Plenitud

Puesto que apliqué mis labios a tu copa llena aún, y puse entre tus manos mi pálida frente; puesto que alguna vez pude respirar...

Océano Nox

¡Ay!, ¡cuántos capitanes y cuántos marineros que buscaron, alegres, distantes derroteros, se eclipsaron un día tras el confín...