¿Acaso fue en un marco de ilusión, en el profundo espejo del deseo, o fue divina y simplemente en vida que yo te vi velar mi...
A ti vengo en mis horas de sed como a una fuente límpida, fresca, mansa, colosal... y las punzantes sierpes de fuego mueren...
Engastada en mis manos fulguraba como extraña presea, tu cabeza; yo la ideaba estuches, y preciaba luz a luz, sombra a sombra su...
Yo hacía una divina labor, sobre la roca creciente del orgullo. De la vida lejana algún pétalo vivo voló en la mañana, algún...
En el balcón romántico de un castillo adormido que los ojos suspensos de la noche adiamantan, una figura blanca hasta la luz......
En mis sueños de amor, ¡yo soy serpiente! gliso y ondulo como una corriente; dos píldoras de insomnio y de hipnotismo son mis...
Manos que sois de la Vida, manos que sois del Ensueño; que disteis toda belleza que toda belleza os dieron.....
Eros, yo guiarte quiero, ciego Padre ... pido a tus manos todopoderosas, su Cuerpo excelso derramado en fuego sobre mi Cuerpo...
Porque haces tu can de la leona más fuerte de la Vida, y la aprisiona la cadena de rosas de tu brazo......
¡Oh Tú! Yo vivía en la torre inclinada de la Melancolía... Las arañas del tedio, las arañas más grises, en silencio y en gris...
Si os asomárais a mi alma como a una estancia profunda, veríais cuánto la entenebrece e ilumina la intrincada galería de los...
Yo tenía... dos alas!... Dos alas, que del Azur vivían como dos siderales raíces!......












