Preparadme una barca como un gran pensamiento... La llamarán La Sombra unos, otros La Estrella. No ha de estar al capricho de...
Ya vengo con el voto y la cadena, desengaño santísimo, a tu casa, porque de la mayor coluna y basa cuelgue de horror y de...
Hay mujeres que empapadas en ron hacen memoria de las cosas perdidas. La lumbre de sus cuerpos, el tibio don donde la fruta...
Despierta, tiemblo al mirarte; dormida, me atrevo a verte; por eso, alma de mi alma, yo velo mientras tú duermes....
XXXVII ¡Con qué artificio tan divino sales de esa camisa de esmeralda fina, oh rosa celestial alejandrina, coronada de granos...
Mía: así te llamas. ¿Qué más armonía? Mía: luz del día; mía: rosas, llamas....
Los signos del amor son infinitos, la defensa de los tuyos, las improntas y los sacrificios, el descenso si es necesario a los...
donde voy anotando mis enredos, a veces escribo de mis fricciones y a veces quiero escribir de vainas raras, aquellas que no...
Se han vestido de domingo mis tristezas de la semana, tal vez si logro engañarlas el lunes ya no vuelvan conmigo......
Tiemblas, y tus cabellos locos se desparraman Tal vez aquella mentira fue la más grande de tus escasas verdades......
He vuelto al viejo papel y la pluma para reencantarme con la poesía, reconozco tenerla algo abandonada entre desencantos y mi...
Quién eres bella desconocida que en mis sueños te apareces, no te he visto nunca antes despierto y te busco cada vez que puedo......












