Amanecida

Soy una amanecida del amor? Raro que no me sigan centenares de pájaros picoteando canciones sobre mi sombrilla blanca. (Será que...

Agua, vida y tierra

Yo fui estallido fuerte de la selva y el río, y voz entre dos ecos, me levanté en las cuestas. De un lado me estiraban las manos...

Volverlo a ver

¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas de temblor de astros, ni en las alboradas vírgenes, ni en las tardes inmoladas?...

Vergüenza

Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa como la hierba a que bajó el rocío, y desconocerán mi faz gloriosa las altas cañas cuando...

Tres arboles

Tres árboles caídos quedaron a la orilla del sendero. El leñador los olvidó, y conversan apretados de amor, como tres ciegos. El...

Riqueza

Tengo la dicha fiel y la dicha perdida: la una como rosa, la otra como espina. De lo que me robaron no fui desposeída; tengo la...

Puertas

Entre los gestos del mundo recibí el que me dan las puertas. En la luz yo las he visto o selladas o entreabiertas y volviendo...

Obrerito

Madre, cuando sea grande, ¡ay..., qué mozo el que tendrás! Te levantaré en mis brazos, como el zonda al herbazal....

Mientras baja la nieve

Ha bajado la nieve, divina criatura, el valle a conocer. Ha bajado la nieve, mejor que las estrellas. ¡Mirémosla caer! Viene...

Manitas

Manitas de los niños, manitas pedigüeñas, de los valles del mundo sois dueñas....