La muchacha dorada se bañaba en el agua y el agua se doraba......
El remanso del aire bajo la rama del eco. El remanso del agua...
Esa pared me inhibe lentamente piedra a piedra me agravia ya que no tengo tiempo de bajar hasta el mar y escuchar su siniestra...
Apareciste tú en mi camino y a ti entregué mi corazón tú presencia me cambió el destino eres la fuerza de mi razón....
Un hombre triste su barco: Alegre, ése fue Jim. Dulce conmigo, mas no risueño; qué corazón....
Anónimo (S. XV) A una señora que aquí está, yo la tendré o me costará. Una señora de cuerpo gentil......
No puedo dormir sola, no. ¿Qué haré, desdichada, si no se me pasa? ¡Tanto me atormenta el amor!...
Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo....
Viendo el Amor un día que mil lindas zagalas huían de él medrosas por mirarle con armas, dicen que de picado les juró la...
Digo: comience el sendero a serpear delante de la casa. Vuelva el día vivido a transportarme lejano entre los chopos....
Tengo a veces un sueño penetrante De una mujer desconocida a la que amo y que me ama Y que no es, cada vez, en absoluto la misma...
Tú vives siempre en tus actos. Con la punta de tus dedos pulsas el mundo, le arrancas auroras, triunfos, colores, alegrías: es...












