Es preciso que cuente la historia de Juanico, aquél a quien sedujo mi niñera, una tarde de verano. ( Se ha dicho que fue bajo...
Igual que en esas series de cajas chinas, donde va el espacio acotándose más y más, ciñéndose a una cuadrada almendra de vacío...
¿Qué haremos en invierno -me preguntas-, sin un mal cobertor que nos defienda del frío? ¿ Qué participada prenda abrigará las...
Porque estás ahí delante -siempre delante, eso sí-, pero confieso humildemente que no puedo encerrarte en un cauce....
Qué indefinible tristeza, cuando uno escucha las palabras casi sin sentido que surten de miles de labios...
Tierra mía, florido campo en el que sepulto mi raíz, los ojos quedan en la copa, mirándote......
Vuelo inútil : la luna ya ha perdido tu espíritu y tu canto ya tiene por estela el silencio. Pronto, estrella llovida,...
Oh aquellos días claros de mi niñez, aquellos días entre jardines, entre libros y sueños, a qué poco han quedado reducidos: las...
Amor, amor, amor, la savia suelta, el potro desbocado, amor, al campo, la calle, el cielo, las ventanas libres......
¿Adónde va el amor, por más que duela el corazón a cada estrecho paso; con qué peso se hunde, en qué fracaso el beso se anonada...
¡Oh soledad, mi soledad, aroma de la muerte, naufragio del contiguo vivir, cuchillo, llama......
Entrada ya la noche, empapado el desmonte por la lluvia reciente, trepábamos por él, y el mismo ramo vencido de mimosas nos...












