esperaste,
no aguardaste la llegada del amor,
la llegada de tu fiel compañero, aquél que te siente,
que te piensa, que te ama sin maldad alguna,
sin mentira, sin engaño.
Y me pregunto tristemente,
¿por qué la vida me golpea tanto? ¡Por qué!...
Si lo único que hice fue amarte,
sentirte cerca, luchar a tu lado juntos los dos.
Pero escogiste otros rumbos,
otros caminos lejos de mí, y yo aquí en soledad,
ahogándome lentamente y muriendo.
Pero nunca sabrás
si esto que ocurrió entre tú y yo, fue amor.
Pero ya no me queda nada,
solamente la larga espera... Y tal vez esta triste alma
llegue por fin a olvidarte.
Sé muy bien que nunca jamás,
despertaré con tu luz,
con tu dulce voz, con los sueños de tu amor,
pues laceraste mi corazón,
y colmaste mis días de incertidumbres y tristeza,
pero ya no importa, ya no importa...
Autor: Dante Moshue Díaz Linares