La unión de nuestras bocas
que cosa más esplendorosa,
el sabor de nuestras lenguas
hacen más dulces estas letras...
Tómame con todo tu amor,
haz tuya toda mi pasión,
yo aguardo el preciso instante,
para hacerte mía con desplante...
Te quejas al ritmo de mi vaivén,
me besas como parte de tu ser,
mientras yo busco tu mirada
y decirte que eres mi amada...
El sudor de nuestros pechos,
humedece hasta nuestro lecho,
no necesitamos ninguna frase
para que pase lo que pase...
No quiero de ti separarme,
eres más que mi contraparte,
eres mi felicidad tan negada,
curando mi alma estropeada...
Quiero dentro de ti permanecer,
hasta que me sorprenda el amanecer,
llorar por tenerte junto a mí,
porque finalmente soy feliz...
He llorado todos estos días,
recordando esos momentos,
demasiado larga mi agonía,
eternizando mis tormentos...
No reflexiones mi poesía...vívela
Autor: Carlos Armijo Rosas