Sensatez

07-52
Me había esforzado como Sísifo 
Y trabajado como Hércules 

Contra la carne que se rebela 
Había luchado, había asestado 
Tajos como para cortar montañas 
Y como Aquiles me había batido. 
Huraño amigo que me acompañas.

Tú lo sabes, coraje pagano, 
Que hicimos campañas. 
Y nada descuidamos 
En aquella guerra extenuante.

¡Trabajamos bien ! 
Pero todo en vano; 
El áspero gigante 
A todos sus esfuerzos 
Oponía su aire artero.

Y siempre un cobarde emboscado, 
Cercando mis consejos, 
Entregaba las llaves de la ciudad. 

Que mi suerte fuese mala o buena, 
Siempre un impulso de mi corazón 
Abría su puerta a la Gorgona, 
¡ Siempre el enemigo sobornador 
sabía envolver en una trampa 
incluso la victoria y el honor !
 
Yo era el vencido al que se asedia, 
Dispuesto a vender muy cara su sangre, 
Cuando, blanca en sus vestidos de nieve, 
Muy bella, la frente humilde y altiva, 
Una Señora apareció sobre la nube, 
Y de un signo hizo desaparecer la carne.

En una tempestad desconocida 
De rabia y gritos inhumanos, 
Desgarrándose su desnudo seno, 
El Monstruo volvió a sus caminos 
Por los bosques llenos de amores espantosos, 
Y la señora, juntando las manos: 

Mi pobre combatiente que profundizas 
-dijo – este dilema vano, 
tregua a las victorias desdichadas!
"Te llega un divino socorro, 
del cual yo soy segura mensajera, 
para tu salvación, posible al fin" 

-Oh, mi Señora de voz amada, 
anima a un herido, deseoso 
de ver terminar la guerra atroz, 
voz que habláis con un tono tan dulce 
y me anunciáis buenas cosas, 
mi Señora, ¿quién sois vos? 

Yo nací antes que todas las causas 
y veré el fin de todos 
los efectos, estrellas y rosas.
"Y al mismo tiempo, buena para vosotros, 
hombres débiles y pobres mujeres, 

¡ lloro y os encuentro locos ! 
"Lloro por vuestras tristes almas, 
a las que amo, pero tengo miedo 
de ellas y de sus infames deseos."
"Oh, esto no es la felicidad. 

Velado, aunque alguien diga que os amo, 
Velad, temed al sobornador, 
Velad, ¡ temed al día supremo ! 
¿ Quien soy yo ? me preguntabas tu.

Mi nombre inclina a los propios ángeles, 
Yo soy el corazón de la virtud, 
Yo soy el alma de la sensatez, 
Mi nombre quema al obstinado Infierno.

Yo soy la dulzura que endereza, 
Os amo a todos y no acuso a nadie, 
Mi nombre, sólo se llama promesa, 
Yo soy la única huésped oportuna, 

Habló al rey el verdadero lenguaje 
De la mañana rosada y del atardecer oscuro.

"Yo soy la PLEGARIA y mi compromiso 
es tu vicio ya lejos y derrotado. 

Mi convicción: "Se juicioso" 
-Si, mi Señora, y sed vos testigo.

Te sugiero seguir leyendo...

¿Te gusta este poema?

Poemas relacionados

  • Autor:
  • Editor: Mundo Poetico
  • Fecha:2015-10-22
  • Categorias: Principal / Alfonso Canales / Prosa / Poesia / Poema De Vida
  • Autor:
  • Editor: Mundo Poetico
  • Fecha:2015-10-08
  • Categorias: Principal / Rosana Acquaroni / Prosa / Poesia / Poesia de Muerte / Poema De Vida
  • Autor:
  • Editor: Mundo Poetico
  • Fecha:2015-10-05
  • Categorias: Principal / Victor Hugo / Prosa / Poesia / Poema De Vida / Poema De Libertad

Información

Usuarios que no esten registrados no pueden dejar comentarios, te invitamos a que te registre!