Irrite la codicia por rumbos ignorados a la sonante Tetis y bramadores austros; el pino que habitaba del Betis fortunado las...
¡Piedad, piedad, Dios mío! ¡Que tu misericordia me socorra! Según la muchedumbre de tus clemencias, mis delitos borra....
He llegado al inicio, como quien se extravía bajo la rotación laberíntica de un bosque sin raíces....
Sólo una vez supe para qué servía la vida. En Boston, de repente, lo entendí; caminé junto al río Charles, observé las luces...
Yo estaba envuelta en piel negra y blanca y tú me deshiciste y entonces me colocaste en la luz dorada y entonces me coronaste,...
¡Ausente! La mañana en que me vaya más lejos de lo lejos, al Misterio, como siguiendo inevitable raya, tus pies resbalarán al...
¡Oh cuán claras señales habéis dado, alto Bartholomeo de Ruffino, que de Parnaso y Ménalo el camino habéis dichosamente paseado!...
Las montañas se deshacen, el ganado se ha perdido; el sol regresa a su fragua: todo el mundo se va huido....
Árbol hermano, que clavado por garfios pardos en el suelo, la clara frente has elevado en una intensa sed de cielo;...
I. Amarás la belleza, que es la sombra de Dios sobre el Universo. II. No hay arte ateo. Aunque no ames al Creador, lo afirmarás...
Siento mi corazón en la dulzura fundirse como ceras: son un óleo tardo y no un vino mis venas,...
Una niña que es inválida dijo: «¿Cómo danzo yo?» Le dijimos que pusiera a danzar su corazón......












