Todo lo que hay de triste sobre el mundo en tu espíritu, madre, resumiste, por que no se dijera que lo triste no es, además de...
¡Oh, cuan lejos están aquellos días en que cantando alegre y placentera, jugando con mi negra cabellera, en tu blando regazo me...
A la cara de mi hijo que duerme, bajan arenas de las dunas, flor de la caña...
Si un hijo la abrumaba, no sabía. Al principio pesaba lo que un nido, lo que una voz, sin voz para el gemido, lo que un perfume...
Duérmete, mi niño, duérmete sonriendo, que es la ronda de astros quien te va meciendo....
Un arrullo de sangre por las venas. Un cansancio de luz en las pupilas, un escozor de ala en las axilas y en la carne un...
A ti mujer de años luz, a ti mujer de años mil. Tu luz, tu sombra, tu esfuerzo, tu paciencia. Años luz colmadas de inocencia,...
Madre, madre: yo sé que tú no has muerto y que en aquella tarde me engañaron cuando la negra caja se llevaron y nuestro humilde...
La rosa colorada cogida ayer; el fuego y la canela que llaman clavel; el pan horneado de anís con miel, y el pez de la redoma...
Velloncito de mi carne, que en mis entrañas tejí, velloncito friolento, ¡duérmete apegado a mí! La perdiz duerme en el trébol...
Madre, desde la lejanía de tu gloria me llegan con frecuencia bendiciones, e infantiles fragmentos de oraciones que suavizan la...
Madre, madre, tú me besas, pero yo te beso más, y el enjambre de mis besos no te deja ni mirar... Si la abeja se entra al lirio,...












