¡No quiero estar aquí! Tu recuerdo me agobia el alma,
me hace frente y me entristece el corazón,
sé bien, que la vida no es la misma sin tu presencia,
los días se hacen largos y las horas infinitas,
ya no sé, si te amo o te repudio, ya no sé si te odio,
si te extraño, o te venero como lo hacía antes.
Tus besos tatuaron mi alma, y tus labios me amaron
en la mente, en nuestros corazones nació una luz,
un mundo paralelo a la realidad, un mundo diferente,
donde tú y yo, nos amábamos con ternura,
pero desperté de ese sueño de locura y fantasía,
sueños de algo que nunca pudo ser, ¡triste realidad!
He de caminar muy lejos de ti, recordando tus manos,
añorando tu rostro... ¡Comiéndome la soledad!
Y ahogándome en ella, nunca morirás de mi mente,
si tú te fuiste de mi realidad y de mi vida...
De mi alma, de mi mente, ¡Jamás lo harás! No te olvidare,
y aunque el tiempo pase, iré de la mano contigo.
Construiste un mundo para mi... Un hermoso paraíso,
Efímero lugar, que luego convertiste en un infierno,
sé que nunca volverá a ocurrir, algo semejante a esto,
pues estas cosas acontecen, una sola vez en la vida,
cosas que marcan tu alma, realidades que te hacen vivir,
son hechos que jamás se olvidan, que jamás morirán.
Autor: Dante Moshue Díaz Linares




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