Nunca más bella iluminó la aurora de los montes el ápice eminente ni el aura suspiró más blandamente, ni más rica esmaltó los...
Tirsis, habitador del Tajo umbrío, con el más vivo fuego a Clori amaba; a Clori, que, con rústico desvío, las tiernas ansias del...
Cambió Sïón la pompa de alegría por el cilicio y el oscuro velo, sólo una voz profunda noche y día rompe el mustio silencio de...
Irrite la codicia por rumbos ignorados a la sonante Tetis y bramadores austros; el pino que habitaba del Betis fortunado las...
¡Piedad, piedad, Dios mío! ¡Que tu misericordia me socorra! Según la muchedumbre de tus clemencias, mis delitos borra....
Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y...
He llegado al inicio, como quien se extravía bajo la rotación laberíntica de un bosque sin raíces....
Besa el aura que gime blandamente las leves ondas que jugando riza, el sol besa a la nube en Occidente y de púrpura y oro la...
Yo estaba envuelta en piel negra y blanca y tú me deshiciste y entonces me colocaste en la luz dorada y entonces me coronaste,...
¡Ausente! La mañana en que me vaya más lejos de lo lejos, al Misterio, como siguiendo inevitable raya, tus pies resbalarán al...
¡Oh cuán claras señales habéis dado, alto Bartholomeo de Ruffino, que de Parnaso y Ménalo el camino habéis dichosamente paseado!...
Ovillejos¿Quién menoscaba mis bienes? ¡Desdenes! ¿Y quién aumenta mis duelos? ¡Los celos! ¿Y quién prueba mi paciencia?...












