Yo vivo encadenado a tu hermosura, lo mismo que a su roca, Prometeo; sin poder quebrantar la ligadura que me une a ti... por más...
Azul... azul... azul estaba el cielo. El hálito quemaste del estío comenzaba a dorar el terciopelo del prado, en donde se...
A veces melancólico me hundo en mi noche de escombros y miserias, y caigo en un silencio tan profundo que escucho hasta el latir...
¿Ves ese roble que abatir no pudo ayer el huracán que asoló el monte y que finge en el monte un alto y rudo centinela que mira...
Viendo a Garrik actor de la Inglaterra el pueblo al aplaudirle le decía: «Eres el mas gracioso de la tierra y el más feliz...» Y...
Yo tengo en el hogar un soberano único a quien venera el alma mía; es su corona de cabello cano, la honra es su ley y la virtud...
Mi tristeza es un mar; tiene su bruma que envuelve densa mis amargos días; sus olas son de lágrimas; mi pluma está empapada en...
Allá del revuelto mar Tras los secos arenales, Donde sus limpios cristales Las ondas van a estrellar, Donde en lucha singular...
Suspende, mi caro amigo, tus pasos por un instante: no está la ermita distante, y apenas las cinco son. Ven a admirar bajo el...
A La Muerte De Don Jose Maria De Heredia Le poète est semblable aux oiseaux de passage, Qui ne batissent point leur nid sur le...
¡Qué dulce es una cama regalada! ¡Qué necio, el que madruga con la aurora, aunque las musas digan que enamora oír cantar un ave...
¡Qué ardor hierve en mis venas! ¡Qué embriaguez! ¡Qué delicia! ¡Y en qué fragante aroma se inunda el alma mía!......












