Nada mas distante que el mar y el firmamento pero siempre hay un punto, un instante, una mirada en que unen sus aguas y su cielo...
Niñita de pescadores que con viento y olas puedes, duerme pintada de conchas, garabateada de redes....
El nombre mío que he perdido, ¿dónde vive, dónde prospera? Nombre de infancia, gota de leche, rama de mirto tan ligera. De no...
Hay países que yo recuerdo como recuerdo mis infancias. Son países de mar o río, de pastales, de vegas y aguas. Aldea mía sobre...
Por diez centavos lo compré en la esquina y vendiómelo un ángel desgarbado; cuando a sacarle punta lo ponía lo vi como un cañón...
Camino lentamente por la senda de acacias, me perfuman las manos sus pétalos de nieve, mis cabellos se inquietan bajo céfiro...
Buscando raíces de alas la frente se le desplaza a derecha e izquierda....
El rosal en su inquieto modo de florecer va quemando la savia que alimenta su ser. ¡Fijaos en las rosas que caen del rosal:...
Las dulces mensajeras de la tristeza son... son avecillas negras, negras como la noche. ¡Negras como el dolor! ¡Las dulces...
Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos...
Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O...
Hay sobre mì, lloviendo hojas secas, todas llenas de recuerdos; quizà tan sòlo presienten que tù ya no volveràs. Miro hacia el...












