A Gregorio Martínez Sierra Nada mejor para cantar la vida, y aún para dar sonrisas a la muerte, que la áurea copa en donde Venus...
La desdicha es muy variada. La desgracia cunde multiforme en la tierra. Desplegada por el ancho horizonte, como el arco iris,...
En mi dedo el anillo, la guirnalda nupcial mi sien decora; de sedas y diamantes busco el brillo, y soy feliz ahora....
Sus cuerpos bajo aquella luz rojiza, su desnudo irreal entre la rasa niebla. Fosforescía el cuarto, altas paredes.....
¡Beato sillón! La casa corrobora su presencia con la vaga intermitencia de su invocación en masa a la memoria....
De oleaje tú de entrega de redivivas muertes en el la maramor plenamente amada tu néctar piel de pétalo desnuda tus bipanales...
Solo palabras al viento eran tus mentiras y dichos, más ahora estás callada, y no dices nada, inmóvil y muda, como efigie de...
Caminas al viento y arrastras esa pesada capa, la cuál cubre por completo tu belleza incomparable… Desgárrame con tus besos, mi...
Soy infiel desde el instante en que vi tu boca, delineada y sutilmente pintada, como fino nácar, entre lienzos de suspiros y...
A veces tuvo algún dinero e invitó a sus camaradas de un sexo o de dos, inteligentes o encantadores, o bien ambas cosas, sin que...
Belleza singular, ingenio raro, fuera del natural curso del cielo, Etna de amor, que de tu mismo hielo despides llamas entre...
¿Dónde estás? que ya he sucumbido a los rayos de la primera luz, que la espera es mortecina y me desangra, que la noche se ha...












