Dime amiga, la causa de este ardiente, puro, inmortal anhelo que hay en mí: suspenderme a tu labio eternamente, y abismarme en...
Estaba despeinada y con los pies desnudos al borde del estanque y en medio del juncal... Creí ver una ninfa, y con acento dulce:...
No digáis que agotado su tesoro, de asuntos falta enmudeció la lira. Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía. Mientras...
Apenas te he dejado, vas en mí, cristalina o temblorosa, o inquieta, herida por mí mismo o colmada de amor, como cuando tus ojos...
Soneto
Si a veces silencioso y pensativo a tu lado me ves, querida mía, es porque hallo en tus ojos la armonía de un lenguaje tan dulce...
Con el paso de los años creí olvidarte. Nuevos caminos se antojaban largos y solitarios. Seguro estaba de un sendero sin...
Anda libre en el surco, bate el ala en el viento, late vivo en el sol y se prende al pinar. No te vale olvidarlo como al mal...
Besas como si fueras a comerme. Besas besos de mar, a dentelladas. Las manos en mis sienes y abismadas nuestras miradas. Yo, sin...
Tengo la dicha fiel y la dicha perdida: la una como rosa, la otra como espina. De lo que me robaron no fui desposeída: tengo la...
La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes...
Te esperaré apoyada en la curva del cielo y todas las estrellas abrirán para verte sus ojos conmovidos. Te esperaré desnuda....
Toda la noche he dormido contigo junto al mar, en la isla. Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño, entre el fuego y el...












