Y le preguntaron A Caín, el viejo Padre: ¿Por qué nos ordenas Que no Abracemos A aquellos que amamos? Y Caín les dijo a ellos:...
Manos las de mi madre, tan acariciadoras, tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras. ¡Sólo ellas son las santas, sólo...
Cuando haya muerto, llórame tan sólo mientras escuches la campana triste, anunciadora al mundo de mi fuga del mundo vil hacia el...
Extrañas formas tiene el amor. Las galas del deseo se nutren de harapos de desdicha y de frío. Por debajo del gozo respiran los...
Entre italiano y flamenco, ¿cómo cantaría aquel Silverio? La densa miel de Italia con el limón nuestro, iba en el hondo llanto...
Yo pienso en ti, tú vives en mi mente, sola, fija, sin tregua, a toda hora, aunque tal vez el rostro indiferente no deje...
Brilla la luna entre el viento de otoño, en el cielo luciendo como un dolor largamente sufrido. Pero no será, no, el poeta quien...
De los cuatro muleros que van al campo, el de la mula torda, moreno y alto....
Vienes a mí, te acercas y te anuncias con tan leve rumor, que mi reposo no turbas, y es un canto milagroso cada una de las...
Escrito está en mi alma vuestro gesto, y cuanto yo escribir de vos deseo; vos sola lo escribisteis, yo lo leo tan solo, que aun...
Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza. Córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor....
Cuando sobre el pecho inclinas la melancólica frente, una azucena tronchada me pareces....












