Tú mientras me hablabas
yo dulcemente te miraba
al oído me susurrabas
y en tus labios, yo besaba.
Pronuncié el dulce querer
vi en tú rostro el deseo
de tú boca quiero saber
eses besos que yo saboreo.
Como una excitante y asombrosa cascada
fluyes por mi cuerpo con sensualidad
palmo a palmo de forma ordenada
te envuelves en mi piel con suavidad.
Apagas mi sed con tus besos
y de tú manantial no paro de beber.
Eres la fuente de los deseos
y de tú fruta, me dás de comer.
Hambriento de ese amor original
me obsequias con delicados manjares
bebo del elixir de tú manantial
acompañado con deliciosos paladares.
Me alimentas de locura y de pasión
con caricias invades mis sentidos de placer
me llevas al delirio y a la excitación
y penetro en tus recodos a más no poder.
Son las dulces esencias del querer
que provocas cada día de mi vivir
son las delicias de cada amanecer
con amor y pasión, me haces sentir.
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