Oye, hijo mío, el silencio. Es un silencio ondulado......
Si muero, dejad el balcón abierto......
La muchacha dorada se bañaba en el agua y el agua se doraba......
He cerrado mi balcón porque no quiero oír el llanto pero por detrás de los grises muros......
Lámparas de cristal y espejos verdes. Sobre el tablado oscuro......
Los arqueros oscuros a Sevilla se acercan. Guadalquivir abierto......
La Carmen está bailando por las calles de Sevilla. Tiene blancos los cabellos......
Caña de voz y gesto, una vez y otra vez tiembla sin esperanza......
Yo me alivié a un pino verde por ver si la divisaba, y sólo divisé el polvo......
Árbol de Sangre riega la mañana por donde gime la recién parida. Su voz deja cristales en la herida......
Mi corazón oprimido Siente junto a la alborada El dolor de sus amores......
Arbolé, arbolé seco y verdé. La niña del bello rostro......












