La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes...
No digáis que agotado su tesoro, de asuntos falta enmudeció la lira. Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía. Mientras...
«A corta distancia del pueblo de Roncesvalles hay una cruz de piedra, que antiguamente era conocida con el nombre de Cruz de los...
Dos rojas lenguas de fuego que a un mismo tronco enlazadas se aproximan y, al besarse, forman una sola llama. Dos notas que del...
Como en un libro abierto leo de tus pupilas en el fondo. ¿A qué fingir el labio risas que se desmienten en los ojos? ¡Llora! No...
La hoguera pone al campo de la tarde, unas astas de ciervo enfurecido. Todo el valle se tiende. Por sus lomos, caracolea el...
Quietas, dormidas están, las treinta, redondas, blancas. Entre todas sostienen el mundo. Míralas, aquí en su sueño, como nubes,...
En medio a mis congojas, en mitad de mi hastío, tu recuerdo lejano, tu recuerdo clemente, vino, desde las sombras, a posarse en...
Nacía, gris, la luna, y Beethoven lloraba, bajo la mano blanca, en el piano de ella... En la estancia sin luz, ella, mientras...
No te voy a decir que quiero ser la arena que tus pies desnudos acaricie, ni los rayos del sol que bajen jubilosos a dorar más...
no lejos de la noche mi cuerpo mudo se abre a la delicada urgencia del rocío...
Que otras veces amé negar no puedo, pero entonces amor tomó conmigo la espada negra, como diestro amigo, señalando los golpes en...












