Omítemela más que lo omitido cuando alcanza y define su aporía, enciende en el reverso de su día un planeta en la noche del...
Soy verdad -verdad impura-, transparente, sin recodo: no puedo ser de otro modo,...
Oh tú, más dulce, más interminable que la dulzura, carnal enamorada entre las sombras: de otros días surges llenando de pesado...
Cuando, después de amarnos, te coges el cabello desordenado, ¡cómo son de hermosos tus brazos! cual en un libro abierto, surge...
Estuvo ella tan cerca, su cuerpo junto al mío, que entreverle los senos era amarla dos veces. Iba el río cantando porque el agua...
Las rosas palpitaban encima de tus senos duros. Como una flora de las blancas batistas que tus brazos rosaban cálidamente...
El émbolo brillante y engrasado embiste jubiloso la ranura y derrama su blanca quemadura más abrasante cuanto más pausado....
Renuncia a tu cuidado, bien lo sé: tras ese dolor que tu embestida aqueja, en alivio y placer muda la queja, más sosegada cuanto...
Anónimo ( finales s. xv) ¡Oh, oh, oh, gran maravilla! Gran maravilla esta noche: una virgen ha parido, y sigue siendo doncella....
Yo te diré los sueños de mi vida en lo más hondo de la noche azul... Mi alma desnuda temblará en tus manos, sobre tus hombros...
Yo vi, joven señora, su bello cuerpo entre las piedras como una orquídea......
Apuro sediento tu tierno gemido, tu intimidad que me embriaga y ardiente, la lengua del dulce deseo, pasión cuyo vino no sacia....












