No es él el que me lleva? Es mi vida que en su vida palpita. Es la llamada tibia de mi alma que se ha ido a cantar entre sus...
Soy una amanecida del amor? Raro que no me sigan centenares de pájaros picoteando canciones sobre mi sombrilla blanca. (Será que...
Yo fui estallido fuerte de la selva y el río, y voz entre dos ecos, me levanté en las cuestas. De un lado me estiraban las manos...
¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas de temblor de astros, ni en las alboradas vírgenes, ni en las tardes inmoladas?...
Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa como la hierba a que bajó el rocío, y desconocerán mi faz gloriosa las altas cañas cuando...
Tres árboles caídos quedaron a la orilla del sendero. El leñador los olvidó, y conversan apretados de amor, como tres ciegos. El...
Azul loco y verde loco del lino en rama y en flor. Mareando de oleadas baila el lindo azuleador....
Tengo la dicha fiel y la dicha perdida: la una como rosa, la otra como espina. De lo que me robaron no fui desposeída; tengo la...
Entre los gestos del mundo recibí el que me dan las puertas. En la luz yo las he visto o selladas o entreabiertas y volviendo...
Madre, cuando sea grande, ¡ay..., qué mozo el que tendrás! Te levantaré en mis brazos, como el zonda al herbazal....
Ha bajado la nieve, divina criatura, el valle a conocer. Ha bajado la nieve, mejor que las estrellas. ¡Mirémosla caer! Viene...
Manitas de los niños, manitas pedigüeñas, de los valles del mundo sois dueñas....












