Soy infiel desde el instante en que vi tu boca,
delineada y sutilmente pintada,
como fino nácar,
entre lienzos de suspiros y devoción,
esclavo de tu piel, de tus besos…
Preso soy de tus delirios, de tus ansias,
pues te habéis adentrado,
en el fuego de mi alma, de mi ser...
Sujetaste mis designios a tus cárceles de pasión,
llevándome tan lejos,
en donde tus bellos ojos, se pierden,
junto al silencio de tus pasos...
Permíteme pintar en el bello lienzo de tu piel,
besos de dulzura, caricias de pasión,
en donde nuestros cuerpos
sujeten en sí mismos,
esta débil locura que nos consume por dentro,
la cual llevamos juntos, solo tú, solo yo.
Autor: Dante Moshue Díaz Linares




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