Me da la mano y me conduce
hasta la piedra, 
me muestra su mirada
de actinia
y luego se desnuda,
moja mis labios
con un sabor a frutas incendiadas,
ata sus pies a mi cintura,
se agita
como una cabellera que desova
bajo el agua,
en mar su vientre se transforma,

me hace el amor quinientos años,
y llora.

De "Colores desunidos" Ediorial AbeZetario, 2010
 
Autor del poema: Adolfo Burriel
Compartir
Mundo Poetico

Hola, mi nombre es Alexander, Webmaster, amante del mundo de la informática, tecnología y de todo lo relacionado con ella... Empece este sitio, buscando la manera de compartir, tutoriales en linea, videotutoriales, aprendizajes, cursos online, entre otros... En pocas palabras información útil y veraz...Leer mas...