En el regazo de la tarde triste Yo invoqué tu dolor... Sentirlo era Sentirte el corazón! Palideciste Hasta la voz, tus párpados...
Y es ahora y no nunca precisamente siempre, cuando el náufrago desciende sin memoria preguntando preguntándose refrescando el...
Llegar a ti, entonces, es buscar la voz de un niño entre las multitud, recoger el miedo interminable que origina un viento...
Tu cabello es de humo dorado, una copa con un jugo encendido, un caracol de ondeado vidrio, una flor de bronce tímido....
Porque ya no somos jóvenes, las semanas han de bastar por los años sin conocernos. Sólo esa extraña curva del tiempo me dice que...
Las revoluciones dan vueltas, pactan, hacen declaraciones: una revista nueva aparece, viejos nombres en su cabecera, una revista...
Voto a Dios que me espanta esta grandeza y que diera un doblón por describilla, porque, ¿a quién no sorprende y maravilla esta...
Tú, que con nuevo y sin igual decoro tantos remedios para un mal ordenas, bien puedes esperar d'estas arenas, del sacro...
¿Quién dejará, del verde prado umbroso, las frescas yerbas y las frescas fuentes? ¿Quién de seguir con pasos diligentes la...
¡Oh venturosa, levantada pluma que en la empresa más alta te ocupaste que el mundo pudo, y al fin mostraste al recibo y al gasto...
En vuestra sin igual, dulce armonía, hermosísima Alfonsa, nos reserva la nueva, la sin par sacra Minerva cuanto de bueno y santo...
¿A quién irá mi doloroso canto, o en cúya oreja sonará su acento, que no deshaga el corazón en llanto? A ti, gran cardenal, yo...












