Ve a rezar, hija mía. Ya es la hora de la conciencia y del pensar profundo: cesó el trabajo afanador y al mundo la sombra va a...
Ve a rezar, hija mía. Ya es la hora de la conciencia y del pensar profundo: cesó el trabajo afanador y al mundo la sombra va a...
Tantas, tantas desventuras se vinieron juntas, tanto dolor, oprobio y soledad, pues confié en un ingrato amor, le entregué mis...
Tantas, tantas desventuras se vinieron juntas, tanto dolor, oprobio y soledad, pues confié en un ingrato amor, le entregué mis...
