Este largo cansancio

Este largo cansancio se hará mayor un día y el alma dirá al cuerpo que no quiere seguir arrastrando su masa por la rosada vía...

El niño solo

Como escuchase un llanto, me paré en el repecho y me acerqué a la puerta del rancho del camino. Un niño de ojos dulces me miró...

El establo

Al llegar la medianoche y al romper en llanto el Niño, las cien bestias despertaron y el establo se hizo vivo. Y se fueron...

El espino

El espino prende a una roca su enloquecida contorsión, y es el espíritu del yermo, retorcido de angustia y sol. La encina es...

El encuentro

Le he encontrado en el sendero. No turbó su ensueño el agua ni se abrieron más las rosas; abrió el asombro mi alma. ¡Y una pobre...

El corro luminoso

Corro de las niñas corro de mil niñas a mi alrededor: ¡oh Dios, yo soy dueña de este resplandor! En la tierra yerma, sobre aquel...

El ángel guardián

Es verdad, no es un cuento; hay un Ángel Guardián que te toma y te lleva como el viento y con los niños va por donde van. Tiene...

Esta Tarde

Ahora quiero amar algo lejano... Algún hombre divino Que sea como un ave por lo dulce, Que haya habido mujeres infinitas Y sepa...

El peatón

Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O...

Epigrama

Cuando un hombre ha agotado hasta el último newton de esperanza, y la inercia es ya la única fuerza...

Esto y no más

Peregrinaje sin altar que avanza en tanto retrocede pues su meta no es más que un agua oscura helada y quieta que sume en el...