Nacía, gris, la luna, y Beethoven lloraba, bajo la mano blanca, en el piano de ella... En la estancia sin luz, ella, mientras...
No te voy a decir que quiero ser la arena que tus pies desnudos acaricie, ni los rayos del sol que bajen jubilosos a dorar más...
Tu amor, esclavo, es como un sol muy fuerte: jardinero de oro de la vida, jardinero de fuego de la muerte, en el carmen fecundo...
Te desnudas igual que si estuvieras sola y de pronto descubres que estás conmigo. ¡Cómo te quiero entonces entre las sábanas y...
la noche vuelve, como pañuelo negro extraviado a tientas, la salvación: no me dejes tan cerca de mí El límite es la caída,...
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? ¿Qué interés se te sigue, Jesús mío, que a mi puerta cubierto de rocío pasas las noches...
Después de todo -pero después de todo- sólo se trata de acostarse juntos, se trata de la carne, de los cuerpos desnudos, lámpara...
Lucinda, yo me siento arder, y sigo el sol que deste incendio causa el daño, que porque no me encuentre el desengaño tengo al...
Si tus puños abres, aprendes a acariciar Una mujer golpeada, reducida acaba de atizar mi alma su vida ( no vida)… Hombres, ¿por...
Sentir de una pasión viva ardiente todo el afán, zozobra y agonía; vivir sin premio un día y otro día; dudar, sufrir, llorar...
Se me va de los dedos la caricia sin causa, se me va de los dedos... En el viento, al pasar, la caricia que vaga sin destino ni...
Te quiero… Te quiero tanto amada mía, te amo con locura, con pasión y frenesí... Vives en mi memoria, habitas en mi corazón;...












