Habito estas palabras vagabundas. Vivo, y sólo mi rostro me acompaña. Mi rostro: mi camino....
La perdición, la perdición... La perdición nos salva y guía nuestros pasos. La perdición es resplandor, y el resto, máscara......
I La hoja dormida bajo el viento es un barco para la herida. El tiempo perecedero es la gloria de la herida, y el árbol que sube...
La herida tiene sangre de cobra, caverna de pez ciego....
La caja gris -perdida lejanía-, lejanamente gris, perdida en paraísos de sueños de manzanas....
De pie, callado ante el cuadro sombrío, ante el lienzo que hubiera podido tornarse abrigo, camisa, bandera, pero en cosmos se...
No fue verdad la noche ni tus besos. En la sombra mentía aquel jardín, la anaranjada luna entre los árboles, fríos bancos de...
De entre todas las vidas que una vida puede encerrar, tú y yo nunca escogimos precisamente aquella que podría habernos hecho...
Verte, como tras niebla, vuelto el rostro, oculta la cabeza entre las sombras, y vislumbrar el suelo ajedrezado, los hondos...
La calle estaba oscura, había llovido y brillaba la luna en el asfalto. Una sombra sin sombra me detuvo impidiéndome el paso....
LA VOZ DE LOS OPRIMIDOS Mis poesías serán leídas un día, debajo de mis árboles, sin techos ni barnices de aire. Será la vieja...
Dije: ¡Todo ya pleno! Un álamo vibró. Las hojas plateadas sonaron con amor....












