¿Quieres, Cándida saber cuál es la niña mejor? Pues medita con amor lo que ahora vas a leer....
Feliciano me adora y le aborrezco; Lisardo me aborrece y yo le adoro; por quien no me apetece ingrato, lloro, y al que me llora...
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? ¿Qué interés se te sigue, Jesús mío, que a mi puerta cubierto de rocío pasas las noches...
He cerrado mis ojos esta noche, quise sentirte otra vez, quise sentir tu cuerpo desnudo, calentito junto al mío, quise sentir...
Se me va de los dedos la caricia sin causa, se me va de los dedos... En el viento, al pasar, la caricia que vaga sin destino ni...
Soy mi cuerpo. Y mi cuerpo está triste, está cansado. Me dispongo a dormir una semana, un mes; no me hablen....
En medio a mis congojas, en mitad de mi hastío, tu recuerdo lejano, tu recuerdo clemente, vino, desde las sombras, a posarse en...
Te quiero… Te quiero tanto amada mía, te amo con locura, con pasión y frenesí... Vives en mi memoria, habitas en mi corazón;...
No me aflige morir; no he rehusado acabar de vivir, ni he pretendido alargar esta muerte que ha nacido a un tiempo con la vida y...
Sin armas. Ni las dulces sonrisas, ni las llamas rápidas de la ira. Sin armas. Ni las aguas de la bondad sin fondo, ni la...
Me he quedado pensando que de pronto una despedida puede ser un comienzo. Y he abierto mis manos y he pensado besarte cuando ya...
¿Por qué es tan difícil entender, este sentir que nos llena plenamente? Somos dos amantes que entregan sus cuerpos el uno al...












