Agua amarga de un mar cuya ribera
era el párpado azul. Qué cielo ido
de ese mar a otro mar, entristecido
de lágrimas también y azul ojera.

Yo las amé a las dos. La una era
triste y frágil y pálida de olvido.
Y la otra... ¿la otra?... hubiera sido
-si sido hubiese- igual a la primera.

¿Qué misterio de amor será este vano
ambicionar el fruto no caído,
cuando se tiene el fruto entre la mano?

Y soñar en un cielo descendido,
soñándolo lejano, y tan cercano
de una mar a otra mar el cielo ido.

Compartir
Mundo Poetico

Hola, mi nombre es Alexander, Webmaster, amante del mundo de la informática, tecnología y de todo lo relacionado con ella... Empece este sitio, buscando la manera de compartir, tutoriales en linea, videotutoriales, aprendizajes, cursos online, entre otros... En pocas palabras información útil y veraz...Leer mas...