El amor que venció al tiempo
El tiempo transcurre, apacible y sin prisa,
mas no me impaciento por el mañana,
pues contigo me siento
inmensamente feliz;
fuimos dos almas destinadas
a encontrarse,
dos almas que nacieron para amarse,
dos almas que se buscaron,
desde mucho antes de nacer.
Autor: Dante Moshue Díaz Linares




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