Te quiero… Te quiero tanto amada mía, te amo con locura, con pasión y frenesí... Vives en mi memoria, habitas en mi corazón;...
Es preciso que cuente la historia de Juanico, aquél a quien sedujo mi niñera, una tarde de verano. ( Se ha dicho que fue bajo...
Los amantes se tienden en el lecho y suavemente van ocultando las palabras y los besos. Están desnudos como niños desvalidos y...
Ruge el mar, y se encrespa y se agiganta; la luna, ave de luz, prepara el vuelo y en el momento en que la faz levanta, da un...
Yo vi, joven señora, su bello cuerpo entre las piedras como una orquídea......
¡Una foto, por dios, hazle una foto y una tras otra y así hasta cincuenta! quizás dentro de un tiempo ya no sienta la emoción...
Los ojos eran extremadamente hermosos. Los labios de una carne muy dulce. No era, en fin, tan joven como su belleza....
Anónimo ( finales s. xv) ¡Oh, oh, oh, gran maravilla! Gran maravilla esta noche: una virgen ha parido, y sigue siendo doncella....
Estuvo ella tan cerca, su cuerpo junto al mío, que entreverle los senos era amarla dos veces. Iba el río cantando porque el agua...
Apuro sediento tu tierno gemido, tu intimidad que me embriaga y ardiente, la lengua del dulce deseo, pasión cuyo vino no sacia....
Yo te diré los sueños de mi vida en lo más hondo de la noche azul... Mi alma desnuda temblará en tus manos, sobre tus hombros...
Su desnudo arrebata el brillo a los cuchillos. Su piel es sombra estéril de páramo, licor de soledades....












