Entre italiano y flamenco, ¿cómo cantaría aquel Silverio? La densa miel de Italia con el limón nuestro, iba en el hondo llanto...
Yo pienso en ti, tú vives en mi mente, sola, fija, sin tregua, a toda hora, aunque tal vez el rostro indiferente no deje...
Brilla la luna entre el viento de otoño, en el cielo luciendo como un dolor largamente sufrido. Pero no será, no, el poeta quien...
De los cuatro muleros que van al campo, el de la mula torda, moreno y alto....
Vienes a mí, te acercas y te anuncias con tan leve rumor, que mi reposo no turbas, y es un canto milagroso cada una de las...
Escrito está en mi alma vuestro gesto, y cuanto yo escribir de vos deseo; vos sola lo escribisteis, yo lo leo tan solo, que aun...
Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza. Córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor....
Cuando sobre el pecho inclinas la melancólica frente, una azucena tronchada me pareces....
La luna vino a la fragua con su polisón de nardos. El niño la mira mira. El niño la está mirando....
Creo en mi corazón, ramo de aromas que mi Señor como una fronda agita, perfumando de amor toda la vida y haciéndola bendita....
Para hacer funcionar a las estrellas es necesario apretar el botón azul. Las rosas están insoportables en el florero. ¿Por qué...
Amada, en esta noche tú te has crucificado sobre los dos maderos curvados de mi beso; y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado...












