Hay dulzura infantil En la mañana quieta. Los árboles extienden Sus brazos a la tierra. Un vaho tembloroso Cubre las sementeras,...
La Tarara, sí; la tarara, no; la Tarara, niña, que la he visto yo....
Quiero soñar contigo, rubia y alta amazona que has cruzado esta tarde mis predios sin saber que el hombre por quien vuelves e...
Silvio a una blanca corderilla suya, de celos de un pastor, tiró el cayado, con ser la más hermosa del ganado; ¡oh amor!, ¿qué...
Primero es abrazalla y retozalla, y con besos un rato entretenella. Primero es provocalla y encendella, después luchar con ella...
[Dante Gabriele Rossetti, Il sogno di Dante al momento della morte di Beatrice. 1871] Bien sabe a cuál saluda y...
Asomaba a sus ojos una lágrima y a mi labio una frase de perdón, habló el orgullo y se enjugó su llanto y la frase en mis labios...
Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino!, menos bien las estudias que las vendes; lo que te compran solamente entiendes; más que...
Es tan adorable introducirme en su lecho, y que mi mano viajera descanse, entre sus piernas, descuidada y al desenvainar la...
-La tienda de la noche se ha rasgado hacia Oriente.- Tu espíritu amanece maravillosamente; su luz penetra en mi alma como el sol...
Más allá del deseo y su luz torpe, más allá de la risa, al otro lado de ese instante sin tiempo o la nostalgia, lejos de la...
Rezúmame, sórbeme, mujer, hasta el delirio, y cúbreme de esperma....












