No estés triste‚ mi amor‚ y si lo estás‚ que tu tristeza sea un modo de vengarte de Dios y de las flores‚ de la alegría inútil...
Tú no estarás. Ya no. En la última tarde tu mirada tenía un dolor a jardines descuidados, una luz huidiza y astillada, un...
Cuando todo se mece sobre el párpado abierto de la noche y se oyen las pisadas de los últimos porteadores de sueños que se...
Como una balsa ardiendo en el centro del agua, una bañera terca rebosa lentamente en mitad de la noche. La tibieza del agua...
Llegar a ti, entonces, es buscar la voz de un niño entre las multitud, recoger el miedo interminable que origina un viento...
Sobre mi pecho abatido por los golpes está tu estrella tibia, dolorosamente azul, diríase un cielo toda ella......
Tu cabello es de humo dorado, una copa con un jugo encendido, un caracol de ondeado vidrio, una flor de bronce tímido....
1 Tú, antaño una beldad en Shreveport, con cabellos teñidos de henna, la piel como un capullo de melocotón, aún te haces...
Atravesando la ciudad en una noche de invierno Dijimos que el arte y la vida son polos opuestos. Aquí nos acercamos a un amor...
Cuando un estado dichoso esperaba nuestra suerte, bien como ladrón famoso vino la invencible muerte a robar nuestro reposo; y...
¡Ven! En la pradera en flor, suena una flauta invisible... El canto más apacible es el canto del pastor....
Él decía a su amada: Si pudiéramos ir los dos juntos, el alma rebosante de fe, con fulgores extraños en el fiel corazón, ebrios...












