Un pebetero erótica fragancia de ámbar y nardo en el salón deslíe, al par que en bronce un sátiro sonríe impregnando de mal toda...
He vuelto al puerto tropical que un día miró el reposo de mi sed liviana bajo la sombra de tus brazos. Ana, tu boca era una...
Como la fruta original tú tienes duplicidad de hieles y panales. Eres todos los Males y los Bienes, sin saber de los Bienes y...
Cantaba el ruiseñor su serenata. En el nocturno piélago se hundía detrás de la imponente serranía la luna como góndola de...
Ojos indefinibles, ojos grandes, como el cielo y el mar hondos y puros, ojos como las selvas de los Andes: misteriosos...
Tus manos son mi caricia mis acordes cotidianos te quiero porque tus manos trabajan por la justicia si te quiero es porque sos...
Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cuatro y acabo la planilla y pienso diez minutos y estiro las...
Se retrocede con seguridad pero se avanza a tientas uno adelanta manos como un ciego ciego imprudente por añadidura pero lo...
Madre, cuando sea grande, ¡ay..., qué mozo el que tendrás! Te levantaré en mis brazos, como el zonda al herbazal....
Los sueños son pequeñas muertes tramoyas anticipos simulacros de muerte el despertar en cambio nos parece una resurrección y por...










