Voy a limpiar el arroyo, en los pastos... Sólo rastrillaré las hojas secas. (Y quizás me detenga hasta ver clara el agua.) No,...
Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo, Y apenado por no poder tomar los dos Siendo un viajero solo, largo tiempo...
La lluvia le dijo al viento: -Empuja tú que yo azoto- y tánto hirieron el soto que de las flores altivas,...
Cuando veo abedules oscilar a derecha y a izquierda, ante una hilera de árboles más oscuros, me complace pensar que un muchacho...
Algo llega al mundo sin ser bienvenido y llama al desorden, al desorden....
¿Qué es mi corazón para ti si debes romperlo una y otra vez como el sembrador que pone a prueba sus nuevas especies?...
Ocurre contigo que eres como los abedules: no debo hablarte de modo personal. Muchas cosas han pasado entre nosotros....
Perdóname si digo que te amo: a los poderosos se les engaña siempre, los débiles son siempre manejados por el miedo....
Así se vive cuando tienes un corazón helado. Como yo: entre sombras, arrastrándose sobre la roca fría, bajo las copas inmensas...
Al final del sufrimiento me esperaba una puerta. Escúchame bien: lo que llamas muerte lo recuerdo....
Al lado tuyo, pero no de tu mano: así te miro andar por el jardín de verano: las cosas que no pueden moverse aprenden a mirar....
A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación a otra persona, a eso lo llaman alternativamente desnudar el corazón, o...












