Volvió algún día mi pasión errante a tu ardua playa que llamé yo mía. Marino sólo en su melancolía, viré hacia ti la ruta y el...
Yo las miré juntándose en un acto de pío amor, por el amor transidas. Sutil comparación de nuestras vidas: la dicha igual y el...
De un solo beso desteñir provoca tu boca en corazón recién pintada. Fruta y flor a la vez; copa colmada de vino y miel para la...
Fui a su puerta de jazmines para pedirle una brasa, y ella me dijo que sí, mientras mis labios miraba....
¿Cómo quieres que cese la querella que hace hoy de ti un sueño preterido, si a mi voz el rencor sella tu oído, y el orgullo a tu...
Era octubre, y la doble florescencia de tus manos -estrellas sin distancia- inventaba la luz con su presencia. Tu belleza era...
Señora, estoy aquí en el sitio de aquel diván y aquel recuerdo. Es ya ceniza el fuego extinto, pero al crepúsculo otro leño.....
Toma la copa y bebe, que mañana no habrá vino en tu copa ni en la mía. Inútilmente prolongué mi fría indiferencia mentirosa y...
III La mano que besé ayer ya libre del fino guante, leve, transida y fragante, comenzaba a florecer....
Dulce Lelia imposible... Suave Lelia lejana. La tarde está conmigo lo mismo que una hermana convaleciente y triste que me...
El destino, voluble caballero embriagado, se fastidio ayer tarde con tu inútil promesa y te vendió a la noche. Y la noche...
Una historia de ayer traza tu fino labio en carmín, y es hoy en tus ojeras. Y hay un collar de olvidos y de esperas si se yergue...












