Intima

Tú no oprimas mis manos. Llegará el duradero tiempo de reposar con mucho polvo y sombra en los entretejidos dedos....

Despertar

Dormimos, soñé la Tierra del Sur, soñé el Valle entero, el pastal, la viña crespa, y la gloria de los huertos. ¿Qué soñaste tú...

Miedo

Yo no quiero que a mi niña golondrina me la vuelvan; se hunde volando en el Cielo y no baja hasta mi estera; en el alero hace el...

Noche

Las montañas se deshacen, el ganado se ha perdido; el sol regresa a su fragua: todo el mundo se va huido....

La otra

Una en mí maté: yo no la amaba. Era la flor llameando del cactus de montaña; era aridez y fuego; nunca se refrescaba....

Himno al arbol

Árbol hermano, que clavado por garfios pardos en el suelo, la clara frente has elevado en una intensa sed de cielo;...

Atardecer

Siento mi corazón en la dulzura fundirse como ceras: son un óleo tardo y no un vino mis venas,...

Los que no danzan

Una niña que es inválida dijo: «¿Cómo danzo yo?» Le dijimos que pusiera a danzar su corazón......

Desolacion

La bruma espesa, eterna, para que olvide dónde me ha arrojado la mar en su ola de salmuera. La tierra a la que vine no tiene...

Coplas

Todo adquiere en mi boca un sabor persistente de lágrimas; el manjar cotidiano, la trova y hasta la plegaria....

La Mujer Fuerte

Me acuerdo de tu rostro que se fijó en mis días, mujer de saya azul y de tostada frente, que en mi niñez y sobre mi tierra de...