Habito estas palabras vagabundas. Vivo, y sólo mi rostro me acompaña. Mi rostro: mi camino....
La perdición, la perdición... La perdición nos salva y guía nuestros pasos. La perdición es resplandor, y el resto, máscara......
I La hoja dormida bajo el viento es un barco para la herida. El tiempo perecedero es la gloria de la herida, y el árbol que sube...
DESNUDO, el viento se pasea. Si el espacio llorase, como pretende la nube, el viento sería una historia de lágrimas....
EL DÍA cierra la verja de su jardín. Se lava los pies y se pone el manto para recibir a su amiga la noche....
Homenaje a ellos ¡QUE VELOZ es la bala! No obstante, jamás llegará. Están sentados- sus pestañas son velas, sus manos restos de...
Yo prefiero quedar en la penumbra; quedarme en el secreto de las cosas. Me gusta introducirme en las criaturas....
He dejado -viajero. mi rostro sobre el vidrio de mi lámpara. Mi mapa es una tierra sin creador. La negación de todo, mi...
Perdido, tiro mi rostro al polvo y a la mañana, lo arrojo a la locura. Mis ojos son de yerba y son de incendio. Mis ojos son...
¿Quién eres tú? ¿Qué luz, bajo los párpados, te llora? ¿Dónde estuviste? ¡Enséñame lo que has escrito!...
Azules, como el silencio, como el vuelo de algunas mariposas, como el temblor del marinero, como el final de la explanada, beato...
Mi fiel caballo rojo ama las lejanías, turban sus alas la belleza del ángel, hilos azules cierran el viejo laberinto, frágiles...












