A la reina Doña Isabel

Serenísima reina, en quien se halla lo que Dios pudo dar a un ser humano; amparo universal del ser cristiano, de quien la santa...

A Fray Pedro de Padilla

Cual vemos que renueva el águila real la vieja y parda pluma y con otra nueva la detenida y tarda pereza arroja y con subido...

Plenitud

Puesto que apliqué mis labios a tu copa llena aún, y puse entre tus manos mi pálida frente; puesto que alguna vez pude respirar...

Canción III

Si ya la mañana sonríe en el valle, ¿por qué no has abierto tu cáliz de flor? ¿por qué estás dormida, cuando ha despertado la...

Canción

Nace el alba y tu puerta está cerrada Hermosa mía, ¿a qué dormir? ¿Si se despierta la rosa, no vas a despertar tú?...

Soneto XL

Peregrinos que vais meditabundos talvez en algo que no veis presente: ¿Venis desde una tan remota gente que os miro, con agobios...

Mi Fiel Caballo Rojo

Mi fiel caballo rojo ama las lejanías, turban sus alas la belleza del ángel, hilos azules cierran el viejo laberinto, frágiles...

Ciudad De Sueño

Mi corazón es un paisaje de recuerdos, una ciudad de lunas, el tuyo es hoy sueño del río que nos huye y del desierto, estancia...

Amor dormido

Dormías, los brazos me tendiste y por sorpresa rodeaste mi insomnio. ¿Apartabas así la noche desvelada, bajo la luna presa?......

Hacia La Poesia

1 Iba por un camino. Sin voluntario influjo De pronto sobrevino –No lo buscó el poeta– Y casual se produjo La gracia de un...