Es muy bueno y delicioso Habitar en comunión; Es divino, es hermoso Ser de un solo corazón. No buscando ya lo nuestro Sino el...
Preparadme una barca como un gran pensamiento... La llamarán La Sombra unos, otros La Estrella. No ha de estar al capricho de...
Ya vengo con el voto y la cadena, desengaño santísimo, a tu casa, porque de la mayor coluna y basa cuelgue de horror y de...
Recuerdo que una vez te di un poema con los ojitos prietos y asordado, que aún no llegaba a ser, que era un poema en estado...
Despierta, tiemblo al mirarte; dormida, me atrevo a verte; por eso, alma de mi alma, yo velo mientras tú duermes....
(Seré curioso) En una exacta foto del diario señor ministro del imposible...
XXXVII ¡Con qué artificio tan divino sales de esa camisa de esmeralda fina, oh rosa celestial alejandrina, coronada de granos...
Mía: así te llamas. ¿Qué más armonía? Mía: luz del día; mía: rosas, llamas....
La tarde se escurecía entre la una y las dos, que viendo que el Sol se muere, se vistió de luto el sol. Tinieblas cubren los...
Miré, señora, la ideal belleza, guiándome el amor por vagarosas sendas de nueve cielos, y absorto en su grandeza, las ejemplares...
Juventud, yo te consumo con esta madera que fue verde en el humo más claro que haya llevado nunca el aire....
¡Qué bien te siento bajar! ¡qué despacio vas entrando caliente, viva, en mi cuerpo, desde ti misma manando igual que una fuente,...












