A Peñalolen

Boscajes apacibles de la Hermita, ¡oh cuánto a vuestra sombra me recreo, y con qué encanto celestial poseo lo que en vano se...

A Portobelo

Portobelo ilustre, léxico de piedra, jardín de recuerdos, ciudad noble y fiel: bajo tus espesas cortinas de yedra dormita un...

Ciudad sin sueño

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas. Vendrán las...