XXXVII ¡Con qué artificio tan divino sales de esa camisa de esmeralda fina, oh rosa celestial alejandrina, coronada de granos...
Ella venía de la tierra de la cumbia con su siseo a lo español, emigrando con una mentira para inspirar compasión... El día que...
Tiemblas, y tus cabellos locos se desparraman como garfios de sombra en tu carne jugosa. Mis manos, hogueras de cinco llamas,...
¿Para qué poner una bella rosa en vuestra ventana? Si con el viento de la vergüenza es derribada al suelo, y ya no podéis...
Blancos, rosas... Azules casi en veta, retraídos, mentales. Puntos de luz latente dan señales de una sombra secreta. Pero el...
La niña rosa, sentada. Sobre su falda, como una flor, abierto, un atlas....
A saludar me ofrezco y a celebrar me obligo tu triunfo, Amor, al beso de la estación que llega mientras el blanco cisne del lago...
¡Ay tus manos cargadas de rosas! Son más puras tus manos que las rosas. Y entre las hojas blancas surgen lo mismo que pedazos de...
Abeja blanca zumbas –ebria de miel en mi alma y te tuerces en lentas espirales de humo. Soy el desesperado, la palabra sin ecos,...
Ebrio de trementina y largos besos, estival, el velero de las rosas dirijo, torcido hacia la muerte del delgado día, cimentado...
En la lejanía de las tierras olvidadas, en donde los hombres no pueden caminar existe un lugar de extrema belleza, rodeado de...
La tumba dijo a la rosa: -¿Dime qué haces, flor preciosa, lo que llora el alba en ti?...












