Tu cabellera es negra como el ala del misterio; tan negra como un lóbrego jamás, como un adiós, como un "¡quién sabe!"...
Tu cabellera es negra como el ala del misterio; tan negra como un lóbrego jamás, como un adiós, como un "¡quién sabe!"...
Amiga, mi larario esta vacío: desde que el fuego del hogar no arde, nuestros dioses huyeron ante el frío; hoy preside en sus...
