Deténte, sombra de mi bien esquivo, imagen del hechizo que más quiero, bella ilusión por quien alegre muero, dulce ficción por...
Cuando, después de amarnos, te coges el cabello desordenado, ¡cómo son de hermosos tus brazos! cual en un libro abierto, surge...
Cúbreme, amor, el cielo de la boca con esa arrebatada espuma extrema, que es jazmín del que sabe y del que quema, brotado en...
Un laurel es tu mano entre mi mano y agua unitiva el río de tu brazo, ansias somos unidas por un lazo tenso de resistir y...
Con nuevos lazos, como el mismo Apolo, hallé en cabello a mi Lucinda un día, tan hermosa, que al cielo parecía en la risa del...
Cuando Preciosa el panderete toca y hiere el dulce son los aires vanos, perlas son que derrama con las manos; flores son que...
No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo...
Céfiro blando que mis quejas tristes tantas veces llevaste, claras fuentes que con mis tiernas lágrimas ardientes vuestro dulce...
Igual que en esas series de cajas chinas, donde va el espacio acotándose más y más, ciñéndose a una cuadrada almendra de vacío...
Como si fuera un rito dejé por las cubiertas las ropas que oprimían mi piel y mis deseos....
Cuando te levantaba las faldas perfumadas roja, como una rosa, tu cara era una risa; tus ojos negros eran más negros y más...
Tumbado en una suite de lujo: Hermoso, delicado, con la piel canela y el negro cabello en amado desorden, lentamente desnudo en...












