¡Ciencia! ¡verdadera hija del tiempo tú eres! que alteras todas las cosas con tus escrutadores ojos. ¿Por qué devoras así el...
No me han visto tus ojos. Tan virgen como el agua creadora de la linfa. No me han visto....
Le creo al viento un pecho, una cadera sobre la que apoyarme. Creo al rechazo un rostro que con el mío comparo. Me sirvo de las...
Senza flash! «Sin flash!» (exclamación que se oye a menudo en las galerías italianas) Sin llama, sin noches de insomnio, sin...
Furtivos, silenciosos, tensos, avizorantes, se deslizan, escrutan y apartando la rama alargan sus miradas hasta el lugar del...
Costas rompientes del entonces resacas subvivencias que arenan el ahora......
Nada a las fuerzas próvidas demando, pues mi propia virtud he comprendido. Me basta oír el perennal ruido que en la concha...
¡A mí n'ámas me gusta que dali gustu al cuerpo! Si yo fuera bien rico, jacía n'ámas eso:......
Cantaba el ruiseñor su serenata. En el nocturno piélago se hundía detrás de la imponente serranía la luna como góndola de...
Déjame susurrarte al oído, el sentir más puro de mi alma... Y permíteme proclamarte en secreto, bellas palabras de amor que...
Suelta mi manso, mayoral extraño, pues otro tienes de tu igual decoro, deja la prenda que en el alma adoro, perdida por tu bien...
Si culpa el concebir, nacer tormento, guerra vivir, la muerte fin humano; si después de hombre, tierra y vil gusano, y después...












